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Revista de Literatura, 2016, julio-diciembre, vol. LXXVIII, n.o 156, págs. 445-472, ISSN: 0034-849X doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 Huellas del libro Política Vaticana en el archivo manuscrito de Ramón del Valle-Inclán Traces of the Book Vatican Policy in the Manuscript File of Ramón del Valle-Inclán Amparo de Juan Bolufer Universidad de Santiago de Compostela [email protected] RESUMEN En diversas entrevistas del año 1933 Valle-Inclán afirmó estar preparando un libro de la serie de El Ruedo Ibérico en el que exploraría la influencia del Vaticano en la política española. Este artículo se propone examinar las huellas de este plan narrativo que se han conservado en el archivo manuscrito perteneciente a la familia Valle-Inclán Alsina, pues sabemos que el escritor siguió trabajando en su proyecto histórico hasta su muerte. Tras un examen de la documentación indirecta localizada fundamentalmente en las páginas de la prensa periódica que testimonia el proceso de redacción de este relato nunca publicado, se describirán los desconocidos planes de estructuración y los borradores de trabajo pertenecientes a este dossier de génesis que permitan apreciar las líneas argumentales y los rasgos de caracterización fundamentales de los personajes protagonistas de este proyecto inconcluso. Palabras Clave: Valle-Inclán; Ruedo Ibérico; manuscritos; política vaticana; génesis; genética textual; Pío IX; Cardenal Antonelli; Infanta Isabel; Conde Girgenti; Conde Blanc. ABSTRACT In various interviews done in 1933 Valle-Inclán said he was preparing a book for the historic series El Ruedo Ibérico that would explore the influence of the Vatican in Spanish politics. This article seeks to examine the traces of this narrative plan that have been preserved in the manuscript file belonging to the Valle-Inclán Alsina family, because we know that the writer continued to work on this historical project until his death. After examining the indirect documentation located primarily in the periodical press which bears witness to the process of writing this never published story, we will describe the unknown plans of structure and the drafts of work that are part of this creation file and that allow us to perceive the plot lines as well as the fundamental features of characterization for the prominent protagonists in this incomplete project. Key words: Valle-Inclán; Ruedo Ibérico; Manuscripts; Vatican Policy; Genesis; Genetic Criticism; Pius IX; Cardinal Antonelli; Infanta Isabel; Conde Girgenti; Conde Blanc. Copyright: © 2016 CSIC. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de una licencia de uso y distribución Creative Commons Attribution (CC-by) España 3.0.
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 446 El tercer volumen de la serie de El Ruedo Ibérico titulado Baza de Espadas se publicó en las páginas del diario El Sol de forma incompleta en el verano de 19321. Valle-Inclán siguió trabajando de manera intermitente y poco intensa en este proyecto histórico hasta su muerte. En diversas entrevistas del año 1933 afirmó estar preparando un libro en el que exploraría la influencia del Vaticano en la política española. Este artículo se propone examinar las huellas de este plan narrativo que se han custodiado en el archivo manuscrito perteneciente a la familia Valle-Inclán Alsina2. Tras un repaso por la reducida documentación indirecta localizada que testimonia el proceso de redacción de este relato nunca publicado, se describirán los desconocidos planes de estructuración y los borradores de trabajo pertenecientes a este dossier de génesis que permitan vislumbrar las líneas argumentales de este proyecto inconcluso y entrever los rasgos de caracterización de sus personajes protagonistas. DOCUMENTACIÓN INDIRECTA DEL PROCESO DE GÉNESIS «Vísperas septembrinas», primera parte de Baza de Espadas, se editó en El Sol en 28 entregas del 7 de junio al 19 de julio de 19323, pero el folletín fue suspendido sin ninguna explicación, posiblemente por falta de originales4. Como se deduce a través del epistolario del escritor recientemente recupera- 1 Este trabajo se enmarca en la labor del Proyecto de Investigación «La obra y el legado manuscrito de Valle-Inclán: ediciones y estudios críticos» (Ministerio de Ciencia e Innovación, FFI2011-24130), y en el Programa de Consolidación e estructuración de unidades de investigación competitivas do Plan Galego de IDT (2012-PG088) financiado por la Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria de la Xunta de Galicia (CN 2012-097). 2 El fondo documental se encuentra depositado en la Biblioteca Xeral de la Universidad de Santiago de Compostela gracias a un convenio con la familia Valle-Inclán. Una introducción general al dossier de génesis de El Ruedo Ibérico se ofrece en Juan Bolufer (2013). Carlos del Valle-Inclán realizó una eficiente ordenación del archivo en carpetas y subcarpetas, cuya numeración es la que se usa en este trabajo. El último dígito corresponde al número de imagen, ya que para la lectura de estos testimonios he utilizado las fotografías de los manuscritos realizadas por Joaquín del Valle-Inclán. Para la transcripción de los textos citados se emplearán los signos convencionales siguientes: [ ] supresión, < > adición, { } hipótesis de lectura, — ilegible, / fin de línea, // fin de cuartilla. Por motivos de espacio se reproduce la topografía de la página únicamente en los guiones de estructuración, en los que el respeto a la disposición gráfica de los originales es imprescindible para la comprensión de los esquemas. 3 Valle-Inclán, Ramón del (1932). «El Ruedo Ibérico. Vísperas septembrinas. Primera parte de Baza de espadas», El Sol. Del 7 de junio al 19 de julio de 1932 (28 entregas). 4 Una revisión completa del proceso de génesis y de la historia textual del proyecto narrativo de El Ruedo Ibérico a la luz de recientes descubrimientos procedentes de las páginas de la prensa periódica y derivados del examen del archivo manuscrito familiar puede consultarse en el estudio «Génesis e historia textual de El Ruedo Ibérico de Ramón del Valle-Inclán» (Juan Bolufer, 2015).
