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Memoria sobre la industria tenera en Galicia

Muro y Goiri, Ángel

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BIBLIOTECA UNIVERSITARIA DE SANTIAGO 0 328394 u u se HNIVFRSiDADE DE SANTIAGO DE COM POSTELA MINISTERIO DE HACIENDA. DIRECCION GENERAL DE CONTRIBUCIONES. CONTRIBUCION INDUSTRIAL. — FABRICAS DE CURTIDOS, 6.° DISTRITO. \ - ) S( UNtVTRSIDA DE SANTÍAC DF COMPOS" u - 9 — ■y es objeto de gran comercio en Rio-Grande, Maracaibo v Savanilla. Es digno de estudio este producto atendido el triste porvenir de nuestros bosques. El modo de fabricación es casi semejante en todos los países y las diferencias que se encuentran proceden de operaciones mecánicas hábilmente calculadas, que perfeccionan aparatos ingeniosamente aplicados. No es de este lugar dar á conocer ningún sistema de fabricación y concretándonos á la industria teñera de Galicia, diremos que su porvenir es poco lisonjero por la escasez de la casca, y lentitud en las operaciones, que sin temor de incurrir en grosero error, son las mismas que hace cuatro ó cinco siglos se practicaban. Con muy raras escepciones, se. curte en Galicia hoy, co  mo se curtió el primer dia y si las vías de comunica  ción no abren ancho campo al engrandecimiento de esa comarca se puede asegurar que los capitales invertidos en la industria teñera la abandonaran para siempre. Sin embargo el producto elaborado en Galicia, es , bueno, inmejorable y puede competir con los que de igual clase gozan de fama en el extranjero. Si este resultado están satisfactorio y se obtiene per medios imperfectos ¿qué no seria la industria teñera de Galicia empleando sistemas perfeccionados? Sea como quiera Lieja, Gante y Bruselas en Bélgica, Aix la Chapelle en Prusia, Pera y Riga en Rusia y Hasparren^ Salins y Burdeos en Francia, llevan la fama por sus cueros y modo de fabricarlos. Para dar una idea exacta del curtido en Galicia es necesario detallar las diferentes operaciones á que se someten las pieles, y clasificar estas para su mejor inteligencia. Las pieles de buey y de vaca, de ternera, búfalo, caballo, asno y mulo son las que se usan generalmente. se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO u -lo — Entre ellas, unas sirven para la fabricación de cue  ros propios á la confección de suela ú otros objetos de solidez. El resto se destina al calzado, guarnicioneria, y otros artículos que exijen flexibilidad para su uso. Las primeras se llaman cueros fuertes y se emplean co  mo salen de la mano del cullidor y las otras conocidas con el nombre de cueros blandos necesitan manipula  ciones en talleres especiales que las hacen propias para diferentes aplicaciones. Las pieles que se emplean en las fábricas de cur  tidos son de dos clases; pieles verdes ó sean las frescas del pais y \as pieles secas procedentes de Montevideo y Rio-Grande que llegan á Europa y que para conservar  las durante la travesía se salan ó se polvorean de azi'ifre ó arsénico. Las pieles americanas se presentan en los mercados sin que pueda reconocerse su perfecta conservación y solo en las operaciones del curtido apa  recen sus defectos, que muchas veces obligan al fabri  cante á desaprovechar una quinta parte de un pedido. La industria teñera se divide en dos partes muy distintas según la clase de cueros que se obtienen. 1 . a Fabricación de cueros fuertes, que no exigen manipulaciones después de curtidos y 2 . a Fabricación de cueros blandos ó que exigen ma  nipulaciones después de curtidos. Cada una de estas dos ramas de la industria teñera comprende dos series de operaciones; la primera tiene por objeto preparar las pieles para que recibart la acción del tanino y la otra está destinada á hacer que penetre el tanino en las pieles; esta última operación es la que constituye el curtido propiamente dicho. En ambas fabricaciones se requieren grandes alma  cenes de corteza de roble que es la que se emplea en Galicia, y desprovista de la humedad que contiene, se u — 11 — procede á su trituración y pulverización que es indis  pensable para que el agua disuelva con mas prontitud el tanino que las cortezas contiene. Sin embargo no debe exagerarse la pulverización porque entonces la penetración del tanino en la piel seria demasiado rápida é imperfecta. La corteza dividida en pequeños fragmentos por medio de cuchillas, hachas ó cortadoras mecánicas se reduce á polvo en molinos de diferentes clases ó en trituradoras llamadas molinos