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LORENA GARCÍA SAIZ 1 Género y Foro Social Mundial (FSM): Análisis de los Feminismos en el Altermundismo Gender and World Social Forum (WSF): Feminisms analysis into the Alterglobalism Resumen El Foro Social Mundial (FSM), surgido en los albores del siglo xxi, es un espacio de encuentro que permite a los movimientos sociales —incluidos los Feminismos— trabajar en la construcción de un sistema alternativo a la globalización neocapitalista actual. Pero incluso las propuestas que tratan de cambiar el orden establecido tienen sus debilidades y, concretamente en esta, se perpetúan actitudes patriarcales, algo extensible en Foros locales como el de Cataluña (FSCat), Madrid (FSMM), o experiencias análogas como el 15-M. De y voz gracias a las acciones impulsadas por los Feminismos poscoloniales. Solo así se van todos modos, hay logros destacables en su seno para que las mujeres tengan mayor presencia dando pasos para que las cuestiones de género sean elemento «capilar», clave y vertebral para crear un mundo más justo e igualitario. Palabras clave: Foro Social Mundial, Feminismos poscoloniales, capilaridad, justicia global, igualdad, movimientos sociales Abstract The World Social Forum (WSF), which emerged in the twenty-first century, is a meeting place that allows social movements —including Feminisms— work on building an alternative system to the current neo-capitalist globalization. But even the proposals that try to change the established order have their weaknesses and, specifically in this, the patriarchal attitudes are perpetuated, which is extensible to local experiences like Catalonia (fscat), Madrid (FSMM), or similar as 15-M. Anyway, there are notable achievements in the Forum for women to have a greater presence and voice thanks to the actions taken by Postcolonial Feminism. Only then will take steps to ensure that gender is «capillary», and vertebral key element to create a more just and equal world. Keywords: World Social Forum, Postcolonial Feminism, wicking, global justice, equality, social movements Sumario 1. Origen del Foro Social Mundial (FSM). 2. Revisión de las ediciones del FSM. 3. Feminismos del Sur en el FSM. Los Feminismos poscoloniales como elemento clave. 4. Los Feminismos y su apuesta por ser elemento capilar en el FSM. 5. Feminismos y «Primavera árabe»: reflejo en el FSM de Túnez. 6. Mirada del FSM desde la perspectiva de género en el ámbito local: Foro Social Catalán y el Foro Social Madrileño. Analogías con el 15-M. 7. Conclusiones. 8. Bibliografía. 1 Profesora de Lengua Castellana y Literatura y periodista, email:[email protected]. Asparkía, 27; 2015, 181-197
182 1. Origen del Foro Social Mundial (FSM) El Foro Social Mundial (FSM) se crea en 2001 con el objetivo de ser un espacio democrático donde debatir ideas, realizar análisis y reflexiones, formular proposiciones, intercambiar experiencias y articular los movimientos sociales, redes, ONG y otras organizaciones de la sociedad civil que se oponen al neoliberalismo, al capitalismo y al imperialismo. Se define como plural y diverso y no es confesional, ni gubernamental, ni partisano. Su objetivo es construir otro mundo a través de la articulación en forma de redes, asociaciones y movimientos comprometidos —tanto a nivel local como internacional— mediante acciones concretas, sin pretender encarnar una instancia representativa de la sociedad civil mundial, por tanto, no es una asociación ni una organización. Además, cuenta con una Carta de Principios2 que deben respetarse, ya que es el paraguas en el que se amparan las diversas posiciones que confluyen en el Foro y sirve como común denominador de la «búsqueda y construcción de alternativas a la globalización neoliberal del capitalismo» (Calvo, 2007: 37). Su estructura organizativa está compuesta por tres pilares: los comités organizadores de cada evento (bi)anual «con carácter ejecutor, el Consejo Internacional —con carácter deliberativo (es permanente, marca las líneas políticas del Foro, no es representativo y mantiene la articulación del FSM por medio de campañas, iniciativas, luchas internacionales,…), y la Secretaria —con funciones principalmente administrativas, conformada por las ocho entidades que participaron en la organización del primer FSM.3 2. Revisión de las ediciones del FSM Las distintas citas del FSM se han celebrado en diversos