scieee Science in your language
[sp] (orig)

De la gastro-ectasia

Abstract

2 ej. de la misma obra

Read accessible full text

De la gastro-ectasia

Author: García Duarte, Rafael
Publisher: Granada : Imp. y Lib. de D. José López Guevara
Year: 1898
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/56837/1/C-001-100%20%2823%29.pdf
y é .
DISCURSOS
■>
2 3
LEIDOS EN LA
REAL ACADEMIA DE M E D IC IN A 1 CIRUGIA
DE GRANADA
CON MOTIVO DE LA RECEPCION DEL ACADEMICO ELECTO
DR. RAFA EL GARCÍA DUARTE
EL 13 DE JUNIO DE 1897.
-------
- í - . ’ /
/
GRANADA
1MP. Y LIB. DE D. JOSÉ LÓPEZ GUEVARA
1 S 98
DE LA GASTRO-ECTASIA
DISCURSO
DEL ACADÉMICO ELECTO
. l^e e el Qíc PCÍCC ]@)u <2U?Í(Z
GRANADA
IMP. Y LIB. DE D. JOSÉ LÓPEZ GUEVARA
1898
BIBLIOTECA HOSPITAL REAL
GRANADA
Sala: c
Es an -j: Qúl
í^u ucio: m y
DE LA GASTROECTASIA
DISCURSO
DEL ACADÉMICO ELECTO
]@)p. í^<z |e el Oíc GÍec ]©)u<2n? <z,
GRANADA
IMP. Y LIB. DE D. JOSÉ LÓPEZ GUEVARA
1898

Excelen ísimo S eño :
S es. A cadémicos:
Dos e ec os con a ios emba gan mi ánimo y son causa de
la emoción que sien o, que hace di ícil el pensamien o y la
palab a.
Me habéis elegido pa a es e pues o y con es a dignación,
nunca bas an e ag adecida po mí, se cumple uno de mis mayo
es anhelos, el es a en e oso os que habéis sido y sois mis
maes os, ob e os de la cá ed a que no han sen ido jamás la a
iga del abajo, eminen es clínicos ya emplados en el eje cicio
penoso de la p o esión médica, no ables a macéu icos y pe i ísi
mos e e ina ios, y po si algo al ase pa a colma es e o gullo
que sien o, es indi iduo de la Academia, á que desde hoy pe 
enezco, el D . Dua e, que además de se el pad e amado, ha
sido y es el maes o que di ige mis pasos po la senda cien í ica
y al que en odo p ocu o imi a .
Pe o po o o lado ha sido g a e ues a equi ocación, si c eis
eis encon a en mí mé i os y alen os en ha monía con los
ues os pa a ocupa es e si io. Soldado de la ciencia, el úl imo
y más humilde, sólo pod éis e en mí el compañe o que os auxi-
lie en ues os abajos y que p ocu e lle a su g ano de a ena
á la ob a común á que odos es áis consag ados.
Como la ley de las compensaciones nunca queda incumplida,
á mi pob eza de mé i o^ compensa la iqueza de a ec os, sob o
odo do g a i ud pa a oso os, que mani es ada unas eces,
gua dada o as en el ondo do mi alma, ninguna ocasión mejo que
es a pa a da solemne y público es imonio de ella.
Calma un an o mi aleg ía, el pensa que la acan e que engo
á ocupa , ué ob a de la mue e, que se cebó en el insigne maes
o, en el clínico sin igual, en el Rec o ilus e á quien se debe
la Uni e sidad y nues a Escuela de Medicina y en el cumplido
caballe o D. San iago López A güe a. El mejo elogio de sus
mé i os es pasa ápida ojeada po su biog a ía, y oso os mejo
los conocéis, que u is eis la o una de goza más iempo de su
a o y amis ad.
¡Qué pé dida más i epa able pa a es a Academia! Pe o mayo
aún es lo que oso os habéis pe dido en el cambio; en luga del
médico expe imen ado, del clínico que no acila, del homb e
lleno de expe iencia po sus años, del e e ano p obado en las
luchas cien í icas, ocupáis su si io con el jo en inexpe o des
nudo de ciencia y mé i os, —desnudez que sólo ha podido cub i
ues a bondad y ado na alguna joya que iguale á ues a
ciencia—con el bisoño eclu a cuyo alo y ap i ud es aún una
incógni a.
Si no con a a con ues a bene olencia y bondad, hubie a de
sis ido en mi empeño de ocupa es e pues o, pe o animado con la
ayuda que he do encon a en ues o sabe , y sos enido con
ues a indulgencia, me a e o á in en a an e oso os la p ueba
de mi su iciencia con es e abajo en el que nada o iginal encon
a éis, siendo an sólo la ag upación de conocimien os espa ci
dos sob e un pun o impo an ísimo de la pa ología del es ómago.
Si lo juzgáis ajus ado á su obje o, dignaos concede me el pues
o y las insignias de Académico, que cons i uye pa a mí una de
las ilusiones más do adas.
En e las en e medades que con más ecuencia a ligen á nues
a sociedad dolien e, ocupan p incipal si io las gas opa ías, las
cuales se complican muchas eces con la gas o-ec asia ó dila a
ción del es ómago, complicación, lesión esencial ó sin omá ica
que con ie o la ida en cons an e o men o, y acaba ecuen e
men e con la mue e.
Sólo iué mi ada la gas o-ec asia en la an igüedad como una
cu iosidad cien í ica, sin me ece los hono es del es udio has a
una época muy ecien e en que no a!)Ies médicos Le en, Pen-
zold, Bambe ge j Boucha d, dedica on su ac i idad al es udio
de lesión an impo an e. Conocida ja la ec asia gás ica se in
en ó su clasi icación, j á J. P. F aile se debe e dade amen e
la p ime a, el cual las di idía en dos g upos: consecu i as í es
echeces del pilono y po a onía muscula . Más a de su hijo, la
comple ó admi iendo cua o clases: 1.a Po obs áculo mecánico á
la salida de alimen os. 2.a Po de ec o de esis encia de las pa e
des gás icas. 3. Po blandu a j dila ación de la mucosa; y
4.a Po hipe o ia del es ómago.
