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d u c i i ,
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SERMON,
QUE A HONRA Y GLORIA
DE LA SANTÍSIMA VÍRGEN
J P J S Z jT I J L A J E L j d j e z a j u j l &o z j l ,
Y EN HONOR
DE LAS TRIUNFANTES ARMAS ESPAÑOLAS
DIXO EL DIA 7 DE AGOSTO DEL PRESENTE ANO DE 180S
EN LA IGLESIA DEL REAL HOSPITAL DE LA CORONA DE
ARAGON EL DOCTOR DON VICENTE NAVARRO , CA
PELLAN DE HON OR DE S. M.
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MADRID.
Po la Viuda de Ba co López.
Con licencia.
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M isi ex An iochus p incipem i i ci i a em Juda, e
eni Je usalem cum u ba magna, e loquu us es
ad eos e ba paci ica in dolo , e c edide un ei.
Machab. I. cap. 10. . 30. e 31.
Z es el Dios, gene osos españoles, á quien
enis hoy á ibu a ues os homenages ? ¿Quál es el
mo i o que os cong ega en es e san o emplo pa a
desahoga los sen imien os de júbilo y de aleg ía, de
que se en como inundados ues os eligiosos co a
zones ? ¡Ah ! El Dios que si e de obje o á las ac ua
les demos aciones de ues a piedad y de ues o
econocimien o es el Dios g ande y pode oso, en cu
ya p esencia se humillan las colinas, y las mas so
be bias mon añas se de i en. El mo i o que ocasio
na ues os cul os es la p ueba mas e iden e de su
g andeza , y un es imonio b illan e de que la nación
española , siemp e iel á los sen imien os eligiosos
que han p ocu ado ansmi i le sus ilus es p ogeni
o es , no iene que eme su uina del mundo en e o.
Yo no puedo da os una idea mas exác a del discu so
que engo el hono de p onuncia en ues a p e
sencia , que eco dándoos un acon ecimien o e e ido
V
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I
M isi ex An iochus p incipem in ci i a em Juda, e
eni Je usalem cum u ba magna, e loquu us es
acL eos e ba paci ica in dolo , e c edide an ei.
Machab. I. cap. xo. . 30. e 31.
Z <í¿iu én es el Dios, gene osos españoles, á quien
enís hoy á ibu a ues os homenages ? ¿Quál es el
mo i o que os cong ega en es e san o emplo pa a
desahoga los sen imien os de júbilo y de aleg ía, de
que se en como inundados ues os eligiosos co a
zones ? ¡Ah ! El Dios que si e de obje o á las ac ua
les demos aciones de ues a piedad y de ues o
econocimien o es el Dios g ande y pode oso, en cu
ya p esencia se humillan las colinas, y las mas so
be bias mon añas se de i en. El mo i o que ocasio
na ues os cul os es la p ueba mas e iden e de su
g andeza , y un es imonio b illan e de que la nación
española , siemp e iel á los sen imien os eligiosos
que han p ocu ado ansmi i le sus ilus es p ogeni
o es , no iene que eme su uina del mundo en e o.
Yo no puedo da os una idea mas exác a del discu so
que engo el hono de p onuncia en ues a p e
sencia , que eco dándoos un acon ecimien o e e ido
en la Esc i u a san a , muy semejan e al que acaba
mos de e en nues a España.