puntos del planeta. Los tres primeros Foros se realizaron en Porto Alegre (Brasil), lugar referente en cuanto a toma de decisiones alternativas al sistema tradicional, como son los presupuestos participativos. Su puesta en marcha despertó bastante interés, tuvo gran impacto mediático y contó con una gran participación y realización de actividades.4 Vivas (2004: 11) subraya sobre este periodo que «a pesar de la numerosa presencia de mujeres y jóvenes, estas contaron con muy poca visibilidad y peso político», lo que 2 De su lectura se extrae que el FSM es un espacio abierto donde caben todos menos partidos políticos y organizaciones armadas, es global pero tiene repercusión en lo local, promueve la participación directa de las personas y fomenta el intercambio de experiencias y acciones entre los movimientos sociales que participan. Disponible en: http://www.forumsocialmundial.org.br/main.php?id_ menu=4&cd_language=4. 3 Las entidades participantes en el I FSMS son: Asociación Brasileña de Organizaciones No Gubernamentales (ABONG); Acción para la Tributación de Transacciones Financieras en Apoyo a los Ciudadanos (ATTAC); Comisión Brasileña de Justicia y Pau (CBJP); Asociación Brasileña de Empresario por la Ciudadanía (CIVES); Central Única de los Trabajadores (CUT); Instituto brasileño de Análisis Socio Económicos (Ibase); Centro de Justicia Global (CGJ); Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST). 4 Tras la realización del III FSM, hubo una gran movilización mundial contra la guerra de Irak, en parte impulsada desde los participantes en esta cita. Lorena García Saiz Asparkía, 27; 2015, 181-197
183 demuestra que el espacio de representatividad y el poder de sus reivindicaciones no tuvieron un gran peso al inicio del FSM. Posteriormente, el FSM se trasladó a otras zonas del mundo para visibilizar las realidades y temáticas de otros continentes, por lo que en 2004 se realizó en Mumbay (India), que supuso un punto de inflexión, ya que se produce la internacionalización y desoccidentalización del Foro y la inclusión de nuevos temas y otras realidades.5 Las movilizaciones y protestas se trasladaron al exterior del mismo, donde centenares de activistas, la mayoría indios, mostraron su rechazo a la globalización en las calles, encabezadas por las mujeres, dalits6 campesinos/as, etcétera, es decir, el colectivo de personas excluidas que en esta ocasión eran el epicentro de la acción y el debate. Por ello, «las propias características y problemáticas indias obligaron a la inclusión de nuevos temas como la cuestión de la exclusión y la dignidad» (Vivas, 2004: 12), fortaleciendo vínculos entre lo local y lo global. Además, en este IV FSM las reivindicaciones de género también adquirieron más peso con la labor previa realizada en los Diálogos Feministas (DF),7 una serie de reuniones de diversas entidades feministas que servía para establecer acciones y tomar decisiones sobre los temas a visibilizar en el Foro. En 2005 el Foro regresó nuevamente a Porto Alegre, para después volver a apostar por la descentralización del mismo con un foro policéntrico tomando como punto de referencia tres zonas diferentes del mundo en 2006: Caracas (Venezuela), Bamako (Malí) y Karachi (Pakistán), abordando lo global desde lo local y viceversa. A partir de entonces se empieza a detectar cierto agotamiento de la fórmula inicial. En 2007 se realizó en África, en la localidad de Nairobi (Kenia), que se tradujo en un nuevo punto de inflexión al coincidir diversas circunstancias8 que hicieron que sus miembros se replanteasen su finalidad, organización y metodología. Fue un Foro muy institucionalizado y poco orientado a la acción. Como señala Antentas, esta edición «supone un contraejemplo de cómo debería ser el FSM, puesto que muchos problemas que se venían arrastrando en ediciones anteriores parecen haberse acentuado y multiplicado» (2008: 30). En ese momento se decidió que el FSM tuviera lugar cada dos años, de modo que se pudiera aplicar la filosofía del Foro a nivel regional, local o temático los otros años. El 2009 fue el turno nuevamente de Latinoamérica en Belem (Brasil), con gran peso de las ONG, 2011 en Dakar (Senegal), influido por las revueltas que 5 La división de clases sociales, el racismo, la violencia sectaria religiosa o la exclusión 6 En el sistema de castas de la India es lo que se conoce como un paria o intocable, ocupa el escalafón más bajo en la escala social hindú. 