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 447 do del fondo conservado en el archivo familiar, el Comité Directivo del periódico no quería adelantar los pagos sin tener los materiales en su poder5. Posiblemente Valle-Inclán no pudo cumplir su compromiso por encontrarse enfermo. A finales de 1932 su estado de salud había empeorado notablemente. En enero de 1933 el escritor ingresará en el hospital de la Cruz Roja de Madrid donde será sometido a una operación de vejiga. Su actividad creativa lógicamente se reducirá aún más. En una entrevista anónima aparecida en La Libertad el 17 de noviembre de 1932, anterior a su nombramiento como Director de la Academia de Bellas Artes en Roma, los indicios que apuntan a que la redacción de la serie ibérica avanzaba trabajosamente o estaba prácticamente paralizada se confirman. En estas declaraciones Valle-Inclán manifiesta haber reunido numerosa documentación y haber planificado totalmente tres libros que serían la continuación de El Ruedo Ibérico publicado hasta la fecha. Alega que solo le falta la salud y el sosiego necesario para ponerse a escribir. En estas fechas parece que únicamente ha tomado apuntes, pero no ha redactado apenas nada, quizá solo algunos capítulos sueltos. Uno de estos tomos que proyecta estaría ambientado en parte en Roma. – Y de un modo concreto, ¿cuáles serán los temas de esos tres libros de publicación cercana? – Estos: los emigrados españoles en Londres, los emigrados españoles en París, la influencia del Vaticano en nuestra política. Para los tres tengo una documentación extensísima, e incluso hechos algunos capítulos sueltos. Para ese último me interesaría especialmente ir a Roma, porque una parte de su acción ocurre en esta ciudad. Salen en el libro personajes que vivieron en Roma y ejercieron una gran influencia en la historia de aquel tiempo. Sor Patrocinio y el padre Claret, ¿qué son, en la corte isabelina, sino una hijuela de Roma? En España ha habido siempre recelo ante los tratados internacionales, y no lo ha habido, sin embargo, ante esa política vaticana, innegable en muchos momentos de nuestra historia. En ese libro mío se reflejará la acción de Roma sobre España en los días en que el poder de Roma no significaba ya lo de otras épocas. ¡Me gustaría tanto escribir estos libros, continuar y rematar mi Ruedo ibérico! ... Pero no sé, no sé...6 Como puede observarse, el escritor no precisa la acción del próximo libro7. 5 La correspondencia del autor gallego con Manuel Aznar permite intuir estos problemas. El 1 de agosto de 1932 el director de El Sol devuelve un recibo de mil pesetas al escritor a cuenta de los próximos folletines de Baza de Espadas. En la misiva que acompaña al recibo el periodista comunica al autor que ha habido cambios en el organigrama de la empresa que justifican este hecho. Según Aznar hacía tres semanas que se había creado un Comité Directivo que intervenía en todos los actos del periódico. En nombre del Comité, pide el original de Baza de espadas al escritor (apud Valle-Inclán Alsina, 2008: 231-232). Sobre los cambios en la propiedad y organigrama de la empresa, véase Tanco Lerga (2004: cap. X). 6 «Ante la inminencia de un nombramiento. Valle-Inclán y la dirección de la Academia Española en Roma. Los tres libros que quisiera escribir en seguida el creador de las Sonatas», La Libertad (1932). 17 de noviembre, p. 3. 7 Se presenta un problema terminológico derivado de la peculiar estructuración de la serie ibérica. Valle-Inclán ofrece su serie dividida en «partes» formadas por «tomos», a su vez
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 448 La influencia del Vaticano en la política española se había reflejado ya en numerosas páginas de El Ruedo Ibérico publicado a través de la narración de la concesión de la Rosa de Oro a la Reina, el influjo ejercido mediante turbios manejos de Sor Patrocinio y del Padre Claret en las decisiones políticas tomadas por la Soberana y las referencias al matrimonio de la infanta Isabel con el Conde de Girgenti, enlace propiciado por el Papa Mastai, que ejercía su potestad en la corte española a través del Cardenal Antonelli y de su emisario, el nuncio apostólico Monseñor Franchi, sustituto de Monseñor Barili. La elección de «La Rosa de Oro» como libro inaugural de la serie ibérica, hasta la adición del libro «Aires Nacionales» en 1931 en el folletín de La Corte de los Milagros de El Sol8, resulta significativa si se pretende calibrar la considerable importancia que el escritor concedía a la política internacional del Vaticano en su relato. En este preciso momento, en el que se está decidiendo, no sin cierta polémica, quién ocupará el puesto de director de la Academia de Bellas Artes al que el escritor aspiraba, Valle-Inclán en sus entrevistas concedidas a la prensa en el primer semestre de 1933 va a insistir especialmente en ese último volumen previsto, cuyo tema sería la influencia del Papa Pío IX en la política española, para cuya redacción la estancia en la capital italiana sería muy oportuna. Así, todavía convaleciente de su operación en el hospital, Lorenzo Carriba entrevista al autor gallego para el diario Heraldo de Madrid. En estas declaraciones publicadas el 25 de enero de 1933, el escritor vuelve a mencionar ese libro planeado9: – ¿Y a usted le gustaría ir allí? – Sí. Primero, por una cuestión de salud. El clima de Roma me ayudaría mucho a restablecerme. Después, porque un hombre, al llegar a mi edad, puede ya leer poco y en cambio le gusta ver y documentarse como viajero, buscar la emoción y la belleza directamente en las cosas. Además tengo otra razón de orden puramente literario. Uno de los tomos de mi Ruedo ibérico está consagrado, en su mitad, a segmentados en «libros» con titulación propia, los cuales están compuestos por capítulos. Estos «libros» (grandes apartados dentro de las novelas) se editaron en numerosas ocasiones de forma aislada o de dos en dos como novelitas cortas en colecciones seriadas o en otros formatos. A veces resulta muy complicado precisar si Valle-Inclán se refiere a una novela o un episodio independiente integrado en ella. 8 Valle-Inclán, Ramón del (1931). «El Ruedo Ibérico. La Corte de los Milagros», El Sol. Del 20 de octubre al 11 de diciembre (43 entregas). 9 Similares declaraciones pueden localizarse en la entrevista de Josefina Carabias publicada en el periódico La Voz el 9 de marzo de 1933: «– ¿Y escribirá usted algo? / – Sí. Justamente tengo ahora interrumpida la serie de El ruedo ibérico, porque el próximo tomo que he de escribir se desarrolla en Italia. De todos modos hubiera tenido que ir allí a documentarme. Habiendo surgido esto, resulta miel sobre hojuelas. En cuanto llegue y me oriente un poco comenzaré a escribir» (Carabias, 1933: 3). Según confesión de la propia periodista, esta interviú no fue concedida realmente por el escritor, sino elaborada por la periodista a partir de declaraciones escuchadas al autor gallego en otras ocasiones (Carabias, 1981: 168-177).