La p o anación del san o Templo de Je usalen e a
lina conseqüencia na u al del cas igo que debia cae
sob e el pueblo de Is ael, sob e es e pueblo ebelde,
que casi siemp e sen ía sob e sí el b azo ex e mina-
do de un Dios omnipo en e. EL Seño que habi aba
en é l, que an as eces le habia omado baxo su p o
ección, como sucedió con a los mal ados in en os
de Seleuco , le abandonó po in al saqueo y á odos
los insul os de un,p íncipe sin eligión. Vióse con ho
o al sac ilego Menélao, á aquel aido , á aquel
após a a de odas las leyes, se i de conduc o á un
ey ex ange o, é in oduci lo en el cen o de la na
ción. En ó es e p íncipe impio , y manchó con sus
manos impu as los asos sag ados, espe ables monu
men os de la piedad de los eyes sus p edeceso es, y
de la ene ación de odo el pueblo. Poseido de una in
saciable a a icia , hace qui a el al a de o o , el can-
dele o con odas sus lámpa as, la mesa de los panes
de p oposicion , los incensa ios de o o , los elos,
las co onas, y el magní ico ado no que cub ía la ca a
del emplo. Manda que odo se haga pedazos pa a
acili a su anspo e : odos los eso os escondidos que
pudo descub i , hablando con una bá ba a ie eza , y
haciendo mo i á su is a á qualquie a que enia la
osadía de econ eni le con la injus icia de su a en a
do, odos ue on p esa de su in ame codicia. En on
2
ces ue quando' la nación se abandonó á odos los
excesos de la ama gu a y del dolo . Los i os en i
diaban la dicha de los que habian sido las p ime as
íc imas del u o de los soldados: los p íncipes y los
ancianos del pueblo daban g i os lamen ables; las
doncellas y los jó enes se hallaban desg aciadamen
e op imidos de an os males, y educidos al úl imo
ex emo ; las muge es, is es y llo osas, ocaban sus
mas b illan es ado nos en lúgub es es idos de duelo y
de is eza, a eando con gus o una he mosu a que les
e a impo una y enojosa : el esposo; de amando lág i^
mas, huía de luga .de su d escan soy la esposa, aba
ida y sin alien o, egaba el álamo nupcial con las su
yas : has a la ie a misma pa ece se conmo ía con la
desolación de sus habi an es , y ya no pa ecia la casa
de Jacob sino un lúgub e sepulc o, en cuyo ondo e
sonaba á odas ho as la unes a oz de mue e, de ani
quilación y de ex e minio.
An íoco enia la c uel complacencia de e co e
ál ededo de sí los o en es de lág imas que hacia
de ama á aquellas des en u adas amilias: se aplau
día sob e su uina, como si es a bá ba a execucion hu
bie a sido ob a de su pode , y u o de sus ic o ias^
Habia ido con el u o de .un ig e , y la a a icia
de un sal eado á qui a idas , y á p o ana el luga
mas san o de Is ael; despues de lo qual, an sobe
bio como si hubie a conquis ado el uni e so , imagi
nándose locamen e , dice la sag ada Esc i u a , que el
ma debía consolida se pa a da paso á sus exé ci os,
y la ie a hundi se pa a ab i camino á sus baxeles
pa ió con p ecipi ación ácia su capi al pa a que le
ibu asen las hon as debidas á su iun o.
En es a is e ocasion ué quando Ma a ías , zela-
do de la ley , sen ado sob e la cumb e del mon e
Modin , exclamaba sob e Judá : ¿Pa a qué hab é e
nido á sen a me en medio de la ciudad san a en el
iempo de su mayo desolación ? El emplo en ileci
do , y despojado de su glo ia ; los ancianos hechos
pedazos en las plazas ; y los jó enes insul ados ó ase
sinados en los luga es mas públicos de Je usalen
......
Haced, Dios mió , que cese an a abominación , ó
ab e iad los dias de mi ida.
Tal e a, oyen es mios, el es ado en que se hallaba el
pueblo de Dios quando el céleb e Judas Macabeo a ó
de es i ui le oda su glo ia y esplendo . Ya eis des
hechos , dixo á sus p incipales o iciales, ya eis deshe
chos á ues os enemigos. An íoco es á dis an e , sus
gene ales desconce ados, y las opas g iegas , disgus
adas, no se a e en á pone se delan e de noso os. A
nues o Dios es á quien debemos odos es os milag os:
¿no se á ya iempo de mani es a á su Mages ad sobe
ana nues o econocimien o de o o modo que con
nues os cán icos y o aciones ? El Seño no nos ha es
caseado los p odigios. Vamos pues á pu i ica su mo a
da, y á ol e á su san o emplo el esplendo que se le
debe. Los he manos de Judas, alien es y ieles Is ae
li as como é l, ayuda on ma a illosamen e á su gene al.
