Gobernanza del agua en territorios rurales. Estudio de caso: zona de Intag, Cotacachi, Ecuador
Abstract
La presente tesis aborda el estudio de los elementos que inciden en las formas de organización de las comunidades de las zonas rurales de Intag en relación con el abastecimiento de agua. La investigación abarca tres aspectos que influyen en las estrategias de acción colectiva de estos grupos comunitarios: la estructura del sistema social-ecológico, los factores que generan y promueven el capital social, y los elementos de resiliencia con que cuentan los miembros de las comunidades para dar respuesta a eventos, previstos e imprevistos, que podrían afectar el funcionamiento de los sistemas de agua
Full text
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DECLARACIÓN DEL AUTOR/A DE LA TESIS D./Dña. Wilma Matilde Guerrero Villegas Título da tese: GOBERNANZA DEL AGUA ENTERRITORIOS RURALES.ESTUDIO DE CASO: ZONA DE INTAG, COTACACHI, ECUADOR Presento mi tesis, siguiendo el procedimiento adecuado al Reglamento y declaro que: 1) La tesis abarca los resultados de la elaboración de mi trabajo. 2) De ser el caso, en la tesis se hace referencia a las colaboraciones que tuvo este trabajo. 3) Confirmo que la tesis no incurre en ningún tipo de plagio de otros autores ni de trabajos presentados por mí para la obtención de otros títulos. Y me comprometo a presentar el Compromiso Documental de Supervisión en el caso que el original no esté depositado en la Escuela. En Lugo, 29 de julio de 2021. Firma electrónica
AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR/TUTOR DE LA TESIS D./Dña. Ana Isabel García Arias En condición de: Tutor/a y director/a Título de la tesis: Gobernanza del agua en territorios rurales. Estudio de caso: zona de Intag, Cotacachi, Ecuador. INFORMA: Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo realizado por D/Dña Wilma Matilde Guerrero Villegas, bajo mi dirección/tutorización, y a utorizo su presentación , considerando que reúne l os r equisitos exigidos en el R eglamento de Estudios de Doctorado de la USC, y que como director/tutor de esta no incurre en las causas de abstención establecidas e n la Ley 40/2015. En Lugo, 23 de julio de 2021 Firma electrónica
A Miguel, Paula y Alejandra por su apoyo e infinita paciencia en este viaje A mi mamita Tili
AGRADECIMIENTOS Quiero empezar agradeciendo a mi directora, Ana Isabel García, por su constante apoyo y paciencia para orientar el buen curso de este trabajo. El tiempo compartido con Ana fue muy enriquecedor en el ámbito académico, pero también en el plano personal por su amistad y acompañamiento. Además, tuve el placer de conocer Lugo y guardo los mejores recuerdos de mi corta estancia en esta bella ciudad. También quiero agradecer al grupo de amigos del IDEGA, donde encontré un ambiente muy acogedor que motiva el trabajo y, por supuesto, el compañerismo. De igual manera, me gustaría expresar mi agradecimiento a todos los profesores de la USC a quienes tuve la oportunidad de conocer, tanto en Santiago de Compostela como en Lugo. Sus enseñanzas y predisposición para apoyar a los doctorandos es un aliciente que nos motiva a continuar y culminar el proceso de investigación. Agradezco de manera muy especial a los amigos de Colombia, Perú, Uruguay, Brasil, México y por supuesto España, con quienes compartimos experiencias buenas y también momentos difíciles. Son los lazos fuertes que quisiéramos conservar siempre. Cerca de concluir, quiero agradecer a la Universidad Técnica del Norte que confió en mí y me permitió vivir esta experiencia académica. Y por último pero nunca menos importante, mi profundo agradecimiento a mi familia por todo su sacrificio y comprensión durante este largo trayecto que significa hacer un doctorado.
Índice INDICE DE FIGURAS Figura 1. Marco de Análisis y Desarrollo Institucional..........................................................29 Figura 2. Factores que influyen en las organizaciones de usuarios........................................30 Figura 3. Actualización del Marco de Análisis y Desarrollo Institucional ............................31 Figura 4. Marco de análisis de la interacción entre sistemas social y ecológico....................32 Figura 5. Relaciones entre elementos de cada grupo..............................................................34 Figura 6. Marco de análisis con elementos mínimos que integran un SES............................35 Figura 7. Marco multinivel de análisis para SES ...................................................................36 Figura 8. Ejemplo de variables de 3ero y 4to nivel................................................................38 Figura 9. Marco SES actualizado...........................................................................................40 Figura 10. Sistema de gobernanza............................................................................................44 Figura 11. Niveles de gobernanza ............................................................................................45 Figura 12. Reglas y niveles de análisis.....................................................................................48 Figura 13. Reglas que afectan a una situación de acción .........................................................48 Figura 14. Elementos que forman y fortalecen el capital social...............................................60 Figura 15. Ciclo adaptativo de la resiliencia ............................................................................64 Figura 16. Resiliencia y buena gobernanza..............................................................................66 Figura 17. Economía y sociedad como parte de la biósfera.....................................................67 Figura 18. Capitales de la resiliencia........................................................................................69 Figura 19. Perturbaciones causadas por el ser humano............................................................70 Figura 20. Perturbaciones causadas por la naturaleza..............................................................71 Figura 21. Elementos de la capacidad adaptativa de la resiliencia comunitaria.......................72 Figura 22. Dependencia del camino de una comunidad con límites inferior y superior..........74 Figura 23. Ubicación del Cantón Cotacachi en Ecuador..........................................................80 Figura 24. Zona de Intag en el cantón Cotacachi .....................................................................81 Figura 25. Mapa hidrológico de Intag ......................................................................................82 Figura 26. Número de integrantes por familia..........................................................................87 Figura 27. Nivel de estudios en la zona de Intag......................................................................89 Figura 28. Tamaño de la finca en la zona de Intag...................................................................89 Figura 29. Dendrograma obtenido por método de clusters ......................................................96 Figura 30. Distribución de frecuencias acumuladas...............................................................109
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS Figura 31. SES de abastecimiento de agua en Intag...............................................................110 Figura 32. Elementos externos del SES..................................................................................112 Figura 33. Elementos activos de la situación de acción focal en Intag .................................119 Figura 34. Opciones de acción de los actores directos...........................................................123 Figura 35. Línea de tiempo del marco legal e institucional del agua en Ecuador..................131 Figura 36. Interrelación de elementos de una comunidad en relación al agua.......................133 Figura 37. Número promedio de familias en los sistemas de agua ........................................135 Figura 38. Propiedad del terreno de la fuente de agua ...........................................................135 Figura 39. Contaminación del agua de consumo....................................................................138 Figura 40. Causas de contaminación del agua de consumo ...................................................138 Figura 41. Rangos de edad en las comunidades (% de comunidades) ...................................143 Figura 42. Nivel de estudios en las comunidades...................................................................144 Figura 43. Porcentaje de autoconsumo de la producción agrícola .........................................145 Figura 44. Lazos fuertes y débiles de las comunidades en Intag............................................152 Figura 45. Confianza en la gestión del agua...........................................................................154 Figura 46. ¿Hace trabajo colectivo la comunidad?.................................................................155 Figura 47. Acción colectiva de las comunidades ...................................................................156 Figura 48. Conocimiento del marco legal del agua por parroquias........................................158 Figura 49. Satisfacción productiva en la finca .......................................................................160 Figura 50. ACM con variables de lazos fuertes .....................................................................162 Figura 51. ACM con variables de lazos débiles.....................................................................164 Figura 52. ACM con variables demográficas, de confianza y conflicto ................................166 Figura 53. ACM con variables de empoderamiento y participación política.........................168 Figura 54. Perturbaciones naturales en el SES de Intag.........................................................171 Figura 55. Perturbaciones antropocéntricas............................................................................171 Figura 56. Trayectoria de desarrollo de Intag y rupturas transicionales ................................172 Figura 57. Puntajes de resiliencia...........................................................................................179 Figura 58. Aporte a la resiliencia por dimensiones ................................................................195 Figura 59. Cluster de comunidades y nivel de resiliencia......................................................197 Figura 60. Gráfico de componentes........................................................................................203 Figura 61. Gráfico de dispersión de individuos por cluster....................................................204
Índice Figura 62. Gráfico de dispersión de la variable Grupos y redes por niveles de resiliencia y cluster .....................................................................................................................................204 Figura 63. Gráfico de dispersión de la variable Información y comunicación.......................205 por niveles de resiliencia y cluster..........................................................................................205 Figura 64. Gráfico de dispersión de la variable Cohesión social e inclusión.........................205 por niveles de resiliencia y cluster..........................................................................................205 Figura 65. Gráfico de dispersión de la variable Diversificación de ingresos.........................206 por niveles de resiliencia y cluster..........................................................................................206 Figura 66. Gráfico de dispersión de la variable Características de la actividad generadora de ingresos por niveles de resiliencia y cluster ...........................................................................207 Figura 67. Gráfico de dispersión de la variable Manejo sustentable del recurso...................207 por niveles de resiliencia y cluster..........................................................................................207 Figura 68. Medidas de discriminación ...................................................................................209 Figura 69. Categorías de las variables....................................................................................210
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS INDICE DE TABLAS Tabla 1. Principios de diseño de instituciones de larga duración de recursos comunes.........30 Tabla 2. Condiciones críticas que permiten la sustentabilidad de los recursos......................33 Tabla 3. Variables de segundo nivel en un SES.....................................................................37 Tabla 4. Actualización de variables del marco SES...............................................................40 Tabla 5. Mapeo de actores en un SES en función de sus características................................41 Tabla 6. Matriz de identificación de actores...........................................................................42 Tabla 7. Criterios para una gobernanza ambiental eficiente ..................................................52 Tabla 8. Debate científico sobre el término resiliencia ..........................................................63 Tabla 9. Factores de los atributos de resiliencia.....................................................................67 Tabla 10. Definición de capital económico, social y ambiental en resiliencia.........................69 Tabla 11. Dimensiones e indicadores de resiliencia comunitaria.............................................76 Tabla 12. Dimensiones e indicadores de resiliencia comunitaria.............................................76 Tabla 13. Dominio, dimensiones e indicadores/medidas de resiliencia...................................77 Tabla 14. Resiliencia comunitaria con capital social, económico y ambiental........................78 Tabla 15. Dimensiones e indicadores de resiliencia de un SES...............................................79 Tabla 16. Reservas Hídricas en la zona de Intag.....................................................................81 Tabla 17. Servicios ambientales de Intag.................................................................................83 Tabla 18. Tasa de crecimiento y densidad poblacional en la zona...........................................88 Tabla 19. Cobertura de servicios básicos en parroquias de Intag (en porcentajes)..................88 Tabla 20. Estructura de los cuestionarios aplicados en la investigación..................................92 Tabla 21. Estructura de los cuestionarios aplicados a informantes cualificados......................92 Tabla 22. Dimensiones y variables de capital social................................................................93 Tabla 23. Variables de análisis cluster .....................................................................................94 Tabla 24. Dimensiones y variables de resiliencia.....................................................................99 Tabla 25. Capital económico..................................................................................................101 Tabla 26. Capital social..........................................................................................................102 Tabla 27. Capital ambiental....................................................................................................103 Tabla 28. Entorno social, económico y político del sistema social-ecológico analizado.......113 Tabla 29. Ecosistemas relacionados con los recursos hídricos en Intag ................................114 Tabla 30. Variables de 2do nivel del SES de Intag ................................................................114
Índice Tabla 31. Variables de mayor influencia en la autoorganización del SES en Intag...............118 Tabla 32. Características de los actores en torno a la distribución del agua en Intag ............120 Tabla 33. Costos y beneficios generados por el abastecimiento de agua de consumo...........125 Tabla 34. Juntas de Agua Potable en la zona de Intag ...........................................................134 Tabla 35. Riesgo de escasez (en porcentajes).........................................................................136 Tabla 36. Causas de conflicto por el agua..............................................................................137 Tabla 37. Juntas de Agua en Intag..........................................................................................142 Tabla 38. Estrategias de gobernanza del agua........................................................................142 Tabla 39. Variables de los sistemas de agua según el cluster de mayor identificación..........146 Tabla 40. Tabla ANOVA de significancia de las variables....................................................147 Tabla 41. Matriz de pertenencia de las comunidades a los clusters y características.............148 de los sistemas de agua...........................................................................................................148 Tabla 42. Descripción de las dimensiones y variables de capital social ................................151 Tabla 43. Valoración de los habitantes hacia su zona de vida ...............................................159 Tabla 44. Validación de la muestra........................................................................................161 Tabla 45. Dimensiones de las variables de lazos fuertes........................................................162 Tabla 46. Dimensiones de las variables de lazos débiles .......................................................164 Tabla 47. Dimensiones de las variables de confianza ............................................................166 Tabla 48. Dimensiones de las variables de empoderamiento y acción política .....................168 Tabla 49. Elementos de buena gobernanza de Intag ..............................................................174 Tabla 50. Capacidades de las comunidades en Intag..............................................................175 Tabla 51. Asignación de ponderaciones de dimensiones, variables e indicadores de los capitales de resiliencia............................................................................................................177 Tabla 52. Cuadro resumen de ponderaciones de dimensiones y variables de resiliencia ......178 Tabla 53. Rangos de clasificación del puntaje .......................................................................179 Tabla 54. Estadísticos descriptivos de variables del Capital Económico...............................181 Tabla 55. Estadísticos descriptivos de variables del Capital Ambiental................................182 Tabla 56. Estadísticos descriptivos de variables del Capital Social.......................................183 Tabla 57. Descripción de dimensiones del capital económico...............................................184 Tabla 58. Descripción de dimensiones del capital ambiental.................................................187 Tabla 59. Descripción de dimensiones del capital social.......................................................189 Tabla 60. Clusters y resiliencia...............................................................................................193
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS Tabla 61. Test Post Hoc de diferencias significativas entre clusters......................................194 Tabla 62. Test Post Hoc de diferencias significativas entre clusters......................................195 Tabla 63. Correlaciones..........................................................................................................200 Tabla 64. Medida de KMO y Test de Bartlett........................................................................201 Tabla 65. Comunalidades .......................................................................................................201 Tabla 66. Varianza total explicada.........................................................................................202 Tabla 67. Matriz de componentesa.........................................................................................202 Tabla 68. ACM variables de resiliencia .................................................................................208 Tabla 69. Medidas de discriminación.....................................................................................208 Tabla 70. Factores de resiliencia comunitaria en Intag ..........................................................212
Índice ÍNDICE DE ACRÓNIMOS ACCRI Asociación Agro-artesanal de Caficultores Río Intag ACM Análisis de Correspondencias Múltiples ACP Análisis de Componentes Principales CEDEGE Corporación para el Desarrollo de la cuenca del Guayas COA Código Orgánico Ambiental COOTAD Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización CORDESPRO Corporación para el Desarrollo Productivo CORPIL Corporación de Productores de leche en Intag CREA Corporación para la Reconversión del Azuay CRM Corporación para la Rehabilitación de Manabí DECOIN Comité de Defensa y Conservación Ecológica de Intag ENAMI Empresa Nacional Minera GAD Gobierno Autónomo Descentralizado INAMHI Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología INEC Instituto Nacional de Estadísticas y Censos INECEL Instituto Ecuatoriano de Electrificación IEOS Instituto Ecuatoriano de Obras Sanitarias INERHI Instituto Ecuatoriano de Recursos Hídricos JAP Juntas de Agua Potable Marco ADI Marco de Análisis y Desarrollo Institucional PDOT Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial REI Red de Ecoturismo de Intag SENAGUA Secretaría del Agua SES Sistema social-ecológico UTN Universidad Técnica del Norte
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 20 INTRODUCCIÓN Antecedentes y justificación del interés de la investigación El estudio sobre los sistemas sociales, económicos y ecológicos ha evolucionado desde su concepción inicial en los 80s, pasando de un enfoque individual de cada contexto a una visión conjunta de ecosistemas integrales. La investigación sobre los sistemas adquiere mayor interés a partir de eventos de alcance mundial como la Conferencia de Medio Ambiente de 1972, el informe “Los límites del crecimiento”y declaraciones internacionalmente aceptadas como el concepto de desarrollo sustentable en 1987. Sin embargo, los elementos sociales y naturales eran, en gran medida, analizados de forma separada y no como factores integrantes de una estructura dinámica; y, por otro lado, las políticas públicas tenían, fundamentalmente, objetivos económicos con poco énfasis en el área social o ambiental (Holling, 1978). A partir de los años 90 surge el concepto de sistemas social-ecológicos (SES) (Berkes, Folke y Colding, 2000) señalando que no existe una separación real entre los sistemas sociales y los ecológicos y, por lo tanto, su estudio debería analizar de forma integrada la interacción ser humano-naturaleza. Janssen, Anderies y Ostrom (2007) señalan que los SES son sistemas compuestos por elementos biofísicos y sociales en los cuales las personas han invertido, de forma consciente, tiempo y esfuerzo para crear una infraestructura institucional, y física en algunos casos, con el fin de obtener beneficios comunes. Ostrom (2007) plantea un marco multinivel de análisis SES como una herramienta orientativa para su estudio ya que, según su criterio, no existe un modelo único que represente a todos los sistemas social-ecológicos por la diversidad de características que posee cada uno. Según Janssen et al. (2007), los SES son estructuras con mucha complejidad espacial y temporal y su generalización podría conducir a decisiones políticas erróneas. Los cuatro componentes definidos inicialmente por Ostrom (2007) y posteriormente por McGinnis y Ostrom (2012) son: i) sistema de recursos, ii) unidades del recurso, iii) sistema de gobernanza, y iv) usuarios, que interactúan para producir resultados. El SES, además, recibe influencias externas de los entornos sociales, económicos y políticos, por un lado, y de los ecosistemas relacionados, por otro. Según Ostrom (2007; 2013), un sistema de gobernanza a gran escala podría facilitar la gestión local de un SES, pero también corre el riesgo de obstaculizar su desarrollo por desconocimiento de su estructura interna y características propias de la organización comunitaria que lo gestiona. Por lo tanto, la herramienta de análisis del manejo del SES debe aplicarse en contextos multiescalares que consideren incluso los niveles más bajos de la organización. En Ecuador, las comunidades rurales se organizan para el acceso al recurso hídrico estableciendo normas propias que incluyen acuerdos sobre el aporte monetario y la cantidad de trabajo requerida, tarifas mensuales, m3 asignados por familia y sanciones por incumplimiento de dichas reglas. La gestión comunitaria está reconocida en la Constitución (Art.318). En palabras de Ostrom (1999), el agua es un recurso común de difícil exclusión, aunque no imposible, y su consumo por parte de un individuo reduce la disponibilidad para otro.
Introducción 21 Estudiar los sistema de gobernanza del recurso hídrico en Intag implica analizar los patrones de comportamiento y acciones tomadas por los habitantes de la zona como usuarios directos del agua, y el gobierno local y central como usuarios indirectos, que se vinculan en función de sus diversos intereses y objetivos a lograr. Se puede definir la gobernanza como el marco de referencia de los sistemas socio-económicos y las estructuras políticas y legales a través de los cuales las sociedades se organizan (Kooiman, 2003; Kaufmann, 1999). En Intag, al igual que en otros sectores rurales del Ecuador, la presencia del Estado en la provisión del servicio de agua de consumo es muy baja o inexistente. Esto ha ocasionado que las comunidades definan sus propias formas de gobernanza para lograr el acceso al recurso, mediante la creación de Juntas de Agua (JAP), instituciones existentes desde la época colonial (Hoogesteger, 2013). Como el recurso hídrico es un elemento del cual depende en gran medida la subsistencia de la población, la autoorganización de los habitantes es un factor clave en la consecución de su objetivo (Anderies & Janssen, 2012), y, por lo tanto, están dispuestas a acatar las normas y colaborar con tiempo y recursos monetarios necesarios para la construcción de los sistemas de agua (Anderies et al., 2004; Janssen et al., 2007). Las JAP en un SES definen las reglas que regulan la gestión del recurso hídrico. Sus normas han sido diseñadas en el seno de las comunidades y su aplicación se logra a través de la acción colectiva (Folke, 2007; Janssen et al., 2007). Las características encontradas en las comunidades de Intag son similares a las mencionadas por Ostrom (2009c) como factores que influyen en la autoorganización de un sistema, por esta razón la teoría de bienes comunes pudo ser aplicada en esta investigación. Estas características son: i) tamaño moderado del sistema de tal manera que sea posible su organización y genere productos con valor, ii) que exista una cierta escasez del recurso, iii) un sistema predecible para que los usuarios puedan establecer reglas de gestión, iv) número no muy alto de usuarios, v) liderazgo local, vi) existencia de capital social, vii) que el recurso sea importante para los usuarios, y viii) que sea posible establecer reglas de acción colectiva. Las comunidades de Intag, organizadas a través de las JAP, cumplen varias de estas condiciones: los sistemas están integrados en promedio por 52 familias, el recurso hídrico es abundante aunque en verano pueden presentarse sequías, las comunidades designan a la directiva de las JAP sin intervención de las autoridades locales o el gobierno central, y por último, es un recurso indispensable para la subsistencia de los habitantes y sus actividades productivas. Aplicando sus propias reglas, las JAP han podido alcanzar una cobertura superior al 90% en la provisión a los hogares, similar a la del sector urbano donde el servicio es ofrecido por el municipio. Los aportes científicos realizados por los autores antes mencionados y otros que abordan el estudio de los SES, temas de gobernanza del agua, capital social y resiliencia, discuten la interrelación entre estos conceptos y profundizan sobre uno de ellos en función de su objetivo de análisis. El planteamiento de nuestra investigación pretende aplicar varias de estas definiciones científicas en el análisis de Intag por considerar que es una zona particular tanto por las formas de organización de sus pobladores como por su entorno biodiverso. Si bien, aparentemente, esto podría dar lugar a observaciones por la amplitud de los conceptos incluidos en el estudio, se justifica el trabajo ya que existen pocas investigaciones en zonas rurales en Ecuador que analicen un SES con todos sus elementos (Ruiz-Mallén & Corbera, 2013; Becker & Guimire, 2003; Herrera, Alvarado, Gavín & Carrión, 2016; Ruiz-Ballesteros, 2011).
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 22 Por otro lado, consideramos que la metodología abordada es pertinente ya que pretendemos determinar el nivel de resiliencia de las comunidades en un determinado momento, en función de los elementos sociales, ecológicos y económicos que poseen y su capacidad organizativa para alcanzar objetivos comunes. Entre los elementos sociales destacamos los acuerdos comunitarios para lograr el abastecimiento del recurso hídrico, la participación de varios actores y sus intereses y la generación de capital social; entre los elementos ecológicos estudiamos las características naturales del recurso, las condiciones biofísicas del territorio e incluso las posibles amenazas naturales como sequías e inundaciones; y entre los elementos económicos analizamos las actividades productivas de los pobladores y el manejo de los fondos recaudados por las tarifas de agua, entre otros. Además, las investigaciones sobre sistemas socialecológicos y agua (Godden & Ison, 2019; Ruiz-Ballesteros & Gálvez-García, 2014) abordan zonas urbanas y rurales al mismo tiempo, y esta investigación pretende profundizar el análisis de la gestión del agua en el ámbito rural específicamente considerando los factores que influyen en su nivel de resiliencia. Mediante el análisis del SES de Intag y la determinación de la relación entre sus componentes internos y los entornos externos, buscamos dar respuesta a la siguiente pregunta general de investigación: ¿Cuál es el marco institucional y las prácticas del sistema de gobernanza de los recursos hídricos en los territorios rurales donde la presencia del Estado es mínima? En el análisis del capital social se aplicó la metodología Análisis de Correspondencias Múltiples (ACM) para lo cual se plantearon las siguientes hipótesis que corresponden a cada relación de dimensiones: 1. El capital social de unión (lazos fuertes) promueve el trabajo colectivo para preservar los sistema de agua. 2. El capital social de puente y el capital social de enlace (lazos débiles) en las comunidades, les permite obtener recursos financieros y técnicos para el mejoramiento de los sistema de agua. 3. En el dilema del manejo de los recursos comunes, factores como la confianza en la gestión de los miembros de la comunidad, la percepción de seguridad en la zona y ausencia de conflictos, promueven la cohesión social y la participación comunitaria con fines productivos. 4. La transparencia en la información fomenta el empoderamiento de los habitantes de Intag y promueve su participación en la vida política de la comunidad. Finalmente, el nivel de resiliencia en las comunidades de Intag fue analizado mediante la creación de un indicador sintético para responder a la siguiente pregunta: ¿Qué factores promueven la resiliencia comunitaria en el SES de Intag para enfrentar las perturbaciones del sistema de agua? Objetivos Este trabajo de investigación tiene como objetivo principal identificar los factores que influyen en la conformación el sistema de gobernanza del agua en el territorio rural de Intag. Los objetivos específicos que permitieron alcanzar el objetivo general fueron los siguientes:
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 30 Figura 2. Factores que influyen en las organizaciones de usuarios Fuente: Subramanian et al. (1997) Para Ostrom (1990), una institución que gestiona recursos comunes es sustentable si tiene varios de los principios de diseño señalados en la Tabla 1. En general, los sistemas sociales y ecológicos estudiados por Ostrom son a pequeña escala, poseen un recurso natural renovable, escaso, tienen entre 50 y 15.000 usuarios, están ubicados solo en un país y la economía de sus usuarios depende altamente de este recurso. Tabla 1. Principios de diseño de instituciones de larga duración de recursos comunes 1. Fronteras claramente definidas: Se definen los usuarios que tienen derechos de extracción del recurso. 2. Congruencia entre usuarios y reglas de apropiación y condiciones locales: Las reglas deben ajustarse a las condiciones locales del entorno y la organización comunitaria existente. 3. Acuerdos de acción colectiva: Los usuarios pueden participar en el diseño de las reglas. 4. Monitoreo: Se rinde cuentas a los usuarios o el supervisor es uno de ellos. 5. Sancione graduales: Quien viole las reglas operativas recibe una sanción de acuerdo a la falta. 6. Mecanismos de resolución de conflictos: Con bajos costos de transacción en los acuerdos. 7. Reconocimiento del derecho a organizarse: Derecho a construir sus propias instituciones, sin cuestionamientos del Estado. 8. Empresas anidadas: Cuando los recursos comunes forman parte de sistemas grandes, las actividades se organizan en múltiples niveles. Fuente: Ostrom (1990) En 2007, Ostrom, Janssen y Anderies proponen una actualización del marco ADI utilizado para el análisis institucional de recursos comunes (Figura 3). Ostrom et al. (2007) definen a esta herramienta como un mapa conceptual de múltiples niveles limitados por las capacidades y restricciones que establecen las reglas de cada nivel. El elemento central es la arena de acción que establece los patrones de interacción y resultados, así como los criterios de evaluación de
1. Marco teórico de la investigación 31 estos dos elementos. Los actores se relacionan bajo la influencia de elementos externos y a su vez, los resultados que obtienen por sus acciones retroalimentan el mundo exterior provocando cambios. En el marco ADI anterior no se evidenciaba un flujo continuo de interacción desde los resultados hasta el entorno exterior ni un criterio de evaluación de los patrones de interacción, sino únicamente de los productos finales obtenidos. Los criterios de evaluación permiten, por un lado, predecir o anticiparse a los resultados posibles y, por otro, evaluar los resultados obtenidos con criterios de eficiencia económica, equidad redistributiva, transparencia de la información, rendición de cuentas, adaptabilidad, entre otros. Figura 3. Actualización del Marco de Análisis y Desarrollo Institucional Fuente: Ostrom (2007) 1.1.2 Marco de análisis de Sistemas Social-Ecológicos - Marco SES Posiblemente los primeros autores en usar el término sistema social-ecológico, o vínculos social-ecológicos, fueron Berkes, Folke y Colding (2000) quienes afirmaron que no existe una separación real entre los sistemas sociales y los sistemas ecológicos y por tanto su análisis debe ser abordado como un concepto integrado de los humanos en la naturaleza, similar a lo mencionado por Holling (1978) quien propuso modelos de desarrollo integral que incluyen factores sociales, económicos y ambientales. Los sistemas social-ecológicos (SES) son sistemas integrados por elementos biofísicos y sociales en los cuales los individuos han invertido, de forma consciente, tiempo y esfuerzo en su infraestructura institucional (y física en algunos casos) con el objetivo de lograr un beneficio común (Janssen, Anderies, & Ostrom, 2007). Los SES deben ser estudiados como una herramienta de análisis que integra varios enfoques y no únicamente como modelos que suman elementos. Los sistemas sociales se refieren a derechos de propiedad, tenencia de la tierra y los recursos, conocimientos relacionados al ecosistema y visión ética y mundial sobre el manejo de los recursos; y los sistemas ecológicos abordan la ecología convencional del entorno natural. El análisis de los SES incluye al ser humano como parte del ecosistema, no como un elemento externo ya que muchas de sus
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 32 actividades se relacionan con las prácticas de manejo de los recursos basadas en el conocimiento del entorno natural (Berkes et al., 2000). La siguiente figura (Figura 4) describe el planteamiento de Berkes et al. (2000) sobre la composición de un SES a través de un marco de análisis heurístico en el que interactúan elementos sociales y ecológicos, basado en los conceptos de recursos de propiedad común de Oakerson (1992) y el análisis institucional de Ostrom (1990; 1994). El esquema integra cuatro elementos: i) ecosistemas, que describe las características biofísicas del entorno, ii) población y tecnología, referido a los rasgos culturales del grupo poblacional y la técnica empleada en el aprovechamiento de los recursos, definiendo si son prácticas sustentables o no, iii) conocimiento local, que se transmite por generaciones y en algunos casos incluye prácticas de cuidado del entorno como agricultura tradicional, y iv) derechos de propiedad institucionales, ya que además de los públicos y privados, existen los derechos de propiedad comunitaria. Los patrones de interacción entre estos elementos producen resultados que determinan el grado de sustentabilidad del sistema. Figura 4. Marco de análisis de la interacción entre sistemas social y ecológico Fuente: Berkes, Folke & Colding (2000) Fuente: Berkes, Folke & Colding (2000) Con este análisis, Berkes et al. (2000) afirman que tras las prácticas de manejo basadas en el conocimiento ecológico del entorno natural, existen mecanismos sociales que evidencian una relación de coevolución de las instituciones locales y los ecosistemas en los cuales se localizan. De igual manera, Ostrom (1999) utiliza el término heurístico para afirmar que los individuos manejan un grupo de métodos y técnicas logrados en la autoorganización para gestionar los recursos, ya que los sistemas son complejos por su gran número de elementos activos e interacciones no siempre fáciles de predecir. La heurística (conjunto de métodos y técnicas utilizados) es una de las cuatro características de los individuos participantes en una situación que explica los resultados en el manejo de recursos; las otras son: i) sus preferencias, ii) la información procesada, y iii) los recursos disponibles. Según esta investigadora, existen ciertos patrones de comportamientos de los individuos ante dilemas del manejo de recursos comunes entre los cuales se aplica el conjunto de métodos y técnicas de autoorganización. Estos patrones de comportamientos son: a. Cuando los individuos no pueden comunicarse entre sí, sobreexplotan el recurso Ecosistema Derechosdepropiedad Población y tecnología Conocimiento local Sociedad sustentable Influencias regionales, nacionales y globales Patrones de interacción
1. Marco teórico de la investigación 33 b. Utilizan la heurística para abordar problemas complejos c. La heurística varía en función de sus capacidades d. Los individuos inicialmente discuten cara a cara para compartir sus conocimientos de cómo les afectan sus acciones y acordar la mejor estrategia e. Las personas están dispuestas a comprometerse ante la adopción de un plan común de acción f. Si los acuerdos se rompen, aplican un castigo verbal o sanciones, no tienen estrategias de amenaza g. Cuando tienen oportunidad de hacer sus propias reglas, muchos grupos lo hacen y logran óptimos resultados. Agrawal (2001), basado en sus propias investigaciones y de otros autores sobre autoorganización y sustentabilidad en el manejo de los recursos (Baland & Platteau, 1999; Ostrom, 1990; Wade, 1988), elabora una lista de condiciones críticas que deben existir para que sea posible la sustentabilidad de los recursos comunes (Tabla 2). Posteriormente, esta lista permitirá a otros investigadores establecer nuevas variables en un sistema social-ecológico. Tabla 2. Condiciones críticas que permiten la sustentabilidad de los recursos 1. Características del sistema del recurso i) Tamaño pequeño ii) Fronteras bien definidas iii) Bajos niveles de movilidad iv ) Posibilidades de almacenamiento de los beneficios del recurso 2. Características del grupo i) Tamaño pequeño ii) Fronteras claramente definidas iii) Normas compartidas iv) Experiencias pasadas exitosas - capital social v) Liderazgo apropiado vi) Interdependencia entre los miembros del grupo vii) Heterogeneidad de asignaciones, homogeneidad de identidades e intereses viii) Bajos niveles de pobreza 3. Acuerdos institucionales i) Reglas simples y fáciles de entender ii) Acceso y reglas de manejo de diseño local iii) Facilidad en la aplicación de las reglas iv) Sanciones graduales v) Disponibilidad de adjudicación de costos bajos vi) Responsabilidad de monitores y otros funcionarios ante los usuarios 4. Entorno externo i) Tecnología de exclusión a bajo costo y tiempo de adaptación a nuevas tecnologías sobre el recurso ii) Niveles bajos de articulación con los mercados externos iii) Cambio gradual en la articulación con mercados externos iv) Estado centra l: - gobiernos centrales no deben disminuir la autoridad local - instituciones externas debe apoyar las sanciones - niveles apropiados de ayuda externa para compensar a los usuarios locales en las actividades de conservación - escalas adecuadas en la apropiación, provisión, aplicación y gobernanza Fuente: Elaboración propia a partir de Agrawal (2001) Las variables mencionadas en la tabla precedente incluyen solo algunas de las condiciones que pueden presentarse en el manejo de recursos. Existen otros elementos adicionales en función de las características de la gobernanza local de los recursos comunes y la importancia que se asigne a los mismos. Según Agrawal (2001), se podrían mencionar entre 30 y 40 factores en un entorno de manejo de recursos comunes. El autor también menciona las posibles
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 34 relaciones entre los elementos de cada grupo (Figura 5), aunque reconoce que este no es un trabajo finalizado ya que a medida que progresan las investigaciones, habrá mayor definición de elementos a considerar en la autoorganización. Admite que varias de estas relaciones son empíricas y su nivel de correlación varía de acuerdo al contexto analizado. Figura 5. Relaciones entre elementos de cada grupo Fuente: Elaboración propia a partir de Agrawal (2001) Según Anderies, Janssen y Ostrom (2004), las investigaciones no solo deben estudiar el manejo de los recursos ecológicos, deben también encontrar los elementos que podrían afectar la resiliencia de un SES, es decir su capacidad de respuesta ante condiciones cambiantes, analizando la configuración institucional, las interacciones entre recursos, los usuarios, la infraestructura pública y los proveedores. En un SES, la mayoría de factores que lo integran provienen de la autoorganización (como los sistemas ecológicos y las redes sociales), pocos son diseñados (por ejemplo las reglas aplicadas) y siempre existe un grado de incertidumbre. Los autores antes mencionados proponen un marco de análisis que contiene los elementos mínimos de un SES desde un enfoque institucional (Figura 6). La aplicación de esta herramienta de análisis específica para los SES permite fortalecer su capacidad de respuesta ante cambios imprevistos y, por ende, reducir la incertidumbre. 1. Características del sistema del recurso 3. Acuerdos institucionales Restricciones en la extracción para la regeneración del recurso 1. Características del sistema del recurso 2. Características del grupo Justicia en la asignación de beneficios de recursos comunes Altos niveles de dependencia del recurso Superposición entre localización del usuario y localización del recurso l A S d r Bajos niveles de demanda de los usuarios Cambio gradual en los niveles de demanda A r J b b B J b J b
1. Marco teórico de la investigación 35 Figura 6. Marco de análisis con elementos mínimos que integran un SES Fuente: Anderies, Janssen & Ostrom (2004) Los elementos analizados en este marco SES son el recurso común (A), los usuarios del recurso (B) y los proveedores de la infraestructura pública (C) que actúan de forma independiente, se interrelacionan o se superponen, y la infraestructura pública (D) conformada por el capital humano (capacidades de las personas), capital físico (la obra física) y capital social (normas que comparten los usuarios). Los elementos internos del SES están interrelacionados entre sí y a su vez se ven afectados por factores externos. Las relaciones internas se presentan entre el recurso y los usuarios (1), los usuarios con los proveedores de infraestructura pública (2), con la infraestructura (3) en cuanto a construcción y mantenimiento, y el impacto de la obra en el recurso (4). La infraestructura también afecta a las dinámicas propias de los usuarios en el aprovechamiento del recurso (5) y estos a su vez se involucran en la creación de la infraestructura (6). Un sistema puede recibir perturbaciones externas (7 y 8) del entorno social como cambios socioeconómicos y crecimiento demográfico, y del entorno biofísico como inundaciones y sequías. La situación económica de una región puede disminuir o aumentar la vulnerabilidad de un SES ya que si los usuarios dependen para su subsistencia del recurso natural en gran medida, estarán dispuestos a seguir las reglas y contribuir con tiempo y dinero en la creación y mantenimiento de la infraestructura; caso contrario no tendrán motivación para autoorganizarse e invertir recursos propios en su mantenimiento. De igual manera, una política no acertada podría disminuir la efectividad en el manejo adecuado de un SES por lo que su éxito depende de la flexibilidad, capacidad de adaptación y pertinencia de las instituciones involucradas en su gestión (Anderies et al., 2004; Janssen et al., 2007). En 2007, Ostrom plantea un marco multinivel de análisis SES (Figura 7), como una herramienta de análisis orientativo ya que no puede existir un solo modelo para estudiar todos los sistemas social-ecológicos puesto que cada uno tiene sus características particulares. Son
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 36 estructuras con mucha complejidad espacial y temporal (Janssen et al., 2007), y su generalización daría lugar a decisiones políticas equivocadas que podrían causar la destrucción del recurso. Ostrom define cuatro componentes principales que conforman el SES: i) Sistema de recursos ii) Unidades del recurso iii) Sistema de gobernanza iv) Usuarios, que interactúan para producir resultados El marco SES planteado analiza la relación de los distintos elementos que integran un sistema y los resultados producidos. Considera que cada componente influye de forma directa (flecha continua) en las interacciones de los actores y a su vez reciben retroalimentación como producto de los resultados obtenidos (flecha discontinua). La línea punteada alrededor de los componentes indica que el SES puede ser considerado como una unidad lógica de análisis (McGinnis, 2010). La estructura del SES está influenciada por los entornos externos sociales, económicos y políticos por un lado, y los naturales, por otro. Los entornos externos surgen de las dinámicas operativas de los procesos a escalas mayores o menores que el SES. Figura 7. Marco multinivel de análisis para SES Fuente: Ostrom (2007) Los componentes del SES pueden ser desagregados en variables de segundo, tercero e incluso cuarto nivel. En base a la lista de elementos definidas como condiciones críticas para la sustentabilidad de Agrawal (2001) (Tabla 2), Ostrom (2007) añade nuevas variables y las clasifica en cada uno de los elementos de un SES, como se puede ver en la siguiente tabla (Tabla 3).