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 449 Italia. Parte de la obra se desarrolla allí. En él estudio la política tramontana, la actuación del papa Pío IX (Carriba, 1933a: 16). Dos meses después, el 13 y 20 de marzo de 1933, aparecerá en las páginas del periódico Ahora la novelita «Correo Diplomático»10, reelaboración del texto «Un bastardo de Narizotas. Página histórica». El relato, protagonizado por el Conde Blanc y localizado en Roma, se había editado en la revista argentina Caras y Caretas años atrás, el 5 de enero de 192911. Esta narración no se había integrado en ningún volumen publicado de la serie, como sí había sucedido con otros episodios editados de forma independiente en colecciones seriadas o en diversos formatos12. La profunda reelaboración de la novelita redactada quizá el verano del año 1928, podría significar que el libro planeado sobre la política vaticana acaso incluyese de alguna manera este episodio romano que quedó suelto, aunque se aluda indirectamente a su contenido en el ciclo publicado. Algunos pequeños cambios, con independencia de las numerosas variantes estilísticas, podrían justificarse como un intento serio de buscar un encaje coherente con el proyecto mayor evitando contradicciones internas. El examen del fondo manuscrito familiar, como se señalará a continuación, parece confirmar la existencia de un proyecto del escritor que incluiría la historia del Bastardo de Narizotas en Madrid y en Roma en un plan mayor que nunca llegó a terminar13. Tras la lectura de la extensa documentación recogida en el volumen Todo Valle-Inclán en Roma (Santos, Martínez, Vílchez, Míguez, Villarmea, Domínguez y Mascato, 2010) asumimos que el autor no ha podido dedicarle apenas tiempo a su creación literaria durante ese periodo. Cartas, memoriales e informes nos proporcionan un indirecto pero muy expresivo retrato del escritor abrumado por los problemas de gestión de la Academia Española, tramitando diligentemente peticiones con la intención de solventar el deterioro de las infraestructuras y la insuficiencia de medios con los que contaba la institución, agobiado y molesto por las difíciles relaciones con los pensionados. Cuando regresa a España en el verano de 1933 concede inmediatamente varias entrevistas. La impresión de inactividad literaria se corrobora en esta interviú concedida de nuevo al Heraldo de Madrid, publicada el 3 de agosto: – ¿Y esa novela «La política vaticana» —que ha de formar parte de su «Ruedo ibérico»— está ya terminada? 10 Valle-Inclán, Ramón del (1933). «Correo Diplomático», Ahora. 13 y 20 de marzo de 1933, p. 7 y pp. 7-8. 11 Valle-Inclán, Ramón del (1929) «Un bastardo de Narizotas. Página histórica», Caras y Caretas. XXXII, 1579, 5 de enero. 12 La estrategia de publicación del escritor se analiza en Juan Bolufer (2007). 13 En Bauló (1994) se ofrece un análisis del problema de la integración de «Un bastardo de Narizotas» en El Ruedo Ibérico y se señala su posible relación con el proyectado libro sobre Política Vaticana. Para la historia textual de El Ruedo sigue siendo de obligada referencia la monografía de Schiavo (1984).
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 450 – No he podido hacer labor literaria ninguna. He tomado, sí, algunas notas —lo que me faltaba—, y en cuanto disponga de un mes de libertad lo escribiré (Carriba, 1933b: 2). Poco después, en unas declaraciones editadas en el diario madrileño Luz el 9 de agosto, Valle-Inclán declara haber seguido trabajando en Roma en una novela que tendría como centro la participación de Pío IX en la boda de la Infanta Isabel Francisca, hija de Isabel II, a la que popularmente se conoce como «La Chata», con Cayetano María Federico de Borbón, Conde de Girgenti, hijo de Fernando II de Nápoles y sobrino del destronado Francisco II14. Este episodio, desde un punto de vista cronológico, ya ha tenido lugar en el tiempo de la historia de los libros publicados de El Ruedo Ibérico15. La boda de la Infanta había sido tratada de forma indirecta en El Ruedo Ibérico conservado16. En el segundo volumen de la serie, Viva mi dueño, poco a poco el narrador va diseminando detalles del enlace. En el Libro primero, «Almanaque revolucionario», IX, los Duques de Montpensier reciben una carta en la que la Reina les invita a la boda de su hija. En el Libro Segundo, «Espejos de Madrid», XIX, el Marqués de Torre-Mellada recoge un pliego con la convocatoria de una Sesión de Cortes: «En la orden del día figura la declaración oficial referente a la boda de la Infanta» (1928a: 85)17. La Reina procederá entonces a conceder honores al novio18. En el Libro Cuarto, «Las reales antecámaras», IV, el Conde de Girgenti es nombrado infante, ante una aburrida cámara de diputados19. En esta escena una voz desde la tribuna de la Prensa grita «¡Indigenti!», apodo jocoso que aludía a la precaria situación económica del novio (1928a: 153). En el mismo libro, VIII, el Infante don Sebastián agasaja con un concierto de bienvenida al Nuncio, monseñor Franchi «que tanto había mediado en los arreglos matrimoniales del Conde Girgenti» (1928a: 167), al que asisten los reyes20. En esta escena se comenta que 14 «–¿Qué labor literaria prepara? / –Estoy ahora con una novela que forma parte del Ruedo ibérico. Se refiere a la parte que Roma tuvo en la boda de la infanta Isabel con el conde de Girgenti, hermano del candidato a la corona de Nápoles». En «Don Ramón del Valle-Inclán habla a los lectores de Luz de sus impresiones de Italia», Luz (1933). 9 de agosto de 1933, p. 9. 15 Tuvo lugar el 13 de mayo de 1868. Sin embargo Valle-Inclán en su artículo «Sugestiones de un libro (Amadeo de Saboya) IV» señala que las bodas fueron en junio (Valle-Inclán, Ramón del (1935). «Sugestiones de un libro (Amadeo de Saboya) IV», Ahora. 11 de julio, p. 5). 16 El artículo citado de Bauló (1994) repasa la aparición del personaje del Bastardo de Narizotas en los libros publicados. Remito a este estudio para tal descripción. 17 Dicha sesión tuvo lugar el 30 de abril de 1868. 18 Como se refleja en La Gaceta el 3 de mayo es nombrado Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro, Gran Cruz de la Real y distinguida Orden de Carlos III y Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica. 19 El 9 de mayo tuvo lugar la sesión histórica recogida en la Gaceta de Madrid del día siguiente. 20 Monseñor Franchi había sido nombrado Nuncio de Su Santidad el 13 de marzo (Cárcel, 1979: 104, nota 1). Llegó a Madrid el 2 de mayo (Cárcel, 1979: 107, nota 12). El mis-
