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MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 LAS TRADICIONES DE TP GN 3,241 TP Gn 3,24 Traditions ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA Facultad de Teología. Granada BIBLID [0544-408X (2004) 54; 287-311] Resumen: A propósito del último versículo de Gn 3, que afirma la expulsión de Adán y Eva del jardín de Edén y la colocación de querubines en la entrada para impedir que el hombre entre de nuevo, las distintas versiones del TP ofrecen una larga tosefta en la que comentan la causa de la expulsión y el remedio para poder entrar de nuevo. La finalidad de este estudio es analizar las diversas tradiciones que contiene la tosefta, su sentido y origen. En primer lugar (1) se ofrece el texto sinóptico de los diversos targumes, (2) seguido del estudio de la tradición común a todos ellos, (3) de las dos versiones de la misma tradición, (4) del análisis de cada targum, (5) de las diversas tradiciones contenidas en ellos, (6) para terminar intentando datar TP Gn 3,24. Abstract: Gn 3 ends by asserting man’s expulsion from garden of Eden and querubim’s placement at the entrance to prevent Adam’s return. For the purpose TP adds a large tosefta on the expulsion’s cause and the remedy to return. The present research investigates the various traditions contents in tosefta, their meaning and origin. First (1) man presents the text of various targums, then (2) the research of commum traditions, (3) the two versions of same tradition, (4) the analysis of single targum, (5) the various traditions contained, (6) and finaly TP Gn 3,24 datation. Palabras clave: Targum, Torá, jardín de Edén, árbol de la vida, gehenna Key words: Targum, Torah, garden of Edem, tree of life, gehenna 1. No se tiene en cuenta Onqelos por ser traducción literal del texto hebreo. En cursiva, las glosas del targum al TM. La traducción tiene en cuenta la de Díez Macho y procura traducir con el mismo vocablo los términos arameos que coinciden. Siglas. TP = Targum palestinense; TH = texto hebreo; TM = texto masorético; N = targum Neophyti; Ngl = Glosas de Neophyti; Fr II = targum fragmentario o Yerushalmi II; PsJn = Pseudojonatán o Yerushalmi I.
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 288 1. Texto (en cursivas las variantes respecto al TM) TM Y arrojó al hombre y asentó N Y arrojó al hombre y asentó la gloria de su Šekiná desde el principio Fr II Y arrojó al hombre y asentó la gloria de su Šekiná desde el principio PsJn Y arrojó al hombre y desde entonces asentó la gloria de su Šekiná desde el principio TM al oriente del jardín de Edén los querubines N al oriente del jardín de Edén entre dos querubines. Dos mil años antes de que hubiese Fr II al oriente del jardín de Edén entre dos querubines. Dos mil años antes de que hubiese PsJn entre dos querubines. Antes de que hubiese TM - - - - - - - N creado el mundo, creó la Torá. Estableció el jardín de Edén para los justos y la gehenna Fr II creado el mundo, creó la Torá y estableció la gehenna y el jardín de Edén. PsJn creado el mundo, creó la Torá. TM - - - - - - - N para los malos. Estableció el jardín de Edén para los justos, quienes comerán y se Fr II Estableció el jardín de Edén para los justos, quienes comerán y se PsJn Estableció el jardín de Edén para los justos, quienes comerán y se TM - - - - - - - N alimentarán del fruto del árbol por haber guardado los mandamientos de
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 289 Fr II alimentarán del fruto del árbol por haber guardado los mandamientos de PsJn alimentarán del fruto del árbol por haber cultivado en sus vidas la doctrina de TM - - - - - - - N la Torá en este mundo y por haber observado los preceptos. Estableció la gehenna para Fr II la Torá en este mundo. Estableció la gehenna para PsJn la Torá en este mundo y por haber observado los preceptos. Estableció la gehenna para TM y la llama de la espada que -da-vueltas N los malos, que se parece a una espada afilada que devora por los dos lados. Fr II los malos, que se parece a una espada afilada que devora por los dos lados. PsJn los malos, que es comparable a una espada afilada que devora por los dos lados. TM - - - - - - - N Estableció en ella dardos de fuego y carbones encendidos para los Fr II Estableció en ella dardos de fuego y carbones encendidos para los PsJn Estableció en ella dardos de fuego y carbones de fuego para con ellos a los TM - - - - - - - N impíos para tomar venganza de ellos en el mundo venidero por cuanto no guardaron los Fr II impíos para tomar venganza de ellos en el mundo venidero por cuanto no guardaron los PsJn impíos juzgar que se rebelaron contra
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 290 TM - - - - - - - N mandamientos de la Torá en este mundo; porque la Torá es árbol de Ngl verdaderamente la Torá es los frutos del árbol de Fr II mandamientos de la Torá en este mundo; porque la Torá árbol de PsJn la doctrina de la Torá en sus vidas. La Torá es buena. TM para guardar el camino del N vida para todo el que la estudia y el que guarda sus preceptos vive y Ngl la vida. Todo el que la guarda en este mundo vive y Fr II vida para todo el que la guarda, en este mundo vive y PsJn - - - - - - - TM árbol de la vida. N subsiste como el árbol de la vida en el mundo venidero. La Torá para los que la Ngl subsiste del árbol de la vida para los que Fr II subsiste como el árbol de la vida en el mundo venidero. La Torá para los que la PsJn La Torá para los que la TM - - - - - - - N cumplen en este mundo es buena como el fruto del árbol de la vida. Ngl cumplen como Fr II cumplen en este mundo es buena como el fruto del árbol de la vida.
