Rico
ZAPATO
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POTRI-
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CHAROLADO,
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11
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ZAPATO
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Bece o
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picado,
mo
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de
g an
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$
EN
CABRITILLA
BLANCA
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2.90
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1
3.90
CHINELA
pa a
SEÑORA
en
CA
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S
Y
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PIEL
SEDA
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Colo
S
10.80
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xxxxx
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xxxxxxxx:
Fe e e ía
KEGELER
Ri ada ia
365
-
-
Có doba
(XXXXXXXXXXXXXXXX
XXXXXMsX
x'XXXXXXX
-------
—
Baza ,
Pin u as,
Máquinas
Ag icoias
Banco
Español
del
Bío
de
la
Pla a
CASA
MATRIZ:
RECONQUISTA,
300
—
BS.
AIRES
Capi al
susc ip o
...............................................
$
100.000.000.
—
m/n.
Capi al
ealizado
...............................................
,,
98.875.380.
—
,
Fondo
de
ese a
...............................................
,,
49.380.452.
—
,,
Sucu sales
en
el
Ex e io :
Ba celona,
Bilbao,
Co uña,
Geno a,
Hambu go,
Lond es,
Mad id,
Mon e ideo,
Pa ís,
Río
de
Janei o,
San
Sebas ián,
Valencia,
Se illa
y
Vigo.
Sucu sales
en
el
In e io :
Adol o
Alsina,
Azul,
Bahía
Blanca,
Balca ce,
Có doba,
Dolo es,
La
Pla a,
Lincoln,
Ma
del
Pla a,
Mendoza,
Me cedes
(Buenos
Ai es),
Nue e
de
Julio,
Pehuajó,
Pe gamino,
Ra aela,
Ri ada ia,
Rosa io,
Sal a,
San
Juan,
San
Nicolás,
San
Ped o
(Buenos
Ai es),
San a
Fe,
San iago
del
Es e o,
T es
A oyos
y
Tucuman.
Agencias
en
la
Capi al;
Núm.
1,
Puey edón
185;
núm.
2,
Almi an e
B own
1201;
mím.
3,
Viey es
1902;
núm.
4,
Cabildo
2027;
núm.
5,
San a
Fe
2201;
ndm.
6,
Co ien es
y
Ancho ena;
núm.
7,
En e
Ríos
1145;
núm
8,
Ri ada ia
6902;
núm.
9,
Be na do
de
I igoyen
364;
núm.
10,
Be na do
de
I igoyen
1600.
CORRESPONSALES
DIRECTOS
EN
TODOS
LOS
PAISES
El
Banco
Español
del
Río
de
la
Pla a
con
su
ex ensa
ed
de
sucu sales
en
la
República
A gen ina
y
en
el
ex anje o,
es á
en
excelen es
condiciones
pa a
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su
clien ela
en
oda
clase
de
inicia i as
que
a o
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el
in e cambio
con
el
ex e io
y
con ibuyan
al
desa ollo
de
los
negocios
en
el
país.
ABONA
:
SUCURSAL
CÓRDOBA:
CUENTAS
CORRIENTES
.
.
.
ío
RIVADAVIA
esq.
ROSARIO
DE
SANTA
FÉ
Ase ade o
y
(Sa piníe ía
T)epósi o
de
jYíade as
del
país
Exis encia
pe manen e
de
pue as
y
en anas
ancisco
jGIsina
yG¡a.
Casilla
Co eo
4-0
Tjoule a d
iizmán
23
G
-288
■
Có doba
■■
Z
el
¿ ono
2011
Banco
Alemán
T ansa lán ico
Sucu sal
en
Có doba:
Calle
SAN
JERONIMO,
132
al
138
í
O icina
p incipal:
BARTOLOMÉ
MITRE
y
RECONQUISTA.
EN
BUENOS
AIRES
:
<
Sucu sal
Núm.
1:
CALLAO
y
CORRIENTES.
V
Sucu sal
Núm.
3:
Calle
LIMA,
1666
SUCURSALES
EN
:
La
A gen ina
:
Buenos
Ai es,
Bahía
Blanca,
Có doba,
Mendoza,
Rosa io
de
San a
Fé,
—
U uguay:
Mon e ideo.
—
Chile:
Valpa aíso,
San iago,
An o ogas a,
Iquique,
Concepción,
Valdi ia,
Temuco.
—
Pe ú:
Lima,
Callao,
A equipa.
—
Boli ia:
La
Paz,
O u o
—
España
Ba celona,
Mad id.
—
B asil:
Río
de
Janei o,
Sao
Paulo.
C/ S/V
M/VTRIjZ
Deu sche
Uebe seeische
Bank,
Be lín
El
Banco
se
enca ga
de
odas
clases
de
ope aciones
banca ias.
Emi e
gi os
sob e
odas
las
plazas
come ciales
del
mundo,
descuen a
paga és
y
le as
come ciales;
ab e
cuen as
co ien es
y
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depósi os
a
plazo
ijo
y
en
caja
de
aho os.
El
Banco
BONIFICA
en
Cuen as
Co ien es
..............................................
1
o/
0
a
plazo
ijo
.....................
....
.....................................
con encional
en
Caja
de
Aho os
sino
se
e i a
an es
de
dos
meses
desde
S
c/1.
10
..................................................
4
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«Jo ge
K. ug,
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.
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Reloje ía
—
Joye ía
—
A me ía
REY
HCRÍTIANOS
OOMRRA
VENTA
de
ALHAJAS
de
OCASION
POR
TODA
COMPRA
Y
COMPOSTURA
HECHA
EN
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CASA
SE
DA
SU
GARANTÍA
Haciendo
mención
de
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da emos
un
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DeSPGRTADOR
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m/n.
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Fe
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138
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“
La
Can áb ica
Fáb ica
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Colchones
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Especialidad
en
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Se
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pedido
de
la
campaña
Se
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A mazones
pa a
ca es
de
lonas
24
de
Sep iemb e,
373
—
Có doba
|
G an
T iun o
Cien í ico
J
Pa a
comba i
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en
pocos
días
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y
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las
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DE
MILAN
¿Que éis
Salud
y
Vigo ?
Tomad
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e
y
nu o
de
D .
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SCOLARI
FARMACIA
PIAZZA
Calle
24
de
Sep iemb e
y
Ri ada ia
“
La
P imi i a
”
Fáb ica
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C is al
de
Soda
La
única
en
ei
país
mon ada
con
odos
los
adelan os
mo
de nos,
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compe encia
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en
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como
en
p ecio,
con
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impo ado».
Se
mandan
mues as
a
quien
las
solici e.
Vélez
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1315
—
Telé ono
3899
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¿Quie e
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PIDA
PRECIOS
DE
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RIVADAVIA
70
TELÉFONO
3203
3K
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CORDOBA
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VILA
CASA
DE
CONFIANZA
25
de
Mayo
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Maipú
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Telé ono
3806
CÓRDOBA
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ANTONIO
RIVERO
Tejidos
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Me ce ía
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Rope ía
PARIS
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MANCHESTER
CÓRDOBA
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SASTRERIA
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Especial
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VILLA
DE
MALPICA
(CORUÑA)
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Jabón
«Campana
”
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Nues a
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A
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..............
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El
día
30
de
Oc ub e
p/pasado,
se
lle ó
a
cabo
en
los
salones
de
ac os
de
nues a
ins i ución
el
Xan a ,
que
nues
a
Comisión
Di ec i a
había
o ganiza
do
en
hono
de
la
p ensa
local.
Siendo
pa imonio
de
nues os
asociados
paga
con
demos aciones
de
simpa ía,
los
se icios
ecibidos
sin
ija se
en
iqui
ñuelas
pe sonales
que
an o
pe judican
a
las
sociedades
y
con
ellas
a
los
pue
blos.
Nues a
sociedad
egional
enía
con
aído
con
la
p ensa
de
es a
ciudad
una
deuda
de
g a i ud,
po
la
coope ación
an
desin e esada
p es ada
po
ella
a
nues o
cen o
desde
su
undación.