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 451 don Sebastián había sido el primer instigador del enlace apoyado por el Vaticano, lo que había provocado la desaprobación de su madre, la absolutista princesa de Beira, opuesta a tal casamiento y defensora desde Trieste de los derechos de la rama carlista, como la camarilla del rey. En el Libro Séptimo, «El Vicario de los Verdes», XIX, los Duques de Montpensier toman el expreso de Sevilla para asistir a la boda. El asunto de los esponsales se cruza en la novela con el episodio de la pérdida de la carta de la Reina dirigida al Papa y robada al Conde Blanc en Roma. Este personaje, supuesto descendiente bastardo de Fernando VII, ya había aparecido en La Corte de los Milagros. La misiva era fruto de una intriga de la camarilla apostólica que buscaba la abdicación de la Reina. En esta epístola autógrafa, prácticamente dictada por la monja, la soberana exponía sus escrúpulos morales poniendo en duda la legitimidad del heredero. Pero por esta carta ahora podría verse amenazado el trono. La diplomacia vaticana entra en acción en el Libro Octavo, significativamente titulado «Capítulo de esponsales», para evitar que la epístola, en poder de los carbonarios, llegue a los revolucionarios españoles. La operación es dirigida desde Roma personalmente por el cardenal Antonelli y ejecutada por el nuncio. Posteriormente la familia real al completo, incluyendo a la infanta y su prometido, asiste a una corrida de toros. Poco después se comenta que Serrano se marcha de Madrid para no asistir a la boda. Otra escena nos presenta a los duques de Montpensier conversando indignados sobre la carta que se vende en Londres al mejor postor. En el capítulo XV nos encontramos al Conde de Girgenti como protagonista. El Caballero Canofari, su mentor en la corte española, le ha enseñado la copia de la correspondencia de la Reina y el Borbón napolitano está enojado. El retrato de Girgenti que presenta el narrador resulta poco positivo. Rencoroso, de cortas luces, no está enamorado; solo quería mejorar su fortuna con los esponsales, pero ahora quiere romper los conciertos matrimoniales. La abdicación en la rama carlista dañaría sus intereses, pues la salud del príncipe es endeble y la infanta podría llegar a reinar. Pretende tener una entrevista con la Reina, pero el astuto Canofari le aconse- ja una gestión con el Nuncio. El Conde sufre entonces un ataque epiléptico que es preciso silenciar. Canofari se dirige a la nunciatura para entrevistarse con Franchi y posteriormente conferencia con la monja. En el Libro Noveno, «Periquito gacetillero», IV, la carta fruto de la intriga apostólica es codiciada por diferentes sectores, pero el italiano carbonario no siente ningún aprecio por Montpensier y prefiere venderla a los revolucionarios emigrados. De todo ello se deduce, como se ha señalado anteriormente, que la acción de «Un bastardo mo día presentó su breve pontificio al Marqués de Roncali (Cárcel, 1979: 108). El día 3 fue recibido en privado por la Reina. El día 6 a las 3 de la tarde presentó oficialmente las credenciales a la Reina (Gaceta de Madrid, 7 de mayo de 1868, n.º 128, p. 1.). No tengo ninguna noticia sobre la existencia histórica de este concierto en el que se canta el Stabat Mater de Rossini.
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 452 de Narizotas»-«Correo diplomático», relacionada estrechamente con la de la boda y asimismo aludida solo indirectamente en El Ruedo publicado, desde un punto de vista temporal ya ha tenido lugar en la acción de Viva mi dueño, que finaliza con la noticia del destierro de los generales unionistas y los Duques de Montpensier, que tuvo lugar el 7 de julio. Su cronología nos sitúa en un periodo temporal que correspondería a unas fechas posteriores a La Corte de los Milagros y parcialmente coincidentes con el segundo tomo publicado de la serie Viva mi dueño. Estas dos líneas argumentales que podrían ser el tema del proyectado libro sobre la Política Vaticana, supondrían una ampliación del Ruedo Ibérico desde su interior, y no continuarían cronológicamente el relato de Baza de Espadas, que comienza con la mención de la llegada de los militares a Cádiz y que transcurre en el mes de julio y el día 9 de agosto (Libro «Albures gaditanos»). El tiempo pasa y el escritor no avanza en su redacción de la serie, como se intuye en otras declaraciones posteriores a las citadas en El Sol: «–¿Escribe usted mucho en Roma? / –Preparo algunas cosas; pero apenas tengo tiempo para escribir»21. El Trueno Dorado22, publicación póstuma e incompleta, que genéticamente procede de una expansión del libro «Ecos de Asmodeo» de La Corte de Los Milagros, no parece tener conexión con este libro romano. Es muy posible que en este caso Valle-Inclán esté reutilizando borradores redactados con anterioridad para una planeada ampliación y reestructuración completa de la serie que seguramente hubiera sido editada por la CIAP si la empresa no hubiera quebrado. De este proyecto hay indicios en el archivo familiar por la conservación de unas desconocidas galeradas (Juan Bolufer, 2013 y 2015). DESCRIPCIÓN DE LOS MANUSCRITOS Las huellas conservadas del plan narrativo que tendría como centro los manejos diplomáticos del papa Mastai son reducidas en el archivo manuscrito del escritor. La carpeta 45 parece reunir los autógrafos que podrían relacionarse con el proyectado libro de la serie ibérica sobre la Política Vaticana. Se trata de borradores fragmentarios unidos por su tema, pues todos tienen ambientación italiana y como centro al Papa Pío IX. En algunos se presentan los manejos del Pontífice y de su secretario de Estado, el Cardenal Antonelli, para promover el matrimonio de la infanta Isabel con el Conde Girgenti. Esta se- 21 «Al regresar de Roma. Diálogo al vuelo con don Ramón del Valle-Inclán. “Yo mandaría a Roma a todos los concejales para que aprendiesen cómo se organiza una ciudad”», El Sol (1934). 11 de noviembre, p. 1. 22 Valle-Inclán, Ramón del (1936). «El Trueno Dorado. Novela póstuma de Ramón del Valle-Inclán», Ahora. 19 de marzo al 23 de abril de 1936 (6 entregas).
