scieee Science in your language
[es] (orig)

Aproximación al papel de los museos en las relaciones contemporáneas entre la obra de arte y el público

Abstract

Este trabajo pretende poner de manifiesto cómo el arte en los museos se ha convertido en un objeto cultural de consumo. Las hipótesis presentadas se ubican entre el arte como una víctima más de la industria del entretenimiento y el cambio de paradigma comunicacional de los museos de hoy. Asimismo, se revisa la interacción de tres componentes básicos—sociedad, arte y museo—entendiéndolos como un conjunto de fuerzas en constante tensión. Mientras que el sujeto contemporáneo cohabita en las dimensiones física y digital de un mundo regido por la hipervisibilidad, la imagen vacía y la búsqueda de experiencias vitales plenas, el museo es cómplice de dicha banalización, en tanto que es un agente que dirige las prácticas de ocio asociadas a la oferta artística y participa de forma activa en la relación con la sociedad y las obras de arte. A través de una revisión bibliográfica también se plantean las implicaciones de algunas perspectivas teóricas y se abren interrogantes acerca de las formas en que el público es parte de la institución museística, de la fetichización turística de la obra de arte y por último, el del papel y las funciones que ha de tener el museo en la actualidad.

Read accessible full text

Aproximación al papel de los museos en las relaciones contemporáneas entre la obra de arte y el público

