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EL MAGISTRADO DON FERNANDO JOSÉ DE VELASCO:
GESTIONES Y CUIDADO DE SU BIBLIOTECA DURANTE SU
ESTANCIA EN LA CHANCILLERÍA DE GRANADA (1766-1770)*
The magis a e don Fe nando José de Velasco:
managemen and ca e o his lib a y while he wo ked
a he Chancille ía o G anada (1766-1770)
ISABEL MARÍA SÁNCHEZ ANDÚJAR**
Recibido: 30-05-2017
Ap obado: 08-11-2018
RESUMEN
En el siglo XVIII se p odujo un auge en la c eación de las biblio ecas p i adas, en e las que
des aca on las o madas po los miemb os de la al a adminis ación. Es e ue el caso del magis-
ado don Fe nando José de Velasco, que eunió una colección de más de 10.000 olúmenes. Tal
can idad de lib os gene ó g andes di icul ades a don Fe nando José cuando, si iendo en la co e,
ue nomb ado en 1766 p esiden e de la Real Chancille ía de G anada. En es e abajo es udio cua o
ca as sob e las ges iones que ealizó el magis ado pa a que su biblio eca pe manecie a segu a en
Mad id du an e el iempo en que se ía en G anada.
Palab as cla e: Fe nando José de Velasco, biblio ecas p i adas, biblio ilia, siglo XVIII.
ABSTRACT
Du ing he eigh een cen u y ook place a g ow h o he p i a e lib a ies, among s anded ou
he lib a ies o med by he adminis a ion’s membe s. This was de case o he magis a e Fe nando
José de Velasco, who collec ed mo e han 10.000 olumes. Such numbe o books p oduced huge
di icul ies o Fe nando José when, wo king a he cou , he was designa ed in 1766 p esiden o
he “Real Chancille ía” o G anada. This wo k is ocused on he analysis o ou le e s abou he
managemen s ha he magis a e had o do in o de o p o ec his lib a y while he was in G anada.
Keywo ds: Fe nando José de Velasco, p i a e lib a ies, bibliophily; 18 h cen u y.
En es e abajo analizo cua o ca as sob e las ges iones ealizadas po el
magis ado don Fe nando José de Velasco pa a sal agua da su biblio eca mien-
as eje cía la p esidencia de la Chancille ía de G anada1. La p ime a epís ola
1. Don Fe nando José de Velasco si ió en el ibunal g anadino de sep iemb e de 1766 a julio
de 1770, A chi o de la Real Chancille ía de G anada [en adelan e ARChG ], Lib o Sec e o del
p esiden e Velasco, . 296 .
* El p esen e abajo ha sido elabo ado en el ma co del P oyec o de in es igación I+D Los usos
sociales de las de ensas ju ídicas: publicación y ci culación de los po cones en el An iguo Régimen
(HAR2017-82817-P) (MINECO/AEI/FEDER/UE).
** Con a ada FPU15/03398 en el Depa amen o de His o ia Mode na y Amé ica de la Uni e sidad
de G anada. isabelsa@ug .es
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es del 26 de agos o de 1766 y es á esc i a po don Fe nando José a F ancisco
Pé ez Baye 2. La segunda, da ada el 3 de ab il de 1767, es á di igida al conde
de A anda3. La e ce a, del 10 de ab il de 1767, es de Juan de San ande a don
Fe nando José4. La cua a y úl ima ca a, echada el 28 de ab il de 1767, es á
des inada a Velasco po pa e del conde de A anda5. Es as misi as se hallan en
la co espondencia del magis ado Velasco conse ada en la Biblio eca Nacional
de España. Con odo, an es de inicia el es udio de dichas ca as me de end é
en la igu a de don Fe nando José de Velasco y en su biblio eca pa icula .