Se jun a odo el exé ci o, en a con pompa en la ciudad,
y ma cha ácia el mon e Sion. No puede explica se el
asomb o y la ama gu a que causó á odos los soldados
el dolo oso espec áculo que pudie on conside a de ce
ca. Vie on abandonados y desie os los san os luga es,
p o anado el al a con la sang e impu a de íc imas e
p obadas , las pue as aba idas y quemadas: en el pa io
ó pá is habian c ecido las malezas como en los bos
ques y mon añas incul as; las habi aciones de los sace
do es se eían des uidas y a uinadas: ya no pa ecía
se aquel augus o edi icio, á cuya p esencia se sob e
cogían de un ho o san o y eligioso los que se ace ca
ban á é l: e a un in o me emanen e de las impiedades
de An íoco, que no conse aba de su mages ad an igua
sino lo que bas aba pa a causa , al e lo , el mas p o
undo desconsuelo. P oduxo es a is a odo aquel e ec o
que Judas se habia p ome ido. Los soldados asga on
sus es idu as, de ama on a oyos de lág imas, se cu
b ie on la cabeza de ceniza, y pega on su os o con a
la ie a. Hicie on los sace do es esona po odo el
campo el lugub e sonido de las ompe as: a oja on
odos jun os g andes g i os y lamen os al cielo; lle aban
los soldados sus a mas en las manos; los sace do es es
aban e es idos de sus o namen os sace do ales ; Judas
Macabeo, gene al de los exé ci os, y al mismo iempo
sace do e del Seño , iba á la en e de la opa: odos
los ieles que se hallaban en la ciudad y en los con o
os planes de elicidad y de e o m a, g andes é impo
an es elaciones con odo el mundo ; egene ación,
abundancia y glo ia , ed aqui, gene osos españoles, el
g ande obje o que se p opone nues o, libe ado , y el
mo i o que ha ocasionado la des i ución de Fe nando.
Pe o ¿quál ha sido el o o de la nación? el mismo
que el del eligioso Ma a ías : E si omnes gen es egi
An iocho ebedian ; ego, e ilii m ei, e a es mei obe-
dkmus legi pa um nos o um; non audiemus e ba egis
An iochi, u ea m s al e a ia: aunque odas las nacio
nes obedezcan al ey An íoco; yo, mis hijos y mis he
manos nos suje a emos á la ley de nues os pad es; no
escucha emos las palab as de An íoco pa a segui el
nue o camino que nos mues a: po que á la e dad, ¿no
es cie o que decían ya con descon ianza muchos espa
ñoles en aquella época lamen able: ¿Quién es el que
n o s p ome e la elicidad ? mul i dicun : ¿ Quis os endi
nobis bona? El mismo que abusando del pode que le
habia concedido el cielo en el úl imo exceso de su cóle
a, pa a cas iga nues os pecados, ha muchos años que
enia hecha la misma p omesa á su nación , no habien
do expe imen ado desde aquella época has a el p esen e
sino las unes as conseqüencias de una gue a enaz y
asolado a: ¿Quis os endi nobis bona? ¿Quién es el que
p ome e la elicidad á nues a España ? El mismo que
nu iendo en su co azon ambicioso su odio i econcilia
ble con a la augus a amilia que nos egía, se alió de
los medios mas iles pa a en iquece su pa imonio, in
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sul ando á la mages ad de oda nues a nación en la
pe sona de nues o amado Mona ca; y que iendo in
oduci po medio de los papeles públicos la a e sión
y el menosp ecio en unos co azones donde i i á siem
p e su p eciosa memo ia, cuidando inmo aliza la po
medio de nues os descendien es en oda la pos e idad
española: iQuis os endi nobis bonci'1. ¿Quién es el que
nos p ome e an os bienes? el mismo que en el dia 2
de Mayo::::¡Ah! ¡ unes o dia 2 de Mayo! ¡dia de e e no
llan o y a licción! ¡dia de ho o , que con di icul ad po
d á ocupa un luga p obable ó e osímil en los as os
de nues a his e ia! Españoles, nobles y gene osos es
pañoles , oso os habéis is o en las pe sonas de sus
soldados y gene ales al que p ome e la elicidad á nues
a nación, al que espe a nues as cos umb es, al que
se p oclama p o ec o de nues a eligión.
