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Cuestión da Guarda: colección de artículos publicados por La Voz de Galicia

Guarda, Eusebio da

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CUESTION DA GUARDA ----- - Colección de a ículos publicados x-ox< LA V@Z DE GALICIA PÁGINAS A) público In oi o Un poqui o de his o ia . Más da os his ó icos. . . Un despojo El P elado Los P. P. Jesuí as. . . hl seño Da Gua da . . La He mandad. . . . Pa én esis . . . ..... liesúmen ........................... Mo a ó con o. . . . Documen os impo an es. <2 O « XJ «¡J A. FSTAdLECIMIEKTO TIPOGRÁFICO DE «LA VOZ DE GALICIA» X B B G 8 CUESTION DA GUARDA C u es ió n D a G u a d a 5 AL PÚBLICO Desde hace algunos meses iene agi ándose en es a lo  calidad una impo an ísima cues ión de la que casi odos nues os lec o es se halla án en e ados segu amen e; cues  ión que, á segui los umbos que po aho a lle a, da á luga á un uidoso plei o en e el S . 1). Ensebio Da Gua da, ico banque o de la localidad, y la an igua He mandad de la Paz y Mise ico dia, Las amilicaciones que el asun o iene, el in e és mo  al y ma e ial que pa a la Co uña en aña y la lógica cu io  sidad que ha despe ado, ue on causas bas an es pa a que noso os omásemos pa e en la con ienda; y así lo hicimos, publicando los a ículos inse os á con inuación, en nues o dia io La V o z d e G a l ic ia . Como siemp e es bueno que al a a se de asun os im  po an es pa a un pueblo, los da os que cada uno apo a — así sean es os insiguilican es como los nues os — queden de algún modo ecogidos pa a escla ece en lo u u o análo  gas cues iones que pudie an su gi , y como la hoja de un pe iódico iene co a ida — acaso po lo mismo que en ella ealiza una impo an e misión — nos hemos decidido á colec  ciona en un olle o es os a ículos, pa a que de es e modo engan, malos ó buenos, exis encia menos pe du able. El escla ecimien o de la e dad ha sido nues o no e y al se icio de la jus icia hemos pues o odas nues as acul  ades. " . ¡Quie a Dios que de al modo hayamos ace ado, que ni la Jus icia ni la Ve dad engan nada pie ep ocha nos! Al colecciona es os abajos hemos seguido el mismo o den que lle a on al es amp i los po p ime a ez. Tan solo hemos añadido al inal, bajo el í ulo de: Documen os Im  po an es, aquellos que dan exac o conocimien o de es e asun o. C u es ió n D a G u a d a 13 III MAS DATOS HISTÓRICOS Sospechamos que po odos los que acos umb an ájuz- ga de las cosas sin de ene se á examina las, se án ap ecia  das es as myes ig ’ aciones his ó icas como de ning ún alo , y mas oda ía, como impe inen es á la cues ión que se de  ba e. 1 No nos es aña. Cansados es amos de oi , á aquellos que se c een en e ados de es e asun o an solo po que han is o edihca la mode na capilla de San And és, oci e a po osas calles y plazas en con a de la He mandad, de ln l a: // Mise ico dia y deci de sus indi iduos que son desag adecidos,y que son in ansigen es,y que son,más que es o aun, unos pob es diablos que no eniendo sob e que cae se mue os, según la ase del ulgo, se han ensobe be  cido al e se dueños de un edi icio que ha cos ado un cien o de miles de pesos. Da muy poco abajo el impugna , y sob e odo cuando se hace usando una palab e ía hueca de azones y elle  na an solo de ases hechas hadhoc pa a cau i a á los que piensan con ce eb o ageno. . Noso os no conocemos, po dicha, el abeceda io de la hipoc esía, ni nues o amo á la azón y la jus icia nos consien e anda en componendas que una y o a echazan. Quedense es os ej?, nian-jes p i a los ¿pie, sin decidi se, po una u o a ca a, encuen an cómoda inalidad á sus desig  nios en di igi nos dia ibas (leí peo gus o, an solo po que enemos *a anqueza de deci lo que sen imos y pensamos. Desg acia y g ande es la de esos se es que en odas DE SANTIAGO J 14 C u e s ió n D a G u a d a las cues iones que su jen ienen que amolda se o zosamen  e, po una pa e á las exijencias de los amigos y paniagua  dos, y po o a á la e acidad que deben al público que les paga. Y cons e que el habla así nos di ijimos en p ime é  mino al Anime in lo)* de la Co una: que po algo hemos he  cho an es ala de de anqueza. En e ec o; El Anunciado de la Co uña sin decidi se po uno ni o o bando en es e asun o, y dejando en e e á eces que se halla al lado de las p e ensiones del S . Da Gua da — sin duda pa a g anjea se el a ec o de los pode o  sos — y descub iendo o as una pun a del elo que cub e sus a iciones po los ma ean es — sin duda po no i en con a de lo que sos iene un su amigo y colabo ado cons an e, el abo  gado de la San a He mandad, seño Calde ón — ha encon a  do salida á es os ap ie os en que le pusie on sus malas a es, es endiéndonos una idicula pa en e de malos co u • ¡ eses. ¡Bueno! Malos co udeses se emos, á la mane a que El Anunciado lo en iende, pe o en cambio al no anda con, apace ías en es e ni en o o asun o, somos — y es o si que no lo en iende El Anunciado)* — pe sonas decen es. ¡Bueno! Malos co uñeses se emos á la mane a que El Anunciado lo en iende, pe o en cambio, al no busca sub- e ujios, al no en ol e nos en el man o de la hipoc esía, al p opone nos deci oda la e dad, somos — y es o ampoco lo en iende. El A n unciado — ciudadanos hon ados. " Y si malos co uñeses somos noso os po que nos po  nemos siemp e de pa e de aquel que á nues o juicio sos  iene la azón, malos co uñeses son odos aquellos que aho  a es án á nues o lado, que son muchos; y mal co uñés hab á que llama á una espe abilísima pe sona, a ec a has  a hace poco al Anunciado y que se ha dis inguido siem  p e po su amo á la Co uña y á Galicia oda, y no ha du  dado en es a ocasión en sali á la pales a con las p eciosas a mas de su alen o y de su as a e udición,_á ompe una lanza en p ó de lo que él c ee que es de jus icia; en p ó del mejo de echo de los Ma ean es á la capilla de San An  d és. Pe o nos amos escu iendo insensiblemen e y aleján donos del p incipal obje o de es e capí ulo. C u e s ió n D a G u a d a 15 . Í-VV..1W/WWVWV-VWVWVVVWWWVVVW. V*ZVWW<»". -VV 1 --, . . . . - . V Vol amos al cauce que nos señala el í ulo de es as li  neas y pe donen nues os lec o es an as disg esiones. Decíamos en el capí ulo an e io que no comp endia- mos que hubie a pe sona que pusiese en duda el de echo de p opiedad que la San a He mandad iene sob e los e enos en que se halla edi icada la capilla de San And és, pues o que en isi as eclesiás icas hechas á aíz de los sucesos del ul imo e cio del siglo XVI cons a, po in o maciones es i ■ icales, que pe enecía aquel edi icio — con o as en as y ju os — á la He mandad de la Paz y Ca idad. Y ales a i maciones nues as las hemos is o con i  madas á las pocas ho as de es ampa las, en un e udi ísimo abajo dado á la luz po pe sona que en es as cosas es au  o idad i ecusable (1), No e a nues o ánimo emon a nos más allá del año 1589 po cuan o queda on des uidos en aquella echa los documen os de p opiedad que enían deposi ados los Ma  ean es en San F ancisco y eu el Hospi al de San An  d és, Pe o ap o echando la mención que hace el es i o que an es ci amos, del Hospi al de los Angeles como p opiedad que ué de los Ma ean es, pod emos añadi que en los a chi  os municipales de es a ciudad se conse a un p i ilegi- dado po los Reyes Ca ólicos á a o del «G emio de Ma eano es y ma ine os de es a ciudad» pa a no paguen el Tecko de, quiu alndas de odo lo que ca guen, g desca guen .» En dicho p e ilegio, con i mado después po Ca los V. dedican los Reyes Ca ólicos ases de elogio á los indi i  duos del G emio y los llaman «Co ades de la Co adía de los Angeles.» Es o p ueba que en aquella época (1496) el G emio de Ma ean es enia muchas incas que le endían cuan