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La poesía del arte en Antonio Carvajal: Análisis de "Fervor de las Ruinas (S. Francisco. Baeza)"

Chicharro Chamorro, Antonio

Abstract

Análisis de un texto poético de Antonio Carvajal, «Fervor de las Ruinas (S. Francisco. Baeza)», dado que este poeta ha mantenido una abierta relación de su poesía con las más diversas manifestaciones del arte. Del análisis de las formas de organización del texto, de su comparación con el elemento referencial de las Ruinas de San Francisco de Baeza y otras aproximaciones, se deduce que en este caso arte y poesía se relacionan estrecha e integradoramente hasta el punto de fraguarse en un poema que va más allá de la ékfrasis

Full text

Li e a u ay a e Gena a Pulido Ti ado, ed. i i F - z. - S l,--S UN ns DAD nn JaÉx SEMINARIO 2OO1I2OO2 Li e a u a y A e Gena a Pulido Ti ado EDITORA UN nns DAD on JeÉn SEMINARIO (UNIVERSIDAD DE JAÉN. AULA DE LITERATURA COMPARADA) (4".2001. Jaén) Li e a u a y a e : ac as del IV Semina io del Aula de Li e a u a Compa ada de la Uni- e sidad de Jaén / Gena a Pulido Ti adó, edi o a. -- Uaénl : Uni e sidad de Iaén,20V2 sBN 84-8439-099-3 1. A e y li e a u a 2. Cong esos I. Pulido Ti ado, Gena a, ed. li . II. Uni e sidad de Jaén. ed. III. Tí ulo 82 7 @ Gena a Pulido Ti ado y au o es @ De las ilus aciones: F ancisco Fe nández @ UNIVERSIDAD DE JAÉN (Diciemb e, 2001) Diseño de cubie a: Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Jaén Depósi o Legal: J.397 - 2001 I.S.B.N. : 84-8439-099-3 Di usión: Publicaciones de la Uni e sidad de Jaén Vice ec o ado de Ex ensión Uni e si a ia C/. Pa aje <<Las Lagunillas>, s/n. Edi . I - 23071JAÉN Telé ono: 953 2123 55 - Fax: 953 212235 Diseño G á ico, Maque ación e Imp esión: Teu-eR GnÁnco Doslp AA. C/. Rey Al , 1 - bajo, 23007 JAÉN Telé ono: 953 2672 Lz Fax 953 29 17 24 LA POESÍA DEL ARTE EN ANTONIO CARVAJAL: ¡,NÁI.,TSIS DE <<FERVOR DE LAS RUINAS (saN FRANCISCO. BAEZA)> An onin Chicha o Uni e sidad de G anada Pa a An onio López Rome o, que an eliz me hncía en mi in ancia aezana. Todas las cosas es án do midns en un enue sopon.. se di ía que po las calles is es y silenciosas pasan som- b as an iguas que llo a an cuando la noche media... :";;:, :,,;::;#::::,:l::::::,Í;i:Íi)",",::;:#: cubie as de ama illo y yed a, cabezas es umadas en e la iema húmeda, escudos que se bo an en e e dine- g u as, c uces mohosas que hablan de mue e... FEoER co G nc e Lonc POESÍA Y ARTE EN ANTONIO CARVAJAL: JUSTIFICACIÓN YASPECTOS GENERALES Voy a cen a mi in e ención en el p esen e semina io sob e li e a u a y a e p og amado po el Aula de Li e a u a Compa ada de la Uni e sidad de Iaén, a la que le ag adezco i amen e su in i ación a pa icipa en el mismo, ocupándome del análisis de un ex o poé ico de uno de los poe as ac uales que, <Ciudad pe dida (Baeza)>, Imp esiones y paisajes, G anada, Imp en a y Tipog a ía Paulino Ven u a, 1918, p. 127. Toda ez que u ilizamos una ci a lo quiana pa a enca- beza el p esen e abajo sob e la poesía de An onio Ca ajal, no ol ide el lec o el a - ículo de és e sob e el ju enil lib o lo quiano: <<Ga cía Lo ca, una elec u a; Imp esiones y paisajes>>, Andalucía Lib e, núm. 38, Se illa, julio de 1981, pp. 32-34. 