de campana en un todo se  mejantes á los molinos de café. Estos aparatos pueden sustituirse con ventaja empleando el molino de sierra que pulveriza la corteza atacándola á lo largo y no al través, y tienen la propiedad de alterar menos el prin  cipio curtiente haciéndole mas activo. Los molinos de sierra son de movimiento continuo y de movimiento alternativo siendo preferidos los primeros de que es inventor M. Damourette. En Galicia se emplean algunas trituradoras movidas por agua ó vapor pero en general las grandes muelas dobles ó sencillas puestas en movimiento por caballe  rías, son las que de preferencia usa el fabricante. Es de todo punto indispensable para la fabricación, no tener acopio de corteza molida ni moler mas que aquella cantidad que en el acto se necesita. Fabricación de cueros fuertes. — Pertenecen á este grupo las pieles de ganado vacuno y caballar. Cinco son las operaciones preparatorias que sufre el cuero en pelo, antes de poder recibir la acción de la materia curtiente á saber; el remojo, la emporacion, el laboreo, el lavado -y el caldeo de l.°, 2.° y 3. eT grado. Las pieles vienen de América estendidas y sobre  puestas y en esta disposición permanecen en los depósi  tos de las fábricas, de donde salen para ablandarse y se UNIVCRS1DADE DE SANTIAGO DE COM POSTELA u hacerse laboréables en el agua clara y corriente que toda fábrica debe poseer en abundancia. El remojo se verifica, en pozos llenos de agua clara llamados lavaderos, que tienen distintas formas y di  mensiones y en los que las pieles permanecen sumerjidas hasta su total reblandecimiento, para después su  jetarlas á la emporacion que se lleva á cabo introdu  ciendo cierto número de pieles partidas por su mitad longitudinal en los pozos caleros ó pelambres tflie con  tienen lechadas de cal; se pasan los cueros de uno á otro pelambre empezando por el que contiene menos cal y ha servido ya, pasando sucesivamente hasta el último, que es mas fuerte por añadírsele duran  te la operación, una buena dosis de" cal apagada. Cuando las pieles han llegado al pimío, y que su pelo se puede arrancar fácilmente se colocan sobre un ca  ballete y con una cuchilla redondeada se raspan de arriba abajo por el lado de la flor que es la parte á que está adherido el pelo. Esta operación es delicada y exije grande práctica por parte del obrero que la efectúa. Lavadas de nuevo las pieles y colocadas sobre el caballete se raspa con un cuchillo circular la carnaza que tienen adherida, los bordes y partes inútiles, mo  jando constantemente con agua los sitios por donde el cuchillo ha de pasar. En algunas fábricas después del raspado al cuchillo, se emplea la piedra asperón para igualar las partes salientes formadas al arrancar los pelos, pero es perjudicial para las operaciones sucesi  vas este refinamiento del laboreo. La carnaza raspada, los bordes y partes inútiles de las pieles se colocan en unos bastidores de madera y se secan al sol formando panes de cola que se venden para otras fabricaciones siendo esto el mejor aprove  chamiento de la industria teñera, pues si bien la casca - Í.1 - que ha servido ya se emplea como combustible, aufi ho se conoce en España el sistema de fabricación de moltes que los curtidores franceses venden á buen pre  cio y en diferentes formas que dan á la casca amasada con cisco de retama, haciéndola propia para alimentar durante largo tiempo fuegos lentos ó disminuir la acti  vidad de otro combustible, en chimeneas de gran con  sumo. Algunos fabricantes la emplean en los hogares de sus máquinas de vapor. Colocadas de nuevo las pieles en los lavaderos, se sacan cuando las aguas claras en qué estaban sumerjidas, no revelan á la vista presencia alguna de cal. Hacemos aquí presente que el uso de la cal tiene el inconveniente de disminuir la flexibilidad de la piel por ser difícil separar el tanato de cal que se forma. Hay procedimientos mas breves que dan mejor resultado y que deberían emplearse en España, si la rutina no fue  ra el solo maestro que conocemos. Desde el momento en que las pieles se hallan perfectamente limpias y des  provistas de su pelo, están en disposición de sufrir la última operación preparatoria llamada caldeo. Este puede ser de primero, segundo y tercer grado y se practica del modo siguiente. Hay en cada fábrica, unas cavidades ó fosos de forma paralélepida, (lecheras) divididas en su quinta parte por una pared vertical con orificios de pequeña dimensión. La parte mayor de estos fosos se llena con casca que solo sirvió en la última ope  ración del curtido, después se hecha agua en corta can  tidad y se va aumentando hasta que la parte menor del foso esté lleno de agua ligeramente acidulada. Este lí  quido pasa á concentrarse en otras lecheras sucesiva  mente y á adquirir mayor fuerza astringente según el tiempo que ha permanecido en contacto de la casca. Las aguas así concentradas sirven según su grado de se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA u tuerza para llenar los pilos de l. cr y 2.