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Boletín oficial del Centro Gallego, n. 151 (1916)

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CENTRO GALLEGO CA.SA S ocial : A venida Gral . M itre 78 c 2 P ublicación mensual D irector : H. C hantrero ESI-. CUIJES VESISTOEI PRESIDENTE HONORARIO D. aj M tonio paredes rey COMISION DIRECTIVA P kksiuente : Don .José M. Revoredo V ice : » Lino Pérez S ecretario : » Higinio Chantrero P ro : » R. Almanzor Paredes Tesorero : » Guillermo Areán P ho : » Manuel Ferro B ibliotecario Don Joaquín E. Blanco V ocales : » Feliciano M. Culler » Joaquín Estrach • » Pedro García Villaverde » Basilio Lalín » J osé Rosna $ SUPLENTES (¡) <■/ D. Manuel Fuentes Conde, D. Daniel Ro- <■> 1 <■; (■ driguez, D. Antonio Coto, D. José Cam1 : pos, D. Marcelino Lalín y D. Cesáreo Gil. w JURADO <■) ■i D. Isidro Moren, D. Francisco Sutelo, <:> '.[j D. Feliciano de Haz ligarte, D. Alfredo Najurieta y D. Bernardino Prieto. I SUPLENTES | D. Manuel González Garrido, D. Francisco <$ Fariña, D. Silvio M. Peri. COMISION RE VIS ADOR A DE CUENTAS D. José B Blanco, D. Tomás Pórtela, D. Manuel Aiión, D. León Ribot, D. Amaro Giura SUPLENTES D. Rotilio Moreira, D. Manuel Pérez Martínez, D. Carlos Peluífo 2 B oletín O ficial del (J entro O allego Gasa Matriz; 445, CANGALLO - Buenos Aires SUCITIIS.II.KS: En la Capital En Avellaneda Calle Rivadavia 7025 San Juan 3101 Corrientes 3220 Entre R íos 200 Montes de Oca 1702 Rivadavia 3860 Mitre esqChacabuco Capital realizado y Fondo de reserva $ m/n. 17 521.188.55 ABONI l por oepositos En cuenta corriente ...................................................... $ m/n. A plazo fijo do GO días ........................................... » » 00 )» )J >5 )) ' yvy )) .............................................. n n n i > 1^0 j> ....................................................... U/ '0 » » » » 1 3 4 5 » A mayor plazo convencional ií ’ n ch jii de Ahorros después de 60 días, desde $ 10 c|l hasta 20.000 COBRA Por adelantos en cuenta corriente, «.) 0 I Por descuentos ...............................................................................(Convencional miCTÚA TODA CLASE DE OPERACIONES BANCA RIAS t Í Vende giros y expido cartas de crédito sobre todos los puntos de España, | $ Francia. Italia Inglaterra y demás ciudades de Europa. Se encarga de la compra y venta de títulos, cobranza de cupones, diviI J deudos y Administración de Propiedades. I^ iiín Poniiró GERENTE B oletín O ficial del Centro G allego S horrorosa catástrofe El “ Príncipe de Asturias ” á pique Como si la pavorosa tragedia de la gue  rra no fuese suficiente para llenar de an  gustia y desolación al mundo, el aciago destino quiso escribir una nueva página de luto en la ya voluminosa y fatídica historia de las grandes catástrofes marí  timas, dejando en el corazón las huellas hondas imborrables que causan los due  los más intensos. Tocóle esta vez a nuestra patria sopor  tar, en toda su horrenda inmensidad, el naufragio de uno de los más espléndidos f modernos vapores con que nuestra flo  ta mercante contabja y en el que cientos de compatriotas encontraron la muerte cuan  do llenos de energías y esperanza se diri  gían hacia estas playas. El «Príncipe de Asturias», hermosa nave perteneciente a la casa Pinillos, Izquierdo y Compañía de Cádiz, hundióse en el Atlántico, frente las costas brasileras, el día cinco del corriente, tan rápidamente ([iicni aún tiempo .hubo para el salvamento del numeroso pasaje, que en su mayoría halló la tumba en el fondo del mar em  bravecido, lejos de la madre patria que hoy llora la muerte de tantos hijos. Desgracia es esta que por su magnitud conmueve igualmente el corazón de pro  pios y extraños, confundiéndonos a tocios las lágrimas de un mismo duelo. i l námonos para ayudar a los po  cos náufragos que lograron salvarse en la catástrofe y que perdieron cuanto po  seían, mientras elevamos al cielo nuestras preces por los que duermen el eterno sue  ño. : ----- )«»( ----- SOLIDARIDAD Y UNION De todos los tópicos que afectan a la colectividad y que, dada su vital impor  tancia para el progreso de la misma, meIe oen ser tratados con el mayor interés per los que anhelan aportar su conCUr so al bien común, destácase, con exclusivos y bien definidos caracteres, el de la íntima Unión y Solidaridad que rei  nar debe entre los que componemos la gran familia gallega, para que, de esta suerte, el esfuerzo individual, clqntro de la imprescindible unidad de acción, dé fru  tos beneficiosos, tan necesarios (hoy más que nunca) para todos y cada uno. El tema ha sido' tratado* bajo diferen  tes aspectos, si bien subordinados a un solo objeto. Se ha proclamado la nece  sidad de la Solidaridad y la Unión como elementos primordiales e imprescindibles para lograr el mejor fin ; pero nula o muy débil ha sido la prédica en cuantot a señalarlos medios de obtenerlas y en qué forma han de practicarse. En el ánimo de todos, aun de los más obtusos, está la necesidad de la Unión entre todos los elementos de una colec  tividad para conseguir los mayores be  neficios. A nadie escapará que las aso  ciaciones tanto más importantes serán en su organización como en la forma de rea  lizar sus fines, cuanto el espíritu de Unión y Solidaridad más arraigado esté entre sus miembros. Pero no basta que nos unamos simplemente, que nos agrupemos bajo una misma bandera por el solo he  cho de pertenecer a una determinada pa  tria, sin que otro* ideal y otro interés nos guíe ; sin que esto sea demostrar un ego  ísmo que, por otra parte, no cabe dentro; de esa esencial y verdadera Unión que predicamos. No, al contrario. v La Unión y Solidaridad colectivas, tie  nen finalidades más nobles. Pero esta mis  ma alteza de miras no excluye, no puede excluir, el bien individual, qu¡e es una consecuencia lógica del esfuerzo y la ayu  da comunes ; actos que se basan en una cierta y (eficaz comprensión del patriotis  mo. ! La Solidaridad y Unión implican una acción intensa,, una labor continua, en pró del interés social. Muchas veces el sacrificio individual se impone en aras del bien colectivo. Pero, 'entonces, este debilitamiento de nuestras comodidades, este mayor esfuerzo que se pide a nuestra voluntad, trabajo e in  teligencia, o, quizás, a nuestra economía, adquiere carácter transitorio, desde el mo  mento en que es un medio para alcanzar un fin que nos beneficia. De allí que, a nuestro concepto, estos 4 B oletín O ficial del O entro ( xallegg I ' ................. 