ANO 1
Cas ellón
18
de
Ab il
de
1812
NÚM.
7
'~~lF&~ Wi~~~
d~
~~~~~n@~~
No
se
de uel en
los
o iginales
aunque
no
se
inse len.
~~
la
co espondencia
al
Di eclo :
Asensi,
4
Ruinas
mo iscas
LEYENDA
DEL
CASTILLO
DE
CASTRO
EN
ALFONDEGUILLA
Rodeado
de
doble
cadena
de
mon a-
ñas e des,
en e
las cuales
se
ye gue
como coloso gigan esco,
si uado
en
la
más al a y
escab osa
de
odas, di isase
el iejo cas illo, ado mecidos
sus
ensue-
ños de
glo ia
po
las
sua es
b isas
p i-
ma e ales
ylas aca iciado as del es ío;
en el
In ie no
sus
de uídos
mu os, azo-
ados
po
los u osos
endabales
que
einan
con más
pode
en
aquellas
al u-
as. El cas illo
que
un
día ué
seño
y
ey
de odo cuan o
desde
su
a alaya
po-
día
domina
el ijía muslim, hoy
pe ma-
nece soli a io yabandonado; yace en el
ol ido,
eniendo
po
únicos
súbdi os
los
alco noques, pinos y
obledales
que
en
la alda
de
la
~on aña
y
al ededo es
c ecen;
po
única compañía las
ag es es
ocas
que
le ci cundan, y
po
solo amigo
el c is alino manan ial
que
en el
an iguo
sub e áneo
co e.
Los
gas ados
mu a-
llones
se
mi an
en
sus
aguas
ámodo
de
espejo
eco dándose
de iempos más
di-
chosos.
Acaso el iejo cas illo, lleno
de
despeo
cho y
is eza
po
an injus i icado aban-
dono,
di ige
mudas
econ enciones
á
los
se es
de
la
na u aleza
que
le odean;
acaso
desde
sus
caídas
o es
colum-
b ando el
anquilo
yazul
Medi e áneo
no
muy
lejos,
espe a
en
ano
que
de un
día
áo Q
apa ezca
su cando
sus
aguas
alguna
alúa óbajel mo isco, con los
e-
me os
del
u ban e
blanco ylos
gue e-
os
de
a iladas gumías,
que
luchando
po
el
Alco án
le
es i uyan
su
pasada
g an-
deza. Quizá,
des anecida
po
comple o
la
espe anza,
oído el co azón de pena,
mue e
de melancolía,
po
su
pe dida
pa a
siemp e
glo ia, sin
que
log en
mi-
iga
su
dolo
los can os de los pája os
que
en
él anidan, ni el mu mullo de los
a oyos
que
se pen ean
en el alle, ni el
pe ume
de la
b isa
'que
pasa ozando
po
en e
los
ome ales
y omillos de la
sie a.
Cua o
mu os
casi
po
comple o
blo-
queados, ydos
a cos
de
he adu a,
con
el
sub e áneo
yel manan ial,
es
odo lo
que
queda
del
cas illo de Cas o, al
que
cupo un
día
la
glo ia
de
se
el
úl i-
mo
balua e
mo o
en
Valencia. Asu is-
a,
despidiéndose
de él pa a
siemp e,
o o
ey
mahome ano
llo a a
á
semejan-
za de Boabdil. Alo lejos, las i-uinas
del
cas illo igu an ocas
imponen es
en
aquel
inexpugnable
pico; ocas
gigan-
escas
se
alzan
en
una
de las
lade as
del
mon e, descollando
en e
ellas
una
seme-
jan e
ála
Ta peya
en Roma.
La
subida
pa ece
inaccesible. Milla es
de
cadá e-
es
c is ianos
oda on
po
aquellos
p e-
cipicios, cuando
in en aban
bajo el
ey
D. Jaime
apode a se
de la o aleza. ¡Im-
posiblel
Las
ue zas de la
na u aleza
que
en
Co adonga
a o ecie on áPelayo,
oca on
sus
papeles; el alle
manaba
sang e
c is iana, yen la
o e
del
cas i-
I
,
REVIs' A
DE
CASl'ELLON
110
ondeaba
al ane a
la
bande a
de la me-
dia luna.
"jAlah
sea
con igo!,
suceso
de Maho-
ma y
seño
de
es e
cas illo.u
Alah e acompañe,
ilus e
sabio
que
lees en las es ellas;
ú
me
di ás
si he
de
ence
ómo i u.
Al
habla
así el p ínci-
pe
musulmán
se
a e11anó con descuido
en los cojines de damasco adosados ála
pa ed.
El as ólogo alzó el
os o
melancóli-
co; en
sus
ojos b illó
un
uego
ex año
que
inquie ó al p íncipe.