7 Los Diálogos Feministas se iniciaron como idea propuesta por la Articulación Feminista MARCOSUR (AFM) en el III FSM y se concretaron en el IV FSM de Mumbay. Posteriormente tuvieron lugar antes del V y VII FSM. En todos ellos, los DF realizaron reuniones tres días previos al inicio del Foro. 8 Concretamente, hubo una fuerte mercantilización del evento —en el terreno del transporte, comida o seguridad— que quedó en manos de empresas privadas. El precio de la entrada para acceder a los recintos fue desorbitada para la gran mayoría, creándose un evento exclusivo y elitista y tuvo lugar a 15 km del centro de la ciudad. Además, estaba patrocinado, tuvo un discurso muy moderado y la presencia de ONG fue enorme en comparación con la participación de entidades promovidas por la sociedad civil. Género y Foro Social Mundial (FSM): Análisis de los Feminismos en el Altermundismo Asparkía, 27; 2015, 181-197
184 ese año culminaron en la llamada «Primavera árabe»,9 y 2013 tuvo lugar en Túnez, influido por la germinación y desarrollo de esta. ¿Y qué decir de los Feminismos? A lo largo del desarrollo del FSM se observa que están presentes en sus líneas generales y objetivos. Estos tienen plena cabida para exponer sus reivindicaciones y tratar de llevarlas a cabo, comparten sus experiencias con otros movimientos en un espacio y una acción más global pero, pese a los avances, sigue habiendo una jerarquización de las luchas que siempre deja en segunda posición las cuestiones de género ante otras consideradas más urgentes y prioritarias, como el imperialismo, la desocupación y la pobreza. La palabra «género» está presente en los documentos de los diversos Foros y en sus programaciones y las mujeres participan desde el inicio por medio de propuestas marcadas por la horizontalidad y el diálogo, pero no es el hilo conductor sobre el que se articulen las principales preocupaciones. La lucha por la igualdad de género acaba siendo en muchos casos un mero adjetivo que se añade a una larga lista de reivindicaciones y que, en todo caso, se deja en manos de las mujeres que participan en las diversas ediciones del FSM para que sean estas quienes lo trabajen. De la misma manera, los logros y retos del FSM también tienen su reflejo en el movimiento feminista, que trata de trabajar dentro y fuera del Foro para que las cuestiones de género sean elemento vertebrador en los discursos de los Estados y de esta cita mundial. No hay una postura definida sobre las relaciones que mantener con los Estados, si bien la tendencia es reconocer que deben realizarse acciones para que estén dentro de las agendas políticas, ya que la incidencia que tienen no es suficiente. Al mismo tiempo, los Feminismos ven necesario alzar su voz desde su experiencia local sumada a la experiencia global que supone el FSM, de modo que no haya una mirada única, homogeneizada y homegeneizadora, occidental10 y neocolonial, por lo que tratan de potenciar el papel de los movimientos sociales frente a otros organismos como puedan ser las ONG. Vargas (2010) es rotunda al señalar que el FSM Es un espacio que si bien arrastra aún muchas de las incongruencias y debilidades de los movimientos y los impactos de las fuerzas hegemónicas, es indudablemente un espacio donde se está alimentando y potenciando las perspectivas de una nueva hegemonía que traen los movimientos sociales, con sus instituciones, sus intelectuales. Por tanto, el FSM ha estimulado la práctica de una democracia real y participativa por medio de la autogestión, la diversidad, la pluralidad y el consenso, y ahí es 9 Son una serie de protestas populares iniciadas en 2010 que reclaman lograr la democracia y mejorar sustancialmente las condiciones de vida que se dan en varios países árabes. En Túnez y en Egipto las rebeliones derrocaron a los respectivos gobiernos en pocas semanas. 10 Y es que, pese a los principios en los que se asienta el Foro, paradójicamente el perfil mayoritario de sus participantes se resume en los siguientes adjetivos: blancos, masculinos y jerárquicos. Por ejemplo, en el III FSM (Porto Alegre, 2003) provinieron principalmente áreas con las características citadas antes como los países del cono sur latinoamericano —Brasil, Uruguay y Argentina— y del sur de Europa —Italia, España y Francia. Lorena García Saiz Asparkía, 27; 2015, 181-197
