^
>^0
eVIíTA
n«i
U
M
A
R
I
O
'
Mm !
e
Julio
Sigüenza:
PALABRAS
SOBRE
LA
UBICACION
POETICA
DE
ROSALIA
DE
CASTRO.
—
Wenceslao
Fe nández
Flo ez
:
LA
CAR
TERA
PERDIDA.
—
Ramón
O e o
Ped ayo:
NOITE.
—
Jaime
Sola:
EN
LO
ALTO
DEL
ANDAMIO.
—
A u o
Simona i:
LAS
AGUA
FUERTES
DE
M.
CASTRO
GIL.
—
Manuel
Casas:
EL
FERROCA-
RRIL
CENTRAL
GALLEGO.
—
Manuel
Lina es
Ri as:
MIENTRAS
SUENA
LA
GAITA.
—
Edua do
Blanco
Amo :
DIVAGACION
Y
PA
RAFRASIS
SOBRE
EL
ESCULTOR
ASOREY.
—
Augus o
Ba cia:
LA
DOCTRINA
DE
MONROE.
—
Ramón
Cabanillas
:
UN
POETA
GA
LLEGO
DEL
SIGLO
XIX.
—
Leand o
Pi a
Rome o:
LA
CANCION
DE
LOS
BOSQUES.
—
Juan
Jesús
González:
¿DONDE
ESTAN
LOS
JOVENES
DE
GALICIA?.
—
A.
P ado
Miguez
:
ESTAMPAS
VIGUE-
SAS.
—
Johan
Ca ballei a
:
UN
INRI.
—
Ca los
Flo encio:
CARBA-
LLO
CAPITAL
DE
BERGANTIÑOS.
—
EDITORIALES.
—
NOTAS
DE
REDACCION.
—
NOTICIARIO
DE
ARTE
GALLEGO.
—
ETC.
NTEVIDEO
JULIO
DE
1929
ii!!!llll!llllil!l¡l!l!illlll¡!l!lllll¡llllll¡l¡lll!lll!!!!!¡l!!l!ll¡l||||l!lll!¡l|||!lllll||||||||||||||||||||!l|íi|||!||||||!||||ii¡l!¡|¡!lii'lij
¡
1
SURTIDO
COMPLETO
EN
JUEGOS
DE
MESA
DE
PORCELANA
DE
LIMOGES;
SEMI-PORCELANA
INGLESA,
Y
LOZA
ESTAMPADA
Impo ado es
Va ela
Radio
&
Cía.
CERRO
LARGO
999
'I
I»
ACEITE
BAU
-
^
Mas
de
30
años
de
éxi o
Se
dis ibuye
g a is
a
ios
Asociados
EDITORIALES
Mon e ideo
Redacción
y
Adminis ación:
Edi icio
del
Cen o
Gallego,
San
José
870
Julio
de
1929
Telé ono:
La
U uguaya
3081
(Cen al)
En
el
p óximo
mes
de
agos o
se
cumple
el
ijO.'-'
ani e sa io
de
nues o
Cen o
Ga
llego.
Con
al
mo i o
la
Jun a
Di ec
i a
es á
o ganizando
un
p og ama
pa a
es eja lo.
Al
esc ibi
es as
líneas
oda ía
no
es án
ul imados
odos
los
de alles
del
mismo,
y
sólo
podemos
an icipa
que
igu an
en e
los
núme
os
p incipales,
los
siguien es:
Se
sión
solemne
en
la
cual
se
en ega án
los
p emios
del
Ce amen
Gallego-
Ame icano;
Exposición
de
A e
Galle
go;
Edición
de
un
núme o
ex ao
dina io
de
la
Re is a,
dedicado
a
Galicia,
y
un
g an
baile
de
gala.
C ee
mos
que
con
es os
núme os
y
algunos
o os
que
se
p og ama án
opo una
men e
hemos
de
deja
sa is echos
a
nues os
asociados,
y
hemos
de
hace
labo
gallega
conscien e
y
e icaz.
Si
es e
mé o
do
e apéu ico
----------------------
consolida
sus
p es igios
en
el
a amien o
de
algu
nas
en e medades
indi iduales,
se á
cosa
de
aplica lo
en
las
a ecciones
si
mila es
de
ca ác e
colec i o.
Ac ual
men e
se
es án
ensayando
en
los
ca
sos
de
pa álisis
y
en
los
de
so o-mu-
dez.
Si
die a
buen
esul ado,
hab ía
que
cau e iza
de
inmedia o
el
igé
mino
egional
de
Galicia;
po que
nues a
egión,
su e
una
pa álisis
c ónica
que
la
hace
i
a
emolque
de
o as
egiones
españolas
y
padece
una
so do-mudez
que
le
impide
oi
y
apos o a
a
los
causan es
de
odos
sus
males.
Cu ada
la
pa álisis
y
la
so do-mudez,
es
p obable
que
el
i mo
de
su
ida
colec i a
se
pusie a
a
ono
con
el
de
las
egiones
ca alana,
asca
y
andaluza.
Y
bien
lo
sabe
Dios
que
buena
al a
le
hace.
Así,
pues,
si
el
asue ismo
da
buen
esul ado,
no
pex
-
-
damos
el
iempo
y
ensayémoslo
cuan
o
an es.
REGIONALISMO
Pa a
unos
es
una
i ud,
pa-
-
-----------------------------
a
o os
es
un
icio
y
pa a
o os
una
ealidad.
Nos
o os
es amos
en e
es os
úl imos.
To
das
las
naciones
ienen
sus
p oble
mas
in e nos
y
la
nues a
iene
los
suyos
y
de
los
más
impo an es,
ese
el
egionalismo.
El
que
p e enda
e
sol e lo
con
p ohibiciones
absu das
y
a en a o ias,
con
discu sos,
con
con
sejos
o
haciendo
ma ca
el
mismo
pa
so
a
odos
los
españoles,
su i á
un
emendo
acaso.
Las
naciones
cons
i uidas
po
pueblos
a ines,
de
his
o ia
y
ca ác e es
é nicos
homogéneos,
no
ienen
mo i os
pa a
sen i
es e
p oblema
y
po
lo
an o
la
acción
po
lí ica
de
sus
gobe nan es,
puede
y
de
be
se
cen í uga,
pe o
en
España,
ie
ne
que
se
al
e és,
i á
de
la
pe i e ia
al
cen o.
Y
en
ello
no
hab á
pe jui
cio.
El
ma
es
inmenso
y
sin
emba go
sólo
ecibe
el
agua
de
los
íos,
des
pués
que
apaga on
su
sed
las
ie as
que
o man
el
cauce.
España
ambién
se á
g ande
cuando
eciba
las
inquie
udes
de
odas
las
egiones
pe o
es
pe ando
los
deseos
de
cada
una
de
ellas,
que
son
quienes
los
pagan
y
los
sos ienen.
Nues a
egión
iene
ex
pe iencia
bien
is e
de
es as
cosas.
Los
impues os
y
las
gabelas
que
le
exige
el
Es ado
español
no
son
me
no es
que
las
de
o as
egiones,
pe o
en
cambio
lo
son
y
mucho
los
p o-
g esos
de
su
ida
espi i ual
y
ma e
ial.
Reconocemos
que
Galicia
es á
obligada
a
con ibui
a
los
gas os
na
cionales
y
debe
hace lo
de
buen
g a
do,
pe o
de
un
modo
p opo cional
y
de
acue do
con
su
capacidad
econó
mica,
no
consin iendo
en
queda se
al
desnudo
po
es i
con
sus
opas
a
o as
egiones.
Y
cuando
odas
las
egiones
hagan
lo
mismo
el
p oblema
egionalis a
disminui á
en
impo an
cia,
las
egiones
españolas
se án
o
das
he manas.
No
hab á
en e ados,
Y
se á
una
g an
sue e
pa a
la
na
ción
española.
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
INCOMPRENSION
Hay
pe sonas
^
imbuidas
de
es-
----------------------------
pañolismo
sin
ma ices
que
no
acie an
a
comp en
de
el
po
qué
de
las
asociaciones
e
gionales.
Gene almen e
se
a a
de
pe sonas
simplis as.
Hacen
las
del
a es uz;
me en
la
cabeza
en
la
axila
y
c een
que
con
es o
se
disipan
la
o aleza
y
el
alo
eal
que
ienen
los
sen imien os
y
las
aspi aciones
egionalis as.
Pa a
es as
pe sonas
na
da
signi ica
el
que
odas
las
ciuda
des
del
ex aje o
y
en
muchas
espa
ñolas,
en
que
baya
colec i idades
más
o
menos
nume osas,
exis an
ambién
sus
co espondien es
asociaciones
e
gionales
que
deben
su
exis encia
a
causas
sen imen ales
hondamen e
a aigadas
en
el
alma
de
los
españoles.
Y
no
se
culpe
a
las
asocieciones
e
gionales
de
la
inac i idad
de
las
aso
ciaciones
nacionales.
Al
con a io,
cuando
es as
solici an
la
colabo ación
de
aquellas
siemp e
la
consiguen
y
aun
hay
ocasiones
en
que
las
asocia
ciones
egionales
suplen
con
su
ac i
idad,
la
inac i idad
de
las
naciona
les.
De
ello
pod íamos
ci a
muchos
ejemplos.
Lo
con enien e
se ía
que
las
pe sonas
que
no
mi an
con
buenos
ojos
a
las
asociaciones
egionales,
se
pusie an
al
en e
de
las
nacionales
y
ealiza an
una
in ensa
ob a
pa ió
ica
en
la
cual
sin
duda
alguna,
i ían
acompañadas
po
las
asociaciones
e
gionales.
EMIGRANTE
LIBROS
En
la
Sección
“
No i
cia io
del
A e
Galle
go
’
’
,
se
da
no icia
de
los
nue os
lib os
que
esc i os
en
la
lengua
e nácula
de
Galicia
han
apa
ecido
du an e
los
úl imos
días.
Ja
más
Galicia
ha
enido
una
p oduc
ción
in elec ual
an
selec a
y
múl i
ple
como
en
la
ho a
de
aho a.
Lib os
de
odo
o den:
no ela,
iloso ía,
ea o,
e sos,
ensayos.
Quien
aun
a
es as
al u as
dude
del
enacimien
o
espi i ual
gallego,
ya
no
ha
de
con ence se
nunca.
Lo
sen imos
po
El.
Dos
nue as
e is as
gallegas
sal
d án
ambién
en
es os
días:
“
Gace a
de
Galicia
’
.
edi ada
en
Vigo,
con
se
lec a
colabo ación
g á ica
y
li e a ia,
y
o a
que
pilo ea á,
en
Mad id,
el
g an
a qui ec o
gallego
An onio
Pa
lacios.
Felici émosuos.
P o es amos
con a
ese
monumen o
que
al
emig an e
galle
go
se
le
quie e
alza
en
Vigo.
Los
emig an es,
an es
que
monumen os
que
pe pe úen
su
abandono
de
la
ie
a
na al,
necesi an
leyes
que
los
p o
ejan
y
de iendan
en
sus
de echos
en
los
países
de
su
esidencia
olun a
ia.
Necesi an
o ganizaciones
que,
an
es
de
sali
de
su
ie a,
los
o ien en,
haciéndoles
e
cla amen e
cuan o
signi ica
su
esolución,
y
en
caso
de
se
aquella
i e ocable,
que
se
les
ilus e
y
diga
en
que
países
pueden
desa olla
más
uc í e amen e
sus
ac i idades.
El
emig an e
español,
necesi a
aun
mucho
po
pa e
de!
Es ado
y
po
pa e
de
odos
an es
de
que
pensemos
en
alza le
monu
men o
alguno
que
siemp e
nos
esul
a ía
absu do.
Unimos
nues a
oz
a
esas
de
Robe o
Blanco
To es
y
de
An onio
Villa
Pon e,
an
ecuáni
mes
y
llenas
de
se enidad.
Y
c eemos
que
nues o
o o
de
emig an es
debe
se
enido
en
cuen a.
BETANZOS:
Abside
con en ual
en
la
an igua
capi al
gallega.
DEL CENTRO
GALLEGO
3
REVISTA
Rosalía
de
Cas o
ué
el
poe a
ga
llego
que
más
p o undamen e
se
ha
compene ado
con
su
iempo
y
con
su
ie a.
Al
llama le
el
poe a
de
la
“
sau
dade
”
,
me
pa ece
que
se
le
encasilla
demasiado
ap e adamen e.
Rosalía
es
nues o
mejo
poe a
de
la
“
saudade
”
,
pe o
no
es,
exclusi amen e,
nues o
poe a
de
la
“
Saudade”
.
Tiene
su
ob a
múl iple
mo i os
de
cali icación
más
amplia,
y
sob e
odo,
de
consis
encia
más
sólida
y
alo es
más
uni
e sales.:
Pan eísmo.
Li ismo.
Ci ili
dad.
Dolo .
¿Pueden
condensa se
es os
cua o
nomb es
bajo
el
dominado
gené ico
de
“
saudade
”
?
Bien
es á
que
Rosalía
apa ezca
en
la
lí ica
gallega
como
el
“
Cue po
San
o
”
de
la
“saudade
”
,
y
que
pa a
ola
has a
ella
sea
necesa io
“
conoce
los
caminos
del
cielo
”
.
Pe o
no
nos
pa
ece
bien,
ni
jus o
ni
lógico,
que
las
o as
cualidades
supe io es,
que
i en
en
su
ob a
inmo al,
queden
supedi a
das
a
la
de inición
apun ada.
En
la
ob a
o al;
en
la
p oducció
in eg al
de
nues o
poe a,
habla,
é
mula
de
emoción
y
de
since idad,
la
oz
uda,
anca
y
leal,
de
una
aza
ue e,
ené gica
y
llena
de
noble
aus e
idad.
Habla
el
lab iego;
el
á bol,
el
mon e,
el
agua,
habla
el
ag o,
y
los
monumen os
gallegos
con
su
oz
e e na
y
lejana
de
pied a
y
de
si
glos.
Rosalía
de
Cas o
ha
i ido
la
ida
gallega
en
oda
su
du a
in ensidad,
y
po
ello
hizo
la
poesía
que
mejo
de
inió
a
nues o
pueblo
y
a
su
empe
amen o
acial.
Pué
du a,
ecia,
sua e,
y
con
des e
llos
casi
épicos,
po
que
su
pueblo
eúne
y
malgama
odas
aquellas
cuali
dades.
Y
ué
ambién
elegiaca,
po que
Galicia,
pese
a
odas
las
condiciones
y
ca ac e ís icas
apun adas,
y
a
es a
e ídicamen e
in e p e ada
en
los
e sos
he oicos
de
Pondal
y
en
los
ci
iles
de
Cu os
En íquez,
es
ambién
un
pueblo
p o undamen e
elegiaco,
que
aun
en
medio
de
sus
luchas
y
gue
as
secula es,
—
la
his o ia
de
Gali
cia
es
casi
oda
una
pe pe ua
gue
a
—
,
gus ó
de
oí
la
música
de
sus
pina es;
el
umo
c is alino
de
sus
''ios,
y
las
can igas
ingénuas
y
pas
o iles
de
sus
o ado es
y
jugla es.
Y
es
es a
ida
múl iple,
a iada
y
con adic o ia
a
eces,
la
que
i e
en
los
e sos
de
Rosalía
de
Cas o,
—
cue po
ágil
y
alma
g ande
—
,
que
no
dejó
escapa
sin
una
amplia
e
pe cusión
en
la
campana
oja
de
su
co azón
magni ico,
un
solo
la ido
del
i i
de
sus
compa io as.
Palab as
sob e
la
ubicación
poé ica
de
Ro~
sal a
de
Cas o
¿Cómo,
pues,
puede
es e
poe a
se
encasillado
bajo
un
nomb e
gené ico
de e minado?
Don
Augus o
González
Besada,
que
dedicó
un
amplio
es udio
a
la
ida
y
a
la
ob a
de
Rosalía
de
Cas o,
ha
bla
así,
con
mo i o
de
su
lib o
“
Fo
llas
No as
”
:
“
En
es e
omo
se
ad ie
e
la
mayo
complejidad
de
un
alma
o mada
en
el
su imien o
y
desenga
ñada
de
la
ida,
que
necesi ando
pa a
ex e io iza
sus
quejas
con a
la
op e
sión
y
la
injus icia
de
más
absolu os
acen os,
ompe
con
oda
sue e
de
con
encionalismos,
y
son
sus
acen os,
a
un
iempo,
ca icia
pa a
el
humilde
y
lá igo
pa a
el
sobe bio;
ie nas
y
dulces
quejas
o
ib an es
amenazas.
Tuyo
es e
lib o
una
g an
esonancia
e
inspi ó
su
au o a
cu iosidad
p ime
o
y
admi ación
después;
lagelá on
la
sin
piedad
los
apegados
a
la
adi
ción
po
sus
a e imien os,
y
la
salu
da on
como
p ecu so a
los
poe as
que
la
comp endie on”
.
Es
así
como
se
mani ies a
nues o
poe a
ocasionando
la
p ime a
e olu
ción
den o
de
los
moldes
lí icos
_
es
pañoles,
años
an es
de
que
Rubén
Da
ío,
Rica do
Jaimes
F ei e,
Julián
del
Casal,
Gu ié ez
Náje a
y
Sal ado
Rueda,
que
lle an
la
ama
de
sé
los
após oles
de
la
misma,
pensa an
aun
en
edi a
y
esc ibi
los
lib os
po
los
que,
injus amen e,
se
le
asigna.
Rosalía
mu ió
sin
que
la
jus icia
le
ue a
o o gada.
Solamen e
le
acompa
ñó
el
dolo
de
Galicia.
Pe o
como
el
e dade o
genio
no
admi e
abas,
y
en
él
las
o mas
li
e a ias
no
son
mo i os
esenciales
y
solamen e
juegan
un
papel
secunda
io
de
ela i idad,
ol amos
nue a
men e
al
camino
in e umpido:
Ro
salía
de
Cas o
al
can a
la
ida
co
lec i a
de
Galicia,
ace ó
a
da
a
nues
o
dolo
la
máxima
in e p e ación:
lo
hizo
eal
en
su
ob a,
y
al
log a
la
c is alización
supo
hace lo
uni e sal.