"Síguemeu-le
dijo.
Subie on
una
escale a
de
ca acol y
salie on al obse a o io.
E a
el si io más
ele ado
de
la o aleza;
desde
allí en el
día
se
dominaba la
sie a
con a ios
o os cas illos, el Medi e áneo, las Islas
Balea es.
Pe o
en es a ocasión
e a
de
noohe;
e a
la noche se ena.
La
luna
ce -
ca del ma , aún dejaba
que
las
es ellas
mos asen
pa e
de
su
esplando
yal
mismo iempo en ol ía
en
una
luz
inde-
cisa la mon aña yel alle.
El mago habló. "AH, he leído en las
maes as
del sabe ,
en
esas lámpa as
de
los cielos;
p epá a e
pa a
escucha
lo
que
e
aya
deci . Mi a aquella oca
allá abajo. ¿La es? Las
aguas
de la
llu-
ia aú nb illan en
sus
c es as. ¿Ves
esa
hendidu a
que
mues a
en
su mi ad don-
de
se o ma un canal p o undo?
Esa
oca
se
desmo ona á
al
in
aunque
ue e
pa-
ece; ¿sabes
po
qué?
Po que
ha dejado
al
agua
go a
ágo a
hace
esahendidu a;
go a
ágo a
ese
canal
se
ha á
más
p o-
undo, has a q le la
que
es
aho a
oca
ue e no
lo
sea
más. Esa oca
es
el
po-
de
mahome ano an o aquí como en el
andaluz. La go a de agua es la disco dia
que
nos ha
sepa ado
yhecho débiles y
deJ:jemos
pe ece .
¿NIe
espondes
que
él'
cas illo es inexpugnable?
Pluguie a
á'
A'laH
que
se equi oca an las es ellas.
Mi a, si los c is ianos no
se
apode a an
de
la o aleza, los
espí i us
malos e la
habían
de
qui a .
En
u misma amilia
ienes
la disco dia.
Tu
muj,e a o i a,
Fá ima,
se
ha hecho c is iana, y u hija
áun c is iano ama.
Tú
mismo
ca eces
de la é'
que
debie as
ene u.
,,¡Maldición! ¿A
mí
e
a e es
á
habla
así?u
((Así
Alah
lo quie eu.
"He
hecho odo lo posible
pa a
des-
ui
áesos
pe os
que
sin
cansa se
hace mucho, iempo
se
a e en
á
si ua
es e
cas illo; han
mue o
milla es á
pe-
d adas,
quemados
po
los
á boles
y
ob-
je os
incendiados
que
sles a ojan
...
Si
ellos ganan
se á
po que
es á
esc i o;
e$
su
es ella
y
iene
que
sucede .u
"Así
ha
de
sucede ,
sé alien e en
la
ad e sidad, ¡oh p íncipelu.
No mucho
después
sucedió un hecho
ex ao dina io,
que
llenó
de
espan o
á
los mo os, y
que
nunca
AH
ni los
suyos
se
pudie on
explica . Un
sinnúme o
de
se es
que se mo ían con dos luces cada
cual, ámodo
de
ho ibles
ojos,
a anza-
on hacia la o aleza á odo
co e .
¿E an en es?
¿Qué
e a
aquéllo?
"Los,
espí i us
que
ienen
á
apode a se
del
cas illou, se dije on lus mo os, "el sino
de las
es ellas
se cumple". Y
a e ados,
unos se ma an áoc os; a ios huían
po
el lado opues o al
que
enían las luces.
Los
c is ianos, aliéndose
de
la
es a a-
gema
de
pone
eas
encendidas
en los,
cue nos
de muchas cab as, sol ándolas,
se
apode a on
del cas illo, úl imo balua -
e mo o en Valencia.
Algunos
días
después
la
bande a
de
I
la c uz ué izada
~n
la
o e
, pás al adel
cas illo de Cas o.
Desde
allí álo lejos
en el ma , di i?ábase
un
bajel, con los
eme os pel
u ban e
blanco ylos
gue-
n-e os de,a iladas gumías, alejándose .de
la cos a.
De?de
la popa, Alí decía adiós
á
lo
que
le ué an ,que ido, y
sus
ojos
se
llenaban
de
lág imas. IlSi álo menos
Fá ima
no
!11e
.hubiese dejado
po
hace -
se c is iana, ella me consola ía",
se
pe-
cía, Ilpe o no, acaso se
ei ía
de
mí, yo
no debo llo a ".
yel
pa co
poco ápoco
se
ué
alejan-
do de la cos a,
su cando
.las azuladas
I
aguas del Me.di e áneo, has a
que
el
cas illo, haciéndose cada ez más peque-
ño, desapa eció
en
un
,pu~ o
con la
ban-
de a
de la c uz.