DON FERNANDO JOSÉ DE VELASCO Y SU BIBLIOTECA PRIVADA
Don Fe nando José de Velasco (1707-1788)6 es un ejemplo de magis ado
ilus ado, pues compaginó una exi osa ca e a adminis a i a con una ac i a
pa icipación en el ambien e cul u al del Se ecien os7. Po lo que se e ie e al
ámbi o p o esional, una ez inalizados sus es udios en iloso ía y ju isp u-
dencia, don Fe nando José ue nomb ado en 1739 alcalde del c imen de la
Audiencia de Za agoza. Pos e io men e, eje ció como oido en la Chancille ía
de Valladolid y como iscal de la Sala de Alcaldes de Casa y Co e. De 1766
a 1770 ue p esiden e de la Chancille ía de G anada y, as su es ancia en es a
ciudad, si ió en el Consejo de Cas illa has a 1785. Culminó su ca e a en la
Cáma a de Cas illa, empleo que a endió has a su mue e en 1788. Sin emba go,
2. Biblio eca Nacional de España [en adelan e BNE], ms. 2226, . 124 .-125 .
3. BNE, ms. 13175, . 198 .-199 .
4. BNE, ms. 13175, . 200 .-201
5. BNE, ms. 13175, . 196 .
6. Sob e la igu a de don Fe nando José de Velasco consúl ense Ma cial Solana, "D. Fe nando
José de Velasco Ceballos y Fe nández de Isla", Bole ín de la biblio eca Menéndez y Pelayo 8 (1925):
204-249; Luis Fe e Ezque a, Ca álogo de Colegiales del Colegio Mayo de San iago el Cebedeo,
del A zobispo de Salamanca (Salamanca: Uni e sidad de Salamanca, 1955), 120-121; Ped o Gan
Giménez, "Los p esiden es de la Chancille ía de G anada en el siglo XVIII", Re is a de la Facul ad
de Geog a ía e His o ia 4 (1989): 241-258; Ana Ma ía Gómez Román, El omen o de las a es
en G anada: mecenazgo, coleccionismo y enca go (siglos XVIII y XIX) (G anada: Uni e sidad de
G anada, 1997), 238-243; An onio Mes e Sanchis y Pablo Pé ez Ga cía, Epis ola io XVI. Mayans
y los al os cuad os de la Magis a u a y Adminis ación Bo bónica, 3 Fe nando José de Velasco
Ceballos (1753- 1781) (Valencia: Ayun amien o de Oli a, 1998); Manuel Amado González Fue es,
"Velasco y Ce allos, Fe nando José de", en Dicciona io Biog á ico Español (Real Academia de la
His o ia), ol. 59 (Mad id: Real Academia de la His o ia, 2013), 537-539; Luis Ba olomé Ma cos,
"Fe nando José Velasco Ceballos (1707-1788)", ASCAGEN: Re is a de la Asociación Cán ab a de
Genealogía 11 (2014): 11-69.
7. C . Janine Faya d, Los Miemb os del Consejo de Cas illa (1621-1746) (Mad id: Siglo Vein iuno,
1982) y Pe e Molas Ribal a, Los magis ados de la Ilus ación (Mad id: Bole ín O icial del Es ado,
2000).
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el magis ado es mucho más conocido po su ace a in elec ual que po su labo
en la adminis ación. Ya en la época, Juan Velázquez de Eche e ía des acaba,
en su ob a Paseos po G anada y sus con o nos, que el nue o p esiden e de
la Chancille ía de G anada, Fe nando José de Velasco, no solo eje cía el ca go
con “in eg idad y jus icia”, sino que además sob esalía po su “dis inguida
li e a u a y e udición”8.
No cabe duda de la implicación de Velasco en el con ex o ilus ado. El
magis ado pe eneció desde muy jo en a la Real Academia Española y a la Real
Academia de la His o ia. Colabo ó y man u o co espondencia con e udi os an
econocidos como el pad e En ique Fló ez, Eugenio Llaguno y Ami ola, G ego io
Mayans y Sisca 9, F ay Ra ael Rod íguez Mohedano o F ancisco Pé ez Baye .
También ue un g an en usias a de la numismá ica. También ue un g an en u-
sias a de la numismá ica, has a el pun o de consolida una impo an e y admi ada
colección de monedas. No obs an e, la p edilección de Velasco ue on los lib os.
Du an e el siglo XVIII, posee una biblio eca p i ada, aunque ue a de
pequeñas dimensiones, se con i ió en algo habi ual en e las éli es10. Las biblio-
ecas e an comunes en e los nobles, si bien en el siglo de las Luces apa ecie on
o as colecciones de g an calidad11. En e es as sob esalie on las o madas po
8. Juan Velázquez de Eche e ía, Paseos po G anada y sus con o nos o desc ipción de sus an-
igüedades y monumen os, ol. 2 (G anada: Uni e sidad de G anada, 2000), 133.
