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Hambre, desempleo y emigración. Las consecuencias sociales de la política agraria autárquica en Andalucía oriental, 1939-1975

Cobo Romero, Francisco,Ortega López, Teresa María

Abstract

El final de la Guerra Civil de 1936-1939 significó para numerosas comarcas agrarias de las provincias andaluzas orientales la puesta en práctica de una cruenta represión, que acabó violentamente con las organizaciones políticas y sindicales de izquierda. Asimismo, desde 1939, las nuevas autoridaes franquistas impusieron una férrea regulación del mercado laboral, así como una severa congelación salarial que permitió la recuperación de las ganancias empresariales en la agricultura. Sin embargo, las nefastas políticas agrarias franquistas del periodo autárquico dieron como resultado el estancamiento de la producción y la pobreza extrema de la población campesina y jornalera. El mantenimiento de una agricultura protegida y tradicional durante la década de los cincuenta y buena parte de los sesenta, unido a la acentuación del carácter periférico y ala ruralización de la economía de las provincias andaluzas orientales, tuvo fatales consecuencias en todas ellas, convirtiéndose así la masiva emigración campesina y jornalera de los años cincuenta y sesenta en el resultado más perceptible de todo lo anterior.

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Hispania, LXIV/3, num. 218 (2004) HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN. LAS CONSECUENCIAS SOCIALES DE LA POLÍTICA AGRARIA AUTÁRQUICA EN ANDALUCÍA ORIENTAL, 1939-1975 por FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ Universidad de Granada RESUMEN: El final de la Guerra Civil de 1936-1939 significó para numerosas comarcas agrarias de las provincias andaluzas orientales la puesta en práctica de una cruenta represión, que acabó violentamente con las organizaciones políticas y sindicales de izquierda. Asimismo, desde 1939, las nuevas autoridaes franquistas impusieron una férrea regulación del mercado laboral, así como una severa congelación salarial que permitió la recuperación de las ganancias empresariales en la agricultura. Sin embargo, las nefastas políticas agrarias franquistas del periodo autárquico dieron como resultado el estancamiento de la producción y la pobreza extrema de la población campesina y jornalera. El mantenimiento de una agricultura protegida y tradicional durante la década de los cincuenta y buena parte de los sesenta, unido a la acentuación del carácter periférico y ala ruralización de la economía de las provincias andaluzas orientales, tuvo fatales consecuencias en todas ellas, convirtiéndose así la masiva emigración campesina y jornalera de los años cincuenta y sesenta en el resultado más perceptible de todo lo anterior. PALABRAS CLAVE: Represión franquista. Autarquía. Pobreza. Estancamiento agrario. Agricultura. Emigración. Andalucía. ABSTRACT: For many agrarian districts in eastern Andalusia, the end of the Civil War of 1936-1939 brought a cruel repression that put a violent end to leftist political and union organizations. Equally, from 1939, the new Francoist authorities imposed a tough regulation of the labour market, as well as a severe salary freeze that allowed the recovery of business profits in agriculture. However, the disastrous Francoist agrarian policy of the autarchic period gave rise to stagnation in production and to extreme poverty among the rural population. The maintenance of a protected and traditional agriculture during the fifties and most of the sixties, together with the Hispania, LXIV/3, num. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1080 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LOPEZ intensification of the peripheral and rural character of the economy of the eastern Andalusian provinces, had terrible consequences in all them. Among these consequences, the massive rural emigration of campesinos and jornaleros in the fifties and sixties was the most perceptible. KEYWORDS: Francoist repression. Autarchy. Poverty. Agrarian economy. Agriculture. Emigration. Andalucía. 1. PLANTEAMIENTOS INTRODUCTORIOS. A través del presente estudio pretendemos efectuar un amplio recorrido centrado en el análisis de las transformaciones experimentadas por el sector agrícola de las provincias de Granada y Jaén, y sus consecuencias sociales más significativas, a lo largo de un extenso periodo de tiempo comprendido entre el final de la Guerra Civil y el inicio de la década de los setenta. Durante el mencionado lapso temporal, la agricultura de la Andalucía Oriental asistió impotente a la súbita interrupción de aquella dilatada fase de expansión y crecimiento situada entre 1900 y 1936 que, empujada por la creciente mercantilización de sus especializaciones productivas acontecida durante el primer tercio del siglo XX, propició una intensa readaptación relativamente modernizadora de sus estructuras y componentes. Junto a la trágica conclusión del conflicto de 1936-1939, la implantación del régimen franquista y la imposición de políticas económicas aislacionistas y autárquicas se tradujeron, en numerosas comarcas rurales de Andalucía Oriental, en el estancamiento de su sector agrario y en la parálisis padecida por la productividad de los factores y el rendimiento por unidad de superficie cultivada. En efecto, tras la dilatada coyuntura alcista experimentada de forma casi ininterrumpida por la agricultura de las provincias andaluzas orientales a partir de los comienzos del siglo XX y hasta el inicio de la guerra civil, el mencionado ciclo expansionista se vio truncado de manera abrupta. Debido, sobre todo, a la adopción por parte de las nuevas autoridades franquistas, desde al menos el año 1939 en adelante, de modelos de regulación económica fuertemente intervencionistas, que situaron al sector primario de las provincias mencionadas —y especialmente a los subsectores oleícola y cerealícola— en una crítica situación de la que no se recuperaría perceptiblemente sino hasta los últimos años de la década de los cincuenta. Si bien la guerra civil ocasionó importantes trastornos sobre la evolución de la mayor parte de las explotaciones agrícolas, la magnitud de sus repercusiones fue sensiblemente menor que la atribuida por las nuevas autoridades franquistas1. En con1 Cf. GARRIDO GONZÁLEZ, L.: «Producción agrícola de la España Republicana en la guerra civil», Estudios de Historia Social, Madrid, 16-17 (1981), pp. 461-514, p. 514. Del mismo autor, consúltese: «La agricultura en la Andalucía Republicana durante la Guerra Civil (1936-1939)», en Actas del III Coloquio de Historia de Andalucía. Andalucía Contemporánea, Publicaciones del Monte de Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1081 secuencia, queremos señalar cómo el intervencionismo económico —y la consiguiente obsesión por la regulación de los mercados de productos alimenticios— puesto en práctica durante la primera etapa de la dictadura franquista, no solamente retrasó la adaptación de la agricultura de las provincias andaluzas orientales a las exigencias cambiantes de los mercados nacional e internacional de materias primas y alimentos, sino que fue el responsable directo del estancamiento y la regresión sufridas por su sector primario hasta casi el final de los años cincuenta. El fracaso rotundo del aislacionismo económico llevado a cabo por el régimen durante la década de los cuarenta, y el reglamentismo asfixiante que imperó sobre el mercado de los principales productos agrícolas —cereales y leguminosas, aceite de oliva, vino, etc.