LA COMPETENCIA DE LA COMUNIDAD
EN MATERIA DE POLÍTICA COMERCIAL.
A PROPOSITO DEL DICTAMEN EMITIDO
POR EL TRIBUNAL DE JUSTICIA
EL 11 DE NOVIEMBRE DE 1975 (*)
po JEAN-VICTOR LOUIS (**)
U
NO1
de los aspec os más o iginales de| o denamien o ju ídico de ¡las Comunidades
concie ne, incon es ablemen e, a ¡la sus i ución po la Comunidad Económica
Eu opea de sus Es ados miemb os en el campo de 'la polí ica come cial desde el
ina] de'] pe íodo1 de ansición {11. No es de ex aña que los Es ados hayan acep ado
no siemp e sin e icencia la ans e encia de compe encias en un sec o an c'la a-
men e polí ico. <De ello se han de i ado con lic os más o menos abie os en e la
Comisión y uno u o o de los Es ados, e asos en la adopción de decisiones a ni el
del Consejo y ó mulas de comp omiso! -más o menos insegu as. El a ado' de la CEE
no de ine ealmen e de un modo p eciso el campo de Sa polí ica come cial y, en conse^
cuencia, el alcance de las compe encias de la Comunidad.
Pa a zanja es e ipo de p oblemas, los au o es de] a ado1 han p e is o, en pa -
icula , un. p ocedimien o que pe mi a a las ins i uciones y a los Es aidos miemb os so-
me e al T ibunal de1 Jus icia una pe ición pa a que exp ese su dic amen p e io a la
conclusión de un acue do.
Es e p ocedimien o es á ins i uido po el a ículo 228, apa ado 1, pá a o 2. A con-
inuación ep oducimos el ex o comple o del apa ado:
«En los casos en que las disposiciones del p esen e T a ado p e ean la con-
clusión de acue dos en e la Comunidad y uno o a ios Es ados o una o gani-
zación in e nacional, es os acue dos son negociados po la Comisión. A ese a
de las compe encias econocidas a la Comisión en es e campo, son concluidos
po ©I Consejo p e ia consul a de la Asamblea en ' os casos p e is os
po el p esen e T a ado.
[•) El au o ag adece al seño J. GROUX, conseje o ju ídico p incipal de la Comisión de las Co-
munidades, el que haya enido a bien hace le pa ícipe de sus obse aciones espec o de es e ex o.
Queda en endido que oda la esponsabilidad de las posiciones adop adas aquí sólo co esponde al au o .
(**) P o eso Ex ao dina io de la Uni e sidad Lib e de B uselas.
U Ve los a ículos 110 y siguien es del T a ado CEE, y, en pa icula , el a ículo 113.
JEAN-VICTOR LOUIS
El Consejo, la Comisión o un Es ado miemb o, puede solici a p e iamen e el
dic amen del T ibunal de Jus icia sob e la compa ibilidad del acue do p e is o
con las disposiciones del p esen e T a ado. El acue do que haya sido obje o
de un dic amen nega i o del T ibunal de Jus icia no pod á en a en igo más
que en las condiciones ijadas, según ©| caso, en el a ículo 236.»
Po ez p ime a desde la en ada en igo del T a ado, la Comisión de las Comuni-
dades ha hecho uso de la acul ad con e ida po es a disposición.
La pe ición de la Comisión enía po obje o ob ene el dic amen de| T ibunal sob e la
compa ibilidad con el T a ado de la OEE de un p oyec o de «a eglo conce nien e a una ño .
ma pa a los gas os locales», negociado den o del 'ma co de] «g upo sob e los c édi os
y ga an ías de c édi o a la expo ación de la OCDE». Es a «no ma» p e endía limi a ¡los
c édi os gube namen ales o las ga an ías de c édi o pa a los llamados gas os «locales»
—es deci , los gas os p e is os pa a el suminis o de bienes y se icios p oceden es
del país del comp ado — & alo de los bienes y se icios expo ados. La elabo ación
de es e acue do quedó e minada el 11 de eb e o de 1975. Solamen e quedaba «acla a
la o ma de pa icipación en el a eglo de la Comunidad Económica Eu opea».
Hay que sabe que, a es e espec o, exis ían p o undas di e gencias en e los pun-
os de is a de los Es ados miemb os y la Comisión.
Es a 'había ansmi ido al Consejo una ecomendación undada en el a ículo 113
con is as a la conclusión del a eglo únicamen e po la Comunidad.
Según la Agence Eu opa, una delegación se opuso a es a solución basándose en
que sus au o idades e an a o ables a unos a eglos de ca ác e in o mal en la ma e ia
y obse ando que las p opues as de la Comisión ha ían que los «Nue e» u iesen
que sopo a un g ado suplemen a io de coe ción con elación a los países e ce os
miemb os de la OODE (p incipalmen e desde e| pun o de is a de la posibilidad de
e i ada) (2). O as delegaciones habían indicado su p e e encia po una conclusión
del acue do po la CEE y los Es ados miemb os. La Comisión indicó en onces su In en-
ción de pedi el dic amen del T ibunal según el p ocedimien o p e is o en el a ícu-
lo 228. Es a p opues a no ecibió 'la misma acogida po odas las delegaciones.
Es as ese as no han impedido a la Comisión di igi se al T ibunal el 14 de julio
de 1975. Pa a el Ejecu i o eu opeo se a aba ealmen e de una p egun a- es que,
más allá del p oblema especí ico, debía pe mi i al T ibunal p onuncia se sob e la
compe encia comuni a ia en ma e ia de c édi os a la expo ación y apoya así la
polí ica de la Comisión, con mi as a una uni icación' de Jas p ác icas nacionales
en es e campo pa icula men e sensible.
¡Mien as que el T ibunal de Jus icia dedica, en gene al, la p ime a pa e de sus
allos a un esumen de la a gumen ación de las pa es, p ocedió, en su dic amen,
de una o ma o almen e di e en e pa a ma ca , sin duda, el ca ác e pa icula de
su 'in e ención, sub ayando el ca ác e no con encioso de la misma (3). Así, pues,
el T ibunal esume la p egun a o mulada po la Comisión, sin ¡hace alusión ni a los
(2) Eu ope, núm. 1735, 24 de ab il de 1975, pág. 10.