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 291 PsJn cumplen es buena por los frutos del árbol de la vida, que preparó el verbo de Yavé para los que la guardan de forma que viva eternamente y camine por los sendas del camino de la vida del mundo futuro. 2. La tradición original y su sentido2. Los tres textos representan la misma tradición, pues el contenido sustancial es el mismo y además tienen la mayor parte del texto literalmente en común, en concreto N y Fr coinciden en 80 vocablos, N y PsJn en 52, Fr y PsJn en 56. El texto común es el siguiente: “Y arrojó al hombre y asentó la gloria de su Šekiná desde el principio entre dos querubines. Antes de que hubiese creado el mundo, creó la Torá. Estableció el jardín de Edén para los justos, quienes comerán y se alimentarán del fruto del árbol por haber guardado (o cultivado) los mandamientos (o doctrina) de la Torá en este mundo Estableció la gehenna para los malos, que “se parece” (o”es comparable”) a una espada afilada que devora por los dos lados. Estableció en ella dardos de fuego y carbones “encendidos” (o “de fuego”) para los impíos para tomar “venganza” (o “juzgar” ) “por cuanto no guardaron los mandamientos de la Torá en este mundo”(o “que se rebelaron contra la doctrina de la Torá”) “en este mundo” (o “en sus vidas”). La Torá es ... guarda ... vive y subsiste... árbol de la vida. La Torá para los que cumplen es buena”. Este texto proviene de la exégesis de Gn 3,24 leído en su contexto y tiene como finalidad afirmar que la Torá es el medio para regresar al jardín de Edén en los tiempos finales, ya que éste, morada de la Šekiná, permanece para siempre. La Torá es la idea central de toda la paráfrasis. La frase asentó la gloria de su Šekiná se apoya en dos palabras del TH, “asentó” y “querubines”3. El término querubines remite al arca de la alianza (de aquí que se explicite su número en dos) donde la Šekiná moraba entre sus alas desplegadas. Por otra parte, se inspira en el contexto 2. Sobre este texto, vease el estudio de Muñoz León, D. 1977, 44-45. 3. Cf. Muñoz León, D. 1977, 44
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 292 que presenta a Dios presente en el jardín de Edén. Finalmente una reflexión teológica lleva a la conclusión de que la presencia de la Šekiná es fundamental en el paraíso. Sin ella no hay paraíso actual escondido ni podrá existir el futuro. Esta forma de explicar el texto es un ejemplo de historiografía creadora.4 El tema de la preexistencia proviene por tartey mismac de una segunda lectura de miqqedem5, antes, en sentido absoluto (cf. Gn 2,8). El targumista la aplica a la Torá, por una parte, apoyándose en el uso de “camino” y “guardar”, dos términos que pertenecen al vocabulario sobre la Torá. Por esta misma razón se identifican más adelante Torá y árbol de la vida. Por otra parte, es la aplicación tradicional del tema de la preexistencia desde Prov 8,22.30 y Eclo 1,4; 24,23, donde primero se aplica a la sabiduría divina y después se identifica ésta con Torá. El tema del jardín de Edén se apoya claramente en la mención del mismo en el texto y su preexistencia, por una parte, en la de la Torá, a cuyo servicio aparece y, por otra, en el TP Gn 2,8 donde ya afirmó que fue creado para los justos desde el principio (también por doble lectura de miqqedem; PsJn lo explicita más: “antes de la creación del mundo para los justos”). En cuanto al tema de la gehenna, se trata de una relectura de la llama de espada zizageante a la luz de Is 30,33; 66,24 y de Mal 3,19 (cf. presentación similar en N, PsJn Gn 15,17; 38,25). De ambas realidades se afirma también la preexistencia, pero aparecen subordinadas a la Torá, pues ponen de relieve su importancia en la vida práctica. Este tipo de comentario se explica en contexto fariseo-rabínico y es explicable a partir del s. I de nuestra era, pues en el mundo fariseo ya se ha desarrollado la escatología (resurrección, juicio, jardín de Edén y gehenna) y se presentan estas realidades como un estímulo para el cumplimiento de la Torá.6 4. Cf. Muñoz León, D. 1977, 34. Cf. TP Dt 33,27a donde el targum lee de nuevo qdm con el sentido desde el principio y lo aplica a la Šekiná. Cf. ib. 166. 5. Cf. Díez Macho, A. 28. 6. Cf. Rodríguez Carmona, A. 137.
