Una maqama alegórica de Sefarad: El libro del ciervo de ‘Eliyahu ha-Cohen
Abstract
Ofrecemos latraducción castellana del Libro del Ciervo (o Megillat ha-‘ofer) de R. ’Eliyahu ha-Cohen (s. XIII). Esta obra es una versión en hebreo de la famosa Risalat at-Tayr (Epístola de los Pájaros) del célebre filósofo Avicena (m. 1037) que forma parte de un ciclo de tratados alegóricos del autor. A diferencia del original el poeta hispanohebreo adopta en su obra algunos recursos narrativos propios del género de la maqama (el modo de expresión, las fórmulas fijas introductorias, la participación de dos protagonistas: el narrador y el héroe, etc.) A pesar de que mantiene algunas características comunes con la maqama clásica, su carácter eminentemente simbólico, hace que la incluyamos en un nuevo sub-género, la maqama alegórica.
Full text
UNA MAQAMA ALEG6RICA DE SEFARAD: EL LIBRO DEL CIERVO DE 'ELIY AHU HA-COHEN. S. XIII. The Scroll ojthejawn by R. 'Eliyahu ha-Cohen MERCEDES AL V AREZ BIBLID [0544-408X (2002) 51; 159-187] er) de ן Resumen: Ofrecemos la traducci6n castellana del Libro del Ciervo (0 Megillat ha- 'o - R. 'Eliyahu ha-Cohen (s. XIII). Esta obra es una versi6n en hebreo de la famosa Risalat at Tayr (Epistola de los Pajaros) del celebre fil6sofo Avicena (m. 1037) que forma parte de un ciclo de tratados aleg6ricos del autor. A diferencia del original el poeta hispanohebreo adopta en su obra algunos recursos narrativos propios del genero de la maqiima (el modo de narrador ו expresi6n, las f6rmulas fijas introductorias, la participaci6n de dos protagonistas: e y el heroe, etc.) A pesar de que mantiene algunas caracteristicas comunes con la maqiima -clasica, su caracter eminentemente simb6lico, hace que la incluyamos en un nuevo sub . genero, la maqama aleg6rica er) by ן the Fawn (or Megillat ha- 'o ן Abstract: We offer the Spanish traslation of the Scroll o - R. Eliyahu ha-Cohen (13th century). This work is a Jewish version on the famous Risalat a.t the Bird) by the celebrated philoso.pher Avicenna (d. 1037), and it takes ן Tayr (the Epistle o part ofan allegorical treatises' collection ofhim. The Spanish hebrew poet introduces in its work, distinctly from the original, some narrative techniqhes typical ofthe maqama's genre : the means of expression, the introductory fixed formulas, the participation oftwo players ( a narrator and an erudite hero, etc.) Even if take part in it some characteristics of the , maqama's genre, its symbolically nature inserts it in a new category, the allegorical maqama er, Libro del Ciervo, Eliyahu ha-Cohen, Epistola de los ן Palabras clave: Megillat ha- 'o . Pajaros, Avicena, maqama aleg6rica, Sefarad, siglo XIII er, Scroll of the Fawn, 'Eliyahu ha-Cohen, the Epistle of the ן Key Words: Megillat ha- 'o . Bird, Avicenna, allegorical maqama, Sefarad, thirteen century MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
MERCEDES AL V AREZ 160 1. INTRODUCCION : Fuentes El Megillat ha- 'ojer 0 Libro del Ciervo de 'Eliyahu ha-Cohen I ha sido editado por Z. Malachi a partir de un manuscrito conservado en la Bib1ioteca Bodeliana de Londres num. 2218, 192-200 2• Esta obra es una reproducci6n ayr (Epistola de los Pcijaros) del ceiebre ז -en hebreo de la famosa Risalat at fil6sofo y poeta A vicena (m.l 037) 3. Oe esta episto1a aviceniana se conserva um de Jerusa1en ~ otra versi6n en hebreo rea1izada por Yosef ben Tan n.1262), que tenemos intenci6n de verter a1 caste11ano pr6ximamente 4. La ( obra original en arabe forma parte de una tri10gia de tratados misticos de Avicena compuesta por Jfayy ibn Yaqzan, Salaman y Absal y la Epistola de los Pcijaros. Estas tres obras se editaron e1 sig10 pasado por M.A.F. Mehren 1889) Y cuentan con una traducci6n a1 frances rea1izada por H. Corbin ( 1919) quien 1es dio e1 ape1ativo de recitales visionarios. Recientemente se ( ha publicado 1a traducci6n caste1.1ana de estos re1atos acompafiada de un , estudio pre1iminar por M. Cruz Hernandez s. La primera de estas historias Jfayy ibn Yaqzan, fue traducida a1 hebreo en epoca medieva1 por Abraham ibn 'Ezra' bajo el titul0 de Jfay ben Meqi/f. Esta obra ha sido editada y comentada por 1. Levin 6 y cuenta ademas con una traducci6n al castel1ano rea1izada porC. Oe1 Va11e 7. La narraci6n re1ata e1 encuentro con un anciano vigoroso y sabio que invita a1 1ector a un viaje fantastico a traves de1 universo y que cu1mina con 1a visi6n de1 Rey. La historia de Salaman y Absal no se ha conservado en versi6n origina1 y se conoce s610 . indirectamente a traves de 10s comentarios de 10s discipu10s de A vicena 1. Vease sobre e1 autor A. Saenz-8adillos y J. Targarona, Diccionario de Autores Judios (Sejarad. Sig!os X-XV). C6rdoba, 1988. 2. Vease Malachi, 1986, 317-341. 3. La fuente arabe en la que se inspir6 el poeta hispano-hebreo fue identificada por 1. Levin en 1988, 577. 4. Sobre las dos versiones hebreas de la epistola aviceniana, vease M. Alvarez, "El Libro del Ciervo" de E. ha-Coheny "La Epistola de !os Pajaros" de Yosejben Tan~um: Estudio y Traducci6n. Tesina. U.C.M. Madrid, 1998. 5. En, Tres escritos esotericos. Avicena. Madrid 1998. 6. Hay ben Meqis oj Abraham ibn Ezra. Tel-Aviv 1983. 7. En 1978, "El I:Iay ben Meqi? de Abraham ibn Ezra". Cuadernos Salmantinos de Fi!osojia 1, 99-125. MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