1 pJÍ t i Sí I ®lí S Si 51 § § 51 s Si Sí I i Sí Sí S í S' a Si ? a> Si S í JOAQUÍN E. BLANCO ESCP» PUBLICO OFICINAS Avenida Mitre 284 Suipacha 137 AVELLANEDA BUENOS AIRES PARTICULAR AVALA 748 — avellaneda I i! Los distinguidos consocios D. Joaquín E. Blanco, Escribano público, y D. Feliciano M. Culler, Agente Judicial, ofrecen gratuitamente toda f clase de consultas sobre asuntos judiciales, admi-. nistrativos, locales, provinciales ó nacionales, con- | tratos, jestiones ante los establecimientos de crédito í etc. etc. a los señores asociados con la sola presenJ tación del último recibo. Ofrecen también grandes ventajas á los aso  ciados que deseen utilizar sus servicios. B oletín O ficial del C entro G allego 5 sacrificios, no puedan conceptuarse abso  lutamente como una virtud. A parte de constituir un deber moral, llevan en sí el deseo de conseguir para nosotros un futuro provechoso ; fin que, como antes decíamos, se hermana, mejor dicho, es complemento de esa misma idea patriótica que, lejos del terruño, ha de primar entre nuestros mejores sentimien  tos. Xo basta, pues, hacernos miembros ele una asociación si a, ella no hemos de apor  tar más que nuestro nombre, militando en sus filas como figura meramente deco  rativa. No; jamás llevaremos a la prácti  ca el axioma «la Unión hace la fuerza» si creemos cumplir nuestros deberes con el simple hecho de ser uno de tantos socios que periódicamente contribuyen con la cuota. La verdadera Solidaridad, consecuencia inmediata de una ejemplar Unión, es algo más grande y que requiere el máximo de nuestra actividad bajo las múltiples fases en que podemos ejercitarla. Hay que colaborar en la obra común, sin desmayar un instante y exigiendo a nuestras fuerzas el mayor rendimiento. En la vida social, aquellos actos que pa  rece tienen una muy relativa e insigni  ficante valía revisten una importancia muy grande. 1 < Aun los más pequeños refuerzan la ur  dimbre de las instituciones y ayudan a su estabilidad y progreso. Todo lo que aisladamente y sin orientación se hicilere fuera baladí. Una vez que hay una brújula que guía nuestros pasos hacia un ideal determina  do, cuanto obremos bajo su influjo será de manifiesta utilidad para arribar al puer  to codiciado. La colectividad gallega de Avellaneda, felizmente, tiempo ha que, dándose cuen  ta cabal de cómo ha de practicarse la Solidaridad, se unió fraternalmente y llena de patriotismo y de fe en sus des  tinos, hace diez y seis años echó en el surco la semilla que hoy muestra, como uno de sus m|ás esplendorosos frutos, ex  ponente ele pujanza, y de cultura, nues  tro Palacio Social, donde las Ciencias y fas Artes tendrán un regio templo. H. CHANTRERO. GALICIA PECUARIA UN BALANCE DE INTERES GENERAL Las principales producciones de nuestra ganadería (Conclusión) Las Diputaciones provinciales de Lugo y la Coruña, se han dado cuenta de es  ta beneficiosa acción de los concursos, y han consignado en sus presupuestos cantidades respetables para generalizar su celebración. Sería de desear que secun  dasen dichos acuerdos las restantes Dipu  taciones, y que estabileciesen un plan co  mún para realizar una obra mancomunada. El ministro de Fomento consignó en sus presupuestos 10.000 pesetas para sub  vencionar todos los • concursos que se ce  lebren en España. Con partidla: tan in  significante no hay posibilidad de iniciar obra tan trascendental para la nación, co-» mo fes la mejora de su ganadería. Es necesario invertir un millón de pesetas anualmente, y así esperamos lo gestiona  rán los representantes en Cortes que co  nocen a fondo los beneficios que los con  cursos de ganados reportan a la riqueza nacional. AVES. Constituyen una producción anexa de la casa del labrador gallego, que no ha sufrido acción beneficiosa de nadie. Se crían con los desperdicios sobrantes del hogar y con el pasto que se proporcio  nan en su/5 correríás por el campo. Las granjeras, apenas prestan atención algu  na a la cría de aves de corral, como no sea para recoger los huevos que ponen y 'llevar las aves a la feria a vender, cuando precisan numerario. Se desconocen en Galicia las escuelas de avicultura, los concursos de postura, de cebo, de razas selectas, etc. Y sin embargo, tan sólo por ferroca  rril, desde Galicia han sido enviados a Barcelona y Madrid 900.000 kilos de aves vivas, que representan una exportación de 1.620.000 pesetas. Este solo dato prueba que la indus  tria pecuaria regional tiene un filón más que explotar, y que, indudablemente, re- (j B oletín O ficial del C entro O allego m | Fábrica á vapor de Velas de Estearina ------------------ IDE ------------------ JOSK MORANDO hijo y Uno. M E E E E E E E E E E E E m E E E Marcas Registradas: “ El Cóndor ” , “ Media Luna ” y “ Morando ” --------- Oleo Margarina Jabón "Morando ” : : Grasa y Aceite para Máquinas : : ESCRITORIO GEMERAL EN BUENOS AIRES - o-A.nNroAiL. 3 ijO - FÁBRICA EN AVELLANEDA Calle X=» A V O IST GS4= al C> 3 O Depósito: U. Telef. 8, Libertad ■ Coop. Telef. 1415, Central - --------- - Fábrica: Unión Telefónica 47, Barracas ....... .. La Edificadora de Avellaneda Sociedad anónima — Gral. IVIITRE 27 Banco de préstamos hipotecarios y para construcciones á largos plazos pagaderos en cuotas mensuales. Capital autorizado $ 1.000.003 - Capital realizado $ 663.946 Abre cuentas corrientes y recibe depósitos en Caja de Ahorros. Abona anual hasta nuevo aviso: En cuenta corriente, áía vista I ojo — En caja de ahorros después de 60 dias Solo B oletín O ficial del Centro G allego surgirá el día que cuente con maíz ba  rato, que facilite la creación de galline  ros en gran escala. QUESOS y mantecas . Estamos seguros que un buen núme  ro de lectores dudarán que en Galicia se exporten quesos y mantecas, puesto que, ,en los comercios de toda la\ re  gión se expenden marcas de todas las naciones y apenas se tropieza con nin  guna del país. La industria quesera y mantequera en Galicia, se encuentra en mantillas; tan sólo contadísimas personas, don Manuel Llamas Tojo, don Luis Martínez, don Juan Tomé y el marqués de Loureda, en esta provincia, y don Enrique Suá-i rez Casas en la de Lugo, y< algún otro más, han llegado a fabricar quesos uni  formes, de buen tipo y marca. Existe materia prima excelente para ela  borar quesos, como lo prueban los renomi bracios de San Simón de la Cuesta, del Cebrero, de la Ulloa, de la IIlama y otros, pero no han encontrado todavía persona idónea que les de forma indus  trial y acredite sus marcas. A partir de semejante atraso, se lian exportado en 1915 para Madrid, Barce  lona y Sevilla, 162.000 kilos de quesos y mantecas elaborados en Galicia, que representan pesetas 115.500. A ningún ganadero hemos visto em-> picar desnatadora mecánica, mantequera ni amasadora racional para elaborar la manteca. Pocos son los que usen termó  metro para conocer la temperatura a que deben cuajar la leche con que hacen el queso. Desconociendo tan elementales principios, no puede salir de su ambien  te rutinario nuestra fabricación de quesos y mantecas, que, sin embargo, traspasa los umbrales de donde se produce. Los quesos de marca acreditada se pa  gan en el mercado un veinticinco por cien  to más que los anónimos. Aún dentro de la pequeña producción actual, calculen los ganaderos las pérdi  das quje el país sufre por no desarrollar en forma debida una industria de tanto porvenir. leche Esas «vaquillas» diminutas que al pa  so del tren contempla el viajero, al cru  zar la estepa de Curtis y el valle de San Pedro de Oza, que apenas tienen ubre y que parece que nunca! se ven sa  ciadas