185 donde los movimientos feministas han podido aportar desde sus experiencias muchas de las ideas que se defienden en el Foro, buscando una nueva manera de hacer política y de ver el mundo, dejando atrás visiones neocapitalistas que mantienen mecanismos de poder y opresión, silencio y exclusión. 3. Feminismos del Sur en el FSM. Los Feminismos poscoloniales como elemento clave Es necesario entender que los Feminismos poscoloniales son esenciales dentro del FSM en su labor para avanzar hacia otro mundo posible, ya que su no reconocimiento supondría ocultar la diversidad de las mujeres en el mundo. Se busca romper con la mirada que el Norte impone como única y unificadora y valorar las aportaciones de los movimientos del Sur y de las diferencias en la transformación del modelo global dominante, respetando que estos tengan voz y derecho a ejercerla. Hay que tener en cuenta la labor de empoderamiento que los Feminismos de América Latina y el Caribe ejercieron en los años 80 y 90 ante la creciente dominación del discurso capitalista y globalizador, que reducía a las mujeres de estas zonas a meras receptoras de ayudas de gobiernos, instituciones y ONG como «garantes» de sus derechos, —lo que se traduce en un «feminismo institucionalizado»— que las invisibilizó. La toma de conciencia provocó que movimientos como la Red de Mujeres Transformando la Economía (REMTE)11 o la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM)12 tomaran cuerpo y se sumaran a la experiencia del FSM, aunando sus voces con otros movimientos sociales. Posteriormente, ambas entidades se implicaron en la construcción del Foro con la intención de infiltrarse como eje vertebral en él. Según Faria también «permitió extender e intensificar debates antes muy limitados como la mercantilización del cuerpo y la vida de las mujeres» (2008:6). De este modo, el FSM, con la fuerza de REMTE, MMM o la Articulación Feminista Marcosur (AFM), se hizo eco de la labor previamente realizada en los Diálogos Feministas (DF), que supuso la articulación de un espacio de reunión de las grandes redes internacionales de mujeres para compartir opiniones, intercambiar experiencias y debatir sobre los temas más candentes que las afectan, con una dimensión realmente planetaria, al estar representadas asociaciones, redes y organizaciones de mujeres de todo el mundo, además de ser punto de encuentro para estas reivindicaciones. 11 El REMTE se creó en 1997 con el objetivo de ser una red de intervención y construcción de movimientos, por lo que combina actividades de búsqueda, participación en campañas, formación de liderazgo y articulación con otros movimientos sociales. Además, introdujo en las agendas el tema del trabajo de las mujeres con una perspectiva política que toma en consideración la articulación entre producción y reproducción. También se implicó en actuaciones para anular la deuda de los países del cono Sur americano. 12 Marcha Mundial de las Mujeres (MMM), creada en 1997, aboga por la acción de un movimiento feminista internacional mediante la presentación de una campaña de lucha contra la pobreza y contra la violencia para el 8 de marzo de 2000. La principal acción internacional fue la elaboración de un cuaderno de 17 reivindicaciones para erradicar la pobreza y la violencia sexista. Más de 6000 grupos que provenían de 161 países y territorios se adhirieron a la MMM, lo que muestra la amplitud de su propuesta Género y Foro Social Mundial (FSM): Análisis de los Feminismos en el Altermundismo Asparkía, 27; 2015, 181-197
186 Lorena García Saiz Por ello, desde el Altermundismo se aboga por construir un movimiento apoyado en una gran base social, articulado permanentemente con otros movimientos sociales a través de un proceso democrático y que se alíe con una política de formación de liderazgo y de mecanismos de circulación de la información. Esto supone aplicar una mirada inclusiva, que no se reduzca solo a la occidental y del Norte, y reconocer que el Sur ha estado presente desde los inicios del FSM (surge en Brasil y las voces de los países y personas desfavorecidas han sido un referente). En este sentido, el movimiento feminista ha de reflejar la diversidad y el papel de los Feminismos Poscoloniales, que siguen la línea del Foro, y cuyo guante recogen iniciativas como los DF, que Son encuentros entre feministas convocadas desde el Sur, autónomos de otras instancias internacionales y de