Cualesquie a
de
sus
composiciones
que
in e p e en
nues o
dolo ,
puede
se
aducida
a
cualquie
idioma
del
mundo,
sin
que
po
ello
pie da
su
a
lo
eal.
Aquello
que
iene
de
dolo
y
de
g andeza;
de
apos o e
y
de
e oca
ción,
i e
y
i i á.
Se á
dolo ,
apos
o e
y
e ocación,
aducido
aun
a
cualesquie a
de
los
innúme os
dialec
os
que
posee
la
India.
Y
es
que
el
dolo
es
pa imonio
co
mún
de
la
humanidad,
y
has a
hoy
el
único
lenguaje
que
une
a
los
mo ales
de
odos
los
pueblos
del
mundo.
Como
poe a
desc i i o,
dice
de
Ro
salía
en
el
p ólogo
de
“Follas
No as
”
Don
Emilio
Cas ela :
“
Conozco
pocas
emociones
an
magis almen e
dichas
como
la
despe ada
en
el
co azón
de
Rosalía
po
el
in e io
de
la
ca ed al
de
San iago.
Se
oye
eza
a
los
ie
jos
y
a
las
iejas
los
pad enues os;
se
en
los
ayos
úl imos
del
sol,
en
su
ocaso,
pene ando
po
los
id ios
de
colo es
y
descomponiéndose
en
las
b illan es
sa as
de
las
a añas;
se
sien e
el
e o
que
la
sob ecoje
cuan
do
al
plañido
de
los
campana ios
e
las
almas
en
pena
pin adas
po
los
al a es,
y
las
cabezas
de
los
san os
mo iéndose
como
pa a
con a se
algún
mis e io
unas
a
o as
”
...
Y
en
la
ob a
de
Rosalía,
los
pensa
mien os
que
sal an
como
a ojados
a
g anel,
nos
mues an
un
alma
des
nuda,
que
sien e
oda
cosa
y
pa a
odo
iene
un
poema
de
in e p e ación
y
de
amo .
Todo
iene
oz,
y
odo
habla
en
su
ob a,
po
que
hay
oídos
que
sa
ben
escucha
y
almas
que
saben
com
p ende .
Y
has a
la
is eza;
esa
in
ini a
is eza
que
i e
en
su
ob a
y
que
se
enseño eó
de
g an
pa e
de
su
ida
ágil,
se
aden a
en
el
áni
mo
del
lec o
y
le
con agia
p o un
damen e.
Rosalía
ió
mo i os
de
is
4
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
ezas
en
la
ida
oda;
en
el
ambien e,
en
el
ai e,
en
el
homb e
humillado
que
o u a
el
ag o
esignadamen e.
pa a
mal
i i ,
con
la
mansa
esig
nación
del
buey
que
camina
uncido
ai
a ado
p imi i o.
Vio
is eza
in ini a
en
el
pa ia
gallego;
en
el
emig an e
i esigna
do,
que
busca
en
ie as
lejanas,
más
allá
del
ma ,
una
compensación
a
sus
abajos
y
es ue zos.
Ese
homb e
ca
lumniado
y
esca necido,
que
mien
as
deja
el
co azón
y
el
alma
en
la
casa
humilde
y
buena,
emba ca
el
cue po,
como
una
me ade ía
más.
en
el
“
ale e
y
neg e o
apo
”
,
que
dijo
Cu os.
Rosalía
comp endió
que
delan e
de
la
esolución
de
cada
gallego
que
pa e
de
su
ie a,
se
ocul a,
ágico,
el
abismo
insondable:
¡Van
deixal-a
pa ia!...
Fo zoso,
mais
sup emo
sac i icio.
A
mise ia
es á
neg a
en
o no
d
’
eles.
¡Ay!,
¡y
adian e
es á
o
abismo!
...
Y
desc ibe
las
desga ado as
esce
nas
de
las
despedidas,
cuando
el
al
so
op imismo
sal a
en
los
labios,
más
como
ca idad
pa a
los
que
quedan,
que
como
con inción
del
que
se
ale
ja:
“
Animo,
compañei os,
Toda
a
é a
e
dos
bo nes!
Aquel
que
non
en
nunca
mais
que
a
[p opia
A
ino ancia
o
consomé.
¡Animo!
¡A
quen
mad uga
Diol-o
[axuda!
E
aunque
ho a
amos
de
Galicia
lonxe,
Ve edes
que
o nemos
O
que
med an
os
p obes!
Mañán
e
o
d.'a
g ande,
¡ao
ma ,
ami-
[gos!
¡Mañán.
Dios
nos
acollé!
Y
se
le
ap ie a
el
co azón
de
an
gus ia
y
de
dolo ,
y
en e
las
isas
alsas,
los
ju amen os
y
las
blas e
mias
que
se
jun an
con
los
suspi os
se
p egun a
a
sí
mismo
si
aquellos
homb es
ol e án
un
día,
o
en
que
cama
de
igno ado
hospi al
inaliza
án
pa a
siemp e
sus
sueños
y
sus
ilusiones.
Con empla
el
cuad o
ágico
de
la
ho andad
y
de
la
mise ia
que
dejan
de ás.
Hijos
sin
pad es;
campos
de
solados;
iudas
de
i os
y
de
mue
os;
no ias
que
languidecen
y
mus-
Julio
Siguenza
ian
su
ju en ud
de
;
mo
sin
amo
como
es ellas
que
se
apagan:
“
Es e
aise
y
aquél
aise,
E
odos,
odos
se
an
:
Galicia,
sin
homes
quedas
que
e
poidan
aballa .
Tes,
en
cambip,
o os
e
o as
E
campos
de
soledad,
E
nais
que
non
eñen
illos
E
illos
que
non
eñen
país.
E
es
co azóns
que
su en
Longas,
ausencias
mo ás.
iudas
de
i os
e
mo os
Que
ninguén
consola á.
¿Cabe.,
pues,
encasilla
a
Rosalía
de
Cas o
bajo
el
nomb e
gené ico
de
poe a
de
la
“
saudade
”
?
Rosalía
se
es
capa
a
odos
los
cali ica i os,
mien
as
no
se
encuen e
uno
capaz
de
esun
y
de
ap isiona
en
sí
mismo
an
iadas
y
múl iples
ace as
co
mo
b illan
y
se
mani ies an
en
su
ob a
genial.
An es
de
encasilla la
en
pa e
al
guna,
me
pa ece ía
mejo
que
odos
nos
ocupá amos
un
poco
en
da
a
co
noce
su
ob a
y
en
comen a la
jus i
cie amen e.
sin
los
e e nos
abje i os
y
luga es
comunes
de
que
ya
la
e
nemos
demasiado
eca gada.
Po
que
el
uelo
de
Rosalía,
aunque
iniciado
en
Galicia,
pe enece
a
la
humanidad
que
su e
y
que
llo a.
DEL
CENTRO
GALLEGO
5
U
E
V
1
S
T
A
Ve sos
de
Rosalía
de
Cas o
_
_________________________________________________
lo
que
an es
que ías?
Monumen o
a
Rosalía
de
YA
NI
RENCOR
Ta
ni
enco
ni
desp ecio;
ya
ni
emo
de
mudanzas,
an
solo
sed,
...
una
sed,
de
un
no
sé
qué,
que
me
ma a.
Ríos
de
ida,
¿do
áis?
¡Ai e!
que
el
ai e
me
al a.
¿Qué
es
en
el
ondo
oscu o?
¿Qué
es,
que
iemblas
y
callas?
VERSION
Cas o
en
Compos ela
—
¡No
eo!
Mi o
cual
mi a
un
ciego
al
sol
ca a
a
ca a.
¡Yo
oy
a
cae
en
donde
nunca
el
que
cae
se
le an a!
ESTRELLA
¿Po
qué,
alma
mía,
po
qué
aho a
no
quie es
ESPAÑOLA
DE
JULIO
¿Po
qué,
pensamien o,
po
qué
aho a
no
i es
de
aman es
des elos?
Espí i u
mío,
¿po
qué
aho a
e
humillas
cuando
e as
al i o?
¿Po
qué,
co azón,
aho a
no
ezas
can a es
de
amo ?
¡Oh,
ú,
cla a
es ella
que
al
nace ,
conmigo
nacis e,
pudie as
po
siemp e
aleja e,
ya
que
no
pudis e
po
siemp e
alumb a me!...
HIEL
Deja
que
en
esa
copa
donde
bebes
el
amo
de
la
ida,
una
go a
de
hiel,
una
an
solo,
mi
dolo ido
co azón
exp ima.
Comp ende ás
en onces
como
ablanda
el
dolo
las
pied as
[ ías,
aun
que
ablanda
no
pueda
almas
de
hie o
y
pechos
homicidas.
NUBE
S
Como
las
nubes
que
lle a
el
ien o,
y
aho a
asomb an,
y
aho a
aleg an
los
espacios
inmensos
del
cielo,
así
las
ideas
locas
que
engo,
las
imágenes
de
múl iples
o mas
de
ex añas
hechu as,
de
colo es
ne-
[g os,
aho a
asomb an,
aho a
acla an,
el
ondo
sin
ondo
de
mi
pensamien o.
CORAZON
Mas
e,
que
mi
co azón
es
una
lo
de
cien
hojas,
y
es
cada
hoja
una
pena
que
i e
pegada
en
o a.
Qui as
una,
qui as
dos,
penas
me
quedan
de
sob a;
hoy
diez,
mañana
cua en a,
deshoja
que
e
deshoja...
¡El
co azón
me
a anca as
al
a ancá melas
odas!
...
SIGUEN
Z
A
6
REVISTA
DEL
CENTRO GALLEGO
La
Ca e a
Pe dida
No
es
mi
in ención
comen a
espe
cialmen e
el
caso
del
chó e
que
hace
unos
días
de ol ió
una
ca e a
con e
nedo a
de
muchos
miles
de
du os
que
alguien
había
dejado
po
ol ido
en
su
“
axi
”
.
Me
apoyo,
únicamen e,
en
ese
suceso
pa icula
pa a
conside a
el
ema
en
abs ac o.
Po
poco
que
se
medi e
ace ca
de
él,
se
descub e
enseguida
que
la
de olu-
cuión
de
un
hallazgo
alioso
es
un
he
cho
an ina u al,
que
pugna
con
la
a
zón
humana.
De
ahí
que
el
p ime
sen
imien o
que
expe imen a
cualquie a
que
oye
e e i
uno
de
esos
“
asgos
de
hon adez
”
es
de
inc edulidad;
a
es e
sucede
o o
de
ex añeza,
y,
po
úl imo,
se
insinúa
agamen e
en
el
al
ma
más
pu a
una
especie
de
incon
esada
en idia
hacia
el
que
encon ó
el
dine o.
Si
examinamos
mic oscó
picamen e
es a
en idia,
descub i e
mos
el
u bio
designio
de
gua da se
los
bille es
pe didos
po
el
p ójimo.
En
cuan o
a
los
pe iódicos,
salpican
siemp e
ales
no icias
de
ma a illa
dos
adje i os
y
las
edac an
en
un
ono
en
el
que
se
anspa en a
la
ale
g ía
del
epo e o
que
cuen a
algo
sen
sacional.
La
plu oc acia
ecibe
un
g an
bene
icio
de
es a
cons an e
labo
de
los
dia ios
que
omen a
una
mo al
de
con
side able
con eniencia
pa a
los
icos.
No
se
puede
nega
que
los
ópicos
pe iodís icos,
po
su
ecuencia
y
po
la
in a iabilidad
de
su
exp esión
se
adhie en
ue emen e
a
la
memo ia.
Cualquie a
de
noso os
puede
ci a
ejemplos
pe sonales
de
es e
in lujo.
Así,
cuando
desciendo
de
un
an ía
en
mo imien o,
me
acue do
ine i a
blemen e
de
las
mil
y
mil
no icias
que
he
leído,
que
comenzaban
así:
“
al
apea se
en
ma cha,
se
cayó
aye
y
su ió
lesiones
de
p onós ico
ese a
do...
Y
en onces
cuido
de
a i ma me.
Po
la
misma
azón,
muchas
pe so
nas
que
hallan
una
ca e a,
se
ad ie
en
en
el
caso
impe ioso
de
“
un
asgo
de
hon adez
”
,
e
incu en
en
él
po
un
impulso
que
pudié amos
llama
de
au oma ismo
é ico.
Casi
odo
el
mun
do
ama
la
popula idad,
pe o
no
odo
el
mundo
puede
consegui la
con
as
gos
he oicos
o
con
esplando es
de
su
in eligencia.
Hay
quien
la
log a
—
muy
ugaz
—
de ol iendo
sumas
ex
a iadas.
Si
los
icos
comp endiesen
mejo
sus
in e eses,
omen a ían
es a
en
dencia
pa ológica
exal ando
más
aún
el
ipo
del
pob e
diablo
que
les
eem
bolsa
sus
ca e as
y
sus
joyas
pe di
das.
Pe o
pa ece
que
les
ha
bas ado
con
con ence
a
los
pe iodis as
de
que
deben
“
bombea
”
amablemen e
a
esos
indi iduos.
Cualquie
buen
nada
do
que
sal a
de
la
as ixia
a
una
c ia
u a
iene
la
c uz
de
Bene icencia.
Cualquie
soldado
que,
pa a
de ende
su
ida,
se
ap esu ó
a
ma a
a
cuan
os
enemigos
pudo,
en e
odos
los
que
le
odean,
cuen a
con
un
bus o.
A
los
icos
no
se
les
ha
ocu ido
ele
a ,
po
susc ipción,
un
monumen o
que
eco dase
el
sac i icio
del
in eliz
que
de uel e
los
hallazgos
p eciosos.
Yo
me
he
p egun ado
más
de
una
ez
cuál
se ía
mi
conduc a
si
encon
ase
a ios
miles
de
du os.
Mi
ca
ác e
un
poco
indolen e
y
la
equi o
cada
educación
que
me
han
dado,
ha
cen
que
sea
e gonzosamen e
incapaz
de
oba
ni
una
pese a;
pe o,
po
o a
pa e,
c eo
que
a
un
homb e
e da
de amen e
delicado
le
epugna ía
de
ol e
una
can idad
que
llegase
a
sus
manos
po
esa
casual
mane a.
Me
pa
ece ía
incu i
en
la
ulga idad
de
p o oca
las
gace illas
elogiosas
de
los
pe iódicos;
me
sen i ía
an
incómo
do
bajo
los
adje i os
habi uales
como
den o
de
uno
de
esos
ajes
de
al
quile ,
usados
ya
po
muchas
pe so
nas.
Tend ía
choques
iolen os
con
los
in ini os
amigos
que
le
llamaban
a
uno
on o
en
esas
ocasiones.
Y.
sob e
odo,
es oy
segu o
de
que
no
pod ía
p esencia
se enamen e
las
acilacio
nes
que
el
dueño
de
la
ca e a
—
en
lucha
de
la
cica e ía
con
la
g a i ud-
su i ía
an es
de
esol e
con
cuan o
dine o
debía
g a i ica me.
Conozco
pe ec amen e
es as
dudas
que
asal an
a
uno
y
la
p isa
angus
iosa
con
que
se
p ocu a
adi ina
si
se
es á
en
el
caso
de
p emia
al
homb e
hon ado
con
un
ap e ón
de
manos
o
con
unos
du os,
y,
en
es e
segundo
ance,
con
cuan os
du os,
po que
hay
ci as
que
o enden,
ci as
que
senci
llamen e
sa is acen
y
ci as
que
con
mue en;
y
es
muy
di ícil
sabe
cuáles
son
las
amas
del
igémino
econó
mico
sob e
las
que
hay
que
ope a
en
aquel
suje o
pa a
queda
bien.
Como
cualquie
o o
mo al,
yo
am
bién
pe dí
una
ca e a.
Y
ein icua o
ho as
después
la
e
dacción
del
pe iódico
donde
abajaba,
se
p esen ó
un
indi iduo
y
me
en egó
el
inap eciable
obje o.
—
Muchas
g acias
—
le
dije
—
;
sen
i ía
pe de la,
aunque,
como
ya
ha
b á
is o
us ed,
no
iene
dine o...
El
hizo
un
ges o
de
dignidad.
—
No
he
mi ado
más
que
las
a je
as
pa a
conoce
el
nomb e
del
dueño.
Aunque
hubiese
con enido
una
o u
na...
—
No;
ea
us ed.
Ni
un
cén imo.
—
Aunque
hubiese
con enido
una
o una,
se
la
de ol e ía
igualmen e.
Tenía,
en
e ec o,
la
p osopopeya
misma
que
si
me
ein eg ase
los
e
so os
de
Aladino
y
compx-endí
que
e a
p eciso
pone se
a
ono.
—
Es
us ed
un
homb e
hon ado
—
exclamé.
—
Sí,
seño ;
engo
ese
o gullo.
Pa ecía
espe a
algo.
P egun é
a a
blemen e:
—
¿Ha
omado
ya
su
ca é?
—
He
omado
ca é
—
a i mó
—
7
he
umado
un
pu o.
—
El
caso
es
—
balbucí
—
que
yo
que ía
demos a le...
Saqué
un
du o.
—
¡Caballe o!
—
g uñó.
—
Pe dón
—
expliqué,
a e gonzado
—
no
e a
es o
lo
que
deseaba
o ece
a
us ed...
Y
sus i uí
las
cinco
pese as
po
un
bille e
de
ein icinco.
Son ió
ama gamen e.
_
_
________
_______
_
_____
~
_
_
_
%-
e is a
del
cen o
gallego
—
Me
duele
—
dijo
—
que
ap ecie
us ed
en
an
poco
un
asgo
de
hon a
dez.
No
se
a a
del
alo
de
la
ca e
a.
sino
del
alo
de
mi
acción.
Si
millones
i'uesen..,
—Le
suplico
que
me
disculpe
—
e
gué
—
;
no
engo
cos umb e
de
pe de
ca e as
y...
no
sé...
—
En
in
—
accedió
gua dando
el
bille e
—
;
es o
es
lo
demenos.
No
se
hable
más
del
asun o.
Supongo
que
publica á
us ed
en
su
pe iódico
un
suel eci o...
—
-Na u almen e,
—
Lo
he
p e is o.
Le
aigo
mi
e
a ó
pa a
que
apa ezca
ambién...
Al
público
le
ag adan
esas
cosas...
¿Podía
nega me?
