Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer
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Jornades de Foment de la Investigació SIMBOLISMO E INTERPRETACIÓN EN UN GRAN ROMÁNTICO: GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER Autors Davinia ALBALAT.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 2 El artículo consiste en un estudio interpretativo sobre la poesía de Bécquer en sus Rimas. He elegido estas palabras claves porque éstas son muy significativas en toda su obra e impregnan prácticamente toda su poesía, y es a través de éstas palabras como podemos intentar hacernos una idea de cómo entendía él la vida, y cuáles eran sus obsesiones y preocupaciones. Su poesía es una expresión de su pensamiento y el de su época, representa a la perfección el ideal romántico. Considero que en general, previamente a analizar la obra de un autor es recomendable, repasar brevemente lo que fue su vida, para poder valorar posteriormente las circunstancias que pudieron afectar de algún modo ó significativamente a su obra. Es por ello, por lo que este artículo empieza haciendo referencia a lo que fue la vida de Gustavo Adolfo Bécquer. BIOGRAFÍA Nace en Sevilla en 1836 y toda su vida transcurre en un momento de gran agitación política, muestra de ello es que el mismo año de su nacimiento se produce el llamado “Motín” y en 1870, año de su muerte, es asesinado el Prim. Pierde tempranamente a su padre, un pintor de mediano éxito, y después a su madre, educado junto a su hermano Valeriano en un colegio de huérfanos, y más tarde pasó a vivir con su madrina, Manuela Monnehay. En 1854 marcha a Madrid y sobrevive escribiendo en algunos de los múltiples periódicos de la capital, adaptando obras teatrales extranjeras, y también compone sus propias obras cómicas y zarzuelas. La llegada de su hermano a la ciudad suple de algún modo sus carencias tanto en el plano afectivo como en el económico, su hermano Valeriano influyó mucho en su vida, y que incluso tuvo que ver en su matrimonio. Realiza varios viajes junto a su mujer, su hermano e hijos, en especial a la provincia de Soria y a Toledo. Pero, toda la felicidad se rompe con una infidelidad de su esposa Casta, se separan y Bécquer se va a vivir con su hermano e hijos a Toledo.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 3 La llegada de González Bravo al poder le supuso una cierta estabilidad económica por un tiempo, pues es nombrado en 1867 censor de novelas, pero la revolución de 1868 provocó la caída del ministro, y por tanto la vuelta a la penuria económica. En poco tiempo muere su hermano Valeriano, se reconcilia con Casta, y él mismo a finales de 1870, después de una larga enfermedad, su obra es publicada un año después de su muerte y traducida a diversas lenguas. Foto Bécquer LA OBRA LITERARIA DE BÉCQUER No he podido intentar desentrañar aquí todas sus rimas pues éstas son muchas, y es por ello que me visto obligada a hacer una selección: I, VII, XI, XVII, LIII, LVII, LXXVI. Me gustaría resaltar la labor de los amigos del poeta, pues fueron ellos los que ordenaron las rimas según los temas, y especialmente considero un acierto situar como primer poema la Rima I, ya que aunque esta no sea de una gran extensión, si que en ella podemos entrever la esencia del pensamiento becqueriano.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 4 Hasta hace poco se consideraba a Bécquer casi exclusivamente como un autor de poemas, hoy se valoran en su justa medida sus leyendas, de clara inspiración popular y narraciones, en las que se aprecia una eminente parte poética. En su biblioteca sevillana se encontraban libros de Chateaubriand, Victor Hugo y Walter Scott, y también los españoles Espronceda y Zorrilla, entre otros. Entre sus grandes proyectos se encuentra “La historia de los templos de España, cuyo modelo es “El genio del cristianismo” de Chateaubriand, pero sólo consiguió publicar un tomo dedicado a Toledo, fue también analista de su propia obra, fruto de ello son las “Cartas literarias a una mujer” (1860 – 1861), donde expone sus ideas sobre la creación artística, en esta línea encontramos también la “Introducción Sinfónica al Libro de los gorriones”, o su reseña a la obra de su amigo Augusto Ferrán. Su obra ha marcado a autores posteriores como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Alberti, Lorca, Cernuda, Salinas ... Cabe decir que el orden de las Rimas, no fue el del autor, sino el de sus amigos cuando publicaron su obra, pues habían tenido a la vista el manuscrito del Libro de los Gorriones. De toda su producción, el propósito de este artículo son las Rimas, que podrían dividirse fundamentalmente en 4 temas, y a partir de aquí podemos aproximarnos a su idea de como concebía él la vida, la poesía y la creación en general. - La poesía misma (Rimas I a la XI) - El amor gozoso (Rimas XII a la XXIX) - El desengaño y el dolor (Rimas XXX a la LI - La angustia y la muerte (Rimas LII a la LXXVI) El tema de la mujer es determinante en su obra. Augusto Ferrán contó que el poeta quemó unas cartas que el poeta consideraba dañinas para su honor, y mucho se ha especulado sobre su contenido. No obstante conocemos el nombre de algunas de las mujeres a las que amó, entre ellas destacan Julia Espín y Pérez Collbrandt, su gran amor, la que podría haber inspirado las Rimas, y su esposa Casta, parece ser que Elisa Guillén fue una invención de un estudioso del autor, y no estaría por tanto presente en la obra lírica del autor como se venía diciendo.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 5 Dibujo Becquer Julia Espín Estas dos imágenes pueden ayudarnos a aproximarnos al ideal de belleza del poeta. EL ESTILO DE LAS RIMAS El estilo poético de Bécquer es fruto de su genio, pero no hay que olvidar la época literaria que vivió, a pesar de las influencias que recibió el crea un estilo propio. Las influencias que recibió fueron: Los hallazgos retóricos y estilísticos de Espronceda, sobre todo en El Estudiante de Salamanca. La base romántica generada por la lectura de Lamartine y Musset directamente en francés. La rehabilitación de la literatura popular, considerada por Bécquer la “síntesis de la poesía”. De ella toma recursos como una métrica asonante más libre y sencilla, la utilización de abundantes sustantivos y verbos, el uso de la repetición con sus diversas formas: paralelismos, anáforas, estribillos, etc.; todos ellos son recursos fundamentales en la estructura de sus Rimas.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 6 asonante más libre y sencilla, la utilización de abundantes sustantivos y verbos, el uso de la repetición con sus diversas formas: paralelismos, anáforas, estribillos, etc.; todos ellos son recursos fundamentales en la estructura de sus Rimas. La influencia de Heine se ve en la brevedad. La mayoría de las Rimas se componen de entre 8 y 25 versos; seis oscilan entre 4 y 6 y otras seis, entre 35 y 57; las tres más largas tienen entre 70 y 104. Estructura general apelativa (yo – tú), no necesariamente tiene que ser autobiográfico. Técnica simbolista es en esto un precursor, la naturaleza refleja el ánimo del poeta. ESTUDIO INTERPRETATIVO DE SU POESÍA Rima I Yo sé un himno gigante y extraño que anuncia en la noche del alma una aurora, y estas páginas son de este himno cadencias que el aire dilata en las sombras. Yo quisiera escribirle, del hombre domando el rebelde, mezquino idioma con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas, colores y notas. Pero en vano es luchar, que no hay cifra capaz de encerrarle; y apenas, ¡ oh, hermosa! si teniendo en mis manos las tuyas, pudiera, al oído , cantártelo a solas. Bécquer conoce un idioma que es de una gran extensión y complejidad, y gracias a su conocimiento el alma despierta y nos son reveladas las cosas. Su función como poeta es interpretarlo y transcribirlo mediante palabras para que así otros puedan comprenderlo, pues hay muchos que desconocen el himno; pero al hacerlo advierte que el lenguaje humano es insuficiente para expresar la grandeza de la poesía; sólo alcanzan a desentrañar el misterio, y no sin dificultad aquellos que son parte del mismo, personificado aquí en la belleza amada. Además el misterio revelado adquiriría un mayor valor si lo compartiese sólo con ella.