CONCEPCIONES HISTORIOGRÁFICAS DEL
CRONISTA HERRERA
PEDRO GAN GIMÉNEZ
No es demasiado ecuen e el caso del his o iado de iempos pasados que
—sepa adamen e o como pó ico de su ob a— se plan ee, con igo y ex ensión,
cuál sea el in, cuáles los medios, cuáles las ías pa a ealiza la, al con a io de lo
usual hoy, en que la culminación de una. a ea p es igiosa desemboca en al
e lexión. Es o no quie e deci que en España ca ezcamos de eó icos de la His o ia.
Incluso se ha esc i o que los a adis as españoles son más y mejo es que los
o áneos, basando es a a i mación en un ap e ado es udio de ales au o es de los
siglos XVI y XVII con ocasión de p esen a una nue a edición de uno de ellos, quizá
el más impo an e de odos1. Se con inuaba así el examen po meno izado de los
his o iado es hispanos que ealizó Sánchez Albo noz —quien nos consuela de los
ol idos de Fue e — dando cuen a, po cie o, de los opúsculos que aho a nos
ocupan2.
Resul a, además, in e esan e que el au o de aquella e lexión sea el que iene
la más ex ensa ob a de oda la His o iog a ía española y cuyo con enido, o ma y,
sob e odo, p ocedimien os empleados pa a ealiza la no han sido juzgados siem
p e en sen ido a o able pa a An onio He e a3. P esen amos aquí una ob a
inédi a has a la echa al no inclui la Zamacola en su compilación y que ampoco
pa eció muy digna de sali de al es ado a los au o es que acabamos de ci a 4. Pe o,
sin nega sus ei e aciones, luga es comunes y e o es de meno cuan ía, comple a
1. San iago Mon e o Díaz en su edición de Luis Cab e a de Có doba: De His o ia, pa a
en ende la y esc ibi la. Mad id, 1948, XVI.
2. B. Sánchez Alonso: His o ia de la His o iog a ía española. Mad id, 1944, II, 167-9. J. M.
Sánchez Diana: El pensamien o his o iog á ico en la España de los Aus ias. En Miscelánea... Ma ín
Oce e. G anada, 1974, II.
3. A. Balles e os: En su P oemio a las Décadas. Mad id, 1934. C. Pé ez Bus aman e: El
c onis a An onio de He e a y la His o ia de Alejand o Fa nesio. Mad id, 1933.
4. J. A. Zamacola: Discu sos mo ales, polí icos e his ó icos de don An onio de He e a...
Mad id, 1804.
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no obs an e el pe il del g an c onis a de Indias. Innecesa ia es la soco ida glosa de
sus ex os. Bas e una b e e p esen ación.
Es os es Discu sos (Y T a ados) de He e a o man una cu iosa unidad, no
sólo po encon a se en el mismo Ms. 1035 de la Biblio eca Nacional ( . 105-118),
sino po que al como es án o denados p esen an, al pa ece , una buscada g ada
ción, que a de lo gene al a lo pa icula , de lo abs ac o a lo conc e o, de la His o ia
Sag ada Uni e sal a la de España. Los es Discu sos que nos ha dejado He e a en
es os pocos olios, quizá au óg a os y bas an e descuidados po lo que se e ie e a
pun uación y o og a ía, no es án echados pe o sí dedicados con ípica ampulosi
dad ba oca y al inal de cada uno de ellos5.
No son, desde luego, ejempla es cuidados que se esc ibie an pa a en ia a los
des ina a ios. El p ime o: Sob e los p o echos de la His o ia lo some e a la
censu a de un al o pe sonaje po la mucha inclinación de Vues a Excelencia a la
His o ia y po la ama de su p udencia... po su g an en endimien o y po la
expe iencia que ha enido en el Vi eina o de Ca aluña y la Embajada de Roma. Se
a a, pues, del duque de Albu que que, don F ancisco Fe nández de la Cue a,
como lo señala una no a ma ginal pues a al p incipio del ex o po o a mano. El
segundo, i ulado Que el medio de la His o ia es su icien e pa a adqui i la
p udencia, se dedica —casi con iguales palab as encomiás icas del na u al alo y
p udencia... de Vues a Excelencia y su g an au o idad— al duque de Lemos y
duque de Tau isano, don Ped o Fe nández de Cas o, en quien coinciden odos
es os ca gos6. En cuan o al e ce o, o ece mayo di icul ad pues la no a ma ginal
cabe el í ulo : El Conde de Salinas nos hace pensa en don Diego Sa mien o de
Sil a o el duque de Híja , don Rod igo de Sil a, pe o el i ey de Po ugal e hijo de
un Espejo de P i ados sólo puede se Uceda7.
El p ime o de los Discu sos, el más ex enso, es ambién el de mayo ampli ud
emá ica. He e a se plan ea en él qué sea His o ia, cuáles sus clases, sus mé odos
de in es igación y la o ma de esc ibi la. La conside ación y especulación son sus
ca ac e ís icas pa a nues o au o quien, aunque amplía con exceso el concep o de
His o ia has a inclui en ella la Na u al, p on o lo es inge y je a quiza, dando el
p ime pues o a la Sag ada y Eclesiás ica y pasando enseguida a ija su a ención en
la His o ia es ic a, ya que dé ese en ende His o ia aquella humana que con
iene las cosas públicas o pa icula es y las que comp enden a ias o mas de,
5. Son de o a le a, bas an e in e io , los . 110-111, 115 y 118. Al e e i se a Paulo V pa ece
hace lo como de acon ecimien os ya lejanos, lo que nos pe mi i ía echa el Discu so p ime o como
pos e io a 1621. El e ce o y pa a la ci a de Ma iana p esen a igual ca ac e ís ica. Reco demos que
Ma iana mue e en 1623.
6. Ye no de Le ma, in luyen e y mecenas (Ce an es), ocasión que no iba a desap o echa
He e a.
7. P ecisamen e a Le ma había dedicado su T a ado del Pe ec o P i ado ay Ped o Maldonado,
publicado an sólo en 1976 (A chi o Agus iniano).