El
e a o
apa e
ció
sob e
unas
líneas
lauda o ias.
Al
siguien e
día,
el
in achable
indi iduo
ol ió
a
isi a me.
T aía
una
“ o o
”
en
la
que
se
le
eía
odeado
de
sus
amilia es.
Había
esc i o
al
pié:
“
El
hon ado
ciudadano
Juan
López,
(x)
que
de ol ió
la
ca e a
de
nues o
e
dac o ,
en
compañía
de
sus
hijos.
De
izquie da
a
de echa:
Juani o,
Luisi a,
Ma ía,
José,
Geno e a,
Ped o/
’
E a
an
conmo edo amen e
inge
nuo
su
deseo,
que
accedí
a
di ulga
el
e a o.
Aun
ol ió.
Ex ajo
de
su
bolsillo
una
oluminosa
ca e a
y
de
la
ca e a
un
papel
en
el
que
es aba
edac ado
es e
anuncio.
“
Una
ganga
pa a
los
banque os.
El
hono able
Juan
López
que,
como
dijimos
epe idas
e
ces
de ol ió
a
uno
de
nues os
edac
o es
la
ca e a
pe dida,
se
ha
decidi
do
a
se
cob ado
de
banco,
y
acep a
á
las
p oposiciones
que
se
le
hagan,
si
son
jugosas.
Di igi se
a...
”
Quise
p o es a ,
pe o
me
eco dó
la
ec i ud
de
su
conduc a
y
el
eno me
a o
que
me
había
p es ado
al
eni
a
en ega me
un
iejo
ozo
de
piel
Wenceslao
Fe nández
Flo ez
de íí ó
del
que
pod ía
muy
e én
habe
una
o una.
Fué
en
ano
q e
le
ad
i iese
que
la
Adminis ación
me
cob a ía
a
mí
el
anuncio.
D%jó
la
cua illa
y
se
ma chó
sin
cede
én
su
exigencia.
En onces
ué
cuando
i
que
sob e
mi
mesa
había
quedado
ol idada
la
oluminosa
ca e a.
Co í
al
domicilio
de
mi
homb e.
Se
la
de ol í,
después
de
un
pequeño
discu so.
Que ía
ega
lá mela,
pe o
no
la
acep é.
Se
puso
un
poco
pálido,
po que
es aba
cogido
en
su
p opio
cepo.
In en ó
da me
dos
sellos
de
a
eal,
que
e a
cuan o
enía.
Rega eé.
Al
in
se
aco dó
que
me
g a
i ica ía
con
ein icinco
pese as,
pa
gade as
a
plazos.
Y
quedaipos
en
paz.
Pe o
aquella
ué
una
ocasión
ex
cepcional.
Hoy,
po
pudo ,
po
epug
nancia
a
las
sensible ías,
po
elegan
cia
espi i ual,
no
c eo
que
incu iese
en
la
ulga idad
de
es i ui
un
ha
llazgo.
Uamiñaban
de
pa
pol
’
o
longo
pei-
ao,
—
Qué
neg a
es á
a
noi e,
miña
xoya!
Aquilas
luces
de
Cangas,
6
lon-
xe,
igu an
a
es adea
de
que
nos
ala
ba,
lémb as e,
o
seño
Es ebo,
aínda
nan on e.
¡Cousa
máis
a a!
Desque
baixamos
do
en
aco deime
moi as
eces
d
’
il.
Es a á
ago a
sen ado
no
seu
allo
de
u guei a,
pé
do
lume
na
cociña
e ea,
ou indo
uxi
o
en o
na
iguei a
o a
do
cu o...
Aco das e
do
en o
da
nosa
casa?
No
in e nó
ase-
mexa
que
ba en
con
polas
ñas
pa e
des.
—
Semp e
has
de
se
o
luná eco
de
semp e.
Eu
inda
non
sei
como
i ín
an o
empo
n
’
a
aldea.
—
...O
cán
d
’
is a
ho a
anda á
a
a-
buña
na
po a
pechada.
Meus
lib os
d
’
es udan e
enche ánse
de
alo
no
despacho.
¡Po
Dios,
non
pe das
a
cha
e
pequeniña
que
che
din!
Tel-a
no
bolso?
Tan os
anos
loi ando
c
’
os
casei os
Pía
ecolle
uns
poneos
ces os
de
mi
llo.
Non
me
puden
a ace
ó
pan
esé-
sigo
nin
a
is u a
da
noi e
que
se
me
ía
pol,as
es as.
Olla
que
ben
alumea-
da
es á
aquila
casa
da
esquina.
Eiquí,
dian e
da
ma
chea
de
ba cos
c
’
o
an
ía
o
pé,
a
p aza
ben
p o is a
de
odo.
Alá,
cando
cheguemos...
—
Cala,
cala.
Mi a,
cando
e a
sol ei-
o
moi as
eces
iña
eiquí,
con en o,
p a
demo a me
unha
empada.
Ou as
eces
iba
á
G uña.
Tamén
un
a
Ma-
d i
c
’
o
meu
compañei o
Albe e.
Xa
che
eño
alado
d
’
il.
Ago a
i á
de
i
si a
un
en e mo
e
i á
canso
e
sa is-
Noi e
ei o
e
quizáis
encenda
o
quinqué
p a
lé
unha
e is a
ou
ale
c
’
os
eciños
na
po a.
Pos
mi a,
mulle ,
semp e
ol aba
a
casa
máis
axiña
do
que
pen
saba.
E
nos
po os
iña
medo
S
ma .
Coma
s
’
adi iñase...
—
Le amos
odo
ben
pensado.
N
’
os
p imei os
meses
non
eño
p eciseon
de
oupa
nin
í
ampouco.
Co
ise
plán
an
ben
pensado
que
i
ixeches.
Yin
n
’
unha
e is a
unhas
mecanóg a as
esc ibindo
an
ledas...
Ti en
en exa
d
’
elas.
Eu
que o
dep ende
a
esc ibi
a
máquina.
¡Axuda ei e!
Non
seas
ne-
no...
¿Qué
pensas?
—
Pensaba...
Ah,
sí!
Que
de
ixo
o
Banco
é
o mal
e
non
hai
po que
e
me .
Pol
’
o
menos
namen as,
os
p i
mei os
meses...
—
Figu a
qu
’
eu
son
o
bo ne.
Dásme
ganas
de
i .
Ago a
loci á
o
eu
a
len o.
—
Cando
me
lega on
os
ca os
dos
eidos
de
Fon ela
es i en
p a
bó alos
pol
’
pés e.
¡Si
non
o a
pol
’
o
no a io!
Has a
sospei o
que
os
comp aod es
bul ábanse
de
min
ó
es ilo
dos
paisa
nos.
Non,
eles
nunca
o on
bos
amigos
da
nosa
casa.
Xa
es
si
eño
alo
:
nin
quixen
i
en
odo
o
án
po
’
alí.
Moi o
lie
que ía
meu
pai
a
Fon ela.
C ióu
odol
’
os
ca ballizos
de
penascada,
Ramón
O e o
Ped ayo
ab íu
o
pozo,
e
ixo
o
lamei o.
¡Bos
a o os
lie
cus óu
me ca
as
duas
le
as
que
lie
es emaban
pol
’
o
Po
nen e
!
—
Quén
s
’
aco da
ago a
de
ca balli
zos!
Mi a
a
lús
do
a o
e
isa
b ancu-
a
que
se
mo e
no
ma .
¿Son
as
gai-
o as,
non?
—
Sí,
son
gai o as.
Tamén
suben
pol
’
os
íos.
—
E
din
que
seguen
ós
apo es...
E
a de.
Mañán
és
que
pasa
de
boa
ho a
pol
’
a
Casa
Consigna a ia.
—
Cheguemos
un
pouco
máis
alá.
Te
ño
noxo
d
’
en a
na
pousada.
—
Pois
a
habi aceon
non
me
pa e-
céu
mala.
As
sábans
son
d
’
algodón.
Xa
se
le an
así
en
odas
pa es.
Son
máis
quen es.
—
Ha
e
un
mon an e
iba
da
po a
e
a
lús
do
pasillo
non
ai
deixa nos
du mi .
¡Qué
sola
es a á
nosa
alcoba!
Tí
ga daches
a
oupa
e
puxéchelle
al
can o .
Den o
de
poucos
anos
es a án
med ados
os
na anxei os
que
p an á-
mos
debaixo
da
en ana.
¡P obe
cán,
es a á
abuñando
na
po a!
Cho a á
oda
a
noi e.
—
Figu a
imposib e
que
non
paguen
un
ca o
pol
’
a
casa.
C a o,
os
paisa
nos
somen es
que en
é a...
Tés
azón.
As
noi es
de
in e nó
igu aba
que
ba
ían
con
polas
ñas
pa edes.
Teus
li
b os
queda on
ben
limpos.
Do
xa dín
quedóu
enca egada
a
ilia
do
Ca-
uxo...
¿Qué
és,
miña
ilia?
Cho as.
Es ás
ía.
Achéga e
a
mín.
Camiñaban
de
pa
pol
’
o
longo
peí-
ao.
14
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
Apa ados
cien
me os
...
y
ya
la
ome ía
no
e a
más
que
un
umo
y
un
débil
cen ellea
de
gusanillos
de
luz;
que
a
eso
no
más
se
asemejaban
los
a olillos
de
papel
de
colo es,
pues
os
en
las
mesas
y
en
las
a as
de
los
ca os
pa a
alumb a
a
los
consumi
do es
de
osquillas,
de
ja os
de
ino
y
de
e igies
del
San o
Pa ono,
el
Se
ño
San
Cosme.
Y
odo
po
igual,
os
quillas
y
medallas,
en aban
en
el
con
sumo,
que
si
unas
alimen aban
el
cue
po
las
o as
e an
espi i ual
alimen o
de
los
ome os...
Cien
me os
apenas,
y
ya
la
mon a
ña
ecob ó
su
augus a
sobe anía,
he
cha
de
silencio
y
de
mis e o
y
de
a
mas
que
c ujen
po que
los
asnos
se
balancean
en
ellas
o
po que
la
Mad e
Diablesa
las
pisa
o pemen e
con
su
mal
anda
de
cejuela
y
su
mal
e
de
bisoja,
que
has a
po
las
oquedas
de
ja
ma cada
su
plan a
de
es
uñas,
que
no
hay
ue za
de
homb e
que
la
bo e
du an e
la
noche,
y
sólo
el
can o
del
gallo
y
el
albo ea
del
sol
log an
bo a la
con
la
luz
del
día...
La
luna
andábase
en
juegos
con
las
nubes,
y
unas
eces
e a
cla idad
y
o as
e an
somb as.
Pe o
más
miedo
aún
e an
las
cla idades,
que
al
il a
se
en
lo
al o
po
los
pinos
y
en
bajo
po
los
con o nos
de
los
cáma os,
siguiendo
las
cap ichosas
líneas
de
las
e amas,
o maban
luego
en
los
cla
os
unos
dibujos
de
pe sonas
y
de
bes ias
an
de o mes,
que
así
Dios
me
sal e
como
que
e an
e a os
de
al
mas
en
pena,
a
no
se
que
ue an
las
mismas
almas
que,
sin
cue pos,
se
e
posaban
del
e e no
camina
a
que
po
su
cas igo
enían
condenadas...
Yo
no
ju o
que
lo
ue an,
que
en
eso
del
ju a
hemos
de
anda nos
más
po
lo
despacio
pa a
no
halla se
en
ca
mino
de
pe de
la
sal ación
más
que
de
p isa;
pe o
si
digo,
que
la
e
del
seño
abade
de
Mon e e oso,
que
es
homb e
de
bien
y
de
luces
na u ales
y
más
a
po
san o,
que
Dios
pe mi e
muchas
eces
que
ales
dibujos,
he
chos
en
la
somb a
po
donde
al an
los
esplando es,
sean
linajes
y
pa e
cido
de
se es
del
pecado,
y
de
Mon e-
e oso
mismo,
el
dicho
seño
abade
u o
que
ahuyen a
de
las
pue as
de
una
casa
el
e a o
mo al
de
una
mu
je
que
en
ida
ue a
coima,
que
es
como
deci
que
ue a
mala,
y
que
le
andu o
en
pasos
de
co esana,
pa a
no
men a
cosa
de
peo
en ende
en
oídos
de
gen e
hon ada.
Cien
me os
lle aban
ya
alejados
de
la
ome ía.
La
luna
no
e a
más
que
un
esplando ,
y
la
gai a,
que
sonaba
onca
y
monó ona,
no
e a
más
que
un
Mien as
suena
la
gai a...
(Cuen o)
eco,
y
la
moza
y
el
mozo
seguían
su
umbo,
sin
umbo
ni
di ección,
bus
cando
más
las
somb as
que
los
cla os,
que
a
nada
enían
miedo,
ella
pensan
do
en
el
miedo
de
lle a
an
ce ca
al
mozo,
y
el
mozo
embebido
con
el
ansia
de
ella.
¿Cómo
uá?...
¡El
diablo
que
lo
cuen e!...,
que
andanzas
son
de
demo
nios
es os
besos
que
comienzan
u
i os
y
acaban
quie os
y
posados
en
los
labios,
como
pája os
que
en
su
p opio
nido
en a on
a
descansa ,
y
quedos
se
es án
po que
en
lo
suyo
se
huelgan.
¡Que
lo
cuen en
los
iejos,
eido a
la
desden ada
boca
y
en o
nados
los
ojos
po
la
maliciosa
com
placencia
del
que
piensa
que
es
p o
pia
la
ajena
pica día!
¡Que
lo
cuen en
los
mi los,
que
dejan
el
can a
bus
cando
a
sal i os
los
g anos
de
maíz
y
los
insec os,
y
enseguida
dejan
el
come
pa a
can a
de
nue o!
¡Que
lo
cuen en,
si
quie en,
las
mismas
mo
zas,
que
odas
ellas
saben
en
dónele
es á
la
ma a
de
omillo
y
de
hie ba-
luisa
que
hace
esbala
a
las
mozas
cuando
el
mozo
amo oso
las
empuja!...
El
caso
es
que
ué.
Sonaba
la
gui a
cuando
abandona on
el
cí culo
de
bai
lado es;
sonaba,
mien as
seguían,
e eda
a iba,
po
la
san a
mon aña
en
que
el
Seño
San
Cosme
iene
su
e mi a,
y
sonaba
aún,
umo osa
y
mansa,
cuando
sus
oídos
deja on
de
escucha
odos
los
sones
de
la
ie a
pa a
en ende
la
di ina
es o a
que
a
Venus
se
o ece
y
que
P iapo
con
suma,
en
hono
de
su
mad e
A odi a
y
de
su
pad e
Dionisos.
Nublóse
la
luna,
can ó
el
uiseño ,
ale ea on
más
ápidas
las
palomas
sal
ajes,
y
la
ie a
en e a,
como
án o a
consag ada,
exhaló
en
el
ocío
un
a
lió
de
pe umes
y
de
ag es es
a omas
que
en ol ie on,
en
di ino
sahumo,
la
o enda
de
los
sac i ica
do es
al
humano
deseo.
Y
mien as
ellos
suspi aban,
cada
ez
más
ápidos,
y
a
la
in
cada
ez
más
hondos
y
más
en eco ados,
con
los
suspi os
y
con
el
gemi
del
ai e
y
con
el
o e
de
las
hojas
del
suelo,
que
ambién
a
gemidos
se
daban
a
za,
mezclóse
el
son,
de
e e na
suspi-
ado a,
que
la
gai a
da
a
los
ien os
y
los
ien os
espa cen
po
mon es
y
alles,
lle ando
a
los
sende os
y
a
los
casales
y
a
las
aldeas,
como
el
eco
del
can o
de
unos
dioses
que
no
supie
an
más
que
llo a
o
de
unos
mo ales
que
aún
no
hubiesen
ap endido
a
ei ...
Alzado
ya
el
mozo,
alzóse
ambién
la
moza;
cogié onse
de
las
manos,
y
en
silencio
camina on
jun os.
II
El
Véspe o
ya
no
b illaba;
las
de
más
es ellas
lo
obscu ecían,
y
el
po
b e
luce o
de
la
a de,
que
momen
os
an es
dipu ábase
como
único
en
cendedo
de
la
celes e
bó eda,
e a
después
uno
más
en
la
mi íada
de
mi
llones
de
luces
que
aún
no
acie an
a
ilumina
la
Tie a.
La
luna,
a
mo
do
de
la
Mo e ía,
cub íase
casi
po
comple o
de
cendales
apo osos,
y
el
ai e,
agi ándolos
cap ichoso,
azaba
cu as
y
líneas
ec as
en
an
con uso
opel,
que
la
pálida
Diana,
más
que
se ena
diosa,
a
ue za
de
muecas,
pa
ecía
co a e a
muje
que
de
odo
se
bu la.
El
camino
po
la
mon aña,
que
un
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
15
p incipio
ue a
de
empinada
subida,
con i ié ase
aho a
en
un
po el,
ás
pe o
po
los
guija os
y
med oso
pol
la
obsucu idad
que
ambas
pa edes
concen aban,
pa a
sali
de
p on o
a
un
inmenso
llano
ecubie o
de
mai
zales
opulen os,
que
sólo
en
con ados
espacios
e eaban,
y
de
echo
en
echo
algún
pino
manso
ele aba
su
gen il
silue a
y
su
copa
b uscamen e
eco ada
en
la
lejanía
del
cielo,
como
desa iado
y
galano
ai ón
de
un
in i
sible
gue e o.
Después,
el
sende o
e o cíase
po
los
lancos
del
mon e,
y
en
a igosos
ecodos
iba
subiendo
pa a
o na
cien
eces
al
mismo
si io,
mi ando
en
línea
ec a
y
al
como
si
po
una
espi al
hubie a
que
ascende .
Xan
de
Po a ella
—
el
moce o
más
moce o
en
cua o
leguas
a
la
edonda
y
el
que
mejo
sabía
mañanea ,
siem
p e
de
uel a
y
nunca
de
ida,
que
sus
mad ugadas
e an
de
pu o
asnocha
do ...
