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LOS PODERES LOCALES FRANQUISTAS Y LA CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO
CONSENSO SOCIAL
La he e ogeneidad de los apoyos sociales al Régimen F anquis a. El caso de la Andalucía
O ien al, 1936-1950.
F ancisco COBO ROMERO y
Te esa Ma ía ORTEGA LÓPEZ.
UNIVERSIDAD DE GRANADA.
1. El pano ama de los es udios en o no a los pode es locales en el P ime F anquismo.
Una oma de pa ido.
En los úl imos años las in es igaciones que han enido po obje o de a ención el es u-
dio del uncionamien o polí ico del égimen anquis a desde una pe spec i a local o p o in-
cial se han inc emen ado de o ma no able. La ex acción polí ica y la p ocedencia social del
nue o pe sonal que ocupó, du an e y después de la gue a ci il de 1936-1939, las Comisiones
Ges o as o las Co po aciones Municipales españoles, así como las ac i udes de la población
an e el Nue o Es ado, y la cons ucción del necesa io consenso social que espalda a al égi-
men dic a o ial del gene al F anco, han sido, y con inúan siendo, los emas más ecuen es
abo dados po los abajos publicados has a la echa.
A pesa de la di e sidad geog á ica que plan ean las e e idas in es igaciones, odas
ellas nos o ecen una aliosa in o mación sob e de e minados aspec os y cues iones c uciales
–de ipo polí ico, social y económico– en o no a lo que la ecien e his o iog a ía iene de-
nominando como p ime anquismo. Noso os des aca emos dos de esas cues iones po con-
side a las más que esenciales pa a supe a el deba e que, en o no al signi icado, con inuado
o up u is a, de los pode es locales bajo la dic adu a anquis a, se ha ges ado ecien emen e
po pa e de los in es igado es especializados en el análisis del anquismo1. Y p ocede emos
de es a mane a, po conside a ales cues iones como ealmen e escla ecedo as de la con igu-
ación del uni e so polí ico del anquismo, y la di e sidad de la denominada coalición eac-
ciona ia que se ges ó du an e la década de los ein a en o no a una isce al oposición a la
expe iencia democ á ica epublicana. Tales cues iones no son o as que la plu alidad social y
polí ica del nue o pe sonal que ocupa ía los pues os de la adminis ación municipal as la
1 Es e deba e lo encon amos plan eado y ecogido en Mª. Enca na NICOLÁS MARÍN, “Los pode es locales y la
consolidación de la dic adu a anquis a”, Aye , nº. 33, 1999, pp. 65-85, p. 72.
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con ienda ci il, y la e olución o e undación –según plan ea Ma í Ma í2– que el p opio é-
gimen anquis a, a a és de la legislación p omulgada en o no a la cons i ución de los pode-
es municipales, impond ía en es especí ico e eno de la adminis ación espec o a los mode-
los polí icos p eexis en es.
Comenzando po la p ime a de las cues iones apun adas, hemos de indica que buena
pa e de los es udios ocalizados en la implan ación o ins i ucionalización de la dic adu a
anquis a ponen de mani ies o cómo la ex acción de los cuad os in e medios de la adminis-
ación local a endió a c i e ios plu ales3. Desde el pun o de is a socioeconómico, en la com-
posición de las nue as comisiones ges o as an o u banas como u ales encon amos ep esen-
an es de los dis in os es a os sociales –al os, medios y bajos4–, algunos incluso sin un ni el
cul u al su icien e pa a el desempeño de los ca gos concejiles5. Los ediles de los ayun amien-
os de las zonas u ales y ag a ias solían se en su mayo ía pequeños y medianos p opie a ios
ag ícolas, o muy ocasionalmen e in eg an es del campesinado sin ie a de b ace os y jo nale-
os ag ícolas6. Jun o a odos ellos e a ecuen e ambién la p esencia de a esanos u ales, co-
me cian es y ende os dedicados a la en a de es idos, obje os de consumo popula y p oduc-
os alimen icios, aún cuando p edominasen los ep esen an es e los es a os in e medios de
p o esionales cuali icados que dis u aban de un ele ado s a us en las comunidades donde
esidían –maes os nacionales, a macéu icos, abogados, empleados, médicos, e e ina ios,
unciona ios de la adminis ación e c.–7. Jun o a odo ello, la ex acción sociop o esional de
los in eg an es de las comisiones ges o as de los núcleos u banos de mayo en idad poblacio-
2 C . Ma í MARÍN I CORBERA, Els ajun amen s anquis es a Ca alunya. Polí ica i adminis ació municipal,
1938-1979. Lleida, Pagès Edi o s, 2000, p. 51.
3 Los p ime os abajos que se cen a on en es e ema ue on los de Ca les VIVER PI-SUNYER, El pe sonal
polí ico de F anco (1936-1975). Ba celona, Vicens Vi es, 1978, y Miguel JEREZ MIR, Éli es polí icas y cen-
os de ex acción en España, 1938-1957. Mad id, CSIC, 1982. Una ob a más ecien e que a a es a misma
cues ión es la de Glice io SÁNCHEZ RECIO, Los cuad os polí icos in e medios del égimen anquis a, 1936-
1959. Di e sidad de o igen e iden idad de in e eses. Alican e, Ins i u o de Cul u a Gil-Albe , 1996.
4 C . Roque MORENO FONSERET y F ancisco SEVILLANO CALERO, “Los o ígenes sociales del anquis-
mo”, Hispania, LX/2, nº. 205, 2000, pp, 703-724, pp. 719-723.
5 C . Manuel ORTIZ HERAS, “El lide azgo de los gobe nado es ci iles como ins i ución básica de la adminis-
ación p o incial”, II Encuen o de In es igado es del F anquismo, Alican e, 1995, pp. 181-187, p. 182.