,LA
LÁM-PA.RA
En
l.a
es ancia
de
iejo mo ibundo,
Que
po
su
cue po
discu i
sen ía
El
ho ible
es e o
de
la agonía,
Que
lo
a
á
des e a
al o o mundo,
Una lámpa a a día,
El úneb e silencio iluminando,
y á agas an débiles lanzando, .
Que
en lodo
se
asemeja
Al in eliz
que
la exis encia deja
-Con di ícil es ue zo espi ando;
Pues
la
encendida
llama,
Como alma
jus a
que
se
ele a
al cielo,
Sus
esplando es
úl imos
de ama,
yluego, cual si encima le
caye a
Una
go a
de
hielo
Que
su
a do
ex inguie a,
RElVIS'I'A
DEl
CASTEL óN
Fuese
poqui o ápoco
De
la pálida luz
mu iendo
el oco.
El
domés ico llega
ap esu ado
yle
dice:-¿Po
qué
e has apagado?
y
esponde
la lámpa a al ins an e:
-Po
no
ene
el óleo bas an e.'
El mozo en onces,
que
su
e o
com-
[p ende,
De
emedia lo
a a,
yla
lámpa a
enciende,
y an o acei e le echa,
Que
se
ahoga
su
mecha,
yla
encendida
luz de nue o ma a.
-¿Qué
es
eso?, le p egun a,
¿Aho a
ambién e
queda ás
di un a?
-Siemp e
es a é
en inieblas
sume gida;
Si
no lo haces con
o den
ymedida;
Que
si
una
ida mise able i o
Fal ándome
el
sus en o,
Tomándolo
ambién
an
excesi o
Ahoga me
al pun o sien o.
¿Quie es
que
b ille
mi
adian e
oco?
Pues
no me eches ni an o ni an poco.
y
ú
que
po
ex emos siemp e uis e,
¿No p,p ende ás en es a abulilla
Que
en
jus a
p opo1'ción
el
bien consis e?
'GELC 1ÁN
SALINAS
Elogio
de
los
colislos
--
......
·0-
...
_--
Bien
se
me alcanza
que
los
pe iodis as
ydemás
esc i o es
más ómenos
públi-
cos,
conoce án
álos cajis as an o como
yo
cuando menos;
pe o
como oda ía
hay
quien
es
esc i- o
público-cosa
que
a
siendo
a a-álguien
puede
igno a
quizás
qué
bellas
cualida~es
ado nan
á
es os
sie os
del
componedo
yla
e-
REVISTA
DE
CASTELLÓ:-;¡
gle a
y
de
ahí mi
in en o
de
dedica les
es e
pequeüo'
elogio y
epa a
con él,
así, una mani ies a injus icia,
Injus icia, sí
seüo ,
aunque
pa ezca
un
an o hipe bólica
es a
a i mación;
po que
¿quién al
lee
un pe iódico óun lib o
piensa
en
el cajis a
que
compuso odo
aquello? Nadie
segu amen e.
Y,
sin em-
ba go,
g acias
áellos
pueden
us edes
lee
-quizá
sin
da se
cuen a-
odas
es as
on e ías
que
noso os amos
es-
c ibiendo
sin necesidad alguna.
Y
que
hay
quien
no
sabe
lo
que
es un
cajis a, lo
sospeché
cie o
día
que
una
seño a
me
p egun aba:
--¿Qué
clase
de
cajas hacen
esos
se-
ño es?
No;
lo.s
cajis as no hacen cajas;
nada
de eso, mis
ado ables
lec o as. Ellos 30n
los
qué
ponen en
le a
de molde
nues-
os
esc i os
que
po
lo
egula
no
ie-
nen más nlé i o que.,. esé:
es a
en
le-
as
de
molde',-Io
cual
supone
ya
algún
abajo.-Los
cajis as son unos
seño es,
aunque
con la
blL!sa,
la
ca a
ylas manos
iznadas
del
neg o
de
imp en a,
más
buenos
que
el pan de candeal.
Us edes, mismos, lec o es, si no quie-
en
lee
és o no lo
leen-y
quien
dice
és o dice
lo
del
ecino-pues
bien, los
cajis as
quie an
que
no, han de agá ...,.
selo
palab a
po
palab a
y
le a
as
le-
a. ¿Lés
pa ece
poco sac i icio ese? Y
después
aún les
queda
humo
pa a
co-
egi
nues as
al as de o og a ía,
cui-
da se
de
la pun uación,
a ende '
álos
acen os y.,.
pone
los
pun os
sob e
las
íes.