(3) El p ocedimien o se ige po los a ículos 106 y 107 de su eglamen o de p ocedimien o. Es e
p e é la posibilidad de p esen ación de obse aciones po los Es ados miemb os y las ins i uciones, la
designación de un juez in o mado y la in e ención de odos los iscales. También se indica que el
dic amen es á edac ado en es ilo di ec o y no bajo la o ma de 'Conside andos».
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LA COMPETENCIA DE LA COMUNIDAD EN MATERIA DE POLÍTICA COMERCIAL
de alles del ema p opo cionados po és e ni al con enido de las obse aciones p e-
sen adas po e| Consejo, I landa, I alia, los Países Bajos y el Reino Unido. Igualmen e
las pos u as adop adas po los abogados gene ales, «oídos» en el sen ido del a ícu-
lo 108, pá a o 2 del eglamen o de p ocedimien o del T ibunal, no es án ep o-
ducidas.
La Comisión deseaba, según los é minos empleados po el T ibunal, « ecaba
el dic amen del T ibunal sob e la compa ibilidad con e] T a ado de la CEE de un p o-
yec o de «a eglo conce nien e a una no ma pa a los gas os locales...», más pa icu-
la men e sob e la cues ión de sabe si la Comunidad iene compe encia pa a conclui
dicho a eglo y, en caso a i ma i o, si es a compe encia es o no exclusi a.
El T ibunal emi ió el siguien e dic amen:
«La Comunidad iene compe encia exclusi a pa a pa icipa en el a eglo
conce nien e a una no ma pa a los gas os locales, señalados en la pe ición
de dic amen.»
A. La admisibilidad de la pe ición de dic amen.
An es de abo da la espues a a la p egun a de la Comisión, el T ibunal se p onun-
ció sob e la «admisibilidad» de la pe ición de dic amen. E a p eciso de e mina , en es-
pues a sin duda a objeciones p esen adas po algunos gobie nos (4)., si se a aba de
un «acue do p e is o» en el sen ido del a ículo 228 y si la p egun a o mulada en a-
ba en el ma co de es a disposición. También se p onunció sob e el momen o en que
debía In e eni la consul a del T ibunal.
El T ibunal op a po una concepción no o malis a de la noción de acue do, en con-
o midad con las disposiciones de la Con ención de Viena sob e el de echo de los
a ados. Pa a el T ibunal, se a a de « odo comp omiso adop ado po suje os de de-
echo in e nacional y que iene ue za obliga o ia, cualquie a que sea su cali icación
o mal».
Las esoluciones de la OCDE po las cuales al «a eglo» debía se adpp ado,
esponden a es a de inición, como lo pone de elie e H. H. Maas (5)- Pe o es de des-
aca que el T ibunal no hace mención ni de la Con ención de Viena — oda ía no en
igo , pe o conside ada como el e lejo de la cos umb e in e nacional en la ma e ia—,
ni de la Con ención que Ins i uye la OCDE, iel en es o a su olun ad de elabo a los
concep os que u iliza, según las exigencias del o den ju ídico comuni a io, y no
e i-
iéndose a de iniciones o cali icaciones elabo adas en o os con ex os (6). Po consi-
guien e, al p ocede a un b e e análisis del a eglo, es cuando el T ibunal llega a ia
(4) Es o es lo que supone, ace adamen e, c eemos noso os, H. H. MAAS: «De ex e ne be oegdhe-
den an de EEG me be ekking o de handelspoli iek». Soclaal-Economische We ge ing, 1976, págs. 320 y ss.,
especialmen e pág. 322. También debe obse a se que la palab a «admissibill é. se p e ie e al é mino
• ece abili é.. p opio de los p ocedimien os ju isdiccionales.
(5) Ob a ci ada, pág. 322. C . Con ención OCDE, a ículos 5 y 6.
(6) Ve y compa a la ó mula u ilizada po el T ibunal en una sen encia de 9 de oc ub e de 1973.
asun o 12-73. Rec., 1973. pág. 974, y ci ada po P. DAILLIER: «La iu isp udence douanié e de la Cou de
Jus ice des Communau és Eu opéennes-, R. M. C, 1976, págs. 346 y ss., especialmen e pág. 350, n. (5):
• Sal o emisión exp esa a las leyes o cos umb es de un país e ce o, una disposición comuni a ia debe
in e p e a se en unción y den o del ma co de sus p opias uen es.»
JEAN-VICTOR LOUIS
conclusión de que se a a de un acue do. E ec i amen e, «con iene una no ma», es
deci , una egla de conduc a que se e ie e a un campo de e minado1 y ijado po me-
dio de ó mulas p ecisas que incula a ¡los pa icipan es. La exis encia de la posibili-
dad de de ogación de es a no ma únicamen e en casos excepcionales y en condiciones
p ecisas cons i uye pa a el T ibunal la p ueba de que el a eglo es ealmen e un
«acue do» en el sen ido del a ículo 228, apa ado 1, pá a o 2.
¿Es es a ó mula demasiado es echa has a e] pun o de no engloba acue dos que
no engan po obje o sino simples eglas de p ocedimien o, como se ha sos enido? (7).
No lo c eemos, desde el momen o que es á es ablecido que las pa es ienen la in en-
ción de conside a se inculadas po el acue do concluido. Ni que deci iene que la
de e minación de la noción de acue do e e ida po e*] T ibunal y la del alcance de la com-
pe encia espec i a de Jos Es ados y de Ja Comunidad son dos cues iones dis in as. Si
un p oyec o de «gen lemen's ag eemen », po ejemplo, no pudie a se obje o de una
pe ición de dic amen, los Es ados no se ían, ¡pso ac o, compe en es pa a conclui a|
ac o,
conside ado compa ible con el T a ado.
la espues a a la p egun a .de sabe si se a a de un acue do p e is o e a más
delicada. E ec i amen e, el Consejo no se había p onunciado sob e la ecomendación
de la Comisión. E| acue do había sido negociado po Jos Es ados miemb os y sola-
men e se deducía de unas p ime as discusiones sob e es e pun o que una mayo ía
cuali icada de és os es aba dispues a a segui a la Comisión en lo ela i o a la pa ici-
pación exclusi a de la Comunidad en el a eglo.
El T ibunal conside ó que le bas aba comp oba , po una pa e, que quedaba po
dilucida «Ja o ma de la pa icipación en el a eglo de la CEE espe ándose que la de-
cisión de la Comunidad a es e espec o se alcanza ía muy p on o» y, po o a pa e,
que exis ía una ecomendación de Ja Comisión ela i a a la « o ma» de la pa icipación
en el a eglo, pa a que pudie a conside a que se a aba, en e ec o, de un -acue -
do p e is o en el sen ido del a ículo 228.