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 293 3. Dos versiones de la misma tradición La lectura atenta de la sinopsis de los diversos targumes hace ver fácilmente que hay dos versiones, por una parte Fr-N y por otra PsJn. FrN tienen 80 vocablos en común y coinciden en el siguiente texto: “Y arrojó al hombre y asentó la gloria de su Šekiná desde el principio al oriente del jardín de Edén entre dos querubines. Dos mil años antes de que hubiese creado el mundo, creó la Torá, estableció el jardín de Edén y la gehenna. Estableció el jardín de Edén para los justos, quienes comerán y se alimentarán del fruto del árbol por haber guardado los mandamientos de la Torá en este mundo. Estableció la gehenna para los malos, que se parece a una espada afilada que devora por los dos lados. Estableció en ella dardos de fuego y carbones encendidos para los impíos para tomar venganza de ellos en el mundo venidero por cuanto no guardaron los mandamientos de la Torá en este mundo; porque la Torá es árbol de vida para todo el que la guarda, que vive y subsiste como el árbol de la vida en el mundo venidero. La Torá para los que la cumplen en este mundo es buena como el fruto del árbol de la vida.” Esta versión añade a la común dos datos: primero la precisión de que las tres realidades preexistentes lo son desde dos mil años antes de la creación y, en segundo lugar, contienen un elogio propio de la Torá al final. El dato de los dos mil años no tiene apoyo directo en el texto y procede de deducciones de otros textos sobre la Torá, que se generalizan y aplican al jardín de Edén y la gehenna (cf. LvR 19,1): “Como dice R.Huna en nombre de Reš Lakiš: La Torá precede a la creación del mundo en dos mil años, pues se dice: ‘A su lado estaba yo como confidente, día a día le alegraba, y jugaba sin cesar en su presencia’. Y el día del Santo, bendito sea, es de mil años, pues se dice: ‘Mil años en tu presencia son como un día’ (Sal 90,4)7”. El texto interpreta “día a día” 7. Los textos están tomados de la colección Biblioteca Midrásica (Ed.Verbo Divino), Apócrifos del Antiguo Testamento (Ed. Cristiandad), cuando existe traducción, Misná (ed. C. del Valle) y El Talmud de Babilonia editado en Buenos Aires. En caso contrario de versiones en otras lenguas a la vista del texto original.
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 294 como dos días y atribuye a cada uno 1000 años, se donde deduce que la Sabiduría-Torá fue creada dos mil años antes del mundo. La deducción se atribuye a Reš Lakiš y parece tratarse de un dato añadido a la tosefta ya existente y que no recoge la versión de PsJn. En cuanto al elogio final está centrado en la Torá de la que se afirma, por una parte, que hace vivir ahora como lo hará en el mundo futuro el árbol de la vida y, por otra, la compara con los frutos del árbol de la vida por lo que es buena ahora ya que hace vivir. La versión no implica cambio de contexto vital y se explica en el mismo contexto que la tradición común. En cuanto a la segunda versión véase el análisis de PsJn en el punto siguiente. 4. Los diversos targumes A. Neophyti. Desde un punto de vista cuantitativo es el texto más amplio pues consta de 107 vocablos arameos, seguido de Fr II (texto mss 100 Paris) con 102 y de PsJn con 81. Está compuesto de nueve afirmaciones, centradas, excepto la primera, en el tema de la Torá, a la que se nombra cinco veces y además dos veces “mandamientos” (miswatah) y otras dos “preceptos” (pequdayah); se habla también de jardín de Edén y de gehenna, pero en función de la Torá. El contenido se puede resumir en que Dios creó la Torá dos mil años antes de la creación del mundo y en función de su observancia el jardín de Edén y la gehenna, pues la Torá ahora es como el árbol de la vida y permite llegar al árbol de la vida del jardín de Edén futuro. La primera afirmación está referida a la presencia de la Šekiná en el jardín de Edén. La segunda afirma la “creación” de la Torá antes de la creación del mundo. La tercera completa la anterior, afirmando que al mismo tiempo “estableció firmemente” el jardín de Edén y la gehenna, (ambos se entienden escatológicos a la luz de la explicación siguiente). La cuarta desarrolla la afirmación del jardín de Edén en función del cumplimiento de la Torá: los justos comerán y se alimentarán del fruto del árbol por haber observado los mandamientos y preceptos de la Torá “en este mundo”. Comerán, pues, en el mundo futuro y se trata del jardín de Edén de los tiempos finales en el que los justos conseguirán la vida eterna comiendo del árbol del jardín de Edén. La quinta y la sexta se refieren a la
