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La Noche de Troya : Acto único / por Don V. R. A

Rodríguez de Arellano, Vicente

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;a dula -L LA NOCHE Y A ACTO ÚNICOO POR DON V. R. .4. PERSONAS. t ? neas , Príncipe de Troya  E're,tsa , Esposa de Eneas....–  . 4nchises , Padre de Eneas Eubeo , Soldado  Ascanio , Nido , personage La sombra de Hector  Venus  Arcenes  Señor Isidoro Mayquez. Señora Antonia Prado. Señor Antonio Soto. Señor. Tomás Ramos. Señor Vicente Camas. Señora josepha Luna. Señor Vicente Ramos. mudo. Ile de Afeitas ; en ino á diez Al levantar el telon , se descubre á cada lado , en el de la izquierda el sepulcro de Hector, sin ornato alguno , y al lado opuesto el de Páris , cubierto de (ores y con pira ardiendo sobre él. A los bastidores varios árboles , y al frente el muro roto por medio , descubriéndose á lo lejos por la rotura el caballo. Dos bayles de Troyanos y Troyanas. Eneas acompañado de comparsa , de guerreros , y un paga de armas que trae su lanza y escudo, L sale inierrumpiéndo la accion ; comienza á declinar el dia , de modo que durante el razonamiento de Eneas vd obscureciendo el teatro lentamente. Eneas. Suspended esos viles instrumentos cuya armon$a de furor me llena : ¿qué causa puede haber para entregaros con tanta libertad á la licencia de las bayles y públicos festejos sino es una ilusion bárbara y ciega? Ars. Quando Troya , despues de tantos anos, que vió sus muros de las huestes Griegas A. en Id  La noche en vano rodeados , hoy se mira libre , tranquila, y de cuidado exénta;' ¿extrañas, grande Eneas, que 'sus males en regocijos públicos convierta? Eneas. Esa vana , esa loca confianza que '.typto. ; os desvanece y enaga s de vuestra perdicion será la causa, sino mienten los oráctilos y estrellas. Fiados de Sinon en las palabras, demolisteis los cauros', que .á la Grecia diez años fuertemente resistieron, porque entrase la máquina sobérbia del caballo fatal; que con pretexte de Religion se dedicó á Minerva. En vuestro seno el fuego intrcduxisteis porque su vasta mole acaso encierra en sus entrañas cóncavas el daño, que tan 'distante mira la imprudencia. Diréisme , que los Cielos aprobaron vuestra resolucion , pues que de fieras y silvadora s sierpes rodeado falleció Laoconte , en las riberas del cristalino mar , guando la lanza vibró contra -el caballo su impaciencia. Mas los Dioses, que siempre confirmaron los vaticinios de . Calandra bella, el Paladion robado por Ulises, y en fin la falsedad de la fé Griega, ¿no debian rendir vuestro dictamen mas que unas despreciables contingencias? Verdad es que del viento •protejida ya la armada enemiga dió las velas al inconstante golfo , mas ¿quién duda •que esto puede ser solo una apariencia para volver de nuevo , y encontrando los muros igualados con la tierra, llevar la triste patria á sangre y fuego, pasando á ser esclava desde Reyna? Pero nada seria de importancia, todos estos temores vanos fueran ; si viviese aquel héroe esforzado, cuyos despojos cubren esas piedras, sobre las quales continuadamente llanto de gratitud verter debierais. Hector aquí reposa , aquí Hector yace, aquí de Troya la mayor defensa, aleve polvo, yace reducida, A estas 1 Queda st estos _ aunque de Troya. aunque siempre su gloria será eterna. i y profanais tan respetable sitio? almas viles ; huid de mi presencia, Temblad mi indignacion , que justamente vuestra cobarde ingratitud fomenta. A estas palabras se van todost los del bayle , queda con los su yos , y mi - randa al sepulcro de Hector,, dice con ternura magestuosa., Espíritu sublime , alma dichosa,. honor de Frigia ; si hasta las tinieblas del horroroso .Reyno del espanto, donde vaga tu sombra lastimera pueden llegar amargos sentimientos de un corazon doliente que se queja, de la parca tirana , que en tu vida cortó el mejor aliento de las nuestras; mis lágriryas recibe por tributo de la amistad mas pura, fina, y tierna. Queda suspenso , y despues de tocar la música un breve rato con alusion á estos sentimientos , casi al finalizar de ella reparando en el sepulcro de