EL LIBRO DEL CIERVO DE 'ELIY AHU HA-COHEN 161 Este reJato cuenta Ja historia deJ rey SaJaman y su adultera esposa que intenta seducir a su cufiado, Absal, cuya negativa desencadena un tragico desen1ace. La Epistola de los Pajaros comienza con un discurso que e1 portavoz de una comunidad de fi16sofos pronuncia ante sus corre1igionarios en e1 que denuncia 1a perdida de 1a fe, y les indica 1as severas normas de conducta que han de seguir a fin de 1iberarse de1 fango de 1as dudas y hacerse dignos de recibir 1a verdad. A continuaci6n 1es re1ata sus propias experiencias cuando en forma de ave vo1aba en compafiia de otros a1ados. Esta partida de aves queda atrapada en 10s 1azos de unos pajareros. Ayudadas por aves superiores consiguen huir y atraviesan ocho e1evados montes hasta JJegar a 1a ciudad deJ Rey. E1 re1ato constituye en si una a1egoria de1 a1ma humana que cae precipitada desde su origen en e1 mundo cle Jos Inte1igib1es, aJ abismo del mundo terrena1 donde carece de 1ibertad. Gracias a Ja ayuda de1 inte1ecto activo consigue liberarse de 1a opresi6n de1 cuerpo y 10s bajos instintos para ascender gradua1mente en un viaje espiritua1, cuya meta fina1 es 1a divinidad. E1 co10f6n de 1a episto1a 10 constituye un breve mon610go que e1 fi16sofo murmura interiormente. Este desconfia de 1a fide1idad de sus iniciados y teme que se bur1aran de e1 y no daran credito a su historia. Cu1mina sus pa1abras con una cita coranica (6,26), "y aquellos que han pecado por su iniquidad sucumbiran ", destinada en su origen a 10s infie1es que se niegan a recibir 1a Reve1aci6n de boca de1 Profeta, haciendo recordar asi a incredu10s e ingratos e1 castigo que les espera. Todas estas obras comparten la prosa llana como modo de expresi6n, un estilo sencillo de extraordinaria belleza, estan formuladas en un lenguaje simb6Jico muy sugestivo y los sucesos se narran mediante un procedimiento dramatico. Sobre eJ genero literario al que pertenecen estas historias se ha pronunciado S. Stroumsa en un brillante trabajo (1992, 200-204), relacionandolas en su origen con eJ mito griego. Estas qi~~as ,"mitos"como ella las denomina, responden, en su opini6n, a un nuevo metodo de ensefianza inventado por A vicena basado en la imaginaci6n con el que el fil6sofo intenta guiar a sus adeptos por la via de\ conocimiento hasta eJ mundo de los Inteligibles. 'E. ha-Cohen se inspir6 directamente en Ja obra de Avicena segun hace constar eJ propio autor en la introducci6n a su obra: "La verti6 de la lengua arabe a una lengua hermosa y de los labios de los descendientes de Qedar MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
MERCEDES AL V AREZ 162 " hijo de Ismael, padre de la naci6n arabe) a /abios de gentes esp/endorosas ( 1. 5-6, ed. Malachi). Aunque el autor hebreo sigue en lineas generales el ( hil0 narrativo del originallas diferencias con Ja fuente en que se inspira son muchas. I. Levin se ha encargado de sefialar las individualidades propias del poeta hebreo 8 que en gran medida se aparta del texto original. A diferencia del primer autor, cuyas maximas son la brevedad y la concisi6n, el poeta sefardi tiende en su composici6n a desarrollar y ampliar todos los motivos de !a epistola arabe; para ello introduce largas descripciones, afiade detalles superfluos, parafrasea ideas 0 las interpreta, inventa dialogos, crea efectos dramaticos, etc. Estas modificaciones, que estan destinadas a crear una atm6sfera religiosahebraizante, desvirtuan -siguielldo a Levin -el sentido • 9 primitivo del texto y empafian la fuerza simb61ica del original La novedad mas destacada que introduce el poeta hebreo en su nueva versi6n, consiste en sustituir el pr610go y el epilogo de la epistola inicial por , un relato marco que introduce la historia principal de las aves y la culmina En este relato marco se produce el encuentro de los dos protagonistas me'el y el nifio de delicias) al comienzo de la obra y su posterior ~ Yera ( • O ן separaci6n al final de la misma Gracias al relato marco, el autor que imita puede conducir su obra a unas conclusiones distintas del original, transformando asi el caracter pesimista de la epistola inicial, en la que la perdida de la amistad es un hecho irreversible, en un mensaje optimista y esperanzador mas acorde con la moraljudia. En la versi611 hebrea el narrador reprende aljoven heroe al final c6mo puede un hombre vo/ar, 0 hab/ar ~ de la obra por sus alucinaciones: " , 1.371 ( "? un ave con /engua c/ara sino porque en tu imaginaci6n /0 inventas ed. Malachi), pero su correcci6n es s610 exterior, pues en el fondo cree en . la veracidad de sus palabras " y ca//ado retenia e/ asunto" (1.391, ed Malachi); por eso al abandonarle el joven el se siente desolado e incapaz de d6nde voy yo? (Ge ~ continuar s610 su viaje: "e/ nifio no esta. Ahora yo 8. Vease arriba n.3. 9. En 1. Levin 1988,590-591,596-598,602. 10. El autor sigue asi el ejemplo de las colecciones clasicas de maqamas en las que los dos personajes fijos -el narrador y el heroese encuentran al comienzo de cada capitulo, y tras referir sus aventuras y peripecias a los lectores se separan para volverse a encontrar en el capitulo siguiente. Sobre los recursos narrativos emplead_os en el genero de la maqiima vease, Pagis, D., 1976, 199-244. MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
163 EL LIBRO DEL CIERVO DE 'ELIY AHU HA-COHEN 37,30)" (1. 396, ed. Ma1achi). Sobre e1 uso que 10s autores hebreos medieva1es hicieron de1 re1ato marco se ha pronunciado Y. Yaha10m (1994, 145-154), que ha visto en 61, e\ instrumento id6neo para adaptar en sus obras temas ajenos a\ mundo del Judaislno. Genero: E\ Libro de\ ciervo pertenece al g6nero de \a maqiima a1eg6rica cuyas caracteristicas exponemos a continuaci6n: a) e\ modo de expresi6n es \a prosa rimada con poemas interca\ados escandidos en metros c\asicos; b) una f6rmu\a genera\ introduce e\ re\ato ("Ne'um Pe1oni") y \os poemas interca\ados ("wa-yisSa' mesalo wa-yo 'mar"); c) los personajes que participan son: un narrador por cuya boca se transmite e1 re1ato (Yera~me' e1 e\ qadmonita) y un h6roe i\ustrado que protagoniza 1a fantastica aventura (nifio de de1icias); d) en su estructura presenta una trama principa\ que se continua a 10 1argo de toda \a narraci6n y un re\ato marco que Ie sirve de apertura y co10f6n; e) su caracter es eminentemente a1eg6rico, en contraposici6n al caracter rea1ista de \a maqiima c1asica, donde cada capitu\o es un