gobiernos, y abiertos a la diversidad de las agendas e identidades feministas. Son espacios globales y en permanente construcción, de gran potencialidad para revitalizar el movimiento feminista trasnacional e internacionalista, y conectar experiencias de las mujeres, fomentando nuevas relaciones entre las feministas y otros movimientos sociales. Esto supone desplazar la mirada hegemónica del Norte sobre las formas de construir feminismos. (González, 2008: 14). Mohanty sentó las bases de los Feminismos poscoloniales con su artículo Bajo los ojos de Occidente: Academia feminista y discurso colonial (1984), en el que identificaba mecanismos de perpetuación de estrategias coloniales que calaban en las categorías analíticas de mujer y las estrategias metodológicas. Sus estudios mostraban como se aplicaba a las mujeres del Tercer Mundo una serie de categorías homogeneizadoras que las representaban sistemáticamente como víctimas absolutas de la ideología y el sistema patriarcal. Frente a esta visión neocolonial y racista, la autora exige considerarlas como sujetos de acción política, constreñidos por una variedad de estructuras de dominación —siendo una de ellas el género, que se articula con otras como el racismo o la pobreza. Mohanty revisó este artículo veinte años después13 y reflexionó sobre el Feminismo poscolonial en su libro Feminism without borders (2003), en el que llama a construir alianzas híbridas, multiclasistas y transnacionales políticas, haciendo de la diversidad un arma de lucha para la construcción de un feminismo antiimperialista, y a apostar por formas de articulación entre lo universal y lo particular, que potencien un movimiento feminista trasformador que elimine el concepto neoliberal que define a las mujeres del tercer mundo como sujetos «afuera» de las relaciones sociales, en vez de fijarse en cómo las mujeres se constituyen «a través» de estas mismas estructuras. Es por eso que Mohanty defiende «la centralidad del género» como elemento clave en los procesos de reestructuración globales y clasifica los movimientos 13 El título del artículo revisado es «De vuelta a Bajo los Ojos de Occidente: la solidaridad feminista a través de las luchas anticapitalistas». Asparkía, 27; 2015, 181-197
187 sociales como sitios decisivos para construir conocimientos, comunidades e identidades, por lo que considera importante que las feministas estén presentes y construyan alianzas tratando de que el género sea el eje vertebrador, aspecto que no se cumple, tal y como destaca a continuación: […] si bien he propuesto que las feministas necesitan ser anticapitalistas, ahora propongo que los activistas y teóricos de la antiglobalización también necesitan ser feministas. El género queda ignorado como categoría de análisis y como base organizativa en la mayor parte de los movimientos en contra de la globalización, y la antiglobalización (junto con la crítica anticapitalista) no parece ser una pieza central en los proyectos feministas de organización, sobre todo en el Primer Mundo/Norte (2008: 450-451). Además, subraya que los discursos globalizadores están masculinizados, pero también se debe vigilar los de los movimientos antiglobalización, ya que aunque parte de sus reflexiones señalan la centralidad de las categorías de clase y de raza «en la crítica y la lucha en contra del capitalismo global, el género racializado sigue siendo una categoría no señalada» (2008: 449). Por ello, se debe resaltar y poner en valor la labor que aportan los Feminismos poscoloniales, que se empoderan progresivamente y deciden usar el FSM —con el que sienten afinidad ante las reivindicaciones que plantea— como plataforma de sus denuncias y propuestas; un espacio al que también piden mejoras para ser más inclusivo e igualitario pero que les ayuda a establecer uniones que los fortalecen y que ayuda a que su discurso cale en las estrategias de transformación del actual sistema económico dominante. 