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Las relaciones judea-cristianas en la provincia de Cuenca, desde la época romana a los siglos XII-XIII, a la luz de los últimos descubrimientos Arqueológicos

Osuna Ruiz, Manuel

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LAS RELACIONES JUDEO-CRISTIANAS EN LA PROVINCIA DE CUENCA, DESDE LA EPOCA ROMANA A LOS SIGLOS XII XIII, A LA LUZ DE LOS ULTIMOS DESCUBRIMIENTOS ARQUEOLOGICOS POR MANUEL OSUNA RUIZ PRETENDEMOS da a conoce en es e abajo un a ance de uno de los asun os de g an in e és del que nos p oponemos hace una in es igación más amplia en o a ocasión: Las ela ciones judeo·--c is ianas a a és de es os o yacimien os a  queológicos elacionados siemp e con luga es encla ados en la ac ual p o incia de Cuenca. En es apa ados, co espondien es a es secuencias cul u ales bien de inidas, di idimos es a comunicación: Epocas omana, isigoda y Repoblación Medie al, consecuencia de la Reconquis a de es a zona de España. Epoca omana Milia io de Segob iga (Lám. !). De las exca aciones que en 1952 ealizó en el An i ea o de es a ciudad omana de Segob iga (Saelices), D. Gaspa de la Chica, una de las piezas más in e esan es, es es a columna mi lia ia, ecupe ada en la e mi a del Ce o de Cabeza del G ie- 152 - MANUEL OSUNA RUIZ [2j go , po D. F ancisco Suay y que se exhibe en el Museo de Cuenca. Sus dimensiones son: Al u a: O, 70 m. Diáme o: 0,26 m. Epíg a e: FLA VI/VS. CLA V /DIVS. COS/TANTINVS/CAES En la pa e in e io de es a pieza, hay un mo i o deco a i o que in e p e amos como el "á bol de la ida" judío (G . 29). Es e milia io, lo echamos hacia el 317 d. C., año en que Cons an ino II sube al pode 1• No debe se muy pos e io a la echa que p oponemos pues ambién en el 317, ecibe la T i bunicia. Po es as y al hecho no igu a en es a insc ipción 2• Es in e esan e encon a el á bol de la ida en una ins c ipción omana, hecho que nos dice que a pocos años de la acep ación del c is ianismo de o ma o icial po el Impe io Romano, las in e elaciones en e aquél y el judaísmo no se han en en ado aún, como sucede á en los es siglos pos e io es, como e emos más adelan e. En es e momen o del S. IV, el judaísmo, no se e co apí sado de o ma o icial, al menos en Segob iga; insis imos en es e aspec o, po cuan o el localismo en es a insc ipción es e i den e. El lapida io, p oblablemen e judío, ejecu a mal la ins c ipción, no sólo a ís icamen e, sino g ama icalmen e: Esc i be COST ANTINVS en luga de CONST ANTINVS. Epoca isigoda T es ciudades omanas, Segob iga, Vale ia y E ca ica, ubi cadas en la ac ual p o incia de Cuenca, pasan a se sedes epis copales en época isigoda. Las elaciones judea-c is ianas no son muy co diales en es os momen os. Re isados los acue dos de los di e sos Concilios de Toledo, emos que es un hecho cla o. No es és e el luga de habla con de alle de es o, que puede se consul ado en cualquie a de las ecien es ediciones que sob e los concilios oledanos se han publicado. Roldán He ás J. M. Repe o io de Epig a ía y Numismá ica La inas, Salamanca, 1969, pág. 68. 2 Roldán He ás, J, M. ob. ci . pág. 68. Lám. I Lám. H.-G abado en a enisca. Nec ópolis Medie al E ca ica (Cas o de San ande . Caña e uelas, Cuenca). 1 1 1 Lám. IIL --Pile a ilingüe. Muse,J de la Sinagoga del T ánsi o (Toledo). 1 1 1 1 1 1 1 l 1 1 1 1 1 1 Lám. IV.