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Repúblicas, Impe ios y Reinos y qualquie a o o P incipado ( ° 106). In e esa
señala que aun cuando con inúe ligado al iejo concep o de la His o ia como
géne o li e a io, echaza el es ilo oscu o, así como el ulga y bajo ( ° 109 °),
pos ulando pa a el his o iado es eglas indiscu ibles. Esc ibe: dé ese llama
legí ima His o ia adonde se halla e dad, decla ación y juiçio, como pedía el
humanis a Jus o Lipsio. Lamen emos que la p ime a condición condición se con
adiga al au olimi a se en quáles cosas se han de deçi y quáles calla ; e ible
apo ía pa a quien eclama á el igo en el examen de los da os ( ° 107) y has a el
sac i icio a sola la e dad ( ° 109). Po lo que espec a a la segunda, la explici a en
un ec o sen ido causal: se en iende quando los hechos se cuen an no sólo
ielmen e sino que jun amen e se de en decla a la azón y las causas. ¿Debe el
his o iado se juez en lo que aho a se llama a ni el popula el T ibunal de la
His o ia? He e a c ee que sí y quie e qué aquél se ap uebe y condene lo que uese
jus o. Todo ello apoyado en la au o idad de los his o iado es g ecola inos y en los
eó icos con empo áneos suyos, de los que hace una enume ación casi exhaus
i a8 .
Tema illado es el del Discu so segundo al conside a la His o ia como
ins umen o ú il pa a adqui i i udes cí icas que puedan ap o echa sob e odo
los homb es ocupados en a eas de gobie no, como e a el caso del des ina a io que
pasó po dos i eina os, una embajada y una misión especial en un campo an
di ícil como el de la Seño ía de Venecia. El concep o cice oniano de la His o ia
como Magis a i ae queda como siemp e condicionada po el a e del his o iado
y los ejemplos a segui son, de nue o, las cumb es de la his o iog a ía g eco-la ina:
Tuccíades, Polibio, Saius i o y Ti o Li io, a los que sólo iguala en e los mode nos
Guiccia dini ( . Ill y 113 °), esul ando cu ioso que no mencione a Táci o,
aunque a és e y con o me al e o a ci i s a del siglo XVII, le a a dedica un
Discu so especial9.
Es el e ce o el Discu so —muy b e e— que más in e és puede p esen a pa a
noso os al expone en él sus ideas sob e la His o ia y los his o iado es españoles,
aunque sólo ue a po la no icia que da de los di e sos au o es, añadiendo su juicio
pe sonal sob e ellos a pa i de los mode nos. Se ab e con la cu iosa e e encia a un
Mé odo de esc ibi His o ia, ob a de un g an caballe o, cuya dedicación a ales
8. G. A. VIPERANI (m. 1610): De sc ibenda His o ia libe (1569). De ege e egno (libe )
Philippo egi Ca oli V Impe a o is ilio (dica us) (Ambe es 1569).
F. Robo ello (m. 1567): De acúl a e his ó ica.
F. Pa izzi (m. 1597): Della His o ia dieci Dialoghi (Venecia, 1560).
F. Balduyno (m. 1573) : De ins i u ion e His o iae uni e sae... lib i duo (Pa ís, 1561).
D. Lambin (m. 1572) : Commen a ii in C. Nepo em (Pa is, 1569).
9. En el manusc i o 3011 de la B. N. ( . 56-61) : Discu so sob e que Táci o excede a odos los
his o iado es an iguos y el u o que se saca de sus esc i os. Es á dedicado a Idiáquez, g an lec o ,
embajado en Géno a y Venecia, con g andes elogios a Lipsio.
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a eas elogia, pe o al que ha de hace cie os epa os. Di ícil es pa a noso os a a
de a e igua quién ue es e au o , ya que el í ulo no e a ninguna no edad desde
que Bodin había publicado su Me hodus ad acilem his o ia um cogni ionem
(Pa ís, 1566) y í ulos análogos se encuen an en di e sos ensayos sob e el mismo
ema de los que dio cumplida elación Mon e o Díaz, no ol idando que a ios de
ellos no se publica on sino mucho después10.
Si se nos pe mi e una hipó esis que no pa ece demasiado a en u ada, pode
mos pensa que es e abajo p ocedía de la pluma del conde de Gondoma , cuyas
a iciones bibliog á icas e his ó icas son bien conocidas, así como su amis ad con
He e a. Tal opúsculo no se ha encon ado has a la echa, pe o puede elaciona se
con o o sob e el mismo ema y que se conse a en uno de los manusc i os que
ue an de Gayangos11. En él se jun a el conde con dos homb es en su posada de
Valladolid, donde e a co egido (2 de eb e o de 1606) y lamen ando el descuido
de los pasados en esc ibi la His o ia y, simul áneamen e, la p isa ac ual en
publica pa a ende , esc ibe y en ía, a pe ición de los dos, a S. M. su pa ece de
habe is o g an pa e de lo esc i o.
Es e es el esumen de es os b e es olios, con su mismo lenguaje: Esc ibi la
His o ia es cosa na u al y uni e sal, siendo la His o ia maes a de los homb es y
debiendo edac a se con buen es ilo ( ° 7 °-8). El p ime lib o que se esc ibió en el
mundo ue de His o ia y es is e que nues a España haya ca ecido de homb es
a icionados a esc ibi his o ia (° 8 °). Hace seguidamen e una elación de his o ia
do es omanos, godos y mo os, medie ales y de la época de los Reyes Ca ólicos,
Ca los V y Felipe II, en la que incu e en algún que o o e o ( ° 9 °-12). Te mina
es a pa e eco dando que a él se le ha encomendado hace la c ónica de las O denes
Mili a es, como caballe o que es de las mismas y que abaja en es a línea y ha is o
mucho ma e ial ( ° 12 °). Como p opues as p ác icas pa a emedia la si uación
p opone: la elección de cua o c onis as, p o eso es de las ciencias y acul ades
necesa ias a la His o ia, apa e de que haya un c onis a mayo que con aquéllos
o men un ibunal pa a que, sin ene ninguna o a ocupación, ean odos los
lib os imp esos y los que hayan de se lo y que el Consejo decida lo que ha de
esc ibi se y quién ( ° 12 °-13). ¿Ha de ex añamos que casi dos siglos después (c.