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 453 lección y ordenación de textos autógrafos muy posiblemente no fue realizada por Ramón del Valle-Inclán, sino por su hijo Carlos del Valle-Inclán, que custodió el legado y realizó una clasificación personal de los materiales de génesis en carpetas y subcarpetas. Ninguno de los documentos está fechado. Es muy probable que estos autógrafos hayan sido elaborados en momentos distintos. La carpeta 45 contiene 6 subcarpetas. En ellas solo encontramos un capitulillo completo y acabado del libro que podría ser Política Vaticana. Procedo a describir su contenido. La subcarpeta [45.1] únicamente almacena tres cuartillas dobladas sin numerar, escritas a lápiz, de un borrador inconcluso que recoge nombramientos para la Embajada española en los Estados Pontificios (cuartillas 1 y 2) y una oración del inicio de una escena en la Embajada (cuartilla 3). Dichos cargos son los siguientes: Embajador Alejandro de Castro, primer secretario Cosme del Río {Anduaga}, segundo secretario Marqués de {Fonfria}, tercer secretario Don Mateo. El Real Decreto con el nombramiento de Alejandro de Castro como embajador plenipotenciario de su Majestad la Reina Católica cerca de la Santa Sede fue publicado en La Gaceta el 27 de octubre de 1867. Luis José Sartorius, Conde de San Luis, había sido relevado de su cargo por su estado de salud. El político coruñés Alejandro de Castro y Casal, ex ministro de Estado y senador en esas fechas, fue su sustituto. Ocupaba, pues, el cargo de embajador español en los Estados Pontificios durante la Revolución Gloriosa. En ese momento volvió a España para estar con la soberana, ya que fue siempre un político fiel a la Reina. Según señala la prensa madrileña de estas fechas, Alejandro de Castro presentó sus credenciales en audiencia privada el 4 de noviembre de 1867, siendo el primer secretario de la embajada de los Estados Pontificios, Juan Isaías Llorente, el segundo, Eugenio Corral Vizconde de Oña, y los agregados a la embajada, Emilio Ojeda, Salvador de Torres y Aguilar23. Los nombres de los cargos intermedios no se corresponden, pues, con los que aparecen en el borrador valleinclaniano. Solamente el del Embajador parece responder a la realidad histórica. La subcarpeta [45.2] contiene siete cuartillas autógrafas escritas con tinta morada, numeradas al centro en rojo de la 1 a la 8 (falta la cuartilla 5)24. El borrador desarrolla una escena entre el Papa y el Rey Fernando de Nápoles. Pío IX vuelve a los Estados Pontificios y se despide ante un grupo de prela- 23 Guía de forasteros (1868: 111-112). Se mencionan en la prensa contemporánea otros dos agregados llamados Seoane y Zulueta. 24 Solo dos cuartillas incluyen anotaciones en recto y en verso. [45.2.5v] presenta una oración incompleta escrita a lápiz totalmente tachada con tinta morada, lo que nos hace presuponer que existió un borrador primerizo anterior a este testimonio conservado. [45.2.3v] también presenta en verso el fragmento de una frase de la misma escena enteramente tachada, pero ahora utilizando el mismo material que el resto del manuscrito.
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 460 parece estar confabulado con la Duquesa de Montpensier. Se trata del mismo sacerdote que protagoniza una escena en el texto «Sevilla». El manuscrito se interrumpe dejando el episodio inacabado. Otros borradores podrían situarse en un momento muy inicial de la trama que quizá coincidiría temporalmente con La Corte de los Milagros y podrían estar redactados tempranamente. El Conde Blanc es un personaje que parece haber formado parte de la acción de El Ruedo Ibérico desde su inicio, ya que aparece por ejemplo en una temprana lista de personajes [50.2.1.10]. Estos materiales localizados asimismo en la carpeta 44 se relacionan temáticamente con los anteriores, pero podrían no formar parte del libro proyectado sobre la influencia vaticana sino solo remitir a su línea argumental. Los borradores son los siguientes: un diálogo muy incompleto sobre el Conde Blanc en Madrid [44.7]; otro diálogo en el que dos carcamales tresillistas, el Vizconde de Ceneje y Don Pedro de Navia, conversan sobre los conciertos para la boda de la infanta con Girgenti [44.9], y una escena entre González Bravo y su cuñado Cándido Nocedal en la que estos personajes hablan de la situación política general y en su conversación se menciona el Conde Blanc como emisario de Antonelli [44.11]. Con independencia de los borradores mencionados anteriormente, el asunto de la boda de la Infanta asimismo surge en muchos manuscritos como un tema de conversación recurrente entre personajes que encarnan diversas posturas políticas. Así la Emperatriz de Francia, la española Eugenia de Montijo casada con Napoleón III, que siente animadversión por Prim, se opone a que llegado el momento la regencia la asuma Montpensier. Por ello prefiere una alianza con los Borbones napolitanos, apoya la boda de la Infanta con Girgenti y su tutela sobre el príncipe Alfonso, como se comenta en un diálogo protagonizado por Fernández Vallín [6.3]. Como se explica en un diálogo entre la Generala Dulce y Fernández Vallín [6.4], la abdicación en el Príncipe interesa a Espartero y Serrano, por lo que la intriga vaticana favorece curiosamente sus intereses. Apoyarían la regencia de la Infanta y buscarían que la reina abuela doña Cristina obtuviera la aquiescencia de Prim. Todas estas escenas se enmarcan en el contexto general de las diferentes conspiraciones para derrocar a la Reina promovidas desde todos los sectores políticos. Según la versión asumida por Valle-Inclán, el Vaticano, apoyado por la camarilla del rey (la monja, el confesor y los sectores afines al carlismo), utilizando la diplomacia y otros turbios medios como agentes secretos que podían hacerse con documentos incriminatorios (el Conde Blanc), buscaba que la Infanta y Girgenti, afines a la política internacional papal, desempeñasen la Regencia tras la abdicación de la Reina o la muerte del príncipe Alfonso33. Sin embargo, los historiadores contemporáneos interpretan el matrimonio de esta- 33 «Cautamente, en voz baja, sin salir de la sombra, la diplomacia vaticana, acogía la posible regencia mancomunada de los Condes de Girgenti» (Valle-Inclán, 1928a: 170).