4. Los Feminismos y su apuesta por ser elemento capilar en el FSM Tras repasar la evolución del FSM y sus características hay que preguntarse: ¿Qué cabida tiene la perspectiva de género en todo esto? Wilson (2007: 14-16) señala que la política del FSM está abierta al Feminismo, pero no marcada, considera que el diálogo feminista supone «un diálogo entre movimientos» y agrega que el Feminismo y el FSM comparten espacio y proceso, ya que este ha contribuido al uso de determinados términos y conceptos en el discurso del Foro, pero llegar a este encuentro ha sido cuestión de reflexión, denuncia y acción. Además, los líderes del FSM han sido predominantemente hombres14 y afirma que, entre la descripción de las políticas centrales del Foro, los Feminismos no 14 Hay que destacar que en la composición de su Consejo Internacional, 11 de las 159 entidades que lo conforman —lo que no llega al 7% de representatividad del movimiento feminista en los órganos de decisión del Foro— son entidades que trabajan directamente con cuestiones de género. Esta escasa participación de organizaciones feministas demuestra que el poder patriarcal desde las altas instancias del FSM sigue excluyendo a las mujeres, pese a que el discurso del Foro abogue por la justicia e igualdad social representativa. Género y Foro Social Mundial (FSM): Análisis de los Feminismos en el Altermundismo Asparkía, 27; 2015, 181-197
188 Lorena García Saiz cuentan con un lugar destacado, que a nivel teórico genera gran cantidad de textos, publicaciones o conferencias, pero no transmite un profundo compromiso con la política feminista, se le nombra pero no se profundiza en él, siendo un claro ejemplo el caso de los puntos 9 y 10 de su Carta de Principios.15 Progresivamente, se establecen relaciones entre los Feminismos y otros movimientos, creándose una red básica que reconoce «la heterogeneidad y diversidad de las experiencias de las mujeres» (Franzway, 2009: 9), quien agrega que es vital que el género sea parte integrante de las campañas políticas por la justicia global. A pesar de sus limitaciones, algunas feministas vieron que el Foro Social Mundial podría ser un sitio importante para el activismo feminista», ya que apoya los objetivos de lucha contra la globalización. Una prueba de ello es el III FSM (Porto Alegre, 2003) en el que grupos de feministas como la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) o la Articulación Feminista Marcosur (AFM)16 organizaron dos de los cinco ejes del Foro: 1) los principios y los valores, los derechos humanos, la diversidad y la igualdad, y 2) el poder político, la sociedad civil y democracia. Previo a la celebración de esta cita se reunieron y acordaron llevar las perspectivas feministas a los movimientos globales y asumir mayores roles de liderazgo, en particular en el Foro.17 Fue en el IV FSM (Mumbai, 2004) cuando una serie de cambios como el desplazamiento metodológico, temático y geográfico hacen que el Foro pueda mirarse a sí mismo y generar transformaciones que se traducen en un mayor reconocimiento y trato de manera transversal de los Feminismos en el desarrollo del mismo. Supuso un punto de inflexión mediante una actitud más comprometida, en el que la presencia y participación de las mujeres fue clave.18 Concretamente, previo a su celebración, las feministas planearon cómo llevar a cabo la campaña contra el fundamentalismo y establecer vínculos con las redes de Asia. Así fructificaron las «solidaridades de construcción: los Diálogos Feministas» (DF), de los que se ha hablado brevemente en anteriores epígrafes de este artículo. Cabe recordar que el objetivo inicial de los DF es crear una estrategia para ser eficaz como feministas en el Foro y un espacio para reflexionar y re-imaginar, reconocer las diferencias de debate y diversidades y fortalecer la presencia feminista. Se ofrece la oportunidad de practicar la política feminista a nivel transnacional. De este modo, a través del FSM, se producen unos beneficios para los Feminismos tras participar con diversas agendas y experiencia política en un espacio donde el «compromiso con la posibilidad de un mundo mejor es compartida por muchos otros» (Franzway, 2009: 5). Se trabaja en grupos y se hace una puesta en común 15 Disponible en: http://www.forumsocialmundial.org.br/main.php?id_menu=4&cd_language=4. 16 La AFM es una red transnacional a escala regional con sede en América Latina, compuesto por nueve redes en ocho países, sobre todo en el Cono Sur. 17 Además, durante el II FSM redes feministas que forman parte de su Consejo Internacional (CI) observaron que, pese a que las mujeres suponían el 43% de los participantes, no se sentían representadas en muchos de los temas tratados, por lo que se empezó a trabajar para «hacer visible la presencia femenina» (Gandhi y Shah, 2007). 18 Significó tratar nuevos temas y visibilizar los grupos silenciados por el sistema de castas, una desigualdad dirigida por el patriarcado. Asparkía, 27; 2015, 181-197
