scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Exégesis targúmica de Salmo 68

Díez Merino, Luis

Abstract

En este artículo se ofrece la traducción del Targum del Salmo 68, se analizan sus principales temas y las diferentes interpretaciones de que ha sido objeto.

Full text

MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SALMO 68 Targumic Exegesis of the Psalm 68 LUIS DÍEZ MERINO Universidad de Barcelona BIBLID [0544-408X (2004) 53; 97-122] Resumen: En este artículo se ofrece la traducción del Targum del Salmo 68, se analizan sus principales temas y las diferentes interpretaciones de que ha sido objeto. Abstract:. This paper contains the translation of the Targum of the Psalm 68, the analysis of its principal topics and the different interpretations of which it has been object. Palabras clave: Targum. Salmo 68. Exégesis. Key words: Targum. Psalm 68. Exegesis. 1. El TH de este Salmo 1.1. Calidad de la transmisión del TH El Sal 68 es un Salmo muy particular, al que se han atribuido diversos calificativos: “el más hermoso, pero el más difícil de entender” (W. Michaelis), “el titán de los Salmos” (Hitzig), “el monumento de la aporía y arte exegético” (J. Reuss); estos títulos se le han propiciado por las numerosas complicaciones e inseguridades textuales y exegéticas que muestra tal Salmo. De este Salmo dice G. Castellino: “texto críticamente mal conservado, aparente incoherencia en la secuencia de los pensamientos, estilo vago y alusivo, aunque muestra la grandiosidad de la concepción, éstas son las características que distinguen este Salmo y le hacen el más difícil de todo el Salterio”1. El hecho de que el TH de este Salmo, en su aparato crítico, muestre muchas variantes y reconstrucciones, indica que la crítica textual se enfrenta a repetidos interrogantes a la hora de restablecer un TM más seguro, puesto que en varios lugares el actual TM aparece corrompido. 1. G. Castellino, Libro dei Salmi, La Sacra Bibbia, Garofalo, Turín 1955, p. 481. LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 98 E. Vogt2 proponía una nueva disposición de los vv. 10-11; la crítica textual considera su orden actual perturbado, y se pretende reintegrar su orden primitivo. Es un Salmo davídico, y la ocasión de su composición podría ser la traslación del arca a Sión (2Sam 6,1), o quizá la victoria contra los ammonitas (2Sam 10) cuando regresa el arca a Sión (H. Lesêtre). Algunos han propuesto que es una composición de la época de la opresión seléucida, y habría sido redactada con motivo de la repatriación de los judíos de Egipto en tiempos de Ptolomeo Filadelfo (285-274 a.C.); otros rebajan la época de composición a los tiempos macabaicos; se aludiría a la liberación de los judíos llevados en cautividad a Galaad en tiempo de Judas Macabeo (año 164 a.C.); otros suponen que el Salmo es davídico pero que fue aumentando progresivamente por exigencias del culto litúrgico, con nuevas añadiduras poéticas (J. Calès, A.F. Kirkpatrick). Sobre su fecha de composición se han dado toda clase de dataciones: muy antiguo (W.F. Albright, P. Auvray, M. Buttenweiser), davídico o salomónico (Eistleitner, B. D. Eerdmans), en tiempo de Ezequías (Boettcher), postexílico (ca. 320 a.C., E. Podechard), o macabaico (P. Haupt, B. Duhm). 1.2. Género literario En el TH el Sal 68 mezcla diversas formas y géneros literarios, que en su mayor parte son himnos. Aparecen varios cantos cananeos e israelitas antiguos fusionados en un cántico postexílico de Jerusalén unido a asociaciones cúlticas. Cuando R. Arconada3 distribuye los Salmos según su género literario (oración, himno, cántico, meditación, exhortación, increpación, alocución, dialogismo, oráculo, composición) reserva para el Sal 68 (y para otras 37 composiciones) el último género, una mezcla o composición de varias hablas de los otros géneros anteriores. En un ambiente de imágenes cananeas primitivas, cuya sede es el culto, aparece el Dios de Israel que propicia un nuevo contenido a todos los datos mitológicos cananeos. En el fondo de toda la composición emerge el ciclo mitológico más antiguo que celebra la victoria de la divinidad cananea de la 2. E. Vogt, “Regen in Fülle” (Psalm 68,10-11)” Biblica 46 (1965) 359-361. 3. R. Arconada, Los Salmos, en: La Sagrada Escritura, IV, Madrid (BAC) 1969, p. 14. EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 99 muerte por el dios de la fecundidad Ba`al. Aparece el Dios de Israel que viene desde el lugar de su primera teofanía, desde el Sinaí. Pero el Tg transmuta ese género literario en otro diferente pues unifica ese género compuesto en uno único que es una celebración cúltica de la donación de la Ley en el Monte Sinaí, donde aparece la Presencia de Yahweh, que ante todas las naciones, y en presencia de Moisés y Aharón, otorga la Torah a su pueblo Israel; allí aparece el fuego ardiente del altar del santuario y de la zarza ardiente del Monte Sinaí, y todas las naciones y reinos que llegan a convertirse a Yahweh. 1.3. Estructura del TH Este Salmo se desarrolla como una celebración litúrgica solemne de las victorias de Yahweh, no parece procesional, y para algunos sería de entronización de Yahweh (S. Mowinckel). La estructura es controvertida: 1) para Miller y U. Cassuto se divide en 20 fragmentos agrupados en dos partes (1ª vv. 1-19, 2ª vv. 20-36); 2) para Lesêtre consta de tres partes: 1ª histórica (vv. 2-17), 2ª descriptiva (vv. 18-26), 3ª parenética (vv. 27-36); 3) para R. Arconada se divide en cuatro partes: a) invitación a la alabanza de Yahweh (vv. 2-7: cántico 1º); b) primera celebración de sus victorias (vv. 8-19: himno 1º, cántico 2º, himno 2º); c) segunda celebración de las mismas (vv. 20.28: cántico 3º, oráculo, himno 3º); d) Yahweh victorioso en el futuro (vv. 29-36: oración y cántico 4º). En los vv. 6-12 se alude a los episodios de la salida del pueblo hebreo de Egipto, durante su peregrinación en el desierto (Ex 13,3ss). En los vv. 8ss se enumeran una serie de beneficios divinos que le fueron hechos a Israel durante la travesía del desierto, en una descripción que recuerda Juec 5,4ss; (cf. también Ex 19,16-19). 