El p íncipe en iado po An íoco , dice la sag ada
Esc i u a , se a ojó epen inamen e sob e la ciudad,
hi ió sin compasion á sus habi an es ,, é hizo pe ece
nna g an pa e del pueblo de Is ael: I ui supe ci
i a em epen e, e pe didi populum mul um ex Is ael,
Noso os, oyen es mios, noso os mismos ¿no hemos
sido es igos de los ho o es en odo semejan es , come
idos en aquel unes o dia? ¿No hemos is o á un exé -
ci o nume oso ocupa las calles de es a co e, de ama
c uelmen e la sang e de es e pueblo inde enso, que co
ía p ecipi adamen e á busca un asilo en e las ami
lias españolas, que no se c eían segu as en los luga es
mas e i ados y obscu os de sus casas ? ¿No hemos is o
despues de es ablecido el sosiego público a oja se es
as ie as sob e los in elices paisanos, que ol ían de su
abajo, ó se eían p ecisados á sali de sus casas con
odas las señales de unos homb es a e ados y con un
didos con la is a de los es agos de aquel dia , condu
ci los a bi a iamen e y al an ojo del soldado al luga
unes o donde pe ecie on an os inocen es? ¡Pob es y
des en u adas amilias , que pe dis eis en aquel ho i
ble dia á ues o pad e, á ues o esposo, ó á ues os
hijos, que os eis educidas á pedi po las en añas
de Jesuc is o un is e pedazo de pan, po que os al ó
el único apoyo que os lo ganaba , oso as pod éis de
ci nos el Ín e es que oma án en nues a elicidad los
que no se alen de o os medios pa a domina nos que
de la iolencia, de la pe idia, del asesina o! Pe o apa
emos la is a de es e dia, pa a ixa la > si es posible,
en o os obje os menos unes os.
La no icia de lo ocu ido en Mad id se espa ció
po odo el eyno casi al mismo iempo que llegó la
in aus a nue a de la iolen a abdicación de Fe n a n d o .
El español jamas desmien e su ca ac e : su e con e
signación y con deco o las desg acias de la ida: aho a
se a aba de una injus icia y de un c imen sin exemplo:
le han obado á Fe n a n d o , al obje o de odas sus es
pe anzas: en la capi al se ha de amado con c uel e
gocijo y con bá ba o place la sang e inocen e de sus
he manos; no se necesi a mas pa a que le an e en su
*4
co azon una llam a inex inguible el uego de su eligión
y pa io ismo.
La igno ancia, la ociosidad y la apa ía con que
con aban nues os enemigos pa a escla iza nos, des
apa ece epen inamen e. Sin exé ci o , sin a m as, sin
municiones , sin dine o , conciben el a e ido designio
de opone se á los encedo es de la eu opa; se a ma la
nación pa a de ende la causa mas jus a que jamas se
ha is o: pone oda su con ianza en el Dios de los exé ci-
o s; y asi como Ma a ías quando en una ocasion seme
jan e exho aba á sus hijos y á odo el pueblo pa a ha
ce en e al exé ci o de A n íoco: Cogí a e pe gene a-
ionem e gene a ionem, e idebi is quia omnes qui spe-
an in eum, non in i man u . Con emplad las gene a
ciones que os han p ecedido, y e eis que odos los que
espe an en Dios no pie den jamas el alo ; asi ambién
nues os ale osos españoles , abandonados á la p o ec
ción del Seño y de su san ísima Mad e , se p epa an
pa a mo i an es con hono , que i i con ignominia.
No es mi in ención, oyen es mios , obscu ece las
glo iosas acciones con que han inmo alizado su pa io
ismo y su alo las dos Cas illas, la Andalucía, V alen
cia , Ca aluña y odas las demas p o incias de nues o
eyno. La ci cuns ancia de hace se es a unción en ob
sequio de Ma ía san ísima del p il a , que quiso esco-
ge á Za agoza pa a p o ege desde aquel si io espe a
ble á nues a España, me obliga á habla especialmen e
de los A agoneses: la glo ia de A agón es la glo ia del
3
eyno en e o: las pequeñas i alidades que an es se ad
e ían en nues as p o incias , han desapa ecido á la
is a de una g an causa que ha enido á es ablece la
unidad de p incipios é in e eses en odas las pa es de
nues o eyno. Si A agón a anca con alo la ic o ia
á nues o común enemigo, es pa a ceñi con sus iun
an es lau eles á odos los españoles; y si las demas
p o incias desconcie an y aniquilan es a ue za, que
quisie on hace nos c ee i esis ible, la glo ia que les
esul a ilus a y eng andece di ec amen e al eyno de
A agón:::::Se a man p ecipi adamen e los A agoneses:
hacen e en sus p oclamas las in enciones des uc o
as de aquel injus o usu pado , que con las mágicas pa
lab as de egene ación , de elicidad y de abundancia,
acaba de pone un yugo i ánico á casi oda la eu opa:
no pueden escucha sin indignación la escandalosa in
acción de los de echos mas sag ados: en amenazada
la eligión, la segu idad de las pe sonas y p opiedades:
en que odo el o den social a á sepul a se baxo la
dominación de un exé ci o que no econoce o os p in
cipios pa a ob a , que los del mas de es able maquia
elismo ; y llenos de aquel noble u o que inspi a un
i ano quando se aplaude con impunidad y con des e
güenza de la eno midad de sus a en ados , esuel en
opone se á la i upción wandáliea de su exé ci o, que
despues de habe asolado casi odo el no e de la eu
opa , se p epa aba pa a ex ende sus asesina os y sus
apiñas has a la egión pací ica del mediodía.