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 295 gehenna. La quinta, apoyándose en el TH, habla de su naturaleza (espada afilada que devora por los dos lados). La sexta continúa la descripción, presenta su finalidad (dardos de fuego, carbones encendidos, venganza divina en el mundo futuro por no haber guardado los mandamientos de la Torá) y sus destinatarios: los impíos. Las tres últimas son elogios de la Torá que explican las afirmaciones anteriores. Según la séptima la Torá ya aquí, no solo en el futuro, es árbol de vida para el que la estudia. La octava lo explica diciendo que el que guarda sus preceptos vive y subsiste como el árbol de la vida en el mundo futuro. El texto es ambiguo: ¿vive ahora con una vida que permanece, como la del árbol de la vida que subsiste hasta el mundo futuro? Ngl corrige: Todo el que la guarda en este mundo vive y subsiste del árbol de la vida. La última precisa que la Torá también es el fruto del árbol de la vida, es decir, el fruto que da vida ahora, y por ello es buena, una realidad positiva ya en este mundo, no solo en el futuro, para los que la cumplen. B. Fragmentario. El texto de Fr II es muy semejante al de N. Consta de ocho afirmaciones, centradas, excepto la primera, en la Torá. La primera coincide exactamente con N (presencia de la Šekiná en el jardín de Edén). La segunda une la segunda y tercera de N (creó la Torá y estableció el jardín de Edén y la gehenna, ambos con sentido escatológico). La tercera desarrolla la afirmación del jardín de Edén en función del cumplimiento de la Torá, como N, pero no hace mención del cumplimiento de los preceptos. Se trata del jardín de Edén de los tiempos finales, como en N. La cuarta y quinta presentan la gehenna, su finalidad y destinatarios exactamente igual que N. Las tres últimas son, como en N, elogios de la Torá: la sexta afirma que la Torá es árbol de vida para el que la guarda (en N el que la estudia); la séptima tiene un paralelismo entre este mundo y mundo futuro, que se echa de menos en N, aunque aquí el sujeto está implícito: (el que la guarda) en este mundo vive y subsiste como el árbol de la vida en el mundo futuro. La última coincide exactamente con N (la Torá es también el fruto del árbol de la vida). C. Pseudo-Jonatán consta de siete sentencias, la primera sobre la Šekiná y las otras seis totalmente centradas en el tema de la Torá, perdiendo algo de relieve las ideas de jardín de Edén y de gehenna que, naturalmente, aparecen en función de la Torá. Representa una versión diferente a la que siguen N y Fr, aunque las ideas de fondo sean las mismas, pues se trata de la misma tradición. La primera afirma la
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 302 Un texto semejante se encuentra en PsJn Nm 22,28: “Diez cosas han sido creadas antes de que se hubiese acabado de crear el mundo, al comienzo del sábado, en el crepúsculo: el maná, el pozo, el bastón de Moisés, el samir, el arco iris, las nubes de gloria, la boca de la tierra, la escritura de las tablas de la alianza, los demonios y la boca dotada de palabra del asna.” Mekh Wa-Yassac VI contiene una lista parecida. Fuera de las colecciones se afirma la preexistencia de la Torá en otros textos, entre ellos M.Ab III,14 lo supone pues si el mundo fue creado por medio de la Torá, ésta ya existía: Solía decir (R.Aqiba)... Israel es querido porque le fue dado un instrumento precioso (la Torá). Un enorme amor le fue manifestado por cuanto le fue dado un instrumento precioso por medio del cual fue creado el mundo, tal como está escrito: ‘Porque os he dado una doctrina buena, no abandonéis mi Torá’ (Prov 4,2) GnR 1,1: Dice la Torá (cf Prov 8,30): ‘Yo fui la herramienta artesanal del Santo’, bendito sea. Según la práctica del mundo, cuando un rey de carne y hueso construye un palacio... utiliza planos y tablas para saber cómo ha de disponer las cámaras, cómo ha de distribuir las puertas. De igual modo el Santo, bendito sea, consultó la Torá y creó el mundo, pues la Torá declara: ‘Con el principio creo Dios’. Y principio no es otra cosa que Torá, como se dice: ‘El Señor me hizo principio de su proceder’ (Prov 8,22)13 (cf. Tanh. B. 2.). GnR 1,8 explicita las razones de la afirmación, subrayando las partículas que emplea Prov 8,22: La Torá tenía igualmente seis cosas con anterioridad (a la creación del mundo): rešit, qedem, me-’az, me-colam, me-ro’š y mi13. El traductor, L.Vegas Montaner, aclara que el midrasista interpreta be-rešit, en el principio, traduciendo be = con. Sobre posible aplicación de esta argumentación a Cristo por parte de Pablo cf. Davies, W.D. 172s.