189 en sesiones plenarias. A pesar de ser todas mujeres y feministas, queda claro que el enfoque de los temas, las necesidades y prioridades no siempre coinciden, y evidentemente, los análisis y posicionamientos reflejan diferencias. Por tanto, las voces de los Feminismos poscoloniales encuentran un espacio en el que hacerse oír, visibilizarse y empoderarse, si bien los Diálogos Feministas tienen pendientes varios retos como el difundir aún más su labor entre países no solo del Sur sino del Norte (Europa y América) o ampliar la participación de líderes feministas. Pese a esto, hoy en día ya encontramos más mujeres hablando en las mesas centrales y que han incorporado dentro de los ejes temáticos del Foro aspectos de la agenda de las feministas. Además, hay un número significativo de mujeres presentes en el Comité Internacional del Foro que también pertenecen al Grupo Coordinador (GC) de los Diálogos, lo que favorece su incidencia en este y la posibilidad de crear alianzas con otros movimientos.19 Según Vargas (2008: 6), los DF crean una masa crítica al tejer acciones conjuntas que impactará en el FSM. Una de las mayores fortalezas de los Diálogos Feministas ha sido lograr la participación de una enorme cantidad de redes y articulaciones de mujeres de todo el mundo y de diversas trayectorias sociales, fruto de la construcción de la confianza entre ellas. Además, ha favorecido el diálogo y el establecimiento de elementos y estrategias comunes y de una mayor interacción con otros movimientos sociales. Como contrapartida, puede haber generado tensiones debido a la gran diversidad, porque impide profundizar en los diálogos y estrategias feministas, y esto se refleja posteriormente en el FSM. En este sentido, los DF pretenden ligar los temas de la denominada «agenda de las mujeres» con discusiones más estructurales sobre el modelo de democracia, el impacto de la globalización neoliberal, el militarismo y los fundamentalismos. Como recoge González (2008: 15), son «un espacio que quiere demostrar que la inclusión de los llamados temas de las mujeres pese a que la búsqueda del consenso, a veces hace perder claridad y consistencia en su contenido, es inexorablemente parte de una agenda democrática radical».20 Este tipo de procesos supone claros avances en la actitud de los Feminismos no solo ante el pensamiento único o el capitalismo globalizador, sino hacia el propio discurso altermundista. Pero ¿quiénes son los sujetos propios del Feminismo? Con la celebración de sucesivos Foros se aprecian esas diferencias en los DF. En los primeros DF había una fuerte y explícita base feminista de la unidad, pero la Macha Mundial de las 19 Es el caso de la Asociación Feminista Marcosur (AFM), que tiene presencia en los espacios de poder de los DF y del FSM. 20 Desde el inicio de los DF se han realizado discusiones alrededor de algunos ejes de análisis que, con matices, se han mantenido a lo largo de los tres Diálogos Feministas —la globalización neoliberal, los fundamentalismos y los militarismos, reflejando hasta qué punto estos son trabajados como un proceso en construcción. En los I DF (Mumbai) se discutió sobre la división local/global, los temas de derechos humanos y derechos de las mujeres, el cuerpo, los derechos sexuales y los derechos reproductivos. En los II (Porto Alegre) los temas fueron: desafiando el neoliberalismo, los fundamentalismos religiosos y la militarización. En los III (Nairobi) se mantuvieron los ejes con la novedad de que introdujeron un marco para estas discusiones: la democracia radical. Género y Foro Social Mundial (FSM): Análisis de los Feminismos en el Altermundismo Asparkía, 27; 2015, 181-197