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 461 do únicamente como la forma ideada por la Soberana para mejorar las deterioradas relaciones con los Borbones napolitanos, dañadas desde el reconocimiento por parte del gobierno de España del estado italiano al que se había plegado la Reina contra su voluntad, presionada por las circunstancias políticas españolas que le hacían temer males mayores para la Iglesia en caso de prosperar una revolución. Dicho reconocimiento atormentaba íntimamente a la Reina que temía la perdición de su alma como anunciaba el clero ultra (Burdiel, 2010: 769-770). Como era esperable, la elección del novio ofendió a los políticos liberales y creó tiranteces con la corte italiana. La edición y análisis de las numerosísimas cartas conservadas en los archivos secretos del Vaticano entre la Reina y el Papa, realizada a partir de los años sesenta del siglo XX, no apoya la existencia de una intriga del Vaticano que favoreciera la abdicación de la Reina y menos aún en la rama carlista. Por el contrario, nos muestra a un Pío IX que mantuvo un cortés y frío distanciamiento hacia don Carlos y el legitimismo que buscaba en el Papa un aliado para sus fines políticos (Martina, 1986 y 1990). Las cartas presentan a Pío IX muy cordial con la Reina, una figura paternal a la que acude la Soberana en busca de consejo. Asimismo se hace evidente que el Papa, informado por la nunciatura de las acciones de la intrigante Sor Patrocinio, no sentía ninguna simpatía por la monja e intentaba alejarla de la Reina, ya que consideraba perniciosa su influencia. Además el copioso epistolario demuestra que la concesión de la Rosa de Oro no fue una iniciativa del Papa, sino de la Reina (Jiménez Núñez, 1988: 204-205). Los historiadores modernos resaltan el buen entendimiento entre Roma y Madrid, el apoyo mutuo y la defensa conjunta del patrimonio de la Iglesia y del poder temporal del papado. LOS GUIONES DE ESTRUCTURACIÓN Dada la envergadura del proyecto histórico, Valle-Inclán realizó guiones de planificación de los libros proyectados. Como el proceso de redacción se demoró durante doce años, dichos planes fueron modificándose con el tiempo, de forma tal que no podemos hablar de un plan de El Ruedo Ibérico, sino de múltiples diseños sucesivos que fueron adaptándose a las circunstancias por las que iba atravesando el escritor. Los designios de estructuración de los volúmenes de la serie ibérica conservados en el archivo nos muestran la presencia de libros titulados provisionalmente «Roma», «El bastardo en Roma» o «Bodas en el Vaticano». Forman parte de proyectos nunca llevados a cabo ni mencionados en entrevistas o cartas. En estos guiones coinciden asuntos que los lectores conocemos a través de la publicación de la trilogía con otros episodios que nunca vieron la luz. Ahora sabemos que algunas secciones que aparecen en estos bosquejos fueron efectivamente redactadas, pues se conservan borradores en el archivo, entre ellos unos pocos en fase redaccional bas-
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 462 tante avanzada, como los titulados provisionalmente «Sevilla» o «La muerte bailando» (editados en Valle-Inclán, 2008a y b). Asimismo se localizan en estos bosquejos menciones a otras secciones de El Ruedo Ibérico que quizá Valle-Inclán nunca llegara a esbozar pero que nos permiten vislumbrar su hipotético contenido. Estos esquemas de amplias dimensiones no llevan fecha, pero algunos de ellos podrían pertenecer a esbozos de esa reestructuración total de la serie que el escritor fraguaba en 1930-1931 (Juan Bolufer, 2013 y 2015) y otros podrían pertenecer a una fase temprana de la génesis de la serie. Siguiendo la pauta habitual de estructuraciones simétricas y circulares que encontramos en otras obras valleincanianas, en uno de los planes que barajó el autor gallego «El bastardo en Madrid» sería un episodio que estaría enmarcado por un libro anterior y otro posterior, ambos ubicados en Roma, como observamos en dos guiones conservados en la carpeta 39, situados en el verso de las cuartillas de los borradores del libro «Sevilla». En estos guiones que conceden un papel relevante a la fuga de Fernández Vallín de Córdoba, asimismo hay acontecimientos ambientados en Madrid, se recoge el conocido título «Cartel de ferias», y aparecen Bradomín en Londres y la familia Luyando, protagonista del manuscrito «La muerte bailando». [39.1.11v]34 I Gacetilla II Egemplarios de Madrid III Cartel de Ferias (Vallín) IV Vallín (Fuga de Cordova) V Gacetilla (Bradomin en Londres) VI Junta de Behovia VII Familia Luyanda VIII ojo) Madrid) Roma IX —(Madrid) El Bastardo en Madrid X Roma XI Familia Luyando (Corrida Regia) Corrida Regia XII Familia Luyando 34 Toda la cuartilla está tachada.
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 463 [39.1.12v] Gacetilla — (Ejemplos) <Vallin> Cartel de Ferias (Vallin Vallin (Fuga de Cordova) Gacetilla (Bradomín en Londres) La Junta de [V]Beo[b]via Familia Luyando Ejemplos de Madrid (Vallin) El Cura de Solana. La sobrina — Roma El Bastardo- : Roma Corrida Régia (Vallin El Cura la sobrina Familia Luyando Desafío en Behovia. Gacetilla Vallín La Polvora de Alcolea Ejemplos. (Necrología de Vallin) Gacetilla Como se puede observar en este segundo guión, el plan llega hasta la muerte de Fernández Vallín. En la segunda parte de la novelita corta Fin de un revolucionario, editada en la colección seriada Los Novelistas el 15 de marzo de 1928, el escritor ya había narrado el fusilamiento del yerno de Gálvez, ordenado por el Coronel Ceballos en la villa de Montoro (Valle-Inclán, 1928b). Este episodio no se incluyó en ningún volumen publicado de la serie, ya que se trata de un incidente histórico que tuvo lugar con posterioridad a las fechas de El Ruedo Ibérico publicado como libro, unos días antes de la batalla de Alcolea. La disposición de los episodios manifiestamente se ajusta a esta buscada estructura concéntrica que asimismo localizamos en otros guiones. En la carpeta 50 se han colocado diversos planes y guiones, listas de personajes, lugares o temas, que pueden pertenecer a momentos distintos de la redacción de la serie. En [50.2.2.3] se refleja un plan diferente del anterior cuyo eje central se sitúa en el 9 de agosto, y Córdoba y Roma corresponden a los libros más alejados o periféricos. No hay duda de que Valle-Inclán está buscando asimismo una estructura circular, como la que la crítica ha observado en La Corte de los Milagros y Viva mi dueño35, aunque la situación de los 35 En Tasende (1994) se analiza detalladamente este aspecto relacionado íntimamente con la concepción del tiempo y de la historia presentes en El Ruedo Ibérico (Tasende recoge las significativas aportaciones anteriores de Franco, 1962; Boudreau, 1968; Tucker, 1980 y Schiavo, 1984).