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 303 leqadmin, que cuenta como dos (por ser forma plural)14 y todas están en el párrafo: ‘El Señor me poseyó’ (Prov 8,22). ExR 38: R. Abbahu ha dicho en nombre de R. Jose Hanina: Dios dijo a Israel: Antes de que yo crease el mundo, dispuse la Torá, como está escrito (Prov 8,30): ‘Yo estaba junto a Él’. ARN a 31,3: R. Eliezer, hijo de R. Yosé el galileo, dice: Novecientas setenta y cuatro generaciones antes de que el mundo fuera creado la Torá había sido escrita y colocada en el seno del Santo, bendito sea; y ella recitaba el cántico junto con los ángeles servidores, según se dice: ‘(Desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra)... junto a él estaba yo como un niño, y era sus delicias día a día, jugueteando ante él’ (Prov 8,30), y añade: ‘jugueteando en su globo terraqueo y teniendo mis delicias con los hijos del hombre’ (Prov 30,31)”. LvR 19,1: ‘Su cabeza es oro, oro puro, sus rizos, racimos de palmera, negros como el cuervo’ (CantC 5,11). Su cabeza (=roš) significa la Torá, pues se dice: El Señor me hizo al comienzo (=rešit) de su camino (Prov 8,22). La preexistencia de la Torá, pues, es un tema ya conocido al final del Segundo Templo y que se generalizó durante la época rabínica. D. Preexistencia de dos mil años. Esta precisión se debe a Reš Lakiš, como hemos visto arriba, que la añade a la versión Fr-N (cf. LvR 19,1) y solo la repiten algunos midrases como Midr.Teh 90§12 (cf. punto anterior). Se trata de una precisión que no tuvo aceptación general, pues muchos la ignoran (PsJn, Pes 54a, Ned 39b...) y otros ofrecen otra datación: 974 generaciones (cf. ARN a 31,3 citado también en el punto anterior). 14. Prov 8,22 escribe sobra la creación de la Torá: “YHWH me creó como primicia (=rešit) de su camino, antes que (=qedem) sus obras más antiguas (me-’az). Desde la eternidad (me-colam)fui constituida, desde el principio (me-ro’š) antes que (mi-qadmey) la tierra cf. Ravenna, A. 34; Vegas Montaner, L, 59; Pérez Fernández, M, 65, nota 6.
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 304 E. Preexistencia del jardín de Edén o paraíso. El tema del jardín de Edén dio lugar a una amplia literatura, en la que se distingue tres estadios: el jardín de Adán, el jardín oculto actual y el futuro jardín de los tiempos escatológicos. El jardín de Adán, del que fue expulsado, se fundamenta lógicamente en Gn 2-3; las otras facetas son deducciones teológicas de la existencia del primero, pues el jardín, destinado por Dios al justo Adán y sus descendientes, no puede quedar aniquilado, lo que implicaría el fracaso total de la obra divina. Por eso, después de la expulsión de Adán, está escondido y preparado como premio, en el mundo futuro, para los que han cumplido la Torá. Lo más corriente es que se hable de la primera y última faceta. El TP Gn 3,24 se refiere a esta última. El tema del jardín escatológico es antiguo, y posiblemente aparece con los desarrollos escatológicos de los siglos III-II a.E.C., cuando se afirma la resurrección, el juicio, un premio y un castigo en el mundo futuro. En cuanto a su preexistencia el tema aparece en textos del final del Segundo Templo (cf. 4 Esd 3,6: “Y lo (a Adán) colocaste en el paraíso que había plantado tu diestra, antes de que existiera la tierra”)15. Implícitamente también aparece en el NT (cf. alusiones a la herencia preparada o al árbol de la vida: Mt 25,34: “Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo’”;16 para el árbol de la vida, cf. Ap 9,4; 11,4; 22,14). Sin embargo, no es general la aceptación de la existencia antes de la creación del mundo, pues Jub 2,7 la coloca en el día tercero: “En aquel día creó todos los mares en cada lugar de confluencia, todos los ríos y cursos de aguas en los montes y en toda la tierra... el jardín de Edén de las delicias y todo: estas cuatro grandes obras hizo en el día tercero”. En la misma línea están otros testimonios, como 1 Hen 30,1; 4 Esd 6,42 (en contradicción con 3,5s antes citado). En el rabinismo talmúdico se generaliza bastante este tema, aunque no aperece en todas las listas de realidades preexistentes (lo omite GnR 1,4 y Midr.Teh 93 §3), normalmente fundamentado en Gn 2,8. Es el caso por ejemplo Pes 54a: 15. Cf. comentario en Muñoz León, D. 1974, 326s. 16. Cf. Gnilka, J. 373; Davies,W.D. / Allison, D.C. 1997, 425, n.45.