2. Traducción del TgSal 68 2.1. Traducción del texto targúmico4 1. Para alabanza. De David5. Un himno y un cántico6. 4. Hemos tenido en cuenta el Ms. Vat. Ebr. Urb. 1, el Ms. Villa-Amil nº 5 y la edición de la Biblia Rabínica (P. de Lagarde). 5. Alfonso de Zamora (AdZ): “por mano de David”. 6. TM: “Al director de coro. Salmo de David. Cántico”; el título que encabeza cada Salmo suele ser totalmente diferente en el Tg y en el TH, ¿cuál es la razón? A veces es una acomodación targúmica de los datos del TH, pero en otras ocasiones supone que el Tg ha LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 100 2. Se levanta 'Elohim y sus enemigos se dispersan, y huyen de su presencia los que le odian7. 3. Como el humo se disipa, ellos8 serán dispersados; como la cera se derretirá9 en presencia del fuego, así perecerán los malvados en presencia de 'Elohim; 4. pero los justos se alegrarán y exultarán en la presencia de Yahweh10, y se alegrarán con gozo. 5. Dad alabanza en la presencia de Yahweh11, celebrad el Nombre de su Gloria12; magnificad a Aquel que está sentado13 en el trono de su Gloria14 en `Arabot15; Yahweh16 es su nombre; y estad alegres en su presencia. 6. Padre de huérfanos, y juez17 de viudas, es 'Elohim en la morada de su santa presencia (Shekinah)18. tenido Vorlage diferente de la del actual TM. 7. “Los que le odian” son los enemigos de Israel, su pueblo (Num 10,35). 8. En el TH se lee en activo “los disipas”, algunos leen con el Tg y otras versiones: “son dispersados” o “disipados”. 9. TH: “se derrite”. 10. TH: “'Elohim”. 11. TM: “'Elohim”; la “presencia de Yahweh” se podría referir al arca (Num 10,35) o a la intervención divina que se implora. 12. TM: “ensalzad su Nombre”; Tg: “el Nombre de su Gloria”; M. Dahood traduce TM: “¡Cantad, ¡oh dioses!; entonad cánticos, ¡oh cielos suyos (habría que leer shemaw en vez de shemó”. 13. TH: “terraplenad la ruta”; en este canto guerrero se recuerda la hazaña de la epopeya de Israel. 14. TH: “que cabalga en las nubes”, otros traducen: “por los páramos”, apoyándose en textos ugaríticos paralelos; en estos paralelos al dios de la tempestad (Ba`al) se le aplica el atributo de rkb (“el que cabalga”; en cambio E. Ullendorf (E. Ullendorf, BJRL, 1963) interpreta: “«el que reúne [no cabalga] las nubes» proveyendo de lluvia”, que tendría su paralelo en el dios griego Zeus distinguido con el atributo de nephelegeretes. 15. TH: “que cabalga en las nubes” (cf. Is 19,1; Sal 18,10-11) es semejante al título mitológico de Ba`al en Ugarit: “que tiene las nubes por carro”. AdZ traduce “in celis”; en otros ejemplares: “en su nono cielo”; `Arabot es “un nombre poético para cielos, es un nombre de los siete cielos”, Jastrow, Dictionary, p. 1113; otros recurren al ugarítico rkb 'rpt (“el que cabalga sobre las nubes”), cf. C.H. Gordon, Ugaritic Manual, Texts 51 III, 11; 51; V 122; 67; II,7. 16. Lit.: “be-Yah”, es decir “en Yah[weh] exultan”; A. Guillaume, partiendo del árabe propone bayyeh (“recuerda su Nombre”); el nombre del tetragramma Yah[weh] está abreviado (cf. Ex 15,2). 17. Quizá mejor en el sentido de “tutor”, o “amparo”. 18. TH: “en su morada santa”, Tg lit.: “en la morada de la casa de la Presencia de su EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 101 7. 'Elohim, que une a los solitarios para que se congreguen en uno19, para que de ellos se edifique la casa, el que sacó a la casa de Israel, que estaban atados en Egipto20; por razón de las acciones correctas de sus padres Él los redimió21 en procesión pública22. Pero el Faraón y sus ejércitos, que se negaron a dejarles marchar, habitaron en zonas áridas23. 8. ¡Oh 'Elohim!, cuando saliste en una columna de nube [de noche]24 y en una columna de fuego25 delante de tu pueblo, cuando tú viajaste en el desierto de Yeshimon para siempre26, cuando tú diste la Torah a tu pueblo27. 9. La tierra tembló, pues las nubes del cielo28 dejaron caer el rocío29 del beneplácito delante de la presencia de Yahweh30, también el humo de este31 Sinaí, su humo subía como el humo de un horno delante de Yahweh, por cuanto se reveló sobre él32 Yahweh, Dios de Israel33. 1034. Cuando la casa de Israel35 escuchó la voz de su poder, allí expiró su alma; e inmediatamente Él hizo descender36 sobre ellos el rocío de resurrecsantidad”, o: “en la casa de la majestad de su santidad”. 19. O: “uniendo al solitario con compañeros”. 20. TM: “que hace salir con gloria a los prisioneros”; lit.: “hace salir, por medio de las Kosârôt”, es un hapax en la BH, se traduciría “las expertas”, que serían las cuidadoras divinas (LXX: “que hace salir valientemente a aquellos que están en los cepos”]. 21. “Él los redimió” no está en el texto. 22. O: “los redimió públicamente”. 23. TH: “mientras los rebeldes habitaron en región árida”. 24. AdZ: “en una columna de fuego de noche”. 25. AdZ: “en una columna de nube por el día”. 26. TM: “por el desierto discurrías (Sélah: “pausa”)”; en el Tg de Sal todas las veces que aparece “Selah” es traducido “para siempre” (así en Vg, San Jerónimo dice que equivale a una exclamación, algo así como “amén”, o “paz”)”. Selah aparece 71 veces en 39 Salmos, y 3 veces en el cántico de Habacuq. 27. AdZ pone en comienzo del v. 9: “Cuando diste la Ley a tu pueblo”. 28. TM: “destilaron los cielos”. 29. TM: “rocío”: alude a la lluvia de codornices y al maná (Ex 16). 30. TM: “delante de 'Elohim”. 31. Otros proponen: “aquí”, literalmente; algunos corrigen: “tembló” (se conmovió); otros prefieren que se borre: “zeh” (e incluso: Sinaí); el TH se puede traducir: “'Elohim del Sinaí”, que es un título sudarábigo de la divinidad (R. Lack). 32. AdZ: “la majestad de”. 33. Aunque en el TH se podrían entender los temblores de mar y tierra cuando el paso del Mar Rojo (Ex 14) y la promulgación de la Ley en el Sinaí (Ex 19), esto se especifica en el Tg. 34. Aquí pone AdZ: “Targum aher”, “Alia interpretatio chaldaica”. 