1. Marco teórico de la investigación 37 Tabla 3. Variables de segundo nivel en un SES Entornos Sociales, Económicos y Políticos (S) S1 - Desarrollo Económico S2 - Tendencias demográficas S3Estabilidad política S4 - Políticas de gobierno S5 - Incentivos de mercado S6 - Organización de medios Sistema de Recursos (RS) RS1 - Zona (agua, bosque, pasto) RS2 - Claridad de las fronteras del sistema RS3 - Tamaño del sistema del recurso RS4 - Infraestructura construidas por humanos RS5 - Productividad del sistema RS6 - Propiedades de equilibrio RS7 - Predictibilidad de las dinámicas del sistema RS8 - Características de almacenamiento RS9 - Localización Sistema de Gobernanza (GS) GS1 - Organizaciones gubernamentales GS2 - Organizaciones no gubernamentales GS3 - Estructura de las redes GS4 - Sistemas de derechos de propiedad GS5 - Reglas operacionales GS6 - Reglas de acción colectiva GS7 - Reglas constitucionales GS8 - Procesos de seguimiento y sanción Unidades del Recurso (RU) RU1 - Movilidad de las unidades del recurso RU2 - Tasa de crecimiento o reemplazo RU3 - Interacción entre las unidades del recurso RU4 - Valor económico RU5 - Tamaño RU6 - Rasgos distintivos RU7 - Distribución espacial y temporal Usuarios (U) U1 - Número de usuarios U2 - Atributos socioeconómicos U3 - Historia del uso U4 - Localización U5 - Liderazgo /emprendimiento U6 - Normas/capital social U7 - Conocimiento de SES U8 - Dependencia del recurso U9 - Tecnología utilizada Interacciones (I) I1 - Niveles de extracción de diversos usuarios I2 - Información compartida entre usuarios I3 - Procesos de deliberación I4 - Conflictos entre los usuarios I5 - Actividades de inversión I6 - Actividades de cabildeo Resultados (O) O1 - Medidas de desempeño social (ej. eficiencia, equidad, transparencia) O2 - Medidas de desempeño ecológico (ej.sobreexplotación, resiliencia, biodiversidad) O3 - Externalidades a otros SES Ecosistemas Relacionados (ECO) ECO1 - Patrones climáticos ECO2 - Patrones de Contaminación ECO3 - Flujos dentro y fuera de un SES focal Fuente: Elaboración propia a partir de Ostrom (2007) La literatura (Anderies, 2015; Janssen et al., 2007; Ostrom, 2007) afirma que cada análisis de un SES debe utilizar las variables que se adapten a su realidad e incluso se puede añadir nuevas variables que surjan de los atributos específicos de su estructura y desagregarlas en varios subniveles, en función del enfoque de la investigación. El análisis de las variables a considerar busca determinar los patrones de interacción y de resultados que se producen dentro de un sistema con el objetivo de comprender sus formas de gobernanza, reglas internas, nivel de resiliencia y sustentabilidad. Perrings (2007) considera que Ostrom y su equipo de investigación han logrado romper los esquemas rígidos que se utilizaban para analizar los SES ya que anteriormente solo se aplicaban modelos con las mismas variables para todos los casos. La siguiente figura (Figura 8) contiene ejemplos de variables de tercer y cuarto nivel desagregadas de los niveles superiores.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 38 Figura 8. Ejemplo de variables de 3º y 4º nivel Fuente: Elaboración propia a partir de Ostrom (2007) Según esta autora, la sustentabilidad no se logra con políticas diseñadas por la autoridad central ya que podrían sobre regular la gestión comunitaria (Ostrom, 2007). Un sistema de gobernanza a gran escala puede, por un lado, facilitar la gestión de un SES local, pero, por otro, obstaculizar su desarrollo por desconocimiento de su estructura interna. Por lo tanto, la herramienta de análisis utilizada debe basarse en el contexto y escala de desarrollo de un SES, considerando incluso los niveles más bajos de la organización. Se debe considerar que los factores en torno a un ecosistema son complejos y diversos y muchos de ellos se producen a escalas muy pequeñas, como por ejemplo escasez de agua, frecuencia de la cosecha, antecedentes históricos de creación del sistema, estructura del grupo de usuarios, características socio-económicas del entorno, niveles de pobreza, marco legal que regula la tenencia de la tierra, formas de comunicación entre los miembros, entre otros. Anderies y Janssen (2012) afirman que las instituciones son los factores que estructuran los elementos en un SES, definen sus reglas, interactúan y determinan su comportamiento. La mayoría de estas instituciones o estructuras organizacionales han sido diseñadas por individuos que actúan desde el interior del SES y forman parte de él, no son agentes externos (Folke, 2007; Janssen et al., 2007). A nivel local, los miembros de un grupo poblacional cooperan, a través de la autoorganización, para crear una infraestructura institucional y física que conduzca al logro de sus objetivos. Su conocimiento de la dinámica del SES les permite enfrentar perturbaciones internas y externas aprovechando la red de relaciones a pequeña y mediana escala (Janssen et al., 2007). Meinzen-Dick (2007), de igual forma, afirma que cuando las reformas legales a gran escala se aplican a un área en particular, sin analizar sus características específicas, pueden no ser exitosas porque muchas veces son normas impuestas que limitan la gestión de los usuarios y no reglas que surgen de su propia organización. Según Ostrom (2009b), sin comunicación entre los individuos, los SES estarían condenados a sufrir la Tragedia de los Comunes por falta de cooperación entre los usuarios del recurso común. Ostrom (2009c) define diez factores que pueden influir de forma positiva o negativa en la autoorganización de un sistema, dependiendo de sus características. Estos son:
1. Marco teórico de la investigación 39 1. Tamaño del sistema del recurso: si es grande es difícil autoorganizarse por los altos costos de definición de fronteras, patrones de monitoreo y conocimiento ecológico (como un bosque). Si es pequeño no genera flujos de productos con valor. Se necesita un tamaño moderado. 2. Productividad del sistema: la productividad tiene un efecto sesgado ya que si es muy productivo el sistema no habrá incentivos para organizarse. Debe haber escasez. 3. Predictibilidad de las dinámicas del sistema: para que los usuarios puedan establecer sus reglas. Los sistemas de agua son menos predecibles que un bosque. 4. Movilidad del recurso: la autoorganización es menos probable con recursos móviles como el agua en un río a diferencia del agua en un lago. 5. Número de usuarios: los costos son altos si muchos usuarios demandan el recurso pero si es necesario monitorear un bosque extenso es mejor que sea un número elevado. El número es relevante pero su efecto en la autoorganización depende de otras variables del SES y el tipo de manejo previsto. 6. Liderazgo: será más evidente cuando los usuarios son líderes locales, o ancianos de la comunidad o personas con algún nivel de instrucción formal. 7. Capital social: cuando comparten normas morales y éticas, de reciprocidad y confían unos en otros, habrá menores costos de transacción 8. Conocimiento del SES: si el recurso se regenera lentamente y la población crece rápido, los usuarios podrían destruir el recurso por el uso si desconocen su dinámica. 9. Importancia del recurso para los usuarios: si es relevante para su forma de vida habrá mayores incentivos para la autoorganización. 10. Reglas de acción colectiva: cuando hay autonomía para la toma de decisiones, tienen menores costos de transacción y estrategias de defensa del recurso ante posibles invasiones. En 2010, McGinnis incluye en el marco SES (Figura 7) el componente “situación de acción” mencionado por Ostrom en el marco ADI (Figura 3), como parte del espacio de Interacción - Resultados. Para McGinnis, la situación de acción es el espacio donde interactúan los actores con sus opciones políticas y, por lo tanto, este elemento es el mecanismo primario que permite entender los flujos de información y recursos que se producen en los SES. También propone el cambio de nombre del componente “Usuarios” por “Actores” ya que considera a este término más incluyente ya que abarca actores corporativos e individuales. La última actualización del marco SES propuesta por McGinnis y Ostrom (2012) detalla la forma en que cada componente influye en los procesos y resultados de una situación de acción específica. Según los autores, este marco es la base para el desarrollo de nuevas teorías que fundamentan futuras investigaciones. “La inversión en la actualización y mejora de un marco interdisciplinario puede proporcionar un diccionario científico esencial para los conceptos básicos y sus subconceptos, de modo que los académicos con una formación diversa pueden trabajar juntos de manera eficaz” (McGinnis & Ostrom, 2012, p.3). Se ha añadido el aspecto tecnológico a los entornos sociales, económicos y políticos de un SES aunque en la figura este nuevo elemento no está explícito. La siguiente figura (Figura 9) representa esta última versión del SES con las nuevas líneas de relaciones entre las variables de 1er nivel y la incorporación de la situación de acción.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 46 interacción entre actores. Por otro lado, Calabuig (2008) y Kaufmann, Kraay y Mastruzzi (2005) se refieren a una gobernanza pobre cuando la elaboración de políticas se hace de forma arbitraria, no se define con antelación un marco legal con reglas claras y aplicables, la burocracia es irresponsable, los sistemas legales son injustos, existe abuso del poder ejecutivo porque no hay una separación específica entre lo público y privado, la sociedad civil no se compromete en la vida pública y la corrupción es generalizada. Todos estos elementos desembocan en un entorno social difícil de manejar al que también le caracteriza un tejido social débil. 1.2.5 Principios de gobernanza Cuando la gobernanza se basa en un manejo político transparente y los servicios públicos son eficientes, se habla de buena gobernanza (von Haldenwang, 2005). Algunos autores consideran similares los conceptos gobernanza y buena gobernanza (Bosselmann et al., 2008), sin embargo, otros hacen una clara distinción ya que gobernanza se entiende como un ejercicio de democracia y buena gobernanza como la calidad en los procesos de toma de decisiones (Gisselquist, 2012). El término buena gobernanza surgió para definir el nivel de democracia existente en los países que recibirían ayuda financiera internacional. Se dice que existe buena gobernanza cuando se cumplen los siguientes principios (Batterbury & Fernando, 2006; Comisión Europea, 2001; UNDP, 1997): transparencia de la información, estado de derecho que se refleja en marcos legales justos y de cumplimiento imparcial, participación (inclusión) de la sociedad civil en los asuntos públicos fomentando el debate, rendición de cuentas con autoridades responsables de sus actos, efectividad que evidencie políticas y objetivos claros vinculando “elementos estratégicos a largo plazo a cortos ciclos electorales” (Romero & Farinós, 2011, p. 39), coherencia entre políticas y coordinación intersectorial para incluir de forma equitativa a todos los sectores, respeto a los derechos humanos, sensibilidad para atender las diversas necesidades, y legalidad para que todas las decisiones sean adoptadas dentro del marco jurídico existente. Los principios son utilizados como indicadores de evaluación del nivel de gobernanza, a pesar de considerar que presentan limitaciones por la intangibilidad del concepto y la subjetividad que puede existir en la valoración. En este sentido, la gobernanza en entornos sociales muy inequitativos, no puede dar lugar a resultados equitativos puesto que existen grupos con mayor poder que influirán en los procesos políticos para lograr mayores beneficios y por tanto reforzarán las situaciones de desigualdad. En una sociedad muy desigual es difícil que la gobernanza produzca resultados positivos para el conjunto de individuos ya que la cooperación es débil, existe mayor intención de oportunismo, no hay confianza en las acciones del Estado y el capital social se deteriora o no se incrementa (Huxham, Vangen, Huxham, & Eden, 2006). En general, la inequidad se percibe como un elemento que no permite una gobernanza que beneficie a todos en una localidad, por lo tanto el gasto público debería orientarse a la reducción de esa desigualdad facilitando el acceso a servicios educativos y de salud, y a su vez mejorando la confianza en el Estado (Cruz, 2001; Prats, 2001; The World Bank, 2017). 1.2.6 Leyes y reglas en gobernanza Ostrom (2011) define las reglas como los entendimientos compartidos entre los involucrados en una situación de acción sobre lo que es requerido, prohibido o permitido. Todas las reglas son producto de esfuerzos implícitos o explícitos de los individuos para conseguir
1. Marco teórico de la investigación 47 orden y predictibilidad en las acciones. Existe una relación directa entre el cumplimiento de la ley y el desarrollo de un país o zona, reflejado en indicadores como ausencia de corrupción, gobiernos democráticos, respeto a los derechos humanos, orden, seguridad, bajos niveles de violencia, independencia de la justicia, confianza en la ley, crecimiento económico y bienestar social. Si el cuerpo legal de una nación se construye en concordancia con las necesidades de los habitantes, las reglas creadas por los grupos poblacionales no serán opuestas a las leyes ya que el marco legal tendría por objetivo legitimar las formas de gobernanza existentes para que la sociedad esté respalda por instituciones legales eficientes evitando asimetrías de poder (Kooiman, 2016; Rhodes, 2007; The World Bank, 2017; UNDP, 1997). El poder ilimitado de los individuos o del gobierno puede generar violencia y exclusión de grupos o personas relevantes en el espacio de las negociaciones. La violencia resta oportunidades de desarrollo a las sociedades e implica incurrir en costos económicos elevados para disminuirla (Klijn, Edelenbos, & Steijn, 2010; Kooiman, 2016). Sin embargo, en algunos casos las sociedades crean sus propias reglas que nacen de la dinámica interna de los grupos sociales ante la necesidad de regular la gestión de los recursos de los cuales depende su supervivencia. Si bien estas reglas informales pueden provocar conflictos porque prohíben ciertos comportamientos, también generan oportunidades ya que fomentan la organización comunitaria y fortalecen el capital social (Ostrom, 1990) La forma de diseñar y gestionar las reglas que establecen las comunidades para el manejo del recurso es uno de los principales aspectos que aborda Ostrom (1990, 1991) como parte de un marco institucional que analiza las estructuras de las relaciones entre los usuarios de un recurso. Ostrom et al. (1994) definen a las reglas formales e informales como uno de los elementos del marco ADI. Según Ostrom et al. (1994), las instituciones están formadas por el conjunto de reglas que se utilizan para determinar las acciones prohibidas y permitidas, quiénes tienen derecho a tomar decisiones, que procedimientos se deben seguir, qué retribuciones reciben los individuos según sus acciones, y qué información debe ser compartida. Las reglas se diseñan en función del nivel de toma de decisiones y procesos que se pretende regular. Pueden ser constitucionales, de acción colectiva y operacionales (Figura 12). Las reglas operativas afectan a las decisiones cotidianas de ejecución, las de acción colectiva se elaboran para las políticas a seguir en el proceso de extracción del recurso, y las constitucionales para el marco general de diseño del proceso. Ostrom (2005) afirma que las reglas juegan un papel esencial en la robustez de un SES. Las reglas operativas han sido creadas y adaptadas al manejo del SES en función de las reglas de acción colectiva, que a su vez podrían ser modificadas por las reglas constitucionales ya que estas últimas, por lo general, sufren pocas alteraciones.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 48 Figura 12. Reglas y niveles de análisis Fuente: Ostrom (2009b) Ostrom (2009ª, 2013) establece siete tipos de reglas en una situación de acción, que influyen en cada uno de las siete variables del marco ADI (Figura 13). Las reglas de frontera especifican cómo los actores deben ser elegidos para ingresar o dejar esas posiciones. Las reglas de posición detallan la manera en que los actores se mantienen en una situación particular. Las reglas de opción detallan qué acciones se asignan a un actor en una posición. Las reglas de información regulan los canales de comunicación entre actores y qué información debería o no ser compartida. Las reglas de alcance influyen en los resultados. Las reglas de agregación afectan las decisiones de los actores en relación con resultados intermedios o finales. Y las reglas de pago especifican cómo se distribuirán los beneficios y costos a los actores en sus diferentes posiciones. Figura 13. Reglas que afectan a una situación de acción Fuente: Ostrom (2013) 1.2.7 Actores en la gobernanza En un proceso de gobernanza, los actores son por lo general el Estado, considerado como una entidad siempre presente (Peters, 1998; Romero & Farinós, 2011), el sector privado, la
1. Marco teórico de la investigación 49 sociedad civil organizada, los ciudadanos comunes, las organizaciones sin fines de lucro, y las agencias internacionales, todos limitados por estructuras que son el marco dentro del cual operan, y con diferentes intereses y capacidades de influir en las decisiones del grupo para conseguir sus objetivos (Ostrom, 1990). Su influencia varía en función de sus recursos, legitimidad y niveles de poder. Según Ostrom (2013), para determinar qué actores intervienen en un sistema de gobernanza se debe considerar sus características (cultura, creencias, capacidades), el rol que cada actor desempeña, las acciones que realizan, la información a la que pueden acceder, los efectos en otros actores, y los beneficios que obtendrían por sus acciones. Los actores cambian las estructuras de los sistemas y a su vez se ven influenciados por ellas (Kooiman, 2016). Su rol se analiza en función de la escala en la que se desenvuelven: nivel local, regional o nacional, e internacional (Calabuig, 2008). A nivel local los actores son los alcaldes, los representantes de ministerios, las juntas parroquiales, las instituciones académicas y de investigación, organizaciones del sector privado, formal e informal, y comunitario, ONG, la sociedad civil como asociaciones de mujeres y jóvenes, asociaciones culturales, la iglesia, la prensa local, y agencias internacionales de desarrollo. Por la cantidad de actores que se desenvuelven a este nivel, el análisis de la gobernanza requiere un estudio más profundo del rol que cada uno desempeña. A nivel regional o nacional, los actores son el gobierno central, los ministerios, los municipios (por su relevancia en el contexto político, económico y social), las empresas, industrias, instituciones académicas cuya presencia a nivel nacional es importante, ONG cuya cobertura va más allá del entorno local, instituciones religiosas de gran influencia, y la prensa. A nivel internacional, los actores con fuerte presencia son el sector privado productivo, las ONG con financiación externa, la iglesia como institución de influencia mundial, y las agencias internacionales de desarrollo. Kooiman (2016) habla también de una gobernanza de redes, multinivel o participativa, caracterizada por una combinación de esfuerzos del gobierno y la sociedad para resolver problemas sociales y crear oportunidades, considerando las instituciones existentes. La gobernanza de redes se centra en las conexiones entre los actores para responder a sus necesidades, en función de los lazos fuertes y débiles que forman el tejido social. Este tipo de gobernanza se presenta con mucha frecuencia a nivel rural y fortalece el capital social existente. La gobernanza de redes tiene como elemento básico la confianza entre los miembros que representa beneficios como reducción de costos en las transacciones (Sejenovich, 2015), mayor nivel de cooperación, estabilidad en los sistemas sociales y económicos, estimulación del aprendizaje e intercambio de conocimiento (Farneti, Padovani, & Yong, 2010). Un actor importante en la gobernanza es el tercer sector que agrupa a las entidades no lucrativas que realizan intervención social en aquellas zonas donde el Estado por diversas razones no ha organizado la provisión de servicios públicos (Fantova, 2001). Las áreas en las que se vinculan estas organizaciones del tercer sector son las que deberían ser cubiertas por la política social de un gobierno por lo que su actuación influye en la buena gobernanza del régimen de turno (Batterbury & Fernando, 2006), ya que se centran en la atención a grupos vulnerables para tratar de revertir procesos de exclusión social. Las administraciones locales también se han convertido en actores importantes porque el proceso de descentralización impulsado por los gobiernos de los años 90 propuso asignar un rol protagónico a las autoridades locales y de esa manera reducir el tamaño del Estado y por ende sus responsabilidades en la atención de las necesidades de la población. De esta manera se cumple el principio de
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 50 subsidiariedad que es uno de los objetivos de la gobernanza multinivel: asignar la responsabilidad de la atención de las necesidades de los pobladores a la autoridad más cercana a su territorio (COOTAD, 2010; Echeverría, 2011). El análisis de la gobernanza determina la participación de estos actores en relación con la gestión, acceso y control de los recursos comunes. La gestión se refiere a la forma en que las diversas entidades logran sus fines, los mecanismos que utilizan, el marco legal que les permite cumplir una aspiración o un objetivo, la capacidad de relación con otros actores para lograr sus metas y el cumplimiento de las distintas responsabilidades que tiene cada uno para la consecución del objetivo general del grupo. El acceso es la posibilidad de uso de un recurso que tiene un actor o grupo de actores; esta disponibilidad depende de varios factores como la capacidad económica o política para influir sobre otros, la jerarquía entre los usuarios del recurso, políticas económicas y sociales del gobierno, el marco legal que fomenta la equidad o marca una tendencia de inequidad, y la escasez del recurso. El control es el conjunto de leyes que respaldan una política, pero también las normas que surgen de la organización social y legitiman sus acuerdos sobre el aprovechamiento de un recurso común (The World Bank, 2017). 1.2.8 Gobernanza ambiental El tema de la gestión de los recursos naturales surge a nivel mundial en la década de los 80 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano que propuso políticas sobre el cuidado del ambiente ante su evidente degradación (Barriga, Campos, Corrales, & Prins, 2007; Brenner, 2012). En 1980 se crea la Red de Formación Ambiental para América Latina y el Caribe, impulsada por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), integrada por ministerios del ambiente y universidades de la región (De Castro et al., 2015; Laguna, 2010). Posteriormente, el creciente interés por la conservación del entorno natural se manifiesta en la Cumbre de Río en 1992 (Fontaine, 2009) y la Agenda 21, el Protocolo de Kyoto, el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (The World Bank, 2017), los Objetivos de Desarrollo del Milenio (Organización de las Naciones Unidas, 2000), los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Naciones Unidas. CEPAL, 2016) entre otros, que manifiestan la estrecha relación que existe entre mejores condiciones de vida de la población y la conservación del entorno natural. En América Latina, la estructura política dio lugar a dos modelos de gestión de gobernanza ambiental con enfoques opuestos: el neodesarrollismo y el modelo radical (De Castro et al., 2015). El neodesarrollismo se relaciona con la propuesta de “economía verde” de las Naciones Unidas, que menciona un manejo basado en el institucionalismo con incentivos de mercado y mecanismos de compensación con el pago por servicios ambientales reduciendo la regulación estatal y dando mayor protagonismo al sector privado y la relación entre corporaciones, estado y comunidades locales. El modelo radical se basa en una visión de los pueblos ancestrales que mencionan el manejo holístico de los recursos entrelazado con concepciones culturales propias de la zona, prácticas de la denominada economía solidaria, propuestas de desarrollo alternativo acorde a las características geofísicas del lugar, incorporación de conceptos como Buen Vivir que habla de una relación armónica entre el hombre y la naturaleza, y un mayor protagonismo de las comunidades en la toma de decisiones respecto a sus formas de vida y por ende en el manejo de los recursos (De Castro et al., 2015).