iosas en as, Hay más: en el mismo a chi o municipal exis e un p e  cioso documen o bajo el epíg a e de «Hospi al de San An  d és,» en que cons an las incas que poseían los Ma ean es. (I) Nos e e imos á un abajo del S . D. An onio de la Iglesia, cono  cido a queólogo y Di ec o que ué de la «C ouicaUni e sal» de Galicia. UNíVERS DADE DE SANTIAGO 1G C u e s ió n D a G u a d a Kn a! documen o se leé: «Dicho Hospi al (el de San And és) que andaba inco po ado con la Co adía de San And és h> clusa e,í i g i es a ,ielg cmo (1 , Ma ean es e c . e c » ( ) iOS muchos documen os podían ci a se que p ueban el de echo de p opiedad de los Ma ean es en el^e^ la mencionada capilla; pe o emiendo hace nos demasiado di usos los dejamos de consigna ' ! ,nnW^^ :e ™ lna cou es os da os his ó icos que amos apun ando, y como ci a que mas adelan e ecoA em^s mien é de ni4 9 »T aqU61 acue dos deFayun a: } d - And á es ^Sus deapaea 86 ° Cupó con in& n- O os documen os, que en 1780 se cedió a Lehpe Mendez de Cas o y Pigue oa y á José B ■ n • o mayo domos del g emio de Ma ean es, «un pedazo de e e- n<> que c<míi naba con algunos e enos que ue on de las empo alidades de los egula es de la Compañía de Jesús » Es os é enos que se ci an en las an e io es Kneas es aban inmedia os a la capilla de San And és seo-un se dice mas adelan e en el mismo documen o. ° ' Resoluciones dadas po la adminis ación en es e mis mo siglo y en especial cuando las leyes desamo izados s conhi man uambien los de echos de la He mandad sob e ' la capilla de San And és; y po úl imo, conii mú y econoció es a p opiedad el mismo seño Da Gua da al di igi se en 1881 pau es // Henead, d. la Pa?aM^^- j pidiéndole que le concediese «el e eno que hoy ocuna la capilla 1 a casa con igua p opiedad de la co po acmn » i Es o ul imo, que ya lo hemos dicho a ias eces lo con- sideiamos muy digno de epe i se cuan as ue e necesa io A aquellos de nues os lec o es que les haya causado so p esa el que nos de engamos an o en es os ^asun os de ? api u l oa ai Suien e 3 s; a po U qué en ellos se nan a ando odos los cabos, é i án iendo unp e a ocioso ni mucho menos el epe i an o las cosas el hace a incamien o en es o de los de echos iue iene la He d~i e . TT 6n * 1Ue 86 haUa ediSahm Z a ina capilla cíe ban And és. C u es ió n Da G u a d a 17 IV UN DESPOJO Tal i ulo me ece la ob a que se ha emp endido con a la He mandad, de la Paz ?/ Mise ico dia. An e odo nos co esponde decla a que c eemos i me  men e que el seño Da Gua da ha es ado y es á mo ido po los mejo es deseos, y que si es a cues ión ha omado sesgo dis in o del que aquel opulen o banque o quiso da le, no es de él cie amen e oda la culpa como ampoco lo es de la He mandad déla Paz y Mise ico dia. Elemen os ex años se han inge ido en es e asun o y á ellos se debe exclusi a  men e que, lo que en esencia e a una mues a de gene osidad se ha ya con e ido en un pugila o de egoísmos. Si po odos es á econocido el de echo de p opiedad que los Ma ean es ienen en los e enos de la capilla de San And és, y si en ningún iempo se han pues o en duda esos de echos, cla o es que el hace lo aho a, es, sencillamen  e un absu do; máxime cuando los que al cosa p e enden no se undan en azones ap eciables. Si ué amos á da pá ulo á las hablillas del ulgo, en  d íamos que c ee que se abaja desde hace muchos años pa a desposee á la He mandad de lo que de an os siglos acále pe enece. Y c ee íamos ambién, si nos guiásemos po el clamo eo de la opinión, que odo lo que aho a ocu e es aba ya en el ánimo del S . Da Gua da, ó en el de aquellos que le inspi an, cuando p opuso á los ma ean es el edi ica  les la capilla de San And és. , , No sabemos noso os lo que hab á de posi i o en es as especies que co en de boca en boca; noso os solo emos 3 se UNIVkRSiüADb DE SANTIAGO n oMMi'i'n ’ i 18 C u e s ió n Da G u a d a po aho a los e ec os. Las causas.... Quizá mas adelan e nos a en u emos á in es iga las. Aquí nos enco amos po de p on o con dos hechos. El uno, la p opiedad de la Co adía sob e los e enos de la capilla; el o o, la capilla misma edi icada con in e e  ses cuan iosos que han salido de las manos del S . Da Gua da. Si á la San a He mandad se le hubiese dicho an es de edi ica la capilla que después de e minada se le a eba  a ía odo aquello que enia poseyendo desde iempo inme  mo ial, posible y casi segu o es que no hubiese accedido á al p e ensión; po que los he manos de la Paz y Mise i  co dia, si bien quie en pa a el Dios de sus mayo es un sun  uoso emplo digno de la excelsi ud di ina, ambién saben que humildemen e, sin pompas ni anidades, sin a esonados ni pin u as, puede ado a se al mismo Dios, bas ando pa a ello un al a , una c uz, un co azón y una plega ía. Mil eces p e e i ían celeb a el cul o modes isima- men e sob e las pied as en que hinca on la odilla sus p oge  ni o es y en e las cua o apias que aquellos le an a on, con los p oduc os de su abajo, pa a impe a la mise ico  dia di ina en las a iesgadas a eas á que se dedicaban, que pisa sob e lus osos pinos y admi a icos o namen os, y e colo eados id ios, y espi a olo osas esencias, si con odo es o habían de llo a pa a siemp e pe dida aquella sa  g ada he encia que de gene ación en gene ación ue siemp e el san o ecin o donde enia á da g acias el ma  ine o que en deshecha o men a había sido escuchado po el cielo. No, y mil eces nó — hab ían dicho los Ma ean es, si al cosa hubie an sospechado — dejadnos con nues a pob eza; dejadnos es as blancas pa edes es as pied as enneg eci  das y sa u adas po el salob e líquido de que enían empa  pados los es idos de nues os pad es después de habe pa  sado el iesgo de un empo al: dejadnos odo es o y lle a  os ues as iquezas, que de nada nos si en si habéis con ellas de a eba a nos lo que mas ap eciamos. Es o hubie an dicho los ma ean es si con las p e ensio  nes que aho a iene el seño Da Gua da se hubie a p esen  ado en 1881. Pe o la San a He mandad nada de es o dijo po que las C u e s ió n D a G u a d a 19 p oposiciones que se le hicie on no a acaban en nada sus de echos de p opiedad, sino que po el con a io los ga  an ían. Y así se pasó el iempo, odo anquilo, has a que un dia, pocos meses hace aun, se dijo que el S . Da Gua da no en ega ía las lla es de la capilla á la He mandad, al ando así á lo que había pac ado. . . , , Y es e hecho no solo esul ó cie o, sino queden un do  cumen o de que ya hemos hecho mención — en el o icio une el S . Da Gua da di igió á la He mandad acusando ecibo de los Es a u os — se negaba implíci amen e la exis encia déla He mandad, al deci : «He ecibido los Es a u os de la He  mandad que se p'e eiule c ea bajo el nomb e de He mandad de la Paz y Mise ico dia.» ¡Que se p e ende c ea ! ¡Que sa casmo!.... . Pe o no es es o solo, sino que odos los i os se di igían á nega exis encia á la He mandad y á p e ende nega le su de echo á los e enos de la capilla. . Así, el mismo S . Da Gua da, le di ige unas p oposi  ciones á la He mandad, en las que no se hacían cons a pa a nada los de echos de aquella, y sí en cambio, se decía, que la He mandad no pod ía mezcla se nunca ni po ningún mo i o en la capilla, que hab ía de en ega se á los P. P. Jesuí as. Pa a co ona es a ob a al aba solo un paso y ese se dio. En ió la He mandad sus Es a u os al seño A zobispo de San iago pa a que, is os, uesen ap obados, y con es a su Eminencia negando la ap obación á los Es a u os y di  ciendo, en cambio, que no exis e el G emio de Ma ean es; que uo iene sanción canónica la Co adía de San And és, m la He mandad que p e ende c ea se « iende á o a cosa mas que á es ablece una cong egación secula y laica desnuda de las condicioues p opias de