Sin
duda,
po que
es os
paladines
del
pe io
dismo
han
is o
en
el
Cen o
Gallego
de
Có doba,
la
g an
ob a
de
cul u a
que
paso
a
paso
es á
ealizando.
¿Cómo
paga
es a
deuda?
¿Cómo
demos a
a
los
pe iodis as
de
es a
Doc a
Ciudad,
nues o
más
since o
ag adecimien o?
Sen ándoles
a
nues a
mesa,
en
nues a
misma
casa,
que
es
la
de
ellos,
con
eso
los
gallegos
de
Có doba
pudie on
de
mos a
a
nues os
he manos
los
a gen
inos,
su
a ec o
y
amis ad,
haciendo
e
a
odos
esos
que
hablan
de
con a e
nidad
hispano-a gen ina
que:
«Ob as
son
amo es
y
no
buenas
azones.
Es u ie on
ep esen adas
los
dia ios
«Los
P incipios»,
«La
Voz
del
In e io »,
«La
Opinión»,
«El
Tiempo»
y
«El
Dia io
Español»
de
Buenos
Ai es,
de
pa iendo
en
cama ade ía
has a
las
die
ciocho
ho as
más
o
menos.
A
los
pos es
hizo
uso
de
la
palab a
o eciendo
aque
lla
demos ación,
nues o
ac ual
p esi
den e,
siguiéndole
en
el
uso
de.
la
misma
nues o
consocio
y
miemb o
de
la
J.
D.,
Don
Manuel
Rapalo,
siendo
ambos
muy
aplaudidos.
Con es ó
ag adeciendo
la
demos ación,
el
p esiden e
del
Cen o
de
Pe iodis as
seño
López
Cepeda,
e-
niendo
ases
de
elogio
pa a
el
Cen o
Gallego,
las
que
ag adecemos;
le
siguió
el
g an
o ado
Don
M.
Maciel,
edac o
de
«Los
P incipios»,
habiendo
enido
en
su
pieza
o a o ia
pasajes
muy
in e
esan es,
haciendo
his o ia
de
la
labo
de
los
Españoles
en
ie as
ame icanas,
in i ando
a
las
demás
sociedades
a
se
gui
po
el
su co
azado
po
nues o
Cen o.
Habla on
ambién:
el
Sec e a io
de
edacción
de
«La
Voz
del
In e io »,
seño
Be ón
de
As ada,
O iz
de
Gui
nea
y
o os,
es ando
odos
ellos
con es
es,
elogiando
el
p og eso
y
cul u a
de
nues a
ins i ución.
P esidía
la
mesa
el
seño
In enden e
Municipal,
eniendo
a
su
de echa
al
p esiden e
del
Cen o
y
a
su
izquie da
al
seño
don
Ped o
Mo ey a,
asiduo
concu en e
a
nues o
Cen o
y
gallego
enxeb e
que
no
se
ubo iza
po
habe
nacido
en
las
mon añas
de
la
bella
sue ia.
La
ies a
de
que
nos
ocupamos,
e
sul ó
un
e dade o
acon ecimien o
so
cial,
habiendo
nues o
Cen o
ce ado
con
b oches
de
o o
el
p ime
ciclo
de
sus
euniones,
dándonos
es os
éxi os
alien o
pa a
p osegui
nues o
anhelo
has a
deja
a
la
colec i idad
gallega
a
la
al u a
a
que
es
ac eedo a.
No
siendo
causa
pa a
impedi
de
lle a
a
cabo
nues o
ideal,
la
apa ía
y
mala
e
de
unos
cuan os
gallegos
de
pega
que
se
p oponen
pone
obs áculos
a
la
ob a
me i o ia
y
pa ió ica
emp endida
po
los
socios
de
es e
Cen o;
pe o
al
in
se
con ence án
esos
seño es
que
odo
lo
que
hacemos
es
po
Galicia
y
pa a
Es
paña
y
no
nos
a ed a án
mise ias
que
no
las
enemos
en
cuen a,
pues,
día
end á
que
con encidos
de
la
labo
emp endi
da
po
noso os,
abandonen
esa
ac i ud
sis emá ica
y
e ogáda,
an
de
iempos
^
an iguos,
y
nos
hagan
jus icia.
□
□
□
□
□
□
□□ □ □ □
□□
□
□
□
5
jabón
“
Re o me ^
Nues os
H
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oes
en
Alelilla
La
Ve dad
de
la
Gue a
Po
su
g an
in e és,
copiamos
la
si-
^
guien e
c ónica
del
en iado
de
«La
Voz
de
Guipúzcoa»
en
Melilla:
«Habíamos
p ome ido
ela a
con
de
alle
lo
ocu ido
en
Annual
al
gene al
Fe nández
Sil es e.
Y
amos
a
cum
pli
lo
p ome ido.
Aho amos
los
nomb es
p opios.
Nos
hemos
p opues os
no
da
nomb es
de
los
que
ue on
hé oes
y
de
los
que
de
ja on
de
se lo.
C eemos
que
nues a
me
jo
ac i ud,
pues
no
que iendo
adula
a
nadie,
no
que emos
ampoco
señala
es
ponsabilidades
ni
hace
acusaciones
que
se ían
an ipa ió icas
en
es os
momen os.
El
gene al
Fe nández
Sil es e
había
quedado
en
Annual
di igiendo
la
e i
ada
sob e
Igue iben.
Lo
odeaban
su
Es ado
Mayo .
He
mos
hablado
con
un
o icial
de
los
que
le
acompañaban.
Sil es e
es aba
absolu
amen e
anquilo.
A
las
angus iosas
p egun as
de
los
que
demandaban
ó denes,
espondía
el
comandan e
gene al,
con
una
son isa
calmada.
Pe o
los
que
le
conocían
adi inaban
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g an
o men a
que
se
desa ollaba
en
su
alma,
en
el
émulo
mo imien o
de
la
comisu a
de
sus
'labios.
Los
mo os
odeaban
la
posición.
Sus
dispa os
e an
ce e os,
y
sus
a aques,
iolen os.
Las
opas
se
e i aban,
pe seguidas
iolen amen e.
El
camino
quedaba
sem
b ado
de
cadá e es.
El
pánico
se
había
apode ado
de
odos.
Un
enien e
se
ace có
a
Sil es e:
—
Gene al,
¿quie e
que
salga
con
mi
sección
a
p o ege
la
e i ada?
Y
Sil es e
le
eplicó:
—
Es
inú il,
enien e.
Aho a
solo
nos
oca
e
si
podemos
sali
noso os.
Luego
llamó
a
su
hijo.
En
una
ca
ulina
esc ibió
unas
líneas,
las
ce ó
en
en
un
sob e,
y
en egándosela,
le
dijo:
^
—
Ve e
a
u
pues o.
Si
e
sal as
en
ega
es e
sob e
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Tulio.
No
lo
ab as.
Que
lo
conse e.
Y
le
ab azó
ue emen e.
Sólo
en on
ces
la
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asomó
al
os o
del
ge
ne al.
Unos
soldados
co ían
alocados.
Al
e los,
Sil es e
abandonó
el
pa
ape o
y
co ió
hacia
los
muchachos.
—
¿Dónde
ais
así?
—
les
p egun aba.
Los
soldados
no
le
obedecie on,
y
Sil
es e,
co iendo,
de u o
a
uno,
y
aga
ándolo
ue emen e,
le
lle ó
a
su
lado.
—
Espe a.
Aquí,
a
lucha .
El
soldado
se
a e ió
a
eplica le:
—
Es amos
pe didos,
mi
gene al.
—
¿Tienes
miedo?
—Sí
—
con es ó
el
soldado.
Sil es e
en onces
le
despidió
iolen
amen e,
diciéndole:
—
Ve e,
en onces.
En
Annual
solo
pue
den
queda
los
que
no
ienen
miedo.