1. Marco teórico de la investigación 51 La gobernanza ambiental es considerada un proceso de interacción entre los diversos actores en torno al manejo de los recursos naturales (De Castro et al., 2015), con el fin de establecer un marco institucional y mecanismos de cooperación para el cuidado del ambiente (Peralvo et al., 2013; Prats, 2003; Siles, Gutiérrez, & Butler, 2013). También ha sido definida como un conjunto de estrategias para lograr un desarrollo social, económico e institucional que perdure y promueva un equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado (Delgado, Bachmann, & Oñate, 2007). La Organización de las Naciones Unidas (Laguna, 2010) define la gobernanza (ambiental) como la forma en que se ejerce el poder legítimo en relación con la sociedad y el bien común. La sociedad no está regida únicamente por el gobierno, sino que éste es parte de una red compleja de interacciones entre instituciones y grupos (Marcou, 1995). Una de las características de esta gobernanza es la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones sobre la forma de desarrollo que desean en su territorio. El Estado, al igual que en la gobernanza en general, no es el único actor ni el más importante en el manejo de los recursos naturales, aunque su rol en el control y coordinación de los mismos dentro del grupo social siempre debe ser tomado en cuenta por su poder y capacidad de gestión (Kooiman, 2016; The World Bank, 2017; UNDP, 2014). Algunas veces las decisiones del gobierno central son a favor del ambiente para lograr su conservación, y otras en contra por priorizar aspectos económicos y sociales (Siles et al., 2013). Según varios autores (Barriga et al., 2007; Batterbury & Fernando, 2006), la gobernanza ambiental fomenta, mediante un análisis escalar, una acción descentralizada y una relación horizontal y multisectorial en la toma de decisiones para disminuir la tensión y aplicar soluciones que reducirían la pobreza, vulnerabilidad, pérdida de biodiversidad y la inequidad en el acceso a los recursos. Esto se logra porque existen mecanismos propios de este tipo de gobernanza que le dan efectividad a su gestión, como una mayor integración del conocimiento científico con la información actual, inclusión de nuevos actores, análisis en varias escalas y análisis multitemporal porque su estudio no puede ser estático ni sin conocimiento de hechos pasados, búsqueda de cooperación de varios sectores, flexibilidad en los acuerdos y generación de compromiso, y reconocimiento del marco legal del gobierno (Lemos & Agrawal, 2006). Fontaine (2009) menciona que para lograr un manejo eficiente de los recursos naturales, la gobernanza ambiental debería cumplir con cuatro criterios similares a los de gobernanza en general, y Delgado et al. (2007) señala otros cuatro principios adicionales como elementos que permitirían aprender de los errores y corregirlos (Tabla 7). En la gobernanza ambiental intervienen todos los actores que afectan o son afectados por un problema ecológico en un territorio determinado, reciben servicios ecosistémicos, son parte del capital social existente, y actúan en base a acuerdos informales y reglas jurídicas del Estado (Delgado et al., 2007). De acuerdo con Ostrom (1999), las normas que se producen en los grupos sociales se generan por la interacción entre los actores y muchas veces su aplicación beneficia tanto a la sociedad como al ambiente por el manejo adecuado de los recursos naturales comunes. El aporte de los movimientos sociales a la gobernanza es fundamental por el rol que desempeñan en aspectos como ampliación de la visión y del radio de acción de la comunidad, inclusión de tópicos nuevos que no habían sido abordados en la cotidianeidad de las regiones,
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 52 democratización del proceso de toma de decisiones, fomento de nuevas estructuras de participación social, reivindicación de derechos e integración de sectores excluidos del desarrollo del territorio (Abramovay et al., 2006). Según Reyes y Jara (2004), esta gobernanza fomenta la reflexión dentro de los grupos sociales en cuanto a sus modos de aprovechamiento de los recursos naturales y una visión a largo plazo sobre su situación ante un posible agotamiento de los mismos. Tabla 7. Criterios para una gobernanza ambiental eficiente Fuente: Elaboración propia a partir de Fontaine (2009) y Delgado et al. (2007) Los actores en la gobernanza ambiental se relacionan para gestionar el uso de los recursos naturales disponibles, acordar estrategias de distribución, si es el caso, y resolver posibles conflictos debido principalmente al carácter escaso del recurso. Se apoyan en reglas formales e informales (Delgado et al., 2007). La escala de análisis es por lo general local y regional e incluye factores ecológicos y sociales que moldean la forma en que las sociedades perciben la relación con su entorno natural (De Castro et al., 2015). Los actores directos son las comunidades, el gobierno local y otros usuarios directos del recurso natural, como por ejemplo el agua (Kooiman et al., 2008; Sejenovich, 2015). 1.2.8.1 Gobernanza rural en América Latina En los espacios rurales tradicionales, la gobernanza presenta características distintas que en los espacios urbanos. El Estado tiene menor presencia, las sociedades se organizan con una dinámica más independiente, y el capital social es fundamental porque se requiere la acción colectiva para lograr objetivos comunes, como el abastecimiento de agua en países en vías de Fontaine (2009) legitimidad para una toma de decisiones descentralizada, con participación ciudadana y un alto nivel de confianza y cooperación entre los miembros del grupo. orientación y direccionamiento por parte del sistema institucional para que exista coherencia con los objetivos nacionales de desarrollo. eficiencia y rendición de cuentas para lograr transparencia en la información y una adecuada capacidad de respuesta además del monitoreo de la gestión ambiental. equidad que permita garantizar un sistema judicial igual para todos los miembros de la sociedad. Delgado et al. (2007) subsidiariedad para tomar las decisiones al nivel más bajo que sea apropiado. garantía de derechos humanos. responsabilidad frente a terceros por las acciones ejecutadas. aplicación de la normativa legal en forma imparcial, transparente y consistente.
1. Marco teórico de la investigación 53 desarrollo. El manejo de los recursos naturales es un aspecto clave puesto que la economía de la zona está basada principalmente en este tipo de recursos. Si bien existe el cuerpo legal que regula gran parte de las actividades, las comunidades tienen varias reglas que estructuran la gobernanza y respaldan las instituciones que han surgido de forma espontánea ante las necesidades de la población. La gobernanza rural se identifica con la gestión de recursos a nivel local. En las comunidades, las reglas provienen de la costumbre, y en la medida en que el diseño de la política pública y la ley se basa en estas normas existentes, la aceptación y cooperación hacia las disposiciones gubernamentales es mayor porque los intereses comunes son tomados en cuenta. Los gobiernos locales tienen una relación muy cercana con los habitantes y participan de forma directa en la oferta de bienes y servicios públicos ya que conocen más sus necesidades y demandas de la población en el territorio (Mairal, Pastor, & García, 2015). Los espacios rurales promueven una mayor participación de la comunidad porque fomentan el diálogo directo y el seguimiento y supervisión de la gestión pública (Calabuig, 2008; Mairal et al., 2015; UNDP, 2014). En todos los ámbitos, pero principalmente en el rural, la existencia y conservación de los bienes ambientales puede ser la diferencia entre una sociedad con un nivel adecuado de desarrollo y potencial para mejorar, y otra sumida en la pobreza. Las condiciones de vida de un grupo social dependen del stock de recursos naturales existentes, su explotación, cuidado ambiental, y en general de las formas de organización para su manejo. El territorio es un elemento estratégico ya que los individuos tienen una mayor identificación con su zona de vida y por ende están más dispuestas a colaborar con las autoridades locales ya que además son personas que pertenecen a la comunidad (Mairal et al., 2015). Ostrom (1990) señala que cuando una población tiene equidad en el acceso a los recursos naturales, hay mayor probabilidad de que éstos sean preservados puesto que su bienestar depende de su existencia, conservación y uso racional, de tal manera que puedan regenerarse, en el caso de los renovables o de tener una explotación sostenible cuyas ganancias sean utilizadas en su bienestar, en el caso de los no renovables. A nivel comunitario, la gobernanza forma una red compleja de actores e intereses alrededor de la gestión de los recursos naturales como el agua (Ostrom, 2014; The World Bank, 2017), que se basa en elementos específicos como una historia común (Reyes & Jara, 2004), uso compartido de los recursos naturales, normas sociales y reglas informales que han regido sus formas de actuación, identificación de la población con su entorno (Delgado et al., 2007), capital social y resolución de conflictos sin intervención de autoridades externas (autogobernanza) (Ostrom, 2014). Las investigaciones sobre el manejo de los recursos naturales, entre ellos el recurso hídrico, incluyen en su gran mayoría un análisis multiescalar tanto de instituciones como de actores en función de las características propias del espacio geográfico analizado. 1.2.9 Gobernanza del agua “Los pueblos solo pueden crecer hasta donde el agua lo permite. Sin fuentes de agua adecuadas la vida se hace imposible y se generan conflictos” José Manuel González, Coordinador local de Focuencas II. Valle de Ángeles, Honduras. 2006
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 54 “Sin el agua ya no viviríamos más, el oro, esos minerales, ya son secundarios para mí, el agua es todo” Francisco Navarrete, Comunidad Cielo Verde, Intag. 2019. La gestión de los recursos hídricos, entendida como gobernanza del agua, vincula a varios actores dependiendo del nivel escalar de análisis e incluso la presencia de otros actores que no se relacionan de forma directa con la gestión del recurso hídrico en cuestión (Elias, 2018). El enfoque del cuidado del ambiente mediante la conservación de cuencas hídricas inició con la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Agua realizada en Mar del Plata, Argentina, en 1977 en la cual se menciona al agua como un bien social. En 1992 se lleva a cabo la Conferencia Internacional sobre el Agua y el Medio Ambiente en Dublín y ese mismo año, en la Conferencia de la Tierra, la Agenda 21 establece en su Capítulo 18 (Sección II), “la protección de la calidad y el suministro de los recursos de agua dulce” (Iñigo, 2011, p. 44). En 1996 se constituye el Consejo Mundial del Agua, en 1997 tiene lugar el Primer Foro Mundial del Agua en Marruecos, y posteriormente la Conferencia Internacional sobre Agua y Desarrollo Sostenible en París en 1998, la Conferencia Internacional sobre el Agua Dulce en Bonnen, 2001 (Barriga et al., 2007), y el Foro Mundial del Agua que se realiza aproximadamente cada cuatro años. El 8avo Foro se llevó a cabo en Brasil en 2018 y el 9no debía realizarse en Dakar en 2021 pero ha sido pospuesto para 2022. Sin embargo, si bien la cogestión de las cuencas hidrográficas permitiría la coordinación de las distintas actividades alrededor del recurso hídrico, no detendría la degradación de ecosistemas que causaría, a su vez, una disminución de los servicios ecosistémicos. Hace falta mayor capacidad en la gestión local, la inclusión de todos los sectores vinculados al uso del recurso hídrico, y un plan que garantice la sostenibilidad del mismo (Nava, 2013). Los problemas del manejo del agua son tan complejos que ninguna institución puede resolverlos actuando de manera aislada, incluso el gobierno central requiere la presencia y acción de todos los actores involucrados (Barriga et al., 2007). Kooiman et al. (2008) afirma que en el caso de este recurso, el Estado debe tomar en cuenta que los sistemas tienen varias escalas temporales y espaciales, por lo cual se vuelven complejos y demandan una gestión integrada con la participación activa de todos los actores involucrados. Ostrom (2014) también hace mención a una gobernanza policéntrica en el estudio de los sistemas de agua al referirse a varios espacios de toma de decisiones y acuerdos a los que llegan los actores, incluso sin que en ellos esté siempre el Estado como ente regulador. Las investigaciones de Ostrom sobre la gobernanza del agua a través del manejo comunitario, ha dado lugar a nuevas concepciones sobre la efectividad de la organización social en el manejo del recurso hídrico y conservación de bienes comunes en general. Los principios que rigen una buena gobernanza del agua son los mismos que para la gestión de recursos naturales a cualquier nivel: transparencia, responsabilidad, participación, acceso a la justicia y respuesta de los líderes (Elias, 2018). Según la OCDE (2015), la gobernanza del agua se basa en tres dimensiones interrelacionadas que facilitan el desarrollo de políticas públicas para obtener resultados positivos en la gestión del recurso: a. efectividad: cuando la gobernanza contribuye al cumplimiento de metas y objetivos
1. Marco teórico de la investigación 55 b. eficiencia: en la maximización de los beneficios de la gestión del recurso al menor costo posible para los individuos c. confianza y participación: para lograr la inclusión de todos los actores en un marco legítimo, democrático y equitativo. Por lo tanto, la gobernanza del agua demanda una gestión integral reforzada por la confianza entre los pobladores y la disposición para trabajar en equipo, elementos que integran el capital social. 1.3 DEFINICIÓN Y ELEMENTOS DEL CAPITAL SOCIAL El capital social está representado por el conjunto de relaciones sociales, institucionalizadas o no (Bourdieu, 2002), existentes en un conjunto de individuos, y habilidades de las personas para trabajar en grupo bajo la norma de cooperación voluntaria (Coleman, 1988). Portes identifica al capital social como “la capacidad para acceder a recursos gracias a la pertenencia a redes o a estructuras sociales más amplias” (2013, p. 59). Es un recurso de los grupos sociales que promueven alguna forma de asociatividad (Ocampo, 2003). El capital social es un conjunto de habilidades o activos que pueden generar beneficios futuros para las personas, ya sea un grupo pequeño como una familia o grande como un sistema económico (Ostrom & Ahn, 2007). Como su base de formación es la relación existente en el interior de un conglomerado social, es diferente al capital económico y humano que posee un individuo, aunque sí está en función del contexto histórico y cultural del grupo humano ya que por lo general el conjunto de personas que crean este capital tienen un nivel socio-económico, normas y tradiciones similares que les permite entenderse e interactuar (Bourdieu, 2002; Fukuyama, 2001). Las interacciones positivas entre los integrantes de los grupos humanos generan mayores beneficios que las acciones individuales (Barreiro, 2003). El capital social puede ser fuerte o débil en función de la calidad de las relaciones que surgen en su interior y la capacidad para lograr objetivos individuales o colectivos. Su existencia conlleva la identificación y aprovechamiento de oportunidades en ámbitos, sociales, económicos e incluso ambientales, que la acción de una persona sola no podría lograr (Portes, 2013). Como se basa en la relación entre sus miembros funciona mejor cuanto más horizontal es la toma de decisiones en el grupo porque sus integrantes se sienten comprometidos con la ejecución de una acción que a la vez fomenta la igualdad. La jerarquía rígida en un conglomerado social difícilmente conduce a un capital social fuerte. Un capital social fortalecido permitiría una mejor aplicación de la política pública porque la sociedad civil tendría más empoderamiento de la política y por tanto mayor cooperación hacia un trabajo conjunto con el gobierno reforzando la democracia (Fukuyama, 2001). El capital social es, por tanto, un elemento clave para el desarrollo económico (Fukuyama, 2003). Se puede relacionar el capital social con el tejido social ya que los dos conceptos se basan en las relaciones existentes en grupos sociales, aunque el término de “capital” le da una connotación diferente asociada a la idea de un activo para el o los que lo poseen (Coleman, 1988), similar a otro tipo de capitales como el humano o económico (Robison, Schmid, & Siles, 2002; Sobel, 2002). De igual manera, el concepto de capital social se identifica con la acción colectiva porque concierne a un grupo de individuos que tienen intereses comunes (Ostrom &
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 62 Siles, & Schmid, 2003). Por otro lado, también existen propuestas de medición mediante un análisis multidimensional a nivel individual y grupal considerando las principales variables en las que han coincidido investigadores como Bourdieu (2002), Coleman (1988), Putnam (1993), Fukuyama (2001) y Portes (2013). Estas variables son solidaridad, confianza entre las personas, participación en grupos sociales y asociaciones, canales de información, existencia de normas y sanciones en el interior de los grupos (Grootaert et al., 2004). El método diseñado por Grootaert et al. (2004) consiste en un cuestionario que divide el capital social en seis dimensiones que contienen alrededor de 250 indicadores, con el objetivo de reflejar la estructura del capital social, las percepciones de los integrantes del grupo social, las normas existentes, la forma en que se crea y opera el capital y las áreas en que se pueden analizar sus resultados. Esta herramienta se denomina Cuestionario Integrado de Medición del Capital Social (Integrated Questionnaire for the Measurement of Social Capital, SC-IQ). Los indicadores sugeridos en el cuestionario han sido incluidos en encuestas de medición de estándares de vida (Living Standars Measurement Surveys, LSMS) de varios países latinoamericanos para analizar la relación entre capital social y factores como pobreza y desigualdad. También ha servido para construir la línea base socio-económica para proyectos de desarrollo. En Ecuador se utilizó para estructurar el componente Capital Social en la Encuesta de Condiciones de Vida 2013-2014 (INEC, 2014). La metodología aplicada incluye el uso de coeficientes de correlación, modelos econométricos, análisis multivariante y construcción de indicadores compuestos para determinar la relación entre las variables incluidas en las dimensiones del capital social y elementos externos (Onyx & Bullen, 2000). 1.4 RESILIENCIA: EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO El término resiliencia fue analizado inicialmente desde el enfoque de los sistemas ecológicos. En 1973, Holling definió a la resiliencia como los procesos no lineales de los ecosistemas que intentan mantener su estructura cuando enfrentan perturbaciones y cambios que podrían alterarla de alguna forma (Ojeda, Spoor, & Estrada, 2017). Dos décadas después, las investigaciones sobre resiliencia se incrementaron de forma exponencial y el tema se convirtió en parte de muchas áreas de estudio, desde el diseño de políticas para mejorar las condiciones de vida hasta estrategias de negocios para anticiparse a los cambios, sobrevivir y evolucionar (Folke, 2016). La resiliencia se analizó como elemento de los sistemas sociales por un lado y de los sistemas ecológicos por otro. Sin embargo, la literatura afirma que no existen fronteras físicas que dividan a lo ecológico de lo social, y por tanto se debe abordar el tema sin separar estas dos áreas. La unión de lo ambiental y lo social dio como resultado la resiliencia social-ecológica que analiza los procesos de cambio naturales y sociales en conjunto (Folke, Biggs, Norström, Reyers, & Rockström, 2016; Wilson, 2012b, 2015). En 1999 se crea la Alianza para la Resiliencia (RA por sus siglas en inglés) integrada por investigadores que tenían como objetivo el conocimiento científico de la resiliencia en sistemas social-ecológicos complejos, el análisis del pensamiento resiliente y la inclusión del concepto en las agendas de desarrollo de los países (Folke, 2016). El enfoque del marco SES (sistema social-ecológico) planteado por Ostrom y sus colaboradores (McGinnis & Ostrom, 2012; Ostrom, 2007) es parte de su investigación con Walker y otros científicos de la RA.
1. Marco teórico de la investigación 63 A medida que evoluciona el concepto de resiliencia, su estudio abarca el ámbito social, rural, comunitario, individual, además de lo ecológico que fue el planteamiento inicial (Tabla 8). Anderies, Walker y Kinzig (2006) mencionan que la resiliencia más que una teoría, debe ser analizada como un conjunto de ideas que facilitan la interpretación de las dinámicas de los sistemas complejos. Para Folke (2016), la resiliencia social analiza el entorno político, los acuerdos por el poder, las condiciones socio-económicas, psicológicas y morales de un grupo social. Según el enfoque de la geografía humana (Wilson, 2012b), la resiliencia debe incluir conceptos como vulnerabilidad, procesos espaciales, respuestas de la comunidad a perturbaciones internas y externas en un sistema, con el fin de comprender la interacción entre los individuos y comunidades con el entorno que les rodea. La resiliencia comunitaria es uno de los enfoques con mayor discusión científica en relación con el manejo de los recursos naturales (Delgado-Serrano, Mistry, Matzdorf, & Leclerc, 2017; Folke, 2006; Folke et al., 2002ª; Wilson, 2012b). Tabla 8. Debate científico sobre el término resiliencia Fuente: Elaboración propia a partir de Norris, Stevens, Pfefferbaum, Wyche, & Pfefferbaum (2008), Magis (2010) Resiliencia es la capacidad de retornar al equilibrio después de una perturbación, es decir mantener el desarrollo de un sistema ante un cambio, moderado o abrupto, esperado o imprevisto (Folke, 2006, 2016) manteniendo las mismas funciones, estructura, identidad y Autor / año Enfoque Definición Holling (1973) Walker (2001) Berkes (2003) Folke (2006) Ostrom (2007) MgGinnis y Ostrom (2014) Sistema ecológico Medida de la habilidad de los sistemas para absorber cambios, enfrentar perturbaciones y responder a la adversidad manteniendo su estructura y funcionalidad Adger (2000) Bruneau (2003) Norris (2008) Social Habilidad de las comunidades para enfrentar perturbaciones externas a su estructura social, y recuperarse de desastres como terremotos. Folke (2016ª) Social-ecológica Resiliencia de los sistemas social-ecológicos. Enfoque para comprender, analizar y manejar los cambios en los sistemas social-ecológicos European Association of Agricultural Economists (2008) Rural Capacidad de equilibro de las funciones económica, ecológica y social en el área rural Ganor (2003) Magis (2010) Wilson (2010) Folke (2002) Ostrom (2007) Delgado (2014) Comunitaria Habilidad de los individuos y comunidades de enfrentar presiones de largo tiempo, medida de adaptación, flexibilidad y amortiguamiento de la adversidad Egeland (1993) Butler (2007) Individual Capacidad de adaptación exitosa y funcionalidad positiva a pesar de la presión crónica o circunstancias extenuantes, retornando a la estructura original
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 64 retroalimentación (Wilson, 2012b). Es la medida de tolerancia de un sistema para regresar a un estado funcional (Adger, 2003; Wilson, 2012b). En términos sociales se define a la resiliencia como la habilidad de los grupos o comunidades de enfrentar presiones externas provenientes de un cambio social, político y ambiental sin alterar sus funciones (Adger, 2000ª; Cote & Nightingale, 2012). En el ámbito ecológico, Ostrom (2007) define a la resiliencia como uno de los resultados de la dinámica de un sistema social-ecológico. La resiliencia es un concepto dinámico que se relaciona con la complejidad de los sistemas, la incertidumbre, la capacidad de respuesta y cambio de las condiciones actuales ante situaciones no previstas o inevitables. Un sistema resiliente es aquel que tiene la capacidad de adaptarse a cambios o enfrentar perturbaciones sin que su conformación original sufra transformaciones profundas. El nivel de resiliencia se manifiesta en la magnitud de perturbación que puede absorber antes de dar paso a una nueva estructura (Berkes, Colding, & Folke, 2003; Carpenter, Walker, Anderies, & Abel, 2001; Falkenmark, 2017). Berkes et al. (2003) señalan tres temas que abordan las investigaciones sobre resiliencia: a) Estrategias generales y específicas para retornar al equilibro después de una perturbación b) Estructura institucional del sistema para manejar la incertidumbre o sorpresa y reorganizarse aplicando el conocimiento ancestral, tradicional, o el científico si lo hubiera, a las nuevas situaciones. c) Habilidad de adaptación y grado de centralización entendida como la flexibilidad de las instituciones frente a la organización jerárquica rígida en la toma de decisiones. Cuando se estudia la resiliencia como las propiedades de un sistema que sufre cambios, se debe determinar el entorno de análisis y las perturbaciones que enfrenta. Carpenter (2001) denomina a este análisis como la resiliencia de qué a qué. Según varios investigadores (Folke, Colding, & Berkes, 2003; Walker et al., 2015), los sistemas no son estáticos o mantienen una posición equilibrada todo el tiempo ya que atraviesan un ciclo adaptativo que cambia el nivel de resiliencia existente. Este ciclo adaptativo incluye cuatro etapas señaladas en la siguiente figura (Figura 15): Figura 15. Ciclo adaptativo de la resiliencia Fuente: Elaboración propia a partir de Berkes et al. (2003)
1. Marco teórico de la investigación 65 El ciclo adaptativo se aplica a la resiliencia de sociedades, corporaciones, sistemas nacionales, sistemas económicos y sistemas social-ecológicos. Algunas etapas son cortas pero con grandes transformaciones como colapso y renovación, y otras toman más tiempo en su adaptación como la conservación. Por lo general, hay un período de pérdida que puede ser en especies, capital económico, capital social, y luego otro de renovación: aparecen nuevas especies, surgen nuevas instituciones, nuevas ideas y políticas (Castillo & Velázquez, 2015; Cumming et al., 2005). A lo largo del ciclo, las particularidades de la resiliencia cambian porque los elementos del sistema deben adaptarse a la nueva realidad. Tanto el sistema natural como el humano pueden aplicar estrategias de adaptación para los cambios o perturbaciones que se presentan (Garrido, Vallejo, & Chireno, 2018). Si las sociedades o el ecosistema logran adaptarse a estos cambios que provienen del exterior, se habla de una sociedad o sistema resiliente. A mayor resiliencia, menor vulnerabilidad del grupo social o natural y viceversa. La vulnerabilidad se entiende como la propensión de un sistema social y ecológico a sufrir daños por presiones externas (Folke et al., 2002ª), que conducirían a su posible desaparición total o parcial (Wilson, 2012b). En un sistema social, varios factores podrían incrementar su vulnerabilidad como la falta de acceso a recursos, información y conocimiento, escaso poder político, pobreza, poca diversificación del ingreso, infraestructura muy básica, inequidad e instituciones poco competentes (Cutter, Mitchell, & Scott, 2000; Kelly & Adger, 2000). Si un grupo social depende para su supervivencia y sustento económico de los recursos naturales de su entorno, tendrá una mayor vulnerabilidad (Berkes et al., 2003). Por otro lado, aquellas comunidades que han diversificado sus actividades económicas y por lo tanto sus fuentes de ingreso, disminuyendo su dependencia del entorno natural, podrían incrementar su resiliencia e incluso mejorar la calidad ambiental sin que exista tanta presión por el uso de los recursos naturales (Wilson, 2012b). 1.4.1 Características de un sistema resiliente La resiliencia de un sistema se analiza en función de las características que posee. Berkes et al. (2003) mencionan tres características en la resiliencia social-ecológica: i) la cantidad de un cambio que enfrenta un sistema sin alterar su estructura o funciones, ii) el grado en que el sistema es capaz de autoorganizarse; y, iii) la capacidad de aprendizaje ante el cambio y la adaptación al mismo. Cutter et al. (2000) hablan de características sociales que definen la vulnerabilidad y resiliencia. Para Olson, Folke y Berkes (2004), los arreglos institucionales y organizacionales son las características que deberían ser analizadas en la resiliencia. Carpenter, Westley y Turner (2005), Lebel et al. (2006), Ostrom (2007) y Folke et al. (2016) estudian a la resiliencia como parte de los sistemas social-ecológicos. Magis (2010) y el Centro Canadiense para la Renovación Comunitaria (Canadian Centre for Community Renewal, 2000) mencionan las capacidades individuales y colectivas de un grupo poblacional, la infraestructura con la que cuentan y las tradiciones culturales como características que identifican a una comunidad resiliente. De estos aportes se puede afirmar que la capacidad adaptativa, el proceso de aprendizaje, el capital social y el manejo sustentable de los recursos son elementos que caracterizan la resiliencia de un sistema. Lebel et al. (2006) centran la discusión en los elementos de gobernanza que fortalecen la resiliencia y la forma en que deben interactuar en un SES. Al hablar de gobernanza, se entiende la “buena gobernanza”, es decir aquella que fortalece al grupo social y lo empodera para buscar
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 66 una senda de desarrollo sustentable que mejore sus condiciones de vida (Batterbury & Fernando, 2006; Comisión Europea, 2001; Folke, 2016). Los elementos de buena gobernanza mencionados por Lebel et al. (2006) son los principios de gobernanza descritos anteriormente (sección 1.2.5). Estos elementos promueven el desarrollo de las capacidades necesarias en un SES para el manejo de la resiliencia que permitirán a un SES contar con los atributos necesarios para ser más resiliente (Figura 16). Figura 16. Resiliencia y buena gobernanza Fuente: Elaboración propia a partir de Lebel et al. (2006), Armitage ( 2008), Batterbury & Fernando (2006); Comisión Europea (2001); Sula Batsú Cooperative (2015), United Nations Development Programme (1997), Carpenter et al. (2006)