° caldeo en don-* de las pieles se arrojan á granel y se mudan de un pilo á otro hasta que dobladas entran en los pilos de 3.° cal  deo en donde se coloca casca nueva con objeto de que las aguas no pierdan al evaporarse el principio ácido que contienen. Esta operación del caldeo tiene por objeto hinchar las pieles y abrir sus poros para que reciban la acción de la materia curtiente. Los fabricantes llaman al cal  deo; mudanza, corrida ó alpage. Las fosas ó pilos de caldear, son cavidades cúbicas y en número bastante para no perder tiempo en las mudanzas de las pieles que no deben permanecer durante el curtido espuestas mucho tiempo al aire, libre. Aquí terminan las operaciones preliminares que co  mo dijimos tienen por objeto preparar las pieles para que reciban la acción del tanino y empieza la operación propiamente dicha del curtido. Los pozos que emplea el fabricante de curtidos y que él llama asientos, los distinguirémos con el nom  bre de noques, que pueden ser de 1. a , 2. a y 3. a casca. Sus dimensiones de longitud son, con muy raras escepciones las de una piel mayor, partida por su mitad longitudinal y solo su profundidad varía en algunas fá  bricas. Prescindiremos de los noques de 3. a casca por no haberlos encontrado en Galicia y entraremos á estu  diar los de primera y segunda, considerando estos últi  mos, punto esencial de la industria teñera. Las pieles para los cueros fuertes se colocan en los noques de 1. a casca, en cuyo fondo se dispone una ca  pa de \ einte centímetros de altura, de casca que ha ser  vido ya, encima se coloca otra capa de cinco centíme  tros de casca nueva bien molida y humedecida conve  nientemente y se cubre el todo con un cuero estendido. - 15 - Otra capa de casca nueva de tres centímetros de altará y otro cuero y así sucesivamente hasta llegar á cin  cuenta centímetros de los bordes del noque. Se debe cuidar que los cueros asi colocados no ten  gan arrugas y que la casca cubra bien todas sus partes pues délo contrario el curtido seria imperfecto y el cuero resultaría sin fuerza ni dureza. Los cueros se co  locan en los noques de primera casca con la flor abajo que como hemos dicho es la parte á la que el pelo es  tuvo adherida y se llama carne, la que estaba pegada al animal. Cuando el noque está lleno de cueros, en la forma que dejamos expresado se recubre el todo de una capa de 40 á 50 centímetros de casca nueva que se llama sombrerete ó tapadera. Por medio de tablas ó calzado el obrero con botas al efecto, se pisa la carga hasta que baje su altura todo lo que pueda bajar y permita dar entrada al agua necesaria que ha de disolver el tanino. En este estado se cubre el noque con tablones y piedras de peso que ejerzan presión sobre la carga y se dejan los cueros permanecer en la primera casca un tiempo que no esceda de cinco meses ni sea menor que tres. Pasado el período que el fabricante cree suficiente al primer asiento, se sacan las pieles cepillando sus su  perficies á las que está adherida la casca y del mismo modo que se procedió en los noques de primera casca, se procede en los de segunda que deben ser en dimen  siones y en forma, idénticos á los de primera y estar simétricamente colocados unos enfrente de otros para que la mudanza sea breve y no haya pérdida de tanino por evaporación. En la segunda casca se colocan los cueros con la carne abajo y la casca que se emplea es mas gruesa que la del primer asiento. En esta operación, se UNIVCRS1DADE DE SANTIAGO or coMPOSTrtA u la última del curtido de pieles, permanecen los cueros seis y ocho meses, pero nosotros fijaremos en 120 dias el segundo asiento de casca, atendida la buena clase de corteza que posee Galicia y sus aguas propias para el curtido. Hemos indicado que la duración del segundo asiento es mayor que la del primero y la esplicacion es senci  llísima. Al salir las pieles de los pilos de caldear y ser co  locadas en los noques de primer asiento