Dupla comple ó odos es os es udios y ag upó las causas de
la dila ación en sie e g upos: 1." La obli e ación j la es echez
del pilo o. 2. Las adhe encias ano males del es ómago. 3.° La
des ucción de las ib as muscula es. 4.° La indu ación del e
jido celula que odea al pilo o. 5.° La a o ia o al de la capa
gás ica. 6.° Los umo es hida ídicos desa ollados en la ca idad
del es ómago; j 7.“ La pa álisis do sus pa edes.
Bien cla o e elan es as clasi icaciones el conocimien o ja
comple o que enían sus au o es de la dila ación del es ómago y
sus causas.
An es de en a noso os de lleno en el es udio de la gas o-
ec asia, con iene ija cuando un es ómago se encuen a dila ado. -
Las dimensiones del es ómago son an a iables como los indi i
duos j es di ícil dis ingui en e un es ómago g ande un es
ómago dila ado, pues los haj g andes que -no es án dila ados j
o os más pequeños que es án ec ásicos. En la imposibilidad de
ija sus dimensiones podemos conside a que un es ómago es á
dila ado, en un homb e de egula alla j obus ez cuando su
cabida sea supe io á la de 1600 á 1750 g amos de agua. En e
quie e deci es o que cuando no exis a es e abombamien o es que
el es ómago no es á dis endido ó dila ado, pues el es ómago se
dis iende muchas eces en di ección del onco y de la espalda,
en cuyos casos hay que explo a es as egiones.
Se pe cibe ambién muchas eces á a és de la pa ed abdominal
mo imien os ondula o ios de izquie da á de echa que son e 
dade as con acciones pe is ál icas no con undibles con los mo i
mien os que se ex ienden á la o alidad del abdomen. Bambe ge
y Glax asegu an habe obse ado en algunos dila ados con ac
ciones an ipe is ál icas, hecho que no hemos is o comp obado y
que au o idades como Le en niegan que puedan obse a se á
a és de las pa edes del ien e.
Si el en e mo se encuen a ya en un es ado de demac ación
muy a anzada puede obse a se la o ma del es ómago á a és
de ía pa ed abdominal, siendo sus o mas más ecuen es las de
al o ja y la de eloj de a ena ó. bizcocho.
Se ha que ido lle a la in es igación del es ado del es ómago
más lejos, u ilizándose de la gas oscopio, bien de la ex e na (1),
bien de la in e na (2), aliéndose de los ins umen os cons ui
dos po Lei e y Ni ze, pe o no se ha ob enido u ilidad p ác ica
ninguna, en p ime luga po no pode se dispone en la gene a
lidad de los casos de apa a os an cos osos, y po necesi a se un
la go ap endizaje, no sólo pa a el médico, sino pa a el en e mo,
el cual no iene la paciencia necesa ia pa a su i es é géne o de
in es igaciones.
La palpación nos suminis a da os de g an alo , siendo en e
ellos los más p incipales el sín oma que se ap ecia en los gas o-
ec ásicos de esis encia á la palpación en la egión que ocupa el
es ómago á lo que Bambe ge llamó sensación de cojín de ai e.
Los umo es en la egión piló ica se ap ecian po la palpación y
po ella ambién adqui imos pe ec o conocimien o de los de alles
ana ómicos del es ómago dila ado. Exis e en la ca idad abdomi
nal una especie do iángulo o mado po el bo de izquie do del
hígado á la de echa, el colon ans e so en la pa e in e io y el
ebo de de las cos illas alsas á la izquie da que se encuen a
— 10 —
(L) Millo .
(2) Mikulicz.

más ó menos ocupado po el es ómago según es á dis endido ó
no, sin que po la a iabilidad de es as elaciones ana ómicas se
puedan ob ene da os concluyen es en un lige o examen, pu
diéndose asegu a sólo, que cuando se comp uebe el hallazgo de
la g an cu adu a del es ómago al ni el ó po debajo de la eica-
nz umbilical exis e la gas o-ec asia.
La palpación de la sonda en el es ómag'O es un ecu so más
pa a el diagnós ico de la gas o-ec asia que ué ideado po el
clínico Leubé y cuya e icacia es muy dudosa. La de e minación
de si es á ó no dila ado un es ómago la da á el núme o de cen í
me os que pene e la sonda du a has a encon a esis encia.
Sesen a cen íme os es lo que gene almen e se asig'na pa a un
es ómago sano con ando desde la línea den a ia, pues si pene a
se en a y cinco la di e encia indica á la dila ación: es o signi ica
bien poco, pues la p esión misma de la sonda puede p oduci
es a dis ensión de la pa ed del es ómago, po lo an o lo decisi o
se ía pe cibi la pun a de la sonda po debajo de la línea umbilical.
Las a iedades de magni ud y o ma del es ómago son o os
mo i os de e o pa a la palpación po medio de la sonda, pues
en los casos de es ómago e ical como los ci ados po Lescha ,
de San Pe e sbu go, y el de H. Vi chow que obse ó á un hom
b e que, es ando de pie pudo aga la hoja de una espada de
/O cen íme os de long'i ud, la palpación nada puede signi ica ,
como ampoco en los casos en que exis en eu adu as muy g a
duadas ó anomalías que suelen se muy ecuen es.
