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Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas

García Marín, Jorge

Abstract

En la 4ª Conferencia Mundial sobre las Mujeres, celebrada en Pekín en septiembre de 1995, patrocinada por las Naciones Unidas, en el documento “Las mujeres y los medios de comunicación”(<http://www.un.org/womenwatch/daw/beijing/plat form/me dia.htm>) se presentan varias reflexiones que inciden, por una parte, en incrementar la participación y el acceso de las mujeres a la expresión y a la toma de decisiones en y a través de los medios; y, por otra, en promover una imagen equilibrada y no estereotipada de ellas en los medios de comunicación. En este trabajo, partiendo de la constatación de la presencia de las mujeres en el campo científico, reflexionamos sobre la necesidad de una Base de Datos de Mujeres Expertas como magnífica posibilidad para visibilizarlas en el discurso mediático.

Full text

Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas Jorge García Marín Universidad de Santiago de Compostela / cpbo[email protected] Ab stract: In 4ª World Con fer ence on Women, held in Peking in Sep tem ber of 1995, and sponsored by the United Na tions, in the doc u ment “Women and the Mass me dia”, sev eral reflections that, on one hand, in sist on the in cre ment of women’s par tic i pa tion and the ac cess in the ex pres sion and de ci sion mak ing in and through the mass me dia, and on the other, they in sist on pro mot ing a bal anced and not ste reo typed im age of women in mass me dia. In this work, parting from the con fir ma tion of women in the sci en tific field, we make some re flec tions on the need of an Ex pert Women Data Base as a great op por tu nity to vi su al ize them in the me dia discourse. Key words: women, mass me dia, sci ence. Resumen: En la 4ª Conferencia Mundial sobre las Mujeres, celebrada en Pekín en septiembre de 1995, patrocinada por las Naciones Unidas, en el documento “Las mujeres y los medios de comunicación”(<http://www.un.org/womenwatch/daw/beijing/plat form/me dia.htm>) se presentan varias reflexiones que inciden, por una parte, en incrementar la participación y el acceso de las mujeres a la expresión y a la toma de decisiones en y a través de los medios; y, por otra, en promover una imagen equilibrada y no estereotipada de ellas en los medios de comunicación. En este trabajo, partiendo de la constatación de la presencia de las mujeres en el cam po científico, reflexionamos sobre la necesidad de una Base de Datos de Mujeres Expertas como magnífica posibilidad para visibilizarlas en el discurso mediático. Palabras clave: mujeres, medios de comunicación, ciencia. ISSN 1405-1435, UAEM, México, núm. 43, enero-abril 2007, pp. 13-38 I. Introducción1 El proyecto en el que se basa este trabajo justifica la necesidad de un directorio de mujeres expertas en la realidad gallega, para promover una imagen equilibrada de las mujeres en los medios de comunicación, que permita avanzar en la reducción de las brechas de las desigualdades en tre los géneros. Partiendo de la situación de las mujeres en el ámbito científico de la Unión Europea (UE), destacamos la importancia de “visibilizar” las cifras de ellas en ámbitos tradicionalmente masculinos como primer paso para combatir la diferencia y promover el cambio social a través del (re) conocimiento de las mujeres. Entrando en el análisis de la UE vemos algunas cifras que ilustran la situación de las mujeres en la universidad, en los centros de investigación, en las academias y en los premios; posteriormente los datos de la realidad española y gallega remarcan todavía más el androcentrismo del discurso legitimador del orden so cial. II. Análisis de la situación de las mujeres en la Unión Europea Los estudios de género en la UE se han centrado de manera muy es pe cial sobre las mujeres y la ciencia, ya que, como en todos los espacios socialmente más elevados, éste es uno de los ámbitos donde el desequilibrio en tre mujeres y varones es mayor. “En Europa, la historia de las mujeres en relación con la ciencia es insólita [...] La cuestión de las mujeres y la ciencia se trató por primera vez en los países nórdicos en los años ochenta [...] En los años noventa, el tema de la ciencia y la igualdad en tre los géneros ha llamado cada vez más la atención de los estados miembros” (Informe ETAN, 2003: 4). A lo largo de los noventa han ido apareciendo en varios países de la Unión Europea publicaciones de gran importancia que han contribuido a modelar políticas gubernamentales: –Reino Unido: The Ris ing Tide (1994) –Dinamarca: Ex cel lence in Re search (1995) –Finlandia: Women in Ac a de mia (1998) –Alemania: Rec om men da tions for Equal Op por tu ni ties for Women in Sci ence (1998). Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 14 1Proyecto dirigido por el profesor José Pérez Vilariño y por José Antonio de Padro Díez. Fruto de este interés creciente son las actividades realizadas por la Comisión Europea y otros organismos internacionales. A modo de ejemplo: la Comisión Europea ha organizado dos importantes conferencias sobre la mujer y la ciencia, una en 1993 y otra 1998, en las cuales se reunieron personalidades de la ciencia y quienes se interesan por la financiación y la administración de la ciencia y la política científica. Asimismo, en 1999 se reunieron en Bruselas las representantes de las redes europeas de mujeres científicas, quienes redactaron una declaración conjunta para pedir que la cuestión de la igualdad en tre mujeres y varones en la ciencia reciba con urgencia la atención que merece. El Consejo de Europa ha debatido recientemente un informe sobre el papel de la mujer en la ciencia y la tecnología, y ha identificado estos tres objetivos: –Mejorar la información sobre el puesto que ocupan las mujeres en la ciencia y la tecnología. –Mejorar el acceso de las mujeres a los estudios y carreras del ámbito científico y tecnológico. –Conseguir una mayor igualdad en las relaciones en tre varones y mujeres en la sociedad. De igual modo, el Consejo Científico Internacional y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) trataron el tema en la Conferencia Mundial sobre ciencia que se celebró en Bu da pest en 1999. En estos informes, de bates y discusiones de los Estados miembros, la UE y otras entidades, se observan algunos temas comunes. La UE debería hacer uso de estos trabajos y no quedarse rezagada en los esfuerzos por abrir la ciencia a las mujeres (ibid.: 4-5). Hace realmente poco tiempo que se ha despertado una voluntad política que trata de conocer y de afrontar la situación que viven las mujeres en los diferentes ámbitos de la vida so cial y, de manera par tic u lar, en el ámbito científico. Uno de los aspectos que ha contribuido a considerar seriamente el tema del equilibrio en tre mujeres y varones es la conciencia de las amenazas que surgen de la escasez de mujeres en el ámbito científico. El Informe ETAN las de fine como amenazas a la equidad, la excelencia, la eficacia y el rendimiento: –Equidad: la discriminación por razón de género constituye una violación de los derechos humanos; –excelencia: la escasa representación de las mujeres perjudica la excelencia; Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 15 –eficacia: el envejecimiento de la población exige que se considere a los jóvenes científicos de ambos géneros; y –rendimiento: educar y formar a las mujeres para el mundo científico y renunciar a sus capacidades es un derroche (ibid.: 2). Fruto de esta conciencia es el esfuerzo que se ha realizado para conocer la situación real en la que viven las mujeres, porque sólo a través de este conocimiento de los hechos se pueden tomar medidas adecuadas, con el fin de equilibrar la desigualdad en tre mujeres y varones allí donde ésta exista. En tal sentido, se han emprendido acciones políticas y de estudio. En tre la acciones políticas, el Consejo de la Unión Europea en 1994 aprobó una resolución en la que invitaba a los Estados miembros a: –Revisar los mecanismos establecidos de recogida de estadísticas desagregadas por sexo; –comprometerse en el diálogo propuesto por la Comisión sobre las políticas aplicadas en los Estados miembros; y –perseguir el objetivo de la igualdad en tre mujeres y varones en la ciencia haciendo uso de los medios adecuados (ibid.: 3). En tre las acciones de estudio y conocimiento de los datos re ales, la Comisión Europea ha encargado la realización de una serie de estudios que están teniendo una gran repercusión. Destacamos los tres que consideramos más importantes y otro que ofrece las últimas estadísticas sobre el tema: –Osborn, M. et alii (2001), Política científica de la Unión Europea. Promover la excelencia mediante la integración de la igualdad en tre géneros, Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas (OPOCE), Luxemburgo, p. 157 (conocido como Informe ETAN-Eu ro pean Technology As sess ment Net work). Orig i nal inglés: (2000) Sci ence Policies in the Eu ro pean Un ion: Pro mot ing Ex cel lence through Mainstreaming Gen der Equal ity, OPOCE, Luxemburgo, p. 157. –Rees, T. (2002), Na tional Pol i cies on Women and Sci ence in Eu rope. A Re port about Women and Sci ence in 30 Coun tries, OPOCE, Luxemburgo, p. 140 (conocido como El Grupo de Hel sinki sobre mujeres y ciencia). –Rübsamen-Waigmann, H. et alii (2003), Women in In dus trial Re search: A Wake up Call for Eu ro pean In dus try, OPOCE, Luxemburgo, p. 64 (conocido como Informe WIR). Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 16 –Comisión Europea (2003), She Fig ures 2003. Women and Sci ence. Sta tis tic and In di ca tors, Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas (OPOCE), Luxemburgo, p. 118. El Informe ETAN dedica un capítulo a “la participación ac tual de las mujeres en la ciencia”,2 a partir de los escasos y heterogéneos datos existentes. Por los datos recogidos se observa que, tras superar serias barreras con la ayuda de la ley y planes especiales, “las mujeres están empezando a avanzar en la ciencia, la ingeniería y la tecnología, pero lo hacen lenta mente. No participan en la misma medida en todas las disciplinas, y, cuando lo hacen, se quedan en los niveles inferiores. Además, en algunos cam pos están perdiendo terreno. Las cifras ofrecen una imagen sorprendente de exclusión y segregación” (ibid.: 7). Y advierte, a continuación, que la falta de estadísticas e indicadores sobre la igualdad en tre géneros constituye un problema. Para darnos cuenta de la importancia de las estadísticas, quisiéramos presentar dos tipos de información que, sin duda, son significativos. Uno tiene que ver con la idea muy extendida y generalizada, según la cual las mujeres han llegado tarde a la universidad y es “nor mal” que su presencia, tanto en el mundo universitario como en el de la investigación en gen eral, sea tan escasa. Se suele afirmar que el desequilibrio en tre las mujeres y los varones que se dedican a las ciencias en las universidades se debe a que ellas se han introducido en la carrera científica hace relativamente poco. “Sin embargo, las cifras correspondientes a Italia demuestran que incluso en tre las cohortes más jóvenes la cuestión del género sigue marcando una gran diferencia” (ibid.: 14). Y esta diferencia es a fa vor de los hom bres: Las catedráticas de menos de 40 años significan 10% frente a 90% de los hombres. Las profesoras adjuntas de menos de 35 años son 20% frente a 80% de los hom bres, y las investigadoras universitarias de menos de 30 años rondan 30%. Estas diferencias varían según las disciplinas. Conviene, sin em bargo, señalar que la creciente representación femenina en las posiciones inferiores responde a la lógica de la pirámide. Por su parte, el grado de cierre o de apertura sólo se puede estimar de forma Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 17 2Conviene señalar que el Informe ETAN, cuando habla de “ciencia”, lo usa en sentido amplio “e incluye las ciencias sociales, la ingeniería, la tecnología y la informática”. Ibid., p. XI. dinámica, esto es, analizando las modificaciones a lo largo de periodos temporales. En cuanto a la valoración del ritmo de convergencia, éste depende del criterio de referencia. En un recuadro con el título “A la espera de la igualdad”, este informe presenta los resultados de otro estudio de gran interés, en el que intenta dar respuesta precisamente a este estereotipo de la infrarrepresentación de las mujeres en los niveles superiores de las carreras profesionales científicas, porque han empezado a dedicarse a la investigación más recientemente que los hom bres. Pero, ¿es eso cierto? Se estudió un grupo de 1,088 per so nas investigadoras experimentadas (78% hom bres y 22% mujeres) del Consejo Nacional de Investigación de Italia, que habían accedido a su puesto el mismo año: 1988. Su promedio de edad era de 42 años y medio. El propósito del estudio era ver cuántos hom bres y cuántas mujeres ocupaban el puesto su pe rior de di rec tor/a de investigación diez años más tarde: “Pues bien, el 26% de los hom bres y sólo el 12.8% de las mujeres habían alcanzado dicho puesto, con lo que se confirma que, aun partiendo de la misma situación, los hom bres tienen una probabilidad de ascenso su pe rior a la de las mujeres. El desequilibrio era mayor en el nivel su pe rior de la carrera: de los doscientos cuarenta directores/as de investigación, el 88% eran hombres y el 12% eran mujeres” (ibid.: 15). Esta situación tiene obviamente que ver con otros ámbitos sociales y no sólo el científico. El otro tipo de información tiene que ver con los sistemas de evaluación por pares (per sonal científico que examinan a científicos/as, profesores y profesoras que examinan a sus colegas). Existe la creencia de que este tipo de evaluaciones tiende a ser neutro, premiando objetivamente los méritos de los candidatos/as, y de que deben estar por encima de cualquier prejuicio consciente o