—
y
Miguela
—
la
del
San iso
de
Po omou o,
la
que
lle aba
en
el
man elo
una
c uz
bo dada
pa a
que
los
diablos
le
u ie an
espe o
a
su
dueña,
y
en
los
ojos
más
diablu as
de
las
que
el
man elo
bendi o
pudie a
i
ampa ando;
la
que
pun eaba
la
i-
ei ana
has a
que
el
mozo,
po
baila
do
que
ue a,
endíase
encido;
la
que
mi aba
de
en e
has a
que
la
o a
mi ada
se
humillaba;
la
que
eía
de
las
malicias
y
maliciaba
de
las
pa
lab as
que
aún
no
se
dije on...
—
Xan
y
Miguela
seguían
cogidos
de
las
ma
nos
y
sin
camibia
palab a.
En
un
b usco
ecodo
de
la
senda
ol ie on
a
islumb a
las
lumina ias
de
la
escondida
ome ía,
y
el
eco,
ju
gue ón
y
a ieso,
ajo
o a
ez
los
sones
apagados
de
la
muiñei a.
^
Xan
y
Miguela
se
de u ie on,
y
los
dos
se
mi a on
y
los
dos
son eían,
pensando
a
la
pa
los
dos
en
lo
que
puede
sucede
mien as
suena
la
gai
a...
Todo
aquello,
desde
el
baila
a i
goso
y
el
apa a se
después
de
los
g u
pos
bailado es;
el
camina
jun os
y
el
cae
sin
sepa a se;
odo
aquello,
que
e olucionaba
la
ida,
me iéndose
ce ca
de
las
lindes
del
Seño
demonio,
bajo
la
p o ección
y
en
el
día
de
la
ies a
del
bendi o
Seño
San
Cosme;
odo
aquello,
que
a
e e nidades
se
pa ecía,
sucedió
en
el
b e e
espacio
de
una
oca a,
y
la
ie a
que
nunca
se
lab a a,
e a
hoy
ya
ie a
ecunda,
y
el
Seño
San
Cosme
sab ía
si
e a
ambién
ie a
ecunda,
que
odo
pu
die a
se ,
sabiedo
solamen e
lo
que
ué
y
lo
que
pasó
mien as
sonaba
la
gai a...
III
(La
eido a
moza,
no
eía.
Colgó-
sele
del
b azo
y
a imó
los
labios
al
oído.)
Miguela.
—
¡Mal
la
hicimos,
Xan!...
Xan.
—
¿Y
mala
po
qué,
Migueli-
ña?...
Miguela.
—
Que
la
seño a
mad e
a
a
sabe lo...
Xan.
—
Si
ú
no
-lo
pa las...
Miguela.
—
Y
más
sin
decí selo.
Xan.
—
¿Se
lee
en
los
ojos?
Miguela.
—
Po
lo
de
aho a,
no;
pe o
de
aquí
a
su
iempo
oy
a
pasa
mu
chos
iempos
de
sus os.
Xan.—
De
aquí
a
en onces
le
han
de
pasa
ambién
muchos
aposos.
Miguela.
—
¿Casa ás
ú
an es?
Xan.
—
Casa é.
Miguela.
—
¿Palab a
de
qué
me
das?...
Xan.
—De
homb e.
Miguela.
—Son
embus e os.
Xan.
—
Los
que
lo
sean,
que
a
mí
las
men i as
aún
no
me
comen,
y
po
las
mías
no
seca á
el
agua
de
la
uen e
ni
deja á
la
hie babuena
de
se ena se
Manuel
Lina es
Ri as
al
ab igo
del
ocío,
que
mis
palab as
son
de
cumplido
y
de
homb e
de
bien.
Miguela.
—
¿Pe o
has a
ju a lo
no
as?...
Xan.
—
¡Y
oy
ambién!
Que
los
dien es
se
me
desmed en
y
los
ojos
me
b illen,
como
a
lobo
con
hamb e;
que
las
pie nas
me
laqueen
y
me
caigan
de
miedo
las
o ejas,
como
a
lieb e
pe seguida;
que
los
homb es
me
mi en
como
a
un
animal
y
los
anima
les
me
sigan
iendo
como
a
un
hom
b e
si
no
e
epa o
el
caso
cuando
la
ho a
de
epa a
suene
en
u
ánima
y
e
b inque
po
u
cue po.
Miguela.
—
Bien
haces,
Xan.
y
de
hon ado
ju as,
que
el
mal
lo
ae
la
ocasión
y
el
bien
lo
emedia
la
hon
adez.
Xan.
—
pues
de
mí
lo
has
oído.
Xan
de
Po a ella
lo
p ome e,
y
más
que
esc i u a
de
seño
no a io
ienes
en
us
manos.
Y
las
de
ella
cogió,
y
a
sus
labios
ue on,
con
al
p es eza
y
al
ahinco,
que
el
mozo
sin ió
como
golpe
y
la
moza
sin ió
como
mo disco.
Pe o
el
daño
no
lo
sin ie on.
Que
eía
el
gozo
en
sus
ojos
de
iluminados,
de
iun ado es,
de
se es
que
i en
y
que
dis u an
de
la
ida.
Y
en
o no
suyo,
como
si
el
cielo
espondie a
a
la
paz
de
sus
espí i us
y
la
ie a
al
encan o
de
sus
cue pos,
del
cielo
ba
jaban
b illa es
de
es ellas
y
a monías
de
b isas
apacibles,
y
de
la
ie a
se
espa cían
a omas
de
plan as
sil es es
y
mu mullos
de
insec os
olado es.
Y
p isione a
de
los
b azos
de
Xan,
Miguela
eía
con iada,
sin
pensa
en
nada
ya,
ni
siquie a
en
que
había
pa
sado
de
idi e en e
a
aman e,
de
moza
a
muje ,
de
eido a
a
is e
y
o a
ez
a
eido a,
en
el
ugaz
ola
de
los
minu os
que
du a
una
oca a,
mien as
suena
la
gai a...
PARTAGAS
Y,...
NADA
MAS¡
HABANO
Sánchez
&
Cía.
I
MODAS
ROSA
ALVAREZ
ESPECIALIDAD
EN
CORSES,
FAJAS,
COR
PINOS
Y
SUTIENS
SOBRE
MEDIDA
Telé ono:
La
U uguaya
2741
(Cen al)
PRECIOS
SUMAMENTE
MODICOS
CALLE
ANDES
1210
En e
Sonano
y
Canelones
MONTEVIDEO
16
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
JULIO
PRIETO
—
Julio
P ie o,
el
g an
agua o is a
gallego
que
an
a o unadamen e
ini
ció
en
nues a
casa
el
pe íodo
de
las
exposiciones,
sald á
en
b e e
pa a
La
Habana,
Méjico
y
No e
Amé ica,
en
donde
piensa
epe i
las
hazañas
de
Buenos
Ai es
y
Mon e ideo.
Feliz
ia
je
al
admi ado
a is a
y
amigo,
y
que
el
más
g ande
de
los
éxi os
le
acom
pañe
en
es a
nue a
salida
de
di ul
gación
del
a e
gallego.
OTRA
ELEVA
REVISTA
GALLE
GA
—
An onio
Palacios,
el
g an
escul o
gallego,
planea,
en
la
ac ualidad,
la
c eación
de
una
g an
e is a
galle
ga
con
sede
en
Mad id.
La
nue a
pu
blicación
se á
de
a e
y
li e a u a
en
gene al,
dedicando
a ención
p e e en
e
al
omen o
del
u ismo
hacia
nues
a
egión.
La
nue a
e is a
sald á
apoyada
económicamen e
po
las
cua
o
dipu aciones
gallegas.
ASOCIACION
PROTECTORA
DE
LA
CULTURA
GALLEGA
—
La
Asociación
P o ec o a
de
la
Cul
u a
Gallega,
de
Mon e ideo,
ha
aco
dado
la
publicación
de
un
Bole ín
mensual
cuyo
núme o
uno
sald á
el
día
25.
Con end á
es e
p ime
núme
o
o iginales
inédi os
de:
Jaime
L.
Mo enza,
Miguel
Ba os
Cas o,
C.
Sánchez
Mosque a,
Julio
Sigüenza,
Robe o
Blanco
To es
y
o os.
Ade
más
in o mación
social,
no icias
de
a e
y
li e a u a,
e c.,
e c.
Nues as
elici aciones
y
que
la
Cul u al
siga
adelan e
en
sus
pa ió icos
empeños.
LITERATURA
GALLEGA
—
De
como
la
li e a u a
de
Galicia
a
ab iéndose
paso
mundo
adelan e,
puede
da
una
idea
el
sabe
que
“Be -
line
Tagebl
”
,
uno
de
los
dia ios
más
impo an es
de
Alemania,
le
de
dicó
úl imamen e
un
ex enso
y
e udi
o
comen a io,
siguiendo
en
es o
el
ejemplo
de
“
Me cu io”
,
de
F ancia
y
de
g an
núme o
de
publicaciones
po
uguesas
que
día
a
día
glosan
y
co-
men an
en
sus
columnas
las
nue as
p oducciones
gallegas.
SANTIAGO
ROÑOME.
—
UN
BAN
QUETE
EN
PARIS
—
Pa a
celeb a
el
éxi o
de
nues o
No icia io
del
A e
Gallego
g an
escul o
en
la
illa
luminosa,
le
obsequia on
con
una
comida
los
a
is as
españoles
que
se
encuen an
allí.
En e
o os
muchos
asis ie on:
nues o
paisano
Manolo
Qui oga,
el
mago
del
iolín;
el
insigne
Zuloaga;
Be án
y
Masses,
el
pin o
de
más
ama
en
la
capi al
de
la
República
hoy;
Fabián
de
Cas o;
doc o
Osca
Amoedo;
Albe o
de
Go os iaga,
A ambu u,
Lucas
Mo eno,
Lucas
de
la
Peña,
don
José
de
Cubas,
cónsul
gene al
de
España;
seño
Bo ella;
el
conde
de
P ade es,
don
An onio
Go-
i,
don
Ma iano
Fon
y
el
seño
Ló
pez
Tíldela.
Los
comensales
di igie on
un
ele
g ama
de
saludo
a
la
mad e
de
Bo-
nome.
El
iun o
de
nues o
amigo
es
o
undo
y
esonan e.
“
The
New
Yo k
He ald
”
,
en
su
úl imo
suplemen o
de
a e,
le
dedica
plana
y
media.
Y
los
enca gos
y
las
en as
no
cesan.
El
Gobie no
español
ambién
le
ha
pedido
dos
allas
pa a
deco a
el
s and
del
T abajo
y
P e isión
de
la
Exposición
de
Ba celona.
Son
dos
i
gu as
genuinamen e
gallegas
cons
uidas
con
los
huesos
y
con
el
pen
sa
de
nues a
aza,
oda
p e isión
y
oda
abajo.
Y
ese
es
el
lema
de
nues
o
a is a:
ese,
y
el
lle a
den o,
como
sos én
de
su
inspi ación,
el
al
ma
egional.
LIBROS
NUEVOS
Vi
LAGARADA
"
—
Ramón
O e o
Ped ayo,
el
g an
es-
o c i o
o ensano
y
di ec o
de
aquel
ins i u o,
ha
unido
una
nue a
ob a
“A
Laga ada
”
,
a
la
ya
la ga
lis a
de
las
que
iene
publicadas
en
lengua
gallega.
La
nue a
p oducción
del
cul
o
y
amenísimo
esc i o
es
una
a sa
d amá ica
y
es á
edi ada
po
“
Nos
”
,
la
me i ísima
edi o ial
co uñensa.
i¡
VAOSILVEIRO"
—
Gonzalo
López
Aben e,
el
poe a
de
“
Ou ono
”
y
“
Escumas
da
Ri ei a
”
,
acaba
de
publica ,
edi ada
po
“
Nos
”
,
una
bellísima
no ela
que
lle a
po
í ulo:
“
Vaosil ei o
”
.
Es
una
na ación
in e esan e
de
iempos
p e é i os
que
e ela
en
oca
siones
la
ena
poé ica
del
no able
a
e
mugiano
que
la
con eccionó
Gon
zalo
López
Aben e,
en
es a
nue a
ob a
suya,
pone
de
elie e
una
ez
más
sus
excepcionales
cualidades
de
b illan e
esc i o
y
de
poe a
inspi
ado.
Po que
aun
cuando
se
a a
de
un
abajo
en
p osa,
se
echa
de
e
con
ecuencia
a
a és
del
mismo
que
la
pluma
que
lo
ha
esc i o
es
de
las
que
ienen
a o
con inuo
con
las
mu
sas.
Fábula
amena
y
bien
desa ollada
la
de
“
Vaosil ei o
”
,
hace
que
el
que
inicie
su
lec u a
sien a
deseos
de
se
gui la
has a
el
inal
sin
in e upcio
nes.
Gonzalo
López
Aben e,
con
es a
ob a,
que
es
la
oc a a
que
publica,
de
mues a
baila se
en
el
dis u e
de
la
plena
madu ez
li e a ia.
Po
es e
nue o
iun o
suyo
que
iene
a
con
ibui
al
en iquecimien o
de
las
le
as
gallegas
le
elici amos
co dial
men e.
Ya
sabe
el
ilus e
au o
de
“
Alen os
da
Raza
”
cuán o
noso os
le
que emos
y
admi amos.
“
COUSAS
II
”
—
Al onso
R.
Cas elao,
el
genial
dibu
jan e
y
humo is a
gallego,
au o
de
“
Un
olio
de
id io
”
,
acaba
de
publi
ca
,en
La
Co uña,
un
segundo
omo
de
“
Cousas
”
,
que
complemen a
y
e
mina
admi ablemen e
aquel
p ime
omo
de
memo ia
inol idable.
En
es
a
nue a
p oducción
del
admi able
a is a
pon e ed és,
sal a
agudo
su
b illan e
ingenio
y
su
o midable
y
ca ac e ís ico
humo .
"O
MARISCAL"
—
También
la
Edi o ial
“
Nos
”
,
ha
pues o
a
la
en a
una
edición
econó
mica
de
“
O
Ma iscal
”
,
la
ajedia
es
c i a
po
Ramón
Cabanillas
y
An o
nio
Villa
Pon e,
y
de
la
que
se
han
ago ado,
en
pocos
meses,
dos
edicio
nes
consecu i as.
SEMINARIO
DE
ESTUDIOS
GA
LLEGOS—
En
la
úl ima
sesión
de
es e
cen
o
se
ha
dado
cuen a
de
lo
adelan
ada
que
a
la
imp esión
del
segun
do
omo
de
“
A qui os
”
que
con en
d á
abajos
de
los
seño es
Pa ga
Pondal,
Ga cía
Blanco,
Cue illas.
M¡i-
e is a
DEL CENTRO GALLEGO
17
iñei a,
Tabeada
Roca
y
Ma ínez
Ló
pez.
Muy
p on o
se
comenza á
am
bién
la
imp esión
del
e ce
omo
de
“
A Qui os
”
que,
como
es
sabido,
de
dica
el
Semina io
a
la
coma ca
de
Lalín.
-GACETA
DE
GALICIA
”
—
Respondiendo
a
una
necesidad
sen
ida
desde
hace
iempo,
se
ha
cons i
uido
en
Vigo
una
emp esa
edi o a
que
edi a á
una
e is a
quincenal
que
lle a
po
nomb e
“
Gace a
de
Galicia
”
.
Po
oda
Galicia
han
ci culado
p o
usamen e
los
a iches,
muy
a ís icos,
que
anuncian
la
nue a
publicación.
La
emp esa
edi o a
nos
uega
la
in
se ción
del
siguien e
a iso:
“
¿Es
us ed
gallego?
¿Desea ía
us
ed
conoce
odo
lo
g ande
que
exis
e
en
Galicia
en
el
e eno
a ís ico
e
in elec ual?
"Gace a
de
Galicia
”
pond á
an e
sus
ojos
cuen os,
poesías,
a ículos
de
a e,
ensayos,
e c.,
de
los
mejo es
es-
c i o es
gallegos.
¿Le
ag ada ía
a
us ed
e
ealiza
dos
p oyec os
an
magnos
como
“
La
Exposición
de
Pesca
”
,
“El
Pue o
F anco
”
y
“
El
Pue o
Pesque o
Na
cional
”
en
Vigo;
el
“
Fe oca il
Cen
al
Gallego
”
y
o os
muchos
palpi
an es
p oblemas
de
i al
impo an
cia
pa a
el
enacimien o
gallego?
“
Gace a
de
Galicia
”
de ende á
en
sus
páginas
pe iódicamen e,
el
de e
cho
que
le
asis e
a
Galicia
de
se
una
ma a illa
en
el
mapa
de
España.
¿No
sen i ía
us ed
o gullo
en
que
a
Galicia
no
se
le
llamase
la
“
Suiza
Española
”
,
sino
sencillamen e
Gali
cia,
más
bella
que
Suiza
y
país
ideal
de
u ismo?
“
Gace a
de
Galicia
”
con
a ículos
écnicos
sob e
Tu ismo,
con
o og a
ías
a ís icas
de
sus
campiñas
insu
pe ables,
sus
paisajes
de
nie e,
sus
ías
bajas
de
ma a illosos
e ec os
de
luz.
sus
ciudades
“
cel as
”
,
y
sus
in
nume ables
monumen os,
en
lo
que
San iago
es
un
elica io
inap ecia
ble,
ha á
des ila
an e
sus
ojos
y
an e
7
os
d;;
í-do
-:
mundo
la
can idad
in
e minable
de
bellezas
que
a eso a
Galicia.
Po
odo
ello
y
po que
“
Gace a
de
Galicia
”
le
o ece á
un
cuad o
de
co
labo ado es
que
causa á
asoma,
o
po
su
calidad,
y
can idad,
en e
los
cua
les
igu an:
Ramón
O e o
Ped ayo,
Eugenio
Mon es,
Ramón
Fe nández
Mazas,
Cas o
Samped o,
Fede ico
de
Angu
lo,
Vicen e
Risco,
Flo en ino
Cue i-
llas,
Manuel
Lus es
Ri as,
Bonome,
Paz
And ade,
Maside,
Rami o
Fe
nández
Valle,
Cas elao,
A u o
No-
gue ol,
Ra ael
Dies e,
Filguei a
Val-
e de,
en e
o os
muchos
que
igu
a án
en
lis as
sucesi as.
Us ed
lee á
odos
los
núme os
del
mejo
“
magazin
”
que
jamás
ha
exis i
do
en
Galicia.
