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De lo nativo a lo nacional: reevaluando la cuestión siderúrgica brasileña

Abstract

Este trabajo estudia el desarrollo de la industria siderúrgica brasileña como vía de acercamiento al problema de la tardía definición de una conciencia nacional. En efecto, tal y como se analiza a través del largo contencioso de la Itabira Iron Ore Company, las presiones de intereses extranjeros y la fuerza de las oligarquías regionales se entremezclaron en un proceso complejo, donde se conjugaba el liberalismo c(cosmopolita» con el proteccionismo descarado. La creación de la gran siderúrgica brasileña tuvo que esperar al momento de eclosión del sentimiento nacional, sobre el que recíprocamente actuó .como uno de sus goznes.

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De lo nativo a lo nacional: reevaluando la cuestión siderúrgica brasileña

Author: Alfonso Goldfarb, Ana María,Mendes Ferraz, Márcia Helena
Publisher: Universidad de Granada
Year: 1992
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/78868/1/108030-Text%20de%20l%27article.pdf
De lo na i o a lo nacional: ee aluando la
cues ión side ú gica b asileña
RESUMEN
Es e abajo es udia el desa ollo de la indus ia side ú gica b asileña como ía de ace ca-
mien o al p oblema de la a día de inición de una conciencia nacional. En e ec o, al y como
se analiza a a és del la go con encioso de la I abi a I on O e Company, las p esiones de in e-
eses ex anje os y la ue za de las oliga quías egionales se en emezcla on en un p oceso
complejo, donde se conjugaba el libe alismo c(cosmopoli a» con el p o eccionismo desca ado.
La c eación de la g an side ú gica b asileña u o que espe a al momen o de eclosión del sen-
imien o nacional, sob e el que ecíp ocamen e ac uó .como uno de sus goznes.
De acue do con lo que ha sido bien es ablecido his ó icamen e, el siglo
XIX
ep esen ó el momen o in e nacional de la indus ialización
...
y
local-
men e del desa ollo de los pensamien os nacionalis as. Implíci o es aba en
es o la búsqueda de combus ibles, la explo ación de mine ales (sob e odo
del hie o)
y
la cues ión de los anspo es. En in, es os e an los es pun os
que in e conec ados o maban el ec o o ien ado de esas polí icas del de-
sa ollo, en los países que e an, o que ían se , ((g andes po encias))
(1).
Fecha de acep ación: 4 de no iemb e de 1991
(*)
Pon i ícia Uni e sidade Ca ólica de Sao Paulo.
(*
*)
Faculdade de Filoso ia, Ciencias e Le as de Ribei Zo P e o, Uni e sidade de Sao Paulo.
(1) HOBSBAWN, E. J. (1986).
Da Re oluccZo Indus ial Inglesa ao Impe ialismo.
Rio de Janei o;
idem
(1990), Na~ioes e nacionalismo desde 1780. Rio de Janei o; MANTOUX, P.
A
Re o-
lu áo Indus ial no Século XVIII.
SZo Paulo, s. d.; NEF, J. (1969).
La Conguis a del Mundo Ma-
e ial.
Buenos Ai es; SOARES, A. (1 942). O B asil e a Side u gia.
Obse ado Econ6mico e Fi-
nancei o,
14
(julio-diciemb e), p. 43.
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicinae Scien ia umque His o iam Illus andam.
Vol. 12, 1 992, pp. 13 1
-
149.
ISSN:
021 1-9536
132
ANA
M."
ALFONSO-GOLDFARB
y
MÁRCIA
HELENA MENDES FERRAZ
Aho a bien, B asil e a econocido ya desde esa época como poseyendo
uno de los mayo es po enciales -en calidad y can idad- de mine al de hie-
o
(2).
E incluso, cuando a p incipios del siglo
XX
las p eocupaciones mun-
diales sob e una posible al a de ese mine al se uel en más pa en es, el
e i o io b asileño su ge como una posible solución del p oblema. Las de-
cla aciones en el Cong eso In e nacional de Geología de Es ocolmo
(1908),
sob e los es mil millones de oneladas de hie o mine al que exis ían en
B asil, an a se la causa del op imismo y de la codicia in e nacionales
(3).
Lás ima que, a pesa de ese po encial (o en pa e po culpa de él) B asil pa e-
cía cojea de las es bases en que se asen aba, como hemos is o, el desa o-
llo de un país. Pa a empeza , su mine al (sob e odo hema i a) poseía al o
eno me álico, en e el
60%
y el
70%.
Y
lo que a simple is a pa ecía una
bendición, e ec i amen e e a un se io p oblema. El p oceso de educción de
un mine al an ico obligaba al uso de g andes can idades de ca bón (ya
uese és e ege al o de pied a). En lo que se e ie e al ca bón de pied a, a
pesa de las p ospecciones y es udios hechos desde el siglo XIX po odo el
e i o io b asileño, muy p on o se llegó a la conclusión de su mala calidad
pa a el des ilo de «coque» (el hallazgo undamen al de los ingleses en lo que
a añe a la mode na side u gia desde el siglo XVIII). Además, las minas de
hulla na i as es aban localizadas a una g an dis ancia de los yacimien os de
hie o: su anspo e esul aba an ca o que ald ía la pena quizás ae lo de
o os países
(4),
algo que de una o ma cualquie a ol e ía ese p oceso bas-
an e one oso. En in, un cí culo icioso de p oblemas: mine al ico, com-
bus ible mine al (ca bón) pob e, anspo es di íciles
(5).