35. AdZ: “Israel”. LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 102 ción37. ¡Oh Dios!, tú atrajiste la lluvia favorable a tu heredad38, y tú sostuviste a la asamblea que estaba extenuada39. 11. Tú infundiste tu vigor40 para retornarlo; tú señalaste41 una tropa42 de ángeles para hacer el bien a los pobres de 'Elohim. 12. Yahweh43 dio las palabras de la Torah a su pueblo; realmente, Moisés y Aharon estaban proclamando la palabra de Yahweh al gran ejército44. 13. Los reinos con sus ejércitos fueron al exilio desde sus palacios, y los sabios fueron al exilio de su ciencia; pero la asamblea de Israel divide el botín de los cielos. 14. El Dios de Israel dijo: “Si vosotros, reyes malvados, dormís entre los apriscos45, asamblea de Israel, que se parece a una paloma46 que huye en las nubes de gloria, divide el botín de los egipcios, plata que está refinada, y sus tesoros47 están llenos de oro puro”. Otro Targum: “Si vosotros, reyes malvados, dormís en los teatros48, que se parecen a montones de basura; he aquí que los hijos de la asamblea de Israel, que se parecen a las alas de una paloma, que están cubiertas con las palabras de la Torah, que se comparan a la plata, y sus maestros49, que se comparan a las alas de una paloma joven en oro puro50. 36. AdZ: “e hiciste descender”. 37. O: “vivificación”; AdZ: “las lluvias de la vida”. 38. AdZ: “tú elevaste los rocíos voluntarios sobre tu heredad”. 39. D.W. Goodwin, “A rare Spelling, or a rare Root, in Ps LXVIII,10?”, Vet.Test. 14 (1964) 490s: corrige mucho el TH y propone diversas hipótesis; en el Tg hay diversas opciones: AdZ: “y la congregación que habían trabajado tú la preparaste”. 40. TH: “Tu resurrección”; AdZ: “tú colocaste en ella animales”. 41. AdZ: “Tú, ¡oh Dios! preparaste muchedumbres del ejército de los ángeles para hacer bien a los pobres”. 42. TM: “una banda de”. 43. AdZ: “El Verbo de Yahweh”. 44. TM: “muchas multitudes”, AdZ: “a las muchas muchedumbres de Israel”. 45. TM: “y mientras descansáis entre los apriscos”: Kittel y otros críticos proponen que se borre este inciso, cf. Juec 5,16. 46. Según los comentarios rabínicos la “paloma” representa a Israel; quizá es una imagen cananea; el oro y la plata que adornan a la paloma quizá se refieren al botín. 47. AdZ: “sus miembros”. 48. AdZ: “en las casas de los teatros”. 49. AdZ: “sus discípulos”. 50. AdZ: “que se prueba como oro puro”. EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 103 15. Cuando ella extendió sus manos en oración sobre el mar, Shaddai humilló reinos por ella, y oscureció el Gehinnom51 como nieve; él les libró de la sombra de muerte. Otro Targum: Por esto cuando los sacerdotes extienden sus manos y bendicen al pueblo de Israel, Shaddai está de acuerdo con ellos y los reyes se les someten; y por razón de sus méritos, sus pecados se vuelven blancos como nieve, y el Gehinnom se enfría para los malvados que han recibido castigo en sus hijos52 y se han arrepentido de sus malas acciones53. 16. El Monte Moriah54, el lugar donde los patriarcas adoraron en la presencia de Yahweh, fue escogido para el edificio del santuario; y el Monte Sinaí para la donación de la Torah; el Monte Matnan55, Monte Tabor y Carmelo fueron descalificados, y un montecillo fue hecho para ellos como el Monte Matnán. Otro Targum: El Monte Moriah fue escogido primeramente para la adoración de los patriarcas en la presencia de Yahweh, y fue escogido una segunda vez para edificar allí el santuario; y el Monte Sinaí fue escogido para arrancar de allí y escogido por tercera vez56 para la Torah; el Monte Butnín fue rechazado y apartado; el Monte Tabor - un milagro fue realizado allí en favor de Barak y Débora; el Monte Carmelo - milagros fueron realizados allí en favor de Elías el profeta. Y ellos estuvieron compitiendo, el uno contra el otro, y en controversia el uno contra el otro. Uno decía: “En mí la Presencia morará”, y el otro decía: “En mí la Presencia morará”. Y el Señor del Mundo, quien pule a los orgullosos y rebeldes con los humildes, les golpeó y ellos fueron descalificados. Un montecillo fue hecho para ellos como el Monte Butnín57. 51. TH: “monte Salmón”, al que subió Abimelek desde Siquén, y puede ser el Hebal o el Garizim o algunas de sus estribaciones (Cf. R. Tournay, “Le Psaume LXVIII et le Livre des Juges”, RevBibl 66 (1959) 358-368, esp. p. 366); AdZ: “entonces la sacó de la sombra de muerte y de la nieve de la Gehenna”. 52. AdZ: “y la Gehenna se enfría para los impíos que están entre ellos, cuando aceptan la corrección y se convierten de sus malas obras”. 53. TM: “nevaba sobre el Salmón” (o: “nevaba sobre el Monte Negro”); Salmón hace antítesis con “nieve”. 54. TM: “Montaña de 'Elohim”, el Tg la transforma en Monte Moriah, el Monte del Santuario. 55. TM: “Montaña de Basán”, es una montaña de cimas, porque tiene una serie de picos. 56. Quizá se refiera a las tres veces que el TM habla en vv. 16-17 del “Monte de 'Elohim”, y ese monte primeramente es equiparado al Monte Moriah por el Tg y después al Monte Sinaí. 57. AdZ funde los Targumim y presenta única lectura: «El monte Moriah fue elegido LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 104 17. Dijo 'Elohim: ¿por qué saltáis, ¡oh montañas! desde vuestros lugares58? No es mi voluntad dar la Torah sobre las montañas soberbias y despectivas. He aquí que el Monte Sinaí es humilde; el Verbo de Yahweh es el que desea para colocar su Presencia sobre él; sin embargo en los más altos cielos Yahweh habitará para siempre. 18. Los carros de 'Elohim de fuego ardiente son dos mil, dos mil ángeles les guían; la Majestad de Yahweh habita sobre ellos59, sobre la montaña del Sinaí, en santidad60. 