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 305 El Edén, porque se ha escrito: ‘El Señor plantó un huerto en Edén, de antiguo (Gn 2,8) (cf. Ned 39b; Midr.Prov 8,9; Tanh B nš’ § 19; SER 31). En PRE 3,2 se escribe al respecto: El jardín de Edén, ¿De dónde el jardín de Edén? Porque está dicho: ‘Y plantó YHWH Dios un jardín en el Edén, al principio’ (Gn 2,8). Al principio, cuando aún no había sido creado el mundo. Por su parte Midr.Teh Sal 90 § 12, además de afirmar la existencia 2000 años antes del mundo, describe dónde se encontraban las realidades preexistentes y afirma que la Torá estaba sobre las rodillas de Dios, el jardín de Edén a su derecha, la gehenna a su izquierda. El TP está plenamente en esta línea, empezando por TP Gn 2,8 (recuérdese que Gn 2,8 es el texto en que todos los midrases apoyan su afirmación). He aquí el texto sinóptico de los diversos targumes: TM Y plantó Yahvé Elohim un jardín en Edén al oriente O Y plantó Yahvé Elohim un jardín en Edén desde el principio N Y plantó Yahvé Elohim un jardín en Edén desde el principio Ngl el verbo de Yahvé PsJn Y fue plantado por el verbo de Yahvé Elohim el jardín de Edén antes de la creación TM y colocó allí al hombre que había formado. O y colocó allí al hombre que había creado. N y colocó allí al primer hombre que había creado. PsJn del mundo para los justos, e hizo habitar allí al hombre después de haberlo creado.
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 306 Como se observa, todas las versiones, incluso Onqelos, interpreten el miqqedem con el sentido “desde el principio”, lo que explicita PsJn con “desde la creación del mundo para los justos”. Para PsJn el jardín estaba destinado en primer lugar para Adán, pero en general sus destinatarios eran todos los justos en el jardín escatológico. Sin embargo, no todos están de acuerdo, como puede verse en GnR 12; 11 en labios de R. Leví (hacia 300), quien sigue la tradición antigua que coloca la creación en el tercer día; lo mismo sucede en el caso de R Samuel b. Najman, cuando cita Sal 74,12 (GnR 15,3). F. Preexistencia de la gehenna. El tema de la gehenna como castigo escatológico es antiguo (cf. 1 Hen 16,1; 25,4; 27,1ss; 4 Esdr 7,113 y los textos del NT que se citan a continuación), aunque el nombre gehenna aparece por vez primera en Mt 5,22.29.17 El dato de la preexistencia de la gehenna es antiguo, pues se insinúa en el NT y en 4 Esd. En Mt 25,41 se lee: “Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. 4 Esd 6,5b parece contener una alusión a la creación del juicio para los impíos: “Antes de que sean distinguidas las obras de los pecadores” (otra versión: castigados los pecados de los que pecan)18. La mayor parte de los testimonios rabínicos abogan por la preexistencia, aunque no hay unanimidad y hay quienes discuten el dato y colocan su aparición en otro momento. Afirman la preexistencia todas las colecciones de siete realidades preexistentes a la creación del mundo, apoyados generalmente en Is 30,33 (cf. Ned 39b: PRE 3,2; Midr. Prov 8,9; Tanh B nš’ § 19; SER 31). Pes 54a refiere como sentencia común la preexistencia, pero también ofrece otras opiniones, según las cuales fue creada la víspera del sábado o el tercer día. Estas otras opiniones quieren salir al paso de la objeción sobre el lugar donde estaría el fuego de la gehenna antes de la creación. A esta objeción responden de diversas 17. En la literatura rabínica el uso más antiguo de gan eden y gehenna es posiblemente una sentencia de Yohanan ben Zakkai (final del s.I E.C.) contenido en Ber 28b: “Hay dos caminos delante de mí, uno que conduce al gan eden y otro a la gehenna” cf. Bamberger, Bernard J. 83. 18. Cf. comentario en Muñoz León, D. 1974, 349. GnR 21,9: “Otra interpretación de mi-qedem: Antes (qodem) que el jardín de Edén fue creada la Gehenna, pues la Gehenna fue creda en el segundo día y el jardín de Edén en el tercero”.