1. Marco teórico de la investigación 67 Los atributos de resiliencia incluyen una serie de factores que fomentan el desarrollo de un área en base a las capacidades de los pobladores para enfrentar las adversidades y plantear respuestas que disminuyan su vulnerabilidad. La siguiente tabla (Tabla 9) describe los elementos que debería tener cada atributo. Tabla 9. Factores de los atributos de resiliencia Fuente: Elaboración propia a partir de Ifejika Speranza, Wiesmann y Rist (2014) 1.4.2 Resiliencia en un sistema social-ecológico El análisis de la resiliencia en un sistema social-ecológico demanda el cambio de pensamiento en relación con el entorno natural. La biósfera sostiene la vida en la tierra y por lo tanto, el desarrollo de la población va ligado a esta. Los sistemas social-ecológicos evolucionan como parte de la biósfera y dependen de ella (Folke, 2016). La economía y la sociedad no son elementos que pueden ser analizados de forma individual ni fuera del contexto planetario, como lo muestra la siguiente figura (Figura 17). Figura 17. Economía y sociedad como parte de la biósfera Fuente: Folke (2016) Berkes et al. (2003), y Lebel et al. (2006) mencionan la diversidad, el conocimiento social y ecológico basado en las prácticas institucionales y de manejo de un sistema, y la adaptación mediante la autoorganización como factores que determinarían la resiliencia en un SES. Los Atributo Elementos Autoorganización Ǧ capital humano Ǧ capital natural Ǧ capital financiero Ǧ capital social Ǧ capital físico Capacidad de aprendizaje Ǧ conocimiento de amenazas y oportunidades Ǧ visión colectiva compartida Ǧ compromiso con el aprendizaje Ǧ transferencia del conocimiento Ǧ mecanismos de retroalimentación Capacidad de adaptación Ǧ instituciones Ǧ cooperación y estructura de redes Ǧ fomento de la autoorganización Ǧ dependencia de sus propios recursos
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 68 SES son sistemas complejos, multiescalares y jerárquicos, que deben ser analizados mediante conocimiento científico pero también conocimiento tradicional empírico y comprensión de sus dinámicas intrínsecas (Olsson et al., 2004). El conocimiento tradicional es fundamental para incrementar la resiliencia en un sistema (Cox, 2010; Dietz, Ostrom, & Stern, 2003). Los SES enlazan y acoplan los sistemas humanos y ambientales (Folke, 2016). Ante perturbaciones en los sistemas, los humanos pueden responder con creatividad e innovación planteando soluciones que les permitan afrontar eventos inesperados (Carpenter et al., 2001). En los períodos de innovación se reorganizan las instituciones, comunitarias, estatales, etc., dando paso a entidades que se ajustan de mejor manera a la nueva realidad y realizan funciones no consideradas previamente en la gestión. Un sistema resiliente se fortalece a través de la autoorganización y la capacidad adaptativa por medio de acciones como las siguientes (Berkes et al., 2003; Olsson et al., 2004) : x Capacidad de las instituciones locales y nacionales para aplicar reglas formales y sus propias normas. Deben existir líderes con credibilidad y aceptación para proponer y lograr cambios, y una legislación adecuada que promueva un espacio social para el manejo de los ecosistemas x Buena comunicación entre las diversas escalas y redes flexibles para la solución de problemas, que compartan información sobre el recurso y su manejo está basado en conocimientos ecológicos científicos y locales. x Habilidad para monitorear y responder ante las reacciones del ecosistema x Equidad en el acceso al recurso x Valoración del conocimiento tradicional para mejorar la gestión actual del ecosistema Los SES necesitan aprender a vivir con el cambio y la incertidumbre. Son entornos dinámicos en los que siempre puede suceder un evento inesperado. Un elemento clave es una comunicación constante en el interior del sistema para combinar los diferentes tipos de conocimiento y aprendizaje; el conocimiento puede provenir de la experiencia, de la ciencia o de las instituciones en la aplicación de reglas. Deben fomentar la autoorganización para nutrir la diversidad, formar un sistema de gobernanza a diferentes escalas y tener la capacidad de incorporar al sistema las perturbaciones causadas por factores externos. La resiliencia demuestra qué capacidad adaptativa tiene un SES para aceptar estos cambios sin modificar su estructura ni desaparecer (Herrera & Rodríguez, 2016). En el ámbito rural, la resiliencia busca equilibrar las funciones ecológicas, económicas y sociales/culturales de un sistema. La dependencia de la agricultura, por lo general la actividad más practicada en áreas rurales, puede incrementar la vulnerabilidad, por lo que la diversificación de ingresos, la conservación del entorno natural y los conocimientos tradicionales son fundamentales en la supervivencia del sistema. En la resiliencia rural confluyen elementos de resiliencia económica, ecológica y cultural (Heijman, Hagelaar, & Van der Heide, 2007). Estos elementos también están presentes en la resiliencia comunitaria. Wilson (2012b) menciona que la intersección entre el capital social (incluido capital cultural y político), económico y ambiental permite determinar los elementos de la resiliencia a nivel comunitario. Según Wilson (2012b), el capital social es el conjunto de recursos que una comunidad invierte de forma estratégica en esfuerzos colectivos para alcanzar objetivos
1. Marco teórico de la investigación 69 comunes. La tabla 10 recoge la definición de capital económico, social y ambiental que para Wilson (2012b) son los componentes de la resiliencia. Tabla 10. Definición de capital económico, social y ambiental en resiliencia Tipo de Capital Significado (qué incluye este capital) Capital económico Propiedades materiales que posee una comunidad (en relación al sistema de agua y a su fuente de ingresos). Capacidad para ejecutar transacciones comerciales que produzcan beneficios. Diversificación en la generación de ingresos. Perspectiva a futuro sobre la situación económica de la población. Capital social Redes de conexión social. Prestigio dentro de un grupo poblacional. Confianza. Disponibilidad de los miembros de una comunidad para participar en acciones que conduzcan a objetivos comunes. Elemento clave en la cohesión (bounding), lazos entre grupos (bridging) y relaciones verticales (linking) de la comunidad. Capital ambiental Biocapacidad del sistema para cubrir la demanda de recursos naturales (agua). Atributos de la interacción personas - ambiente relacionados con la gestión sustentable del recurso natural. Fuente: Elaboración propia a partir de Wilson (2012b) Estos tres capitales explican la capacidad de respuesta de las comunidades ante los cambios inesperados (Figura 18). El nivel de resiliencia en un sistema será fuerte si cuenta con los tres capitales o débil si solo posee uno. Si cuenta al menos con dos capitales se definen como comunidades resilientes o con vulnerabilidad moderada. Figura 18. Capitales de la resiliencia Fuente: Wilson (2012b) 1.4.3 Resiliencia Comunitaria Una comunidad es un grupo de personas que comparten territorio, recursos naturales, intereses, historia, cultura y creencias religiosas. Tienen formas de vida a y sustento similares, y sus miembros están relacionados por lazos de parentesco y sociales reflejados en el tejido social (Carpenter et al., 2001). La resiliencia comunitaria es la capacidad de un grupo social (comunidad) para manejar los recursos comunitarios en un ambiente de incertidumbre, perturbaciones y cambios no
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 70 predecibles (Carpenter et al., 2001). Si las comunidades son vulnerables (baja resiliencia), las perturbaciones externas sociales, políticas, ecológicas o culturales sobre las cuales no tienen control, podrían causar graves consecuencias en su conformación aún si son cambios pequeños (Berkes et al., 2003; Carpenter et al., 2001; Olsson et al., 2004). Por otro lado, si la comunidad es resiliente tiene la capacidad de recuperarse de desastres y absorber el impacto de las perturbaciones mediante un proceso de reorganización, aprendizaje y cambio. Una comunidad resiliente logra que sus miembros desarrollen la capacidad de respuesta con soluciones innovadoras creando instituciones apropiadas y ejecutando acciones para adaptarse al cambio social y económico de forma positiva (Wilson, 2012b). Las perturbaciones que afectan a la resiliencia comunitaria pueden ser provocadas por el hombre o por las condiciones naturales, y no todas son negativas. Algunas son oportunidades hacia un mejor estado. Wilson (2012b) plantea una serie de perturbaciones antropocéntricas y naturales que pueden sufrir los sistemas. Las perturbaciones causadas por el ser humano (Figura 19) se relacionan con: i) el manejo del ambiente, ii) sucesos socio-políticos como guerras y cambios de gobierno, iii) perturbaciones causadas por la utilización de las de fuentes de energía, iv) cambios en el entorno por aspectos económicos como acuerdos internacionales y recesión, y v) perturbaciones como producto de la actividad mundial como la pérdida de la cultura de una región, cambios tecnológicos y procesos de modernización. Figura 19. Perturbaciones causadas por el ser humano Fuente: Elaboración propia a partir de Wilson (2012b) Perturbaciones antropocéntricas Manejo inadecuado del ambiente × × Perturbaciones socio-políticas Ȁ Perturbaciones ligadas a disponibilidad energética ×× À Perturbaciones económicas ×Ȁ× Perturbaciones por globalización ±Ǧ × ×
1. Marco teórico de la investigación 71 Las perturbaciones provocadas por la naturaleza (Figura 20) se refieren a dos tipos de desastres que están estrechamente relacionados: i) desastres climático como inundaciones, sequías, bajas temperaturas, y ii) desastres ecológicos como terremotos, tsunamis y deslizamientos de tierra. Si bien estos desastres naturales son producidos por la actividad normal del entorno natural, la intervención humana en los espacios naturales, particularmente cuando son acciones agresivas como la deforestación, también podría coadyuvar al aparecimiento de estas perturbaciones. Figura 20. Perturbaciones causadas por la naturaleza Fuente: Elaboración propia a partir de Wilson (2012b) Ante una perturbación, una comunidad resiliente podría responder de tres formas: i) mediante resistencia al cambio adaptándose a formas que lo contrarresten, ii) mediante la recuperación, aceptando el cambio luego de haber intentado volver a su situación original, iii) con creatividad para desarrollar nuevas formas de funcionamiento con instituciones que se adapten al cambio. La forma en que la comunidad responde depende del grado de resiliencia que existe (Coleman, 1988; Magis, 2007; Putnam et al., 1993). Sin embargo, no es posible detener el desarrollo o crecimiento y por tanto, la comunidad debe tener capacidad adaptativa para asumir los cambios y aprovechar las circunstancias favorables o reducir o evitar las negativas. Se entiende como capacidad adaptativa a la habilidad o potencial de los actores de un sistema para ajustarse tanto a factores externos de cambio como procesos internos propios Perturbaciones naturales Desastres relacionados con el clima temperaturas muy bajas inundaciones sequías huracanes Desastres ecológicos deslizamientos de tierra erupciones volcánicas terremotos impactos meteóricos tsunamis
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 78 capacidad para enfrentar perturbaciones exógenas y endógenas; si solo existen dos capitales su resiliencia será moderada, y ante la presencia de uno solo, la resiliencia será débil y por tanto es una comunidad con alta vulnerabilidad. Cada capital agrupa un conjunto de variables de mayor o menor importancia dependiendo de la escala y localidad de análisis, similar al planteamiento de Magis (2010). Una comunidad con diversificación de ingresos muestra un capital económico fuerte. Un recurso natural muy explotado refleja un capital ambiental débil por la dependencia de la población sobre ese recurso para asegurar la supervivencia. La siguiente tabla señala las características que deberían tener los capitales económico, natural y social para ser considerados fuertes o débiles. Tabla 14. Resiliencia comunitaria con capital social, económico y ambiental Tipo de capital Capital fuerte Capital débil Capital económico - Buena situación económica - Diversidad de ingresos - Baja dependencia de recursos externos - Negocios diversificados - Pobreza / deuda - Alta dependencia de la agricultura o producción primaria - Infraestructura pobre - Alta dependencia de recursos externos - Comunidad importadora de comida y bienes Capital ambiental - Alto nivel de biodiversidad - Agua de buena calidad y disponibilidad - Manejo sustentable del suelo y otros recursos - Baja huella de carbono - Recursos ambientales multifuncionales - Degradación del suelo - Desertificación - Salinización - Escasez de agua y contaminada - Incertidumbre sobre los terrenos agrícolas - Alta huella de carbono Capital social - Interacción cercana entre las personas - Confianza en los vecinos en tiempos de crisis - Buena salud y saneamiento - Buenos servicios - Bajos niveles de corrupción - Buena comunicación entre actores - Empoderamiento - Comunidades que aceptan cambios - Estructuras fuertes de gobernanza - Migración de los jóvenes - Falta de servicios - Falta de liderazgo - Desconfianza en los vecinos . Falta de control sobre el destino de la comunidad - Bajas expectativas de vida - Comunicación deficiente entre actores - Altos niveles de corrupción - Baja identificación con la comunidad - Gobernanza débil Fuente: Wilson, 2012b (basado en Ostrom (2009); Cutter et al. (2008); Lebel et al. (2006) Las comunidades no tienen siempre todos los elementos descritos, sin embargo, similar a los principios de Ostrom para un SES resiliente, si cuenta con varios de estos indicadores será un grupo poblacional con una resiliencia comunitaria fuerte. El uso de los indicadores depende del contexto de análisis de la comunidad y las interpretaciones culturales, y su nivel de interacción con el entorno que está más allá de sus fronteras. Las políticas estatales pueden influir de diferente manera en función de las características físicas, económicas, ambientales, y la memoria social de cada comunidad (Bárcena & Serra, 2010). Delgado-Serrano et al. (2018) mencionan que se debe analizar los SES con perspectiva de tiempo ya que puede haber estrategias que influyen de forma positiva o negativa en la sustentabilidad del sistema de acuerdo al momento de su aplicación. Estas estrategias buscan reconciliar los objetivos de conservación del entorno natural con los esfuerzos de desarrollo local. La autora y sus colaboradores proponen considerar seis dimensiones relacionadas con capital social (Tabla 15). La metodología aplicada se basa en el criterio de expertos para valorar cada variable mediante
1. Marco teórico de la investigación 79 una escala de 1 (menos elementos) a 5 (más elementos) determinando la tendencia evolutiva mediante una marca positiva (+), negativo (-) o neutra (o). Tabla 15. Dimensiones e indicadores de resiliencia de un SES Dimensión Indicadores A. Ecosistemas A1. Heterogeneidad y multifuncionalidad del paisaje A2. Áreas protegidas naturales y culturales A3. Enlaces ecológicos entre uso del suelo y producción sustentable A4. Rango de recuperación de cambios ecológicos, sociales y del clima A5. Uso sustentable de recursos naturales B. Biodiversidad B1. Mantenimiento y conservación de biodiversidad B2. Diversidad de la producción local de comida C. Conocimiento, aprendizaje e innovación C1. Innovación en el manejo de la tierra C2. Acceso a conocimiento e intercambio C3. Conocimiento tradicional transmitido C4. Tradiciones culturales relacionadas con biodiversidad C5. Intercambio de conocimiento local C6. Uso de lenguajes indígenas C7. Conocimiento de las mujeres D. Gobernanza y equidad D1. Apoyo de políticas públicas internacionales a la comunidad D2. Apoyo de políticas públicas nacionales D3. Apoyo de instituciones regionales D4. Acceso y uso de recursos locales D5. Mecanismos de participación D6. Resolución de conflictos D7. Autonomía en el manejo de la propiedad D8. Equidad de género E. Infraestructura, salud y educación E1. Infraestructura E2. Salud pública E3. Riesgos en salud E4. Educación formal F. Forma de vida F1. Economía local F2. Diversificación de las fuentes de ingreso Fuente: Delgado-Serrano et al. (2018) Una forma de medir la resiliencia es la aplicación de un indicador sintético que agrupa una gran cantidad de indicadores simples de distintos atributos de un sistema. Un indicador sintético es la medida conjunta de un concepto multidimensional (capitales y dimensiones de la resiliencia) que puede ser interpretado como unidimensional (nivel de resiliencia) basado en un marco teórico que sustente su construcción. El indicador puede ser cuantitativo y cualitativo e incluir variables de distinto tipo que son “homogenizadas” a través de procesos de normalización. La determinación clara del concepto a medir a través del indicador le otorga un respaldo teórico bien sustentado y la información confiable utilizada, elementos que validan la herramienta de medición (Schuschny & Soto, 2009). En síntesis, la literatura afirma que la medición de la resiliencia está en una etapa exploratoria sin una metodología establecida como única. Lo que se ha podido determinar es que en la medición se utilizan variables cualitativas y cuantitativas aplicadas en el análisis de los sistemas social-ecológicos e investigaciones sobre capital social, de acuerdo al enfoque de la investigación.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 80 CAPÍTULO 2: ÁREA DE ESTUDIO Y MÉTODO DE ANÁLISIS 2.1 DESCRIPCIÓN DEL TERRITORIO 2.1.1 Características biofísicas de Intag El Cantón Cotacachi está ubicado al noroccidente del Ecuador, en la provincia de Imbabura (Figura 23). Tiene una extensión de 1809 ݇݉ଶ, de los cuales más del 80% son zona subtropical, y la diferencia es el área andina (Latorre, Walter, & Larrea, 2015). El área subtropical, conocida como Zona de Intag, pertenece a la zona biogeográfica Tumbes-Chocó-Magdalena (Kocian, Batker, & Harrison, 2011), que va desde Panamá hasta el norte de Perú y se caracteriza por poseer una alta biodiversidad y gran cantidad de especies en peligro de extinción (Ministerio de Ambiente, 2007). La mayor superficie del cantón corresponde a espacios de conservación y protección ambiental, incluido un área de patrimonio natural del Estado, la Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas declarada como tal en 1968, que forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador (SNAP) (GAD Cotacachi, 2015). La reserva, de 243.638 ha, que colinda con Intag, está considerada como uno de los escasos remanentes de bosques occidentales en el norte ecuatoriano (Rivadeneira & Tisalema, 2017). Figura 23. Ubicación del Cantón Cotacachi en Ecuador Fuente: De TUBS: Ecuador location map.svg (de NordNordWest) (2018) Cotacachi está formado por 10 parroquias, 2 urbanas y 8 rurales (Figura 24). Las parroquias ubicadas en la zona andina son San Francisco y El Sagrario (urbanas) e Imantag y Quiroga (rurales). En la zona subtropical todas las parroquias son rurales: García Moreno, Vacas Galindo, 6 de Julio de Cuellaje, Peñaherrera, Apuela y Plaza Gutiérrez, donde se ubican aproximadamente 80 comunidades (Fundación PRODECI, 2008). En esta zona también se incluye la parroquia Selva Alegre que pertenece al cantón Otavalo por su similitud geográfica y la cercanía física.
2. Área de estudio y método de análisis 81 Figura 24. Zona de Intag en el cantón Cotacachi Fuente: Radio Intag (2018) La zona de Intag tiene una altitud que va desde 200 hasta 1600 msnm (Kocian et al., 2011), la precipitación promedio anual es de 1250 - 5000 mm y su temperatura oscila entre 16qc y 32qc (Rivadeneira & Tisalema, 2017). La temperatura desciende ligeramente los meses de julio, agosto y septiembre que coinciden también con época de menores precipitaciones, la lluvia es abundante entre octubre y mayo, con alto grado de humedad por las características naturales de la vegetación. Sus varios tipos de cobertura vegetal corresponden a bosques de neblina, bosque húmedo, muy húmedo premontano y montano, pastizales, bosques tropicales, ríos y lagunas (Kocian et al., 2011; Latorre et al., 2015). El territorio es montañoso y con pendientes muy pronunciadas. La cordillera Toisán delimita el cantón por el norte y gran parte de su territorio alberga bosques protectores, áreas de conservación y reservas hídricas comunitarias. Los principales bosques protectores son Los Cedros y El Chontal que, junto a otros espacios de conservación, abarcan una superficie de 17.011,02 ha. Las reservas hídricas que se formaron desde 2001 y en la actualidad son más de 40, cubren una superficie aproximada de 191 ha (Tabla 16). Tabla 16. Reservas Hídricas en la zona de Intag Ubicación de la Reserva Hídrica Microcuenca Declaración de reserva (año) Extensión Ha Cerro Pelado Aguagrún 2003 41,90 Armenia Chalguayacu 2005 16,80 Chaguayacu Alto 2001 11,00 Chalguayacu Bajo 2007 2,00 Junín 1 2003 5,40 Junín 2 (Cabaña) 2008 0,40 Junín 3 2009 1,30 Loma Negra San Andrés 2005 2,70 Magnolia 2001 3,60 Paraíso - Manduriacu Manduriacu Chico 2005 24,50 Palmar Intag 2005 67,90 Rosal 1 2001 3,10 Rosal 2 2006 1,80 Santa Alicia 2009 1,50 Salto del Tigre Naranjal 2008 7,00 TOTAL 190,90 Fuente: PDOT GAD Cotacachi (2015)
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 82 La cuenca hídrica donde se encuentra el cantón corresponde al río Esmeraldas que desemboca en la vertiente del océano Pacífico. Uno de sus principales afluentes es el río Guayllabamba que atraviesa la zona de Intag y en cuya superficie se construyó la central hidroeléctrica Manduriacus, con una potencia de 65MW (CELEC, 2015). El río Guayllabamba recibe las aguas de los ríos Intag y las microcuencas que nacen en la Cordillera Toisán, la red hidrográfica que forman es la principal fuente del recurso hídrico en la zona. El río Intag está conformada por 11 microcuencas: Apuela, Asabí, Toabunchi, Pitura, Irubí, Cristopamba, Nangulví, San Pedro, Quinde, Talacos, Quebrada San Juan y drenajes menores (Figura 25). Los estudios sobre el balance hídrico por microcuenca han demostrado que en general entre julio y septiembre existe un déficit de agua y para el resto de meses un excedente (Arias, 2016). El agua es captada de fuentes superficiales y vertientes y si bien abastece a la población para el consumo humano, en los últimos años se han presentado problemas en la actividad agrícola por períodos prolongados de sequía (GAD Cotacachi, 2015). Figura 25. Mapa hidrológico de Intag Fuente: Mundo Intag (2019) Intag tiene gran cantidad de bosque primario y está junto a la reserva ecológica CotacachiCayapas de la zona andina. En toda la zona se practica la agricultura de secano y en muchos casos las familias hacen una tala selectiva ya que también siembran café de sombra. Por las características de la zona, los desastres naturales que se producen con frecuencia principalmente durante la época de invierno son deslizamientos de tierra, inundaciones, derrumbes, y en verano sequías (Arias, 2016). A pesar de la humedad de la zona, en 2013 se registraron incendios forestales en la parroquia de Apuela (GAD Cotacachi, 2015). También existen otras amenazas de carácter antropocéntrico causadas por la expansión de las tierras agrícolas y pastizales, tala de bosques tropicales y explotación minera. La zona de mayor concentración de minerales metálicos, cobre especialmente, está en la Cordillera Toisán en el área de Junín, parroquia García Moreno, donde la cobertura vegetal es bosque primario con gran cantidad de fuentes hídricas y suelos con pendientes muy inclinadas. Por las características del terreno, la explotación minera sería a cielo abierto con alto impacto ambiental por contaminación del aire, suelo y agua (GAD Cotacachi, 2015) y otras afectaciones incluso de carácter social y económico. Del total de áreas de concesión minera metálica, 26.653 ha, el 75% está en un área de conservación y protección (Rivadeneira & Tisalema, 2017).
2. Área de estudio y método de análisis 83 De acuerdo con los principios de economía ecológica, la zona no puede ser valorada únicamente con un enfoque crematístico porque el valor del entorno natural no es medible a precios de mercado sino que hay que tomar en cuenta todos los servicios integrales que tiene un espacio natural como Intag (Kocian et al., 2011). El estudio Kocian et al. (2011) ha valorado los servicios ecosistémicos de Intag en aproximadamente $447 millones. El valor de los activos naturales de la zona ha sido estimado en una cuantía entre $3 y $28 billones con una tasa de descuento del 3%. La zona de Intag proporciona 18 servicios ecosistémicos en las 4 categorías: de aprovisionamiento, regulación, hábitat e información (Tabla 17). Tabla 17. Servicios ambientales de Intag Servicios Ecosistémicos Bienes o servicios provistos Provisión Materia prima para artesanías, material para vivienda, construcción de muebles Suministro de agua para consumo humano, de animales y actividades productivas Alimentos y aire puro Recursos genéticos Plantas medicinales y recursos ornamentales Generación hidroeléctrica (centrales no contaminantes) Regulación Mantenimiento del ciclo hidrológico y protección de cuencas hidrográficas Regulación climática Retención de suelos, regulación de nutrientes y fertilidad del suelo Purificación del agua y del aire Tratamiento natural de residuos líquidos y parcialmente residuos sólidos Control biológico Absorción de gases contaminantes Proceso de polinización Prevención de desastres naturales Cultural y estético Educación ambiental Servicios culturales, artísticos y espirituales Estética y recreación (ecoturismo) Valor de existencia y herencia (historia) Valor para la ciencia e investigación Conocimiento ecológico local Soporte Mantenimiento de hábitat para las especies Formación del suelo Permite la movilización humana y animal Favorece la reproducción (animales y especies) Producción primaria Conservación de la biodiversidad Fuente: Elaboración propia a partir de GAD Cotacachi (2015); Kocian et al. (2011); Rivadeneira y Tisalema (2017); Azqueta et al. (2010) 2.1.2 Proceso de poblamiento y expansión La llegada de pobladores a Intag no tiene un inicio definido, incluso se han encontrado vestigios de la cultura Yumbo que existió desde la época preincásica hasta el siglo XVII, en el área denominada Waliman, parroquia Peñaherrera. Las parroquias Apuela y Plaza Gutiérrez fueron las primeras registradas oficialmente, a inicios del siglo pasado (1901), luego Peñaherrera en 1920, García Moreno y Vacas Galindo en los años 50 y finalmente Cuellaje en 1964. Sin embargo, el territorio permaneció aislado porque no existía una vía que se conecte con la zona urbana del cantón hasta inicios de los años 60 (López, 2011). Durante ese tiempo, el contacto de los habitantes de Intag fue con el cantón Otavalo (aledaño a Cotacachi) mediante una carretera de tercer orden que llegaba a Plaza Gutiérrez. El aislamiento en que vivían los pobladores debido a la poca accesibilidad al lugar, formó redes sociales entre los pobladores cuyo sentido de pertenencia e identificación con la zona fue consolidándose con el tiempo
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 84 (Fundación PRODECI, 2008), además de compartir otros elementos como origen étnico, relaciones familiares, trabajo, vivencias similares, lenguaje y cultura (GAD Cotacachi, 2015). Los habitantes de Intag basaron su economía en la agricultura para el autoconsumo y la comercialización. Se vendían productos como cabuya, caña de azúcar y aguardiente procesado de forma artesanal, aunque siempre a través de los intermediarios y sus prácticas de ganancia con pago de precios bajos a los productores (Latorre et al., 2015; López, 2011). En la zona existían haciendas de gran extensión dedicadas al cultivo de caña y ganadería que utilizaban la mano de obra local. El trabajo no calificado y los bajos salarios fomentaron la división socioeconómica entre los pobladores, quienes poseían pocos recursos y trabajaban para su supervivencia, y los hacendados, que tenían grandes extensiones de tierra. Las formas de vida similares de los colonos fomentaba la unión basando su sentido de cooperación en dos instituciones sociales tradicionales entre las comunidades: el presta-manos y la minga (GAD Cotacachi, 2015). El presta-manos se refiere a la colaboración que se brindan los agricultores entre sí al momento de la cosecha puesto que por costos y la baja rentabilidad que genera la agricultura, no es posible pagar mano de obra para esta actividad. La minga consiste en una práctica de trabajo conjunto obligatorio para todos los miembros de la comunidad con el objetivo de ejecutar un proyecto de beneficio común como la construcción o mejora de sistemas de agua, mantenimiento de vías, construcción de la casa comunal, entre otras. Esta práctica es muy común en regiones rurales y urbano-marginales donde la presencia del Estado es mínima. En los años 70, el gobierno construye una carretera que une directamente el centro urbano de Cotacachi con la parroquia Apuela. Esto transforma la vida de la zona puesto que el centro de la actividad comercial pasa de Plaza Gutiérrez a Apuela y crea un mercado bastante dinámico de fines de semana en el que convergen muchos de los agricultores. Sus ganancias mejoran al negociar los productos de forma directa, prescindiendo en alguna medida de los intermediarios, y fomentando la producción agrícola para comercialización. El hecho coincide con la menor demanda de la cabuya que es reemplazada por fibras sintéticas y de la caña de azúcar por los elevados controles del Estado en cuanto a tributos. Las grandes haciendas se especializan en ganadería volviéndose intensivas en capital y disminuyendo la demanda de mano de obra, lo que produjo el primer flujo migratorio por la escasez de oferta de trabajo. La conexión de Intag con la cabecera cantonal no solamente impulsó la economía, también permitió una participación política más activa de sus pobladores e incluso algunos dirigentes inteños incursionaron en puestos políticos a través de la Asamblea de Unidad Cantonal, institución creada por el alcalde de Cotacachi para consolidar un modelo de gestión participativo y con mayor presencia de las organizaciones sociales (López, 2011). En los años 80 y 90, dos sacerdotes católicos promueven la creación del primer comité promejoras de Intag impulsando la organización social entre sus habitantes. Las comunidades organizadas crean proyectos productivos, sociales y ambientales en su zona. En el tema ambiental se promueve el cuidado del entorno natural evitando la tala de bosques y explotación de madera a través de la creación del Comité de Defensa y Conservación Ecológica de Intag (DECOIN) en 1994, la primera organización ambiental de la zona. En temas productivos, forman organizaciones de productores locales de leche, artesanías y café. En el ámbito social crean Grupos de Jóvenes y de Mujeres que fomentan los vínculos sociales entre la población. El Comité Ecológico DECOIN recibe apoyo técnico y financiero de organizaciones no gubernamentales internacionales (ONG Ayuda en Acción principalmente) e inician la declaración de reservas hídricas en la zona (GAD Cotacachi, 2015). Se promueve una mayor