19. Tú ascendiste al firmamento61, ¡oh profeta Moisés!62; tú hiciste cautiva a la cautividad63, tú enseñaste las palabras de la Torah, tú las diste como don a los hijos de los hombres64. Sin embargo los rebeldes que hacen penitencia y se convierten a la Ley65, la Majestad de la Gloria de Yahweh habita sobre ellos. delante de mí, para que en él sirvan delante de Yahweh los padres del mundo. Y fue elegido el segundo, para que se edificase allí la casa del santuario, y el Monte Sinaí fue por ello el segundo; y fue elegido en tercer lugar para que en él se diese la Ley; el monte Basán se dividió y fue separado. En el monte Tabor se hizo el milagro de Barak y Débora. En el monte Carmelo se hizo el milagro del profeta Elías. Y corrían estos montes uno detrás del otro; y luchaban entre ellos; el uno decía: “Sobre mí habitará la Majestad de Yahweh”. Y el otro decía: “Sobre mí habitará la Majestad”. Pero el Dominador del mundo, que odia a los soberbios y habita con los humildes les increpó. Y se dividieron. Y se hizo en ellos una altura semejante al monte de Basán». 58. TM: “Montes de las altas cimas” (como Símmaco y San Jerónimo); o “montañas gibosas” (es un hapax). 59. Texto muy complicado; lit.: “la caballería de Dios, y sus escuadrones resplandecientes (son) miríadas”. 60. TM: “el Señor está en medio de ellos; el Sinaí está en el santuario”; LXX y San Jerónimo: “el Señor está en medio de ellos, en el Sinaí, en el santuario”. 61. TM: “Subiste a lo alto”, se refiere en el TH (marôm- “lo alto”), no al cielo (Sal 18,1; 93,4), ni a lo alto del trono (Sal 7,8) sino que se refiere a la conquista del castillo de Sión (Merôm Siyyôn: Jer 31,12 TM), la fortaleza jebusea que resistió hasta la hazaña de Joab en los días de David (1Cron 11; cf. 2Sam 5,7ss); pero el Tg entiende “lo alto” por “el firmamento”, y allí se da el encuentro de Dios con Moisés para la entrega de la Ley. 62. TM: “te elevaste al alto”, se podría entender de la altura del cielo, y también del monte Sinaí (cf. Sal 47,6; Is 33,5). Según Rashi el versículo se refiere a Moisés que sube al Sinaí, según Ibn Ezra, se refiere a David. 63. O. “cautivaste a los cautivos”. 64. TM: Lit.: “has tomado dones entre los hombres”; en Tg y Sir.: “has dado dones a los hombres”, entiende con ello el don de la ley sobre el Sinaí. 65. TM: “capturaste como tributos hombres, hasta de los que se resistían a que habitara allí EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 105 20. ¡Bendito sea Yahweh66!, Él carga cada día con nosotros, añadiendo mandamientos a mandamientos; el Poderoso, de quien viene la redención y es nuestro auxilio para siempre. 21. 'Elohim67 es para nosotros poder y redención; y de delante de Yahweh 'Elohim atrae la muerte para los impíos y la salida del alma por el ahogamiento68. 22. Ciertamente 'Elohim quebrantará la cabeza de sus enemigos, Él hará caer el cabello del hombre que se mantiene caminando en sus pecados. 23. Dice Yahweh: “Yo devolveré a los justos que han muerto y han sido comidos por bestias salvajes de Butnín69; Yo devolveré a los justos que se ahogaron y les tragaron los peces en lo profundo del mar. 24. Para que ellos vean el castigo de los malvados, y sumerjan sus pies en la sangre de los asesinados; la lengua de la bestia del campo engordará de la grasa de sus enemigos70, y de ellos se hartará. 25. La casa de Israel ha visto los senderos de tu Majestad en el mar, ¡oh 'Elohim! Decían: “¡Las sendas de 'Elohim, Dios nuestro, que reina sobre todo el mundo en la santidad!” 26. Se levantaron pronto y dijeron un canto tras Moisés y Aaron que estaban tocando melodías delante de ellos, en medio de las mujeres justas que estaban tocando adufes con Miryam71. 27. En medio de las asambleas, bendecid a 'Elohim, ensalzad a Yahweh, ¡oh fetos en los vientres de sus madres de la simiente de Israel72! Yah Elohim”, se refiere a que llevó cautivos, y recibió a hombres como tributo, aún a los que se resistían (cf. 1Cron 11,5; 2Sam 5,6). 66. TM: “'Adonay”. 67. TM: “Ha-'El”. 68. TM: “Dios libra de la muerte”; lit.: “las salidas para la muerte”, es decir los medios para huir de la muerte, o “hacia la muerte” (Símmaco e Ibn Ezra). 69. TM: “de Basán los haré volver; los haré volver de...”; otros interpretan: “A Basán amordazaré, amordazaré las profundidades del mar”; otros traducen “puse bozal” con M. Dahood y P.D. Miller (HThR 1964). 70. TM: “la lengua de tus perros tenga su parte en los enemigos”, es decir los enemigos no escaparán al juicio de Dios (“tus perros lamerán su sangre”, cf. Am 9,2-4). 71. En el TM la alusión al paso del Mar Rojo está insinuada, en cambio en el Tg se clarifica con los mismos personajes que participaron en la hazaña del Mar Rojo: Moisés, Aharón y Miryam. 72. TM: “los procedentes de Israel”, el Tg entiende que son los no nacidos cuando están en los vientres de sus madres, recurriendo al paralelo con Is 48,1; 51,1s: “los nacidos de la fuente de Israel”, que no son otros que el pueblo con designación pleonástica; AdZ: “ensalzad a LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 112 Zabulón eran sus mercaderes, y los príncipes de Naftalí fueron sus guerreros». Los padres de Israel: los antepasados de Israel con sus buenas acciones intercedieron en favor de Israel: “por las acciones correctas de sus padres Él les redimió en procesión pública” (TgSal 68,7). 3.5. Los malvados y los justos de Israel El tema de los justos y malvados es un tema que abunda en el THSal, pero el TgSal lo amplía y activa aún más104. A veces la especificación justosmalvados resuelve problemas exegéticos en el THSal, y se emplea el recurso a esas categorías para contrastar o dividir frases, siempre con una finalidad aclaratoria; esa distinción no quiere decir que resuelva a veces la dificultad del THSal, pero la distinción entre justos-malvados es un recurso continuo en perspectiva escatológica. Para el Meturguemán del TgSal este libro ya es un libro de oración, y no un libro profético como en la época del NT. Los paganos pasan por ser los malvados: los reyes, con sus ejércitos, salieron hacia el exilio desde sus palacios, y los sabios fueron privados de sus conocimientos, pero la asamblea de Israel dividía el botín venido de los cielos (TgSal 68,13). Los enemigos de Israel son malvados, p.e. Egipto y el Faraón: Dios sacó a la casa de Israel, “que estuvieron encarcelados en Egipto... pero Faraón y sus ejércitos les prohibieron marcharse” (TgSal 68,7). 