cuadro de costumbres de \a sociedad del momento; f) tiene \a fina1idad de instruir a\ \ector \udicamente, mas que divertir\e 0 entretener\e. La tendencia de \a moderna investigaci6n sobre la maqiima hebrea 0 ma~beret, es considerar\a paraIe\amente a\ desarro110 de 1a maqiima arabe, distinguiendo por tanto dentro de la misma dos grandes subgeneros: \a maqiima c\asica y la maqiima anda\usi 11. En estas lineas nos proponemos 11. Veanse en esta direcci6n los trabajos de Pagis que distingue entre el modelo clasico y el modelo pr6ximo al clasico (0 andalusi). Ademas, considera que existieron abundantes obras elaboradas al estilo de la maqiima, si bien se alimentaban de otras muchas tradiciones e influencias que convergieron en Europa en la Alta Edad Media (1976,199). M. Huss adopta el modelo de Pagis y define sistematicamente las caracteristicas de la maqiima clasica y andalusi respectivamente (1991:17-38). Estos dos investigadores son continuadores de la linea de Schirmann, quien aplic6 el termino maqiima segun su uso medieval a cualquier , relato escrito en prosa rimada con finalidad ludica (1930, 1952, 199,n. 5). En contraposici6n S.M. Stern difundi6 una concepci6n de maqiima mas purista, delimitando su uso a los -representantes can6nicos del genero unicamente, es decir, las obras al esti10 de al-l:!ann y al zI (1946,100, n. 23). A. Navarro subraya como Stern la necesidad de discernir entre aח: l:! maqiima y prosa rimada y clasifica las obras que se apartan del modelo clasico de forma aislada atendiendo a sus propias estructuras (1992,32-116). La tendencia de los arabistas es . considerar la maqiima como un genero muy dilatado tanto en el espacio como en el tiempo MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
MERCEDESALVAREZ 164 establecer un nuevo subgenero que se desarrollaria en un estadio tardio de evoluci6n del genero, la maqiima aleg6rica, cuyas caracteristicas son las anteriormente expuestas. Parece que en ambas literaturas arabe y hebrea, en la epoca de decadencia del genero de la maqiima, a partir del s. XIII, empezaron a escribirse relatos eminentemente aleg6ricos que continuan en determinados aspectos con la tradici6n de la maqiima clasica. En el marco de la literatura hebrea EZ Libro deZ Ciervo es un claro representante de este sub-tipo. Por su parte, la Makamat sujiyya de al-Suhrawardi al-Maktul (m. 1191),0 laMakamat aZ-jaZsajiyya wa-tardjamat aZ-Sujiyya de Shams al-Din al-Dimashki (m. 1327)12, obras de tinte mistico y filos6fico, dan prueba evidente de su existencia en su hom61oga arabe. 2. TRADuccr6N EZ Libro deZ ciervo 13 Esta es la obra de un poeta que. dice versos y cuentos.14 Es mi amado para mi cual racimo de alhefia que bellas palabras profiere, nuestro sefior Eliyahu ha-Cohen. El mas importante de sus hermanos que todas las ' ciencias cerr6 con sus travesafios y habla con versos y rimas. El es yambo fiel, Kalkol y Heman (1 Re 5,11), hijo de nuestro venerado maestro y preceptor R. Moseh ha-Cohen, hijo del maestro R. Nisim ha-Cohen, que el espfritu de Adonay le conceda el descanso, sea su salvaci6n eterna. Esta obra at (entre los meses de enero y ן! se finaliz6 el domingo dia dos del fausto se febrero) del afio 1276 (de nuestra era), en el 1206 despues de la destrucci6n de Jerusalen. La verti6 de la lengua arabe 15 a una lengua hermosal6 y de Segun palabras de F. de la Granja en 1976, xrv, e1 termino maqiima termin6 por designar 0 en a1-Anda1us cua1quier ejercicio en prosa rimada con interca1aci6n de versos escandidos . J ז. ; 2,1971:1-12 sin e110s. En esa misma direcci6n vease tambien, A.F.L. Boeston. JAL . 1984:1-8 , 15 Gorton. JAL 5,1974:1-10; H. Nemah. JAL 5, 1974:83-92; J.N. Mattok. JAL 1991,107-, 12. Vease Ch. Pe11at, "Mak1ima". The Enciclopedy ojIslam, New Edition, VI . 115,111 13. Este es e1 titu10 con que 'E1iyahu ha-Cohen encabeza su obra, a diferencia de1 re1ato ." ayr, 0 "Epistola de 10s pajaros ז-! original en arabe, 11amado Risaliit a 14. Esta introducci6n poetica no tiene eco en el origina1 aviceniano. En e11a se reve1a e1 . nombre de1 autor, 'E1iyahu ha-Cohen, y se indica 1a fecha de composici6n de 1a obra . 15. A1ude a 1a epistola original aviceniana . 16. Hace referencia a su traducci6n al hebreo MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
EL LIBRO DEL CIERVO DE 'ELIY AHU HA-COHEN 165 Jabios de los descendientes de Qedar (hijo de Ismael, padre de la naci6n arabe) a labios de gentes espJendorosas. El Libro del ciervo del sabio R. 'Eliyahu ha-Cohen, su alma descanse en paz 17 De1 manantia1 de 1a 1ea1tad y de 10s secretos ocu1tos, fuente de 1a prudencia que sacia a sedientos, cuyas aguas emanan 1impias y c1aras para a1umbrar en 1a oscuridad, y dar 1a vida a 10s afligidos, y a mi verso de resina de tragacanto, fruto de mi canto y de1 poema de mi p1atica, estais 1lamados, joh, amigos mios! Partid varones a descubrir 10s misterios y 1a interpretaci6n de 1as cosas a fin de que comprendais 10s prodigios, suaves como el aceite, mas dulces que la miel y s61idos cual espejo, pues estan repletos de toda suerte de bienes: parabolas y enigmas, poemas testimoniales, el origen de los principios y el oraculo de profetas. En e110s encuentran sendas 10s espiritus magnanimos y resu1tan a 10s corazones como preciosas joyas. Con consejo y sabiduria, piedad y sinceridad, y la raz6n de la reflexi6n a fin de ilustrar a los necios. Hay en su interior alhefias, nardos y mirras para el mas escogido de los cervatos y el mas gracioso de los gaceles. Este es el Libro deJ ciervo del racimo de aJhefia, un querubin ungido que bellas paJabras profiere. Es su Jengua agil cuaJ pluma de escriba y del oro de la sabidurfa emana. 18 De la Jengua arabe a la hebrea fue tomada y result6 ser muy bella de aspecto como una doncella virgen. Nadie la conocfa, pues estaba desterrada y aJejada en una tierra de oscuridad y tiniebla. Como una mujer esteril 0 privada de hijos se lamentaba, pero nadie la socorrfa. Hasta que 'Adonay hizo despertar el espfritu del afecto y la ternura en el coraz6n de uno del pueblo, quien retir6 el velo de su rostro, separ6 Jo sagrado de 10 profano y la cubri6 con un manto. Entonces se Ja Ilam6 17. Las siguientes 1ineas resumen en verso 10 referido con anterioridad, como es habitual en e1 genero de 1a maqiima. 18. E1 poeta se dedica palabras de auto-elogio en tercera persona, siguiendo la convenci6n: el sac6 a 1a 1engua hebrea del estado deplorab1e en el que se hallaba y la elev6 a las mas altas cimas poeticas con la composici6n de su obra. MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