Páris , y sus adornos , dice en tono admirativo. Pero i quées lo que miro ? este sepulcro que colocado estár mejor debiera en el templo de Júpiter Tonante, tan abatido , y sin honor se encuentra; guando en este otro humean los inciensos y le coronan flores lisonjeras? O ! ciega ingratitud de los mortales! pero supuesto que á mi arbitrio queda el desagravio , tomaré venganza de tan insoportable diferencia. Flores y pira caigan á mis plantas, en menudos fragmentos se conviertan Lo executa y sige indignado que no es digna de pompa la memoria del vil perjúro , robador de Elena. Páris traidor , oprobrio de la Frigia, huésped ingrato , fiera la mas fiera, entre quantas abrigan en su seno ásperos montes , é intrincadas selvas, violador de las leyes mas sagradas que dictó al corazon naturaleza: tú fuiste origen , sí ®tú fuiste causa de los males crueles que nos cercan. Por tí la Frigia , juventud briosa inttndh con la sangre de sus venas el patrio suelo, y por tu falso trato A 2  de aunque L4 nnrhe de la parte mejor quedó desierta; pero ya entre las lóbregas mansiones del Erebo profundo , la sev era justicia de las furias infernales, reune todo género de penas en tu espíritu vil , no ,dtl Elisio llegarás á la estancia }lacentera que basan las corrientes del Letéo, destinada á los héroes que celebra la fama universal por inmortales, ántes, en quanro el sol en su carrera discurriendo dei uno al otro polo mira , y registra con sus luces bellas, será tu nombre siempre aborrecible y odioso en las edades venideras: y vosotros , ó necios miserables, que al rompas de las métricas cadencias, os entregueis á un júbilo engañoso, temblad,temblad,que -a la ayrada diestra del alto Jove , abrasadores rayos se dispone á vibrar sobre la tierra, que alegremente hollais , y en ella misma despojo habeis de ser de la sangrienta venganza de los griegos cautelosos, que así la destruccion de Troya ordenan; cadáveres sereis yertos y fries, informes troncos, víctimas funestas, del extremo á que llega el confiado, que atara á sus pasiones la licencia. vate. MM^ ^ affreo gabinete : en su foro dos pequeñ r aras , una destinada á los fio— ses Penates , y otra á Venus : c un Lado un rico son. Anchises comparece pos- -tracio á la ara de Venus: Creusa y Ascanio e la de los penates: despues qqe cesa la música respectiva á la situacion, dicen. Anc. Divina Venus , numen soberano, Madre de amor , hermosa Citeréa; si aun viven en tu agrado las memorias de la verde dichosa primavera de mi florida edad , estos aromas que mi trémula mano, en tu ara quema, en tu piedad recuerden los favores que merecí de t.: que es tu hijo Eneas, y que siendo Troyanos te imploramos, para que en tí la patria aux11 a tenga. C,eu. Y vosotros ., ó Genios tute,ares de la casa de Anchises , donde reyna el amor estrechado con el culto, velad en su custodia , protegedla, pues llnsica a • Vuelven á de Troya. los ' rece poslespues pues porqi  ;,as inciensos y holocaustos mas reverc .Les , y aceptables sean por medio de las manos de mi Ascanio los ofrece la cándida inocencia. linsica alusiva á esta rle precacion , entre tanto que representan lo que di,,en los versos , y luego levantándose continúa Creusa. ¡Ó qué en vano mi pecho atribulado se procura animar! Anc. ¿Pues qué te altera? Creu. No sé padre : ¡ay de mí! pero las dudas, y temero ' a turbacion de Enéas me llenan de un pabor irresistible; fmagenes terribles atormentan mi pensamiento. Trasportada como viendo lo que dice. Veo ya á mi esposo despedazado , si, ya le penetran el fuerte corazon que le animaba, ya no existe , no existe , y no contenta con este sacrificio la implacable sana del enemigo hasta la prenda mas dulce de mi amor , hasta mi Ascanio extiende su furor ; no su edad tierna, ni sus gracias le sirven de resguardo; tened , tened , crueles , la violencia executad en mi amoroso pecho, respetad su candor; solo yo muera.... Como volviendo en sí , abraza á su hijo diciendo. ¡Hijo del alma mia , hasta qué extremo un vano exceso de temor me lleva! Anc. ¿Sosiégate Creusa; no adelantes los males por venir por ¿qué te entregas aun fantástico error que