164
y
167
(Ci ugía
núms.
55
y
56)
SOBRE
LA
HISTOLOGIA
Y
LA
HISTOGÉNESIS
DEL
SARCOMA
POR
EL
DOCTOR
T.
ACKERMANN
W
Pa a
comp ende
el
desa ollo
y
la
es uc u a
his ológica
del
sa coma
es
p eciso
ene
an e
odo
en
cuen a
y
conside a
como
un
hecho
que
las
neo o -
maciones
co espondien es
á
es a
especie
de
umo es
consis en
especialmen e
en
un
a mazón
ó
esquele o,
cons i uido
de
una
mane a
esencial
po
ib as
ó
cé
lulas
combinadas,
p edominando
el
uno
ó
el
o o
de
es os
dos
elemen os,
pues
algunas
eces
son
an
abundan es
las
células,
que
casi
o man
po
sí
solas
el
linico
elemen o
del
umo ;
sin
emba go,
o as
eces
son
muy
poco
nume o
sas
y
muy
poco
desa olladas,
llegando
has a
al
pun o
que
sus
diminu os
y
escasos
es igios
no
se
pueden
econoce
al
p ime
golpe
de
is a,
sin
que,
á
pesa
de
es o,
en
ningún
caso
al e
en
absolu o
el
esquele o
ó
a mazón
in
dicado.
La
es uc u a
ascicula
de
ales
neo o maciones
ué
ya
conocida
po
John
MüUe ,
que
u ilizó
es e
hecho
pa a
denomina
las
o mas
de
umo
que
él
comp endía
en
el
g upo
de
los
cánce es.
E a
és e
el
llamado
ca cinoma
ascicula um,
cons i uido,
según
su
opinión
,
po
ib as
unidas
o mando
ma-
nojos-que
se
desga an
y
des uyen
con
acilidad
en
el
sen ido
de
su
di ec
ción
(2).
Como
el
mismo
MiiUe
hace
no a ,
se
debe
dis ingui
es a
o ma
del
llamado
ca cinoma
medula ,
que
ambién
p esen a
algunas
eces
una
es uc
u a
ib ila ,
ó,
como
él
dice,
p esen a
una
especie
de
es uc u a
ib ila
apa-
(4)
La
aducción
de
es a
monog a ía
ha
sido
lle ada
á
cabo
po
D.
San iago
Ga cía
Fe nandez,
doc o
en
Medicina
y
edac o
de
La
Medicina
Con empo ánea,
á
quien
da
mos
las
g acias
más
cumplidas
po
el
celo
é
in eligeucia
con
que
nos
ha
ayudado
en
es a
publicación.
(2)
Joh.
Mülle ,
Uebe
den
eine n
Bau
und
die
Fo men
de
k ankha en
GeschwUls e.
Be lin,
4838.
S.
22.
4
1348
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(2
en e
cuando
se
desga a;
pe o
no
son
exac amen e
pe cep ibles
es as
ib as,
obse ándose
sólo
con
el
mic oscopio
unos
co púsculos
ala gados
unidos
en e
sí
con
egula idad
(1).
■
El
cánce
asciculado
y
el
esponjoso
medula
ya
no
co esponden,
como
es
sabido,
dados
los
conocimien os
ac uales,
al
g upo
de
los
ca cinomas.
Comple amen e
el
p ime o,
y
en
pa e
el
segundo,
pe enecen
á
los
que
se
de-
•
nominan
sa coma
ascicula um.
En
algunas
de
las
dos
o mas
de
es uc u a,
y
especialmen e
en
aquellas
que
p esen an
po
desga amien o
la
supe icie
ascicula
desc i a
JohnMiille ,
pueden
ap ecia se
con
oda
exac i ud
los
ca ac é es
ascicula es.
En
las
supe icies
desga adas
de
los
ozos
de
es os
umo es
son
no ablemen e
mani ies os
los
hacecillos
cuando
p e iamen e
se
han
sume gido
y
conse ado
po
algún
iempo
en
una
disolución
de
sal
c ó
mica
ó
en
alcohol
debili ado.
En
es e
caso,
y
siendo
más
mani ies os
es os
de
alles,
no
sólo
se
obse an
al
ni el
de
la
supe icie
de
desga acion
con
más
ampli ud
las
ib illas
aisladas,
sino
ambién
las
ag upadas,
que
algunas
e
ces
es án
an
adhe idas
que
o ecen
el
aspec o
de
énues
ilamen os
ala
gados.
El
hecho
más
capi al
consis e
en
que
es os
hacecillos
se
componen
de
cé
lulas
y
ib as,
en
pa e
de
análogo
aspec o;
pe o
es os
elemen os
o ecen
muy
á
menudo
en
una
misma
neo o macion
di e encias
muy
no ables
con
espec o
al
ó den,
elaciones
cuan i a i as
mu uas,
amaño
y
aspec o,
acili ando
de
es a
mane a
alguna
luz
espec o
á
la
his o ia
del
desa ollo
y
c ecimien o
de
los
hacecillos,
y
desde
luégo
de
odo
el
umo .
Du an e
los
es adios
del
p imi i o
desa ollo
del
umo ,
eco e
gene
almen e
el
eje
del
hacecillo
un
aso
sanguíneo,
cuya
es uc u a
deja
e
conoce
la
as o macion
comple a
desde
un
ino
capila
has a
la
capa
de
una
ena
ó
a e ia;
consis e
p incipal
y
exclusi amen e
en
un
ubo
endo elial,
cuyas
células
aisladas
se
pueden
pe cibi
cla amen e
sin
necesidad
de
some
e!
las
á
la
acción
de
los
p epa ados
de
pla a.
Es as
células
son
gene almen e
ala gadas,
de
o ma
lanceolada
y
es án
dispues as
de
mane a
que
su
diáme o
mayo
sigue
la
di ección
del
aso,
ó
bien
le
odean
en
o ma
de
espi al,
pe o
muchas
eces
p esen an
ambién
una
o ma
edondeada,
omboidal
y
casi
cuad ada.
También
adop an
en
o as
ocasiones
una
o ma
al
que
sus
lími es
no
son
pe cep ibles
en
ningún
pun o,
p esen ando
en
es e
caso
el
ubo
as
cula
el
aspec o
de
una
memb ana
nuclea
y
homogénea.
Las
células
y
los
núcleos
en
do
eliales
o ecen,
po
lo
demás,
muy
á
menudo
un
amaño
mu
cho
mayo
que
el
de
los
asos
de
los
ejidos
no males.
Se
obse a,
especial
men e
en
los
núcleos,
que
algunas
eces
ienen
una
cubie a
esis en e
que,
iaspasando
los
lími es
de
las
células,
da
luga
á
p ominencias
bas an e
acen-
( )
Ebenda.
S,
21.
(;
n i e s
:
d a d e
DE
SAN
HA!
,o
u
3)
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
dol
sa coma.
104«
uadas
y
pe cep ibles
en
la
supe icie
de
la
luz
del
aso.
Muy
comunmen e,
si
bien
no
siemp e,
las
capas
de
las
pa edes
de
es os
asos
son
mucho
más
amplias,
y
á
eces
oda ía
más
que
las
délos
asos
de
los
ejidos
noi-
males
del
homb e.
O ecen
ambién
algunas
eces
un
aspec o
ex e io
cónico
de
ancha
base,
desde
donde
g adualmen e
se
an
educiendo
pa a
e mina
po
úl imo
en
un
ilamen o
pa ecido
á
un
espo o.
Es e
hecho
le
obse ó
zb
-
nolcl
(1)
hace
poco
en
los
asos
ecien es,
al
es udia
los
nue os
capila es
que
desc ibió
con
mucho
de alle.
.
,
,
En
el
ubo
endo elial
se
colocan,
al
pa ece ,
hácia
a ue a,
si
bien
en
nú
me o
di e en e,
las
conocidas
o maciones
celula es
usi o mes,
es elladas
y
p olongadas,
que
con
el
nomb e
de
co púsculos
ib oplás icos
han
sido
des
c i as
po
muy
dis in os
obse ado es,
y
que
desde
los
p ime os
ensayos
de
his ología
pa ológica
has a
nues os
días
han
dado
luga
á
nume osas
in es i
gaciones
mo ológicas
y
especula i as.
JolmlMülle
(2)
es udió
ya
en
1837
los
elemen os
de
a ios
umo es
que
él
llamaba
medula es
y
melanósis;
Valen
ín
(3)
desc ibió
al
mismo
iempo
los
elemen os
que
cons i uyen
el
ence aloi-
de,
dándoles
el
nomb e
de
co púsculos
usi o mes,
y
Miille
(4)
les
asignó
la
misma
o ma
que
Sclw ann
había
obse ado
en
los
ejidos
celula es
p imi i os
y
en
o os
a ios
en
que
las
células
se
as o man
en
ib illas
y
que
se
hallan
en
cie a
e apa
de
e olución,
has a
que
úl imamen e
Lebe ,
1845
(5),
p e en
diendo
educi
el
núme o
de
los
umo es
á
un
g an
g upo,
p ac icó
ensayos
en
g an
núme o
de
ellos
con
el
in
de
clasi ica los,
y
cali icándolos,
según
es
o,
con
el
nomb e
de
umo es
ib oplás icos.
La
oposición
de
Vi choiu
hizo
que
acasa a
es e
ensayo,
quien
dos
años
después
demos ó
con
un
nue o
a gumen o
el
concep o
e óneo
de
los
sa
comas
(6)
y
de
los
umo es
ib oplás icos,
cali icándolos
decididamen e
con
el
nomb e
de
sa comas
usocelula es.
,
El
mismo
V
í c
I
io x o
(7)
ha
hecho
no a
que
las
células
usi o mes
no
p e
sen an
de
ningún
modo
siemp e
y
de
una
mane a
exac a
dicha
o ma,
y
que
en e
és as,
las
es elladas
y
las
e icula es
no
exis e
ningún
lími e
p eciso;
pe o
pueden
demos a se
algunas
di e encias
en e
aquellas
que
no
es án
en
el
ánsi o
de
las
es elladas
y
las
e icula es
ya
dichas.
Según
la
desc ipción
de
es e
au o
(8),
más
bien
consis en
en
un
co
púsculo
celula
algo
compac o,
que
p esen a
o dina iamen e
en
los
con o nos
(3)
(2)
(4)
(5)
(I)
J
A nold,
Expe imen e
und
Un e suchungen
Ube
die
En wickelung
de
Blu capd-
la en.
Vi ch.
A ch.
Bd.
53.
S.
70.
T.
I-IIL
^y
siol
°9
ie
'
18371
21
Ablheilung.
S.
2-7.
Pa ís,
I8Í5
Tom
II
P-
12
^
(6)
Vi chow,
A cAiu
/*.
pa c.
ilnaí.,
e c.,
1847.
Bd.
I.
b.
4
95-200
7)
Vi chow,
Die
k ankha en
GescluoUlsle.
ZweUc
Band.
Beilin,
1864-G
d
.
S.
<96.
"""
Ebenda.
S.
195.
(8)
1350
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
del
núcleo
una
p ominencia
esis en e,
e minando
después
en
dos
apéndices
ó
adios,
que
algunas
eces
son
bas an e
la gos
y
inos,
pe o
desde
luégo
se
di e encian
de
los
usi o mes
egula es
po
la
ci cuns ancia
de
que
jamás
son
edondos,
sino
más
bien
de
o dina io
aplanados,
o eciendo
ambién
á
me
nudo
un
aspec o
memb anoso.
La
mayo ía
de
ellos
son
e dade amen e
ala ga
dos,
y
sus
ex emidades,
que
co esponden
á
las
dos
pa es
opues as,
se
adel
gazan
g adualmen e
pa a
e mina
en
o ma
pun iaguda;
pe o
aliado
de
es a
o ma
biapendicula
se
obse an
o as
di e sas
que
se
di e encian
com
ple amen e
de
la
p imi i a
po
adop a
la
de
maza
y
ec angula ,
debido
ya
al
eng osamien o
de
uno
de
sus
bo des,
ó
bien
po
el
aspec o
pun eado
dé
sus
con o nos
ocasionado
po
el
p o oplasma,
que,
endiendo
á
sali
hácia
a ue a,
o ma
una
ó
a ias
eminencias
que,
pa iendo
de
di e en es
pun os,
ya
de
los
lados
,
ya
de
las
ex emidades
de
las
células,
e minan
adelgazándose
g adualmen e.
De
es a
mane a
esul an
las
di e sas
o mas,
que
apéuas
si
se
les
puede
cali ica
de
es elladas,
cunei o mes,
coni o mes
,
lamina es,
ci-
lind i o mes
ó
en
o ma
de
maza,
conco dando
bajo
un
solo
aspec o;
es
deci ,
que
pa iendo
es as
eminencias
de
uno
ó
a ios
pun os
de
su
supe icie,
sé
adelgazan
más
ó
ménos
g adualmen e
y
con
más
ó
ménos
egula idad
e mi
nan,
después
de
eco e
dis in o
ayec o.
También
pueden
adqui i
la
lon
gi ud
de
las
ib illas
del
ejido
conjun i o,
pasando
con
ellas
á
o ma
pa e
de
los
ilamen os
co espondien es.
La
supe icie
de
es as
células
es
comple amen e
plana
unas
eces,
y
o as
más
ó
ménos
con exa;
ya
p esen a
un
su co
as e sal,
ó
conca idades
i -
legula es
é
in e umpidas,
adop ando
la
o ma
de
peines
y
es ías,
que,
ya
aisladas,
ya
en
g an
núme o,
p esen an
és as:
en
el
úl imo
caso
se
ocan
á
menudo
en
di e en es
pun os,
usionándose
en e
sí,
o mando
de
es a
ma
ne a
los
lími es
de
aquellas
hendidu as
de
o ma
y
ex ensión
di e en es
que
con
ecuencia
se
obse an
en
casi
oda
la
supe icie
de
las
células.
Si
se
examinan
es as
células
aisladas,
ó
mejo
aún,
en
conexión
sólo
con
algunas
desús
ecinas,
ácilmen e
se
con ence
uno
de
que
las
conca idades
que
p e
sen a
su
supe icie
es án
ocupadas
po
o as
células
ó
po
o maciones
as-
cicula es
que
ín imamen e
se
enlazan
con
ellas,
ap oximándose
po
an o
á
la
e dad
la
opinión
que
conside a
las
conca idades
y
moldes
del
ex e io
de
las
células
ocasionadas
po
los
mismos,
no
siendo
debido
á
o a
cosa
más
que
álos
e ec os
de
la
comp esión
eje cida
po
las
o maciones
celula es
si uadas
en
es as
hendidu as.
Los
es oneados
y
ala gados
se
conside aban
po
an o
idén icos
á
las
o maciones
celula es
que
desc ibió
Boíl
(1)
con
el
nomb e
de
es ías
elás icas,
y
conside adas
po
Ban ie
(2)
como
hendidu as
modeladas
(4)
A ch.
.
mik .
Anal.,
1871.
Bd.
VII.
S.
275.
(2)
A ch.de
Physiol.
no m.
e
pa holog.,
1874,
p.
181.
se
UNIXTRS1DADF.
UL
SANTIAC'
J
DECOMPOSTEÍ
A
u
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
dcl
sa coma.
loOí
Según
es o,
á
las
células
gigan es
se
las
debe
conside a
como
elemen
os
donde
se
pueden
comp oba ,
si
bien
no
siemp e,
al
ménos
con
mucha
i
e
-
cuencia,
las
es ías
an
decan adas,
o mado as
de
dichas
células,
y
casi
se
po
d ía
admi i
que,
esencialmen e,
sólo
se
unda
es e
enómeno
en
una
di isión
p o oplasmá ica
que
no
sigue
inmedia amen e
á
la
nuclea .
En
el
caso
de
que
es a
úl ima
se
e a de,
á
pesa
del
aumen o
p og esi o,
esul a
en ónces
la
célula
gigan e,
suponiendo
que
aumen en
ambién
las
p opo ciones
del
p o oplasma.
Si
se
e i ican
simul áneamen e
odas
las
di isiones
nuclea es,
en-
ónces
no
es
posible
el
desa ollo
de
las
células
gigan es,
y
los
ejidos
de
nue a
o mación
consis i án
solamen e
en
células
usi o mes
de
uno
ó
dos
núcleos,
ó
sus
equi alen es
,
p escindiendo
na u almen e
de
las
células
que
pueden
exis i
al
mismo
iempo,
pe o
que
no
ienen
con
ellas
ninguna
co
nexión
his ogénica
,
ca eciendo,
po
an o,
es e
azonamien o
de
un
hecho
undamen al
de
su icien e
segu idad,
pues,
como
yo
quise
demos a ,
es
im
posible
de e mina
la
na u aleza
de
la
línea
di iso ia
con
segu idad
y
di e
encia la
de
la
línea
que
se
o ma
po
la
unión
de
dos
ó
más
que
se
ocan
y
se
unen
inmedia amen e
en e
sí,
median e
la
sus ancia
albuminosa
in e ce
lula
que
seg egan.
Semejan e
o mación
la
he
is o
yo
mismo
con
bas an e
ecuencia,
pe o
no
me
he
podido
decidi
nunca
á
conside a la
cie amen e
como
di isión
inicial
de
las
células.
Po
o a
pa e,
es o
no
conduce
á
la
e
solución
del
p oblema,
que
consis e
en
sabe
cómo
se
e i ica
la
p oli e ación
de
las
células
usi o mes
po
medio
de
la
di isión,
debido
á
que
no
se
puede
dis ingui
si
las
líneas
que
an a
impo ancia
han
me ecido
y
an o
llaman
la
a ención
son
ealmen e
di iso ias
ó
son
sólo
su cos
p oducidos
po
la
unión
celula .
El
p o oplasma
de
las
células
usi o mes
es
po
lo
gene al
cla o
y
de
as
pec o
homogéneo,
is o
con
el
más
débil
aumen o;
mién as
que,
examinado
con
la
len e
de
inme sión,
se
obse an
solamen e
núcleos
aislados
en
muy
escaso
núme o.
Muchas
células
pe enecien es
al
g upo
de
las
planas
y
có
neas
es án
p o is as
de
imp esiones
y
moldes
ó
huellas;
mas
ambién
con
se an
el
ó den
más
igu oso,
además
de
un
aspec o
homogéneo,
mos ando
solamen e
en
los
con o nos
de
los
núcleos
una
ag upación
de
p o oplasma
g anuloso,
lo
mismo
que
ocu e
en
las
células
usi o mes,
en
que
am
bién
se
puede
econoce
ácilmen e
el
aumen o
egula
al ededo
de
sus
núcleos.
Es
de
an a
impo ancia,
en
el
es udio
de
las
condiciones
i ales
de
es
as
células,
la
ag upación
g anulosa
más
ó
ménos
ina
ya
mencionada,
como
las
es ías
longi udinales
y
pa alelas
bas an e
nume osas
que
se
obse an
en
el
p o oplasma.
En
los
elemen os
de
las
neo o maciones
emb ionales
ó
ege
ne a ices
de
los
ejidos
a ec os
son
múl iples,
y
han
sido
desc i as
y
dibu-
1358
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
dol
sa coma.
(12
jadas
po
Sclu ann
(1),
Boíl
(2),
y
úl imamen e
po
TiUmans
habiéndo
las
obse ado
ambién
Neumann
(4)
en
las
células
usi o mes
de
la
pleu a
y
de
los
sa comas.
Las
es ías
celula es
p esen an
el
aspec o
de
líneas
algo
oscu as
y
gene almen e
p olongadas,
y
algunas
eces
ambién
son
lige a
men e
onduladas
en
su
ayec o,
co espondiendo
de
o dina io
en
su
ecíp o
ca
dis ancia
al
diáme o
de
las
ib illas
del
ejido
conjun i o.
Algunas
eces
son
ambién
anchas
y
muy
sepa adas
unas
de
o as;
pe o
en óneos
se
halla
en e
ellas
la
sus ancia
celula
que
p esen a
á
la
ez
líneas
longi udinales
muy
acen uadas,
co as
é
in e umpidas,
pudiéndose
conside a
como
los
udi
men os
de
aquellas
es ías
longi udinales
que
se
p esen an
luégo
más
de e
minadas.
Todos
los
obse ado es
que
han
desc i o
es as
es ías
las
han
con
side ado
como
una
as o macion
inicial
de
las
células
p o oplasmá icas
en
ib illas,
y,
á
deci
e dad,
con
azón,
pues o
que
se
puede
demos a
con
bas
an e
exac i ud
que
las
células
se
di iden
en
ib illas
en
las
ex emidades
de
las
líneas
es iadas,
co espondiendo
cada
una
exac amen e
al
espacio
in e s
icial
de
las
dos
líneas.
Las
hendidu as
ib ila es
de
las
células
se
p esen an,
pues,
de
mane a
que
o ecen
in e misiones
en e
las
es ías
más
oscu as
en
e
las
con inuas,
apa eciendo
el
p o oplasma
celula
en
o ma
de
ib illas;
pe o
al
mismo
iempo
que
es os
enómenos,
ambién,
como
al
pa ece
sucede,
se
p esen an
muy
p on o,
en
la
mayo
pa e
de
los
casos,
ib illas
en
la
supe
icie
de
las
células
que
pueden
segui
una
di ección
con a ia
á
la
del
cue
po
de
la
célula,
pe o
solamen e
has a
sus
bo des,
ó
segui
el
cu so
de
las
hendidu as
que
p esen an
las
o maciones
ib ila es
exis en es.
Según
es o,
deben
conside a se
las
ib illas
como
elemen os
de i ados
del
p o oplasma
celula ,
en
el
que
pueden
pe manece
bas an e
iempo
mién as
se
comple a
el
desa ollo
de
las
mismas
pa a
e mina
decididamen e
en
una
disg egación
ib ila
que
de
una
mane a
p og esi a
a
aumen ando
hacia
la
pa e
cen al.
Pa a
la
ealización
de
es e
enómeno,
no
sólo
concu en
ac os
mo ológicos,
sino
que
ambién
las
acciones
químicas,
pues
de
las
ib illas
se
ex ae,
po
medio
de
la
cocción,
gela ina,
y
se
hinchan
po
el
ácido
acé ico;
pe o
sólo
iene
es o
luga
en
las
ib illas
adul as.
