LA CUMBRE DE PARÍS
po CARLOS WESTENDORP (*)
BALANCE PROVISIONAL: VÍA LIBRE A LA UNIDAD EUROPEA
E
N los días 19 a 21 de oc ub e de 1972, Pa ís ue el escena io de un acon ecimien-
o de g an ascendencia pa a el u u o de Eu opa: la II Con e encia Eu opea de
Al o Ni el, en la que pa icipa on los Je es de Es ado y de Gobie no de los nue.
e países que, desde el 1.° de ene o de es e año in eg an las Comunidades eu opeas.
El obje i o undamen al de es a eunión e a doble: de un lado, consolida los esul-
ados de la p ime a «Cumb e» eu opea, que u o luga en La Haya a ines de 1969 y
de la que hab ían de su gi omas de posición an decisi as como la de la amplia-
ción de las Comunidades; y, po o o lado, a anza , pa iendo de ales esul ados, en
el camino de la o mación de la unidad económica y polí ica de Eu opa, en el que
aquel p ime encuen o de los Seis miemb os signa a ios de los T a ados de Pa ís
y de Roma cons i uyó un hi o de g an ele ancia.
La impo ancia de la eunión de Pa ís adica, no an o en sus esul ados conc e os
e inmedia os, menos espec acula es que los de la p ime a Con e encia —a los que,
a in de cuen as, se limi ó a e enda —, sino más bien en la olun ad común de no
ce a el paso al p oceso, ya pues o en ma cha, de la cons ucción de la unidad eu o-
pea.
Pa ís, po an o, pasa á a la his o ia de es e p oceso, más po no habe ac uado
como eno del mismo, que po lo angible de sus log os. Lo cual debe se ap eciado
en su jus a medida, habida cuen a de las dispa idades de c i e io que sob e los emas
cla e sepa aban —y sepa an— a los di e en es Es ados eu opeos.
En ealidad, a nadie debe á ex aña el hecho de que los acue dos de Pa ís u ie-
sen una meno en idad apa en e que los emanados de La Haya. El amo del cami-
no que a Eu opa le queda po eco e es más angos o y p esen a mayo es obs ácu-
los que el ya eco ido a lo la go de los once años que an desde la c eación de la
Comunidad Eu opea has a la Con e encia de La Haya.
En es a p ime a ase, en e ec o, se a aba de cub i obje i os eminen emen e
(*) Sec e a io de Embajada. Je e de la Comunidad Económica Eu opea en el Minis e io de Asun os
Ex e io es.
165
CARLOS WESTENDORP
come ciales y económicos. Aho a, en cambio, la unión eu opea se aden a po la in in-
cada senda de lo polí ico, úl imo balua e de las peculia idades nacionales. De ahí que los
log os más isibles de la «Cumb e» de Pa ís es u iesen oda ía si uados en el campo de
lo económico (unidad económica y mone a ia), más que en el e eno de lo polí ico e
ins i ucional.
Con odo, podemos a anza ya, sin emo a se achados de op imis as, que el
balance inal de la eunión ue posi i o, an o po habe supues o la con i mación de
la ampliación de las Comunidades como po pone de mani ies o el concu so dé olun-
ades de nue e países eu opeos que, o illando hondas di e encias en sus concepcio-
nes polí icas, han sen ado las bases pa a la u u a cons ucción de Eu opa.
PROLEGÓMENOS: LA CONFERENCIA, EN PELIGRO
A in de pode e alua en su jus a medida los esul ados de la Con e encia de
Pa ís,
cuyo balance p o isional acabamos de adelan a y que luego se examina án en
de alle, con iene lanza una ápida mi ada a las euniones del más a iado ni el y
ca ác e que la p ecedie on y a las dis in as omas de posición, muchas eces adical-
men e encon adas, que en dichas euniones, y al ma gen de ellas, dejaban asluci
los Gobie nos, los pa idos polí icos y las p opias ins i uciones comuni a ias, an e los
emas que hab ían de cons i ui el o den del día de la Con e encia, llegándose incluso
en de e minado momen o a plan ea se la cues ión de si, an e amañas di e gencias,
no se ía con enien e aplaza «síne die» la celeb ación de la misma.