solamente produce la ilusion de tus ideas? Los Dioses inmortales protectores de la virtud sobre nosotros velan, descan,5a en su poder , saber debias que las desconfianzas son la ofensa mayor de su piedad : á si hija mia volvamos á sus aras, porque en ellas humildes ruegos de inocentes pechos siempre favores , y consuelo encuentran. Vuelven á la misma actitud de sacrificar , acompañando la música , que interrumpe Enéas , y al verlos dice. Enéas. Padre , esposa adorada , hijo querido, Ó con quánta razon á las eternas Deidades acudís ; pues solamente A 3  nuespues ó  Z^ noche nuestra ctlnservacion depende de ellas; las fatitlica k voces de Casandra en mi angultiado espíritu resuenan sin dexanne un instante , y me persuado á que su cumplimiento está muy cerca. Anc. Cordura es siempre prevenir los riesgos; pero ya prevenidos es vileza, el no espetarlos con constante pecho, y oponerles heroyca resistencia: cumpla el hombre consigo , y la fortuna á su arbitrio disponga corno quiera. Creu. ¿Péro es posible , amado esposo mio, qué tantos horj.bres como Troya encierra, en el público bien interesados, se hayan de equivocar? Enéas. Creusa bella, el vulgo , como menos instruido, no puede preveer las conseqüencias de una resolucion ten peligrosa; pero esto no es del caso , lo que os ruega mi corazon , es solo que al descanso todos os entreguéis , mientras que vela sobre vuestro sosiego mi cuidado. , y .Enéas mientras se sienta sobre el sofá se quita el morrion, Yanre que dexa junto sí , y dice. Creu. Complacerte deseo. f ine. En paz te queda. Enéas. ¡En paz! ¡en paz! ó qué dificilmenté un oprimido espíritu la encuentra. Estos latidos que en el pecho siento, ésta grave inquietud , éstas ideas tan lastimosas que vencer no puedo, presagios son , tal vez , de la funesta suerte que por instantes me amenaza, y una interior irresistible fuerza me lo persuade.... pero la fatiga... . Aquí empieza una música dulce y triste á unas con los versos. El cansancio. .. ¡oh fatal naturaleaa! que aun con tantos cuidados á tus leyes es imposible hacerles resistencia. Continúa la música algun espacio , y creciendo por puntos hasta que con aparatoso estrépito se presenta repentinamente la sombra de Hector. Enéas despierta , y queda asombrado , en cuya atitud permanece en tanto que Hector le habla , .comparado de los golpes de nnísica. Hect. ¿Duermes , hijo de Venus ? ya arde Troya: cumplióse su destino : ya en pavesas el ilion se convierte , vence el Griego, por rnorrion, 01. que ron a • . Enéas c ant o de Troya. per la Ciudad la muerte se despliega repetida en mil formas : ya á tus Lares voraz el fuego abrasador se acerca. En vano es el remedio , huye al momento, recoje las reliquias lasti..neras de este Pueblo infeliz; huye, no tardes; y pues los altos Cielos te reservan, haz que en remotos climas nueva Troya, vuelva á nacer de sus cenizas mesmas. Desaparece. Enéas. Rector, mi dulce amigo : : : no tan presto á mis ojos te ocultes.... oye.... espera.... Dentro ruido »militar. Sil Eub. Qué haces asi , sefior , guando ya Troya desde sus fundamentos viene á tierra? Volean es la Ciudad por todas partes, solo desolacion , y horror'se encuentra. El caballo fatal huestes aborta; y triunfantes los Griegos.... Enéas. Ten la lengua: ¡triste de mí! ¡qué escucho! ¡atroz destino! llegó al último extremo la i. clemencia, de las altas deidadts i.r'ta:La; mas pues otro ('artido no me resta, morir es necesario , no se diga que acaba Troya , girando vive Fnéas. Salen AncUses , y .Creu: a con Aseará", , deteniéndole. Creu. ¿Dónde vas , luz de mis cansados ojos? Anc. ¿Dónde , hijo mio , tú furor te lleva? Enéas. A morir , á morir; á que los G:i.gos en menudos pedazos me conviertan, y las ruinas tristes de la Patria sepulcro honr )so de mi vida sean. Creu. S: ella sola pudiera ser remedio del estrago comun , yo la primera sería que tu ardor estimulase. para sacrificarla en la defensa del público interes ; pero supuesto que nada con tu muerte se remedia, vivir procura , y salva tu familia de suerte tan fatal , si ya no intentas que tu esposa infeliz esclavizada de los Griegos , arrastre