Has a
algunos
se
en e ienen
en
acla a
concep os y odo,
En pago de
es as
solici udes, noso os,
cuando
se
nos a
alguna
ba ba idad,
cosa
que
ocu e
con
mayo
ecuencia
de
la
que
quisié amos, les echamos el
mue o
ecu iendo
ála consabida
epa;
IIpo
un
e o
de caja
...
"
Ysi,
después
que
línea
po
línea
Han
ido
poniendo
en cla o los ge oglí icos
de
nues as
cua illas,
se
nos
ocu e
'e-
o ma
algo
po que
no lo
c eemos
ex-
p esado
'con $p i'cien e
cla idad
óla
de-
bida elegancia
en
la
exp esión-hay
quien
en
es o
es
muy
delicado- uel-
en, sin
p o es a
alguna-al
menos apa-
en e-á
des eje
lo ejido como cUen-
an
de
una
al
Penélope.
'
Yo
oy
con ecuencia ála
imp en a
y
suelo
pOQe me
de ás
de
cualquie¡-
cajis a
obse ando
su
abajo, y,
aun-
que
supongo
le
moles a é
an o
I::omo
á
mí me moles a
que
alguien
se
coloque
de ás
de
mí cuando, leo un pe iódico,..
jamás
mani es a on la
meno
con a ie-
dad.
Un día
pensaba
yo: ,,¿Es posible
qu~
es a
gen e
ci cunsc iba
oda
su
aspi a-
ción á
es a
aena mecánica y
desespe-
an e
de
a egla
las
le as
en
el
com-
ponedo ?" Ysin
pode
con ene me
le
p egun é
al
que
enía
delan e:
-¿Es á
Vc .
con en o
con su
sue e;
le
sa is ace su o icio
siendo
como
es
una
pe sona
in eligen e
éins uída; no le
abu e
yagobia
ese
abajo
an monó:"
ono?
Pasó
un momen o yme mi ó con algo
de asomb o.
Temí
que
me
con es a a
po
es e eno :
"Sabe
Vd.
que
me
es á
as idiando ahí
de ás
oda la
a de
y
que
odo eso
que
me
p egun a
nada le
impo a,,,
Pe o
me equi oqué,
Son ió
un poco yme dijo:
-Sí,
seüo ;
¿po
qué
no?
No me dí á
pa ido
éinsis í.
-No
le c eo, Vd. no
quie e
deci me
la
e dad.
Es
posible
que
no
enga
o as
ilusio-
5
nes,
o os
anhelos
Si
ue a
Vd.
un
b ace o
del
cámpo
Aho a
mismo,
sea
since o ¿no
piensa
Vd.
en
nada?
yme
con es ó
súbi o:
-Sí,
seño ;
en
la
ceña
...
Así son
es os
cajis as de
modes os
á
más de simpá icos, álos cuales
an os
a o es
debemos
y
pa a
quienes
nunca
u imos
una
palhb a
de
ag adecimien o.
Acaso
sea
yo ell
p ime o
que
les
ha
de-
dicado
una
alabánza. No
sé
si
en
odas
pa es
se án
iguaies;'
pe o
sí les
asegu o
que
po
los de
aquí
me
he
quedado
muy
co o en el di i ambo.
No
deseo
que
me
ag adezcáis
nada
de lo
que
he
dicho,
que
al in yal cabo
no es
o a
cosa
que
jus icia
monda.
Soy
admi ado
ues o
desde
la co o-
nilla
has a
las
suelas
de
mis zapa os. Y
áp opósi o
de
suelas ponedlo con sy
no con zcomo me lo
pusis éis
en
el nú-
me o
cua o.
VITELJO
RARO.
El
iun o
de
la
luz
Luce
el
sol
espléndido
de
la
pdma"e a;
las
osas, los nal'dos yblancos
jazmines
ojen
en
el
ai e
la
n11bo
lije a
dol mágico
incienso
que
hay
cn
los
ja dines.
Ya
el
almend o
al
poso
del
calo
que
es ida,
deshoja
en
la
ama
sus
agan es
lo es
yias
e des
hojas,
ejen
la
escondida
onda
donde el l)ája o
can a
sus
amo es.
La
on ana
há
poco
seca
y
silenciosa
desg ana
su
isa
esca y
anspa en e
yel cl'is al
del
ai e,
una
ma iposa
quieb a
con
su
múl iple
uelo
e ulgen e.
Flo a
en
el
ambien e
el
dulce
mu mullo
dol
a oyo
manso
que
dice
sus
quejas
HEVIS'l'A
DE
CASTELLÓN
á
un
a ullo
énuo
esponde
o o
a ullo
y
eh
o no
del pC'len
zumoan
las
abejas.