El o den del día quedó ijado,- en p incipio y de o ma me amen e indica i a, en la
sesión del Consejo de Minis os de la CEE, celeb ada en B uselas el día 20 de ma zo,
pa a i siendo pos e io men e pe ilado en di e sas sesiones a ni el minis e ial. Dicho
o den del día incluía los siguien es pun os: 1.°, unión económica y mone a ia; 2.°, e-
ue zo ins i ucional; 3.°, coope ación polí ica, y 4.°, elaciones de la CEE con los e -
ce os países y en especial con los Es ados Unidos. Todos es os pun os, en ealidad,
e an suscep ibles de educi se a una doble p oblemá ica, ins i ucional y polí ica, en
o no a la cual se e idencian las p o undas disc epancias de c i e io exis en es en el
seno comuni a io, an o en cuan o al a amien o que debe ía da se a dicha p oblema,
ica como en lo que se e ie e al ondo de la misma.
Así,
pa » algunos Es ados miemb os, con F ancia a la cabeza —seguida, con mayo
ci cunspección, po I alia—, los emas ins i ucionales y los polí icos debe ían ecibi
un a amien o independien e, en la cla a in ención de lle a el peso sob e los p i-
me os, soslayado— o, al menos, abo dando más supe icialmen e— a los segundos.
Pa a la Comisión, y en cie o modo ambién pa a Holanda, esos dos g andes emas
son indisolubles, y, po consiguien e, debe ían se a ados conjun amen e, aunque di-
ididos, siguiendo un o den lógico, en p oblemas a co ó, medio y la go plazo.
En cuan o a los nue os Es ados miemb os, nada amilia izados con la mecánica
comuni a ia, es a disquisición de p ocedimien o escapaba un poco del ámbi o de sus
p eocupaciones, lo que no hab ía de impedi el que ya desde las p ime as euniones
ue an pe ilando sus pos u as en lo que al ondo de los emas espec a.
De en e odos es os emas bien p on o comenza on a des aca se, como los más
impo an es, los es siguien es:
1.
Re ue zo de las- igen es es uc u as de la in eg ación eu opea, sin mo-
di icación de las eglas de base. Sob esalían en es e pun o las cues iones de
166
LA «CUMBRE- DE PARÍS
la c eación de minis os de Asun os Eu opeos (con ango de supe minis e io
pa a asun os comuni a ios o de simple subsec e a iado de Es ado, según los
di e en es c i e ios que abundaban en es e pun o) y ds un Sec e a iado polí ico,
sob e cuyas mayo es o meno es a ibuciones exis ían se ias disc epancias, al
igual que en lo que se e e ía a la u u a sede del mismo. En ealidad, la cues-
ión del Sec e a iado polí ico es aba ín imamen e unida a la pos u a que se
adop ase ace ca del ema de la coope ación polí ica y de las elaciones en e
és a y el sis ema comuni a io: si lo que se pos ulaba e a una coope ación
poli-
ica con es uc u as p opias y basada en la coope ación en e los Gobie nos, con
simples ínculos con las Comunidades Eu opeas, el Sec e a iado debe ía se un
ó gano de limi ada impo ancia; si, po el con a io, lo que se deseaba e a in e-
g a la coope ación polí ica en el sis ema comuni a io, el Sec e a iado debe ía
se do ado de mayo es pode es.
2.
Comuni a ización de los emas que has a aho a quedaban ue a de las
compe encias de las ins i uciones comuni a ias. T as la ealización de la unión
aduane a y del me cado común ag ícola en 1968, los a ances más impo an es
en ma e ia económica (unión económica y mone a ia, polí ica egional cien í ica
e indus ial) se han enido ealizando sob e cues iones que apenas es aban
eguladas po los T a ados de Roma y de Pa ís, de una o ma p agmá ica, in e -
gube namen al y al ma gen de la egla del a ículo 235 del T a ado de Roma
(unanimidad en el Consejo de Minis os). La al e na i a en es e campo adicaba,
pues,
en la con inuación de es e camino p agmá ico y gube namen al, como
que ía F ancia, o bien en la plena comuni a ización de odas aquellas cues iones,
como deseaban Holanda y la Comisión, lo que lle a ía o zosamen e a una mo-
di icación de los T a ados.
3. Democ a ización de las ins i uciones. Ese ema hace e e encia unda-
men almen e a la Comisión y al Pa lamen o Eu opeos. En cuan o al Pa lamen o,
la Comisión había enca gado a un g upo de in elec uales, p esidido po el p o-
eso Vedel, la edacción de un in o me sob e la elección de sus miemb os po
su agio uni e sal y sob e el aumen o de sus p e oga i as, en lo que espec a
an o a la decisión y con ol como a la elección de los ó ganos comuni a ios.