2. Área de estudio y método de análisis 85 conciencia ambiental entre los habitantes quienes rechazan la actividad minera en la zona por los impactos ambientales que podría causar. La vinculación con organizaciones externas para apoyo financiero y técnico permitió a los pobladores emprender acciones que difícilmente hubieran logrado solo con recursos propios. 2.1.3 Conflictos ambientales y movimientos asociativos en la zona La primera incursión minera en Intag fue realizada por la empresa japonesa Bishi Metals en 1995, que abandona el territorio poco tiempo después por presión de los pobladores. Posteriormente, en 2005, la empresa canadiense Ascendant Copper inicia un proceso de exploración minera inicial pero encuentra a una población organizada que la expulsa de su territorio por considerarla una amenaza para el entorno natural. A su vez, las comunidades proponen un modelo de desarrollo alternativo que protege el entorno natural, basado en actividades como ecoturismo, elaboración de artesanías, producción de café de exportación, entre otras. El estudio de impacto ambiental que había elaborado la Bishimetals señalaba la contaminación que tendría el río Intag, principal afluente de la zona, y otras cuencas de abastecimiento, por los desperdicios y sustancias tóxicas provenientes de la minería, la deforestación provocada por apertura de caminos e instalaciones, cambios en el clima local, desplazamiento de 100 familias de 4 comunidades y afectaciones sociales que generaría esta actividad (Kocian et al., 2011). Sin embargo, cuando ingresa la empresa Ascendant Cooper no todos los habitantes se oponían a la minería ya que para algunos, esta era una oportunidad de tener un ingreso estable ante la incertidumbre que generaba la agricultura. Las visiones diferentes entre los pobladores causan una ruptura social enfrentando a dos grupos que paradójicamente tenían un mismo objetivo: mejorar sus condiciones de vida (Latorre et al., 2015; López, 2011). La diferencia era la forma de lograrlo puesto que para unos la minería provocaría un grave impacto ambiental perjudicando el entorno natural y las condiciones de vida, y para otros representaba una alternativa de empleo que reduciría la migración. Luego de la expulsión de Ascendant Cooper, los pobladores legalizan, en 2005, el Consorcio Toisán como la iniciativa de agrupación social de mayor presencia en la zona, aunque sus acciones ya estaban presentes en el lugar varios años antes. El Consorcio agrupó a 16 asociaciones productivas y 14 organizaciones sociales, un total 1700 familias en el territorio. Las principales organizaciones son el Comité de Defensa y Conservación Ecológica de Intag (DECOIN), la Asociación Agro-artesanal de Caficultores Río Intag (ACCRI), Corporación Talleres del Gran Valle de los Manduriacus, Coordinadora de Mujeres de Intag, Red de Ecoturismo de Intag (REI), Corporación de Productores Agrícolas Intag Sustentable (CORPAIS), Corporación de Productores de leche en Intag (CORPIL), Asociación de Campesinos Agroecológicos de Intag y Corporación para el Desarrollo Productivo mediante microcréditos para la producción (CORDESPRO) (López, 2011). Todas con una clara posición de apoyo a la conservación ambiental y por tanto de rechazo a la explotación minera. El vínculo político con la zona andina y urbana se fortalece a través de la Asamblea de Unidad Cantonal (1996 en adelante) que integra a la zona de Intag en la dinámica socio-económica del área urbana y capital del cantón (GAD Cotacachi, 2015; López, 2011). En 2013, el Estado ecuatoriano autoriza a la empresa chilena Codelco, una nueva incursión minera en la zona. En esta ocasión, el ingreso de la empresa cuenta con el apoyo de la fuerza
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 86 militar del país de tal manera que la población no puede evitar el inicio de las actividades mineras (Latorre et al., 2015; López, 2012; UTN, 2015). El Estado, a través de la Empresa Nacional Minera (ENAMI), respalda las actividades de exploración avanzada y utiliza estrategias de división entre las comunidades con acciones como nombramiento de nuevos dirigentes locales, auspicio de celebraciones sociales, oferta de empleo temporal no calificado en la zona, declaratoria de prioridad estratégica para la economía del país, promoción del beneficio socio-económico que traería la minería, entre otras (Kocian et al., 2011). Estas estrategias ya habían sido utilizadas por las empresas mineras anteriores, pero esta vez la diferencia fue que el gobierno movilizó a la fuerza pública para proteger el personal y los bienes de Codelco evitando que la población la expulse, para lo cual tomó acciones incluso más radicales como declaración de estado de sitio a la zona que impedía la libre movilidad de los habitantes y el arresto de dirigentes ambientales de Intag (Eguiguren, 2012). Actualmente, Codelco está en fase de exploración avanzada y de acuerdo con los primeros informes, el depósito en el lugar contiene 3.800 millones de toneladas de cobre. Tanto el Ministerio de Ambiente como la Defensoría del Pueblo han pedido la revocatoria de la licencia de explotación, sin embargo, el Ministerio de Minería y la ENAMI consideran que el posible daño ambiental es controlable y, por lo tanto, no existen justificantes para impedir la actividad minera en Intag. Incluso algunos técnicos relacionados con el agua ven a la minería como una actividad de bajo impacto. “No hay riesgo (con la minería) porque el Ministerio de Ambiente hace un control absoluto y los permisos no son eternos. Además el país necesita otras fuentes de ingreso” (T08-CT). La división en la población aún persiste y un grupo de habitantes lleva a cabo continuas acciones de protesta y rechazo a la minería. Según expertos, el recurso hídrico disponible sufriría afectaciones por la demanda de agua para la extracción del material y una posible contaminación por mal manejo de desechos, desastres que ya han ocurrido en otras zonas mineras en Ecuador y varios lugares del mundo. “La minería causará deforestación. Un manejo técnico disminuirá el impacto pero siempre habrá” (T05-IM). “Una explotación (minera) sin control ambiental es un riesgo para cualquier parte. Habrá una afectación cultural porque con la minería ingresan nuevas personas y esto cambia la cultura de las poblaciones” (T04-GP). “La minería causaría gran impacto; decir “minería responsable”es irresponsable” (D03-SG). 2.1.4 Condiciones socio-económicas del territorio En la zona rural, los pobladores comparten formas de vida similares: la agricultura como actividad económica principal, nivel de educación y de ingresos, lazos familiares, idioma
2. Área de estudio y método de análisis 93 Los datos recogidos se analizaron con procedimientos estadísticos no paramétricos (Pardo, Ruiz, & San Martín, 2010). La información secundaria se basó en una revisión profunda de la literatura para determinar el estado del arte en la definición de gobernanza, capital social, resiliencia y sistemas socialecológicos. Para la definición de conceptos que han tenido una evolución considerable en su acepción, como resiliencia y sistemas social-ecológicos, se realizó una revisión bibliográfica desde los inicios de su incorporación al debate científico hasta su uso actuales en estudios con enfoques similares al de nuestra investigación. Para la descripción del territorio de Intag se analizaron documentos de las instituciones públicas como SENAGUA y entidades locales como el GAD Cotacachi. La información referente al marco legal se basó en las leyes y documentos oficiales del Estado. 2.2.3 Metodología de análisis del Capital Social La determinación del capital social existente en la zona se hizo en base a la teoría de Grootaert et al. (2004) quienes proponen un análisis multidimensional basado en las seis dimensiones que lo integran (Tabla 22). Este grupo de investigadores elaboran el Cuestionario para la Medición del Capital Social que contiene un número extenso de indicadores en cada dimensión (alrededor de 250 preguntas), lo que permitiría trabajar con la base de datos disponible considerando las limitaciones de información existentes. Para analizar cada dimensión se tomó una o más variables de la encuesta de Intag, como se detalla en la siguiente tabla (Tabla 22): Tabla 22. Dimensiones y variables de capital social No. Dimensión Nombre de la variable 1 Grupos y redes - Lazos fuertes y débiles Relaciones con su entorno cercano Relaciones con su entorno lejano 2 Acción colectiva y cooperación Propiedad del terreno de la fuente de agua Trabajo comunitario Financiación del sistema de agua 3 Confianza y solidaridad (percepción sobre las condiciones del entorno) Confianza en la gestión de las Juntas Confianza en la gestión municipal 4 Cohesión social e inclusión, conflicto y socialización Conflictos entre los usuarios Paz y seguridad en la zona Participación en organizaciones agrícolas u otras Socialización 5 Información y comunicación Conocimiento del marco legal 6 Empoderamiento y acción política Elecciones de la directiva de la JAP Participación en decisiones políticas E mpoderamiento de la zona Fuente: Elaboración propia a partir de Grootaert et al. (2004) El análisis del capital social se realizó en dos etapas. La primera consistió en la descripción del comportamiento de las variables y dimensiones en la zona de investigación, y en la segunda etapa se realizó un análisis cluster de comunidades para posteriormente aplicar un análisis de
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 94 correspondencias múltiples con el objetivo de determinar si existe una relación causal entre las dimensiones. 2.2.3.1 Cluster de comunidades Con el objetivo de indagar si las comunidades de la zona tienen diferencias en cuanto a características socio-demográficas y conformación de los sistemas de agua, se realizó un análisis cluster con las 67 comunidades en la zona de Intag en base a datos de corte transversal. La información se tomó de la información recolectada de tres tipos de informantes: pobladores de la zona, miembros de las directivas de las JAP, generalmente el presidente, e informantes cualificados con conocimientos de la gestión de agua de consumo a nivel nacional. Se planteó la siguiente pregunta de investigación a ser contestada con esta técnica: ¿Es posible determinar diferencias entre las comunidades de Intag en cuanto a atributos sociales, poblacionales y estructura de los sistemas de agua de las comunidades?. Se aplicó la metodología de cluster jerárquico porque no había previamente un número definido de grupos (Marín, 2009) y esta técnica exploratoria permitiría formar clusters que no sean lo suficientemente homogéneos como para pertenecer a un mismo conjunto (Gallardo, 2011). La decisión sobre las variables a utilizar en el cluster se tomó en base a un análisis previo de correlaciones con variables socio-económicas de los habitantes de Intag y las referentes a los sistemas de agua, extraídas de la encuesta aplicada a la población y a los representantes de las Juntas de Agua. Finalmente, las variables consideradas para el análisis cluster fueron las siguientes (Tabla 23): Tabla 23. Variables de análisis cluster Nombre de la variable Tipo de variable Propiedad de la fuente de agua binaria Sistemas de agua con operador binaria Pago mensual al operador (en dólares) cuantitativa Trabajo colectivo en las comunidades binaria Número de mingas al año escala likert Acciones de prevención de desastres naturales binaria Número de familias por sistema de agua escala likert Antigüedad de los sistemas de agua escala likert Fuente: Elaboración propia a partir de encuestas a pobladores y miembros de JAP de Intag Como la encuesta presentó variables cualitativas: binarias y con escala Likert, y cuantitativas, fue necesario normalizar los datos. Se aplicó el método de normalización basada en la unidad considerando un rango de 0 a 1 para todos los valores. La fórmula utilizada fue (Schuschny & Soto, 2009):
2. Área de estudio y método de análisis 95 ݕ௧ൌ ݔ௧ െ݉݅݊ሺݔ௧ሻ ݉ܽݔሺݔ௧ሻെ݉݅݊ሺݔ௧ሻאሾͲǡͳሿ Se utilizó la distancia euclídea y el método de Ward porque las variables son homogéneas y están en medidas similares (fueron normalizadas previamente). La aplicación del método de Ward asegura una técnica robusta cuando hay valores atípicos entre los datos (Gallardo, 2011) para generar clusters más homogéneos (Ketchen & Shook, 1996). Las distancias iniciales del cluster con el método de Ward, que calcula la varianza mínima, son la distancia euclídea al cuadrado entre dos puntos, como lo demuestra la siguiente expresión: ݀ሺ݅ǡ݆ሻൌ݀൫ሼܺሽǡ൛ܺൟ൯ൌฮܺെܺฮଶ La técnica de clusters aplicada utilizó el método aglomerativo que comienza con el análisis de tantos grupos como individuos existen y a partir de las unidades iniciales se van formando grupos de forma ascendente hasta englobar todos en un solo conglomerado (De la Fuente Fernández, 2011). A medida que sube el nivel de agrupación, los individuos con mayor similitud o menor distancia van formando grupos. La ventaja de este método es que si en un determinado nivel se agrupan dos cluster, éstos ya quedan organizados jerárquicamente para los niveles superiores (Gallardo, 2011). La formación de grupos se puede ver en el árbol de clasificación o dendrograma obtenido por la aplicación del método (Figura 29). En esta investigación se trabajó con 3 grupos con un número similar de comunidades en cada uno.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 96 Figura 29. Dendrograma obtenido por método de clusters Fuente: Elaboración propia a partir del análisis cluster
2. Área de estudio y método de análisis 97 Por último, se construyó una tabla ANOVA para determinar las variables estadísticamente significativas que podrían explicar las diferencias entre los grupos de comunidades formados por la técnica de clusters. En resumen, los pasos seguidos para determinar los clusters de comunidades fueron: 2.2.3.2 Análisis de correspondencias múltiples para capital social El método de análisis de correspondencias múltiples (ACM), que forma parte del análisis factorial exploratorio, se utiliza principalmente para trabajar con investigaciones de carácter social que contienen gran cantidad de variables cualitativas. Permite una representación gráfica de interpretación muy clara que recoge la información de las tablas de contingencia (Abdi & Valentin, 2007; Greenacre, 2008). Se escogió esta metodología para analizar el capital social porque la investigación tiene un enfoque social y la mayor parte de las variables estudiadas son categóricas ya que recogen la percepción de los habitantes de la zona sobre sus formas de organización, valoración de sus relaciones sociales e identificación con el territorio. Mediante la representación gráfica del ACM se pudo analizar la cercanía o distancia que existe entre las variables del capital social con el fin para interpretar la asociación entre las variables y los factores que podrían influir en esa relación. La medida de fiabilidad que permitió confirmar que se trabaja con una muestra adecuada fue el Alfa de Cronbach, definida como (Greenacre, 2008): ߙൌ ܳ ܳെͳቆͳെσܵ ଶ ܵଶቇ donde ܳes el número de items (variables), ܵ ଶes la varianza de la puntuación del ítem q-ésimo, q=1...Qyܵଶes la varianza de la suma de las puntuaciones media. Nunnally (1967 citado en Peterson, 1994) menciona que en un análisis estándar el valor de consistencia interna en torno a 0.7 es adecuado, sin embargo una valoración de 0.6 o 0.5 puede ser suficiente en estudios exploratorios. 1. Determinación de las variables que van a describir a los grupos: socio-demográficas y características de los sistema de agua 2. Definición del criterio de similaridad (distancia euclídea y método Ward) 3. Selección del algoritmo a usar en la clasificación (método jerárquico) 4. Análisis de número de clusters en base a los resultados del dendrograma 5. Definición de variables que explican los clusters en base a la tabla ANOVA 6. Interpretación de resultados
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 98 El ACM forma una matriz de frecuencias relativas con el número de observaciones en filas y las respuestas categóricas de cada variable en columnas. El cálculo de la inercia de esta matriz depende del número de variables y el número de respuestas posibles dentro de cada variable. La inercia total está definida como: ܫ݊݁ݎܿ݅ܽൌ݀ଶ ୀଵ ሺܫǡܥሻൌ ൫ܺെܺ ത൯ ୀଵ ୀଵ ଶ donde nes individuos, p dimensiones, Xes la variable, y C centro para el cálculo de la inercia. La inercia representa la mayor variabilidad posible del modelo. Cuando las variables se agrupan alrededor del eje tienen menor inercia y por tanto explican menos la variabilidad y eso se entiende como mayor independencia o menor relación entre ellas. La asociación entre las variables se refleja en su distancia en el gráfico (López-Roldán & Fachelli, 2015). En el ACM, la matriz que se construye se actualiza iterativamente por mínimos cuadrados (Ledesma, 2008). Se corrió con 50 iteraciones para cumplir el objetivo de comparar la diferencia máxima de cada iteración con la anterior y alcanzar el valor de prueba de convergencia. Se utilizó el método de normalización simétrica para comparar la correspondencia entre filas y columnas entre las categorías de cada variable (López-Roldán & Fachelli, 2015). La interpretación de las variables con los clusters de comunidades se basó en las dimensiones sugeridas en el marco teórico. Se planteó una hipótesis por cada análisis de dimensiones de capital social con el objetivo fue determinar si la asociación de variables que se obtiene mediante el ACM presenta un comportamiento similar a lo mencionado en la literatura sobre los factores de generación y fortalecimiento del capital social, o si por el contrario en algunos casos fue posible encontrar otro tipo de organización entre las variables que podría obedecer a situaciones específicas o características propias del territorio. 2.2.4 Metodología de cálculo del indicador sintético del nivel de resiliencia Múltiples investigaciones (Anderies et al., 2006; Canadian Centre for Community Renewal, 2000; Delgado-Serrano et al., 2018; Kirmayer et al., 2009; Magis, 2010; McGinnis & Ostrom, 2012; Ostrom, 2007; Wilson, 2012b) han determinado el nivel de resiliencia de un sistema a través de dimensiones e indicadores que señalan si en un lugar existe una comunidad fuertemente resistente o, por el contrario, su nivel de resiliencia es débil. Wilson (2012b) aplica este método en estudios sobre resiliencia comunitaria en sistemas social-ecológicos frente a la degradación del suelo como consecuencia de eventos naturales y antropocéntricos como la presión ejercida por un grupo de pobladores sobre el recurso. Su objetivo fue determinar los factores que caracterizan a un capital débil o fuerte ante las perturbaciones y conocer las posibles estrategias comunitarias para incrementar su nivel de resiliencia. En la presente investigación se aplicó esta propuesta metodológica sobre medición de resiliencia en base al capital económico, ambiental y social de un grupo poblacional por las siguientes razones: a. Wilson analiza la resiliencia con enfoque comunitario. b. Su propuesta incluye el análisis del capital social, uno de los objetivos de esta tesis.
2. Área de estudio y método de análisis 99 c. En base a su investigación (Proyecto LEDDRA), desarrolla una lista extensa de dimensiones e indicadores sobre resiliencia comunitaria con enfoque ambiental. Varios de estos indicadores son similares a los de la encuesta utilizada en esta investigación. Tomando como referencia el conjunto de indicadores de Wilson (2012b), se elaboró un cuadro con dimensiones y variables para cada tipo de capital. Los indicadores escogidos fueron de dos tipos: proxy y directamente relacionados a la medición de resiliencia. La información disponible permitió trabajar con 11 variables para capital económico, 5 para capital ambiental y 10 para capital social. La siguiente tabla (Tabla 24) presenta los tipos de capital, dimensiones y variables utilizadas en la investigación. Tabla 24. Dimensiones y variables de resiliencia Tipos de capital Dimensiones Variables CAPITAL ECONÓMICO Fuente de ingresos del hogar Empleo tiempo completo Empleo tiempo parcial Dependencia de fondos o ayudas externas Ayuda externa a los ingresos familiares Diversificación de ingresos Valoración de la actividad productiva Desarrollo de nuevas fuentes de ingresos Desarrollo económico en el tiempo Perspectiva económica en el tiempo Principales amenazas a la estabilidad económica Características de la actividad generadora de ingresos Tamaño de la finca Capital económico del agua Abastecimiento de agua y saneamiento Desarrollo de la provisión de agua en el tiempo CAPITAL AMBIENTAL Acceso al recurso natural (agua) Acceso equitativo Limitaciones del recurso Limitaciones físicas Manejo sustentable del recurso Agua de buena calidad Manejo sustentable Respuestas a la degradación ambiental CAPITAL SOCIAL Grupos y redes Lazos fuertes y débiles (relaciones sociales) Confianza y solidaridad Confianza en la gestión del agua Información y comunicación Información de la gestión del agua Acción colectiva y cooperación Cooperación Acción colectiva Cohesión social e inclusión Cohesión social Sociabilidad Conflicto Empoderamiento y acción política Empoderamiento Acción política Fuente: Elaboración propia a partir de Wilson (2012b) 2.2.4.1 Construcción del indicador sintético de resiliencia Los indicadores sintéticos representan una medida que se obtiene por la agrupación de un conjunto de indicadores simples que pertenecen a una dimensión o área específica. El objetivo de la construcción de un indicador sintético para medir la resiliencia es determinar, en base a
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 100 múltiples indicadores simples, el nivel de resiliencia que existe en la comunidad de Intag. La información utilizada para construir los indicadores puede provenir de diferentes fuentes de información o estar en diversas unidades de medida. La metodología de indicadores sintéticos ha sido utilizada en la construcción de índices de aplicación global como el Índice de Desarrollo Humano, y en Ecuador se la utilizó con el objetivo de determinar la población que tendría acceso al Bono de Desarrollo Humano y para definir los componentes que integraron la Encuesta de Estratificación del Nivel Socioeconómico (INEC, 2011). Las investigaciones sobre indicadores compuestos señalan una serie de pasos para su construcción (Bas Cerdá, 2014; Briguglio, Cordina, Farrugia, & Vella, 2009; Nardo, Saisana, Saltelli, & Tarantola, 2005; Schuschny & Soto, 2009): 1. Desarrollo del marco teórico 2. Selección de variables e indicadores a utilizar 3. Análisis multivariante 4. Imputación de datos perdidos 5. Normalización de los datos 6. Ponderación de la información 7. Agregación de la información 8. Análisis de robustez y sensibilidad Etapa 1: Desarrollo del marco teórico En el capítulo 1 (marco teórico) se describen las propuestas científicas de medición de la resiliencia con enfoque social y ambiental. La propuesta de Wilson (2012b) incluye un análisis extenso de autores como Berkes, Adger y Folke, e instituciones como la Alianza para la Resiliencia, que han trabajado en este tema. La aplicación de su investigación en el Proyecto LEDDRA le permitió construir un banco de variables e indicadores que conforma cada capital, muchos de los cuales son mencionados también en los trabajos de Ostrom (2009), Agrawal (2001), McGinnis y Ostrom (2012) y Magis (2010). La descripción de estos indicadores fue la base para la presente investigación por la similitud en los enfoques abordados. Etapa 2: Selección de variables e indicadores La definición de las variables e indicadores para medir cada dimensión de la resiliencia se basa en la literatura sobre el tema y en el objetivo de la investigación: analizar el nivel de resiliencia de los habitantes de la zona ante posibles amenazas al abastecimiento de agua. Como la investigación es sobre recursos hídricos, la selección de variables e indicadores se la relacionó con las condiciones productivas de la población en cuanto al capital económico (Tabla 25), con redes, confianza e información del capital social (Tabla 26) y con las condiciones geográficas de las cuencas hídricas para el abastecimiento del agua y el entorno natural del área, con el capital ambiental (Tabla 27). En las siguientes tablas se describe la definición de la dimensión y las variables e indicadores utilizados en cada capital.
2. Área de estudio y método de análisis 101 Tabla 25. Capital económico Fuente: Elaboración propia a partir de encuestas a pobladores y miembros de JAP de Intag Dimensión Definición Variable a medir Tipo de variable Indicador de medición Fuente de ingresos del hogar Dedicación de tiempo y tipo de actividades productivas generadoras de ingresos Empleo tiempo completo cualitativa nominal Agricultura como actividad productiva principal Empleo tiempo parcial cualitativa nominal Actividades productivas secundarias Dependencia de fondos o ayudas externas Aporte de instituciones públicas y privadas Ayuda externa a los ingresos familiares cualitativa nominal Bono del Estado, aporte de familiares, otro tipo de aportes Diversificación de ingresos Necesidad de generar nuevas rentas para mayor seguridad económica o por insuficiencia de los ingresos actuales Valoración de la actividad productiva cualitativa nominal Opinión sobre la productividad de su actividad económica cuantitativa continua Porcentaje de auto abastecimiento en alimentación Desarrollo de nuevas fuentes de ingresos cualitativa nominal Posibilidad de expansión de actividad agrícola cualitativa nominal Posible rentabilidad de actividades productivas fuera de la finca Desarrollo de su actividad económica en el tiempo Percepción sobre amenazas a su situación económica futura Perspectiva de su situación económica en el tiempo cuantitativa discreta Antigüedad de la finca cualitativa nominal Forma de adquisición: herencia/compra cualitativa nominal Percepción a futuro de su actividad económica Principales amenazas a sus ingresos cualitativa nominal Posibilidad de degradación del suelo agrícola Características de la actividad generadora de ingresos Una finca grande genera una mejor situación económica Tamaño de la finca cuantitativa discreta Número de hectáreas Disponibilidad de agua para agricultura cualitativa nominal Agua suficiente para actividad económica Capital económico del agua Agua y saneamiento en el domicilio. Percepción sobre seguridad hídrica a futuro Abastecimiento de agua y saneamiento cualitativa nominal Tipo de provisión de agua y saneamiento cualitativa nominal Valoración del monto de la tarifa de agua Desarrollo de la provisión de agua en el tiempo cuantitativa discreta Antigüedad del sistema de agua y de las JAP cuantitativa continua Porcentaje de cobertura del servicio cualitativa nominal Percepción sobre cobertura futura
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 102 Tabla 26. Capital social Fuente: Elaboración propia a partir de encuestas a pobladores y miembros de JAP de Intag Dimensión Definición Variable a medir Tipo de variable Indicador de medición Grupos y redes Relaciones sociales de las comunidades Lazos fuertes y débiles cualitativa ordinal Valoración de las relaciones sociales cercanas y distantes Confianza y solidaridad Confianza entre los miembros del grupo y apoyo a la gestión del agua a cargo de las JAP Confianza en la gestión del agua cualitativa ordinal Gestión comunitaria, del municipio y del gobierno central cualitativa nominal Riesgo de escasez cualitativa ordinal Preferencia por otra administración Información y comunicación Difusión de las leyes formales del gobierno central y local Difusión del marco legal del agua cualitativa nominal Conocimiento de la ley de Aguas y ordenanzas del municipio Acción colectiva y cooperación Organización comunitaria para conseguir beneficios comunes y emprender acciones de prevención de perturbaciones Cooperación cualitativa nominal Participación en organiz. productivas Acción colectiva cualitativa ordinal Acciones de prevención ante daños del sistema cualitativa nominal Financiamiento del sistema de agua cualitativa nominal Sistema con operador técnico cualitativa nominal Trabajo colectivo para el sistema de agua cuantitativa discreta Número de mingas al año Cohesión social e inclusión Interés por participar en organizaciones agrícolas y de otro tipo en las comunidades. Confianza en la directiva de las JAP para resolver conflictos Cohesión social cualitativa ordinal Valoración de la calidad de vida en la zona cualitativa nominal Nivel de vida social cualitativa ordinal Identidad de la zona de vida Sociabilidad cualitativa nominal Mejor vida en otro lugar Conflicto cualitativa nominal La zona tiene paz y seguridad cualitativa nominal Existencia de conflictos por el agua cualitativa nominal Instancia de solución de conflictos Empoderamiento y acción política Valoración de su zona de vida como un lugar especial. Participación activa en la toma de decisiones. Cumplimiento de reglas Empoderamiento cualitativa nominal Identificación con el lugar de vida cuantitativa discreta Medida de identificación cualitativa nominal Calificativo de especial a la zona de vida Acción política cualitativa nominal Participación política de los habitantes cualitativa nominal Política afirmativa del gobierno
2. Área de estudio y método de análisis 109 Figura 30. Distribución de frecuencias acumuladas de raíz cuadrada del indicador sintético Fuente: Elaboración propia a partir de Cochran (2007) Esta técnica de estratificación genera grupos con alta homogeneidad interna y heterogeneidad entre los grupos, a diferencia de una estratificación por cuartiles que formaría 4 grupos sin garantizar la homogeneidad de los individuos dentro del grupo.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 110 CAPÍTULO 3: INTAG COMO SISTEMA SOCIAL-ECOLÓGICO 3.1 EL MARCO SES EN EL MANEJO COMUNITARIO DEL AGUA El marco SES de Intag incluye los elementos naturales, sociales y económicos, externos e internos, alrededor de la interacción entre la población que gestiona el suministro de agua, otros actores directos e indirectos y el recurso natural en sí (Janssen et al., 2007; McGinnis & Ostrom, 2012; Ostrom, 2007). Los elementos internos son las características biofísicas del recurso, las formas de gobernanza y distribución del agua, la interrelación entre los actores, y la asignación de unidades del recurso, en este caso m3de agua por familia. Los elementos externos son el contexto socio-económico y político del fenómeno analizado y, el contexto ambiental representado por los ecosistemas que forman el entorno natural en que se ubica físicamente el recurso. Los elementos internos se interrelacionan y producen un resultado. Los elementos externos influyen en las formas de interacción (Figura 31). Figura 31. SES de abastecimiento de agua en Intag Fuente: Elaboración propia a partir de McGinnis & Ostrom (2012); Ostrom (2007) Influye en : Son parte de: Determina co ndiciones pa ra: e Son insumos pa ra: Participan en : Definen re gla s pa ra: n a n es i n s u m o s a : en : Poblaciones rurales con menor atención, escasos recursos para gobiernos locales, intereses políticos de gobierno central y local il Ecosistemas relacionados (bosque nublado, hot-spot del Chocó, sector andino del cantón) pol í t i i do s (b o Sistema del recurso: Ag ua de ríos y vertiente s pa ra consumo humano e n la zona de Intag Sistema de Gobernanza: Re glas formales (Ley de Agua s, Có digo Ambiental) e informale s (normas de las comunidades) t i c i p a n n Pa r t Situación de acción focal: Co munidades que extraen unidades del recurso hídrico co munal Interacciones Resultados - Auto-organización - Abastecimiento -Acción colectiva - Cuidado del recurso Unidades del r ecurso: m3 asignados por famili a Usuarios: Co munidades, Senagua, Mu nicipio, Organizacione s sociales, ONGs, otros n f l f f u y e n : D co p D re p ar i os :