de pasto, nos ofrecen una cifra digna de ser comentada. ' Las ciudades gallegas se abastecían de leche, hace unos años, solamente por me  dio de las lecheras que diariamente con  cunen con sus jarros al mercado. La zona limítrofe a cada población explota  ba el aprovisionamiento, que resultaba in  suficiente. La pasteurización de la leche hizo po  sible el transporte de este líquido a gran  des distancias, y en la actualidad. La Co  rulla, Ferrol y Lugo, reciben diariamen  te grandes partidas de leche pasteurizada procedente de Teijeiro, Curtis y San, Pedro de Oza. Durante 1915 se han expedido por las citadas estaciones, 1.721.000 kgm. de le  che, que representan un ingreso para los ganaderos de aquellas montañas, de tres  cientos cuarenta y cuatro mil doscientas pesetas, que antes no tenían o tenían que buscar por otros procedimientos. Nada se ha hecho para mojorar las vacas de esta comarca; conseguir que ca  da casa se obtengan cien litros más por cabeza, aumentaría la riqueza de los ga  naderos y proporcionaría contingentes de leche para el abastecimiento de las ciu  dades interesadas. El Sindicato-Cámara Agrícola oficial de La Coruña, ha hecho dos intentos de or  ganización de concursos en Curtis, para seleccionar los reproductores, y sólo a medias han conseguido sus propósitos. Esta riqueza, que solamente por la bon  dad del medio se desarrolla en las mon  tañas de Curtis, podría adquirir propor  ciones gigantescas, encauzándola debida  mente, sometiendo estas vacas a una ali  mentación intensiva, seleccionando las más productoras, proporcionándoles locales hi  giénicos y combatiendo las epizootias que las diezman. 1 Con lo expuesto creemos haber demos  trado una vez más la importancia que pa  ra Galicia tiene la producción ganade  ra, y las inmensas ventajas que puede encontrar el país preocupándose de su perfeccionamiento y mejora, y el filón de riqueza que tiene por explotar en la indus  trialización de los productos pecuarios. s B oletín - Oficial del C entro G allego jMAL FOCADO! Especial para el Boletín Pons' o sol. Ven. a no i té sin tregües; as montanas perdánclosé van, y-unha túneca branca de nélbras vay tendeado de pres' o serán. Pol-o fondo d' un triste camino, coa frente acougada pra si, ven un vello. Escoitade un pouquiñd, o qip o probé velliño se di. ¡ Adiós miña terral C' ps anos que teño xa séi que non volvo teus campop a ver; j adiós veigas irlas, adiós sontos ledos agora de cote podes frorecer! Meus folgos de mozo, meus cantos [de rueño, meus dolces amores, en dinche, nieu [chau, ¡ e agora, Dios mió, que morro de vello, non séi porque, fera, me negal-o pan ! A térras lexanas vou, fabo d'alento, sin forza n-os brazos, sin, sangre pí o cor. ¡ Adiós miña térra, adiós tristes eidos quf *eu vou pol-o mundo, morrendo d' amor 1 E logo, chorando, n-o chau s' estirón. y-6 ceo mirando a térra bicou. , Dicindo: ¡bendito mil veces bendito o Dios que te dou!. N-amentres qu ’ o lexos escur d ’ ps serans, ¡ unha despedida triste ’ e delorida He mandan os cans ! Avelino VELO SO. r Marzo 1916. RETORHO Escrito expresamente para el Boletín El buque entró magestuosamente en el puerto, después de llenadas las últimas formalidades con las autoridades 'Sanita  rias. Una abigarrada multitud esperaba an  siosa sobre cubierta, el deseado momento de volver a pisar aquel puerto que años atrás abandonara con el alma henchida de esperanzas. En el muelle, centenares de personas que esperaban a los inmigrantes, corrían ele un lado para otro, buscando entre los indiferentes y burlones que no eran del lugar, a los seres queridos ; que al re  conocerse, tras las esclamaciones de ale  gría que salen de lo más hondo del co  razón, eran estrechados, o más bien, es  trujados entre los brazos de amigos y pa  rientes, dejando hablar a. las almas con el lenguaje sublime de las lágrimas. Otros, que no eran esperados por nadie, sentían infinita pena al verse, solos en medio do tanta gente; ellos eran de allí también; de allí eran sus familias y de allí salieron siendo jóvenes, habiendo ido a despedirlos todos sus conocidos ; como quince, veinte o veinticinco personas! re  cordaban ellos que fueron allí mismo los que les rogaron, abrazándolos por última vez, cpie escribieran. Sus madres, sus hermanofs y sus amigos estaban allí ese día.. .. pero hacía tonto tiempo... tanto, que todos, o casi todos habían muerto y los pocos que quedaban no se acordaban sino muy vagamente de aquellos vencidos que años atrás salie  ran rebosantes de esperanzas a dejar su juventud y energías en otros países, y que ahora regresaban abatidos por los desengaños sufridos en su ruda peregri  nación por lejanos mundos. Volvían vencidos en la lucha por la vida ; no habían tenido suerte y al sentir que sus fuerzas flaqueaban, pensaron en su patria, creyendo encontrar a su re  greso la misma patria que dejaron. ¡Po  bres! La patria era la misma, pero la gente, no. Los camfmos y las plazas, las calles y las casas, podrían recordarles mu  chas cosas; pero la sociedad era otra; y si extranjeros habían sido cuando des  embarcaron en los puertos de los más B oletín O ficial del C entro G allego 9 remotos países, extranjeros y no más que extranjeros habían dé ser cuando desem  barcaran en su propio^ suelo, después de treinta o cuarenta años de ausencia. Todo el pasaje había saltado a tierra:, únicamente quedaba por bajar un hombre alto como de sesenta años, cuya indu  mentaria, aunque buena, denotaba cla  ramente que no había sido hecha para él. Sentado sobre la borda del vapor, ab  sorto contemplaba a los que desembar  caban; hondos suspiros levantaban fre  cuentemente su pecho, al par que grue  sas lágrimas rodaban por sus mejillas. Al fin le tocó a él desoender; ya no' había nadie más, estaba él solo arriba y en el muelle la multitud se había dis  persado en todas direcciones. Y, entonces, al poner el pié en la es  calerilla, su congoja subió, de punto. Fir  memente asido con una mano a la baran  dilla de la planchada, con la otra se opri  mía el pecho, en cuyo, interior el corazón parecía querer saltar en pedazos. Respirando afanosamente, muy abierta la boca; sus ojos recorrían con avidez la ya solitaria plazoleta que se extendía ante su vista. Sus recuerdos se fueron hacien  do más claros y precisos. Los umbrales de aquella puerta los había pasado mu  chas veces para tomar la copa con sus ami  gos el día que embarcó. En aquella otra, su madre, se había opuesto terminantemente a que entrara por que le iba a hacer mal tanta bebida... Y en aquellas gradas, ¡oh Dios mío!; en aquellas gradas había visto por última vez a las dos mujeres que ocuparon por entero su corazón, en otra época. Una era su madre ; la otra, ¡ oh ! la otra era la mala, la pérfida, la cruel ; que habiéndole hecho soñar con un paraíso, jurándole mil teces un amor inquebrantable, le dio el más terrible de los desengaños. Se había casado con otro mientras él tra  bajaba afanosamente para asegurarle una posición desahogada. Maldita cien veces la memoria de la mujer infame, cuya