Respec o a la Comisión, en opinión de algunos —especialmen e sus p opios un.
ciona ios—, se ía necesa io e isa su papel, po es ima lo de aluado en exceso.
Todos es os p oblemas ue on abo dados en as euniones de los días 26 y 27 de
mayo,
man enidas en luxembu go po los minis os de Relaciones Ex e io es de los
Diez (No uega aún no había adop ado su decisión de man ene se ue a de la Comu.
nidad), cuyo obje o p incipal e a la p epa ación de los emas ins i ucionales y polí-
icos que hab ían de se abo dados en la «cumb e». En es a eunión se e idencia on
ya de o ma pa en e las di e encias de c i e io sob e los pun os esenciales del e-
ma io.
En el plano ins i ucional, las pos u as más a anzadas co ie on a ca go de la Co.
misión y de los Países Bajos, que se mos a on pa ida ios de una mayo indepen-
dencia de las ins i uciones comuni a ias y del e ue zo de los pode es del Pa lamen o
Eu opeo; p opugnando, asimismo, una y o os la c eación de minis os eu opeos y de
un Sec e a iado polí ico de amplias p e oga i as. Con iene menciona aquí la pequeña
c isis que hab ía de p oduci se en el seno de la Comisión al aco da se que es e ó gano
—quizá po el man enimien o de pos u as maximalis as— no pa icipase en las dis-
cusiones minis e iales sob e es os emas, c isis que ue inalmen e esuel a a base
de no pocos comp omisos. Pos u as análogas, aunque más cau elosas, e an las adop a-
167
CARLOS WESTENDORP
das po Bélgica y Alemania, p onunciándose es e úl imo país en a o de la esis de
la e isión de los T a ados.
F en e a es as pos u as, F ancia de endía su posición p agmá ica de p og esa po
- el camino de las ealizaciones conc e as (unión económica y mone a ia, polí ica indus-
ial y ecnología común), sob e la base de los T a ados exis en es. I alia, po su pa e,
se p onunciaba po una posición in e media, de mejo as a co o plazo, sin oca los
T a ados. En cuan o a los u u os nue os miemb os, .su si uación de expec a i a no
les impedía i dejando en e e sus p ime as eacciones sob e es os emas. Así, los
países nó dicos se mos aban e icen es en lo e e en e a la e isión inmedia a de
los T a ados. Ingla e a, po su lado, no ocul aba sus deseos de que el Sec e a iado
polí ico no uese un ó gano de inicia i a y de que su e en ual sede adica a en B u-
selas.
En el e eno de la coope ación polí ica, el Benelux y la Comisión se lamen aban
de que la di ec iz adop ada en la Con e encia de La Haya, de «elabo a las bases
pa a la uni icación polí ica», hubiese sido modi icada, a ins ancias de F ancia, en el
sen ido de limi a la a unos «me os p og esos en el e eno polí ico». I alia se p onun-
ciaba po una ó mula de ipo ede a i o, con e apas in e medias, y po la c eación
de un sis ema aicame al. Pos ulaba ambién la c eación de un al o Consejo de je es
de Es ado o de Gobie no, que se euni ía anualmen e y ma ca ía las g andes líneas
polí icas. En cuan o al Sec e a iado polí ico, és e no debe ía se un simple ó gano
adminis a i o, sino un elemen o de enlace en e los
•
Gobie nos y las ins i uciones
comuni a ias, azón po la cual su sede no debe ía cons i ui un e dade o p oblema.
Alemania, que man enía la esis de la comuni a ización de la coope ación polí ica,
eía el Sec e a iado a modo de in aes uc u a lige a, con sede en la capi al de las
Comunidades. Si Alee Douglas Home, po su pa e, eco dó la esis expues a po su
p emie en Zunch, de que el obje i o p imo dial debe ía se la consecución de una
polí ica ex e io común, obje i o al que, no obs an e, hab ía que ace ca se con p u-
dencia. Pa a Ingla e a, lo mismo que pa a Alemania, el Sec e a iado polí ico debe ía
se una pequeña in aes uc u a que asegu ase la con inuidad de los abajos del Con-
sejo de Minis os, lo que obligaba a que su sede ue a B uselas. En lo que al Sec e-
a iado se e ie e, me ece des aca se, po cu iosa, la pos u a de Dinama ca, que se
mos ó opues a a su adsc ipción a las ins i uciones comuni a ias.