oda he mandad ó co adía eli  giosa», y que po coii si (luien e — ¡buena consecuencia! que se conside e ex inguido el G emio de Ma ean es, y la Co  adía, y la He mandad, é í em más, que se conside e á sus miemb os sin pe sonalidad, sin de echos, y sin ep esen a  ción ni gobie no en la capilla de San And és. , , La ob a es aba consumada; el despojo se iba haciendo en oda egla; la He mandad se queda ía sin una sola pie  d a en su an igua capilla de San And és. u 20 C u es ió n D a G u a d a ¿1 a que han obedecido el seño Da Gua da y el P ela  do al que e desposee á 1 TT ’ ’ ’ ' ' nece? ■ * la He mandad de lo que le pe e- Lo i emos iendo. El PRELADO ’ .1 eu seíiou)- ou honeu . En es a con ienda, co esponde uno de los cues os p i  me os a la mi a compos elana; no an o po lo que ella ime- da pesa en las empo alidades de la He mandac de la Paz y mise ico dia, sino po que con sus ac os se ha inmiscuido en e eno que a nues o juicio le es a edado Quedense pa a luego la pe sonalidad del S . D. Eusebio Da Gua da, y la de los P. P. Jesuí as, y la de la San a He  mandad y dejen aho a odos plaza anca á las opiniones sus en adas en es e asun o po el P elado. Líb enos Dios de pone en duda sus decisiones en asim  os lehgiosos; ciegueu nues os ojos, enmudezca nues- la lengua, pa alícese nues a mano an es que oca la ex  celsi ud del pas o que guia sus obejas po di ina senda. as seanos pe mi ido, con los aca amien os debidos, examina as decisiones del A zobispo ecaídas en la ap o  bación de los Es a u os de la San a He mandad, y es o solo se UNlV RSIDÁn D- SA n ÍTAS o DE COMPOSTCLA C u e s ió n Da G u a d a 21 en a(|uello que a ec a, como an es hemos dicho, á los bienes empo ales de la misma. En julio del pasado año de 1884 di igió la San a He  mandad un o icio á Su Eminencia, en iándole al p opio iem  po copia de los Es a u os e o mados pa a ecaba la al a ap obación del diocesano. , ■ El o icio se conc e aba á suplica an sólo la ap obación de los Es a u os, y es a e a espe ada con ánsia po los he  manos de la Paz y Mise ico dia. Pasa on desde la echa del en io odos los meses del año de 1884, y no ino la deseada au o ización. Pe o como odo llega en es e mundo, llegó el mes de Ene o del p esen  e ano, y con el décimo sép imo dia del p opio mes la con  es ación de Su Eminencia. No podía p esumi la San a He mandad que los manda  os de Su Eminencia Romana aspasasen los lími es de lo canónico, ni aunque á soña se hubie a echado pod ía ba  un a los umbos que omó el A zobispo en su con es  ación. Lle ados los Es a u os al seño Fiscal Eclesiás ico, és e dijo: en p ime luga : «Que el an iguo G emio de Ma ean es sé halla ex inguido hace muchos años po la ley VI, í u  lo II, lib o 1, de la No ísima Recopilación, que ha ex inguido odos los G emios.» Aquí se echan de e desde luego a ias cosas. P ime a: Que no había po qué ae á cuen o al G emio de Ma ean es, po cuan o los Es a u os en iados pa a la ca  nónica sanción se i ulan Es a u os de la Paz y Mise ico  dia y no del G emio de Ma ean es. 'Segunda: Que si po la No ísima Recopilación es án abolidos los g emios, no lo es án las He mandades que pe  siguen un in esclusi amen e ca i a i o den o de la eligión ca ólica. . , Te ce o: Que es muy ex año que el seño iscal de Su Eminencia apele á leyes humanas pa a nega exis  encia á la He mandad de la Paz y Mise ico dia; pe  o bien emos que ampoco le se ia posible apela á las le  yes eclesiás icas, cuan o que po es as siemp e se había e  conocido á la He mandad, según le cons a á, al seño Fiscal po los lib os de isi as que deben conse a se en los a chi  os del cabildo. se UNIVKUSlDADh DE SANTIAGO ' u C u e s ió n D a G u a d a Es o es lo que á simple is a se desp ende del p ime azonamien o usado en el dic ámen iscal. Y cla o es que solo una pe u bación del S . Fiscal de la San a Diócesis pudo hace le mezcla en es e asun o al G emio de Ma ean  es; y de aquella pe u bacian nacen los disla es — pe dóne  nos el S . Fiscal la palab a — que se come en en su dic ámen. Pe o sigamos. Con inua el S . Fiscal a gumen ando con la ci ada No  ísima Recopilación en la mano, y apoyándose en la ley XII i ulo XII lib o XII del mismo código, dice que «es á p ohi  bido el e igi ni unda co adías sin la au o ización eal y eclesiás ica» e c... Aquí no se a a, seño Fiscal, de e igi ni de unda ninguna co adía, pues o que la He mandad de la Paz y Mi  se ico dia es á ya undada de la gos siglos; duélenos, se  ño Fiscal, epe i que ampoco en es e a gumenio es á V. S. odo lo a o unado que ue a de desea . »Además. Excmo. S . — con inúa diciendo el dic ámen iscal — los es a u os cuya ap obación se in e esa, no ienen po obje o la o ganización de una sociedad eligiosa digna de la al a sanción de Vues a Eminencia Romana, según se deja e con b e es e iexiones. «Sus au o es se a ibuyen la p opiedad del emplo de San And és y de los obje os y alhajas consag ados al cul o, debidos á la p opiedad y gene oso desp endimien o del se  ño D. Ensebio Da Gua da, siendo así que odo ello se halla hie a del come cio de los homb es y su dominio exclusi o y eminen e es de la Iglesia! Pase lo de que la He mandad de la Paz y Mise ico dia no sea una sociedad eligiosa, aunque no debía pasa pues o que eniendo po obje o aquella sociedad el p es a odos los auxilios y odos los consuelos de la eligión ca ó  lica á los desdichados que la humana jus icia condena á mo  i en un pa íbulo; y eniendo po obje o ambién la sociedad el celeb a ac os eligiosos en un emplo, y asis i á las p o  cesiones en co po ación pa a da les mayo expleudo , y el hace su agios po las almas de los he manos, pa écenos que odos es os son iñes exclusi amen e eligiosos. Pe o aca emos las decisiones del Pu pu ado en es a de  licada ma e ia que solo á el compe e, y no á noso os, mise  os y pecado es mo ales. C u e s ió n D a G u a d a 29 obje o la capilla de San And és? ¿Qué necesidad enían aquí de hace uso del S . Da Gua da ó de o a cualquie a pe sona como mediado es? ¿No les hubie a sido más expedi o el com  p a un sola y edi ica en él, siemp e á su nomb e, c eán  dose desde un p incipio, de es e modo, una p opiedad exclu  si amen e suya? , ., Si, — con es an los que es án a e ados a la idea mis  e iosa que an es expusimos: odo eso podían habe hecho los Jesuí as, como pudie an habe hecho o as muchas co  sas; pe o las azones que quizás les hayan mo ido pa a no segui el camino ec o, pueden se las siguien es: P ime a: sabido es el amo qué ienen al e uño odas las cong ega  ciones eligiosas; es e amo ha hecho que los ailes exclaus  ados. al ol e á España hayan ido ocupando p ecisamen e los mismos con en os que habi a on an es de la exclaus a  ción, sal o en aquellos casos en que se encon a on con sus con en os o almen e de uidos: y los pad es Jesuí as que ocupa on algunos años gi icibxa me ule el Hospi al de San And és, y que poseye on una casa al lado de aquel edi icio, ienen ca inoá los e enosde la. capilla y desea ían ocupa la. Ya el año de 1879 — dicen las gen es — un pad e Jesuí a muy conocido en es a localidad, se p esen ó á uno de los He manos déla Paz y Mise ico dia haciendo p oposiciones pa a la edi icación de la capilla: p oposiciones muy pa eci  das ó idén icas á las que úl imamen e ha hecho el S . Da Gua da á la He mandad. A i man ambién muy o males los epe idos maliciosos, quecomolos jesui as se han ido en ando en España sm que haya mediado au o ización desde la céleb e P agmá ica de 1767, no se a e en á edi ica po sí mismos, emiendo que llegue un dia en que po o o manda o igual ó pa ecido á aquel del ca ólico ey Cá los III . engan que ma cha dc- jando aquí en manos impías, los bienes que posean, i asi "haciendo sus emplos una pe sona agena á la Com pañía de Jesús, en odo e en o esul a ía que á una p opiedad colo  cada en ales condiciones, no le coge ían las leyes desamo - izado as que pudie an con el iempo dic a se. , , Pe o, en in, aunque asisea, con es amos noso os, ¿qua incon enien e hab ía en que los P. P. Jesuí as ocupasen la capilla de San And és? ¿Po en u a an humildes a ones son alguna plaga que haya que aleja de noso os?... Y. nos con es an: No sabemos noso os si son ó no son los Jesuí as eso que us edes dicen: sólo sabemos que po algo el ca ólico ey don Ca los III, én la P agmá ica que an es ci ábamos, dijo: «P ohíbo po ley y egla gene al que jamás pueda ol e á admi i se en odos mis einos en pa icula á ningún indi i  duo de la compañía de Jesús, ni en cue po de comunidad con ningún p e ex o ni colo ido que sea, ni sob e es o admi i á mi Consejo ni o o ibunal ins ancia alguna, an es bien o  ma án á p e ención las jus icias las más se e as p o iden  cias con a los in ac o es,(auxilia esy coope an es de seme  jan e in en o, cas igándolos como pe u bado es del sosiego público.» Y sabemos ambién — añaden — que el Papa Clemen e XIII no quiso admi i en sus Es ados á los Jesuí as luego que ue on expulsados de España. Y sabemos ambién que el mismo seño Rey Ca ólico Cá los III, en Real Cédula de 18 de Oc ub e de 1767, dijo: «Quie o y o deno que cualquie a egula de la compañía de Jesús que en con a ención de la Real P agmá ica san  ción de 2 de Ab il ol ie e á es os mis einos sin p ecede manda o ó pe miso mió, aunque sea con el p e ex o de es a dimi ido y lib e de los o os de su p o esión, como p osc i  o incu a en pena de mue e, siendo lego, y siendo o denado in sac .is se des ine á pe pe ua eclusión á a bi io de los o  dina ios y á las demás penas que co esponden: los auxi  lian es y coope an es su i án las penas es ablecidas en dicha Real P agmá ica.» Aho a, díganos el piadoso lec o si puede discu i se se  iamen e con pe sonas que discu en de un modo an es a  ala io. C u es ió n D a G u a d a 31 VII El. SEÑOR PA GUARSA Aun al a algo que deci espec o á los P. P. Jesuí as; algo, que como es na u al, se elaciona con el seño Da Gua da, y que lo encaja emos aquí po c ee noso os que es a á muy en su luga . Apun ábamos en nues o a iculo an e io los umo es que co en sob e si la capilla de San And és es á hecha con el dine o de la Compañía de Jesús, y po nues a pa e de  cíamos que e an de mucho olumen aquellas pa añas pa a que pasasen po el amiz de la sana azón sin encon a di  icul ades. No nega emos que los a gumen os expues os po los que c een á pió jun illas que el S . Dagua da es un me o commissioiuwi e de la Compañía de Jesús, es án buscados con oda su ileza y p esen an ca ác e de acionalidad. Cla o es que no puede nega se de plano que el S . Da Gua da haya ecibido de los jesuí as el enca go de gas a , po cuen a de la Compañía, cien o ein i an os mil pesos en la edi icación de la capilla de San And és; ampoco puede nega se que. dada la o ganización del cue po jesuí ico, y dados los ines que pe sigue — que son en esúmen el do  minio absolu o del mundo mo al y del ma e ial — y dados los medios que pa a es o emplea, es casi lógico que , en es os iempos de desc eimien o se algan de pe sonas láicas pa a el manejo de sus capi ales, con el obje o de pone los á sal  o de la ola e oluciona ia, su i econciliable enemiga. , Pe o si odo es o iene isos de e dad, ó á lo menos no se pelea con la azón, c eemos noso os que ampoco puede 32 C u e s ió n D a G u a d a echaza se el hecho de que el seño Da Gua da haya sacado de sus p opias a cas y po su p opia cuen a, el dine o que se ba in e ido en la cons ucción de la capilla. , Pe o los que ienen sos eniendo con e dade a pe i  nacia que la capilla se le an ó po cuen a de los jesuí as, siguen en sus ece y nos p esen an los siguien es uKniéTi- cos a gumen os que es amos en el debe de consigna : , Aho a bien: — dicen ellos — sin que es o sea me e nos á hu ga en los capi ales que el seño Da Gua da posea: ¿pue  de co .side a se á dicho seño como iiini 0 -asa men e neo, dan  do á es a ase odo su alo ? ¿es el seño Da Gua da un hos ehil? ¿es acaso un Mauzanedo, á quien se le calculaban escien os millones de capi al?.. . Noso os no lo sabemos: sólo sabemos que en es a ciu  dad, cuando hemos oido habla de millona ios hemos escu  chado los nomb es del S . Fe nandez And ade ó de D. Fe  nando González, pe o el del seño Da Gua da no ha llegado has a noso os, ci cundada con la do ada co ona de un C eso. Nos han dicho, sí, que el S . Da Gua da e a muy ico, pe o lo han pues o siemp e en el quin o ó sex o luga en e los capi alis as de la Ga uña. Tenemos noso os muy en cuen a pa a, nues o uso pa  icula , aún en medio del op imismo al uis a que nos domi  na, el e án aquel que se usa en ie a de Cas illa y que dice: «de dine o y de bondad, la mi ad de la mi ad;».asi que, cuando oímos habla de millones y millones que posee al cual en u oso p ójimo, aplicamos la sen encia á ín de qui  a á las palab as del ulgo, oda la exage ación que pone en ellas. Pues bien; de odo es o esul a, á nues o modo de e , que el S . Da Gua da es ico, muy ico, pe o que así y odo su capi al no es an o que no hagan en él mella dos ó es millones de eales, con o os es ó cua o que pensase gas  a se en la edi icación del Ins i u o. Po o a pa e, — añaden — los que conocen con alguna in imidad al S . Da Gua da — que son en co o núme o, poi  que el ca ác e de dicho seño es á, según dicen, aciado en la u quesa de la hu añe ía — nos lo p esen an, no como un p ódigo; no como un mani o o, no como un disi  pado , sino muy al con a io, como un homb e cuida- C u e s ió n Da G u a d a 33 doso en demasía del ac ecen amien o de su capi al, como un homb e cpie sabe aquila a los eales que iene un peso du o, y como un homb e que, cuando da cinco pese as de jo  nal, p ocu a que sus ob e os no se due man. Y hab emos de con esa con oda anqueza, que es as condiciones que le a ibuyen al S . Da Gua da sus p opios amigos, unidas á los azonamien os que an es hicimos espec o al capi al de dicho seño , no se a ienen muy bien con el hecho de habe desembolsado g aciosa/nieu e las quinien as mil y pico de pese as que ha cos ado la capilla de San And és,y la cole i  lla de dispone se á gas a , cuando menos, o o an o en el Ins i u o.» . ■ Es o dicen, y po cie o que enemos que con esa de nue o que no hemos is o á nadie su iliza an o y con an  a pe inacia. Pe o sus azonamien os caen odos po ie a con es e solo que aho a nos ocu e: pod á el S . Da Gua da ene muchos ó pocos millones, que es o no nos impo a; pod á el S . Da Gua da habe sido poco p ódigo oda su ida, pe o es o no es azón pa a asegu a , solo po suposiciones, que el dine o de la capilla es de los Jesuí as. Si el S . Da Gua da iene uno, diez, ein e millones, puede gas a los sin pedi pe miso á nadie, y si el S . Da Gua da ue poco p ódigo an  es de aho a, cosa que nadie sabe con oda ce eza, puede habe a iado, como a iamos á cada momen o los homb es, de modo de se y de modo de pensa . . A noso os nos a igan en ex emo es a clase de discu  siones; c eemos, y lo decimos con since idad, que con dine  o del seño Da Gua da se ha cons uido la capilla; y lo c ee  mos po qué no se nos p esen an se ios a gumen os en con  a de ello: así, sea ello como quie a: engan ó no engan azón los que asegu an que á los jesuí as es debida la edi i  cación de la capilla, lo cie o es que es a se halla le an ada sob e e enos pe enecien es á la He mandad de la Paz y Mise ico dia y que á dicha He mandad se di igió el S . Da Gua da en 18'81 p oponiéndole cons ui la capilla con la so  la condición de que pe mi iesen á él y su esposa se en e a  dos den o del emplo. . . , Si el seño Da Gua da enia planes ul e io es, si ob o con doblez y alsía, digno es de las más ue es censu as; si po el con a io el S . Da Gua da, desmin iendo con su ge- u 34 C u e s ió n D a G u a d a 'V-V-.