Con
espec o
á
las
jó enes,
ha
de
mos ado
Scluoann
(5)
que
no
poseen
es as
cualidades,
no
siendo
ampoco
solubles
po
medio
de
la
cocción.
La
eo ía
undamen al
de
Scluoann
ace ca
de
la
as o macion
de
las
cé
lulas
usi o mes
del
ejido
conjun i o
en
ib illas
y
de
los
enómenos
depen
dien es
de
es as
células
ha
sido
obje o
de
nume osas
con o e sias,
y
co n
il)
A.
a.
O.
S.
139.
Tab.
III.
Fig.
7.
(2)
A.
a.
O.
S.
49.
(3)
A.
a.
O.
S.
461.
Ta .
IX.
Fig.
10.
(4)
A
c
K.
d.
Heilkde.
Bd.
10.
S.'GOI
and
Bd.
12.
S.
77.
(5)
A.
a.
O.
S.
143.
J3)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogéncsis
del
sa coma.
IdOJ
ba ida
po
muchos,
c eyendo
o os
ambién
en
la
ac ualidad
i memen e
que
las
ib illas
de
las
células
del
ejido
conjun i o
pueden
esul a ,
ó
bien
del
blas ema
o mado
que
las
odea,
ó
po
lo
ménos
de
sus
núcleos
y
del
p o oplasma
g anuloso
que
se
halla
al ededo
de
los
mismos
en
peque
ña
can idad.
Scluuan
se
ha
decla ado
muy
pa ida io
de
la
descendencia
celula ,
incluyendo
ambién
la
de
los
núcleos.
Después
que
desc ibió
con
g an
in e es
el
desen ol imien o
de
los
hacecillos
ib ila es,
dijo
(1)
que,
<en
ealidad
el
núcleo
pe manece
algún
iempo
en
los
hacecillos
ib ila es
pa a
se
úl imamen e
eabso bido,
»
y
yo
puedo
es a
con o me
con
él
sólo
en
lo
que
espec a
á
la
desapa ición
del
núcleo
en
el
sa coma,
en
cuan o
que,
na u almen e,
según
nues o
opues o
c i e io,
sólo
podemos
conside a
la
desapa ición
del
núcleo
como
esul ado
de
un
simple
enómeno
de
eabso ción.
En
las
po ciones
más
adul as,
los
hacecillos
de
los
ascículos
del
sai
co
ma
usocelula
solamen e
cons an
de
ib illas,
en e
las
que
no
se
puede
de
mos a
con
los
medios
colo an es
o a
cosa
más
que
algunos
es igios
de
núcleos,
y
en
las
pa es
más
jó enes
se
obse an
los
núcleos
en
un
es ado
de
e acción
y
a o ia
más
ó
ménos
p og esi a,
adqui iendo,
á
pesa
de
la
disminución
de
olúmen,
un
aspec o
abollado
é
i egula .
Las
ib illas
del
sa coma
en
lo
esencial
conse an
muchas
analogías
con
las
de
los
ejidos
no males,
y
son
idén icas
en e
sí,
aunque
gene almen e
el
amaño
de
las
células
del
sa coma
usocelula
puede
se
algo
mayo ,
y
con
ecuencia
ambién
pueden
se
algo
más
aplanadas
que
las
o as,
pues
sus
lí
neas
as e sales
no
son
exac amen e
ci cula es.
Muy
comunmen e
p esen an
ami icaciones,
sin
que
á
pesa
de
es o
disminuya
su
olúmen
de
una
mane a
no able,
y
con
ex ao dina ia
ecuencia
p esen an
ambién
es igios
mani
ies os
de
la
unión
de
dos
ó
más
elemen os
que,
en elazándose
en
núme o
conside able,
o man
una
ed
más
ó
ménos
egula .
La
génesis
de
es a
unión
,
ó,
como
imp opiamen e
se
suele
deci ,
es a
anas omósis
celula ,
se
ha
in ei
-
p e ado
y
explicado
de
la
mane a
siguien e:
las
ib illas
que
se
desp enden
de
las
di e en es
células
se
en elazan,
ya
sea
po
simple
adhe encia
ó
po
medio
de
anquilósis
bas an e
consolidada
(2).
No
obs an e,
has a
aho a
na
die
ha
conseguido
de e mina
el
pun o
donde
se
ealiza
semejan e
unión,
3
quizá
se
ap oximen
más
á
la
e dad
los
que
admi en
la
hipó esis
de
que,
las
las
ib illas
que
enlazan
dos
ó
más
elemen os
celula es
en e
sí,
se
han
des
en uel o
y
di idido
simul áneamen e,
no
siendo
debido
á
o a
cosa
más
que
á
la
p olongación
cada
ez
más
acen uada
de
unas
y
o as,
lle ada
has a
los
úl imos
lími es,
y
has a
al
aislamien o
de
sus
p imi i as
conexiones.
,
Con
espec o
á
los
espacios
limi ados
ó
ce ados
en
pa e
po
las
ib illas
(1)
A.
a.
O.
S.
437.
(2)
Ve gl.
Boíl,
a.
a.
O.
S.
5?.
1360
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
.
anas omósicas
de
la
ama
Ab o
e icula
,
su ge
desde
luégo
la
cues ión
de
sabe
con
ce eza
ap oximada
si
es án
ellenos
po
cualquie
medio
lúido
ó
po
elemen os
celula es,
pues,
en
caso
de
no
se
así,
en ónces
el
líquido
es
elabo ado
po
ellos
mismos
y
ecognoscible
sólo
po
el
mé odo
analí ico.
La
sus ancia
que
cons an emen e
ellena
y
dila a
las
po ciones
emb ionales
del
sa coma
usocelula
es
la
que
se
ha
llamado
sus ancia
gela inosa,
que
se
halla
siemp e
en
g an
can idad
en
los
ejidos
conjun i os
emb ionales,
y
es
la
sus ancia
undamen al
de
odas
las
especies
de
ejido
conjun i o,
del
ejido
ca ilaginoso
y
óseo,
y
se
le
denomina
más
p opiamen e
se o idad
mucilagi-
nosa.
Se
halla
acumulada
de
una
mane a
muy
conside able
en
aquellas
o
mas
de
umo
que
Vi chow
llama
mixomas,
di e enciándolos
del
sa coma
y
del
ib oma.
Cie amen e
és a
es
la
señal
más
ca ac e ís ica
median e
la
que
se
di e encia
es e
umo
de
las
o as
dos
a iedades,
y
es a
di e encia
se
puede
o mula
sencilla
y
co ec amen e,
pues o
que
un
sa coma
ó
un
ib oma
an
o
más
me ece
el
cali ica i o
de
mixoma
cuan o
mayo
es
la
can idad
de
sus ancia
gela inosa
que
se
halla
ellenando
los
in e s icios
de
sus
elemen
os
(1).
Pe o
ambién
en
aquellos
umo es
que
gene almen e
se
incluyen
en e
el
núme o
de
los
elemen os
de
los
sa comas,
y
sob e
odo
en
las
pa es
as-
cicula es
de
los
mismos,
ha
sido
siemp e
comp obada
con
bas an e
p ecisión
es a
sus ancia,
pudiéndose
asegu a
su
exis encia
ácilmen e
en
las
supe icies
de
las
secciones
as e sales
de
los
haces
ib osos,
en
cuyas
hendidu as
e
dondeadas
y
ib ila es
apa ece
alojada
es a
sus ancia
homogénea
en
mayo
ó
meno
can idad.
En
gene al
exis e
en
an a
ménos
can idad
cuan o
más
esca
sas
son
las
células
usi o mes,
ó,
lo
que
ambién
es
p obable,
cuan o
más
adul os
son
los
ascículos,
en
cuyo
caso
es os
ascículos
y
las
ib illas
apa e
cen
unidos
y
adhe idos
ue emen e
en e
sí,
y
sólo
se
pueden
aisla
y
pe ci
bi
po
medio
de
p epa aciones
adecuadas.
El
ascículo
conse a
en ónces
un
aspec o
b illan e,
y
iene
muchas
analogías
con
los
manojos
ib ila es,
como
ocu e
en
los
ejidos
conjun i os
e aídos
de
las
cica ices
y
en
los
callos
adhe en es
de
las
cápsulas
de
los
secues os,
e c.,
pues
en
odos
es os
casos
no
exis e
o a
cosa
más
que
un
desen ol imien o
p eponde an e
del
ejido
ib ila
conjun i o,
cuyos
elemen os
es án
sepa ados
en e
sí
po
una
g an
can idad
de
sus ancia
gela inosa
al
p incipio,
que
más
a de
siemp e
suele
se
meno ,
y
los
p o ocan
enómenos
an
impo an es,
demos ados
po
la
p ác i
ca,
de
a o ia
ó
de
e acción
de
los
ejidos
conjun i os
de
nue a
o mación,
que
como
consecuencia
dan
luga ,
po
ejemplo,
á
es enósis
y
de o maciones
cica iciales,
ocasionadas
únicamen e
po
la
pé dida
de
la
sus ancia
in e i-
b ila
espec i a.
La
escle ósis
del
ejido
conjun i o
no
se
halla
en
el
mismo
(I)
Con .
Kosle ,
Ucbc
¡ yxom.
Be l.
KUn.
Wochensch .
1881.
N.
36.
15)
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
IDO
1
caso
que
la
a o ia,
que
consis e
en
la
desapa ición
de
los
elemen os
esencia
les
del
ejido,
sino
solamen e
en
la
al a
más
ó
ménos
comple a
de
la
se osi
dad
mucilaginosa
,
y
las
pa es
más
adul as
del
sa coma
ib ocelula
pueden
ene
g andes
analogías
con
el
ejido
conjun i o
en
es ado
de
e acción.
Es a
sus ancia
gela inosa
in e celula
é
in e ib ila
ha
sido
colocada
po
nume osos
obse ado es
en
la
misma
ca ego ía
que
la
ib ila ,
y
la
han
con
side ado
como
sus ancia
in e celula
con
el
conjun o
de
sus
ib as.
Según
es o,
se
ha
admi ido,
y
quizá
con
undado
mo i o,
especialmen e
po
cie os
au o es,
que
pueden
o ma se
las
ib illas
independien emen e
de
las
célu
las,
de
es a
masa
gela inosa
y
del
sa coma,
según
la
cualidad
de
su
sus an
cia
in e celula ,
y
ambién,
hace
pocos
años,
Bi^o^e o
(1)
ha
mani es ado
ace ca
de
es o
con
g an
segu idad
que
la
sus ancia
in e s icial,
el
es oma
del
sa coma,
o a
es
débil,
amo o,
mucoso
y
gela inoso,
o a
es
más
com
pac o
y
ib ila .
Es a
eo ía
se
halla
comple amen e
de
acue do
con
el
pa e
ce
de
es e
obse ado
(2):
que
las
ib illas
esul an
de
una
hendidu a
de
la
sus ancia
undamen al
amo a.
_
Cla o
es
que
el
concep o
de
la
sus ancia
in e celula
es á
siemp e
ela
cionado
con
la
cues ión
de
la
génesis
de
las
ib illas.
Si
és as
se
desen uel
en
en
un
blas ema
amo o,
en onces
se
debe
conside a
como
in e celula
y
se
la
puede
coloca
en
la
misma
ca ego ía
del
blas ema;
pe o
si
su
génesis
es
la
misma
que
la
que
yo
p e endí
demos a
pa a
el
sa coma,
es o
es,
depen
dien e
de
las
células
usi o mes,
en onces
no
son
o a
cosa
más
que
de i a
dos
celula es,
y
el
concep o
de
una
sus ancia
in e celula
sólo
es
po
an o
aplicable
á
la
sus ancia
gela inosa,
y
en
es e
caso
no
se
la
debe
conside a
más
que
como
sus ancia
soluble
ap opiada
pa a
la
nu ición,
si uada
en e
los
elemen os
de
los
di e en es
ejidos
y
que,
median e
su
conside able
au
men o,
puede"
ocasiona
el
edema
ó
el
exudado
in e s icial,
si
en
al
con
cep o
se
conside a.
,
.
El
desen ol imien o
y
la
ma cha
de
los
enómenos
ealizables
habidos
en
cuen a
en
odas
las
o maciones
sa coma osas
es
debido
po
lo
egula
á
la
inmedia a
pa icipación
de
los
asos
sanguíneos
que
le
odean,
cuya
ci cuns
ancia,
aunque
se
igno e
si
los
asos
y
su
con enido
son
ó
no
la
causa
única,
bien
se
puede
deci
que
eje cen
g an
in luencia
y
p edominan
en
al o
g ado.
De
las
células
ad en icias
de
es os
asos,
cons an emen e
de
pa edes
esis
en es
y
de
o dina io
bas an e
dila ados,
po
más
que
sean
an e
odo
de
na
u aleza
capila ,
esul a
la
neo o macion
de
los
elemen os
usi o mes,
que
no
(
I)
Uebe
das
S oma
de
Sa kome.
Med.
Jah b.
d.K.
K.
Ges.
d.
Ae ó e
al
lien
4.
s.
429.
-
Auch
^ ch^i scMeYás eh
a^^^^
neuen
Au lage
seines
Léh buches
de
Pa hologischen
Ana onue,
l,Ue Cel
lula subs anz
kann
en wede
homogen
ko mg.
aseng
^e
^migsexi »
(2)
Sul
p ocesso
di
cica izzazione
dex
endxm
agUa x.
Annah
um .
dx
mea.
oí.
z ».
1866.
UNIVKRSIDADF
DE
COMPOSTELA
1362
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(16
se
di e encian,
al
con a io,
de
las
células
de
las
ad en icias
no males
casi
nada,
ó,
en
cuyo
caso,
sólo
po
su
amaño
conside able.
Es as
aumen an
en
núme o
y
amaño
en
las
neo o maciones
sa coma osas,
pudiéndose
po
an o
conside a
el
desen ol imien o
o al
délos
sa comas
usocelula es
como
un
p oceso
p oli e a i o
de
las
células
ad en icias
de
los
capila es
de
nue a
o
mación.
Todo
aso
que
oma
pa e
en
la
neo o macion
sa coma osa
la
odea
á.
la
mane a
de
una
capa
célulo- ascula ,
y
en
su
pa e
undamen al
o ece
muchos
pun os
de
con ac o
con
odos
los
ascículos
de
nue a
o mación
de
los
umo es
sa coma osos,
con
los
que
se
asocian
pa a
o ma
el
umo ,
que
se
sepa an
en
ami icaciones
co espondien es
á
las
de
los
asos,
y
con
la
misma
ex ensión
pa a
uni se
ó
en elaza se
en
o ma
de
ed
con
los
haces
ecinos
y
o ma
de
es a
mane a
con
odo
el
ejido
conjun i o
del
cue po
un
esquele o
con inuado.
Las
neo o maciones
celula es
sob e ienen
di ec amen e
de
las
pa edes
ex e io es
de
los
asos,
siendo
en
algunos
casos
an
escasas
que
los
ascícu
los
sólo
adquie en
un
g oso
insigni ican e,
mien as
que
en
o os
la
p oli e
ación
celula es,
po
el
con a io,
muy
ex ao dina ia.
En
las
neo o maciones
oluminosas,
compues as
de
innume ables,
elenlen os
celula es
usi o mes,
se
desen uel en
con
g an
apidez
los
hacecillos,
has a
al
pun o
que
apénas
ha
enido
iempo
de
ealiza se
la
as o macion
de
las
células
en
las
nume
osas
ib illas
que
se
obse an
en
los
ascículos
que
han
adqui ido
un
g an
amaño;
de
es a
mane a
se
desa ollan
conside ablemen e
algunas
eces
en
pocas
semanas
los
sa comas,
compues os
gene almen e
casi
sólo
de
peque
ñas
células
usi o mes
y
de
asos,
po
lo
que
en
o o
iempo
se
ag upaban
es
os
umo es
en
el
núme o
de
los
medula es,
a endiendo
á
los
elemen os
capi a
les
que
los
cons i uían,
y
que
ocasionaban
en
muy
poco
iempo
la
mue e
del
en e mo,
ó
que
de
absolu a
necesidad
eclamaban
una
ope ación.
Po
es a
azón
,
dichos
umo es
no
llegan
á
se
o dina iamen e
bas an e
adul os
pa a
que
puedan
adqui i
las
ib illas
un
g an
desa ollo,
y
la
conocida
maligni
dad
del
sa coma
usocelula
con
células
pequeñas
y
ag upados
no
es
debida,
po
consiguien e,
á
la
na u aleza
de
su
es uc u a,
sino
que
es a
úl ima
es
más
bien
consecuencia
del
c ecimien o
ápido
ocasionado
po
su
malignidad.
En
los
casos
en
que
la
p oli e ación
celula
se
e i ica
en
las
inmediacio
nes
de
un
aso,
en ónces
los
elemen os
de
nue a
o mación
ganan
iempo
pa a
ealiza
la
as o macion
ib ila ,
que
e mina
con
la
desapa ición
de
sus
núcleos,
pues
se
obse an
en
las
inmediaciones
de
los
asos
células
ib ila-
es
lib es,
áun
bien
conse adas,
pe o
cuyo
núme o
y
amaño
disminuye
an o
más
cuan o
más
alejada
se
halla
del
eje
ascula
la
sus ancia
del
as
cículo,
pudiendo,
inalmen e,
desapa ece
po
comple o
en
la
pa e
del
hace
cillo
que
se
halla
colocada
en
la
pe i e ia,
pa a
o ma
pa e
esencialmen e
de
una
es uc u a
ib ila .
Y
si
se
ex iende
ó
pe ece
la
neo o macion
celula
17)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1363
del
aso
sanguíneo
asi o me,
en ónces
cesa
el
c ecimien o
del
ascículo,
las
células
usi o mes
que
áun
allí
exis en
se
an
as o mando
odas
en
ib i
llas
y
se
ealiza
la
génesis
de
aquella
sus ancia
de
los
haces,
en
la
que
casi
se
compone
sólo
de
ib illas.
Pues
al
mismo
iempo,
con
la
as o macion
de
las
células
en
ascículos
suele
ambién
es echa se
cada
ez
más
el
aso
san
guíneo,
y
se
obli e a
úl imamen e;
así
que
en
el
hacecillo,
o mado
únicamen e
de
ib illas,
no
se
puede
econoce ,
á
pesa
de
los
mejo es
p epa ados
de
in
yección,
el
aso
cen al
ni
el
más
lige o
es igio
del
mismo.
La
supe icie
ex e io
de
los
ascículos,
median e
la
cual
se
sepa a
de
sus
ecinos,
se
conduce
de
dis in os
aspec os
en
los
di e en es
umo es,
y
am
bién
en
los
di e en es
pun os
de
uno
mismo,
cuando
únicamen e
cons an
de
células
ó
la
adhe encia
ib ila
es
escasa,
i egula
y
áspe a,
á
causa
de
las
nume osas
p ominencias
más
ó
ménos
acen uadas
de
las
células
y
ib illas
(1).
Pe o
al
ez,
á
medida
que
se
desen uel e
su
es uc u a,
se
p esen a
lisa
su
supe icie,
apa eciendo
en ónces
muy
á
menudo
como
o mada
po
una
me a
yux aposición
de
las
células
planas.
Es as
células
son
o dina iamen e
ala
gadas,
de
un
g oso
bas an e
conside able,
y
casi
siemp e
edondeadas
en
los.
dos
ex emos
de
su
longi ud;
mas
a a
ez
apa ecen
poligonales,
y
ambién
o ecen
la
o ma
aplanada,
la ga
y
es echa,
de
cin a,
pudiendo
p esen a
una
de
sus
ex emidades
ampliada
en
o ma
de
bo on,
ó
p olonga se
en
uno
de
sus
ex emos
en
la
de
ib illa
ami icada,
mién as
el
o o
es
comple a
men e
omo,
á
modo
de
un
dien e
ino,
pe o
mani ies o.
O as
o ecen
am
bién
o mas
más
i egula es,
pudiendo
desp ende se
ib illas
de
di e en es
pun os
de
su
supe icie,
y
especialmen e
de
sus
eminencias,
median e
las
que
se
unen
es as
células
en e
sí
con
las
células
usi o mes
de
los
ascículos
que
se
hallan
debajo
de
ellas.
A
pesa
de
es o,
las
amas
ib ila es
son
aquí,
pol
lo
gene al,
pequeñas
y
escasas.
El
p o oplasma
de
es as
células
es
cla o,
b i
llan e
y
homogéneo,
algo
g anuloso
en
los
al ededo es
del
núcleo
que
cla a
men e
se
mani ies a,
y,
po
lo
gene al,
es án
acondicionadas
de
la
misma
mane a
que
en
las
células
usi o mes.
Ra a
ez
se
adhie en
á
las
ib illas
de
los
ascículos
pa a
p esen a se
en
su
supe icie
inmedia amen e,
sino
que
más
bien
de
o dina io;
po
lo
ya
dicho,
los
hacecillos
es án
hácia
a ue a,
o
deándolos
y'sepa ándose
de
ellos
in e io men e
median e
la
sus ancia
gela i
nosa
gene almen e
ex endida.
(Sus ancia
gela inosa
según
algunos.
)
Gene
almen e
se
empujan
unos
á
o os
en
oda
la
ex ensión
de
sus
bo des,
y
o
man
g upos
y
sepa aciones;
pueden
ambién,
en
caso
de
es a
en
con ac o
con
los
haces
que
p incipalmen e
les
ci cunsc iben,
ó
en
con ac o
ín imo
con
o as
células,
p esen a
huecos
ó
modelos,
cosa
que
no
es
muy
ecuen e,
á
juzga
po
los
muchos
que
he
is o.
Si
á
bene icio
del
ácido
acé ico
apa ece
(I)
S.
Job.
Mülle ,
a-
a.
O.
lab.
II.
Fig.