inconsciente. Sin em bargo, un estudio realizado recientemente en Suecia por las científicas Chris tine Wennerås y Agnes Wold (1997), con el título “Nep o tism and Sex ism in Peer Re view” (Nepotismo y sexismo en la evaluación por pares) puso de manifiesto los defectos del sistema. Las autoras, amparadas en la ley sueca que permite acceder a los documentos públicos, intentaron investigar el proceso de evaluación del Consejo Sueco de Investigación Médica y averiguar por qué la probabilidad de un hom bre de obtener un puesto posdoctoral doblaba a la de una mujer. Se centraron en las candidaturas a puestos posdoctorales presentadas en 1995 (52 mujeres y 62 hom bres). Los evaluadores del Consejo de Investigación Médica puntuaron la “competencia científica” de los candidatos en una escala del 0 al 4. “Las puntuaciones medias de la Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 18 competencia científica de las mujeres fueron inferiores a las de sus colegas masculinos. Usando análisis multivariables, constataron que tres factores independientes resultaban ser determinantes de puntuaciones elevadas en la “competencia científica”: –La productividad científica del candidato. –El sexo (a igual productividad, se asignaban a los candidatos masculinos puntuaciones superiores a las que recibían las candidatas). –Relación con algún miembro de comité de evaluación (a igual productividad, los candidatos/as en esta situación que, por ejemplo, habían sido tutorizados/as por uno de los evaluadores, obtenían mejores puntuaciones). “Comparando a una investigadora con un investigador masculino medio, la científica tenía que ser 2.6 veces más productiva para que ambos fueran considerados igualmente competentes” (ibid.: 33-34). El estudio causó una amplia reacción y tuvo consecuencias concretas: fue sustituido el Comité de administración del Consejo Sueco de Investigación Médica, en parte a causa del estudio Wold-Wennerås, se aumentó la proporción de evaluadoras y se introdujeron directrices y métodos de con trol estrictos para reducir las injusticias en el procedimiento de evaluación. El resultado fi nal fue una mayor equidad y, por lo tanto, una mayor calidad en la elección de los beneficiarios de ayudas y los titulares de puestos. Otro fac tor clave en la mejora del sistema de evaluación por pares del Consejo de Investigación Médica fue el aumento de la transparencia en el proceso de evaluación: ahora se comunican a cada candidato los resultados que ha obtenido y se conoce la identidad de los evaluadores (ibid.: 34). Pueden bastar estos dos ejemplo para hacernos comprender la importancia de los datos estadísticos, que permiten conocer la realidad, adoptar medidas y hacer un seguimiento del cumplimiento de las mismas. A esta lógica responde la reciente creación de grupos de investigación sobre las diferencias en tre mujeres y varones, así como la realización de este mismo estudio. Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 19 Aunque el contexto es distinto, recogemos aquí una afirmación del doc tor Asenjo, M. A.: “Mejora lo que se mide, evalúa y reconoce”.3 Creemos que un buen camino es: ‘medir’ estadísticamente cuál es la situación en tre ambos sexos en los diferentes ámbitos de la sociedad, ‘valorar’ y ‘reconocer’ la situación, evitando limitarse a las simples sensaciones. III. Las mujeres en las universidades Teniendo en cuenta los datos sobre las mujeres de las universidades comunitarias, el Informe ETAN presenta este resumen de la situación: –En muchos países, el 50% de los estudiantes de primer grado son mujeres; –las mujeres suelen abandonar la vida académica an tes de conseguir un cargo (como tit u lar, si existe) (gráfico 1); –cuanto más alto es un puesto en la jerarquía, menor es el porcentaje de mujeres que lo ocupan (gráfico 1); –el porcentaje de catedráticas es muy bajo y oscila en tre el 5% de los Países Bajos y el 18% de Finlandia (cuadro 1); –las disciplinas con menos mujeres en la mayoría de los países, como la física teórica, suelen ser las más valoradas (ibid.: 8). También en la UE se observan profundas disparidades en tre sexos en la elección de las diferentes alternativas que ofertan las universidades, como hemos visto que sucede en la realidad española y gallega. Las mujeres tituladas destacan en las áreas de educación, ciencias de la salud, humanidades y ciencias sociales, y son minoría en ingenierías y ciencias, matemáticas e informática.4 El gráfico 1 re pro duce el efecto denominado en inglés leaky pipe line o de filtración constante a través de una conducción agrietada: el sistema Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 20 3Asenjo, M. (2000), “La organización hospitalaria del futuro”, en V Jornadas de Gestión y Evaluación de Costes Sanitarios, Bilbao, pp. 295-301. 