MERCEDES AL V AREZ \66 desposada. Al verla revolcandose en su sangre, del mont6n de escombro la levant6, la visti6 con brocado de filigranas del saber y la puso por nombre Ru~amah (Os 1,6).19 Entonces recit6 su poema: 20 Este \ibro, de \a \engua de\ hijo de una esc\ava a \a \engua de una sefiora, fue vertido y perfeccionado por un joven despreciado e insignificante en su pueb\o, cuya \engua estaba reseca por \a sed y en manos de cautivos apresada. Agonizaba y consternada aguardaba e\ dia de su redenci6n hasta que e\ se uni6 con e\\a en a1ianza. Entonces a1canz6 su cabeza 1a cima de 1a gloria, y he aqui que comenz6 a adornarse con sus anillos y joyas , y a enga1anarse de todR majestad. Y 1a llam6 Ru~amah (Os \,6). 21 me 'eZ encuentra al ciervo, e/ ilustrado וf Yera Relato de Yera~me'el (1 Cr 2,9) el qadmonita (Ge 15,19):22 Andaba vagando en mis dfas de mocedad por las ciudades, vigilaba los portales de las cosas selectas rondando por todas las esquinas, pastaba en los jardines de la prudencia y me abrevaba en los manantiales de la lealtad. Habfa abandonado mi heredad y todo 10 que en la casa de mi padre habfa, mi familia, mis terrufios y mi pafs natal. Dej6 pues mi hacienda y escogf la compafifa de amigos respetables, lozanos y saludables, para morar en el encinar de ~a'anayim (Ju 4,11), y beber allf eljugo de las vides en calices de formas variadas, pastar entre los huertos y coger lirios. Sucedi6 un dfa 9. Asi llamada porque e1 poeta se "compadece" de ella (en hebr. ra!:zam), a diferencia \ de Lo' -ru!:zamah, 1a hija de 1a prostituta, de 1a que 'Adonay no tendra compasi6n (segun Os .) 6 ,\ , 20. En hebr. wa-yisSa' mesalo wa-yo 'mar. Esta f6rmu1a es 1a habitua1 en 1as maqiimiit . para introducir 10s poemas en verso que se interca1an a 10 1argo de1 texto en prosa rimada . Dicha f6rmu1a introductoria se repetira, como veremos, a 10 1argo de toda 1a composici6n ato marco que abre y cierra 1a composici6n. En eJ se produce e1 ו 2\. Aqui se inicia e1 re 0 protagonista -}'eled sa 'asu 'im ו me'e1 e1 qadmonitay e ~ encuentro entre el narrador -Yera Muchacho encantador"- a imitaci6n deJ genero de 1a maqiima. Este reJato marco carece de " . precedente en 1a versi6n originai e1 qadmonita"), esta es 1a 'ו 22. Ni'um Yera!:zme 'el ha-qadmoni ("Re1ato de Yerahme . f6rmu1a genera1 con que se inician los re1atos c1asicos Cle 1as maqiimiit MEAH, secci6n Hebreo 5\ (2002) \59-\87
167 EL LIBRO DEL CIERVO DE 'ELIY AHU HA-COHEN anayim (2Sa 17,24) que alc6 mi vista y pude contemplar l:ב cuando iba a Ma .) amot (instrumentos de tonos altos ך a unas j6venes que danzaban al son de 'a Eran hermosas y atractivas y con su voz hacfan resucitar 1as almas y con sus canciones reconfortaban a 10s espfritus melanc6licos. Habitabanjunto a unos emba1ses como las gavi11as, en una tierra de torrentes de agua, de fuentes y manantia1es. Entre el1as habfa unas copas estampadas con guirna1das de oro y grabadas que rebosaban de1 vino de 1a reflexi6n. Su valor no 10 igualaba la coralina preciosa, y por su aroma desfallecfan los espfritus, pues de la vid . de la inteligencia procedfa y con una respuesta sabia se habfa mezclado Con 6110s amantes se fortalecfan, hallaban en sus sarmientos descanso los . desfallecidos y los cautivos su liberaci6n Entre ellas vi a un muchacho encantador (Je 31,20),23 deleite de todo amante y amigo. Tenfa en la mano un melodioso laud tallado con madera del saber y estaban laminadas sus cuerdas con filamentos del oro de la sabidurfa. Con su voz sanaba aquel joven a los corazones heridos y resultaban sus palabras sinceras para quienes las escuchaban. Con sus canciones acal1aba al sosiego, pues (al describir) sus placenteros dichos todas las palabras se fatigaban, y para escucharlo todos los alados andaban vagabundos y errantes, pues por orden suya acampaban y por orden suya partfan. Era lozano, con el mismo porte de la encina. Todos sus poemas estaban ensartados de oro puro. Era diestro en conjuros y conocedor de misterios. Su aspecto se asemejaba al Libano y era majestuoso como los cedros. Tom6 la palabra y recit6: 24 jDespertad adormecidos del destino y levantaos!, jcefiios los cinturones y equipaos! (,Hasta cuando ireis tras su voluntad (del destino) y os precipitareis - a satisfacer su deseo, dispuestos a correr aqui yalla? Veis una sonrisa en su boca y vuestro coraz6n se deja seducir, y os alegrais y os chanceais incluso de la desgracia. Dedicad vuestro esfuerzo a elevar a notables a la cumbre de la raz6n, y las rodillas de los temblorosos afianzad. 23. Este es el protagonista dei relato, que se identifica con el portavoz de ia comunidad de fil6sofos de la epistoia iniciai. 24. Nuevamente se repite la f6rmuia introductoriahabitual en la maqiima. En estas iineas les aconseja apartarse de los placeres mundanos y orientarse hacia el mundo superior, a fin de salvar sus almas. MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