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No es aba acos umb ado es e ie o enemigo á escu
cha e dades, ni mucho menos á su i con adicción.
España e a un cadá e , que no podia espe a su mila
g osa esu ección sino de su mano omnipo en e y bené
ica. Los mo imien os de las p o incias no e an mas
que uegos a uos, que á la simple is a de un co o nú
me o de soldados hui ían p ecipi adamen e buscando su
segu idad en las en añas de la ie a. La ue za a mada
de A agón, de Andalucía, de Valencia, Mu cia y de o
das las p o incias de nues a España , e a un es ue zo
débil é impo en e, incapaz de de ene po un momen o
la ma cha a dien e , ápida y mages uosa del nue o
gobie no. Sí, noso os, oyen es mios, noso os mismos»
op imidos po la ue za que apenas nos dexaba espi a ,
hemos is o con dolo en los papeles públicos insul a
á nues os ale osos he manos: hemos is o llama les
con los odiosos nomb es de insu gen es, de ebeldes, de
mise ables, que no a aban sino de ap o echa se de la
con usion y del deso den pa a en iquece se con el obo
y la apiña: cos umb e muy an igua en e los mal ados
impu a á los o os homb es los males de que ellos mis
mos son au o es.
Supie on los A agoneses que los enemigos iban á
di igi se ácia Za agoza, ácia es a nobilísima ciudad,
acos umb ada á e se cubie a de sang e po de ende
la e de sus mayo es. Un co o núme o de soldados y
de paisanos, mandados po un jo en ilus e, en an en
el emplo de m a ía s a n í s im a d e l p i l a , implo an e
o osamen e su asis encia, o ecen de ama oda su
sang e an es que pe mi i la p o anación de aquel au
gus o san ua io; la decla an solemnemen e po Gene
alísima de su exé ci o , y llenos de aquella con ianza
de que es aba pene ado el céleb e Judas Macabéo,
quando decia : Non in mul i udine exe ci us ic o ia
belli, sed de cxlo o i udo es : no se log a la ic o ia
con la mucha gen e , sino con la o aleza que iene
del cielo, salie on de aquel san o luga pa a opone se
á sus enemigos.
¡Ah! nobles A agoneses, ¿es po en u a un ene
migo gene oso á quien ais á p esen a os? ¿un enemigo
que sepa ap o echa se con mode ación de la ic o ia?
¿que a e con humanidad al que enga la desg acia de
cae en e sus manos? ¡Dios mió! yo me es emezco al
con empla el modo inaudi o y ho ible con que se cebó
es e exé ci o de ie as en los desg aciados A agoneses,
que c eye on comba i con homb es. No se ad i ió en
e ellos aquel noble alo , aquella gene osa in epidez
que echaza con i meza y con ene gía la ue za con la
ue za ; se ió una mul i ud de soldados abandonados á
las pasiones mas u iosas, que se a ojaban sob e nues
os paisanos desa mados, que se complacían en des
pedaza los , que los ele aban i os sob e sus picas pa a
que las iolen as con ulsiones, y las en añas palpi
an es de aquellos in elices o eciesen á sus compañe
os un espec áculo muy pa ecido al de aquellos bá
ba os que ienen la cos umb e de celeb a sus ban
i3
que es con el sac i icio de sus enemigos.
¡ Desg aciados pueblos de Mallen y de Alagon, es
pe able monas e io de San a Fe , oso os habéis sido
es igos de las escenas ágicas que se han ep esen ado
en las má genes pací icas delEb o! Ca ás o es inaudi
as , que hacen es emece la humanidad , pudie on
asomb a de algún modo á los A agoneses; pudie on
deci en el p ime momen o de su e o como los sol
dados de Ma a ías, que ambién pe die on su p ime a
acción con a el exé ci o de An íoco: Mo iamu omnes
in simplici a e ios a; e es es e un su' e íos cce-
lum e é a, quod injus e pe di is nos. Mu amos o
dos con nues as cos umb es pu as y sencillas, el cielo
y la ie a se án es igos de la injus icia con que se nos
hie e.