-W^^V^W/WVX-V 'wT.- '- -^-w* VN -*^w . - - - - e w-w--* -*N/^ V '--^ .---w* A ne osidad, aho a que se halla ó a llegando á los doce lus  os, la conduc a que dicen siguió oda su ida, se p opu  so con la mayo buena e edi ica la capilla bajo las condi  ciones pac adas con la He mandad, y si después de es o ad  qui ió o os comp omisos, sean ellos del o den que sean, que no le pe mi ían cumpli lo es ipulado, ob ó con suma lige  eza dando una segunda palab a que no había de pode sos  ene sin des ui la p ime a; po úl imo, sí el seño Da Gua da al a á lo que ha o ecido sin que enga mas azones que las que sus cap ichos le sugie en, es un eme a io que c uie e que las leyes, que la sociedad, que el mundo odo se coblegue an e sus pasioncillas, sus enco es, sus a ec os ó sus o gullosos ex a íos. Si es o úl imo ue e, debe da se po muy sa is echo el o gullo del S . Da Gua da an e la sola conside ación de que ha conseguido un p i ilegio que no le es dado á los demas mo ales; el de di e encia se de odos allí donde odos so  mos iguales; el de se en e ado en e las gen es como si dijé amos, en medio de la ciudad, bajo las bó edas de un emplo, en sepulc o p imo osamen e cincelado, cosa que en siglos an e io es le e a pe mi ida solo á los seño es de ho ca y cuchillo ó á los p incipes de la Iglesia. Después de odo no nos pa ece pequeño el p emio pa a la magni ud de la ob a. Aqui se ienen alegando po algunos, en con a de la He mandad, azones de pa io ismo, azones de ag adeci  mien o. . A los que echan mano del pa io ismo pa a es a cues  ión, les hab emos de deci que no consis e el pa io ismo en humilla se an e los pode osos, siquie a es os nos hagan ó in en en hace nos algún a o ; que si asi ue e, muy poco pa io as hab ían sido nues os pad es que no quisie on de  ja en manos del capi án del siglo es os e ones que cons i  uyen la nacionalidad española, á cambio de los "bene icios que nos hab ía de epo a la ci ilización que aquel nos im po aba. Pe o no, no es asi; el e dade o pa io ismo en aquel caso, ué el de los que de endie on palmo á palmo la in e  g idad del e i o io; como el e dade o pa io ismo en es a ocasión es á de pa e de los co ades de la San a He mandad que no quie en deja se a eba a lo que ín eg o ecibie on C u e s ió n Da G u a d a 35 de sus an epasados é ín eg o quie en en ega lo á sus descendien es. x Y espec o á los que hablan de ag adecimien o, les di e  mos, que cuando á cambio de un a o se exije un sac i icio mayo que el bene icio mismo, deja es e de se a o y se con ie e en explo ación: El ag adecimien o iene sus lími-_ es ¿cómo no?.. Pues qué, los que an o blasonan de ag ade  cidos ¿lo se ían has a el pun o de pe de aquello que más ap eciasen, su hon a po ejemplo, en a as de un se icio que cualquie a les hicie a? Y no se nos enga diciendo que en es e caso el a o hecho po el seño Da Gua da es inmensamen e mayo que el sac i icio que se exije de la He mandad, po que en onces con es a íamos, (¡ue el bene icio del S . Da Gua da es d e los que pueden exp esa se con una can idad, y el sac i icio que se pide á la He mandad es de aquellos pa a los que no se encuen a exp esión algeb áica que los pa en ice. Po una pa e se cuen a un cien o de miles de pesos; po o a se cuen a un cien o de miles de ecue dos y de a  diciones; son can idades he e ogéneas y po consiguien e no pueden es a se. Pa a e mina , debemos deci ambién, que la conduc a seguida po el S . Da Gua da con los He manos de la Paz y Mise ico dia no es odo lo co ec a que debía espe - a se de un homb e á quien se nos p esen a como un mode  lo de libe alidad, y que iene, después de odo, un o igen an humildísimo co no el mas humilde de los indi iduos del an iguo G emio de Ma ean es. En el capi ulo siguien e, al ocupa nosde la He mandad, explica emoslo que signi ican las a i maciones del pá a o an e io . 36 C u es ió n D a G u a d a VIII LA HERMANDAD. Poco nos a quedando ya que deci de es e asun o, que es á siendo, y se á po algún iempo aun, la comidilla dia ia de odo el pueblo de la Co uña. Nos hemos hecho eco en los a ículos an e io es de odos los umo es p opalados po las gen es, deba iendo aquellos que nos pa ecían exage ados y dando en cambio asenso á o os que la azón no podía echaza . Co espóndenos hoy eseña las ges iones que la He  mandad ha enido haciendo en es e asun o, y po cie o que bien co a ha de se nues a a ea. No hablemos ya — po que su icien emen e discu ida y p obada es á — de la exis encia de la He mandad; los da os his ó icos apo ados po ilus adas pe sonas qne han in e  enido en el deba e, y los que noso os hemos consignado, dejan su icien emen e p obado es e pun o conc e o. ‘ Respec o de los de echos de p opiedad que la He man  dad iene sob e la capilla de San And és, ambién hemos dicho lo su icien e, y si no bas ase, apela íamos á la p es  c ipción. Más ¿pa a qué? No hay pe sona sensa a que se a e a á nega á la He  mandad esas dos condiciones que dejamos señaladas; y po an o, queda educida nues a misión á da cuen a de lo ocu  ido desde el año de 1881 has a la echa. Todos nues os lec o es conocen el ac a no a ial de la Jun a celeb ada po la He mandad en p ime o de Mayo de C u e s io n D a G u a d a 37 1881, y odos saben ambién en qué é minos es á concebi  da la p oposición que el S . Da Gua da hizo y á lo que que  dó comp ome ido. Después de aquella echa siguie on las cosas su na u  al cu so. Comenzó la cons ucción de la capilla y los he manos de la Paz y Mise ico dia no se mezcla on en nada, como e a na u al, du an e la ediíicaciou. En el mes de Julio del pasado año u oá bien la He  mandad e o ma sus Es a u os y lle ó á cabo sus p opósi  os. Te minada que ué la e o ma cumplie on con lo que la ley p ecep úa, solici ando la au o ización compe en e de los Es a u os á la au o idad gube na i a. Los Es a u os ue on ap obados. Como una p ueba de de e encia en ió la He mandad al S . Da Gua da un ejempla de los Es a u os y dich > seño con es ó acusando ecibo con un o icio en que se p e endía ya desconoce la exis encia de la He mandad, pues, co  menzaba diciendo, según ya eco da án nues os lec o es: «He ecibido el ejempla de los Es a u os de la He mandad que se p e ende c ea bajo el nomb e de He mandad déla Paz y Mise ico dia.» En es as palab as ió la He mandad lo que cualquie puede e ; que se in en aba desconoce su exis encia. Tenemos en eudido que una comisión de los he manos de la Paz y Mise ico dia in en ó con e encia con el S , Da Gua da, y que lo in en ó en ano; á es o nos e e íamos aye al censu a en los úl imos pá a os do nues o a iculo la conduc a del S . Da Gua da pa a con los he manos de la Paz y Mise ico dia. Nada de deshon oso iene el que el S . Da Gua da sea de humilde o igen: muy al con a io, es o le enal ece en g ado sumo, pues e ela, al habe llegado á la posición so  cial que hoy ocupa, que posee condiciones de mucha es ima; pa o po es o mism ), cu eudemos noso os que debe ía ha  be se mos ado mas a en o con las comisiones de la He  mandad que quisie on isi a le y no pudie on conse  gui lo. Pasado algún iempo, un cÓ ^le p esen ó á la He man  dad, en nomb e del seño Da Gua da, una p oposición, en la que se decía como p incipio: «El emplo es a á bajo la exclu - se UNIVKRMÜADl DE SANTIAGO 38 C u e s ió n D a G u a d a si a y única di ección de los P. P. Jesui as, sin ninguna in  e ención po pa e de la He mandad, que en nada pod á mezcla