Un sín oma que iene g an alo en el diagnós ico de la gas o-
ec asia, es la sensación de bazuqueo ó de choque híd ico que se
obse a colocando ambas manos sob e la egión en e ma p o o
cando mo imien os b uscos. Se puede pe cibi ambién po me
dio de la sucusión o al es e uido de colisión hid o-aé ea. Pa a
que enga odo su alo es e sín oma, es necesa io que se pe cibía
en un pun o más ó menos dis an e de los lími es no males del
es ómago. Siemp e que se obse e es e sín oma po debajo de
una línea i ada desde el ombligo has a el bo de cos al izquie do,
pod emos deci que exis e la dila ación del es ómago y cuan o
más abajo se pe ciba en la ca idad abdominal, más conside able
se á la dila ación.
Á menudo se con unde la sensación de bazuqueo gás ico con
el go go eo in es inal que se p oduce en el in es ino g ueso
cuando es á dila ado y Cliomel ha insis ido mucho en la necesi
dad de dis ingui ambos sín omas. Con un poco de cos umb e es
ácil e i a la con usión y el asien o de ambos es signo más que
su icien e pa a es ablece es a dis inción.
Po medio de la pe cusión se ob ienen un g an núme o de
sín omas de g an alo , pe o necesi a que se p ac ique con oda
a ención y pe se e ancia. Si pe cu imos en un suje o sano sob e
su egión epigás ica, el sonido ob enido es algo cla o y casi
impánico en el ebo de cos al izquie do que es el pun o como
sabemos donde co esponde el ondo, majo del es ómago. Si
guiendo hacia el lado de echo nos encon amos con una zona
maciza co espondien e á la egión hepá ica, y si descendemos á
la zona sup a umbilical, el sonido que ob engamos se á di e so
según que el colon ans e so se encuen e lleno de heces en
ales ó con una dis ensión mode ada ó comple a dando sonido
macizo, cla o ó impánico según sea el es ado en que se encuen
e. Y en el es o de las egiones abdominales, po egla gene al
da á la pe cusión sonido semi- impánico, aunque puede es a
modi icado po el mayo ó meno desa ollo de gases, po la
can idad y calidad de las ma e ias exc emen icias y po la con
acción de. los músculos ec os del abdomen y de las únicas in
es inales.
Veamos aho a los sonidos que nos da la pe cusión en un suje o
gas o-ec ásico. Se án, sin duda, dis in os según que el suje o
es é acos ado ó es é en pie. En el p ime caso se desa olla un
sonido cla o, á eces impánico, que se ex iende po oda la e
gión gás ica y que nos pe mi e limi a la, y en la pa e co es
pondien e á la cu adu a mayo del es ómago suele habe una
zona pleximé ica que iene la o ma de un segmen o luna cuyo
bo de con exo es in e io . Si e1 suje o que econocemos es á de
pie, en onces se acumulan los líquidos y esiduos alimen icios en
la pa e más decli e, dando una zona ma e de bo de in e io con
exo y el supe io comple amen e ho izon al, no pudiendo ase
gu a que el en e mo que econocemos es gas o-ec ásico, mien as
la zona ma e no se encuen e al ni el ó po debajo del ombligo.
---
12 —
— !3 —
Pa a hace con más exac i ud es e examen, sob e odo en los
casos en que hay poca can idad de líquidos ó gases, nos pode
mos ale de la inges ión de can idad de líquidos que al ocupa
el ondo del es ómago nos e elen el si io p eciso á que desciende
el es ómago, siguiendo pa a es o el p ocedimien o de Penzold .
Si no hubie a en el in e io del es ómago gases ó con iniese
con ellos dila a lo, pod emos consegui lo con el p ocede de F e-
ichs ó insu lando ai e a mos é ico, siemp e con las p ecauciones
debidas.
La auscul ación ealizada sob e el abdomen nos suminis a
nume osos uidos que ienen p ecisa signi icación en algunos
casos, y decimos sólo en algunos casos, pues o que pueden p e
sen a se en dispepsias le es y aun en es ado no mal. Con e
cuencia al auscul a se oye un uido de c epi ación pa ecido al
que p oduce el agua hi iendo y que es debido á la up u a de
las bu bujas que se o man en las e men aciones de los esiduos
alimen icios que ha y en el es ómago. Es e uido si e de base pa a
calcula á qué al u a se encuen a el ondo del es ómago.
Cuando se encuen a el es ómago dila ado, na u al ó a i icial
men e, hace el o icio de caja sono a, po lo cual al auscul a se
ojen pe ec amen e' odos los uidos del co azón y en ocasiones
aun á dis ancia. Es o ácilmen e se comp ende que no iene g an
impo ancia como signo diagnós ico.
También hoj se da poca impo ancia al uido que se no a
cuando el en e mo es á de pie y bebe agua, á pesa de las opi
niones de Bambe ge que acep a como bueno el indicado sín
oma.
Exis e o o p ocedimien o que es el de Rosscembach que con
sis e en auscul a al en e mo después de habe le inyec ado agua
en el es ómago y deja le colocada la sonda pa a que un ayudan e
sople po su conduc o, p oduciendo en el es ómago bu bujas que
a ancan desde las en anas de la sonda. Con es e p ocedimien o
y aumen ando la can idad de líquido en el es ómago se c ee po
de da lími es ijos á la dila ación del es ómago, lo cual e da
de amen e no se consigue, pues como dice Ewald «es e p ocedi
mien o co e pa ejas con el de la palpación de la sonda de Leube,
en el sen ido de que es innecesa io pa a el diagnós ico de las
— i4 —
g andes dila aciones y puede no da esul ado alguno en el de
las pequeñas.»
Lo p incipal en odos es os di e sos p ocedimien os y en los
sín omas que nos suminis an, es la acilidad y pe sis encia con
que se p esen an los di e sos uidos, que no ienen impo ancia
diagnós ica ninguna, cuando sólo se p esen an acciden al ó an
si o iamen e. Cuando se p oducen sin habe omado líquidos ó
si se oma on, después do mucho iempo de su inges ión se
ap ecian los uidos que enimos es udiando, son sín omas muy
signi ica i os de dila ación.