1792) Fo ne dedique bas an es páginas de su Discu so sob e el modo de esc ibi y
mejo a la His o ia de España a p oblemas análogos?12. Aquí su pensamien o
coincide es echamen e con el de He e a, haciendo una a dien e de ensa del o icio
de c onis a, que la Academia de la His o ia no podía sus i ui con éxi o, cuya
es au ación e ía con buenos ojos y ca go al que quizá aspi aba.
El aspec o más ú il de es e Discu so e ce o es á cons i uido po el epaso que
10. El de Céspedes has a 1784. El de Páez en 1892.
11. Hoy ms. 18.227 de la B. N. ( . 7-13) : Memo ial del Conde de Gondoma sob e el ca go de
C onis a, su impo ancia y c í ica de algunos.
12. En la edición de Tex os hispánicos mode nos (Ba celona, 1973, 86-110).
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He e a hace de la His o iog a ía española y que, si no muy o iginal, es in e esan e
po mos a nos su juicio sob e los di e sos au o es. Comienza po econoce el
mé i o de Ma iana, quien ha dado unidad en su ob a a odo lo esc i o an e io
men e an lleno de omanzes y can a es. Pe o no deja de excusa la exis encia de
es os medios poé icos de exp esión his ó ica de los p ime os iempos po se
e dade os ( ° 116 °) e incluso opina que exis ía una polí ica in encionada —que
se ía cul u al y económica— pa a, po un lado, acili a al pueblo el conocimien o
de los hechos bélicos —pa e p incipal en onces de la His o ia— y, po o o, como
es ímulo de la iscalidad. Todo ello coexis iendo, sin emba go, con una his o iog a
ía a la que no puede nega se su alo .
De las cua o edades en que la di ide: p imi i a, an igua, de la Reconquis a
(has a Al onso el Cas o) y ac ual pa a He e a, nos a dando una b e e elación con
sólo pequeñas de iciencias, cual se ía el ep oduci ( . 117-117 °) aunque algo
esumido lo dicho po Ocampo en el P ólogo de su C ónica desde el obispo Víc o
has a el ey Al onso. No ale la pena de ene nos en es a lis a, sal o que Ocampo y
Ga ibay eciben el elogio, sin c í ica, de He e a y Mo ales no. Zu i a une las
cualidades de in es igado con las del es ilis a, si bien hoy no es emos an con o
mes como He e a po lo que espec a a es e úl imo pun o.
Con iene señala , inalmen e, su elogio a los po ugueses —del Po ugal
oda ía no unido a España—Ba os (m. 1570), Oso io, obispo de Sil es (m. 1580)
y Goes (m. 1572) y del andaluz Sepúl eda, ci as que, po uña pa e, nos mues an
su amplia isión peninsula que, cla o es, no podía p e e la up u a ya no muy
lejana. Y, po o a, que es os es ilis as de la his o ia én la ín —coe áneos igu osos
de nues o g an Sepúl eda— sean en sus emas y has a en sus í ulos insepa ables
de He e a: Décadas de Ba os y de He e a, asiá icas unas, indianas las o as;
bióg a o de Manuel el A o unado—comple ando a Goes—, Oso io, de Ca los V,
Sepúl eda ; aduc o de Táci o, He e a poco después (1615) de lo que hicie an
Suey o y Álamos Ba ien os ( . . 118) y sólo supe ado en es a a ea po Coloma
(1629), con lo que en e —como dijimos an e io men e— en la llamada co ien e
achis a del XVII español.
Si es e Discu so su gió como de ensa de los his o iado es españoles, a
quienes se desconocía, educiéndolos sólo a Ma iana, enía que e mina con un
dido sob e la ob a del jesui a. He e a no le esca ima su elogio ( . 118 y °),
acudiendo al p opio P ólogo de aquél, po su es ilo, sus log os de exac i ud
c onológica y oponímica. No acep a, en cambio, su inhibición an e la his o ia
con empo ánea po el mo i o que expone así: No me a e í a... ela a las cosas
más mode nas, po no las ima a algunos si decía la e dad, ni al a al debe , si la
disimulaba. Con a es o, opina He e a que e dad y sá i a no son concep os
i econciliables.
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DISCURSO sob e los p o echos de la His o ia, qué cosa es y de
quán as mane as, del o icio del His o iado y de cómo se ha de
inqui i la Fe y e dad de la His o ia y cómo se ha de esc ibi .
San Agus ín en el lib o de la U ilidad que se sigue de e ehe nos mues a con
mucha diligençia que los homb es an de c ehe a los homb es si no quie en pa eze
b u os y que el que ap ende a de c ehe y Ciçe on con mucha b e edad llama a la
His o ia maes a de la ida y luz de la e dad, po que sucediendo siemp e unos
mismos acciden es como son mudanzas de Reynos y es ados los pasados nos
ins uye on pa a que de e minando sob e lo p esen e conozcamos lo enide o, po
lo qual llamó Tucidides a la His o ia pe pe ua he edad donde cogen siemp e
ma a illosos u os1.
Y no es la His o ia p o echosa solamen e pa a el go ie no polí ico y domés
ico, sino que con mucha azón se puede deçi que es ús ico el que no se exe ci a en
ella po que, demás de muchos ienes que po ella se consiguen, es g an ayuda pa a
los eólogos con a los enemigos de nues a san a e ca ólica po que se pueden saca
della muy g andes/105 a gumen os pa a el uso de la Teología, como lo han hecho
muchos dos os a ones.