6 Edua do Se illa Guzmán indica que en las comunidades u ales el nue o pe sonal que pasó a eng osa las ‘cla-
ses de se icio’ del égimen anquis a, además de la Iglesia y la Gua dia Ci il, es aba compues o po ag icul o-
es p opie a ios y en meno p opo ción po campesinos sin ie a. C . Edua do SEVILLA GUZMÁN, La e olu-
ción del campesinado en España. Elemen os pa a una sociología polí ica del campesinado. Ba celona, Penínsu-
la, 1979, p. 133.
7 C . An onio CAZORLA SÁNCHEZ, Desa ollo sin e o mis as. Dic adu a y campesinado en el nacimien o de
una nue a sociedad en Alme ía, 1939-1975. Alme ía, Ins i u o de Es udios Alme ienses, 1999, pp. 71-74; y
Ángela CENARRO LAGUNAS, C uzados y camisas azules. Los o ígenes del anquismo en A agón, 1936-
1945. Za agoza, P ensas Uni e si a ias de Za agoza, 1997, p. 149.
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nal y de las capi ales de p o incia, se mos aba igualmen e he e ogénea. Pues allí, jun o a los
g andes e a enien es y p opie a ios de emp esas indus iales o come ciales, que ocupaban a
su ez pues os di ec i os en las co po aciones económicas –Cáma as de Come cio e Indus ia,
la P opiedad U bana o Ag a ias– y sindicales, hacía ac o de p esencia un abiga ado conjun o
de ep esen an es de las clases medias u banas –pequeños come cian es, emp esa ios indus-
iales y de las ac i idades e cia ias, cue pos supe io es y medios de la adminis ación, p o e-
siones libe ales, empleados del come cio y de la banca, e c. –8. Incluso menudeaban los es a-
os sociales bajos ligados al mundo del abajo9, que poco a poco ue on sus i uyendo al en e
de los ayun amien os y de las concejalías a los ep esen an es de la adicional oliga quía u -
bana10.
La a iedad en los cen os de ex acción polí ica ue ambién pa en e, aunque siemp e
limi ada po la O den minis e ial de 30 de oc ub e de 1937, según la cual, las p opues as pa a
el nomb amien o de ca gos en la adminis ación local jamás pod ían ecae sob e aquellas
pe sonas que hubie an pe enecido a o ganizaciones polí icas in eg adas en el F en e Popu-
la 11. Median e la exclusi a cons i ución de las comisiones ges o as municipales y los ayun-
amien os con miemb os pe enecien es al bando encedo en la gue a ci il, los nue os pode-
es locales anquis as pasa on a es a con o mados po concejales con an eceden es de echis-
as, inculados a la de echa ca ólica –CEDA, Acción Popula , Acción Ca ólica, Sindica os
Ag ícolas Ca ólicos–, a Falange, al Pa ido Radical, a an iguos pa idos conse ados (Unión
Pa ió ica), o a las o ganizaciones adicionalis as y moná quicas e i alizadas du an e los
años ein a12. Aún cuando pensamos que muchos de los nue os ep esen an es del pode local
8 C . Mª. Enca na NICOLÁS MARÍN, Ins i uciones mu cianas en el anquismo, 1939-1962. Mu cia, Biblio eca
Básica Mu ciana, 1982, pp. 286-287; Vicen e CAMARENA MERINO, “Las elecciones municipales de 1948,
no malización y con inuidad del pode local en Guadalaja a”, IV Encuen o de In es igado es del F anquismo,
Valencia, 1999, pp. 170-176, p. 174; Domingo GARCÍA RAMOS, “Una ap oximación al pe sonal polí ico del
ayun amien o de Palencia (1948-1979)”, IV Encuen o de In es igado es del F anquismo, Valencia, 1999, pp.
198-204, pp. 201-202; Gaudioso J. SÁNCHEZ BRUN, Ins i uciones u olenses en el anquismo (1936-1961).
Pe sonal y mensaje polí ico. Te uel, Ins i u o de Es udios Tu olenses, 2002, p. 223.
9 C . An onio F. CANALES SERRANO, “F anquismo y pode local. Vilano a i la Gel ú (Ba celona) y Ba a-
caldo (Vizcaya), 1937-1962”, I Encuen o de In es igado es del F anquismo, Ba celona, 1992, pp. 20-23, p. 22.
10 Es a cues ión la plan ea Ana F ías pa a el caso So ia. C . Ana FRÍAS RUBIO, “El anquismo desde el es udio
de sus ins i uciones”, I Encuen o de In es igado es del F anquismo, Ba celona, 1992, pp. 32-35, p. 34.