3.6. El Templo Dios habita en el santuario, santuario que ha sido hecho por Dios mismo (TgSal 68,29), y en su Templo (o: casa de su santidad) aceptará los sacrificios (TgSal 68,30); los reyes, desde sus palacios traerán a Dios sacrificios (TgSal 68,30). Dios es temible desde su santuario, el Poderoso por excelencia ha dado fuerza a su pueblo (TgSal 68,36). Como Templo podemos entender también el lugar donde habita Dios, es decir “el lugar donde mora su santa Majestad” (TgSal 68,6). 104. M.J. Bernstein, “The 'Righteous' and the 'Wicked' in the Aramaic Version of Psalms”, JAB 3 (2001) 5-26, esp. p. 24s. EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 113 3.7. Jerusalén Ante todo Jerusalén posee el Templo y la Presencia de Dios, y en él Dios aceptará los sacrificios; también en Jerusalén habita la Presencia divina, y los reyes asimismo habitan en Jerusalén y desde sus palacios traerán al Templo sacrificios (TgSal 68,30). 3.8. Los montes En el Tg con frecuencia aparecen los montes como seres vivos que participan en la vida de los israelitas y tienen sus propios sentimientos, especialmente en relación a la recepción de la Ley mosaica; el Meturguemán entabla verdaderos diálogos entre los diferentes montes de la geografía de Palestina, a la vez que siempre tiene presente la configuración de la personalidad de cada uno de los montes, personalidad que viene consolidada por los diversos episodios que la Biblia narra ocurrieron en ellos. Se ha estructurado una verdadera teología en torno a los montes bíblicos. En TgSal 68,16 leemos: «El Monte Moriah, el lugar donde los patriarcas adoraron en la presencia de Yahweh, fue escogido para el edificio del santuario; y el Monte Sinaí para la donación de la Torah; el Monte Matnán, Monte Tabor y Carmelo fueron descalificados, y un montecillo fue hecho para ellos como el Monte Matnán. Otro Targum El Monte Moriah fue escogido primeramente para la adoración de los patriarcas en la presencia de Yahweh, y fue escogido una segunda vez para edificar allí el santuario; y el Monte Sinaí fue escogido para arrancar de allí y escogido por tercera vez para la Torah; el Monte Butnín fue rechazado y apartado; el Monte Tabor - un milagro fue realizado allí en favor de Barak y Débora; el Monte Carmelo - milagros fueron realizados allí en favor de Elías el profeta. Y ellos estuvieron compitiendo, el uno contra el otro, y en controversia el uno contra el otro. Uno decía: "En mí la Presencia morará", y el otro decía: "En mí la Presencia morará". Y el Señor del Mundo, quien afila a los orgullosos y rebeldes con los humildes, les golpeó y ellos fueron descalificados. Un montecillo fue hecho para ellos como el Monte Butnín». A los montes el TgSal 68,16-17 les considera como seres vivientes, pero sobre todo en una perspectiva, en la de la donación de la Ley. Todos los montes de la tierra habrían ansiado el privilegio de ser la sede donde Yahweh diese la Torah a su pueblo Israel, pero el Meturgemán se figura un drama: todos los montes desean ser esa sede de la Divina Presencia, pero todos ellos son rechazados, porque fueron orgullosos y presuntuosos; solamente el LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 114 Monte Sinaí permaneció humilde, y eso es lo que atrajo la Presencia de Yahweh: “El Verbo de Yahweh deseó colocar allí su Presencia” (TgSal 68,17); todos los demás montes se hicieron despreciables. Moriah: en este monte pone el lugar de adoración de los Patriarcas, quienes ya conocen la Shekinah de Yahweh; en ese mismo lugar se coloca el Santuario, es decir el Templo de Yahweh (TgSal 68,16). Sinaí: este monte continuamente es propuesto como el lugar de la donación de la Torah (TgSal 68,16). Desde el Sinaí subía hacia los cielos un humo, como el humo de un horno delante de Yahweh, y sobre él se manifestó el Dios de Israel (TgSal 68,9). Y allí, en el monte Sinaí, cuando la casa de Israel escuchó la voz del poder divino, sus almas huyeron, pero una vez que descendió sobre ellos el rocío de la resurrección, se sintieron fortalecidos por Dios (TgSal 68,10). Allí el Verbo de Yahweh dio las palabras de la Torah a su pueblo, y fueron Moisés y Aharón los que proclamaron la palabra de Dios (TgSal 68,12). Matnán: fue un monte descalificado para no recibir la Ley (TgSal 68,16); Matnán es el equivalente en los otros Targumim del término Bashán; así donde en el TH leemos en Dt 1,4 Bashán, en el Tg leemos Mtnyn (Matnîn). Tabor: es la sede de los milagros que se hicieron en favor de Barak y Débora (TgSal 68,16). Carmelo: es el lugar donde se realizaron los milagros protagonizados por el profeta Elías, este monte fue descalificado (TgSal 68,16). Butnín: fue rechazado y apartado para no recibir la Ley (TgSal 68,16), y desde allí vuelven los justos que han muerto y han sido comidos por las bestias salvajes (TgSal 68,23). En el TgPal traduce bwtnyyn (Botneyin) (Num 21,33; 32,33; 34,15; Dt 3,1.3.11; 4,10.13s.43.47; 29,6; 32,14; 33,21); Mtnyn (Matnîn) (Dt 1,4). Montecillo: se habla de un montecillo (TgSal 68,16) pero no se especifica su identidad, solamente se dice que es semejante al monte Matnán; lo particular de ese montecillo es que es hecho expresamente para los israelitas, quizá sea un remez de la pequeña montaña de Dan 2,35 (“la piedra que hiriera la estatua se convirtió en una gran montaña que llenó toda la tierra”). 