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 307 maneras. Midr.Teh 90 § 12 no ve la objeción y lo coloca a la izquierda del trono de Dios. Otros sostienen que fue creado el segundo día de la creación, porque en él no aparece la frase ‘y vió Dios que era bueno’19, o que fue creado en la víspera del sábado (cf Tg CantC 8,6); otro punto de vista intermedio precisa que el lugar del infierno fue creado el día segundo pero el fuego la víspera del sábado. Finalmente, hay quien niega la existencia de la gehenna en el mundo futuro, pues los impíos serán aniquilados (cf. GnR 6,6; 26,6). En cuanto a la naturaleza de la gehenna, el El TP la compara a una espada afilada que devora por los dos lados y afirma que en ella hay dardos de fuego y carbones encendidos. Para los rabinos los medios principales de castigo en la gehenna son dos, las tinieblas y el fuego. Se trata de dos motivos de origen independiente, pero que con el tiempo se unieron. El tema de las tinieblas primitivamente pertenecía a la descripción del šeol (Jub 7,29; 1 Hen 63,6) y el del fuego a la de la gehenna. Realmente fuego y la misma denominación de gehenna están unidos por su origen, pues en el valle de Hinnon se quemaban niños a Molok como sacrificio, por donde pasó a designar un futuro castigo por medio del fuego (cf. Is 66,24 y especialmente 30,33, texto constantemente citado por los rabinos, que relaciona Tofet con foso de paja y leña que el soplo del Señor encenderá, como torrente de azufre). Más adelante se identificaron ambas realidades, se unieron ambos castigos y esto en un tiempo temprano, pues está atestiguado en 1 Hen y el NT. Así 1 Hen 19. Cf. GnR 4,6: “¿Por qué no aparece escrito ‘que estaba bien’ (ky tob) respecto al segundo día? R. Yojanán lo enseñó en nombre de R.Yosé b.R.Jalafta: Porque en él fue creada la Gehenna, ya que se dice: ‘Pues preparado está desde ayer un Tófet’ (Is 30,33), o sea, un día con un ayer pero sin un anteayer”. El texto citado se refiere al Tófet, lugar donde se ofrecían a Molok sacrificios humanos, por lo que también se puede traducir ‘quemadero” y con este sentido se alude a la gehenna (cf. Vega Montaner, L. nota 28). La misma explicación aparece en otros lugares (cf. ExR 15,6). En GnR 11,9 se simplifica: “R.Leví en nombre de Hama b.R.Hanina: “Tres obras creó el santo, bendito sea, en cada uno de los días... firmamento, gehenna y ángeles en el segundo...”. Lo mismo en GnR 21,9: “Otra interpretación de mi-qedem: Antes (qodem) que el jardín de Edén fue creada la Gehenna, pues la Gehenna fue creada en el segundo día y el jardín de Edén en el tercero”.
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 308 63,10 alude al fuego y un poco antes, en 63,6, a las tinieblas.20 Igualmente el NT habla de fuego eterno (Mc 10,43.48; Mt 13,42.50; 18,8; 25,41; Lc 16,24; Ap 9,2) y de tinieblas exteriores (Mt 8,12; 22,13; 25,30). Con todo, el motivo del fuego predomina, como puede verse en los textos citados del NT y en los apócrifos (cf. 1 Hen 54,1: valle profundo que ardía en llamas); 90,26 (abismo de fuego)21; 4 Esdr 7,36 (“después apareció la fosa del castigo... se hizo visible el horno de la gehenna”); 2 Bar 85,13 (camino del fuego y la senda que conduce al fuego); Test. Abraham (A) 12. En otros lugares de habla de fuego eterno, como en el NT (Mt 18,8; 25,41) (cf. 1 Hen 108,3ss; Test. Zabulón 10; 4 Mac 12,12; 3 Bar 4, etc.) El TP se sitúa en esta línea y solo habla de fuego, que será el motivo dominante en la literatura rabínica (cf. Ber 57ª). La descripción concreta que hace el TP se apoya en el TH que habla de “la llama de la espada que-da-vueltas”. El motivo “llama” remite al tema de la gehenna y a la luz de ella los rabinos interpretarán la fórmula “que-da-vueltas” de diferentes formas relacionadas con el castigo (cf. GnR 21,9: “Y la espada llameante (se refiere a la Gehenna), de acuerdo con ‘Y los abrasará aquel día por venir’ (Mal 3,19). Que oscilaba: Porque (la Gehenna) se revuelve contra el hombre y lo abrasa de la cabeza a los pies”; Tanh B ’šyt § 25: “Y la llama de la espada que da vueltas”, es la gehenna que hace ir y venir a los impíos del calor al frío y del frío al calor (cf. M.Teh 40 § 4); ExR 51: hace pasar del fuego al hielo y viceversa). G. La Torá como árbol de vida. La comparación e incluso la identificación del árbol de vida con la Torá es también un tema antiguo, atestiguado en la época final del Segundo Templo y corriente en el rabinismo, como puede verse en los siguientes lugares: Sal Salomón 14,2-3: “(Fiel es el Señor...) con los que caminan cumpliendo sus mandatos en la Ley con que ha ordenado nuestra 20. 1 Hen 63,10: “Entonces les dirán (a los ángeles castigadores): Nuestra alma está saciada de los bienes de la maldad, y (esto) no impide nuestra bajada a su llama, al vientre del šeol”. 1 Hen 63,6 dice: “La tiniebla es nuestra morada para siempre”. 21. Ambos lugares se refieren a la gehenna aunque no se la nombra cf. StrackBillerbeck IV, 1077.