43 po múl iples azones cuyo a amien o adecuado ala ga ía en ex emo mi in- e ención, iene man eniendo una es echa elación con el a e en sus más di- e sas mani es aciones, ales como la pin u a, la escul u a, la a qui ec u a, la música, la o og a ía,, e c., elación que ha ecundado ex ao dina iamen e su poesía has a el pun o de con e i la en una de las conc eciones ac uales más impo an es pa a conoce dicha elación. Me e ie o a An onio Ca ajal. Po es a ez, nos deja emos de explicaciones gene ales y pond emos oda nues a a ención en e cómo a e y poesía se elacionan es echa e in eg a- do amen e has a el pun o de agua se en unos poemas que an más allá de la ék asis en an o que p ocedimien o desc ip i o que a a de log a una ep e- sen ación del obje o a ís ico en poesía, en nues o caso, es o es, unos poemas que no obedecen a un deseo de e e encialidad inmedia a con espec o a una de e minada ealidad a ís ica ex e io , dejando de se me a duplicidad e bal o simples ex os que a an de in e eni sob e el lec o haciéndole c ee que e lo desc i o en los mismos. Podemos a i ma que, en el caso de la poesía de An onio Ca ajal, la elación que man iene con las a es es una elación de in- eg ación más que de di e encia, una elación de indudable complejidad pa a la que esul a insu icien e una explicación sólo pa alelís ica o una explicación sólo con enidis a, sin que ampoco esul en desp eciables, que a en, espec- i amen e. de man ene la iden idad de cada una de las a es en elación o se limi en a a a de la ealidad a ís ica ex e io como un elemen o de con enido del poema. Así pues, se p oduce en una sus ancial pa e de la ob a poé ica de Ca ajal una sue e de hib idación de las a es con ob ios esul ados e bales, lo que explica que en mi an ología de su poesía, Una pe dída es ella (Ca - ajal, 1999), me ie a obligado a c ea una sección i ulada <De las a es>> pa a aloja en ella una selec a ga illa de poemas que hablan -no se ol ide- desde el ma co de su au o e e encialidad de cuad os, escul u as, iglesias, piezas musicales o o og a ías de osas amanecidas sob e blanco pañal cuando no de espacios a qui ec ónicos como el de laAlhamb a, de lo que me he ocupado pa - icula men e en <<De la espacialidad poé ica de la colina oja. Ap oximación a La p esencia lejana, de An onio Ca ajal> (Chichano, 2000). Pues bien, en uno de los apa ados del es udio que puse al en e de la an ología jus i icaba dicha sección c eada pa a o ece al lec o unos cuan os poemas ep esen a i os a es e espec o (pp.62-64) con las siguien es palab as que, po su in e és pa a es e abajo, ep oduzco en su in eg idad: <La sección emá ica dedicada a o ece una selección de sus poemas de abie o asun o a ís ico incluye ex os dedicados a las bellas a es de la mú- 44 sica, ales como "Se ena a y na aja lMoza y Salie i]", QUe p es a su í ulo al lib o al que pe enece Se ena a y na aja, 19731, y "Oda a la música" [de Sol que se alude,1983l, poema que dedica al composi o y o ganis a g a- nadino Juan Al onso Ga cía; de la escul u a, con los poemas "Imagen ija lAn e mi e a o de ba o, hecho po Be na do Olmedo]" lde Se ena ay na- aja, I973l, "Da nis" [de De un cap icho celes e, 1983] y "IJn clamo sob e el iempo" de Raso milena y pe la,19961, dedicado a Ca melo T e- nado; de la pin u a, con "Cas illo in e io (Fan asía alhamb is a)" [de Poemas de G anada, 1990], poema en p osa esc i o a pa i de una exposición pic- ó ica de Julio Jus e, "Hoy es ás an e mí dándome aquello" de Raso mi- lena y pe la, 19961 que dedica al pin o Pé ez Pineda y "Dos ins an es de Yelázquez" lde Raso milenay pe la,1996), espec i amen e, sob e los cua- d os "Vs as de la Villa Medicis" y "Las meninas"; de la a qui ec u a como a e bella colec i a, con los he mosos poemas "Pied a i a (Amanece en Úbeda¡" lde Se ena a y na aja, 19731, que oma como e e en e la capilla enacen is a del Sal ado de Úbeda, 'Año nue o" [de Sies a en el mi ado , 1979), esc i o a aíz de una