4. Transcendencia del TgSal 68 en el NT El TgSal se ha relacionado con otras fuentes de la exégesis judía, especialmente con los Midrashim, en diferentes maneras. En algunas EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 115 ocasiones el TgSal claramente depende de la exégesis que se hace en otros Midrashim escritos, pero en otras tal relación no es tan patente. En pocos casos el TgSal ha ensayado su propio camino, y da interpretaciones que son independientes de otras fuentes paralelas. Pero esos casos de exégesis autonómica se han de exponer con sus determinados acentos. En este epígrafe se concentran las posibles relaciones entre el TgSal y el NT. 4.1. Relación de TgSal 68,19 y Ef 4,8 Estos dos pasajes ya habían sido puestos en relación por autores anteriores, como J. Bonsirven105 y E.E. Ellis106; en tales textos leemos: a) TgSal 68,19: “Tú ascendiste al firmamento, ¡oh profeta Moisés!; tú cautivaste a los cautivos, tú enseñaste las palabras de la Torah, tú diste dones a los hijos de los hombres, y aún a los rebeldes a los que se han convertido por el arrepentimiento (+ hacia la Torah), [y] la presencia gloriosa de Yahweh habita sobre ellos”. b) Ef 4,8: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó consigo cautiva la cautividad; repartió dádivas a los hombres”; y en su contexto: Ef 4,7: “A cada uno de nosotros le fue dada la gracia según la medida con que la da Cristo...” Ef 4,9: “Y eso de que ‘subió’, ¿por qué es sino porque descendió primero a las partes más bajas de la tierra?” Ef 4,10: “El que descendió es el mismo que también subió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo”. El núcleo de la cuestión se centra en los datos siguientes: a) TM Sal 68,19 dice: lqht mtnwt b'dm (“tú aceptaste dones entre los hombres”); b) NT Ef 4,8: 'edôken dómata tois anthrôpois (“él dio dones a los hombres”); c) Tg: yhbt' ythwn mtnn lbny ns' (“tú les diste como dones a los hijos de los hombres”); d) la Peshitta: yhb' mtnn lbny ns' (“diste dones a los hijos del hombre”). 4.2. Diferentes interpretaciones Ya en los primeros escritores cristianos se detectó una interpretación similar a la del Tg: a) Justino Mártir, en su Diálogo con Trifón (s. II d.C.) cita la frase: édôken dómata tois yiois tôn anthrôpôn (“él dio dones a los hijos de los hombres”)107, y la cita en otro lugar108 es la misma que hace San 105. J. Bonsirven, Exégèse rabbinique et exégèse paulinienne, París 1939, pp. 307s. 106. E.E. Ellis, Saint Paul's Use of the Old Testament, Edinburgo 1957, p. 144. 107. Justino, Dialogus 87. LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 116 Pablo. b) Tertuliano, en su Contra Marción (s. III d.C.)109 da una lectura semejante: “Dedit data filiis hominum, id est donativa quae charismata dicimus. Eleganter Filiis hominum ait, non passim Hominibus, nos ostendens filios hominum, id est vere hominum, apostolorum”110. Tales citas son interesantes porque no son duplicados exactos de la cita paulina, pero emplean el semitismo “hijos de los hombres” como el Tg y Peshitta, y no “hombres”; aunque se dice “él dio” (como Pablo), no “tú diste” (como el Tg). La Vetus Latina, por su parte, traduce: “Dominus in illis in Sinai, in sancto ascendens in altum, captivam duxit captivitatem, dedit dona hominibus” (Vet.Lat. Ps LXVIII,18). En el mismo sentido lo entiende San Justino111. En tiempos más recientes se han expuesto diferentes opiniones, que definitivamente se pueden dividir en dos bloques: A. Los que recurren al Tg para explicar el texto de Ef 4,8: 1) M. McNamara, siguiendo una intuición de J. St. J. Thackeray112 sobre el paso de lqht a hlqt, expone que en Ef 4,1-8 Pablo muestra a los cristianos de Asia cómo la unidad de la Iglesia es el don de Cristo113. Reinando en los cielos después de su ascensión, el Salvador resucitado concede aquellos dones que son necesarios para la unidad de los diferentes miembros de su Iglesia que constituye su cuerpo: “7. A cada uno de nosotros le fue dada la gracia según la medida con que la da Cristo. 8. Por lo cual dice: «Subiendo a lo alto, llevó consigo cautiva la cautividad; repartió dádivas a los hombres». 9. Y eso de que ‘subió’, ¿por qué es sino porque descendió primero a las partes más bajas de la tierra? 10. El que descendió es el mismo que también subió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo. 11. Y él dio a unos ser apóstoles.” Tenemos un texto que difiere ligeramente del TM (Sal 68,19; LXX 67,19) y está citado e interpretado a la luz de la historia de la salvación del NT, y esto es una exégesis típica midrásica. Como en Rom 10,6ss este 108. Justino, Dialogus 39. 109. Tertuliano, Adversus Marcionem V, 8, 18 (PL 2, col. 521). 110. E. Evans, Tertullian Adversus Marcionem Books 4 and 5, Oxford (Clarendon Press) 1972, pp. 558s. 111. St. Justinus, PG 6, 684. 112. H. St. J. Thackeray, The Relation of St. Paul to Contemporary Jewish Thought, Londres 1900, p. 182. 113. M. McNamara, The New Testament and the Palestinian Targum to the Pentateuch, Analecta Biblica 27, Roma (Pontifical Biblical Institute) 1966, pp. 78-81. EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 117 texto no está introducido como una cita escriturística, puesto que esa fórmula es diò légei (“por eso dice”), dejando el sujeto indefinido. La misma fórmula se emplea en Ef 5,14 para introducir lo que parece un himno primitivo bautismal. No cabe duda de que Pablo se refiere al Sal 68,19, donde tanto el TH como LXX presentan un texto ligeramente diferente al de Pablo. LXX traduce fielmente el TH. Pablo se aparta cambiando los tiempos según él precisa, dice édôken dómata tois anthrôpois en vez de el texto LXX élabes dómata en anthrôpô. Pablo aquí tiene la misma lectura del versículo que se encuentra en el pasaje targúmico: slqt' lrqy` msh nby' shbyt' shbyt' 'lpt' ptdmy 'wryt' yhbt' lhwn ntnn lbny ns' (“tú ascendiste al firmamento, profeta Moisés, tú tomaste cautiva a la cautividad, tú aprendiste las palabras de la Ley, tú les diste como dones a los hijos del hombre”). Del análisis de este pasaje infiere M. McNamara114 razonablemente que este modo de entender el Sal 68,19 que se encuentra en el Tg fue conocido por San Pablo o por la tradición que yace a Ef 4,8. Como en Rom 19,6-8 Pablo aplica el texto a la ascensión de Cristo, el nuevo Moisés, el cual, en su ascensión, concedió a su Iglesia todos aquellos dones que son necesarios para la vida del Nuevo Israel. El texto de TgSal 68,19/Ef 4,8 es un paralelo cercano a Rom 10,6-8 tanto en su forma literaria como en su contenido doctrinal; ambos actualizan los textos del AT de la misma manera, aplicando lo que el Tg dice de los tipos para el prototipo del NT. El paralelismo es todavía más cercano si se toma el “descenso a las partes inferiores de la tierra” como que se refiere no a la Encarnación, ni al descenso de Cristo a los Infiernos, sino al descendimiento de Cristo a la tierra en la muerte. La opinión general de los comentaristas es que el “descenso” de Ef 4,9 no se refiere ni a la Encarnación ni al descenso de Cristo a los Infiernos, sino al “descenso a las partes inferiores de la tierra” (Ef 4,9) es decir, el descenso al sepulcro en la muerte. En definitiva, McNamara piensa que el TgSal 68,19 puede representar un genuino Tg precristiano115. 