se bajo ningún p e ex o ni mo i o.» La He mandad no acep ó aquellas p oposiciones, y en cambio al poco iempo hizo llega á manos del S . Da Gua  da o as, basadas en el cumplimien o del ac a no a ial de Mayo, y concediendo al seño Da Gua da algunas p e oga  i as no consignadas en el ac a: ales como la de nomb a el pe sonal dependien e del sace do e, el inspecciona la ca  pilla y el da en ella disposiciones siemp e que no comp o  me iesen, cla o es, los de echos de la He mandad. No acep ando unos ni o os las bases po cada cual ex  pues as, y no habiendo po consiguien e con o midad, se ce  leb ó un juicio de conci iacion hace quince ó ein e dias, esul ando de él lo con a io de lo que indica su nom  b e. . El ompimien o ué di ini i o, y es o á causa de habe se negado el seño Da Gua da á econoce pe sonalidad á la pa e demandan e, La He mandad en onces se dispuso á li iga , nomb ó abo  gado y p ocu ado , y p esen ó una demanda en egla, pi  diendo el cumplimien o de lo es ipulado con el S . Da Gua  da y solici ando asi bien el ecu so de pob eza. ' La demanda ué admi ida po el seño juez de p ime a ins ancia de es e pa ido, que accedió ambién á lo solici a  do espec o á la pob eza de la He mandad. En al es ado se hallan las cosas en los p esen es mo  men os, y al ha sido, dibujada á g andes asgos, la con  duc a que la He mandad ha seguido desde el ano de 1881 has a la echa. ¿Podía le He mandad habe in en ado buenamen e al  gún o o medio pa a llega á eliz acue do con el seño Da Gua da?... C u e s ió n D a G u a d a 45 Y llegamos al de El S . Da G-aÚ da. ¿Pe o es (|ue llega on á igu a se los enemigos de la He mandad que la pe sona del seño Da Gua da es aba co  locada en un pedes al y que al pié u iese esc i o el céleb e Noli i me a nge dl ¿Es que c eye on que al habla del S . Da Gua da, po a a se de un pode oso, noso os habíamos de mo de la lengua ó lle a la cues ión de soslayo á in de no incu i en las i as de es os que hoy nos censu an? ¡Buena p e ensión! Noso os hemos dicho del S . Da Gua da lo que odo el mundo epi e;y ni la a i mación de que el seño Da Gua da es de o igen humilde, ni la de que el seño Da Gua da po idiosinc asia huye el a o de las gen es, ni aquella o a de que al capi al del seño Da Gua da puedan hace le mella dos, ó es ó cua o millones de ing eso ó de gas o, nada de es o es o ensi o pa a el seño Da Gua da. Y buena p ueba de que nada ebasa los limi es en que debe mo e se odo abajo pe iodis ico, la enemos en que ni se han dado ni podían da se po inju iados, ni se han mo ido en o os e enos adecuados" pa a es os casos, ni han con es ado á es e ni á ninguno de los a ículos que hemos esc i o. ¿Qué hicie on, pues, los amigos del seño Da Gua  da? Pone el g i o en el cielo, que es o de g i a á odos nos es dado: hace una p o es a sin sabe de qué p o es a  ban, y c ee se ellox solos odo el pueblo de la Co uña, cuan  do e an cinco, seis ú ocho docenas de pe sonas. ¡Valien e pueblo de la Co uña se ia es e si solo los p o- Ds an.les lo cons i uyesen! Pe o no; no es así. El e dade o pueblo de la Co uña es á á nues o lado; y en endemos po e dade o pueblo á la mayo ía, sin dis inción de clases ni de sexos. Que después de odo, los eunidos en el ayun amien o, son unos caballe  os pa icula es, muy ap eciados sin duda en sus domicilios, pe o ni po la can idad ni po la calidad pueden a oga se, como lo hacen, la ep esen ación de odo es e pueblo. Pa a conclui . Ahí es án odos nues os a ículos; ahi es án espe ando una e u ación sé ía. Háganla si pueden los ag a iados, que u 46 C u es ió n D a G u a d a es o les se i la de más p o echo que la p o es a idicula que han in en ado. Noso os les desa ia íamos á que se di igiesen á odas las pe sonas sensa as y que es as diesen su opinión espec o á nues a conduc a y la que ellos ienen obse ando. Y en cuan o al de echo que asis e á la He mandad, en cuan o á lo que noso os hemos enido sos eniendo, les desa iamos ambién á que nos p esen en un solo le ado que opine en con a de los de echos de la He mandad. ¿Que hay gen es no acos umb adas á la ec i ud de conciencia, leal ad de Opinión y se enidad de juicio? Tan o peo pa a los o cidos, los ileales y los injus os. Nues a conciencia es á anquila, y siemp e... e e namen e, ompe  emos lanzas en p ó del de echo público y de los ue os de la e dad y de la jus icia. VNMRSID. DE DE SANTJA JO u C u es ió n D a G u a d a 47 XI MORRA O CONTO Ideado eníamos apa a nos en es e úl imo a ículo del ono se io enquehepios enido a ando la cues ión Da Gua  da, y es o con el obje o de qui a á nues os lec o es el mal sabo de boca que les haya causado an o habla les de hom  b es que al an á su palab a, de despojos, de jesuí as, de mi  llones y de bulas. Nues os p opósi os, como se é, e an buenos. Con un cuen eci o que se adap aba mucho al caso y que oímos de labios de nues o que ido amigo El pequeñ-o Ma ean e, ha  b íamos dado ag adable in á es a uda campaña que hemos sos enido en diez a ículos en p ó de la an igua y nume osa He mandad de la Paz y Mise ico dia. Pe o no es á la Magdalena pa a a e anes ni pa a cuen  os la asende eada Cues ión. Da Gua da. Dejemos las consejas pa a mejo ocasión, que, como de  cía muy bien Sancho, no hay mejo palab a quelaquees á po deci y C is o con odos. O noso os es amos ciegos ó se ha pe dido po es as ie as el más udimen a io concep o de lo mo al, de lo dig  no, y de lo jus o. Lo decimos po que es amos ya cansados de oi á unos y á o os lamen a se de que es a cues ión haya llegado á se pied a de escándalo, sin epa a , aquellos que son nues  os con a ios, en que aquí el único au o del escándalo ha 48 C u e s ió n D a G u a d a sido aquel que al ó á lo pac ado, no en egaudo las lla es de la capilla de San And és á la San a He mandad. Siel seño Da Gua da hubie a cumplido pun o po pun o lo es ipulado, noso os no hubié amos enido pa a él más que ases de elogio: buena p ueba de ello es que an es que apa ecie an es as di e encias en e el seño Da Gua da y la He mandad, noso os no u imos incon enien e en susc i  bi un álbum que el pueblo de la Co uña le di igió, y dimos ambién nues o o o en p ó del p oyec o de acuña una medalla que se le había de o ece al seño Da Gua da el dia mismo de la ape u a de la capilla. Pe o es que en onces igno ábamos que el S . Da Gua  da pensase al a á su comp omiso, é igno ábamos ambién que* ueseu sus in en os los de coloca pa a¿bí e e wum, en la capilla de San And és, álos P. P. Jesuí as. Place inmenso hubie a sido pa a noso os el e que las cosas ma chaban po senda egula , y que la capilla, después de concluida, se hubie a inaugu ado con g an pompa. . i • • i En onces noso as, sin ese as de ningún gene o, ha  b íamos ele ado en el ondo de nues as conciencias cán i  cos de alabanzas pa a el homb e que an expon áneamen e pe pe uaba las g andezas del an iguo g emio de ma ean es. Pe o ¿somos noso os culpables acaso de que las cosas no hayan pasado á medida de nues o deseo? ¿Somos culpa  bles de que el S . Da Gua da, al ando á lo pac ado, no en  egase las lla es á la He mandad? ¿Somos culpables de que dicho seño , en su o icio de ecibo de los Es a u os haya p e  endido nega exis encia á la He mandad? ^ ‘ Somos culpables de que el S . Da Gua da mues e an decidido empeño en coloca den o de la capilla á los pad es jesuí as? ... No, cie amen e. " De odas es as cosas el único au o es el seño Da Gua da. Que sea po cap icho, que sea po e quedad, que sea po alguna o a causa, noso os no emos mas que un hom  b e qne se comp ome e y al a á lo es ipulado. . Hace algunos años imos en el on ispicio de un pueblo de Cas illa g abada en la pied a una he mosa déci  ma can ando las glo ias del Ma