(2)
Vid.
J.
MONLEVADE, A. D. de (1853), en la ca a di igida al P esiden e de la P o incia
de Minas Ge ais en 12-12-1853,
apud
COMES,
F.
M. (1983).
His ó ia da Side u gia no B a-
-sil.
Belo Ho izon e/SZo Paulo; MENDONCA, M. C. (1958).
O In enden e Cdma a.
S2o
Paulo, p. 59, donde ci a M. F. da Cama a en una memo ia de 1758; DORNAS FILHO,
J. (1945).
Be ~o da Side u gia.
Obse ado Economico e Financei o,
10
(julio), donde ci a ob-
se aciones de R.S. Bu on, echadas en 1867
y
después publicadas en
Viagens aos Planal-
os do B asil.
(3) La e aluación inicial de 3.000 millones, conside ada en la época como exage ada, se
p e endió, pos e io men e, ele a a 12.000 millones. MILLER, B. L.; SINGEWALD J .,
J.
T.
(1919).
Mine al Deposi s o sou h Ame ica.
N. Yo k, p. 166;
apud
SILVA, R. R. (1922).
O
P oblema da Side u gia no B asil e o Con a o da I abi a I on O e Company.
Rio de Janei o, p. 3;
id.,
ambién: COUTO,
R.
(1983).
A
Ques o do Fe o,
s.l., p. 14; BAETA, R. (1967). A In-
dús ia Side ú gica en Minas Ge ais.
Re is a da Uni e sidade Fede al de Minas Ge ais,
17,
p. 79.
(4) El p oblema de los anspo es en B asil de cualquie o ma ya e a complicado, g andes
dis ancias
y
acciden es en el elie e ue on desde siemp e algo sin solución.
(5) BASTOS,
H.
(1959).
A
Conguis a Side ú gica no B asil.
Sao Paulo, pp. 85
y
SS.
Ree aluando la cues ión side ú gica b asileña
La solución pa a el caso ue es ingi se al ca bón de made a que am-
bién enía g a es p oblemas. Sin habla de los e iden es desma es de bos-
ques na i os, pa a cada onelada de mine al se necesi aba el
20%
más en
peso de ca bón
...
No hace al a deci lo que es o signi icaba en el p ecio inal
del me al. Bas a comen a que el p oduc o inglés - aído desde an lejos-
esul aba más ba a o. Es a ue la palanca, en los úl imos ein e años del siglo
XIX,
pa a que en a a el hie o impo ado, uina de la pequeña indus ia
nacional. G andes dis ancias, y ue e con ol ex anje o de los enes (esos
mismos que aían hie o impo ado
...)
son las dos pa es de esa ecua-
l
ción
(6).
En es e pun o, queda más o menos cla o que hay un componen e de in-
e és ex anje o en el des ase b asileño de las es bases del desa ollo indus-
ial. La (( al a de sue e)) es an es lo que se ía una ((g an sue e)) pa a cual-
quie a de los países indus ializados. Abundancia de mine al y un me cado
consumido en po encia -mal explo ados- que a aen la codicia y conse-
cuen es maniob as in e nacionales con is as al es ablecimien o de monopo-
lios ex anje os en B asil. Eso explica, en pa e, que no se unda a la g an si-
de u gia b asileña (en onces imaginada como una de las mejo es o mas de
supe a esos p oblemas) has a los años cua en a de nues o siglo
...
pe o no
l
lo jus i ica
(7).
1
El siglo
XIX
ue el inicio o mal y de la di usión de la indus ialización,
pe o ambién
-y
a consecuencia de es o- del impe ialismo mode no.
I
Cada país mi aba al o o como p esa en po encia, lo que da o igen a los me-
canismos p o eccionis as.
Y
en esa secuencia se mul iplican los espi i us na-
cionalis as de la ambién ase mode na.
La p egun a que se nos pone en e al p oblema side ú gico b asileño es:
2Cóm.o pudo B asil, con sus buenas condiciones na u ales pa a soluciona -
lo, habe se uel o e i o io ácil pa a esas maniob as?
No cabe duda que B asil a as aba desde su his o ia colonial di íciles
cues iones económicas, sociales, ecnológicas y... o as más. Pe o nos quie e
(6) sob e la cues ión del ca bón ege al
id.
La Me allu gie du Fe au B ésil.
Re is a Indus ial
.
de Minas,
18
y
19
(1896), p. 141; GERSPACHER,
J.
(1962).
No as sob e Usinas Side ú gzcas,
esc i o en 1939, epublicado en 1962, po M. R. Gomes, p o eso de la Escola de Minas
de Ou o P e o, p. 3; sob e el p oblema del anspo e,
id.
LIBBY, D.
C.
(1 988).
T ans o -
macáo
e
T abalho.
S5o Paulo, pp. 142-3; BAETA,
op. ci .
en
n. 3, pp. 103-12.
(7)
AZEVEDO,
F.
de (1963).
A
Cul u a B asilei a.
Silo Paulo, pp. 733
y
SS.; BASTOS,
op.
ci .
en
n.