4 Cfr., Rübsamen-Waigmann, H. et al. (2003), Women in industrial research: a wake up call for european industry, Luxemburgo: OPOCE, pp. 11 y 12; European Commmission, (2003), She figures. Women and science. Statistic and indicators, Luxemburgo: Office for Official Publications of the European Communities, pp. 43-46. universitario pierde sistemáticamente mujeres a lo largo de la carrera profesional: Las mujeres abandonan el mundo académico a un ritmo muy su pe rior al de los hom bres [...] Actualmente, la proporción de hom bres y de mujeres en tre los estudiantes de licenciatura es bastante sim i lar en los seis Estados miembros cuyos datos se exponen. Sin em bargo, la proporción de mujeres disminuye acusadamente en los estudios posdoctorales, donde empieza la trayectoria profesional. A medida que se van subiendo peldaños, la proporción de mujeres disminuye. El menor número de mujeres, tanto a nivel post doc toral como en los posteriores a éste, se ha atribuido a una “grieta” (ibid.: 13). El hecho de que figuren en cabeza países relativamente atrasados y con un estereotipo de tradición sexista como los mediterráneos, especialmente Turquía y Por tu gal, debe alertarnos y obligarnos a analizar e interpretar los datos con gran cuidado y rigor. Los estudios comparados requieren datos homologados, sobre todo cuando sabemos que existen marcadas diferencias según el ámbito de especialización. Cifras recientes muestran un reducido número de mujeres en los puestos directivos de las universidades europeas (ibid.: 15): –En Francia, en 1999 sólo 4.5% (4/88) de los uni ver sity pres i dents eran mujeres. –En Alemania, 5.0% de los rectores son mujeres (11 de 222 en 1998), así como 5.3% de los pres i dents (4/75), 11.2% de los pro-rec tors (41/365), 17% de los vice pres i dents (19/111) y 10.8% de los chan cel lors (30/277). –En España, en 1999, 1.6% (1/61) de los rectores/as y 9.8% (6/61) de los vicerrectores/as eran mujeres. –En los Países Bajos, 5% (2/40) de los miembros de consejos universitarios (pres i dent, vice pres i dent, rec tor) son mujeres. –En Suecia, en cambio, 18% (7/38) de los rectores/as son mujeres. –En el Reino Unido, 5% de los vice chan cel lors (5/104) son mujeres. La quinta parte de los col leges de Cam bridge (6/30) están regidos por una mujer, así como 15% de los de Ox ford (6/39). En gen eral, son pocas las mujeres que ocupan puestos superiores de gestión en las universidades. Este hecho tiene una serie de consecuencias que juega en con tra de las mujeres: éstas no asisten a los de bates, en los que se toman decisiones políticas, por eso no pueden plantear alternativas Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 21 Respecto al primer punto, la visibilidad de las mujeres en áreas en las que ellas son mayoría, un buen ejemplo lo constituye el cam po de la Judicatura. Comenzamos analizando la situación de las mujeres en los estudios de derecho, para luego conocer los datos relativos a la carrera ju di cial. En el gráfico 2 se observa la evolución de las mujeres matriculadas y tituladas en un periodo de quince años. En el curso 1985-1986 se parte de una situación paritaria en la distribución por sexo, tanto en el caso del alumnado matriculado como del titulado en derecho; después de estos años las mujeres se han situado quince y diecisiete puntos porcentuales, respectivamente, por encima de los varones. Veamos la situación de las mujeres en la carrera ju di cial:11 en concreto las juezas, a diciembre de 2002 (gráfico 3). En España, las juezas (68.6%) representan algo más de dos de cada tres jueces. En Galicia, la proporción de juezas es más elevada (77.4%) que en España. La pregunta ahora sería: ¿cuántos jueces hom bres salen responsabilizándose de los sumarios más “mediáticos”?, ¿cuántos nombres de juezas y jueces españoles podemos decir? Sin duda, nunca podríamos imaginarnos que la proporción de juezas era tan fa vor able para las mujeres, ya que las estructuras de nuestro inconsciente, condicionadas por el poder de los mass me dia nos ofrecen una realidad ficticia en sus discursos, más allá de los mecanismos ocultos que permiten a los jueces varones apropiarse de los sumarios que tienen más capacidad de impacto (terrorismo nacional e internacional, tráfico de drogas, escándalos económicos, etcétera). El dominio masculino, ya refiriéndonos a nuestra segunda dimensión de reproducción, lo vemos claramente en la presencia de mujeres en las Reales Academias Gallegas, en las medallas y en los premios (también podríamos referirnos al número de mujeres catedráticas en las universidades, en la política lo cal y autonómica, en los órganos de dirección de los principales medios de comunicación, en grupos de investigación de las tres universidades de Galicia relacionados con el International Cen ter for Sci en tific Re search, etcétera). Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 28 11Los datos relativos a la carrera judicial que se presentan a continuación han sido elaborados por Dña. Isabel Durantez Juiz, Magistrada Jueza del Juzgado de Instrucción núm. 1 de Vigo; ha utilizado como fuente el Escalafón de la Carrera Judicial a diciembre de 2002. De las instituciones que representan la cultura, la ciencia y la sociedad gallega hemos conseguido información de las personalidades componentes de la Ac a de mia Galega das Ciencias,12 de la Real Ac a de mia de Mediciña e Ciruxía de Galicia13 y de la Real Ac a de mia de Belas Artes Nosa Se ñora do Rosario.14 Asimismo, hemos obtenido información de todas las personalidades componentes del Consello da Cultura Galega. La presencia de las mujeres en las Academias es muy reducida (gráfico 4). –En la Ac a de mia Galega das Ciencias no hay ninguna mujer en la junta de gobierno; no hay ninguna académica numeraria de 22 académicos/as y sólo hay una mujer académica correspondiente de 20; en to tal hay una mujer en tre 52 personalidades. –En la Real Ac a de mia de Mediciña e Ciruxía no hay ninguna mujer en la junta de gobierno; hay una mujer miembro de número y de honor en tre 36 académicos/as; en to tal hay una mujer en tre 47 personalidades. –En la Real Ac a de mia de Belas Artes Nosa Se ñora do Rosario, una mujer es presidenta de la junta de gobierno, hay dos académicas numerarias y dos correspondientes; en to tal hay cinco mujeres en tre 44 personalidades. Así pues, las mujeres no suelen formar parte de las jun tas de gobierno de las academias —si bien hay excepciones honrosas— y su presencia como académicas numerarias es meramente tes ti mo nial. Conviene observar que el nombramiento de académico/a suele ir acompañado de un elevado reconocimiento so cial y requiere, por lo tanto, una cierta edad. Este hecho contribuye a restringir la presencia de mujeres, sobre todo en aquellas disciplinas a las que han tenido un acceso más tardío. Si consideramos los componentes del Consello da Cultura Galega,15 no hay ninguna mujer en tre los car gos directivos, es decir, de la Comisión ejecutiva y de la Gerencia; no hay ninguna mujer como coordinadora de alguna de las 12 secciones en que está organizado el Consello, ni de las 17 comisiones técnicas que cuentan con coordinación; hay una mujer en tre 25 miembros electos del Pleno. Si tenemos en cuenta sólo los miembros Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 29 12 <http://www.ragc.cesga.es/Academia>. 13 <http://www.ramycga.org>. 14 <http://www.canalcoruna.com/academia1.asp>. 15 <http://www.consellodacultura.org>. de todas las secciones, comisiones técnicas y archivos, sin considerar las per so nas que ostentan una coordinación ni los car gos directivos, las mujeres representan 9.8% frente a 90.2% de los varones. En tre todas las personalidades componentes del Consello da Cultura Galega, las mujeres significan 8.7% (gráfico 5). Hemos analizado las personalidades gallegas que han recibido un reconocimiento a través de las Medallas de Galicia16 que se entregan anualmente el 25 de julio (día de Galicia) en un acto solemne y que pretenden distinguir a per so nas o instituciones que destacan “por sus méritos al servicio de la comunidad gallega en cualquier aspecto de la vida so cial, cul tural o económica”; se han recogido los datos de los tres tipos de medallas, sin distinción: Ouro, Prata e Bronce, concedidas a título individual. Quedan excluidas, por lo tanto, las instituciones, los colectivos o empresas que han recibido tal reconocimiento. También analizamos las personalidades que han recibido las Medallas Castelao.17 “Con esta medalla —creada en 1984 para conmemorar el re torno a Galicia de los restos de Alfonso Dan iel Rodríguez Castelao, el 28 de junio de aquel año— el Ejecutivo Autonómico dis tingue a aquellos gallegos y gallegas que sean autores de una obra merecedora del reconocimiento de su pueblo, en el cam po artístico, literario, doc trinal o de cualquier faceta de la vida humana. En este sentido, la Medalla Castelao, pretende servir de ejemplo a la obra de aquellos gallegos que deben ser guía de futuras generaciones que quieran seguir engrandeciendo la realidad de Galicia”, como reza en el decreto por el que se con cede dicha medalla. Comenzamos con las Medallas de Galicia. Hemos