están com  pletamente hinchadas, por consiguiente dispuestas á recibir el tanino, que absorven con extraordinaria avi  dez. Cuando entran en los noques de segunda casca, se encuentran las pieles, casi curtidas y sus poros llenos, no dejan penetrar materia alguna por lo cual hay que dejar mas tiempo las pieles en contacto de la materia curtiente y el cuero se perfecciona, gana en calidad y el principio curtiente se introduce y fija en aquellas partes en que antes no habia podido penetrar. Debe quedar pues establecido que las pieles reciben la acción de la materia curtiente en los noques de se  gunda casca, y en los de primera cuando no existen de segunda y sirven á ambos fines, ó que el industrial no dá mas que una casca á las pieles; pero este procedi  miento y el de los alpages que se practica en algunas fábricas gallegas es censurable y disminuye el valor de los cueros asi obtenidos, pues la operación que lleva  mos esplicada con el nombre de 3. er caldeo termina el curtido que los fabricantes de la provincia de Lugo dan á las pieles, prolongando unos el alpageo ó aumentando otros la cantidad de casca en los pilos de 3. cr caldeo. Este sistema que tanto perjudica al producto elaborado, debe declararse atentatorio á la clase y aquella fábrica - 17 - que no tenga noques de primera ni de segunda, debe contribuir el Tesoro por la tercera parte de sus pilos de corrida ó sean los del 3. cr caldeo. La industria y el comercio ganarían sin duda alguna. Puede ocurir que en una fábrica no existan noques de segunda casca porque el industrial crea que sus cueros están suficientemente curtidos con una sola ó bien que dé la segunda casca en los mismos en que dió la primera, pero esta operación absurda é inadmi  sible lleva consigo el descrédito del producto elaborado ó la pérdida del capital representada por la pérdida del tiempo. Todo industrial que conoce sus intereses debe dividir sus noques en noques de primera y de se  gunda casca y no querer aprovecharlos todos para la doble operación. Aun se puede aconsejar que se dé á los cueros tercera y hasta cuarta casca, pero la per  fección en el producto elaborado se aprecia poco en el comercio de esta época. Los cueros fuertes después de salir de los noques se someten á dos operaciones complementarias que tienen por objeto secarlos y batirlos. Secar los cueros, parece cosa fácil pero exije gran cuidado por parte del operario que ha de evitar los dos estremos; la falta ó esceso de desecación. * En efecto, cuando los cueros se secan lentamente y en local húmedo están espuestos á enmohecerse; y se deterioran. Si se secan rápidamente y á los rayos del sol, se hacen friables y se rompen como vidrio. Para prevenir estos inconvenientes en cada fábrica hay un secadero proporcionado á la fabricación y en el cual existen ventanas y persianas móviles que entretienen las corrientes de aire é impiden al sol y á los vien  tos penetrar en el local. Los cueros se colocan pen  dientes de unos travesanos redondos y se cambian de u lado para que se sequen por igual. Cuando blanquean y empiezan á adquirir cierta rijidez, antes que esten completamente secos, se estienden en el suelo y se flotan con el polvillo que tenían adherido al salir de los noques. Después se golpearj por el lado de la carne para que las asperezas y desigualdades desaparezcan y colocados con simetría, unos encima de otros, se piensan y pasan á ser batidos para que su superficie sea'mas lisa y su espesor mas igual. El batido se practica generalmente con martinetes de mano. Los martillos pilones ó cilindros de compre  sión movidos por agua y vapor son poco conocidos en Galicia y solo una fábrica, la de Puentedeume en la provincia de la Coruña, tiene sus elementos de fabri  cación según los mas recientes adelantos, observándose entre ellos dos martillos pilones movidos por vapor que hacen que el producto elaborado sea mas apreciado en el comercio y mas fácil de trabajar. Cuando los cueros han sido batidos, se empilan de nuevo y se prensan otra vez. Al cabo de algunos dias se vuelven de lado y se entregan al comercio para su venta. Los cueros fuertes son como hemos dicho ya, los procedentes de las pieles del ganado vacuno y caballar y sirven para suela, cuyo uso es conocido de todos. Ahora bien, desde que una piel en pelo seca ó verde, entra en los pozos lavaderos á remojarse, hasta que se halla en disposición de ser vendida, se puede calcu  lar que trascurre en las operaciones preparatorias, cur  