3. Intag como sistema social-ecológico 111 Las líneas continuas (y el texto explicativo junto a cada línea) muestran la relación que existe entre los elementos internos del SES y la situación analizada, denominada situación de acción focal. En el SES de Intag, la situación de acción focal es la interrelación entre las comunidades mediante la gestión del recurso natural con el objetivo de lograr el abastecimiento de agua. Las líneas entrecortadas muestran que cada uno de los elementos internos influyen en la situación de acción y a su vez reciben retroalimentación. Las comunidades se autoconvocan para, mediante la acción colectiva, construir los sistemas de agua y organizarse para su mantenimiento periódico. Las normas que rigen su trabajo fueron establecidas previamente y son conocidas y aceptadas por todos los miembros. La forma de organizarse depende de varios elementos que influyen y determinan las condiciones del abastecimiento: la distancia y características físicas de las vertientes, el marco legal que regula la gestión del agua y las normas internas comunitarias, la cantidad de agua que cada familia recibe de acuerdo a la necesidad promedio, y la participación de usuarios directos como comunidades y empresas productoras, e indirectos como organizaciones sociales locales, el municipio, SENAGUA, ONG que trabajan en la zona. La organización comunitaria en la zona reúne varias de las características mencionadas por Ostrom (2007) en las comunidades que manejan recursos naturales bajo el enfoque del marco SES: Cada organización comunitaria es un sistema a pequeña escala. Cada comunidad crea la institución que gestiona el recurso con una estructura orgánica similar: una directiva, un operador del sistema y miembros de la organización que aportan con la tarifa establecida. El recurso hídrico está localizado geográficamente en una sola área: las cuencas de agua de Intag que nacen en la cordillera Toisán. Son sistemas de recursos pequeños y medianos: comunidades entre 10 y 200 familias, en promedio 50 familias. Las comunidades se agrupan por cercanía a una vertiente y construyen el sistema de agua en la parte alta de la fuente de agua. Por lo general, cada comunidad tiene su sistema de agua. Para acceder al sistema de aprovechamiento del recurso, las familias deben pertenecer a la organización comunitaria y aceptar sus normas para acceder al recurso. Existe la alternativa de autoabastecimiento pero por la distancia de los domicilios a las vertientes, esta opción sería muy costosa a nivel individual. El recurso es renovable y rival. Las comunidades tienen que definir normas para que el agua sea utilizada solo para consumo y no para riego. Además compiten con otros usuarios como las empresas mineras. El recurso tiene una escasez relativa. Aunque es una zona de bosque subtropical húmedo, en verano se producen períodos de sequía. Es un recurso indispensable para la supervivencia de los habitantes de la zona. Los elementos externos del marco SES (Figura 32) son tanto las características socioeconómicas y políticas del entorno como las condiciones naturales de los ecosistemas relacionados que influyen en la forma de organización de los miembros del SES y en la gestión del recurso.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 112 Figura 32. Elementos externos del SES Fuente: Elaboración propia a partir de McGinnis & Ostrom (2012) El contexto social, económico y político del entorno (parte superior de la Figura 32), se refiere a las características de las actividades económicas de los pobladores, la división política del cantón, el conjunto de reglas formales y normas comunitarias que rigen el recurso, la forma en que las autoridades locales informan a los pobladores de sus actividades y la comunicación que existe dentro de las comunidades, y los elementos sociales y demográficos que caracterizan a Intag. La división política en Ecuador es por provincias, cada provincia está formada por cantones y cada cantón por parroquias. Intag agrupa 6 parroquias rurales, está ubicado en el cantón Cotacachi, dentro de la provincia de Imbabura. En cada parroquia existen comunidades creadas por la agrupación espontánea de los pobladores en función de su cercanía geográfica principalmente. No existe un registro exacto del número de comunidades existentes en la zona ni del número de familias que integran cada comunidad. Como muchas zonas rurales, Intag sufre despoblamiento por migración. La siguiente tabla (Tabla 28) describe los elementos que integran el entorno socioeconómico y político del SES de Intag. Organización del SES DE INTAG Contexto social, económico y político del espacio rural: xActividades económicas en la zona xtendencia demográfica xmarco legal de la gestión del recurso xmanejo de la información xsituación política xcomportamiento del mercado Ecosistemas relacionados: xpatrones del clima xpatrones de contaminación xflujos hídricos dentro y fuera del SES
3. Intag como sistema social-ecológico 113 Tabla 28. Entorno social, económico y político del sistema social-ecológico analizado Entorno Descripción S1 Desarrollo económico Actividad económica principal: agricultura. Actividad considerada con baja rentabilidad. Tamaño promedio de la finca:10 ha Producto de exportación: café de altura. Otras actividades productivas son: turismo, producción artesanal, comercio, empleo en relación de dependencia. El principal motivo de la migración es la falta de empleo. S2 Tendencia demográfica En la última década, la población de Intag presenta una tendencia constante de crecimiento del 1,60% anual, de 2010 a 2013, ligeramente inferior a la tasa de crecimiento poblacional de la provincia (1,63%) y del Ecuador (1,67%). A partir de ese año, las proyecciones señalan un decrecimiento poblacional hasta 1,40% en 2020, menor a la tasa proyectada nacional (1,56%) (INEC, 2018) . S3 Estabilidad política Las autoridades elegidas por votación popular son el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Cotacachi (GAD Cotacachi) y los GAD parroquiales. El Jefe P olítico del Cantón y Tenientes Políticos de cada parroquia son nombrados directamente por el ejecutivo. En las comunidades, la directiva (cabildo) es elegida en Asamblea. S4 Políticas gubernamentales del recurso Marco legal: Constitución del Ecuador, Ley Orgánica de Recursos Hídricos (2014), Reglamento de la Ley, Código Orgánico Ambiental (COA), Plan Nacional de Gestión Integrada de Recursos Hídricos, Código Orgánico de Ordenamiento Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), Ordenanzas municipales. S5 Competencia por el uso del agua como factor productivo Competencia por el agua para la producción agrícola local (en época de verano) y para la minería. La producción minera tiene alta rentabilidad en el mercado y es considerada un sector estratégico para la economía en el país (Art.313, Constitución 2008). S6 Organización de la información La difusión de la Ley de Recursos Hídricos, su reglamento y monitoreo para el cumplimiento, es responsabilidad de SENAGUA. El GAD Cotacachi emite Ordenanzas sobre el recurso, supervisa su cumplimiento, rinde cuentas una vez por año y asume las competenci as de agua y saneamiento (por el COOTAD). La información para las comunidades es a través del GAD municipal o parroquial, por lo general con la directiva de las comunidades. El GAD promueve la Asamblea de Unidad Cantonal: espacio de interacción política de las organizaciones sociales, económicas y ambientales del Cantón. Fuente: Elaboración propia a partir de INEC (2018); GAD Cotacachi (2015) e información de campo La organización del SES también está influenciada por las condiciones naturales de los ecosistemas como la disponibilidad de agua, las características del clima, los usos del suelo y la propensión a desastres naturales (parte inferior de la Figura 32). Si bien en Ecuador existe déficit hídrico (28%) principalmente en la costa y el sur del país, en Intag existe superávit del recurso, al menos nueve meses al año (Arias, 2016). Esta zona se localiza en la región biogeográfica del Chocó, caracterizada por precipitaciones continuas y clima subtropical (1600 msnm). La siguiente tabla (Tabla 29) describe los elementos naturales de los ecosistemas de la zona, relacionados con el recurso hídrico.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 114 Tabla 29. Ecosistemas relacionados con los recursos hídricos en Intag Ecosistemas relacionados (ECO) ECO 1 Patrones del clima: dos estaciones: invierno de noviembre a abril, verano de mayo a octubre. Inundaciones y deslizamientos de tierra en invierno. Los meses de julio y agosto existe déficit hídrico, algunos años se extiende dos meses más. Los habitantes mencionan que antes llovía con más frecuencia y la vegetación era más abundante. ECO 2 patrones de contaminación: ganado, derrumbes, descargas de aguas servidas a los ríos, basura depositada en los ríos (Apuela). Contaminación por minería aún no verificada técnicamente. (fase de exploración avanzada), que afectan la disponibilidad del recurso. ECO 3 flujos hídricos dentro y fuera del SES: en la zona existen 9 microcuencas. Nacen de la cordillera Toisán y la mayoría alimentan el río Intag. Los ríos desembocan en la vertiente del Pacífico. Fuente: Elaboración propia a partir de Arias (2016); GAD Cotacachi (2015) e información de campo 3.1.1 Variables de primer y segundo nivel en el SES de Intag En el SES de Intag los usuarios se relacionan entre ellos y con los elementos naturales de su entorno en función de elementos como las características físicas del recurso, la medida para asignar unidades del recurso, el sistema de gobernanza y la presencia de otros actores. A estos cuatro elementos, Ostrom (2007) los define como variables de primer nivel (ver Figura 6) que confluyen en el fenómeno central analizado: la gestión del recurso. Las variables de primer nivel contienen varios factores que podrían estar presentes en un SES. Como se mencionó en la revisión de la literatura, una primera lista de estos factores fue hecha por Agrawal (2001), quien los definió como condiciones críticas para alcanzar la sustentabilidad de los recursos comunes. Posteriormente, en base a esta enumeración de Agrawal, Ostrom y sus colaboradores ampliaron la lista de características dentro de cada elemento de un SES y las denominaron variables de 2do nivel. Las variables de 2do nivel son aquellas que están dentro de cada elemento del SES. En la tabla 30 se detallan las variables de 2do nivel que se identificaron durante la investigación en el SES de Intag. La descripción de las variables existentes en la zona de Intag se basa en el planteamiento teórico de Ostrom (2007), en la observación directa de la zona, información recolectada de las encuestas a pobladores de la zona y las respuestas obtenidas de las entrevistas a informantes cualificados. Tabla 30. Variables de 2do nivel del SES de Intag Sistema del recurso (RS) RS1 Región: agua, bosque primario y tierras agrícolas. El agua para consumo humano proviene de vertientes. Hay 190 ha de reservas hídricas. RS2 Sí hay claridad de las fronteras del sistema porque las familias deben pertenecer a una comunidad para reci bir el recurso. RS3 Tamaño del sistema del recurso: los sistemas son pequeños, las comunidades pueden organizarse y emprender acciones conjuntas RS4 Infraestructura construida por los pobladores: sistemas de agua que inician en la toma de las vertientes y llevan el recurso a cada domicilio Sistema de gobernanza (GS) GS1 Ministerio del Ambiente, SENAGUA, Ministerio de Agricultura, Empresa Nacional Minera, Gobiernos Autónomos Descentralizados: municipal y parroquial. Organización jerárquica. GS2 Organizaciones no gubernamentales: - GS2a externas: Ayuda en Acción. - GS2b internas: Corporación Talleres Gran Valle, Comité de Defensa Ecológica de Intag (DECOIN), grupos de Jóvenes y Mujeres GS3 Estructura de la red: autoorganización comunitaria. Cada comunidad crea su JAP con autonomía administrativa, financiera y de gestión. Notificación a SENAGUA del uso de la vertiente y
3. Intag como sistema social-ecológico 115 RS5 Productividad del sistema: si disminuye el caudal en épocas de sequía pero no se reduce la cantidad de m3 para cada familia porque la demanda es menor que la oferta RS7 Predictibilidad de las dinámicas del sistema: - ecológicas: escasez del recurso en verano, inundaciones en invierno. - físicas: puede haber daños y desgaste en la infraestructura. Se hace mantenimiento preventivo. - políticas: si el Estado aplica la ley de regulación, los habitantes ya no podrán manejar su recurso - la minería podría causar contaminación RS9 Localización: zonas rurales en bosque subtropical, vertientes ubicadas en la parte alta de la cordillera Toisán. legalización de la Junta (no en todos los casos). Apoyo del GAD parroquial con capacitación en la gestión, y del GAD municipal con recursos para mejoramiento del sistema y asistencia técnica. GS4 Derechos de propiedad: el agua es un bien nacional de uso público. Se reconoce la gestión comunitaria del recurso (Constitución, 2008). Algunas vertientes están ubicadas en terrenos privados. GS5 Reglas Operacionales: pago mensual de la tarifa, asistencia a mingas, no uso para riego. GS6 Reglas de acción colectiva: conformación de la Junta. Definición de la vertiente para la toma. Acuerdo en Asamblea para aporte inicial, tarifa mensual y sanciones por incumplimiento. GS7 Reglas Constitucionales: Obligación de notificación del uso del agua y legalización de la Junta, de acuerdo a la Ley. Cumplimiento de disposiciones del marco legal para comunidades, GAD parroquiales y GAD municipales. GS8 Procesos de monitoreo y sanción: establecidos por la asamblea, definidos en los estatutos. Responsabilidad compartida entre los miembros de la comunidad en la vigilancia del buen uso del recurso. Monitoreo del sistema y resolución de conflictos. Rendición de cuentas a la comunidad. *G9 Escalas de gobernanza: - local: los usuarios se organizan a nivel de comunidad, coordinan con las autoridades locales y el municipio - regional: coordinación del GAD parroquial y municipal. - nacional: disposiciones del ejecutivo para ser ejecutadas por SENAGUA y ministerios. Unidad del recurso (RU) RU1 Movilidad de la unidad del recurso: desde las vertientes hasta los domicilios RU2 Tasa de crecimiento o reemplazo: hasta el momento es adecuada, no hay sobreexplotación RU3 Interacción entre las unidades del recurso: las vertientes desembocan en río s pero estos no son utilizados para consumo humano. Las aguas servidas van a pozos sépticos o se descargan en los ríos. RU4 Valor económico: tarifa definida en Asamblea. Valoración de externalidades positivas por tener agua en el domicilio RU5 Número de unidades: 15m 3 por familia. Las vertientes pueden tener mayor demanda. Usuarios (U) U1 Número de usuarios: los sistemas tienen un promedio de 52 familias. El 98% de la población tiene agua por acción de las Juntas de Agua. Existen 78 JAP en la zona, 2% por autoabastecimiento. U2 Atributos socioeconómicos de los usuarios: nivel socio - económico bajo, sueldo promedio $236, la agricultura es su principal actividad económica. 91% tiene educación primaria, 42% secundaria y 7% superior. 80% es población mestiza. Densidad demográfica: 8 ha/km 2. U3 Historia del uso: los colonos están en la zona desde hace 5 décadas, las JAP más antiguas son de 1975. Los habitantes siempre han tenido agua por gestión de las JAP. U4 Localización: zona rural, a 2 horas de la capital del cantón. Vía en buen estado en época seca, con
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 116 RU6 Marcas distintivas: el agua de vertiente es de buena calidad. Las vertientes nacen en la cordillera Toisán, los sistemas funcionan con gravedad. RU7 Distribución espacial y temporal: las vertientes están en todo el territorio a lo largo de la cordillera. Se reduce el caudal en época seca pero la oferta es superior a la demanda. El flujo es continuo (24 horas). En los centros urbanos de Intag se distribuye el agua por medio de red pública pero también es agua de vertiente provista por las JAP. riesgo en época invernal. Líneas de bus desde Otavalo y Cotacachi. U5 Liderazgo/emprendimiento: las directivas de las comunidades tienen poder de convocatoria. Existen organizaciones productivas y sociales en la zona. U6 Normas/Capital Social: reglas comunitarias para el acceso al agua. Existen buenas relaciones familiares y vecinales. Es una zona pacífica. U7 Conocimiento de SES: conocen el comportamiento estacionario del ecosistema. Pueden construir una infraestructura básica de agua aunque no tienen muchos recursos económicos. Hay conciencia ambiental tradicional sobre el cuidado del agua. U8 Importancia del recurso: es vital para la supervivencia. No hay sustitutos de este bien. U9 Tecnología utilizada básica: captación en la toma de la vertiente con un sistema de filtrado del agua y distribución por mangueras que llegan a los domicilios. En algunos casos se construye un tanque de almacenamiento. Interacciones ( I ) I1 Niveles de extracción de usuarios diversos: - comunidades: uso para consumo. - actores productivos locales: uso para turismo y artesanías - empresas mineras: uso en grandes cantidades. I2 Información compartida entre usuarios: Normas de organización comunitaria difundidas en asamblea. Información sobre leyes, reglamentos y acuerdos del gobierno se difunden a través del GAD parroquial, mun icipal y SENAGUA. I3 Procesos de deliberación: estos procesos existen en asamblea de la comunidad convocada una o dos veces al año. En el GAD parroquial participan y deliberan los miembros comunitarios elegidos. I4 Conflictos entre los usuarios: por uso excesivo del recurso o incumplimiento de normas. Existen conflictos con los propietarios de terrenos privados donde se ubica la fuente y con la empresa minera porque algunos pobladores se oponen a esta actividad. I5 Inversión: aporte inicial para construcción del sistema y tarifa mensual para mantenimiento. Aporte de mano de obra cuando existen recursos municipales. I6 Actividades de cabildeo: la directiva de la comunidad se reúne con autoridades locales y SENAGUA. Existe un bajo poder comunitario para influir en la toma de decisiones del cantón. Resultados (O) O1 Medidas de desempeño social: - Eficiencia porque se logra el objetivo de abastecimiento a través del aporte de trabajo comunitario. - Equidad: todas las familias que aportan reciben el recurso en el domicilio. - Transparencia en el manejo de recursos: la asamblea comunitaria rinde cuentas sobre los recursos de forma periódica. - Sustentabilidad: se cumplen varios de los principios de sustentabilidad para instituciones de larga duración de recursos comunes O2 Medidas de desempeño ecológico: - Cuidado del r ecurso: no existe sobrexplotación, demanda < oferta en agua de consumo humano. - Resiliencia: factores como la acción colectiva, la confianza y la cohesión social están presentes en las comunidades y aumentan su resiliencia. - Biodiversidad: existencia positiva de bioindicadores. La población afirma que antes había mayor variedad de árboles. - Cambio climático: la población conoce los efectos del cambio climático, afirma que ha disminuido el período de lluvias y los veranos s on más secos. O3 Externalidades a otros SES: El exceso de calor en verano y lluvias torrenciales en invierno provocan desastres naturales y alteración en la fauna y flora endémica de la zona.
3. Intag como sistema social-ecológico 117 I7 Actividades de autoorganización: acción colectiva (mingas) para abastecimiento del agua, construcción de vías, mejoramiento de infraestructura, emprendimientos productivos, acciones de protección ambiental. I8 Actividades de redes: organización de comunidades para emprendimientos productivos. Contactos con ONG para asistencia técnica y obtención de recursos monetarios, en algunos casos. Promoción de posibilidades de turismo en la zona. *I9 Intercambio de experiencias: la relación existente con autoridades locales y políticos del cantón les facilita el conocimiento de otras realidades y experiencias que pueden ser aprovechadas para un mejor manejo del recurso La poca oferta de trabajo en la zona y bajos ingresos de la agricultura presionan la emigración desde el espacio rural al urbano. Aún no se ven grandes impactos de la minería a cielo abierto en la zona, sin embargo, experiencias similares demuestran que es una actividad que genera mucha contaminación y un alto impacto ambiental. * Hemos propuesto estas dos nuevas variables, G9 Escalas de gobernanza e I9 Intercambio de experiencias, considerando las características particulares que existen en Intag Fuente: Elaboración propia a partir de Ostrom (2007) e información de campo Entre las variables de 2do nivel (ver tabla anterior), existen diez consideradas como de mayor influencia en la autoorganización, según Ostrom (2007, 2009ª): 1. Tamaño del sistema del recurso 2. Productividad del sistema 3. Predictibilidad de las dinámicas del sistema 4. Reglas de acción colectiva 5. Movilidad de la unidad del recurso 6. Número de usuarios 7. Liderazgo / Emprendimiento 8. Norma / Capital social 9. Conocimiento del SES 10. Importancia del recurso Ostrom (2009ª; 2007) señala que la existencia de estas variables dentro de un SES aporta de manera positiva a la capacidad de organización espontánea de un grupo poblacional. En el SES de Intag, 9 de estas variables son positivas y 1 negativa, como se describe en la tabla 31.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 118 Tabla 31. Variables de mayor influencia en la autoorganización del SES en Intag No Variable Incidencia en la autoorganización Detalle 1 RS3 tamaño del sistema del recurso Positiva Los sistemas de agua son a pequeña escala, abastecen a pocas familias. La comunidad cuenta con recursos limitados para su construcción. Consisten en una infraestructura de captación en la fuente, sistema básico de filtrado, tubos grandes colocados en la toma y mangueras que van a cada domicilio. En algunos casos se construyen tanques de almacenamiento. 2 RS5 productividad del sistema Positiva El recurso es esencial para la supervivencia. La comunidad invierte tiempo en el trabajo colectivo y dinero en la construcción del sistema. Los pobladores conocen los beneficios que recibirán. La gestión provee agua de buena calidad en cada domicilio. El autoabastecimiento individual sería muy costoso por la distancia de las vertientes. 3 RS7 predictibilidad de las dinámicas del sistema Positiva, aunque no suficiente para una gestión efectiva ante desastres Dinámica ecológica: las comunidades saben que puede existir escasez en verano e inundaciones en invierno. Sin embargo, su acción de prevención es muy limitada por los recursos. Dinámica física: existe mantenimiento básico de la infraest ructura para evitar el deterioro. Dinámica política: buscan acuerdos institucionales para que el Estado no les proh íb a el uso del recurso si no legalizan la JAP. 4 GS6 Reglas de acción colectiva Positiva Todos los miembros de las comunidades conocen las normas comunitarias y aceptan sus obligaciones y sanciones en caso de incumplimiento. 5 RU1 Movilidad de las unidades del recurso Negativa El recurso tiene movilidad porque proviene de vertientes. En algunos casos hay mucha distancia desde la captación hasta el domicilio y como no son zonas habitadas, podría ser aprovechado por freeriders. 6 U1 número de usuarios Positiva Sistemas con pocos integrantes. Su tamaño facilita la autoorganización porque pueden llegar a acuerdos fácilmente con bajos costos de transacción. El hecho de saber que el Estado no solucionará sus problemas, promueve la autoorganización para buscar soluciones. 7 U5 liderazgo/ emprendimiento Positiva Los dirigentes de las comunidades tienen legitimidad y poder de convocatoria. La presencia de personas en la zona con mayor nivel de estudios y el contacto con ONG ha hecho que los habitantes se organicen para objetivos como las reservas hídricas, comités de defensa ambiental y formación de asociaciones productivas. 8 U6 normas/capital social Positiva Existen lazos fuertes entre vecinos y lazos débiles con otros actores y las autoridades locales. Los integrantes de las comunidades comparten muchos espacios sociales y productivos que fortalece el tejido social en la zona. 9 U7 conocimiento de SES Positiva pero insuficiente Se aplica el conocimiento tradicional al cuidado del entorno natural. Aplican conocimientos básicos en la construcción de los sistemas de agua pero no cuentan con recursos para mejorarlos. Hay pocas acciones de prevención de desastres. 10 U8 importancia del recurso: Positiva Muy alta. Recurso no elástico, no existen bienes sustitutivos. La población reconoce su importancia para la supervivencia, es el tema que genera mayor interés en las convocatorias. Fuente: Elaboración propia a partir de encuestas a pobladores y miembros de JAP de Intag e información de campo Muchas variables del SES son elementos de gobernanza y capital social. En Intag el sistema de gobernanza abarca el marco legal y las normas comunitarias de la gestión del recurso que definen el rol de los actores y sus formas de interacción. El análisis del capital social implica determinar con mayor precisión la existencia de los vínculos sociales en el
3. Intag como sistema social-ecológico 125 Tabla 33. Costos y beneficios generados por el abastecimiento de agua de consumo Costes generados por el abastecimiento de agua Beneficios generados por el abastecimiento de agua Descripción Montos anuales ($) Descripción Montos anuales ($) Amortización (anual) de la inversión inicial valorada a través del aporte de dinero para la construcción del sistema. 9.226,00 Beneficios en salud 208.573,50 Trabajo comunitario para el inicio de la construcción del sistema 239.876,00 Beneficios en tiempo ahorrado 308.412,00 Trabajo comunitario para el mantenimiento del sistema (con aportes del municipio) 25.701,00 Beneficio del servicio ambiental (reservas hídricas) 568.882,00 Salario de los operadores 42.936,00 Generación de capital social: - Participación en la toma de decisiones - Confianza y solidaridad dentro de las comunidades - Transparencia en la información - Capacidad para resolver conflictos No valorado en términos monetarios Insumos de cloración 15.796,80 Coste de oportunidad (del dinero entregado como aporte inicial) 674,88 Coste de oportunidad de los terrenos declarados como reservas hídricas 101.902,42 Costes de transacción (Valorado por asistencia a 2 Asambleas por año, duración:1 día) 67.797,92 Mantenimiento de la infraestructura 60.000,00 TOTAL 563.911,02 1.085.867,50 Fuente: Guerrero & García (2021) Los costos generados por el abastecimiento del agua son los siguientes: xamortización (anual) de la inversión inicial: el aporte monetario inicial de las comunidades se amortizó a 10 años, tiempo de vida útil de las instalaciones básicas (mangueras y tubos) de los sistemas de agua. Cada familia ha acordado aportar con un valor entre $20 y $50 por una sola vez para la construcción del sistema. Este valor depende del tamaño del sistema de agua y la distancia a la fuente de captación. xpara la construcción inicial del sistema se requiere al menos 7 días de trabajo comunitario organizado a través de mingas, considerando que al menos participa un miembro de cada familia que integra el sistema de agua. xcuando los sistemas de agua ya están en funcionamiento, el municipio contribuye con una asignación anual de $60.000 para toda la zona. El monto no es fijo, depende del presupuesto municipal y las transferencias del gobierno central. Estos recursos se utilizan para mantenimiento de los sistemas de agua, por lo cual la comunidad aporta nuevamente con trabajo comunitario por 3 días aproximadamente. xel salario de los operadores equivale aproximadamente a $1 por familia y se paga con la recaudación de la tarifa mensual por el servicio del agua. Esta tarifa varía entre $1 y $3 por 15m3de agua en el domicilio, según lo acordado en la asamblea de cada comunidad. La cantidad de agua recibida está considerada como acceso óptimo ya que
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 126 según la OMS (2003), el promedio de agua para la supervivencia diaria de una persona es 100 litros, y en Intag una familia de 4 miembros recibiría 125 litros por día. xlos insumos para cloración también son cubiertos con el cobro de las tarifas. xse valora como costo de oportunidad del aporte monetario inicial de las familias considerando los intereses que ganara este dinero se fuera invertido xel costo de oportunidad que asume la comunidad al declarar 191 hectáreas de reservas hídricas corresponde al valor comercial de estos terrenos en la zona xlos miembros de las comunidades deben asistir a las asambleas comunitarias al menos dos veces al año. Durante estos dos días estas personas no generan ingresos por trabajo, por lo tanto se considera un costo de transacción que los habitantes están dispuestos a asumir por obtener el servicio de provisión del recurso. Algunos de los beneficios por el abastecimiento del recurso pueden ser valorados a precios de mercado y otros no. Aquellos que pueden ser valorados monetariamente son los siguientes: xahorro en costos de salud puesto que las personas pueden consumir agua de buena calidad ya que proviene de fuentes sin contaminación, a diferencia de lo que sucedería si no tuvieran este servicio porque posiblemente utilizarían agua de los ríos. Los costos de salud se calcularon considerando la frecuencia de enfermedades gastrointestinales por agua en mal estado. xel ahorro de tiempo equivale a las 4 horas diarias de acarreo de agua que le tomaría a una persona si tuviera que llevar agua de la fuente a su domicilio. xal declarar zonas de reserva hídrica, los pobladores de Intag se benefician de los servicios ambientales provistos por el bosque primario que rodea a las fuentes de agua. No todos los beneficios y costos de los sistemas de agua tienen una valoración de mercado y por tanto un precio transaccional (Guerrero & García, 2021). Algunas partidas como la existencia de capital social son valoradas de forma cualitativa porque los beneficios que genera su existencia mejoran la capacidad de gestión y organización de las comunidades. El capital se basa en la confianza existente entre los miembros de la comunidad, su interés en participar en acciones colectivas, la rendición de cuentas por parte de los directivos de las Juntas de Agua en las asambleas, y la capacidad de las Juntas para resolver conflictos por el agua puesto que la confianza de los habitantes en sus organizaciones comunitarias es mayor que hacia otras instituciones como el municipio o SENAGUA. “El conflicto es al interior de las JAP, SENAGUA no resuelve los problemas sino los cabildos” (D01-RC) Si bien las comunidades pueden tener diferentes características de acuerdo al territorio donde están asentadas, las diversas formas de gestión de los sistemas de agua, los costos que deben asumir para obtener el recurso y los diferentes usos para consumo o riego, en general en la zona rural el abastecimiento del recurso hídrico es uno de los principales motivos para la acción colectiva. Los pobladores valoran más los beneficios a obtener que los costos que deberán cubrir, y por lo tanto, al ser una gestión comunitaria, la organización de la población es clave para alcanzar los objetivos comunes.