5,
pp. 93
y
SS.,
105
y
ss.
134
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M."
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y
MÁRCIA
HELENA MENDES FERRAZ
pa ece , que en medio de es as, quizás la de mayo elie e en un momen o
de ex emado nacionalismo mundial, haya sido la al a de una exp esión
p opia b asileña de ese mismo nacionalismo, aunque sólo ue a pa a con a-
es a el asedio in e nacional.
A
pesa de una poli ica du a y expansionis a
de sus on e as, de la unidad de lengua y eligión -condiciones is as
como necesa ias pa a el nacionalismo- en B asil, es as no ue on su icien-
es
(8).
Y
eso no pasa en lo que se pod ía conside a un buen sen ido: o sea,
la supe ación del discu so
(9)
nacionalis a umbo a o a de inición de país y
de de echo nacional. Sino que, en el caso b asileño, es la mani es ación de la
al a de condiciones pa a a icula minimamen e un discu so nacional: el
país no consigue ni siquie a e se como nación, ;cómo pod ía en onces su-
pe a un concep o que no enía?
Cla o es á que ese ipo de p oblema no se gene a de la nada, pe o sus
causas son, en el caso b asileño, ha o más complejas que las p esiones in-
e nacionales o la al a de dominio ecnológico en el país. C eemos e in en-
a emos demos a que esas sean más bien consecuencias que causas de ese
p oblema.
Vol amos al caso de la side u gia, que po se el ne io expues o donde
se adensan las cues iones del desa ollo, se á uno de los si ios donde mejo
se puede no a la desa iculación (o al a) de un discu so nacionalis a b asile-
ño.
Y
quien sabe llega más ce ca de sus causas e ec i as.
Hay incluso, una secuencia de más de ein e años, al inal de la
1
.a
Gue-
a Mundial, en que el deba e sob e la g an side u gia se uel e an du o,
que po él, opo unís icamen e, an a pene a las p ime as bande as del na-
cionalismo b asileño.
Y
allí, caldeadas po el calo de la discusión, se o ale-
cen y de inen sus colo es. Pe o an es de cen a uego sob e ese caso, que ya
apun a de o ma de inida al nacionalismo, eamos algo del po qué a dó
an o en llega és e a B asil, que ambién nos di á de su o ma peculia y de
sus de ec os.
En el a co de un mo imien o llamado ((na i is a)) B asil llega a su inde-
(8)
LEITE,
D.
M.
(1983).
O
Ca á e Naczonal B asilei o.
S20 Paulo, cap.
2.
Sis ema izacao do
Concei o de Ca á e Nacional
e
sua C i ica, pp.
27-37;
BASTOS,
op.
ci .
en pp. 316
y
ss.
En cuan o a la poli ica de on e a,
id.
MORAES,
M.
(1
869).
His ó za do B asil-Reino e do
B asil-Impé io,
omo
2,
S20 Paulo, eimp. 1982.
(9) Discu so aquí omado en su sen ido más amplio, donde ges os, acciones, hechos
y
e en-
os ejen, semió icamen e, un ex o.
Ree aluando la cues ión side ú gica b asileña 135
pendencia en el siglo XIX (10). Del po qué de ese ((na i ismo)), de esa aga
pe cepción de su con o no nacional, son índice los ges os del que es ableció
(20
concedió?) su independencia. Un p íncipe po ugués, ans o mado au-
oma icamen e en empe ado (Ped o
1)
que, pocos años después deja, en
a o de su hijo (Ped o 11, en onces un niño), el ono ame icano pa a ol-
e se ey de Po ug al... Es án dadas las condiciones pa a la con inuidad del
aslado de una cul u a me opoli ana seguida de la eu opea en gene al
-aunque B asil ya ue a independien e- lo que hacía del ((na i ismo)), la
mayo pa e de las eces, pu o simulac o. Además de deja la sensación en
B asil de que ((10 de ue a es mejo )) mien as so oca la posible o mación de
una cónsciencia nacional (1 1).
Y
esa, que emos c ee , se á una de las (ccla-
es» de nues o p oblema.
Na u almen e, ya desde an es de la independencia exis en mo imien os
c iollos que pod íamos conside a ue a del ((na i ismo)). Pe o, po lo gene-
al, es os mo imien os se encuad an den o de ma cos egionales
y
an a se-
gui pasando aún después de la independencia. Son, la mayo pa e de las
eces, ejidos po el juego de in e és de ((comandan es)) y (( e a enien es)) lo-
cales, acos umb ados desde la época de la colonia a se el único pode
-independien e y o al- sob e las egiones bajo sus ó denes.
En B asil, país ex ac i is a
y
ag a io, desde sus o ígenes exis ie on ciclos
económicos mono ásicos. Ocu ió que cada uno de esos ciclos acabó po
concen a se en una egión di e en e y que es a man u iese conexiones p o-
pias e independien es con el ex e io . Así e a como se cons i uía esa espesa
ba e a egional que, según nos acla a un es udioso, no pe mi ía la o ma-
ción de: «un ínculo in e no económico que conec ase sólidamen e sus (del
país) di e sas pa es)) imposibili ando un discu so legi imamen e nacio-
nal (1
2).