Pa a e mina lo e e en e á auscul ación, hemos de indica la
necesidad de no con undi los uidos in es inales con los del es
ómago, pa a lo cual con iene que, al examina al en e mo que
sospechemos es é gas o-ec ásico, un ayudan e eje za una ue e
comp esión con la mano colocada á a és pa a aisla en lo posi
ble el es ómago del in es ino.
Hemos is o que, an o la pe cusión como la palpación y aus
cul ación, ienen po p incipal obje o el a e igua las dimensio
nes del es ómago ec ásico y que ningún da o cie o nos p opo 
ciona espec o de su amaño, y en su is a muchos han in en
ado ealiza la medición in e na, idea que si ue a ac ible hu
bie a esuel o la p incipal cues ión del diagnós ico de la gas o-
ec asia. Sch eiche in oducía en el es ómago un globo de goma
que lo insu laba, pe o nada conseguía, pues en ez de adap a se
és e á las pa edes gás icas, e an és as las que se plegaban á él.
La in oducción de agua den o del es ómago has a llena lo y la
medición de és a luego de ex aída po medio de la sonda, es
o o p ocedimien o que en eo ía es á bien, pe o que al lle a lo
á la p ác ica se opieza con ales di icul ades que no hay o o
emedio que echaza lo. El p ime incon enien e es que si las
pa edes del es ómago ienen algún pun o débil (po úlce as ó
neoplasmas) nos exponemos á que po la p esión del agua se
ompa el es ómago, ó que siendo muy dila able ceda á la p esión y
hagamos un cálculo e óneo de su capacidad. O as eces el en
e mo no puede sopo a an a can idad de líquido, se p oducen
el ómi o ó ales a igas en el en e mo que nos hace suspende
la ope ación.
— i5 —
En la gene alidad de los casos, el examen de la lengua no nos
p opo ciona ningún da o de impo ancia, pues la mayo al e a
ción gás ica no supone mayo suciedad lingual, conse ándose
limpia la lengua en ec asias g a ísimas y en o as le es se en
cuen a en mal es ado. En los casos g a es y que p esen an al
e ación en la lengua, es debida és a á los ómi os ecuen es
que hacen se pongan en con ac o con ella líquidos, ácidos ó i i
an es y subs ancias en es ado de e men ación, las cuales pue
den des ui no sólo el epi elium do la lengua, sino p oduci
ambién la ca ies de los dien es.
Acompañan á es e es ado de la lengua uu mal sabo con inuo,
dependien e de la gas i is c ónica que acompaña á la g-as o-
ec asia. Cuando es e mal sabo es de acidez queman e que mo
les a al en e mo, sob e odo después de los ómi os, y que no es
compa able con el que se p oduce en o os es ados dispép icos,
adquie e es e sín oma g an alo pa a el diagnós ico.
También se quejan los gas o-ec ásicos de la e idez habi ual
de su alien o, dependien e del ca a o de la boca, cuya e idez
aumen a como los ecuen es e up os que padecen los dila ados.
Es a la ulencia es na u al que su ja, dadas las e men aciones
que se ealizan en el es ómago que p oduce gases que dis ienden
la pa ed gás ica más y más has a que log an su salida. Cuando
és a no es ácil, p oducen dispnea y palpi aciones po la p esión
que eje cen sob e el dia agma, el cual más ele ado, impide el
lib e uncionalismo de los pulmones y del co azón, sucediendo
o o an o con el colon ans e so con odos los ó ganos que
odean á la isce a gás ica.
Cuando es ácil su expulsión se enue an incesan emen e pa
eciendo el es ómago una áb ica de gases, sob e odo en las ho
as que p eceden al ómi o. Los gases que eliminan son unas
eces inodo os y o as é idos; lo más ecuen e es que sea es o
úl imo. Su composición es muy dis in a, habiéndose encon ado
en los di e sos análisis que de ellos se han hecho oxígeno, hi
d ógeno, ni ógeno, ácido ca bónico y gas de los pan anos, y en
algunos casos clínicos se' ha encon ado en los e up os de los
gas o-ec ásicos, pequeñas p opo ciones de gas olei ican e. Al
gunas eces es as mezclas gaseosas son in lamables, de lo que es

buena p ueba el hecho ci ado po F e ich de un suje o con ec-
asia gás ica, cuyos e up os, ace cándoles una luz se in lama
ban daban una llama de más de ein a cen íme os de lon
gi ud.
Hay eu es os en e mos p o undas modi icaciones en el ape i o.
Ra a ez exis e eu ellos la inape encia absolu a, lo gene al es
que engan un ape i o de o ado , pe o que suele no come po
e i a se las moles ias que p oduce el alimen o al llega al es ó
mago. Fácilmen e se explican es as al e aciones, á causa de la
ec asia sólo una pa e muy pequeña de los alimen os que ingie
en pasa á los in es inos, lo cual no es su icien e pa a esa ci
las pé didas o gánicas, quedando los en e mos en un es ado de
inanición que se e ela po el hamb e de o ado a que eu ocasio
nes sien e. Cuando ya la ec asia es de mucha impo ancia ó an
igua y la mucosa gás ica ha sido al e ada po las subs ancias
en e men ación, sob e ienen al e aciones en la glándulas pép i
cas, se o igina, como es na u al, la inape encia y has a la epug
nancia en los alimen os.
La eno me pé dida de líquidos, la sequedad consiguien e de
los ejidos, los ómi os, el es eñimien o y la di icul ad que
exis e pa a que los líquidos sal en la alla piló ica y las pocas
condiciones en que se encuen a pa a la abso ción la mucosa
gás ica, explican la sed pa ológica de los en e mos de dila ación
del es ómago, sed que es mucho mayo que la que padecen los
hid ópicos, poliú icos ó glicosú icos, eniendo la des en aja de
que mien as en és os al bebe se calma la sed, en los dila ados
la ing es ión de líquidos hace que enazcan con más ue za los
sín omas que le a o men an.