3. Intag como sistema social-ecológico 127 3.2 SISTEMA DE GOBERNANZA DE LOS RECURSOS HÍDRICOS 3.2.1 El enfoque institucional en el manejo del agua La metodología del Análisis y Desarrollo Institucional (ADI) planteado por Ostrom (2013), permite identificar variables clave para el estudio sistemático de la estructura institucional en Intag en torno al recurso hídrico. Esta estructura relaciona a las comunidades y otros actores, sus reglas y normas para lograr el abastecimiento, y las características biofísicas de las vertientes hídricas y el bosque subtropical. En el análisis de la institucionalidad, Ostrom (2009, 2013) incluye elementos de gobernanza como reglas, participación social y política, niveles de decisión, estructuras subyacentes basadas en la organización social y acceso a la información, entre otros. La gobernanza en el territorio de Intag incluye los sistemas económicos y sociales de la población, sus normas de interacción y sus estructuras políticas y legales, por medio de las cuales los habitantes se organizan en función de objetivos a alcanzar. Esta gobernanza local depende de la organización comunitaria y la relación entre los pobladores y otros actores como las autoridades locales y del gobierno central. La forma de gobernanza en las comunidades, en referencia al recurso hídrico, presenta una relación horizontal (bottom-up) en diferentes escalas (Echeverría, 2011). En este contexto local, en Intag, las comunidades establecen sus propias reglas y formas de organización para la gestión del agua, pero su acción debe estar acorde a las normas legales que rigen el recurso en el territorio nacional y coordinar con las autoridades locales y estatales como el municipio y SENAGUA. A su vez, las formas de abastecimiento obedecen a las condiciones geográficas de las fuentes y su capacidad técnica y recursos disponibles para llevar el agua a los domicilios. Si bien en Ecuador la provisión del servicio de agua de consumo ha tenido varios cambios institucionales, por lo general en función de la tendencia política del gobierno, la organización comunitaria en la zona rural se ha mantenido siempre como la primera opción de abastecimiento para las comunidades. 3.2.2 Marco institucional y jurídico 3.2.2.1 Reformas institucionales En 1944, Ecuador inicia la gestión institucional del agua con la creación de la Caja de Riego, entidad adscrita al Ministerio de Agricultura. La Caja de Riego se encargaba principalmente de la organización del agua de riego. Sin embargo, la organización comunitaria para el abastecimiento del recurso existía desde la época colonial (Hoogesteger, 2013; Foro de los Recursos Hídricos, 2013). En la zona rural, los pobladores creaban Juntas de Agua de Riego y Agua de Consumo, ya que la agricultura fue y es, hasta la actualidad, la actividad económica principal de esta zona. En los años 70, Ecuador inició la explotación petrolera y el país recibe una gran cantidad de ingresos que le permitieron invertir en obras de infraestructura a gran escala como la represa Paute Agoyán para riego, consumo y generación de energía. Por la situación política del país (período de dictadura), la presencia del Estado se fortaleció en el ámbito económico y social
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 128 mediante la creación de instituciones en sectores estratégicos a nivel nacional. En el caso del agua, la Caja de Riego fue reemplazada en 1966 por el Instituto Ecuatoriano de Recursos Hídricos (INERHI), organismo con mayor capacidad técnica y económica en la gestión del recurso (Galárraga, 2000). “El INERHI tenía técnicos muy preparados. Esta institución proponía mecanismos técnicos para las decisiones de inversión” (T03-VV). “El INERHI era una institución normadora, reguladora, administradora y ejecutora” (T10-FS) El INERHI se encargaba de regular las concesiones de derecho de uso del agua a nivel nacional, logrando un mayor desempeño por la preparación profesional de sus funcionarios y capacidad de ejecución de proyectos de riego. Las decisiones sobre inversión se orientaban principalmente en base a estudios técnicos sobre las necesidades reales de la población antes que por presiones políticas (UTN, 2015) “Los estudios técnicos (para inversión) eran parte de un Plan anual de Inversiones” (T05-JM). “Se tomaban decisiones técnicas de inversión luego de un recorrido por las comunidades. Se establecían mecanismos de cooperación con las comunidades” (T04-GP). Para complementar la gestión del recurso hídrico, el Estado promueve la conformación de 4 Corporaciones de Desarrollo, entidades privadas vinculadas al gobierno que gestionaban el recurso en sectores específicos en las provincias con mayor potencial agrícola de exportación. Estas fueron la Corporación para el Desarrollo de la cuenca del Guayas (CEDEGE), Corporación para la Reconversión del Azuay (CREA), Corporación para la Rehabilitación de Manabí (CRM) y Predesur, para atender las necesidades de agua en el sur del país. El INERHI inició la elaboración del Plan Nacional de Riego y Saneamiento que posteriormente sería el Plan Nacional de los Recursos Hidráulicos en la década de los 80 y actualmente es la base del Plan Nacional Hídrico a cargo de SENAGUA. El INERHI y otras entidades de alcance nacional respondían a una época de modernización del Estado ecuatoriano en los años del boom petrolero, en la que se fortaleció la gestión del agua para el consumo humano y riego. Estas entidades fueron el Instituto Ecuatoriano de Obras Sanitarias (IEOS), Instituto Ecuatoriano de Electrificación (INECEL) y el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI). Para respaldar el marco legal del recurso, en 1972 se emite la Ley de Aguas que considera por primera vez al agua como un bien nacional de uso público, y en 1979 se emite la Ley de Juntas de Agua Potable y Alcantarillado para respaldar la acción de las JAP. La función del IEOS, creado en 1965, fue brindar asesoría técnica a los municipios para mejorar su gestión en la cobertura de agua trabajando conjuntamente con el Ministerio de Obras Públicas y Ministerio de Salud ya que los sistemas de saneamiento se construían en coordinación con estas entidades. El IEOS también estableció regulaciones y un mayor
3. Intag como sistema social-ecológico 129 monitoreo de la calidad del agua (Foro de los Recursos Hídricos, 2018), mejorando la calidad y condiciones de acceso al recurso en la zona rural. “El IEOS realizaba una inspección técnica y mantenimiento periódicos a pedido de las comunidades. Había asesoría técnica a los políticos” (T04-GP). La Ley de Aguas de 1972 recupera para el Estado el rol de planificador principal de la gestión del agua en todo el país. Se esperaba que esta Ley fuera el instrumento de modernización del manejo del agua y promoviera el involucramiento de la población en su distribución y cuidado ambiental. Sin embargo, ya en la práctica, la gestión del INERHI se orientó mucho más hacia las grandes obras hidráulicas enfocándose en los sectores de exportación agrícola de banano y cacao, y prestó menor atención hacia la expansión de la cobertura del servicio o planes para el cuidado ambiental de las cuencas. La Ley no logró el impacto esperado ya que su ejecución debía estar acompañada de un cambio en la tenencia de la tierra que disminuyese la distribución inequitativa existente (Acosta & Martínez, 2010). En los años 80, el Estado ecuatoriano adopta un modelo de gobierno más orientado a la economía de mercado que al modelo centralista planificador, y promueve la privatización de sectores estratégicos como agua y electricidad (Boelens, Hoogesteger, & Rodríguez de Francisco, 2014). Con este objetivo, el gobierno, en concordancia con las políticas sugeridas por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, principales organizaciones financieras para el país, reemplaza al INERHI por el Consejo Nacional de Recursos Hídricos (CNRH) y al IEOS por la Subsecretaría de Saneamiento Ambiental, adscrita al Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Foro de los Recursos Hídricos, 2018; Kuffner, 2005), las dos entidades con menor ámbito de acción. Promueve la creación de cuatro nuevas Corporaciones Regionales de Desarrollo, de carácter privado, en las que delega el manejo de grandes proyectos de riego en provincias con agricultura intensiva. Con esta orientación de mercado, disminuye la participación de los usuarios pequeños del ámbito rural en decisiones políticas sobre el manejo del recurso. “Cada corporación tenía su propio plan. Había mucha injerencia política” (T07-FV). La Subsecretaría de Saneamiento Ambiental tendría entre sus competencias el control de la calidad del agua, pero como era una responsabilidad compartida con otras instituciones: CNRH, Corporaciones, Ministerio de Ambiente, Ministerio de Salud, organismos locales y provinciales públicos, finalmente ninguna de estas entidades asumió la responsabilidad como parte de sus funciones específicas provocando que en los años 90 la contaminación del recurso hídrico sea muy común en ríos y otros cuerpos de agua por falta de control estatal (Kuffner, 2005). Como parte de la política de descentralización, el gobierno expide en 1993 la Ley de Modernización que permite la creación de empresas mixtas o privadas para la prestación de servicios públicos de agua potable, riego, saneamiento y energía eléctrica, entre otros (Art.41). Con esta disposición, el Estado se deslinda de la gestión de agua potable y saneamiento delegando la responsabilidad en las empresas públicas municipales (Art.42) bajo el principio de subsidiariedad o a través de empresas privadas que estuvieran interesadas en ofrecer el servicio.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 130 Debido al cambio institucional de las entidades vinculadas al agua en las últimas décadas, era necesaria una actualización de la Ley de Recursos Hídricos ya que la existente tenía más de 30 años de vigencia (1972) y presentaba vacíos legales como la determinación del derecho legal sobre la concesión del agua, si correspondía al derecho civil o al derecho administrativo, entre otros. Los dos instrumentos legales expedidos en esos años, la Ley de Desarrollo Agrario y las resoluciones del Consejo Consultivo de Aguas, no contribuyeron a aclarar este aspecto sino al contrario. La falta de claridad provocó que los dueños de propiedades la interpretaran a su conveniencia porque daban a entender que los derechos de uso del recurso podían ser transferidos cuando la propiedad cambiaba de dueño e incluso se menciona que las concesiones serían entregadas por el Estado a perpetuidad bajo la figura de “concesión de plazo indeterminado” y que el Estado debía respetar los derechos de agua que habían adquirido antes las personas particulares (Zapatta, 2008). En la década de los 90, Ecuador atraviesa una fuerte crisis económica, social y política. Esto conlleva a que la sociedad civil con apoyo de ONG y otras organizaciones sociales, se involucre más con los temas nacionales, entre ellos la distribución del agua, generando a su vez un mayor debate sobre la gestión del recurso hídrico. En enero de 2001 se crea el Foro de los Recursos Hídricos conformado por las JAP, ONG y entidades estatales cuyo objetivo era “crear un espacio de debate, democrático y respetuoso de diferentes corrientes de pensamiento” (Foro de los Recursos Hídricos, 2018). A partir de 2002 se organiza de forma periódica el Encuentro Nacional por el Agua con la participación de la sociedad civil, organizaciones campesinas y el sector académico, casi siempre con el apoyo financiero y logístico de la Asociación Mundial del Agua (Galárraga, 2000; Kuffner, 2005). Con el modelo económico privatizador y descentralizado, las decisiones de inversión en obras de riego y cobertura de agua y saneamiento fueron tomadas en base a criterios políticos antes que técnicos (UTN, 2015). Aquellas regiones con poca capacidad de negociación recibieron menor atención en la gestión del agua. Las corporaciones privadas se fortalecieron e incluso llegaron a tener mayor poder que las autoridades locales (Foro de los Recursos Hídricos, 2018). En más de una década de funcionamiento del CNRH y de las citadas corporaciones, el país no logró institucionalizar una política de distribución más igualitaria del recurso hídrico e incluso las injusticias se acentuaron. “El INERHI se dividió en dos: el CNRH y las Corporaciones. Con el CNRH se adjudicaron todos los ríos del país a las empresas privadas”. (T03_VV) “El CNRH era una institución débil que no contaba con técnicos del nivel del INERHI ni apoyo económico fuerte como antes. Administraba el agua pero sin recursos”. (T01-PL) La prioridad estaba centrada en los intereses de los grandes dueños de tierra antes que en las necesidades de los pequeños productores que tenían, en muchos casos, una agricultura orientada al consumo familiar y al mercado local. “Los principales grupos de influencia con las Corporaciones eran los hacendados que tenían injerencia política en el Ministerio de Agricultura”. (T08-CT)
3. Intag como sistema social-ecológico 131 Sin embargo, había temas que a pesar de la nueva institucionalidad tanto en el agua de riego como en el agua potable, no habían sido abordados con compromisos por parte de las entidades de la época, como una definición más precisa del rol del CNRH, la reorganización institucional para evitar duplicidad de funciones, la necesidad de capacitación del personal técnico, los bajos niveles de cobertura de agua potable y saneamiento en el área rural, la determinación de la competencia del control de la contaminación del agua y la calidad del recurso, la eliminación de vacíos legales en los permisos de uso de agua y adopción de un plan integral para afrontar desastres naturales, definición técnica de tarifas y un manejo integral de cuencas para su conservación, entre otros (Galárraga, 2000). Hasta el año 2007, Ecuador no había designado a una institución específica el manejo del recurso hídrico. Su gestión estaba dividida entre el Ministerio de Agricultura en los temas relacionados con el riego a través del CNRH y las Corporaciones de Desarrollo, y el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda para el agua potable y saneamiento a través de la Subsecretaría de Saneamiento. Las grandes obras hidráulicas eran manejadas por el Consejo Nacional de Electrificación (CONELEC) porque el objetivo era la generación de energía hidráulica. A nivel urbano los municipios brindarían el servicio de agua potable, y en la zona rural las comunidades formaban sus propias organizaciones como las JAP. Además del Estado, las ONG tenían presencia en la gestión del recurso hídrico con financiación de obras de agua potable y de riego, principalmente en zonas rurales y de menos recursos que no eran atendidas por el gobierno. Las Juntas de Agua Potable y Riego estaban legitimadas en el ámbito jurídico por la Ley de Juntas de Agua de 1979 y habían existido durante muchos años como forma de organización de las comunidades para la gestión del recurso agua. En la práctica la toma de decisiones por asamblea comunitaria fortalecía su autonomía organizacional e incluso económica porque los montos recaudados por concepto de tarifas eran manejados por la directiva de cada Junta. La siguiente figura señala los principales cambios que han existido en la institucionalidad de la gestión del agua en el país. Figura 35. Línea de tiempo del marco legal e institucional del agua en Ecuador
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 132 3.2.2.2 Marco jurídico En 2007, el país inicia un nuevo régimen de gobierno implementando cambios en el marco legal existente incluida una nueva Constitución (2008), con énfasis en los aspectos vinculados al entorno natural y su preservación. El Estado central ve la necesidad de reorganizar la gestión del agua por cuencas (9 en el país) que reemplaza a la organización política por provincias y crea SENAGUA, entidad que se encargaría de forma integral del manejo del recurso. El objetivo de esta entidad fue convertirse en la entidad rectora del recurso asumiendo las competencias de todas las instituciones hasta esa fecha existentes vinculadas con el manejo del agua: el Consejo Nacional de Recursos Hídricos, la Subsecretaría de Saneamiento Ambiental, las Agencias de Agua y las Corporaciones de Desarrollo. El manejo del agua de riego se divide entre SENAGUA y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAGAP), la supervisión de la gestión del agua de consumo humano pasa a SENAGUA y el saneamiento estaría a cargo de los gobiernos locales. SENAGUA reemplazó a entidades técnicas estatales de agua y saneamiento que habían funcionado durante más de cuatro décadas. Para emitir una nueva ley de aguas a raíz de la expedición de la Constitución de 2008, se establece un plazo de 365 días. El gobierno inicia en 2009 la discusión del contenido de la nueva Ley de Aguas en el seno de la Asamblea Legislativa. Uno de los aspectos que incluiría la nueva ley era la creación de una Autoridad Única del Agua a cargo del gobierno central, que tendría el control sobre la gestión del recurso a nivel nacional, y ante la posibilidad de disminución de la participación de las JAP, los sectores indígenas y campesinos inician un movimiento de rechazo a la ley en todo el país (Armijos, 2013). Para evitar mayores confrontaciones, el presidente decide aplazar su discusión durante varios años, hasta que finalmente es aprobada en junio de 2014, y un año después el Reglamento correspondiente. La nueva Ley reemplaza a la vigente de 1972 y elimina la Ley de Juntas de Agua Potable de 1979, integrando las disposiciones sobre manejo comunitario en un solo cuerpo legal. A partir de 2014, SENAGUA emite un nuevo esquema organizativo y crea la Agencia de Regulación y Control de la calidad del Agua, y la Empresa Pública de Agua Potable que manejaría los proyectos multipropósitos relacionados con el agua (Ley de Recursos Hídricos, 2014). En 2010 se emite el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), en el cual se menciona que es competencia exclusiva del gobierno autónomo descentralizado municipal la prestación del servicio público de agua potable y alcantarillado (Art. 55), la gestión del ordenamiento de cuencas hidrográficas y la coordinación con las Juntas de Agua Potable y de Riego (Art. 131). Si bien por ley, el agua debe estar regulada por los gobiernos municipales y las JAP, en la zona rural las JAP son, prácticamente, las únicas responsables de la mayoría de los sistemas de abastecimiento del recurso hídrico para la población (Ley de Recursos Hídricos, 2014). En resumen, existen varias leyes que hacen mención al manejo del agua en el país, tanto en su regulación como protección de cuencas, sin embargo no constituyen un sistema integrado de gestión (Kuffner, 2005). Las leyes existentes se pueden agrupar en cuatro conjuntos normativos: a) Leyes para la gestión del agua: Art. 3, 12, 32, 264, 282, 314 y 318 de la Constitución y la Ley de Recursos Hídricos.
3. Intag como sistema social-ecológico 133 b) Leyes para el manejo de suelos y bosques: mencionan la importancia del cuidado de espacios naturales que permitan la recepción de corrientes de aguas superficiales y subterráneas, protección de cuencas hidrográficas c) Leyes que regulan la calidad del agua: establecida en la Ley de Recursos Hídricos la existencia de la Agencia Reguladora del Control del Agua de consumo y su potestad para monitorear el agua que reciben las familias por medio de la gestión de las JAP. El Código Orgánico Ambiental (2017) que establece los parámetros para el cuidado y protección de las cuencas hídricas en coordinación con las entidades encargadas del recurso. d) Leyes para el ordenamiento territorial: el Código Orgánico de Ordenamiento Territorial que establece las competencias de los gobiernos locales en la provisión del servicio de agua y cuidado de cuencas hidrográficas. A nivel local, existen las Ordenanzas de los Municipios que regulan las tarifas y otras disposiciones relativas a un territorio específico. En octubre 2018, el gobierno propone la fusión de SENAGUA con el Ministerio de Ambiente, creando el Ministerio de Ambiente y Agua. Sin embargo, SENAGUA no desaparece como institución y únicamente pasan al Ministerio del Ambiente algunas de las competencias, principalmente las relacionadas con la conservación de cuencas hídricas. Su gestión tiene un enfoque centralizado del manejo del recurso hídrico por parte del gobierno con poder de decisión a través de la Autoridad Única del Agua (Ley de Recursos Hídricos, Art.5), aunque en la Estrategia Nacional de Agua Potable y Saneamiento se menciona como uno de los objetivos, el fortalecimiento de las JAP reconociendo que el abastecimiento de agua en el área rural es provisto casi en su totalidad por las organizaciones comunitarias (SENAGUA, 2019). 3.2.3 Gestión comunitaria del recurso En el contexto de gestión comunitaria de un recurso, Agrawal y Gibson (1999) definen a una comunidad como una unidad espacial a pequeña escala que tiene una estructura social homogénea cuyos integrantes comparten reglas y normas para la administración de un recurso común. Su estructura social se relaciona con una activa participación de sus miembros, un código cultural propio, visión de conservación del entorno y autogestión. Las comunidades conocen su territorio y en el caso del agua, pueden dar respuesta a sus necesidades de abastecimiento del recurso hídrico, por lo general con estrategias sustentables (Sandoval & Günther, 2015). La figura 36 muestra la interrelación entre el concepto de comunidad como una unidad espacial de dimensión local, sus características, las normas formales e informales que la rigen y el resultado que se desea conseguir. Figura 36. Interrelación de elementos de una comunidad en relación al agua Fuente: Elaboración propia a partir de Agrawal & Gibson (1999) ǣ À ǣ Ó ȋȌ
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 134 El servicio de abastecimiento del recurso hídrico en Intag es prestado por las comunidades organizadas a través de las JAP, al igual que en muchas zonas rurales del país. “La concesión del agua (para los habitantes) la hacen a través de la comuna que reconoce en el reglamento interno a la Comisión de Agua, luego esa Comisión de Agua es la JAP”. (C05-EL) El gobierno local contribuye al mantenimiento y mejora posteriores de la infraestructura de los sistemas de agua (Hinojosa et al., 2017). Todos los sistemas fueron construidos mediante el trabajo organizado de las comunidades (mingas) y la mayoría de ellas (85%) han recibido el apoyo del municipio, según lo señalan los presidentes de las JAP en las encuestas. Las comunidades se organizaron de forma autónoma para el abastecimiento del agua y posteriormente también lo hacen para recibir asistencia técnica y financiera del gobierno local. Si no hubiera la organización comunitaria que aporta con trabajo para el mantenimiento de los sistemas, las JAP no podrían recibir este apoyo porque sería muy costoso para el municipio pagar mano de obra para llevar a cabo este mantenimiento. “Para recibir el apoyo del municipio, las JAP firman un acta-compromiso con el detalle de lo que cada uno aporta, el municipio y la comunidad”. (T11-JB) En Intag existen aproximadamente 84 JAP en toda la zona (Tabla 34). Las Juntas más antiguas tienen 30 años de creación y las últimas uno o dos años. Constantemente se crean nuevas Juntas porque las poblaciones se dividen, forman nuevas comunidades y por lo tanto requieren otra fuente de abastecimiento y una institución encargada de su gestión. La gran mayoría de habitantes utilizan el agua de vertientes o quebradas para consumo humano, únicamente un 7% se abastece de los ríos. En épocas de sequía algunos pobladores utilizan eventualmente estas fuentes de agua para riego a pesar de que las JAP lo prohíben. El agua de vertientes es de buena calidad, no así la de los ríos porque son usados como abrevadero de los animales, riego, piscicultura, turismo y otras actividades productivas. Tabla 34. Juntas de Agua Potable en la zona de Intag Parroquia Número de Juntas Apuela 11 García Moreno 40 Peñaherrera 14 Plaza Gutiérrez 5 Cuellaje 9 Vacas Galindo 5 TOTAL 84 Fuente: PDOT GAD Cotacachi (2015) Las JAP de mayor tamaño están ubicadas en García Moreno con un promedio de 80 familias por Junta, sin embargo en esta parroquia existen 3 JAP muy grandes que tienen 150, 180 y 200 familias respectivamente. Las otras parroquias tienen Juntas desde 5 hasta 70 familias integrantes aproximadamente (Figura 37). El 62,5% de estas organizaciones ha incrementado el número de familias que reciben el servicio desde su creación, una cuarta parte se mantuvo
3. Intag como sistema social-ecológico 141 3.2.3.2 Reglas de las JAP Las reglas permiten el funcionamiento de las JAP para llegar a acuerdos satisfactorios con todos los usuarios de un recurso común. Contienen las estrategias utilizadas para lograr el objetivo y dar una estructura sólida a los procesos. Ostrom et al. (2009ª; 1994) mencionan que en la gestión de los recursos comunes existen normas diseñadas por las comunidades y regulaciones oficiales. Existen tres niveles de reglas de acuerdo al nivel de decisión (Ostrom, 2009ª, 2013): reglas operativas, de decisión colectiva y de decisión constitucional. xReglas operativas: Son las que rigen la conducta de un individuo o de una familia en relación con actos cotidianos. Estas reglas pueden cambiar rápidamente. En el caso del agua, los individuos o familias deciden si pertenecen o no a una JAP para el abastecimiento, valorando los beneficios y costos que existirían si forman parte de una Junta o si es más conveniente la provisión individual. xReglas de decisión colectiva: influyen en las decisiones individuales y en los resultados buscados determinando las normas bajo las cuales participan las familias o grupos en el sistema de agua. La creación de una JAP inicia cuando las familias localizadas en el mismo territorio necesitan la provisión del recurso y se autoconvocan para forman un comité promejoras que determine la fuente de abastecimiento y el diseño del sistema de agua. Posteriormente la asamblea elige una directiva para la JAP, define las familias que recibirán el servicio, establece el aporte comunitario para la construcción del sistema de agua, la tarifa mensual y las sanciones por incumplimiento de pago o asistencia a mingas. Muchas de las reglas responden a un aspecto moral de cumplimiento de las obligaciones adquiridas como parte de un grupo y la valoración individual sobre beneficios o desventajas de cumplir o no las reglas establecidas. Tanto las reglas operativas como las de decisión colectiva reflejan las realidades del territorio en el aspecto organizativo del grupo social con en las condiciones biofísicas y materiales que rodean al recurso hídrico. xReglas de decisión constitucional: a este nivel las comunidades organizan la gestión del recurso basadas en el marco jurídico existente. Además de la Ley de Recursos Hídricos existen disposiciones relativas a la responsabilidad de la autoridad local en el abastecimiento del agua que constan en el Código Orgánico de Ordenamiento Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD, Art.55) y sobre la preservación natural en el Código Orgánico Ambiental (COA, Art.27). Las reglas que rigen a las JAP en la mayoría de casos no están escritas, son acuerdos verbales basados en la confianza entre los pobladores y las vivencias mutuas que comparten. Las comunidades consideran que no es necesario que exista la documentación de forma legal porque los miembros de las Juntas cumplen su palabra, sin embargo a raíz de la exigencia actual de legalizar las Juntas (Art.39, Reglamento Ley de Recursos Hídricos), este proceso se ha convertido en un requisito de difícil cumplimiento por falta de documentos que certifiquen la existencia de las JAP. “Algunas JAP tienen hasta 30 años de existencia y no se han legalizado. Su legalización no es escrita, su conformación es espontánea. Tienen las mismas reglas desde que se crearon. Muchas (JAP) son organizaciones de hecho, sin papeles”. (C05-EL)
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 142 En SENAGUA están registradas menos del 50% de las Juntas existentes en Intag, como se muestra en la Tabla 37. Tabla 37. Juntas de Agua en Intag Parroquia Número de Juntas existentes según el Municipio Número de Juntas registradas en SENAGUA Apuela 11 4 García Moreno 40 6 Peñaherrera 14 8 Plaza Gutiérrez 5 2 Cuellaje 9 5 Vacas Galindo 5 2 TOTAL 84 27 Fuente: Elaboración propia a partir del Registro Público del Agua (2018); GAD Cotacachi (2015) El GAD municipal ha iniciado un proceso de apoyo al registro de aquellas Juntas que, según su criterio, por ser agrupaciones de más de 120 usuarios, les convendría estar legalizadas para tener apoyo técnico y financiero de las autoridades así como la concesión de la fuente de agua por parte de SENAGUA. Estar legalizadas implica registrar su conformación en la Secretaría del Agua, llevar un registro de sus recursos económicos y pagar sueldos y otros beneficios laborales al operador del sistema y al tesorero. En 2017, el nuevo Secretario del Agua emite el Acuerdo No.2017-0031 para la Gestión Comunitaria del Agua, en el cual menciona que se deben reconocer todas las formas de organización comunitaria para la organización del servicio sin que sea necesario el registro en SENAGUA para su reconocimiento (Art.1 y Art.4). Las acciones de la población en relación al agua están en función de la situación inicial de carencia que buscan resolver o evitar. Las comunidades han utilizado las siguientes estrategias (Tabla 38) para mejorar la gestión del recurso hídrico y cumplir con el objetivo común: el abastecimiento en los domicilios. Tabla 38. Estrategias de gobernanza del agua Situación a resolver Estrategia aplicada por las comunidades Abastecimiento de agua - Organización de una Junta de Agua Necesidad de recursos monetarios para el sistema de agua - Aporte en dinero por familia para la construcción inicial - Tarifa decidida en Asamblea - Trabajo comunitario - Asistencia financiera y técnica del gobierno local y ONG Escasez de agua - Norma que prohíbe usar el agua de consumo para riego - Búsqueda de nuevas fuentes de agua Contaminación - Limpieza de la toma y zona de captación - Proceso de filtración y cloración Posible escasez a futuro - Cuidado de las fuentes de agua - Declaración de reservas hídricas Nuevas demandas - El usuario paga la acometida a su casa - Financiación para pagos en cuotas Fuente: Elaboración propia a partir de Sandoval & Günther (2015)
3. Intag como sistema social-ecológico 143 En varias de estas estrategias se evidencia la acción colectiva, producto del capital social, como un elemento clave para conseguir los resultados esperados; y por otro lado, las comunidades planifican sus acciones sin considerar el apoyo de la autoridad local ya que este es eventual y depende de los recursos del municipio y su organización interna. “La ayuda económica a las Juntas es parte del presupuesto general del municipio, no todos los años se destina la misma cantidad. Se atiende entre 20 y 30 sistemas de agua por año, es por etapas” (T11-JB) 3.3 CARACTERÍSTICAS COMUNITARIAS La información para la elaboración de este apartado procede de las entrevistas realizadas en campo a la comunidad y a los presidentes de las JAP. Intag es un territorio rural en el que habitan alrededor de 11.000 personas organizados en aproximadamente 80 comunidades. Las comunidades se formaron con la llegada de los habitantes a esta zona desde distintos destinos y con el paso del tiempo compartieron lazos familiares por la cercanía y formas de vida similares, todas las comunidades afirman tener parientes cercanos en la zona. Esta interacción continua, muy frecuente en el área rural, consolidó sus vínculos y favoreció la organización de sus miembros para aspectos productivos y sociales. La mayoría de los habitantes han vivido en la zona aproximadamente 10 años, únicamente un 39% reside en Intag más de 20 años. Estas comunidades son asentamientos humanos relativamente nuevos en comparación con las poblaciones indígenas que habitan en otras zonas de Cotacachi desde siglos anteriores. En el 82% de las comunidades viven personas menores a 50 años (Figura 41). Las personas de más edad se ubican con mayor frecuencia en centros poblados y cerca de Apuela, la parroquia más antigua. Figura 41. Porcentaje de comunidades con rangos de edad Fuente: Elaboración propia a partir de encuestas a pobladores de Intag El nivel primario (básico) de estudios es más frecuente en comunidades de las parroquias pequeñas que en medianas y grandes (Figura 42). En 66 de las 67 comunidades se presenta este nivel y únicamente en 7 (10%) existen personas con estudios superiores. 54% 82% 78% 52% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 30añosomenos De31a50años De51a65años Másde65años
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 144 Figura 42. Nivel de estudios en las comunidades Fuente: Elaboración propia a partir de encuestas a pobladores de Intag En cuanto al número de integrantes por familia, no existe mucha diferencia entre comunidades. La mayoría de familias están conformadas por 4 o 5, sin embargo si se pueden encontrar familias más numerosas, incluso de 8 y 12 miembros pero son situaciones poco comunes. La agricultura es practicada en todo el territorio, sin embargo, solo un 19% de habitantes afirma que es una actividad rentable. Para la mayoría (61%), esta actividad no genera pérdidas ni ganancias. Las principales dificultades que afrontan son las variaciones climáticas y los altos costos de producción. La falta de mercados aparentemente no es un inconveniente, aunque sí el bajo precio de los productos, principalmente cuando se negocian a través de un intermediario. Con el fin de incrementar sus áreas de cultivo, muchos pobladores han intentado comprar o alquilar otras parcelas, pero no siempre ha sido posible porque la tierra tiene un precio alto y no hay muchos terrenos disponibles. La escasez de suelos agrícolas es evidente ya que solo un 9% de comunidades afirma que en su zona hay terrenos abandonados. De igual manera, en respuesta al bajo rendimiento agrícola, en más de la mitad de las comunidades (51%) los habitantes han incursionado en actividades productivas asociativas que generen ingresos adicionales como turismo en Nangulví y café orgánico y leche en La Magdalena y Chalguayacu. Aunque la agricultura no genera mucha rentabilidad, les permite cubrir una gran parte de su alimentación. Más del 80% de los habitantes de las comunidades produce alimentos para el autoconsumo y en algunos casos la mayor parte de sus cultivos no se comercializa porque está destinada a la alimentación familiar (Figura 43). Esta podría ser la razón de baja rentabilidad de la agricultura percibida por los comuneros.