La
Cáma a
de
Come cio
de
Vigo
aco dó
en
sesión
plena ia,
e
con
simpa ía
es a
publicación,
po
en en
de la
de
u ilidad
pa a
Galicia.
Sesen a
páginas.
En
papel
excelen
e,
con
abundan es
o og a ías
del
a
is a
Ksado,
le
o ece á
a
us ed
“
Ga
ce a
de
Galicia
”
la
e is a
que
se á
de
Galicia
”
.
HOMENAJE
A
CASTRO
GIL.
—
En
el
Res au an e
“
El
Bosque
”
,
de
Mad id,
se
celeb ó
el
domingo
el
anunciado
homenaje
a
Cas o
Gil,
pa
a
conmemo a
sus
úl imos
iun os
y
el
nomb amien o
de
ca ed á ico
de
la
Escuela
de
A es
G á icas.
Asis ió
en
masa
el
pe sonal
de
la
Casa
de
la
Moneda,
desde
los
al os
je es
al
úl imo
empleado.
El
Fomen o
de
A es
G á icas
en
ió
una
lucida
ep esen ación,
lo
mis
mo
que
la
colonia
gallega.
También
concu ie on
muchos
a
is as
y
esc i o es.
Se
ecibie on
nume osas
adhesiones
pu aciones
p o inciales,
escul o
Aso
po
ca as
y
eleg amas
de
a ios
pun os
de
Galicia,
esal ando
las
Di
ey,
alcalde
de
San iago
y
muchos
Ayun amien os
gallegos,
delegado
de
Bellas
A es
de
Valencia
y
o as
pe
sonalidades,
en
núme o
de
mil.
Nizo
el
o ecimien o
el
p esiden e
del
Cen o
Cul u al.
Después
habló,
en
nomb e
de
la
muje
gallega,
la
seño i a
Ca men
González,
haciendo
un
panegí ico
de
las
mad es
españolas.
El
seño
Do al
p onunció
un
elo
cuen e
discu so,
enal eciendo
a
la
e
gión
gallega,
que
p oduce
hijos
que
an
la
glo i ican.
El
p esiden e
del
La
Gallego
elo-
g'
^
a
Cas o
Gil.
Oubo
luego
o os
discu sos,
y
uno
de
los
o ado es
aludió
a
la
pe ición
de
la
Dipu ación
de
Lugo,
e e en e
a
que
se
conceda
a
Cas o
Gil
la
G an
C uz
de
Al onso
XII.
Cas o
Gil
leyó
unas
cua illas
lle
nas
de
g a i ud,
diciendo
que
p ocu a
abaja
pa a
hace se
digno
del
ca i
ño
de
sus
paisanos.
A
I inal
se
leyó
la
siguien e
ca a
del
minis o
de
Hacienda:
“
Po
habe se
celeb ado
el
sábado
Consejo
de
minis os,
no
u e
conoci
mien o
del
ac o
del
domingo
en
hono
de
Cas o
Gil,
y
po
es o
no
he
concu
ido
a
él.
como
hubie a
hecho
muy
gus oso;
pe o
no
quie o
deja
de
en
ia
mi
adhesión,
con
un
ab azo
pa a
el
homenajeado,
mi
insigne
paisano.
OBSTACULOS
ANTI
CULTURALES
La
ac i idad
cul u al
y
libe a ia
en
lengua
gallega
nunca
desde
la
época
de
nues o
enacimien o
ué
an
con
side able
como
aho a.
Tampoco
nunca
an
bien
en
el
idioma
e náculo
o
en
cas ellano,
se
ha
esc i o
an o
sob e
cosas
de
Galicia
como
en
los
iempos
p esen es.
Y
es o
con iene
deci lo
y
di ulga lo
pa a
que
lo
sepan
odos
los
que
ienen
e
en
el
esu gi
de
nues
a
ie a.
G an
pa e
de
esa
ac i idad
cul u
al
y
li e a ia
se
debe
al
hecho
de
la
exis encia
en
La
Co uña
de
una
edi
o ial.
la
que
lle a
el
í ulo
de
“
Nos
”
,
que
da
a
la
es ampa
cuan o
se
le
o e
ce
que
me ezca
la
pena
de
e
la
luz.
Jus o
nos
pa ece,
pues,
consigna
es o
que
cons i uye,
a
no
duda lo,
un
im
b e
de
hono
pa a
la
ciudad
he culi-
na.
Pe o
ambién
nos
pa ece
jus o
ad
e i ,
no
sin
cie o
dejo
de
ama gu a,
ya
que
en
o as
ocasiones
ex e io i
zamos,
que
la
p ensa
gallega
en
gene
al
apenas
si
hace
eco
de
a de
en
a
de
y
de
modo
conciso,
del
es ue zo
pa ió ico
de
la
edi o ial
“
Nós
”
y
uu
g upo
de
esc i o es
enxeb e
—
en e
los
que
es án
los
que
más
alen
en
Galicia
—
ealizan
día
as
día.
En
los
a ículos
bibliog á icos
que
publi
can
con
ecuencia
los
pe iódicos
ga
llegos
suelen
e se
elogios
muchas
e
ces
hipe bólicos
pa a
lib os
ajenos
po
comple o
a
noso os.
En
cambio
los
juicios
sob e
lib os
esc i os
en
la
lengua
na i a
son
an
di íciles
de
en
con a
como
una
aguja
en
un
“
pallei-
o
”
.
Pese
a
ello,
la
ac i idad
cul u al
y
li e a ia
enxeb e
sigue
desen ol ién
dose
de
modo
galla do
y
sin
in e up
ciones.
Apenas
se
publica
un
lib o
ya
se
anuncia
la
p óxima
salida
de
o o.
Y
lo
que
es
más
sa is ac o io,
po
cada
olumen
de
e sos,
en
la
luz
pública
a ios
de
p osa.
Lo
que
p ueba
que
nues o
enacimien o
li e a io
ya
pasó
del
momen o
au o al,
cuyas
ca ac e
ís icas
suelen
se
las
del
p edominio
de
la
lí ica,
pa a
encauza se
se iamen
e
hacia
el
mediodía.
Aho a
bien,
si
los
lib os
gallegos
no
se
di unden
odo
lo
que
debie an
di undi ,
es
po
culpa
de
nues a
p en
sa
que
les
ega ea
el
eclamo
y
les
18
REVISTA
D
E
esca ima
el
elogio.
Hablamos
en
gene
al,
na u almen e;
aunque
sin
deja
de
a i ma
que
las
excepciones
son
a
ísimas.
Tan
a as,
que
sob an
la
mi
ad
de
los
dedos
de
una
mano
pa a
con a las.
Po
culpa
de
la
p ensa
y
po
culpa
de
los
lib e os
que
hacen
odo
lo
posible
pa a
que
un
lib o
gallego
es é
expues o
en
los
escapa a es
de
sus
es ablecimien os
el
meno
iempo
ima
ginable.
P ocede,
pues,
pensa
en
la
mane a
de
pode
ence
es a
esis en
cia
pasi a
de
p ensa
y
lib e os
con a
la
li e a u a
de
nues a
ie a.
Apelan
do
a
la
admonición
espe uosa,
p i
me o,
y
en
caso
necesa io,
de
alla
aquélla,
cons i uyendo
una
liga
de
en-
xeb es
dispues a
a
p o ege
a
los
en
dedo es
de
lib os,
que
a en
bien
los
nues os
’
y
a
“
decla a les
el
acío
”
a
los
que
p ocedan
como
aho a
ienen
haciéndolo.
En
es o
y
en
o as
cosas
hay
que
i
pensando.
ROSAL/A
Un
nue o
año
se
cumple
en
es e
mes
del
allecimien o
de
Rosalía
de
Cas o,
la
más
al a
ep esen ación
lí
ica
de
la
Poesía
Gallega.
Galicia,
co
mo
odos
los
años,
o enda á,
una
ez
más,
las
lo es
del
ecue do
en
su
umba
de
Compos ela.
Que
siemple
lleguen
allí
las
lo es
Ya
es á
a
las
pue as
la
g a a
e
cha.
Cincuen a
años
de
ida
y
de
labo
enaz,
ecunda
y
sos enida,
en
p o
de
Galicia
y
de
España,
es
ya
una
la ga
e apa
que
au o iza ía
un
des
canso
al
que
no
u ie a
el
dinamismo,
y
sob e
odo
la
olun ad
esone a
que
ca ac e iza
a
los
homb es
de
nues a
aza.
No.
No
hemos
de
descansa
aun
que
el
camino
andado
nos
au o ice
a
ello.
¡Adelan e!
¡Siemp e
adelan
e!...
Pa a
no
descansa ,
ahí
enemos
en
pue a
la
“
G an
Exposición
de
A
e
Gallego
en
Gene al"
que
inaugu a
emos
du an e
el
mes
de
se iemb e.
Ahí
enemos,
ambién,
el
“
Ce amen
Gallego-Ame icano
”
que
hemos
o gani
zado
y
al
que
hemos
de
da
la
ans
cendencia
que
en
sí
mismo
me ece.
No;
no
hemos
de
descansa
po
que
nos
hemos
p opues o
gas a
odas
nues as
ene gías
en
la
g an
causa
de
Galicia,
que
es
la
causa
de
Es
paña.
Pa a
celeb a
cumplidamen e
es e
50.?
ani e sa io
de
la
undación
so
cial,
además
de
los
núme os
apun a-
Nues o
50
Ani e sa io
dos,
hemos
aco dado
la
ealización
de
una
“
Semana
Gallega
”
.
De
una
se
mana
dedicada
a
Galicia;
a
su
e
cue do
y
a
su
exal ación.
In eg a án
los
núme os
de
es a
“
Semana
Galle
ga
”
que
o ganizamos,
en e
o os,
la
g an
“
Exposición
de
A e
Gallego
en
Gene al
”
;
la
dis ibución
solemne
de
los
p emios
del
“Ce amen
Gallego-
Ame icano
”
;
un
“
Concie o
de
Músi
ca
Gallega
”
;
“
Con e encias
sob e
Ga
licia
y
sus
alo es
”
;
“
Núme o
Ex
ao dina io
de
la
Re is a
Social
”
;
“
Bailes
y
Recibos
Sociales
”
;
epa o
de
los
lib os
con eniendo
el
“
IV
y
V
Cu so
de
Con e encias
”
,
y
o os
núme
os
que
no
podemos
p ecisa
oda ía.
de
Galicia,
y
el
ecue do
de
los
ga
llegos
des e ados
a
quien
Rosalía
an o
can ó
y
amó.
MANOLO
UUIROGA
Un
g andioso
éxi o
han
cons i uido
los
concie os
que
el
g an
iolinis a
gallego
ha
dado
en
el
Tea o
Solís.
Pa a
es eja lo
se
o ganizan
a ios
ac os
en
su
hono .
Casa
de
Galicia
le
o ece á
un
g an
banque e
en
su
sede
social,
y
a
él,
es amos
segu os,
ha
de
concu i
un
g an
núme o
de
amigos
y
admi ado es
del
g an
io
linis a.
Se á
la
nues a,
una
“Semana
”
,
en
in,
dedicada
exclusi amen e
a
exal
a
y
e oca
a
la
ie a
lejana
y
ge
ne osa
que
nos
ió
nace .
A
nadie
puede
ocul a se
la
can idad
de
gas os
ex ao dina ios
que
pa a
nues o
“
Cen o
”
ha
de
ae
la
ce
leb ación
de
los
ac os
enunciados.
Como
siemp e,
espe amos
que
odos
los
asociados,
sin
dis inción
han
de
eni
en
ayuda
de
la
ins i ución
pa a
que
el
amplio
p og ama
p opues o
pol
la
Jun a
Di ec i a
enga
la
más
sa is
ac o ia
de
las
ealizaciones.
Que
cada
uno
con ibuya
en
la
medida
de
sus
ue zas.
Quién
económica
men e
no
pueda
ayuda nos,
que
aiga
un
nue
o
asociado
que
con
su
cuo a
y
con
su
en usiasmo
enga
a
colabo a
con
noso os
en
la
g an
ob a
que
es amos
ealizando
y
que
nos
p oponemos
i
ampliando
a
medida
que
los
ecu sos
sociales
lo
pe mi an.
Adelan e,
pues,
y
engan
odos
a
nues a
casa,
que
es
la
casa
de
odos
y
pa a
odos.
go;
Concie o
de
música
gallega:
Edi-
X
JOSE
ROSSI
Y
COMPAÑIA
EMPRESA
DE
POMPAS
FUNEBRES
—
CA
RRUAJES
Y
AUTOMOVILES
DE
REMISE
CASA
MATRIZ,
MERCEDES
864
TELEFONOS:
La
U uguaya
305
(Cen al)
y
La
Coope a i a
117
COCHERIA
Y
GARAGE
LOCAL
PROPIO
CARMEN
2181
al
2187
MONTEVIDEO
e is a
DEL
CENTRO
GALLEGO
19
Po
qué
las
a es
en
Galicia
ienen
una
iliación
se e amen e
ealis a,
y
po que
su
conse ación
y
su
desa o
llo
es u ie on
siemp e
lib ados
al
em
pi ismo
au odidác ico
de
quienes
las
p ac ica on,
nada
iene
de
pa icula
que
el
esu gimien o
ac ual
de
nues
a
escul u a
se
haya
o iginado
en
los
humildes
alle es
de
los
san e os
o
imagine os
compos elanos.
Hemos
empleado
una
palab a
que,
en
la
ac
ualidad,
a
ue za
de
ca ga
sob e
ella
demasiado
con enido,
se
o na
de
pelig oso
y
muy
di ícil
manejo.
Pe o
disminuyéndola
has a
educi la
a
su
p ime a
signi icación
es é ica,
pode
mos
deci
que
hace
ealismo
el
a is
a
que
a a
de
ace ca se
lo
más
ob
je i amen e
posible
al
espec áculo
del
mundo,
a ando
de
ep oduci lo
al
como
lo
pe cibe.
De ás
de
es e
p o
isional
luga
común,
eside
una
g an
e dad,
que
ha
de
ayuda nos
a
en
ende
e
in e p e a
la
di ección
del
a e
en
Galicia.
Po
muy
obje i amen e
que
se
p o
duzca
aquí
un
paisajis a,
po
ejemplo,
su
ob a
es a á
siemp e
condicionada
po
la
espi i ualidad
de
es e
suelo,
ya
un
poco
an ás ico
en
sí,
lleno
de
in
imidades
c omá icas;
y
la
misma
a
mós e a,
en onada,
cambian e,
su il
y
apo osa,
que
ela
y
e ela
al
mis
mo
iempo
las
pe spec i as,
que
las
denuncia
y
las
ocul a
po
aslúcidas
co inas
de
nébulas
y
o ballos,
le
obli
ga á
a
a a
los
asun os
aliéndose
de
g andes
sín esis,
de
amplios
olú
menes
de
colo es
gené icos
—los
e
des
y
los
azules,
e big acia
—
en
cu
ya
en aña
ha
de
ma iza
cuan o
sea
posible
has a
e
ep oducido
en
sus
lienzos
es a
i eal
ealidad
de
un
sue
lo
es umado
y
blando,
bajo
los
sua
es
en áculos
de
las
nubes
en
ma
cha.
Es
deci ,
que
el
ealismo
impo
ne
al
a is a
un
p oceso
au omá ico
de
es ilización.
Po
eso
el
paisaje
no
ué
posible
que
alcanzase
ango
a
ís ico
en
es as
ie as,
has a
después
de
la
e elación
imp esionis a,
cuyas
enseñanzas
hubo
que
adap a
y
ea
jus a
has a
ob ene
de
ellas
una
nue
a
capacidad
exp esi a,
ya
que
aque
lla
escuela
había
nacido
con
i ía
a i
dez
de
sol
y
con
una
p ecisión
ne a
en
la
de elación
de
lo
;
conjun os,
que
aquí
no
es
posible
ob ene
po
ca e
ce
de
ales
cualidades
el
éma
cen
al
d
-
la
pin u a,
que
es
el
paisaje.
Es
i
au omá ica
es ilización
que
dic a
a
los
pin o es
el
paisaje,
es
im
pues a
a
los
escul o es
po
la
ma e
ia
—
made a
de
cas año
muy
ib osa,
g ani o,
azabache
—y
po
la
adición
es a i icada
y
mezclada
de
lo
omá-
Di agación
y
Pa á a
sis
sob e
el
escul o
F ancisco
ñso ey
¿i
,
gy
£>.
■,
^
—
■=*
nico
y
de
lo
ba oco,
de
cuya
in e
polación
esul a
un
nue o
modo
de
e .
En
su
enacimien o,
apa ece
la
escul u a
gallega
agobiada
po
es a
ejecu o ia
que
a
an o
obliga,
de
la
cual
apa ece,
como
p ime
dese o
hacia
o mas
eu opeas
con empo á
neas,
el
mejo
de
los
nue os—
San ia
go
Bonome,
del
que
habla emos
en
o o
a ículo
—
con
g a e
pelig o
pa
a
su
o iginalidad
inicial,
que
le
hi
cie a
gana
po
so p esa
la
no o ie
dad
en
un
muy
poco
iempo.
Imagine ía
y
escul u a
gallega
e
nacen
en
Compos ela,
como
e a
na u
al
que
ocu iese.
La
milena ia
p ác
ica
del
o icio
o o ga a
a
aquellos
a
esanos
una
insupe able
y
casi
he e
dada
des eza
manual.
Y
el
día
en
que
supie on
mi a
y
ie on,
en
que
u ie on
oídos
y
oye on,
las
pied as
e e nas
en
cuya
mís ica
conca idad
espe aban
mudas,
pe o
no
mue as,
las
oces
de
los
siglos,
les
die on
el
sec e o
que
ence aban
desde
siemp e
en
su
en aña
de
g ani o.
De
es a
e
liz
conjugación
de
un
segu o
ecnicis
mo
empí ico
con
el
alma
ances al
de
la
ieja
ciudad,
hay
de echo
a
es
pe a
muy
g andes
y
nue as
cosas,
Aso ey,
Bonome.