visión no había po  dido borrar de la míente. Cuarenta años hacía que la viera por última vez sobre aquellas mismas gradas, tan esbelta, tan bella, llorando por él. Porque ella había llorado mucho, muchísimo, tanto que va  rias veces le hiciera llorar a él también ; casi le parecía que lloraba más que su madre y que más sentía la separación.., Y mirando aquellas gradas, creía dis  tinguir la silueta de las dos. mujeres, las más amadas por él ; ie parecía ver el rostro arrugado de su saíptaj •madre, baña  do en lágrimas.,, y también el de la otra. ¡ Oh ! la otra. .. Les había rogado a las dos mujeres que subieran allí y desde aquel lugar mira  sen al vapor hasta perderlo 'de vista. Le prometieran hacia cuarenta años ir a esperarlo en el mismo) sitio; él tardaría dos años en volver, cuando más tres años ; avisaría con tiempo para que pudieran es  tar allí mismo y él ir a recogerlas don  de las dejó. .. Pero no fué así: la ausencia se pro  longó cerca de medio siglo y volvía úni  camente para ver aquellas piedras, mu  dos testigos de sus esperanzas de amor y de riquezas, ahora defraudadas; volvía a cerrar un paréntesis abiertoi en su vida aquella tarde al dar los últimos abrazos a las dos personas; paréntesis que encerraba todo un poema deamargura y sufrimientos. ¡Oh, Dios mío! Y recordaba su llegada a Buenos Ai  res. Sus cartas menudearon al principio; se había colocado ganando un sueldo' re  gular y en todas les decía que iría a los tres años a casarse. «Dentro de tres años tendremos tanto», les escribía y a continuación hacía un balance detallado de sus gastos y sus ingresos; ella, contestaba pero cada vez más fría; por último el si  lencio. Pidió noticias y su madre, tras muchas cavilaciones, concluyó por decirle que su novia se había casado. Creyó volverse loco y pensó en el sui  cidio muchas veces; mas el recuerdo do la madre vieja que quedaría en el mayor desamparo si él faltaba, lo contuvo siem  pre. Entonces pensó hacerse rico, muy rico, para volver y vengarse ; pero en cuan  tas empresas se metía fracasaba. Así fué pasando el tiempo; una vez, le devolvieron el giro mandado a su madre con estas palabras: «Devuelto por falleci  miento»; y se encontró sólo en el mun  do; es decir, sólo no : la idea de la ven  ganza le acompañaba constantemente, más tenaz que antes; había que agregar a la iniquidad anterior otra nueva ; ella y no más que ella había sido la causa de 16 B oletín O ficial del Centro Gallego EriLHCE EERFinMDEZ-MOREIRñ El día 3 del corriente se efectuó el enlace de nuestro estimado consocio Sr. Rotilio Moreira con la virtuosa y bella señorita Licia Fernández, distinguida ex profesora de piano en el conservatorio de este Centro. La ceremonia se celebró, en el distrito de San José de Flores, actuando de testi  gos los señores Tomás Nicieza y Fausti  no Alvarez. La venturosa pareja fué muy felicitada por sus numerosas amistades, recibiendo muchos y valiosos obsequios. Auguramos a los nuevos esposos una eterna luna de miel. ----- y<,( ----- EL COMERCIO Y NUESTROS ASOCIADOS Bernardo Paredes y Peregrino Martínez Es para nosotros una verdadera satis  facción dar cuenta de los progresos que bajo los distintos aspectos de la vida rea  lizan nuestros asociados; pues, de esta suerte, a la par que señalamos el esfuer  zo meritorio del interesado, su ejemplo servirá de estímulo para cuantos anhelan el propio mejoramiento. Tócanos esta vez ocuparnos de nuestros queridos y entusiastas consocios señores Bernardo Paredes y Peregrino Martínez que, pictóricos de juventud y energías van a dedicar su actividad al comercio, en busca de un porvenir que sea justo premio del trabajo honrado y perseveran  te. Para lograr su intento, los señores Pa  redes y Martínez se han establecido en la Avenida General Mitre 937 con espléndido almacén de artículos ultramarinos. En una visita que hemos hechioi al nuevo negocio tuvimos oportunidad de comstatar la bon  dad de las mercaderías, importadas en su mayor parte. Con tal cualidad en los productos y da  das las muchas simpatías con que entre la Colectividad cuentan estos dos a pre  cia bles consocios, cabe asegurarles el más completo éxito en su empresa. Los señores Paredes y Martínez han elegido para la venta de su mercadería el lema siguiente: «Legitimidad y precijos equitativos». Felicitamos a nuestros amigos y con  socios, deseándoles toda clase de prospe  ridades. * * * Pedro (jarcia Villaverde Hay personas que por sus excepciona  les condiciones de carácter se hacen acree  doras a generales simpatías y a que sus múltiples y sinceras amistades tomen par  te y celebren como propios sus progresos. Tal acontece con nuestro buen amigo y consocio señor Pedro Carca Villaver  de, compatriota conocidísimoi en el seno de la colectividad y cuyo' notorio entusias  mo por todo lo que atañe al Centro Ga  llego es también harto sabido. Nuestro consocio, en un período rela  tivamente corto, logró conquistar un res  petable capital. Genio emprendedor y ac  tivo, dotado de relevantes cualidades para el comercio, jamás lo amilanaron los obs  táculos ; antes, por el contrario, aun en los malos tiempos supo vencer la crisis por que pasan casi todos los negocios y triunfar con el mayor éxito. Buena prueba de ello es la gran empre  sa de carros, lanchas y peones de que hoy es propietario, cuya casa matriz se halla situada en la calle M. Estévez 417 - 4 r0 de esta ciudad. Su gran instalación es eí B oletín O ficial del C entbo G allego 17 mejor expolíente clcl valor de la empresa de nuestro amigo y consocio ; al que de  seamos un continuo progresoi en el des  arrollo de sus negocios que, como decía.- mos, representan un cuantioso capital. -------- )«»( -------- nEDICINfl CASERA OREGANO El orégano cocido con vino, y puesto encima de los riñones, quita y resuelve la dificultad de la orina. El emplasto he  cho de orégano y harina de cebada co  cido todo junto resume la hinchazón. La decocción de orégano es buena para con  fortar los nervios y partes debilitadas. Su simiente bebida con vinoprepara y dis  pone la mujer para concebir. MANZANILLA Es buena para ablandar y resolver. Nin  gún remedio hay mejor para el cansancio o debilidad que el baño de esta yerba. Sus hojas picadas con vino blanco y da  do a beber a manera de poción es gran remedio para la cuartana cuotidiana. MEJORANA El zumo de la mejorana estrujado y absorbido por la nariz purga el cerebro. El caldo en el cual habrá hervido esta hierba es de mucho provecho en el prin  cipio de la hidropesía y para la retención de la orina. ABROLAÑO Su simiente toinandó de ello el peso ele un escudo, picada juntamente con algu  nas hojas de las suyas con vino blanco añadiéndole una nuez añeja con un poco de bolo armenio, todo junto y colado y bebido es singularísimo remedio y póci  ma contra la peste y todo género de ve  neno. Las flores y simiente picadas y mez  cladas con aceite y hecho a modo de un  ción sirve para reprimir el ardor de las calenturas sean cualesquiera frotando con ello la planta de los piés, pulsos y espalda. Para