Mien as
los
mo os
a acaban
Annual
en
núme o
supe io
a
cua o
mil,
Fe
nández
Sil es e
seguía
di igiendo
la
e i ada,
que
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adqui ido
el
máxi-
mun
de
deso den.
Indi e en e
al
i o eo
ho ible
de
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mo os,
ajeno
al
g i e ío
sal aje
y
gu al
de
los
i eños,
que
enso decían,
al
chi
lla ,
el
comandan e
gene al
hizo
que
odos
salie an
de
la
posición.
Quedaban
solo
en
el
educ o
unos
es
cien os
soldados
que
hacían
uego
con
sus
usiles
y
con
cua o
ama allado as
desde
el
pa ape o.
Po
el
lanco
de echo
quedaba
una
salida
donde
e a
menos
in enso
el
uego
de
los
si iado es.
Y
Sil es e
o denó
que
los
escien os
soldados
abandona an
ápidamen e
el
pa ape o.
Fué
un
momen o
de
una
emoción
in
desc ip ible.
.
Uno
de
los
soldados,
o denanza
de
Sil es e,
quiso
saca le
a
i a
ue za:
12
na a
“
Texaco
’
’
que
la
con empla,
al
paso
que
en
manos
del
mal ado
esul a
un
e o
a
sus
mal
sanos
p opósi os.
¡Cemen e io,
cemen e io,
mo ada
del
descanso
y
plan ada
de
mi os
y
cip e-
ses,
anquéame
u
en ada
que
en
us
calles
i adas
a
co del,
gua das
los
es
os
de
mi
amigo
San iagui o;
anquéame
la
en ada
que
no
engo
a
a e igua
lo
que
pasa
en
u
seno;
déjame
en a
pa a
deci
a
mi
amigui o
que
su
me
mo ia
es a á
siemp e
p esen e
en
mi
co azón,
y
en
luga
de
apa a
mi
is a
de
lo
que
pueda
eco dámela,
ama é
los
luga es
en
que
habi ó;
sus
amigos
se án
los
míos,
sus
ene ables
e a os
ado na án
las
pa edes
de
mi
habi ación:
lejos
de
hui
de
su
sepulc o,
en
él
quie o
medi a
la
agilidad
de
la
ida
humana
y
eanima
mi
e nu a
hácia
él;
déjame
deci le
que
p esen e
es a á
en
mi
me
mo ia
has a
que
mi
alma
aya
a
acom
paña
a
la
suya
en
la
egión
de
los
di un os.
ISIDORO
PALACIOS
Có doba,
26
de
No iemb e
de
1921.
En
una
oscu a
boa dilla,
húmeda
y
sin
un
c is al,
i e
Rosa
la
modis a
con
su
he mani a
Pila .
Cose,
cose,
la
p ime a,
cose,
cose,
sin
cesa ;
pues
la
o a
hace
seis
meses
que
en e ma
del
pecho
es á.
Po
la
en ana
en a
un
íío!.
.
..
—
Rosi a,
¡
no
cosas
más
!
¡si
yo
me
pusiese
buena
pa a
pode e
ayuda !.
..
.
¿Que
es
lo
que
e
dijo
el
médico?
le
oí
deci
que
es oy
muy
mal
y
que
debo
de
i
al
campo;
eso
e
dijo
¿ e dad?
—
¿Po qué
no
e
acues as?
debe
se
muy
a de
ya,
y
es á
haciendo
an o
ío!.
.
.
.
anda,
e
as
a
en e ma !.
.
.
.
Y
Rosa
no
oye
sus
súplicas,
piensa
solo
en
e mina ,
pues
en
casa,
i o
hay
un
cua o
ni
nada
más
que
empeña .
N?
1
Un
iejo
e de,
hace
días,
$
o ecióle
un
dine al;
^
pe o
a
que
cos o
¡
Dios
mío
!
^
ho o
le
da
el
eco da
^
lo
que
aquel
homb e
le
dijo;
^
y
ella
es
hon ada,
¡ca ay!
Todos
los
días
la
sigue,
^
a
donde
quie a
que
a,
i,
y
po
más
que
ella
le
diga:
^
seño :
dejeme
us ed
en
paz;
*
más
él
se
empeña
en
segui la
$í
y
no
sabe
que
hace
ya.
||
Aye ,
le
con ó
sus
penas
y
y
en
ez
de
inspi a
piedad,
$
le
exigió
el
sac i icio
¡j¡
con
más
empeño
y
maldad.
$
¿Qué
hace ?
¡Dios
mío!
$
mi
he mana,
mu iendo
es á
¡j¡
y
po
más
que
pido
al
cielo,
^
ni
que
come
engo
ya.
Á
V
Y
aquella
Rosa
an
buena,
$
de
una
hon adez
ejempla
sac i icóse
obligada,
^
po
soco e
a
Pila .
I
CARAY.
□□ □
n
□
□
□□□
□
□
□
□
□
□
□
Ve ba
“Ilde onso"
N©
TE
VAYAS
TODAVIA
...
Es a
es
mi
úl ima
palab a,
no
e
ayas
sin
oí la,
po que
quie o
que
comp endas
mi
dolo
cuando
e
ayas...
No
e
ayas,
no
e
ayas;
Ven
a
e
ab i
mi
he ida,
en
mi
dicha
a
despedi la,
ya
que
el
ma
de
mi
espe anza
pa a
siemp e
es á
sin
playas.
Si
e
as
mi
amo ,
e
ju o,
queda é
con
la
agonía,
con
el
ío
de
la
mue e,
con
la
duda
de
u
amo .
Mi
soñada,
mi
ado ada,
No
e
ayas,
e
lo
pido,
no
e
ayas
oda ía,
en
escúchame
siquie a
mi
ama gu a
y
mi
dolo .
Al
pensa
que
ú
e
ausen as
yo
me
paso
noche
y
dia,
sin
pode
calma
mi
llo o,
sin
pode
do mi
jamás.
Alma
mía
no ia
mía,
no
e
ayas
que
yo
e
amo,
que
yo
e
amo
oda ía,
como
nunca,
como
nadie
en
el
mundo
ama a
más.
Ven
y
deja
que
ecline
mi
cabeza
en
u
cabeza
en
y
déjame
que
bañe
con
mis
lág imas
u
en e.
Vida
mía
no ia
mía.
Ven
y
escucha
el
¡Ay!
pos e o
de
mi
ba ba a
is eza,
que
al
mo i
aunque
e
ue as
con
mi
mue e
indi e en e.
Mo i é
con
u
mi ada
bajo
el
cielo
de
us
ojos
queda án
pa a
«in
e e num»
en
us
manos
mis
despojos.
Vida
mía,
no ia
mía;
Mo i é
aunque
soñando
que
me
quie es
oda ía,
mo i é
con
el
consuelo
de
us
labios...
¡no ia
mia!
Cuando
el
en
al
pa i
lance
su
aullido
y
lances
despidiendo
u
mi ada,
piensa
an e
odo
mi
pe ju a
amada
que
en
ese
ins an e
queda é
encido.
Que
el
alma
de
un
cue po
se
hab á
ido
suje a
a
su
pasión,
encadenada,
a
esa
bó eda
azul
inesc u ada
y
que
ye o
mi
cue po
es á
endido.
Con
un
a o
emblo
en
la
mi ada
exhalando
un
adiós
pa a
la
amada,
que
me
a oja
a
i i ,
allá
en
lo
a cano.
Pa ido
el
co azón
den o
del
pecho,
el
c is al
del
eneno
ya
deshecho...
y
un
ime o
de
e sos
en
la
mano!
B
au is a
M
a asso
R
occa
.
Có doba,
No iemb e
de
1921.
14
Vinos
Opo o
y
Je ez
“
Copa
”
Memo ias
de
mi
iaje
Segunda
Pa e
Po
JOSÉ
CARBALLO
!
A
ie a
!
Obscu os
nuba ones
cub en
el
i ma
men o,
dando
al
día
un
aspec o
lúgub e.