En cuan o a F ancia, as hace un elogio un an o o mal de la ó mula con ede al,
insis i ía en su conocida esis de los a ances pa ciales y p agmá icos, sin mani es-
a se ni a a o ni en con a del Sec e a iado polí ico ni, po consiguien e, sob e su
u u a sede, in en ando con es a ac i ud anquiliza a los que p e endían a ibui le
deseos de a ae se la capi alidad de las Comunidades.
Lo encon ado de las dis in as posiciones de los Diez, e idenciadas en es a eu-
nión,
llega on a hace pensa en la posibilidad de que la Con e encia no se cele-
b a ía e incluso en la e en ualidad de una c isis comuni a ia. El p opio p esiden e
Pompidou,
en la isi a a la capi al ancesa del p ime minis o belga, en el mes de
junio,
llegó a mani es a que no deseaba asumi la esponsabilidad de con oca la
Con e encia de oc ub e, si és a había de conduci an sólo a agas decla aciones de
in ención.
En su opinión, e a p eciso despeja el camino pa a hace p og esos en la
unión mone a ia y económica, de iniendo cla amen e la polí ica indus ial y ecnoló-
gica común y abo dando esuel amen e el ema de la coope ación polí ica. Insis ió,
asimismo, en la necesidad de deja a un lado las discusiones ins i ucionales, que
amenazaban con e i a la Con e encia en un o o de discusiones in e minables. Es a
ad e encia de Pompidou e lejaba cla amen e el deseo ancés de o za la c eación
de la unión económica y mone a ia como pied a angula de las u u as elaciones de
168
LA -CUMBRE. DE PARÍS
Eu opa con los Es ados Unidos, al igual que an e io men e la polí ica ag ícola había
cons i uido el pi o e de las elaciones ¡n acomuni a ias.
La óp ica ancesa ue la que, en de ini i a, hab ía de impone se, sob e odo des-
pues de las euniones de los Diez en- B uselas y Roma, el 19 de julio y el 12 de sep-
iemb e, espec i amen e.
En la p ime a de es as euniones se man u o la ince idumb e ace ca de la cele-
b ación de la Con e encia, pe o el acue do a que se llegó en dicha eunión, en el sen-
ido de que el ema p io i a io de la cumb e se ía la unión económica y mone a ia,
ha ía aumen a las p obabilidades en a o de aquella posibilidad.
En la eunión de Roma, a la que, además de los minis os de Relaciones Ex e io-
es de los Diez, asis ie on los espec i os i ula es de inanzas, queda ía de ini i a,
men e consag ada la p io idad del ema económico y mone a io y disipada oda duda
en cuan o a la celeb ación de la Con e encia. Los desacue dos de ondo, no obs an e
pe sis ían,
pe o la olun ad polí ica de man ene la eunión, siquie a uese a cos a de
una mayo modes ia en los esul ados que de la misma pudie an su gi , e a más ue e
incluso que los p opios desacue dos.
BALANCE DEFINITIVO: IRREVERSIBILIDAD EN LA CONTINUIDAD
Polí ica económica y mone a ia.
En e los log os más isibles de la Con e encia de oc ub e igu a en p ime luga
la consag ación de la c eación de la unión económica y mone a ia, obje i o p io i a io
desde las euniones de Roma, al y como que ía F ancia. Log o, po consiguien e, que
ha de con abiliza se en el habe polí ico de es e país.
Según se ecoge en la decla ación
inal,
las pa es en la Con e encia se comp o-
me ie on,
de un lado, a adop a du an e el p esen e año las medidas necesa ias que
pe mi an el paso a la segunda e apa de la unión, el 1 de ene o de 1974, e apa cuya
e minación quedó ijada pa a ines de 1980.
Po o o lado, las pa es aco da on igualmen e la c eación de un Fondo Eu opeo
de Coope ación Mone a ia, an es del 1 de ab il de 1973, cuya ges ión queda ía enco-
mendada al Comi é Gobe nado es de los Bancos Cen ales, dependiendo las decisiones
polí icas del Consejo de Minis os comuni a io. En un p ime momen o, el Fondo se
ocupa á p incipalmen e del sos enimien o a co o plazo de las pa idades den o de má -
genes más educidos que los ni eles mundiales y de la cen alización de los pagos
y liquidación de los saldos en e los Bancos Cen ales. Las ope aciones de compen-
sación se ha án con base a una unidad de cuen a eu opea, que se á un ins umen o
de e e encia con able más que una e dade a moneda común.