curar labios partidos — Se apli  can una vez por día una mezcla de miel y glicerina por partes iguales. Es nece  sario cuidar la digestión y evitar de hu  medecerlos con la lengua. Para curar las quemaduras — Se mez  cla manteca y yema de huevo, se ex  tiende sobre un pedazo de tela y se apli  ca; no deja cicatriz. Para cuidar las manos — Se mezclan muy bien los siguientes ingredientes : una clara de huevo, el jugo ele un limón, dos cucharadas ele alcohol ó de agua co  lonia y un poco de sal, se pone en un frasco y se tapa con corcho. Después de cada vez que se laven las manos, se frotan con un poco de esta mezcla; si se aplica con constancia se pondrán blan  cas y delicadas. Para evitar la transpiración de las manos — Es bueno lavarse con agua avi  nagrada, secarlas y frotarlas con agua de colonia que contenga algunas gotas de belladona. Para curar las encías heridas — Se em  plearán buches de agua tibia, á la que se agrega tintura de mirra, una cucha  rada por cada vaso de agua. Haciendo tres buches diarios, se curará muy pron  to así como desaparecerá el dolor. ECOS SOCIALES CENTRO ESPAÑOL DE PERNAMBUCO La C. D. que regirá, los destinos de esta importante Sociedad en el período, de 1916, ha quedado constituida en la si  guiente forma: Presidente, Antonio Mon  tero; Vicepresidente, Ramón L. Portella; Secretario, Jacobo Eralo ; Vicesecretario, Belarmino Vázquez; Tesorero, José Ro  dríguez Alvarez ; Vicetesorero., Ramiro Ca  rrera; Directores, Juan José Arábigo, Cesario Lameira, Manuel Martinez Cqris, Manuel Coiñas, Joaquín Higera ; Comisi,u Fiscal, Alfonso Fernández, Benito Perez Alvarez, José Alvarez Carpintero; Biblio  tecario, Carmelo Fernandez. 18 B oletín O ficial del O entro G allego CENTRO CAELEGO DE RIO DE JANEIRO Esta importante y floreciente asociación hermana eligió para el ejercicio de 1916 a 1917 la C. D. que a continuación se expresa : Presidente, Francisco González Pomar; Vice-presidente, Constantino Sequeiros da Riba; Secretario, José Ferreiro; 2° Se  cretario, Leopoldo González; Tesorero, Se  rafín González Nogueira; 2" Tesorero, Francisco Vidal Guiñas; Contador, Celes  tino Campos Pérez ; Sub-contador, Deme  trio Pérez Lorenzo ; Bibliotecario, Anto  nio Alvarez Vila; Directores, Delmiro Cabaleiro, Evaristo Fernández Marino, José Sartié JBoubeta, José Gil Duran, Francis  co Castañeiras Estevcz, Manuel Amoedo Franco; Comisión Fiscal, Víctor M. Bal  boa, Nicasio Martínez,JManuel Noya; Ju  rado, José Constante Pérez, Casimiro Santamaría, Santos García, José Ameijeiras, Antonio Domínguez Alvarez, Joaquín Cao Leys, José M. Fernández, José Por  tas Gampuzano, Marcelino Alonso, 'Jesús Souto Turnes. CLUB CICLISTA ESPAÑOL DE VALPARAISO. Para el año en curso fué elegido el directorio siguiente: 1 Presidente, Pedro Rodríguez; Vicepre  sidente Aniceto Lobato ; Secretario, León García, Tesorero, Domingo Alvarez; Sub  tesorero, Francisco Argalluza; Director general, Eustaquio Bilbao; Capitán, Severino Mantequín; Directores: Manuel ligarte, Ricardo Barona, Sebastián Gar  cía, Rufino Melero, Francisco Huerta, An  gel Jan regaliza ; Delegados ante la U. C. de Valparaíso : Pedro Rodríguez, Rufinoi Melero y Sebastián García. ISIDRO ALONSO ' Este querido y antiguo consocio ha si  do nombrado Intendente del Mercado Central de Frutos, importantísima empre  sa radicada en esta ciudad, que ha querido así premiar los buenos servicios prestados por nuestro amigo Alonso desde los pri  meros tiempos de la fundación de la men  cionada sociedad. Enviamos al estimado consocio nuestra enhorabuena a la par que felicitamos a la empresa por su buen acierto. NUEVO HOGAR Nuestro estimado consocio D. Angel B. Peco, acreditado farmacéutico establecido en la Avenida Galicia esquina Avenida Pavón, ha .contraído matrimonio! el 16 del actual, con la simpática señorita edu  cacionista, Josefina Asoramena. El acto civil tuvo lugar en casa de la familia del novio y el religioso en la Ca  pilla Parroquial cíe Piñeyro ; revistiendo un acontecimiento social por la cantidad de familias distinguidas de Avellaneda. La Plata y la Capital que han concurrido al acto, siendo ios cónyuges espléndida  mente obsequiados por sus numerosas re  laciones. Auguramos a los esposos Peco Asora  mena felicidad sin límites y una esplén  dida luna de miel. VIAJEROS De Montevideoi regresaron nuestros aprecia-bles consocios señores Antonio Pa  redes Rey, Joaquín E. Blanco, Manuel Meaños y José M. Reboredo. ' — A Mar del Plata nuestro entusiasta asociado D. Fermín, Goicoeche acompaña  do de su hermana menor. ' — Del Rosario, nuestro estimado ami  go Fernando González. — En breve para Córdoba la señora Pru  dencia H. de Cbantrero. 1 — De Montevideo nuestro consocio y Vicepresidente D. Lino Pérez. De Entre R íos el Sr. Francisco Rey.. NECROLOGIA El día j ‘ 2 de Febrero dejó de existir la respetable señora Carmen Paulos, ma  dre de nuestro querido y entusiasta con socio señor Pedro Gómez. Vanos fueron todos los recursos de la cienciaiy los aman  tes cuidados de sus deudos para salvarle B oletín O ficial del C entro G allego 19 la existencia. La parca inexorable la re  clamó para sí, dejando sumido en el do  lor más profundo un hogar que las vir  tudes de la extinta habían henchido de felicidad y ventura. La conducción del cadáver al cemente  rio constituyó una elocuente demostra  ción de las numerosas simpatías que la bondadosa señora se había granjeado en el mjumdo de los vivos, donde el cariño y el respeto la acompañaban por do quiera. Reciba su apreciable familia el testi  monio de nuestro más hondo pesar, de  seándole la resignación necesaria para so  brellevar tan irreparable pérdida. — El 15 del actuaí ha tenido un fatal de  senlace la enfermedad que desde hace bastante tiempo aquejaba al conocido jo  ven de esta ciudad Sr., Juan Serra, hijo y hermano, respectivamente, de nuestros distinguidos consocios señores Francisco Serra y Francisco B. Serra. Inútiles han sido los recursos de la cien  cia y áos cuidados de la familia para arran  car de las garras de la muerte aquella vida en plena juventud. El destino cruel que hace poco tiempo había sembrado el dolor en la mansión de nuestros consocios, quiso, nuevamente, torturar su corazón, hiriéndole en sus fi  bras más delicadas. El pesar que el fallecimiento de'l -eñorJuan Serra ha producido fué unánime; pues notorias eran las relevantes cuali  dades que poseía y que le conquistaran generales simpatías. Reciba la respetable familia del extin  to nuestra condolencia más sincera, ha  ciendo votos porque el cielo le conceda lenitivo a su amargura. — Víctima de traidora dolencia bajó al sepulcro nuestro buen consocio' Sr. Juan Sojo, dejándo su muerte un profundoi sen  timiento de dolor en el ánimo de cuantos le trataban y habían tenido ocasión de apreciar las bellas cualidades dei su carác  ter., Enviamos a sus deudos nuestro más sen  tido pésame. SOCIEDAD de BENEFICENCIA de NATURALES de GALICIA JUNTA DIRECTIVA para 1916 Director, Angel Velo Filgueira; Vice  director, Jesús María Trillo