—, ocasionaron una reducción acusada de los niveles de rentabilidad de la mayoría de las explotaciones agrarias, estrechamente vinculada a la caída generalizada que experimentaron los rendimientos de sus cultivos primordiales. Asimismo, el establecimiento de precios de tasa insuficientemente remuneradores sobre determinados productos considerados básicos en la satisfacción de las necesidades alimentarias de la población, fomentó la disminución de las labores prestadas a un amplio abanico de aprovechamientos agrícolas tradicionales, el abandono de algunas superficies cultivadas o la caída estrepitosa de los rendimientos medios de casi todas ellas. Por consiguiente, las ganancias empresariales en el sector agrario —especialmente las de los medianos y grandes propietarios beneficiados por los desorbitados precios obtenidos en el mercado negro—, pudieron recuperarse de manera casi exclusiva mediante el recurso reiterado a las políticas de contención salarial o a la sobreexplotación de la mano de obra jornalera. Sobre todo si tenemos en cuenta que la notable reducción experimentada por los costos salariales, a lo largo de casi toda la década de los cuarenta, en el seno de una agricultura aún fuertemente dependiente del concurso de la fuerza de trabajo, fue posible gracias a la poderosa capacidad reguladora de las relaciones laborales ejercida por el Nuevo Estado franquista. Así como también a la destrucción sistemática a que fueron sometidos los sindicatos jornaleros existentes en la etapa anterior a la guerra civil, mediante el ejercicio de una selectiva represión, intensamente desencadenada durante los años del conflicto y la inmediata posguerra. El sombrío panorama hasta ahora descrito apenas sufrió modificaciones destacables al iniciarse la década de los cincuenta. Sobre todo porque las políticas tímidamente liberalizadoras del sector agrario y de los mercados de alimentos puestas en marcha desde 1951 en adelante, persistieron tozudamente en el establecimiento de precios de protección, que beneficiaron de manera preferenPiedad y Caja de Ahorros de Córdoba, Córdoba, 1985, pp. 139-142, p. 140. Cf. asimismo CÁMARA OFICIAL DE COMERCIO, INDUSTRIA Y NAVEGACIÓN DE LA PROVINCIA DE GRANADA [COCIN-G}: Memoria Comercial, 1933, y SAMANIEGO RODRÍGUEZ, E: Memoria sobre la situación general de la Provincia de Granada 1937-1938, citada en M. TITOS MARTÍNEZ et alii: Un siglo en la vida económica de Granada: La Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación (1886-1986), Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación, Granada, 1987, p. 33. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1082 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ te los cultivos tradicionales más arraigados en las especializaciones productivas de la agricultura andaluza oriental. Así pues, la persistencia de una agricultura tradicional, asentada sobre la reiterada incidencia en cultivos protegidos como el olivar, los cereales, las leguminosas y otras especies arbóreas de secano, prosiguió durante la década de los cincuenta y hasta bien entrada la década de los sesenta. La protección ofrecida por la nueva política agraria franquista en beneficio de determinadas especializaciones de cultivo de carácter tradicional, así como orientadas preferentemente a la satisfacción de la demanda interna, impidió la adaptación de la mayor parte de la agricultura de la Andalucía Oriental a las nuevas exigencias de un mercado que estaba experimentando, desde los años cincuenta en adelante, importantes modificaciones en sus pautas de consumo2. En medio de este contexto, la creciente especialización olivarera de un buen número de comarcas agrarias de la provincia de Jaén contribuyó poderosamente al afianzamiento de la explotación familiar campesina autosuficiente. A todo ello debemos unir las insoportables condiciones de vida padecidas por los jornaleros y campesinos más pobres, y los sectores de la población asalariada agrícola más castigados por los bajos salarios y la durísima represión franquista de los años cuarenta. La ausencia de alternativas de empleo generadas por un raquítico sector industrial, obligó a la mayor parte de la población jornalera de las provincias estudiadas al recurso masivo a la emigración. Este último fenómeno, suscitó un tímido proceso de mecanización de ciertas faenas agrícolas y prestaciones laborales, asociadas tanto al cultivo cerealícola como al cuidado del olivar. El resultado más palpable de todo ello, no fue otro que el de una notable disminución en los requerimientos de mano de obra jornalera exigidos por el conjunto de la agricultura de extensas comarcas del sureste español, y la consiguiente acentuación de la riada migratoria padecida por las provincias andaluzas orientales. Además, el cambio de signo experimentado hacia fines de la década de los cincuenta por la política económica sostenida por el régimen franquista, tampoco aportó soluciones dignas de mención. Las políticas franquistas de planificación indicativa y de industrialización del territorio, puestas en marcha al inicio de los sesenta, fomentaron aún más las disparidades territoriales en el reparto de las inversiones industriales. Las provincias de Granada y Jaén resultaron profundamente marginadas por las estrategias de incentivación de las inversiones industriales tanto públicas como privadas. En tales condiciones, las negativas consecuencias de las políticas económicas franquistas sobre buena parte de las provincias andaluzas orientales, se tradujeron en el incremento de la periferización y marginalización de sus sistemas productivos, que vieron acentuado de esta manera su carácter eminentemente agrario y de abastecedores de alimentos y materias primas. Sin alternativas de empleo con las que contrarrestar el creciente paro agrícola, como consecuencia de la casi 2 Cf. BARCIELA, C; LÓPEZ ORTIZ, Ma. I.; MELGAREJO, J. Y MIRANDA, J. A.: La España de Franco (1939-1975). Economía, Síntesis, Madrid, 2001, pp. 206-209. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1083 inexistente inversión de capitales que aquejaba al muy debilitado sector industrial —pues la aportación de la industria andaluza al conjunto nacional incluso perdió posiciones con respecto a las sostenidas antes del inicio de la guerra civil3—, un extenso colectivo de campesinos y jornaleros de las provincias andaluzas orientales se vio enfrentado a una calamitosa situación. Hasta el extremo que el único recurso disponible para un abultadísimo número de asalariados agrícolas con el que poder escapar del masivo desempleo estacional, de las miserables condiciones de vida y de la virtual inexistencia de expectativas de un futuro más digno, fue la emigración a las ciudades industriales y a las regiones con mayor prosperidad. 2. «¡AY DE LOS VENCIDOS...!». LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA CIVIL Y LA ANIQUILACIÓN DEL MOVIMIENTO JORNALERO EN LAS PROVINCIAS DE GRANADA Y JAÉN, 1936-1950. El triunfo de las tropas rebeldes en la guerra civil, trajo consigo la implantación en todo el territorio nacional de un nuevo régimen, militarizado y dictatorial. El Nuevo Estado franquista abrazó, en una primera etapa de su andadura política, las consignas del fascismo, y practicó una violenta represión sobre amplios colectivos de jornaleros y campesinos pobres ubicados en extensas comarcas agrarias de la Andalucía Oriental, donde históricamente se había configurado un modelo de coexistencia desigualitaria entre la pequeña explotación campesina y la gran propiedad agraria. La mayor parte de las comarcas agrarias de las provincias de Granada y Jaén registró una elevada conflictividad rural durante el período de la II República. La intensidad de la acción reivindicativa de los jornaleros perjudicó notablemente las ganancias empresariales en un periodo de crisis agraria caracterizado por la reducción del valor de las cosechas4. Durante la guerra civil, los 3 Cf. GONZÁLEZ DE MOLINA, M. Y GÓMEZ OLIVER, M. (eds.): Historia contemporánea de Andalucía (nuevos contenidos para su estudio), Junta de Andalucía y Caja General de Ahorros, Granada, 2000, pp. 396-397. 4 Cf. GUTIÉRREZ BRINGAS, M. A.: «El intento de reconstruir una variante del nivel de vida del campesinado: los salarios agrícolas en España, 1756-1935», en R. ROBLEDO (éd.): VIII Congreso de Historia Agraria. Preactas, Universidad de Salamanca, Salamanca, 1997, pp. 76-90. Cf. LÓPEZ MARTÍNEZ, M.: Orden público y luchas agrarias en Andalucía. Granada, 1931-1936, Ediciones Libertarias, Madrid, 1995, pp. 170-72. Cf. asimismo COBO ROMERO, F.: Labradores, campesinos y jornaleros. Protesta social y diferenciación interna del campesinado jiennense, 1931-1936, La Posada, Córdoba, 1992. Véase también INTERNATIONAL INSTITUTE OF AGRICULTURE: The World Agricultural Situation in 1933-34. (World Agriculture: Conditions and Trends, Markets and Prices; Agricultural Policies and Conditions in the Different Countries), Villa Umberto, Roma, 1935. Véase asimismo COBO ROMERO, F. Y GONZÁLEZ DE MOLINA, M.: «Obrerismo y fragmentación del campesinado en los orígenes de la Guerra Civil en Andalucía», en M. GONZÁLEZ DE MOLINA y D. CARO CANCELA (eds.): La utopía racional. Estudios sobre el movimiento obrero andaluz, Editorial Universidad de Granada, Granada, 2001, pp. 221-282. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1084 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ logros alcanzados por el campesinado —preferentemente por los jornaleros— de cara a la implantación de un nuevo orden social, fueron evidentes. Todos estos hechos alimentaron un deseo de venganza histórica traducido en la adopción de duras medidas represivas, por parte de los grupos sociales perjudicados por la acción huelguística y violenta del campesinado y los jornaleros durante los años de la República y la guerra civil, una vez que la implantación del régimen franquista dio paso a la reinstauración del tradicional orden patronal en las relaciones laborales de la agricultura3. Así pues, la naturaleza extremadamente violenta que revistió la represión de las autoridades franquistas dirigida contra los sectores populares de buena parte de la Andalucía Oriental, y muy especialmente sobre un extenso colectivo de trabajadores agrícolas, guarda una relación estrecha con todo lo acontecido durante la década de los treinta6. Iniciado el conflicto civil, allí donde triunfaron los partidarios del golpe militar de julio de 1936, la cruenta represión respaldada por las clases patronales rurales para contrarrestar la combatividad de los jornaleros tuvo como principales víctimas a los trabajadores agrícolas y campesinos más pobres de una gran cantidad de municipios rurales7. En la provincia de Jaén, las actividades represivas del nuevo régimen, así como la violencia institucional practicada sobre la población campesina y jornalera, aparecieron estrechamente enlazadas con la secuencia progresiva de cambio social, modernización agraria y agudización de los conflictos rurales, registrada por la sociedad y la economía jiennenses desde los comienzos del siglo XX hasta su culminación una vez finalizada la guerra civil (véase el cuadro 1). Esto explicaría la estrecha correspondencia existente entre aquellas comarcas rurales predominantemente jornaleras, con una fuerte implantación del socialismo y del sindicalismo agrario socialista, así como portadoras de una intensa conflictividad socio-laboral durante los periodos de intensa agitación huelguística del primer tercio del siglo XX, y la existencia en las mismas comarcas mencionadas de elevados índices de mortalidad violenta, resultantes de las prácticas represivas del nuevo régimen franquista. La referida secuencia situa5 Cf. COBO ROMERO, F.: «El conflicto campesino en Andalucía durante la crisis de los años treinta (1931-1939). Un intento de revisión historiográfica», en M. GONZALEZ DE MOLINA (éd.), La historia de Andalucía a debate. I. Campesinos y jornaleros, Anthropos, Barcelona, 2000, pp. 103-134. Cf. asimismo CAZORLA SÁNCHEZ, A.: Desarrollo sin reformistas. Dictadura y campesinado en el nacimiento de una nueva sociedad eñ> Almería, 1939-1975, Instituto de Estudios Almerienses, Almería, 1999Véase también LÓPEZ MARTÍNEZ, M. Y GIL BRACERO, R.: Motril en Guerra. De la República al Franquismo (1931-1939). La Utopía Revolucionaria, Ediciones y Proyectos Culturales Mediterráneos, Granada, 1997. 6 Cf. ALARCÓN CABALLERO, J.: El movimiento obrero en Granada en la II República (1931-1936), Granada, Diputación Provincial, 1990. Cf. asimismo LÓPEZ MARTÍNEZ, M.: Orden público y luchas agrarias..., op. cit. . 7 Cf. GIL BRACERO, R.: Guerra civil en Granada, 1936-1939 (una revolución frustrada y la liquidación de la experiencia republicana de los años treinta), Universidad de Granada, Granada, 1994, Tesis Doctoral inédita. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1085 ría, pues, en una nueva dimensión el ejercicio de la violencia institucional protagonizado por las autoridades franquistas tras la conclusión de la guerra civil. CUADRO I. CORRESPONDENCIA ENTRE PRESENCIA JORNALERA, INTENSIDAD DEL CONFLICTO RURAL, VOTO A LA IZQUIERDA Y ALCANCE DE LA VIOLENCIA POLÍTICA EJERCIDA DURANTE LA ETAPA DE REPRESIÓN FRANQUISTA. PROVINCIA DE JAÉN, 1933-1950. COMARCA CAMPIÑA NORTE CAMPIÑA SUR LA LOMA SIERRA SUR SIERRA MORENA EL CONDADO MAGINA SIERRA DE SEGURA SIERRA DE CAZORLA TOTALES Y VALORES MEDIOS 1 11.457 10.164 7.489 6.177 5.649 5.U3 4.939 4.613 3.354 58.955 2 4.167 3.957 3.761 4.525 1.193 1.953 3.043 2.877 1.570 27.046 3 8.203 6.238 3.820 2.644 1.631 2.705 2.924 2.363 1.943 32.471 4 47 25 24 14 15 16 11 16 9 177 ELECCIONES 1933 5 51,98 50,56 48,81 33,18 50,61 50,57 35,47 32,33 29,31 44,89 6 47,75 48,42 50,91 63,44 49,06 49,34 64,31 66,98 69,09 54,29 ELECCIONES 1936 5 54,28 57,10 50,41 42,58 56,91 49,88 41,74 40,33 47,46 50,41 6 45,68 42,81 49,58 57,37 43,09 50,10 58,24 59,63 52,53 49,47 7<b) 247 383 316 233 185 55 136 74 132 1.761 . 8M 488 512 459 464 310 233 221 183 187 3.057 Fuente: BIBLIOTECA NACIONAL (Madrid), ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL (Madrid), ARCHIVO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS (Madrid), BOLETÍN OFICIAL DE LA PROVINCIA DE JAÉN, ARCHIVO DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE JAÉN, REGISTROS CIVILES de diversas localidades de la provincia de Jaén, Diarios «La Mañana», «Democracia», «Justicia», «La Ola Roja», «El Obrero de la Tierra» y «El Pueblo Católico» y Luis M. SÁNCHEZ TOSTADO (1995)8. Elaboración propia, (a). Se han contabilizado únicamente aquellos conflictos cuya localización geográfica exacta nos es conocida, (b). Se incluyen únicamente aquellos ejecutados o encarcelados cuya procedencia geográfica nos es conocida, (c). Encarcelados en la prisión provincial de Jaén cuya procedencia geográfica nos es conocida. 1. Número de jornaleros; 2. Número de pequeños propietarios y arrendatarios agrícolas; 3. Número de afiliados a la Federación Española de Trabajadores de la Tierra (UGT); 4. Número de conflictos agrarios; 5. Porcentaje de voto a la izquierda y al centro-izquierda; 6. Porcentaje de voto a la derecha y al centro-derecha; 7. Número de ejecuciones durante la etapa de represión franquista; 8. Número de presos políticos durante la etapa de represión franquista. 8 BIBLIOTECA NACIONAL (Madrid) [BN-M}: Boletín del Instituto de Reforma Agraria, (19341936), Censo de Campesinos de la Provincia de Jaén; BOLETÍN OFICIAL DELA PROVINCIA DE JAÉN [BOPJ], Años 1931, 1933 y 1936. ARCHIVO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, Leg. 141, expte. 25; ARCHIVO DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE JAÉN, Leg. 3.819, exprés. 6 y 7 y Leg. 3.810, expte. 1. Diarios «La Mañana», «Democracia», «Justicia», «La Ola Roja», «El Obrero de la Tierra» y «El Pueblo Católico». ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL (Madrid) [AHN-Madrid]: Causa General de la Provincia de Jaén, Cajas 1.005-1.009. Pieza primera principal. Pueblos. REGISTROS CIVILES de diversas localidades de la provincia de Jaén, Libros de inscripción de defunciones. Años: 1939-1950. Cf. SÁNCHEZ TOSTADO, L. M.: «1940-1941: Hacinamiento sin precedentes en la prisión provincial de Jaén. Una aproximación al preso-tipo de la postguerra», en Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, Jaén, 157, (Julio-Septiembre, 1995), pp. 177-195. Htspania, LXIV/3, num. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1086 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ Además de todo lo anterior, es preciso aludir a la acentuación de las tensiones entre los diferentes grupos sociales rurales ocasionada con motivo del desencadenamiento de la guerra civil. Una vez finalizado el conflicto, la necesidad sentida por los grupos sociales perjudicados por la revolución de reconstruir sus maltrechas economías, condujo hacia la instrumentalización de la represión del nuevo estado franquista con la finalidad de implantar el terror en amplias comarcas agrarias. Para lograr la recuperación de las ganancias capitalistas en la agricultura, y reducir a su mínima expresión la cuantía de los salarios agrícolas, era preciso aniquilar cualquier posibilidad de reconstrucción de la capacidad reivindicativa de los jornaleros. Asimismo, se imponía el exterminio físico de los integrantes de los órganos políticos y de gestión económica que actuaron durante el conflicto civil —Ayuntamientos, Consejos Municipales, Comités Populares, Comités de Colectividades, etc.9— en contra de los intereses de la patronal agraria. Por último, con el ejercicio selectivo de la represión, se perseguía la implantación del terror, especialmente en aquellas comarcas en las que las izquierdas habían alcanzado un amplio respaldo electoral durante el periodo republicano. O en aquellas mismas comarcas con una fuerte presencia jornalera, y en las que la fortaleza de los sindicatos de trabajadores agrícolas había impulsado un intenso y prolongado enfrentamiento huelguístico con la patronal rural y contra los modestos y medianos propietarios o arrendatarios. En consonancia con todo lo expuesto, estamos en condiciones de afirmar que las prácticas represivas llevadas a cabo por las autoridades militares durante la primera etapa del régimen franquista alcanzaron múltiples variantes, aún cuando el denominador común a todas ellas en las comarcas agrarias de las provincias de Granada y Jaén —así como en numerosísimos municipios rurales de casi toda Andalucía— fue la persecución de los campesinos y jornaleros más combativos y sindicalizados que participaron o impulsaron la preparación de conflictos huelguísticos antipatronales durante el periodo de la II República, como prueba el hecho de que el porcentaje de víctimas contabilizado entre la población agraria superaba, en algunos casos ampliamente, al porcentaje de población activa representado por el sector primario10 (véase el cuadro 2). Pero 9 Cf. AHN-Madrid: Causa General de la provincia de Jaén, Caja 1009, Pieza 3 (Cárceles y sacas); ARCHIVO DE LA FUNDACIÓN PABLO IGLESIAS (Madrid), Archivo de la Comisión Ejecutiva del Partido Socialista Obrero Español. Cf. asimismo: REGISTROS CIVILES de Alcalá la Real, Andújar, La Carolina, Jaén, Linares, Mancha Real, Ubeda y Villacarrillo, Libros de inscripción de defunciones, años 1936-1950. 