isi a a la iglesia de San Juan de los Reyes de Toledo, y "Fe o de las uinas (S. F ancisco. Baeza)" [de Sil es a de sex- inas,1992), espléndido poema sob e una de las mejo es ob as enacen is as de Vandel i a, del que el poe a ha dejado esc i o lo siguien e: "En es a compleja y du a oda (...), no quise hui del ono e lexi o y mo al con que Rod igo Ca o sen ó las bases es é icas de la con emplación de las uinas, máxime cuando mi agnos icismo me lle a a conside a que la ob a ma e- ial del homb e se con ie e en imagen de los cambios del espí i u y de su de ini i a aniquilación" (Ca ajal, 1994: 9). He incluido ambién en la misma el poema "Hacia las cumb es iba" [de Tes imonio de in ie no,1990] po supone , en su au onomía a ís ica, el econocimien o de un espacio ge- ne al de belleza de con o nos e íme os, cuya ap ehensión cabe al poe a c is alizándola en su discu so a ís ico. Así pues, en es e poema de ln p e- sencia lejana, el suje o poé ico asciende a la colina de la Alhamb a eno- ando su con ac o con dicho insóli o espacio a ís ico. Los e sos endeca- sílabos y hep asílabos dan idea, a deci del poe a, de andadu a más queb ada, de ia cha i egula ascenden e pa a encon a se una ez más con ese es- pacio de la memo ia donde ap ende que la belleza e íme a "es de oda e dad uen e y espejo". Pe o, e ec uada es a p esen ación global de es a pa e de la an ología, quie o e ec ua algunas conside aciones gene ales sob e el sen ido de la misma, sin en a en conside aciones pa icula es ace ca de los poemas. La p ime a conside ación o ad e encia al lec o consis e en señala le que es os poemas, al igual que o os de las dis in as secciones de la an ología, no apun an a se bella y emocionada ilus ación e bal de de e minada ob a a ís ica o monumen o, e c. Es os y o os poemas 45 no cons i uyen me os a e ac os e bales o namen ales, es o es, no son un modo de duplicidad e bal de una ex e io ealidad a ís ica de e minada. Más bien son esul ado c eado de una adical comp ensión es é ica del mundo de las a es y del es ablecimien o de un diólogo con él al iempo que in ención de una nue a ealidad: la poé ica. Así pues, es os poemas, aunque admi an pa a su mejo comp ensión in e na el pun o de pa ida que supone el conocimien o del inmedia o e e en e a ís ico, acaban sus i uyendo síg- nico-simbólicamen e al dicho espacio e e encial pa a cons i ui se en una sue e, po deci lo así, de ep esen ación au ónoma del mismo. En es e sen- ido, An onio Ca ajal se si úa en e a de e minadas ob as a ís icas o ge- ne al bella a e pa a nomb a las poé icamen e, lo que supone, como bien ex- plica Ra ael Núñez (1992, passim), c ea las e indi idualiza las. Po eso, los poemas, aunque puedan u iliza se ins umen almen e en lineal unción e- e encial, no se ago an con es e uso, pues cons i uyen un espacio e bal sim- bólico, una de las a iadas o mas de lo eal. Así pues, siguiendo las e le- xiones eó icas de Núñez, podemos deci que los enunciados poé icos de los ex os seleccionados "in ocan cosas y si uaciones, pe o no ep esen an es ados de cosas exis en es en el mundo; ienen sen ido pe o no e e encia" (Núñez, 1992:49). En consecuencia, la espléndida se ie de poemas obje o de nues a a ención es esul ado no de " e " -"cap a la in o mación que acude a nues a á ea de pe cepción según las ci cuns ancias", según Núñez (1992:56)-, sino de "mi a ", lo que implica la selección de los da os del en o no en azón de la cu iosidad, y de "obss a ", lo que supone ex ae in o mación man eniendo la mi ada a en a (Núñez, ibidem). Dicha in o - mación así ob enida no implica co espondencia