tientes y complementarias un tiempo que no debe ser menor de 410 dias, como se verá en el cuadro siguiente que espresa los dias por término medio de cada opera  ción. — 25 — objeto la fabricación de cueros destinados á servir en la zapatería y guarnicionería por su flexibilidad y resis  tencia. Reciben diferentes nombres, siendo los princi  pales; becerros, becerrillos, badanas, cordobanes, etc. etc. Como dejamos indicado, esta clase de cueros exije al  gunas manipulaciones después de su curtido y que va  rían según los diferentes usos á que se destinan. Las pieles que sirven para fabricar los cueros blan  dos son las de ternera, cabra, carnero, las vacunas y caballares procedentes de animales jóvenes, las de ca  britos ó corderos lechales, y todas aquellas que puedan reportar utilidad después de curtidas. Tal diversidad de pieles, hace que varíe el tiempo en que reciben unas y otras la acción de la materia curtiente y se comprende fácilmente que cuanto menos grueso tenga una piel menos tardará el tanino en pene  trar en sus poros. En cuanto á las operaciones prelimi  nares no difieren mas que* en un punto, de las que se practican con los cueros fuertes. La emporacion de los cueros blandos para becerrillos, se practica en Galicia introduciendo las pieles en unos estanquillos, llamados caninos ó canineros llenos de escremento de perro. Allí se reblandecen hasta que están próximas á descompo  nerse, dilatándose sus poros con mas intensidad que en las lechadas de cal. Se puede sustituir este procedi  miento usando para 1000 kilogramos de pieles verdes 20 kilogramos de carbonato de sosa, 15 kilogramos de cal y 500 litros de agua. M. Lindner emplea la cal que ha servido para depurar el gas del alumbrado; la cual esta formada de cal viva, carbonato de cal, hiposulíito. sulfilo y sulfato de cal, sulfuro, sulfhidrato de sulfuro y cianuro de calcio. Preparadas las pieles para recibir la acción de la materia curtiente y lavadas perfectamente se las caldea en agua ligeramente acidulada mudándolas de se UN1VERS1DADE DE SAN TIAGO u pilo frecuentemente hasta que empieza la operación ilcl curtido propiamente dicha que se verifica en unos estanques de pequeñas dimensiones llamados noques lechales de primera y segunda según se curtan en ellos pie  les mayores ó menores. En dichos noques se colocan las pieles partidas ó dobladas, intermediadas de capas de casca de 10 á 12 centímetros de altura y en número tal quepermita la abundancia de aguas para que puedan re  moverse muy á menudo y hacer la corrida ó mudanza de un pilo á otro con mucha rapidez. No se puede espresar el tiempo de las operaciones que terminan la acción de la materia curtiente en los cueros blandos, porque como es tanta la variedad de las pieles que se emplean, solo la práctica puede con  ducir el trabajo y llevarlo á cabo con buen éxito .para el producto elaborado. Ademas los pilos, tinas ó bola  cos que emplea el fabricante son cavidades que no de  ben confundirse con las que sirven para curtir los cue  ros fuertes y su tamaño y clase indican suficientemen  te si se curten en ellas pieles de ganado cabrio y lanar ó de cabrito, lechales ú otras parecidas, razón por la que hemos nombrado estos elementos de fabricación. noques lechales de primera y noques lechal s de segunda. Curtidas las pieles en cueros blandos, se someten á di  versas munipulaciones que tienen por objeto dar al producto flexibilidad, brillo, color y otras cualidades necesarias. . Estas operaciones son; el reblandecimiento que se obtiene mojando la piel en agua y haciendo que se empape bien, pisándola y estrujándola con las manos: el alisado que iguala con un cuchillo sin corte la super  ficie déla piel por el lado de la carne; á cuyo efecto se coloca el cuero sobre un caballete: el corchado que se ve  rifica estendiendo las pieles, sobre tableros inclinados y — 27 — frotándolas con unas planchas de madera muy dura, recubiertas de una superficie cilindrica, de corcho compacto. Esta operación aumenta la flexibilidad de las pieles. El estirado, como su nombre indica, estira la piel, disminuye sus asperezas y hace su superficie mas uni  forme. Se practica raspando la piel con una cuchilla de dos mangos, que la recorre en todas direcciones con una inclinación de 45 grados. Pueden las pieles someterse á otra operación que consiste en rasparla con un cuchillo circular, mientras un doble contrapeso la mantiene tirante, pero es de todo punto inútil y se expone el