11 C . BOE de 3 de no iemb e de 1937.
12 En muchas localidades y p o incias españolas quedó pa en e du an e la gue a y la inmedia a posgue a la
inco po ación de nue o a los ayun amien os y dipu aciones del iejo pe sonal polí ico y con un pasado polí ico
de echis a. Es a cues ión ha sido plan eada po a ios abajos. Véanse en es e sen ido, Ma ilde EIROA SAN
FRANCISCO, “La i adiación de la polí ica en el Nue o Es ado. Ins i uciones y cen os de pode ”, I Encuen o
de In es igado es del F anquismo, Ba celona, 1992, pp. 77-80; Emilio GRANDÍO SEOANE, “El p ime pe so-
nal polí ico del anquismo en la p o incia de la Co uña. Cambio y con inuidad de las éli es polí icas municipa-
les du an e la gue a ci il en la e agua dia nacional”, Ja ie TUSELL, Susana SUERIO, José Ma ía MARÍN y
Ma ina CASANOVA (coo ds), El égimen de F anco (1936-1975). Cong eso In e nacional. Mad id, UNED,
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en el nue o égimen dic a o ial habían sido a aídos hacia el complejo uni e so de las de e-
chas an i epublicanas de una mane a desigual, gene ando comp omisos de in ensidad muy
dispa con las o ganizaciones conse ado as que p oli e a on en el agi ado pe iodo inmedia-
amen e p eceden e a la implan ación del anquismo en odo el Es ado. En de ini i a, se a a-
ía pues de oda una panoplia de indi iduos que, o bien habían pe enecido a las o maciones
polí icas conse ado as o de echis as an es de la gue a ci il, o bien habían sucumbido a la
eno me capacidad de pe suasión y mo ilización desa ollada po las nue as de echas ascis i-
zadas de los años 30. En al sen ido, es amos plenamen e con encidos de que, en un ele adí-
simo po cen aje de sus componen es, los ayun amien os anquis as ambién ue on ocupados
po ecién llegados a la ida polí ica, sin expe iencia en el desempeño de ca gos o esponsabi-
lidades en el ámbi o local du an e el pe iodo p e io a la suble ación mili a , o en cualquie
caso muy ecien emen e inco po ados a la de ensa de los ideales an idemoc á icos y an iiz-
quie dis as del co po a i ismo ca ólico, el ascismo o el adicionalismo moná quico13. Pe so-
nas que sin una mili ancia di ec a en los pa idos u o ganizaciones de la de echa an i epubli-
cana, se sin ie on ag edidos en sus más p o undas con icciones, o emie on que se al e asen
adicalmen e sus adicionales modos de ida, mos ándose en muchos casos e dade amen e
a e ados an e el a ance expe imen ado po las o ganizaciones polí icas y sindicales de la iz-
quie da y el ca iz que adop aba la con lic i idad huelguís ica u al y u bana a medida que
anscu ía la e íme a exis encia del égimen de la II República. Muchos de ellos, en espues a
a los acon ecimien os que se sucedie on en la ida polí ica española después de las elecciones
de eb e o de 193614, conec a on cla amen e con las p opues as de des ucción, iolen a si
1993, Tomo I, pp. 69-87; An onio CALZADO ALDARIA y Rica do Camilo TORRES FABRA, “La o mación
de un pode omnímodo, la Falange en la Ribe a Baixa (1939-1945)”, Ja ie TUSELL, Susana SUERIO, José
Ma ía MARÍN y Ma ina CASANOVA (coo ds), El égimen de F anco (1936-1975). Cong eso In e nacional.
Mad id, UNED, 1993, Tomo I, pp. 29-40; Ana FRÍAS RUBIO, “Una ap oximación al análisis del pe sonal polí-
ico y del Mo imien o Nacional en la p o incia de So ia”, Ja ie TUSELL, Julio GIL PECHARROMÁN y Feli-
ciano MONTERO (eds.), Es udios sob e la de echa española con empo ánea. Mad id, UNED, 1993, pp. 643-
654; Julia CIFUENTES CHUECA y Pila MALUENDA PONS, El asal o a la República. Los o ígenes del an-
quismo en Za agoza (1936-1939), Za agoza, Ins i ución Fe nando El Ca ólico, 1995, pp. 218-219; Ángela
CENARRO LAGUNAS, C uzados y camisas azules..., pp. 142 y159; y An onio CAZORLA SÁNCHEZ, Desa-
ollo sin e o mis as..., p. 79.
13 C . Gaudioso J. SÁNCHEZ BRUN, “Ace camien o a los núcleos de apoyo al anquismo a a és del es udio
del pe sonal polí ico del ayun amien o de Te uel, 1936-1961”, I Encuen o de In es igado es del F anquismo,
Ba celona, pp. 62-65, p. 63; y Ped o RODRIGO ROMERO, Damián GONZÁLEZ MADRID y Manuel ORTIZ
HERAS, “La ins i ucionalización del égimen anquis a en Cas illa-La nue a a a és de los pode es locales
(1939-945)”, IV Encuen o de In es igado es del F anquismo, Valencia, 251-257, p. 255.
14 Es e a gumen o lo encon amos en la ob a de Ja ie Uga e. Según es e au o ue on a ios los acon ecimien-
os que de e mina on en España el en endimien o en e el es ablishmen , deseoso de ena el a ance democ á i-
co epublicano, y amplios sec o es de las clases medias u ales y u banas ue on la des i ución de Alcalá Zamo a
como p esiden e de la II República. De en e odos ellos cabe des aca la labo legisla i a desa ollada en los
meses siguien es a las elecciones de eb e o de 1936, la de o a de las opciones de la de echa en las u nas, la
o mación de un gobie no débil y belige an e como e a el de Casa es Qui oga, la eanudación de las e o mas
plan eadas en el p ime bienio epublicano, y la oleada de huelgas de mayo y junio de aquel mismo año. C .
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uese necesa io, de la expe iencia democ á ica epublicana. Y se adhi ie on p on amen e a las
o maciones polí icas que de o ma adical y con unden e espalda on la insu ección mili a
del e ano de 1936.
En cuan o a la segunda cues ión, c eemos que es necesa io esal a la up u a que el
anquismo imp imió a la adminis ación y a la ida local española, pese a que uesen man e-
nidas las ins i uciones de la adminis ación e i o ial y pe i é ica he edadas del sis ema libe al
–gobie nos ci iles, ayun amien os, dipu aciones, e c.–15. El égimen anquis a se adap ó al
esquema de gobie no e i o ial con eccionado du an e la p ime a mi ad del siglo XIX, si bien
el Nue o Es ado su gido del con lic o ci il de 1936-1939 impuso una nue a o ma de en en-
de la adminis ación local. Más allá de la ic o ia en la gue a ci il, el anquismo puso in a
las e o mas que se habían enido in oduciendo a lo la go del p ime e cio del siglo XX. En
es e sen ido p opició el debili amien o de aquellas ins i uciones, como e an los ayun amien os
y dipu aciones, más p óspe as y p óximas a los ciudadanos. La nue a legislación elabo ada en
plena gue a ci il y en la inmedia a posgue a desposeyó a ayun amien os y dipu aciones de
sus adicionales compe encias16. La dic adu a eliminó el p incipio ep esen a i o y democ á-
ico de las ins i uciones locales y p o inciales, y lo sus i uyó po los p incipios de je a quía –
de a iba abajo, y basado en la elación de con ianza-dependencia–, de au o idad y de disci-
plina. Con ello el anquismo eliminaba de o ma inapelable cualquie as o de au onomía
municipal, some iendo a los ayun amien os –y po ex ensión a las dipu aciones p o inciales–
a la dependencia polí ico-adminis a i a de los gobe nado es ci iles y del Minis e io del In e-
io . Y odo ello mien as al mismo iempo e i aba, a a és del man enimien o de unos edu-
cidos p esupues os, que en la base de la adminis ación local/p o incial se cons i uye a un
espacio de pode que pudie a en a en con adicción –como conside aba que había ocu ido
du an e la Res au ación y la II República– con el gobie no cen al17.