recabado la información desde el año 1991 hasta 2003; du rante estos 12 años, las mujeres premiadas representan 8.8% de un to tal de 294 personalidades. Si tenemos en cuenta la evolución a lo largo de estos años, no se nota una toma de conciencia clara respecto al papel de las mujeres en la realidad so cial, cul tural y económica de Galicia (gráfico 6). En los dos últimos años, han recibido la Medalla de Galicia tres mujeres frente a 43 varones. Hay referencias sobre la profesión de las premiadas sólo en los tres últimos años: una política, una fotógrafa, una cocinera, una religiosa, una Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 30 16<http://www.galiciadigital.com/psd/Instituciones/Instituciones/xunta/premios_ distinciones>. 17 Ibid. empresaria de hostelería, una empresaria del sec tor de restauración y una peluquera; al no disponer de datos de las anteriores ediciones, no es posible conjeturar conclusiones; pero, tal vez, sea útil señalar que estos reconocimientos pueden ser también una buena ocasión para ofrecer a la sociedad gallega una imagen más abierta, plu ral y menos estereotipada de las mujeres gallegas. Las mujeres gallegas tienen una mayor presencia en las Medallas Castelao. Las mujeres que han recibido la Medalla Castelao desde 1984 hasta 2003 representan 14%. Sólo tres años después de su creación fue premiada una gallega (1987); desde este año hasta 1992, solamente había una mujer premiada cada año. En 1993 y en 2001 no fue premiada ninguna mujer, y en 2003 nos encontramos por vez primera con un equilibrio en su distribución: recibieron el premio cuatro mujeres y cinco varones (gráfico7). El 17 de mayo, Día das Letras Galegas, en el transcurso de un acto institucional se dictamina el Premio das Letras e das Artes de Galicia que fue creado en 1994 por la Xunta de Galicia, con la finalidad de “recompensar la la bor de las per so nas que con su trayectoria creativa contribuyeron a la conservación, expansión y engrandecimiento de la Cultura gallega en cualquiera de sus ámbitos y múltiples manifestaciones”. Du rante estos ocho años ha sido galardonada una sola mujer (12.5%) frente a siete varones.18 El jurado está formado por un presidente y ocho vocales, todos ellos hom bres; la única mujer es la secretaria. Con los Premios Galicia de Comunicación han sido galardonadas 31 personalidades a título in di vid ual desde el año 1991 al 2003. Sólo hay una mujer galardonada (3%) frente a 30 varones.19 Asimismo, hemos conseguido la información de los últimos siete Premios de la Fundación Premios da Crítica Galicia, que nos permite comparar la composición por sexo de las per so nas premiadas y de los miembros de los diferentes jurados. En estos siete años, de las 48 personalidades premiadas sólo siete han sido mujeres, es decir, 15% del to tal. Vemos, por un lado, la baja representación de las mujeres premiadas, así como los ámbitos en los que han sido concedidos. Resaltaríamos que en el ámbito Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 31 18 Ibid. 19 Ibid. mu si cal no ha resultado galardonada ninguna mujer en estos últimos siete años, y que el único premio otorgado a una mujer en investigación ha sido para una que desarrolla su actividad en el ámbito de las humanidades, en concreto, en geografía e historia. Ningún premio ha sido concedido a mujeres en las áreas científico-técnicas. IX. A modo de conclusión La Base de Mujeres Expertas no es la pan a cea ni la solución fi nal para la construcción simbólica de un nuevo orden de género. Simplemente es una medida más, que permite ofrecer, en una sociedad que se rige por un determinado modelo de vida, nuevas referencias de socialización. Con este directorio se dota a los medios de comunicación de una herramienta que posibilita la búsqueda de opinión experta en tre el colectivo de las mujeres, visibilizando el importante número de mujeres que en nuestra Comunidad Autónoma tienen méritos sobrados para ser consideradas expertas en la materia a la que dedican sus esfuerzos profesionales. Por último, es necesario resaltar que los datos estadísticos obtenidos de nuestro análisis de la situación de la presencia de mujeres en diferentes cam pos, no difieren de cuanto hemos visto en la UE para cada uno de los aspectos estudiados. En algunos casos, incluso, podemos afirmar que las mujeres en Galicia y en España tienen más presencia en la universidad, en los centros de investigación, en las academias y en los premios que en la UE. Hay que recordar, sin em bargo, que la presencia de las mujeres en muchos ámbitos importantes de la vida económica, política, so cial y cultural de Galicia y de España es aún muy