Una
lige a
llo izna,
moja
la
cubie a
de
la
mo o a
que
nos
conduce
a
ie a
des
c ibiendo
al
cae
en
el
ma
sus
go as,
pequeños
e
innume ables
cí culos.
Al
desemba ca ,
mi
equipaje,
es
condu
cido
al
Edi icio
de
Viaje os
donde,
un
enien e
de
ca abine os,
después
de
e isa
su
con enido
en
una
o ma
b usca
y
o pe,
saca
de
su
in e io
una
caja
de
habanos
que
a
no
duda
hab á
hecho
humo.
A
la
salida,
changado es
de
ambos
sexos
se
dispu an
el
lle a
el
equipaje
con
g an
albo o o,
dando
mo i o
a
inciden es
sin
impo ancia.
Noso os,
nos
encaminamos
a
casa.
A
mi
paso
pa ece
qué
odo
se
ha
empeque
ñecido:
an es
las
calles,
me
pa ecían
más
la gas
y
anchas,
las
casas
más
g andes
y
así
;
las
pue as,
las
en anas,
e c.
Ya
ce ca
de
mi
casa,
eo
en
el
balcón
dos
niñas
;
en
una
econozco
a
mi
he
mana,
la
o a
¿
quien
se á
?....
A
la
pue a
de
calle
salen
cu iosas
e
cinas
que
en e adas
de
mi
llegada,
desean
conoce me
unas
y
e me
o as.
Ya
en
la
pue a,
subo
las
escale as
a
sal os
Desde
que
en é
en
casa,
son
an as
las
emociones
su idas
en
co o
iempo
que
su
na ación
me
se ia
imposible.
Después
de
ii
años
de
ausencia
ol ía
a
e
a
mis
pad es,
y
a
mi
mad e
en
que
es ado
:
una
en e medad
c uel,
a
ago ando
la
exis encia
de
aquella
muje
que
un
año
an es
su
obus ez
e a
en idiable.
¡
Pob e
mad e
mia
!...
Después
de
come ,
ecibo
la
isi a
de
a ios
amigos
de
la
in ancia,
depa iendo
con
ellos
b e es
momen os
sob e
cosas
de
Vigo
y
Amé ica.
Más
a de,
acompañado
de
mi
pad e,
-
siguiendo
una
de
sus
iejas
cos umb es,
nos
di ijimos
al
Ca é
Nue o.
“
En
el
Ca é
”
Al
ab i
la
pue a,
una
a mós e a
pesada
de
humo
hace
di icul osa
mi
espi ación
;
el
ecin o
es a
lleno
de
gen e
y
no
hay
casi
un
hueco
donde
me e se;
odos
juegan
al
dominó,
juego
an
popula
que
la
in
mensa
mayo ía
de
los
homb es
pasan
las
ho as
de
ocio
en
dicho
en e enimien o.
El
uido
p oducido
al
golpea
las
ichas
sob e
la
mesa
de
má mol
y
los
g i os
de
los
jugado es,
es
enso decedo .
Un
pianis a
de
anga
ejecu a
al
ondo
del
salón
una
can idad
de
piezas
de
mú
sica.
Rodea
el
en a imado
donde
es á
el
piano,
una
can idad
de
mesas
de
billa ,
donde
los
a icionados
se
en e ienen,
mien
as
un
núme o
c ecido
de
cu iosos,
dis
cu en
con
apasionamien o,
las
jugadas
de
unos
y
o os.
Después
de
oma
ca é
y
juga
un
buen
núme o
de
pa idos
al
dominó,
salimos
de
allí
;
y
sin
umbo
ijo,
caminando
po
una
y
o a
calle,
a
mi
pad e
enseñán
dome
las
no edades
que
pa a
mí
hay
a
nues o
paso.
“
E.a
Ciudad
”
Vigo,
es
una
ciudad
he mosísima
cons
uida
al
pié
Mon e
del
Cas o
;
su
ac i-
dad
come cial,
es
insupe able
en
la
egión
gallega,
posee
muchísimos
edi icios
mo
de nos
;
ob as
colosales
de
can e ía
de
una
a qui ec u a
o iginal,
de
aspec o
muy
bo
ni o.
Las
calles
son
pendien es
en
su
ma
yo ía;
así
que
de
an o
subi
y
baja ,
el
que
no
es á
acos umb ado,
no
desea
más
que
sen a se
a
donde
quie a
que
llegue.
Vol emos
a
casa
emp ano,
en e enién
dome
en
cha la
con
mi
mad e,
con e sa
ción
que
se
eanuda
después
de
cena
has a
las
dos
de
la
mad ugada
;
¡
iene
an as
cosas
qne
deci me
y
p egun a me...!
Al
le an a me
al
día
siguien e
ya
la
luz
del
sol,
dejábase
e
po
los
c is ales
de
la
en ana
del
ondo-
de
mi
habi ación.
Es
un
día
espléndido.
P on o
es oy
en
la
calle;
y
solo,
en
aleg e
co e ea ,
me
complazco
en
hace
e i i
los
hechos
más
insigni ican es
de
mi
in ancia.
Subiendo
la
calle
del
Place ,
sigo
al
Cas o
po
la
Ronda.
Ya
al
pié
del
mon e,
empiezo
la
ascensión
po
un
o uoso
ca
mino,
aspi ando
el
a oma
que
exhalan
los
á boles
y
la
ye ba,
aun
húmeda
es a,
po
el
ocío
de
la
noche.
Encuén ome
p on o
en
la
cima,
al
lado
del
cas illo
y
cua el
de
a ille ía;
desde
Ciga illos
“
Hoyo
de
ÍXlon e ey**
i5
allí
,
odo
es
encan ado ,
admi able
:
al
en e
ese
la
ciudad
en
masa
de
donde
se
des acan
sus
he mosos
edi icios,
la
ba
hía,
la
Guía
y
una
pequeña
co dille a
al
o o
lado
de
la
ía,
donde
se
en
muy
diminu as
las
casas
de
las
pequeñas
aldeas
que
pueblan
aquellos
ce os.
Dando
uel as
po
el
mon e,
no o
en
el
conjun o
de
la
eje ación
exube an e
que
me
odea,
la
al a
de
aquellos
co pulen os
pinos
que
han
sido
alados
sin
piedad,
a
causa
del
luc o
de
sus
dueños,
a
quien
poco
impo a
la
belleza
de
sus
pina es.
Hay
en
el
mon e,
muchísimas
casas
pa a
ai
desconocidas
y
an
boni as
....!
Llego
a
la
T aída
de
aguas
donde
me
de engo
un
buen
a o
;
haciendo
el
des
censo
po
el
ancho
camino
que
a
a
San
Roque.
C uzando
la
llanu a
donde
es á
el
cas
illo
San
Sebás ián
y
cua el
de
in an e ía
bajo
po
«
Los
Cas años
»
has a
el
Paseo
de
G anada
con
umbo
a
casa.
Llego
a
las
once;
mi
he mano
(que
me
espe aba)
me
con ida
a
oma
el
ape i i o
que
el
acos umb a,
asladándonos
al
«Ba
de
Blanco
»
en
la
A enida
Mon e o
R
íos
,
allí
nos
si en
ma iscos
de
a ias
clases
con
el
consabido
ino
blanco:
¡
que
pe
cebes
!
¡
que
neco as
!
¡
que
cama ones
!
—
ÜMás
pe cebes!
g i a
mi
he mano
y
al
a o
una
chica
lacucha
y
simpá ica,
pone
sob e
la
mesa
una
uen e
de
lo
pedido.
A
las
doce
y
media
ol emos
a
casa
dónde
se
nos
espe a
pa a
come .
Después
de
oma
ca e
en
el
Nue o
mi
pad e
y
yo,
nos
uimos
a
la
«
Alameda
»:
es e
es
un
paseo
he moso
aun
que
pe
queño;
a
ambos
lados
iene
he mosos
ja
dines
con
g an
can idad
de
ondosos
á boles.