3
1364
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(18
la
dila ación
ib ila ,
en ónces
se
puede
hace
más
mani ies a
la
con igüidad
de
las
células
aisladas
po
su cos
ó
calles
que
las
odean,
y
que,
na u almen
e,
no
son
o a
cosa
más
que
los
hacecillos
ib ila es
que
allí
exis en
con
una
pa e
de
su
supe icie
lib e,
á
causa
de
su
dila ación
en
es e
pun o.
Desde
luégo,
es as
células
desempeñan
el
papel
de
eudo elios
del
in e s
icio
de
los
manojos
ib ila es,
o mando
po
dicha
supe icie
espacios
lin á
icos
(1).
También
se
han
demos ado
en
los
ejidos
no males,
habiendo
sido
comp obados
hace
iempo
po
di e en es
au o es,
como
Schweige -Seidél,
Bis-
zoze o,
Banuie ,
Key
y
Re zius,
Sclu albe,
Waldeye
y
o os.
Según
Flem-
p esén anse
lib es,
gua dando
una
posición
cons an e
en
los
ejidos
in e s iciales,
enómeno
que
no
he
podido
obse a
en
los
sa comas,
á
pesa
de
que
aquí
los
lími es
celula es
siemp e
son
cla amen e
pe cep ibles,
sin
nece
sidad
de
emplea
los
p epa ados
de
pla a.
/.
A nold
(3)
las
desc ibió
consi
de ando
como
planos
las
pa edes
de
las
hendidu as
in e ascicula es
de
las
o maciones,
e es idas;
pe o
no
se
puede
esol e
exac amen e
la
cues
ión
de
si
el
espacio
o mado
po
ellos
es
con inuo.
Boíl
(4)
desc ibió
es as
cé
lulas
conside ándolas
como
o maciones
no
usionadas
en e
sí
que
se
unen
á
los
hacecillos,
odeándolos
más
ó
ménos
comple amen e,
y
obse ó
en
células
de
cubie a,
en
los
haces
conjun i os
de
la
base
del
ce eb o,
que
és as
expe i
men an
más
a de
una
as o macion
en
sus ancia
elás ica,
y
pueden
mez
cla se
en e
sí
con
las
memb anas
elás icas
dila adas.
También
ha
susci ado
una
acalo ada
discusión
ace ca
del
concep o
de
la
na u aleza
de
es as
células,
sob e
si
han
de
conside a se
p incipalmen e
como
o maciones
ib ila es,ó
si
deben
ene se
acaso
como
una
especie
suigenens
(5).
Decídese,
espec o
á
los
ne ios,
po
la
p ime a
p obabilidad,
y
deja
la
cues ión
sin
esol e
espec o
al
es o
del
ejido
conjun i o.
En e
an o,
la
ecuen e
exis encia
de
los
unos,
si
bien
en
el
caso
más
ñi o able
sólo
hay
un
pequeño
núme o
de
ib illas
en
es as
células,
y
la
unión
que
pueden
e ec ua
con
o os
elemen os
induda
blemen e
ib oplás icos,
pa ecen
indica nos
que
aquéllos
y
és as
son
idén i
cos;
y
quizá
adquie a
más
e osimili ud
es a
idea
si
se
conside a
que
en
el
pe íodo
p imi i o
del
desen ol imien o
del
ascículo,
cuando
és e
consis e
po
comple o
ó
casi
comple amen e
de
células,
y
no
p esen íi
di e encia
algu
na
en e
los
elemen os
exis en es
en
su
supe icie
y
en
su
pa e
in e na.
Es e
hecho
mani ies a,
pues,
que
el
amplio
desen ol imien o
de
las
células
que
o man
la
pa e
más
ex e na
del
ascículo
es
debido,
en e
o as
causas,
(l)
V.
Kolacz
k,
Uebe
d<is
Angiosa kom.
Deu sche
Zei sch .
.
Chi .
Bd.
9.
S.
7.
(2)
, ch.
.
mik .
Anal.
Bd.
XII.
S.
391.
(3)
Vi chow's
A chi .
Bd.
68.
S.
501.
(4)
Un e suchungen
Uhe
die
Enl oickelung
und
den
Bau
de
Geioebe.
Aich.
.
mik .
Anal.
Bd.
7.
S.
275.
.
(5)
Die
Enl oickelung
des
/ib ill i en
Bindegeioebes.
A ch.
.
mik .
Anal.
Bd.
8.
S.
28.
19)
Sob e
la
his ologia
y
la
hislogcncsis
del
sa coma.
1365
á
que
alguna
de
las
colocadas
en
el
ondo,
y
que
po
an o
ci culan,
como
sabemos,
en e
los
ascículos,
c ecen
á
expensas
de
la
co ien e
lin á ica
que
es á
ce ca;
pudiendo
a ibui
á
su
con ac o
con
las
células
que
o man
los
haces
de
la
supe icie
la
causa
de
una
mane a
de
desen ol imien o
de
las
mismas,
que
consis e
aquí
en
que
ellas,
más
que
sus
a ines
colocadas
en
el
in e io ,
a ec an
o ma
plana
y
p oducen
poquísimas
ó
ninguna
ib illa.
Es a ía
en
inmedia a
elación
con
es a
úl ima
ci cuns ancia
su
p olongada
pe sis encia,
pues o
que,
como
hemos
is o,
la
célula
usi o me
iene
el
mismo
o igen
que
las
o maciones
ib ila es,
y
la
as o macion
ib ila
co espon
dien e
se ía,
sob e
odo
en
cie o
modo
y
bajo
la
suposición
de
que
exis a
un
con ac o
di ec o
con
la
lin a
á
ella
inmedia a,
lo
que
pod ía
da
luga
á
una
al e ación
eg esi a
de
las
células
usi o mes.
La
duda
de
si
el
endo elio
de
los
asos
sanguíneos
puede
se
p ecisamen e
de
na u aleza
ib oplás ica,
aun
no
se
ha
podido
explica
ninguna
ez
con
exac i ud,
á
pesa
de
las
nume osas
obse aciones
hechas,
ya
di ec a,
ya
más
ó
menos
indi ec amen e
legi imadas,
ace ca
de
es e
pun o,
y
desempeña,
como
es
sabido,
un
impo an e
papel
en
el
azonamien o
de
la
obli e ación
ascula
y
en
la
llamada
o ganización
del
ombus.
Biibno ,
Thle ch,
Koche ,
Walde-
ye ,
Du an e,
Kuncl a ,
Kós e ,
N.
ScW s,
Sen íleben
y
o os
se
han
decla
ado
unos
á
a o
y
o os
en
con a
de
la
p opiedad
genésico
ascula
del
endo elio
de
los
asos,
mién as
Biedel
(1),
que
abajó
bajo
la
di ección
de
Me bel,
decla ó,
undado
en
los
hechos
o mulados
con
oda
exac i ud,
esul
an es
desús
expe imen os,
que
en
el
espacio
acío
del
aso
que
esul a
me
dian e
la
ligadu a
doble
de
una
ena
ó
a e ia
oma
pa e
es e
ozo
de
aso
en
el
desen ol imien o
ib ila
del
endo elio,
aunque,
según
la
opinión
de
Biedel,
puede
halla
p ecisamen e
algún
obs áculo
po
la
ombósis
que
p obablemen e
sob e iene
en e
las
ligadu as.
Si
es o
es
exac o,
si
se
e i ica
una
as o macion
ib ila
del
endo elio,
dando
luga
á
la
denudación
de
los
asos
sanguíneos,
lin á icos
y
espacios
lin á icos,
sob e
odo
en
de e minadas
ci cuns ancias,
y
especialmen e
ambién
si
ninguno
de
ellos
se
uel e
á
baña
más
po
la
sang e
ó
lin a,
én ónces
es os
endo elios
es án
en
el
mismo
caso
que
las
células
usi o mes
de
los
ejidos
no males
y
del
sa coma,
y
se
puede
conside a
como
muy
ap opiada
la
denominación
an igua
de
células
ib oplás icas;
pues
la
p opiedad
de
na
ce
de
ellas
las
ib illas
es
común,
según
es o,
á
odas,
y
es
más
ca ac e ís i
ca
que
odas
las
más
a iadas
di e encias
que
p esen an
y
que
su
o ma,
que
es iba
desde
luégo
muchas
eces
en
in luencias
ex e io es,
pu amen e
casua
les.
En
e ec o,
el
ejido
conjun i o
en
gene al
o ma,
además
de
lasneo o -
( )
Deu sche
Zei sch .
.
Chi .
Bd,
6,
S.
439,
1366
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénosis
del
sa coma.
(20
maciones
pa ológicas
que
en
él
oman
asien o,
un
g an
sis ema
de
conduc
os
cuyos
espacios
se
llenan
con
sang e
ó
con
linñi,
y
que
o ecen
unas
pa edes
compac as,
ya
énues
ó
delicadas,
ya
ue es,
en
a monía
cie amen
e
con
los
di e en es
es adios
de
su
desen ol imien o,
y
las
o mas
celula es
es án
combinadas
al
mismo
iempo
de
una
mane a
idén ica.
Los
sa comas
usocelula es
no
son,
según
es o,
o a
cosa
más
que
las
condensaciones
en
oco
de
es as
pa edes
que
allí
se
ealiza on
condicionadas
po
una
neo o -
macion
que
se
desen uel e
p ime amen e,
y
quizá
sólo
en
las
inmediacio
nes
de
los
asos
sanguíneos
que
simul áneamen e
p oli e au
,
o mando
aquéllos
el
sis ema
comple o
de
ca e nas
y
los
elemen os
ib oplás icos
com
binados.
Segu amen e
se
ap oxima
mucho
es e
modo
de
e ,
á
pesa
de
odas
las
objeciones,
á
la
demos ación
e iden e
de
que
en
los
ejidos
conjun i os
exis en
o os
elemen os,
además
de
las
células
ib oplás icas,
que
se
dis in
guen
de
aquél
,
no
sólo
po
su
o ma
y
es uc u a,
sino
ambién
y
muy
espe
cialmen e
po
su
incapacidad
pa a
p oduci
ib illas,
y
además
ampoco
o
man
es as
células
elemen os
esenciales
é
in eg an es
del
ejido
conjun i o.
Además,
no
se
hallan
de
ninguna
mane a
en
muchas
pa es
del
mismo,
ó
sólo
en
can idad
a iable,
ó
bien
sólo
algunas
eces
y
de
una
mane a
a iable,
y
pa ece
no
iene
ninguna
impo ancia
en
la
génesis
del
esquele o
del
ejido
conjun i o
p opio,
que
llega
á
desempeña
el
papel
de
un
aso
aspo ado
pa a
los
o os
ejidos
y
de
medio
de
unión,
de
sepa ación
y
de
alojamien o
de
los
mismos.
An e
odo,
el
plasma
celula
del
ejido
conjun i o
ha
sido
desc i o
p i
me amen e
po
Külme
(1)
como
una
o mación
nuclea ,
especialmen e
el
del
ejido
conjun i o
in e muscula
de
la
ana,
que
o ma
se ie
ansi o ia
y
se
di e encia
p incipalmen e
de
las
o as
dos
o mas
celula es
de
los
ejidos
conjun i os
po
su
aspec o
g anuloso
mani ies o;
más
a de,
o os
obse ado
es
lo
han
hallado
en
dis in os
pun os,
especialmen e
en
la
sus ancia
in e s i
cial
del
es ículo
y
de
la
glándula
caudal,
en
la
glándula
pa ó ida,
en
la
capa
ad en icia
délos
asos
ce eb ales,
en
cápsulas
sup a enales,
y
en
la
pla
cen a;
su
gene al
exis encia
ué
comp obada
po
Waldeye
(2),
que
ambién
le
dió
el
nomb e
de
células
emb ionales
del
ejido
conjun i o
ó
células
plas
má icas.
Se
hallan
especialmen e,
según
él,
en
las
p oximidades
de
los
asos,
pudiéndoles
o ma
una
cubie a
apa e;
son
mani ies as
po
su
aspec o
os
cu o
y
su
g anulación
o dina ia,
y
suelen
ene
g an
a inidad
con
la
g asa.
Según
los
da os
de
Thomas
(3),
adqui idos
de
las
ne i is
c ónicas,
exis en
en
(i)
Un e s
Ub.
d.
P o oplasma
und
die
Con ac iU U .
Leipzig,
1864.
S.
112.
(2)
A dí.
.
mik .
Anal.
Bd.
1
i.
S.
176.
(3)
Vi ch.
A chi .
Bd.
71.
S.
2ío.
Tai.
X.
Fig.
12
y
13.
27)
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1373
cia
de
o mas
celula es
en
es os
umo es,
que
son
como
in e medio
en e
las
células
edondas
y
las
usi o mes,
po
ene
p opiedades
que
co esponden
á
las
p ime as
y
las
úl imas.
Eu ónces
se
puede
deci
que
al
p opo ción
no
concue da
con
los
hechos:
ni
en
los
sa comas
g andes,
ni
en
los
usi o mes
de
pequeñas
células
más
ó
ménos
adul os,
no
hay
as o maciones
exac as
de
g andes
células
edondas
ó
pequeñas
á
g andes
ó
pequeñas
usi o mes,
y
es
pecialmen e
en
ninguna
célula
edonda
se
puede
descub i
ni
an
sólo
el
me
no
indicio
de
o mación
ib ila ,
mién as
que,
sin
emba go,
el
desa ollo
del
ejido
conjun i o
emb iona io,
en
el
que
las
células
usi o mes
esul an
e ec i amen e
de
una
célula
edonda,
apa ece
en
el
p o oplasma
de
la
célula
conjun i a
ib oplás ica
el
ca ác e
dis in o
de
co as
ib as,
cuando
en
la
cé
lula
aun
apénas
se
puede
ap ecia
la
p eponde ancia
de
las
dimensiones
lon
gi udinales
1).
En
con aposición
de
es a
idea,
ó
sea
del
desa ollo
de
la
célula
usi o
me
del
sa coma
p oceden e
de
la
célula
edonda
(desempeñando
el
papel
de
una
célula
emb ional
indi e en e),
ha
llegado
á
se ,
desde
hace
mucho
iempo,
más
e osímil
la
opinión
que
los
elemen os
del
sa coma
se
desa ollan
di ec
amen e
po
me aplásis
de
las
células
de
su
asien o
genésico,
si
bien
es
e
dad
que
po
es os
medios
y
las
deducciones
consiguien es
no
se
ha
comp o
bado
semejan e
desa ollo
me aplásico
de
las
células
de
los
ejidos
no males
ni
de
los
elemen os
de
neo o macion
que
dan
luga
á
los
umo es.
Muy
espe
cialmen e
Ziegle
(2)
ha
ensayado
en
nues os
iempos
es ablece
una
base
segu a,
median e
los
hechos
habidos
expe imeu almeu e,
desc ibiendo
y
ep e
sen ando
las
p epa aciones
que
podían
explica
la
desapa ición
di ec a
de
las
células
óseas
y
de
las
del
es oma
conjun i o
de
la
mama
en
los
humo es
sa coma osos.
Cie amen e
no
ué
conducido
po
es os
expe imen os
á
los
esul ados
con luyen es
que
pudie an
ene
elación
con
semejan e
desen
ol imien o
me aplásico
de
los
ejidos
celula es
no males
en
los
elemen os
del
umo ;
no
obs an e,
me ecen
impo ancia,
pues o
que
en
ella
enemos
un
ejemplo
de
desen ol imien o
de
las
células
sa coma osas
sin
pa icipación
de
las
células
emb ionales,
cosa
que
ambién
Ziegle
la
hizo
no a
con
bas
an e
p ecisión
(3).
Según
és e,
las
células
ib oplás icas,
las
plasmá icas,
los
leucoci os
y
las
células
edondas
pequeñas,
que
quizá
co espondan
á
un
g upo,
hubie an
o ecido
es,
ó
quizá
cua o,
o mas
celula es
sa coma osas,
muy
dis in as
unas
de
o as
en
su
cons i ución,
á
las
que
se
incluye
además
o a
desde
que
u imos
conocimien o
de
la
exis encia
de
las
llamadas
células
glandula es
en
(I)
S.
Bol!,
A ch.
.
mik .
Ana omie.
Band
8.
S.
47.
Ta .
II.
Fig.
1.
(2)
Vi ohpw
’
s
A dil»
Band
73.
S.
353.
Ta .
VIL
Leh buch
de pa hol.
Ana omie.
Auíl.
2,
E s el
Theil.
Jena,
1882.
S.
238.
Fig.
47.
(3)
Vi chow
’
s
A ch.
Band
73.
S.
378.
1374
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(28
el
ejido
conjun i o,
debido
á
los
in e esíin es
expe imen os
de
Eh licl
(1).
Es as
o maciones
ca ac e ís icas,
que
han
sido
es udiadas
p incipalmen e
po
es e
medio,
y
que
an e
odo
se
dis inguen
po que
su
p o oplasma
oma
una
colo ación
azul
con
el
iole a
me ílico
(dalia),
y
po
el
alcohol
se
colo
ea,
aunque
len amen e,
mién as
los
núcleos
pe manecen
incolo os,
pa ecen
exis i
cons an emen e
en
los
umo es
sa coma osos.
Po
lo
ménos,
siemp e
los
he
obse ado
has a
aho a
en
los
ensayos
juiciosos
p ac icados
en
nume
osos
sa comas
con
el
obje o
de
comp oba
su
exis encia,
si
bien
su
núme o
en
los
dis in os
pun os
de
un
mismo
umo
y
en
di e en es
ejempla es
pue
de
o ece
di e encias
no ables.
Nunca
los
he
hallado
ín imamen e
ag upa
dos,
sino
que
más
bien
casi
se
ocan
ó
es án
media amen e
en
con ac o
en e
sí.
No
obs an e,
algunas
eces
se
p esen an
en
ag upaciones
ala
gadas,
pe o
siemp e
con
i egula idad,
en
las
que
ein e
ó
más,
colocadas
jun amen e,
sólo
es án
sepa adas
po
una
escasa
can idad
de
o os
elemen os
his ológicos:
es e
enómeno
es
el
más
a o,
pues o
que,
po
lo
gene al,
más
bien
se
hallan
aisladas
y
sepa adas.
Exis en
sólo,
al
pa ece ,
en
las
po ciones
ib oplás icas
del
sa coma,
y
son
po
es e
mo i o
más
nume osas
en
el
sa
coma
usocelula
pu o
y
en
el
ib omioma.
Yo
las
he
hallado
en
los
umo es
sa coma osos,
o eciendo
una
o ma
ya
edonda
ó
ala gada,
y
es as
úl imas
más
ó
ménos
o ales
ó
la gas,
casi
como
las
células
usi o mes.
Eh lich
(2)
ha
demos ado
ya
que
exis en
en
la
p oximidad
de
los
asos
sanguíneos,
pe o
ambién
se
colocan
en
las
dis in as
di ecciones
déla
supe icie
del
ubo;
po
ejemplo,
en
las
dis in as
di isiones
de
los
ubos
glandula es
o man
una
cubie
a
epi elial
ó
una
lámina
elás ica.
Es o
se
halla
comple amen e
con o me
con
la
mane a
de
ep oduci se
en
los
sa comas,
en
donde
ambién
se
encuen an
en
la
mayo
pa e
de
los
casos
al ededo
de
los
asos
sanguíneos,
lo
mismo
que
en
la
supe icie
de
los
ascículos,
y
po
lo
an o
en
la
p oximidad
de
las
hendidu as
lin á icas.
Has a
qué
pun o
la
idea
de
Eh lich
(3)
sea
sos-
enible,
de
que
las
células
adiposas
se
o man
de
una
me amo ósis
de
células
del
ejido
conjun i o
de
una
mane a
especial,
y
bajo
condiciones
a o ables,
no
se
puede
discu i
en
es e
momen o.
Debo
hace
no a
que
ambién
yo
las
he
hallado
una
ez
en
un
ib oadenoma
de
la
mama,
cuyas
po ciones
ib ila-
es
de
ejido
conjun i o
habían
p oducido
o as
células
dis in as,
aunque
en
muy
escasa
can idad;
pe o
que
en
es as
células
adiposas,
con
algo
mayo
se
gu idad
que
en
las
células
conjun i as,
se
puede
halla
la
demos ación
de
la
exis encia
de
una
especie
de
células
gigan es
en
el
sa coma
y
la
de
su
cone
xión
genésica
con
los
elemen os
ib oplás icos.
Es a
ya
ha
sido
mencionada
po
(1)
Uebei
Mas iellen.
Disse alion
on
E.
Wes phal.
Be lín,
1880.
(2)
A.
a.
O.
S.
34,
35.
(3)
A.
a.
0.
S.
38.
u
29)
Sob o
la
his ología
y
la
liis ogcnesis
del
sa coma.
1375
Vi cho c
(1),
quien
dice
que
aquellos
g ados
de
desen ol imien o
se
pueden
conside a
como
los
que
obedecen
á
un
in
muy
análogo,
pues
desde
las
cé
lulas
sencillas
o dina ias
con
núcleo
y
con
cue po
nuclea
se
pueden
e
o
das
las
as o maciones
ó
células
mayo es
p o is as
de
dos
ó
más
núcleos.
Yo
he
podido
comp oba
es e
hecho
de
una
mane a
no able
en
un
umo
de
la
co a
izquie da
que
padecía
un
homb e,
el
cual
enía
su
pun o
de
pa
ida
en
la
ascia
que
se
halla
en e
el
músculo
poplí eo
y
el
sóleo,
sin
ene
ninguna
elación
con
el
pe iós ido
ni
con
el
hueso.
En
él
se
obse aban
células
ib oplás icas
de
di e en e
aspec o
y
amaño,
con
apéndices
ib ila es
más
ó
ménos
la gos
y
más
ó
ménos
nume osos,
con
uno,
dos
ó
más
núcleos,
y
que
po
su
amaño
conside able
o ecían
el
aspec o
de
las
células
usi o
mes.