174 MERCEDES AL V ARF..?: ocupaciones. Ahora si he ha11ado gracia a tus ojos, (dime) Lpor que andas vagabundo y abatido, y quien te ha hecho 11egar hasta aquf?" Entonces respondi6: "Se me apareci6 en suenos un Consejero Maravil\oso, 'E\ fuerte, Padre Eterno, Prfncipe de \a Paz que me dijo: jHijo de hombre!, Lhasta cuando vas a estar durmiendo y adormi\ado? Tus dfas son escasos y cada instante mengua su esplendor, pues su principio se aleja y e\ primogenito de \a muerte 10s somete con dureza acechando tu alma para capturarla y contra ella entab1a batalla hasta que 1a venza. Desperte de mi sueno estremecido, temeroso y atolondrado y un temb\or se apoder6 de los anhe\os de mi coraz6n. Entonces vi una extensa vega en la que habitaban todas \as especies de \as aves de\ cie\o; habfa a\\f tan1bien doce manantia\es de agua. Y he aquf que unas gentes tendfan redes en companfa de un grupo de arqueros.31 Cada una de estas partidas iba dejando trampas por el campo, y la espada ejecutaba y golpeaba a 1as fieras de1 bosque pues habfan estab1ecido su poder. Anudaron 10s 1azos y prepararon una ma11a para disimu1ar. Luego extendieron \a red para atrapar por \os senderos y esparcieron en medio de ellos todo tipo de comida, 10 que cada uno se comerfa, y toda clase de perfume de mercader. Despues se ocultaron entre 1as hierbas. Yo con forma de ave me encontraba entre 10s querubines, y he aquf que innumerables pajaros entre las malezas nos divisaron y silbaron anunciando nuestra 11egada. Nosotros los consideramos camaradas y amigos que crecfan como las p1antas. No se estremecieron nuestros huesos por su alboroto, ni nos espant6 su estrepito a causa de nuestro deseo. Fuimos a saludar1es y nos apresuramos para adelantarles nuestro saludo. Entonces cafmos en las cuerdas de los lazos y allf vimos a los gigantes. Los ganchos se cerraron sobre nuestros cuellos, en las trampas se trabaron nuestros pies y en la ma11a se enredaron nuestras a\as. Intel1tamos vo1ar y movernos pero no habfa alivio, porque e1 nudo se hacfa cada vez mas fuerte, y nuestra a\ma se abatfa hasta morir, como 10s habitantes de 1a oscuridad y 1a tinieb1a. Se apartaba cada uno de nosotros de su compafiero a causa de su dolor, por si curaba su herida 0 hallaba balsamo para su 1laga, hasta el punto de no prestar atenci6n a su cOlnpanero. Nos decfamos interiormente: busquemos artimanas, que 31. Los pajareros que tienden redes simbolizan los bajos instintos y las inclinaciones de la carne que aprisionan al alma en el mundo material. l'11EAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
EL LJBRO DEL CJERVO DE 'ELIY AHU HA-COHEN 175 urdiendo ytramando arti:ficios quiza logremos salvar la vida. Pues las aguas habian subido por encima de nuestras cabezas. Iban transcurriendo alli nuestros dias y he aqui que sangre tocaba con sangre. 01vidamos la costumbre de nuestras ocupaciones y permaneciamos quietos en el interior de las redes y en medio de los pajareros nos manteniamos tranquilos y sosegados32 . Cierto dia alce mi vista por entre los ori:ficios de la mal1a y pude ver en el valle de la Bendici6n un tropel de toda clase de aves que habian sacado su cabeza y sus alas de la red y con el alma en sus manos, gimiendo por el abatimiento, escapaban de lajaula para volar y remontarse. 33 En sus patas los cabos de las cuerdas no les impedia por:fiar por salvar sus vidas, ni descansaban de erigir sus cabezas contra el desierto en el que acampaban. Al verles me recordaron 10 que ya habia olvidado y comprendi que todo aquell0 me habia sobrevenido a mi. Me encorve para moverme de la hostilidad pero me trituraba y me agotaba por la fatiga. Entonces comence a gritar por detras de la jaula: "Acercaos por favor y sanadme, y odres de calma y sosiego verted sobre mf, porque \as cuerdas del 8e'01 me rodean. En verdad yo he obrado neciamente, pero no puedo soportar mas". Y ocurri6 que al sup\icarles recordaron cuanto \es habia acontecido, a los agresores y sus trampas. Se descorazonaron sin medida y se mantuvo alejada la multitud rehusando atender mis sup\icas, pues temian acercarse a mi . Y tome la palabra para decir: 34 A mis amigos he 11amado, pero e110s me han defraudado, se fingen extrafios ante mi y no me responden. Me han traicionado como 1a corriente y a mi a1ma han privado de hijos, y a un hombre despreciab1e y extrafio me han comparado. Un dia mi pie qued6 atrapado en un 1azo que habian escondido a1 borde de un sendero y 1as cuerdas de1 Se'ol me rodearon, 1anzaron afi1ados rayos contra mi que se c1avaron en mis rinones y me aniqui1aron. 32. E1 a1ma atrapada en 1a carce1 de1 cuerpo olvida su esencia, su natura1eza sabia, y e1 origen divino superior de1 que procede. 33. A1ude a1 a1ma superior humana que con ayuda de1 Inte1ecto activo consigue 1iberarse de 1a carce1 de1 cuerpo, y puede a1 fin subir y e1evarse. 34. E1 poeta repite en verso 10 referido con anterioridad, siguiendo e1 mode1o de 1as maqiimiit. MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
MERCEDES AL V AREZ 176 Tratadme con blandura para que me tranquilice un poco, acercaos, por favor, a mi y aliviadme. Apaciguad, os ruego, a los prisioneros del tiempo. Puesto que estoy gravemente herido, tened compasi6n de mf. La huida de la red hacia los ocho montes Relat6 el narrador: Les dije: "He despertado en vosotros el antiguo amor, la amistad verdadera que nos unfa, la sabidurfa guardada, la alianza regulada en todo y salvaguardada que habfa sido pactada por las almas puras. Aquf estoy dispuesto a morir por vosotros, mas L,por que temeis el quebranto, si 'Elohim, Dios nuestro eterno, es quien nos gufa hasta 1a ."