Al
subi
del
paseo
al
ja dín,
de
.uno
de
los
lados,
es á
la
es a ua
del
hé oe
del
Callao,
Dn.
Cas o
Mendez
Nuñez;
y
en
el
ja dín
de
en en e
el
bus o
del
insigne
poe a
gallego
Cu os
En iquez.
Sen ados
en
uno
de
los
bancos
del
pa
seo,
oímos
la
Banda
Municipal
que
ejecu a
un
bas o
p og ama.
De
la
Alameda
subiendo
po
la
calle
Colón,
llegamos
a
la
del
P íncipe;
en
es a
úl ima,
en amos
po
donde
con e ge
con
la
o a,
en
la
he mosisima
A enida
de
U zaiz.
Todas
las
noches
en
la
calle
del
P íncipe,
hay
un
paseo
de
moda,
y
es
al
la
aglome ación
de
gen e,
que
en
el
es
pacio
de
cinco
o
seis
cuad as,
no
puede
ansi a
ehículo
alguno
a
su
ma cha
no mal,
Eos
no ios,
son
in al ables
a
es e
paseo
no u no
donde
an
acompañados,
de
pe so
nas
de
la
amilia;
gene almen e
an
jun as
a ias
niñas
del
mismo
ba io
y
las
que
no
ienen
no io,
hacen
lo
que
aqui
se
llama:
« i a
del
ca o».
Nos
unimos
a
la
muchedumb e
y
nos
dedicamos
a
da
uel as,
has a
las
9
V*
ho a
en
que
la
gen e
empieza
a
e i a se
y
las
luces
de
las
iendas
y
casas
de
ne
gocio
apáganse
dejando
la
calle
casi
a
obscu as
pues
solo
la
alumb an
de
echo
en
echo
los
ocos
del
alumb ado
pú
blico.
Con inua á.
CASA
INTRODUCTORA
—
Tejidos
-
Me ce ía
-
Rope ía
-
Somb e os
—
Ven as
po
mayo
y
meno
iiio
P opie a io
de
los
a amados
T úes
de
un
ancho
y
doble,
Ma ca
LA
ROSARINA
—
A
y
A
—
A
---
-
-------------
—
------------------------------------------
SIN
COMPETENCIA
-----------------------------------------------------------
-
-----
219
-
San
Je ónimo
-
231
—
Có doba
i6
Jabón
“
Campana
”
Olg> *->T-=
O
00
o
■■■
■
Encan ado
g upo
de
las
niñi as
Ma ía
del
Ca men,
So ía
y
To a
(Hijas
de
nues o
consocio
D.
Manuel
Oso io)
¡III
b
IPIIMII
b
II
b
IÍ
b
IIMII
b
I
íb
I
b
II
b
I
b
I
b
II
b
II
b
II
b
II
b
IIII
b
I
unonn
Recomendamos
Ci a
el
nomb e
de
es a
e is a,
a
odo
in e esado
po
alguno
de
los
a isos.
A
odo
socio
enga
p esen e
que
las
ins i uciones
i en
exclusi amen e
de
las
cuo as
de
los
mismos
y
de
su
pun
ualidad
en
hace las
e ec i as.
Que
odo
asociado
al
cambia
de
do
micilio,
debe
de
pasa
una
no a
po
esc i o
a
sec e a ía.
A
los
seño es
anuncian es
que
sus
espec i os
a isos
se
inse a án,
has a
que
o denen
lo
con a io
po
esc i o
a
la
adminis ación
de
la
e is a.
Que
cuando
un
socio
quie a
da se
de
baja,
lo
no i ique
po
esc i o
a
sec e a
ía.
A
odo
a icionado
que
quie a
o ma
pa e
en
el
cuad o
escénico,
se
ano e
en
la
lis a
que
a
al
e ec o
es á
a
disposi
ción
de
los
mismos,
en
sec e a ía
de
21
a
23.
Adquie a
odo
socio
su
co espondien
e
ca ne ;
odos
los
días
de
21
a
23
en
sec e a ía.
ha
p esen ación
en
odo
es i al
de
la
co espondien e
in i ación
sin
cuyo
equisi o
no
se
pe mi i á
la
en ada.
A
los
socios,
se
insc iban
en
el
co o,
cuyos
ensayos
han
empezado
bajo
la
A
di ección
del
maes o
seño
Blas
Ce dá.
«Jabón
Campana*
17
SUBLIME
AMOR
Po
WALDO
ISAIAS
SUAREZ
Buenos
Ai es,
Oc ub e
de
1921.
A
mi
since o
amigo
JOSE
M*
OTERO.
O
e o
:
El
homb e,
que
es
sob e
la
ie a
el
se
más
sabio,
él
que
odo
lo
quie e
y
el
que
odo
lo
puede;
se
é
de
con inuo
encido
po
el
se
más
débil.
Unas
eces
es
Sansón
y
lo
ence
Dalila;
o as
eces
es
Holo e nes
y
lo
ence
Judi h;
y
o as
eces
.......
A
í,
que
sabes
mi
is e
sec e o
dedico
es e
ema,
y
aunque
humildemen e
desa ollado,
dada
mi
i emedia
ble
pequenez,
me ece
que
poses
u
is a
en
sus
desali
ñados
englones
y
solo
deseo
ecue des
es
ob a
de
un
amigo.
W
aldo
I.
S
uá ez
.
¡unn
PKEGun ñ
hl
lec o
!
¿No
habéis
sen ido
agi a se
en
el
ondo
de
ues o
pecho
una
ib a
sin
nomb e;
no
habéis
sen ido
un
anhela
inquie o,
un
goce
dolo oso,
una
ansie
dad
sin
o ma;
no
habéis
enido
sueños
en
que
is eis
c uza
an e
ues os
ojos
una
o ma
aga,
desconocida
y
que
sin
emba go,
halaga
y
hace
sen i
el
des
pe a ....
?
EL
AUTOR.
¿
Qué
es
el
amo
?
¡Es e
nomb e,
lo
esc ibe
la
au o a
lo
dicen
se enas,
las
olas
del
ma
.....
el
a e
que
can a,
la
uen e
que
llo a
la
es ella
que
b illa,
el
co azón
que
ado a....
i i
es
la
dicha,
i i
es;
ama
....
1
«El
Amo »
es
la
emanación
más
dul
ce
del
co azón
humano.
Es
el
don
más
p ecioso
que
colocó
Dios
en
el
alma
de
las
c ia u as;
po
eso
de
él
nacen
las
más
san as
i udes.
Sin
el
amo ,
la
ida
se ía
pa a
la
humanidad
un
ánsi o
aún
más
ab u
mado ,
más
in e minable.
Nega le
en
absolu o,
ue a
disc epa
en
g an
mane a
del
lib o
de
la
azón.
Nega le
en
pa e,
ue a
ambién
desco
noce
has a
los
hechos
más
nimios
que
nos
enseña
la
expe iencia.
El
amo
es
cosmopoli a,
siendo
pa i
monio
no
solo
de
las
almas
p i ilegia
das,
sino
has a
de
los
se es
más
abyec os,
más
desg aciados;
solo
que
en
és os,
degene ado,
pe e ido,
se
haya
despo
seído
en
esas
i udes,
que
son
conse
cuencia
insepa able
del
amo
san o
que
como
he encia
bendi a
nos
legó
El
Má i
de
la
C uz.
El
ol ido
es
la
degene ación
más
e
pugnan e
del
amo .
Ea
simpa ía
es
como
los
dedos
de
la
mano,
se
ocan
pe o
no
se
con unden,
es
po
deci lo
así,
la
i
olidad
del
amo .
El
amo
no
pe e ido,
es
esa
ague
dad
dulce
y
consolado a;
ese
luido
mis e ioso
y
san o
que
sien en
las
al
mas
que
se
comp enden
y
comunican,
ese
no
sé
qué
imposible
de
de ini ,
pe o
que
subyuga,
ascina
y
egene a.
El,
es
calman e
de
nues os
pesa es,
as
de
los
cuales
en e emos
dias
de
u u a
glo ia.