Pla ón y o os g iegos la llama on His o ia po que nos p opone las cosas pa a
conside allas y especulallas y po es o Plinio llamó a su ob a His o ia del Mundo y
-o os in i ula on a sus ob as His o ia Na u al, aunque con más azón se de e
llama His o ia la que desc ibe con simple na ación la calidad de cada cosa y
A ís oles (sic) nomb ó a sus lib os His o ia de los Animales, aunque lo a ó de
mane a que pa eze que ubo más espec o a su uni e sal na u aleza que a cada
animal en pa icula y con odo eso la esc i ió de o ma que embes igó las mesmas
cosas uni e sales, de qué, de dónde, y quándo, y a qué in se haze cada una. Y o os
esc ibie on las causas de las plan as de al sue e que no se di ide su His o ia de la
1. Al ma gen de es e pá a o: El Duque de Albu que que.
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pa e de la Filoso ía, la qual a inqui iendo las causas de las sus ancias de las quales
nazen las p oducciones de los e ec os y aquellos p incipios po los quales es os
e ec os son apa ejos pa a las gene aciones o p oducciones de las cosas engend adas
po medio de las quales consiguen su in odas las ob as de na u aleza.
Dé e se pone en p ime o luga a ando de His o ia la Di ina, que se con iene
en el Viejo y Nue o es amen o y luego la Eclesiás ica, que comp ende las cosas de
nues a eligión y el go ie no de la Iglesia. Después sigue la Na u al, de la qual han
a ado g iegos y la inos, c is ianos y gen iles; de oda la na u aleza a ó en g an
pa e Pla ón y más cu iosamen e A is ó eles ; de odo el mundo esc i ió Plinio; de
el Cielo Higinio ; de la ie a y de la ma P olomeo, S abón, Solino, Mela y o os ;
de la salud de los homb es Hipóc a es, Galeno y o os ; de los animales1 /106/ de
ie a y agua, a es plan as, joyas y cosas mine ales, en algo A is ó eles y O pi a no,
Obidio, Dioscó ides y o os, y odos los que han esc i o de las na egaciones y
decla ado los si ios de los luga es y p o incias y los que han a ado de las
ma emá icas ambién se pueden pone en el núme o de los His o iado es na u a
les, en quan o en lo es an e de las cosas na u ales son de inidas de cie as causas y
ines, se in e ponen en ellas las gue as, cos umb es y acciones de los homb es, y
dé ese en ende His o ia aquella humana que con iene las cosas públicas o pa icu
la es y las que comp enden a ias o mas de Repúblicas, Impe ios y Reinos y
qualquie a o o P incipado. Y po eso se educen aquí a ias cosas de la sciencia de
las leyes y aquellos que nos han dexa do las idas de los homb es exçelen es, los
comen a ios, las e emé ides, los dia ios o Anales, las c onologías, los apo egmas,
los mo es, los es a agemas y modos de o i ica y o as cosas.
Según Eus acio la His o ia humana, de la qual especialmen e yo a o, es
compues a de géne o o ópico, o p agmá ico, o C ónico, o Genealógico, y en es os
géne os se di ide. El Tópico con iene la decla ación de los luga es. El P agmá ico
las cos umb es de las naciones. El C ónico a a de las pe sonas debajo de quien
sucedie on las cosas. El Genealógico decla a la de i ación de las naciones y gen es.
El p opio o icio del His ó ico quie en los que mejo an sen ido des a p o esión
que sea oma un bueno y he moso assien o y que se mi e bien de dónde se ha de
comenza la His o ia, quáles cosas se han de deçi y quáles calla y que cada una
enga su luga , que el ánimo del que e sc i e sea aleg e cla o y se e o, el es ilo pu o
cla o y pe spicaz y dé ese /106 llama legí ima His o ia adonde se halla e dad,
decla ación y juicio y es o aconseja Lipsio. Y en quan o a la p ime a egla se
equie e que los sucesos se quen en since amen e, con e dad, sin que nada enga
undamen o ano po que la e dad es p incipio de p udencia y de sapiençia.
La segunda egla, que es la decla ación, se en iende quando los hechos se
cuen an no sólo ielmen e sino que jun amen e se de en decla a la azón y las
causas y si es o al a e se á la His o ia según Poli io más cosa de bu la que
doc ina.
La 3.a egla, que es el juicio, consis e en que dis in a y abie amen e se
p opongan las cosas de mane a que la His o ia ap uebe y condene lo que ue e jus o
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y odo lo diga con b e edad. Y Táci o mues a se al el o icio de los e dade os
his o iado es si no al a a en la pa e de la modes ia. O os au o es quie en que la
bondad e in eg idad del his o iado se conozca con g a e y equen e es imonio de
los an epasados, aunque con sus mismos esc i os esplandezca y ay muchos cuya
modes ia e ingenuidad a sido celeb ada de mane a que jamás ninguno los ha
juzgado po men i osos ni a e idos en ingi , como Césa , Vale io Máximo,
Li io, Te encio, Ba ón, Séneca, Amiano Ma celino, Eu opio, Pia io, Vopisco,
Paulo Diácono, Lucio Flo o, Polibio, Dionisio Alica naseo, Julio Capi olino, Co ne
lio Nepo e, S abón y o os muchos. Y lo mismo se puede deci de o os esc i o es
eclesiás icos como ue on San Cip iano, Ge ónimo, Agus ino y San G ego io en
los Diálogos y sospecha que en ellos ay men i a se ía sac ilegio. De mane a que en
los au o es p o anos, como en Césa , Sue onio y Plinio, que cuen an las cosas po
is a dés os iene asimismo luga es a ley po que en sus mismos esc i os se echa de
e una cie a /107/ bondad e ingenuidad en las cosas que quen an con modes ia.