Ouro; Teso  rero. Manuel Bahamonde Díaz; Vice-te  sorero, Francisco Quintana García; Se  cretario, Francisco Sabin Te i jorro ; Vice  secretario, Genaro A. Pérez Santos. Consiliarios: Manuel Santeiro Alonso, Francisco Pego Pita, Manuel García Váz  quez, Manuel Remesar Baltar, Francisco Grueiro Rivera, José García Rod.riguez, Francisco Sabio Badía, José María Can  día Nécega, Francisco Hernández Coopiters, José Ben Boo, Benigno Varela Ro  dríguez, José A. Fernández Ares, Antonio Gato Ocampo, Juan A. Mía Ares, Jesús. Matalobos Loureiro, José María Abella Piñeiro, Antonio López Campos, Juan Ci  llero López, Juan Paz Carballeira, José Pin  tos Reino, Ramón Armada Segrera, En  sebio Balseiro García, Modesto Paradela, Francisco Naya Silva, José Paz Díaz, Jo  sé Piñón Abella. Roberto Madrigal Estévez, Juan Rodríguez Alvaro/., Manuel Fernández Taboada, José Dieguez Váz  quez. Suplentes: Florentino González Saborido. Daniel Cabarcos Fontao, Manuel Cas  tro López, Felipe Calvo Adega, Santia  go Gradadle, José Méndez Parada. Comisión de Glosa: José Gelpi Souto, Marcial Mosquera Rodríguez, José idel Riego González. Con verdadera satisfacción hemos leído la Memoria que esta importantísima Ins  titución ha publicado, correspondiente al último ejercicio, y Monde puede verse la gran obra de patriotismo y bien social que los gallegos residentes en la Habana rea  lizan, guiados por los grandes fines de la mutualidad. La Asociación que nos ocupa, en su constante progreso, llevó al seno de nues  tros compatriotas en la bella capital Cu  bana múltiples eintensas ventajas, prac  ticando el ideal de la beneficencia prolija y ampliamente. B oletín O ficial del Centro G allego20 Por tan plausibles motivos no es de ex  trañar que esta Sociedad hermana ocupe un promimente lugar entre sus similares y cuenta con la eficaz y .entusiasta com  pensación de sus numerosos miembros y de cuantos simpatizan con su dbra de al  truismo. — M ------ Hemos recibido las publicaciones si  guientes : «El Heraldo Guardés». «Correo de Ga  licia», «Boletín de la Sociedad Espa  ñola de S. M. de Buenos Aires», «La De  fensa Comercial», «El Eco de Galicia», «El Mundo», «El imparcial», «El Gladiador», «Boletín pro Valle Miñor», «El Heraldo Gallego», «Boletín demográfico del Ayun  tamiento de la Goruña», «Nova Galicia», «Viator», «España leu Norte América», «La Gaceta de Chile», «Galicia», «El Fra  ternal», «Entre Nous», «La Idea Moderna», «Boletín del Centro Gallego de Buenos Aires», «El Orden», «La Acción», «Revis  ta Jurídica», «Boletín Pró Infancia des  valida», «El Independiente», «Boletín de la Real Academia Gallega», «Boletín de la Cámara Mercantil Española de Monte  video», «El Tea», Revista «Teo», «El Hogar Propio», «Revista de Ciencias So  ciales», «La Guía del Tourista», «Boletín del Centro Gallego de Para», «Diario Mer  cantil», «El Economista Español», y «El Siglo», ----- )«»( ------ NUEVOS SOCIOS Marcos Sánchez presentado por Enrique Brea y Almanzor Paredes. Rafael Fuentes por A. Paredes Rey y Ildefonso Paredes. Ernesto Calo por Francisco Alvarez y Nicolás Alvarez. Juan M. Masuri por A. Paredes Rey y Agustín Porceli José Fernández Pérez por ídem, y Ma  nuel Fernández. Ramón Livoreiro por Antonio Sojo y D. Tesouro. Ricardo Faje Alejandro por C. Sitoula y Graciano Vidal. Pascual Asirdo por ídem, y Jesús Pérez. Isidro A'i las Fernández por Manuel Fer  nandez y A. Paredes Rey. Ramón Dornaleche, por A. Paredes: .Rey y J. E. Rolandélli. Manuel Suárez por los mismos. Juan Vázquez por Benito Sánchez v Ramón Armental. Gumersindo Sánchez por José Soto v Almanzor Paredes. Fernando Fernández por Lino Pérez y José Martínez. Manuel Enríquez Martínez por los mis  mos. Julio López por los mismos. Pedro Enriquez Martínez por los mismos Angel López por Manuel Fernández y A. Paredes Rey. Manuel Dávila por Alfredo Tesouro y Manuel Fernández. Entre marido y mujer: El. — ¿No hubo ningún imbécil que te hizo el amor antes de tu matrimonio? Ella. — Sí. El. — Pués debiste casarte con (él. Ella. — Es lo que hice. En una pastelería: El propietario a un dependiente. — Procure usted, que los pasteles y' : dul  ces tengan un aspecto atrayente para é público. — Sí, señor; ya lo hago así. Todas las mañanas les quito el polvo y las moscas antes de ponerlos en el escaparate. El jefe de la; oficina le dio© a un empleado : — ¿Piensa usted en el trabajo que le en  cargué ? — Sí, señor, pienso en ello, lo que aho  ra me falta, solamente, es hacerlo. B oletín O ficial del C entro G allego 21 F 1 O I_j I_j E T I 3 ST • El alcoliolismo es una de las plagas sociales cuyo estudio más puede incli  namos a conclusiones pesimistas respec  to de la inteligencia del hombre pa  ra guiar su propia vida. En efecto, es  te mal ha sido profundamente estudia  do, sus causas determinadas, su acción, individual y sus consecuencias sociales re  petidas veces señaladas, y, a pesar de todo ese trabajo científico, de toda la obra de vulgarización que lo ha seguido, de los innumerables esfuerzos individuales, el mal ha continuado avanzando, segan  do vidas, secando las fuentes de la salud y del bienestar, como; si se ejercieirta so  bre seres inconscientes, desprovistos da entendimiento y de medios defensivos. ¿Es quie no hay fornija de extinguirlo o, por lo menos detener sus avance? Sí, los hay. Los gobiernos de los países be  ligerantes han puesto en vigor medios enérgicos para combatirlo y, en tan cor  to tiempo de aplicación pomo tienen, ya han podido obtenerse resultados eviden  tes. ;Es que antes de la gran matanza, que exige seres jóvenes y vigorosos, no preocupaba a los gobiernos la salud de los pueblos; o büeat, tenía más peso el interés de los que viven del mal! que el bienestar de la mayoría y el porvenir de la nación? Tal vez ambas razones hayan mediado, pern los resultados obtenidos en tan poco tiempo condenan los régimes de gobiernos cuya incapacidad o indiferen  cia es criminal. ¿QUE ES EL ALCOHOLISMO ? Es una intoxicación, un envenenamien  to. Puede realizarse en forma aguda o crónica. En la primera observamos los fenómenos potr desgracia tan frecuentes. Un sujeto ha ingerido una cantidad de alcohol mas o menos considerable, según sus hábitos o su resistencia propia ; po  co después su rostro se congestiona, sus, ojos brillan, su palabra se hace fácil,|abundante, tórnase alegre, amable — en ciertos casos sentimental y triste, llora fácilmen  te — Es el período de exhuberancia quie sigue a las comidas entre amigos, el que buscan los desgraciados que ven en el alcohol un medio para ahogar sus penas, el que desean los más desgraciados aún, qu¡e creen en el alcohol como medio de excitación para el trabajo, como fuente de inspiración, ignorando unos y otros que muchos otros medios más racionales y sanos están al alcance del hombre. A este período' de exhuberancia siguje el de incoordinación cerebral; bajo la ac  ción del tóxico la ideación se hace difí  cil, Las iííeas se asocian mal, el juicio, el razonamiento, desaparecen, el sujeto no atiende, no comprende sino vagamente, la