qués de Alma za que había edi icado aquel emplo. . C u e s ió n D a G u a d a 49 Los seis e sos úl imos de aquellas decimas, que son los únicos que eco damos, decían: Lenguas haciéndose es án, Que po siemp e han de aplaudi Al ba ón que supo uni , En su noble edinca , Al ánimo de empeza La glo ia de conclui . , ¡Lás ima y g ande es que no pueda g aba se algo igual ó pa ecido en el pó ico de la capilla de San And és pa a e e  na glo ia del S . D. Eusebio Da Gua da! El, es cie o, ha enido el ánimo de empeza , pe o la glo ia de conclui ha quedado eclipsada á úl ima ho a con li igios p omo idos po la ac i ud del S . Da Gua da. Y á odo es o, los que sald ían ganando, de ealiza  se los planes que bullen en la men e del S . Da ( ua da, se  ian les PP. Jesuí as, que se encon a ían ins alados en ina bo  ni a capilla, muy limpia, muy nue a, ap opósi o, en íin, pa  a ende aquellas su iles edes jesuí icas qne si en pa a p ende en ellas las conciencias de nues as muje es e in la  ma sus co azones con el odio que p o esan á odo lo que sea libe ad y p og eso, á odo lo g ande, á odo lo jus o. De es o si que debie a p o es a el pueblo de la Co uña; de es os abajos de zapa, que al in y á la pos e, le epo a  ían g andes males, y que se a ecinan según las mues as. «Po que el jesui ismo — como ha dicho muy bien El Q]ol)O — no es el ca lismo. Es la eacción ul amon ana en lucha abie a con la e olución, Di e enciase esencialmen e de aquel, en que no eclu a su milicia en los campos, sino en las g andes capi ales; no cala la boina, ni ciñe el sable, ni se gua ece en las cimas de las mon añas. Un modes o o a  o io, una camlla. le bas an pa a pasa e is a á sus hues es, da les la o den del dia, y man ene las en ac i idad cons an  e, a do osa.» . . Desg aciados de aquellos que no en es o y pie den las ue zas en p o es a sin undamen o con a noso os, cuan  do debe ían emplea las en opone se á esa ola que a odos nos amenaza po igual. . P o es en, p o es en con a noso os y ayuden los si  lenciosos abajos de los hijos de Loyola. Cuando quie an ' 7 UNIVERSIDAD! - u 50 C u e s ió n D a G u a d a ape cibi se, se á a de; cuando quie an a aja el mal, yano hab á iempo; y en onces, nues os hijos, si es que no nos alcanza á noso os el cas igo, maldeci án de es a gene ación que apesa de lo aleccionada que debe ía es a , se dejó sub  yuga po los adep os de Loyola.  ¿Y la He mandad de la Paz y Mise ico dia? . ¿A donde i án sus glo iosos imb es? ¿A donde su his o  ia b illan e? ¿De qué le hab á se ido se ella la que en pa  sados siglos con ibuyó pode osamen e á que se poblase es a que ida ciudad? El an iguo g emio de ma ean es, la He mandadad San  a, yace á en el ol ido; solo en iejas his o ias conse a á su nomb e,¡y en ellas con oda impa cialidad se ela a án las causas de su desas osa mue e y se e ela á odo lo que aho a pudie a es a ocul o... " . Pe o no, no es posible que odo es o suceda: aun hay jus icia, aun hay quien inde cul o á la e dad, aun hay quien ama el de echo has a el deli io. Y es e pueblo de la Co uña, que es noble, que es b an  de, que alien a y i e po los ideales mode nos, y odia y de es a á los que p e enden esuci a iempos ne as os, se opond á con odas sus ue zas á que esos planes se ealicen: se opond á á se dominado po el jesui ismo, y se opond á á que con la San a He mandad se ealice un inicuo despojo. Buena p ueba es á dando de cuan o decimos es e pue  blo, que en los p esen es momen os ha dejado desai ados á los que p o es a on de nues as palab as. C u es ió n D a G u a d a 51 / Wi<WWV>Az VVVVV>^<V?VX^ V^*V^^^V^A^^^^V^VVWVVVV^ DOCUMENTO NÚMERO 1 Copia lel ac a de la Jun a gene al celeb ada en la sac is ía de la Capilla de San And és, en la a de del l.° de Mayo de 1881, po an e el no a io D. Manuel De esay Gago. En la ciudad de la Co uña, á 1 de mayo de 1881. — Ba  jo la p esidencia de D. Manuel Mo ales Sue os, ecino de es a ciudad, deposi a io de la an igua Co adía de Ma ean  es conocida más bien con el nomb e de He mandad de la Paz y Mise ico dia, de es e pueblo, excusando á don Bal a  sa Ce ezo, que es el ac ual mayo domo de dicha co po a  ción, se eunie on en la sac is ía de la capilla des uida de San And és de es a capi al en que adicaba el cul o de la ci ada Co adía como consag ada exclusi amen e á la mis  ma los he manos ag emiados que se designan al ma gen. El seño p esiden e dió á conoce el obje o, según se ha de exp esa más adelan e, leyendo seguidamen e la lis a de los he manos pa a pode ce cio a se de los p esen es y au  sen es; ac edi ándose lo p ime o po las con es aciones a i ■ ma i as que indi idualmen e die on las pe sonas que igu  an en lis a, y lo segundo po la al a que de los aemás se ha econocido. . Susci óse un lige o deba e ace ca de la pe sonalidad de D. Miguel Co o e, que p e endía ep esen a un indi iduo de su amilia, el cual ue desechado po la ci cuns ancia da que, ampoco podía admi i se la ep esen ación del Co o e, pues o que es e ha enunciado exp esamen e po sí y sus he ede os á odos los de echos que pudiesen co esponde le ó á la pa icipación con que enía igu ando, según cons a del ac a de Jun a gene al de 20 de Feb e o úl imo, que al obje o se ha leído. b2 C u e s ió n D a G u a d a En al es ado, se p esen ó po D. Jacin o Sue os la p o  posición que dice li e almen e así: «Al G emio de Ma ean es y He mandad de la Paz y Mi  se ico dia. — P ojiosiciÓTb. — Una pe sona ca i a i a, hija de es e pueblo, cuyo nomb e se ese a po aho a, se comp o  me e á edi ica la an igua capilla de San And és, siemp e que en la Jun a gene al que hoy se celeb e po los indi i  duos de dicho G emio y He mandad se le conceda el e - eno que hoy ocupa la ci ada capilla, y la casa con igua p opiedad de la co po ación, pa a p ocede á los abajos necesa ios al e ec o, y de e minada és a comple amen e, y pues a en disposición de celeb a se el cul o á que siem  p e es u o des inada, en ega -las lla es del nue o edi icio a los indi iduos que en onces compongan la Jun a di ec i a de es a He mandad, sin o a condición que la de que se le pe mi a al allece él y su esposa se deposi ados sus cadá  e es den o del e e ido emplo. Fundados los que susc i  ben en es as conside aciones, y en el inmenso bene icio que en pa icula epo a al G emio un ac o an ilan ópico, y en gene al á es e pueblo, no dudando un momen o de que ha de se a endida es a p oposición, no ienen el meno incon  enien e en p esen a la á la conside ación de la Jun a, se  gu os de me ece la unánime ap obación. Co uña 1." de Mayo de 1881 , — JacHi lo Si e cus. — Juan Ri cas; — José M. 1 31o uso .» Escuchada con el mayo espe o la lec u a de es a p o  posición, se le an ó á de ende la, en b e es palab as, el don Jacin o Sue os; y la Jun a gene al, su icien emen e en e ada, p o umpió en un en usias a g i o de ap obación, que ha epe ido sin pe mi i ninguna o ación nominal, a endida la expon aneidad de es e acue do. Así las cosas, se p esen ó ambién D. José Lei a y La- ■ go, de es a ecindad, exp esando que el seño don Eusebio da Gua da y González, banque o en es a plaza, á quien e  nía la hon a de ep esen a como su apode ado,' según así lo hizo cons a ehacien emen e, e a el que se p oponía edi  ica á su cos a la nue a capilla, do ándola de al a es, imá  genes, o namen os y odo lo demás p eciso, has a que pue  da ab i se al público, sob e el e eno que hoy ocupa y el de la casa anexa n.