9. La co espondencia man enida con G ego io Mayans y Sisca ha sido analizada po Mes e
Sanchis y Pé ez Ga cía, Epis ola io XVI. Mayans y los al os cuad os de la Magis a u a y Admi-
nis ación Bo bónica.
10. Véanse Agus ín Escolano Beni o y Robe F. A no e, eds., Lee y esc ibi en España: doscien-
os años de al abe ización (Mad id: Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 1992); Gena o Lama ca
Langa, La cul u a del lib o en la época de la ilus ación: Valencia, 1740 1808 (Valencia: Edicions
Al ons el Magnànim, 1994); Roge Cha ie , El o den de los lib os: lec o es, au o es, biblio ecas
en Eu opa en e los siglos XIV y XVIII (Ba celona: Gedisa, 2000); Inmaculada A ias de Saa ed a
Alías, "Lib os, lec o es y biblio ecas p i adas en la España del siglo XVIII", Ch onica No a 35
(2009): 15-61.
11. Los es udios sob e biblio ecas p i adas se han inc emen ado en las úl imas décadas g acias al
in e és que la His o ia Cul u al ha susci ado en la in es igación de la his o ia de los lib os y de la
lec u a. Algunas de las úl imas con ibuciones ela i as al siglo XVIII son las de Luis Miguel Enciso
Recio, Ba oco e ilus ación en las biblio ecas p i adas españolas del siglo XVIII (Mad id: Real
Academia de la His o ia, 2002); Ana Ma ínez Pe ei a, “His o ia de la o mación y e olución de las
biblio ecas”, en His o ia de la edición y de la lec u a en España 1472-1914, eds. Víc o In an es,
F ançois López y Jean-F ançois Bo el (Mad id: Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 2003),
114-122; A ias de Saa ed a, “Lib os, lec o es y biblio ecas p i adas en la España del siglo XVIII”;
Ra ael M. Gi ón Pascual, “Biblio eca p i ada y ascenso social en el seno de la éli e. La biblio eca
de don Manuel de Piéd ola Na áez y doña Te esa de Oli a es Raya, ecinos de Guadix (1707)”, en
Las éli es de la Época Mode na: La mona quía española. Cul u a, ol. 4, eds. En ique So ia Mesa
y Juan Jesús B a o Ca o (Có doba: Uni e sidad de Có doba, 2009), 165-184; Juan An onio Mo eno
A ana, Oliga quía y lec u a en el siglo XVIII: la biblio eca de Manuel del Cal a io Ponce de León
y Zu i a, egido de Je ez de la F on e a (1794) (Mad id: Bubok, 2014); y, del mismo au o , “Las
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los miemb os de la al a adminis ación, po los p o esionales de las a es y las
ciencias así como las eunidas po algunos come cian es. Es as colecciones se
ca ac e iza on po el p edominio de olúmenes dedicados a las humanidades,
al de echo y a la his o ia. El idioma dominan e e a el cas ellano, seguido del
ancés e i aliano, disminuyendo en es e pe iodo la p esencia de ob as en la ín.
Aún así, lo más signi ica i o ue la especialización de las colecciones en unción
de la p o esión de sus p opie a ios12.
En es e con ex o de apogeo de las biblio ecas p i adas, don Fe nando
José desa olló su biblio ilia. El magis ado con o mó una de las colecciones
más impo an es de la época, cuya ele ancia y calidad ue econocida po sus
con empo áneos13. Así, po ejemplo, el enca gado de la Biblio eca Real, Juan
de San ande , en una ca a echada el 28 de junio de 1766, pidió pe miso a
don Fe nando José pa a examina su colección, pues que ía inco po a la en un
es udio dedicado a las biblio ecas más cu iosas de Mad id14. Asimismo, don Ped o
Rod íguez Campomanes, iscal del Consejo de Cas illa, incluyó la biblio eca de
Velasco en un in o me sob e las biblio ecas públicas y pa icula es exis en es en
España solici ado en 1787 po la Academia de Insc ipciones y Bellas A es de
Pa ís. En él, Campomanes cali icaba la colección del magis ado como “nume-
osa y selec a” 15.
Tales elogios enían mo i ados po la calidad de la biblio eca de Velasco.