Es a, c eemos sea la segunda ((cla e)) pa a nues o p oblema. Sepa adas,
(10) LEITE,
op. ci .
en n. 8, cap. 7. Fase Colonial: A Descobe a da Te a e o Mo imen o Na i-
is a, pp. 155-72; BASTOS (1941). Side u gia e
Nacao.
Obse ado Econdmico e Financei o,
6
(agos o), p. 39.
(1 1) SODRÉ,
N.
W.
(198
1).
Sín ese da His ó ia da Cul u a B asilei a.
Rio de Janei o, pp. 44
y
SS.;
SAES, D. (1 975).
Classe Média e Polí ica na P imei a República B asilei a, 1889-1 930.
Pe ópo-
lis, pp. 82
y
SS.; aunque Lei e discu e los in en os en li e a u a de ans o ma el ((na i is-
mo)) en algo o iginal, LEITE,
op. ci .
en n. 8, pp. 182
y
SS.
(12) FURTADO, Celso (1985).
A
Fan asia O ganizada.
Rio de Janei o, p. 70 donde comen a
sob e un es udio de PREBISH, S. R. (1950) publicado en la
Re is a B asilei a
Econd nica
(ma zo).

136
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M."
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y
MÁRCIA
HELENA MENDES FERRAZ
cada una de esas «cla es» pueden pa ece i ele an es
-y
asimismo ecuen-
es en o os pano amas nacionales- jun as las dos o man el cuad o singu-
la b asileño. Podemos indica las po de ás de odos los ol eos, us acio-
nes
y
equí ocos de Ped o
11
en sus in en os de ae la side u gia mode na al
país. ¡Así se á como a a llega B asil, casi a inales del siglo XIX sin pode
deci se que e ec i amen e allí se es ableció
y
p odujo adecuadamen e algún
al o-ho no!
(1
3).
La epública jus amen e p oclamada en ese inal del siglo XIX, ae con-
sigo un nue o discu so que los en endidos cali ican de ((pa ió ico)) pe o ino-
cen e. En 1900 A onso Celso hace público su lib o
Po que
me
U ano
de
Meu
País,
mo i o de hazme eí po años
y
años de oda in elec ualidad b asile-
ña
...
pe o con inmensa pene ación popula . Esa ob a que si ió pa a edu-
cación pa ió ica en las escuelas, es ca ac e ís ica del espí i u simplón
y
op i-
mis a con que se mi aba al u u o del país (14). B asil se había uel o pa ia,
pe o aún no nación (15). Po de ás de odas las mani es aciones de sus
homb es públicos se puede segui no ando la p esencia de una
de
las c cla-
es)).
Así es como podemos lee un' ue e espe o a modelos ex anje os
y
la
ce eza de que sólo hab á desa ollo cuando se pueda imi a los en el discu -
so pa ió ico de un Rui Ba bosa (1
6).
O
la in ención de sal agua da un in e-
és local
y
es ingido po de ás de una se ie de leyes apa en emen e pa ió-
icas
y
p o ecionis as
(1
7).
Pe o mejo que en un puñado de ejemplos suel os, ijemos nues a a en-
ción en el deba e de la g an side u gia en B asil. Caso és e sob e el cual ha-
bíamos p ome ido cen a nos an es
y
que, como dijimos, es además la pue -
a po donde pene an las p ime as bande as nacionalis as en B asil.
Reco demos que, en 1908, las es imaciones del mine al de hie o b asi-
leño deja on al mundo admi adísimo. Esas es imaciones, mejo e aluadas
en los años 20, decían que B asil enía 114 de odo el po encial é ico del
(1 3) ESCHWEGE, W. L. on (1 979).
Plu o B asiliensis.
2 ., Belo Ho izon eISiXo Pauio; PRADO
J .,
C.
(1965).
His ó ia Economica do B asil.
Sao Paulo; LIMA,
M.
R. de (1977).
D.
Ped o
11
e
Go ceix; a Fundacio da Escola de Minas de Ou o P e o,
s. 1.
(14) LEITE,
op. ci .
en n. 8,
pp.
211 y SS. donde se comen a sob e el,lib o de
A.
Celso.
(15) BASTOS,
op. ci .
en n. 10,
p.
39.
(16) SODRÉ,
op. ci .
en
n.
11, pp. 52 y SS.
(17) SAES,
op. ci .
en n. 11,
pp.
80
y
SS., donde se comen a del juego de in e és a que an a
se i esas leyes; BASTOS,
op. ci .
en
n. 5,
pp.
67 y SS. donde se habla de esas leyes.
Ree aluando la cues ión side ú gica b asileña
137
plane a. Sin emba go, delan e de una e aluación de sus necesidades -que
sumaban la modes a can idad de
550.000
Tmlaño- se p oducía la insigni i-
cancia
de
17.000
Tmlaño ap oximadamen e, en esa misma época. Mien as,
Méjico desde el inicio del siglo ya p oducía la can idad de hie o necesa ia
pa a se casi au osu icien e. No hablemos del caso de Es ados Unidos, con
sus
40
millones de Tmlaño, pues pod ía pa ece sospechosa al compa a-
ción. De ese da o, solo nos in e esa sabe que ue on p oducidos po sus
más de
400
ho nos de coque con a
25
de ca bón ege al, lo que induce a
pensa que es e e a un camino posible pa a la g an side u gia
(18).