La 3.a ley es qué sean p e e idos aquellos au o es que han añadido a la
se e idad de na u aleza y una cie a p udencia en el elegi y en el juzga y es a
egla ha luga en las cosas que los mismos esc i o es an is o y an oído de pe sonas
dignas de e que las ie on y a a on. Po que los homb es g a es y se e os no
suelen y omando del ulgo igno an e lo que an de esc i i . Y si algún His ó ico se
ha a ibuido au o idad de la Iglesia no se le puede nega el c édi o y po el con a io
no se de e da a quien la Iglesia le hubie e negado. Y demás des o los que son de
ingenio más despie o, y de madu a p udencia en el juzga no ay duda sino que
aguzando su ingenio escoge án lo mejo y desecha án lo con a io, po que es cie o
que la candideza del esc i o esplandeze y se conoce con ella la e dad de la
His o ia quando se e que con iene los iempos, el si io de los luga es, el modo del
go ie no, el núme o de los que pelean en los exé ci os y de los que an a las
emp esas, aliende los hechos que se cuen an. Po que los iempos dan la de ida luz
y cla idad, los asien os de los luga es mucho conocimien o, el modo del go ie no
que son los o içios con que se igen los Impe ios Reynos y Repúblicas dan no icia
del es ado de las cosas y el que no hicie e mención del núme o de los soldados y de
las ue zas y del pode de los P íncipes y seño ías, adonde con iene haze la de e de
se enido po sospechoso y poco e dade o, po que se puede juzga que quie e
da /107 / a en ende que ay más de lo que con e ec o es. E s abo n, Plinio y Ru o
a a on de las p o incias de Romanos y calla on sus ue zas po que e an an
no o ias en el mundo que no les pa eció decillas, pe o Apiano las dixo, con que ha
conse ado la memo ia dellas con mucha glo ia suya.
De los g iegos ue on dos los que esc i ie on del modo de o ma uno His o ia
(sic) Luciano que lo a a en un b e e lib o y Dionissio Alica naseo, siendo muy
pa icula examinado de las palab as de Tucídides en un lib o que in i ula Junio
sob e Tucídides. Juan Jo iano Pon ano esc i ió un diálogo llamado A io, en el qual
da su pa eze sob e la His o ia, compa ando a los His o iado es con los Poe as y así
compa a a Salus io con Vi gilio diciendo que la His o ia es poesía suel a.
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CONCEPCIONES HI STORIOGRAFI CAS DEL CRONISTA HERRERA 217
Juan An onio Bipe ano que ue capellán de la Mages ad de don Felipe II el
p uden e, a quien yo conocí, dize que el que esc i ie e His o ia la a de mi a como a
una i gen lib e e inco up a que no si a al ape i o de nadie sino que hon e la
e dad, que sea g a e de cos umb es, de sana sus ançia, de sua e colo , cumplida
con p opo cionada g andeza de nomb es y composición, no dada a cosas lige as y
anas, sino aplicada a cosas g a es y g andes, p ocediendo con medioc e y decen e
o namen o y esquisi o, no pa a deley e sino pa a una hones idad con enien e a
ma ona y no a mane a de aquel a ei e de ame as que es p opio de los poe as.
F ancisco Robe elo, siguiendo la o den que ubo A is ó eles en la Re ó ica
p ocu ó de educi es e modo de esc i i con o me a ella b e ísimamen-
e /108/ pa a que como una acul ad nue a o a e his ó ica uesse dis in a de las
o as con nomb e pa icula .
Quie e F ancisco Pa içio en sus diez Diálogos que se conside en ocho cosas en
el esc i i His o ia. El p incipio, la o den, las cosas que se de en deçi , o calla ,
quáles se an de deci de paso, quáles de p opósi o, cómo se an de es ende los
hechos. En el p ime o diálogo da su pa eze sob e Luciano ; en el 2.° a a de la
di e sidad de la His o ia ; en el 3.° de la de inición; en el 4.° del in ; en el 5.° de la
e dad; en el 6.° del géne o de la His o ia Uni e sal; en el 7.° de la meno His o ia;
en el 8.° de la His o ia que se e sc i e de un solo homb e; en el 9.° de la u ilidad de la
His o ia ; en el 10.° de la dignidad de la His o ia y de la colocación.
F ancisco Balduyno es ampó dos lib os de la Ins i ución de la His o ia Uni e
sal que es de la simili ud que iene con la Ju isp udencia. Dionisio Lambino dize las
calidades de la His o ia con una p e ación sob e las Vidas de Emilio P a o (?) y
mues a el es ilo que de e ene el his ó ico y en lo que es semejan e o desemejan e
al ilóso o y dize que el ilóso o a a de las cosas uni e sales, pe o que el his ó ico
a a de las pa icula es, de las pe sonas, de los momen os, de las inclinaciones y de
las cosas singula es y assi (?) de la di e ençia con la poesía, la qual inge qué cosas
p o ablemen e pueden ha e sucedido, pe o que la His o ia decla a las cosas
ealmen e sucedidas y ambién el g an p o echo que della se sigue po que la
do ina que adqui imos con la espe iencia de las cosas /108 / singula es nos cues a
muy ca a y con muchos pelig os, pe o que la lección de la His o ia con iene en sí la
doc ina sin alguna incomodidad y e ie e o os muchos p o echos, a lo qual se
puede añadi que aunque algunos esc i an His o ias humanas, ambién pod ían
descub i los caminos de la p o idencia di ina con u ando con b e ísimas azones
las e egias y semejan es pes ilencias y si odos los His o iado es uesen inspi ados
del Espí i u San o, como ue on los que esc i ie on las His o ias de Josué y de los
Reyes, no hab ía nadie que no a i masse que aquel es el mejo mé odo y o ma de
esc ibi His o ia.