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 464 libros relacionados con la política vaticana es muy distinta a la observada en los guiones anteriores: [50.2.2.3] Cordoba – Roma– °La Corte en San Sebastian – °Reunión política en Madrid – °Cadiz – Embarque de Generales – °Pasage a Londres – °Londres – °El 9- de Agosto – + Londres – + Pasage a Cadiz – (16 de Septiembre) + Cadiz – La Revolución + Reunión Política en Madrid – + La Corte en San Sebastian + Roma + Cordoba – De mucho mayor interés para determinar cuál podría ser el contenido de este libro sobre la Política Vaticana es el amplio guión en nueve partes de la subcarpeta [50.2.1], pues sus dos apartados iniciales aparecen más detallados, ya que incluyen un pequeño resumen argumental. A medida que va avanzando el plan, el proyecto se vuelve cada vez más esquemático. [50.2.1.1] (1) Primera Parte El Conde Blanc Los Duques de Montpensier son padrinos de una misa nueva en Cordoba. Se hospedan en el Palacio de Torre-Mella- da.- (En este capítulo debe incluirse cuanto sea posible del capítulo de Sevilla.-) // [50.2.1.2] (2) Se aludirá a la venta de la corrida de toros para Cadiz. El Gordito. Los Generales pasan por la estacion desterrados a Canarias. Se espera un pronunciamiento.
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 465 Solis llega con las carta comprada en Londres. Intervención de un jesuita. Diploma- // [50.2.1.3] (3) cia de Montpensier. La carta es enviada al Papa.- Dinero para San Pedro.- Una oración por el Santo Padre. El Duque se frota las manos feliz por la jugarreta. Promesas del Papa. El jesuita intrigante. Vuelta a Sevilla. // [50.2.1.4] (4) Segunda Parte – Roma. La Infanta Isabel. Boda de Caserta. Esperanzas de buscarse acomodo en España. Temores revolucionarios. El jesuita intrigante. La carta entregada a Antonelli. El dinero de los Duques. Gratitudes del Papa. Carta a los Duques. Si tales son los escrupulos de la Reina, el Trono // [50.2.1.5] (5) corresponde a su hermana. El Conde Blanc y un secretario de la Embajada. Hay que proceder con audacia. Circulan rumores acusandole de chantage. El Conde Blanc y Antonelli. De picaro a picaro. Los Infantes Condes de Girgenti visitan al Papa. Bendiciones para la Reina. // [50.2.1.6] (6) Tercera Parte ¿Que pasa en Cadiz? La Corte en San Sebastian. La [m]<M>uerte Bailando. Fin de Adolfito en el regio
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 466 servicio. La Reunion de Prohombres en casa de Salamanca. ¿Que pasa en Cadiz? // [50.2.1.7] (7) Cuarta Parte {9} Madrid – La Hija del Guarda. – (La Sofi) Fuga de la Sofi) El complot para asesinar a Prim. Alfonsinos. (Complot jesuitico.) // [50.2.1.8] Quinta Parte Otra castiza de Samaria. Sexta Parte (Londres Tratos Púnicos Septima Parte – (7) E 9- de Agosto Octava Parte Reunion de carlistas (Londres – Novena Parte La Sofi y Prim {mareados} // Parece observarse que la Primera Parte de este guión transcurre en Córdoba y la Segunda Parte íntegramente en Roma. En ellas confluyen las líneas argumentales del Conde Blanc, el asunto de la compra de la carta de la Reina y su uso posterior, con la boda y la luna de miel de los Condes de Girgenti. A partir del tercer apartado se reconocen libros de Baza de Espadas: «¿Qué pasa en Cádiz?», «Otra castiza de Samaria-Alta mar», «Tratos púnicos-Vísperas de la Gloriosa», y quizá «Albures Gaditanos» (9 de agosto), además de otros episodios no publicados pero mencionados en los guiones anteriores como «La muerte bailando», la reunión de carlistas en Londres, así como «La Hija del Guardia», posiblemente el germen de El Trueno Dorado, cuyo desenlace seguramente en la Novena Parte tendría relación con el asesinato de Prim. Si en este proyecto llega Solís, ayudante del Duque de Montpensier, a Andalucía con la carta comprometedora comprada en Londres, la acción tendría que ser posterior a la de «Un bastardo»-«Correo diplomático», y posterior al 7 de julio (destierro de los generales). Parece deducirse de este esquema que la epístola la compra Montpensier y se la manda al Papa buscando su apoyo, junto con una suma importante de dinero, y que en esta intriga ha tomado parte un jesuita. En la Segunda Parte los Condes de Girgenti llegan a Roma, asisten a la boda del hermano de Cayetano en Caserta y visitan al
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 467 Papa36. La carta es entregada a Antonelli y el Papa muestra su gratitud quizá apoyando la abdicación de la Reina en su hermana, la infanta María Luisa Fernanda, esposa del Duque de Montpensier. El Conde Blanc se entrevistaría con un secretario de la embajada y con Antonelli. El proyecto que se recoge en [50.2.1.9] coincide en su contenido con el anterior, ya que se enumera «La Misa Nueva», las «Bodas en el Vaticano», «La Bella Easo» (que remite a «La corte en San Sebastián»). Igualmente «Los Espadones desterrados» parece relacionarse con «Los generales pasan por la estación desterrados a Canarias» del guión precedente. El segmento central, separado con guiones, podría ser el plan de lo que encontramos en parte en las galeradas de un volumen de la serie posiblemente titulado El soldado de África que se conserva en el archivo familiar, que contiene el libro primero de Viva mi dueño y los tres últimos de Baza de Espadas (carpeta 5). [50.2.1.9] 1 La Misa Nueva 2 Bodas en el Vaticano. 3 La Bella Easo — 4 Que pasa en Cadiz. 5 Los Espadones Desterrados. 6 La Sofi de Magdala 7 La Junta de Londres. 8 Un alijo de armas. 9 La niña en puerta 10 La librea de Lacayo 11 España con Honra. 12 Madrid en Alarmas Regio La temporada Real — 13 Veraneo de la Corte 14 La oración del Papa. 15 La Jornada de Alcolea // 36 Por lo que sabemos por la prensa madrileña, los jóvenes recién casados viajaban de incógnito con el falso nombre de Condes de Segovia, lo que no impidió que fueran objeto de toda clase de recibimientos y homenajes. El día 22 de mayo llegaron al puerto de Civita- Vecchia procedentes de Marsella, donde fueron agasajados por Alejandro de Castro y los agregados de la embajada Ojeda y Torres. Posteriormente se dirigieron en tren a Roma y fueron recibidos por toda la destronada familia real napolitana en la estación, tras lo cual se hospedaron en el Palacio Farnesio (La España. Madrid, 30 de mayo de 1868, p. 2). El día 25 los Condes de Girgenti presentados por Francisco II fueron recibidos por el Papa, con el que tuvieron una entrevista larga y cariñosa, tras la cual visitaron al cardenal Antonelli (La Nueva Iberia. 31 de mayo de 1868, p. 1; La Época. 2 de junio de 1868, p. 3). Asistieron el día 8 de junio al matrimonio del príncipe Alfonso de Caserta (Alfonso de Borbón-Dos Sicilias, hijo del rey Fernando II) con María Antonia de Trápani (María Antonieta de Borbón-Dos Sicilias).