2En onces B asil con sus p oblemas de coque -ya men ados en el p e-
sen e' abajo- es a ía des inado, ((po ue za de la na u aleza)), a no ene
nunca una g an side u gia?
Da an ambién de esa época p oposiciones de c ea múl iples pequeñas
usinas a .ca bón ege al, o asociadas a ho nos eléc icos, que coo dinadas
pod ían supli las necesidades b asileñas, agua dando que u u os adelan os
écnicos pe mi ie an la g an side u gia b asileña. Una de las p incipales p o-
posiciones ino del p opio p esiden e Venceslau B ás (en la p esidencia de
1914
a
1918),
que en
1918,
con a iado con el uinoso cuad o side ú gico
-en onces pues o más en e idencia po la gue a mundial- p opone una
salida compa ible con las aspi aciones pa ió icas de aquel momen o:
((Todo eso es una minia u a de side u gia (hablando de lo que había en el
país). Tenemos que inci a , aunque sea con g an sac i icio, la p oducción
bien o ien ada de los me ales ci iliza o ios.
La o ien ación debe se la del empleo exclusi o del mine al, desde el (hie-
o)
ccgoa» has a el e inado (ace o). No enemos cha a a. Anda po
ahí
e-
cogiendo lo poco que exis e es un ecu so del que se ap o echan los espe-
culado es, mi ando g andes luc os po ocasión de los g andes apu os (aquí
e i iéndose a lo que pasó en B asil du an e la
l.a
Gue a Mundial)
...
Hay,
pues, que da es ímulo a la ab icación del (hie o)
«gom a ca bón ege al,
o en ho no eléc ico, espe ando (solución pa a el p oblema de) el coque
...
Na u almen e, end án que su gi o os muchos p ocesos aplicables a la
indus ia me alú gica
(1
9).
(18) BASTOS,
op. ci .
en n. 5, sob e es imaciones de los al os-ho nos de los Es ados Unidos,
p. 104; sob e au osu iciencia mejicana, p. 190; SILVA,
op. ci .
en n. 5, sob e las es imacio-
nes de las necesidades b asileñas de hie o
y
p oducción de los Es ados Unidos, pp. 86-
7;
da os sob e la p oducción de hie o en el B asil,
id.
LIMA,
H.
F.
Pano ama A ual da
Side u gia.
Obse ado Economico
e
Financei o,
23
(ma zo, 1958), p. 63.
(1
9) Mensage P esidencial de 19 18, di igida al Cong esso po el P esiden e Venceslau B ás,
in
ANDRADE, A. (1950).
Con ibui~üo
a
His ó ia Adminis a i a do B asil.
ol.
2,
Rio de Janei-
138
ANA M." ALFONSO-GOLDFARB
y
MÁRCIA
HELENA MENDES
FERRAZ
Es e discu so bien in encionado, es ípico de un pa io a
nai e.
;Como
pod ía o ganiza con bellas palab as y p omesas lo que desde siemp e e a
deso ganizado? Al in y al cabo las dos «cla es» que no pe mi ían un p oyec-
o nacional, allí seguían.
Y
sus discu sos y leyes nada p oponen de e ec i o
pa a elimina las (o quizás las igno en..
.).
O os na i os, menos ((pa ió icos)) y más concien es de la exis encia de
ales ((cla es)), se impacien aban con esa espe anza eliz en el u u o.
F.
La-
bou iau, p o eso de la Escuela Poli écnica de Río de Janei o, du o oposi o
de las medidas gube namen ales de incen i o a la side u gia a ca bón ege-
al, p opuso en
1924:
«... echazadas las soluciones sus en adas en cl ca bón ege al
...
somos
...
lle ados a la única solución posible pa a ap o echa nues os mine ales de
hie o
y
educi los en al os-ho nos de coque. Es a solución se ha impues-
o
...
(el cs ablecimien o de la g an sidc u gia) iene que empeza po la u i-
lización del ca bón de pied a ex anje o, a pesa de odas las pa io e ías
y
laspa zo adas en con a io. Lo demás son an asías.
Y
si cie as an asías son
deliciosas, en el dominio económico indus ial son is emen e desalen a-
do as...))
(20).
Ese ipo de discu so, po su pa e, emi e a una o ma de libe alismo
cosmopoli a
(al
que los más adicales llama on ((en egacionismoa)
(21)
donde hacían eco las p esiones in e nacionales.
Y
según ya hemos de inido,
es o pasa po que no exis e una hegemonía de lo nacional donde modula se
esas p esiones, que en caso ex emo pueden ene o ma absu da, como se
no a en las palab as de
F.
K.
Lane, minis o no eame icano en
191
9:
((Una nación mode na debe posee hie o. Ese me al es la base de una ida
indus ial. Los pueblos que engan ambiciones de p eminencia, que de-
seen iqueza
y
p og eso, aunque a con agus o, se les an a ocu i los me-
dios de consegui ese me al... an a gue ea po ello si es necesa io.
Y
eso
o, pp. 1 14-5; sob e las o as p oposiciones,
id.
Dec e o n.O 12.994, de 30-03- 191 8,
apud
COMES,
op. ci .
en n.
2,
pp. 149-51; o o ejemplo,
id.