Núñez,
Son o
Cam
pos,
Vázquez
Díaz,
ci ando
a
los
ya
consag ados
y
a
los
que
abajan
con
silencio
y
olun ad
pa a
se lo
en
el
po eni ,
odos
ellos
han
pe pe ado,
an es
de
su
ánsi o
libe ado
hacia
las
a en u as
del
a e,
San as
Rede-
gundas
y
Vene ables
Amb osios
en
los
somb íos
alle es,
bajo
las
eco
as
compos elanc.
i.
donde
ecibie on,
jun o
con
el
la go
ap endizaje
de
un
a e
decaído
y
u ina io
ese
aho,
ese
halo,
esa
di usa
impalpable
esencia
de
a e
que
lo a
en
la
ma a illosa
ciudad,
y
odos
ellos
han
ecundado
su
ocación
y
alen ado
su
ambición
con
paseos
y
pesquisas
po
las
úas
llo idas,
enca amando
su
e
hacia
los
al os
capi eles,
y
demo ando
sus
años
en
mudos
calla es,
ma i izando
su
espí i u
en
la
ueda
den ada
de
ios
pó icos
esculpidos
y
a apando
en
una
muda
y
obsesionada
ansiedad,
el
alma
eca ada
de
es e
museo
i o
que
es
San iago
de
Galicia.
:¡:
¿Pe o
es
que
la
escul u a
gallega
no
iene
una
más
de e minada
his
o ia
que
es a
des lecada
adición
de
a esanos
y
can e os?
Según
lo
que
se
en ienda
po
a e
de
un
país.
Pa
a
noso os,
la
alineación
de
nomb es
ilus es
a
lo
la go
de
las
épocas
sig
ni ica
poco,
si
en e
ellos
y
su
pue
blo
no
hay
una
co espondencia
que
denuncie
lo
común
de
una
aza,
lo
es
able
y
e e no
de
un
empe amen o
acusado
y
di e enciado,
que
con ie
a
el
a e
de
aquel
país
en
“
exis en
e
”
,
po
sus
di e encias
con
el
de
o os,
más
que
po
la
genialidad
ob
je i a
de
sus
ealizaciones.
En
es e
sen ido
los
cal a ios
o
c uce os
galle
gos
que
bendicen
desde
su
poyo
mo
nolí ico
los
campos
y
caminos,
escul
pidos
po
a is as
anónimos
y
casi
siemp e
u ales,
que
es ablecen
una
línea
con inuada
quizá
desde
el
isi
gó ico
has a
el
ba oco
(1),
in luida
po
odos
los
es ilos,
pe o
sin
pe de
sus
ca ac e ís icas
esenciales,
se ían
los
e dade os
hi os
en
los
que
ha
b ían
que
es udia
lo
na i o,
lo
inmu
able,
lo
empe amen al
de
nues a
escul u a.
Po
lo
demás,
Galicia
u
o
g andes
escul o es,
de
ello
no
hay
duda.
Yo
no
sé
si
el
maes o
Ma eo,
que
dejó
lab ado
en
el
Pó ico
de
la
Glo ia
el
más
g ande
monumen o
iconog á ico
del
pe íodo
omán ico,
en e
odos
los
del
mundo,
e a
galle
go.
Su
de oción
jacobea,
su
humo
y
la
co elación
de
es ilo
en e
al
p o
digio
y
o as
ob as
iconog á icas
de
Galicia
pa ecen
au o iza
la
opinión
de
que
Ma eo
ué
cima
y
ema e
de
una
escuela
p eexis en e.
Hay
un
ai
e
de
pa en esco
incon undible
en e
el
pó ico
y
o as
ob as
de
la
misma
época
y
an e io es.
Su
g andeza
no
apa ece
como
espo ádica
y
aislada,
si
no
como
esul an e
de
una
e olución;
y
no
es
de
c ee
que
un
a is a
ex
anje o
asimilase
de
modo
an
pe
ec o
el
espí i u
del
a e
de
un
país
al
que
le
ajo
el
aza .
Los
asgos
de
obse ación
y
de
e ismo
a caico
que
campan
siemp e
en
el
a e
de
Galicia,
es án
allí
i iendo
una
ida
de
sie e
siglos,
que
oda ía
hoy
sob ecoge
y
asomb a.
Tal
ez
el
oji al
haya
sido
an
poco
ecundo
en
es a
egión
po -
que
ya
había
encon ado
en
el
omán
ico
su
exp esión
más
acabada.
Lo
20
R
E
V
1
S
T
A
DEL
CENTRO
GALLE
G~d
cie o
es
que
nues os
g aneles
escul
o es
his ó icos
—
He nández.
Mou e,
Fe ei o,
e c.,
—
apa ecen
ya
en uel os
po
la
g an
ol ane a
ba oca.
Pe o
no
es
menos
e dad
ambién
que
los
e uelos,
gigan omaquias,
declamacio
nes
e
hipoc esías
del
ba oco,
pe die
on
en
Galicia,
al
con ac o
con
el
g an
sen ido
lógico
de
la
aza,
mucho
de
aquel
d ama ismo
a i icioso
y
de
aquel
jesui ismo
espec acula
con
que
se
mani es aba
en
ie as
más
me i
dionales,
in lamadas
po
una
sue e
de
u o
mís ico
publicano
y
ex e no-
g á ico,
que
nunca
conoció
la
e
c is
iana
en
es os
lados
del
mundo.
So
b e
odo,
la
modi icación
del
ba oco
a qui ec ónico
y
de
sus
o mas
se
cunda ias
de
o namen ación
escul ó
ica.
es
e iden e
en
Galicia.
Un
e
cien e
iaje
po
España
nos
au o iza
a
pensa lo
así.
El
academicismo
i alianizan e,
que
abajaba
sob e
las
o mas
en
descom
posición
—
e olución
—
del
Renacimien
o,
no
ué
su icien e
pa a
des ui
aquí,
en
ma e ia
ni
en
espi i o,
la
ue za
de
los
legados
p e é i os.
La
g an
achada
ba oca
del
Ob adoi o,
en
la
Ca ed al
de
San iago,
que
se
alza
cabalgando
sob e
el
Pó ico
de
Ma eo,
encie a
odas
las
enseñanzas
de
un
símbolo.
Los
a í ices
de
aquel
pe íodo,
escla os
de
su
modalidad
no
pudie on
cap a
las
su iles
enseñan
zas
an e io es.
Les
al aban
los
mis
e iosos
caminos
simpá icos
de
las
es
é icas
a inidades.
Pe o
aho a
que
los
iempos
son
de
más
eclec icismo
y
que
los
ciclos
his ó icos
pueden
en
ce a se
yus apues os,
y
enjuicia se
se enamen e
desde
el
ángulo
de
una
mayo
pe spec i a
de
años,
puede
e
se
cómo
coexis en
y
aun
de
su
con
junción
esul an
enseñanzas
insospe
chadas.
Si
el
omán ico
ence aba
el
ge
men
de
nues a
mejo
adición,
pue
de
obse a se
aho a
cómo
el
ba oco,
digni icado
po
el
iempo
y
el
g ani
o,
asimilado
po
el
genio
c eado
au
óc ono,
adquie e
una
nue a
p es an
cia
y
habla
con
un
acen o
nue o.
Las
o es
del
Ob adoi o,
ecamadas
de
colo
po
los
líquines,
ye guen
la
g a
cia
de
sus
cu as
en
danza
con a
es e
cielo
de
elados
g ises,
y
cuan
do
el
iempo
es
de
sol.
se
encienden
y
es o an
de
o os
y
e des,
como
las
luces
de
un
e ablo
inmenso
alzado
pa a
gigan escas
ce emonias
c epus
cula es.
Y
es
que
aquí
donde
la
na
u aleza
es
odo
y
lo
abso be
odo,
la
misma
a qui ec u a
e mina
siendo
asimilada
po
el
paisaje.
Paisaje
de
cu a
y
colo .
La
na u aleza
a anza
con
sus
“
onas
”
,
pá inas
y
liqúenes
polic omados
y
se
apode a
de
las
pie
d as
e guidas
po
la
e
de
los
hom
b es,
con
la
misma
na u alidad
que
ma iza
las
pied as
dispues as
po
Dios
sob e
las
cumb es.
Paisaje
cu o,
a
qui ec u a
de
cu as.
Tal
ez
po
ello,
los
éx asis
del
oji al
no
u ie on
mu
cho
que
deci
a
es e
suelo
y
a
es a
aza
an idogmá ica,
lí ica
y
pan eís-
a.
El
oji al
es
abs acción,
impulso
y
uelo.
El
ománico
es
ue za
in e
na,
g acia
anquila
y
equilib io,
co
mo
el
ba oco
es
juego
del
espí i u
que
acila,
se
c ispa
y
epliega,
an
es
de
alza se
hacia
Dios.
La
mode
na
escul u a,
an o
como
la
mode na
a qui ec u a
gallega,
end án
que,
añadidos
odos
los
ecu sos
de
la
éc
nica
mode na,
mo e se
en e
es as
dos
hases
clásicas,
como
pun o
de
pa
ida
de
su
enacimien o.
A o unadamen e,
los
nue os
a
is as
gallegos
no
pasa on
po
la
e
menda
y
casi
siemp e
i epa able
he
ejía
de
la
enseñanza
académica,
ni
elado a
y
medioc izan e.
Y
si
algu
na
ez
se
die on
a
ella
ué
después
de
en aiza
bien
su
p imigenia
i
meza.
A
es e
espec o,
el
bien
eal
ué
aído
po
el
mal
apa en e.
Si
la
ayuda
o icial,
de
la
que
siemp e
an
du imos
ho os
y
des alidos,
hubiese
enido
en
nues o
auxilio,
es
segu o
que
a
es as
ho as
no
pod íamos
e
c ea nos
en
la
au én ica
o iginalidad
San iago
Telíechea
¡
Fe e e ía
po
mayo
i||i
URUGUAY
1015
MONTEVIDEO
lili
UNICO
IMPORTADOR
DE
LAS
TIJERAS
DE
ESQUILAR
MARCA
“
LA
VIZCAINA
”
,
REINA
|¡¡
|
DE
LAS
TIJERAS.
—
CASA
IMPORTADORA
DE
ARTICULOS
EPAÑOLES,
FRANCESES,
|j|j
||j
INGLESES,
ALEMANES,
NORTEAMERICA-
.]
![!
NOS
E
ITALIANOS.
¡jn
LA
VIZCAÍNA
(
Ma ca
Regis ada
)
m
REVISTA
DEL
CENTRO GALLEGO
21
de
F ancisco
Aso ey.
El
a e
gallego
que,
epe imos,
ué
siemp e
empí ico
y
adicional,
como
lo
ué
odo
lo
que
u o
aquí
un
é nico
alo
eal,
se
hu
biese
pe dido
en
ese
as o
ma
de
la
anécdo a
y
del
sen imen alismo
bajo
en
que
andu ie on
lo ando
la
mayo
ía
de
los
a is as
españoles
después
de
que
el
impulso
goyesco,
que
no
iué
ap o echado
po
la
escul u a,
se
hundió
en
las
esco illas
neoclásicas
y
omán icas.
De
habe
en iado
nues
os
a is as
a
copia
las
ialdades
helénicas
que
espe an
desde
sus
is
es
calcos
de
yeso
en
el
Gasón
ma
d ileño,
oda ía
los
ein icua o
ie
jos
que
añen
sus
zan onas
en
el
i is
pé eo
del
Pó ico
no
hubiesen
eco
menzado
su
can a
e e no,
dol
que
em
piezan
a
se
an í onas
las
ob as
de
ios
nue os.
Y
ué
un
día
cualquie a,
a
la
luz
de
la
g an
libe ad
es é ica
con em
po ánea,
cuando
F ancisco
Aso ey,
el
p ime o,
encon ó
su
camino
de
Damasco.
El
había
sido
mucho
iem
po
un
menes al
obscu o,
obligado
po
el
mal
gus o
einan e
a
a an
ca
del
hidalgo
co azón
del
cas a
ño
copias
de
Pu ísimas
y
A cánge
les,
según
pa ones
de
ca ón
pie
d a
que
impusie a
una
indus ia
íi-
lis ea,
sin
amo
y
sin
e.
Bajo
la
u ia
de
su
ocación
con
enida,
las
esqui las
de
la
made a
ma i izada
debían
sal a
como
las
chispas
de
una
o ja.
Y
en
las
ho
as
de
soledad
obadas
al
descanso,
sus
manos
á idas
e
in ui i as
pal
pa on
con
ieja
hamb e
de
a e
e
dade o,
el
ba o
mágico
y
dócil,
en
cuya
masa
amo a
y
en
cuya
i óni
ca
blandu a
es aban
las
esqui as
o
mas
que
e a
necesa io
ap esa .
Los
san os
que
enca gaba
la
piedad
cam
pesina
empeza on
en onces
a
c ispa
se
en
esco zos
y
exp esiones
nue as,
bajo
la
gubia
c eado a.
La
página
abie a
de
Compos ela,
po
un
lado,
le
dic aba
o as
lecciones
que
e an
las
del
a e
boni uco,
canónico
y
con
encional.
Po
el
o o
eía
en
Gali
cia
un
alma
i a
y
umul uosa
y
un
o bellido
de
o mas
y
i mos
que
danzaban
en
o no
a
su
ocación
en
candilada.
Y
aquel
u bión
humano,
magní ico
y
i al,
nada
enía
que
e
con
las
o mas
ye as
e
inexp esi
as
que
demandaban
las
gen es.
Ade
más,
los
san os
no
debie on
se
así.
Los
san os
ue on
homb es.
Y
mu
chas
eces
más
apasionados
y
más
ac i os
que
sus
coe áneos.
Es
deci ,
más
homb es.
¿Dónde
es aba
el
pun
o
de
su il
deslinde
en
que
el
hom
b e,
sin
deja
de
se lo,
comienza
su
u a
de
san idad?
Y
las
gen es
los
opajes
y
la
ida
ue e,
mimosa
y
uda
de
Galicia,
¿quién
la
había
denunciado
a
las
posibilidades
del
a e?
¿Acaso
en
oda
la
escul u a
en
d ían
po
ue za
que
se
es udiados
ges os
d amá icos,
clámides,
le i as
y
desnudos?
Había,
en onces,
que
cae
den o
de
es e
emolino
apasio
nado
y
so p ende lo
en
sus
gi os,
pa
a
lle a
luego
al
a e
del
mundo
la
apo ación
de
un
pueblo
inédi o.
Es o
hizo
Aso ey.
*
*
*
Po
na u al
eacción
con a
el
a
e
inexp esi o
y
gélido
que
había
e
nido
que
p ac ica
du an e
an os
años,
la
p ime a
época
del
Aso ey
libe ado,
lo
ué
de
es ilización
p e
concebida,
de
endencia
ca ica u es
ca
e
i ónica.
El
a is a,
dueño
de
la
ma e ia,
necesi aba
disloca la
y
so
me e la
a
odas
las
o mas
de
la
ex
p esi idad.
De
es a
p ime a
época
es
el
g upo
de
los
“
Canónigos
de-
Compos ela
”
,
en
el
que
puede
es i
ma se,
an o
como
la
a ilada
obse
ación
psicológica,
el
i mo
de
la
composición,
sob ia
y
bellamen e
de
co a i a.
También
es
de
es e
iempo
“Bea as
del
Após ol
”
,
g upo
de
ma
de a
y
me al,
donde
la
no a
de
hu
mo ismo
gallego
uela
ancamen e
sob e
el
conjun o.
Pe o
el
momen o
de
la
p ime a
sazón,
cuando
e da
de amen e
el
escul o
se
encuen a
a
sí
mismo
y
empieza
a
abaja
con
gozo,
hay
que
si ua lo
pa iendo
de
“
O enda
a
San
Ramón
”
,
“
Pica iña'
y
“
Naiciña
”
,
ob as
en
las
que
Aso-
ey
mues a
ya
la
ayec o ia
cla a
de
su
u a.
Es
deci ,
cuando
se
di i
ge
al
ag o
en
busca
de
sus
mo i os.
“
Naiciña
”
,
ob a
—
po
cie o
en
pose
sión
de
un
coleccionis a
a gen ino
—
donde
la
más
honda
e nu a
es á
ex-,
p esada
con
la
mayo
dignidad
a ís
ica,
es
la
p ime a
ampliamen e
lo
g ada.
Se
a a
de
un
can o
se eno
y
noble
a
la
mad e
gallega,
huyendo
de
áciles
sensible ías
y
de
an e io
es
modelos.
“
O
Tesou o
”
,
que
le
a
lió
segunda
medalla
en
un
ce amen
nacional,
cons i uyó
en
su
exhibición
un
e dade o
acon ecimien o,
y
las
gen es
de
la
Co e
acudían
en
o
pel
al
local
del
concu so
pa a
admi
a la.
Hacía
muchos
años
que
una
ob a
de
a e
no
aía
al
ambien e
opa
co
de
los
salones
o iciales
un
acen
o
an
hondo
de
e dad
y
de
legí
ima
emoción.
No
e a
solamen e
el
exo ismo
de
los
mo i os
en
sí.
Gali
cia
siemp e
ué
una
cosa
exó ica
pa
a
los
habi an es
de
la
Co e.
E an,
asimismo,
la
escu a
y
la
no edad
de
la
écnica,
es a
ez,
ambién,
muy
mode na
y
muy
an igua.
Además,
con
Aso ey
enacía
un
elemen o
de
'Ca a
ium
^ie quuz
&¡¡ e
n odjisz o
-
'
'de
Zbj
’
Ime/íoS'.EL
MEJOR'
T
?
Y
❖
Y
❖
❖
❖
❖
❖
❖
❖
22
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
la
escul u a
en
made a,
casi
ol ida
do:
la
polic omía,
que
él
en iende
como
pocos.
Na u almen e.
Aso ey
liabia
nacido
en
Cambados,
en e
a
la
incompa able
ía
de
A osa
—
como
Cabanillas.
Cas elao.
Valle-Inclán
—
,
inmensa
pale a
donde
juegan
y
se
en
emezclan
odos
los
colo es
de
Ga
licia.
Nada
iene
de
pa icula
que
es a
ha u a
e síc oma
que
a apa
on
sus
ojos
de
niño
se
plasme
so
b e
sus
ob as.
El
nomb e
de
Aso ey
adqui ió
en
poco
iempo
una
esonancia
descono
cida
y
so p enden e
en
un
a is a
que
no
enía
en
su
a o
la gos
esiden
cias
en
la
Co e,
a en ajados
cu sos
académicos
ni
pad inazgos
polí icos.