AMPARO DE JUAN BOLUFER Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 468 Posiblemente existen huellas en el archivo manuscrito del libro provisionalmente titulado en estos guiones «La Misa Nueva». Se trataría del borrador ya mencionado «Las Madres de los Tres Clavitos» [44.5]. Verosímilmente este interesante boceto se integraría en la Primera Parte de los dos últimos guiones de estructuración mencionados, junto con la reelaboración del borrador titulado «Sevilla». CONCLUSIONES El examen de la documentación indirecta y de los manuscritos conservados en el archivo familiar Valle-Inclán Alsina (especialmente en las carpetas 44 y 45 y en los guiones de estructuración de las carpetas 39 y 50) nos permite sospechar que el autor planeaba valerse del asunto de la boda de la Infanta Isabel para revelar la nefasta influencia del Vaticano en la política española. La jefatura de la Iglesia Católica, que se guiaba únicamente por el propósito de mantener su poder material y temporal, encarnada en el maquiavélico Antonelli, demostraría así anteponer a los intereses nacionales sus fines nada espirituales. En el relato posiblemente se incluirían al paso ataques a la orden religiosa de los Jesuitas, contra la que Valle-Inclán arremetió con dureza en algunas declaraciones públicas, en sintonía con algunas visiones del Papa que veían la causa de la caída de su popularidad en la influencia cada vez mayor de los jesuitas. El matrimonio de estado, instigado por el propio Papa, pretendía que la Infanta Isabel ejerciera la regencia casada con un Borbón napolitano, ahijado predilecto de Pío IX. Con ello la Santa Sede lograba dos objetivos: por un lado, un gobierno ajeno a las veleidades progresistas, y por otro, que España siguiera las directrices de Roma en los asuntos de Italia. Los recién casados en esta narración visitarían Roma y a continuación asistirían a las bodas del Conde de Caserta, hermano del novio. En Italia recibirían la noticia de la sublevación en Cádiz y regresarían a España en las vísperas de Alcolea, con la posibilidad de ejercer la regencia en un futuro próximo. En este proyecto cuyo contenido se corresponde punto por punto con el relato que el escritor presenta en su artículo de 1935 «Sugestiones de un libro (Amadeo de Saboya) IV», el Papa y el Cardenal Antonelli serían personajes principales con una presencia activa en la narración. El Vaticano y la Embajada española en Roma, además del palacio de Caserta, serían algunos de sus escenarios. A esta línea argumental que a rasgos generales sigue la realidad histórica, se superpondría una intriga muy novelesca protagonizada en parte por el Conde Blanc, portador de las cartas incriminatorias de la Reina, que actuaría como un agente doble, ya que trabajaría tanto para la intriga carlista, alentada por la camarilla apostólica y por el propio Rey, buscando la abdicación de la Reina, y asimismo conspiraría para favorecer las ambiciones del astuto cardenal Antonelli. Es muy posible que esta trama protagonizada por el Bastardo se hu-
Revista de Literatura, 2016, vol. LXXVIII, n.o 156, 445-472, ISSN: 0034-849X, doi: 10.3989/revliteratura.2016.02.019 HUELLAS DEL LIBRO POLÍTICA VATICANA EN EL ARCHIVO MANUSCRITO... 469 biera fraguado en los momentos iniciales de gestación de El Ruedo Ibérico, pues el Conde aparece en un listado de personajes de la serie que parece corresponder a una fase pre-redaccional muy temprana. El reelaborado texto «Correo diplomático» verosímilmente se integraría en esta narración romana. Algunos guiones custodiados en el archivo nos permiten sospechar que Valle- Inclán en algún momento planeó la participación activa en el complot de un jesuita intrigante, el Padre Banderas, que en sus apariciones en el fondo manuscrito se sitúa en la órbita del Duque de Montpensier. El duque compraría la carta incriminatoria a través de su ayudante Solís y se la ofrecería al Papa. Mediante su largueza y generosidad económica buscaría el apoyo papal para sus intereses políticos. Así varios libros de este proyecto estarían ambientados también en Andalucía (especialmente Córdoba y Sevilla, además de Cádiz). Asimismo se relatarían las andanzas del Bastardo en Madrid, anteriores y posteriores a su viaje italiano. Muy posiblemente el escritor barajó en determinada fase de la redacción de la obra que formaran parte de este plan escenas del veraneo palatino en la Corte y en San Sebastián, ya que la narración transcurriría en su mayor parte tras el destierro de los generales y el desarrollo de la batalla de Alcolea. Por las declaraciones públicas del autor podemos sospechar que pretendía dedicarle al asunto romano una parte importante de un volumen de El Ruedo formada por diversos episodios o «libros» independientes. El examen del archivo familiar no nos ha permitido localizar ningún borrador que pudiera relacionarse con el título Trono en ferias, denominación propuesta por Valle-Inclán para el cuarto volumen de la serie según el plan publicado en 1927 y repetido en 1928 en los preliminares de sus ediciones de Opera Omnia de La Corte de los Milagros y Viva mi dueño (Valle-Inclán, 1927 y 1928a). Este proyectado tomo tendría posiblemente como tema los sucesos anteriores al reinado fugaz de Amadeo de Saboya. Entre los manuscritos conservados no parece existir ninguna escena que se sitúe en un momento posterior a septiembre de 1868. Las huellas que se han podido rastrear del bosquejado libro sobre la Política Vaticana nos sitúan en fechas coincidentes con los sucesos que se recogen en los textos de la serie ibérica publicada, por lo cual dicho relato sería una ampliación desde el interior de la narración, una expansión interna, y no la continuación cronológica de los acontecimientos ya relatados, exactamente como sucede en el texto póstumo El Trueno Dorado cuya génesis podría ser muy similar. La datación de los testimonios resulta complicadísima dada la tendencia del autor a la reutilización de materiales propios, la redacción de episodios independientes y a los numerosísimos cambios que Valle-Inclán realizó en su ambicioso proyecto de narración cuya escritura se extendió durante doce años. Aunque la documentación indirecta parece indicar que el proceso de redacción más intenso correspondería fundamentalmente al año 1933 y después languidecería, el examen del dosier de génesis parece sugerir que Valle-Inclán po-