Es as
o ecían
en
ealidad,
en
su
mayo
desa ollo,
una
o ma
o al
la
mayo
pa e
de
ellas,
y
e an,
po
lo
demás,
muy
i egula es:
la
mayo ía
de
ellas
enían
hendidu as
de
o ma
es iada,
con
esco adu as
y
p o is as
de
p o
longaciones
ili o mes,
y
apéndices
agudos
ú
ob usos,
ya
sencillos,
ya
p o
is os
de
o as
p olongaciones
subdi ididas
de
una
longi ud
y
la i ud
muy
di e sa,
ó
ambién
bo dados
de
ib illas,
las
cuales
no
a a
ez
e an
de
pendien es
de
las
p olongaciones
más
la gas.
El
núme o
de
sus
núcleos
e a
muy
a io
y
no
es aba
en
elación
con
su
amaño;
mién as
exis ían
en
algu
nas
células
50
ó
más,
en
o as
de
bas an e
amaño
sólo
con enían
12
ó
16;
pe o
siemp e
se
hallaban
en
la
pa e
cen al
de
la
célula,
y
muchas
eces
ag upados.
Muy
escasos
ejempla es
se
solían
obse a
en
que
los
núcleos
es
u ie an
diseminados,y
nunca
se
obse ó
ningún
núcleo
en
el
in e io
de
un
apéndice.
Las
células
es aban
limi adas
con
oda
p ecisión
,
p edominando
comple amen e
la
o ma
aplanada
ó
el
aspec o
memb anoso,
p o is as
gene
almen e
de
dis in os
moldes,
que
algunas
eces
llegaban
has a
las
mismas
p o
longaciones,
cuya
p ominencia
e a
á
menudo
an
conside able
que
dió
luga
á
que
se
les
denomina a
placas
secunda ias.
Su
p o oplasma
e a
en
pa e
homogéneo
y
en
pa e
g anuloso
ino,
y
o ecía
muchas
eces
aquellas
es ías
inas,
ap oximadas
y
pa alelas,
pe diéndose
en
la
di ección
longi udinal
de
la
célula,
como
ya
hemos
hecho
mención
an e io men e.
Es os
hechos
an
nume osos
son
bas an es
pa a
demos a
po
sí
mismos
la
iden idad
que
exis e
en e
las
células
gigan es
y
las
células
pequeñas
ib oplás icas,
y
su ge
ambién
de
aquí
que
se
puede
comp oba
con
exac i
ud
la
disg egación
ib ila
comple a
de
las
células
gigan es
en
las
po ciones
adul as
de
los
umo es
mencionados.
Mién as
la
des ib ilizacion
del
p o o
plasma
de
es as
células
oma
mayo es
p opo ciones,
disminuye
la
misma
cada
ez
más,
y
se
obse aba
algunas
eces,
en
ez
de
la
célula
p imi i a,
an
(I)
Di?
k ankha len
GeschwUls e.
Zwei(e
Bañil
S.
209,
1376
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(30
sólo
una
ag upación
compac a
de
núcleos
a o iados,
que
mas
a de
concluían
po
desapa ece
po
comple o
;
así
es
que
no
se
hallaba
ninguno
en
los
e i
o ios
más
adul os
de
los
o os
umo es.
Un
enómeno
muy
semejan e
ocu e
en
el
sa coma
mielógeno
de
los
hue
sos,
que
con iene,
como
es
sabido,
casi
siemp e
células
gigan es
en
mayo
ó
meno
can idad.
También
aquí
puede
ene
luga
el
desen ol imien o
g adual
de
las
células
usi o mes,
es elladas,
epi eliales
ó
ambién
el
de
los
elemen
os
de
aspec o
ib oplás ico
que
ienen
en
lo
esencial
ín imas
elaciones
con
los
que
acabamos
de
desc ibi ;
po
el
examen
de
un
umo
de
es a
na u ale
za
que
padecía
una
jo en
de
ein idós
años
en
la
espina
supe io
de
la
ibia,
comp obé
y
llamé
po
p ime a
ez
la
a ención,
hace
algunos
años
(1),
ace ca
de
la
exis encia
de
las
hendidu as
de
las
células
gigan es.
Yo
hallé
en
la
supe icie
de
las
células
es ías
delicadas
y
líneas
en
la
que
ambién
se
podía
demos a
que
se
pe dían
en
las
p ominencias
agudas
ó
apéndices
ib ila es.
En
gene al;
es as
líneas
enían
iguales
dimensiones
ó
e an
igualmen e
inas
y
de
un
ayec o
bas an e
la go.
Se
elacionaban
en
dis in os
pun os
en e
sí,
pudiéndose
ap ecia
igu as
i egula es
ó
c uza
das
en
sus
lími es
como
esul ado
de
es a
unión,
en
cuyo
caso
su
di ección
no
es aba
p ecisamen e
en
línea
ec a,
sino
que
o ecían
el
aspec o
de
espa
cios
ci cunsc i os
más
ó
ménos
ci cula es;
muchas
eces
es os
espacios
no
es
aban
ce ados
po
odos
sus
lados,
sino
que
hácia
los
bo des
más
bien
es a
ban
abie os
y
me
con encí
e minan emen e,
colocando
células
aisladas
de
es a
especie
en
el
mic oscopio
é
imp imiéndolas
algún
mo imien o,
que
es
as
líneas
no
e an
o a
cosa
más
que
igu as
p ominen es
es oneadas
ó
moldeadas,
y
que
po
la
misma
azón
o ecían
en
los
espacios
comp endidos
en e
ellas
hendidu as
en
pa e
ó
comple amen e
ce adas
po
la
supe icie
de
o as
células.
Los
moldes
pa ecían
en
su
base
algo
más
amplios
que
en
su
lími e,
pe o
e an
en
gene al
muy
inas
las
p ominencias
en
o ma
de
saco
que
se
obse an
muchas
eces
en
los
bo des
de
las
células.
También
se
podían
ap ecia
con
oda
exac i ud
y
compa a
á
p ominencias
en
ó ma
den
ada.
de
la
especie
desc i a,
que
enían
po
es a
azón
el
aspec o
de
es ías,
o eciendo
de
es e
modo
el
aspec o
de
dien es
que
se
señalaban
en
los
dis in
os
pun os
de
los
bo des
de
la
célula,
is a
de
pe il,
y
las
cin as
y
esco adu
as
de
la
célula
gigan e
esul a on,
po
lo
an o,
se
o maciones
idén icas.
De
es a
p opiedad
de
las
células
gigan es
se
deduce
ácilmen e
la
mane
a
de
e
en
a monía
con
los
hechos,
si
se
iene
en
cuen a
que
en
una
es e a
de
ba o,
po
medio
de
cue pos
edondos
de
olúmenes
di e sos,
se
ha
he-
(1)
Siegwa
B iihl,
Die
Myeloid eschwuls
und
die
Kiesen^e len.
Dise a ion
Halle,
1881.
S.
23,
UNÍVERSIDADE
DE
SANTIAGO
DL
LOMPOS
l
l
LA
31)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1377
cho
un
sinnúme o
de
imp esiones
de
p o undidad
a ia,
pe o
an
ce ca
unas
de
o as,
que
en e
cada
una
de
ellas
queda on
solamen e
p ominencias
es
echas
en
o ma
de
cin as
de
aquella
sus ancia
es e oidal;
en
el
amaño
an
insigni ican e
de
es as
cin as
ambién
se
halla
la
causa
del
hecho
de
que
és as
siemp e
ca ecen
de
núcleo,
y
así
se
explica
á
la
ez
la
an e io men e
mencionadíi
zona
del
bo de
que
casi
cons an emen e
en
la
célula
gigan e
es á
desp o is a
de
núcleo.
Si
hubié amos
de
indica
las
di e en es
as o maciones
que
ocu en
en
e
las
células
usi o mes
ó
en e
sus
equi alen es
ib oplás icos
y
las
célu
las
gigan es;
como
ambién
las
me amo ósis
de
la
especie
común
de
aquéllos
y
és as,
llega íamos
á
la
conclusión
de
su
enlace
genésico;
y
si
debemos
aquí
indica
el
sa coma
de
células
gigan es,
no
como
ep esen an e
de
una
clase
de
sa coma
especial,
sino
únicamen e
como
una
o ma
secunda ia
del
sa co
ma
celula
usi o me,
en ónces,
po
cie o,
hay
o a
ez
mo i os
pa a
admi
i
al
sa coma
pigmen ado
ó,
como
se
dice
ulga men e,
melánico,
una
cla
si icación
apa e.
A
es o,
la
g an
malignidad
de
la
o ma
de
umo es
nos
debía
conduci ,
que
es á
mo i ado
en
su
capacidad
de
o ma
ex ao dina
iamen e
nume osas
me as ásis,
una
pa icula idad
en
que
ella
excede
á
o
das
las
demás
especies
de
sa comas,
pues
apénas
hay
un
ó gano
que
quede
lib e
de
o maciones
neoplásicas
secunda ias
de
es a
especie.
Huesos,
múscu
los,
masa
ce álica,
médula
espinal,
co azón,
hígado,
in es ino
y
cápsulas
sup a enales,
pueden
se
a acados
en
un
mismo
indi iduo,
simul ánea
ó
su
cesi amen e,
y
con
apidez
de
sa comas
mélánicbs,
simplemen e
po que
había
al
p incipio
un
nudo,
po
más
que
haya
sido
insigni ican e
en
el
cú is
ó
en
el
ojo,
y
jus amen e
es a
ex ao dina ia
mul iplicidad
ha
sido
la
que
se ía
pa a
c ee
en
un
o igen
disc ásico,
áun
en
aquel
iempo
cuando
ya
se
había
acos umb ado
muy
en
gene al
á
la
eo ía
del
desa ollo
de
umo es
causados
po
mo i os
locales.
Sin
emba go,
la
disc asia
p ima ia
nunca
se
ha
podido
demos a ;
la
sus ancia
encon ada
po
Eisél
(1)
en
la
o ina
de
en e mos
que
padecían
ales
umo es
que
se
oscu ece
con
los
ácidos,
no
ué
econocida
po
Hoppe-Seyle
(2)
como
especí ica,
y,
sob e
odo,
no
ha
sido
posible
demos
a
la
iden idad
de
la
colo ación
de
la
o ina
con
la
del
umo .
En e
odos
los
hechos
,
espec o
á
la
cues ión
de
la
mane a
de
desa o
lla se
los
sa comas
melánicos,
de
que
aquí
nos
hemos
ocupado,
an
sólo
uno
es
á
p opósi o
pa a
o ece
una
base
más
i me,
á
nues o
juicio,
á
sabe :
que
es
sob e
odo
muy
ecuen e
y
quizá
cons an e
la
exis encia
de
los
umo es
p ima ios
en
ó ganos
que
ya
bajo
ci cuns ancias
no males
son
muy
icos
en
células
pigmen a ias.
En e
és os
hay
que
ci a
p ime o
el
epidé mis
y
las
(i)
P age
Vie eljah sch i .
Bd.
70.
S.
107.
Band
76.
S.
46.
(2)
Vi chow
’
s
A chi .
Bd.
S.
390.
1378
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(32
cubie as
pigmen a ias
del
i is
ocula
y
sus
mallas
de
ejido
conjun i o,
co óides
y
escle ó ica,
como
localizaciones
en
oco
indudables.
Ménos
segu
as
son
ya
las
cápsulas
sup a enales
y
las
esículas
seminales,
y
espec o
al
hígado
pa ece,
como
Vi chow
(1)
indica,
que
ambién
es e
ó gano
en e ma
secunda iamen e,
pues,
según
su
indicación,
en
la
mayo ía
de
los
casos
de
sa comas
melánicos
del
hígado
ambién
exis ían
nudos
en
el
epidé mis
y
en
el
dé mis
ó
en
la
ó bi a,
que
debían
conside a se
como
los
padecimien os
p i
ma ios
más
p obables.
Que
se
p esen an
en
la
en e medad
b onceada
células
pigmen a ias,
am
bién
en
el
ejido
del
có ion,
es
bas an e
sabido;
pe o
has a
en
pe sonas
que
ienen
la
piel
de
colo
oscu o,
que
han
allecido
á
consecuencia
de
o a
en
e medad,
he
podido
ap ecia
bas an es
eces,
especialmen e
en
los
si ios
más
oscu os
del
cú is,
las
células
pigmen a ias.
Es án
colocadas,
como
en
la
en e medad
de
Adisson,
muy
inmedia as
á
los
pequeños
asos
sanguíneos,
ienen
gene almen e
una
sus ancia
colo an e
pa do-oscu a,
poco
in ensa,
di
usa
y
g anulosa,
y
son
de
aspec o
ala gado
usi o me.
P obablemen e
des
empeñan
en
la
génesis
del
sa coma
melánico
un
papel
impo an e
,
pues
es á
en
a monía
con
su
exis encia
en
la
epide mis
el
hecho
de
que
se
obse a
que
p imi i amen e
se
desa olla
es e
umo
con
especialidad,
las
más
eces,
en
las
pa es
más
pigmen adas
de
la
misma,
y
las
células
pigmen adas
del
sa coma
melánico
es áu
colocadas
p edominan emen e,
y
algunas
eces
sólo
en
elación
inmedia a
con
los
asos
de
la
piel.
Rindjieisch
(2),
que
,
según
mi
en ende ,
su
ésis
no
undada,
al
deci
que
odas
las
células
de
un
umo
me
lánico
en
su
p ime a
época
son
incolo as,
y
es
de
opinión
que
se
a a,
es
pec o
de
la
pigmen ación,
de
un
exudado
de
la
sus ancia
colo an e
de
la
san
g e
po
los
capila es,
idea
que
coincide
con
la
opinión
ya
dada
en
muchas
ocasiones
en
iempos
ecien es
po
Gussembaue
(3).
Según
él,
el
pig
men o
que
se
halla
en
las
células
del
umo ,
llamado
sa coma
melánico,
debe
se
un
de i ado
de
la
sus ancia
colo an e
de
la
sang e;
po
el
con a
io,
puedo
yo
asegu a ,
con o mándome
en
es o
con
la
an igua
opinión
de
Vi choio
(4),
según
el
que
,
sin
pe juicio
de
que
la
o mación
del
pigmen o
en
el
sa coma
puede
se
debida
á
la
ex a asación
sanguínea,
debe,
no
obs
an e,
conside a se
ambién
la
colo ación
melánica
de
es os
umo es
como
un
p oceso
dis in o
de
la
hemo agia.
P obablemen e
se
a a
en
gene al
en
la
melanósis
de
un
p oceso
de
p o
li e ación
que
iene
luga
en
los
asos
inmedia os
al
si io
genésico
de
las
cé-
(1)
Ve gl.
Vi chow,
Die
k ankha en
Gesch oülsle.
Zioei e
Band.
S.
276.
(2)
Ebendo .
Zioei e
Band.
S.
286.
(3)
A.
a.
O.
S.
H3.
(4)
Vi chow
’
s
A ch
Band
63.
33)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1379
lulas
pigmen a ias
ci cun ecinas,
que
se
deben
conside a ,
como
odas
las
demás
células
pigmen a ias
que
exis en
en
los
ejidos,
como
especí icos,
pe o
que
especialmen e
no
ienen
ninguna
elación
genésica
con
las
células
ib o-
plás icas;
es as
células,
ya
son
edondas,
ya
ala gadas,
pudiendo
llega
las
úl imas
á
se
muy
semejan es
á
las
células
usi o mes;
pe o
se
di e encian
de
ellas
en
que
no
pueden
p oduci
ib illas
y
nunca
o man
en
los
umo es
ib ila es
meláuicos
los
elemen os
ib oplás icos,
sino
que
se
obse an
al
lado
ó
en e
los
mismos,
y
muchas
eces
aisladas
comple amen e
ó
á
bas an e
dis
ancia
(1).
De
es a
mane a
se
explica ía
con
la
mayo
sencillez
la
exis encia
y
el
desa ollo
del
sa coma
melánico
en
el
cú is,
en
la
co óides
y
en
la
escle ó i
ca,
cuya
malignidad
no
se
puede
explica
de
ninguna
mane a
po
las
células
pigmen adas
que
puedan
con ene ,
sino
más
bien
po
el
desen ol imien o
de
es as
células
en
un
si io*
a o able
pa a
su
aspo e
la en e
en
el
o ganis
mo.
En e
odas
las
ci cuns ancias
a o ables
pa a
su
desa ollo,
son
am
bién
aquí,
como
en
odos
los
demás
sa comas,
la
iqueza
délos
asos
sanguí
neos
que
odean
la
neo o macion,
a o eciendo
el
desa ollo
de
los
elemen os
celula es,
lo
mismo
al
p incipio
que
en
el
ascu so
del
desen ol imien o
del
umo .
Ellos
suminis an
asimismo
á
es os
umo es,
no
sólo
los
asgos
ca ac e ís
icos
de
su
es uc u a
in e io ,
sino
que
de e minan
ambién
én
g an
pa e
la
o ma
ex e io
del
mismo,
y
son
las
que
en
el
sa coma
melánico,
en
unión
con
el
es oma
desa ollado
bajo
su
in luencia,
o ecen
po
lo
an o
la
única
base
segu a
pa a
la
in es igación
de
su
génesis,
y
á
la
ez
la
mejo
cla e
pa a
su
azonamien o
an e
la
is a
del
obse ado .
Los
umo es
llamados
po
Laennec
coloides,
po
John
Mülle
colonemas,
que
Vi choi
con undió
pa cialmen e
en
la
ag upación
de
los
mixomas
o
mada
po
él
mismo,
han
pe dido,en
unión
con
es os
úl imos,
el
de echo
de
una
exis encia
e dade a,
po que
se
ha
conseguido
demos a
que
la
mucina
es
un
elemen o
cons an e
de
odas
las
sus ancias
conjun i as
co espondien es
á
los
ejidos.
Después
que
Holle l
(2),
hace
ya
ein icinco
años,
demos ó
la
exis encia
de
la
mucina
en
los
endones,
y
Eichwald,
(3),
1864,
la
econoció
como
un
ele
men o
na u al
de
los
ejidos
conjun i os
no males,
an o
de
los
emb iona ios
como
de
los
adul os,
han
suminis ado
inalmen e
Kühne
(4)
y
sus
discípulos
A.
E aia
y
Mo bchowe s
la
demos ación
que
la
mucina
es
un
elemen o
esencial
pa a
oda
la
sus ancia
conjun i a
de
los
ejidos
espec i os,
y
am
il)
Die
k ankha en
Gesch ills e.
Zioei e
Band
S.
219.
,
_
_
(2)
Silzungsbe .
d.
kais.
Akad.
d.
Wissensch.
in
Vien.,
1858.
Bd.
XXX.
S.
37.
(3)
Die
Colloiden a ung
de
Eie s b'cke.
WU zb.
med.
Z sch
.
4864.
S.
'297.
(4)
Ve il,
des
nálwh.-med.
Ve eins
~u
Heidelbe g.
N.
F.
Bd.
I.
4877.
S.
233
u.
236.
1380
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma, (34
bien
pa a
los
huesos
y
los
ca ílagos.
Como
sín esis
de
es as
obse aciones,
ha
deducido
Kos e
(1)
que
la
sus ancia
gela inosa
que
exis e
á
menudo
en
g an
can idad
en
los
mixomas,
po
lo
que
eciben
dicha
denominación
es os
umo es,
no
debe
se
o a
cosa
más
que
una
mucina
que
exis e
en
semejan es
umo es,
p oduc o
de
la
se osidad
que
da
luga
á
la
génesis
de
la
misma.
Puede
exis i
ambién
en
odas
las
o mas
de
sa coma,
en
el
lipoma,
ib o
ma
y
en
el
es oma
conjun i o
del
ca cinoma,
pe o
se á
na u almen e
an o
más
abundan e
cuan o
ménos
consis encia
enga
el
ejido,
pues o
que
la
esis
encia
que
se
opone
á
su
ag upación
disminuye,
como
se
comp ende
ácilmen e,
en
la
p opo ción
que
lo
hace
su
consis encia;
en
lo
que
pa ece
ambién
con
sis i
especialmen e
la
exis encia
an
ecuen e
del
mixoma
en
los
ejidos
conjun i os
poco
consis en es
(2).
En
semejan es
casos
se
mues an
los
elemen os
del
umo ,
á
consecuencia
de
la
in il ación
de
la
se osidad
que
con iene
mucina,
no
a a
ez
aislados,
de
la
mane a
más
cla a
y
pa en e,
pues o
que
las
células
usi o mes
y
es ella
das
con
sus
la gos
apéndices
de
ib illas
acá
y
allá
unidos
en e
sí
se
o e
cen
palpablemen e
á
la
is a,
y
en e
ellas
se
hallan
an
p on o
aisladas,
an
p on o
eunidas,
células
edondas
que,
sob e
odo
aquí,
se
dis inguen
an o
á
p ime a
is a
de
los
elemen os
ib oplás icos,
que
no
es
posible
encon a
el
meno
mo i o
que
mani ies e
la
meno
iden idad
de
es as
dos
o mas
celula es.
Pe o
ambién
la
án es
ya
más
minuciosamen e
explicada
depen
dencia
del
desa ollo
sa coma oso
de
esículas
nue amen e
o madas
en
cuen a
en
los
mixosa comas
neoplásicos
un
nue o
apoyo.
Muchas
eces
se
obse a,
especialmen e
en
las
inmediaciones
más
p ó
ximas
de
un
aso
sanguíneo,
que
las
células
usi o mes
es án
colocadas
pa a
lelamen e
á
los
mismos
y
á
igual
dis ancia
en e
sí,
y
sólo
es án
sepa adas
po
una
escasa
can idad
de
sus ancia
gela inosa
ó
de
ib illas
escasas
sepa
adas
á
la
ez
en e
sí,
mien as
que
se
p esen an
á
dis ancias
mayo es
del
capila
en
g an
núme o
y
odeadas
po
es a
misma
sus ancia.
La
causa
de
es a
ci cuns ancia
consis e
en
que
en
las
inmediaciones
del
aso
las
células
son
jó enes,
y
po
la
misma
azón
las
ib illas
son
más
esca
sas
y
co as
que
las
que
se
hallan
á
mayo
dis ancia
del
mismo.