3. Intag como sistema social-ecológico 145 Figura 43. Porcentaje de autoconsumo de la producción agrícola Fuente: Elaboración propia a partir de encuestas a pobladores de Intag En todas las comunidades existen algunas familias que se benefician de transferencias monetarias del Estado como el bono de desarrollo (38%), envíos de dinero de familiares en el país (6%) y en el exterior (2%). Sin embargo, la gran mayoría no tiene ayuda externa. La entrega del bono es una transferencia monetaria estatal no condicionada que se entrega a un hogar por su bajo nivel de recursos. Las familias que reciben esta ayuda están ubicadas en todo el territorio, no se identifican con una parroquia o comunidad. Esto confirma la similitud existente en condiciones de vida en toda la zona. Si bien la población es bastante homogénea en cuanto a características socio-económicas, podrían existir diferencias por variables geográficas del territorio o factores relacionados con el manejo de los sistemas de agua. Con el objetivo de identificar si existen diferentes tipos de comunidades en base a la gestión del recurso y localización territorial, y los atributos de capital social, se utilizó en primer lugar la metodología de clusters para obtener grupos heterogéneos y luego se aplicó un análisis de correspondencias múltiples que permitió determinar la asociación entre las dimensiones del capital social y los tipos de comunidad. 3.3.1 Grupos de comunidades en base al análisis cluster Para el análisis cluster de las 67 comunidades de la zona se aplicó una metodología de cluster jerárquico ya que previamente no había un número definido de grupos y la teoría (Marín, 2009) sugiere crear los grupos con todos los elementos iniciales. Se utiliza la distancia euclídea al cuadrado y el método de Ward, considerado como robusto cuando hay datos perdidos. Esto permite generar clusters más homogéneos (Ketchen & Shook, 1996). El análisis cluster con 67 comunidades de Intag identificó 3 grupos de comunidades diferenciadas en base a las características de los sistemas de agua y la organización comunitaria : xCluster A: cercanas al centro urbano xCluster B: grandes y distantes xCluster C: pequeñas esparcidas en el territorio. noproduce alimentos 16% menosdela quintaparte 16% entre20%y 50% 29% másdela mitad 39%
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 146 La siguiente tabla (Tabla 39) presenta la identificación de cada variable de los sistemas de agua con el cluster correspondiente. Tabla 39. Variables de los sistemas de agua según el cluster de mayor identificación Fuente: Elaboración propia a partir del análisis cluster Para la validación de grupos se consideró las variables estadísticamente significativas por medio de una Tabla Anova (Tabla 40) porque son más de 2 grupos y se incluyó otras con significancia mayor a 0,05 por considerarlas de importancia en la caracterización de los clusters. Pago al operador > $60 mes 1Media 61,16% 83,92% 91,50% 0,00% 3,06% 28,56% 44,20% 7,22% 85,93% 0,00% 95,24% 4,76% 33,33% 19,05% N 21 2121212121212121 21 21 21 2121 Desv. estándar 43,95% 32,48% 23,12% 0,00% 8,36% 37,92% 46,37% 17,12% 30,86% 0,00% 21,82% 21,82% 48,30% 40,24% 2 Media 47,88% 87,62% 7,83% 32,14% 47,66% 2,93% 30,68% 60,37% 90,84% 0,00% 78,26% 21,74% 4,35% 7,83% N 23 2323232323232323 23 23 23 2323 Desv.estándar 40,60% 28,90% 26,10% 46,25% 47,34% 8,05% 43,42% 43,94% 26,47% 0,00% 42,17% 42,17% 20,85% 26,10% 3 Media 54,19% 88,47% 71,21% 11,59% 7,84% 14,06% 32,61% 13,48% 71,30% 100,00% 0,00% 0,00% 34,78% 0,00% N 23 2323232323232323 23 23 23 2323 Desv.estándar 41,63% 23,97% 37,47% 31,15% 19,16% 25,00% 46,73% 30,16% 41,42% 0,00% 0,00% 0,00% 48,70% 0,00% Total Media 54,21% 86,75% 55,81% 15,01% 20,01% 14,78% 35,58% 27,61% 82,59% 34,33% 56,72% 8,96% 23,88% 8,66% N 67 6767676767676767 67 67 67 6767 Desv.estándar 41,74% 28,17% 46,34% 34,85% 36,06% 27,84% 45,20% 40,14% 34,14% 47,84% 49,92% 28,77% 42,96% 27,90% Ward Method Propiedad particular de la fuente Sistema de agua con operador Pago al operador < $30 al mes Pago al operador $30 - $60 mes Comunid ad con trabajo colectiv o 1 minga al año Sistemas de agua con más de 20 años 2 mingas al año Trabajo de prevenci ón de desastres < 20 familias por sistema de agua De 21 a 100 familias por sistema Más de 100 familias en sistemas de agua Sistemas de agua de menos de 20 años
3. Intag como sistema social-ecológico 147 Tabla 40. Tabla ANOVA de significancia de las variables Tabla de ANOVA Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Propiedad particular de la fuente Entre grupos (Combinado) 1934,98 2 967,49 0,548 0,581 Dentro de grupos 113046,09 64 1766,345 Total 114981,07 66 Sistema de agua con operador Entre grupos (Combinado) 253,291 2 126,645 0,156 0,856 Dentro de grupos 52113,356 64 814,271 Total 52366,647 66 Pago al operador <$30 por mes Entre grupos (Combinado) 85156,202 2 42578,101 48,168 0,000 Dentro de grupos 56572,717 64 883,949 Total 141728,92 66 Pago al operador $30 - $60 Entre grupos (Combinado) 11750,958 2 5875,479 5,496 0,006 Dentro de grupos 68418,984 64 1069,047 Total 80169,941 66 Pago al operador > $60 por mes Entre grupos (Combinado) 27018,795 2 13509,398 14,709 0,000 Dentro de grupos 58781,322 64 918,458 Total 85800,117 66 Comunidad con trabajo colectivo Entre grupos (Combinado) 7226,142 2 3613,071 5,262 0,008 Dentro de grupos 43940,519 64 686,571 Total 51166,661 66 1 minga al año Entre grupos (Combinado) 2317,44 2 1158,72 0,56 0,574 Dentro de grupos 132511,5 64 2070,492 Total 134828,94 66 2 mingas al año Entre grupos (Combinado) 38011,794 2 19005,897 17,798 0,000 Dentro de grupos 68341,991 64 1067,844 Total 106353,79 66 Prevención de desastres naturales Entre grupos (Combinado) 4727,078 2 2363,539 2,095 0,131 Dentro de grupos 72210,308 64 1128,286 Total 76937,386 66 < 20 familias por sistema de agua Entre grupos (Combinado) 59144,776 2 29572,388 20,594 0,000 Dentro de grupos 91900 64 1435,938 Total 151044,78 66 D e 21 a 100 familias por sistema de agua Entre grupos (Combinado) 115823,37 2 57911,684 76,177 0,000 Dentro de grupos 48654,244 64 760,223 Total 164477,61 66 M ás de 100 familias por sistema de agua Entre grupos (Combinado) 5972,621 2 2986,311 3,928 0,025 Dentro de grupos 48654,244 64 760,223 Total 54626,866 66 S istemas de agua de menos de 20 años Entre grupos (Combinado) 13385,248 2 6692,624 3,951 0,024 Dentro de grupos 108405,8 64 1693,841 Total 121791,05 66 Sistemas de agua con más de 20 años Entre grupos (Combinado) 4006,848 2 2003,424 2,707 0,074 Dentro de grupos 47372,257 64 740,192 Total 51379,104 66 Fuente: Elaboración propia a partir del análisis cluster Los 3 clusters obtenidos agrupan un número similar de comunidades (Tabla 41). En el cluster A están los 3 centros poblados de las parroquias más cercanas a la zona urbana del cantón: Apuela, Peñaherrera y Plaza Gutiérrez. En el cluster B están los centros poblados de
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 148 las otras 3 parroquias: García Moreno, Cuellaje y Vacas Galindo. El cluster C no incluye centros poblados. La siguiente tabla (Tabla 41) presenta las comunidades que pertenecen a cada cluster y las diferencias en cuanto a la organización comunitaria de los sistemas de agua. Tabla 41. Matriz de pertenencia de las comunidades a los clusters y características de los sistemas de agua No. Cluster A No. Cluster B No. Cluster C 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 Irubí Cristopamba Pucará Pueblo viejo San Antonio de Pucará Centro poblado - Apuela El rosal Junín La plata Llurimagua San Miguel de Chontal Santa Rosa de G.Moreno Nangulví bajo Villaflora Zagalapamba Centro poblado - Peñaherrera Azabí Azabí de Mortiñal Mortiñal Palo seco San Francisco de Palo seco Santa rosa de Plaza Gutiérrez Santa Rosa de La Florida Centro poblado - P.Gutiérrez Tollointag 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 Cazarpamba Chalguayacu bajo Chalguayacu alto Chontal Cielo verde Jesús del Gran Poder La Magdalena Río verde San José de la Magdalena Centro urbano - G.Moreno El cristal El rosario La loma Magdalena (Cuellaje) Nápoles Playa rica San Antonio San Joaquín Centro poblado - Cuellaje Centro poblado - V.Galindo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 La esperanza Guamirla La colonia La playa Puranquí Armenia Limones El paraíso (G.Moreno) San Roque Villa Dora Villa Dorita Barcelona Chinipamba Cuaraví Paraíso (Peñaherrera) Nangulví alto San Alberto Azabí de Talco (P.Gutiérrez) La delicia La rinconada Azabí de Talaco (V.Galindo) Balzapamba Características de cada cluster En este cluster están los centros poblados más cercanos a la zona urbana del cantón Cotacachi x Sistema de agua con más de 20 años x Tamaño mediano: hasta 100 familias en el sistema de agua x Pago al operador < $30 por mes x Hay más trabajo colectivo x 1 minga al año Este cluster agrupa a las comunidades más grandes y distantes de los centros poblados x Tamaño grande: más de 100 familias en los sistemas x Pago al operador desde $30 a $60 por mes en promedio. También registra pagos mayores a $60 x Tienen 2 mingas al año En este cluster las comunidades son más pequeñas y dispersas. No tiene centros poblados. x Sistemas de agua construidos hace menos de 5 años x Tamaño pequeño: hasta 20 familias x No evidencian mucho trabajo colectivo Fuente: Elaboración propia a partir del análisis cluster Las comunidades del cluster A son las más antiguas y sus sistemas de agua también han sido construidos hace más de 20 años. Están ubicadas cerca de las primeras parroquias que existieron en Intag. Posiblemente sean las de mayor contacto con la capital del cantón y las que concentran el área comercial de mayor actividad en la zona por el mercado de Apuela y el centro turístico de Nangulví. De igual manera, en este grupo están los espacios de mayor
3. Intag como sistema social-ecológico 149 conflicto minero actualmente en la zona: Junín y Llurimagua. Los resultados muestran que estas comunidades presentan una mayor organización social y sus sistemas de agua no superan las 100 familias integrantes. Tienen un promedio de 40 familias en sus JAP. Estas comunidades realizan al menos una minga (acción colectiva) al año y reconocen un pago al operador. En el cluster B están las comunidades ubicadas a mayor distancia de la zona urbana que el cluster A. Sus sistemas de agua tienen menor tiempo de creación que los del cluster A. Las comunidades evidencian mayor organización social con dos mingas al año y pagos al operador entre $30 y $60 mensuales e incluso cuantías mayores, posiblemente porque sus sistemas de agua están integrados por más de 100 familias en muchos casos. Las comunidades del cluster C agrupan a pocas familias en sus sistemas de agua, hasta 20 integrantes. Son sistemas de reciente creación, 5 años o menos. En este cluster las comunidades son pequeñas y están dispersas en toda la zona de Intag, a diferencia del cluster A y B que se localizan en un área en particular. No se evidencia trabajo colectivo, sin embargo, como todos los sistemas de agua se forman inicialmente por organización comunitaria, la población debió organizarse para construirlos. Al contar con pocas familias en sus sistemas de agua, posiblemente no pagan al operador porque no logran recaudar ingresos suficientes. Por estar dispersas, estas comunidades tienen menor contacto con la zona urbana del cantón y por ende con las autoridades municipales. Por otro lado, como son sistemas construidos recientemente, requieren menos apoyo del municipio para su mantenimiento. “Las comunidades hacen minga que dura entre una y cuatro semanas, depende del tamaño de la obra. En la vertiente hacen una obra de captación, ponen malla o desarenador, con cemento, no todas cloran. Al operador le pagan si son muchas familias”. (C04-SC) En base a los resultados del análisis cluster, se puede concluir que la acción colectiva que fomenta el trabajo comunitario presenta dificultades cuando la cooperación es entre pocas familias (cluster C) y existen mejores resultados con más integrantes (cluster A y B). Sin embargo, también fue posible determinar que el trabajo colectivo, aún con dificultades, es un elemento clave en el desarrollo de las zonas rurales ya que los habitantes logran la provisión del servicio de agua por su organización como red comunitaria. En Ecuador, las comunidades rurales siempre tuvieron la responsabilidad de su propio abastecimiento de agua de consumo, a diferencia del área urbana donde el Estado es quien cubre estas necesidades básicas.
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 150 CAPÍTULO 4: ¿QUÉ CAPITAL SOCIAL EXISTE EN INTAG? 4.1 ELEMENTOS DEL CAPITAL SOCIAL Intag como sistema social-ecológico cuenta con elementos de capital social basados en la las relaciones que los habitantes de las comunidades tienen entre sí y con actores externos. El presente capítulo pretende identificar los factores que crean y los que fortalecen el capital social en esta zona, analizando las características comunitarias y la forma en que los habitantes se relacionan para lograr objetivos comunes. En el área rural los habitantes se organizan muchas veces de forma autónoma, sin la intervención del gobierno local o central, para la provisión de servicios públicos como el abastecimiento de agua y saneamiento. En Intag, las comunidades han logrado emprender acciones de beneficio común basadas en la confianza existente entre los miembros y hacia sus líderes locales (Coleman, 1988; Putnam, 1993). Su actuación se rige por normas previamente establecidas y aprobadas en asamblea comunitaria. Según Putnam (1995), la acción colectiva es posible cuando en una comunidad existe un stock importante de capital social. Elementos como relaciones sociales, confianza y reciprocidad, transparencia en la información, participación, y existencia de normas socialmente asumidas, entre otros, han sido señalados por varios autores (Coleman, 1988; Granovetter, 2000; Putnam, 1993; Woolcock & Narayan, 2000) como indicadores del stock de capital social. Para analizar las dimensiones que integran el capital social, se construyó una tabla (Tabla 42) con variables dentro de cada dimensión que corresponden a los elementos antes mencionados en la organización comunitaria en Intag.
9. Anexos 251 Sus vecinos no agricultores 11 44 354 Los turistas dentro de la parroquia 13 106 290 Su organización de productores 15 162 228 El municipio de Cotacachi 34 167 207 Representantes del Estado 37 215 154 ONGs 30 269 107 Empresas 45 251 108 TOTAL 193 1258 1805 De manera general, ¿cómo calificaría Ud. la calidad de vida de su parroquia? Frecuencia Porcentaje (%) Poco agradable 97 24 Agradable 311 76 TOTAL 408 100 3.6. Piensa que ese espacio de vida sería mejor si Ud. se cambiara de: Si No Parroquia 69 339 Cantón 47 358 3.10. ¿Aparte de su organización agrícola o pecuaria, participa Ud. en otras organizaciones en su parroquia? Frecuencia Porcentaje (%) Sí 395 97 No 10 3 TOTAL 405 100 3.11. Indique si Ud. está de acuerdo o desacuerdo con cada una de las siguientes afirmaciones: Acuerdo Desacuerdo No opina Mi comunidad es rica en biodiversidad 387 19 3 La agricultura en mi comunidad es muy productiva 376 32 1 Mi parroquia tiene una vida social muy activa 314 91 Mi parroquia tiene poder político en el cantón 257 107 41 A pesar de las influencias externas, mi parroquia mantiene su identidad 339 55 11 La actividad que define a mi parroquia es la agricultura 358 43 8 La política del gobierno ha favorecido la agricultura 178 201 27 La política del gobierno ha favorecido la unión de mi parroquia 173 212 24 Si hay paz y seguridad Zona no segura
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 252 En mi parroquia hay paz social 331 73 4. Seguridad alimentaria e hídrica 4.2. Indique si en los últimos 5 años ha recibido ayuda de terceros para su alimentación y la de su familia: Del gobierno (bono) De familiares dentro del país De familiares fuera del país De otros No recibe Sí 159 25 6 0 71 No 249 383 402 408 337 TOTAL 408 408 408 408 408 4.3. Indique la fuente de agua para el consumo de su familia: Frecuencia Porcentaje (%) Grifo dentro de la casa 342 83,7 Grifo público 9 2,2 Fuente natural 55 13,4 Otro 3 0,7 TOTAL 409 100,0 4.4. En el último año, ¿la tarifa que tuvo que pagar por el agua de consumo ha sido muy alta? Frecuencia Porcentaje (%) Sí 30 7,3 No 379 92,7 TOTAL 409 100,0 4.7. ¿Practica usted agricultura orgánica? Frecuencia Porcentaje (%) Sí 257 62,8 No 152 37,2 TOTAL 409 100,0 4.10. Indique si Ud. está de acuerdo o desacuerdo con cada una de las siguientes afirmaciones: Acuerdo Desacuerdo No opina Hasta ahora mi familia ha tenido suficiente agua para consumo 380 29 Hasta ahora mi finca ha tenido suficiente agua para la agricultura 254 127 26 Antes había más agua en mi comunidad 275 121 12 En mi comunidad tenemos acciones de prevención frente a 108 297
9. Anexos 253 sequías, inundaciones y deslizamientos La minería trae riesgos para el agua en mi comunidad 261 121 27 El cambio climático amenaza la existencia y sostenibilidad de mi comunidad 310 81 15 Encuesta a nivel de Juntas de Agua del Cantón de Cotacachi, Imbabura, Ecuador (Convenio UTN – Municipio de Cotacachi) 1. Organización y gestión del agua 2.1. ¿Qué tipo de servicio de agua tiene su comunidad? Frecuencia Porcentaje (%) Servicio municipal de agua tratada 0 0 Servicio administrado por la comunidad 409 100 Otro 0 0 TOTAL 409 100 2.2. ¿Cuándo fue instalado el sistema de agua para consumo en su comunidad? Año Frecuencia Porcentaje (%) Hace 5 años o menos 23 5,6 Entre 6 -10 años 257 62,8 Entre 11 y 20 años 90 22,0 Más de 20 años 39 9,6 TOTAL 409 100 2.4. ¿Cómo se financió la construcción del sistema de agua? Frecuencia Porcentaje (%) Solo aporte comunitario (mingas, contribuciones) 98 23,9 Aporte de la parroquia 0 0 Aporte del municipio y comunidades 311 76,1 Aporte del gobierno 0 0 Aporte de ONG 0 0 Otros 0 0 TOTAL 409 100,0 2.5. ¿Quién tiene la propiedad del terreno donde se encuentra la fuente de agua? Frecuencia Porcentaje (%) Los miembros de la Junta 0 0 La comunidad 192 46,9 Un propietario particular 217 53,1 La parroquia 0 0 El municipio 0 0 El gobierno 0 0 Otro 0 0
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 254 No sabe 0 0 TOTAL 409 100,0 2.6. ¿Tiene la fuente de agua un bosque protector? Frecuencia Porcentaje (%) Sí 230 56,2 No 179 43,8 TOTAL 409 100,0 2.10. ¿A cuántos usuarios cubría el sistema de agua a la fecha de su instalación? Número de familias Frecuencia Porcentaje (%) Hasta 10 familias 37 9,0 De 11 a 20 familias 90 22,0 De 20 a 40 familias 63 15,4 Más de 40 familias 219 53,6 TOTAL 409 100,0 2.11. ¿A cuántos usuarios cubre el sistema de agua en la actualidad? Número de familias Frecuencia Porcentaje (%) Hasta 10 familias 50 12,2 De 11 a 20 familias 30 7,3 De 20 a 40 familias 119 29,0 Más de 40 familias 210 51,5 TOTAL 409 100,0 2.14. ¿Cuánto pagan las familias por el servicio de agua al mes? US$ por m3 Frecuencia Porcentaje (%) Hasta $1,00 30 7,3 De $1,01 a $2,00 267 65,3 De $2,01 a $3,00 112 27,4 TOTAL 409 100,0 2.22. ¿Cuánto gana el operador/técnico al mes? $ Frecuencia Porcentaje (%) $ 0,00 45 11,0 $30,00 o menos 182 44,5 De $31,00 a $60,00 69 16,8 Más de $60,00 113 27,7 TOTAL 409 100,0 2.15. ¿Cuánto se pagaba por el servicio de agua al mes cuando el sistema empezó a funcionar? US$ por m3 Frecuencia Porcentaje (%) No había tarifa 22 5,3 Hasta $1,00 168 41,1 De $1,01 a $2,00 188 45,9 De $2,01 a $3,00 31 7,4 TOTAL 409 100,0 2.18. ¿Cómo se modificó el sistema para atender a un mayor número de familias u otros usuarios? Frecuencia Porcentaje (%) Sin cambios 58 14,2 Se redujo la cantidad de agua asignada a cada familia 0 0 Se amplió la infraestructura 283 69,1 Se incrementó la tarifa 16 3.9 Otra fuente 52 12,8 TOTAL 409 100,0
9. Anexos 255 2.27. ¿Qué tipo de servicio de saneamiento tiene su comunidad? Frecuencia Porcentaje (%) Red de desagüe 67 16,3 Pozo séptico en cada casa 342 83,7 No tiene 0 0 TOTAL 409 100,0 2.28. ¿A dónde derivan las aguas servidas del sistema de saneamiento? Frecuencia Porcentaje (%) Al río 67 16,3 A la quebrada 0 0 Al pozo 342 83,7 TOTAL 409 100,0 2.29. ¿Conocen ud. y los miembros de su Junta la ley de Aguas y las ordenanzas en torno al uso del agua? Frecuencia Porcentaje (%) Sí 148 36 No 261 64 TOTAL 409 100 3.1 Indique si en los últimos 5 años su sistema de agua ha sufrido desastres naturales Frecuencia Porcentaje (%) Sí 368 89,9 No 41 10,1 TOTAL 409 100,0
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 256 ANEXO 2. FORMATO DE LAS ENCUESTAS DE INVESTIGACIÓN
9. Anexos 257
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 258
9. Anexos 259
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 260
9. Anexos 267 ܵଵ ൌͲǤͻͺ ܵଵ ൌͲǤͻͶ Resultados de varianza de Capital ambiental: Statistics Total Capital Ambiental Varianza 1 Varianza 2 Varianza 3 Varianza 4 Std. Deviation 1,09715 1,11884 1,07347 1,09156 1,09070 Variance 1,204 1,252 1,152 1,192 1,190 Indicador de sensibilidad de varianzas no condicionales ܵଵ ൌͳǤͲ͵ ܵଵ ൌͲǤͻͷ ܵଵ ൌͲǤͻͻ ܵଵ ൌͲǤͻͺ
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 268 ANEXO 4. CODIFICACIÓN DE ENTREVISTAS A INFORMANTES CUALIFICADOS No. Código T (técnico) D (dirigente comunitario) C (consultor) Cargo actual / anterior Institución Fecha de la entrevista 1 T01-PL Responsable de riego GAD Imbabura Gobierno Provincial de Imbabura 11 de marzo de 2015 2 T02-FO Funcionario del INERHI Jubilado INERHI - Jubilado 16 de marzo de 2015 3 T03-VV Funcionario del INERHI y Subsecretaría de Riego y Drenaje Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAGAP) 27 de marzo de 2015 4 T04-GP Director provincial MIDUVI Jefe provincial IEOS Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (MIDUVI) 28 de marzo de 2015 5 D01-RC Dirigente comunitaria Federación de Indígenas de Imbabura 29 de marzo de 2015 6 T05-JM Funcionario del INERHI INERHI - Jubilado 11 de mayo de 2015 7 D02-RM Dirigente comunitaria en Otavalo Proyecto SISARINA 13 de mayo de 2015 8 D03-SG Presidente Red de Organizaciones de Juntas de Agua Potable (ROSCGAE) 14 de mayo de 2015 9 C01-DP Consultor de CAMAREN Consultor privado - asambleista 15 de mayo de 2015 10 C02-FA Consultor privado 4 de agosto de 2015 11 T06-JG Ex funcionario del MIDUVI Funcionario SENAGUA 6 de agosto de 2015 12 C03-RV Presidente de la Junta de Aguas de la parroquia Tocagón en Latacunga Consultor privado - asambleista 6 de agosto de 2015 13 T07-RV Director de Estudios y proyectos de Riego y Drenaje Funcionario SENAGUA 1ero de septiembre de 2015 14 T08-CT Analista jurídico Ex funcionario del INERHI Funcionario SENAGUA 1ero de septiembre de 2015 15 T09-AV Director de Estudios y Proyectos Funcionario SENAGUA 1ero de septiembre de 2015 16 T10-FS Ex funcionario de INERHI, CNRH, Senagua Funcionario SENAGUA - jubilado 1ero de septiembre de 2015 17 C04-SC Consultora privada Ex-funcionaria Senagua 20 de abril de 2019 18 T11-JB Jefe de Agua Potable y Alcantarillado Funcionario GAD Cotacachi 12 de julio de 2018 19 C05-EL Consultora Privada Gobierno Municipal de Cotacachi 14 de julio de 2018 20 D04-DL Habitante de la zona que es una referencia por su trabajo de motivación entre los pobladores Particular Creó la Corporación Talleres del Gran Valle 21 D05-SA Presidente JAP Cazarpamba - Apuela 22 D06-IA Dirigente comunitaria Coordinadora de ROSCGAE - Imbabura
9. Anexos 269 ANEXO 5. CUADRO DE ASIGNACIÓN DE PONDERACIONES Capital Dimensión Ponder ación de la Dimens ión Variable Ponder ación de la Variabl e Indicador Opciones de respuesta Ponderación del Indicador Máximo Puntaje V ariable Social Grupos y redes 1 Lazos fuertes y débiles (relacione s sociales) 9 Tiene familia cercana Si 1 17 No 0 Relaciones con vecinos agricultores Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Relaciones con vecinos no agricultores Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Relaciones con turistas Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Relaciones con org anización de productores Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Relaciones con el municipio Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Relaciones con el Estado Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Relaciones con ONGs Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Relaciones con empresas Pésima 0 Mala 0 Indiferente 1 Buena 2 Excelente 2 Confianza y solidarida d 1 Confianza en la gestión del agua 5 Las Juntas de Agua han sido eficientes Completo desacuerdo 0 9 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 270 El municipio trabaja por mejorar el acceso al agua Completo desacuerdo 0 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0 El gobierno trabaja por mejorar el acceso al agua Completo desacuerdo 0 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0 Se percibe un riesgo de escasez Completo desacuerdo 2 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 0 No sabe / no opina 0 Prefiere administración del agua a cargo de otras organizaciones Si 0 No 1 Informaci ón y comunicac ión 1 Informació n del manejo del agua 1 Conocimiento de la Ley y ordenanzas de agua Si 1 1 No 0 Acción colectiva y cooperaci ón 2 Cooperaci ón 1 Participación en otras organ izacione s Si 1 1 No 0 Acción colectiva 7 En mi comunidad tenemos acciones de prevención frente a sequías, inundaciones, deslizamientos Completo desacuerdo 0 11 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0 Financiamiento de la construcción del sistema de agua Aporte de municipios y comunidades 3 Aporte de comunidades y ONGs 2 Solo aporte comunitario 1 Propiedad comunitaria 1
9. Anexos 271 Propiedad del terreno de la fuente de agua Propiedad particular 0 Operador técnico del sistema Si 1 No 0 Trabajo colectivo para mantenimiento del sistema Si 1 No 0 Número de mingas al año 0 … Y = X/3 2 Acciones comunitarias ante desastres naturales Minga 1 No está organizada 0 Cohesión social e inclusión 3 Cohesión social 3 Calidad de vida en la parroquia Muy poco o nada agradable 0 6 Un poco agradable 1 Agradable 2 Muy agradable 2 Comunidades con vida social activa Completo desacuerdo 0 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0 Mi parroquia mantiene su identidad Completo desacuerdo 0 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0 Sociabilida d 3 Mejor vida con cambio de Parroquia Si 0 3 No 1 Mejor vida con cambio de Cantón Si 0 No 1 Actividades solo en Parroquia Si 0 No 1 Conflicto 5 Paz y seguridad en la zona Completo desacuerdo 0 7 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 272 Mi comunidad tiene o ha tenido conflicto por el agua Completo desacuerdo 2 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 0 No sabe / no opina 0 Conflicto con el propietario del terreno de la fuente Si 0 No 1 ¿Con quién hay conflicto por el agua? Comunidad 0 Junta 0 No hay conflicto 1 Instancia de solución Junta 1 Municipio 1 Ninguna 0 Empodera miento y acción colectiva 2 Empodera miento 8 Identidad del lugar de vida Su comunidad 3 12 Su parroquia 2 Intag 2 Zona Manduri acus 2 Cantón Cotacachi 1 Otro 0 Medida de identificación 0 0 … Y = X/10 1 1 Satisfacción productiva en finca Totalmente insatisfecho 0 Poco satisfecho 1 Suficienteme nte satisfecho 2 Muy satisfecho 2 Satisfacción productiva fuera de finca Totalmente insatisfecho 2 Poco satisfecho 1 Suficienteme nte satisfecho 1 Muy satisfecho 0 No tiene otra actividad Calificativo de la comunidad Es como cualquier otra 0 Es única/excepc ional 1 Otro calificativo 0.5
9. Anexos 273 Calificativo de la parroquia Es como cualquier otra 0 Es única/excepc ional 1 Otro calificativo 0.5 Calificativo de la Intag Es como cualquier otra 0 Es única/excepc ional 1 Otro calificativo 0.5 Calificativo del Cantón Es como cualquier otra 0 Es única/excepc ional 1 Otro calificativo 0.5 Acción política 3 Mi parroquia tiene poder político en el cantón Completo desacuerdo 2 6 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 0 No sabe / no opina 0 La política del gobierno favorece la unión Completo desacuerdo 2 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 0 No sabe / no opina 0 Elecciones de la directiva de la Junta Elecciones cada año 1 Elecciones cada 2 años 2 Econó mico Fuente de ingresos del hogar 2 Empleo tiempo completo 1 Agricultura principal actividad Si 1 1 No 0 Empleo tiempo parcial 2 Otras actividades en finca Artesanía 1 5 Comercio 2 Servicios 2 No tiene otra actividad 0 Otras actividades fuera de finca Artesanía 1 Comercio 2 Servicios 2 Empleo no agropecuario 3
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 274 No tiene otra actividad 0 Dependen cia de fondos o ayuda externas 1 Ayuda externa a los ingresos familiares 5 Ayuda del bono Si 1 5 No 0 Ayuda de familiares en el país Si 1 No 0 Ayuda de familiares en el exterior Si 1 No 0 Ayuda de otros Si 1 No 0 No recibe ayuda Si 0 No 1 Diversifica ción de ingresos 2 Valoración de la actividad productiva 4 La agricultura en mi comunidad es muy productiva Completo desacuerdo 1 12 Poco desacuerdo 2 Un poco de acuerdo 3 Totalmente de acuerdo 4 No sabe / no opina 0 Porcentaje de autoconsumo Menos del 20% 1 Entre 20 - 50% 2 Más del 50% 3 No produce alimentos 0 Cónyuge actividad en finca Artesanía 1 Comercio 2 Servicios 2 Agropecuaria s 2 No tiene otra actividad 0 Cónyuge actividad fuera de finca Artesanía 1 Comercio 2 Agropecuaria s 2 No Agropecuaria s 3 No tiene otra actividad 0 Desarrollo de nuevas fuentes de ingresos 3 Compra o alquiler de parcelas Si 0 3 No 1 Motivos de no compra o alquiler de parcelas La tierra es cara 0 No hay tierras con agua 1 No hay tierras para comprar/alq uilar 1 Rentabilidad de otras actividades Si 0 No 1
9. Anexos 275 No realiza otra actividad fuera de la agropecuaria 1 Desarrollo económic o en el tiempo 2 Perspectiv a económica en el tiempo 4 Fecha de inicio de la finca 2 9 Y = 2/(1944 - 2015) * X – 2*2015/(1944 - 2015) 0 Heredó la finca? Si 1 No 2 No es su finca 0 Rentabilidad agropecuaria Rentable 2 Ni pérdida ni ganancia 1 No es rentable 0 Continuación de la finca por un familia cercano Definitivame nte no 0 Probablemen te no 1 Probablemen te si 2 Definitivame nte si 3 Principales amenazas a la estabilida d económica 1 Parcelas que pasan a ser bosque o tierras erizadas Si 0 1 No 1 Caracterís ticas de la actividad generador a de ingresos 1 Tamaño de la finca 2 Tamaño de la finca 0 4 Y = 2/300 * X 2 Agua suficiente para agricultura Completo desacuerdo 0 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0 Capital económic o del agua 2 Abastecimi ento de agua y saneamien to 5 Tipo de servicio de agua en comunidad Servicio comunitario 1 7 Otro 0 Tipo de saneamiento Pozo séptico 0 Red de desagüe 1 Fuente de agua de consumo Grifo dentro de casa 2 Grifo público 1 Fuente natural 0 Otro 0 Tarifa de agua muy alta Si 1 No 0
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 276 Agua suficiente para consumo en su familia Completo desacuerdo 0 Poco desacuerdo 1 Un poco de acuerdo 1 Totalmente de acuerdo 2 No sabe / no opina 0 Desarrollo de la provisión de agua en el tiempo 9 Año de instalación del sistema de agua para consumo 2 14 Y = 2/(1975 - 2018) * X – 2*2018/(1975 - 2018) 0 Año de creación de la Junta 2 Y = 2/(1975 - 2018) * X – 2*2018/(1975 - 2018) 0 A cuántas familias cubría el sistema cuando se inició? A cuántas familias cubre ahora? Variación relativa Familias cobertura (Final - Inicio) / Inicio 0 0 Y = 2/ (max.Var.Relativ. – min.Var.Relativ) * ( X - min.Var.Relativ) 2 2 A más del consumo otras actividades con agua Si 1 No 0 Tarifa al inicio del sistema 0 Y = X / 3 1 m3 al inicio del sistema Tarifa mensual por familia 0 Y = X/2 - 1/2 1 m3 en la actualidad 0 Y = 1/10 * X - 1 2 Cómo se modificó el sistema para más familias? Ampliación de infraestructu ra 2 Incremento de tarifas 0 Fuente natural 1 Otro 0 Natural Acceso al recurso natural (agua) 1 Acceso equitativo 2 ¿Hay familias que no tienen acceso al agua? Si 0 4 No 1 ¿Cómo cubren su demanda de agua? Fuente propia 3
9. Anexos 283
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 284 Capital social
9. Anexos 285
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 286
9. Anexos 287
WILMA MATILDE GUERRERO VILLEGAS 288 ANEXO 7. TABLA ANOVA DE DIFERENCIAS SIGNIFICATIVAS ENTRE CLUSTERS Tabla ANOVA Sum of Squares df Mean Square F Sig. Fuente de ingresos del hogar * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 14,783 2 7,392 ,804 ,448 Within Groups 3732,703 406 9,194 Total 3747,486 408 Dependencia de fondos o ayuda externas * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 6,047 2 3,023 1,190 ,305 Within Groups 1031,144 406 2,540 Total 1037,191 408 Diversificación de ingresos * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 10,271 2 5,136 1,948 ,144 Within Groups 1070,605 406 2,637 Total 1080,876 408 Desarrollo económico en el tiempo * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 3,574 2 1,787 ,717 ,489 Within Groups 1011,616 406 2,492 Total 1015,191 408 Características de la actividad generadora de ingresos * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 1,628 2 ,814 ,191 ,826 Within Groups 1705,721 400 4,264 Total 1707,350 402 Capital económico del agua * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 17,417 2 8,708 10,485 ,000 Within Groups 337,199 406 ,831 Total 354,616 408 Acceso al recurso natural (agua) * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 3,030 2 1,515 ,730 ,482 Within Groups 842,569 406 2,075 Total 845,599 408 Limitaciones del recurso * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 20,823 2 10,412 2,134 ,120 Within Groups 1980,742 406 4,879 Total 2001,565 408 Manejo sustentable del recurso * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 27,228 2 13,614 3,392 ,035 Within Groups 1629,389 406 4,013 Total 1656,617 408 Grupos y redes * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 9,441 2 4,720 1,712 ,182 Within Groups 1119,117 406 2,756 Total 1128,557 408 Between Groups (Combined) 20,555 2 10,277 1,940 ,145
9. Anexos 289 Confianza y solidaridad * Cluster (comunidad) Within Groups 2150,588 406 5,297 Total 2171,143 408 Información y comunicación * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 30,977 2 15,488 ,645 ,525 Within Groups 9752,397 406 24,021 Total 9783,374 408 Acción colectiva y cooperación * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 6,517 2 3,259 1,584 ,206 Within Groups 835,279 406 2,057 Total 841,796 408 Cohesión social e inclusión * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) 5,386 2 2,693 1,555 ,212 Within Groups 703,245 406 1,732 Total 708,631 408 Empoderamiento y acción política * Cluster (comunidad) Between Groups (Combined) ,632 2 ,316 ,233 ,792 Within Groups 549,357 406 1,353 Total 549,988 408