10 El análisis de la represión franquista en Córdoba, brillantemente realizado por Francisco Moreno Gómez, demuestra cómo parte de las ejecuciones practicadas sobre campesinos cordobeses fueron sugeridas u ordenadas por ricos patronos agrícolas, que deseaban así consumar una actitud revanchista sobre el campesinado más combativo del periodo histórico precedente. Cf. MORENO GÓMEZ, F.: «La represión franquista a partir de los datos de Córdoba», en J. ARÓSTEGUI (coord.): Historia y Memoria de la Guerra Civil. Encuentro en Castilla y León, Vol. I., «Estudios y Ensayos», Junta de Castilla y León, Valladolid, 1988, pp. 303-329. Cf. asimismo MORENO GÓMEZ, F.: «La represión en la España campesina», en J. L. GARCÍA DELGADO (éd.): El primer franquismo. España durante la Segunda Hispania, LXIV/3, núra. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1087 también de todos aquellos trabajadores agrícolas que formaron parte de los comités y demás órganos de poder popular instaurados en la retaguardia durante los años de la guerra civil11. Existió, pues, una estrecha vinculación entre los actos de violencia institucional y persecución política de los jornaleros y campesinos pobres sindicalizados, o políticamente más activos durante la década de los treinta, y el deseo de la patronal agraria por destruir el poderoso entramado de organizaciones sindicales y centros de poder municipal controlados por la izquierda socialista que tanto había perjudicado sus intereses durante las conflictivas etapas de la II República y la Guerra Civil. Contribuyendo así al sometimiento del conjunto de la población asalariada agrícola a un durísimo régimen de sobreexplotación y bajos salarios, imprescindible para la recuperación de las ganancias empresariales en el sector agrícola. CUADRO 2. CAMPESINOS Y JORNALEROS EJECUTADOS DURANTE LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN DIFERENTES COMARCAS DE LAS PROVINCIAS DE GRANADA Y JAÉN, 1936-1950 (EN PORCENTAJES SOBRE EL TOTAL DE EJECUCIONES). % DE EJECUTADOS CAMPESINOS % DE EJECUTADOS PERTENECIENTES A LOS COMARCA J Y JORNALEROS RESTANTES SECTORES PRODUCTIVOS PROVINCIA DE JAÉN Sierra de Cazorla 80,15 19,85 Sierra de Segura 76,71 23,29 Mágina 75,40 24,60 Sierra Sur 74,88 25,12 Él Condado 72,22 27,78 PROVINCIA DE GRANADA íllora 89,30 10,70 Baza 74,80 25,20 Guadix 68,40 31,60 Loja • 66,40 33,60 Fuente: REGISTROS CIVILES de diversas localidades de la provincia de Jaén, Libros de inscripción de defunciones. Años: 1939-1950. Rafael GIL BRACERO (1995)". Elaboración propia. Guerra Mundial, (V Coloquio de Historia Contemporánea de España), Siglo XXI, Madrid, 1989, pp. 189-207. Véase también ESPINOSA MAESTRE, F.: «Julio de 1936. Golpe militar y plan de exterminio», en J. CASANOVA y cois.: Morir, Matar, Sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco, Crítica, Barcelona, 2002, pp. 51-119. Consúltese también COBO ROMERO, F.: Conflicto rural y violencia política. El largo camino hacia la dictadura. Jaén, 1917-1950, Universidad de Jaén, Jaén, 1998, pp. 326-336. 11 Cf. COBO ROMERO, F. Y ORTEGA LÓPEZ, T. Ma.: «Ser jornalero y pobre... y morir en la posguerra. El carácter selectivo de la represión franquista a través de una visión de largo recorrido, Jaén 1900-1950», en SEGON CONGRÈS RECERQUES, Enfrontaments Civils: Postguerres i Reconstruccions, vol. II, Associació Recerques, Lleida, 2002, pp. 731-755. 12 Cf. GIL BRACERO, R.: Guerra Civil en Granada, 1936-1939Una revolución frustrada y la liquidación de la experiencia republicana de los años treinta, Tesis Doctoral inédita, Granada, Universidad de Granada, 1995. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1094 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ de las observaciones catastrofistas vertidas por los ideólogos y propagandistas del franquismo, llegando a sostener que el conflicto civil de 1936-39 provocó destrucciones mucho menos cuantiosas que las vaticinadas en un principio. En la Memoria de actividades elaborada por el Servicio de Recuperación Agrícola, creado en 1938 y dependiente de la Jefatura Nacional de Reforma Económica y Social de la Tierra, se indicaba que, durante la guerra, los cultivos herbáceos experimentaron una reducción del 21,5 por ciento, el olivar tan sólo del 5,3 por ciento, los frutales del 6,3 por ciento y el ganado de labor del 26,6 por ciento. Estas cuantificaciones demuestran cómo las constricciones y secuelas motivadas por el conflicto no fueron tan limitativas como inicialmente se hizo creer31. Todo parece mostrar, pues, que fueron los enormes costos sociales derivados de la intensa labor represiva franquista desencadenada en tierras jiennenses los que, unidos a otro tipo de factores —tales como la sobremortalidad32 asociada a la penuria generalizada y las pésimas condiciones económicas de posguerra, la probable escasez de ganado de labor, la falta de abonos químicos y repuestos para la maquinaria agrícola o la dificultosa disponibilidad de semillas—, ocasionaron la evidente quiebra del sector agrícola provincial durante la práctica totalidad de los años 4033. El profundo letargo experimentado por la agricultura andaluza oriental durante la década de los cuarenta también se percibió en la evolución de las superficies de cultivo. En la mencionada década se detectó en las dos provincias analizadas una acusada tendencia hacia el reforzamiento del carácter tradicional de sus respectivos sectores agrícolas, asentada sobre el predominio del sistema cereal, en especial de las leguminosas, así como instalada en el estancamiento e incluso el retroceso registrado por los cultivos intensivos, las plantas industriales o el cultivo olivarero más vinculado a la comercialización de sus excedentes. La evolución registrada por las superficies destinadas a los más importantes cultivos de la agricultura jiennense durante la década de los cuarenta, nos muestra asimismo un desolador panorama de estancamiento. Los rasgos de la agricultura tradicional, basada en la importancia alcanzada por los cultivos orientados hacia la satisfacción de las necesidades alimentarias de la población rural, así como en el predominio del sistema cereal en detrimento de los cultivos industriales e intensivos o de aquellas otras orientaciones volcadas al mercado, se tornan evidentes durante el largo periodo que discurre entre 1940 y 1955. El conjunto de la superficie cultivada en la provincia jiennense, que había experimentado un prolongado crecimiento a costa de los barbechos y las superficies de montes, dehesas y pastos durante el prolongado periodo de mo- " Cf. SERVICIO DE RECUPERACIÓN AGRÍCOLA, (s.f.), p. 391. Cf. asimismo BARCIELA, C: «LOS costes del franquismo en el sector agrario...», op. cit., p. 384. 32 Cf. INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA [INE]: Reseña Estadística de la Provincia de Jaén, Instituto Nacional de Estadística, Madrid, 1956, p. 116. « Cf. CÁMARA OFICIAL DE COMERCIO E INDUSTRIA DE LA PROVINCIA DE JAÉN [COCI-J]: Memorias Comerciales, años 1941-1953. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1095 dernización y expansión agraria que tuvo lugar en el primer tercio del siglo XX, experimentó una significativa constricción a partir de 1939Sin lugar a dudas, el fenómeno debe ponerse en relación con las dificultades de toda naturaleza ocasionadas por el conflicto civil en tierras andaluzas. Pero asimismo resulta obligatorio condicionarlo a la desincentivación generalizada que sobre el conjunto de los pequeños y medianos cultivadores ejerció la desastrosa política autárquica de la primera etapa del régimen franquista. Tal fenómeno se muestra en toda su magnitud con respecto a las superficies destinadas al cultivo de los cereales, que tan intensamente se vieron afectados por la imposición de precios de tasa escasamente remuneradores. El año 1940, la superficie provincial destinada a cereales se vio reducida en un 30,88 por ciento con respecto a la existente el año 1933. Por el contrario, las superficies destinadas al cultivo de leguminosas, tan decisivas en la producción de alimentos para la población rural y el ganado, así como para la fijación de nutrientes naturales sustitutivos de los abonos y fertilizantes químicos difícilmente asequibles como consecuencia de las restricciones a la importación impuestas por la política económica autárquica, experimentaron un intenso crecimiento desde el comienzo de la década de los