palabra es lenta y torpe, los movimien  tos inseguros, la marcha tambaleante es característica. Este es el período depresi  vo en que la intoxicación alcanza su as  pecto horrible que despierta la repugnan  cia o la risa, que convierte al alcoholista en un promotor de escándalos callejeros, de dolorosas escenas familiares, pues en ciertos casos, no es depresión total lo que se observa, sino excitación más o me  nos intensa; es el alcohol brutal, terror de' su mujer o de sus hijos, el alcoho  lista que, frecuentemente celoso, hiere o mata. Sigue a este un tercer período, con abo  lición completa de las funciones cerebra  les; el sujeto cae en estado comatoso, absolutamente insensible, como ¿sumido en el más profundo sueño, que puede durar 12, 15, 20 horas. Cae el alcoholista en la calle, en el lodo, en cualquier parte, no es sino un ser inerte, privada de todoi medio de defensa por la. acción deil te  rrible tóxico ; en este tercer período mu(eren frecuentemente los viejos alcoholistas atorrantes, pues el estado comatoso se acompaña de un descenso marcado de la temperatura, por lo que una noche fría, pasada al aire libre, les puedei ser fatal. De este largo sueño despertará rendi  do, en un estado de intensa depresión fí  sica y moral, sin energía para el trabajo, sin energía tampoco^ para resistir a cual  quier insinuación nociva que lo arrastre al vicio, al juego o al crimen. Este ataque agudo de alcoholismo suc- B oletín O ficial íiel Ü entko ( tallég O 22 le no durar mfás de 24 a 48 lloras pero, a menudo, deja como rastro gastralgias, cefaleas y en algunos casos, iruás graves, alteraciones del hígado, congestiones pul  monares o cerebrales. ALCOHOLISMO CR () NICO La repetición de estas intoxicaciones agudas puede llevar al sujeto a la in  toxicación crónica. Pero, y es este un hecho perfectamente demostrado hoy por numerosos estudios médicos, «se,puede lle  gar al alcoholista crónico.sin haberse em  briagado una sola vez». Un sujeto que consume diariamente una cantidad de vi  no, de cerveza, ele licor, de vermout, etc., llegará con seguridad a las alteraciones propias del alcoholismo, sin haber nunca tambaleado en su marcha, sin haber per  dido un solo día su aparente compostura. «La absorción continuada y lenta del tó  xico en pequeñas dosis producirá el mismo efecto que en grandes dosis a intervalos alejados». Un individuo en estas condiciones pue  de, durante algunos años, no sentir nin  guna perturbación y aún presentarse a sí mismo como ejemplo de hombre sano y fuerte; pero con la continuación del ré  gimen y, con mayor razón si sufre alguna enfermedad intercurrente, no tardará en sentir la fatal acción del veneno). Este se habrá infiltrado lentamente en su or  ganismo, atrofiado o muerto sus células y la lesión orgánica no tardará en ha  cerse evidente. Todo el organismo sufre la acción del alcohol, pero sobre todo los órganos que lo absorben y los que lo eliminain. 1 No hay alcoholista que no ofrezca per  turbaciones del tubo digestivo. Es en pri  mer lugar el embotamiento del sentido de! gusto que exige del alcoholista bebidas cada vez más fuertes, para poder ser gus  tadas, alimentos cada vez más condimen  tados para ser sabrosos. El estómago^ se halla profundamente alterado. La inges  tión del alcohol determina una intensa congestión del órgano:, fenómeno que se repite frecuentemente; la mucosa sufre irritaciones más o menos intensas, según la dilución de la bebida ; las glándulas que segregan el jugo gástrico se atro  fian y degeneran haciéndose en cambio más activas las del mucus — -¡ en cierto modo es defensa del órgano contra un agenteque lo irrita. — • Así se presentan ciertos casos, retraído en otros, cubierta su superficie interna de pequeños puntos el estómago dilatado y congestionado en hemorrág'icos, atrofiada su mucosa y en casos graves con pequeñas ulceraciones; Estas alteraciones anatómicas se tradu  cen en perturbaciones en la función: ina  petencia • que el alcoholista cree curar recurriendo a innumerables aperitivos — digestiones lentas, difíciles a menudo dolorosas, frecuentes vómitos matutinos y, en consecuencia, alteraciones m(ás o me  nos intensas de la nutrición, que reper  cuten sobre el estado general y haciéln de desgraciados alcoholistas fáciles presas de la tuberculosis. El hígado también sufre la acción del veneno, sus células degeneran y se car  gan de grasa ; el órgano aumentado de vo  lumen, a veces en forma considerable, no puede llenar sus importantes funciones y se presentan síntomas de insuficiencia he  pática. En otros casos la degeneración do la célula es acompañada de un aumento de tegido fibroso, que hace al órgano ex  cesivamente duro, pequeño, retraído; es la cirrosis de los bebedores cuyo término es fatal. El corazón está fundamentalmente ata  cado ; sus latidos alterados en su ritmo y en su frecuencia. Su músculo sfufre pro fundamente, se recubre externamente de una capa a veces considerable, de grana y, bajo la influencia de esta sobrecarga adiposa, se dilata y su función queda al  terada para siempre. Que Tin aumento de trabajo muscular, una emoción intensa, una enfermedad, exijan de ese corazón un trabajo algo mayor no podrá sopor  tar la carga y caerá rendido. Las arterias presentan frecuentes alte  raciones de la superficie interna y todos los clínicos admiten el alcoholismo éntre los productores de la arterioesclcirosis. Los riñones, órganos de eliminación, es tán envueltos, como todos los órganos ab  dominales, por una capa espesa de gra  sa, y ya aumentados de volúmen por efec  to cíe la degeneración de sus células, ya disminuidos y endurecidos por efecto de un proceso escleroso. El sistema nervioso evidencia igualmen- 23 Boletín O ficial del D entro (Jalleoo le alteraciones degenerativas. El cerebro, que ha sufrido durante años tal vez, conu-cstiones repetidas, presenta sus peque  ños vasos dilatados, las circunvoluciones se hallan como disminuidas, la substancia grife — la materia pensante — degenera 3a o atrofiada ; alteraciones . que, como se comprende, son más marcadas en los casos ide demencia alcohólica. Estas lesiones orgánicas se traducen por un malestar poco o mucho marcado, me  nor resistencia a la fatiga, menos capaci  dad de trabajo que llevan al alcohohstia en un círculo fatal, a aumentar continua  mente las dosis de alcohol pues las pri  meras resultan ya insuficientes para darle ese pasajero estado de bienestar que debe a sus propiedades excitantes. Más tarde los síntomas aumentan, se trabaja con inseguridad en los movimien  tos o en la marcha, que nota al levan  tarse por la mañana y se disipan luego; de alteraciones cada vez más marcadas de la sensibilidad, calambres y hormigueos en las extremidades inferiores, troneamientos dolorosos que el enfermo compara, con la mordedura de un animal y serán más tarde origen de alucinaciones terribles: se observan pérdidas de la sensibilidad que abarcan los pies, las manos, las rodillas y según el caso, dificultad en el trabajo. No faltan, las alteraciones del movimionlo, el