El paso a la segunda e apa de es a unión económica y mone a ia p esupond á, es
e iden e, una e igo ización de las ins i uciones comuni a ias, pues o que en onces
hab án de adop a se medidas ela i as al epa o de compe encias en e las ins i ucio-
nes comuni a ias y los Es ados miemb os. Ese se á el momen o e dade amen e c í-
ico de la unión, en el que las di e gencias polí icas nacionales pond án a p ueba su
iabilidad.
Fue a de es a, los esul ados de la Con e encia han sido menos conc e os,
limi-
ándose las pa es a ija obje i os cuyos desa ollos depende án de los ins umen os
que an e io men e se adop en. Me ecen des aca se de en e odos ellos los e e en es
a las siguien es cues iones:
169
CARLOS WESTENOORP
Lucha con a la in lación.
En es e campo, la Con e encia se limi ó.a cons a a la p eocupación común po los
p ocesos alcis as que aquejan a la mayo ía de los países, con iando a los minis os
de Hacienda, en la eunión que end ía luga los días 30 y 31 de oc ub e, la adopción
de un p og ama conjun o de lucha con a la in lación, p og ama que oda ía a da ía
en llega a pe ila se. Ya en Pa ís pudo cons a a se que las medidas a adop a
(poli-
ica de en as, iscal y p esupues a ia) no pod ían se ¡guales pa a odos los países,
cuya si uación económica es bien di e en e, y que las posiciones de los dis in os Go-
bie nos al espec o esul aban en muchos sen idos encon adas. Así, mien as que Ale-
mania eía en las educciones del a acel común una a ma an iin laciona ia impo an e,
F ancia oponía la imp ocedencia de las " ebajas an es de las negociaciones come ciales
de 1973.
Polí ica egional.
Si bien en es a cues ión se puso de mani ies o una con e gencia de olun ades'
en el plano eó ico, las di e encias de c i e io en cuan o a las soluciones conc e as
que en en aban al Reino Unido, I alia e I landa, de un lado, y a Alemania y F ancia,
del o o, impidie on una mayo conc eción de aquéllas. No obs an e, quedó p e is a la
c eación de un Fondo Eu opeo de Desa ollo Regional an es del 31 de diciemb e
de 1973, 'que, con base al in o me que debe á ele a la Comisión, se enca ga á de la
coope ación egional. A pesa de su modes ia, es a medida ue conside ada po el
p ime g upo de países an es ci ado como un log o de la eunión.
Polí ica social.
Tampoco aquí pudo llega se a ninguna esolución inculan e, po lo que la e ec i-
idad de los obje i os depende á, en de ini i a, de las disposiciones in e nas que
adop en los Es ados miemb os. Con odo, me ece des aca se como posi i a la p eocu-
pación exp esada po la cons ucción de una Eu opa más humana que me can il, más
social que ecnoc á ica. Pa a ello debe á es ablece se, an es del 1 de ene o de 1974,
un p og ama de acción común.
Relaciones ex e io es.
En es e e eno pudo llega se a una zona de acue do mu uo, aunque educida. Ello
ue posible a base de soslaya las di e gencias que sob e los g andes emas ex e-
io es —polí ica de bloques, ac i ud en e a los Es ados Unidos— sepa aban las
posi-
ciones de F ancia, de un lado, y de Alemania y G an B e aña, del o o. De es a sue e
se llegó a una o mulación gené ica sob e la con eniencia de adop a una ac i ud
común de ca a a las negociaciones come ciales y mone a ias; a la necesidad de coo -
dina las polí icas ex e io es de las pa es, po medio de las euniones cua ianuales
de los espec i os minis os de Negocios Ex anje os; a la olun ad de p osegui ía
polí ica de ayuda a los países en ías de desa ollo; y a la necesidad de es echa
los lazos asocia i os exis en es con los países medi e áneos, con los que se ha
concluido o debe án conclui se acue dos que se án obje o de un a amien o global
y equilib ado. Es a úl ima decla ación, huelga deci lo, e is e un especial in e és en
el caso de España.
170
LA .CUMBRE. DE PARÍS
Aspec os polí icos e ins i ucionales.
Aquí ue donde las di e gencias de base en e los miemb os es echa on más el
campo de las decisiones comunes. De es a sue e, emas an polémicos como el de la
e isión de los T a ados, la e igo ización ins i ucional {aumen o de los pode es de
la Comisión y del Pa lamen o) la c eación de un Sec e a iado polí ico, e c. en los que
los nó dicos, con Holanda al en e, y la p opia Comisión, de un lado, y F ancia,
del o o, ienen pos u as an de inidas como encon adas, o no ue on abo dados
o lo ue on a a és de me as decla aciones de in ención. No obs an e, y aunque
mo iéndose den o de es e e eno de los p incipios, se dibuja on líneas de acción
común que, con el debido desa ollo ul e io , son suscep ibles de hace supe a las
di icul ades con que ac ualmen e opieza la unidad polí ica de Eu opa.
Me ece des aca , en es e sen ido, la olun ad de c eación, an es del inal de es a
década, de una Unión Eu opea. Aunque es a unión se p esen a como algo po el mo-
men o acío de con enido, es indudable que su o mulación po la Con e encia,
equi-
dis an e —o, al menos, no excesi amen e dis an e— de las pos u as de los que, como
Holanda, son pa ida ios de la sup anacionalidad, y de las de aquéllos que, como F an-
cia,
p opugnaban una Eu opa de la coope ación, p opo ciona un ma co neu al an e las
que ellas doc inales, que pod á se paula inamen e ellenado, en especial po las de-
cisiones qué se adop en en la p óxima Con e encia en la cumb e, una ez edac ado
po las ins i uciones comuni a ias el in o me cuya elabo ación se les ha enca gado,
y que debe á es a ul imado a ines de 1975.
Es digna, igualmen e, de mención la decla ación con enida en el p ime pá a o
del p eámbulo del comunicado
inal,
donde se a i ma «la olun ad de los miemb os
de unda el desa ollo de la Comunidad sob e la democ acia polí ica, la libe ad de
opinión,
la lib e ci culación de pe sonas e ¡deas y la plena pa icipación del pueblo
po in e medio de sus ep esen an es debidamen e elegidos». Decla ación lo su icien-
emen e aga como pa a albe ga una amplia gama de posibilidades polí icas y lo
bas an e conc e a pa a con ina la den o de los moldes de un mínimo denominado
común.
De odo lo an e io se deduce que el balance de la cumb e, como no podía se de
o a o ma, p esen a un «debs» y un «habe ». En el «habe » des aca p incipalmen e
el p og eso en el e eno económico y mone a io, y,-en segundo plano y de una o ma
menos conc e a, el én asis humanis a en la polí ica social, aún pendien e de e ec i a
ealización. También puede con abiliza se en es e apa ado la olun ad de c eación
de una Unión Eu opea, no obs an e se p esen e oda ía en o ma nebulosa; y el p o-
yec o de Fondo Eu opeo de Desa ollo Regional. En el «debe» pod ían inclui se los
allidos in en os de aumen o de los pode es de con ol del Pa lamen o y de elegi
democ á icamen e a sus miemb os; la no ins i ucionalización del diálogo Comunidad.
Es ados Unidos; y el aplazamien o «sine die» de los emas ins i ucionales, ales como
el Sec e a iado polí ico, los minis os eu opeos y el papel de la Comisión.
Pe o,
pues os en la balanza odos es os elemen os posi i os y nega i os, pa ece
e iden e que el pla illo hab á de inclina se del lado de los p ime os. Pa a esumi
171
CARLOS WESTENDORP
es a ap eciación en una sola ase pod íamos muy bien se i nos de las palab as de>
minis o Schumann, que cali icó los esul ados de la eunión de Pa ís de «i e e si-
bilidad en la con inuidad», dando con ello a en ende que la cons ucción eu opea
ha a anzado un paso, si bien és e, po e! e eno en que se aden a, ha enido que
se o zosamen e co o. Mas el simple hecho de que hubie a enido luga la eunión,
cuando un pa de meses an es se dudaba sob e la opo unidad de con oca la, y de
que de ella su giesen posiciones comunes, po modes as que ue an, es un cla o
índice de esa olun ad de con inuidad.
172
CRÓNICAS