La plu alidad social y polí ica que ca ac e izó a los ayun amien os anquis as de pos-
gue a, así como el some imien o al pode cen al de las co po aciones locales y dipu aciones
y la escasa capacidad de maniob a y ac uación a que ue on condenadas po la p opia dic adu-
Ja ie UGARTE TELLERÍA, La nue a Co adonga insu gen e. O ígenes sociales y cul u ales de la suble ación
de 1936 en Na a a y el País Vasco. Mad id, Biblio eca Nue a, 1998, pp. 57-58.
15 C . Ma í MARÍN I CORBERA, Els ajun amen s anquis es a Ca alunya..., p. 50 y ss.
16 La legislación a la que aludimos es la siguien e, O den de 30 de oc ub e de 1937 (BOE de 3 de no iemb e de
1937) que es ablece no mas pa a cub i acan es en los ayun amien os y dipu aciones; la O den del Minis e io de
la Gobe nación de 21 de ab il de 1939 (BOE de 22 de junio de 1939) sob e la acul ad de nomb a concejales; la
O den de 11 de julio de 1942 (BOE 26 de julio de 1942) sob e nomb amien os de concejales en los ayun amien-
os meno es de 3.000 habi an es; y inalmen e la Ley de Bases de Régimen Local de 17 de julio de 1945 (BOE
de 18 de julio de 1945).
17 Algo simila ue lo que ocu ió en la I alia ascis a y en la Alemania nazi. C . Philippe BURRIN, “Polí ica i
socie a . Les es uc u es del pode a l’I alia eixis a i l’Alemanya nazi”, A e s, nº. 25, 1996, pp. 484-510, p. 494.
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a dejó, debe lle a nos a eplan ea nos si de e dad, como han señalado algunos abajos, des-
pués de la gue a ci il asis imos sin emisión al eg eso de quienes con an e io idad a la expe-
iencia epublicana habían con olado las ins i uciones locales. En al sen ido, y en consonan-
cia con lo expues o po algunos es udiosos18, ¿p opició el égimen anquis a una simple es i-
ución en sus p i ilegiadas posiciones de con ol polí ico local de las adicionales oliga quías
p o enien es de la e apa p e ia a la II República y la gue a ci il, con ibuyendo así a una
especie de enacimien o del caciquismo?. O, po el con a io, como ad ie en o os especialis-
as que a an de supe a es a isión simplis a, se ía con enien e compa a lo ocu ido en la
España de los años 30 y 40 del pasado siglo XX con lo sucedido en aquellos países, como
I alia y Alemania, donde e minó po iun a en espues a a la c isis del pe íodo de en egue-
as una opción polí ica de ca ác e ascis a19. Como indica G ego y Luebbe , ningún égi-
men de los que su gie on en el pe iodo de en egue as –libe alismo, ascismo o socialdemo-
c acia– podía subsis i sin el apoyo de las masas o de una amplia y he e ogénea mayo ía so-
cial20, y ello a pesa de que en el caso de los egímenes ascis as se p ac ica a en exceso el
con ol social y la iolencia como elemen o de cohesión induc o del consenso21. Tan o pa a
el caso i aliano como pa a el alemán, la e isión his o iog á ica ha pues o de mani ies o que
los apoyos sociales al ascismo y al nazismo no es u ie on exclusi amen e localizados en el
amplio espec o de las clases medias y pequeño bu guesas del mundo u bano, d amá icamen e
18 Es a a i mación la encon amos en An onio CAZORLA SÁNCHEZ, Desa ollo sin e o mis as..., pp. 78-79.
Es a misma esis es plan eada po es e au o en el a ículo “La uel a a la his o ia, Caciquismo y anquismo”,
His o ia Social, nº. 30, 1998, pp. 119-132, donde insis e en la aiz libe al- es au acionis a del anquismo. Tam-
bién Mª. Enca na Nicolás en su clásico abajo sob e las ins i uciones mu cianas a i ma que “la es uc u a del
pode municipal en la Mu cia anquis a siguió man eniendo las ca ac e ís icas he edadas del siglo XIX”. C . Mª.
Enca na NICOLÁS MARÍN, Ins i uciones mu cianas en el anquismo..., p. 262. Po su pa e Emilio G andío
sos iene que la ins i ucionalización del Mo imien o Nacional enlazó con las ac i idades polí icas de los úl imos
años de la Res au ación en donde aún an iguas amilias pode osas os en aban esa si uación p edominan e. C .
Emilio GRANDÍO SEOANE, “El p ime pe sonal polí ico del anquismo en la p o incia de la Co uña. Cambio
y con inuidad de las éli es polí icas municipales du an e la gue a ci il en la e agua dia nacional”, Ja ie
TUSELL, Susana SUERIO, José Ma ía MARÍN y Ma ina CASANOVA (coo ds), El égimen de F anco (1936-
1975). Cong eso In e nacional. Mad id, UNED, 1993, Tomo I, pp. 69-87, pp. 72-73.