C uzan
el
espacio con
ápido
uelo
las
nubes
aladas
de las
golond inaa
y
sob e
las
osas
ecundan
su
celo
las
la gas
libélulas
de lucos di inas.
La
ida
despie a
al
cálido
paso
de
la
p ima e a
que
es luz yes bonanza;
el in iel'no
ha
mue o
y
en
su
oscu o ocaso
como
un
sol
bendi o
su ge
la
espe anza.
FRANCISCO
aRDO
~
EZ
VILLARREAL.
lag
ca icn n as
~e
"lo
Peño"
P ome ió
es a
Re is a
en
su
núme o
an e io
habla
de
la exposición
de
ca-
ica u as
o ganizada
po
"La
Pel1a/l del
Casino
An iguo,
y
yo
cumplo
de
muy
buen
g ado
la
p omesa
de
es a
publica-
ción,
po
dos azones:
po
simpa ía
que
me
inspi an
los ac os yp opósi os
de
la
e ulia
aleg e
é
ingeniosa
denominada
liLa Peña,,; y
po que
se
me
p esen a
ocasión
de
o ece
unas
cuan as
líneas
de
homenaje, modes o
po
se
mío, álos
a o unados
o ganizado es
y
au o es
de
la aludida exposición de ca ica u as.
Es
ya
de
an iguo
conocido
de
los
lec o es
de
es a
publicación el
S .
Ram:
en
más
de
un caso
sus
ingénuas
ca ica-
u as
ameniza on
es as
columnas. Yno
son menos conocidos D. Vicen e
Ben-
lliu e
(Migueli o de la Seo),
cuyos
in en-
cionados y
con unden es
e sos
han
po-
pula izado
su
pseudónimo, yD. Manuel
So ibas,
el cul ísimo
a is a
y
espi i ual
causeu , cuyas
agudezas
y
donai es
con
REVlS'l'A
DE
CAS'l'E ,LÓN
p odiga los
á
ma
nos llenas, alcanzan
siemp e
an
en usias a
acogida como
sus
pin u as
ydibujos
que
5ólo de
u as
á
pe as
nos
deja
admi a .
Ob a
de es os
es
campeones de la
pluma
y
de
los pinceles ué la
exposi-
ción
de
que
hablamos,
en
la que
igu a-
ban las
ca ica u as
de
odos los pe ií¡is as,
y á la cual no pudo
da se
el
ca ac e
ín imo ycon idencial
que
en
un
p inci-
pio
se
p oyec ó,
pú que
el
público,
no i-
cioso de los a ac i os
que
o ecía, hizo
en
ella in asión
du an e
el iempo
que
pe maneció
abie a.
Ve dad
es
que
la cosa bien lo
me e-
cía. El
S .
Ram, sin
se
g an
dibujan e,
es
un
excelen e
ca ica u is a;
sabe
ex-
p esa ,
con
azos
inco ec os
si
se
quie e, la g acia, la
i onía
yla sá i a, y
sabe
da
animación y
e dad
á
sus
monos.
Posee
el don de la ca ica u a.
JOAQulN
RAM-Ca ica u is a
<ingénuo'
Cabe
g an
ampli ud
en
la concepción
de
es e
géne o
de dibujos ycomo no
es
G
necesa io
que
sea
en
él odo co ección
ypulc i ud, la
mayo
pa e
de las igu-
i as
que
componían la exposición
de
liLa
Peña",
deben
su
mé i o indudable
á
cie a
mezcolanza de
expon aneidad
é
inocencia, ála
e dade a
ingenuidad
y á
desp eocupación
en
los p ocedimien os.
En e
ales
ca ica u as
con ábanse
una
docena ómás de
muy
elices; yde
és as
podían
aún
elegi se
algunas
ealmen e
no ables como la del D .
U eña
yla del
S .
Minga o,
que
apa ece án
en
núme-
os
enide os
de
es a
Re is a.
MIGUELITO
DE
LA
SEO-Poe a
de
<La Peña.
lYligueli o
de
la.
Seo,
un pei'íis a de los
más decididos ysigni icados, puso,
cQmo
he dicho, álas igu as de Ram,
sab osos
y
pene an es
comen a ios
en
e so,
de
los
que
he de
hace
elogios
po
su
ue -
za
exp esi
a ysaladísimo a icismo; y
elogios ambién muy cumplidos
po que
u ie on
la habilidad
sus
inos al ile e-
azas de no
escoce
en
ninguna
epide -
miS.
'(
Quisie a
ansc ibi
alguno
de
esos
ex os explica i os;
pe o
un
au a
ubo-
"osa, exceso de modes ia
en
la
mayo ía
dlos casos,
ha
pasado ozando las
me-
jillas de los se 'lo es de
"La
Pe 'la",
de-
cidiéndoles áno
da
publicidad álos
e sos. yhe aquí
que
es a
decisión yel
al a
aquélla, impiden á
nues os
lec o-
es
sabo ea
los
comen a ios
de
JJ1igue-
U a
de
la
Seo,
pues os
al pié
de
an
de-
.
liciosos 1'Iwnigo es.