Con e ido el es ómago en un g an depósi o de alimen os y de
líquidos e men ados que se oponen á la diges ión, exci a
las ex emidades ne iosas de la mucosa que no es án acos um
b adas á con ac os an p olongados, se p oduce el ómi o que
suele se ecuen e en el p incipio de ec asia gás ica y que con
o me a disminuyendo la ene gía de la capa muscula y aumen
ándose las al e aciones de la mucosa, se an e a dando ién
dose p ecisado el en e mo á ecu i á di e en es medios pa a
p o oca lo pa a desemba aza se de la g an can idad de masa
— ió —
— 17 —
semi- lúida que ocupa su es ómago y que le p oducen un nume
o an conside able de moles ias.
Se p esen an enómenos que pudié amos llama p e ios y que
anuncian á los en e mos mucho iempo an es, la ho a, casi el
momen o en que se a á ealiza el ómi o. Sien en un peso
ab umado en el abdomen, un mo imien o de ondulación muy
penoso, cons icción eso ágica, un mal humo i esis ible, de
caimien o en las acul ades in elec uales, sudo ío, e c., e c.
Llama mucho la a ención de los en e mos, el que son muchas
menos las subs ancias inge idas que las expulsadas, lo cual de
pendo de que las ma e ias del ómi o co esponden á alimen os
que se ingi ie on muchos días an es, sumadas al moco que se
g ega la mucosa y á la g an p oducción de líquido gás ico.
Es e líquido p o iene de la mucosa del es ómago que hace de
uen e, po la dila ación de sus asos y la i i ación de que es
asien o.
A mane a que los ómi os se ealizan de más a de en a de,
an siendo más copiosos, egis ándose en la ciencia casos an
no ables como el de Blumeu hal, de un suje o gas o-ec ásico que
u o algunos ómi os de diez y seis lib as y o o de Ewald que
llegó á 8 kilog amos. El D . Ma ín Pe ujo ci a o a po ción do
casos cu iosos en su monog a ía sob e la gas o-ec asia.
Los ma e iales del ómi o ienen po egla gene al una con
sis encia semi- lúida que es mayo según la calidad de los ali
men os y la can idad de agua que bebe el en e mo. Al deja los
eposa en una asija, se colocan po o den de su densidad o 
mando es capas, la supe io espumosa,, la media anspa en e
y la in e io opaca.
El colo , po egla gene al, es de agua sucia,' algunas eces,
las más a as, es cla o como el agua, o as es ojizo ú obscu o,
casi neg o, dependiendo es a colo ación de que con engan san
g e ecién salida ó dige ida como sucede cuando exis e el cánce
del es ómago ó la úlce a de Ro'ki ansky.
El olo y el sabo son epugnan es. Un au o español (1) ci a
el caso de un seño que padecía de la dila ación del es ómago,
(1) D . Ma ín Pe ujo.
3
enían al e idez sus ómi os, que alojado en una posada, se le
ocu ió el ómi o habi ual y e a an pene an e su olo que odos
los huéspedes conmina on al dueño con deja la casa si no des
pedía al en e mo. El sabo es ácido é i i an e, p oduciendo el
con ac o do es as ma e ias con la mucosa del exó ago, de la boca
de los labios, esco iaciones de mayo ó meno impo ancia.
La eacción es ácida po egla gene al y alcalina si el en e mo
hace uso de subs ancias ni ogenadas pa a su alimen ación. Min-
kowsky ha ealizado pacien ísimos es udios ace ca de los mic o
o ganismos que p oducen las di e sas e men aciones que se ea
lizan en los es ómagos dila ados, sin esul ado ninguno, sabiendo
únicamen e que las e men aciones ácidas son las más comunes,
debidas a la descomposición alcohólica, acé ica, lác ica y bu í ica,
encon ándose con mucha ecuencia en ellas una po ción de
hongos isipa os y los de la le adu a. En las e men aciones
amoniacales que excepcionalme'n e se p oducen, se encuen an
ib iones, zoogleas y cocos.
En odos los ómi os y sin que se conozca el papel pa ógeno
que desempeña, se encuen a un mic o-o ganismo desc i o po
Goodsi que es la sa cina en ículis.
Las sec eciones del es ómago se encuen an muy al e adas,
obedeciendo es a al e ación á la de las glándulas que las p o
ducen.
En casi odos los casos de dila ación de es ómago hay es eñi
mien o pe inaz dependien e de la sequedad de la mucosa in es
inal po la al a do líquidos, y do que como la can idad de ali
men os que pene an en el in es ino es muy co a, la abso ción
es muy ac i a sob e ellos y no quedan más que ma e iales sólidos
casi desecados. Las deposiciones son cada dos ó cua o días, al
gunas eces quince días pasan de una á o a y hace un pa de
meses que asis imos á una en e ma gas o-ec ásica que es u o
sin de eca ein a y nue e días, sin habe podido emplea los
ené gicos medios que la ciencia aconseja pa a es os casos po en
con a se emba azada de cua o meses dicha seño a.
El exc emen o es cap ino po egla gene al, y algunas eces
los escíbalos ienen al du eza que so necesi an g andes es ue 
zos y p oduce g andes moles ias y has a el é igo la expulsión
de ellos. En algunas ocasiones exis e dia ea que es pú ida y
cons i uida po ma e ias ecales pas osas.
. Siendo excén ica la dila ación del es ómago, p oduce comp e
siones en los ó ganos ci cun ecinos como dijimos an es, y en e
ellos el p ime o que se a ec a es el hígado que es echazado de
izquie da á de echa y de abajo a iba, di icul ándose la sec eción
de la bilis y la ci culación del pa énquima hepá ico. No es es e,
en e dad, el único mo i o pa a que se al e e an impo an e
glándula, pues siendo una e dade a ba e a colocada en e el
o ganismo y el ubo diges i o pa a opone se al paso de las p o
maínas que se o man ó se abso ben en el in es ino, sucede que en
los gas o-ec ásicos iene un abajo excesi o, pues los líquidos
ó subs ancias que del es ómago pasan al in es ino, ienen sa u
adas de oxinas p oceden es de las e men aciones gás icas, y
es e exceso de uncionalismo es causa de las conges iones que se
p oducen en la glándula hepá ica que se e ela po el dolo en
el hipocond io de echo.