SILVA,
op. ci .
en n. 3,
pp. 86-7.
(20) LABOURIAU,
F.
O
Nosso P oblema Side ú gico.
Rio de Janei o, 1924, pp. 33
y
44;
apud
COMES,
op. ci .
en n. 2, p. 187. Desa o unadamen e, es e lib o, aunque cons an e en los
iche os no pudo se localizado.
(21) PEREIRA, L.
C.
B. (1976).
O
Desen ol imen o e a C zse no B asil.
Sao Paulo, p. 100, donde
ci a
H.
Jagua ibe (1958).
O
Nacionalismo
nu
Alualidade B asilei a.
Rio de Janei o, que p e-
sen a una ede inicción de en egacionismo, al que llama cosmopoli ismo.
Ree aluando la cues ión side ú gica b asileña
139
pa ece algo ine i able
...
de echo a ene lo implica el debe de usa lo. Hay
un
de echo in e nacional a aquello que es esencial a la ida...))
(22).
De la misma mane a
-y
sin que hubie a casi mediación, sin casi ningún
il o- el «cosmopoli ismo» na i o coloca como algo ine i able o «na u al»
el asedio ex anje o en á eas como la side u gia, donde los na i os
pa ecian inope an es:
«Es
un
es ue zo inu il lucha con a los designios exp esos de la Na u ale-
za, que consag an la p ác ica de las i udes
y
cas igan la illanía
y
las o -
pezas
...
Es,
pues, una in an ilidad eme que ex años, en lides pací icas
del abajo
y
del p og eso, puedan ag edi a B asil, aquí den o de su p o-
pia Na u aleza
...
el pelig o puede eni de cualquie pa e, es de la esencia
de las cosas, pe o nunca de las con ibuciones pací icas pa a la g andeza
del país, que aen el capi al ajeno, que es mo ido po una especie de
a acción de (es a) ie a..
.»
(23).
Es e ex o que signi ica i amen e iene como í ulo «El concu so ex an-
je o
y
el nacionalismo)) es pa e de un discu so ael ingenie o me alu gis a
P.
Rache, p esen ando su pa ece sob e la side u gia a la Cáma a de Dipu a-
dos. Es la decla ación de lo que odos ya sabían: que la g an side u gia sólo
e a posible de inmedia o as la in e ención ex anje a. Pe o, ;qué signi i-
caba y en qué medida ocu i ía esa in e ención?
Pa a
P.
Rache, así como pa a
F.
Labou iau, como ((libe ales cosmopoli-
as» que ue on, esa in e ención enia un nomb e y una ca a: el p oyec o
anglo-ame icano de la I abi a I on O e Company. Desde la comp a po un
g upo inglés en
1905,
de ie as en la egión de I abi a do Ma o Den o
(Minas Ge ais) donde exis ían la ese as más icas de hie o b asileño, el
p oyec o adquie e o mas dis in as, colocándose a p incipios en é minos de
expo ación pu a y simple de mine al a Ingla e a.
La Cons i ución de B asil, en esa época, pe mi ía la explo ación del sub-
suelo a los dueños de ie as, ue an na i os o ex anje os: ní ido índice de la
al a de una a iculación nacionalis a
(24).
El p o eccionismo, que ocu ió
(22)
F.
K.
LANE. en el p e acio que hizo pa a un lib o de
G.
O. Smi h, di ec o del Depa a-
men o Geológico de los Es ados Unidos,
apud
COUTO,
op. ci .
en n.
3,
p. 95.
(23) RACHE P. (1946).
O
P oblema Social-economico do B asil.
Rio de Janei o, pp. 40-1.
(24) Sob e I abi a I on
y
la comp a de ie as,
id.
COUTO,
op. ci .
en n.
3,
pp.
13
y
SS.; sob e
la Cons i ución B asileña, que desde 1891 pe mi ía la explo ación del subsuelo a los
dueños de ie as,
id.
PEREIRA,
op. ci .
en n. 21, p. 28.
1
146
ANA
M."
ALFONSO-GOLDFARB
y
M~CIA HELENA MENDES FERRAZ
lismos)), (( egionalis nos)) (y o os c(ismos» más), mien as buscaba da un
sen ido de o gullo nacional al pueblo. En in, que ía c ia un ejido nacio-
nal. Su o ma de hace lo ue b u al: pe siguió sin egua a los g upos opo-
nen es; impuso de mane a pe en o ia la u ilización y~e e encia a los símbo-
los pa ios (bande a, himno y escudo) p omocionando una e o ma amplia
y uni icada de la enseñaza nacional (había pa es en B asil donde ni siquie a
se hablaba el po ugués en aquel en onces...); p ohibió de mane a adical y
con pesadas penas el uso de los símbolos egionales
...
y sus mani es acio-
nes (42).
Y
de la side u gia Va gas decide hace el símbolo mayo de la nacionali-
dad, c eando condiciones desde el 1939 pa a el es ablecimien o de la «Com-
panhia Side ú gica Nacional)) (CSN). Se á és a la g an áb ica bajo con ol
es a al que se pond á en ma cha en 1946 y que en co o espacio de iempo
a a p oduci el
50%
del hie o nacional, haciendo disminui las impo acio-
nes de o ma adical (43). Pa a consegui su in en o en an pocos años, Va -
gas no end á dudas en hace pelig osas negociaciones, ap o echándose del
clima de gue a, an o con alemanes como con ame icanos.