en e su ep esen ación se- mán ica y la ealidad e ec i a, po lo que el poe a cuando in oca las cosas del mundo lo hace no pa a decla a su exis encia, sino, siguiendo a Ra ael Núñez (ibidem), "pa a abso be el ánimo odo del pe cep o , que debe e se a aído po el mundo in en ado y sen i se implicado en su desa ollo", lo que puede log a se al sen i una elación ue e en e el poema y la ealidad conocida. Po es a azón, podemos habla de la poesía como un discu so ic- icio. Po es a azón, podemos pensa que los poemas de es a sección más que mos a una ealidad ex e io , e elan su p opia ealidad e bal, po lo que las cosas in ocadas adquie en p esencia en el p opio signi ican e, lo que cons i uye el modo como la poesía mues a el mundo (Núñez, 1992: 62) . Como engo señalando, el a e es á p esen e en la ob a de Ca ajal desde su p ime lib o, Casi una an asía, esc i o en 1963 y publicado en 1915, al que el poe a le imp ime un desa ollo musical -el í ulo ecue da a las sona as Opus 27 de Bee ho en, Sona a quasi una an asia-, con su P eludio, Tema, Adagio, Sche zo y Alleg o, p&Sando po Tig es en el ja dín, de 1968, ecien- 46 l-- emen e eedi ados de mane a conjun a (Ca ajal, 2001) en el que sob esalen las dos p ime as pa es, <<Re ablo con imágenes de a cángeles> y <<Na u aleza o ecida>>, Se ena a y na aja, de 1973, con p o agonismo de las di e en es a es en su p ime a mi ad, e c., has a sus úl imos lib os y plaque l¿s, en e los que sob esalen Raso milena y pe la, de 1995, que es un con inuado ac o de in ocación a la pin u a al euni el poe a nume osos ex os poé icos que en su o igen se albe ga on al calo de las imágenes de ca álogos de exposiciones o se pusie on jun o a unas se ig a ías o jun o a o as piezas g á icas, alcanzando aho a una unidad supe io bajo ese he moso í ulo de ecos albe ianos; Alma egión lucien e, de 1997, que incluye poemas como <<Dos cúpulas: G anada>>, <Ins ucciones pa a es a como una osa>>, <<Pa io ce ado>> y <Hospi al en si- lencio>, en e o os, de cla o in e és pa a nues o p opósi o; Columba ío de es ío,de 1999, que ecupe a poemas suel os como <Cas illo in e io >, <<Imagen de la luz>, <<A F ancisco Fe nández>> y <<E oca el cuad o de Mu illo en que se ep esen a la isi a del niño a SanAn onio de Padua>, en e o os; y De Flandes las campañas, publicado en el año 2000, en el que sob esalen poemas de ins- pi ación pic ó ica y muy especialmen e musical, ales como los ag upados en la segunda sección i ulada <<Momen os musicales>>. Pe o e ec uada es a ap o- ximación global a an impo an e aspec o de la poesía ca ajaliana, es ho a de cen a mi exposición en el análisis del poema an es mencionado. LAS RUINAS DE SAN FRANCISCO Y EL POEMA <FERVOR DE LAS RUINAS (S. FRANCISCO. BAEZA)> No oy a insis i más po la ía de la acla ación p e ia - a a é de de- mos a lo en el análisis conc e o que sigue- en la impo ancia y alo au ónomo que adquie e la poesía del a e de An onio Ca ajal y, en pa icula , el poema obje o de nues o in e és, <<Fe o de las Ruinas (S. F ancisco. Baeza)>2. No obs an e, el lec o debe conoce algunas in o maciones mínimas ela i as al es- pacio a qui ec ónico eligioso, hoy en cuidada e in e enida uina3, Que le 2 Segu amen e el lec o hab á eco dado al lee el í ulo del poema el lib o de poemas Fe o de Buenos Ai es que Bo ges publicó en 1923. La e dad es que, a pesa de al coincidencia, an o el poema como el emp ano poema io bo gesiano no ienen mucho que e en su pa en esco. El ono e lexi o y mo al que adop a el poe a An onio Ca - ajal en e a las Ruinas de San F ancisco pa a plan ea la adical soledad del homb e en e a la di inidad no iene que e con el a amien o de los enigmas del iempo y de la iden idad y la e ocación nos álgica de luga es bonae enses. 