19 Los abajos que plan ean ace adamen e es e es udio compa ado son los siguien es, Ma í MARÍN I
CORBERA, Els ajun amen s anquis es a Ca alunya. Polí ica i adminis ació municipal, 1938-1979. Lleida,
Pagès Edi o s, 2000; Roque MORENO FONSERET y F ancisco SEVILLANO CALERO, “Los o ígenes socia-
les del anquismo”, Hispania, LX/2, nº. 205, 2000, pp, 703-724; Jo di FONT I AGULLÓ, ¡A iba el Campo!.
P ime anquisme i ac i uds polí iques en l’àmbi u al No d-Ca alà. Gi ona, Dipu ació de Gi ona, 2001; y
Ped o PAYÁ LÓPEZ, “Violencia, legi imidad y pode local. La cons ucción simbólica de la dic adu a anquis-
a en una coma ca alican ina. El Vinalopó Medio, 1939-1948”, Pasado y Memo ia, Re is a de His o ia Con em-
po ánea, nº1, 2002.
20 C . G ego y M. LUEBBERT, Libe alismo, ascismo o socialdemoc acia, Clases sociales y o ígenes polí icos
de los egímenes de la Eu opa de en egue as. Za agoza, P ensas Uni e si a ias de Za agoza, 1997, p. 18.
21 C . Albe o AQUARONE, “Violenza e consenso nel ascismo i aliano”, S o ia Con empo ánea, a. X, n. 1,
ebb aio, 1979, pp. 145-155.; y Philippe BURRIN, “Polí ica i socie a . Les es uc u es del pode a l’I alia eixis a
i l’Alemanya nazi”, p. 502.
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pe judicadas po las con ulsiones sociales y económicas que sucedie on a la I Gue a Mun-
dial. Nos si uamos, pues, alineados con la co ien e his o iog á ica ecien e sob e el ascismo
eu opeo de en egue as. Y de mane a especial en aquella que ha p es ado un especial in e és
al papel desempeñado po el campesinado de nume osos países eu opeo-occiden ales en el
apoyo elec o al y polí ico a las opciones an ilibe ales y an ipa lamen a ias su gidas as la
G an Gue a. Desde las décadas de los ochen a y los no en a del pasado siglo XX, han p oli-
e ado nume osos es udios egionales que han modi icado las adicionales espues as o o ga-
das a es a cues ión. Pa a el caso de Alemania, el g an a ance expe imen ado po los es udios
sob e la composición social del NSDAP, nos ha pe mi ido conoce cómo és e úl imo se con-
i ió, desde 1928 en adelan e, en un au én ico pa ido “mul iclasis a”. Incluso en un “ca ch
all pa y” que mo ilizaba polí icamen e a amplios sec o es de las clases medias al as y bajas,
al campesinado p o es an e –además de pa e del ca ólico– y a po ciones conside ables de la
clase ob e a cuali icada22. In es igaciones ela i amen e ecien es han insis ido en la decisi a
apo ación del campesinado de algunos países de Eu opa Occiden al al auge, y en algunos
casos al pos e io iun o, de las p opues as ascis as y an ilibe ales. El caso especí ico de los
o ígenes ag a ios del ascismo i aliano ha sido ampliamen e deba ido po una as a bibliog a-
ía23. Incluso pa a el caso de F ancia, el alineamien o de buena pa e del campesinado ca ólico
en o no a los p og amas co po a i is as, ascis as y an ipa lamen a ios su gidos en el escena-
io de las luchas polí icas y sociales del pe iodo de en egue as, ha pues o sob adamen e de
22 Pa a el ascenso elec o al de los nazis y la composición social del NSDAP, consúl ense las siguien es ob as,
Thomas CHILDERS, The Nazi Vo e . The Social Founda ions o Fascism in Ge many, 1919-1933, London,
Chapel Hill, 1983 y Thomas CHILDERS (ed.), The Fo ma ion o he Nazi Cons i uency, 1919-1933, London,
1986; Richa d F. HAMILTON, Who o ed o Hi le ?, P ince on, P ince on Uni e si y P ess, 1982; Michael H.
KATER, The Nazy Pa y. A Social P o ile o Membe s and Leade s, 1919-1945, Camb idge, Camb idge
Uni e si y P ess, 1983; Oded HEILBRONNER, “The Failu e ha Succeeded, Nazi Pa y Ac i i y in a Ca holic
Region in Ge many, 1929-32”, The Jou nal o Con empo a y His o y, 27, nº. 3, 1992, pp. 531-549 y Oded
HEILBRONNER, “Ca holic pligh in a u al a ea o Ge many and he ise o he Nazi pa y”, en Social His o y,
Vol. 20, nº. 2, 1995, pp. 219-234. C . Rudy KOSHAR, “F om S amm isch o Pa y, Nazi Joine s and he
Con adic ions o G ass Roo s Fascism in Weima Ge many”, The Jou nal o Mode n His o y, Vol. 59, nº. 1,
1987, pp. 1-24. De le MÜHLBERGER, “The Occupa ional and Social S uc u e o he NSDAP in he Bo de
P o ince Posen-Wes P ussia in he ea ly 1930s”, en Eu opean His o y Qua e ly, Vol. 15, nº. 3, 1985, pp. 281-
311. Sob e el campesinado alemán y la polí ica éase Robe G. MOELLER, Ge man Peasan s and Ag a ian
Poli ics, 1914-1924, The Rhineland and Wes phalia, Chapel Hill, Uni e si y o No h Ca olina P ess, 1986 y
Robe G. MOELLER, R.G. (ed.), Peasan s and Lo ds in Mode n Ge many. Recen S udies in Ag icul u al
His o y, Bos on, Allen and Unwin, 1986.