Gomo el iñón de echo se encuen a colocado debajo del hí
gado, iende á descende empujado po el aumen o de olumen
de és e á causa de la conges ión, y llega á mo iliza se, de aquí
la egla que su e pocas excepciones, de que «cuando se obse a
una ec opia enal exis e siemp e una dila ación de es ómago.»
En los dila ados de es ómago no sólo exis en los as o nos in
es inales y abdominales que enimos es udiando, sino que hay
o os ambién muy in e esan es que se ealizan en una es e a
muy dis an e del abdomen. En p ime luga los pies y las ma
nos se ponen íos, húmedos, dando la sensación de la piel de los
ep iles, á cuyos sín omas po eu onismo se le da el nomb e do
mano de se pien e.
Le Gend e (1) lia desc i o una al e ación del ejido óseo que
se p esen a comúnmen e en las manos, en las ex emidades con
iguas de la alange y alanginas al ni el de su a iculación, que
eciben el nomb e de nudosidades de Boucha d y que son debi
das á la hipe o ia del ejido óseo y cons i uyen un sín oma de
g an impo ancia en los dila ados de es ómago y que se ha a i-
— i 9 —
(1) Paul Le Gend e. Dila n ion de 1* es omac.
— 2 6 —
nos posible la mucosa ec al, que c o m o sabemos no es á des i
nada á es e obje o.
Las subs ancias que debemos p e e i pa a los enemas alimen
icios, son las pec onas neu as y los hue os ba idos mezclados
con una solución azuca ada. Los enemas de sang e des ib inada,
de sue o y de leche, como nu i i os si en bien poco, siendo
sólo su e ec o el de mode a la sed como sucede con los enemas
de agua sola. Es os enemas deben in oduci se has a la po ción
másd a que se pueda de in es ino, aliéndose pa a ello del ubo
de Debobe; la empe a u a de es os enemas debe se de 38°.
Muchos au o es dudan de la u ilidad de los enemas alimen i
cios, po que c een que la abso ción iu es inal es poca ó nula,
pe o la clínica ha enido á demos a que es la su icien e pa a
man ene un indi iduo cuando no se puede alimen a de o a
mane a.
Muchos más medicamen os se usan en es a en e medad, pe o
que la expe iencia lia demos ado que no son más que me os
palia i os, como sucede con la nuez ómica, la es icnina, la
cuasina, la e go ina en inyecciones subcu áneas, el ácido clo 
híd ico. con los alcalinos de que an o abusan es os en e mos, (1)
con el condu ango, con las sales es oncio, e c.
Como an es hemos dicho, después del égimen alimen icio, el
la ado del es ómago es el que consigue más éxi os en el a a
mien o de la en e medad que nos ocupa y es el p ime o de los
agen es mecánicos que ob an di ec amen e sob e el es ómago y
el in es ino. Su indicación p incipal consis e en comba i las
e men aciones y pu e acciones que se desa ollan en el es ó
mago, desemba azándolo de las subs ancias que las p oducen, lo
cual explica el po qué desapa ece la pneuma osis gás ica y
odos los sín omas que po comp esión p oduce, la sed, los ó
mi os odos los demás as o nos. También se egula izan como
ha demos ado Kussmau, las deposiciones, desapa eciendo el es
eñimien o.
El la ado se hace con las sondas gás icas y odas son buenas,
La écnica de odos es conocida y en hono á la b e edad la
(1) Algunos en e mos en el anscu so de su en e medad han omado muchas a o
bas de bica bona o de sosa.

omi o, limi ándome sólo á eco da que debe ce cio a se el mé
dico de que la ex emidad dé la sonda es é en el es ómago an es
de p ac ica el la ado; que no debe inyec a se de una ez más
que un li o de agua y que debe epe i se la in oducción y la
ex acción del líquido an as eces cuan as sean p ecisas, has a
que salga comple amen e cla o; que no ha de p ac ica se has a
las seis ho as después de la ul ima inges ión de alimen o, y po
úl imo, que no debe espe a se pa a ealiza el la ado á que el
es ómago es e lleno, y que un ómi o ecien e no impide el
la ado.
No con iene la epe ición del la ado du an e pe íodos de mu
chos meses, pues se habi úan á ello los en e mos y con el ali io
que les p oduce, aunque pasaje os, se ol idan de las demás p es
c ipciones acul a i as, es o es, que se la an el es ómago y no
cuidan de que no se ensucie.
El la ado no es aplicable á odos los casos de dila ación del
es ómago. Hay que ese a lo pa a las dila aciones conside ables,
y cuando exis a pu idez ex ema, no nos con en a emos con el
la ado sólo, sino ■ que desin ec a emos el es ómago á bene icio
de soluciones na oladas, 50 cen ig amos de na ol po li o de
agua (1).
En los dila ados po cánce y en los que hay una de iciencia
en el g oso de la pa ed gás ica no debe hace se más que un
la ado dia io en e i ación de los acciden es ne iosos y e ani-
o mes que se pueden p oduci y de los que la ciencia egis a
algunos casos (2) á pesa de la opinión de Ewald que a i ma no
habe is o jamás el meno acciden e en los suje os al la ado del
es ómago.
Ba de ha ecomendado la a adización y la gal anización en
el a amien o de la gas o-ec asia, que p oduciendo con accio
nes en la capa muscula gás ica, se ob end ía la e acción de
la ca idad es omacal como dice habe la obse ado Sie e s u ili
zando pa a su comp obación el p ocedimien o del salol. Hoy, á
pesa de habe eno ado Ba de es as mismas in es igaciones,
— 27 —
(1) Dujn din-Beaume z.