En su colección abundaban los manusc i os del siglo XVI16 y las ob as ela i as
a las humanidades y a la cul u a g ecola ina, seguidas de las de na u aleza ju í-
dica. También poseía lib os de ca ác e cien í ico, espi i ual y de ocio, así como
cua o lib os p ohibidos, en e ellos dos de Vol ai e. La mayo pa e de es os
lib os es aban esc i os en cas ellano y en la ín, aunque ambién enía algunas
ob as en ancés e i aliano17. Todos ellos o maban una colección de más de
lec u as de un a is óc a a “de negocios” de ines del siglo XVIII: la biblio eca del je ezano An onio
Cabezas de A anda y Guzmán, I ma qués de Mon ana”, T ocade o 28 (2016): 25-50.
12. A ias de Saa ed a Alías, "Lib os, lec o es y biblio ecas p i adas en la España del siglo XVIII",
27-61.
13. La biblio eca de Velasco ha sido abajada po Valen ín Mo eno Gallego, "Bu oc acia y cul-
u a lib a ia en el XVIII: el cama is a Velasco y su g an biblio eca", en T abajos de la Asociación
Española de Bibliog a ía II (Mad id: Nue o Siglo, 1998), 351-382.
14. BNE, ms. 2225, . 31 .-31 .
15. Jus o Ga cía Mo ales, "Un in o me de Campomanes sob e las biblio ecas españolas", Re is a
de A chi os, Biblio ecas y Museos, 75 (1968-1972): 95-126, 121.
16. Cabe des aca que en 1757 G ego io Mayans y Sisca se in e esó po los incunables de don
Fe nando José pa a ealiza un es udio sob e los o ígenes de la imp en a española, que le había
enca gado el holandés Ge a d Mee man, An onio Mes e Sanchis, Los ilus ados, el o igen de la
imp en a y el ca álogo de incunables españoles (Valencia: Biblio eca Valenciana, 2007), 22-23.
17 Mo eno Gallego, "Bu oc acia y cul u a lib a ia en el XVIII: el cama is a Velasco y su g an
biblio eca", 351-382.
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10.000 olúmenes, según la asación que se hizo de la biblio eca en 1791, ya
mue o don Fe nando José18.
Como se puede in ui , no u o que se sencillo euni una colección de es a
en e gadu a. Po un lado, Velasco comenzó muy jo en a o ma su biblio eca
pa a consegui al can idad de ejempla es. Los p ime os es imonios que he
podido cons a a sob e sus inicios como biblió ilo apa ecen en su co espondencia
con Ma ín Sa mien o en 173519, en la que Velasco se mues a in e esado po
di e en es ob as, así como en una ca a de Diego Mecolae a echada el 20 de
no iemb e de 173620. En es a úl ima se ad ie e que Velasco ya poseía algunos
lib os, pues de su lec u a se desp ende que le había en iado un ca álogo de los
mismos a Diego Mecolae a. Po o o lado, hay que ene p esen e que había lib os
muy di íciles de adqui i , bien po su an igüedad o po que se hubie an ago ado
las exis encias. Los es ue zos de Velasco en es e sen ido se obse an cla amen e
en su co espondencia con Mayans21. Los dos biblió ilos se acili a on copias
de aquellos lib os que no poseían y con ac a on con lib e os de oda Eu opa.
Asimismo in en a on accede a las colecciones de monas e ios, de con en os y
de o os biblió ilos allecidos, pues o que, como le decía Mayans a Velasco, “los
buenos lib os ya no se han de busca en las lib e ías enales, sino en los incones
de las casas, cubie os de pol o y siendo pas o de las polillas”22.
Tal dedicación y es ue zos deno an que don Fe nando José sen ía un g an
ca iño po sus lib os, lo que explica que le cos a a an o sepa a se de ellos
cuando ue asladado a G anada, como se ap ecia en la documen ación que
paso a analiza .
ANÁLISIS DE LOS DOCUMENTOS: EL DESTINO DE LA BIBLIOTECA DE
VELASCO DURANTE SU ESTANCIA EN LA CHANCILLERÍA DE GRANADA
Como ya he mencionado al inicio de es e abajo, las cua o ca as es u-
diadas e san sob e los a a a es de la colección de lib os de don Fe nando José
du an e su se icio en el ibunal g anadino. Comienzo, pues, en es e apa ado,
con el análisis po meno izado de cada una de ellas.