De
aquí
que
el
ejido
es
an o
ménos
consis en e
cuan o
más
lejano
se
halla
del
aso
san
guíneo,
y
cuan o
más
dis an e
se
halle
la
unión
ib ila
de
las
células
en e
sí,
y
se
hace
más
posible
un
acúmulo
abundan e
de
sus ancia
gela inosa
en e
las
po ciones
de
ejido
dis an es
de
la
supe icie
de
los
asos,
y
mién as
la
sus ancia
gela inosa
que
comp ime
de
igual
mane a
en
odas
di ecciones
las
(I)
A.
a.
O.
und
die
Bonne
Disse a ion
oq
A.
Rumle
'líbe
Myocom
und
Schleimge-
ibebe,
1881.
(2)
S.
Bi ch-Hi sch eld,
Leh b.
de pa hol.
Anal.
Aull.
2.
Band
1.
S.
114.
u
UNIVERSIDAD^
DE
SAN
HAGO
DE
COMEOS
I
L
35)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1381
células
que
se
hallan
en
las
inmediaciones
del
mismo
no
puede
sepa a las
de
su
sólido
enlace,
y
deslizándose
en
las
combinaciones
que
apa ecen
poco
con
sis en es,
las
células
que
es án
muy
lejanas,
no
sólo
dis an es
en e
sí,
sino
ambién
se
comp imen
en
o a
o ma,
y
hace
po
medio
de
la
misma
acción
mecánica
del
ex enso
ejido
conjun i o
un
ejido
e icula
con
células
es e
lladas,
como
ya
se
demos ó
án es
en
la
explicación
del
mismo
e ec o
al
a
a
de
las
células
edondas
que
se
sepa an
de
los
asos
sanguíneos.
Desde
que
el
mixoma,
po
la
demos ación
de
la
exis encia
de
una
sus
ancia
gela inosa
en
el
ejido
conjun i o,
ha
pe dido
su
ca ác e
pa icula ,
así
como
el
ca ílago
y
el
hueso,
se
ha
p e endido
ambién
po
algunos
el
pone
en
desuso
el
nomb e
de
es a
clase
de
umo es
é
in oduci
en
su
luga
é minos
como
ib oma,
lipoma,
sa coma
con
el
epi elio
de
hema oso
ó
gela
inoso.
Pe o
el
nomb e
de
mixoma
se
ha
hecho
muy
habi ual
pa a
odos,
y
cons i uye
una
o mación
an
ca ac e ís ica
en
i ud
de
sus
cualidades
ex
e io es,
que
se ía
des en ajoso
el
deja
cae
en
el
ol ido
un
nomb e,
aun
que
no
sea
p opio,
po
lo
ménos
cómodo
po
su
cla idad,
po
ene
en
cuen a
su
composición
química
co espondien e
y
condición
cla a
de
la
sus ancia
gela inosa.
Es o
es
álido
especialmen e
pa a
los
umo es
mixoma,
hialino
y
gela inoso,
mién as
que
en
los
llamados
mixoma
ib oso
,
lipoma oso
y
me
dula ,
el
es ado
gela inoso
es
de
meno
impo ancia,
y
especialmen e
en
la
o ma
úl imamen e
nomb ada;
el
en elace
de
células
edondas
y
lib es
y
la
se osidad
que
con iene
mucina
muy
á
menudo
es
an
impo an e,
que
así
és a
pie de
su
aspa encia
gela inosa
y
ecibe
aquél
apa iencia
lác ea
opaca,
que
les
ha
alido
el
nomb e
de
jugo
cance oso.
Indiqué
ya
que
los
ascículos
aislados
del
sa co
ma
es án
limi ados
casi
con
oda
p ecisión,
y
ienen
una
supe ^cie
lisa;
gene almen e
se
e
á
es e
úl imo
en uel o
en
una
cubie a
endo elial,
que
se
o ma
de
células
planas,
y
las
más
eces
ala gadas,
p o is as
acá
y
allá
de
apéndices
ib ila es.
Es as
células
se
conside an
en
elación
con
sus
equi alen es
en
el
ejido
conjun i o
no mal
como
eudo eliales,
las
cuales
e is en
las
pa edes
que
median
en e
los
ascículos
y
los
espacios
lin á icos
que
se
o man
á
a és
de
la
supe icie
de
aquéllos.
Hay
que
ene
en
cuen a
que
es as
células
en
la
eo ía
del
sa co
ma
o ecen
un
especial
in e es,
pues o
que
se
aumen an
no ablemen e
en
muchos
de
es os
umo es
y
pueden
llega
has a
á
o ma
co dones
celula es,
que
muchas
eces
llegan
á
se
an
nume osos
y
de
al
olúmen,
que
p es an
un
ca ác e
especial
á
oda
la
o mación.
Lo
que
ca ac e iza
p incipalmen e
á
es as
células
es
que
se
puede
ap e
cia
con
bas an e
exac i ud
su
p ocedencia
endo elial,
á
la
ez
que
su
o ma
o al
ó
poligonal,
y
algunas
eces
la
exis encia
de
sus
apéndices
ib ila es,
po
medio
de
los
cuales
se
pueden
elaciona
en e
sí.
En
o os
casos
pie
den
en
absolu o
esa
especie
de
o ma
epi elial
y
pueden
apa ece
comple-
UNÍVLKSlDAüL
DL
SANTIAGO
1382
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(36
lamen e
i egula es
ó
adqui i
la
o ma
cúbica
ó
cilind ica
de
las
células
glandula es,
como
sucede
con
las
que
e is en
las
pa edes
de
los
espacios
lin á icos
colocadas
en
una
ó
dos
capas
y
o eciendo
analogías
p incipalmen e
con
las
glándulas
u icula es,
po
lo
que
Robín
ha
dado
á
es os
umo es
el
nomb e
de
he e adémicos:
Aunque
es as
células
no
se
hallan
siemp e
o de
nadas
o mando
una
se ie
doble
ó
sencilla,
muy
á
menudo,
y,
á
lo
que
pa ece,
es án
p incipalmen e
en
las
po ciones
más
adul as
de
es os
umo es,
muy
ag upadas
en
g andes
masas,
o mando
en ónces
líneas
i egula es
que
e
minan
en
o ma
de
maza
ó
ondo
de
saco,
uniéndose
po
sus
bo des
y
o man
do
una
ed
no able.
De
cualquie
mane a
que
sea,
ya
se i
escasa
ó
abundan e
la
ag upación
de
es as
células,
poseen
en
al o
g ado
la
p opiedad
de
seg ega
gela ina,
que
se
halla
en
el
in e io
de
las
hendedu as
o madas
po
ellas
ó
como
sus an
cia
que
ellena
una
especie
de
glándula
u icula ,
ó
ambién
muy
á.
menudo
en
o ma
de
es e illas
b illan es,
en
la
que
se
puede
econoce
con
bas an e
p ecisión
algunas
eces
su
disposición
en
capas
concén icas.
Algunas
eces
ocu e
p ecisamen e
que
los
elemen os
celula es,
que
po
egla
gene al
pa
ece
que
sólo
es án
des inados
á
p oduci
y
suminis a
p oduc os
de
sec e
ción,
desapa ecen
en
medio
de
es a
ac i idad
de
las
mismas,
ag upándose
cada
ez
mayo
can idad
de
sus ancia
gela inosa
en
el
p o oplasma
y
en
el
núcleo
de
las
mismas,
e i icándose
de
es a
mane a
comunmen e
la
as o -
maciou
eg esi a
denominada
degene ación
coloidea.
Las
células
adquie en
mayo
amaño,
y
se
hacen
es é icas
con
una
b illan ez
homogénea,
ó
se
lle
nan
de
g anulaciones
pequeñas
muy
e ingen es,
e minando
úl imamen e
po
la
mue e.
Es a
o ma
de
umo ,
en
la
que,desempeña
un
papel
p incipal
la
ep o
ducción
ápida
de
las
células
endo eliales
que
e is en
las
hendidu as
lin á
icas,
no
ha
podido
po
ménos
de
se
cali icada
de
di e en es
mane as,
y
al
gunas
eces
con
nomb es
e en uales,
dado
el
p og eso
g adual
de
nues os
conocimien os
ace ca
de
su
es uc u a.
Los
que
han
sido
denominados
si o-
nomas,
cilind omas,
sa coma
u icula
y
angiosa coma
,
co esponden
en
pa e
á
es a
ca ego ía.
Pe o
es as
denominaciones
se
alejan
del
e dade o
camino,
pues o
que
ninguna
de
ellas
iende
á
da
una
idea
de
la
esencia
de
la
cosa;
y
con
espec o
á
la
palab a
sa coma
plexi o me,
con
que
Ewe sky
(1)
ha
cali icado
es e
umo ,
ampoco
se
puede
conside a
como
muy
ap oxima
da,
pues o
que
ninguna
ez
se
p esen a
en
o ma
de
plexo,
descendien e
de
los
p og esos
celula es
o mado es
de
los
endo elios
lin á icos,
y
pues o
que
desde
luégo
el
aspec o
plexi o me
de
es e
umo ,
o mado
de
haces
ib oplás-
(I)
Vkchow
’
s
A chi .
Bd.
69.
S.
30.
43)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénosi.s
del
sa coma.
1389
ejido
conjun i ó
de
las
memb anas
se osas;
pe o
ambién
pueden
o ece
me as ásis,
po
ejemplo,
en
los
pulmones,
en
los
músculos
ó
en
el
hígado,
hecho
que
se
concibe
ácilmen e
si
se
conside a
que
quizá
el
desen ol i
mien o
de
su
con enido
celula
en
el
in e io
de
los
asos
lin á icos
es
la
mejo
ci cuns ancia
pa a
su
sepa ación.
Es o
mismo
es
aplicable
po
comple o
á
aquella
o ma
de
umo
de
la
que
an es
he
comunicado
un
caso
al amen e
ca ac e ís ico,
y
he
designado
como
endoUlioma
in a ascula .
En
es e
caso,
había
apa ecido
la
p oli e ación
celu
la
en
los
espacios
acíos
del
cue po
ume ac o
del
pene,
que
p esen aba
un
cla o
p incipio
de
en enenamien o,
y
es o
e a
casi
admi i
que
los
nume osos
nodos
me as á icos
encon ados
en
el
cú is,
y
al
mismo
iempo
en
el
ejido
subcu
áneo,
podían
ambién
habe
sido
p oducidos
median e
la
disg egación
de
las
células
ag upadas
en
la
neo o macion
p ime a.
Algo
análogo
es
el
p oceso
en
el
caso
en
que
puede
deduci se
la
p ueba
de
que
el
umo
p ima io,
en
su
desen ol imien o,
ha
pe o ado
la
pa ed
de
un
aso
sanguíneo,
y
que
ha
uel o
á
c ece
en
su
lúmen.
Se
ha
enido
oca
sión
de
obse a
és a
muchas
eces,
especialmen e
con
sa coma
ela i amen
e
más
g ueso
que
las
enas
colocadas
en
su
inmediación.
No
bien
apa ece
en
él,
debe
p opaga se
cada
ez
más
la
masa
del
umo
exis en e
al
ayec o
de
los
asos
y
á
la
anchu a
de
su
lúmen,
y
si,
sob e
odo,
aquélla
áun
ha
de
jado
huellas
de
habe se
desmenuzado
pa cialmen e,
en ónces
ocu e
la
duda
de
que
secunda iamen e,
y
en
especial
en
el
pulmón,
no
haya
esul ado
el
sa coma
en
él
exis en e
po
disg egación
de
pa e
del
umo
p ima io
en
la
sang e.
En
e ec o,
ampoco
han
dado
esul ado
las
conside aciones
hechas
has a
aquí
espec o
de
al
conexión,
án es
bien
han
uel o
á
susci a
el
p o
blema
de
si
las
células
que
se
hallan
inmedia as
al
umo
p ima io
p oceden
di ec amen e
de
las
células
sepa adas
del
mismo,
ó
si
se
a a
sólo
más
bien
de
un
p oduc o
de
la
p oli e ación
de
los
elemen os
de
la
misma
pa e
con
los
cuales
se
conside aban
en
con ac o
las
pa ículas
del
umo
p ima o
des
pués
de
su
disg egación
y
p opagación.
El
mismo
Yi chow
(1)
se
ha
decla ado
a ias
eces
en
es e
úl imo
sen i
do,
conside ando
á
las
pa ículas
desp endidas
del
umo
y
aspo adas
á
cualquie
o o
elemen o
his ológico,
y
á
las
sus ancias
a as adas
po
la
co
ien e
sanguínea
como
gé menes
que
in eccionan
las
células
del
si io
in il a
do,
que
ocasionan
una
neo o macion
en
los
elemen os
y
en
los
ejidos
de
mane a
que
se
ep oduce
ielmen e
el
umo
p imi i o.
Gussenbai e
(2)
c ee
en
cie os
núcleos,
si
bien
de
o ma
poco
de e minada,
que
él
halló
en
las
(i)
Die
I anliKa en
GeschwUls e.
Bd.
I.
S.
55,
85.
—
A chiu
.
pa h.
Anal.,
e c.
Band
14.
S.
40.
—
Cellula pa hologie,
D i e
Auíl.
Be lín,
>962.
S.
205.
(2)
Uebe
die
En ioickelung
de
secundU en
Lymphd -ilsengeschwUlsle.
P age
Zei sch .
.
Heilkde,
Band
2,
1881.
S.
17.
se
UNIVLKSIDADL
ULSANJIAGO
u
1390
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
dol
sa coma.
(44
glándulas
lin á icas
p óximas
á
las
egiones
donde
exis ían
umo es
ca cino-
ma osos
ó
sa coma osos.
C ee
halla
el
gé men
,
ó
,
como
él
dice
,
el
ge men
Jmo i e o
en
los
elemen os
lin á icos
y
endo eliales
,
median e
los
que
c ee
que
se
puede
despe a
el
desa ollo
de
células
neoplásicas.
También
se
ha
conside ado
es e
hecho
como
consecuencia
necesa ia
de
la
asmisión
celula
en
los
umo es
me as ásicos.
Yo
mismo
p ac iqué,
hace
bas an es
años,
nume osos
expe imen os
asplan ando
el
epi elio
aspado
de
la
mucosa
lingual
de
los
pe os
y
algunos
oci os
de
la
misma
mucosa
en
las
ami icaciones
de
la
a e ia
pulmona
y
en
la
ca idad
del
ien e,
en
la
c eencia
que
p oli e a ían
en
es os
pun os
pa a
pode
de
es a
mane a
hace
que
se
ep oduje a
un
umo
ca cinoma oso;
pe o
los
esul ados
ue on
ne
ga i os,
pues
la
masa
celula
y
los
oci os
asplan ados
se
nec osa on
muy
p on o,
se
enquis a on
y
es aban
a a esados
po
los
asos
sanguíneos
in
media os,
llegando,
inalmen e,
has a
deseca se
y
educi se
á
agmen os
di
minu os,
colo eados
po
algunos
glóbulos
sanguíneos
como
úl imo
es o
de
su
eabso ción.
Después
de
los
p imi i os
obse ado es
,
B.
Heme,
Ollie
y
o os,
han
demos ado
Colmheim
y
MasS
(1)
la
posibilidad
de
la
asplan ación
del
pe
ios io
en
los
ejidos
conjun i os
colocando
oci os
de
aquella
sus ancia
en
las
ami icaciones
de
la
a e ia
pulmona
de
las
gallinas,
con
lo
que
ob u ie
on
el
c ecimien o,
la
ascula ización
y
la
ep oducción
ósea
de
dicha
sus
ancia,
conse ándose
has a
el
in
de
la
e ce a
semana
después
de
su
as
plan ación;
pe o
inmedia amen e
sob e ino
una
sec eción
y
una
eabso ción
g adual
de
dicha
neo o macion.
Es e
úl imo
hecho
lo
explicaban
los
au o es
mencionados
diciendo
que,
aunque
ace ca
de
los
de alles
poco
exac o
pode
mos
deci ,
no
obs an e,
como
p incipio
gene al,
se
puede
deci
que
la
causa
de
la
eabso ción
comple a
de
los
ozos
de
ejido
asplan ado
consis e
en
la
acul ad
que
iene
el
o ganismo
de
elimina
las
sus ancias
ex añas
que
no
o man
pa e
de
la
es uc u a
isiológica
de
los
ejidos.
Pe o
pa ece
ex
año,
si
aquellos
au o es
áun
adelan an
un
poco
más
y
quie en
explica
me
dian e
la
eo ía
el
hecho
de
las
pa ículas
del
umo
con e idas
en
émbolos,
po
ejemplo,
en
la
a e ia
pulmona ,
pueden
c ece
y
aumen a se
en
los
e
jidos
ecinos
si
ambién
quie en
hace
caso
omiso
de
la
p opiedad
que
iene
el
o ganismo
de
elimina
las
sus ancias
ex añas
y
su
endencia
á
ealiza
la
esis encia
en
los
ejidos
no males,
y
que,
ya
no
sólo
dan
al
ozo
de
ejido
con e ido
en
émbolo
la
posibilidad
de
una
ilimi ada
p oli e ación
,
sino
que
ambién
le
hayan
sido
abie as
las
pue as
y
en anas
pa a
su
p opagación
en
de e minadas
pa es.
Esa
endencia
á
la
eliminación,
ó,
como
dicen
los
obse ado es
mencio-
(I)
Zu
Theo ie
de
Geschwulslme aslasen.
Ví ch.
A chiu.
Band
70.
S,
I6L
45)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1391
nados,
la
capacidad
de
esis encia
del
o ganismo
con a
los
elemen os
ex a
ños,
es
desde
luégo
idén ica
á
la
que
se
obse a
en
odos
los
as o nos
in la
ma o ios
neoplásicos
y
p oli e a i os,
y
análogo
ambién
á
lo
que
sucede
en
el
p oceso
cica icial,
las
in lamaciones
adhesi as,
los
secues os
y
un
sinnú
me o
de
enómenos
análogos,
dependiendo
ín imamen e
de
los
enómenos
elacionados,
ci cula o ios,
de
nu ición
y
o mación
del
o ganismo.
Es os
expe imen os,
án es
bien,
no
demues an
o a
cosa
más
que,
no
sólo
aumen a
la
ene gía
de
la
nu ición
y
desa ollo
de
los
ozos
de
pe ios io
cuando
se
ha
asplan ado
en
un
pun o
dis an e
del
no mal,
sino
que
más
bien
dismi
nuye
dicha
ene gía,
pe o
á
menudo,
no
lo
su icien e
pa a
opone se
á
las
cau
sas
des a o ables
de
la
nu ición,
bajo
las
que
el
ozo
se
halla
en
el
pun o
donde
es á
asplan ado,
y
adqui i
la
posibilidad
de
una
esis encia
pa a
pode
exis i
la go
iempo.
Pa a
la
in e p e ación
de
es e
p oblema
o ecen
in e es
los
expe imen os
que
Zalm
(1),
en
el
año
1877,
y
Leopóld
(2),
hace
dos
años,
han
comunicado.
Se
deduce
de
los
mismos
que
los
ozos
délos
ejidos
adul os
implan ados
en
un
si io
ex año
ó
en
o o
animal
no
pueden
con inua
su
desa ollo
;
pe o
que
cie os
ejidos
en
es ado
emb iona io,
especialmen e
Jos
huesos
y
los
ca ílagos,
no
sólo
pueden
adqui i
una
no able
ascula ización
asplan a
dos
en
o o
si io
ó
en
o o
animal
ex año,
sino
que
ambién,
po
la
p og e
si a
p oli e ación
de
sus
elemen os,
pueden
adqui i
un
amaño
conside able.
El
mismo
Leopóld,
po
medio
de
pequeños
oci os
de
ca ílago
emb io
nal
asplan ados,
log ó
p oduci
o maciones,
á
mane a
de
encond oma,
de
un
amaño
ela i amen e
muy
no able
en
la
cáma a
an e io
del
ojo,
en
la
ca idad
abdominal,
en
el
pulmón
ó
en
el
ejido
conjun i o
del
dé mis,
y
ob u o
en
es os
ó ganos,
no
sólo
una
ápida
é
in ensa
p oli e ación
celula ,
sino
ambién
el
desen ol imien o
de
espacios
medula es
y
de
e dade a
sus
ancia
ósea.
Es os
expe imen os
dan
la
p ueba
de
que
el
p incipio
que
Colmlieim
y
Haas
ob enían
pa a
los
da os
nega i os,
al
ménos
has a
cie o
pun o,
en
su
asplan ación
pe iós ica,
no
ha
de
busca se
en
la
supues a
capacidad
de
esis encia
del
o ganismo,
sino
más
bien
en
la
di e encia
de
los
ejidos
as
plan ados.
En
un
caso
se
a aba
de
ocillos
o gánicos
que
ya
comple a
ó
casi
comple amen e
se
habían
desa ollado;
en
el
o o
de
agmen os
de
ejido
que
áun
no
se
hallaban
en
su
comple o
desa ollo.
Aquéllos
apénas
podían
desen ol e se
algo
más
léjos
de
su
na u al
asien o;
és os,
po
el
con a io,
mos aban
aún
un
luga
dis in o
de
aquél,
y
cie amen e,
bajo
especiales
y
(4)
Des
issus
implan és
dans
l'o ganisme.
Be .
d.
wle na .
med.
Con esses
in
Gen ,
1
8
(2)
‘
Bxpe imen elle
Un e suchungen
Ube
die
Ae iolo ie
de
Geschwills e.
Vi ch.
A chi .
Band
85.
S.
283.
se
UNIVLRSIUADE
DL
SAN
JJACO
u
1302
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(46
a o ables
condiciones
de
nu ición,
una
capacidad
de
p oli e ación
y
de
as-
onnacion
bas an e
más
g andes
que
en
su
asien o
no mal,
y
el
esul ado
ge
ne al
de
odos
es os
expe imen os,
que
po
lo
demás
poseen
ya
muchas
ana
logías
en
la
an igua
li e a u a
(J.