? muerte AI escuchar mis palabras confiaron en su coraz6n, desapareci6 el miedo de su pensamiento y ces6 el desasosiego de sus entrafias, por 10 que se acercaron a mf con repentina firmeza. Entonces les salude y me interese por su honor, su prop6sito, su secreto y la suerte de los hijos de 10s hombres. Me : respondieron diciendo fuiste ג( 10 has sido, capturados como t ג( Fuimos maltratados como t " : Les dije ג(יי. capturado y quedamos enganchados en las redes al igual que t Si he hallado gracia a vuestros ojos y si esta en vuestro animo, prestadme " ." atenci6n. Libradme de \a garra de\ Se'o\, diciendome que he de hacer Me respondieron dandome instrucciones y me explicaron \os ardides para huir. Entonces aparte \as redes de mi cue\lo, 1a mascara de mi rostro, \a ma\\a de mis a\as y retire la cortina de nieb\a de mis parpados. Al abrir la ! puerta de \ajau1a of una voz que decfa: jsa\va tu vida y no mires hacia atras , Les pedf por Dios que liberaran mis pies de \as cuerdas y me respondieron : abanderados junto a \as ensefias, diciendo Si pudieramos hacer\o habrfamos comenzado por \iberar primero " 0 nuestros pies, L,pues c6mo puede e\ que esta enfermo sanar tu herida ."? iberarte un cautivo de tu prisi6n \ , Cuando saltaba de \a jaula para vo\ar me dijeron: "Hay ante ti vegas montes y colinas. En ellas hay tropas emboscadas para hacer dafio. No podras resistir a su miedo, pues hay malheridos y perforados y frente a ellos estan los que empufian \a espada. E\\os son para \os que pasan por 10s caminos como aguijones en sus costados pues se apresuran a derramar sangre. Por tanto, si pasas a su \ado sa\va tu vida de sus calamidades. Y MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
EL LIBRO DEL ('fERI'O D]: 'I~]~]YA!IU !IA-COHEN ]77 ahora, acompafianos, te 10 rllego, y vel1 tras 110sotros, plles vamos a salvarte, a COllducirte por el calnino recto y a 1110strarte el sendero de la verdad". Ascenso a los ocho montes 35 Cuando se elevaron los querubines por encima de la tierra, yo aleteaba entre ellos con fllerza. Ibamos entre los pefiascos del monte de 'Elohim, sobre e\ rio. Junto a sus riveras abundantes p\antas silvestres crecian con premura. -[odas las a\mas acudian a sus abrevaderos, pues eran sus aguas \impidas como la nieve y como e\ mismo cie\o por su claridad. Al traspasar sus confines y llegar a su extremo a\canzamos las cumbres de \a sierra de Hor (Nu 20, 22). Ante nosotros habia ocho montafias de crestas (que se elevaban) hasta el coraz6n del cielo y \os ojos se fatigaban al contemplar su altura. Se decian los querubines unos a otros: "jDaos prisa!, jno os detengais aun, ni os demoreis!, pues no estaremos seguros ni vamos a descansar 11asta que los atravesemos y 110S hallamos puesto a salvo". Llev6 el Nombre a nuestro coraz6n e\ espiritu de la separaci6n y nos 11acia avanzar con dificultad hasta que \legamos allfmite de la sexta de las crestas y nos aproximamos a la septima . A\ entl'ar en su territorio nos dijimos unos a otros: "LQuien de entre vosotros esta hastiado de su vida y es para ella muerte deseo y anhelo? Ya el desaliento nos agobia y no podemos marchar sin fuerzas, ademas eI1tre \os enemigos y nosotros hay un largo camino y esta noche tenemos una angustiosa oscuridad (Is 8,22), Detengamonos ahora un poco para calmarnos pues nuestra alma esta muy asqueada (Jb 10,1) Y el reposo y el descanso son el comienzo del bienestar". Obedecimos las 6rdenes de nuestros compafieros y acampamos en la cima de aquel monte. He aqui que habia huertos,jardines de arboles frutales, setos con azucenas y mirtos, abundantes frutos apetecibles y a\hefias con nardos. En su interior habia abundantes arbo\es agradables a la vista, que \as bocas al describir su be\\eza se fatigan, y todo e\ que pasa junto a e\\os \os contempla con asombro. Estaban a\lf e\ arbo\ de la ciencia para e\ intrigante 35, Los ocho montes simbolizan el arduo camino que ha de seguir el alma por la via espiritual, para perfeccionarse hasta poder contemplar a la divinidad. MEAH, secci6n Hebreo 5] (2002) ] 59-] 87
MERCEDES AL V AREZ \78 y el arbol de la vida en medio de aquel jardin, que era un prado cerrado como una patera. Por ellos fluian los arroyos y manaban corrientes de agua. Los ojos se saciaban con sus manjares, sorprel1dianse las ideas por el brill0 de su esplendor, las entrafias bramaban, Ios corazones palpitaban y se debilitaban las manos. Entre el ramaje las voces de cantores y musicos ensalzaban y colmaban de alabanzas. Unos eran como ascuas de fuego para los que los escuchan, y otros melodiosas aves cal1toras para los habituados a los placeres. De ellos exhalaba un agradable aroma que no es comparable a la mirra abundante, ni 10 iguala el aceite de perfumista, pues en torno suyo el viento volvia. Tendimos la mano para comer de sus frutos y sus golosinas y bebimos de las aguas de sus arroyos. Estuvimos parados en la cima de la colina hasta que el cansancio nos abandon6 y la pusimos por nombre Sib'ah (Septima) (Ge 26,33). Despues se dijeron los unos a los otros: "Vamos a reemprender la marcha pues ya hemos descansado. Daos prisa ahora y huyamos pues preludio de ruina es la altivez y s610 un insensato se demora confiado (Pr 14,16). Todo aquel que no venga tras nosotros ni acate nuestra orden, en plena paz le acometera un bandido y cuando abra los ojos ya no existira pues en el escoll0 confia el imprudente, mientras que el precavido tiene la salvaci6n a diestra y siniestra porque con ardides cualquier hombre puede destrozar a su adversario y eI triunfo esta en la abundancia de consejeros. Nos estamos demorando en este lugar y debemos darnos prisa, pues tras nosotros Ios el1emigos buscan nuestras huelIas e indagan nuestra posici6n. Pongamonos raudos a salvo, huyamos atravesando este collado hasta alcanzar las ciudades abiertas, pese a ser este pais muy bell0 y extel1SO. En verdad el reposo reanima al a]ma, mientras que el camino agota y fatiga. Y el descanso reconforta todos los pel1samientos en tal1to que la carrera aflige al alma y el cansancio agota a los espiritus magnanimos, per0 la salvaci6n es diez veces mas p]acentera". Recit6 su poema diciendo: Es cierto que \a carrera aflige , a todo espiritu y a\ a1ma mortifica . y que este pais rebosa de todo 10 grato de Dios . pues es muy be\10 yextenso , La tatiga es e\ peor de 10s ma1es para e1 alma , agnanimo ן y un escollo para todo espiritu n y el descanso devuelve la fuerza al desabrido . e irritado, 10 mismo que el sosiego y la calma MEAH, secci6n Hebreo 5\ (2002) \59-\87