fabricante á perder la piel ya curtida, en esta operación que á nada conduce, si el estirado se hizo de un modo perfecto. Para completar el estudio que vamos haciendo de la industria teñera espondremos en rápida digresión las variedades de pieles curtidas que el comercio em  plea en sus diversas aplicaciones. Pieles blancas. Se obtienen lavando bien las pieles de cabra, cordero y cabrito, quitándolas el pelo con una papilla hecha con cal y oropimente, sumergiéndolas algunos dias en un baño de salvado y curtiéndolas en un liquido caliente en el que se pone alumbre y sal marina. Tafiletes. Son pieles de cabra peladas en los pelam  bres; se descarnan y se cosen de dos en dos con el lado de la carne hacia dentro, de modo que formen un saco, el cual se infla con aire y después se introduce en un baño de alumbre. Luego se sumerjen en otro baño de cochinilla, donde toman el color rojo. Los tafiletes que han de teñirse de otro color se curten an  tes introduciéndo las pieles limpias en disoluciones de zumaque y dejándolas secar para teñirlas después, de u negro con el pirolignito de hierro; de azul con azul de Prusiay los demás colores con raíz de agracejo, cam  peche y otras materias tintoriales. Charoles. Esta clase de pieles que Carito se usa en el calzado se prepara cubriéndolas con aceite de linaza hervido con litargirio, y espesado con creta, después con el mismo aceite de linaza, al cual se agrega negro de marfil bien dividido; y últimamente, se recubren las pieles con un barniz compuesto de aceite de linaza se  cante, betún de Jadea y barniz hecho con copal y esen  cia de trementina. Chagrín. Esta clase de piel se obtiene curtiendo los cueros por los procedimientos ordinarios. Después se tiñen de negro, se dejan secar y se reblandecen con agua estirándolos sobre una mesa de tablero muy igual y sujetando sus estreñios con clavos, se colocan encima planchas de cobre grabadas con granitos que por la presión se imprimen en la superficie teñida. Piel ele Rusia. Este producto de la industria teñera, conocido por su olor especial, y que algunos creen pro  cedente solo de Rusia, es debido al baño de harina de centeno acidificado, que se dá á las pieles después de curtidas. Se empapan después en una decocción de corteza de sauce y se impregnan del aceite empireumático producido por la destilación seca de cortezas de abedul. Los rusos fueron los primeros en Moscou, que hicieron uso de este procedimianto, que dáá las pieles el mayor grado de flexibilidad é impermeabilidad. Carnuz a y pieles para guantería. Curtidas las pieles finas, se colocan sobre tablas, bien estendídas y se impregnan de aceite de pescado, batiéndolas con pilo  nes para que se introduzca el líquido y se ablanden. Se repite la operación hasta que adquieran gran flexibidad y se las priva de la epidermis en el caballete, de  - ^3 - sengrasándolas con logia. La corteza de sauce es la que se emplea para curtir esta clase de pieles. El pergamino y la vitela son cueros blandos que des  pués de curtidos se raspan con piedra pómez y proce  den de pieles de corderos recien nacidos, de asno, de ternera y aun mejor de lobo. Algunos instrumentos de música, la impresión de obras de lujo y la escritura de documentos importantes emplean estos productos que solo se diferencian en su mayor ó menor grueso y blancura. Quedan reseñadas brevemente las diversas opera  ciones de la fabricación de curtidos en general y hemos dedicado toda nuestra atención á la referida industria tal cual se explota en Galicia. La suela, el becerro y el becerrillo, son los únicos productos que hemos visto fabricar, figurando el primero en mayor escala que los segundos, y siendo estos inferiores á aquel. Ahora nos permitiremos algunas observaciones que deben tenerse en cuenta en la industria teñera. Cuando en el curtido se emplea corteza dp buena ca  lidad y se conducen con mano práctica las difereníes operaciones, el cuero es de buena clase. Pero si una de estas operaciones ó muchas de ellas no se ejecutan como es debido, ó bien la corteza es po  bre en tanino, el cuero ofrece imperfecciones que dismi  nuyen su calidad. Al cortar un cuero se reconoce su buena ó mala fa  bricación. El cuero bien curtido presunta un corte relu  ciente y un grano compacto; tiene igual color en todas sus partes menos en la flor, é interiormente se asemeja áuna nuez moscada abierta. El que está mal fabricado ó deteriorado presenta en el corte una raya negra ó blan  ca y su tejido