Un au o an iguo hablando más la gamen e de la His o ia dize lo siguien e:
que el que óp imamen e quisie e esc i i His o ia a de se do ado de una cie a
p udencia y en endimien o, ci il po es ad y acul ad de deçi , que no se adquie e
con ninguna doc ina po que es don de na u aleza. Pe o que la acul ad de deçi se
puede adqui i con mucho exe ciçio, con con ino a ajo y con imi ación de los
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224 PEDRO GAN GIMENEZ
nomb ados y loados, si ya no se quisiesse deci que es ep ehensible la demasiada
diligencia que pusso en jun a con las causas e dade as de las cosas los a ios
umo es del ulgo que le haze apa a se algo de la imi ación de Tucidides excelen-
íssimo en e los G iegos y La inos a quien imi ó ambién Go nelio Táci o y
aunque Çice ón dijo que e a más p onunciado de cosas hechas que his ó ico,
oda ía es g andissimo su o namen o y quando a con an /114/ do el o igen de las
gue as, decla ando su g an ingenio, mues a ambién la in ención de ales
ocasiones y ales discu sos mezclados con la His o ia, sin di idi ni sepa a su
na ación, ligan más ap e adamen e las cosas na adas. Lo qual suele acon eze
quando con algunas sen encias o ad e encias se an jun ando y exiendo hecho a
hecho, caso a caso, i ud a i ud, como yguales y semejan es o con a ios,
sepa ándolos en di e sas mane as y quando asimismo se an jun ando las p opias
causas con sus e ec os, de al mane a no solamen e se e el e ec o sino ambién el
o igen de donde p ocedió pa a llega a al in.
Polibio, es imado en e odos los His o iado es^ a mos ado a los o os es e
camino, de al mane a que no se puede ep ehende a quien le sigue po que sus
His o ias es án llenas de a ios discu sos sepa ados de la na ación de lo que e sc i e
y con odo eso no ha disminuido su ama sino que le ha dado mayo glo ia
pa eciendo a los homb es que la memo ia de las cosas pasadas, encomendada po
es a o ma a las le as nos pueden especialmen e ap o echa quando nos lle an po
ía ácil y llana a la imi ación de aquellas ob as que la His o ia nos mues a y pone
delan e pa a al e ec o. Lo qual quando al a e de ales discu sos no puede se en
nada di e( e)n e de los Anales y aunque pa ece algunos de los que lehen las ob as de
Poli io, que no sólo p opuso de con a las ob as de Romanos, sino de enseña la
ciencia de las cosas ci iles, con o mando cada p ecep o con los hechos omanos, en
lo qual no solamen e quiso haze el o icio de His o iado sino de ilóso o como
Xeno on es, o mando un pe ec o capi án en la pe sona de Ci o, mos ándonos
cómo an de se las cos umb es y la ida de al capi án, oda ía su His o ia es
pé ec íssima /114 °/ muy es imada y eci ida.
Salus io esc i ió poco pe o con g andissimo loo suyo, po que en su His o ia
elegan íssimamen e ado nada se en como cla íssimas es ellas po el çielo se eno
ma a illosas sen encias y en el p incipio de la Gue a Jugu ina nos a disponiendo
pa a la lección de aquellas cosas que p en endía con a con un buen discu so,
dándonos no icia de las cos umb es de su República Romana en aquella hedad. Y
con odo eso no quie en los que mejo en ienden que en un mismo iempo se haga
o icio de His ó ico y de legislado y ilóso o, po que cada A e p ocede con
di e sos p incipios a di e sos ines. Pe o él se complació an o en ep ehende las
cos umb es de sus iempos que pa ece que no esc i ió la His o ia sino pa a sólo es e
e ec o y así se e que a donde con iene que ue a muy la go quedó muy e e y
ap e ado.
Ti o Li io, que con azón de e se el p ime o de los mejo es his o iado es,
jusgando que en la His o ia no se de e da luga a discu sos quando pa a ec ea se
del mucho a ajo ha iendo con ado las cosas de Romanos en espacio de qua o-
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CONCEPCIONES HISTORIOGRAFIAS DEL CRONISTA HERRERA 225
cien os y más años, se puso a compa a la o una y la i ud de Alexand o Magno
con la de los Romanos y se escusa dello como de cosa que podía o ende al lec o ,
di i iendo su ánimo de la se ie con inuada de las cosas pe enecien es a la
His o ia. Y si con odo eso pa eciesse que no se de e da e al es imonio de Libio, a
lo menos se de e c ehe po que ue imi ado de He ó do o que es llamado Pad e de
la His o ia, el qual emos que se con en ó con una na ación pu a y sencilla, sin
ex ínsecos o namen os de sen encias, discu sos y dig esiones y po es o ubo
mucha opinión con Cice ón y le llamó His o iado . Y con odo esso no eo cómo la
His o ia puede se de u o /115/, ad e imien os y sen encias po que el exemplo
pa icula no es bas an e po sí mismo a enseña la buena imi ación, an es pod ía
se ocasión de que se hiziessen muchos ye os po los quales quisiessen segui sin
o a dis inción. Y assÿ con iene que leyendo las His o ias y conside ando cada cosa
de lo que con ienen aya un homb e p uden e o mando en sí mismo una çie a
egla gene al de las? açiones pa icula es, que no es o a cosa sino la p udencia
median e la qual, como se ha dicho, podamos en qualquie aciden e gobe na a
noso os mismos y a la República. Y es conclusión muy cla a que pa a haze es o
con iene que la His o ia nos ep esen e qualquie suceso no simple ni desnudo,
sino es ido de sus causas y de odos aquellos acciden es que le acompaña on,
po que sin la causa de ales pa icula es no se puede llega a la uni e sal conclusión
que es el e dade o p incipio de ob a con azón cie a. Y po es o la His o ia a que
yo más me inclino pa a lehe y conside a y po su medio consegui el p o echo
que se p e ende que ía que uesse al que no abundase de cosas ue a del p opósi o
que se lle a, ni que uesse desnuda de las cosas necesa ias, siguiendo en odo el
o namen o y es ilo lisso y apacible, de mane a que no sea necessa io di e i se de la
consi4e açión de las cosas pa a en ende el ánimo del au o . Y al a mi pa eçe es la
His o ia de Tucídides.