Hun e ,
Duhamél
y
o os),
se
puede
esu
mi
en
pocas
palab as:
que
cie as
pa es
de
ejido
emb ional,
bajo
a o a
bles
condiciones,
aunque
léjos
de
su
p imi i o
luga
de
desen ol imien o,
pueden
eco e
un
análogo,
cuan i a i o
y
aun
más
no able
p oceso
de
des
a ollo
y
as o macion,
que
es
p ecisamen e
en
es e
luga ,
y
que,
po
conse
cuencia,
un
ozo
de
ejido,
que
sob e
odo
posee
cie o
g ado
de
ene gía
de
p oli e ación,
nunca
absolu amen e
se
halla
en
su
desen ol imien o
p óximo
á
su
asien o
no mal.
Y
p ecisamen e
es e
hecho
puede
se i
ambién
pa a
acla a
la
cues
ión
ace ca
de
la
o mación
de
la
me as ásis
del
ejido,
has a
da nos
un
nue o
ejemplo
de
que
el
ejido
no
es á
p i ado
de
su
capacidad
de
pi'oli e acion
ambién
léjos
de
su
asien o
no mal
en
odas
ci cuns ancias.
También
se
co
nocen,
en
e dad,
nume osos
hechos
ace ca
de
es a
as o macion
de
los
u
mo es,
que
apénas
necesi a ía
de
ul e io
p ueba
pa a
la
posibilidad
de
des
en ol imien o
de
sus
pa es,
como
espec o
de
su
sepa ación
del
na u al
asien o.
Reco da é
an
sólo
el
caso
comunicado
ya
hace
diez
y
sie e
años
po
O o
Webe
(1),
en
el
cual
se
a aba
de
un
émbolo
de
pa iculillas
de
un
encond oma
en
las
a e ias
pulmona es,
que
no
sólo
se
desen uel e
más
en
el
in e io
de
las
mismas,
sino
que
ambién
había
c ecido
á
a és
de
sus
pa edes,
pa a
mul iplica se
aún
en
el
pa énquima
pulmona
p óximo
y
con
e i se
en
un
e dade o
encond oma
me as ásico.
Análogos
casos
se
han
obse ado
en
los
que,
si
ya
no
se
a aba
p ecisamen e
de
un
encond oma,
sino
de
o o
umo ,
y
quizá
especialmen e
del
sa coma,
y
odo
pa ólogo
que
ha
p ac icado
nume osas
au opsias,
hab á
es ado
en
condición
de
e los
aná
logos.
También
nues a
colección
posee
es
no ables
p epa aciones
de
sa co
ma
me as ásico
del
pulmón
(2),
cuyo
desen ol imien o
se
da
á
conoce
de
la
mejo
mane a
po
la
con e sión
en
émbolo
del
apón
del
umo
que
se
halla
en
las
amas
de
la
a e ia
pulmona .
Puede
muy
bien
ocu i
en
es e
caso
que
el
émbolo
se
ami ique
á
las
pa edes
del
aso,
conse ando
en
pa e
su
ejido
p imi i o,
pa a
p opaga se
á
un
limi ado
pa énquima
pulmona .
Aun
ha é
no a
que,
á
lo
que
pa ece,
la
sus ancia
del
apón
embólico
p imi i o
se
pa aliza
y
ablanda
algún
iempo
después
del
desagüe,
que
llega
á
ob u a se
ácilmen e
el
lúmen
del
aso,
y,
po
an o,
el
umo
me as ásico
aba ca
en
o ma
de
anillo
una
ama
de
la
a e ia
pulmona ,
que
en ónces,
po
el
con
a io,
iene
á
queda
expedi a.
(4)
Vi cbow
’
s
A chio.
Band
35.
S.
501.
(2)
Se ie
Í874,
N.
19.
1875,
N.
52.
1877,
N.
54.
47)
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénosis
dol
sa coma.
1393
Algo
análogo
sucede
ambién
á
eces
cuando,
po
acaso,
llegan
á
queda
de enidas
y
c ece
in ensamen e
en
las
pa edes
in e nas
de
la
cáma a
de echa
del
co azón
ozos
de
umo
desp endido
de
la
pe i e ia.
Hace
algunas
se
manas
he
is o
un
caso,
en
el
cual
un
agmen o
de
sa coma,
casi
del
a
maño
de
un
guisan e
é
i egula men e
o mado
(el
cual,
sin
duda,
p oce
día
de
un
g an
sa coma
p ima io
de
la
pa e
supe io
del
muslo
de echo),
se
hallaba
en
el
co azón
de echo
median e
un
delicado
ejido
conjun i o
ila
men oso,
ascnla izado
en
elación
con
un
músculo
papila
y
cubie o
po
un
ino
ejido
conjun i o
en ol en e.
Tales
esul ados
p ueban
con
oda
e idencia
el
desen ol imien o
de
u
mo es
me as ásicos
median e
un
émbolo
umo al
ya
c ecido,
alejado
de
su
asien o
de
o mación
p imi i a,
que
p ecisamen e,
como
yo,
hizo
no a
el
ex
pe imen o
de
Zalm-Leopolcl
espec o
al
hecho
de
la
o mación
me as ásica
po
pa ículas
de
umo
con e idas
en
émbolos,
y
no
pueden
conside a se
de
o o
modo
que
con
la
comple a
segu idad
de
un
hecho
demos ado.
Mas
iene
an
g an
alo
es e
esul ado
en
la
p ueba
po
él
suminis ada,
que
la
o
mación
me as ásica
de
los
umo es
se
p o oca,
no
median e
una
p opiedad
especí ica,
sino
más
bien,
en
úl imo
é mino,
median e
una
cualidad
de
los
mismos
que
han
adqui ido
con
el
ejido
emb ional,
así
como
ambién
la
a
cul ad
de
aumen a
bajo
a o ables
ci cuns ancias,
sepa ándose
de
su
p imi
i a
elación
con
ellos,
la
p oli e ación
de
agmen os
diseminados
en
lejanas
egiones.
Los
p ocedimien os
que
acili an
el
desa ollo
de
las
pa ículas
de
los
umo es
embólicos
no
se
deben,
po
an o,
conside a
como
consecuencia
de
condiciones
especiales,
sino
que
más
bien
son
mo i ados
po
la
capacidad
de
p oli e ación
inhe en e
á
ellos
mismos,
que
muchas
eces
es
bas an e
dis in
a;
pe o,
hablando
cuali a i amen e,
és a
es
una
capacidad
idén ica
á
la
que
ambién
se
halla
en
los
ejidos
no males
del
emb ión;
sin
emba go,
po
más
que
el
ejido
emb iona io,
sin
duda
alguna,
posee
la
capacidad
de
p oli e a ,
no
se
puede
deci
segu amen e
con
es o
que
odos
los
ejidos
capaces
de
p o
li e a
sean
emb iona ios,
ó,
lo
que
es
lo
mismo,
que
cada
ejido
de
nue a
o mación
sea
emb iona io,
po que
odos
sabemos
que
exis e
una
o mación
emb iona ia.
A
pesa
de
es o,
se
ha
llegado
á
conside a
en
iempos
ecien
es,
con
a eglo
á
la
doc ina
del
desa ollo
del
neoplasma,
como
exis en
es
algunos
gé menes
emb ionales,
y
á
nega
en
absolu o
oda
p opiedad
de
p oli e ación
del
ejido
adul o.
El
aplauso
que
la
hipó esis
de
Colmheim
ha
me ecido
en
odo
el
mundo
ace ca
del
desa ollo
de
los
umo es,
y
en
pa icula
de
los
sa comas
muy
icos
en
células
emb ionales,
co esponde
muy
poco
á
la
ese a
con
que
el
au o
la
hizo
pública
(1),
decla ando
esuel-
(I)
Vo lesxmgen
Ube
allgem.
Palhologie.
E s ó
Auílage.
Band
I.
S.
634.
u
1394
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(48
amen e
que
no
se
debía
da
mayo
alo
á
su
hipó esis
que
el
de
un
expe i
men o
sin
p e ensiones,
y
que
sos enía
únicamen e
como
causa
p incipal
que
al
ez
sea
una
al a
ó
anomalía
de
las
condiciones
emb ionales,
en
las
cua
les
debía
busca
la
e dade a
causa
del
umo
en
su
desa ollo
ó
génesis.
Es
e dad
que
Colmheim
decla ó
e minan emen e,
diciendo
que
con
espec o
á
la
cons i ución
de
un
umo ,
más
bien
se
a a
de
una
sus ancia
celula
em
b iona ia
que
excede
los
lími es
isiológicos,
pe maneciendo
la en e
en
los
ejidos
ecinos
adul os,
has a
que
exis e
un
mo i o
adecuado
pa a
una
nue a
p oli e ación;
es o
puede
ene
luga
du an e
oda
la
ida
del
indi i
duo
po
cualquie
causa.
Pe o
Cóhnheim
ha
p ecisado
ecien emen e
su
hipó
esis
más
que
lo
es aba
en
su
p incipio.
Así
es
que
aho a
mani ies a
á
sus
lec o es
el
deseo
de
que
no
se
a engan
demasiado
li e almen e
á
las
palab as
de
excesi a
sus ancia
celula ,
y
c ee
que
quizá
se ía
aún
más
jus o
ocupa se,
en
luga
de
es o,
de
aquella
sus ancia
que
con iene
po encia
pa a
la
o ma
ción
del
umo
consecu i o;
pues
depende
de
es a
po encia,
po
más
que
no
sea
o a
p opiedad,
como
an
ecuen emen e
an a
impo ancia
se
le
da
en
la
c eencia
del
desa ollo
indi idual,
y
si
se
quie e,
en
luga
de
la
exp esión
usada,
según
el
modo
de
deci
de
Ziegle ,
de
una
ag upación
de
células
que
desde
el
p incipio
ha
ecibido
una
ue e
i alidad
ano mal,
no
end ía
nada
que
deci se
en
con a.
Es
cla o
que
Colml oim,
con
es a
con esión,
ha
qui ado
á
su
hipó esis
la
o iginalidad
(1),
pues
es
sabido
que
lo
que
él
denomina
po
encia
y
disposición
po encial
no
es
o a
cosa
más
que
lo
que
conocemos
hace
mucho
iempo
con
el
nomb e
de
p edisposición
he edi a ia;
pe o
es
cie o
ambién
que
ni
po
la
po encia
emb ional
ni
po
la
disposición
he e
di a ia
no
se
explica
nada,
pues
ambos
concep os
no
signi ican
o a
cosa
más
que
el
hecho
conocido
y
demos ado
como
incon o e ible
de
p edisposicio
nes
he edi a ias,
pa a
las
en e medades
,
y
mién as
no
podamos
demos a
es as
disposiciones
ana ómica
ó
isiológicamen e
es a emos
quizás
obliga
dos
á
con o ma nos
en
absolu o
con
el
hecho,
pues
en
odos
los
ensayos
de
in e p e ación
de
es e
asun o
c eemos
inmedia amen e
en
una
hipó esis
sin
undamen o
y
en
analogías
olubles.
Solamen e
es á
p obado
que
la
p e
disposición
ó
endencia
de
las
pa es,
in o mándose
á
consecuencia
de
cie
as
in luencias,
puede
desde
luégo
se
adqui ida,
no
an
sólo
po
la
he en
cia,
sino
que
ambién
en
el
ascu so
de
la
ida
del
indi iduo,
y
lo
mis
mo
en
la
in a
que
en
la
ex a-u e ina,
po
más
que
se
conceda
al
p incipio
ó
idea
de
la
he encia
un
amplio
p edominio,
y
ienda
á
limi a
la
p edispo
sición
pa a
el
desa ollo
de
un
sa coma
de
la
pe sona
a ec a.
Sal ando
a
ias
gene aciones,
has a
los
an epasados,
su iendo
ambién
es a
en e medad,
no
debe
con inua
du an e
oda
la
e e nidad,
sino
que
al
in
se
debe
llega
á
(1)
Vo lcsungen
ibe
allgem.
Pa hologie.
Zwei e
Audage.
Band
I.
S.
740.
■^*^)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1395
un
indi iduo
en
el
cual
dicha
p edisposición
ha
debido
se
p oducida
po
in-
íluencias
pos e io es.
Y
el
que
conoce
los
ma a illosos
esul ados
expe i
men ales,
que
áun
ecien emen e
se
han
ampliado,
de
JB own-Scqua d^),
es
pec o
á
las
consecuencias
he edi a ias
de
las
lesiones
y
las
mu ilaciones,
se
con ence á
p on o
de
que
la
disposición
á
un
umo ,
en
úl imo
caso,
debe
se
adqui ida,
y
pa ece
más
plausible
es a
idea
aho a
que
no
después
de
ha
be
leído
el
a ado
de
Cohnheim
ace ca
de
es e
asun o.
Ya
sea
he edi a ia
ó
adqui ida
la
p edisposición
al
sa coma,
pe manece
la en e,
sin
emba go,
como
po
egla
gene al
se
c ee,
siemp e
la
p edisposi
ción,
mién as
que
no
haya
una
in luencia
ex e io
que
mo i e
el
e dade o
desa ollo
de
dicho
umo .
Colmheim,
sin
que
jus a
ó
injus amen e
lo
demues
e,
no
busca
es a
in luencia
en
una
p opensión
ne iosa
ó
en
exci aciones
ano males
de
es e
sis ema,
sino
únicamen e
en
un
a lujo
de
sang e,
comp o
bando
es e
hecho
con
mul i ud
de
expe imen os,
á
sabe :
con
el
desa ollo
ecuen e
de
exos ósis
en
la
época
del
desa ollo
del
esquele o
y
en
la
época
del
mayo
desa ollo
de moideo
en
la
pube ad,
cuando
iene
luga
el
desa
ollo
de
la
ba ba,
e c.
También
indican
p ocesos
ac i os
de
desa ollo
en
la
hoja
ex e na
del
blas ode mo,
y
el
hecho
de
los
quis omas
o álicos,
po
e
gla
gene al
siemp e
p eponde an es
en
la
época
de
la
pube ad,
y
además
con
la
ci cuns ancia
de
que
el
es ado
de
ges ación
acele a
la
ma cha
de
los
umo es
de
la
mama
y
de
los
o a ios
(2).
Es os
expe imen os
y
o os
análogos
no
son
bas an e
plausibles
pa a
de
duci
median e
ellos
la
c eencia
de
una
hipó esis
jus i icada
de
que
únicamen
e
se
debe
busca
en
el
mayo
a lujo
sanguíneo
la
causa
del
desa ollo
del
u
mo
en
la
pa e
p edispues a.
Pe o
es án
cie amen e
en
abie a
con adicción
con
el
expe imen o
p esen ado
po
Cohnheim
«pa a
echaza la
elación
cau
sal
en e
el
auma ismo
y
el
umo
e ec i o,»
y
has a
á
no
da
c édi o
á
aquellos
casos
en
los
cuales
se
luí
desen uel o
una
neoplasia
en
inmedia a
e
lación
con
una
causa
mecánica
(3).
Po
ejemplo,
si
se
desen uel e
en
un
hom
b e
jó en,
después
de
una
caída
sob e
la
odilla,
un
ungus
medula
ó
hema o-
des
de
la
epí isis
supe io
déla
ibia
ó
de
la
pa e
in e io
del
ému ,
no
hab á
pe sona
cuyo
juicio
no
adolezca
de
oscu idad
de
pensamien o
que
se
incline
á
admi i
aquí
una
ez
más
la
legi imidad
del^osí
hoc
e go
p op e
hoc,
cuan
do
al
obse ación
en
modo
alguno
es á
aislada;
pues
es o
no
p ueba
nada
en
con a
de
una
elación
causal
en e
el
auma ismo
y
el
umo
en
la
inmensa
mayo ía
de
los
casos
en
los
que
no
se
p esen a
un
umo
neoplásico
después
del
e ec o
aumá ico
,
pues
apénas
necesi a
se
mencionado
si
uno
se
asegu-
(1)
Comp es
endus
de
VAcad.
des
Sciences.
Vol.
94.
N.
H.
pág.
G97.
(2)
A.
a.
O.
Auüage
2.
S.
74L
(3)
A.
a.
0.
S.
732.
CNIVERS1DADK
DE
SANTIAGO
DE
CUMPÜSIL
u
1396
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
dol
sa coma.
(50
a
cla amen e
de
la
exis encia
de
una
p edisposición
local
que
po
sí
sola
pueda
da
luga
p ecisamen e
á
un
umo ,
cuando
aquí
la
i i ación
necesa
ia,
como
segunda
condición,
es á
ue a
del
caso
sin
la
misma.-También
se
luí
is o
obligado
el
mismo
Cóhnheim
á
concede
es o
úl imamen e.
Así
es
que,
después
que
él
ha
conside ado
la
hipe hemia
como
una
causa
p edisponen e
única
del
desen ol imien o
del
umo ,
con iene
él
ambién,
á ue
de
su
demé
i o,
en
que,
dada
la
disposición
de
un
sis ema
ó
de
una
pa e
cualquie a
del
cue poepa a
la
ep oducción
de
un
umo
,
un
auma ismo
de e mina,
sob e
odo
ocasionalmen e,
el
si io
especial
de
su
desa ollo.
De
es a
mane a,
y
á
pesa
de
las
p opias
concesiones
de
Cóhnheim,
no
es
de
ningún
modo
supe ina
la
hipó esis
an
aplaudida
y
an
ecomendable,
pues o
que
la
causa
undamen al
conside ada
po
él
como
po encia
pa a
el
desa ollo
del
umo
es
idén ica
á
la
p edisposición
de
los
au o es
an iguos,
y
la
posibilidad
admi ida
po
él
de
la
e icacia
de
un
auma ismo
pa a
el
des
en ol imien o
de
un
umo
depende
ó
concue da
p incipalmen e
en
pa e
con
la
mane a
de
e
de
los
an iguos.
Al
lado
de
la
hipó esis
de
la
exis encia
de
una
disposición
emb iona ia
pa a
los
umo es,
y
especialmen e
pa a
el
sa coma,
apa ece
en
inmedia a
elación
con
es o
la
opinión
de
los
au o es
más
mode nos
que
c een
en
la
posibilidad
de
un
desen ol imien o
di ec o
de
los
elemen os
neoplásicos
p oceden es
de
los
elemen os
délos
ejidos
adul os;
pues
la
oposición
que
mani es aban,
os
en a
los
mismos
en
con a
de
la
capacidad
de
p oli e ación
de
una
célula
cuando
la
misma
ha
llegado
al
apogeo
de
su
desa ollo
no
econoceun
mo i o
undamen al,
y
si
bien
pa a
la
génesis
de
aquella
hipó esis
no
ha
sido
a o a
ble,
lohasido,
sin
emba go,
pa ala
ex ensa
p opagación
déla
misma.
Cóhnheim
di ige
á
sus
lec o es
la
disc e a
p egun a:
¿Si
ealmen e
las
células
de
la
du a
mad e
ó
de
los
senos
enosos
,
ó
de
una
ascia,
ó
del
ejido
conjun i o
disemi
nado
,
se
les
puede
conside a
como
capaces
de
un
desa ollo
indi idual
que
ellos,
según
la
eo ía
as o mis a
y
eno ado a
de
Schul a-Schul zens ein
y
S icke ,
puedan
p oduci
después
de
la
p ime a
ez
de
nue o
sus ancias
ó
elemen os
de
ejido
emb ional
en
al o
g ado,
ó
si
ellos
no
pod ían
p e e i
mejo
ecu i
pa a
explica
la
apidez
ex ao dina ia
con
que
se
e i ica
la
lep oduccion
á
los
gé menes
que
con
an a
abundancia
in a iablemen e
así
se
conducen?
(1).
Y
según
la
capacidad
de
Wei ge
(2),
la
capacidad
de
p oli
e ación
de
los
elemen os
de
los
ejidos
adul os
es
segu amen e
un
mi o
que
me ece
se
a ojado
con
la
his o ie a
del
jó en
moline o,
ó
del
jó en
poce o,
y
del
Faus o
esuci ado
en
la
u ba
de
un
labo a o io
de
b ujas.
Semejan e
oposiciones
an
singula
como
la
idea
que
po
o a
pa e
admi
(
I)
A.
a.
O.
Zwei e
Aull.
S.
752.
(2)
Vi chow
’
s
A chi .
Band
88.
S.
308.
u
51*)
Sob o
la
his ología
y
la
his ogéhésis
del
sa coma.
1397
e
Col nheim
sin
esc úpulo,
diciendo
que
la
neo o macion
egene a i a
depen
de
única
y
exclusi amen e
de
la
p opiedad
que
ienen
las
células
ya
o ma
das
que
se
hallan
al ededo
de
la
he ida
pa a
la
p oli e ación
(1),
mién as
que,
sin
emba go,
en
su
oposición
mani ies a
con a
la
eo ía
eno ada
y
usu pada,
se
debió
más
bien
conc e a
á
la
explicación
que
con
espec o
á
es e
asun o
p e endie on
halla
Hasse
y
Goe e,
pues
ellos
han
deducido
la
consecuencia
que
de
la
endencia
de
los
elemen os
ya
pe ec os
á
pode
p oli e a
esul a
necesa iamen e,
según
uno
de
ellos,
que
p ecisó
los
elemen os
emb ionales
de
los
elemen os
no males
de
los
ejidos,
de
los
cuales
siemp e
deben
esul a
las
neoplasias.
No
cabe
duda
que
se
ci an
an
nume osas
é
in e esan es
obse aciones
con i madas
ace ca
del
p oblema
de
la
egene ación,
conside ándola
como
un
esul ado
de
la
capacidad
p oli e a i a
de
los
elemen os
con o mados,
y
que
se
pueden
desde
luégo
admi i
es os
hechos
como
los
es imonios
más
au o izados
pa a,
ac edi a
la
eo ía
de
los
enómenos
de
c ecimien o
del
o
ganismo
animal.
Y
nadie
duda
de
la
neo o macion
p og esi a
de
odas
las
células
del
epidé mis
y
de
la
combinación
celula
en
la
his o ia
de
los
epi e
lios;
ambién
Colmheim
se
ha
con encido,
po
las
obse aciones
de
nume osos
expe imen ado es,
que
es a
neo o macion
depende
de
los
epi elios
ya
o ma
dos,
la
que
siemp e
se
e i ica
después
de
las
pé didas
de
sus ancia
y
á
be
ne icio
de
cualquie
epi elio
que
se
halle
en
el
ondo
ó
en
los
bo des
del
hue
co
epi elial
(2).