El
dulce
a ec o
que
nos
conduce
a
la
pe ección,
mos ándonos
las
mise ias
de
la
ida.
El
luminoso
me eo o
que
luciendo
pe enne
en
el
al
ma,
i adia
ocos
de
e e na
luz,
allí
don
de
hay
una
lág ima
que
enjuga ,
una
pena
que
compa i ,
po que
él
inspi a
la
é,
la
espe anza
y
la
ca idad;
po que
él
ela
el
sueño
del
ie no
pequeñuelo
que
son ien e
en
el
lecho
de
la
in ancia
desconoce
las
penalidades
de
la
ida.
Po que
él
más
a de,
en
las
palab as
de
una
mad e,
disipa
las
nubes
de
is eza
que
obscu ece
la
elicidad
del
hijo
de
su
alma.
Po que
él
pone
la
elocuencia
de
la
inspi ación
en
la
men e
del
Poe a.
Po
que
él
guia
la
lamíge a
espada-
del
in
épido
gue e o
que
pelea
po
la
san a
independencia
de
su
Pa ia.
Po que
él
di ige
los
pasos
del
homb e
pa a
soco
e
al
homb e.
Po que
él
en
in
a
en uél o
en
el
suspi o
a
la
plega ia
que
Jabón
“
Campana"
iS
el
pob e
deshe edado
di ige
al
cielo
de
mandando
mise ico dia.
¡Desg aciados
los
que
no
sabiendo
domina
sus
pasiones,
desconocen
sus
ine ables
dulzu as...!...
¡Desg aciados,
sí!
po que
ellos
busca án
anquilidad
y
no
la
encon a án;
busca án
place es
y
sus
place es
se án
al
ez
espinas
punzado-
as
que
llenen
de
lu o
los
dias
de
su
míse a
exis encia
....
¡Ah!...
si
el
homb e
í olo
pa a a
en
su
insensa ez
la
e iginosa
ca e a
que
le
conduce
a
la
in elicidad,
y
di igiendo
una
mi ada
a
su
al ededo
quisie a
comp ende
que
las
mise ias
y
peque-
ñeces
de
la
ida
solo
se
endulzan
al
sac o
uego
del
amo ;
la
humanidad
li
gada
en onces
más
in imamen e
po
an
he mosa
cadena,
sob elle a ía
con
me
nos
duelo
y
is u a
el
ma
de
decep
ciones
que
sob e
ellas
pasan
como
un
e e no
ana ema:
más
el
homb e
egoís a
po
cos umb e,
suele
solo
ama
lo
ab
solu o
y
desdeña
o pemen e
la
ley
que
un
Dios
esc ibie a
con
ca ac e es
de
sang e
en
su
cadalso
a en oso.
¡Cuan
dulce
es
ama !...
¡Qué
ideas
an
pu as
se
unden
al
sua e
calo
de
un
amo
e dade o!
¡En
qué
mundos
de
e nn a
se
mece
el
alma
al
exhala
an
í genes
emana
ciones!...
¡Qué
a ec os
an
dis in os
y
ag adables
sien e
el
co azón
al
ama !
...
El
amo
del
p ójimo
es
bené ico
cual
un
ayo
de
sol,
po que
él
es
emblema
de
las
almas
sensibles.
El
de
la
amilia
es
el
esco
ocío
que
descendiendo
sob e
nues o
se ,
disipa
las
bo ascas
de
la
ida,
po que
él
e
cue da
los
debe es
y
ac isola
los
sen i
mien os.
El
amo
de
aman e
es
aleg e
cual
una
albo ada
de
Mayo
dulce
como
un
concie o
de
uiseño es
....
¡Qué
encan os
iene
la
p ima e a
de
la
ida,
cuando
una
oz
egalada
mu
mu a
al
oído
palab as
de
e nu a
que
llegan
has a
el
ondo
del
alma,
como
una
melodía
celes ial!
¡Cuan as
eces
es e
amo
siendo
cas
o,
ueca
en
pe las
las
lág imas
del
in o unio!...
¡Cuan as
eces
es e
amo
ele a
a
la
cumb e,
es ando
yá
en
las
pue as
del
desas e!
Bien
dice
Víc o
Hugo:
«el
amo
de
aman e
es
se
dos
y
no
se
más
que
''
uno:
dos
se es
undidos
en
un
angel
es
el
cielo.........
El
amo
de
hijo
es
pu o
como
el
a o
ma
de
la
humilde
iole a;
ie no
y
dul
ce
como
el
can o
del
uiseño ;
él
da
al
co azón
un
calo
bienhecho
y
san o.
El
de
mad e
....
,
es
inmenso
como
el
pensamien o;
mise ico dioso
como
la
ca
idad.
El,
es
la
aleg ía
de
su
espí i u,
el
alismán
que
iene
siemp e
abie as
las
pue as
de
su
co azón,
el
amo
de
los
amo es,
el
que
más
se
asemeja
al
di ino,
po que
siemp e
á
en uel o
en
la
más
e angélica
unción....
¡Cuan
inago able
es
su
dulzu a!
Ve la
sen i
po
noso os,
con a
los
la idos
de
nues o
co azón,
es echa nos
con a
su
palpi an e
seno,
semb ando
de
besos
nues a
en e
y
o ece
a
Dios
en
una
plega ia,
su
ida
en
cambio
de
la
nues a.
¡Mad e....!
nomb é bendi o,
ie no
cual
el
suspi o
del
áu a,
dulce
como
la
eli
cidad;
nomb e
que
lle amos
esc i o
con
ca ac e es
indelebles,
nomb e
que
no
disipa
la
dis ancia,
que
no
se
pie de
en
la
en u a,
que
no
desapa ece
en
medio
de
las
más
ue es
conmociones,
hijas
del
dolo
o
del
place ....
¡Mad e....!
palab a
mágica
cuyo
eco
pene a
en
odos
los
co azones;
palab a
que
encie a
un
poema
de
e nu a,
sa
c i icios
y
amo
...
Po
eso
se
ha
dicho
con
an a
e
dad
como
elocuencia:
«nada
hay
en
el
mundo
supe io
a
una
muje ....,
como
no
sea
una
mad e».
Ea
mad e
es
el
a o
que
nos
ilumina
en
las
densas
nebulosidades
de
la
ida.
La
mad e
es
el
eslabón
p ime o
de
esa
in e minable
cadena
llamada
Sociedad;
el
ángel
que
ela
nues os
sueños
in
an iles,
la
que
ecoge
nues o
p ime
alien o,
nues o
p ime
suspi o
y
la
que
imp ime
el
p ime
beso
de
Amo
en
nues a
en e.
La
mad e
es
una
b illan e
pe la
que
se
alza
sob e
el
inmenso
lodazal
de
la
ida;
es
un
néc a
delicioso,
una
esen
cia
que
nos
endulza
y
pe uma
el
cáliz
del
dolo .
La
mad e
ci a
oda
su
dicha
en
la
en u a
de
sus
hijos:
la
mad e
co e
un
upido
elo
sob e
su
pasado,
y
se
ol i
da
de
su
p esen e
y
no
iene
o o
po -
^
eni
que
el
de
sus
hijos
con
los
cuales
Jabón
“
Campana,,
19
íe
si
gozan
y
padece
dolo es
ace bos
si
los
su en
ellos.
La
mad e
no
iene
o o
eb il
deseo
que
el
place
y
la
glo ia
de
sus
hijos.
El
co azón
de
una
mad e
es
la
pi a
inex inguible
del
amo ,
el
manan ial
de
los
sen imien os
ele ados,
el
audal
de
la
e nu a,
el
oco
de
las
g andes
ideas.
¡Sac i icio
y
abnegación!...
¡Hé
aquí
sin e izada
la
his o ia
de
la
buena
ma
d e!
La
mad e
exp esa
el
ideal
del
amo
di ino
descendiendo
al
co azón
de
la
muje :
Toda
la
poesía
del
hoga
es á
econcen ada
en
la
mad e.