Y aunque con lo dicho c eo ha e sa is echo a la p egun a, en iendo que si una
His o ia lle a lenguaje con uso, oscu o y aza ebu el a y u bada, con dig esiones
y discu sos la gos y p olixos ue a de su in en o, omi iendo lo que le oca, no se á
de p o echo pa a lo que aquí se p e ende, que es la p udencia, la qual emos
esplandece en Vues a Excelencia po su g an ingenio po lo que ha is o en las
his o ias y po las espe iencias de los gobie nos de los Reynos de Nápoles y de
Sicilia y de la Embaxada /115 °/ de Roma an os años y de la qual p ocedió aquella
an céleb e jo nada de Vues a Excelencia a Venecia, po cuyo medio se compusie
on an g andes con o e sias de aquella República con el Pon í ice Paulo V con
e e na glo ia de Vues a Excelencia, pues en aquel negocio an a duo y que enía en
mucho pelig o a la C is iandad, mos o bien Vues a Excelencia su na u al alo y
p udencia y si yo no mues o bas an emen e quán o se adquie e és a con el medio
de la His o ia, la p opia de Vues a Excelencia y su g an au o idad supli án a mi
ygno ancia.
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226 PEDRO GAN GIMENEZ
DISCURSO Y TRATADO DE LA HISTORIA E HISTORIADORES
ESPAÑOLES.
Hame mo ido a esc i i es e discu so el ha e is o un T a ado in i ulado
Mé odo de esc ibi His o ia116 que con iene la sus ancia de lo que a a on di e sos
His o iado es g iegos y la inos y con ellos un juiçio que se haze de la His o ia del
Pad e Juan de Ma iana de la Compañía de Jesús, dicho con mucha elegancia y
cu iosidad y pa éceme ob a de g an ingenio y que me ece se muy loado y
es imado que un an g an ca alie o —que es el au o —3 enga an loable inclina
ción sin que le di ie an las cosas a que po la mayo pa e se inclina la nobleza
des os iempos.
No he podido disimula , assi po la epu ación de los Ca ólicos Reyes de
España y hon a de la Nación, como po no dexa imp esa en el ánimo des e
ca alie o an apóc i a in o mación como es la que le an dado de las His o ias des os
Reynos, pues hablando en su ob a de solo el Pad e Ma iana y no de o o au o
español pa eze que dexa a los o os po alsos y negligen es. De que ienen a
esul a dos incon enien es. El uno que no es çie o lo que po adición y po
his o ias es an no o io de la an igüedad, cla idad e ilus eza de la sang e eal de
Cas illa, a la qual se an educido las sucesiones de odas las o as co onas de España,
la qual ao a es la más an igua que ninguna de odas las del mundo, como lo a i ma
un g an au o i aliano y assimismo que es also quan o se p edica de los he oicos y
ale osos hechos de los Españoles en una gue a an la ga e impo una con esa
nación an áspe a y po iada como los Á abes de España. El úl imo es el ag a io que
se haze a an os san os A zobispos, Obispos, Abades, Doc o es, Ca alle os y o as
pe sonas de g an au o idad, i ud y doc ina que han esc i o las cosas de España en
his o ias g a es y no omanzes, aunque es a nazión a usado dellos po las azones
que adelan e se di án.
Dixe on a es e ca alie o que el Pad e Juan de Ma iana /116 °/ ha educido en
dos omos las abulosas His o ias de España, epudiando la alsedad y uniendo la
e dad con la elegancia en lengua la ina y española, po lo qual es digno de se leído
pa a sa e lo que en muchos años ha enido sepul ado de los hechos de España el
descuido y ingimien o de los au o es an dados a omanzes y can a es.
En odas las naciones ubo el uso de la poesía y el can a las cosas luego que
sucedían y en la española po la mucha ocupación y con inuación de la gue a se
acos umb ó mucho, pa a que po medio de los can os que llaman omanzes,
supiese el ulgo —que comúnmen e no usa de la His o ia— los hechos amosos en
la gue a y la gen e se inclinasse a las a mas que e a lo que en aquellos iempos
—hablando de don Pelayo acá— más se pla ica a y e a más necesa io, y pa a que el
pueblo de mejo gana acudiese a los gas os de la gue a, que ue una ma a illosa
. (Al ma gen) : El Conde de Salinas.
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CONCEPCIONES HISTORIOGRAFICAS DEL CRONISTA HERRERA 227
azón de es ado. Y po es o queda on los omanzes y can a es más en la memo ia y
po se e dade os al con a io de o as naciones, pe o no po eso al a on au o es
que aunque al o a de más despacio pusiessen en His o ia con g a edad, idelidad y
eloquencia lo que pasa a, aunque no an os como en o as pa es po que ha ía más
neçesidad de ob a que de habla .
En la p ime a edad i ían los homb es en España con simplicidad, sin con
iendas y sin cuidados de muchas cosas. En la segunda se passo de axo del impe io
de Ca agineses, Romanos, Godos y o os y ha iéndose omado espe iencia y
conocimien o de muchas cosas, especialmen e con la iolencia y as ucias de los
mo os y á abes, se ino a consegui una g an p udencia humana y mili a . La
e ce a edad ue has a que los Españoles /117/ y pa icula men e los cas ellanos con
sus p opias ue zas, ni ayuda ni consejo de o a ninguna nación ni p íncipe
hecha on de su ie a a es os mahome anos, en que se gas a on muchos años, en
los quales po la eligión y po la pa ia pelea on ale osamen e, haciendo hechos
ma a illosos, quales en an o discu so de iempo no se hallan con inuados en
ninguna pa e del mundo. La cua a edad comenzó desde que hecha do de España el
Mahome ismo ue es a nación glo iossamen e dila ando su impe io en Eu opa, en
A ica y en las egiones occiden ales y o ien ales, con a ajos quales ninguna o a
pudie a su i ni con inua con an a cons ancia.
Y aunque ninguno esc i ió de la p ime a edad, oda ía de la San a Esc ip u a
y de Pomponio Mela, español, se saca que ue Tubal hijo de Ja e el p ime o
poblado de España que desde la laguna Meó ide ino con los Ibe os Aquilona ios,
po lo qual se dijo Ibe ia.