EL LJBRO DEL CJER~;O DE 'ELIYAHU HA-COHEN Pero 10 mejor para el alma es la liberaci6n, y la salvaci6n, que reconforta el coraz6n de todos los hombres. Por el camino hay sufrimiento, pero si se encuentra alivio y redenci6n resulta placentero. Un tiempo de inquietud viene bien al \ iaje como es bueno para la infidelidad el arrepentimiento. Encuentro con el Rey al atravesar el octavo monte 36 179 Nos agrupamos todos como un solo hombre dispuestos a partir dellugar en el que estabamos, pues nos habia sobrecogido el temor a los enemigos. Abandonamos aquella tierra y nos pusimos en marcha. A vanzamos por un sendero desconocido y unicamente obedeciamos a 10 que escuchaba el oido. Nos IIev6 casualmente nuestra fortuna hasta el octavo monte cuya altura desconcertaba a todos los corazones pues en verdad era unico y nada le igualaba. Su cima alcanzaba el polvo de la constelaci6n del Drag6n, las colinas parecian ante el como gotas de un balde y al que a su sombra moraba le libraba de la fosa de la nada (ls 38,17). A su alrededor todo tipo de t6rtolas, grullas y golondrinas piaban deleitando a quienes les escuchaban. Estos eran los querubines de dulce voz y semblante placentero y hermoso cuyas figuras eran deseables como grabados de sello (Ex 28,11). Estaban labrados del saber de la inteligencia, la fuente del intelecto era su fundan1ento, la luz de la raz6n su secreto y tenian aspecto de hombres. AI acercarnos tendimos sobre ellos una enramada de concordia y nos acogieron con agrado. Nos agasajaron con manjares nuevos y afiejos y obtuvimos de ellos generosidad, bondad y amor, ademas de consejo, sabiduria y prudencia, ofrendas que no conseguiriamos pagarles en compensaci6n ni siquiera en parte y dadivas que no podriamos contar. Hallamos gracia a sus ojos y nos unimos a ellos en alianza. Despues les contamos nuestra historia y cuanto nos habia sucedido en manos de los cazadores que nos habian acechado y los designios que urdieron en su coraz6n. Cuando 10 oyeron se apenaron y dijeron: "No os enojeis, ni os encolericeis. Ante vosotros hay un largo camino, el tiempo es escaso, la lucha tenaz y vuestros perseguidores andan buscando 36. El rey simboliza la divinidad. Tras un largo ascenso espiritual, el alma humana se perfecciona y se purifica, haciendose digna de recibir la verdad. MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
MERCEDES AL V AREZ 180 vuestras y·idas. Dirigios a la mOl1tana para que no os alcancen, y alli os ocultareis de la mano de vuestros enemigos hasta que se vuelvan los que os acosan. Despues seguireis por vuestro camino. Tras este cerro hay una ciudad fortificada, regulada en todo y salvaguardada. Alli esta Susa (Est 2,3), la capital. Su rey habita en una camara alta refrescada, en la que esta el trono real del monarca. Todo el se conduce de manera esplendorosa. El hombre pobre y el vagabundo descargan sus cuitas sobre el, y todo oprimido hacia el se apresura y el 10 salva de las garras del opresor y del tirano. Con su justicia quiebra las cuerdas de los ilnpios y cual Inartillo tritura, con su coraje, su furor, su fuerza y en 10 que atafie al vigor del espiritu dice al hombre cual es su veredicto. A todos los que socorre depositan en el su confianza. EI los libra de la mano del opresor y a los quien apelara ~ violentos les castiga con dureza. Cllando toma una decisi6n, ."? contra el Al escuchar 10 qlle 110S decial1, cOl1fialnos el1 sus palabras. Nos te a callsa de las elnboscadas y p1Isimos ו displlsimos a abal1dol1ar aqtlel InOl os a tl11 reftlgio y acampamos en el ו r11lnbo a la ciudad del grai1 Rey. 1"legal1 valle de 'Ayyalol1 (Jos 10,12). AI deSptl11tal' la lllZ del alba, el Nombre nos el t'tlego del deseo 111lestros coraZOl1es. Entonces nos ו despert6 y prendi6 COI , dirigilnos a la plaza de aqtlella ci1ldad. Aguardabal110s la orden del Rey to (Da 4, J 0) vino del Sinai, refulgente ו gel sal ו al ו cual1do 11ete aqtli q1le tll , desde Se"ir (De 33,2). Era ptlpilo de 1111 hOlnbre vivaz, prolifero en hazafias das, qtlien volviendose a todas partes ו tl11 110n1bl'e sel1cillo Inorador de tiel : dijo , EI qtle tenga algtln litigio qtle vel1ga a Qiryat Ba 'al (Jos 15,60), esto es " Qiryat Ye'arin1 (Jos 15,9) y se acel'que a la densa bruma entre los (montes de) Betarim, a la presencia de un juez justiciero que a unos humilla y a ." otros exalta Dije entonces a Inis amigos: "Daos prisa y armaos de valor, pues este es el dia qtle estabamos esperando, 10 helnos alcanzado y 10 hemos visto. AqueJ ." nos consolara de nuestro trabajo y de Ja fatiga de nuestras manos Nos condujo a sus suntuosos navios y a Ja ciudad de su heredad. Luego nos mostr6 toda su tesorerfa. De alli pasamos aJ atrio exterior ya la puerta de la Ciudad Vieja, que era la entrada deJ reino. jTodos los espiritus quedaban perplejos por sus enormes dimensiones! Los guardianes estaban dispuestos escuadr6n frente a escuadr6n. Cuando la atravesamos se nos MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