las cadenas. Anc. Si del amor filial la fuerza. sientes, estas ardientes lágrimas que riegan mi arrugado semblante , te reduzcan, ya á la raavn % ya á compasion te muevan de por 8  La noche de tu esposa , y tu hijo , no de un Padre, pues aunque sobre mí la parca venga, en una inútil trabajosa vida aun mucho mas que aflije , lisonjea. Enéas. O prendas amorosas de mi vida, objeto del rigor de las estrellas, permitid á lo menos que un instante.... Creo. ¿Y qué ese instante el de tu muerte sea? no esposo mio; mírame rendida A sus pies con el niño: á tus plantas : señor , mira tu mesma reprbducion en este amable niño: Con resolucien. no permitas ¡ay triste! que perezca de la casa de Anchïses la esperanza. Pero si ingrato á la naturaleza nada te mueve , con tu mismo acero traspásanos el pecho, y á la horrenda estancia del Ayer«, baxaremos víctimas del rigor de tu violencia. Anc. Considera que nada se hace acaso que no en vano los Cielos te preservan, viviendó la esperanza , todo vive, y todo mucre , guando muere aquella. Enéas. Es verdad , reconozco que á otros fines me destina la suma providencia. La triste sombra de Hector me lo dixo; y pues la ley del hado es tan severa, postrad , talad , ó Griegos fementidos, el Emporio del Asia , la cabeza de Frigia , que en los fastos de los tiempos padron ignominioso en vuestra afrenta será el recuerdo de tan vil hazaña, no conseguida con la fuerte diestra en los marciales bélicos conflictos, sino con artificios , y cautelas. indignas de los pechos generosos, en quienes el valor se reconcentra. Sigamos , pues , las leyes del destino: Tú , Eubeo , cuida de Creusa bella: tú , Padre mio , á mis robustos hombros sé amable peso , que aunque se opusieran montes de llamas á las plantas miar, aunque el infierno todo , de la tierra rotos los consistentes ligamentos contra mí concitara de sus negras y lúgubres moradas todo el fuego, ^  lo Pista t, das las los filo pase p, tnerido con kac4 y ftnali: fgurar sl pueda lo • d r Tr cya. lo sabría vencer _tri fortaleza. Cose en los homlros á Anchises. A Dios , Patria infeliz y desolada, y recibe mi llanto por exêyuies de un amoroso hijo, que no puede mas que llorar tan bárbaia tragedia.  Fase. Pista interior de 7rcya ardiendo. 41 .ccmpas de la música se deben figurar todas las particularidades , propias de la sctuacion de una Ciudad entrada por los cneniLos. meas con Crc; ises en los toril/ros , y 4scanio de la mano, pasa penetrando por las llanas , y guando ya se ta ent.rado , Eubeo es aceverido de los Griteos , y le arrebatan a Creusa : .naecí.-os de estos atraviesan con lachas encendidas por varias partes. t oda esta . esce,na debe ser muda, y fnalizada , se descare la mutacion de selva lo tras extendida que pueda figurarse , y si ser ludiere , se verá 6 pintada en el telon , ó coreo mr jor se kueda , la vista de 7 rv 5 'a destruida , y sale Eneas furioso con el acero en la mano , y Anchises , 4scanio y los suyos defeniendole. Enea:. Dexadme fallecer. lino. Quando los Dioses con visibles prodigios te conservan, y por medio del fuego y de las llamas paso á tu vida , y tu salud franquean, ¿correspondes ingrato á sus fervores, y á un dolor tan sin limites te entregas? Eneas. Qué sirve retardar inutilroente la muerte irremediable que me espera? Creusa idolatrada , dueïtu mio,  I ierno amor de mis amores, dulce prenda de este doliente corazon cansado, que en vano es p arce al viento sus querellas, ¿dónde estás , vida mia ? ¿ qué te ha, hecho? ¿ por qué en amarga soledad me dexas? Ileváraerne :contigo por lo menos, y la parca en un punto dividiera dos almas tan unidas , tan amantes, dulcificando del morir la pena. Suaves contigo fueran mis trabajos; contigo entre las mas incultas selvas, en los climas mas duros y remotos, Adonde apenas del sol los rayos llegan, en las hondas tabernas de los montes, descansada y feliz mi vida fuera, pero sin tí, pesar , horror y Ilant?, penas y confusion solo en mí reytra•n.  ,¿ Qua' fué el cobarde , el alevoso brazo,  Irritado, -que contener no pudo tu belleza? el Caucaso en sus senos intrincados, el África abrasada en sus arenas, ^