Alma
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29 28 EVOHÉ ALMA - Cristina Orosa - Se han pasado las horas, volando se fueron los días; sin vivir realmente la vida, sin sentir las ideales glorias. Ahora, vacío mi pecho, solo me quedan fuerzas para gritar y llorar: Quitándome la piel a tiras, desgarrándome las heridas; y sangrar profesamente para ahuyentar mis ideas, para alejar mis imposibles que desborda mi mente buscando hacerse verdad. Pero he perdido la esperanza y eso se ha llevado mi alma, me marchitaré eternamente hasta que no me quede nada. UNA MAÑANA - Christian Franco - A Gabriele Buzzatti Levántese Minerva paladina por el sendero hecho con rojas flores, Olvidados tormentos y temores, desfilan los infantes sin espina. Levántese la séptima colina y seamos de la libertad priores que de prisiones hubo ya doctores crease el zorro más que la gallina. Campeador perenne de quien dije, ir a su regazo el honor me exige, sin pleitesías de laurel ni altares. Que en tanto sobre el mil fasces partí, sano en cuanto el camino compartí. ¡Que tus sueños atraviesen mil mares! Voz y cuerpo peregrinos I Amo ese murmullo de canción que eres cuando la música es tu transparencia cuando en tu boca una cadencia se amuralla, cuando sonríes como si fueses luz y sombra y cuando a pesar de la memoria que te nombra tu esencia misteriosa no es más que luz Amo las canciones que murmuran que arrebolas, y es por eso que te estoy cantando aprisionando tus bemoles ojos crepitando solitarios. De tu corazón dormido quiero retraerme al ritmo voy a descifrar los petitorios distendidos de tu luz para reconocer tu verdadera voz termales labios sostenidos a un atril pautados ojos destinados al amor. Amo ese murmullo de canción que eres cuando la música es tu transparencia yo no te canto como si fueses glosa o encabalgamiento fulminante te canto como se sueña la música con insistencia, furor y agonía. POEMAS PARA LUGO - Claudia Jessica Flores Espinosa - (México. Alumna do Campus de Lugo) Abrazar tu acento II Yo te sé poema certeza con la que camino escarbo tras esta música de organillero por eso es que me adentro hacia la forma de tus manos para trolear poemas bajo las alas de las rúas alrededor del aluvión percusionista de Santiago, y en esa orla en beatitud acompasada descubriré en el peso del granito tu silencio rezumaré tu imagen tu primer aliento y musitaré: “yo te sé poema, crótalo de lluvia, luz ambarina en detrimento” Se dormirán las aves para tocarte más adentro y evitarán mirarme los peatones con florales zancadillas porque iré tañendo con tu música mi pensamiento traspapelando las pisadas de la prisa musitaré que yo te sé poema y te citaré en la esquina de mi barrio agreste sin que vengas sin que puedas contenerte y te citaré poemas de paraguas y cadalsos, un café pedestre me sabrá a otro continente y te situaré a un costado de mi sombra Ya mi memoria es como la huida del vapor clavado en el meneo de una cuchara. Pegaré postales al espejo, y te enviaré en los sobres los abrojos de mi lluvia, cualquier violín reclamará todos tus nombres: aquellos que aun no descubría y moriré de frío rememorándote la tesitura saldré entonces a buscar un anticuario que recapitule los sonidos ya sin escritura.