3 Hace unos años se p ocedió a la es au ación y ob as de man enimien o de es e con- jun o a qui ec ónico con un p oyec o in e encionis a muy con o e ido que ha dado 47 si e de e e en e al poe a, al como se deduce abie amen e del mismo sub í- ulo del poema. Pues bien, 1o que le llama la a ención especialmen e a Ca - ajal no es la zona con en ual de dicho monumen o, sino la Capilla Mayo , capilla une a ia, cuya inmensa cúpula ue en e ec o la que se ino al suelo po di e sas causas, na u ales (mo imien o sísmico) e his ó icas (mal uso de las opas ancesas), a comienzos del siglo xIX, cons i uyendo es a pa e monu- men al la que p esen a un inequí oco aspec o uinoso den o del conjun o a - qui ec ónico, de la que nos han llegado algunos g abados de la época donde se obse an es os impo an es del al a mayo hoy inexis en es. Pues bien, el con en o de San F ancisco cons i uye en su conjun o un ex- celen e ejemplo del enacimien o andaluz al iempo que una de las más im- po an es ob as de And és de Vandel i a. José Luis Chichano ha dejado es- c i o de la Capilla Mayo obje o de nues o in e és lo siguien e en su cuidada guía Baeza. No as pa a una isi a: <<Me ece la pena des aca en la cabece a -a i ma- la Capilla de D. Diego Valencia de Bena ides. La enca gó en 1538 a And és de Vandel i a y és e concibió pa a el ámbi o une a io un espacio cua- d angula cubie o a g an al u a po una inmensa cúpula aída que debió des- ploma se a p incipios del siglo xx. Ya ue es au ada po An onio Bayo en 1664. De aquella capilla queda un e ablo pé eo la e al con columnas co in- ias es ilizadas, escul u as y las capillas in e io es del al a mayo . La icono- g a ía es alusi a al undado -escudo sos enido po enan es- y ala mue e y esu ección: igu as du mien es, ep esen ación de la esu ección de C is o, ma i ios de san os, e c.>> (José Luis Chicha o, 1998: cap.4, h. l3). En cuan o al poema, sólo cabe deci que o ma pa e de un muy cuidado lib o del poe a , Sil es a de sex inas, apa ecido en 1992 en una colección es- como esul ado la ecupe ación de oda la iglesia con en ual, excep o la Capilla Mayo , es o es, un c uce o y una co a na e con co o, pa a cumpli las unciones de audi o io. Es a pa e posee menos in e és que la ci ada capilla al habe sido cons uida pos e io - men e a la misma en un es ilo menos o namen al que ecue da el he e iano. En cuan o a la capilla une a ia, la es au ación se ha hecho con idea de eco da la es uc u a bá- sica de lo que en onces hubo, e o zando lo que queda, así como pa a da idea de la al- i ud de la cúpula. Pa a ello, se han le an ado es columnas en ho migón is o en la con luencia de lo que debió se el Al a Mayo con el e ablo de la epís ola, comple- ando así la es uc u a sob e la que a ancan unos a cos pa alelos c uzados en hie o que pe mi en obse a la g an al u a de la Capilla Mayo , si bien ales a cos son signo de una ausencia, pues la cúpula no se ha econs uido lógicamen e. Téngase en cuen a al espec o lo que An onio Ca ajal esc ibe en el ema e de es e sos de la sex ina bb- je o de nues o análisis al e e i se a la nue a o ma que los homb es in en an da al echo, un echo a la pos e inexis en e. 48 sul ado de la in eligencia, del sen imien o y de la e dad del poe a, al iempo que i i icación de un modelo de la adición poé ica. De es a mane a, c eo, se seman iza es a au oimpues a o ganizaciín ex ual. El análisis de o os aspec os de la o ganización del ex o no hace sino