cuarenta. ^^ En términos generales, las superficies cultivadas en la provincia jiennense durante la etapa autárquica del régimen franquista, no sólo interrumpieron la continuada expansión —a costa de la reducción de los barbechos y'la puesta en cultivo de superficies de montes, dehesas y pastos— de, la que, se vieron ampliamente beneficiadas durante la larga etapa expansiva y modernizadqra del primer tercio del siglo XX, sino que asimismo conocieron una larga etapa: ;de estancamiento íntimamente vinculada a la acentuación de sus rasgos.de marcado tradicionalismo (véase el cuadro 4). El sistema cereal, tras un corto periodo de retroceso de sus superficies cultivadas, retomó nuevos bríos a partir de 1942 ó 1943, emplazándose de nuevo en posiciones .destacadas desde, ,19.44 en adelante —ese mismo año, el sistema cereal ocupaba el .49,64 por ciento^ del total de la superficie cultivada—. Dentro, ,;del sistema.cereal,., las1 leguminosas ostentaban asimismo un privilegiado puesto, ¡hasta alcanzar,en 1944 una.superficie que casi duplicaba la existente, el, año, 1933. Deigual, manera, durante los cuarenta se vieron asimismo interrumpidos los procesos de crecimiento experimentados durante el primer,tercio.del siglo XX ppr jas opciones de cultivo más claramente identificadas,con, una agricultura capitalista o mercantilizada. Aún cuando debamos afirmar que;ej referido retroceso s,e debió, en;muy buena medida, a la situación de bloqueó de las importaciones,decretada por el Nuevo Estado franquista, y a laausencia.generalizada de fertilizantes químicos amaquinaria agrícola. En tal,sentido,, las plantas industriales, los cultivos leñosos e intensivos o las plantas hortícolas, pese a haber constituido orientaciones de cultivo porcentualmente poco significativas durante el periodo de modernización que discurrió entire 1900 y 1936, experimentaron una sensible caída a partir de 1940, para observar un persistente estancamiento hasta mediados de la década dejos cincuenta. Pero el rasgo más significativo de tal fenómeno quizá pueda hallarse en el virtual estancamiento registrado por las superficies desHispania,UílVñi núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1096 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ tinadas al cultivo del olivar. Estas últimas, pese a haberse duplicado entre 1900 y 1933, permanecieron virtualmente estancadas entre 1933 y 1955, cuando en éste último año empezó a atisbarse un nuevo punto de inflexión en la recuperación de las superficies destinadas a un cultivo emblemático, que abanderó el proceso de mercantilización y modernización de la agricultura jiennense durante las primeras décadas del siglo XX. CUADRO 4. DISTRIBUCIÓN DE LAS PRINCIPALES DEDICACIONES DE LA SUPERFICIE AGRARIA PROVINCIA DE JAÉN, 1900-19 5 5. (EN PORCENTAJES) DEDICACIÓN DE LA SUPERFICIE AGRARIA Cereales Leguminosas Barbechos SISTEMA CEREAL Olivar Vid Frutales Raíces, tubérculos y bulbos SUPERFICIE CULTIVADA PASTOS, DEHESAS Y MONTES 1900 39,56 5,75 28,75 74,06 24,20 0,21 0,00 0,58 50,59 49,41 1933 29,01 3,51 18,98 51,50 46,27 0,69 0,04 0,41 57,72 42,28 VARIACIÓN 1900-1933 -10,55 -2,24 -9,77 -22,56 + 18,47 +0,48 +0,04 -0,17 +7,13 -7,13 1944 24,20 6,09 19,35 49,64 48,27 0,36 0,04 0,42 57,07 42,93 1949 22,77 5,96 19,73 48,46 49,20 0,49 0,04 0,45 56,94 43,06 1955 24,56 5,79 18,10 48,45 48,79 0,48 — 0,78 58,01 41,99 VARIACIÓN 1933-1955 ^í,45 + 2,28 -0,88 -3,05 + 2,52 -0,21 — +0,37 +0,29 -0,29 Fuente: MINISTERIO DE AGRICULTURA e INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS*. Elaboración propia. En lo tocante a la agricultura granadina podemos igualmente señalar cómo la irrupción de la dictadura franquista significó también aquí una abrupta ruptura y un largo estancamiento, fenómeno éste último evidenciado en la modificación experimentada por la superficie agraria. Después de la guerra civil, el sector primario granadino acentuó su carácter de abastecedor de productos de subsistencia, regresando de nuevo al predominio del sistema cereal, al tiempo que la política autárquica paralizó su especialización en cultivos claramente vinculados a los mercados tanto internos como externos. En efecto, en líneas generales podemos decir que el primer tercio del siglo pasado se había cerrado para la provincia de Granada con un balance bastante positivo para su agricultura. Hacia el año 1933 la superficie cultivada de la provincia se había incrementado, respecto a 1900, en un 48,61 por ciento35. La disminución de la superficie dedi34 Cf. MINISTERIO DE AGRICULTURA, Servicio de Estadística: Anuarios Estadísticos de las producciones agrícolas, años 1939-1948. Cf. asimismo INE: Anuario Estadístico de España, años 1934, 1947, 1951 y 1955. 35 Cf. INE: Anuario Estadístico de España, 1934 y JIMÉNEZ BLANCO, J. I.: Crisis y expansión de la agricultura de Andalucía Oriental, 1874-1936, Madrid, Fundación Juan March, 1985. Hispania, LXIV/3, num. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1097 cada a montes, dehesas y pastos en un total de 309-048 hectáreas durante idéntico periodo de tiempo, contribuyó en muy buena medida a la expansión de cultivos como el olivar o los cereales —trigo y cebada preferentemente36—, destinados a satisfacer la demanda alimentaria de una población en constante aumento. Otros aprovechamientos de regadío como la patata y la remolacha azucarera se convirtieron en cultivos permanentes de las vegas del interior y de la costa granadina, hasta el punto de que en 1931 triplicaban, con 6.210 y 14.337 hectáreas respectivamente, la superficie por ellos ostentada en 1900. También en ese período se apreció un significativo aumento de la superficie ocupada por los frutales y la vid, y en menor medida por las plantas hortícolas. A partir de 1939 se desdibujó el mapa del suelo agrícola confeccionado en las décadas precedentes. El intervencionismo extremo37, impuesto por los primeros gobiernos de la dictadura franquista y la ineficacia de la propia política agraria, carente de rigor y coherencia teórica38, pusieron fin a la evolución positiva que la agricultura granadina había registrado desde los comienzos del siglo XX. El Estado franquista pretendió sustituir los mecanismos del mercado por un nuevo sistema de producción, comercialización y fijación de precios. Las autoridades comenzaron entonces a bajar y congelar por decreto los precios de los principales cultivos —y especialmente del trigo— hasta los niveles registrados en los años inmediatamente previos al inicio de la guerra civil, y ello en un momento claramente inflacionario39. 36 Estos tres cultivos ocupaban en 1931 el 22,77 de la superficie provincial, porcentaje que se hace mucho más significativo si tenemos en cuenta sólo la superficie cultivada al representar conjuntamente, el trigo, la cebada y el olivar, el 44,27 por ciento. Cf. JIMÉNEZ BLANCO, J. I.: La producción agraria en Andalucía Oriental, 1874-1914, (Tesis Doctoral), Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1986. 37 Expresión empleada por José Luis García Delgado al referirse a la política económica de los primeros lustros del régimen franquista. Cf. GARCÍA DELGADO, J. L.: «Estancamiento industrial e intervencionismo económico durante el primer franquismo», en J. FONTANA (éd.): España bajo el franquismo, Crítica, Barcelona, 1986, pp. 170-191, p. 182. 38 Cf. BARCIELA, C: «La modernización de la agricultura española y la política agraria del franquismo», en R. MORENO FONSERET Y F. SEVILLANO CALERO (eds.): El Franquismo. Visiones y balances, Publicaciones de la Universidad de Alicante, Alicante, 1999, pp. 225-270, p. 234. 39 El análisis de la inflación de posguerra ha sido realizado por Manuel Jesús González. Según indica este autor, en la década de los cuarenta asistimos a una tendencia de ascensión aguda y preocupante de los precios. Durante la primera mitad de la década, los precios subieron a la velocísima tasa del 11 por ciento anual acumulativo, y en ese primer decenio todavía se destacaban tasas de subida de un 13,3 por ciento. La segunda mitad de esta década también mostró un crecimiento preocupante con un 16,6 por ciento de incremento anual acumulativo. Es más, esta etapa se cierra con la gran fiebre alcista del bienio 1950-1951, en el que los precios se elevaron en torno a un 18 por ciento en 1950 y nada menos que en un 28 por ciento en 1951. Cf. GONZÁLEZ, M. J.: «La economía española desde el final de la guerra hasta el Plan de Estabilización de 1959», en G. ANES (ed): Historia económica de España. Siglos XIX y XX, Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores, Madrid, 1999, pp. 625-663, p. 634. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1098 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ CUADRO 5. DISTRIBUCIÓN DE LAS PRINCIPALES DEDICACIONES DE LA SUPERFICIE AGRARIA PROVINCIA DE GRANADA, 1900-1955. (EN PORCENTAJES) DEDICACIÓN DE LA SUPERFICIE AGRARIA Cereales Leguminosas Barbechos SISTEMA CEREAL Olivar Vid Frutales Raíces, tubérculos y bulbos SUPERFICIE CULTIVADA PASTOS, DEHESAS Y MONTES 1900 33,95 6,24 45,17 85,36 9,17 1,90 0,17 0,69 29,76 70,24 1933 33,03 6,66 27,97 67,66 7,93 1,35 2,15 1,22 56,31 43,69 VARIACIÓN 1900-1933 -0,92 +0,42 -17,20 -17,70 -1,24 -0,55 + 1,98 +0,53 • +26,55 -26,55 1944 30,56 8,99 23,30 62,85 9,66 1,53 2,35 1,30 50,21 49,79 1949 33,32 8,49 21,08 62,89 9,79 1,50 2,79 0,94 50,20 49,80 1955 33,43 8,24 21,26 62,93 9,77 1,76 2,55 0,70 56,96 43,04 VARIACIÓN 1933-1955 +0,40 + 1,58 -6,71 ^,73 + 1,84 +0,41 +0,40 -0,52 +0,65 -0,65 Fuente: MINISTERIO DE AGRICULTURA e INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA^. Elaboración propia. Esta medida provocó un gran perjuicio a los intereses materiales de los pequeños y modestos cultivadores, quienes no disponían de la capacidad suficiente para burlar los mecanismos de control de los mercados oficiales, al tiempo que ocasionó la reducción de la superficie cultivada y el paralelo aumento de las superficies de pastos, dehesas y montes respecto a los años de preguerra (véase cuadro 5). Un buen ejemplo del retroceso que supuso la política autárquica en la agricultura granadina lo tenemos en la fértil comarca de La Vega, y en concreto en el cultivo de la remolacha. La autarquía terminó por poner fin al ciclo agrícola más brillante de la mencionada comarca41. Aquélla política económica aniquiló lo que algunos estudiosos han calificado como «sistema agrícola moderno», al que se había accedido precisamente mediante la introducción y posterior extensión del cultivo de la remolacha azucarera. El cultivo aludido reportó amplios beneficios al conjunto de la provincia desde inicios del siglo XX, contribuyendo de esta manera a la renovación del utillaje agrícola, al empleo progresivo de abonos minerales, y a la suscitación de una próspera industria 40 Cf. MINISTERIO DE AGRICULTURA, Servicio de Estadística: Anuarios Estadísticos de las producciones agrícolas, años 1939-1948. INE: Anuario Estadístico de.España, años 1934, 1947, 1951 y 1955. 41 El declive de este cultivo en Granada se inició, no obstante, a comienzos del siglo XX, especialmente tras la creación de la Sociedad General Azucarera en 1903 y sobre todo tras la fijación, el 17 de marzo de 1914, de cupos de producción de azúcar para el consumo aplicables a cada una de las fábricas establecidas en España. Cf. MARTÍN RODRÍGUEZ, M.; GUTIÉRREZ YANGUAS, M. Y PINAR SAMOS, J.: «El azúcar de remolacha: la industria que transformó la Vega de Granada», en M. TITOS MARTÍNEZ (dir.): Historia Económica de Granada, Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Granada, Granada, 1998, pp. 215-236, p. 228. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1099 agroalimentaria con poderosos efectos en la estimulación y propagación de las inversiones dirigidas hacia otros sectores productivos. No en vano, en las primeras décadas del siglo pasado florecieron una treintena de fábricas azucareras en el entorno inmediato a la capital provincial, destinadas a la transformación de la materia prima y a la obtención de azúcar y otros derivados —pulpa, melazas, alcohol industrial, etc. 42—. Desde 1940 en adelante, los bajos precios fijados por los organismos oficiales para el cultivo de la remolacha azucarera, se convirtieron en el centro de las quejas de los productores remólacheros de la provincia. La negativa incidencia de aquéllos sobre la rentabilidad de las explotaciones yL la escasez de abonos nitrogenados que permitieran la recuperación en condiciones óptimas de la tierra, determinaron una progresiva reducción de las superficies plantadas. En 1948, con 2.790 hectáreas —un 80,53 por ciento menos que en 1931—, se había consumado la práctica desaparición de la remolacha como cultivo característico de la agricultura de riego granadina. A partir de ese instante otra planta industrial, el tabaco, se convirtió en el cultivo regenerador de la Vega, de manera especial tras la Guerra Civil y en un momento en el que se produjo su definitiva legalización43. Otros cultivos que también experimentaron un retroceso de su superficie cultivada fueron los cereales en su conjunto, y en particular el trigo, la cebada y el maíz. Al igual que sucedió con el cultivo de la remolacha, la estipulación de precios escasamente remuneradores para las dedicaciones cerealícolas hizo que los productores emplearan sus tierras, tal y como advertía el citado informe elaborado por la Hermandad de Labradores y Ganaderos de Granada44, en la siembra de otros productos más ventajosos para sus intereses particulares. Estos cultivos alternativos no fueron otros que el centeno y la avena —dos cereales que conocieron un avance más que significativo en los cuarenta—, las leguminosas y las plantas hortícolas. En este sentido, la escasez de alimentos y la presión demográfica sobre las zonas rurales explican en buena medida que la superficie dedicada a las leguminosas se mantuviera sin grandes variaciones durante toda la posguerra. Es más, cultivos como los garbanzos, las judías o las lentejas aumentaron espectacularmente su superficie, y de manera especial este último aprovechamiento, que duplicó en poco más de una década su número de hectáreas al pasar de las 5.135 ocupadas en 1935 a las 10.323 alcanzadas en 194845. Pese a todo lo señalado, el estancamiento de la superficie cultivada no fue el único botón de muestra de la crisis del sector agrícola en esta provincia, pues igualmente descendieron la producción y los rendimientos por unidad de superficie de sus principales cultivos. 42 Cf. MARTÍN RODRÍGUEZ, M.: Historia económica de la Vega de Granada (siglos XV-XX), Universidad de Granada, Granada, 1982. 43 Cf. GONZÁLEZ Ruiz,-L.: «El tabaco», en M. TITOS MARTÍNEZ (dir.): Historia Económica de Granada. Granada, Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Granada, 1998, pp. 237-250, p. 246. 44 Cf. AHPG; CNS-G: Estudio Geo-Económico..., op. cit. . « Cf. INE: Anuarios Estadísticos, años 1935 y 1948. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1100 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ CUADRO 6. RENDIMIENTOS DEL OLIVAR, LOS CEREALES Y LAS LEGUMINOSAS. PROVINCIAS DE GRANADA Y JAÉN, 1926-1960. RENDIMIENTOS MEDIOS POR CADA PERIODO (EN QUINTALES MÉTRICOS POR HECTÁREA Y EN NÚMEROS ÍNDICES) PERIODOS 1926-1930 1930-1935 1939-1950* 1951-1956 PERIODOS 1929-1933 1944-1950 1953-1955 1955-1960 PROVINCIA DE GRANADA (1926-1956) OLIVAR (ACEITUNA) Qms./ha. 10,41 9,84 9,40 9,37 Nos. índices 1926-1930=100 100,00 94,52 90,30 90,00 OLIVAR (ACEITE) Qms./ha. 3,26 2,16 3,21 2,80 Nos. índices 1929-1933 = 100 100,00 66,26 98,47 85,89 Qms./ha. 8,76 10,33 6,47 8,43 CEREALES Nos. índices 1926-1930=100 100,00 117,92 73,85 96,23 Qms./ha 10,83 11,91 7,43 7,06 PROVINCIA DE JAÉN (1929-1960) Qms./ha. 9,14 6,27 8,92 10,26 CEREALES Nos. índices 1929-1933=100 100,00 68,60 97,59 112,25 Qms./ha 2,89 4,91 LEGUMINOSAS Nos. índices 1926-1930=100 100,00 109,97 68,61 65,19 LEGUMINOSAS Nos. índices 1929-1933=100 — Fuente: CÁMARA OFICIAL DE COMERCIO, INDUSTRIA Y NAVEGACIÓN DE LA PROVINCIA DE GRANADA y CÁMARA OFICIAL DE COMERCIO E INDUSTRIA DE LA PROVINCIA DE JAÉN46. Elaboración propia. (*) No se incluyen los datos correspondientes a las campañas agrícolas 1942-1943 y 1944-1945. Todo este relativo estancamiento agrario descrito, debió repercutir muy negativamente sobre el desenvolvimiento de la vida cotidiana de amplios sectores sociales del campesinado pobre y los jornaleros agrícolas de las provincias de Granada y Jaén. Los rendimientos de los principales cultivos, y muy especialmente los del olivar en la provincia jiennense, experimentaron en algunos casos fuertes oscilaciones a la baja desde 1939 en adelante, y en su conjunto, durante el periodo 1944-1950 fueron acusadamente menores que los registrados en los comienzos de la década de los treinta e incluso durante el transcurso de la guerra civil47 (véase cuadro 6). Las ganancias de los pequeños productores 46 Cf. COCIN-G: Memorias Comerciales, años 1926-1956 y COCI-J: Memorias Comerciales, años: 1929-1960. 