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 7 Rima VII Del salón en el ángulo oscuro, de su dueña tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo, veíase el arpa. ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas, como el pájaro duerme en las ramas esperando la mano de nieve que sabe arrancarlas! ¡Ay! - pensé - ¡cuántas veces el genio así duerme en el fondo del alma, y una voz como Lázaro, espera que le diga: “¡Levántate y anda!” El arpa es la inspiración que se encuentra cubierta de polvo, durmiendo hasta ser despertada por la mano de nieve, la belleza de la amada consigue que las notas suenen, en definitiva que la inspiración despierte. El genio, genio creador espera dormido, esperando ser despertado por una voz. Se establece un paralelismo en esta última estrofa, se hace alusión a cuando Jesús le dice a Lázaro que se levante, y lo que ocurre a la inspiración cuando oye esta voz, despierta y se pone a andar; es por esto que he elegido la siguiente rima, al leer esto también podríamos pensar que el autor siente la inspiración como algo divino, idea que se confirmaría en la rima XVII. * * Rima XVII Hoy la tierra y los cielos me sonríen, hoy llega al fondo de mi alma el sol, hoy la he visto ... La he visto y me ha mirado ... ¡Hoy creo en Dios! Esta rima, aunque muy corta es reveladora para confirmar la idea de lo divino, hoy cree en Dios, porque en la belleza de la amada ve la grandeza del Creador; la naturaleza participa del ánimo del poeta como en tantas otras rimas.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 8 Rima XI - Yo soy ardiente, yo soy morena, yo soy el símbolo de la pasión; de ansía de goces mi alma está llena; ¿A mi me buscas? - No es a ti, no. - Mi frente es pálida, mis trenzas de oro; puedo brindarte dichas sin fin; yo de ternura guardo un tesoro, ¿A mi me llamas? - No, no es a ti. - Yo soy un sueño, un imposible, vano fantasma de niebla y luz; soy incorpórea, soy intangible; no puedo amarte. - ¡Oh, ven, ven tú! En ella vemos dos rasgos muy importantes en Bécquer por una parte el diálogo entre el yotu, y por otra esa búsqueda del ideal, de la intangibilidad. La definición de esa búsqueda del ideal de la belleza de la mujer, es por extensión la definición, o mejor dicho la indefinición del ideal de poesía becqueriano, del ideal romántico por extensión, tan amigo de los velos, tules, neblinas, de todo lo imposible e inalcanzable, y en definitiva de esa atmósfera de irrealidad, tan característica de esa época literaria. LIII Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán. Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres ... ¡ésas ... no volverán! Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán.
Simbolismo e interpretación en un gran romántico: Gustavo Adolfo Bécquer 9 Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día ... ¡ésas ... no volverán! Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar, tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará. Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido ...; desengáñate, ¡así ... no te querrán! Las oscuras golondrinas es un poema escrito desde el desengaño, el sigue queriéndola, pero su relación ya ha terminado. Las oscuras golondrinas eran testigos de su amor pasado, él al recordarlo las ve de un modo especial, ninguna volverá a ser tan importante, así como nadie será capaz de amar a la amada como él la quiere, y es que el poeta la percibe como una diosa, por eso nadie podrá quererla tanto como él, de nuevo la naturaleza participa del ánimo del poeta, en este caso del dolor. LVII Este armazón de huesos y pellejo, de pasear una cabeza loca se halla cansado al fin, y no lo extraño, pues aunque es la verdad que no soy viejo, de la parte de vida que me toca en la vida del mundo, por mi daño he hecho un uso tal, que juraría que he condensado un siglo en cada día. Así aunque ahora muriera, no podría decir que no he vivido; que el sayo, al parecer nuevo por fuera, conozco que por dentro ha envejecido. Ha envejecido, sí, ¡pese a mi estrella! harto lo dice ya mi afán doliente, que hay dolor que, al pasar su horrible huella, graba en el corazón, si no en la frente.