su- b aya asgos de esa e icacia c eado a. Sob esale el con inuado empleo de sí- niles en la p ime a y sex a es o as, algunos opos especialmen e llama i os en la segunda (su ceníza albe gada po Ia pied a / du a al menos como pied a quie e), además de pe soni icaciones, pa alelismos, e c. en odo el poema. Fn odo caso, el poe a pone especial cuidado en la adje i ación. Así, sólo en la p i- me a es o a nos encon amos seis adje i os ) culyo, o undo, b e e, lige a, ingida, sublime, de con unden e e icacia signi ica i a al uni se, espec i a- men e, a los sus an i os echo, cobijo, o ma, pied a, cu a y al en a en e- lación en e sí (cobijo o undo/b e e o ma y cobijo o undo/líge a pied a, ingida cu a/pied a sublime, e c.), sin ol ida el p ime e so de la cua a es- o a donde es p ecisos adje i os se acumulan al sus an i o pied a, In do ada, allada y ácil pied a, cali icando y e aluando signi ica i amen e dicho sus- an i o que al se usado en las an e io es y pos e io es es o as -no se ol ide que es una palab a- ima- alcanza una densidad semán ica cla e pa a odo el poema, pues la pied a no sólo es la ma e ia de que es á hecha la capilla une- a ia sino que es la condición ma e ial de la di inidad, así como de la belleza, lo que explica que el poe a le a ibuya cualidades animadas y la adje i e de sz- blime o se e ie a a la misma como híja del e e, es o es, sopo e y u o de una o ma. Pe o, además, si enemos en cuen a es e cálculo c eado de nues o poe a, no debe se g a ui o ampoco el empleo del plu al y del singula en el caso del sus an i o cielo, p esen e en el p ime y úl imo e so del poema. Re- co demos los e sos Cu o, como los cielos, ue a eI echo y y aún sus en o se quie e aI cielo en pied a. Pues bien, podemos pensa en es e sen ido que un poe a de cul u a ca óIica, a pesa de su agnos icismo, no desconoce la o a- ción del Pad e Nues o, en la que se usa es e sus an i o en plu al: Pad e Nues o que es ás en los cielos..., es deci , el poe a pod ía emplea es e sus an i o en su signi icación eligiosa6 y pa a deno a una ealidad ísica como la a mós- o Ci lo a i ma en su Dicciona io de símbolos que la di isión del cielo en cielos iene luga desde la An igüedad, debido a una ca ac e ís ica de la lógica p imi i a que necesi a asigna un espacio sepa ado acadacue po celes e o g upo de e minado de cue pos, p e- sin iendo las leyes de la g a i ación, del campo g a i a o io y de la eo ía de los con- jun os, que expone la esencial elación de lo cuali a i o (discon inuo) y lo cuan i a i o (con inuo) (Ci lo , 199 l:128). 55 e a o apa en e es e a azul que odea la ie a. En el caso del úl imo e so, al emplea es a palab a en singula , es á es ingiendo la signi icación al ez al elemen o ísico. Pod ía segui se desmon ando alguna de las piezas e bales del poema, pe o no se l a a de ago a el análisis sino de e ec ua algunas mues as signi ica i as de lo que es una cuidada ac u a pa a log a una e icacia poé ica, in e esándonos aho a sob e odo allega algunas explicaciones de los elemen os simbólicos del poema que, como las uinas, el cielo y la cúpula, i an ine i a- blemen e de una cadena de signi icaciones que iene su o igen en los albo es de nues a cul u a. Pues bien, las uinas signi ican ida mue a, la mu ilación de algo que o- da ía exis e, aunque desp o is o de u ilidad y unción en o den a la exis encia p esen e, lo que supone una des uida ealidad sa u ada de pasado (Ci lo , I99l: 394). Po o a pa e, el cielo es con inen e y con enido, pues desde los o ígenes de nues a cul u a ha sido conside ado como el espacio de la di inidad. No se ol