La p ime a ca a23, echada el 26 de agos o de 1766, es de un mes an es de
que Velasco abandona a Mad id. En ella se ap ecian cla amen e las decisiones
18. BNE, ms. 13601 y ms. 13602.
19. BNE, ms. 2226, . 13 .-14 .
20. BNE, ms. 2226, . 20 .-21 .
21. Mes e Sanchis y Pé ez Ga cía, Epis ola io XVI. Mayans y los al os cuad os de la Magis a u a
y Adminis ación Bo bónica.
22. BNE, ms. 1941, . 4 .-4 .
23. BNE, ms. 2226, . 124 .-125 .
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que don Fe nando José u o que oma en elación a su biblio eca an es de
emp ende su iaje a G anada. Conc e amen e, Velasco con esaba a su amigo
F ancisco Pé ez Baye 24 que había con emplado es posibilidades. La p ime a
in ención de Velasco ue lle a se consigo los lib os a G anada. No obs an e,
conscien e del ele ado cos e que supond ía el aslado así como de las pé didas
y daños que podían ocasiona se du an e el iaje, desechó es a opción. La
segunda al e na i a ue deshace se de los lib os, pe o, como él mismo econocía
en es a ca a, es a solución e a “ epugnan e a su olun ad”25 y, además, end ía
que habe los mal endido debido a la al a de iempo26. La úl ima elección e a
deja los en la co e. Velasco le decía a F ancisco Pé ez Baye que, aunque es a
pa ecía la solución más ácil, no se ía sencillo encon a un luga que pudie a
y quisie a albe ga su colección, que con enía en esos momen os unos 7.000
olúmenes27. Con odo, don Fe nando José se inclinó inalmen e po deja los en
Mad id, dado que e a la opción que p esen aba menos incon enien es y la que
asegu aba, aunque lejos de su p opie a io, la conse ación de odos los lib os.
Como había p edicho Velasco, no ue sencillo encon a un luga donde
conse a su biblio eca. Don Fe nando José ela a a Baye que in en ó depo-
si a la, sin éxi o, en casa de su pa ón, el seño duque de F ías, y en dis in os
con en os como El Rosa io o el de San o Tomás. Todos se excusa on, po que
no disponían del espacio su icien e pa a albe ga la. Como consecuencia, Velasco
u o que deja los en el Semina io de Nobles de Mad id, un cen o educa i o
jesui a, dedicado, undamen almen e, a la ins ucción académica de los nobles28.
Sin emba go, el magis ado se mues a insa is echo con es a solución, pues
e eló a F ancisco Pé ez Baye que no le complacía deposi a allí su biblio eca,
pe o que no había enido o a al e na i a. No he podido a e igua po qué a
Velasco le desag adaba la idea de ene que deja su colección en el Semina io
de Nobles, si bien al inal de es a misma ca a el magis ado uel e a mos a
su poco ap ecio a dicha ins i ución. Explicaba a Baye que uno de sus hijos
24. F ancisco Pé ez Baye (1711-1794) ue ca ed á ico de heb eo en la Uni e sidad de Salamanca,
p ecep o de los hijos de Ca los III y biblio eca io mayo de la Real Biblio eca de 1783 a 1794.
Aunque es especialmen e conocido po se uno de los impulso es de la e o ma de los Colegios
Mayo es de 1771. C . An onio Mes e Sanchis, Epis ola io VI. Mayans y Pé ez Baye (Valencia:
Ayun amien o de Oli a, 1977), VII-LXXIX.
25. BNE, ms. 2226, . 124 .
26. Hay que ene p esen e que, desde su nomb amien o como p esiden e del ibunal g anadino el
6 de julio de 1766, el magis ado dispuso an solo de dos meses pa a o ganiza sus asun os, pues a
inales de sep iemb e ya se encon aba en G anada, A chi o His ó ico Nacional [en adelan e AHN],
CON, lib. 738, . 127 .-128 . y ARChG , Lib o Sec e o del p esiden e Velasco, . 296 .
27. BNE, ms. 13175, . 198 .-199 .
28. El Semina io de Nobles de Mad id en el siglo XVIII ha sido es udiado po F ancisco Andúja
Cas illo, “El Semina io de Nobles de Mad id en el siglo XVIII. Un es udio social”, Cuade nos de
His o ia Mode na. Anejos 3 (2004): 201-225.