(2) Ma in.
— 28 —
la expe iencia no ha con i mado los op imismos de algunos
au o es.
Mejo indicado se encuen a el amasamien o; no es que cu e
la dila ación, sino que pe mi e ac i a el paso de los alimen os
del es ómago al in es ino y además po que comba e ac i amen e
el es eñimien o. Los p ocedimien os son a ios y el mejo es el
de Hi schbe g (1). Todos ienen po obje o, una ez conocida la
o ma y dimensiones del es ómago y espe ando el p ime iempo
de la diges ión, hace una se ie de manipulaciones con e gen
es que ayan desde la ube osidad y cu adu as del es ómago
hacia el pilo o.
Los endajes abdominales ienen g an impo ancia en el a
amien o de la ec asia-gás ica, sob e odo á los comienzos, y de
ben limi a se á la pa e in e io y media del abdomen, pues si
llegan á la supe io se ponen de pa e del descenso del es ómago,
como sucede con el abuso del co sé. Los buenos e ec os que se
consiguen con es os endajes, se explican po la con ención e icaz
do la pa ed abdominal que disminuye la i an ez que p o oca el
descenso del es ómago y en los casos g a es de dila ación con
ec opia enal, man ienen casi inmó iles el iñón. Glena d, que
con los bene icios que se ob ienen con es e a amien o, ha en
con ado una con i mación á su eo ía de las p osis, es au o de
un apa a o con en i o que se llama aja pel iana (2).
Pa a e mina lo e e en e á los agen es medicinales, és anos
deci dos palab as ace ca de la medicación hid omiue al. Las
aguas alcalinas son las ecomendadas po Glena d y las de Chá el-
Gu on po Deschamps, siendo e icacísimas las de Lanja ón, como
modi icado as de la unción in es inal: poco pueden po sí solas
in lui en la cu ación ó ali io de la ec asia gás ica, pe o sí pue
den se ac o es, que sumados al a amien o gene al su an be
ne iciosos e ec os. Como aguas de mesa se pod án emplea las de
Ale ó las de Pougnes.
También se ha hablado del a amien o qui ú gico de las gas-
o-ec asias, pe o la in e ención se e ie e más bien á comba i
(1) Hi schbe g.—Mussoge de 1‘ abdomen. (Tesis de Pa ís, 1889).
(2) Glena d.—Exposé sommai e du ai emen de l‘ en e op ose.
la causa, así pues, en los casos en que un umo di icul e el pa
so po el pilo o do los alimen os y líquidos del es ómago, debe
ope a se aquél aunque sea cance oso. M . A dió, en 62 ope ados
de cánce del pilo o, ob u o 27 cu aciones y los demás casos des
g aciados lo ue on en 21 al acaba la ope ación y en 14 po
sep icemia y pe i oni is. Hoy que el igo asép ico nos pone al
ab igo de es as complicaciones, se án sin duda, mayo es los éxi
os, como lo ienen siendo en odas las in e enciones qui ú gi
cas del abdomen.
Lo e e de Bolonia, en dos casos de gas o-ec asias po pilo o-
es enosis cica icial, ha in en ado la dila ación o zada, descu
b iendo, p e ia lapa o omía, el es ómago é in oduciendo los de
dos índice en el anillo piló ico á a és de la pa ed ex e na del
es ómago.
Cuando no se pueda ecu i á la pilo ec omía, se pod á apela
á la gas o-en e ec omía. En una palab a, que la ci ugía mo
de na ha abie o nue os ho izon es á la e apéu ica de las gas o-
ec asias.
La segunda indicación que hay que llena en el a amien o
de la dila ación gás ica, es comba i las a ecciones que se o igi
nan de ella po medio de las medicaciones ap opiadas. Si es el
a i ismo, usa emos su conocido a amien o; si son las al e a
ciones ne iosas, la hid o e apia, la kinessi e apia, e c., que
como no son del caso, las omi o.
Po úl imo, quien c ea que el eposo, la anquilidad de espí
i u, el abandono de los negocios de las exigencias socia
les, e c., ep esen an lo insigni ican e, di ícilmen e ob end á un
éxi o eliz, en una en e medad en que los de alles se imponen y
se hacen comple amen e indispensables pa a el a amien o.
Fa igada ues a a ención y endido mi espí i u, he llegado
al é mino de es e abajo, en el que como habéis is o, nada
nue o hay pa a oso os po se y o un pob e pigmeo de la cien
cia. Rés ame suplica os me pe donéis el mal a o que os he p o
po cionado apu ando casi has a la úl ima go a del caudal inago
able de ues a bene olencia.
— 29 —
NOTA. Es e abajo ue p esen ado á la Academia en el uño 18M3.
DISCURSO DE CONTESTACIÓN
Á LA MEMORIA PRESENTADA POR EL ACADÉMICO ELECTO
DR. RAFA EL GARCÍA G. DUARTE
Á 1_ A
L ACADEMIA DE MEDICINA DE
EN EL ACTO DE SU RECEPCION
CD . ^ode (Ba ic c
ACADÉM IC O DE NÚMERO DE LA M ISM A CORPORACION
1

Señ o es:
Designado po la Academia, pa a con es a el discu so do e
cepción, que acabáis de oi al D . Ga cía Dua e, quie o hace
cons a la complacencia con que he acep ado dicho enca go, dada
la leal y since a amis ad que con el académico elec o, de an iguo
me une. El cumplimien o, pues, de es e debe , iene á p ocu
a me una de las mayo es sa is acciones, a enuada sólo po el
undado emo de no pode co esponde cumplidamen e á mis
deseos.