23 Un abajo pione o de los años se en a ya puso de mani ies o la necesidad de indaga en el compo amien o
polí ico de los pequeños apa ce os, a enda a ios y modes os p opie a ios ag ícolas del no e y el cen o de I alia
pa a comp ende mejo el apoyo campesino al ascismo. C . F ank M. SNOWDEN (1972), “On he Social
O igins o Ag a ian Fascism in I aly”, A chi es Eu opéennes de Sociologie, ol. XIII, nº. 2, 1972, pp.268-95. Más
ecien emen e han apa ecido las siguien es ob as, F ank M. SNOWDEN, Violence and G ea Es a es in he Sou h
o I aly, Apulia, 1900-1922, Camb idge, London. Camb idge Uni e si y P ess, 1986; The Fascis Re olu ion in
Tuscany 1919-1922, Camb idge, Camb idge Uni e si y P ess, 1989 y “The Ci y o he Sun, Red Ce ignola,
1900-15”, en Ralph GIBSON y Ma in BLINKHORN (eds.), Landowne ship and Powe in Mode n Eu ope, New
Yo k, London, Ha pe Collins Publishe s, 1991, pp. 199-215. C . asimismo Guido CRAINZ, Padania. Il mondo dei
b accian i dall´O ocen o alla uga dalle campagne, Roma, Donzelli Edi o e, 1994.
8
mani ies o la epe ida impo ancia del compo amien o polí ico del campesinado en es a e a-
pa24.
Como en la I alia ascis a o en la Alemania nazi, la dic adu a anquis a buscó y en-
con ó el apoyo no sólo en e los g upos sociales que o maban el es ablishmen español y la
amalgama de o ganizaciones polí icas que, desde la de echa ca ólica has a la ex ema de echa
moná quica y nacionalis a, habían secundado la ebelión mili a de julio de 1936. En es e sen-
ido, y como explica Jo di Fon , con el dec e o de uni icación de ab il de 1937 el anquismo
a a esceni ica un p oceso simila al de sus co eligiona ios alemanes e i alianos, algo que no
implicaba la des asci ización de la dic adu a sino que e a la condición que le daba sen ido y
asegu aba su p opia supe i encia25. Más allá de las luchas in e nas que en en a on a los in-
eg an es del bando encedo , o del ocabula io polí ico pseudo egene acionis a del nue o
égimen, lleno de agos concep os de enso es de una acen uada palingenesia de la ida polí i-
ca local, así como de con usas alusiones a la necesidad de e adica una supues a in il ación
de hábi os caciquiles en los nue os ayun amien os26, no debemos deja de pe de de is a
o as cues iones esenciales. Pues, en de ini i a, pensamos que el égimen anquis a cons i u-
yó po sí mismo un p oyec o de o denación polí ica ins alado sob e la cons ucción de un Es-
ado absolu amen e inédi o, odeado de un uni e so simbólico y un imagina io popula has a
en onces inexis en es. Desca ando, así, que signi icase, pu a y simplemen e, un in en o de
econs ucción del en amado de pode es sus en ado po las adicionales oliga quías u ales y
u banas que habían accedido, en el pe iodo p e io a la ins au ación de la II República, al con-
ol de las ins i uciones.
El in e encionismo ex emo que en el e eno económico y social desplega on los
p ime os gobie nos de la dic adu a, dejó sin azón de se la unción socioeconómica que ha-
bían desempeñado los caciques en el pe íodo de la Res au ación – ep oducción social y ma e-
ial de las oliga quías u ales, con ol de los ecu sos p oduc i os, p ese ación del o den so-
cial, e c.–. Aun cuando du an e el pe íodo de igencia de la polí ica económica au á quica, la
co upción se con i ie a, como an año, en un ac o inhe en e a la ealidad y a la ida co i-
24 C . Ke in PASSMORE, “The F ench Thi d Republic, S alema e Socie y o C adle o Fascism?”, en F ench
His o y, Vol. 7, 4, 1993, pp. 417-449 y F om Libe alism o Fascism. The Righ in a F ench P o ince, 1928-
1939, Camb idge, Camb idge Uni e si y P ess, 1997. Consúl ese asimismo Robe O. PAXTON, Le emps des
chemises e es. Ré ol es paysannes e ascisme u al 1919-1939, Pa is, Seuil, 1996 y F ench peasan ascism,
Hen y Do gè e´s G eenshi s and he c ises o F ench ag icul u e, 1929-1939, New Yo k, Ox o d Uni e si y
P ess, 1997. C . asimismo Geo ges DUBY y Al ed WALLON (eds.) His oi e de la F ance u ale, (4 ols.),
Vol. IV, Pa ís, Édi ions du Seuil, 1976 y Ma k C. CLEARY, Peasan s, poli icians, and p oduce s, he
o ganisa ion o ag icul u e in F ance since 1918, Camb idge, New Yo k, Camb idge Uni e si y P ess, 1989.
25 C . Jo di FONT I AGULLÓ, ¡A iba el Campo!..., p. 124.
26 C . An onio CAZORLA SÁNCHEZ, “La uel a a la his o ia, Caciquismo y anquismo”, His o ia Social, nº.
30, 1998, pp. 119-132, pp. 122-123.