escasa, y más escasa aún cuanto más nos acercamos a los cotas más elevadas de la jerarquía o de las categorías profesionales. Debemos insistir que, en la actualidad, hay mujeres preparadas en la casi totalidad de los ámbitos —si no en todos—, de modo que se puede contar con ellas para ejercer como expertas y, por lo tanto, ofrecernos una nueva gramática de orden so cial. Bibliografía Academia de Finlandia (1998), Women in academia: Report of the working group appointed by the Academy of Finland, Academia de Finlandia. Asenjo, Miguel (2000), “La organización hospitalaria del fu turo”, en V Jornadas de Gestión y Evaluación de Costes Sanitarios, Bilbao. Bund-Länder-Kommission für Bildungplanung und Forschungsförderung (1998) Frauen in Führungspositionen. Zweite Ergänzung zum BLK-Bericht ‘Förderung von Frauen im Bereich der Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 32 Wissenschaft’, BLK-Reihe ‘Materialien zur Bildungsplanung und zur Forschungsförderung’, vol. 68, Bonn: BLK. Centro de Estudios Sociológicos (2003), Segundo Informe sobre la situación de las mujeres en la realidad sociolaboral española, Ma drid. Comisión Europea (2003), She Fig ures 2003. Women and Sci ence. Sta tis tic and In di ca tors, Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas (OPOCE). Committee on Women in Science, Engineering and Technology (1994), The rising tide: A report on women and science, engineering and technology, Londres: HMSO. Consejo Superior de Investigación Científica (2001), “Estudio sobre mujeres investigadoras del CSIC”. Disponible en: <http://www.csic.es/#actividad>, Ma drid: Informes CSIC. Fernández, Carlos (2000), Gallegos del siglo XX, Coruña: La Voz de Galicia. 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Sus líneas de investigación son: roles de género, publicidad, sociología de la educación, servicios sociales. Sus más recientes publicaciones son: “Territorios semiotizados en publicidad: nuevos roles de género en el Mundo-REM”, en Estudios sobre mul ler e educación: aportacións desde Galicia, San ti ago de Compostela, 2003; “Educación y voluntariado en San ti ago de Compostela (España)”, en Educación, voluntariado y participación en la Unión Europea, Bar ce lona, 2003. Envío a dictamen: 24 de agosto de 2006. Aprobación: 20 de septiembre de 2006. Gráfico 1 Diagrama de ti je ras para la me dia de la UE en % (1998-1999) Fuente: DG de Investigación, C 5, Base de datos WIS, recogido de Eu ro pean re port on sci ence and tech nol ogy in di ca tors (2003). Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 34 Cuadro 1 Porcentaje de profesoras universitarias (diferentes categorías, todas las disciplinas)20 Actualizado a partir de Osborn (1998). Nota: Bélgica elabora dos se ries de estadísticas paralelas, una sobre la comunidad de habla francesa (Fr) y otra sobre la flamenca (Fl). (a) Las cifras correspondientes a Por tu gal sólo incluyen al per sonal académico que se dedica a actividades de investigación y desarrollo. Nota: Las fuentes de las cifras y las notas de la tab la se pueden consultar en el apéndice III. Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 35 20Rübsamen-Waigmann, H. et al. (2003), Women in industrial research: a wake up call for european industry, Luxemburgo: OPOCE, pp. 11 y 12; European Commmission, (2003), She figures. Women and science. Statistic and indicators, Luxemburgo: Office for Official Publications of the European Communities, pp. 43-46. Gráfico 2 Evolución del alumnado matriculado y titulado en Derecho en el Sistema Universitario de Galicia, por curso y sexo Fuente: Alumnado matriculado 1985-1986: Datos estadísticos de las Universidades de Galicia. Universidad de San ti ago. Servicios informáticos. Alumnado titulado 1985-1986: INE, Estadística de la Enseñanza en España. Nivel Su pe rior. Alumnado matriculado y titulado 2000-2001: INE, Estadística de la Enseñanza Su pe rior en España (curso 2000-2001). Gráfico 3 Jueces y juezas en España y Galicia, por sexo (diciembre 2002) Convergencia, núm. 43, enero-abril 2007, ISSN 1405-1435, UAEM, México 36 Gráfico 4 Distribución de las "personalidades" de las Re ales Academias Gallegas, por sexo Fuente: Datos recogidos en <http://www.ragc.cesga.es/Ac a de mia>, <http://www.ramycga.org> y <http://www.canalcoruna.com/academia1.asp>. Elaboración propia. Gráfico 5 Car gos y miembros de la Junta de Gobierno, Secciones, Comisiones y Archivos del Consejo de Cultura Gallega, por sexo Fuente: Datos recogidos en <http://www.consellodacultura.org>. Elaboración propia. Jorge García Marín. Mujeres, ciencia y medios de comunicación: posibilidades de un directorio de mujeres expertas 37