El
alma
de
la
mad e
es
una
égloga,
su
co azón
un
idilio,
su
mi ada
un
poe
ma,
su
palab a
una
balada
de
amo .
¡Cuan
dulces
son
los
acen os
de
una
mad e,
cuando
és os
salen
de
su
alma!
Li a
he mosa
que
pa ece
pulsada
po
ángeles
y
se a ines...!
La
mad e
es
nues
o
genio
men o
y
el
ángel
que
cie ne
sus
insensibles
alas
sob e
nues as
en
es;
es
un
oasis
en
los
desie os
de
la
ida.
El
a u dido
desp eocupado,
el
indi e
en e
y
el
libe ino,
sien en
edobla
el
la ido
de
sus
co azones
al
eco da
el
nomb e
de
la
muje
que
les
dió
el
se .
La
mad e,
es
en
la
ie a
una
en ia
da,
una
mensaje a
del
pa aíso
pa a
lle
a nos
a
él;
es
la
g an
in luencia
del
Uni e so
po que
sob e
sus
odillas
se
o ma
la
Sociedad.
Las
épocas
en
que
más
genios
han
lo ecido
han
sido
las
épocas
en
que
han
b illado
mejo es
ma
d es.
¡Mad es....!
el
ce o
del
mundo
os
pe
enece:
Vues o
po eni
apa ece
adian e
y
esplendo oso,
iluminando
el
pano ama
de
ues as
p e oga i as
ien e
y
na
ca ado.
Ya
que
las
mode nas
sociedades
han
sacado
a
la
mnje
de
su
abyección,
del
pol o
en
que
yacía
pa a
e igi le
un
sun uoso
y
ele ado
pedes al,
co espon
ded
a
la
dignidad
de
los
p incipios
p o
clamados
en
es a
e a
cul a
y
ci iliza
do a.
La
muje
es á
des inada
a
se
la
g an
igu a
de
la
humanidad:
¡mad e!...
Y
pa a
educa
la
muje
el
alma
de
su
hijo,
pa a
desen ol e
en
su
co azón
los
sen
imien os
ele ados,
debe
conoce
la
jus
icia
a
que
odas
las
cosas
deben
es a
encadenadas.
La
impo ancia
de
la
muje
en
la
ida
mo al
y
ísica,
es
g ande,
inmensa,
inconmensu able.
Dice
Sco ,
céleb e
no elis a
y
poe a
escocés:....
«Hon ad
las
muje es,
ellas
cub en
de
osas
celes es
el
camino
de
nues a
ida;
ellas
o mado
los
muchos
a o unados
de
amo ,
y
bajo
el
púdico
elo
de
las
g acias
alimen an
la
lo
inmo al
de
los
buenos
sen imien os.
La
g an
idea
que
hoy
debe
agi a
a
la
humanidad
es
educa
a
la
muje
pa a
mad e,
po que
la
muje
necesi a
cul i
a
el
alma
de
su
hijo,
desen ol iendo
en
su
co azón
los
sen imien os
pu os
y
gene osos,
y
la
mad e
no
pod á
inspi
a
la
i ud
y
el
he oísmo,
si
no
ha
ecibido
una
educación
le an ada».
Daniel
S i ne
céleb e
esc i o
inglés
dice:
«Los
debe es
de
la
ma e nidad
son
compa ibles
con
las
g andes
ideas,
mien
as
que
no
pod ían
amalgama se
con
los
pensamien os
í olos.
Una
muje
en
el
momen o
que
lac a
a
su
hijo
pue
de
soña
con
Pla ón
y
medi a
con
Desca es;
y
po
eso
bueno
se á
su
hu
mo
y
no
se
al e a án
las
cualidades
de
su
leche;
pe o
la
que
se
ado na
se
aci
cala,
b illa
y....
en
in,
in iga;
se
i i a
á,
se
ma chi a á
su
seno,
y
el
hijo
su i á.
¿Po qué
pues
los
homb es
echazan
an
du amen e
a
la
ilóso a
muje ,
y
su
en
con
an a
paciencia
a
la
coque a?»
«El
po eni
de
una
c ia u a
es
casi
siemp e
ob a
de
su
mad e»
decía
Na
poleón
I,
y
es e
ase o
es
muy
e ídico,
po que
las
ideas
que
la
mad e
inculca
al
niño
son
las
que
ie e
el
homb e
en
la
plaza
pública.
La
dicha
de
las
u u as
gene aciones
debe
espe a se
de
la
muje ;
es á
llama
da
a
ena bola
la
bande a
del
p og eso.
La
muje
ha
de
ans o ma
la
az
mo al
del
Uni e so,
po que
la
educación
que
ella
dé
a
sus
hijos
no
ha
de
ene
po
obje o
(como
has a
aye )
ep oduci
inde inidamen e
en
las
gene aciones
u
u as
los
e o es
de
las
gene aciones
pasadas
alimen ando
necias
p eocupa
ciones,
ulga es
i ialidades,
debilida
des
pue iles
y
idículos
absu dos.
El
ideal
de
odo
lo
g ande,
no
debe
busca se
en
el
pasado,
sino
en
el
po
eni .
La
muje
debe
desen ol e
a
su
hijo
la
azón,
dejándole
la
conciencia.
20
Jabón
‘
Campana*
Es
p eciso
concede
libe ad
pa a
ma
a
la
hipoc esía.
El
espí i u
no
debe
lle a
nunca
an i az.
¡No
obliguéis
a
un
niño
a
que
mien
a,
sino
que éis
hace lo
uin!
No
hay
misión
más
ele ada
pa a
una
muje
que
la
de
mad e,
si
la
llena
cum
plidamen e.
La
au eola
de
la
ma e nidad
es
su
mejo
diadema.
No
exis e
ejez
pa a
la
buena
mad e;
deja
de
se
bella
sin
pesa ,
al
e
que
su
hijo
comienza
a
se lo;
la
abnegación
de
su
amo
le
o ece
más
goces
po
los
iun os
de
sus
hijos,
que
po
los
suyos.
Una
muje
coque a
deja
de
se lo
al
es echa
en
sus
b azos
al
se
que
i e
de
su
ida:
se
desp ende
de
cuan o
ie
ne
elación
consigo
misma
y
no
piensa
más
que
en
ado na
el
ángel
que
llena
comple amen e
su
alma.
¡Cuan
conmo edo
se á
al
e
en
la
India
a
una
mad e
con
su
hijo
exánime
en
los
b azos
que iendo
embellece
la
mue e
y
p odigándole
an os
cuidados
a
la
ida!
Las
muje es
de
esos
paises,
cuando
en
a
sus
hijos
helados
po
el
soplo
de
la
mue e,
eligen
un
A ce
cubie o
de
lo es
enca nadas
y
es oneado
de
gui
naldas
de
apio
que
exhalan
sua e
a
gancia,
en elazan
las
amas
y
o man
una
cama
lo an e,
en
la
cual
colocan
con
delicadeza
los
despojos
que idos
de
la
inocencia.
En
es as
aé eas
y
an ás icas
umbas,
pene ados
los
cue pos
de
subs ancias
e é eas,
sepul ados
en e
las
espesas
ho
jas
y
olo osas
lo es,
e escadas
po
el
ocío
y
embalsamadas
po
b isas
pe u
madas
se
en
columpiados
po
los
ien-
ecillos,
los
es os
in an iles,
al
ez
en
las
mismas
amas
en
que
el
uiseño
ha
hecho
oi
su
dolien e
melodía,
o
donde
ha
colgado
su
nido
la
paloma.
¡Qué
ie nas
y
poé icas
son
es as
cos-
umd es
Indianas!
¡Felices
las
buenas
mad es!
Un
caso
que
me ece
se
conocido
po
la
elocuen
e
demos ación
de
los
nobles
sen imien
os
de
las
mad es,
es
el
siguien e:
Un
céleb e
caballe o
paseaba
una
a de
con
una
dama
en
elegan e
ca e
ela;
habiendo
mani es ado
su
deseo
de
isi a
el
cemen e io
en
su
compañía,
és a
. ina
y
complacien e
accedió
a
al
pe ición.