-Qué sen imien os an nobles inspi a nues a au
gus a eligión! En odas las si uaciones de la ida siem
p e encuen a el homb e una luz b illan e que le indi
ca la ca e a que debe segui , pa a da á su conduc a
aquel ca ac e de dignidad que co esponde á la ele a
ción de su des ino. Un impio c ee ía , que m a ía s a n
ís im a d e l p il a habia abandonado su pueblo, despues
de habe implo ado e o osamen e su asis encia pa a
el eliz éxi o de su emp esa: pe o los A agoneses asegu
ados en los p incipios de su eligión , se p esen a on
en aquel magní ico emplo con la misma con ianza, con
la misma piedad y espe o que si hubie an log ado una
ic o ia comple a sob e sus enemigos. La sang e espa
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ñola puede hela se de ho o po un momen o; po que
no es á acos umb ada ni aun á c ee como posibles
los g andes deli os; pe o quando llega á con ence se
de su exis encia, la g andeza misma del a en ado p o
duce en ella un nue o sé , que le hace mi a con ia
indi e encia odo lo mas ho ible que pueda sucede le.
Quando pe dió el pueblo de Dios su p ime a acción
con a el ey An íoco, jun ó Judas Macabéo los es os
de su exé ci o , y habiendo hecho desapa ece con sus
ené gicos discu sos el e o de sus soldados, se p e
sen ó de nue o á sus enemigos como un león que sale á
caza, dice la sag ada Esc i u a, que a emo iza los cam
pos con sus ugidos : Similis ac us es leoni ugien i in
ena ione. Ved aqui el e ec o que p oduxo en los A a
goneses el p ime suceso de sus a mas.
Los A agoneses se p esen an en el san ísimo emplo
del p i l a ; y del emplo salen como unos leones ham
b ien os que a a iesan p ecipi adamen e las sel as y
las campiñas en busca de su p esa pa a de o a la. Los
A agoneses en an en el emplo; y del emplo sale el
espí i u de e o que disipa en un momen o di isiones
nume osas; el espí i u de con usion y de deli io que
desconcie a la p udencia y la polí ica de los maes os
en el a e de la gue a. Los A agoneses en an en el
emplo, y del emplo sale el espí i u de con ianza y de
in epidez que de cada soldado hace un hé oe , p opa
gándose con an a apidéz el uego sag ado del amo á
la pa ia, que odos los habi an es de Za agoza, hom
20
b es, muge es, niños, ancianos, odos espi an los mis
mos sen imien os , en odos es igual el alo , po que
en odos es igual la con ianza en la p o ección de M a
ía s a n ís im a d e l p i l a , de es a o midable piedia de
Sion , con a la qual iene á es ella se odo el b illan
e y ma cial apa a o de las águilas impe iales. Ca o ce
comba es , oyen es mios, han sos enido con a el ene
migo , y en odos han uel o á p esen a se al emplo
de su Gene alísima á da le las mas i as y econoci
das g acias po el elicísimo éxi o de sus a mas.
Mien as los A agoneses daban an escla ecidas
p uebas de su alo con a los enemigos de la Pa ia;
en Cas illa, Valencia y Andalucía cogia la España
los abundan es u os de la ic o ia. ¡ Qué se han he
cho aquellas o midables di isiones que se en ia on
con an o apa a o á di e en es pun os de nues a pen
ínsula ? ¿aquellos espan osos enes de a ille ía, que
pa ece iban á hundi con su peso el he moso suelo
de nues a España? ¿Qué se ha hecho aquel exé ci o
e ible que dominaba es a co e? ¿aquel uido ma
cial que sonaba á odas ho as po es as calles ? Todo
se ha disipado como el humo : odo nos ecue da
aquella espan osa amenaza ulminada po el Seño
con a los eyes sobe bios, y anunciada po el Real
P o e a Da id : ¡Ah gen es, gen es ! ¿po qué b amais y
os en u eceis, si odas ues as ideas y maquinaciones
han de queda huecas y sin e ec o? el que habi a en los
cielos se bu la á de oso os : se eis egidos con una
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ues a ado able P o idencia ; pa a p o ege la Reli
gión ca ólica en nues a España ; pa a hace nos eli
ces en la ie a , y alaba os despues po oda una
e e nidad en ues a glo ia, a m b n .
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