ide que ya en Mesopo amia se iden i icaba a Dios con los cue pos celes es, que pa a los g iegos el cielo ue pe soni icado en el dios U ano y que las es impo an es eligiones mono eís as del Medi e áneo, la judía, la c is- iana y la musulmana, hicie on del cielo la esidencia de Dios. El diálogo de los homb es con la di inidad celes e y su p oyección y mi ada al cielo se ha ma e ializado de muchas mane as a lo la go de la his o ia, alcanzando g an sig- ni icación las cons ucciones ele adas que, en o ma de zigu a , o e, almina o emplo con cúpula, e c., han a ado de uni simbólicamen e lo bajo con lo al o, la ie a con el cielo, a los homb es con sus dioses. Po eso, una o e o cúpula en uinas deno a sob e odo un acío, la up u a de la unión ma e ial de la ie a y del cielo, la sepa ación ísica de lo que une al mundo isible con el in isible. Teniendo en cuen a lo dicho, el poema <<Fe o de las Ruinas (S. F an- cisco. Baeza)>> puede alcanza una básica in e p e ación que con i me de hecho la au onomía signi ica i a con espec o al e e en e, pues si bien la con em- plación de las Ruinas de San F ancisco es á en el a anque del poema, és e a más allá de cons i ui se en ilus ación e bal de ese conc e o espacio a qui- ec ónico pa 1 con el ampa o, po ía de su negación, de esa ed simbólica de Ia ga ida his ó ica, signi ica la adical inanidad celes e y, en consecuencia, la soledad de los homb es y su sed de ascendencia y du ación. En es e sen- ido, el poe a e a los homb es mu ilados de la di inidad, uinas ellos mismos en es e sen ido, que gua dan oda ía un celo a dien e o e o en la ce eza de su es ado ca encial - ecué dense los e sos ein a y uno y ein a y dos-, lo 56 que explica -no se ol ide el ema e del poema- que in en en da nue a o ma al echo. A pa i de aquí, pod ía a i ma se que el mismo poema como al a - e ac o es é ico iene a cumpli una unción epa ado a y a sacia en su me- dida la sed de ascendencia y el a án de du a del poe a y en su caso del lec o , al iempo que cumple una unción de conocimien o que, como ob a de a e, ambién le es p opia. El poema se le an a así del suelo de la ealidad in- media a pa a c ea a su modo un signo es é ico de g an densidad signi ica i a y p oyección e lexi a, además, sob e el a e y sus unciones, sob e la a qui- ec u a como a e bella colec i a, e c. El poema iene a unciona como una sue e de cúpula e bal de ein a y nue e e sos de al u a de humana ac u a pa a lección y gozo de sus lec o es. Pe o ambién unciona de alguna mane a pa a signi ica no la nos algia de lo que ha sido y se mues a en uinas, sino pa a signi ica sob e odo la nos algia del cielo negado. Es o explica que el ono elegiaco p esen e en alguna es o a del poema se deba a que se can e no una capilla une a ia en uinas, sino lo que los homb es han pe dido, la ce eza de Dios una ez caída al suelo la cúpula y o o el sac o cobijo de aquel echo. 57 Fo og a ía de F ancisco Fe nández. Fo og a ía de F ancisco Fe nández. Fo og a ía de F ancisco Fe nández. Fo og a ías de F ancisco Fe nández. REIT,RENCIAS BIBLIocnAp c s Cnn uaqAn onio, Tíg es enel ja dín, Mad id-Ba¡celona, CienciaNue a, 1968, col. El Cnn anq An onio, Se ena a y na aja, Ba celona, Sa u no, 1973, col, El Ba do. CAn A,¡ L, An onio, Casi una an asía, G anada, Uni e sidad de G anada, 1975, col. SilenC CaR e,lA , An onio, Sies a en el mi ado,! San Sebas ián-Bilbao, Ediciones Vascas, 1979, Ancia. CeR nnL, An onio, Sol que se alude, en Ex a agan e je a quía (1968-1981),Ep logo de nacio ha , Mad id, Hipe ión, 1983, pp.23l-260. 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