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 309 vida. Los santos del Señor vivirán por ella para siempre, el paraíso del Señor y el árbol de la vida son sus santos”. Mekh 15,25: “Los alegoristas dicen: Le mostró las palabras de la Torá, que es comparable al árbol de la vida, porque se dice: Es un árbol de vida para quien se aferra a ella (Prov 3,18). Fr-N Ex 15,25 = (Moisés) oró delante de Yahvé y Yahvé le indicó un árbol (Ngl y Fr: un oleandro; ms 110: el verbo de Yahvé le enseñó una palabra de la Ley que es comparable al árbol de la vida ; el verbo de Yahvé tomó de él una palabra de la Ley y (la ) arrojó en medio de las aguas que se volvieron dulces”. NmR 13,12: “Estas son las cosas que fueron quitadas a Adán... Le serán devueltas en los días del Mesías... (se deduce) su vida, del texto: Pues como los días de un árbol serán los días de mi pueblo (Is 65,22). R.Simeon b.Yohai enseñó: árbol no significa otra cosa que Torá, pues está escrito: Ella es un árbol de vida para quienes la retienen (Prov 3,18)”, es decir, da la inmortalidad. EclR 1,4: “R Simeon b. Yohai decía: Está escrito: Pues como los días de un árbol serán los días de mi pueblo (Is 65,22), y árbol no significa otra cosa que la Torá, pues está dicho: Ella es un árbol de vida para quienes la retienen (Prov 3,18) 6. Relación entre los diversos textos. Es difícil determinar la relación entre los diversos textos, pues, como es sabido, presentan un problema sinóptico similar al de los evangelios, ya que intervienen en su redacción el influjo de la tradición escrita y de la oral durante un largo período. En general se puede decir lo siguiente: el término ad quem de la tradición común puede ser el comienzo de la época talmúdica por tres razones: primero, porque, como hemos visto, Reš Lakiš (segunda mitad del s.III), cuando comenzaba la redacción del Talmud, añade la precisión de los 2000 años a un texto ya existente; en segundo lugar, porque Babli recoge todos los datos de esta tradición (cf. Pes 54a; Ned 39b); finalmente, porque algunos datos, como la presencia de la Šekina en el
ANTONIO RODRÍGUEZ CARMONA MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 310 jardín, se discuten en época talmúdica, afirmándose que después del pecado de Adán se marchó al primer cielo (cf. GnR 19,6; M.CantC 5,1). Como término a quo se puede señalar el final de la época del Segundo Templo, pues en esta época están atestiguados todos los datos de la tradición común, como aparece en el punto anterior, y, por otra parte, todos estos datos tienen apoyo en el TH. Con relación a las dos versiones de la tradición común, son tan parecidas que pudieron coexistir perfectamente en diversos lugares. Con todo, da la impresión de que la atestiguada por Fr-N (excepto el dato de los dos mil años) es anterior a la de PsJn, pues ésta aclara al final el texto ambiguo de N-Fr y emplea un vocabulario que revelan preocupaciones talmúdicas (cf. “cultivar la doctrina de la Torá”, “observar los preceptos”... “rebelarse contra la doctrina”). Finalmente, el texto de N parece posterior a Fr, pues, por una parte, está mejor estructurado (cf la tercera sentencia) y, por otra, amplifica el texto añadiendo “preceptos” a mandamientos.
LAS TRADICIONES DE TP GN 3,24 MEAH, sección Hebreo 53 (2004) 287-311 311 BIBLIOGRAFÍA BAMBERGER, BERNARD J., art.Paradise, Encyclopaedia Judaica 13, 8285. BOWKER, J., 1969, The Targums & and Rabbinic Literature, Cambridge. DAVIES,W.D., 31970, Paul and Rabbinic Judaism, London. DAVIES, W.D./ ALLISON, D.C., 1997, Matthew III, Edinburgh. DÍEZ MACHO, A., 1972, El Targum, Madrid. LE DEAUT, R., 1961, “Le Targum de Gen 22,8 et 1 Pt 1,20”, RSR 49, 103106. LE DEAUT, R., 1978, Targum du Pentateuque I, Paris. GNILKA, J., 1988, Das Matthäusevangelium, II, Herder. MUÑOZ LEÓN, D., 1974, “El 4º de Esdras y el Targum Palestinense”, EstBibl 33, 324-35. MUÑOZ LEÓN, D., 1977, Gloria de la Shekina en los targumim del Pentateuco, Madrid. PÉREZ FERNÁNDEZ, M., 1984, Los Capítulos de Rabbi Eliezer, Estella. RAVENNA, 1978, Commento alla Genesi, Torino. RODRÍGUEZ CARMONA, A., 22002, La Religión Judía, Madrid. URBACH, E., 1975, The Sages , Jerusalem. VEGAS MONTANER, L., 1994, Genesis Rabbah, I, Estella. ZEV HARVEY, W., art Torah, Encyclopaedia Judaica 15, 1235-1246.