196 Lorena García Saiz poscoloniales que tratan de volver visibles el género y las relaciones de poder en los procesos de reestructuración global. El FSM inspira a los movimientos sociales, pero los movimientos sociales también retroalimentan al Foro, como fue la movilización de la sociedad civil en la «Primavera Árabe». Insufló energías en el altermundismo y en los Feminismos, ya que las mujeres se han movilizado notablemente en un conjunto de países que, en mayor o menor grado, tiene limitados los derechos humanos y, especialmente, para con ellas. De hecho, la próxima cita del FSM es en 2015 nuevamente en Túnez.27 Pese a las horas bajas que parece estar pasando el FSM, su última edición celebrada —en Túnez— sirvió para abrirse a nuevos movimientos sociales, a sus experiencias y a sus voces y, entre ellas, las de las mujeres, que han tenido un notable papel en la «Primavera Árabe» y posteriormente en defensa de los derechos humanos y de sus libertades. Por ello, en este nuevo punto de inflexión del Foro, la clave es seguir realizando una autorreflexión constante que promueva un cambio radical en la manera de organizarse y que contribuya a una mayor difusión por todo el mundo del papel que está realizando, traduciéndose en acciones políticas y en la articulación de las reivindicaciones de los movimientos sociales y de muchas de las voces hasta ahora silenciadas, como el caso de los Feminismos en toda su diversidad. 8. Bibliografía Antentas, José Mª, et al. (2008) El futuro del Foro Social Mundial. Retos y perspectivas después de Nairobi, Barcelona: Icaria. Disponible en: http://www.rebelion.org/ noticia.php?id=80513. Fecha de consulta: 28 de octubre de 2013. Calvo, Jorge (2007) El Foro Social Mundial: qué es y cómo se hace. Disponible en: http://www.comitesromero.org/jornadas/lleida2008/documentos/viernes4juliodocumentos/elfsmqueesycomosehacejordi%20calvorufanges.pdf. Fecha de consulta: 20 de octubre de 2013. Conway, Janet (2011) «Activist knowledges on the anti-globlalization terrain: transnational feminisms at the World Social Forum», A journal for and about social movements Article, vol.3 (2), pp. 33-64. Ezquerra, Sandra (2012) Discursos y prácticas feministas en el movimiento 15-M: avances y asignaturas pendientes, Agencia Amecopress. Disponible en: http:// www.amecopress.net/spip.php?article8734. Fecha de consulta: 21 de marzo de 2014. Faria, Nalu (2008) Le féminisme latino-américain et caribéen: perspeCtives face au néolibéralisme, pp. 1-7. Disponible en: http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web& cd=1&ved=0CCAQFjAA& url=http%3A%2F%2Fcadtm.org%2FIMG%2Fdoc%2FLe_ feminisme_latinoamericain_et_caribeen__perspectives_face_au_neoliberalisme. doc&ei=tByiU_TiBqfX0QWW_YDwCQ&usg=AFQjCNHVFnowDsP1EXoa94- -2SSZqV3LwQ. Fecha de consulta: 1 de mayo de 2014. 27 http://fsm2015.org/. Cabe destacar que este artículo está escrito previo a la realización de esta última edición Asparkía, 27; 2015, 181-197
197 Franzway, Suzanne (2009) Working trought the World Social Forum, pp. 1-11. Disponible en: http://www.tasa.org.au/conferences/conferencepapers09/ papers/Franzway,%20Suzanne.pdf. Fecha de consulta: 9 de octubre de 2014. Ghandi, Nandita y Shah, Nandita (2007) 3er Diálogo Feminista Nairobi 2007 - Un espacio interactivo para feministas. Disponible en: http://www.mujeresdelsur-afm. cotidianomujer.org.uy/?option=com_content&view=category&id=51&layout=b log&Itemid=62&limitstart=5. Fecha de consulta: 23 de abril de 2014. González Vélez, Ana Cristina (2008) «Sobre los Diálogos Feministas», Revista Cotidiano Mujer, nº 44, pp. 14-20. Mohanty, Chandra Talpade (2008) «De vuelta a Bajo los ojos de Occidente: La solidaridad feminista a través de las luchas anticapitalistas», en Liliana SuárezNavas y Regina Berger, Descolonizando el feminismo: teorías y prácticas desde los márgenes, Madrid, Cátedra. pp. 404-454. Ruiz de Giovanni, Júlia (2004) «Después de Mumbai», en Esther Vivas, et al., Mumbai (Foro Social Mundial 2004). Balance y perspectivas de un movimiento de movimientos, Barcelona, Icaria, pp. 41-49. Vargas, Gina (2010) «Pistas para pensar algunas dimensiones de la nueva hegemonía», Seminario Dez anos despois. Disponible en: http:// seminario10anosdepois.wordpress.com/2010/01/13/pistas-para-pensaralgunas-dimensiones-de-la-nueva-hegemonia/. Fecha de consulta: 12 de mayo de 2014. Vivas, Esther, et al. (2004) Mumbai (Foro Social Mundial 2004). Balance y perspectivas de un movimiento de movimientos. Barcelona, Icaria. Wilson, Ara (2007) «Feminism in the Space of the World Social Forum», Journal of International Women´s Studios, nº 8(3), pp. 10-27. Disponible en: http://vc.bridgew. edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1382&context=jiws. Fecha de consulta: 15 de septiembre de 2013. Recibido el 30 de septiembre de 2014 Aceptado el 14 de octubre de 2015 BIBLID [1132-8231 (2015) 27: 181-197] Género y Foro Social Mundial (FSM): Análisis de los Feminismos en el Altermundismo Asparkía, 27; 2015, 181-197