9
diana de millones de españoles27. Po o o lado, la legi imidad y consolidación del Nue o Es-
ado únicamen e se ía posible con la implicación de una impo an e y decisi a po ción de la
sociedad ci il en aquella econs ucción28, y no únicamen e con el empleo de medios coac i-
os más o menos iolen os pese a su p obada e icacia du an e la la ga posgue a29. El Es ado
anquis a diseñó en onces un mecanismo de in eg ación ins alado en un ambicioso p oyec o
o jado sob e las coo denadas de la exclusión y la subo dinación, en el que sólo se ían inclui-
dos los componen es de una pa e de la sociedad ci il –po nume osa que es a úl ima esul a-
se–. En la misma se insc ibi ían los encedo es en la con ienda y los múl iples a ec os a la
causa nacional, pe o ambién los ibios, los opo unis as, cuan os se sin ie on súbi amen e as-
cinados po el lenguaje cau i ado de las p oclamas ascis as, o, sencillamen e, los amilia es
y allegados a las íc imas de la iolencia e oluciona ia del pe iodo de la gue a ci il. Mien-
as que queda ían excluidos y es igma izados los pe dedo es del ecién concluido con lic o
ci il, obligados, pa a edimi se, a enuncia a su pasado, a su memo ia y a su iden idad30. Los
encedo es en la gue a ue on, a la pos e, los g andes bene iciados de los nue os in e cam-
bios ma e iales con los que la dic adu a compensó a aquéllos que le b inda on su apoyo o su
idelidad, colabo ando es echamen e con las au o idades mili a es en las labo es de depu a-
ción y ex e minio de los conside ados enemigos del nue o égimen. En el ámbi o de las co-
munidades u ales, muchos in eg an es del a iopin o g upo de los iun ado es e mina on
en onces po ocupa , nada más e minada la con ienda, pues os de ep esen ación en las ecién
cons i uidas co po aciones municipales. O en las ins i uciones c eadas pa a el encuad amien o
y el con ol de la mano de ob a ag ícola –Jun as Locales Ag ícolas, He mandad de Lab ado es
y Ganade os–. Con olando así e icazmen e la asignación de ecu sos ma e iales y p oduc i-
os necesa ios pa a la ecupe ación de las ganancias en la ag icul u a – epa os de u ilidades,
asignación de c édi os a los cul i ado es de T igo, concesiones en a iendo de los ap o echa-
mien os de pas os y as oje as, imposición del abajo obliga o io en cie as aenas ag ícolas–
. Los pe dedo es, o cuan os no habían adqui ido mé i os en la gue a ci il, es deci , la g an
27 Sob e es a cues ión consúl ese Ca los BARCIELA LÓPEZ, “F anquismo y co upción económica”, His o ia
Social, nº. 30, 1998, pp. 83-96. Po su pa e González Po illa y Ga mendia a i man que el g ado de co upción
polí ica y económica que se alcanzó en España en los años cua en a del siglo XX, no puede equipa a se a ningu-
na o a época de la his o ia con empo ánea de es e país. C . Manuel GONZÁLEZ PORTILLA y José Ma ía
GARMENDIA, “Co upción y me cado neg o, nue as o mas de acumulación capi alis a”, Glice io SÁNCHEZ
RECIO y Julio TASCÓN FERNÁNDEZ (eds.), Los emp esa ios de F anco. Polí ica y economía en España,
1936-1957. Ba celona, 2003, pp. 237-260, p. 247.
28 C . Ángela CENARRO LAGUNAS, “Ma a , igila y dela a , la quieb a de la sociedad ci il du an e la gue a
y la posgue a en España (1936-1948)”, His o ia Social, nº. 44, 2002, pp. 65-86, pp. 78-79.
29 C . José Ja ie MORENO LUZÓN, “El es udio de los apoyos sociales del anquismo. Una p opues a me odo-
lógica”, San iago CASTILLO (coo d.), La His o ia Social en España. Ac ualidad y pe spec i as. Mad id, Siglo
XXI, 1991, pp. 541-544, p. 542.
30 C . Ángela CENARRO LAGUNAS, “Ma a , igila y dela a ..., p. 79.
16
del pe iodo epublicano en e 1931 y 1936, como las acciones e oluciona ias del campesinado
y los jo nale os du an e el pe iodo de la gue a ci il. Una de las piezas undamen ales sob e las
que se ins alaba aquel denso en amado polí ico-ins i ucional del anquismo al que hemos alu-
dido ue el pode municipal. En Andalucía, así como en o as egiones ag ícolas de p edominio
de la g an p opiedad ag a ia, el pode local había sido adicionalmen e, y con no able in ensi-
dad du an e la e apa de la Res au ación, un ins umen o indispensable, empleado po las oliga -
quías u ales pa a pe pe ua su posición de dominio indiscu ido sob e el ejido social u al. Así
pues, no debe esul a ex año que el anquismo, como égimen polí ico nacido de una eno a-
da coalición de ue zas sociales conse ado as, p e endiese la sa is acción de los in e eses eco-
nómicos de un amplio conjun o de sec o es sociales in e medios iden i icados po el común
pe juicio que casi odos ellos padecie on po el a ance de la democ acia, la con lic i idad huel-
guís ica de los p ime os años ein a, o la adicalización e oluciona ia de los p ime os meses de
la gue a ci il. Y es o úl imo ue lo que hicie on los ayun amien os anquis as, do ados de am-
plias a ibuciones pa a da sa is acción a los in e eses de la di e si icada gama de g upos socia-
les sob e los que el Nue o Es ado in en ó ins ala se en el ámbi o de ex ensas coma cas ag a ias
de la Andalucía O ien al.
Al menos en es en es decisi os o ien a on su ac i idad las nue as au o idades muni-
cipales anquis as. En p ime luga , lo hicie on en el ámbi o co espondien e a las a eas de
ep esión, condena, enca celamien o o coacción di igidas, en su mayo ía, con a aquellos
miemb os del campesinado que mos a on un compo amien o e oluciona io o decididamen e
an ipa onal du an e el pe íodo his ó ico inmedia amen e p eceden e. En segundo luga , en la
es e a de la asignación de ecu sos ma e iales y p oduc i os a los adicionales g upos sociales
dominan es y a los nue os g upos enca amados a la adminis ación municipal anquis a, a in
de es ablece su posición p i ilegiada en el acceso y la u ilización de los medios de p oducción
asegu ado es de su des acada posición de p i ilegio. Y en e ce y úl imo luga , en odo lo con-
ce nien e a la u ilización, con un sen ido "de clase o g upo", de cuan os ins umen os adminis-
a i os hiciesen posible el disciplinamien o del me cado de abajo ag ícola, ac o indispensa-
ble en la ecupe ación de la en abilidad de las explo aciones ag a ias.