Sus
ob as
ing esa on
p on o
en
el
Museo
de
A e
Mode no.
Con
“
San
F ancisco
”
y
“
San a
Muje
Gallega
”
ob iene
en
el
pasado
ce amen
la
más
ele ada
ecompensa
que
España
acue da
a
sus
a is as.
El
consenso
de
la
opinión
e endó
la
decisión
o i
cial.
La
c í ica
le
señaló
como
un
es au ado
y
un
inno ado
a
la
ez.
Los
a adis as
ex anje os
comien
zan
a
inclui lo
en
sus
olúmenes
de
es udios
uni e sales,
y
Galicia
le
es
pe a
y
es ima
como
a
uno
de
sus
más
con ic os
exal ado es,
al
que
debe
la
áci a
ins au ación
de
una
escuela
au óc ona,
sin
mezcolanzas,
que
cuen
a
ya
co
nexcelen es
adep os.
Con
Aso ey
se
conc e a
y
esume
un
pa
sado
ilus e
y
se
ab e
un
nue o
i i
ne a io.
En
él
se
ompe
la
habi ual
y
is e
dese ción
de
los
a is as
de-
gionales,
que
siemp e
c eye on
indis
pensable
i i
en
Mad id.
Los
éxi os
no
le
en anecie on,
y
nada
ni
nadie
pudo
a anca le
de
Compos ela.
Rodeado
de
muchacho es,
en
los
que
se
es á
ges ando
una
gene ación
de
a is as,
le
hemos
so p endido,
con
la
aleg ía
y
la
sencillez
de
un
a esano,
a acando
a
golpe
de
cin
cel
los
eno mes
peñascos
del
g an
monumen o
al
San o
de
Asís,
que
se
es á
ele ando
en
una
plaza
de
San
iago.
Allí
mismo,
sob e
una
a ima,
es aba
el
boce o
del
monumen o
a
Cu os
En íquez.
que
se
alza á
en
La
Co uña,
cos eado
po
los
gallegos
de
Edua do
Blanco
Amo
Cuba.
Es as
dos
ob as
de
an
dis in
o
espí i u
—
una
al
ba do
ebelde
y
blas emado ,
y
la
o a
al
manso
Se
a ín
—
dan
azón
de
su
ue e
capa
cidad
c eado a.
Los
bloques
o midables
se
an
amon onando,
en
es e
alpend e
hu
milde
y
bohemio,
al
inal
del
calle
jón
de
la
Ca amoniña.
Aso ey,
en
deble
y
ne ioso,
epa
cómo
un
alu
cinado
po
las
piezas
de
g ani o
que
se
an
domeñando
bajo
el
za pozo
de
sus
hie os.
El
a is a
que
lle ó
en
su
espí i u
enza zados
du an e
meses
el
sen imien o
anciscano
y
la
idea
demoledo a
de
Cu os,
es
am
bién
un
poco
así.
En
el
ema e
de
su
cue po
lacucho
se
en eda
un
ceño
iolen o
y
a do oso;
y
ocul as
de
ás
de
un
blando
mi a
de
ojos
azu
les,
b illan
de
ez
en
cuando
achas
de
insospechada
ene gía.
Al
a a de
ce ,
las
somb as
de
las
o es
de
San
o
Domingo
pasan,
como
una
bendi
ción
co idiana,
sob e
el
ejado
del
a
is a.
En
San o
Domingo
es á
en e
ada
Rosalía
Cas o,
que
ambién
e a
un
poco
así.
¿Y
no
consis i á
la
ue za
de
es a
aza
en
se
odos
los
gallegos
ambién
“
un
poco
así
”
?
Con o me
lo
decla a
el
pasado
año,
en
el
Ins i u o
In e nacional
de
Gine
b a
el
ilus e
p o eso
de
la
Uni e si
dad
de
Colombia,
Samuel
Me
Cune
Lindsey.
la
doc ina
de
Mon oe
exis ía
desde
algún
iempo
an es
de
encon
a
su
exp esión
de inida
en
el
men
saje
que
el
P esiden e
Mon oe
en ió
al
Cong eso.
No
Sólo
exis ía
sino
que
e a,
más
que
una
doc ina,
una
egla
de
po
lí ica,
una
no ma
de
conduc a,
que
Ingla e a
enía
obse ando
esc upu
losamen e,
al
pun o
de
habe
llegado
a
c is aliza
en
una
solemne
decla
ación
del
Sec e a io
del
Ex e io ,
Jo ge
Caiming,
en
1823,
al
decla a
que
“
la
G an
B e aña
no
pe mi i ía
a
F ancia
ni
a
España
econquis a
las
colonias
que
se
habían
suble ado
con a
España
”
.
La
mal
llamada
doc ina
de
Mon
oe.
po que
no
es
doc ina
ni
es
de
Mon oe,
que
se
condensa
en
la
a
se:
“
Amé ica
pa a
los
ame icanos
”
,
es
obje o
de
cons an es
inno aciones,
se
la
ae
y
se
la
lle a,
se
la
co
men a
y
has a
se
la
analiza
como
si
uese
algo
an
conocido
y
popula i
zado,
que
no
necesi ase
se
siquie
a
eco dado
en
un
ex o.
Aho a,
con
mo i o
del
“
Pac o
Ke
llogg
”
donde
exis en
ese as
que
en
La
Doc ina
de
Mon oe
de ini i a
ienden
a
consag a
la
de
ini i a
y
plena
hegemonía
de
los
Es ados
Unidos
y
en
sob e
el
con i
nen e
ame icano,
se
esc ibe
mucho
so
b e
la
doc ina
de
Mon oe.
El
pasado
año,
en
Gineb a,
el
e
p esen an e
o
delegado
a gen ino
en
la
con e encia
del
desa me.
Can illo,
dijo
que
“
la
dic ina
de
Mon oe
no
o a
ni
podía
se
un
acue do
egional,
de
los
aludidos
en
el
a ículo
21
del
Pac o
de
la
Sociedad
de
Naciones,
po que
se
a aba
de
una
simple
de
cla ación
unila e al".
Es a
decla a
ción,
que
enunciaba
una
e dad
his
ó ica
y
ju ídicamen e
incues iona
ble,
dió
luga
a
muchos
comen a ios
y
discusiones,
sólo
explicables
po
el
desconocimien o
que
del
p oblema
en
cues ión
enían
los
que
an
a do o
samen e
polemizaban.
¿Cuándo
nace
la
doc ina
de
Mon
oe?
La
coalición
había
encido
y
dominado
a
Napoleón
con inándolo
en
San a
Eiena.
F ancia
quedaba
li
mi ada
a
sus
adicionales
on e as,
los
Bo bones
es allan
es au ados
ei
nando
su
dinas ía.
La
San a
Alianza
que ía
bo a
de
la
his o ia
has a
los
úl imos
asgos
de
las
luchas
y
de
las
in luencias
e olucionadas
Ha
bía
que
compensa
a
España
de
sus
es ue zos
y
sac i icios
y
de ol e
pa
e,
po
lo
menos,
de
sus
an iguas
co
lonias
en
Amé ica.
Me e nich
pien
sa
en
ein eg a nos
en
el
dominio
del
Pe ú
y
Soli ia,
po
lo
menos.
Lo d
Cas le eagh
se
opuso
,en
nom
b e
de
Ingla e a
a
es a
polí ica
de
la
San a
Alianza,
pe o
hízolo
con
cau
eloso
comedimien o
pa a
no
he i
los
sen imien os
de
España,
que
an
excelen e
coope ación
le
había
p es
ado
con
la
gue a
de
la
Independen
cia
pa a
ence
a
Napoleón.
Cuando
Lo d
Cas le eagh
se
suicidó,
le
sus i
uyó
en
el
gobie no
Caning.
Sigue
las
u as
de
su
an eceso ,
pe o
aún
a
más
allá
que
és e.
Ex ao icial
men e,
po
medio
de
agen es
o icio
sos,
isi a
a
Mon oe
pa a
que
se
oponga
a
oda
posible
in e ención
de
Eu opa
en
los
asun os
de
Amé i-
REVISTA
DEL
CENTRO GALLEGO
23
ca,
comp ome iéndose
a
econoce
o icialmen e,
en
nomb e
de
Ingla e
a,
la
independencia
de
las
colonias
españolas.
Mon oe
consul a
con
el
ex
p esi
den e
Je e son
y
con
el
minis o
de
Asun os
Ex e io es,
Jhon
Quincy
Adams,
de
quien
en
ealidad
es
no
sólo
el
pensamien o
sino
ambién
la
edacción
del
mensaje
de
Mon oe
al
Cong eso,
donde
cons a
o mulada
la
an
asende eada
doc ina.
En
es e
his ó ico
documen o
abo
daba
Mon oe
las
cues iones
de
o den
ex e io
que
habían
p eocupado
a
su
gobie no,
y
en
elación
con
los
asun
os
en
ámi e
sob e
la
cos a
del
no
oes e
—
Alasi a
y
Canadá
—
,
que
a ec
aban
a
Rusia
e
Ingla e a,
espec i
amen e,
decía
el
p esiden e
de
los
Es ados
Unidos:
“En
las
discusiones
a
que
la
cues ión
de
que
se
a a
ha
dado
luga
y
sea
cual
ue e
su
e
sul ado,
se
ha
c eído
con enien e
sen
a
como
un
p incipio,
en
el
cual
an
en uel os
los
de echos
e
in e
eses
de
los
Es ados
Unidos,
que
los
con inen es
ame icanos,
po
su
si
uación
lib e
e
independien e,
no
deben
conside a se
como
pa es
de
la
u u a
colonización
de
ninguna
po encia
eu opea.
En
es e
Mensaje,
después
de
o as
conside aciones
sob e
las
azones
de
los
Es ados
Unidos
pa a
no
in e e
ni
en
las
con iendas
en e
los
gobie
nos
de
ambos
con inen es;
la
decla
ación
de
conside a
inamis osa
oda
en a i a
de
ins au a
en
Amé ica
los
sis emas
polí icos
exis en es
en
Eu o
pa,
po
conside a los
como
un
e da
de o
palig o
pa a
la
paz
y
la
segu i
dad
del
Nue o
Mundo;
la
decisión
de
no
in e eni
en
la
ida
de
las
colo
nias
de
cualquie
nación
eu opea;
la
solemne
con esión
de
que
en
oda
gue a
en e
los
pueblos
emancipados
o
suble ados
del
impe io
español
y
la
me ópoli,
se
man end ían
neu ales,
e mina
Mon oe
haciendo
la
suposi
ción
de
que
ambién
las
naciones
eu o
peas
se
abs end ían
de
in e eni
en
es as
con iendas
en e
España
y
sus
posesiones.
Ingla e a,
po
emo
al
esu gi
mien o
del
pode ío
ancés
con
los
Bo bones
es au ados
y
en
in eligen
cia
con
Aus ia,
no
aciló
en
inspi a
a
los
Es ados
Unidos
una
polí ica,
una
línea
de
conduc a,
una
mane a
de
p o
cede
que
había
de
con e i se
en
el
mayo
pelig o
pa a
el
pode ío
de
la
G an
B e aña,
que
aho a,
quié alo
o
no,
con
pac os
Kellog
o
sin
ellos,
ie
ne
en
ese
coloso
del
No e
de
Amé i
ca
no
su
i al,
algo
más,
su
ic o io
so
compe ido .
Ve dad
es
que
en
es e
pun o
los
po
lí icos
eu opeos
de
más
al os
uelos
(Napoleón,
Me e nich,
Bisma ck)
ja
más
se
o mula on
como
posibilidad
de
la
de
que
Eu opa
hubiese
de
en
ega ,
de
g ado
o
po
ue za,
el
ce o
de
la
hegemonía
uni e sal
a
los
go
be nan es
de
Washing on.
Po que
así
Augus o
Ba cia
p ocedie on
llega on
a
incu i
em
e o es
his ó icos,
en
o pezas
solem
nísimas
que
aho a
p oducen
e ec os-
i epa ables
e
incalculables.
En
1803
F ancia
cedía
a
No e
Ame
ica
la
Luisiana
po
el
p ecio
de
ochen a
millones.
Con
es o
el
empe a
do
se
desp endía
de
odo
lo
que
sa
bía
que
no
podía
conse a
al
lucha
con
Ingla e a.
El
co so
e ible
y
ge
nial,
que
an os
c ímenes
y
he oís
mos,
que
an as
g andezas
y
uinda
des,
que
an os
acie os
y
e o es
ie
ne
en
su
his o ia
asomb osa,
al
i
ma
el
a ado
de
cesión
decía
a
M.
de
Ma bois:
“
Es e
c ecimien o
de
e
i o io
consolida
pa a
siemp e
jamás
el
pode ío
de
los
Es ados
Unidos.
Le
c eo
a
Ingla e a
un
i al
que
a de
o
emp ano,
le
a anca á
el
ce o
de
las
manos
”
.
Napoleón,
con
su
mi ada
de
dios,
eía
los
acon ecimien os
que
se
habían
de
p oduci
cien o
ein i
cinco
años
después.
Pe o
él,
como
odos
los
polí icos
y"
es adis as
eu opeos,
no
sin ió
siquie a
el
escozo
de
la
duda,
ni
las
inquie u
des
del
emo
de
p oduci
un
mal
i e-
pa able
al
Viejo
Con inen e.
Sin
que e
abo damos
un
ema
com
ple amen e
o o
del
que
es
ma e ia
de
es e
abajo.
Tal
ez
se á
obje a
de
es udio
en
o o
pos e io .
Pe o
hoy
cumplimos
nues os
p o
pósi os
con
deja
de inido,
en
é mi
no
muy
conc e o,
lo
que
ué
ese
c edo
de
la
polí ica
ex e io
de
los
Es ados
Unidos,
conocido
con
el
nomb e
de
“
Doc ina
de
Mon oe
”
.
i
JOSÉ
FRAGA
Y
HERMANO
MUEBLERIA
Y
CARPINTERIA
Muebles
en
odos
es ilos
—
Mode nos,
an iguos
—
Ma que e ía,
apice ía
Esc i o ios
y
muebles
Ame icanos
—
Ins alaciones
come ciales
'**
‘
CARPINTERIA
EN
GENERAL
Ob a
blanca,
pisos
—
Pa que s,
escale as
—
Re es imen os,
—
Deco acio
nes
in e io es.
SOLICITE
PROYECTOS
Y
PRESUPUESTOS
La
ca pin e ía
del
nue o
edi icio
del
CENTRO
GALLEGO,
e es imen os,
a añas
y
bu acas
del
Salón
de
Fies as,
han
sido
ejecu adas
en
nues o
alle .
1926
BLANDENGUES,
1928,
ENTRE
INCA
Y
DEMOCRACIA
i
¡I
I»
30
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
más
impo an e
de
su
é mino
conce
jil:
los
a abales
ienen
un
con ingen
e
de
370
habi an es
y
110
i iendas,
79
de
un
piso
y
31
de
dos.
Además
del
ío
Anllons,
la
baña
el
a oyo
Balón,
ibu a io
al
mismo.
Sob e
el
Anllons
hay
dos
puen es
de
la
Lagoa
y
de
la
ca e e a
a
Finis-
e e
y
sob e
el
Balón
o os
es,
en
e
ellos
el
llamado
Puen e
de
Pied a.
HISTORIA.
—
Ya
en
di e en es
eces
nos
hemos
ocupado
en
es as
mismas
columnas
de
lo
más
impo an e
que
se
e ie e
a
es
e
his ó ico
e i o io,
an
celeb ado
en
los
as os
gallegos.
No
c eemos
ne
cesa io
ol e
a
epe i lo.
COMUNICACIONES.
—
Consis en
en
las
ca e e as
de
La
Co uña
a
Finis e e,
a
Malpica
de
Be -
gan iños,
con
amal
a
Buño
pa a
Puen eceso,
Go me
y
Laxe:
A
San ia
go,
con
de i ación
a
Be dillo
o
Ve
dino
y
que
con inúa
a
O denes;
la
en
cons ucción
pa a
uni
di ec amen e
la
illa
con
la
ciudad
del
Após ol,
y
los
caminos
ecinales
a
Bazo
y
la
pla
ya
ce cana
és
1
ade
La
Co uña,
a
33
kilóme os:
líneas
egula es
de
se i
cios
de
■
au omó iles.
Todas
es as
ías,
ha o
insu icien es
pa a
el
desen ol imien o
que
ocasio
nan
las
demandas
del
á ico,
que
exi
gen
apidez
cada
ez
mayo
y
econo
mía
an
llenando,
si
bien
de
modo
impe ec o,
las
necesidades
de
la
co
ma ca,
g acias
a
los
se icios
que
p es
an
los
au omó iles
y
que
ienen
a
compensa ,
en
pa e,
la
al a
de
líneas
é eas.
Es,
pues,
necesa io
que
la
iquísima
ie a
be gan iñana,
llamada
el
g ane
o
de
Galicia,
pa a
que
inda
odo
aquel
máximo
ibu o
de
su
suelo
é
ilísimo
y
se
desen uel a
y
p og ese,
pudiendo
abas ece
a
la
p o incia
po
la
ácil
salida
de
sus
p oduc os,
se
una
cuan o
an es
a
la
ci culación
e o ia
ia
de
Galicia
po
medio
del
amal
Ca los
Flo encio
que
pa iendo
de
la
línea
de
La
Oó u
ña
a
San iago,
ha
de
a anca
en
Vis
a-aleg e
has a
la
illa,
ya
que
el
a
yec o
é eo
Co úna-Co cubión,
sob e
el
cual
se
lle a
an o
esc i o
y
lucha
do.
pa ece
se
an
sólo
un
sueño
hoy
po
hoy.
La
cons ucción
de
aquel
a
mal
lo
demandan
la
jus icia
y
el
in
e és
gene al.
FINAL-
-
En
es os
días
an
g a os
pa a
los
nobles
y
cul os
hijos
de
Ca ballo,
en
que
celeb an
la
es i idad
de
su
san
o
i ula ,
y
se
bendicen
e
inaugu an
las
ob as
de
embellecimien o
de
la
i
lla,
en iamos
a
odos
ellos,
lo
mismo
que
a
las
dignas
au o idades
que
i
gen
sus
des inos,
el
es imonio
de
nues o
a ec o
más
co dial
y
nues os
más
e ien es
o os
po que
se
eali
cen
sus
deseos.