A casi odas es as solemnidades cien í icas, acompaña o zosa
men e una no a is e; el ecue do de los que ue on y que al
sepa a se de noso os, deja on g abada pa a siemp e su memo ia
en nues o co azón. Subs i uye el ecipienda io al inol idable
académico y clínico insigne D . D. San iago López A güe a,
cuya nec ología hicie on no há mucho iempo, desde es e si io,
labios más au o izados que los míos; sea es e ecue do, es imo
nio de la espe uosa admi ación que me inspi a el nomb e de
an que ido maes o.
No es á el no el académico an escaso de mé i os, como su
modes ia le hace deci , sino an es bas an á con i ma el acie o
con que p ocedió la Academia en su elección y á jus i ica su
ing eso en an espe able Ins i u o. Dedicado á los es udios mé
dicos desde muy emp ano y po e dade a ocación, ob u o
no as de sob esalien e en odas las asigna u as y once p emios
o dina ios, concediéndosele, como ex ao dina io, el í ulo de Li-
5
-— 34 —
cenciado, p e ia oposición. Al mes de e mina an b illan e ca
e a y ansioso po oma plaza en las lides cien í icas, se hizo
insc ibi en la lis a de oposi o es á Sanidad Mili a , donde, ap o
bados los eje cicios, ocupó el núm. 12 en o 52 aspi an es.
Ob u o después, en es a Facul ad de Medicina, median e opo
sición, la plaza de Ayudan e de clases p ác icas, siendo p o
pues o en p ime luga en el concu so de ca ed á icos auxilíales
cuyo ca go ya in e inamen e enía desempeñando. Oposi o de
nue o á la cá ed a de Ana omía de G anada, me eció el p ime
pues o en Ja lis a de mé i o.
Dedicado á la especialidad o almológica a que le llamaban sus
a iciones y una hon osísima he encia, hizo sus p ime as ai mas
al lado de su pad e, el eminen e oculis a y sabio maes o de es a
Escuela D . D. Edua do Ga cía Dua e, demos ando do es sin
gula es. Médico ya, pasó empo adas en Pa ís ce ca del dis in
guido o almólogo M . Panas, enca gándose po úl imo, en es e
Hospi al de la Clínica donde p ac ica en la ac ualidad. Desem
peña una cá ed a lib e de O almología, con au o ización del
Claus o de la Facul ad y g an p o echo de los que á sus lec
ciones acuden, y á pesa de sus pocos años, ha log ado en dicha
especialidad, popula idad y ama. Ob e o de la ciencia, le p es a
su concu so donde quie a, y á su paso po el Ayun amien o de
G anada, sos iene una campaña sani a ia, o ganiza la Bene i
cencia y c ea la p ime a Casa de Soco o, cuya necesidad se
dejaba sen i en nues a ciudad.
Como publicis a se ha dado á conoce con aplauso; undando
ya cuando escola un pe iódico, La Clínica, que publicaba las
lecciones de sus p o eso es, au o de una Memo ia sob e Topo
g a ía médica de G anada, ue p emiada en el ce amen con mo
i o de la co onación del poe a D. José Zo illa y las o almias
simpá icas a adas en su esis doc o al, ep esen an un acabado
es udio del ema.
Pa ida io decidido de odos aquellos cen os de es udio y dis
cusión en los que el alen o se ex e io iza, p es a su alioso con
cu so á las sesiones cien í icas del Colegio Módico, donde ha
p esen ado in e esan es comunicaciones do o os an os casos
clíinicos.
~
35
—
A en o al eje cicio y p ác ica o almológica, oda ía cuen a
con ap i udes pa a o as emp esas, y lo lia demos ado hoy al
ocupa se de una en e medad cuya his o ia ha enido á cons i
ui se de cua en a años á es a pa e, y cuyo e dade o concep o
lo ijan dos elemen os indispensables: la dila ación del es ómago
y la al e ación de su uncionalismo diges i o. La gas o-ec asia
ó es un epi enómeno que sob e iene en las nume osas en e me
dades de que es asien o el es ómago, ó bien, como a i ma B in-
on, es la exp esión sin omá ica de una en e medad mis e iosa y
a al, que a aca exclusi amen e á dicha en aña. Las denomina
ciones de secunda ia ó p imi i a, acciden al ó idiopá ica, ma can
dos a iedades de dila ación que en úl imo é mino ienen á
con undi se po g ados insensibles, al igual de lo que pasa con
los es ados á que se e ie en. La hipe o ia muscula es el obs
áculo que opone la na u aleza á la dila ación; que si no alcanza
á con ene la, a enúa al menos su ex ensión y e ec os. De cual
quie modo, ha de es a en elación con la ac i idad nu i i a
que conse a á un músculo, cuyo abajo es exage ado, su olu
men y ene gías. Suele la gas o-ec asia ep esen a un de ec o
en la inci ación ne iosa y se un es igma de esa es inge pa o
lógica llamada neu o-as enia, ó eni como consecuencia de la
ela i a debilidad de las ib as muscula es del. es ómago, que
sanas al p incipio, se inden al cabo al exceso de abajo que se
las exige. Igual in luencia debili an e pueden eje ce sob e el
elemen o muscula , según T aube, la des ucción de las amas
p incipales de la po ción gás ica del ago e ec o de úlce as, aca
bando con la onicidad y ene gía muscula .
La enume ación p olija de los sín omas e e idos po el nue o
académico, con an a cla idad como mé odo al a a de ija el
diagnós ico di ec o de la gas o-ec asia, deducidos de la a en a
explo ación de es a isce a y del es o del ubo diges i o, del
examen de los enómenos de comp esión y de las al e aciones en
la gene alidad del o ganismo, me excusa el epe i los, y á ellos
me he de e e i al in en a es ablece el diagnós ico po exclu
sión, sob e el que oy á hace lige as indicaciones. Es e diag
nós ico acili a el hallazgo de la en e medad causal, ya que nos
ocupamos de una dolencia po lo comúu den e opá ica, y da, en