Quizá se a e de un a i icio, pe o pe mi e al T ibunal e i a que la Comunidad
se encuen e en un a ollade o en caso de di e gencia de pun os de is a sob e la com-
pe encia pa a conclui un acue do', sin que los Es ados miemb os sean unánimes pa a
conclui ellos mismos el acue do (8)..
¡El a ículo 228, apa ado 1, pá a o 2, pe mi e pedi el dic amen del T ibunal sob e
la compa ibilidad de un acue do con las disposiciones del a ado. En e| p esen e caso,
la Comisión había in e ogado a la al a ju isdicción sob e la compe encia de la Comu-
nidad pa a pa icipa en un a eglo. El eglamen o de p ocedimien o del T ibunal en su
a ículo 106, apa ado 2, había asimilado las dos hipó esis:
«El dic amen puede e e i se, an o a la compa ibilidad del acue do con-
side ado con las disposiciones del a ado de la CBE como a la compe encia
de la Comunidad o de una de sus ins i uciones pa a conclui es e acue do.»
Es o pa ece o almen e lógico. E ec i amen e, si un acue do hubie a sido concluido
po la Comunidad, sin que és a ue a compe en e, dicho acue do hab ía sido concluido
(7) H. H. MAAS, ob a ci ada, pág. 322.
(8) H. H. MAAS, ob a ci ada, pág. 323.
10
LA COMPETENCIA DE LA COMUNIDAD EN MATERIA DE POLÍTICA COMERCIAL
«ul a i es» po las ins i uciones de la Comunidad. En el caso in e so, lo hab ía sido
con in acción del a ado. En las dos hipó esis hab ía incompa ibilidad con és e.
El T ibunal no podía, cie amen e, basa se en su eglamen o pa a echaza la excep-
ción de ¡nadmisibilidad in ocada a es e espec o. Sos u o que la compa ibilidad de
un acue do debía e alua se habida cuen a del conjun o de las eglas del a ado, es
deci , an o de las eglas que de e minan la ampli ud de las compe encias como de
las eglas de ondo e in ocó la a io legis del con ol p e en i o ins au ado po el
a ículo 228. Se a a de «p e eni las complicaciones que esul a ían de objeciones en
jus icia ela i as a la compa ibilidad con el a ado de acue dos in e nacionales que
comp ome en a la Comunidad». Es as «complicaciones» pueden exis i en e| plano
comuni a io, lo mismo que en el de las elaciones in e nacionales.
El T ibunal es, pues, compe en e pa a examina « odas las cues iones suscep ibles
de se some idas a la ap eciación judicial, an o de| T ibunal como e en ualmen e de
las ju isdicciones nacionales, siemp e que es as cues iones ue an de na u aleza al que
pudie an p o oca dudas en cuan o a la alidez ma e ial o o mal de acue do es-
pec o del a ado».
Aho a bien la cues ión de sabe si la conclusión de un acue do co esponde o no
a las compe encias de la Comunidad y si és as han sido eje cidas de mane a con o me
a las disposiciones del a ado son en p incipio, dice el T ibunal, suscep ibles de se le
some idas bien sea di ec amen e según el a ículo 169 (in acciones de los Es ados)
o del a ículo 173 ( ecu sos de anulación), o bien po el p ocedimien o p ejudicial.
Impo a, pues, conclui a la admisibilidad de la cues ión sob e es e pun o.
P ocediendo así, el T ibunal con i ma una in e p e ación amplia de sus pode es en
i ud del a ículo 228, apa ado 1, pá a o 2, y da indicaciones impo an es sob e la
ampli ud del égimen ju isdiccional de los acue dos in e nacionales concluidos po la
Comunidad.
La admisibilidad de un ecu so po in acción, y de un ecu so de anulación
di i-
gidos con a un acue do concluido, espec i amen e, po uno o a ios Es ados o po la
Comunidad no es e iden e. Cie amen e e| T ibunal ha admi ido ya, den o del ma co
del p ocedimien o p ejudicial en in e p e ación, que en lo que concie ne a la Comu-
nidad,
el acue do in e nacional es un ac o de las ins i uciones, suscep ible como al de
se obje o de un ecu so de in e p e ación po la ju isdicción nacional (9). Sin emba go,
no se había p onunciado nunca sob e la admisibilidad de un ecu so de anulación.
Al admi i la posibilidad de al ecu so, la al a ju isdicción se expone a las c í icas
de los que se oponen, jus amen e, a una isión dualis a de las elaciones de echo
in e nacional-de echo comuni a io (10).
El ac o de conclusión apa ece, desde es e en oque, como ope ando la « ans o ma-
ción» del con enido del acue do en no mas de de echo comuni a io in e no, a imagen
de la ley de ap obación del a ado según la doc ina alemana adicional. El T ibunal
(9) Asun o n. 181-73. Haegeman, 30 de ab il de 1974. Rec, 1974. pág. 459
(10) Ve V. CONSTANTINESCO y D. SIMÓN: -Ouelques p oblémes des ela ions ex é ieu es des Com-
munau és Eu opéennes-, Re . lm. d . eu ., 1976, págs 432 y ss., especialmen e págs. 440 y ss. y pág. .154.
Ve , ambién, R. KOVAR, c ónica de la ju isp udencia del T ibunal de Jus icia de las Comunidades Eu opeas,
Jou nal de D ol In e na ional (Clune ), 1976, pág. 197: -Las conside aciones que pueden jus i ica la com-
pe encia del T ibunal pa a in e p e a los acue dos comuni a ios no pod ían, en nomb e de un pa alelismo
abs ac o y a i icial, se in ocadas a a o de su compe encia pa a ap ecia su alidez.»
11
JEAN-VICTOR LOUIS
de Jus icia con ola ía así Ja compa ibilidad de un acue do con el T a ado, de la misma
o ma que el T ibunal Cons i ucional Fede a! de Alemania comp ueba indi ec amen e la
cons i uciona'lidad de un a ado po medio de una con on ación en e la ley de
ap obación y la ley undamen al de Ja República Fede al. Es de lamen a que al acep a
la admisibilidad de un ecu so de anulación, el T ibunal pa ece esol e , sin
mo i-
a su opinión, la cues ión con o e ida de sabe si la exis encia de un p ocedimien o
consul i o p e io no excluía e en uales ecu sos a pos e io i. El T ibunal no se p o-
nuncia, en cambio, sob e ]a posibilidad de al ecu so pos e io men e a su p e ia
admisión de la compa ibilidad del acue do con el T a ado (11).