MANUEL
SORRIBAS-P esiden e
y
.o ado .
de
.La
Peña>
Manolo
So i
bas, el genial Manolo,
ánima
má e
ósi
se
quie e
pá e , de
"La
Peña", co onó la
ob a
de
sus
dos
com-
pañe os,
deco ando
el salonci o de la
exposición con un iso o iginalísimo
compues o
po
silue as
eco adas
en
papel blanco,
de
posi i o
alo
a ís ico.
Tales
silue as,
ep esen ación
de
alego-
ías g o escas y
escenas
cómicas,
cons-
i uye on el clou
de
la ies a; yel
p esi-
den e de los
peñis as,
in adido
su
os o
dulzón
po
la
son isa
anca y
an-
REVISTA.
DE
CASTELLÓN
quila, ecibió los aplausos ylos
ab azos
de
cuan os ie on
su
exquisi a
labo
de
ingenio
y ije a.
B a o;
muy
bien,
po
odos los
que
con ibuye on
á
ealiza
es a
exposi-
ción, sin
ol ida
al
S .
Ti ado,
que
co-
locó allí el
a e
de las lo es ála
al u a
de
las
demás
a es.
Y... eincida,
einci-
da
"La
Pe 'la" en es os ac os de
buen
humo
ycul u a, y
demos a án
así
sus
socios
que
no sólo poseen
alismanes
pa a
pa i
co azones yhabilidades
pa a
acia
bo ellas de
Moe -Chandon.
¡Ah!
Es a
peña,
aunque
os asomb e,
sien e
y
piensa.
HUGO
MAURENT.
(CAHJCA' unAS
DI<;
l<'OR]~S
y
RAM)
"Malh(11)o adas"
Di ícil es
halla
en
una
pieza
el
sen ido
mo al
yla iqueza.
Pe o
hay
muchos
que,
dando
po
sen ada
la
e dad
exp esada,
po
deja
de
se
pob es,
imi a ían áD.
Juan
de
Rob es.
El
polí ico,
es
un
Juez
que,
po
oma
pa e
en
odo,
se
las compone
de
modo
que
es juez y
pa e
ála ez.
Y
aún
me ece á
hon a
y
p ez
quien
se
mues e
an
hon ado
que
es é
solo
in e esado
po
oma
en
odo
pa e
.....
¡que
hay
quien
abusa
del
a e
y
de
juez
pa a
en
juzgado!
Los
ilóso os
mode nos,
se
inclinan al
op imismo
c eyendo
e
en
el
homb e
más i lild
hoy
que
hace sig·los.....
Puede
que
los
homb es
engan
más
i ud
y
menos
icios
hoy
que
aye ,
pe o
..... ¡me
escaman
cie os
da os es adís icos
que,
como
ya
odos saben,
con eccionan ellos mismosl
Ello,
en
igo ,
lo
sab emqs
aquel
díac
que' un minis o
sup ima
de una
plumada
el
Gódig,o
yel
p esidio.
Po que
hoy
...
se emos
mejo es
qu'¡zá,
que
en
iempos
de O idio,
¡pe o, no obs an e,
in
capa
no
pa1'ece, ni
po
C is al
En
lo ideal, la eligión, no
su e
po que
cualquie· Jacobo oliendo á
azu e
(cuando no oliendo á ino)
quie e
imÜa al
a e
gineb ino
clama{ldQ
con a
el cle 0 y
sus
pasiones;
¡no alcanza, su escupi ,
de
lo di ino
las más al as egi'ones!.....
¿Pe o
qué
pe de ian
las
al u as
con
que
odos los
cu as
uesen
ángeles
buenos,
ó
que
los imi asen
cuando
menos?.....
SILVIO
PEl
LIZCO.
Sillón
hA
pAZ
1
,.,
.••
lO
Todos
los
días,
Es eno
=
DE
=
=Sensacionales
películas-
8
EL
nR iO
RDMnNO
DE
C BRNES
Hay
espa cidos
po
el
el'l'i o io de nues JJa pe-
nínsula
una
mul i ud
de
monumen os
de
la.