47 Cf. SAMANIEGO RODRÍGUEZ, E.: Memoria sobre la situación general de la Provincia de Granada 1937-1938, citada por M. TITOS MARTÍNEZ et alii: Un siglo en la vida económica de Granada: La Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación (1886-1986), Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación, Granada, 1987, p. 33. Cf. asimismo GARRIDO GONZÁLEZ, L.: «Producción agrícola de la España Republicana en la guerra civil», Estudios de Historia Social, Madrid, 16-17, (Enero-Junio 1981), pp. 461-514, p. 514. Consúltese, del mismo autor: «La agricultura en la AndaHispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1101 y de los modestos cultivadores, sometidas a una intensa regulación administrativa, apenas despegaron durante casi toda la década de los cuarenta. Las adversas circunstancias que rodearon a la explotación agrícola de los recursos naturales durante la primera etapa del franquismo, caracterizadas por la intervención de los precios de los principales productos mediante la fijación de tasas muy poco remuneradoras, el exhaustivo control de los intercambios y la producción o la caída sostenida de los rendimientos obtenidos por los cultivos predominantes48, desincentivaron acusadamente entre el extenso colectivo de los modestos cultivadores la introducción de mejoras susceptibles de operar en beneficio de una recuperación de las cosechas y las ganancias. Ante tan oscuro panorama, la recuperación de la rentabilidad media de las explotaciones agrarias, e incluso el inicio de un proceso prolongado de acumulación capitalista en la agricultura, fue únicamente posible mediante el reiterado recurso a la sobreexplotación de la mano de obra agrícola y la contención salarial. Esto último se vio propiciado por la sobreoferta de mano de obra asalariada y la intensa concentración de población en las comarcas rurales observada tras la conclusión de la guerra civil, tal y como registran los documentos censales de los años cuarenta49. Aún cuando a la mencionada circunstancia debamos unir la política de regulación de las relaciones laborales puesta en marcha por las nuevas autoridades franquistas y tendente a la congelación salarial, para de esta manera satisfacer los intereses de los medianos y grandes propietarios agrícolas que tan intensamente se vieron perjudicados en la agitada y conflictiva coyuntura de los años treinta. En este último sentido, la evolución experimentada por los salarios decretados para las labores de recolección de la aceituna en la provincia lucía Republicana durante la Guerra Civil (1936-1939)», en Actas del 111 Coloquio de Historia de Andalucía. Andalucía Contemporánea, Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, Córdoba, 1985, pp. 139-142, p. 140. 48 Recientemente, Thomas Christiansen ha revisado las cantidades totales de aceite de oliva ofertado al mercado y reflejado en las estadísticas oficiales, obteniendo así unas cifras relativas al aceite vendido en el mercado negro sensiblemente superiores a las contabilizadas hasta este momento. Esto último obligaría a reconsiderar la magnitud de la caída de los rendimientos, durante los años cuarenta, en el sector olivarero. Sin embargo, sus conclusiones no contradicen sustancialmente lo defendido aquí por nosotros, pues hemos efectuado, para el caso de la provincia de Granada, un cálculo de rendimientos sobre la producción de aceituna, declarada previamente a la comercialización de aceites fabricados y posteriormente vertidos al mercado. Para el caso de la provincia de Jaén, hemos empleado idéntico tipo de fuentes a las utilizadas por el autor del artículo mencionado. Cf. CHRISTIANSEN, TH.: «Intervención del Estado y mercado negro en el sector oleícola durante el primer franquismo», en Historia Agraria, Murcia, 27 (agosto 2002), pp. 221-246. 49 Véase INE: Censo de la población de España y territorios de su soberanía, según el empadronamiento realizado el 31 de diciembre de 1940, Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística, Madrid, 1941. Cf. asimismo ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE JAÉN [AHPJ], Ministerio de Industria y Comercio, Comisaría General de Abastecimientos y Transportes: Mapa Nacional de Abastecimientos. Mapa Provincial de Abastecimientos de la provincia de Jaén, 1945 ; AHPG, Ministerio de Industria y Comercio, Comisaría General de Abastecimientos y Transportes: Mapa Nacional de Abastecimientos. Mapa Provincial de Abastecimientos de la provincia de Granada, 1945, Libros 5741-5746. Hispania, LXIV/3, num. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1102 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ de Jaén resulta sobradamente demostrativa de cuanto afirmamosso. Sin embargo, la cuestión de la evolución de los salarios pagados en la agricultura durante la década de los cuarenta merece un análisis más pormenorizado por nuestra parte, y en tal sentido procederemos a continuación (véase cuadro 7). En primer lugar, es preciso mencionar cómo la drástica congelación a que fueron sometidos la mayor parte de los salarios agrícolas en las provincias de Granada y Jaén durante la larga década de los cuarenta fue posible gracias a la violenta desarticulación y extinción a la que fueron sometidos, tras la finalización de la guerra civil, los órganos políticos y sindicales de representación de los intereses del campesinado pobre y los jornaleros ubicados en la mayor parte de sus comarcas agrícolas. La brutal y sanguinaria represión desencadenada por las autoridades militares franquistas sobre el campesinado pobre y los jornaleros en las mencionadas provincias durante el periodo 1939-1950, eliminó de un plumazo las prácticas conflictivas sostenidas con profusión por los asalariados agrícolas granadinos y jiennenses durante el periodo 1931-1936. Al mismo tiempo que sembró el terror entre una población rural empobrecida y sometida nuevamente a unas severas prácticas de explotación patronal despiadada. En segundo lugar, debemos precisar que el mantenimiento de los salarios agrícolas, durante la práctica totalidad de la década de los cuarenta, en niveles sustancialmente inferiores a los registrados por los precios de los principales artículos de subsistencia, estuvo garantizado por la atribución de competencias absolutas en materia de regulación salarial otorgadas por el nuevo régimen franquista al Ministerio de Trabajo y sus delegaciones provinciales. Materializando así una concepción intervencionista y autoritaria en la fijación de las condiciones de trabajo, y en el control de las relaciones laborales, enteramente acorde con la ideología ultra conservadora y corporativista del nuevo régimen. En este sentido, los salarios pagados en la recolección de la aceituna y vigentes en la provincia de Jaén, se mantuvieron estancados entre 1940 y 1944, mientras la inflación, provocada por el mercado negro y el insuficiente abastecimiento alimentario, elevaba vertiginosamente el precio de los productos básicos de subsistencia. También los salarios decretados para las labores de recolección de los cereales experimentaron una virtual congelación entre 1940 y 1947 —viéndose incluso reducidos ligeramente a partir de 1941. En términos globales, puede afirmarse que los elevados salarios de que disfrutaron los jornaleros jiennenses empleados en las labores de recolección de cereales o de la aceituna al comienzo de los años treinta, obtenidos gracias a su enorme capacidad reivindicativa y a la existencia de poderosos instrumentos sindicales de izquierda a su servicio, continuaban siendo nominalmente casi idénticos una década después. Para ser finalmente sometidos a un persistente estancamiento en beneficio de la recuperación de las ganancias empresariales en la agricultura de posguerra. 5° Cf. BOPJ, 22 de octubre de 1940, 24 de diciembre de 1941, 7 de diciembre de 1942, 10 de diciembre de 1943, 24 de noviembre de 1944, 9 de diciembre de 1944, 16 de diciembre de 1946 y 1 de diciembre de 1947. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1103 CUADRO 7. COMPARACIÓN DE LAS MAGNITUDES DE LOS SALARIOS AGRÍCOLAS Y EL COSTE DE LA VIDA Y LA ALIMENTACIÓN. PROVINCIAS DE GRANADA Y JAÉN, 1932-1949. EN NÚMEROS ÍNDICES. AÑO 1932 1933 1934 1935 1936 1937 1938 1939 1940 1941 1942 1943 1944 1945 1946 1947 1948 1949 AÑO 1932 1933 1934 1935 1936 1937 ¿938 1939 1940 1941 1942 1943 1944 1945 1946 1947 1948 • Recolección Cereales y Leguminosas (1932 = 100) 100,00 100,00 92,74 92,74 — 82,50 82,50 99,00 106,85 106,85 106,85 106,85 106,85 106,85 127,83 210,23 210,23 Recolección Cereales y Leguminosas (1936=100) — 90,47 80,95 71,42 100,00 106,99 120,66 117,23 117,23 117,23 117,23 117,23 117,23 201,71 201,71 PROVINCIA DE GRANADA (1932-1949) SALARIOS Recolección Poda y Cava Trabajos de Trabajos de de Aceituna de Olivos huerta Vid (1933 = 100) (1932 = 100) (1938=100) (1934=100) 81,81 100,00 74,54 74,54 — — 154,54 154,54 154,54 154,54 154,54 154,54 154,54 203,63 300,00 300,00 100,00 100,00 74,46 74,46 — — — — — — — — — — — 192,02 192,02 — — — — — 100,00 100,00 119,95 119,95 119,95 119,95 119,95 119,95 119,95 146,30 252,46 252,46 90,90 90,90 100,00 100,00 — — — — — — — — — — 290,90 290,90 PROVINCIA DE JAÉN (1932-1948) SALARIOS Recolección Poda y cava de Aceituna de Olivos (1932 = 100) (1932 = 100) i 100,00 100,00 78,12 71,87 — — 106,25 106,26 106,25 106,25 125,00 125,00 132,75 212,50 212,50 100,00 — — — — — — — — — — — — 216,48 216,48 Cultivo de Tabaco (1933 = 100) 75,00 100,00 70,00 70,00 — 81,25 81,25 97,50 97,50 97,50 97,50 97,50 97,50 97,50 121,87 121,87 121,87 , Trabajos de vid huerta (1939=100) ^39=100) _ — — — — 100,00 120,00 120,00 120,00 120,00 • • 120,00 120,00 120,00 209,37 209,37 — — — — 100,00 120,00 120,00 120,00 120,00 120,00 120,00 120,00 230,76 230,76 Coste de la Vida (1936=100) (*) — — — — 100,00 — — — . — — 284,3 293,4 332,5 427,0 497,8 528,5 543,2 Coste de la Vida (1936=100) (*) — — — 100,00 — — 233,8 248,0 245,2 250,4 272,5 344,6 412,3 457,6 Coste de la Alimentación (1936=100) (*) — — — — 100,0 _ — — — — 369,4 370,1 430,3 584,8 681,0 710,0 718,9 Coste de la alimentación (1936=100) (*) — — — 100,00 — — 281,3 298,3 292,6 298,9 330,5 445,2 519,9 566,4 Fuente: INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA: Reseña Estadística de la provincia de Jaén. Madrid, 1956. BOLETÍN OFICIAL DE LA PROVINCIA DE JAÉN. Diarios «La Mañana» y «Democracia»^. 