A
a és de esas
a iesgadas maniob as (que en m.omen os al e nados puso al país con uno u
o o de los «bloques») Va gas consigue c édi o y ans e encia ecnológica
pa a la g an usina b asileña, lo que en pe íodos de no malidad hubiese sido
p ác icamen e imposible. Es sin omá ico de esa ano malidad el hecho que
haya sido el es ado ame icano (democ á ico y libe al) el que o eció las me-
jo es condiciones pa a el desa ollo de ese p oyec o al es ado b asileño (dic-
a o ial y es a is a en ese pe íodo) (44).
Pe o Va gas, que hizo una opción en e dos oponen es in e nacionales,
sabía que en B asil, al e és, end ía que neu aliza las dos opciones side-
ú gicas exis en es (como hemos is o en apa encia opues as, de e dad a-
AZEVEDO,
F.
de,
op. ci .
en n. 35, pp. 687
y
SS.
y
p. 719;
BAUSBAUM,
op. ci .
en n.
38,
PP.
105-14.
La p oducción c ecien e de la indus ia side ú gica b asileña con la c eación de la
CSN
hizo disminui , de 1946 a 1952, el olumen de impo ación de 65% pa a 40% de los p o-
duc os me alú gicos consumidos en el pais. En 1952 la
CSN
ya con ibuía con 50% de
odo ace o p oducido en el pais;
MEDEIROS, A. C.
de (1952).
Obseniado Economico e Fi-
nancei o,
16
( eb e o), pp. 53
y
56;
id.,
ambién cuad os de la p oducción b asileña de
hie o «goa», ace o, laminados de 1939 a 195 1,
y
impo aciones de p oduc os side ú gi-
cos en
el
mismo
pe iodo, pp. 52-57.
BASTOS,
op. ci .
en n. 5, pp. 175
y
SS.;
BAUSBAUM,
op. ci .
en n. 38, pp. 151
y
SS.;
GOMES,
op. ci .
en n. 2, p. 268.

Ree aluando la cues ión side ú gica b asileña 147
liéndose las dos de las «me cedes» del es ado) si que ía c ea una e ec i a-
men e plasmada en lo nacional
(45).
Así es como en
1939,
ambién aliéndose de la gue a en ma cha
y
a gu-
men ando la c eación de una side u gia nacional, Va gas cie a la pue a a
los la gos
y
en edados ámi es con la I abi a I on con au o ización de los
gobie nos ame icano e inglés, como ambién consigue de és os el pe miso
pa a nacionaliza los e i o ios é icos b asileños que pe enecían a esa
misma compañía anglo-ame icana
(46).
Po o a pa e aniquila el juego de in e és egionalis a, decidiéndose po
la implan ación de una sola ac ona de coque,.. signi ica i amen e ue a de
la p o incia de Minas Ge ais. Eso nos acla a, en buena medida, el po qué de
la opción ex aña -pues o que desconside a los indica i os con encionales
al es ablecimien o de side ú gicas- po una egión se ana, en e Río de Ja-
nei o
y
sa~
Paulo, lejos del ca bón mine al del su
y
azonablemen e apa a-
da de los pue os
y
cen os de explo ación mine al. Na u almen e que como
la cues ión «nacional» es laman e en esa época, la a gumen ación de Va gas
y
su equipo, p i ilegia lo que llaman la ((segu idad nacional)) pa a que se hu-
bie a elegido un local an especial
y
ecogido en e mon añas como ue
Vol a Redonda (47).
También es na u al que conseguie an en usiasma
a
los mili a es, con-
ence a los oponen es (menos, cla o, los de Minas Ge ais)
y
encan a
a la población (48).
(45) PEREIRA,
op. ci .
en n. 21, p. 37; sob e el acue do en e B asil, Es ados Unidos e Ingla e-
a pa a la de olución de las ie as de la I abi a I on al gobie no b asileño,
id.
BAS-
TOS,
op. ci .
en n. 5, pp. 139
y
SS.
(46) Sob e la c eación
y
cons ucción de la CSN,
id.
GOMES,
op. ci .
en n.
2,
cap. IX. «A Side-
u gia no Es ado No o)), pp. 201-4
y
cap. X «As Decisioes do P esiden e Va gas)), pp.
245-85; BASTOS,
op. ci .
en n.
5,
pp. 171-271.
(47) Regionalismo en el caso del hie o, como hemos is o, que ía deci Minas Ge ais. Sob e
la localización de la áb icauid. GOMES,
op. ci .
en n. 2, pp. 182
y
187
y
SS., donde ci a a
F.
Labou iau; SILVA,
op. ci .
en n.
3,
pp. 35
y
SS.
Sob e la cues ión de la segu idad nacio-
nal
y
la localización de la CSN
id.
SILVA,
op. ci .,
pp. 36
y
SS.; GOMES,
op. cil.,
p.
252,
donde se comen a el
Re/a ó io da Comissáo Execu i a do Plano Side ú gico Nacional.»
Rio de Ja-
nei o, 1940-1, pp. 131-2.
(48) Las comisiones enca gadas de es udia las cues iones de la g an side u gia en el país in-
cluian muchos mili a es,
id.