2) R. Rubinkiewicz116 habla de la relación que media entre el Sal 68,19 y Ef 4,8 y dice que una forma más breve del texto se aplicó a Dios y a Moisés, pero que se puede remontar al s. II a.C. En la carta de los Efesios Pablo no 114. M. McNamara, The New Testament and the Palestinian Targum, p. 80. 115. M. McNamara, The New Testament and the Palestinian Targum, p. 81, nota 27a. 116. R. Rubinkiewicz, “PS LXVIII 19 (= EPH IV 8) Another Textual Tradition or Targum?”, Novum Testamentum 17 (1975) 219-224. LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 118 estaría interesado en la tipología de Moisés-Cristo; Jesús es el verdadero Dios que ascendió a los cielos. El autor argumenta en favor de un Tg original que dejaría fuera la mención de Moisés, aunque no aporta las suficientes pruebas; sin embargo sigue en la dirección de M. McNamara asumiendo que el Meturgemán habría hecho una transmutación de letras pasando de leer lqht (“tú diste”) a hlqt (“tú distribuiste”)117. En el mismo sentido se había pronunciado R. Le Déaut118. 3) A. M. Harmon119 discute la posible influencia del TgSal 68,18 en Ef 4,8 y concluye que no se ha de suponer una cita expresa; Pablo podía estar familiarizado con una interpretación judía, pero más probablemente ha cambiado deliberadamente el texto para acomodarlo a la plena significación del pasaje. 4) M. Wilcox120 afirma que Ef 4,8 va a favor del Tg y en contra de LXX y TM; además cita Act 13,11: “seréis ciegos, no viendo el sol”, que se relacionaría con TgSal 58,9: “que son ciegos y no ven el sol”. Para E. White, como no aparecen otros elementos del TgSal en Hechos y puesto que la frase no es de especial trascendencia, habría que pensar que la semejanza es casual. De hecho M. Wilcox desarrolla la interpretación del mismo McNamara121. B. Los que se pronuncian en contra del empleo del Tg por Pablo en dicha perícopa: 1) E. White122 va en dirección opuesta a M. McNamara, y dice que cualquier semejanza que se establece TgSal 68,19 y Ef 4,8 es pura coincidencia accidental. Para E. White no hay prueba real de una relación entre las dos fuentes. El TH del Sal 68, aquí y en la mayor parte de sus versículos, no permite una fácil traducción. Rashi, que no conoció el TgSal y que ciertamente no tenía familiaridad con el NT, también dio la explicación: 117. R. Rubinkiewicz, “PS LXVIII 19 (= EP IV 8) Another Textual Tradition or Targum?”, NovTest 17 (1975) 221. 118. R. Le Déaut, “Pentecôte et Tradition juive”, AssSeign 51 (1963) 32-33. 119. A. M. Harmon, “Aspects of Paul's Use of the Psalms”, Westminster Theological Journal 32 (1970) 1-23, esp. pp. 5-7. 120. M. Wilcox, The Semitisms of Acts, Oxford 1965, p. 25. 121. M. Wilcox, “The Aramaic Targum to Psalms”, Proceedings of the Ninth World Congress of Jewish Studies, 1985, Jerusalén (World Union of Jewish Studies) 1986, p. 144ss. 122. E. White, A Critical Edition of the Targum of Psalms: A Computer Generated Text of Books I and II, McGill University, Doctoral Dissertation, Ph. D. Thesis, 1988, p. 12, n. 39. EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 119 “tú tomaste para dar”; asimismo los límites semánticos de ‘dar’ y de ‘recibir’ están un tanto difuminados. Se puede consultar también TgSal 2,12 donde el TH “besar” es traducido por “recibir” (también en relación a la Torah). También es posible afirmar que ambos, tanto el TgSal como el NT, llegaron a sus traducciones independientemente el uno del otro. El autor del Ef 4,8 estaba en conocimiento de los Salmos, pero no del TgSal. Y, después de exponer las tendencias de M. McNamara y M. Wilcox, sentencia que el acercamiento que ven esos dos autores es un desarrollo de la tesis de Kahle de que el TgPal contiene materiales muy antiguos, y así su aportación sería de importancia considerable para los estudios del Tg123. 2) E.M. Cook124: la tesis de M. McNamara es que el Tg, a diferencia de la Peshitta, no puede ser sospechoso de haberse acomodado al texto de Efesios, y por lo mismo puede representar un Targum genuino precristiano al Sal 68,19125. No se puede afirmar que el Tg en su conjunto se pueda datar en la época precristiana; sin embargo el consentimiento entre Pablo, el Tg y la Peshitta es inquietante. La antigüedad del Tg está avalada por dos lecturas de dos escritores cristianos antiguos. E.M. Cook126 admite que pudo haber existido una versión del TgSal 68,19 y que pudo haber sido la fuente de la actual; pero a esta hipótesis no es fácil contestar, lo que sí ve claro es que aquí el TgSal depende de una tradición midrásica que interpreta tal versículo como una referencia a la subida de Moisés al Monte Sinaí. Dicho autor se inclina más bien a ver en el Midrash Tehillim la fuente del TgSal 68,19: “Tú ascendiste a lo alto, tú tomas cautiva a la cautividad. Esto es lo que está escrito: Un sabio hombre subió a una ciudad del poderoso y bajó la fuerza de su seguridad (Prov 21,22). Éste es Moisés, según está dicho: Y Moisés ascendió a Dios (Ex 19,3). Tú aceptaste dones entre los hombres. Ésta es la Torah que fue dada como don libremente a Israel. Mientras los rebeldes habitan región árida (Sal 68,7) (Sal 68,7). Éstas son las naciones del mundo que no quisieron recibirla. Aún el rebelde por la habitación del Señor Dios (v. 19). Éstos son Israel, que fueron rebeldes, y cuando ellos aceptaron la 123. Cf. M. McNamara, Targum and Testament, Shannon 1972, p. 12s. 209. 