De la segunda esc ibie on muchos G iegos y La inos ien conocidos. Y los
españoles ue on Vic o , obispo de Toledo, Juan abad de Valcla , Vicla ense, que
assi die on la co ónica de Euse io has a el iempo del san o ey Reca edo. San
Isido o, obispo de Se illa, que esc i ió de Vándalos, Alanos, Sue os y Godos y un
lib o de los homb es ilus es de la Iglesia siguiendo a San Ge ónimo y assi dio
Ilde onso un lib o pequeño has a el ey Bamba y desde aquí esc i ió ec amen e la
Co ónica de España San Julián, p ime o a zobispo de Toledo y siguió Julián,
diácono de la misma Iglesia y Sebas ián, obispo de Salamanca, esc i ió has a don
Alonso el Cas o, que es el p incipio de la e ce a edad. Y has a el ey don Be mudo,
llamado el Go oso, esc i ió Zapi o obispo de As o ga, dicho comunmen e Sampi o
y Pelayo, obispo de Obiedo, con inuó la Co ónica has a la mue e de don Alonso el
8o. Y sin /117 °/ és os que siemp e queda on manusc i os, Paulo O osio, Isido o
meno , obispo de Badajoz, don Lucas, obispo de Tuid, don Rod igo Ximénez,
a zobispo de Toledo, don Alonso, obispo de Ca agena, don Gil de Zamo a, que
esc i ió la Co ónica Gene al, po comission del ey don Alonso. Y o os muchos
doc os y g a es a ones que en núme o son más de cinquen a.
Flo ián de Ocampo esc i ió elegan emen e çinco lib os de las cosas memo a
bles de España desde Tubai. P osiguióle Amb osio de Mo ales con más cu iosidad
que o den de His o ia. Desde el ey don Pelayo has a la mue e del Rey Ca ólico
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228 PEDRO GAN GIMENEZ
don Fe nando V, esc i ie on Ge ónimo de Zu i a y Es eban de Ga ibay, his o ia
do es de g an au o idad. El p ime o con g an o den y elegancia, el segundo con
g an diligencia. Y an es que esc i iesse Juan de Ma iana ay ambién des os iempos
muchas pa icula es y g a es his o ias, especialmen e la del ey don Ped o, la de
don Juán el II de Galíndez de Ca ajal, Ped o López de Ayala, Lo enzo Vaia basco,
Rod igo Sánchez, obispo de Palencia, A alos de la Reina, He nando del Pulga ,
An onio de Neb ixa. Y quando no hubie a an os au o es po p i ilegios y esc ip-
u as de las iglesias y ciudades y de la nobleza se pudie a saca mucha cla idad
quando odo al a a.
En la cua a edad han esc i o ambién el Ti olibio de España que es Juan de
Ba os, el ilus e ca alle o Al a Gómez, excelen e au o en p osa y e so, que con
al o espí i u y mucha elegancia compuso muchas cosas y en especial aquella ob a
De pa u Vi ginis. El agudo español Ge ónimo Oso io, obispo de Alga e, Ginés
de Sepúlbeda y Ped o Mexía, c onis as eales. Damián de Goes, Ped o de Medina,
el doc o G ego io López Made a /118/ del Consejo sup emo de Cas illa, el
licenciado Valdés, oydo de la Real Audiencia de G anada, el doc o Salaza de
Mendoza, canónigo de la san a yglesia de Toledo, el licenciado don Bal asa de
Álamos y Ba ien os, iscal de S. M. que sacó de Táci o muchos y doc os a o ismos.
Y o os muchos au o es g a es. Yen la His o ia gene al del mundo del iempo del
seño ey don Filipe II el P uden e, p ime a pa e, lib o 8o, caps. 5, 6, 7 y se a a
de an igüedades de España. Y en el lib o de los Cla os ba ones y en el de la
Ins i ución C is iana pa a Reyes y P íncipes que se esc ibió a ins ancia de aquel
cla ísimo ba ón don Bal asa de Çuñiga.
Del pad e Juan de Ma iana se puede dezi que con mucha elegancia esc ibió su
His o ia de España, po que siendo demás de la sag ada Teología ado nado de a ias
disciplinas, yguala cu iosamen e los años de los á abes con los nues os, p ecián
dose de ha e es i uido los nomb es an iguos a las ie as y mon es, decla ando los
sucesos de la epública y las mudanzas? de la Iglesia. Y comenzando su his o ia
desde Tubai la a exiendo has a la expulsión de los Mahome anos en iempo del
ey don Fe nando V, mos ando que esc ibe sin a ec o y que no a a de cosas
mode nas po e i a o ensas con a la libe ad de la His o ia, como sy la His o ia
ue a sá i a y que sin o ensa no se pu die a dezi la e dad. Aunque después ha
mudado pa eze y pasado has a es os iempos a lo que me pa eze sin o ensa de
nadie. Y con odo esso se ha juzgado que que iendo se o o Lypsio, ubo g an
cuidado en que e imi a a los an iguos esc i o es y ha pa ecido que sin que e
escud iña nues as an igüedades ha cumplido /118 °/ con sus obligaciones con
ha e seguido a Amb osio de Mo ales, a Es eban de Ga ibay, a Flo ián de Ocampo
y a Ge ónimo de Zu i a, Co oni s a s eales y esc i o es cu iosos y diligen es. Y sin
duda ue an odos sus abajos los mejo es si se mos a a más a o able a los
amosos hechos de la nobleza cas ellana. Y po que pod ía se que es e juizio no
uesse bien ecibido di ijo a Vues a Excelencia es e Discu so y le pongo debaxo de
su p o ección pa a que con su g andeza y cla idad de en endimien o me de ienda.
Po que engo po pa icula máxima que la e dad de la His o ia se a de dezi
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óp imamen e y po que ha iendo Vues a Excelencia seguido aquella sen encia que
los hechos loables dan hon a y es imación a los decendien es y animan a ymi allos,
Vues a Excelencia la ha gua dado bien siguiendo las pisadas de sus cla íssimos
p ogeni o es y a su Excelen ísimo pad e, a quien llaman Espejo de P ibados;
ha iendo se ido a la Co ona eal en el luga de Vi^o ey del Reyno de Po ugal,
adonde se le ep esen a on g andísimos negocios cuya g an au o idad y g an juizio
ue on de g an p o echo a aquel Reyno y a mí p ese a án de oda calunia.
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