Quisie an
los
Cielos
no
de ene
en
su
p og eso
a
la
simpá ica
y
hospi a
la ia
capi al
de
Be gan iños
y
que
los
habi an es
de
la
misma
encuen en
el
jus o
p emio
a
su
labo iosidad
y
an
helos
pues os
siemp e
al
se icio
y
en
p ó
de
su
pueblo
amado
al
que
dedi
can
odos
sus
a anes.
RELOJ
VULCAIN
LOS
MEJORES
DEL
MUNDO
IMPORTADORES
:
ÍÍ
CAMPOS
&
CIA.
I
¡
Rincón
555
esq.
I uzaingó
DEPOSITO
DE
LANA
LAVADA
-------------------------
DE
-------------------------
José
Ga cía
Conde
¿
Cía.
Impo ación
de
A pille as,
Lonas,
Lienzos,
Hilos,
e c.
FABRICA
DE
BOLSAS
PREPARACION
DE
TODA
CLASE
DE
PIELES
FINAS
TELEFONOS:
La
U uguaya,
530
Cen al
—
La
Coope a i a,
64
Cen al
CALLE
GALICIA
1051
MONTEVIDEO
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
31
Con
la
asis encia
del
embajado
de
España,
D.
Rami o
de
Maez u;
el
obispo
de
Temnos,
monseño
Miguel
de
And ea;
el
minis o
conseje o
de
la
embajada
española,
D.
F ancisco
de
Ag ámen e
y
Co ijo;
el
p esiden
e
de
la
Asociación
Pa ió ica
Espa
ñola,
D.
Ensebio
Mendizábal;
el
p e
siden e
de
la
Ins i ución
Cul u al
Española,
D .
Fede ico
I iba en;
e
p esen an es
de
las
p incipales
socie
dades
de
la
colec i idad
española
y
el
p esiden e
de
la
ins i ución,
don
Lau eano
Alonsopé ez,
ué
colocada
aye
la
pied a
undamen al
del
pan
eón
que
e igi á
el
Cen o
Gallego
de
Buenos
Ai es
en
el
cemen e io
de
la
■Chaca i a.
La
ob a
e e ida
cons i uye
una
ieja
aspi ación
del
Cen o
Gallego.
En idad
que
ag upa
en
su
o no
a
más
de
ein e
mil
asociados,
ue za
e a
que
con a a
con
un
pan eón
de
la
ca ego ía
del
que
se
a
a
cons
ui .
Apa e
de
su
alo
in ínseco,
di íase
que
la
ob a
lle a
imp eso
un
sello
sen imen al.
Algo
que
exp esa
el
a aigo
de
los
españoles
adicados
aquí
y
su
deseo
de
eposa
en
ie a
a gen ina,
que
es
una
p olongación
de
b.
suya.
Po
eso,
y
bien
lo
exp esa on
los
o ado es,
u o
el
ac o
celeb ado
aye
el
ca ác e
que
más
le
con enía.
Pa
ió ico,
po que
e a
el
día
de
San
iago
Após ol,
pa ón
de
España;
de
unción
eligiosa,
pues
el
mo i o
e a
solemne,
y
de
adhesión
a
la
A gen
ina,
po que
en
un
pedazo
de
ella
se
acoge án
al
eposo
e e no
muchos
gallegos.
El
pan eón,
cuya
pied a
undamen
al
ué
colacada
aye ,
pod á
con e
ne
has a
2.200
nichos
y
su
cos o
ha
sido
calculado
en
400.000
pesos.
Es
ob a
del
ingenie o
Alejand o
J.
Va-
ango ,
quien
se
ha
inspi ado
en
las
joyas
a qui ec ónicas
de
Galicia
del
siglo
XII
y
del
más
pu o
es ilo
o
mánico.
Poco
después
de
las
11.30
se
habían
eunido
en
el
pe is ilo
de
la
nec ópo
lis
muchas
pe sonas
inculadas
a
la
ins i ución.
Seguidamen e
se
asla
da on
has a
el
si o
p e ijado.
Ya
allí,
sob e
un
pequeño
p oscenio,
oma on
ubicación
los
in i ados
especiales.
El
p esiden e
del
Cen o
Gallego,
don
Lau eano
Alonsopé ez,
p onunció
un
discu so.
Después
de
e e i se
a
la
colabo ación
p es ada
po
los
asocia
dos
y
las
au o idades
municipales
a
la
mejo
ealización
de
la
ob a
em
p endida,
dijo
el
o ado :
En
el
pensamien o
de
odos
los
ga
llegos,
al
emig a
de
su
e uño,
jun-
EL
CENTRO
GA
LLEGO
DE
BUE
NOS
AIRES
CO
LOCO
LARRI
ME
RA
PIEDRA
DE
SU
PANTEON
SOCIAL
amen e
con
la
idea
del
iun o
lle an
la
segu idad
de
un
p óximo
e o no
con
el
u o
de
su
ecundo
abajo.
Pe o
la
ealidad
nos
demues a
que
en
la
mayo
pa e
de
los
casos
al
idea
no
es
más
que
una
dulce
ilusión,
pa
icula men e
en
los
que
emig amos
a
es os
países
en
que
an
ca iñosa
aco
gida
ecibimos,
y
conside amos
como
una
p olongación
de
la
pa ia,
en e
gándonos
a
ella
po
comple o,
c eando
hoga
y
a ec os
an
p o undos
que
si
no
signi ican
el
más
le e
ol ido
pa a
Galicia
nos
psedisponen
a
i
admi ien
do,
como
una
cosa
na u al,
la
posibi
lidad
de
que
sea
es a
ie a
la
que
nos
cub a
en
nues o
úl imo
sueño,
posibi
lidad,
que
en
la
inmensa
mayo ía
de
los
caso
llega
a
ealiza se.
Y
es o
con
mayo
azón,
po que
de
ninguna
ma
ne a
que
lo
conside emos
podemos
ad
mi i
como
ie a
ex anje a
la
ie a
ame icana,
y
especialmen e
la
A gen
ina,
que
ha
sido
legada
a
nues a
p ogenie
como
p eciado
pa imonio
po
nues os
glo iosos
mayo es.
”
Ag egó
:
“
Pa a
ija
más
solemnemen e
nues
os
dos
amo es
en
es e
ins an e
de
mís ica
econcen ación
han
que ido
nues os
he manos
de
allá
esponde
a
nues o
pedido
en iando
unos
puña
dos
de
ie a
gallega,
san i icada
pol
la
acción
de
los
siglos
y
po
los
he
chos
ocu idos
en
los
luga es
de
que
ella
p ocede,
pa a
que,
unida
po
siem
p e
en
dulce
desposo io
con
la
i gen
y
amada
ie a
a gen ina,
uese
una
demos ación
más
del
ca iño
que
la
Galicia
de
Amé ica
sien e
hacia
es e
noble
país.
“La
ie a
de
Pad ón,
luga
i gi-
liano
donde
Rosalía
de
Cas o
esc ibió,
con
pa ículas
de
sus
p opios
dolo es,
la
eno me
mo iña
del
emig an e;
mu
allas
omanas
de
Lugo,
ciudad
de
Césa es,
san ua io
de
la
aza;
Cela-
no a,
cuna
de
Cu os
En iquez,
el
pee-
a
us igado
que
hacía,
con
sus
e
sos
ebeldes
y
al i os,
sos ene
siem
p e
despie o
el
co azón
gallego;
Puen
e
Sampayo,
donde
Galicia
o jó
pa a
España
una
página
de
o o
en
su
lucha
po
la
in eg idad
de
su
independencia.
He
aquí
desc ip a
some amen e
la
ie
a
que
llega
has a
el
co azón
de
Bue
nos
Ai es,
pa a
undi se
con
él
po
los
siglos
de
los
siglos.
”
Finalmen e
dijo:
“
Las
i uosas
manos
que
an
a
bendeci la
son
las
mismas
que
hace
poco
se
ex endie on
con
mís ica
un
ción
sob e
los
campos
amados
de
Ga
licia.
El
ilus ísimo
seño
obispo
de
Temnos,
monseño
de
And ea,
ha
que
ido
p opo ciona nos
una
p ueba
más
de
su
a ec o,
que
los
gallegos
sab e
mos
alo a
y
a
la
que
co esponde
emos
en
odo
su
signi icado.
”
A
con inuación
ue on
colocados
los
co es
con
ie a
de
las
cua o
p o incias
gallegas,
en iadas
po
el
Banco
Pas o ,
de
La
Co uña,
los
cua
les
ue on
bendecidos
po
monseño
de
And ea.
Es e
p elado,
seguida
men e,
y
an es
de
bendeci
la
pied a
undamen al,
p onunció
elocuen es
palab as.
Dijo
el
obispo
de
Temnos
que
iba
a
bendeci
la
pied a
emba
gado
po
es
sen imien os,
que
e an
los
de
la
eligión,
el
del
pa io ismo
y
el
de
la
unción
eligiosa.
Exp esó
luego
cómo
se
hallaban
de
iden i i
cados
los
españoles,
especialmen e
los
gallegos,
y
los
a gen inos,
y
al
espec o
ag egó
que
aquéllos,
de
e
o no
en
el
e uño,
se
sien en
muy
a gen inos,
y
que
aquí,
a
an
la ga
dis ancia,
se
sien en
más
españoles
que
nunca.
Después
de
impa ida
la
bendición
pa e
de
la
concu encia
i mó
el
ac a
que
lle a á
en
su
seno
la
pie
d a
undamen al,
y
luego
ué
coloca
da
la
ie a
de
las
zonas
gallegas
an es
mencionadas.
El
ac o
inalizó
poco
después
de
las
13.
LA
FIESTA
DE
SANTIAGO
Tu o
e ec o
anoche
en
el
Tea o
A eneo
la
ies a
a ís ica
o ganizada
po
el
Cen o
Gallego
pa a
celeb a
la
es i idad
de
San iago
Após ol.
La
sala
cong egó
una
nume osa
y
ca ac e izada
concu encia
de
la
co
lec i idad
española,
p esidida
po
el
embajado ,
D.
Rami o
de
Maez u,
y
miemb os
de
la
Embajada.
Se
inició
el
p og ama
con
la
eje
cución
del
Himno
Nacional
A gen i
no
y
la
Ma cha
Real
Española,
des-
j
32
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
pues
de
lo
cual
un
nume oso
co o
can ó
el
Himno
Gallego.
Luego,
la
compañía
Ri e a-De
Ro
sas,
que
ac úa
en
esa
sala,
puso
en
escena
la
comedia
en
dos
ac os
de
Lina es
Ri as
“
Coba días
”
,
que
ué
muy
celeb ada.
El
P esiden e
del
Cen o
Gallego,
D.
Lau eano
Alonsopé ez,
p onunció
después
b e es
palab as
pa a
elogia
la
acción
de
algunos
socios
del
cen
o,
a
quienes
la
ins i ución
había
hecho
obje o
de
sendas
dis inciones.
El
S .
Alonsopé ez
hizo
en ega
de
una
medalla
de
o o
a
D.
F ancisco
Vidal
y
es
de
pla a
a
los
seño es
Da id
Ba ios,
Se a ín
Míguez
y
Agus ín
Blanco,
que
son
los
miem
b os
de
la
ins i ución
que
han
hecho
el
mayo
núme o
de
socios.
El
cua e o
de
laúdes
Aguila
o e
ció
después
un
concie o,
en
el
que
ue on
pa icula men e
celeb adas
las
composiciones
“
Sona a
en
e
”
,
“
Có
doba
”
,
“
Sueño
in an il
”
y
“
Fies a
mo a
”
.
La
pa e
inal
del
p og ama
se
i u
laba
“
Unha
noi e
de
iada
”
y
es u o
o mada
po
in e esan es
cuad os
í
picos
de
música
y
baile
gallegos,
que
mo i a on
en usias as
aplausos
de
los
concu en es.
JOSE
Esc ibano
Público
Se
enca ga
de
la
I
T a ación
de
Suce
siones,
Venias
e c.
j¡|
|
Telé ono:
U uguaya
1550
ii¡
Cen al
l
!
,
íii
SARANDÍ
495
El
o zoso
a e izaje
del
“
Pája o
Ama illo
”
en
una
playa
san ande i-
na
ha
dado
pie
pa a
que
algunos
a i
cionados
a
compa aciones
hiciesen
ga
la
de
sus
conocimien os
y
sacasen
abundan es
consecuencias.
No
es
g ano
de
anís
a a esa
el
A lán ico
en
a ión;
pe o
hoy
no
iene
la
emp esa
una
impo ancia
excepcio
nal.
Sin
emba go
la
p ensa
ancesa
p esen a
la
hazaña
ealizada
po
sus
compa io as
como
algo
insupe able,
digno
de
se
can ado
po
excelsos
poe as
y
esculpido
en
monumen os
im
pe ecede os.
Conociendo
el
espí i u
ancés,
la
con a iedad
que
les
p o
ducía
la
ausencia
de
los
a iado es
e
nlos
uelos
asa lán icos
elizmen
e
ealizados
has a
aho a,
se
com
p ende
la
g an
aleg ía
de
que
dan
mues a
an e
el
ela i o
éxi o
log ado
po
Assolan
y
sus
compañe os.
Pe o
los
dia ios
españoles
no
se
han
quedado
a ás
de
los
anceses.
En
cuan o
los
colegas
mad ileños
supie
on
que
el
apa a o
pasa ía
p obable
men e
sob e
e i o io
español
ele-
Dos
Conduc as
g a ia on
a
odos
sus
co esponsales
del
no e
y
no oes e
pidiendo
in o ma
ciones
amplísimas.
Después
del
a e i
zaje
nada
se
esca imó:
las
meno es
palab as,
los
ges os
más
insigni ican
es,
los
hechos
más
i iales
de
los
a iado es
ue on
ecogidos,
publica
dos
y
comen ados.
No
se
hubie a
he
cho
más
si
de
a iado es
nues os
se
a ase.
Mejo
dicho,
si
ue an
com
pa io as
es
más
que
p obable
que
no
al a ían
en
algunas
in o maciones
los
comen a ios
dep imen es
a
que
es a
mos
acos umb ados
cuando
no
se
iun a
po
comple o
y
de
modo
o
undo.
Y
los
amigos
de
hace
compa acio
nes
eco daban
la
ecien e
hazaña
de
dos
a iado es
españoles
que
conmo ió
p o undamen e
al
ex enso
mundo
his
pano.
La
p ensa
ancesa
que
an
cui
dadosamen e
a iende
a
odo
lo
que
a
Amé ica
impo a
poco
menos
que
silenció
los
esonan es
iun os
al
canzados
po
Jiménez
e
Iglesias.
Se
lamen an
los
comen a is as
de
que
los
pe iódicos
españoles
no
ecue den
esa
ac i ud
de
sus
colegas
anceses.
El
p ime
impulso
es
el
de
aplaudi
a
quienes
piensan
así;
pe o
la
se e
nidad
eacciona
p on o
con a
la
mo
les ia
p oducida.
Cada
cual
se
con
duce
como
quien
es;
el
noble
ca ác
e
español
no
pe mi e
que
su
silen
cio
pueda
in e p e a se
como
esque
mo
po
una
desa ención
ecibida.
España,
ecibiendo
los
jus os
home
najes
que
se
deben
a
su
signi icación,
desconocida
o
inju iada,
no
ecue da
los
ag a ios
ecibidos
cuando
se
a
a
de
hace
jus icia
a
los
demás.
Eso
es
quijo ismo
pu o;
mas
al
quijo is
mo
que
lle amos
en
el
alma
debemos
las
más
bellas
páginas
de
nues a
his
o ia.
í
IVL
González
y
González
Suceso
de
¡
GONZALEZ,
SUAREZ
&
Cía.
CONSIGNATARIO
DE
CEREALES
Y
.■
FRUTOS
DEL
PAIS
Vd.
que
es
umado
y
conoce
lo
bueno,
|'|jí
p uebe
los
Tabacos
“
EL
TORO
”
i
“
HABANO
XX
19
Tipo
Blanco
U
RIO
NEGRO,
1658
MONTEVIDEO
RÍO
NOVO
XXX
”
X
Tipo
Neg o
No
ol ide;
exija
la
ma ca
$
“
EL
TORO
”
J
"
SU
AGRADABLE
BOUQUET
DELEITA
Y
SATISFACE
1!l1
!].
Ce ece ía
O ien al
S.A
CERVEZAS
LA
RUBIA
—
Cla a
LA
MOROCHA
.
—
Oscu a
LA
NEGRA
—
Neg a
SON
A
CUAL
MEJOR
Y
MEJORES
QUE
CUALQUIER
CERVEZA
IMPORTADA
GRAN
HOTEL
COLON
(PALACIO
GANOOS)
EL
MAS
MODERNO
DE
MONTEVIDEO.
LUJOSAS
INSTALACIONES,
ASCENSO
RES
ELECTRICOS.
DEPARTAMENTOS
PARA
NOVIOS.
SITUACION
INMEJORA
BLE
CON
TODAS
LAS
LINEAS
DE
TRANVIAS
A
SU
PUERTA.
---------------------
Calle
Rincón
esquina
Ba olomé
Mi e
PORTE
PAGADO
REVISTA
DEL
CENTRO
GALLEGO
AGENTES:
Dopne *
8
MISIONES
1472
MONTEVIDEO
PROXIMAS
SALIDAS
El
6
de
Agos o
apo
“
Cap.
No e
”
!
’
23
”
”
”
“
La
Co uña
”
”
29
”
”
”
“
M.
Sa mien o'
”
13
”
Se iemb e
”
“
Mon e
Oli ia"
"
19
”
“
Cap.
A cona
”
22
,
9i
“
Villaga cía
”
(Sal o
modi icaciones)
H.
S.
D.
G.
Cía.
Hambu go
Sudame icana
EXCELENTES
COMODIDADES
EN
TODAS
LAS
CLASES;
VAPORES
ESPECIALES
PARA
PASAJ.EROS
DE
TERCERA
CLASE
::
:
:
::
::
PASAJES
DE
LLAMADA
■
ACEITE
'
1
LIBERTAD
INDISPENSABLE
Pídalo
<%sa
p o eedo
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-« íS c:-
Talle es
G á icos
“
EL
DEMOCRATA"
I uzaingó
1510
—
Mon e ideo