124. E.M. Cook, “The Psalms Targum: Introduction to a New Translation, with Sample Texts”, en: P.V.M. Flesher, Targum and Scripture. Studies in Aramaic Translations and Interpretation in Memory of Ernest G. Clarke, Leiden-Boston (Brill) 2002, pp. 185-201, esp. p.189-191. 125. M. McNamara, The New Testament and the Palestinian Targum, p. 81, n. 27a. 126. E.M. Cook, “The Psalms Targum”, p. 190. LUIS DÍEZ MERINO MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 120 Torah, la Presencia reposó sobre ellos.” Si ahora volvemos al texto completo del TgSal 68,19 observamos los puntos comunes: “Tú ascendiste al firmamento, ¡oh profeta Moisés!; tú cautivaste a los cautivos, tú enseñaste las palabras de la Torah, tú diste dones a los hijos de los hombres, y aún los rebeldes los que se han convertido por el arrepentimiento (+ hacia la Torah), [y] la presencia gloriosa de Yahweh habita sobre ellos.” 3) Otros autores se pronuncian más indecisamente, pero prefieren que no se vea una conexión con el Tg, así J. Bonsirven y B. Lindars127. 4.3. Targum y Midrás al Sal 68,19 Puestos en paralelo los textos del Tg y del Midrás al Sal 68,19 podemos distinguir los elementos que les son comunes, y las diferencias entre ellos: A) Elementos comunes: elementos claves comunes al Tg y al Midrás son: a) la centralidad que recobra la figura de Moisés: ambos refieren el versículo a Moisés; b) el don por excelencia de la Ley: ambos identifican el don que se da a los hombres que no es otro que la Torah; c) “los rebeldes” son identificados: ambos explican que ‘los rebeldes’ no son otros que los individuos del pueblo de Israel que se arrepiente; d) la presencia de la Shekinah de Yahweh: según ambas fuentes el Israel arrepentido experimenta la Presencia divina. B) Elementos diferenciales: - el Midrás: a) identifica a “los rebeldes” de Sal 68,7 son las “naciones del mundo”; b) falta el detalle targúmico de que Moisés enseñe las palabras de la Torah, pero que es un detalle esencial en este caso para entender Ef 4,8. - el Targum: a) identifica a “los rebeldes” de Sal 68,7 los equipara a “Faraón y sus ejércitos”; b) según TgSal 68,19 Moisés “enseña las palabras de la Torah”, éste es un detalle esencial puesto que afecta al término del TH (lqht). 4.4. ¿Nueva vía de solución a TgSal 68,19 versus Ef 4,8? En realidad son muchos los autores que se han pronunciado sobre este asunto, desde H. St. J. Thackeray y M. McNamara, y otros muchos antiguos: R. Le Déaut, A. York, A. Díez Macho, M. Wilcox, A. Jaubert, S. Schultz, J. Potin, E.E. Ellis128, hasta los que arriba hemos reseñado como más 127. J. Bonsirven, Exégèse Rabbinique et exégèse paulinienne, París 1939, p. 308; B. Lindars, New Testament Apologetic, Londres 1961, p. 52-56. 128. R. Le Déaut, Introduction à la littérature targumique, I Partie, Roma (Institut EXÉGESIS TARGÚMICA DEL SAL 68 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 97-122 121 sobresalientes, y aunque en general propenden la mayoría, algunos con cierta cautela, a ver una relación estrecha entre el Tg y Ef 4,8, quedan lejos de formar un grupo compacto afirmativo. Nosotros veríamos nueva solución en la dirección de los Midrashim, es decir Pablo tenía suficientes datos en la tradición midrásica judía para hacer la exégesis y el acercamiento que hizo del TH Sal 68,19 en Ef 4,8. Pensamos que existen varias vías de explicación de la relación entre el TH de Sal 68,19 con Ef 4,8: 1) Vía midrásica: se conservan dos Midrashim que contienen textos tan próximos a la exégesis paulina de Ef 4,8 que pueden explicar el método derásico adoptado por Pablo en su comentario al Sal 68,19: a) el Midrás Tehillim al comentar “tú ascendiste a lo alto, tomaste cautiva la cautividad”, donde aduce como textos explicativos Prov 21,22 y Ex 19,3; pero sobre todo Sal 68,7 y Sal 68,19; b) En el Deuteronomio Rabbah129 se lee: “Mi enseñanza (lqhy) es siempre la Torah, como está dicho: “Yo te he dado una buena enseñanza” (Prov 4,2)”. Aquí el Tg entiende la raíz hebrea lqh en un modo derásico con el significado de “enseñar”; teniendo este nuevo factor en cuenta, el Tg habría traducido la frase hebrea: “tú aceptaste dones entre los hombres” con doble acepción: “tú recibiste... tú diste”, y no simplemente “tú diste”. 2) Vía targúmica: se puede recurrir a la existencia de un Ur-Targum a Salmos, el cual podría habernos llegado corregido y acomodado al TM como Biblique Pontifical) 1966, p. 55; Idem, “Targumic Literature and new Testament Interpretation », BTB 4 (1974) 253; Idem, “Tradition juive et exégèse chrétienne”, Jalones de la Historia de la Salvación en el Antiguo y Nuevo Testamento, XXVI Semana Bíblical Española 1965, Madrid (CSIC) 1969, II, p. 28; Idem, “Pentecôte et tradition juive”, Assemblées du Seigneur 51 (1963) 32-33; Idem, La Liturgie juive et Nouveau Testament. Le Témoignage des versions araméenes, Roma (Institut Biblique Pontifical) 1965, p. 46; A. York, “The Dating of the Targumic Literature », JStJ 5 (1974) 56; A. Díez Macho, “Targum y Nuevo Testamento”, Mélanges Eugène Tisserant I, Studi e Testi 231, Città del Vaticano (Biblioteca Apostolica Vaticana) 1964 156; M. Wilcox, The Semitisms of Acts, Oxford (Clarendon) 1965, 25-26.53; Idem, “The Old TEstament in Acts 1-15”, Australian Biblical Review 5 (1956) 1-41, esp. pp. 13-15; A. Jaubert, “Symboles et figures dans le Judaïsme”, RevScRel 47 (1973) 373-390; S. Schulz, “Die Bedeutung der neuen Targumforschung für die synoptische Tradition”, Abraham unser Vater; Festschrift O. Michel, ed. M. Hengel - P. Schmidt - O. Betz, Leiden-Colonia (Brill) 1963, 425-436; J. Potin, La fête juive de la Pentecôte, LD 65, París (Cerf) 1971, p. 196s; E.E. Ellis, Paul's Use of the Old Testament, Grand Rapids (Eerdmans) 1957, pp. 35-36.144. 129. Debarim Rabbah 10:2.