La posibilidad de un ecu so po in acción con a un Es ado miemb o que hubie a
concluido un acue do iolando el de echo comuni a io, no se expone a las mismas
c í i-
cas desde el pun o de is a eó ico, pe o la in e p e ación amplia de la compe encia
del T ibunal, según el a ículo 228, apa ado 1, pá a o 2, plan ea en los mismos é -
minos 'las elaciones en e el p ocedimien o de dic amen p e io y el ecu so a pos-
e io i.
Además, en los dos casos, Ja es abilidad de las elaciones in e nacionales de la
Comunidad y/o de los Es ados miemb os co e el iesgo de se some ida a una uda
p ueba. Es un a gumen o impo an e a a o del ecu so al dic amen p e io según el
a ículo 228.
E| T ibunal abo dó' un úl imo pun o al ¡ma gen del examen de la admisibilidad de la
p egun a o mulada po la Comisión. ¿En qué momen o con iene some e al T ibunal
una pe ición de dic amen al ampa o del a ículo 228, apa ado 1, pá a o 2?
El T ibunal se e ie e a es a cues ión de o ma explíci a poniendo de elie e que
la p egun a no es a día a pesa de que las negociaciones ela i as a la sus ancia del
a eglo en cues ión habían e minado. La azón expues a po el T ibunal es que «el
T a ado no p e é p ecisamen e en azón del ca ác e no con encioso del p ocedimien o
del a ículo 228, apa ado 1, pá a o 2, un plazo de p esc ipción pa a la p esen ación
de al pe ición». Como indica H. H. Maas, e| T ibunal es compe en e en an o el acue -
do no >ha sido concluido (12). Sin emba go, es necesa io que e! p oyec o de acue do
se haya conc e ado ya.
Al T ibunal no se le puede some e una simple e en ualidad, po que de se así
no pod ía p onuncia se con conocimien o de causa. Se ía, sin emba go, con a io a la
inalidad del p ocedimien o' exigi que las negociaciones hayan e minado O' es én a
pun o de e mina . Pa a e i a las «complicaciones» e ocadas po el T ibunal, es p e e i-
ble que la Comunidad o los Es ados miemb os no se comp ome an a ondo en la elabo a-
ción de un acue do incompa ible con el T a ado. Pa ece p eciso y su icien e que apa-
ezca la olun ad común de la Comunidad o de sus Es ados miemb os, po una pa e,
y de un e ce o po o a, de llega a un acue do sob e un obje o de e minado. Debido
a la ans e encia de compe encias, cie as ma e ias quedan sus aídas como ales a la
in e ención de los Es ados sin que sea necesa io examina de alladamen e odas las
disposiciones del acue do p e is o.
(11) Sob e es a cues ión, como sob e la p eceden e, e V. CONSTANTINESCO y D. SIMÓN, ob a ci-
ada,
págs. 452 a 455.
(12) Ob a ci ada, pág. 324.
12
LA COMPETENCIA DE LA COMUNIDAD EN MATERIA DE POLÍTICA COMERCIAL
Ó.
La
compe encia
de la
Comunidad pa a conclui
el
a eglo OCDE, conce nien e
a una
no ma pa a
los
gas os locales.
No
e a muy
di ícil pa a
el
T ibunal demos a
que e|
a eglo dependía
de la
polí ica
de expo ación, pa e in eg an e
de la
polí ica come cial.
El a ículo
112 del
a ado p e é, e ec i amen e,
la
a monización p og esi a du an e
el pe íodo
de
ansición
de los
egímenes
de
ayudas concedidas
po los
Es ados miem-
b os
a las
expo aciones hacia
los
países e ce os
y el
a ículo
113
dispone
que «la
polí-
ica come cial común
se
basa
en
p incipios uni o mes,
en
pa icula
en lo que con-
cie ne
a la
polí ica
de
expo ación».
Inciden almen e
el
T ibunal enuncia
que las
medidas conside adas
po el
a eglo
• cons i uyen,
de
hecho,
un
elemen o impo an e
de la
polí ica come cial, cuya noción
iene
el
mismo con enido
que se
aplique den o
de la
es e a
de
acción in e nacio-
nal
de un
Es ado
o de la de ja
Comunidad».
No se
puede subes ima
la
impo -
ancia
de
es a a i mación
del
T ibunal.
En
e ec o, és e
se
opone
a las
concepciones
es ic i as
de la
polí ica come cial
y, en
pa icula ,
a las que han
p e endido limi a
es a polí ica
a la
unción
de
ga an ía
de la
libe ación ealizada
en el
in e io
de la
Comunidad
(13).
Según es a doc ina
la
polí ica come cial
se
limi a ía
a la
egulación
del come cio ex e io . Pa a
la
mayo .pa e
de .los
au o es,
a
es o con iene añadi
los
in e cambios in e nacionales
de
se icios
(14).
Es e
es el
c i e io adop ado
po la
p ác ica
(15).
El T ibunal desca a es e en oque enuncia i o. A i ma
la
ocación
de la
polí ica
come cial
de la
Comunidad
de
compo a odos
los
aspec os cubie os
po la
polí ica
come cial
de los
Es ados.
Se
puede pensa
que
es e concep o engloba p incipalmen e
los acue dos
de
coope ación
que no son
ac ualmen e obje o
más que de un
p oce-
dimien o
de
consul a
en el
plano comuni a io
(16). De
es e modo
el
conjun o
de las
elaciones económicas in e nacionales es á llamado
a
o ma pa e
de la
polí ica come -
cial común
(17). Que hay a
es e espec o
una
g an dis ancia en e es e obje i o
y la
p ác ica
de la
Comunidad
y de los
Es ados, queda mani ies o
en el
ejemplo
ya
ci a-
do
de los
acue dos
de
coope ación,
y
ambién
en un
sec o
que
o ma pa e,
sin
objeción posible,
de la
ó bi a comuni a ia:
la
polí ica
de
expo ación.
En
e ec o,
en
es e
campo,
el
T ibunal apenas puede ci a —apa e
de los
p ocedimien os
de
consul a—
(13)
Michael D'ORVILLE- Die ech lichen G undlagen ü die gemeinsame
Zoll-
und Handelspoli ik de
de EWG, Colonia, 1973, pág. 31.
(14) Ve R. C. FISCHER: «Die Um ang de Be ugnis de E. G. zum Abschluss on Handels- und Asso-
zie ungsabkommen», Die Aussenbeziehungen de E. G., Colonia, s. d. (1975), pág. 11. Es e au o iene, sin
emba go, un concep o más amplio de la polí ica come cial.
(15) Ve los ejemplos ci ados po FISCHER, ib dem, y la de inición dada po el Consejo en espues a
a una p egun a esc i a de un miemb o del Pa lamen o eu opeo: «El a ículo 113... Ins au a el p incipio de
la compe encia exclusi a de la Comunidad en ma e ia de polí ica come cial común, es deci , pa a odas
las medidas encaminadas a modi ica el olumen o la es uc u a de los in e cambios de bienes y se icios
con un país e ce o.» Respues a del 17 de ma zo de 1976 a la p egun a esc i a n. 526/75 del seño Pa ijn al
Consejo de las Comunidades Eu opeas, J.O.C.E., n. C 89, 16 de ab il de 1976, pág. 6.
(16) Decisión del 22 de julio de 1974, J.O.C.E., n. L 208. 30 de julio de 1974. pág. 23.
(17) Ve P. PESCATORE. ci ado po G. LE TALLEC: «La poli ique comme ciale de la CEE, ses consé-
quences su
l'ac ion
de la Communau é e des E a s memb os», R.M.C., 1971, págs. 172 y ss.. especialmen-
e pág. 176.
13
J.EAN-VICTOR
LOUIS
más que las di ec i as en ma e ia de segu os de c édi o y aún hay que añadi que
és as no es án en igo (18).
E| T ibunal pone ambién de elie e que la polí ica come cial se ealiza po la adop-
ción de eglas in e nas de de echo comuni a io (medidas au ónomas), y ambién po
'la ía de acue dos (medidas ex e nas)., sin que haya p io idad pa a unas u o as. Ambas
con ibuyen po su in e acción a o ma p og esi amen e la polí ica común, ob a de una
e olución g adual basada en medidas especí icas que se e ie en indi e en emen e
a los aspec os in e nos o ex e nos de es a polí ica.
Al hace es o, el T ibunal desca a una in e p e ación e ónea de la sen encia de
31 de ma zo de 1971, llamada sen encia AETR (19). Se sabe que e| T ibunal decidió
en es e asun o, que oponía la Comisión al Consejo, que la adopción po las ins i u-
ciones de las Comunidades de eglas comunes en el plano in e no, p i aba a los Es a-
dos miemb os del pode de conclui aisladamen e o en común con Es ados e ce os,
acue dos suscep ibles de ulne a es as eglas comunes po pe enece exclusi amen e
a 'la Comunidad la compe encia de conclui ales acue dos. Es a ju isp udencia no se
aplica a los casos en que el a ado con ie e a las ins i uciones una compe encia di ec a
en> ma e ia de elaciones ex e io es, como es el caso en i ud del a ículo 113 (polí ica
come cial] o del a ículo 238 (asociación), ni a las hipó esis en las que se apela al a ícu-
lo 235 pa a unda es a compe encia (20). Así, pues, en el caso que nos ocupa im-
po aba poco que no exis ie an eglas in e nas en la ma e ia. La Comunidad podía
elegi indi e en emen e la ía de medidas au ónomas o la de acue dos con Es ados
e ce os.
El T ibunal sub aya que el a eglo conce nien e a los gas os locales es un acue do-
ma co que iene como obje i o es ablece unos p incipios uni o mes: «no iene un
con enido especí ico que se adap e a ope aciones pa icula es de c édi o a la expo a-
ción:
se limi a a p omulga una no ma, a p e e cie as exclusiones, a admi i , en casos
excepcionales, de ogaciones y, inalmen e, a ija disposiciones gene ales». Así el T i-
bunal con ibuye a dilucida lia noción de «p incipios uni o mes» u ilizada po el a -
ículo 113. Lo que no quie e deci que la polí ica come cial deba limi a se a ales
p in-
cipios, pe o que es de ¡la esencia misma de es a polí ica que compo e al menos
ales líneas di ec ices (21).
(18) Ve la espues a de la Comisión del 31 de ma zo de 1976 a la p egun a esc i a n. 811/75 del
seño JAHN, J.O.C.E., n. C 99, 3 mayo 1976, pág. 36.
(19) Es e asun o conce nía a la compe encia de la Comunidad pa a conclui el acue do eu opeo ela i o
al abajo de los conduc o es de ehículos que e ec úan anspo es in e nacionales po ca e e a (A. E. T. R.).
Asun o n. 22-70, Comisión c. Consejo, Rec.
XVII,
pág. 263.
(20) Ve , al espec o de las compe encias ex e nas, el esumen que da de la cues ión E ns U. PE-
TERSMANN: «Auswa ige Gewal , Volke ech sp axis und Vó'lke ech sbindungen de EWG, ZaoRVR, 1975, pá-
gina 213 y ss., especialmen e págs. 214 y 215. Ve , ambién, J. P. PIETRl: .La aleu ju idique des acco ds
lian la Communau é Economique Eu opéenne, Re . im. d . eu ., 1976, págs. 51 y ss., especialmen e pág. 53
y ss. Se sabe que el a ículo 235 dice lo siguien e: -Si una acción de la Comunidad pa ece necesa ia pa a
ealiza den o del uncionamien o del Me cado Común, uno de los obje os de la Comunidad, sin que el
p esen e T a ado haya p e is o los pode es de acción eque idos a es e e ec o, el Consejo, es a uyendo po
unanimidad, a p opues a de la Comisión y p e ia consul a de la Asamblea, oma las disposiciones ap o-
piadas.*
(21) Ve M. D'ORVILLE, ob a ci ada, págs. 28/29. Sob e la imposibilidad de educi la noción de
•p in-
cipios- al « ango de una indicación aga* sin a ec a «a la cohe encia de las elaciones ex e io es-, e la
sen encia De enne, ci ada in a en n. (41). '
14
LA COMPETENCIA DE LA COMUNIDAD EN MATERIA DE POLÍTICA COMERCIAL
C.
E| ca ác e exclusi o de la compe encia comuni a ia.
La pa e del dic amen dedicado a la espues a del T ibunal sob e la exclusi idad
de la compe encia de la Comunidad en ma e ia de polí ica come cial es, cie amen e,
la más impo an e y, en consecuencia, la más in e esan e. Es e pasaje del dic amen es
ambién el que susci a más con o e sias e in e ogan es en azón del ca ác e aga-
men e sibilino de cie os pasajes.
El T ibunal empieza po sub aya que la espues a a la p egun a e e en e al ca ác-
e exclusi o de la compe encia comuni a ia depende del obje o del acue do y de la
mane a en que la polí ica come cial es á concebida po el a ado.
Sob e el p ime pun o, el obje o de la no ma, e| T ibunal obse a que el a eglo
de ine po sí mismo las ansacciones a que se aplica la no ma y las que es án exclui-
das de su campo de aplicación, «po esponde a ines es ic amen e mili a es o
po es a ealizadas con países en ías de desa ollo». Es a de inición pe mi e al
T ibunal conclui que «el obje o de la no ma, y po consiguien e del acue do, se ins-
c ibe en e las medidas p opias de la polí ica come cial común».
No c eemos que es é pe mi ido saca de es e pasaje del dic amen conclusiones so-
b e el concep o que se o ma el T ibunal de la polí ica come cial. En pa icula no es
posible conside a que el T ibunal se haya unido a la pos u a del Consejo según la cual
es el obje i o de una medida lo de e minan e pa a ap ecia si és a depende o no de
la polí ica come cial (22).. Tampoco se puede llega a la conclusión de que el T ibunal
haya a ado de exclui cie os pimpos de la polí ica come cial. Se limi a a comp o-
ba que Ja no ma se e ie e i e u ablemen e, pe o con excepciones, a ansacciones que
dependen de dicha polí ica.
A es e espec o, e| T ibunal enuncia que dicha polí ica es á concebida «den o de la
pe spec i a del uncionamien o del Me cado Común, pa a la de ensa del in e és
global de la Comunidad, den o del cual los in e eses pa icula es de los Es ados miem-
b os deben a a de ajus a se mu uamen e».
Es a impo an e a i mación con i ma que el con enido y e! alcance de la polí ica
come cial no se limi an a asegu a la p o ección de 'las ealizaciones in e nas de la Comu-
nidad,
sino que se insc iben den o de la «pe spec i a» mucho más amplia de su> uncio-
namien o. La e e encia al in e és global de la Comunidad den o del cual los in e eses
de 'los Es ados deben ajus a se es una indicación gene al, pe o segu a en a o de la
compe encia exclusi a de la Comunidad. Compá ese es a concepción con la que exp e-
saba el p o eso Pesca o e, en su comunicación en el coloquio de Lieja de 1973, a la
que aún end emos ocasión de e e i nos:
(22) Así, el Consejo, en la espues a a la p egun a esc i a ci ada p eceden emen e (n. 15), conside a
que no bas a que se apliquen unas medidas al campo come cial pa a depende de la polí ica come cial
común,
sino que es p eciso que no se omen con mi as a o o obje i o: man enimien o de la paz y de la
segu idad In e nacional, po ejemplo, mien as que la Comisión, en una espues a a una p egun a idén ica
(JOCE,
n. C 89, pág. 8), conside a que unas medidas económicas omadas en i ud de una esolución del
Consejo de Segu idad dependen de la polí ica come cial común, pe o pueden se obje o de de ogaciones
a és a basándose bien en el a ículo 234 ( espe o de a ados an e io es) o bien en el a ículo 224 (medidas
necesa ias pa a hace en e a las obligaciones con aídas con mi as al man enimien o de la paz y de la
segu idad in e nacional).
15
JEAN-VICTOR LOUIS
La conclusión no es so p enden e, y se concibe di ícilmen e que hubie a podido
se di e en e. La p ác ica mues a, po o a pa e, que, aunque se hayan seguido dos
o ien aciones —una, que la eglamen ación de las elaciones con encionales con
el Es ado e ce o no a ec ase a los p oduc os de la CECA (con enios de asociación
con G ecia y Tu quía), o a, que los Es ados miemb os concluyesen un p o ocolo
ela i o a es os p oduc os pa alelamen e a| acue do comuni a io (acue dos de lib e
cambio con los países no candida os a la adhesión)—, la inclusión de los p oduc-
os de la CECA en una negociación con un Es ado e ce o no ha lle ado consigo,
po sí misma, la elección de un p ocedimien o no exclusi amen e comuni a io pa a
e| conjun o de los ínculos con encionales con dicho Es ado e ce o.
lo que más so p ende es la ausencia de e e encia a] a ículo 232 de| T a ado
de la CEE, sob e odo eniendo en cuen a que es a disposición ha sido obje o de
di e sas in e p e aciones desde 1958 [42). Es e a ículo eza como sigue, en su apa -
ado 1.°, que es el único que in e esa aquí:
«Las disposiciones de! p esen e T a ado no modi ican las del T a ado que
ins i uye la CECA, pa icula men e en lo que espec a a los de echos y
obli-
gaciones de 'los Es ados' miemb os, a los pode es de las ins i uciones de
es a Comunidad y a las no mas es ablecidas po ese T a ado pa a el uncio-
namien o de| Me cado Común del Ca bón y del Ace o.»
Si se co eja es a disposición de alcance gene al con la del a ículo 71 de la CECA
an es ci ado, se sien e uno inclinado a conclui que la polí ica come cial común no
se ex iende a los p oduc os de la CECA.
En e ec o, el a ículo 232 enuncia la egla de que las disposiciones del T a ado de
la CEE no modi ican 'las del T a ado de la CECA y los elemen os que ilus an es a
egla en el mismo pá a o, se ci an únicamen e a í ulo de ejemplo, como lo de-
mues a el uso de| ad e bio «'pa icula men e» (43).. Así, Reu e puede a i ma que
«sólo median e manda os pa icula es o o gados según las no mas del T a ado
de la CECA pueden negocia se po la Comisión comp omisos pa a el ca bón y el
ace o: és os no se án concluidos po la CEE..., sino solamen e po los Es ados miem-
b os de la CECA. En es e caso no hay duda, y jamás la ha habido, po que el T a ado
de la CECA con iene posi i amen e unas no mas en la ma e ia» (44). Así única-
men e la usión de los a ados pod ía pe mi i llega a un égimen uni o me pa a
el conjun o de la polí ica come cial.
Sin emba go, a pa i de la en ada en igo del T a ado de la CEE, se había sub-
especialmen e pág. 476. Al limi a el alcance e oac i o de su sen encia de 8 de ab il de 1976, el T ibunal
ha sancionado, sin emba go, la p ác ica de los Es ados miemb os has a cie a echa.
(42) Como lo señala MAAS, op. ci ., pág. 329. Ve Ka l CARSTENS: «Die E ich ung des gemeinsamen
Ma k es ¡n de EWG, -AG und-GKS», ZaoRV, 1958, págs. 459 y ss., especialmen e págs. 520 y ss.; P. PES-
CATORE: «La poli ique comme ciale», en D oi des Communau és eu opéennes, núm. 1662 y ss.; R. C. FIS-
CHER: «De Um ang de Be ugnis de E. G. zum Abschluss on Handels- und Assozie ungsabkommen, Die
Aussenbeziehungen de E. G., Colonia, 1975, págs. 1 y ss., especialmen e págs. 8 a 11; E. U. PETERSMANN,
op.
ci ., págs. 252 y 253, como ambién en G oeben-Boeckh, Kommen a zum EWGV, ol. 2, segunda edición,
páginas 725 y ss.
(43) Ve PETERSMANN, en G oeben-Boeckh, op. ci ., pág. 728.
(44) P. REUTER, en D oi des Communau és eu opéennes, B uxelles. 1969, núm. 262.
22
LA COMPETENCIA DE LA COMUNIDAD EN MATERIA DE POLÍTICA COMERCIAL
ayado lo absu do que se ía que la polí ica come cial pa a el ca bón y el ace o que-
da a sepa ada de la polí ica come cial gene al una ez que la compe encia ela i a
a es a úl ima hubie a sido delegada a la CEE. En e ec o, la limi ación de las compe-
encias de la CECA en ma e ia de polí ica come cial esul aba exclusi amen e de los
ínculos en e el égimen del ca bón y el ace o y la polí ica come cial gene al (45)..
Ca s ens p opugnaba, desde en onces, una in e p e ación « azonable» del a ículo 71.
Si —esc ibía— el a ículo 71 enuncia que la compe encia de los Es ados miemb os
en el campo de la polí ica come cial no es a ec ada po el T a ado de la CECA, no
p e é que la compe encia deba queda en manos de los Es ados. En consecuencia,
una delegación de compe encias en a o de o a Comunidad compues a po los mis.
mos Es ados no cons i ui ía una modi icación del T a ado de la CECA.
Fische sigue un azonamien o análogo en su in o me ya ci ado (46), sin de ene se
en el hecho de que los elemen os ci ados po el a ículo 232 (de echos y obligaciones
de los Es ados, compe encias de las ins i uciones de la CECA y espe o de las dis-
posiciones de la CECA conce nien es al uncionamien o de| Me cado Común} lo son
únicamen e a í ulo de ejemplos.
Cie o es, y la p ác ica lo con i ma (47), que, a pesa del a ículo 232 del T a ado
de la CEE, algunas disposiciones de es e T a ado se aplican ambién a si uaciones
egidas po el T a ado de la CECA. Así, la eliminación de la disc iminación en e los
abajado es de «cuali icación con i mada», según el T a ado de la CECA (a ículo 69).
Y, sin emba go, las no mas de| T a ado de la CEE ela i as a la lib e ci culación y
a la igualdad de a o se aplican a odos los abajado es que p es an sus se icios
en las indus ias de la CECA (48)..
Se pod ía sos ene que, como en el ma co de la polí ica de anspo es (49) —pa a
la cual el a ículo 70 con iene ambién una ese a de compe encias a a o de los
Es ados 'miemb os—, no exis e, pa a la polí ica come cial, obs áculo ju ídico a que
la polí ica común ealizada den o del ma co de la CEE englobe ambién los p oduc-
os de la CECA. Un azonamien o basado en la misma na u aleza de la polí ica come -
cial pod ía lle a al econocimien o de la compe encia de las ins i uciones de la CEE.
Hay, sin emba go, que econoce que elaciona el a ículo 71 de la CECA y el
a ículo 232 de la CEE conduce más bien a una conclusión di e en e.
Sin duda po es a azón, el T ibunal no hace ninguna alusión al a ículo 232, sino
que se limi a a in oca «la necesidad de ga an iza a las ansacciones in e naciona-
les en las que pa icipan las Comunidades un ca ác e an homogéneo como sea po-
(45) Ve , al espec o, CARSTENS, op. ci ., pág. 520, que ci a en n. (168), pág. 527, el In o mo de la
Delegación ancesa sob e el T a ado que ins i uye la CECA. Pa ís. 1951, págs. 139/140, y el In o me Spaak.
página 79. Ve , ambién, P. PESCATORE, op. ci ., núm. 1662. que señala que «al no esponde ya el es ado
de cosas esul an e de la en ada en igo del T a ado de Roma que ins i uye el Me cado Común gene al
a nada acional, es e iden e que hab á que oma una decisión espec o a la disposición del a iculo 71.
pá a o I.o del T a ado de la CECA-.
(46) Op. ci ., pág. 10.
(47) Ve REUTER, op. ci ., núm. 263 y ss. PETERSMANN, op. ci .
(48) P. REUTER. op. ci ., núm. 264.
(49) Ve , al espec o, M. GAUDET y R. BAEYENS: -Ape cu de guelgues p oblémes ju ldiques communau-
ai es conce nan les anspo s dans la CECA e dans la CEE», D oi Eu opéen de T anspo s, 1969, págs. 205
y ss., especialmen e pág. 208.
23
JEAN-VICTOR LOUIS
sible» y no zanja cla amen e la cues ión. sLas p e e encias de! T ibunal po una
solu-
ción global son, sin emba go, mani ies as y pueden segu amen e unda se en un
cie o núme o de elemen os.
En e ec o, la ci cuns ancia de que los p oduc os de la OECA no es én incluidos
en la lis a de p oduc os indus iales pa a ¡la ijación del a ancel aduane o común, y
la al a de compe encias de las ins i uciones de la OECA en la ma e ia, han pe dido
la impo ancia que 'les a ibuía la doc ina, en la medida en que exis e un «a ancel
uni icado CECA», conside ado a] mismo í ulo que el a ancel aduane o común
po el ac a de adhesión (50). Es e «a ancel uni icado OECA» es á consolidado
en el GATT. La dico omía «CEGA-OEE», a es e espec o, no iene desde ese mo-
men o más que una jus i icación pu amen e o mal (51), poco compa ible con las
necesidades de una pa icipación homogénea de la Comunidad en las negociaciones
in e nacionales.