° 44 mode no. La Jun a gene al inde un o o exp esi o de g acias á u C u e s ió n D a G u a d a 53 an dis inguido bienhecho , y cede al mismo i e ocable  men e desde luego, con el bené ico obje o p opues o, odo el e eno de la ac ual y uinosa capilla de San And és, con el que ocupan sus pa edes y casa ci ada n." 44 mode no, 180 an iguo, que dice en e al a io, el e eno de es e y odo lo demás adyacen e como p opiedad del G emio, sin ese  ación ni limi ación alguna, admi iendo la condición , im  pues a de que en la nue a capilla se dé sepul u a á las cenizas de los S s. D. Eusebio da Gua da y su esposa dona Modes a Goicou ia y Cab e a, en el si io que se es ime más con enien e, pe o siemp e den o de la iglesia, sin que en la designación de luga que se juzgue más deco oso y ade cuado enga que inge i se pa a nada el G emio, como am  poco end á in e ención en las ob as del nue o emplo y demás que ealice el seño don Eusebio Da Gua da, po que odas las ha á á su gus o, aunque con la anuencia y con  sen imien o de la au o idad eclesiás ica; con an a mayo azón, cuan o que el mismo seño manda á cons ui am  bién de su cuen a, con la debida independencia de la iglesia aunque en comunicación in e io con és a, una sala ó local con des ino especial á las jun as ó euniones del G emio, pa a a a asun os de su ins i u o eligioso; odo, empe o, bajo condición imp escindible de que el Excelen ísimo Ayun amien o, como medida de no o ia y econocida u i  lidad pública, exp opie de su cuen a las pequeñas casas que exis en unidas á la que pe enece al G emio, y la coche a que da uel a á la a esía ó calle del Pó ico, y acili e los sola es de es os es edi icios, de modo que quede comple  amen e despejado el e eno que ocupa, y el nue o emplo, pueda se digno de es a ilus ada población, del si io cén  ico en que ha de e igi se, del glo ioso nomb e que lle a y de la adición misma que ep esen a. In i ado pa a es a eunión se p esen ó ambién el seño D. An onio Rod íguez Macei as, como ec o y cu a p opio de la pa oquial iglesia de San Nicolás dé es e pueblo, á que pe enece dicha capilla, y como au o izado, además, po el Eminen ísimo seño ca denal a zobispo de la Diócesis pa  a ela y cuida de odo lo conce nien e al asun o eli  gioso de que sa a a; y después de en e ado de los acue  dos con enidos en es a ac a, p es a su consen imien o á la misma, hallándose ambién con o me, en unión de la Jun a C u es ió n D a G u a d a celeb ada, que una ez habili ada pa a el cul o la nue a capi- na siga con la misma ad ocación que hoy iene de San An- d es, sin que en iempo alguno pueda se des inada á nin  gún o o se icio, obje o ó cul o que no sea el ca ólico, apos  ólico, omano, egido siemp e po un sace do e nomb ado de acue do con la Jun a de la Co adía ó He mandad á que pe enezca, bajo la innmedia a inspección del cu a pá oco de >an .Nicolás en odo lo que se e ie a al se icio eligioso con a eglo a de echo: sin pe juicio de impe a la supe io ap obación que espe a ob ene del Emmo. ca denal-a zobis  po, an celoso del explendo del cul o ca ólico, equi iendo al obje o se le acili e copia au o izada de es a ac a. Leída la misma po mí el no a io, ín eg amen e y en al a VOZ, po habe enunciado á lee la los asis en es, a pe- ba del de echo que les asis e pa a hace lo po sí, de lo que p escindie on, p es a on odos los concu en es, absolu a unánime y comple a con o midad, á la e e ida ac a y á ca  da uno de sus ex emos; i man los que saben, y po los que ca ecen de es a ins ucción lo e i ica el p ime es igo de los p esenciales al ac o, sin acha legal, que lo ue on don Juan Na. ei a A ellouy D. Jesús da Cos a Ri as, ecinos de es a ciudad. 1 de odo lo aquí con enido yo, el no a io, lo signo, i mo y doy le. — (Siguen las i mas). C u es ió n D a G u a d a 61 DOCUMENTO NUMERO 5 Fundamen os de De echo, alegados en la demanda p esen a  da "pd Juzgado, en ep esen ación de la He mandad. 1 ." Según la Ley 1. a , í ulo l.°, lib o 10 de la no ísi  ma ecopilación, dé cualquie mane a que apa ezca que el homb e ha que ido obliga se, obligado queda y debe cum  pli lo es ipulado. , 2 .° Cuando la obligación consis e en en ega a la aso  ciación de la cual se ha ecibido un sola de su p opiedad, el edi icio en el edi icado, de concluido y en disposición de dedica se al obje o ú obje os á que se le des ina, no puede demo a se ni eludi se la en ega e minada que sea la edi  icación y las ob as in e io es á aquel e ec o p ecisas. 3 ." El obligado que se niega á cumpli lo sin mo i o jus o ni azonable ob a con no o ia eme idad y debe se "condenado en las cos as del plei o á que dá luga (Ley 8. , í ulo 22, Pa ida 3. a ) Po an o, pues, in e poniendo la acción pe sonal mas p oceden e, bajo las p o es as y ese as legales, y Ajando en cuan ía supe io á 150.000 pese as 25 cén imos la del li i  gio, ecu o al Juzgado, y SUP1IC0 que habiendo po p esen ado es e esc i o con los documen os en él ci ados y copia de unos ,y, o os; p e ia la ami ación adecuada al juicio que se inicia, se si a en de ini i a condena al dem ndado Don Ensebio Da Gua da y González á que en el é mino de quin o (lia desde que la sen encia sea i me, en egue ála He mandad de a Paz Mise ico dia el demandan e, la exp esada capilla de S. And és de es a ciudad, con odo lo á ella anexo, conde  nándole así bien en las cos as del plei o. OTRO R , DIC O: Que la He mandad de la Paz y Mi- 62 C u e s ió n D a G u a d a se ico dia, á nomb e de la cual in e pongo es a demanda, es un ins i u o de me a Bene icencia, pues o que, según el a ículo 1." de sus es a u os, ap obados po el S . Gobe na  do Ci il de es a p o incia, en 22 de Julio del año pasado, el obje o de al asociación es única y exclusi amen e p es a odos los auxilios necesa ios á los eos condenados á mue  e, den o del adio de la población, desde que se los pone en capilla has a que mue en en el cadalso, cus odia los des  pués de la ejecución, conduci sus cadá e es al Cemen e io, y pedi limosna po sus almas con el in de aplica su e  caudación po su p i a i o bene icio. Como al ins i u o bené ico goza del bene icio de li iga en concep o de pob e, según es á decla ado en la R. O. de 20 de Junio de 1838, con i mada po o a de 11 de Diciemb e 1847, y econocido inalmen e en R. O. ci cula de 21 de Di  ciemb e de 1857. Po an o, y p oduciendo el ac a que ac edi a el ca ác  e de la asociación Suplico al Juzgado se si a admi i me es a demanda en papel y á calidad de pob e, manda que en al concep o se la ami e y se adminis e jus icia á la epe ida asociación, Todo ello p ocede y pido en Jus icia. Co uña Feb e o 24 de V^.=Licencia lo, Juau A. 6^Z- de on .=Junn Bau is a C espo. Es copia. Po i ud de a «in e io demanda, el Jusgado de p ime a ins ancia de es a capi al, dic «'> la siguien e: I e M IXVIDEUTCIA Po p esen ada la an e io demanda con los documen os y las copias simples que se incluyen. Se con ie e aslado de la misma á D. Ensebio de Gua da y Gonzalos al cual se emplaza á pa a que den o del é mino de nue e dias imp o  ogables compa ezca pe sonándose en o ma. Y cuan o al o osí que dicha demanda comp ende, como se pide en la suplica de dicho o osí. Lo mandó e c. Co uña Feb e o 28 de 1885. Es copia. se UNR-ERSIDAI DE SANTJAG' u FE DE ERRATAS Páginas. Líneas Dice. ________ bebe deci . 9 27 núm 3 núm . 2 15 23 p i iligi, p i ilegio- » 24 Ma eano, Ma ean 17 11 ha ya haya 20 5 le u e seu nc uu seigueu 22 16 a gumenio a gumen o 23 40 an es es e, an es que es e 24 5 en ía, en la ia 25 9 Emma, E na, E na, 25' 28 Emma, 28 6 aspo an los asipo anlos 28 15 a ando, a ando » 16 do, de. 29 38 ¿quá > ¿que 31 12 Dagua da Da Gua da 36 3 de de 15 su icien emen e, su icien emen e, 39 Tí ulo Pa éu isis, Pa én esis 40 13 e gonzose e gonzoso pa én esis 41 22 pa en isis, 48 38 on ispicio de un on ispicio de una iglesia de un 49 6 al ba ón al a ón 50 11 la He mandadad He mandad 53 39 de que sa de que se 55 18 San And ás San And és 56 1 cualis- cuales- DE COMPOSTEI ?