GOMES,
op. ci .
en n.
2,
p. 201-2
y
246-7. Sob e la oposi-
ción «minei a» (Minas Ge ais)
id.
GOMES,
op. ci .,
p. 283. An iguos oposi o es, los in-
dus iales paulis as acaban po en usiasma se con la CSN,
id.,
un lib o dedicado po
ellos a esa cues ión: (1943).
A
Cidade do AGO; Imp essi8es de Vol a Redonda.
SZo Paulo.
~
Al elegi la g an side u gia como ma co del mo imien o nacionalis a en
B asil, Va gas no pudo es a más ace ado
(49).
Consigue hace que pa a él
con e jan los juegos ideológicos y locales, ecibiendo la ap obación de iz-
quie das, cen o y de echa y neu alizando cues iones egionales. Además
consigue el en usiasmo más calu oso de la población a quienes log a da un
sen ido de o gullo nacional.
Y
un símbolo de eso son los millones en accio-
nes de la CSN endidas al público en gene al
(50).
Sin emba go, aunque al ni el del imagina io b asileño el gobie no Va -
gas, mien as ejía un discu so nacional, haya p incipiado el p oceso de la
g an side u gia, e ec i amen e se es aba lejos de su eal y comple o es ableci-
mien o. En los años
50
ya se sabe que los p oblemas con el ca bón mine al
b asileño son inmensos y que la ecnología -que se ans i ió a al os cos es
haciendo es alla la deuda nacional- es aba aún me mada: el hie o p odu-
cido se á insu icien e y nada ba a o
(5
1).
Sin emba go, nues o in en o en el p esen e abajo e a llega has a la
ins au ación de B asil-nación y sus implicaciones pa a el es ablecimien o de
la g an side u gia. Po lo an o, no en a emos en los aspec os de su desa o-
llo, colmado de lances complicadísimos y muchas eces cañes os, po lo
demás como en oda cues ión nacionalis a -lo que po sí me ece á o o a-
bajo casi an la go como és e-.
Sin emba go, no pod íamos conclui sin an es comen a algo muy im-
po an e sob e el nacionalismo b asileño, que implica pe o ambién as-
(49) En la secuencia de la
CSN
y con el mismo espí i u de los ((g andes ma cos)) nacionalis as
es a la discusión sob e el pe óleo. En una ase suya Va gas comen a: ((Hie o, ca bón y
pe óleo son las bases de la emancipación económica de cualquie país...)).
In
ANDRA-
DE,op. ci . enn. 19, p. 118.
(50) Vid., po ejemplo los ya ci ados ep esen an es de izquie da como
L.
Basbaum; del cen-
o,
H.
Bas os; del cen o-izquie da,
L.
C.
B. Pe ei a; así como ep esen an es de la ideo-
logía mili a como
L.
E.
M.
S. e Sil a, p o eso de la Escuela Técnica del Ejé ci o y di e-
o de la CSN, zd., po ejemplo: (1949).
A
Indús ia B asilei a e a Au o-su iciencia. Ob-
se ado Economico e Financei o,
16
(oc ub e), p. 50-64.
(51) Sob e el p oblema del combus ible en la indus ia side ú gica id. PENNA,
M.
S. (1949).
P oblemas do Ca o no B asil. Geologia
e
Me alu gia,
7
(oc ub e), pp. 24-33; MOTTA,
J.
P.
(1949). Desen ol imen o da Side u gia B asilei a em Fun~ao do Ca ao Mine al Nacio-
nal
c
Impo ado. Geologzá
e
Melalzd gza,
7
(oc ub e), pp. 9-15; AZEVEDO, R.
F.
R. de,
01.
ci . en n. 37, p. 25. Sob e la deuda nacional y los p oblemas con el cok nacional id.
(1
950). Um No o Capí ulo em Vol a Redonda. Obseniado Economico e Financei o,
14
(agos-
o), pp. 96-7, p. 108, pp. 112
y
SS.; ambién sob e el al o p ecio del hie o id. MEDEI-
ROS, op
cz .
en n. 43,
p.
56-7.
Ree aluando la cues ión side ú gica b asileña
149
ciende el p oblema de la side u gia en el país. Nacido a díamen e
y
de
o ma esd újula en la llamada «e a Va gas)), el nacionalismo b asileño lle a
en sí -además de las ma cas miopes, ob usas
y
p ejuiciosas na u ales a odo
mo imien o nacional- algo que lo hace aún más osco
y
limi ado.
Su
dis-
cu so a iculado al ededo de la igu a de Va gas, que lo o ques ó de mane-
a olun a iosa
y
b u al, lo iñó de colo aciones pe sonalís icas
y
ciclo imi-
cas: se al e nan momen os de g an conmoción nacional guiados po algún
((sal ado )) ca ismá ico (siemp e un nue o Va gas, un nue o ((pad e de la pa-
ia»), como o os del más p o undo desc édi o
y
desespe ación
(52).
F ag-
men os disonan es de monólogos de di ícil ans o mación en diálogo.
(52) En es adís icas ecien es el
40%
de la población b asileña dice no ene o gullo de nada
en su país. (1991).
Folha
de
Süo Paulo,
22-09-1991, cuade no 1,
p.
20.