181 J HA-COHEN ן EL LIBRO DEL CIERy'O DE 'ELIY AH exha\aba e\ ha\ito, nuestros pies quedaron atrapados impidiendonos caminar y se derramaban \as \agrimas. Nos Ilev6 despues frente a un cortinal y se retir6 e\ ve\o que rodeaba la puerta de\ Rey. Nuestras a\mas se estremecieron por su \ongitud y anchura. No habia halito en su interior, ni una pa\abra ni un grito, tan s610 el suave murmul\o del si\encio. Por fin \\egamos a la galeria mas oculta, allugar de \a g\oria y majestad que era un aposento precioso y suntuoso. Y he aqui que un monarca cargado de dias gobernaba a derecha y a izquierda. Era un anciano entrado en afios de atuendo esplendido y magnifico. Habia forta\eza y pompa en su santo Jugar. De sus caderas hacia arriba era hermoso y apuesto y de su cintura para abajo a Jas constelaciones avergonzaba. No Je iguaJaba eJ oro de 'Ofir (ICr 29,4). Habia bajo sus pies un pavimento de baJdosa de zafiro. Entonces alz6 el Rey sus ojos y retir6 el velo de ante su rostro. Dijo el narrador: Cuando contemplamos su espJendor y su fortaJeza, su graciosa belleza, Ja preciosa majestad y su magnaninlidad se consumieron nuestros ojos por su hermosura, nuestros pensamientos se envoJvieron en sus manos y nuestras fuerzas sucumbieron pues habia cautivado nuestros corazones. AJ punto caimos sobre nuestros rostros y nos estremecimos de miedo por el ruido de Jos pasos (2Sa 5,24; lCr 14,15). Un tembJor nos sobrecogi6 y Ja falta de animo y el respeto nos impedian murmurar. Entonces recit6 su poema diciendo: HabJad aJ aJma que se estremeci6 por eJ ruido de pasos. En Jas garras deJ tormento estuvo apresada, huy6 y he aqui que tembJaba. Confiaba obtener Ja redenci6n que habia sido desde antafio un cometido. Abandon6 Ja casa de su Jugar para buscar a su amado yamigo. AJ haJJar gracia ante sus ojos susurr6: sirveme de sefiaJ. Se qued6 y no padeci6 mas, aunque era muy pesada su tarea. 6 Que va a hacer si ya habia despuntado eJ aJba y JJegaba eJ momento de Ja despedida? MEAH, secci6n Hebrco 51 (2002) 159-187
MERCEDES ALVAREZ 182 ersaci6n deZ ciervo con eZ Rey 'ן, Con Cuando alce mi voz tenia amargada e] alma. El estaba sentado frente a mf y comprendi6 que me habia evadido. Desfalleci6 mi coraz6n y yo me estremecl como si hubiera quedado privado de hijos 0 falto de descendencia. Entonces se dirigi6 a mi en voz a]ta desde un ]ugar eminente para animarme con palabras amistosas, dichos placenteros y consoladores. Me dijo: "Habla sin temor, pues se ha]]anjunto a mi e] consejo y la fuerza. En mi mano encuentran amparo todo oprimido y despojado que clama ante mi. Con todo aquel en cuyo coraz6n habita eJ temor y e] miedo estoy yo a su ]ado en su infortunio. (,Por que os habeis retrasado y no ]legabais?, (,no estabais impacientes por escuchar nuestra palabra? Sabed que habeis pecado y habeis procedido mal en esto que habeis 11echo". Cuando escuche sus gratas pa]abras y sus hermosos dichos a] punto se reanim6 mi espfritu y ]e respondi: "iViva mi Sefior e] Rey eternamente!, sea por siempre su t~ono apoyo para el necesitado pero el que se aparta de su obediencia tiemble por su safia y ]os pies de sus enemigos vaci]eI1! Te ruego, si he hal]ado gracia ante tus ojos, muera yo ahora, despues de haber contemplado tu rostro porque desde e] dia en que me a]eje de mi pais natal he estado entumecido, aplastado en extremo y humi]]ado y por ]as tribu]aciones me he visto conducido, cai enfermo y perdi la esperanza de contemp]ar tu rostro. En verdad, sabe mi sefior, que los nifios son de]icados y sus miembros debi]es y sombrios y que cada dia e] rostro del rey aguardaban , pero eran ]os enemigos como espinas en nuestros ojos (Nu 33,55) y estaban tus siervos doloridos porque las trampas nos oprimian y nos amamantaban con hiel. Y nuestras a]mas eran un mont6n de ruil1as (ls 17,1) que e] gran valle las hundfa en su interior, ]0 mismo que hunde ]a carreta. Mis compafieros fueron entregados para el sacrificio y ]os vio]entos ostentaban el poder (Qo 4,1), por eso me apresure a escapar". Dijo e] narrador: Al escuchar e] Rey todas las penalidades que nos habian sobrevenido por e] camino, respondi6: "Con vosotros esta la verdad, e]]os en verdad son rivales vuestros. Ahora no debeis tenel' miedo pues no desataran ]os ]azos sino quienes ]os anudaron, ni abriran ]os cepos de ]as trampas n1as que aquellos que las trabaron. No temais pues ni os asusteis ante el]os". MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187
183 EL LIBRO DEL CIERVO DE 'ELIY AHU HA-COHEN Le conteste diciendo: "Sefior mio, todos nosotros somos tus siervos y no vas a gobernar sobre nosotros ni nos vas a ע ovejas de tu pastizal. Si t ."? acompafiar personalmente, La quien enviaremos y quien ira por nosotros Me respondi6: "He mirado fijamente a tus ojos para cOl10cer e indagar tus asuntos y ha llegado a mis oidos tu agitaci6n pues mucho 11as suplicado y has multiplicado tus ruegos. He aqui que ante ti ira un Enviado mio para advertirles y prevenirles de que con su iniquidad pereceran por sus designios . y para devolverles su merecido de modo que no sigan haciendo el mal Vuestro coraz6n se alborozara cuando contempleis c6mo tomo venganza de ." vuestros enemigos. Y ahora volved a vuestras moradas , Cuando volvi mi rostro para regresar por el camino como al principio me sobrecogi6 el espanto y una gran oscuridad. Entonces mi alma alz6 su voz diciendo: "LPor que has de continuar en el destierro y en un pais oscuro y sombrio?, he aquf que estoy privada de hijos y atada en manos de un 37 ."? gracioso gacel, Lacaso no nos queda ya porci6n ni herencia : Y alz6 su voz diciendo Mi lengua esta sin habla ni voz, hay tinieblas en mi coraz6n y un terror horrible por la paloma apartada del seno del gracioso gacel, cuya alma a causa de la morada de la auseI1cia. esta privada de hi.ios. Andaba ayer errante y vagabunda en el pais de Nod, como apartada y desterrada, atrapada en los lazos del amor y enferma, PllCS su coraz6n a manos de un ciervo estaba ligado. Y tras haber hallado un nido en su seno (,acaso ha de volver a como se hallaba al principio? (,Que puede aguardar y esperar en su destierro?, (,acaso tiene en la vida errante parte y porci6n? Cuando avanzabamos por el camino me alcanzaron los querubines con un l'uido estruendoso, precipitandose y amontonandose ante eI. Me rodearon mis compafieros en circulo a fil1 de interrogarme sobre la majestad y Ia gloria del Rey, sobre su belleza y el esplendor de sus negocios asi como por sus 37. El alma gozosa tras contemplar a la divinidad se niega a volver a su estado inicial. Esta coyuntura es fruto de la imaginaci6n poetica de Ha-Cohen y no tiene correspondencia con el original. MEAH, secci6n Hebreo 51 (2002) 159-187