En esumen, pues, podemos a i ma abie amen e que as la ic o ia anquis a, las cla-
ses pa onales, los pequeños y modes os lab ado es y el abiga ado conjun o de sec o es sociales
in e medios dañados en sus in e eses po la expe iencia democ a izado a de los años ein a,
cons i uye on una inédi a y eno ada alianza en o no a los nue os ayun amien os. Muchos de
36 C . F ancisco COBO ROMERO, El ma co polí ico y socio-económico de la ep esión anquis a en la p o incia
de Jaén, 1939-1953, Ponencia p esen ada al II Cu so de His o ia Con empo ánea de la Uni e sidad de O oño de
Andúja , 1996. Inédi o.
17
es os nue os in eg an es de los pode es locales anquis as ecupe a on su condición p i ilegia-
da sob e el campesinado y los jo nale os, y se e igie on en los nue os g upos dominan es en las
je a quizadas y desiguali a ias comunidades ag a ias del su peninsula . Igualmen e desde los
ayun amien os anquis as, la nue a oliga quía local de las clases medias acomodadas, los p o-
esionales de la enseñanza, los unciona ios públicos y los modes os lab ado es, con olaban
polí icamen e a odos aquellos que p o agoniza on las expe iencias e o mis as y a anzadamen-
e democ á icas de la década de los 30, imponiendo una é ea disciplina, cas igando se e a-
men e a los sospechosos de desobediencia al nue o égimen y condenando, en suma, a la pos-
e gación y a la mise ia a los jo nale os de izquie da y sus más di ec os amilia es. Sin duda, el
pode local ue uno de los cimien os pa a cons ui el nue o edi icio de la dominación polí ica
del anquismo.
Cuad o III. Na u aleza p o esional y polí ica de los ca gos municipales anquis as.
P o incias de G anada y Jaén, 1938-1948. En po cen ajes
CONCEPTO
TODOS LOS
CARGOS
POLÍTICOS
ALCALDES
GESTORES/
CONCEJALES
Edad
20-40 años
41-60 años
> 60 años
61,52
35,66
2,82
55,78
42,18
2,04
62,27
34,81
2,92
To al de ca gos con edad consignada (1.276)
100,00
100,00
100,00
P o esión
Abogado
Médico
Come cian e
P opie a io
Maes o Nacional
Indus ial
Lab ado
O os
2,28
3,96
4,16
4,90
5,44
11,01
40,87
27,38
4,24
6,06
3,03
5,45
10,91
9,70
34,55
26,06
2,04
3,77
4,30
4,91
4,75
11,17
41,81
27,25
To al de ca gos con p o esión consignada (1.490)
100,00
100,00
100,00
Filiación Polí ica an es de 1936
Acción Ca ólica
De Izquie das
Pa ido Republicano Radical
Comunión T adicionalis a
CEDA-Ag a ios-Acción Popula
Falange Española de las JONS
De echis a
Unión Pa ió ica
Sin iliación polí ica y O os
0,36
0,67
0,67
1,16
6,63
23,30
62,41
0,18
4,62
0,53
1,07
0,53
1,07
8,02
33,69
49,74
0,00
5,35
0,34
0,62
0,69
1,17
6,11
21,89
64,10
0,21
4,87
To al de ca gos con iliación polí ica consignada (1.644)
100,00
100,00
100,00
Responsabilidad polí ica desempeñada an es de 1936
Alcalde o Concejal du an e la dic adu a de P imo de Ri e a
Alcalde o Concejal de echis a du an e la II República
O os (P esiden e o Sec e a io local de pa idos de de echa)
Sin ca go polí ico
1,54
2,09
2,88
93,49
3,26
2,86
4,49
89,39
1,30
1,92
2,71
94,07
To al de ca gos con esponsabilidad polí ica consignada (2.014)
100,00
100,00
100,00
18
FUENTE: Sección Gobe nación, Legajos nos.: 2.539, 2.540, 2.601, 2.606, 2.628, 2.629, 2.759, 2.760, 2.775,
2.905, 2.906, 2.917, 2.918, 3.120 y 20.640, A chi o Gene al de la Adminis ación (AGA), Alcalá de Hena es,
Mad id.
Como p ueba el po meno izado análisis socio-p o esional y socio-polí ico que expo-
nemos a con inuación, la nue a clase di igen e que el égimen anquis a si uó al en e de las
co po aciones municipales, es aba in eg ada po un as o colec i o sumamen e di e si icado,
que eunía la pa icula idad de in eg a a odos aquellos sec o es sociales in e medios que más
in ensamen e habían esul ado pe judicados du an e los años ein a po el p oceso democ a i-
zado y e o mis a, o po la p oli e ación de los en en amien os huelguís icos desplegados en
el anscu so del mismo. Asimismo, puede obse a se ehacien emen e cómo la mayo pa e
de los in eg an es de los nue os pode es locales anquis as, e an homb es ela i amen e jó e-
nes, nacidos ap oximadamen e en e 1908 y 1918, y que, po an o, expe imen a on un enó-
meno de poli ización, de echización o adhesión a las p oclamas an idemoc á icas y an i epu-
blicanas del conjun o de las de echas ascis izadas du an e la década de los ein a. E incluso
en el anscu so de los agi ados años de la gue a ci il de 1936-1939. Y, po supues o, queda
p obado que la mayo pa e de odos ellos, en absolu o habían o mado pa e de los cuad os
polí icos esponsabilizados en la ges ión municipal du an e la dic adu a de P imo de Ri e a.
Es o úl imo p ueba, al menos, que los g upos sociales en los que se apoyó el égimen del ge-
ne al F anco en la escala de las ins i uciones municipales, en casi nada se co espondían con
las iejas eli es del pe iodo inal de la Res au ación.