es flojo y desigual. . Todo país húmedo y de clima benigno, es propio se UNIVKRy^ADI DE SANTIAGO f DE COMPOST* l ■ u para la fabricación de cueros, que se hace mas difícil en aquellas regiones en donde hay hielos ó calores escesivos. Un cuero, es de buena calidad cuando metido en agua, durante algunos dias, el aumento de peso que ad  quiere es insignificante con relación á su volumen. Para apreciar mejor este esperimento que hemos hecho repitidas veces, se toman otros tantos fragmen  tos de igual peso como cueros se quieren analizar. Se colocan en una vasija llena de agua, en donde perma  necen varios dias. Se sacan y secan sus superficies. Aquel fragmento que pesa menos es el de mejor calidad por ser mas impermeable y haber absorvido sus poros menos cantidad de agua. La duración de los cueros está basada en su imper  meabilidad que si llega á ser completa, produce opi  mos frutos al industrial. Funcionan actualmente en la provincia de la Coruña 50 tenerías dedicadas en su mayor parte á la fabri  cación de cueros fuertes y de las cuales las mas impor  tantes han sido visitadas facultativamente y se encuen  tran distribuidas como sigue: En Betanzos ..................................... 4 Puentedeume ............................. 1 Neda. ..................................... 1 Serantes ..................................... 2 Santa María de Oza ................... 1 Santiago ..................................... 9 Enfesta ....................................... 2 Padrón ....................................... 1 Conjo ..................................... 1 Cambre ...................................... 1 T o t a l 23 — 31 — A estas cincuenta fábricas que trabajan, hay quti oponer treinta y seis que tienen cerradas sus puertas y cuyos elementos de fabricación completamente des  truidos no pueden utilizarse en la industria teñera. Entre estas figuran las siguientes que hemos visita  do para cerciorarnos de su estado actual. En Betanzos ..................................... 1 Santiago ..................................... 3 Puente do Porco ....................... 1 Neda ........................................... 9 Jtibia ........................ t ............... 1 Naron ......................................... 1 Vilares ....................................... 1 Trompas ..................................... 1 San Lorenzo .............................. 1 Puente Pedriña ......................... 1 Conjo .......................................... 1 Padrón ....................................... 1 T o t a l .................. 22 No tenemos inconveniente en asegurar que el nú  mero de las fábricas de curtidos cerradas en Galicia será muy pronto igual al de las fábricas que funcionan si no llega á ser mayor, que es de presumir atendidas las consideraciones que sobre el porvenir de la industria teñera hemos espuesto. Hemos terminado este trabajo que carece de las condiciones científico-prácticas que su importancia re  quiere, y que revelarían conocimientos especiales que está muy lejos de poseer el que lo suscribe; pero antes de acometer la difícil empresa de reconocer y clasi  ficar una industria como la teñera, en las cuatro pro  vincias de Galicia, hemos consagrado á la observa  ción y al estudio las diferentes operaciones del curtido u se UNIVHRSlDADF DE SANTIAGO DF COMPOSITl — 32 — recorriendo las fábricas mas importantes de Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, para formar un juicio exacto del rendimiento que ofrece al industrial gallego, la fabricación de curtidos. Para dar cumplimiento al art. 18 de la circular nú  mero 16 que con fecha 11 de Marzo de 1871, publicó la Dirección general de Contribuciones, diremos que nadie mejor que ese centro directivo, puede, merced á sus grandes conocimientos, y después de leída esta Memoria, juzgar del grado de desarrollo y prosperidad en que se encuentran las fábricas de curtidos de Gali  cia, para imponerlas, una base segura ó racional de imposición y gravámen que en su concepto pueden sa  tisfacer, ya con relación al capital empleado ó á las presumibles utilidades, fundadas en la cuantía y esti  mación de los productos fabricados ó construidos, ya considerando sus elementos de fabricación como el mejor medio de comprobación administrativa, determi  nándolos clara y precisamente en la misma forma que se ha llevado á cabo el trabajo de comprobación faculta  tiva de las fábricas de curtidos de la provincia de la Coruña, cuyo