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había es ado es udiando en el Semina io du an e el úl imo año, pe o que no
había sido po su olun ad, sino po la insis encia del p esiden e del Consejo
de Cas illa29. En cualquie caso, Velasco con ió su biblio eca al Semina io de
Nobles, que pe enecía a los jesui as y que es aba di igido en esos momen os
po el pad e ec o Bo ja.
No obs an e, y como e a de espe a de un biblió ilo como Velasco, no en egó
odos sus lib os al Semina io po dos mo i os p incipales. En p ime luga , es
muy p obable que don Fe nando José anspo a a una pa e de su colección a
G anada, pues en es a misma ca a ap emia a Baye a que le en íe dos lib os con
la mayo b e edad pa a pode lle á selos a su nue o des ino. Es más, sabemos
que Velasco con inuó aumen ando su biblio eca du an e su es ancia en el ibunal
g anadino, pues o que, po ejemplo, siguió p egun ándole a Mayans sob e lib os
en los que es aba in e esado, in e cambió olúmenes con el e udi o e hizo copias
de algunos ejempla es que Mayans le en ió a G anada30. En segundo luga ,
Velasco decidió no deposi a algunos lib os de su colección en el Semina io de
Nobles po su emá ica. Po es a azón, pidió a F ancisco Pé ez Baye que le
gua da a unos lib os y papeles an i-jesuí icos31.
Po úl imo, el magis ado dispuso algunas medidas adicionales pa a
p ese a su colección. Así, ad i ió a Baye que en caso de que cogie a p es ado
alguno de sus ejempla es, ellena a un ecibo o papel con los da os de la ob a,
que gua da ía el pad e ec o Bo ja. Igualmen e, pa a e i a que se cues iona a
la p opiedad sob e sus lib os, in o mó a F ancisco Pé ez Baye de que había
colocado un exlib is con sus a mas, que ep oduzco en la ig. 1 en la página
siguien e, en cada uno de los olúmenes que poseía32.
Resuel o el p oblema de la biblio eca y omadas las p ecauciones opo -
unas pa a ga an iza su segu idad, Velasco inició su iaje a G anada el 16 de
sep iemb e de 1766. Con odo, pa a disgus o del magis ado, el 2 de ab il de
1767 se dec e aba la expulsión de los jesui as y, po consiguien e, odos sus
bienes pasaban a se adminis ados po el Es ado. La eacción de don Fe nando
José ue inmedia a po el emo a que pudie a ocu i le algo a su biblio eca. Así
29. Según es a ca a de Velasco, el conde de A anda e a quien cos eaba los alimen os de su hijo,
BNE, ms. 2226, . 125 .
30. BNE, ms. 1943 y Biblio eca A chi o Hispano Mayansiano [en adelan e BAHM], 34.
31. En es e pun o con iene acla a que el hecho de que Velasco poseye a es os lib os no signi ica que
compa ie a su isión. Todo lo con a io, sabemos que el magis ado ue p o-jesui a. A es e espec o
consúl ese a Ma ía del Ca men I les Vicen e, "Tomismo y jesui ismo en los ibunales españoles en
íspe as de la expulsión de la Compañía", Re is a de His o ia Mode na 15 (1996): 73-99.
32. En la ca a di igida al conde de A anda el 3 de ab il de 1767, que analizo a con inuación, el
magis ado hace e e encia a las azones po las que c eó su exlib is. Conc e amen e señala que su
c eación es u o mo i ada po que no disponía de iempo su icien e pa a elabo a un ca álogo de su
biblio eca, BNE, ms. 13175, . 198 .-198 .
444 ISABEL MARÍA SÁNCHEZ ANDÚJAR
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lo demues a la segunda ca a examinada en es e abajo, echada el 3 de ab il
de 1767, jus o un día después de hace se público el dec e o33. Con es e esc i o,
Velasco se puso di ec amen e en con ac o con uno de los minis os que había
ejecu ado la expulsión: el conde de A anda. La azón po la que Velasco ac uó con
an a apidez quizás pueda explica se po el hecho de que el magis ado es aba
p e enido de la expulsión de los jesui as. Según la co espondencia conse ada
en e el conde de A anda y don Fe nando José, el 20 de ma zo de 1767 A anda
había en iado al p esiden e de la Chancille ía las disposiciones ela i as a la
expulsión, que no podían hace se públicas has a el día 2 de ab il34.