épo-
ca
omana,
que
a es iguan
la
g ande7.a
del
impe-
io
y
la
p edilección
quo los Césa es
u io on
po
es a
ica
p o incia; y
uno
de
es os
mudos
csuimonios
elo
nue&U o
pasaél0
his ó ico
es
el
a co quo á
a és
de
ein e
siglos
os en a
su
desca nada
mole
no
lejos
de
la
illa
de Cabanes,
la
an igua
Ildmn
do los omanos. (1)
Aunque
se
haya
esc i o
bas an e
de
es e
a co,
no se le
ha
elado
oda
la
impo ancia
que
me ece,
po
Jo
menos
en
lo
ocan e
al
ca ác e
del
monu-
men o,
ya
que
no
so
la
puede
adjudica
del mis-
mo modo
en
lo
que
se e ie e á
su
g andeza
a -
qui ec ónica;
po que si
bien
no puede
compe i
en
belleza
a ís ica
con
el
de
' ajano
(Mé ida)
el
de
Ba á
(Tanagona)
yálo
sumo
algún
o o,
hay
que
ene
p esen e
que
el
de
Cabanes
cons i uye
con los ci ados,
el
e lcaso
g upo
ele
monumen os
conmemo a i os
que
de
aquél
iempo
nos
es an.
Los
omanos
ue on
p ódigos
en
ob as
de
u i-
lielad pública,
de
espa cimien o
óde
ca ác e
o i-
cial, y
semb a on
nues o
suolo de
puen es,
acue-
duc os, cal7.adas, o eones, an i ea os, e c.,
e -
cé e a; pe o
en
cambio
son
muy
escasos los
ejem-
pla os
que
exis en
de
a cos
iun ales
como
el
que
mo i a
es as
líneas. álos
cuales
solo podía
da
o igen
óel
cap icho
de
un
pu en ado
ó
algún
impo an e
acon ecimien o
ci il,
poli ico
ó
mi-
li a .
¿Cuándo ycon
qué
obje o
ué
le an ado
es e
a co?
No
es ácil
con es a
á
es a
p egun a,
po -
que
ni
la
his o ia
ni
la
a queología
a ojan
lml'
sob e
dichos
ex emos,
y
solamen e
es dable un-
da se
en
conj(1 u as;
ya
lo
han
dicho odos
cuan-
os se
han
acupado
ele
es a
cues ión.
Beu e
y
o os
his o iado ea
egionales
dan
al
a co
una
espe able
an igüedad,
emon ando
su
cons uc-
ción
álos
iempos
de
las
luchas
en e
ca agine-
ses y omanos, y
a ibuyéndola
al deseo
de
pe -
pe ua
las
ic o ias
de
Lucio
:J1:a cio
sob e
los
(1)
Si
1:10
omana
¡¡állm
es
la ac ual illa de Cabancs,
como
p e enden
la
mayo
pa e
de
los
his o ia .io cs
an iguos
y
mo·
de nos,
hay
que
con eni
en
que
lo
que
le
dió
impo ancia
ué
la
ci culIs ancia
de
pasa
jun o
á
ella
la Via A1áxima, llamada
ambién
Augus a,
que
desde
Rnma
llegaba
has a
el
Es echo
de
Gib al a y
;:1
la
cual
hacen
e e encia
algunas
columnas
milia·
ias
que
se
han
encon ado
en
aquellos
luga es.
ca agineses.
O os, en cambio, como
el
P íncipe
Pío,
undándose
en
la
índole
de
su
a qui ec u a,
lo
elegan
á
la
época
de
Jec. llcllcia del
impe io
omallO.
Los
au o es
egiunales
y
10<:111
s(le
nues os
días, como Munclina,
Llo en e,
Balbas, e c.,
se
li-
mi an
á
ep oduci
10
expues o
po
unos
y
po
o os,
po que
el
es ado
de la cue i ión no
pe mi e
o a
cosa,
si
Qien no al
a
<]
11
iell, si
11
a
po a
a-
zones do
ninguna
'Rpeeip, ni sllIiala el
ex o
de
que
omó
la
ci a,
lle¡; l~
ha~ "
p ecisa
la
echa
exac a
en
que
se
lle ó á
Cal)O
la
<:ulls l'llcción
del
monumen o.
(1)
ARCO
ROMANO
DE
CABANES
Nues a
humilde
opinión
ace ca
de
~s e
discu~
ido
a co, es hien
dis in a
ele
las
que
quedan
in-
dicadas,
sin
que
es o
sea
CJue e
sen a
plaza
de
c i icos, y
sí
solllmen e o icia
ele
me os
desc ip~
o es
de
un
munumen o
que, como i odos, nos
in e esa,
po
se
un
he m.)so
ecue do
a ís ico
de
aquella
época
de
nues a
his o ia.