trabajo, en hojas quincenales ha sido en  tregado con el original de esta Memoria á la Dirección general de Contribuciones. Coruña 15 de Marzo de 1872. ------------------- Presentado el original manuscrito de esta Memoria en los e centros oficiales se nos ha manifestado, que diésemos de palabra algunas indicaciones para otros ramos de industria en Galicia,y que  remos consignar aqui al par de nuestra contestación, el fruto de ob  servaciones que puedan ser apreciadas de todos. u - 33 — Se encuentran en la costa de Galicia, finas tierras de porcelana que combinadas con el feldespato ú otras sustancias propias para la loza fina, pueden ser objeto de una buena especulación. Hay barros muy á propósito para la fabricación de ladrillos re  fractarios y de crisoles. EnVülamor, tarazo y otros puntos abunda la serpentina y la piedra ollar y se podría beneficiar buen mármol en Bolaño y Moeche. Galicia en su parte primitiva carece de cal, tan necesaria para abonar las tierras. Sin embargo, hacemos constar el filón de már  mol en Moeche. La abundancia de conchas que se hallan en algunas playas y en las poblaciones donde se consume marisco y que no sirven sino de estorbo en las calles y caminos, podría aprovecharse, calcina  das y molidas las conchas, para mezclarlas con las tierras de la  bor. Los agricultores de Lemos, Somoza mayor y Sárria tienen margas que pueden utilizar en sus campos. Los saltos de agua son numerosos en Galicia y están dotados de caudales que representan una riqueza por todos despreciada. La constitución geológica del suelo no concede á Galicia las circunstancias propias para pozos artesianos, si bien en algunos puntos se puede esperar buen éxito en las indagaciones de esta especie. Tales son los valles de Lemos y Sárria, la Gándara de Guitiriz, el valle de Porrino, la parte S. O. de Puente Cesures y algún otro sitio que no mencionamos. La vegetación en Galicia es viva, atrevida y varia, y muy frondo  sa en donde no es estorbada ó estinguida por el arte. Produce este país espontáneamente los robles, los alcornoques, las encinas, las hayas, los pinos, abedules, alisos, álamos, laureles, castaños y to  dos los demás árboles de construcción y frutales. La costumbre de maltratar y remochar los árboles nos hace vel  los montes generalmente rasos y cubiertos solamente de tojo ó aliága, de retama, de varias especies de brezo, carquesia y otras matas. Llanuras hay, en donde no sevé masque el cisto, la erica y el omnipresente helécho. Esto consiste en el sistema de rozas, según el cual cada diez, veinte ó treinta años se cavan y queman los terrenos destina  - 34 - dos para monte ó pasto, con objeto de producir una cosecha de trigo que se obtiene cerrando las tierras con una cerca durante el sem  brado. Recogido el fruto y quitada la cerca el terreno queda libre, cubriéndose poco á poco de vegetación espontánea en que abunda el monte bajo y las matas referidas. Conocida esta asombrosa fertilidad de la zona galaica podría sa  carse gran partido en la marina, dedicando la parte de los montes que no se destinan á la agricultura á toda clase de madera de cons  trucción naval, hábilmente combinada con la producción perfec  cionada del hierro que las numerosas y privilegiadas rias de Gali  cia, convertirian en inagotables fuentes de riqueza. Asi debió com  prenderse cuando fueron construidos el escelente y grandioso ar  senal del Ferrol y la magnifica fábrica deJubia, hoy abandonada, por razones que omitimos y que carecen de fundamento. Pero lo que mas debe preocupar á los capitalistas gallegos es la plantación de la remolacha y la instalación de fábricas azucareras para la explotación de un tubérculo que si bien no reporta tan enormes beneficios como la caña en Málaga, podría con el tiem  po cerrar las puertas á la industria extrangera y cortar de raíz esa emigración que tanto perjudica á España y empobrece á Galicia. Para fomentar la industria en esta parte de España, se ne  cesita la reunión de capitales, cosa difícil de obtener en un pais en donde la propiedad mas bien que dividida, está triturada y ade  mas que los representantes en las Cortes por Galicia, tomen ejem  plo de sus compañeros los catalanes y trabajen unidos en pro de sus provincias, haciendo abstracción de ideas políticas que sientan mal á los pueblos que no tienen vias para comunicarse con los demás, ni escuelas en que enseñar al infeliz que no sabe. u u se tMVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTn./