La política regional y la adhesión de España a la Comunidad Europea
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LA POLÍTICA REGIONAL Y LA ADHESIÓN DE ESPAÑA A LA COMUNIDAD EUROPEA por Paul ROMUS (°) (") SUMARIO I. OBJETIVOS DE LA POLÍTICA REGIONAL: 1. La reducción de las disparidades regionales. 2. La solución de los problemas regionales. 3. Una política regional a la medida de las disparidades y de los problemas.—II. COORDINACIÓN DE LAS POLÍTICAS NACIONALES. 1. La compatibilidad de las ayudas regionales con el Mercado Común. 2. La determinación de topes máximos de intensidad de las ayudas regionales.—III. INSTRUMENTOS FINANCIEROS EUROPEOS DE DESARROLLO REGIONAL. 1. Instrumentos con finalidad regional: a) Fondo CECA, b) Banco Europeo de Inversiones, c) Fondo Europeo de Desarrollo Regional. 2. Instrumentos con impacto regional: a) Fondo Europeo de Orientación y de Garantía Aqrícola. b) Fondo Social Europeo—IV. PROGRAMACIÓN REGIONAL. 1. Los programas de desarrollo regional en el marco del FEDER. 2. Los programas fronterizos. 3. Los programas Integrados mediterráneos.—V. RESULTADOS Y PERSPECTIVAS. Ahora que la adhesión de España (y de Portugal) a la Comunidad europea parece una perspectiva razonablemente próxima, es interesante situar el lugar, de España en la política regional europea. Este lugar puede estimarse desde distintos puntos de vista que constituyen también el esquema de esta exposición: I) objetivos de la política regional: II) coordinación de las políticas regionales nacionales; III) Instrumentos financieros europeos de desarrollo regional; IV programación regional; V) resultados y perspectivas. I. OBJETIVOS DE LA POLÍTICA REGIONAL Los objetivos de la política regional europea se formulan sobre Is base de tres niveles: la reducción de las disparidades, la solución de los problemas y las prioridades de la política regional. (") Catedrático de le Universidad Libre de Bruselas. ("*) Traducido por Montserrat Fdez. da Loaysa. 399 REVISTA DE INSTITUCIONES EUROPEAS Vol. 11, núm. 1, mayo-agosto 1984
PAUL ROMUS 1. La reducción da las disparidades regionales. En su formulación más global, la política regional europea aspira a la reducción de las disparidades existentes entre las regiones europeas. Son los mismos términos que utiliza el Tratado de Roma en su preámbulo: «asegurar el desarrollo armonioso de las economías de los Estados miembros, reduciendo las diferencias entre las distintas regiones y el retraso de las menos favorecidas». El Tratado de 'París es un poco menos explícito, ya que habla de: «garantizar la continuidad del empleo y evitar el provocar perturbaciones fundamentales y persistentes en las economías de los Estados miembros». Dada la imprecisión de los tratados sobre la noción de disparidad y sobre la de región, se ha dejado un amplio margen de interpretación a la Comisión europea. Y, sin embargo, la existencia de disparidades regionales es una condición previa capital de la política regional europea en todos sus aspectos. Algunos interrogantes: ¿qué parámetros hay que utilizar para apreciar las disparidades?, ¿qué período debe abarcar el examen?, ¿cómo ponderar los Indicadores entre sí?, ¿a qué nivel geográfico regional deben hacerse las observaciones?, ¿a partir de qué «umbral» existe un problema? y, como colofón de todo, ¿están disponibles y son comparables las estadísticas buscadas? Al existir ciertas dificultades para elaborar un método y apreciar las disparidades regionales, puede comprenderse que la Comunidad europea —siguiendo en esto a los Estados— haya llevado a cabo hasta hoy una política regional asentada en un conocimiento aproximado de las disparidades regionales que pretendía corregir. Sólo progresivamente ha ido mejorándose este conocimento. El primer Consejo europeo, celebrado en París en 1972, había reconocido una «alta prioridad al objetivo de remediar en la Comunidad los desequilibrios estructurales y regionales que pudieran afectar a la realización de la Unión económica y monetaria» (1). Esta primera «cumbre» había desembocado en un análisis y en una apreciación de los desequilibrios regionales (2). En 1975 se creaba el Fondo europeo de desarrollo regional, cuya misión es la de «corregir los principales desequilibrios regionales de la Comunidad que se derivan en especial de un predominio agrícola, de las transformaciones industriales y de un subempleo agrícola» (3). En sus nuevas orientaciones de 1977 la Comisión (4) definía cuatro tipos de problemas regionales: subdesarrollo, transformaciones industriales o agrícolas, con- (1) Comunicado final de la Conferencia de Jefes de Estado o de gobierno miembros o adharentes de las Comunidades europeas, París. 19-21 de octubre de 1972. CEE. doc. SEC (72) 3900. RÍE, vol. 1 11974) 1. p. 491. (2) Comisión de ías Comunidades europeas. Informe sobre los problemas regionales en la Comunidad ampliada, COM (73) 550 del 3 de mayo de 1973. (3) Reglamento núm. 724/75 del Consejo del 18 de marzo de 1975, por el que se crea un Fondo turopeo de Desarrollo Regional, JOCE, L 73 del 21 de marzo de 1975. (4J Orientaciones sobre política regional comunitaria (Comunicación y propussta9 de la Comisión al Consejo presentadas el 3 de junio de 1977), Bulletln CE, 2/77. 400
LA POLÍTICA REGIONAL Y LA ADHESIÓN DE ESPAÑA A LA COMUNIDAD EUROPEA secuencias regionales de la evolución de las estructuras económicas mundiales y problemas de las regiones fronterizas. Al mismo tiempo se establecían prioridades regionales para cada uno de tales problemas. En 1979 el Consejo decidió (5) publicar cada dos años y medio un informe periódico sobre la situación y la evolución socioeconómica de las reglones de la Comunidad que hará posible dar un nuevo paso hacia un mejor conocimiento de las disparidades regionales. Mencionemos que, por medio de otra decisión del Consejo (6), el Comité de política regional ha quedado estrechamente vinculado a la elaboración de dicho Informe. Acaba de publicarse el segundo Informe periódico, que aunque todavía presenta lagunas, debidas esencialmente a las disponibilidades estadísticas, proporciona una visión más profunda de la naturaleza y la importancia de las disparidades existentes entre las aproximadamente 117 regiones de la Europa de los Diez (7). Como evidentemente no es posible resumir dicho estudio, parece que es preferible indicar brevemente algunas disparidades regionales extremas, tratando de situar en ellas a las reglones españolas. Desde el punto de vista demográfico, en una Comunidad que tiene una densidad de 163 habitantes por Km2, varía la de las regiones desde 25 hab/Km2 (Oeste de Irlanda) hasta 1.000 hab/Km3 (grandes regiones urbanas). Cien millones de habitantes (el 38 % de la población) se concentran en el 5 % del territorio. En España las densidades varían desde una veintena de habitantes en Castilla, La Mancha y Extremadura, a cerca de 600 hab/Km3 en 'Madrid; la mitad de la población del país se concentra en la quinta parte del territorio. En el último decenio, el crecimiento natural de la población española (1 % anual) ha sido más del doble del de la Comunidad {0,4 %), aunque éste oscilaba del 0,2 % en la República Federal de Alemania al 1,4% en Irlanda. La estructura del empleo regional presenta enormes disparidades, y ello en cada uno de los tres grandes sectores. Mientras que la agricultura representa el 8 % del empleo en la Comunidad, la tasa varfa del 2 % en numerosas reglones británicas a más del 50 % en las reglones rurales griegas. En España, el sector agrícola ocupa al 18 % de la población activa, pero las tasas alcanzan el 30 o 40 % en las regiones próximas a la frontera portuguesa. El empleo en la industria (en un sentido amplio del término) desciende en el conjunto de la Comunidad y no representa más que el 37 % del empleo total, tasa Idéntica a la de España. Por último, los servicios constituyen el único sector en rápida progresión en la Comunidad, ocupando el 55% del empleo total, del cual del 70 al 80% se (5) Decisión del Consejo de 8 de febrero de 1979, que modifica 4e decisión 74/120yCEE, relativa a la realización de un grado elevado de convergencias de las políticas económicas de los Estadosmiembros de la Comunidad Económica Europea, JOCE, L 35 dal 9 de febrero de 1979. (61 Decisión del Consejo de 6 de febrero de 1979. que modifica la decisión por la que se crea un Comité de política regional. JOCE, L 35 del 9 de febrero de 1979. (7) Las Reglones de Europa. Segundo Informe periódico sobre la situación y la evolución «oeltl y económica de las reglones de la Comunidad, CEE, Bruselas, 1984. 401
PAUL ROMUS sitúa en las grandes aglomeraciones urbanas. La media española se sitúa en un 45 %. Así, con relación a la Comunidad, España depende en un 10 % más de la agricultura y en un 10 % menos de los servicios. El paro en la Comunidad de los Nueve (8) alcanzó al 10,5 % de la población activa en 1983, con considerables variaciones cuyos extremos vienen representados por el Gran Ducado de Luxemburgo (1 %), y algunas regiones belgas, británicas o italianas (20%). En España, para una media del 15%, las tasas varían del 7 al 18%. Por último, el producto interior bruto por habitante presenta también disparidades considerables entre las regiones. Siendo para la CEE = 100 {media de los años 1977-81), los índices varían desde 50 en las regiones rurales griegas a cerca de 200 en Hamburgo. En España (= 100), los PIB regionales varían desde 60 en Extremadura a 132 en Madrid. Como España se sitúa aproximadamente en un 60% de la media comunitaria, la adhesión de España a la Comunidad ampliará un poco las disparidades de desarrollo, situándose Madrid en el índice 73 y Extremadura, en el índice 34 (CEE = 100). (Véase Mapa en pág. siguiente). 2. La solución do los problemas regionales. SI la reducción de las disparidades es una cosa, la solución de los problemas regionales es otra. En efecto, lo que los distintos instrumentos financieros europeos pretenden solucionar son los problemas regionales. La comprobación esencial a la que llegaba el segundo Informe periódico, citado anteriormente, es la siguiente: a las regiones atrasadas en el desarrollo situadas en' la periferia sur y oeste de la Comunidad se superpone en adelante la imagen de las regiones fuertemente industrializadas que se ven afectadas por un grave retroceso de sus actividades. Las reglones atrasadas en el desarrollo son aquellas en las que el PIB por. habitante es relativamente bajo y en las que la estructura económica, frecuentemente de predominio agrícola, se adapta mal a las exigencias de una economía, de mercado. Tales regiones se caracterizan además por una tasa elevada de trabajadores autónomos, a menudo poco productivos, una tasa de empleo generalmente poco elevada, un nivel deficiente de equipamientos en infraestructuras, una tasa de mortalidad relativamente importante, una tasa de dependencia —inactivos en relación a los activos— elevada, una tasa elevada de paro estructural, sobre todo de los jóvenes, un subempleo agrícola importante y por una situación periférica o insular: en el pasado han sufrido Iqualmente una emigración constante e Importante. Entre dichas reglones se puede citar, en primer lugar, a Irlanda. Irlanda del Norte, el Mezzogiorno italiano, las regiones rurales griegas y Córcega. En menor medida podrían añadirse a esta lista algunas reglones del oeste y de! sudoeste de Francia y del norte de Italia. En lo que se refiere a (81 Se excluye a Grecia por falte de términos de .comparación. 402
NIVEL DE PIB POR HABITANTE, MEDIA 1977, 1979, 1981 (precio corriente y paridades de poder de compra)EUR 12 = 100 L\»\*i 1U - 128 f 0 1 ; : i1
PÁUL ROMuS España, parece que con la excepción de Madrid, Cataluña y el País Vasco, el resto del territorio puede figurar en esta categoría con diversos grados. Las regiones fuertemente industrializadas que se ven afectadas por un grave retroceso de sus actividades presentan una fuerte dependencia respecto a ramas industriales en decadencia. Se identifican con regiones carboníferas, textiles, siderúrgicas o de construcción naval. Si durante los últimos tres decenios las pérdidas de empleo absoluto más elevadas han sido las de la agricultura, las pérdidas de empleo relativo han sido más importantes en la industria carbonífera y las minas de hleTro y casi igualmente considerables en las textiles. En cuanto a la siderurgia, ha perdido más de 300.000 puestos de trabajo durante los. últimos diez años. Las zonas afectadas por esta decadencia coinciden ampliamente con las antiguas zonas de reconversión industrial de la Comunidad. Evidentemente sólo se puede hablar de decadencia cuando la evolución negativa de tales ramas industriales no queda compensada por el crecimiento de otros sectores. Las regiones más afectadas son aquellas que, al mismo tiempo, conocen una fuerte reducción de su empleo industrial y presentan una tasa de paro superior a la media comunitaria. Se localizan principalmente en el Reino Unido, en Valonia y en Lorena. En lo que se refiere a España, Asturias, Cantabria, Navarra, el 'País Vasco y Cataluña tienen algunos problemas comparables a los que acaban de mencionarse, dada su dependencia frente a los sectores citados anteriormente. Independientemente de los dos grandes problemas de las regiones atrasadas en el desarrollo y de las regiones en decadencia industrial, cuya explicación viene proporcionada por la estructura económica regional, existe un tercer problema cuyo origen está vinculado a la localización geográfica. Se trata aquí de las regiones fronterizas, es decir, de las que son contiguas a dos o más Estados miembros de la Comunidad, y que por ello se sitúan en el primer puesto de la competencia Intracomunitaria y de la falta de armonización entre Estados. España se ve afectada por este tipo de problemas a lo largo de su frontera pirenaica y de su frontera con Portugal. 3. lina política regional & la ntodküa de las disparidades y de los problemas. La Comisión europea ha considerado que era necesario tener una visión global y sintética de la intensidad relativa de las disparidades y de los problemas regionales de la Comunidad. En su segundo Informe periódico, la Comisión ha elaborado un índice sintético basado en el PIB (por habitante en nivel medio de poder de compra, y por persona ocupada en ECU corriente), y en la tasa de paro. Con el fin de eliminar los fenómenos coyunturales y pasajeros, los indicadores se refieren a la media de los años 1977, 1979 y 1981. Los datos recogidos corresponden a casi 131 reglones llamadas de «nivel 11° (9) de la Comunidad de nueve, es decir, con la exclusión (9) Es decir, las Reglerungsbezlrke en Alemania; las reglones en Francia y en Italia; las provincias en Bélgica y en los Países Bajos; un reagrupamiento de reglones de nivel III en el Reino Unido: un reagrupamiento de Amter en Dinamarca; Luxemburgo e Irlanda, una reglan cada uno. 404
LA POLÍTICA REGIONAL Y LA ADHESIÓN DÉ ESPAÑA Á LA COMUNIDAD EUROPEA de Grecia, cuyas estadísticas sobre el paro no son comparables con las de los demás Estados miembros; no obstante, se recoge al conjunto de Grecia en una apreciación general, dado su bajo nivel de PIB. Sin entrar en la metodología de dicho trabajo, es conveniente no obstante subrayar sus límites. £n resumen, esta clasificación llevaría a ordenar las regiones, considerando para la CEE = 100, entre los índices 30 y 154, lo que supondría una intensidad relativa de los problemas regionales de 5 a 1. En otras palabras, determinadas regiones tendrían que hacer frente a problemas cinco veces más graves que otras. Considerando que la «media» de los problemas regionales es igual a 100 en la Comunidad, aparecen tres grupos inferiores al índice 100: — inferiores al índice 72: Irlanda, Irlanda del Norte, el Mezzogiorno, las reglones rurales griegas, algunas regiones del noroeste del Reino Unido, Henao, el Llmburgo belga, Córcega, el Lazio, es decir, una población de 52 millones de habitantes (el 19 % de la Comunidad); — entre los índices 72 y 86. otras regiones británicas del noroeste, Lleja, el Llmburgo neerlandés, el Languedoc, el Rosellón, el oeste francés, las reglones danesas, aparte de Copenhague, que representan una población de 30 millones de habitantes (el 17% de la Comunidad); — entre los índices 86 y 100, las demás regiones británicas, el oeste y el sur de Francia, algunas regiones belgas, neerlandesas e italianas, es decir, un total de 53 millones de habitantes (el 20% de la Comunidad). En resumidas cuentas, regiones pobladas por alrededor de 135 millones de habitantes (el 50 % de la Comunidad) se sitúan por debajo de la media comunitaria. Ninguna región alemana figura en este grupo. Según el segundo Informe periódico, esta clasificación debe utilizarse en el marco de la política regional comunitaria, pero no está destinada a utilizarse en la clasificación de las regiones en el marco de las políticas regionales nacionales. II. COORDINACIÓN DE LAS POLÍTICAS REGIONALES NACIONALES El primer «apartado» de la política regional europea tiene por objeto la coordinación de las políticas regionales de los Estados miembros de la Comunidad y. más particularmente, de las ayudas regionales. Dicha coordinación afecta a dos esferas: la compatibilidad de las ayudas regionales con el Mercado común y la determinación de topes de Intensidad de dichas ayudas. 1. La compatibilidad de las ayudas regionales con el Mercado común. El principio general del Mercado común es el de la prohibición de las ayuda9, cualesquiera que éstas sean. Pero este principio conoce excepciones, principalmente sectoriales y regionales. 405
f>AUL RÓMUS En lo que se refiere a la CECA, las ayudas vienen reguladas en el Tratado de París por el artículo 4, c (prohibición de las ayudas de Estado), por el articulo 67 (infracciones a las condiciones de competencia) y por el artículo 95 que prevé, después de expirar el período de transición, «una adaptación de las normas relativas al ejercicio, por la Alta Autoridad, de los poderes que le han sido atribuidos» para permitir que los Estados ayuden a sus explotaciones hulleras y a su siderurgia. En lo que se refiere a la CEE, el Tratado de Roma enuncia en su artículo 92 el principio de la no compatibilidad de las ayudas con el Mercado común en la medida en que tales ayudas afecten a los intercambios entre Estados miembros y falsean la competencia. Además, el Tratado de Roma es más explícito que el Tratado de París, al establecer una distinción entre ayudas que son o pueden ser compatibles con el 'Mercado común. Son compatibles con el Mercado común las ayudas concedidas a la economía de ciertas regiones de la República Federal de Alemania que se han visto afectadas por la división de Alemania. Aunque se trata de ayudas regionales responden a una situación muy particular de origen esencialmente político. Pueden considerarse compatibles con el 'Mercado común, las ayudas destinadas bien a favorecer el desarrollo económico de regiones en las que el nivel de vida es anormalmente bajo o en las que reina un grave desempleo, o bien a facilitar el desarrollo de algunas regiones económicas siempre que no alteren las condiciones de los Intercambios en una medida contraria al interés común. Por último, y para terminar con las referencias jurídicas, el artículo 93 establece que cualquier proyecto de ayuda regional de los Estados debe notificarse previamente a la Comisión europea, que dispone de un poder de apreciación para autorizar o prohibir las ayudas regionales que se le sometan. Es conveniente saber que las políticas regionales de los Estados miembros de la Comunidad cubren el 56 % de su territorio y engloban al 43 % de su población. Por lo tanto, hay motivo para modificaciones numerosas y frecuentes de tales políticas. Desde que existe la Comunidad, se le han sometido centenares de casos, dado que, casi todos los años, los Estados miembros modifican su política regional, ya sea el tipo de ayudas regionales, su Intensidad, o su área geográfica de aplicación. £1 caso que más ha puesto en tela de Juicio el conjunto de una política regional nacional se refiere a Bélgica, donde en 1982, la Comisión tuvo que sustituir de facto al gobierno belga en la delimitación de las zonas elegibles para las ayudas regionales (10). , Ni que decir tiene que, desde el momento en que España entre en la Comunidad europea, deberá conformarse a los artículos de los tratados europeos que regulan las ayudas nacionales. Tratándose de un nuevo Estado miembro, es verosímil pensar que la Comisión europea hará un examen general de la política regional española. Un dato previo, capital para este examen, es el de saber según qué escala de valores se considerarán los problemas regionales españoles. (10) Clfr. Decisión de la Comisión de 22 de Julio de 1982, sobre la delimitación de (as »onas de desarrollo en Bélgica. JOCE, L 312 del 9 de noviembre de 1982. 406
LA POLÍTICA REGIONAL Y LA ADHESIÓN DE ESPAÑA A LA COMUNIDAD EUROPEA 2. La determinación de topes máximos de intensidad de las ayudas regionales. A partir de 1971 la Comisión europea ha intentado coordinar progresivamente las ayudas regionales de los Estados a través de la Comunidad, determinando los topes máximos de dichas ayudas para grandes «conjuntos regionales». La fórmula (11) que existe actualmente, está en vigor desde el 1° de enero de 1979 y puede esquematizarse de la. siguiente manera: — se determinan los topes para todas las regiones de la Comunidad, bien en porcentaje de la inversión, bien en ECUs por empleo creado, a elección del inversor; — el tope es del 75% del coste de la inversión o de 13.000 ECUs por empleo creado para las regiones de Irlanda, Irlanda del Norte, Mezziogorno y Berlín Oeste; — el tope es del 30 % del coste de la inversión o de 5.500 ECUs por empleo creado para las regiones de Francia (Oeste), Italia (fuera del Mezzogiorno), Reino Unido (con excepción de las «intermedíate áreas»); — el tope es del 25 % del coste de la Inversión o de 4.500 ECUs por empleo creado para las regiones vecinas de la frontera oriental de Alemania y las zonas de desarrollo especiales de Dinamarca; — el tope es del 20 % del coste de la Inversión o de 3.500 ECUs por empleo creado para todas las demás regiones de la Comunidad, al menos aquéllas en las que se aplican ayudas regionales. En lo que se refiere a España —y sin prejuzgar la clasificación de sus reglones basándose en un índice sintético— es preciso convenir que una política regional no puede cubrir todo el territorio nacional, ya que entonces no serla regional. Deberán buscarse, pues, compromisos sin duda delicados. III. INSTRUMENTOS FINANCIEROS EUROPEOS DE DESARROLLO REGIONAL Los Instrumentos financieros europeos pueden clasificarse en dos grupos: los que persiguen una finalidad regional y los que tienen un impacto regional. 1. Instrumentos con finalidad regional. Estos instrumentos son tres: el Fondo de reconversión CECA, el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. a) En la cronología de las Instituciones europeas los fondos de la CECA son evidentemente los primeros que han Intervenido para favorecer la reconversión (11) Comunicación de la Comisión al Consejo del 31 de diciembre de 197S. sobre los regímenes de. ayudas con finalidad regional, JOCE, C 31 del 3 de febrero de 1979. 407
REGIONAL POUCY AND THE ENTRY OF SPAIN INTO THE EUROPEAN COMMUNITY ABSTRACT The objectlve of European Regional Policy is the reduction of the differences In tevels of development in the diverse European regions. These differences, whlch are of the order of 1 to 5 in the existing Community, will move to 1 to 7 with the Inclusión of Spaln and Portugal. v Member States aids to their own regions can only be given with the agreement of the European Commission. The compatiblllty of national regional aids with the common market assumes that these aids do not break competition policy and that they contrlbute to the development of regions having various problems of growth. me co-ordlnatlon between the diverse national regional aids is made by flxlng máximum celilngs of intensity of the aids. Spanlsh regional policy wlll nave to be examinad in the European framework. The most original contrlbutlon of the European Community to regional development takes the form of various flnancial Instruments: credits from C.C.S.C. (European Coal and Steel Community) for the reconversión of coal minlng and steel produclng áreas, loans from the E.I.B. (European Investiment Bank) for the development of the least developed regions, subsidies from the E.R.D.F. (European Regional Oevelopment Fund) for correcting the principal regional Imbalances. Since 1978, regional programming has been obligatory for regions eligible for E.R.D.F. ald. It now begins to spread to the frontier regions. With Its entry into the European Community, Spain will be able to benefit from the various aids of the Community, and must submit its regional programmes to the European Commission. The enlargement of the European Community to include Spain and Portugal wlll conslderably modlfy regional structures, aggrevate regional disptrities, and greatly Increase the European Commission's financlal obligations. The entry of Spaln In the European Community will bring a new chance of development to Its reglons. 414
LA POUTIQUE RÉGIONALE ET LADHÉSION DE L'ESPAGNE A LA COMMUNAUTÉ EUROPÉENNE RESUME l'objectif de la polltique régionale européenne est de réduire l'écart existant entre le niveau de développement des diverses régions européennes. Cet écart. qui est de l'ordre de 1 á 5 dans la Communauté existante, passerait de 1 á 7 par son élargissement á l'Espagne et au Portugal. Les aides des Etats membres de la Communauté á leurs propres régions ne peuvent étre accordées que si elles ont été autorisées par la Comission européenne. La compatibilité des aides regionales nationales avec le marché commun suppose que ees aides ne faussent pas la concurrence, et qu'elles contribuent au développement des régions connaissant divers problémes de croissance. La coordlnation entre les diverses aides regionales nationales se fait par la fixation de plafonds máxima d'lntensité des aides. La politique régionale espagnole devra falre l'objet de'un examen dans le cadre européen. La contrlbution la plus origínale de la Communauté européenne au développement regional prend la forme de plusieurs instruments financiers: les crédits de la C.E.C.A. (Communauté Européenne du Charbon et de l'Acier) pour la reconversión des régions charbonnléres et sidérurgiques, les préts de la B.E.I. (Banque Européenne d'lnvestissement) pour le développement des régions moins développées, les subventions du FEDER (Fonds Européen de Développement Regional) pour la correction des principaux desequilibres régionaux. La programmation régionale est obligatoire depuis 1978 pour les régions éligibles aux aides du FEDER. Elle commence á s'étendre aux régions frontalléres. Dos son adhesión á la Communauté européenne, l'Espagne pourra bénéficler de ees diverses aides, et devra soumettre ses programmes régionaux á la Commlssion européenne. L'ólargissement de la Communauté européenne á l'Espagne et au Portuqal modlfiera considérablement les structures regionales, aggravera les disparités regionales, et accroitra sensiblement les obligations financiéres de la Commission européenne. L'adhésion de l'Espagne á la Communatué européenne apportera une nouvelle chance de développement a ses régions. 415