Fig. 1. Exlib is de don Fe nando José de Velasco
Fuen e: Fe nando José de Velasco, Índices documen ales del A chi o del Reino de A agón, BNE,
ms. 1264.
En la ca a e e ida del 3 de ab il, Velasco pedía al p esiden e del Consejo
que p o egie a su biblio eca. Pa a ello, en p ime luga , don Fe nando José explicó
al conde de A anda las azones po las que había deposi ado su biblio eca en
33. BNE, ms. 13175, . 198 .-199 .
34. BNE, ms. 9897.
ESTANCIA EN LA CHANCILLERÍA DE GRANADA (1766-1770) 445
Ch onica No a, 44, 2018, 437-451
el Semina io de Nobles de Mad id. Cabe menciona que en es e pun o ol ió
a incidi en que no u o o a elección que deja la en la ins i ución jesui a. En
segundo luga , el magis ado con esó al p esiden e del Consejo que la biblio eca
e a una de sus posesiones más p eciadas. Con es a decla ación, Velasco jus i-
icaba al conde de A anda la necesidad de su in e ención, mani es ando que
su colección e a una de las más sob esalien es de la co e an o po el es ue zo
que le había supues o euni la -conc e amen e 36 años35- como po su g an alo
económico. En e ce y úl imo luga , Velasco le dio al p esiden e del Consejo las
he amien as necesa ias pa a que sus lib os no ue an con iscados jun o con los
bienes de los jesui as. Con es e in, le en ió la documen ación que ac edi aba
que e a el p opie a io de la biblio eca, a sabe , el ecibo o iginal del depósi o
de los lib os en el Semina io, i mado po el pad e Bo ja el 16 de sep iemb e
de 1766. Asimismo, indicó al p esiden e del Consejo que su colección es aba
con o mada po 7.026 olúmenes y que odos ellos enían un exlib is con el
escudo de sus a mas.
Con es a in o mación acili ada al conde de A anda, Velasco p e endía
que es e ga an iza a el bienes a de su biblio eca mien as él buscaba o o luga
donde deposi a la. Así, in en ó que su pa ien e el duque de F ías se enca ga a
de ella; y, si no e a posible, espe aba que lo hicie a el biblio eca io eal Juan
de San ande , quien es aba amilia izado con sus lib os, pues el magis ado le
había enca gado la elabo ación del ca álogo de los mismos an es de ma cha se
a G anada36.
Se puede obse a , po lo an o, que don Fe nando José deseaba encon a
una solución con la mayo apidez posible. Del mismo modo pe cibió la si ua-
ción Juan de San ande 37. En la e ce a ca a es udiada, da ada el 10 de ab il de
176738, el biblio eca io eal lamen aba que Velasco hubie a ac uado de o ma an
p ecipi ada. Juan de San ande ad e ía a Velasco que enía que habe conside ado
35. Es o quie e deci que comenzó su colección en 1731 cuando aún e a es udian e, po lo que
es a echa no dis a demasiado de la de los es imonios sob e sus inicios en la biblio ilia a los que
he hecho e e encia en el p ime apa ado, que los si uaban en 1735.
36. Se desconoce el pa ade o de es e ca álogo, si bien cabe la posibilidad de que se a e del conse -
ado en el A chi o His ó ico P o incial de Can ab ia, Colección del Cen o de Es udios Mon añeses,
lib o 40 y 41. Es e no iene echa, pe o Ma eo Escagedo Salmón, que lo es udió en 1932, lo da ó en
1766. Además, con iene no as del p opio Velasco, lo que indica que se ealizó an es de su mue e,
Ma eo Escagedo Salmón, La biblio eca del cama is a de Cas illa don Fe nando José de Velasco y
Ceballos (San ande : Lib e ía Mode na, 1932).
37. Juan de San ande (1712-1783) ue canónigo doc o al de la iglesia de Sego ia desde 1749 has a
1751, que ue nomb ado biblio eca io mayo de la Biblio eca Real, ca go que ocupó has a su mue e
en 1783. Véanse Jus o Ga cía Mo ales, “Los empleados de la Biblio eca Real”, Re is a de A chi os,
Biblio ecas y Museos 73-1 (1966): 27-89 y F ancisco Aguila Piñal, Bibliog a ía de au o es españoles
en el siglo XVIII. Tomo VII (Mad id: Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas, 1993): 532.
38. BNE, ms. 13175, . 200 .-201 .