--G abado en a enisca. La Hinojosa (Cuenca). [3] RELACIONES JUDEO-CRISTIANAS EN LA PROVINCIA DE CUENCA 153 Lo que sí que emos especi ica , y es o nos ayuda á a com p ende las elaciones judea-c is ianas en la época de la Re población Medie al e e ida a E ca ica, es que en los di e en es concilios en que se a a de pe segui o aniquila a. la pobla ción judía, nunca al a la i ma del obispo de E ca ica. Edad Media No sabemos exac amen e cómo se ían las elaciones en e las es eligiones y ue zas polí icas coexis en es en es a zona de la Península as la in asión musulmana. Lo que sí pode mos a en u a , conc e amen e pa a E ca ica., es que ue on buenas y la p ueba, la enemos en que has a el 866 se man u o el obispado en al ciudad. Sebas ián,úl imo obispo de E ca ica, u o que abandona. la poco an es de es a echa, en que lo emos nomb ado p ime obispo de O ense 3• Quizá desde es a época has a la Reconquis a de es a zona en la segunda mi ad del siglo XII, uese u ilizada una cue a se pulc al a i icial en que hemos ealizado exca aciones a. queo Iogicas. Es á cons i uida po una an esala ec angula y la cue a p opiamen e dicha, de plan a casi ci cula . En uno de los la dos de la misma, es aba cons uida la osa, iolada de an iguo. Los es os humanos, despe digados, apa ecie on unidos a.l sue lo de a enisca de la cue a. A pa i de se econquis ada la zona, en las a eniscas se ins aló una nec ópolis. en la que abundan los g abados c is ia nos, echados en los siglos XII-XIII. En elación con el mo i o de es 1a comunicación, sólo nos amos a e e i a uno de ellos (Lám. II). Se a a de una c uz de base en doble ec ángulo, en la que se inse an en el b azo mayo o os meno es. El más signi ica i o de ellos es el que in e p e amos como 3 Fi a, F. Sebas ián, obispo de A a ica y de O ense. Su c ónica y la del Rey Al onso lll. Bole ín de la Real Academia de la His o ia. Tomo XLI, Ma d id, 1902, pág. 327. 154 MANUEL OSUNA RUIZ [4) candelab o de sie e b azos. Sob e la c uz, hay una au eola, que puede se conside ada asimismo como el á bol de la ida. En es e caso de la nec ópolis de E ca ica (Cas o de San a e , Ca.ña e uelas), es e g abado puede se in e p e ado a nues o modo de en ende de dos mane as: O bien se a a de un caso de conjunción posi i a de sim bologías judea-c is ianas, o en caso con a io, y eniendo en cuen a el an isemi ismo de la zona e ca icense, sean símbolos ju daicos que pa a pasa desape cibidos han sido g abados enien do como eje una c uz. O o de los yacimien os de la Repoblación as la Recon quis a, con a ios luga es con nec ópolis y g abados, descu bie os po D. Vicen e Ma ínez Millán, es La Hinojosa. En es e é mino municipal, ocupan los g abados una ex ensión su pe io a los sie e kilóme os. Las c uces, son abundan ísimas, muchas de ellas simila es a las de E ca ica y o os luga es de es a p o incia, como son F esneda de Al a ejos y en la misma Cuenca (Cas illo, p e iles del mismo y los exis en es desde las Casas Colgadas al Puen e de S. Pablo), e c. En e odos los g abados de La Hinojosa, hemos elegido uno cla amen e judaico: El á bol de la ida, de o ma simila al exis en e en la pile a ilingüe que se conse a en el Museo de la Sinagoga del T ánsi o de Toledo (Lám. III-IV). Es e mo i o de La Hinojosa, es á exen o jun o a c uces, lo que nos demues a que en es a zona de la p o incia, las ela ciones judea-c is ianas debían se buenas, a di e encia de E  ca ica, que no podían se así debido a la ca ga his ó ica del momen o isigodo an e io . Es os es casos, son los que conocemos, o mejo , que in e  p e amos como símbolos judíos en nues a p o incia. Es indu dable que deben exis i más, que en sucesi as explo aciones i án saliendo a la, luz. Nues o in e és en da los a conoce , sob epasa nues as du das espec o a no hace lo, quedando pendien e un es udio más ex enso y sob e odo más documen ado de es as mani es acio nes que han sido el mo i o de es a comunicación.