temblor de las manos, que aparece sobre todo en las primeras horas del día. y que, primeramente limitado a los dedos llega a tomar los antebrazos, los brazos, a veces las piernas, y da una marcha insegura, titubeante, toma los labios y la lengua — produce la palabra mal arti  culada — y, a veces, la cabczia y todo el sistema muscular. Existen también pará  lisis de grupos más, o menos numerosos de músculos. (Estos fenómenos son fre  cuentes, sobre todo en los cpie consumen bebidas alcohólicas aromatizadas). El tóxico que continuamente ha circu  lado en la sangre, ha minado el organismo entero, nada escapa a su acción. La piel presenta frecuentes alteraciones: roja y lustrosa, se cubre de sudor bajo la acción de las emociones, presenta, a menudo erup  ciones que resisten a todo tratamicntoi que no sea la supresión del veneno ; las uñas sin brillo son quebradizas, el cabello ás  pero demuestra su mala nutrición. De  primido, abandonado, los ojos sin brillo, de mirada atónita, dé párpados rojizos y lustrosos, espesada, la nariz y congestiona  da como los pómulos, caídos los labios, profundamente surcado el rostro, insegu  ro en sus palabras! y en sus gestos, el mi  serable se hunde lentamente en el abismo. Porque el tóxico no ha actuado sólo fí  sicamente, profundas alteraciones cte la mentalidad son su obra. El alcohofisia pasa por momentos dé excitación y de  presión, se hace más expansivo y alegre, o triste y lloroso ; pero, no son estos más que estados transitorios, y se notan, ade  más, modificaciones permanentes del ca  rácter: vuélvese el intoxicado haragán y vicioso, peleador, celoso, indiferente al su  frimiento de sus prójimos;, a los que arras  tra a la desgracia ; tiene períodos de lu  cidez que le muestran su degradación y para olvidarla se refugia en el alcohol. Es  te estado patológico es agravado por já insomnio, y cuando éste cede, el sueno es agitado, poblado por ensueños fantás  ticos, casi siempre de carácter profesional, persecuciones de animales: perros, gatos, ratas, serpientes que lo ofenden. Mas tar  de, si llegaba las alucinaciones, los mismos animales lo perseguirán, llenarán sus ha  bitaciones, correrán por su cuerpo, mar  tirizándolo. Su voluntad ha cedido, es ya un hombre débil, fácilmente sugestionable, que una copa de alcohol entrega como ins  trumento inconsciente en manos del que lo arrastra. Es el pobre arrepentido de los momentos de lucidez que no puede esca  par a la tentación de la taberna ; es el que olvida todo y todo lo vendeo Jo ce  de para alcanzar el líquido que] lo mata, pero que le da momentáneamente la ilu  sión de la vida. Cualquiera haya sido su rango social, cualquiera su ilustración o sm talento-, ri  co y mísero, imaginativo y brillante, o torpe de entendimiento, la misma noche les espera, en la misma degradación fí  sica o moral sucumben. Conviértense en parásitos sociales rendidos en una cama de hospital, huéspedes de los caminos o de las plazas públicas, viciosos, dementes o criminales, si su resistencia física es suficiente para hacerlos llegar hasta el fi  nal de su fatal carrera. Boi.E'nx O ficial esl C entro C allego 24 EL ALQOHÜL, INTOXICA A LA ES  PECIE HUMANA. j'El iiial -.no' se detiene en quien lo ha ibpmetidó, alcanza más allá, a seres ino  centes'de toda culpa, el alcoholista hiere en sí mismo las fuentes de lia vida. Se ha notado, en efecto, una diminución mar  cada de la natalidad en proporción con crecimiento del alcoholismo. El hecho ha sido demostrado experimentalmente en ciertas especies animales ; bajo la influen  cia del alcohol se observa: esterilidad, na  cimientos prematuros, muerte de los hi  jos al nacer o poco después. Estas con  secuencias son tanto o más marcadas cuan  to más avanzado es el alcoholismo' de los progenitores, y más aún cuando es de ambos, pareciendo influir sobre todo el de la madre. En la especie humana, don  de la comprobación no es tan fácil co  mo cuando se trata de animales de labora  torio. la estadística ha demostrado los mis  mos hechos, y el alcohol, junto con la tuberculosis y la avariosis, mina lentamen  te la especie humana. Si llegan a la vida, los hijos de alcoho  lista son frecuentemente seres anormales ; aun cuando puedan notarse algunos de in  teligencia normiail o brillante, en su inmen  sa mayoría son retardados mentales, im  béciles o idiotas ; presentan anomalías en su desarrollo, asimetría facial, cráneo de  forme, desviaciones de la columna verte  bral, miembros mal conformados; dismi  nución en los recombios orgánicos y por lo tanto nutrición deficiente, que los ha  ce fácilmente víctimas de las infeociomies más diversas y en especial de la tubercu  losis; la histeria, la epilepsia, las impulsio  nes criminales, las manías son a menudoi los tristes dones que reciben a.l nacer. Según una 'estadística de Legraim, so  bre 761 descendientes dé alcoholistas se cuentan 322 degenerados, 155 alienados, 131 epilépticos. EL ALCOHOL PUEBLALAS CARCE LES Y LOS PROSTIBULOS. Pero el descendiente de alcoholista po  see, además, una predisposición especial para el alcohol ; independientemlente dila influencia que ejerce el medio em el cual se desarrolla y que lo conduele a la adquisición de estos hábitos, hay en él una sensibilidad especial para el tóxico que ejercerá así una acción mucho más rápida e intensa que en un sujeto; sano por herencia. Fácilmente recomerá las eta  pas del alcoholismo crónico 1 , y joven aún, llegará a la degradación física y moral y a la demencia. En los medios obreros en los cuales el alcoholismo hace estragos, el muchacho de pocos años, el pequeño aprendiz, debe, para parecer al hombírje, fumar y beber como los demás, y si lle  va en sí la triste herencia, la pr i miera copa que tome le abre la pulenta de esc infierno, que él cree paraíso, dondle tam  bién dejará toda [esperanza, pues el me  dio. el ejemplo, las demás condiciones de su labor lo impulsarán sin remedio, hacia la pendiente fatal. Todas estas luchas son hoy perfecta  mente conocidas. Numerosos estudios han demostrado la relación que existfe entre el alcoholismo y la tuberculosis en varias regiones de un país ; las más industria  les y donde la cantidad de alcohol por ca  beza es mayor, las productoras de bebi  das alcohólicas (destiladas o fermentadas) ofrecen un mayor porcentaje de tubercu  losos; de ahí que un célebre médico fran  cés, el doctor Landouzy, dijera: «El al  cohol hade el ledhlo de la tuberculosis». En realidad, no debe creerse que entré ambos males haya relación de causa a efecto: otras causas: la mala alümenfnción, la habitación malsana, el trabajo ex  cesivo concurren a esta producción de la tuberculosis. Igualmente se ha señalada la relaciópi entre el alcohol y el cielito. Según Krofft, Ebjilng y Miotet, el 50 a,l 70 por ciento, de los delitos es cometido bajoi la inflinencia del alcohol y, de acuerdo con los da  tos de Schmitd, el número de los crímenes es cuatro veces mayor en las regiones que consumen ajenjo, comparadas con las so  brias ’ .ColntinJuará. — - — «o» ---------