Con
espec o
á
los
asos
sanguíneos,
ha
decla ado
J.
A -
nold
(3)
que
su
desa ollo,
su
egene ación
y
las
llamadas
neo o maciones
in lama o ias
p oceden
da
los
capila es
adul os
ci cun ecinos;
y
si,
po
lo
di
cho,
semejan es
hechos
his ogené icos
hablan
en
a o
de
la
idea
de
que
odo
el
ejido
conjun i o
no
es
o a
cosa
más
que
una
neo o macion
ad en icia,
y
cuyo
desa ollo
depende
de
las
pa edes
de
los
asos
sanguíneos
jó enes,
en-
ónces
se
comp oba ía,
lo
mismo
pa a
és os
que
pa a
las
sus ancias
conjun
i as
en
gene al
colocadas
en
su
misma
ca ego ía,
que
se
a aba
en
dicha
egene ación
ó
neo o maciones
pos e ales,
ó
de
células
emb ionales,
ó
de
glóbulos
colo eados,
sino
más
bien
de
una
génesis
de
la
misma
especie
que
po
su
o igen
emb ional
indi e en e
se
sepa a
de
los
elemen os
especí icos
po
una
quizá
la ga
se ie
de
gene aciones
de
la
misma
especie.
A
a o
de
es o
ienen
las
comp obaciones
suminis adas
po
Ebe h^
y
más
a de
po
Sen lleben
(5)
ace ca
de
la
egene ación
de
la
sus ancia
có nea
p oceden e
de
la
misma
especie
de
o maciones
o igina ias;
además,
los
expe imen os
sob e
íl)
Vi chow's
A chi .
Bd.
78.
S.
(2)
A.
a.
O.
2 e
Au lage;
Ba id
1.
S.
690.
(3)
Vi chow's
A chi .
Bd.
53.
S.
70
und
Bd.
54.
S.
1.
(4)
Vi chow's
A chi .
Ba id.
67.
S.
523.
(5)
Ebendo
Bd.
72.
S.
542.
1398
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(52
neo o maciones
egene a i as
de
los
ne ios
pe i é icos
y
de
las
ib as
es
iadas
de
los
músculos
que
han
sido
epe idos
po
a ios
obse ado es,
y
úl imamen e
los
esul ados
ob enidos,
con i man
cada
ez
más
que
desde
luégo
no
se
a a
de
o a
cosa
más
que
de
uu
desen ol imien o
dependien e
de
los
elemen os
que
se
hallan
en
las
inmediaciones
y
que
han
llegado
al
apo
geo
de
su
pe ección.
La
oposición
ené gica
que
Colmheim
ha
mani es ado
con a
esa
eo ía,
usu pada
y
esuci ada,
concue da
poco
con
es os
hechos,
casi
po
odos
econo
cidos,
pues
és os
no
sólo
acili an
la
explicación
de
semejan es
enómenos
e
p oduc i os
que
se
p esen an
en
úl imo
esul ado
en
un
de ec o
aumá ico,
sino
que
cons i uyen
más
bien
los
ac o es
más
impo an es
pa a
las
ac i i
dades
o ma i a
y
nu i i a
no males
de
nume osos
ejidos.
Se ía
supe ino
encomia
es os
hechos,
en
cuan o
se
e ie en
especialmen e
á
las
o maciones
epidé micas
,
pues
ambién
en
los
músculos
hay
hechos
que
p ueban
una
de
gene ación
p og esi a
y
una
neo o macion
de
sus
elemen os
especí icos,
que
p og esa
casi
de
la
misma
mane a
y
que
p ocede
de
las
ib as
que
los
mis
mos
con ienen.
Y
con
espec o
á
los
ne ios
pe i é icos,
ha
p obado
ecien
emen e
Sigmund
Maye
(1),
median e
obse aciones
ap opiadas,
que
am
bién
en
condiciones
no males
y
sin
lesión
de
los
mismos
puede
e i ica se
una
des ucción
y
una
e dade a
neo o macion
de
sus
ib as,
hecho
que
ya
hace
ein a
años
había
demos ado
S annius
(2),
pe o
que
había
hallado
po
cos
pa ida ios
y
se
uá
elegando
poco
á
poco
al
ol ido.
Si
de
es a
mane a
y
como,
al
pa ece ,
sucede,
oáoslos
ejidos
se
pueden
egene a
después
de
uu
de ec o
,
y
en
ci cuns ancias
no males
pueden
pe ece
sus
elemen os
o mes
y
desa olla se
de
un
modo
du ade o,
en-
ónces
se
pod ía
comple a
con
F.
Buscli(3')
la
eo ía
que
p e endió
p esen
a ,
y
que
es
bas an e
ace ada,
diciendo
que
ambién
la
egene ación
de
los
de ec os
aumá icos
en
es os
ejidos
se
ealiza
únicamen e
median e
una
p oli e ación
no mal;
pe o
en
con a
desemejan e
opinión
se
opond ían
o os
hechos
cuyos
undamen os
no
quie o
expone
aquí,
y
los
cuales
mani ies an
la
p oducción
luju iosa
que
se
p esen a
después
de
las
pé didas
de
sus ancia,
y
que
se
pueden
demos a
median e
el
ejido
conjun i o
hipe plásieo
de
las
ci
ca ices.
Si
no
se
quie e
admi i
aquí
una
la ga
du ación,
quizá
ano mal,
de
la
ida
de
los
ejidos
nue os,
en
a o
délo
que,
sin
emba go,
no
habla
inci
den almen e
niáun
un
solo
hecho,en ónces
es
necesa io,
pa a
explica
es a
hipe plasia,
admi i
uu
aumen o
de
la
ac i idad
p oli e a i a
de
los
elemen-
(1)
Uebe
Vo gUnge
de
Degene a ion
und
Regene a ion
im
un e seh len
pe iphe ischen
Ne ensys '-m.
P ag
1881.
(2)
Beobach ungen
übe
Ve jüngungs o g inge
im
hie ischen
O ganismus.
Roslock
und
Schwe in
1853.
(3)
Diese
N i age
N.
178.
59)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
dol
sa coma.
1405
que
oponen
escasa
esis encia
á
la
p oli e ación.
Po
es e
mo i o,
los
ejidos
conjun i os
in e s iciales
ci cun ecinos
son
los
más
abonados
pa a
que
el
sa coma
en íe
sus
p olongaciones
,
ó
ambién
iene
és a
luga
po
la
luz
de
los
asos
mismos
que
le
ci cunsc iben,
debido
á
las
condiciones
escasas
de
e
sis encia,
y
po
donde
se
p opaga
pa a
da
luga ,
á
causa
de
las
comp esio
nes
que
po
su
p og esi o
desa ollo
se
aumen an,
á
la
des ucción
de
las
glán
dulas,
los
músculos
y
los
ne ios
que
se
hallan
si uados
en e
dichas
p olonga
ciones.
A
es a
p opagación
local
en
di ección
de
la
escasa
esis encia
es
debida
la
o ma
de
pe ios io
que
algunas
eces
adquie e
el
sa coma.
Sabida
es
la
mane a
de
p opaga se
en
el
in e io
de
los
huesos,
en
cuya
supe icie
oma
su
asien o
muy
á
menudo;
pe o
aquí
la
p opagación
no
se
e i ica
con
egu
la idad
y
de
al
modo
que
su
masa
gene al,
colocada
en e
el
pe ios io
y
el
hueso,
in ada
al
mismo
iempo
la
sus ancia
de
es e
úl imo,
sino
más
bien
de
mane a
que
sus
hacecillos
se
de ienen
en
los
canales
ascula es
del
hueso,
és os
ellenos
y
a a esados
po
los
ascículos
que
más
p og esan
cada
ez,
y
que,
úl imamen e,
llegan
á
la
sus ancia
medula ,
ó
ambién
en
la
supe icie
del
hueso,
saliendo
po
los
lados
opues os
al
pun o
de
pa ida
pa a
en ónces
e leja se
de
nue o
bajo
la
in luencia
de
la
más
le e
comp esión,
y
lui
lib e
men e
po
el
e ec o
comp imen e
de
las
pa edes
esis en es
de
los
canales
ascula es
en
o ma
de
una
masa
neoplásica
con inua.
,
-
Muy
ácilmen e
se
con ence
uno
de
es e
enómeno,
po
lo
gene al
secun
da iamen e
en
los
sa comas
que
se
desa ollan
en
la
bó eda
c aneana,
en
la
supe icie
ex e io
de
la
du a
mad e
(pe ic áneo
in e no),
y
nues a
colec
ción
posee
algunas
p epa aciones
(1)
en
las
que
se
puedan
ap ecia
ácilmen e
á
simple
is a
odos
los
enómenos.
Uno
de
ellos
co espondía
á
un
homb e
de
cua en a
años,
en
el
que
se
obse ó
es
ó
cua o
meses
án es
de
la
mue
e
del
mismo
un
sa coma
pe ios al
en
la
pa e
supe io
del
muslo
de echo,
que,
desa ollándose
ápidamen e,
in adió
la
ca idad
medula
del
hueso,
ha
biendo
p oducido
la
ac u a
espon ánea
del
hueso
en
la
pa e
co espon
dien e.
Algunas
semanas
án es
de
habe
ocu ido
la
mue e
se
obse ó
un
umo
del
diáme o
de
un
du o,
que
g adualmen e
se
había
desa ollado
en
la
pa e
al a
del
c áneo
y
desde
la
pa e
media
de
dicho
pun o,
ex endiéndo
se
á
igual
dis ancia
en
ambos
lados
de
la
su u a
sagi al,
y
que,
como
comp o
bó
después
la
au opsia,
co espondía
su
pun o
de
pa ida
á
la
supe icie
in
e na
de
la
ca idad
c aneana,
hallándose
si uado
en e
és a
y
el
pe ic áneo
in e no.
La
supe icie
ósea
de
la
ca idad
c aneana
es aba
en
su
supe icie
ex e io ,
y
la
in e io
casi
á
la
misma
dis ancia
ocupada
po
el
umo ,
que
cub ía
en e
sí
la
pa e
co espondien e
de
hueso;
y
pues o
que,
p escindien
do
de
una
condensación
en
masa
de
es a
egión
,
pa ecía
in ac a
á
simple
(I)
Se ie
1873.
N.
180.
1881.
N.
3Í.
u
1406
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(6U
is a
po
la
sección
as e sal,
y
sólo
ocando
la
supe icie
del
umo
ex e
no
é
in e no
se
sen ía
aspe eza,
se
podía
p esumi
al
p ime
golpe
de
is a
que
el
umo
se
había
desen uel o
po
los
dos
lados
opues os
de
la
supe icie
ósea,
an o
en
la
ex e io
como
en
la
in e io ,
y
que
se
había
ence ado
exac amen e
en e
las
dos
pa es
de
umo
la
po ción
de
hueso
de
la
bó eda
c aneana.
El
umo ,
que
á
simple
is a
pa ecía
comple amen e
bí ido,
obse ado
al
mic oscopio
se
comp obaba
desde
luégo
que
no
exis ía
una
e dade a
sepa
ación,
y
que
las
dos
pa es
es aban
unidas
po
nume osos
ilamen os
y
eji
dos
que
se
p opaga on
po
los
canales
diploicos,
o mando
de
es a
mane a
una
conexión
con inua
en e
la
pa e
ex e na
y
la
in e na
del
umo .
La
neo-
plasia
o ecía
el
aspec o
de
un
umo
p imi i o
con
los
de alles
del
sa coma
usocelula ,
con
una
mezcla
bas an e
conside able
de
células
edondas
de
mediano
amaño
ag upadas
en
pa e;
es o
es aba
en
a monía
con
el
ejido
abundan e
que
se
hallaba
en
el
in e io
de
los
canales
ascula es
diploicos.
Se
obse aba
ambién
un
ejido
de
es uc u a
ascicula
muy
no able
ence
ado
en
el
ayec o
de
los
canales,
compues o
de
células
ascula es
y
haces
ib ila es,
y
en
la
supe icie
unas
ag upaciones
más
ó
ménos
nume osas,
ya
unidas
en e
sí,
ya
sepa adas
unas
de
o as
po
haces
ib ila es
y
elemen os
edondos
de
bas an es
dimensiones.
.
Las
pa edes
de
los
canales
diploicos
es aban
in ac as
en
algunos
pun os,
yen
o os
se
pe cibían
de
al
mane a,
que
su
supe icie
plana
se
hallaba
in
e umpida
po
exca aciones
o oideas
de
dis in as
dimensiones.
En
muchas
de
es as
lagunas
se
hallaba
alguna
que
o a
célula
gigan e
muy
oluminosa
y
con
muchos
núcleos,
lo
mismo
que
se
obse a
muchas
eces
en
los
p ocesos
que
ocasionan
des ucciones
de
los
huesos,
ya
sea
po
umo es
ó
po
enómenos
in lama o ios.
Es e
caso
es
in e esan e,
no
sólo
po que
o ece
un
ejemplo
acabado
que
demues a
palpablemen e
la
p opagación
local
del
sa coma
en
la
di ección
de
las
pa es
que
le
oponen
escasa
esis encia,
sino
que
ambién
demues a
de
qué
mane a
un
sa coma,
en
un
hueso
plano
desa ollado,
a a iesa
po
com
ple o
los
canales
ascula es
del
mismo,
y
cómo
se
puede
desen ol e
o
mando
los
ocos
en
las
pa es
opues as
de
la
supe icie
del
hueso
lib emen e,
po
lo
cual,
du an e
su
ánsi o
po
el
hueso,
la
comp esión
que
impedía
su
p opagación
podía
desen ol e
de
nue o
una
masa
neoplásica
compac a.
Los
an iguos
obse ado es,
en e
los
cuales
se
debe
menciona
especial
men e
á
C.
Siebold
(1)
y
PK
.
Wal lie
(2),
han
in e p e ado
los
casos
seme-
(1)
A nemanns's
Magazinde
Wunda zneiiuissenscha .
Bd.
2.
S.
419.
(2)
Jou .
.
Chi u g.
u.
Augenheilkde.
Bd.
I.
S.
55.
S.
aucb
Ebe maye ,
Uebe
den
Schwanim
de
Schildelknochen
und
die
schioamma igen
Ausi ilckse
de
ha en
Hi nhau .
Diisseldo
1829.
UNIVERSIDADE:
J
DE
s a n ia g o
;
DL'
COMPOS
I
LLA
61)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
dol
sa coma.
1407
jan es
diciendo
que
no
se
a aba
en
ellos
de
una
salida
del
umo
de
la
du a
mad e,
sino
más
bien
de
un
desen ol imien o
del
umo
en
el
díploe
ó
de
una
pa icipación
simul ánea
de
és e,
de
la
du a
mad e
y
del
pe ic áneo.
Pe o
ya
Chelius
(1)
ha
p obado
el
poco
alo
de
es a
opinión,
y
po
di e en
es
mo i os,
si
bien
en
pa e
no
son
undados,
admi e
como
el
si io
o igen
p imi i o
de
es a
neoplasia
la
du a-mad e.
Uno
de
los
undamen os
más
impo an es
es iba
en
la
ci cuns ancia
de
que
el
umo
in e no
cons an emen e
es
algo
mayo ,
es
deci ,
el
de
la
supe
icie
in e io
c aneana
adquie e
mayo es
dimensiones
que
el
ex e io ;
pe o
ocu e
aquí
una
cosa,
y
es
que
de
ninguna
mane a,
en
los
umo es
a os
y
múl iples
que
ienen
su
asien o
en
la
du a
mad e,
se
obse a
que
uno
ó
a ios
de
los
mismos
ome
su
asien o
en
la
supe icie
ex e io
del
c áneo;
pe o
ambién
sucede
que,
de
los
di e en es
umo es
que
se
p opagan
po
los
dos
lados
de
la
supe icie
del
c áneo,
áun
puede
exis i
un
g an
núme o
que
se
hallen
solamen e
en
la
du a-niad e
y
en
los
canales
ascula es
de
la
supe i
cie
in e io
de
la
bó eda
que
los
limi aba
hácia
a iba,
casi
nada
ó
solamen
e
se
había
p opagado
de ás
de
sus
p opios
lími es
de
la
p opagación
que
és e
había
suspendido
más
ó
ménos.
Además
de
las
luces
que
suminis an
es os
casos
ace ca
de
la
p opaga
ción
de
los
sa comas
en
la
di ección
de
su
escasa
esis encia,
ienden
casi
á
hace
posible
una
explicación
de
la
ma cha
de
la
des ucción
que
expe imen
an
los
huesos
cuando
un
sa coma
pe iós ico
ha
in adido
la
sus ancia
de
los
mismos.
Es a
des ucción
no
se
e i ica
al
mismo
iempo
in adiendo
g an
des
supe icies,
sino
más
bien
empieza
po
los
canales
ascula es
ellenos
de
la
masa
del
umo ,
y
se
án
p oduciendo
ex ensos
eblandecimien os
lagu
na es
de
la
sus ancia
ósea
sepa ada
po
los
canales
ascula es
has a
llega
g adualmen e
á
la
comple a
desapa ición,
dando
luga
de
es a
mane a
á
un
con inuo
acío
en e
las
pa es
canalicula es
del
umo
en
la
pa e
co espon
dien e
á
los
p og esos
de
la
p oli e ación,
cuyo
amaño
pe mi e
la
unión
ácil
en e
la
pa e
in a
y
ex ac aneana,
y
cuya
ci cuns ancia
da
luga
á
la
unión
de
las
dos
pa es,
o mándose
de
es a
mane a
un
umo
igualmen e
só
lido.
De
es a
mane a
se
explica
el
que
un
sa coma
pe iós ico
desa ollado
en
el
in e io
de
la
ca idad
medula
puede
llega
á
p opaga se
de
una
ma
ne a
muy
ex ensa,
aunque
la
lámina
ósea,
si uada
en e
las
dos
pa es
de
la
neoplasia,
apa ezca
á
simple
is a
que
pa icipa
muy
poco
ó
que
su
al e a
ción
es
insigni ican e.
No
siemp e
ocu en,
como
ya
de
paso
hice
no a ,
los
enómenos
de
des
ucción
en
los
huesos
bajo
la
in luencia
de
las
células
gigan es,
ó
más
exac-
(I)
Die
Lch e
on
en
schioammigen
AusioUchsen
dc
ha en
Hih nhau
und
de
SchU-
delknochen.
lleidelb.
1836.
S.
57.
58.
—
1408
(62
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
amen e,
no
siemp e
se
obse an
células
gigan es
en
las
lagunas
de
los
ejidos
óseos
des uidos.
En
el
caso
mencionado
e an
no ables
y
nume osos,
y
en
o o
que
yo
he
obse ado
no
se
hallaban
en
las
muchas
exca aciones
laguna
es
que
exis ían;
es as
úl imas
es aban
llenas,
po
el
con a io,
únicamen e
de
células
neoplásicas
sin
al e ación
alguna.
Es o
ha
sido
comunicado
ya
en
o a
ocasión,
y
se
admi ió
po
es o
la
idea
que
la
eabso ción
ósea
nocousis-
ía
ni
e a
dependien e
de
las
cualidades
de
las
células
usi o mes.
A
pesa
de
que
se
debe
ene
en
cuen a
que
las
células
gigan es
se
desen uel en
en
o
pel
y
pueden
al a ,
y
que
la
eabso ción
ósea
sólo
iene
luga
posiblemen e
du an e
los
pe íodos
de
su
exis encia,
cuando
es a
condición
les
al a
á
las
ac u as
más
bien
que
o a
cosa.
No
es
de
g an
consecuencia
pa a
la
p opagación
del
sa coma
una
capa
cidad
de
esis encia
mecánica
conside able
de
los
ejidos
ó
pa es
de
ejido
que
le
ci cunsc iben:
se
demues a
es o
ambién
po
la.ci cuns ancia
de
que
aquellas
pa es
del
o ganismo
que
se
dis inguen
po
una
lexibilidad
y
una
du eza
especial,
po
lo
que
los
sa comas
se
desa ollan
en
sus
inmediacio
nes
sólo
muy
len amen e
y
muy
a de
pueden
se
a acados
y
des uidos.
El
ejemplo
más
no able
ace ca
de
es o
lo
o ece
el
ca ílago,
que,
debido
á
la
cualidad
compac a
y
esis en e
de
su
ejido
y
á
su
comple a
ca enciii
de
asos,
puede
opone
esis encia
con
los
mejo es
esul ados
con a
la
in a
sión
del
sa coma
que
se
halla
en
sus
inmediaciones.
Nada
más
común
que
obse a lo
en e
una
masa
sa comajosa,
como
muchas
eces
ocu e
en
el
sa coma,
que
se
desen uel e
en
la
epí isis
de
la
ibia
ó
el
ému
en
la
a i
culación
de
la
odilla,
obse ándose
el
ca ílago
in e a icula
casi
comple
amen e
in ac o,
y
es o
no
sólo
ocu e
cuando
el
hueso
no
ha
sido
in e e
sado,
sino
que
ambién
se
conse an
aunque
la
p oli e ación
haya
in adido
oda
la
ca idad
a icula .
De
la
misma
mane a
se
compo a
el
pe ios io,
el
cual
desempeña
el
papel
de
ese a,
impidiendo
la
p opagación
de
las
p o
li e aciones
sa coma osas
que
se
hallan
en e
él
y
la
supe icie
del
hueso,
pu
diéndose
e a da
de
es a
mane a
po
espacio
de
mucho
iempo
la
p opaga
ción
del
umo
á
los
ejidos
inmedia os.
En
el
caso
que
és e
se
haya
o o
ó
incindido
po
la
mano
del
médico,
desde
luégo
se
comp ende
que
cesa á
su
esis encia,
en iando
en ónces
el
umo
p olongaciones
que
in aden
los
elemen os
de
los
ejidos
inmedia os
po
habe
pe dido
la
alla
que
les
se ía
de
ese a,
y
se
p opaga
en
ellos
en
es e
caso
con
la
misma
apidez
que
cuando
iene
su
asien o
en
el
in e io
de
una
ca idad
medula
ó
en
la
supe icie
plana
de
un
hueso,
y
lo
mismo
que
cuando
log a
a a esa
los
canales
ascula es
óseos
pa iendo
de
la
supe i
cie
del
mismo
ó
del
pe ios io.