Respec o
á
la
echa
de
su
cons ucción
(pun o
sumamen e
di ícil de
p ecisa
en
es os
casos)
no
nos
pa ece
an
pos e io
como
la
c ee
el
P ínci-
pe
Pío, y
menos
an
emo a
como
la
suponen
Beu e
y
demás
his o iaelo es,
PU0S
no
es
admi-
sible
que
se
le an am
el
a co
en
una
época
en
que
nues l'o
suelo
se
eía
agi ado
po
eon ínuas
luchas,
y
pa a
conmemo a
una
ic o ia
que
no
e a
de ini i a
ni
mucho
menos. A
nues o
en en-
de ,
la
e e0ción
del
a co
debe
coloca se
en
iem-
(1) Aludimo.s al S .
~ llndina,
que
dice
en su ob a
que
el
año J29 a.
de
J.
C.
se
e i icó la
cOns ucción
del
a co,
CIl e-
cue do,
seglm
é ,
de
la paz
que
dis u ó dpais
después
de
la
,gue a
de
Numaocia.
'REVISTA.
DE
CASTELLÓN
pos
de
los
empe ado es
espalioles;
ya
en.el
de
T ajano,
bajo
cuyo
einado
se
ealiza on
casi
odas
las
ob as
de
ca ác e
público
que
hoy
con-
se amos,
y
con
ellas
muchos
a cos
iun ales,
como
el
ele
Mé iela (que
lle a
su
nomb e)
el
ele
Ba á,
en
Tal'l'agona, e c,j Ó
ya
bajo
el l einado:d :l
Ad iano,
que
isi ó
el
país, y á
quien
al
ez
la
.
diligen e
IldMm, Ó
alguno
de
los "p óce es
oma-
nos
que
en
ella
esidie an,
quiso
endi
pe pé uo
homenaje,
le an ando
aquel
a co
iun al
jun o
á
la
Vía
Má:: :ima,
que
en onces
ocaba
á
la
po-
blación
(1).
Todo
el~
a co
es á
cons uído
con
silla es
do
g ani o,
de las!,
can el'as
del país, yno con blo-
ques
de
má mol,
como
han
dado
en
deci
algunos
au o es;
y
po
lo
que
se
e ie e á
su
es ado
ac-
ual,
no
c eemos
que
el
a 'co queela a
sin
e mi-
na ,
como
supone
Balbas,
pues
ni
ello
e a
e-
cuen e
en
aquel
pueblo
e ni"nen emen e
p ác ico
yse e o,
ni
es
de
p esumi
dicha
ci cuns ancia
dada
la.
clase
de
monnmcn o.
An es
bien,
la
exis-
encia
de
los
aguje os
que
se
: en
sob e
los blo-
ques
con ales
de
la
única.
hile a
de
do elas
que
exis e,
demues a
cla amen e
que
en
ellos yso-
b e
las
impos as
hoy
acías
había
de
apoya se
la
pa e
supe io
del
a co,~el
cual
debió
queda
ema ado
en
oda
su
esbel ez,y
belleza
a qui ec-
ónicas.
,
Lo
que
hay
es
que
el
mOn lmen o debió
su i ,
andando
el
iempo,
alguna
mu ilación,
y
los
si-
lla es
(supe io es,
que
complé aban
su
silue a,
ue on
a ancados
po
la
mano
del
iempo
ó
más
p obablemen e
de
los
homb es.
Recué dese,
á
es e
e ec o,
que
ambién
el
a co
de
Mé ida
hubo
de
se
es au ado,
ylo p opio
el
de
Ta agona,
que
llegó
á
es a
en
cie a
ocasión
lo
mismo
casi
que
aho a
se
encuen a
el
de Cabanes.
Po
eso
c eemos
con enien e
di ulga
odo
lo
posible
la
impo ancia,
que
es os
ecue dos
~e
(1)
Aún
se
dis inguen
las
hucllas
de
es a ía,que las
gen es
del
país
~cñaJan
COIl
el
nomb e
de
sellda
Ó
cami
deis
omans.
Jun o á
ella,
y
en
el
ángulo
en
que
co a á
es e
camino
la
~a
e e a
de
Ba iol,
se
encuen a
si uado
el
a co, no lejos al
ez
de
donde
an iguamen e
es u o
emplazada
la
illa,
po que
en
aquellos
pa ajes
se
han
descubie o
en dis in as
ocasiones
lá-
pidas,
monedas,
obje os
de
ce ámica,
ozos
de
an iguas
edi i-
caciones,
yo os
es os
a queológicos
que
inducen á
sospecha
en
la
exis encia
de
un
núcleo
de
población.
Hoy
se
halla
és a
si uada ála
dis ancia
de
media
legua
del
a co,
yen
aquel
dila-
ado
alle
de
25
kilóme os cnad ados, que
se
llama
Pl i
del
A el:,
solo
descuella
la
oscu a
silue a
del
monumen o
que
ha
dado nomb e ála llanu a.