Llega on
a
la
anquila
mansión
de
los
mue os,
se
apea on
del
ca uaje
y
eco ie on
las
más
sobe bias
gale ías,
¿onde
se
hacía
insul an e
ala de
de
la
opulencia,
concluyendo
su
úneb e
gi a
en
una
somb ía
place a
de
cip eses:
en
el
más
obscu o
incón
de
és a,
alzábase
una
modes a
lápida
blanca
...
;
la
cu io
sidad
hizo
sepa a
a
la
dama,
las
hojas
que
cub ían
una
neg a
insc ipción,
y
al
lee la,
quedó
g a e
y
pensa i a,
pe
diendo
la
son isa
que
cons an emen e
jugue eaba
en
sus
ca míneos
labios.
Había
leído
la
siguien e
insc ipción:
¡Due me
en
paz,
mad e
mia,
u
hijo
copia á
us
san as
i udes
...
!
Aquella
seño a
que
no
había
pensado
más
que
en
de o a
con
la
mi ada
de
sus
ojos
que
os en aba
como
dos
puña
ladas
a
sus
i ales;
aquella
que
aspi a
ba
de
.con inuo
la
a mós e a
del
aplau
so....,
u o
en idia
de
la
pob e
Mue a
cuya
insc ipción
le
había
inspi ado.
Desde
en onces
abandonó
la
ida
de
salón
y
se
consag ó
a
la
educación
de
sus
hijos
anhelando
me ece
la
sencilla
ase
que
había
imp esionado
su
alma.
Ojeando
un
lib o
de
poesías,
encon é,
una
p eciosa
oda
di igida
á
una
Mad e,
a
cuyo
poe a
inspi ó
en
los
e sos
si
guien es:
¡Pa a
mi,
qué
ue a
el
mundo
sin
u
somb a
y
sin
us
besos,
sin
los
dulces
embelesos
de
u
ca iño
p o undo!
¿Qué
ue a?....
Dolo
ecundo!
en
o os
nue os
dolo es:
manan ial
de
sinsabo es
y
de
padece
con inuo;
la go
y
med oso
camino;
sin
luz,
sin
ai e,
sin
lo es.
¡Mad e!,
lo
de
ica
esencia
que
Dios
concede me
quiso:
pue o
que
eliz
di iso
en
el
ma
de
mi
exis encia.
Nunca,
nunca
la
conciencia
po
í
me
g i e
o endida;'
nunca
dolo osa
he ida
po
mi
u
pecho
alad e,
que
al
que
le
al e
una
mad e
debe
al a le
la
ida.
¡Oh
mad es,
de
oso os
es
el
eino
de
la
ie a!
Teneis
conquis ada
ues a
libe ad
y
con
ella
ues os
de echos.
Podéis
p ac ica
lo
que
os
dic e
ues
o
co azón
sin
ba e a
alguna;
podéis
ob a
obedeciendo
ues os
impulsos
su
blimes
podéis
pu i ica
las
cos umb es
y
le an a
las
ideas,
pues
sois
ue es
po
medio
del
g an
amo
que
ab igáis.
¡Felices
los
que
al
c uza
la
ca e a
de
la
ida
saben
ama la
san amen e,
po que
ellos
da án
paz
a
su
conciencia
.
y
sosiego
a
su
espí i u....!
labón
“
Re ó me*"
úí
no elis a
gallego
y
Di ec o
Oe
«Vida
Gallega»
de
Vigo
e is a
que
an o
se
ha
dis inguido
po
sus
inicia i as
pa ió icas
en
la
ac ual
campaña
de
ma uecos
Sana o io
An i- ube culoso
de
la
Co uña
-«»•=»»
i
Au omó iles
BUICK
V7
ni
COITIIEim
U.
T.
3501
=
La
Reyna
de
las
máquinas
de
esc ibi
CONFORT
-
ELEGANCIA
Y
SOLIDEZ
*
-----
—
151
-
Independencia
-157
?
Có doba
<S>-=S><gí»^í»
¡Llegó
!
Un
g andioso
y
a iado
su ido
de
TRAJES
y
Pijamas
en
la
—
—
—
I
CASA
ARES!
ij?
—
::
Sas e ía
y
Con ecciones
::
—
^
'4
4
San
Ma ín
75
^
T
elé ono
2731
CÓRDOBA
¡jj
“
La
A ís ica
”
Casa
In oduc o a
SURTIDO
GENERAL
EN
ARTÍCULOS
PARA
FOTÓGRAFOS
CUADROS
—
OLEOGRAFÍAS
GRABADOS,
ETC.
—
PAPEL
PINTADO
VIDRIOS
—
ESPEJOS
CONSTRUCCIÓN
DE
MARCOS
PARA
CUADROS
SE
COLOCAN
VIDRIOS
A
DOMICILIO
50
-
Colón
-
54
—
Có doba
CONSULTORIO
DEL
D .
Al edo
Ca é
A gen o
GARGANTA,
NARIZ
Y
OIDOS
GARGANTA,
(AUTOVACUNA
ANTIOCÉNOSA)
T a amien o
médica
y
uacuna
e apico
a
I
de
ia
ocena
y
pa a-ocena
^
|
Ri ada ia,
279
—
Telé ono
3205
Boni icación
a
los
socios
del
Cen o
Gallego
^
4
'
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PORTA
Hnos.
SUCESORES
DE
MARIA
CALLERIO
DE
MARTINETTI
Fáb ica
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Lico es
-
Alcoholes
-
í
>
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bes
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622
-
Telé ono
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Talle
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Hojala e ía
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DE
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Sal ado
Val
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Ins alaciones
de
Gas
y
Agua
Co ien e
Se
cons uyan
apa a os
pa a
Gas
Acellleno
Compos u a
de
a oles
de
au omó
iles.
—
Repa aciones
y
Colocaciones
de
Bombas
Telé ono
3839
24
de
Sep iemb e,
336-338
—
CÓRDOBA
LABORATORIO
DE
ANÁLISIS
A endido
po
los
Doc o es
PABLO
ABATA
y
JUAN
A,
TEY
n ílisis
de
in e és
médico
—
Reacciones
biológicas
P epa aciones
de
Vacunas
Ri ada ia
279
—
Telálono
3205
—
Cí íelia
Boni icación
a
los
socios
del
Cen o
Gallego
Tall.
G á icos,
«LA
ELZ
l
VIR
i
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25
de
Mayo
130
—
Có doba
FARMACIA
y
DROGUERIA
DI
JUSTO
MINUZZI
TELÉFONOS:
DROGUERIA
SSOS
FARMACIA
2S57
CORDOBA
Ciga e ía
“
Del
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“
|
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Cig¡
I
MANUFACTURA
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Tabacos,
Ciga os
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Ciga illos
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25
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y
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Fáb ica
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Ropa
y
Somb e os
CÓRDOBA
Rosa io
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AIRES
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CÓRDOBA
—
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ANTONIO
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Fáb ica
de
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I
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Almacén
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—
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y
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A ículos
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y
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SAN
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CÓRDOBA
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D
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San
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183
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Casa
Especial
PARA
SERVICIO
de
LUNCH
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J.
K.
C.
<
Son
ollo
de
45
kilos,
hay
de
14-16
de
1250
me os
cada
ollo,
15-17
de
1000
m s.
cada
ollo.
Ga an izamos
de
al a
esis
encia
y
de
supe io
calidad,
mejo
que
cualquie
alamb e
que
se
in oduce
en
el
país.
Es
de
calidad
supe io ,
la
escencia
de
supe io idad
Rapalo,
Fe ei o
&
Cia.
ab ican es
de
Calzado
y
Talaba e ía
—
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—
Almacén
de
Cu idos
—
Calle
Kiuaóauia
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46
TELÉFOnO
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Casella
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San
de ónimo
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Moda
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CÓRDOBA
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