51 Cf. BOPJ, 26 de noviembre y 16 de diciembre de 1931, 18 de octubre, 1 de noviembre, 16 y 27 de diciembre de 1932, 25 de noviembre y 5 de diciembre de 1933, 22 de mayo y 7 de noviembre de 1934; 29 de marzo de 1935 y 24 de abril de 1936. Cf. «La Mañana», (Jaén), 18 de diciembre de 1932, 1 de enero de 1933, 16 de mayo y 22 de noviembre de 1934. Cf. asimismo, «Democracia» (Jaén), 19 de junio de 1936. Consúltese también BOPJ, 19 de junio de 1939, 7 de junio de 1940, 22 de octubre de 1940, 26 de noviembre de 1940, 13 de junio de 1941, 24 de diciembre de 1941, 5 de junio de 1942, 7 de diciembre de 1942, 29 de mayo de 1943, 10 de diciembre de 1943, 30 de Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1110 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ CUADRO 8. DISTRIBUCIÓN DE LOS TRABAJADORES EMIGRADOS POR CATEGORÍA PROFESIONAL. ANDALUCÍA ORIENTAL Y ESPAÑA, 1961-1974. (EN PORCENTAJES) Categoría profesional Empresarios y altos cargos Profesionales, técnicos y afines Servidores domésticos y subalternos Empleados, administrativos y similares Jornaleros y asalariados agrícolas Categoría profesional Profesionales y técnicos Personal administrativo Comerciantes y vendedores Trabajadores de los servicios Agricultores, ganaderos y pescadores Trabajadores de la industria no agraria Otros activos Almería 0,7 3,7 6,9 3,7 84,9 Almería 6,9 6,4 2,7 5,7 18,5 55,2 4,7 Granada 1,2 3,5 5,9 4,1 85,3 Granada 4,5 4,8 3,2 7,9 15,9 60,1 3,5 PERÍODO 1961-1965 Jaén 0,4 3,2 8,2 4,1 84,1 Málaga 1,7 6,0 7,1 3,9 81,2 Andalucía Oriental 0,9 3,7 6,7 3,8 81,2 PERÍODO 1971-1974 Jaén 5,2 5,7 2,8 7,0 10,3 65,6 3,3 Málaga. 7,7 7,0 4,4 8,1 9,4 58,1 5,3 Andalucía Oriental 5,6 5,7 3,2 7,3 13,1 61,2 3,9 España 1,7 5,5 11,1 4,7 77,0 España 7,4 8,4 4,1 7,0 17,3 51,3 4,5 Fuente: CÁMARAS DE COMERCIO, INDUSTRIA Y NAVEGACIÓN DE ANDALUCÍA^. Elaboración propia. Tal y como prueban fehacientemente los datos obtenidos en la provincia de Jaén, el monocultivo olivarero, y la íntima asociación que se fue estableciendo entre la especialización en torno al olivar y la pequeña explotación campesina autosuficiente, se convirtieron durante las décadas de los cincuenta y los sesenta en los factores más directamente responsabilizados en la expulsión de mano de obra jornalera y emigrante dirigida hacia otras regiones peninsulares económicamente más prósperas (véase cuadro 9). Así pues, puede afirmarse que cuanto más intensa fue la especialización comarcal en el cultivo del olivar, mayor fue la cantidad de población jornalera expulsada de sus municipios de origen. Jaén, 1978, pp. 137-138. Véase asimismo ORGANIZACIÓN SINDICAL: Consejo Económico-Social de la Penibética. Factores humanos y sociales de desarrollo, II Pleno, Granada, 1974. 68 Cf. COCINA: Estructura económica de Andalucía (Memoria económica), Jaén, 1978, pp. 137-138. Húpania, LXIV/3, num. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es HAMBRE, DESEMPLEO Y EMIGRACIÓN 1111 CUADRO 9. ESPECIALIZACIÓN OLIVARERA Y EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA EN LOS DISTINTOS TIPOS DE MUNICIPIOS. PROVINCIA DE JAÉN, 1945-1975 Clasificación municipal. % superficie olivarera sobre el total de la superficie del término municipal cultivada Municipios intensamente olivareros (•66,66%) Municipios medianamente olivareros (33,33 %-66,66 %) Municipios escasamente olivareros (•33,33 %) TOTAL PROVINCIAL POBLACIÓN DE DERECHO EN NÚMEROS ABSOLUTOS Y EN NÚMEROS ÍNDICES. 1945 = 100 1945 ., , ' índice Habs. 203.367 100,00 307.289 100,00 268.672 100,00 779.328 100,00 1950 N°- í A- ,, , índice Habs. 198.609 97,66 308.716 100,46 273.903 101,95 781.228 100,24 1960 , ' índice Habs. 182.023 89,50 293.736 95,59 271.182 100,93 746.941 95,84 1970 ,. , ' índice Habs. 150.441 73,98 263.640 85,80 254.125 94,59 668.206 85,74 1975 „ , índice Habs. 142.139 69,89 254.958 82,97 254.183 94,61 651.280 83,56 Fuente: ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE JAÉN; INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA e INSTITUTO DE ESTADÍSTICA DE ANDALUCÍA©. Elaboración propia. La disminución de la población activa agraria en las provincias de Granada y Jaén, tanto en cifras absolutas como en términos porcentuales sobre el total de la población ocupada, alcanzó elevadas expresiones numéricas entre 1955 y 1975. La primera de las provincias mencionadas perdió en el transcurso de tiempo descrito un total de 81.501 activos agrarios, mientras que durante idéntico periodo la provincia jiennense vio disminuir su población agraria en nada más y nada menos que 116.910 activos70. Como hemos señalado más arriba, la inmensa mayoría de las pérdidas sufridas por la población empleada en la agricultura de las provincias andaluzas orientales se registró entre los jornaleros y los asalariados agrícolas que no regentaban ningún tipo de explotación rural. De acuerdo con esto último, la consecuencia más directa de esta acusadísima pérdida de población asalariada agrícola padecida por las provincias de Granada y Jaén, desde mediados de los años cincuenta hasta bien entrada la década de los setenta, fue la sustancial alteración experimentada por los valores porcentuales alcanzados por los asalariados y los no asalariados en el seno sus respectivas estructuras sociales rurales. Hacia el año 1975, los no asalariados representaban el 66,9 por ciento de la población activa agraria de la provincia granadina, mientras los asalariados alcanzaban el 33,1 por ciento 69 Cf. AHPJ, Ministerio de Industria y Comercio, Comisaría General de Abastecimientos y Transportes: Mapa Nacional de Abastecimientos. Mapa Provincial de Abastecimientos de la provincia de Jaén, 1945; INE: Reseña Estadística de la provincia de Jaén, Madrid, Instituto Nacional de Estadística, 1956; INSTITUTO DE ESTADÍSTICA DE ANDALUCÍA: «Evolución de la población de Andalucía» e INSTITUTO DE ESTUDIOS GIENNENSES: Anuario Estadístico de la provincia de Jaén, 1992, Tomo II: Información Municipal, Diputación Provincial, Jaén, 1993. 70 Cf. BANCO DE BILBAO: Renta Nacional de España y su distribución provincial. Serie homogénea 1953-1975, Bilbao, 1978. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es 1112 FRANCISCO COBO ROMERO Y TERESA Ma. ORTEGA LÓPEZ restante71. Por lo que respecta a la provincia de Jaén, y aunque allí tan sólo poseemos datos parciales referidos al conjunto de activos ocupados en la agricultura de forma fija y a jornada completa, hacia el año 1972 los no asalariados significaban el 83,5 por ciento de todos ellos, mientras los asalariados apenas alcanzaban el 16,5 por ciento de la población rural descrita. Si tenemos en cuenta que en la década de los 30, justo antes de iniciarse la guerra civil, los jornaleros agrícolas de esta última provincia representaban el 39,46 por ciento de su población activa agraria, la intensidad alcanzada por la disminución de la población jornalera se nos muestra en su verdadera magnitud72. Este fenómeno de constante disminución de los efectivos jornaleros dentro de la población activa agraria, corrió paralelo a aquel otro caracterizado por el insuficiente crecimiento de una nueva clase obrera industrial, resultante del raquitismo imperante en el sector secundario y el minifundismo empresarial predominante, a lo largo de todo el régimen franquista, en el entramado económico periférico y dependiente que en todo momento prevaleció en las provincias de Granada y Jaén. Aún cuando la demostración de esto último nos apartaría tanto del cometido fundamental del presente estudio que nos vemos obligados, pues, a poner punto final al mismo. 71 Cf. MARTÍNEZ SIERRA, F.: Cambios estructurales en el sector agrario..., op. cit., p. 4l. 72 Cf. MARTÍN MESA, A.: Los cambios estructurales del sector..., op. cit., p. 101. Véase asimismo BN-M: Boletín del Instituto de Reforma Agraria, (1934-1936), Censo de Campesinos de la Provincia de Jaén. Hispania, LXIV/3, núm. 218 (2004) 1079-1112 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://hispania.revistas.csic.es