La ealización de ¡la unión aduane a y la ans e encia de compe encia inhe en e
a la ealización de la polí ica come cial común en el ma co del T a ado de la CEE (52),
po una pa e, y la elabo ación pa alela, llegada a é mino, de una unión a ancela ia
po los Es ados miemb os pa a 'los p oduc os de la CECA, po o a pa e, jus i ican
el a amien o global que el T ibunal pa ece p e e i .
El T ibunal no adop a, sin emba go, una pos u a de ini i a. Po ello no esul a de
su dic amen que el ecu so a un p o ocolo mix o, es deci concluido po la Comuni-
dad y po los Es ados miemb os con un e ce Es ado, pa a los p oduc os de |a
OECA, sea con a io al a ículo 113. Es e iden e que es a solución es |a p e e ida po
los Es ados. Resul a igualmen e cla o que desde el pun o de is a de los impe a i os
de la in eg ación y de la a i mación de la Comunidad como una en idad au ónoma en
la escena in e nacional, es e p ocedimien o es c i icable po que no solamen e o o ga
un de echo de con ol, sino que da un peso excesi o a los Es ados miemb os en el
conjun o de la negociación. Aho a
bien,
el p ocedimien o habi uaj de negociación
y de conclusión de los acue dos in e nacionales po la Comunidad — al como lo des.
c ibe el a ículo 238 y al como la p ác ica lo ha desa ollado*— o ece a los Es ados
la ga an ía de que sus in e eses se án adecuadamen e espe ados. Pueden ci a se
al espec o 'las múl iples in e enciones del Consejo en las dis in as ases del p o-
cedimien o (au o ización de ape u a de las con e saciones explo a o ias, au o ización
y di ec ices de negociación, decisión de i ma y de conclui ), y la p esencia de
obse ado es de los Es ados miemb os que ayudan a la Comisión en e| cu so de la
negociación.
(50) Ve a ículos 31 y 39 del ac a de adhesión, ci ados po R. C. FISCHER, op. ci ., pág. 9.
(51) El a ancel aduane o común es ijado po eglamen os del Consejo; el a ancel uni icado CECA lo es
po acue dos en e los Es ados miemb os.
(52) Con iene sub aya el hecho de que la mayo ía de las posiciones adop adas sob e es e p oblema da en
de an es del in del pe íodo de ansición; es deci , de una época en la que las polí icas come ciales de los
Es ados miemb os debían se obje o de una coo dinación con is as a su uni icación en la ase «de ini i a».
24
LA COMPETENCIA DE LA COMUNIDAD EN MATERIA DE POLÍTICA COMERCIAL
CONCLUSIONES
El dic amen del 11 de no iemb e de 1975 es impo an e po que la Comisión de las
Comunidades e en él un es ímulo pa a p osegui y desa olla su acción con is as
a una ealización cada ez más comple a de la polí ica come cial común.
La pues a en p ác ica de es a úl ima ha su ido la gos e asos du an e el pe íodo
de ansición y las di icul ades económicas de los úl imos años aumen a on las
e i-
cencias de los Es ados a econoce plenamen e las compe encias de la Comunidad,
en pa icula en lo que espec a a la polí ica de expo ación (53). Es a es, en e ec o,
i al pa a la balanza de pagos de los Es ados, que ienden a conside a es e p oble-
ma como de su esponsabilidad p opia y exclusi a. La elación en e polí ica econó-
mica gene al y polí ica come cial apa ece, pues, de o ma cla a. El én asis que pone
el T ibunal en el impe a i o de e i a la compe encia en e los Es ados miemb os
en los me cados ex e io es con as a con las i alidades, a eces enaces, po la
conquis a de esos me cados.
El dic amen del T ibunal no es á po ello ue a de !a ealidad. Su insis encia so-
b e el ca ác e p og esi o de la ealización de la polí ica come cial, « esul ado de una
e olución g adual», mues a que es conscien e de las di icul ades de la ope ación.
La ía señalada po el mismo, es deci , el ajus e mu uo de los in e eses pa icu-
la es de los Es ados den o del in e és global de la Comunidad es, sin emba go, la
única que puede segui se con is as a una «de ensa e icaz» de esos in e eses.
No se puede deja de sub aya el in e és del p ocedimien o de pe ición de
dic amen p e io, y sí lamen a que no -se haya ecu ido a es al mismo. Has a
aquí los desacue dos sob e la ex ensión de la compe encia comuni a ia ue on zan-
jados po la conclusión mix a (Comunidades y Es ados miemb os) los acue dos en
cues ión.
Sin duda, ales p ác icas hubie an sido menos ecuen es si el T ibunal
hubie a enido la ocasión de p onuncia se an es. La compe encia ex e na y la pe so-
nalidad ju ídica de la Comunidad hubie an podido a i ma se de o ma más comple a.
Sea lo que ue e, la Comisión encuen a en el dic amen no sólo, como lo hemos
eco dado, una con i mación de su posición ju ídica, sino ambién una base sólida
pa a desempeña su pap&l de gua dián de| a ado en e a los Es ados que no es-
pe an las compe encias comuni a ias.
Se pod á, sin emba go, lamen a que el T ibunal no haya sido más explíci o sob e
el con enido de la polí ica come cial y que no haya p ecisado más su c i e io en lo
que concie ne a las elaciones en e e| a ado de !a OEOA y e| a ado de la OEE.
El dinamismo de la polí ica ex e io comuni a ia susci a á necesa iamen e nue as
decisiones po pa e del T ibunal que con ibui án a p ecisa su doc ina sob e es os
pun os como sob e o os (54).
T aducción del ancés.No iemb e, 1976
(53) Se obse a á, po o a pa e, que el I.o de sep iemb e de 1976 la Comisión no habla podido ob ene
aún del Consejo una decisión con o me con el dic amen del T ibunal en lo e e en e al a eglo sob e los
gas os locales.
(54) La Comisión ha pedido nue amen e el dic amen del T ibunal según el a ículo 228. apa ado 1, sob e
un p oyec o de acue do en e la CEE y Suiza, ela i o a la ins i ución de un Fondo eu opeo de inmo iliza-
ción de la na egación In e io .
25