Las
memb anas
ib osas
esis en es,
po
ejemplo,
las
ascias,
y
especial
men e
si
son
pob es
en
asos,
pueden,
de
la
misma
mane a
que
los
ca ílagos
se
I
DL
COMPOSTELA
63)
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1409
y
el
pe ios io,
desempeña
po
la go
iempo
el
papel
de
diques
con a
la
p o
pagación
del
umo .
Es
ya
sabido,
y
se
explica
po
lo
dicho,
á
la
ez
que
ambién
lo
demues an
los
hechos,
la
ela i a
benignidad
que
o ecen
los
sa comas
incapsulados,
pues
la
cápsula
que
encie a
muchas
eces
un
sa co
ma
impide,
po
la
misma
causa
que
el
ca ílago
ó
una
cubie a
ib osa,
la
p opagación
del
mismo
á
los
ejidos
inmedia os,
suponiendo
na u almen e
que
es a
cápsula
no
sea
ica
en
asos
y
enga
consis encia
bas an e.
Si
po
alguna
ci cuns ancia
se
ompe,
ó
bien
el
sa coma
no
se
halla
comple amen e
ence ado,
en ónces
se
p opaga
con
mucha
apidez
en iando
p olongaciones,
ya
á
los
asos
ecinos,
ya
muy
ecuen emen e
á
los
in e s icios
del
ejido
conjun i o,
en
cuyas
hendidu as
lin á icas
con inúa
desa ollándose,
odean
do
inmedia amen e
las
pa es
cons i uyen es
de
los
ó ganos
espec i os,
músculos,
ne ios
y
glándulas,
cuyos
elemen os
se
pueden
conse a ,
áun
á
pesa
de
es o,
po
la go
iempo
odeados
de
es a
sus ancia
ex aña,
has a
que
úl imamen e,
po
la
comp esión
cada
ez
más
g aduada,
po
la
p oli e ación
in e s icial
de
las
pa ículas
del
umo ,
llegan
á
desapa ece .
Es a
es
la
mane a
de
o dina io,
y
quizá
cons an e,
como
se
p opaga
el
umo
en
los
ejidos
inmedia os,
y
de
es e
modo
nos
explicamos
los
e ec os
des uc o es
de
los
ejidos
inmedia os
p oducidos
po
el
mismo,
es
deci ,
su
p opagación
pe i é ica
cada
ez
más
ex ensa
y
la
des ucción
de
los
ejidos
ci cun ecinos
que
po
lo
mismo
cla amen e
se
obse an;
de
aquí
que
cono
cemos
pe ec amen e
es a
mane a
de
p opaga se
es e
umo ,
y
nos
hemos
apode ado
del
concep o
de
su
in luencia
des uc o a
ó,
como
e dade amen e
se
debe
llama ,
de
su
malignidad
local.
Pe o
no
solamen e
los
e ec os
pe niciosos
que
p oduce
el
sa coma
en
sus
inmediaciones
se
explican
po
su
endencia
á
la
p oli e ación
en
dichos
pun os
y
la
escasa
esis encia
de
las
pa es
de
los
ejidos
con a
la
misma,
sino
que
ambién
una
g an
pa e
de
su
especie
de
malignidad
pa ece
depen
de
déla
mane a
de
p opaga se
es e
umo
en
sus
inmediaciones;
pues
es
muy
e iden e,
y
es á
en
a monía
con
los
hechos
p esen ados,
que
las
pa í
culas
del
umo ,
p oli e ando
en
los
asos
sanguíneos
y
en
los
espacios
lin
á icos,
pueden
se
aspo adas
ácilmen e
á
las
egiones
dis an es
en
las
que- al a a
an o
iempo,
como
po
una
en ol u a
pob e
en
asos
é
inal e a
ble
que
hubie a
disminuido
es a
p oli e ación.
Así
se
explica
la
g an
di e en
cia
de
opiniones
con
espec o
á
la
malignidad
del
sa coma,
que
ocasiona
p e
cisamen e
los
juicios
con adic o ios
sob e
la
benignidad
ó
la
malignidad
especí ica
de
las
di e en es
o mas
del
mismo
que
en
el
ascu so
del
iempo
se
han
susci ado
(1).
En
sí,
ni
es
maligno
ni
"benigno,
pues
depende
de
las
ci
cuns ancias.
(I)
Vi chow,
Gechswll e
Bel.
II.
S.
205.
UNIVERSIDAD
DE
SANTIAGO
DE
COMPOST1
1410
Sob e
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
(64
Es as
ci cuns ancias
no
es iban
solamen e
en
los
dis in os
g ados
de
p opagación
del
sa coma
en
sus
inmediaciones
ó
en
egiones
apa adas;
más
bien,
y
es o
apénas
es
necesa io
que
lo
eco demos,
el
si io
y
el
amaño
del
umo
ienen
impo ancia
con
espec o
á
su
signi icado
en
el
o ganismo,
oca
sionando
á
menudo
po
sí
solas
sus
cualidades
de
malignidad.
Es
e iden e,
y
se
ha
dicho
bas an es
eces,
que
un
umo
si uado
de
cie a
mane a
que
comp ima
las
pa es
más
impo an es
del
ce eb o
ó
de
la
médula,
ó
cie os
canales,
conduc os,
e c.,
p oduce
e ec os
más
malignos
pa a
dichas
pa es
que
un
umo
p ecisamen e
del
mismo
amaño
si uado
en
el
ejido
celula
subcu áneo
de
una
ex emidad,
y
se
comp ende
ácilmen e
que
un
sa coma
que
en
el
ascu so
de
pocas
semanas,
desde
sus
mínimas
p opo ciones
p i
mi i as
llega
á
adqui i
el
amaño
de
la
cabeza
de
un
homb e,
p oduci á
e ec os
más
des a o ables
pa a
la
nu ición
en
gene al
que
o o
que
en
el
ascu so
de
un
decenio
adquie e
escasas
dimensiones,
ó,
como
se
suele
deci ,
que
se
es aciona
la go
iempo.
P obablemen e
depende
de
es o
la
causa
p incipal
del
pelig o,
como,
al
pa ece ,
demues an
los
hechos
en
unión
con
la
apidez
del
desa ollo
del
u
mo ,
y
és e
es
el
mo i o
po
qué,
como
dice
Vi choio
(1),
odo
sa coma
de
pe
queñas
células
es
más
pelig oso
que
el
que
las
con iene
mayo es,
pues
cuan o
más
ápidamen e
c ece
el
sa coma,
an o
ménos
iempo
les
queda
á
las
célu
las
pa a
adqui i
no ables
dimensiones;
así
es
que
la
e dade a
causa
de
la
malignidad
debe
busca se,
no
en
la
pequeñez
de
las
células,
sino,
po
el
con
a io,
en
el
ápido
desa ollo
del
umo .
Los
sa comas
de
g andes
células
c ecen,
po
el
con a io,
len amen e,
pe o
no
es
po
es o
po
lo
que
con ie
nen
g andes
células,
sino
po que
su
desa ollo
es
muy
a dío
y
las
células
ienen
iempo
de
c ece
has a
la
mue e
del
pacien e
ó
has a
la
ex i pación
del
sa coma,
pudiendo
adqui i
un
amaño
conside able.
En
la
g an
enden
cia
y
la
capacidad
p oli e a i a
de
las
células
que
componen
un
umo
debe,
pues,
busca se
la
causa
e dade a
de
su
g an
malignidad,
pues o
que
es
con
dicionada
p incipalmen e
po
su
ápida
p oli e ación.
Las
células
sa coma osas,
así
como
las
del
ejido
conjun i o,
no
poseen
po
sí
y
an e
sí
ninguna
p opiedad
que
las
p edisponga
á
la
desapa ición
emp ana,
pues
conse an
la
ida
po
la go
iempo,
en
caso
que
se
hallen
en
condiciones
a o ables
pa a
la
nu ición.
Si
se
obse an
ambién
en
es os
umo es
al e aciones
eg esi as
y
nec ósis
an
á
menudo,
p opagándose
a a
ez
á
sus
inmediaciones,
debe
busca se
la
cansa
de
es o,
no
en
una
especi i
cidad
de
las
células,
sino
más
bien
en
las
causas
que
aniquilan
ó
impiden
su
nu ición.
Una
causa
impo an e
de
es a
na u aleza
es iba,
an e
odo,
en
la
desp opo ción
que
muchas
eces
exis e
en e
la
sang e
a e ial
que
iega
el
(1)
GescKwUls e
Bd.
II.
S.
269.
65)
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
del
sa coma.
1411
umo
y
la
masa
pa enquima osa
del
mismo.
Cie amen e
que
hay
muchos
sa comas
icos
en
asos;
mucho
más
icos
se
deben
supone
en
gene al
los
ejempla es
que
some emos
á
la
in es igación
cuan o
más
pálido
y
anémico
sea
su
aspec o,
y
algunas
eces
me
he
admi ado
de
la
desp opo ción
que
exis e
en e
los
capila es
pe cep ibles
y
la
can idad
de
inyección
necesa ia
pa a
pone
de
mani ies o
los
mismos.
Pues
es
indudable
que
en
los
sa comas
de
ápido
desa ollo
no
siemp e
p og esan
de
la
misma
mane a
el
desa ollo
ascula
y
la
p oli e ación
de
las
células,
p i ando
de
es e
modo
al
pa én-
quima,
más
ó
ménos
abundan e,
del
con ac o
de
las
sus ancias
solubles,
i
cas
en
ma e iales
de
nu ición;
po
es e
mo i o
iene
luga
de
la
misma
ma
ne a
la
comp esión
c ecien e
p oducida
sob e
las
células
pa enquima osas,
á
la
ez
que
los
asos
que
allí
exis en
se
hallan
comp imidos,
y
además
una
al e ación
muy
mani ies a
de
las
pa edes
de
los
asos,
especialmen e
en
el
sa coma
adul o,
que
po
la
condensación
del
mismo
y
las
a esias
consiguien
es
puede
llega
á
p oduci
la
comple a
obli e ación
de
la
luz
de
los
mismos.
De
es o
dependen
aquellas
nec ósis
y
degene aciones
caseosas
ó
g asosas
que
o dina iamen e
se
p esen an
en
oco,
cuyo
colo
pálido
y
ama illen o,
jun amen e
con
los
de i ados
de
la
sus ancia
colo an e
de
los
glóbulos
ojos
ex a asados,
da
luga
á
que
la
supe icie
de
sección
del
sa coma
suminis
e
á
menudo
el
aspec o
que
ecue da
más
bien
la
pale a
de
un
pin o
que
el
pa énquima
de
una
neo o macion
del
cue po
humano.
No
siemp e
son
los
ocos
hemo ágicos
an
ecuen es
que
se
obse an
en
el
sa coma
p oducidos
po
degene aciones
g asosas
ú
o os
eblandecimien
os
de
las
pa edes
ascula es
ó
de
las
pa es
ecinas,
sino
que
muy
á
menu
do
consis en
en
la
ex ao dina ia
delicadeza
que
muy
á
menudo
poseen
los
asos
del
sa coma,
especialmen e
aquellos
capila es
del
mismo
que
en
la
es
uc u a
de
sus
pa edes
ienen
las
condiciones
de
un
capila
,
pe o
que
o e
cen
un
diáme o
mucho
mayo
que
los
capila es
de
los
ejidos
no males.
Se
mejan es
asos
sang an
ácilmen e
po
la
más
le e
causa
ex e io
,
y
dan
luga
al
desen ol imien o
de
ocos
hemo ágicos
ó
in il aciones
ocasionadas
po
la
ex a asación
de
g andes
y
pequeñas
can idades
de
sang e
que
se
hallan
ex endidas
po
odo
el
pa énquima
del
umo ,
po
lo
que
han
ecibido
el
nomb e
de
ungus
hema odes.
Ya
sean
debidos
es os
enómenos
al
desa ollo
de
un
oco
nec ósico
ó
he-
mo ágico,
siemp e
se
obse a
en
sus
lími es,
suponiendo
que
ha
du ado
bas
an e
iempo,
un
desen ol imien o
de
ejido
conjun i o
limi an e
que,
po
la
calidad
de
su
es uc u a
his ológica,
es
an
no able
como
ella
misma
en
cual-
quiei
sa coma
cuyos
elemen os
en
su
amaño
y
o ma
se
des ían
no ablemen
e
de
las
células
de
los
ejidos
no males,
pe o
que
dejan
econoce ,
sin
em
ba go,
la
es uc u a
de
las
neo o maciones
egene a i as
o dina ias
del
eji
do
conjun i o.
9
u
1412
Sob e
la
his ología
j-
la
his ogénesis
del
sa coma,
(G6
Su
desen ol imien o
da
luga
á
una
limi ación
p ecisa
de
los
ocos
que
se
o man
g adualmen e
á
su
al ededo ,
que
has a
en ónces
e an
inde
e minados,
y
pa a
la
génesis
de
los
espacios
quís icos
ci cunsc i os
que
p o
ducen,
cuando
ellos
p esen an
en
amaño
el
aspec o
de
un
umo
de
can idad
muy
conside able,
una
di isión
nume osa
de
los
ci cun ecinos,
y,
genésica
men e
conside ados,
de
muy
di e en e
ca ego ía
í
la
de
los
cis osa comas.
Todo
el
mundo
sabe
lo
poco
ap opiada
que
es
la
denominación
que
gene
almen e
se
da
á
la
o ma
de
umo
que
nos
ocupa.
Sa coma
quie e
deci
an o
como
umo
de
ca ne;
pe o
nadie
admi i á
que
es
ca ne
como
la
llama
da
b a ia,
con
cuyos
músculos
el
sa coma
iene
una
g an
analogía.
Pues o
que
se
ha
adqui ido
el
conocimien o
undamen al
de
la
génesis
de
la
es uc
u a
his ológica
del
sa coma,
y,
según
es o,
no
es
o a
cosa
más
que
a iadas
o mas
y
di ecciones
de
la
p oli e ación
del
ejido
conjun i o
ó
de
la
sus an
cia
de
dicho
ejido,
se
debía
in en a
como
consecuencia
lógica
denomina
es e
umo
con
el
nomb e
de
de moide
ó
jíb oma,
y
ag upa los
al
mismo
iempo
con
los
umo es
que
se
conocen
con
es e
nomb e;
y,
en
e ec o,
se
de
bili a
odo
undamen o
in e no
debido
á
su
desin eg ación
si
se
piensa
que
el
sa coma,
sólo
á
causa
de
es o
,
a a
ez
elabo a
un
desa ollo
de
ejido
conjun i o
ib ila ,
po que
no
lo
consigqen,
po
egla
gene al,
los
que
son
bas an e
adul os,
pues
el
sa coma
conduce,
po
su
ápida
p oli e ación
ó
po
o as
ci cuns ancias,
á
la
mue e,
ú
eclama
la
ex i pación
á
causa
de
su
p og esión
ib oplás ica;
pe o,
á
pesa
de
es e
p óximo
pa en esco
con
el
umo
del
ejido
conjun i o,
se
ha
basado
en
el
es echo
sen ido
de
la
pala
b a
la
sepa ación
de
ambos
en
la
men e
del
médico;
y
si
se
quie e
con eni
ambién,
bajo
el
pun o
de
is a
clínico,
en
la
dosi icación
y
di isión
jus i ica
da
de
los
umo es,
se
encuen a
una
undamen acion
cla a
y
absolu a
en
h
di e encia
que
o ece
el
p oceso
del
mismo,
que
á
lo
ménos
no
se ía
nada
p ác ico
que,
conside ando,
á
pesa
de
es o,
an
p óxima
la
clase
del
sa co
ma,
se
quisie a,
solamen e
a endiendo
á
su
mal
ap opiado
nomb e,
eng osa
más
su
amilia
con
la
adición
de
nume osas
neoplasias
apa e
de
las
ya
men
cionadas.
Siemp e
es
bas an e
no able
que
p ecisamen e
el
mayo
núme o
de
las
neo o maciones
,
ya
po
la
exis encia
de
sus
pelig osísimas
condiciones
pa a
el
en e mo,
como
el
ca cinoma,
el
sa coma
y
el
ubé culo,
al
lado
del
a e o-
ma,
del
acné,
del
milio,
molusco,
cla o
y
condiloma,
á
la
luz
de
la
mo
de na
ciencia
his ológica,
pudie on
conse a
sus
nomb es
basados
en
g o
se as
y
á
eces
iluso ias
semejanzas
ó
jus i icadas
desemejanzas
con
cuales
quie a
o maciones
ege ales
ó
animales,
mien as
el
pólipo,
el
ungus
y
el
icus,
el
melice is
ó mico
y
umo
pe la,
el
es ea oma
ence aloide
y
de
o
ma
de
coli lo ,
el
g u um,
ac o imium
y
ac ocho don,
han
caído
cada
ez
más
en
desuso,
y
que
p ecisamen e
Vi chow,
el
que
p ime o
y
más
magis almen
67)
Sob o
la
his ología
y
la
his ogénesis
dol
sa coma.
1413
e
lia
piesen ado
la
oncología
sob e
undamen os
his ogénicos
,
no
c ee
p u
den e
desecha
el
nomb e
de
sa coma,
sino
que
más
bien
se
esuel e
á
con
se a le,
po que,
en
e ec o,
apa ece
la
necesidad
in e na
de
un
nomb e
espe
cial
pa a
dis ingui
cie os
umo es
pe enecien es
á
la
expansión
de
la
sus
ancia
conjun i a,
pa a
lo
cual
bien
podemos
p esen a
un
ipo
gene al
de
des
en ol imien o
his ológico
pa a
que
no
nos
hallemos
en
es ado
de
hace lo,
en
especial
po
encon a
se ias
analogías
en e
los
ejidos
no males
del
cue po,
como
noso os
las
hemos
encon ado
en
los
umo es
has a
hoy
discu idos
(po
Vi choi
en
su
ob a
De
los
umo es')
(1).
En
i ud
de
an
impo an e
sen encia,
y
en
conside ación
á
las
ci cuns
ancias
,
ha
adqui ido
el
nomb e
de
sa coma
en
la
e minología
pa ológica
an
seguía
ca a
de
na u aleza,
undada
en
lo
bien
que
Vi chow
la
ha
ca ac
e izado,
que
hay
que
pe de
oda
espe anza
de
log a
una
designación
indi
idual
y
conec a
de
es os
umo es,
y
se
hab á
uno
de
esigna
á
encon a
aquí
con
singula es
anomalías,
como
la
de
que
un
umo
sea
llamado
ca no
so
cuando
p ecisamen e
no
iene
nada
que
e
con
la
ca ne
,
y
ampoco
como
ejido
conjun i o
con
la
sus ancia
muscula .
Consolémonos,
no
obs an e,
con
que
es
muy
ecuen e,
como
sucede
en
es e
caso,
que
no
a monicen
en e
sí
nomb e
y
concep o
,
pues
un
nomb e
es
humo
y
uido.
Pe o
aquel
que
en
nues o
impe ec o
mundo
deplo a
con
azón
sus
nu
me osos
absu dos,
encuen a
cie o
consuelo
poé ico
y
al
ez
eal
en
las
pa
lab as
de
Julie a
Capule o,
cuando
dice:
«Y
qué
es
un
nomb e?»...
¿La
osa
su
olo
pe die a
,
ni
la
g acia
que
se
anida
en
su
co ola
encendida
po que
o o
nomb e
u ie a
?
(T aducción
de
.TiiUe a
y
Romeo,
po
L.
V.
y
F.
S.
)
(I)
Geschieüls e.
Band.
2.
S.
175.
FIN.
UNIVER51DADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTEl
u
COLECCION
DE
LECCIONES
CLÍNICAS
MONOGRAFÍAS
COMPLETAS
Y
CONCISAS
SOBRE
LOS
PUNTOS
MÁS
IMPORTANTES
DE
TODAS
LAS
RAMAS
DE
LA
PRÁCTICA
MÉDICA
PUBLICADAS
BAJO
LA
DIRECCION
DB
RICARDO
POR
LOS
PROFESORES
DE
CLÍNICA
DE
LAS
UNIVERSIDADES
ALEMANAS
La
publicación
comenzó
en
el
mes
de
Ab il
de
1877.
Las
Monog a ías
co espondien es
á
los
sie e
p ime os
años
se
emi
i án
inmedia amen e
á
los
seño es
que
deseen
posee las,
siemp e
que
al
pedido
acompañe
el
impo e
á
azón
de
20
pese as
po
año
(24
Mo
nog a ías).
Desde
l.°
de
Ene o
de
1884
la
COLECCION
DE
LEC
CIONES
CLÍNICAS,
de
Volkmann,
se
publica
en
Mad id
bajo
la
di ección
del
D .
M.
Ca e as
Sanchis.
—
PRECIOS
DE
SUSCRICION
—
Un
imes e,
5
pese as.
—
Un
semes e,
10.
—
ün
a io,
20
Se
publican
DOS
MONOGRAFÍAS
MENSUALES
ó
sean
VEINTICUATRO
cada
año,
al e nando
las
de
Medicina,
Ci ugía
y
Ginecología.
Los
pagos
se
lia án
adelan ados,
en
me álico,
lib anzas
ó
sellos,
de
biendo
en ia se
los
alo es
en
es e
caso
bajo
ce i icado.
Los
snsc i o es
end án
de echo
á
ecibi
mensnalmen e
una
REVISTA
GENE
RAL
DE
LOS
PROGRESOS
DE
LA
MEDICINA
DE
EUROPA
Y
EN
AMÉRICA
,
po
el
Doc o
D.
Ramón
Va ela
de
la
Iglesia,
ca ed á ico
de
la
Facul ad
de
Medicina
de
San iago.
En
lo
sucesi o,
oda
la
co espondencia,
gi os
y
eclamaciones
se
di igi án
á
D.
M.
Ca e as
Sanchis,
Ce an es,
22
bajo
izquie da,
Mad id.