Author: Pérez Asensio, Sara
Year: 2018
Source: https://docta.ucm.es/bitstreams/382a6d18-e77d-4a9d-91ac-d150b44f33b4/download
MUSEOS EN LAS RELACIONES CONTEMPORÁNEAS
APROXIMACIÓN AL PAPEL DE LOS
ENTRE LA OBRA DE ARTE Y EL PÚBLICO
SARA PÉREZ ASENSIO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN
P esen ación
27 de junio de 2018
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
TRABAJO DE FIN DE GRADO
PUBLICIDAD Y RELACIONES PÚBLICAS
Cali icación
10
DEPARTAMENTO DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL Y PUBLICIDAD II
Cu so Académico
2017/2018
Tu o
Miguel Ángel Cha es Ma ín
RESUMEN
Es e abajo p e ende pone de mani ies o cómo el a e en los museos se ha con e ido en
un obje o cul u al de consumo. Las hipó esis p esen adas se ubican en e el a e como una
íc ima más de la indus ia del en e enimien o y el cambio de pa adigma comunicacional
de los museos de hoy. Asimismo, se e isa la in e acción de es componen es básicos—
sociedad, a e y museo—en endiéndolos como un conjun o de ue zas en cons an e ensión.
Mien as que el suje o con empo áneo cohabi a en las dimensiones ísica y digi al de un
mundo egido po la hipe isibilidad, la imagen acía y la búsqueda de expe iencias i ales
plenas, el museo es cómplice de dicha banalización, en an o que es un agen e que di ige las
p ác icas de ocio asociadas a la o e a a ís ica y pa icipa de o ma ac i a en la elación con
la sociedad y las ob as de a e. A a és de una e isión bibliog á ica ambién se plan ean las
implicaciones de algunas pe spec i as eó icas y se ab en in e ogan es ace ca de las o mas
en que el público es pa e de la ins i ución museís ica, de la e ichización u ís ica de la ob a
de a e y po úl imo, el del papel y las unciones que ha de ene el museo en la ac ualidad.
PALABRAS CLAVE
A e, Cul u a Visual, Museos, Sociedad Con empo ánea, Nue as ecnologías
ABSTRACT
This li e a u e e iew in ends o highligh how he exhibi ed a has become an objec o
cul u al consump ion. The hypo hesis p esen ed he e a e loca ed in he in e sec ion be ween
a as allen ic im o en e ainmen indus y and he pa adigm shi in communica ion in
museums nowadays. Likewise, he in e ac ion be ween h ee basic componen s - socie y,
a and museum - is e ised, conside ing such componen s as a clus e o o ces in cons an
ension wi h ea ch o he . While he con empo any subjec exis s in bo h he physical and
digi al dimensions in a wo ld uled by hype isibili y, emp y images and he longing o ul illing
li e expe iences; he museum, as an agen ha di ec s he leisu e ela ed o he supply o
a is ic ac i i ies which engages ac i ely wi h socie y and he wo ks o a , is esponsible
o esponding o his subjec ’s demand o i ializa ion. This e iew also in oduces he
implica ions o some heo e ical pe spec i es and aises ques ions abou he means by which
he gene al public is a key pa o he museums ins i u ions, abou he ou is ic e ishism o he
wo k o a , and las ly, abou he ole and he pu poses o he museums a he p esen ime.
KEYWORDS
A , Visual Cul u e, Museums, Con empo any Socie y, New Technologies
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN
1.1. Delimi ación y jus i icación del obje o de in es igación
1.2. Obje i os y aspec os me odológicos
2. CONTEXTUALIZANDO LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA
3. CAMBIOS ESPECÍFICOS EN EL ARTE
3.1. La ob a de a e como obje o a ís ico y cul u al
3.2. La expe iencia es é ica
3.3. La cul u a isual
4. CAMBIOS ESPECÍFICOS EN EL MUSEO
4.1. Nue o pa adigma de la ins i ución
4.2. El obje o en el museo
4.3. El isi an e y su pe cepción en el museo
4.4. La comunicación en el museo
5. CONCLUSIONES
6. BIBLIOGRAFÍA
4
4
5
6
8
8
11
13
14
14
15
17
19
23
24
1. INTRODUCCIÓN
1.1. DELIMITACIÓN Y JUSTIFICACIÓN DEL OBJETO DE INVESTIGACIÓN
Vi imos en una sociedad aislada y conec ada de igual mane a. El suje o
con empo áneo se sien e en comunidad cuando in e ac úa en el mundo digi al, un
mundo egido po la dic adu a de la hipe isibilidad y la imagen acía. Asimismo,
nues a exis encia se con ie e en un alo es é ico, me can il y supe icial
suscep ible de se consumido. También buscamos expe iencias que nos llenen
e ilusionen, pe o p ecisamen e con esa anspa encia y la p opia sa u ación del
en o no, el pode de impac a desapa ece. Si es posible encon a place es é ico
en cualquie obje o, ¿dónde quedan los alo es y la anscendencia del a e?
Es a es una de las p egun as po las que el ema seleccionado ha sido “Ap oxi-
mación al papel de los museos en las elaciones con empo áneas en e la ob a
de a e y el público”. Así, el plan eamien o de es e abajo de in de g ado a iende
a la in e acción de es componen es básicos—sociedad, a e y museo—, en-
endiéndolos como un conjun o de ue zas en ensión, que dependen an o de
aspec os sociológicos y económicos, como de ac o es e ó icos y comunicacio-
nales, y que p ecisan de una e isión de su es ado ac ual.
1.2. OBJETIVOS Y ASPECTOS METODOLÓGICOS
En e ec o, se p e ende pone de mani ies o cómo el a e en los museos se ha
con e ido en un obje o cul u al de consumo. Pa a ello, se escoge como ca ego ía
cen al al museo, en an o que es un agen e que di ige las p ác icas de ocio
asociadas a la o e a a ís ica y pa icipa de o ma ac i a en la elación con la
sociedad y las ob as de a e. En base a es o, o o de los obje i os de es e abajo
es ealiza un análisis de la expe iencia de consumo del a e en la sociedad
ac ual, poniendo especial a ención a la igu a de los museos en es e pano ama.
Las hipó esis que se p esen an se ubican en e el a e como una íc ima más de
la indus ia del en e enimien o y el cambio de pa adigma de los museos de hoy,
cómplices de dicha banalización en sus unciones y es a egias de comunicación.
4
Sea un espacio sag ado, he amien a del ma ke ing, p omo o a ís ico o espacio
didác ico y de en e enimien o, lo cie o es que la ins i ución museís ica y de a ac-
i o pa imonial ha su ido una econ e sión de e minada en g an pa e po la im-
plemen ación de las nue as TIC y la c ecien e demanda social en el sec o cul u al.
El asun o es complejo y ex enso de a a . Desde un ca ác e eó ico, se hace
hincapié en el nue o ipo de elación que los museos en ablan con sus públicos
y se a a de iden i ica qué sine gias se es án p oduciendo en los espacios mu-
seís icos de consumo del a e. De igual mane a se explo an las di e en es p ác-
icas comunicacionales aplicadas en los museos pa a conec a con un público
pe suadido po expe iencias deseables, que en cie a o ma han omen ado la
ans o mación del a e y las exposiciones en un p oduc o más a p omociona y
a consumi .
Pa a alcanza los di e en es pun os desc i os y e i ica las hipó esis es ablecidas,
se ealiza una e isión bibliog á ica que sigue un ma co eó ico, es uc u ado en
di e sos apa ados donde se abo dan las siguien es emá icas: con ex ualizando
la sociedad con empo ánea; cambios especí icos en el a e, a iendo a la ob a
de a e como obje o a ís ico y cul u al, la expe iencia es é ica y la cul u a isual;
y cambios especí icos en el museo, donde se incluye el nue o pa adigma de
la ins i ución, el obje o, el isi an e y su pe cepción en el museo, así como la
comunicación en el mismo. Po úl imo, se ex aen una se ie de conclusiones y
e lexiones inales que pod ían se pun os de pa ida pa a u u as in es igaciones
de casos conc e os y endencias del sec o .
5

2. CONTEXTUALIZANDO LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA
El ilóso o Byung-Chul Han a i ma que nues a e a, como cualquie o a época
pasada, adolece de una se ie de males: la cul u a de masas y su indi e encia,
la pé dida de la conciencia his ó ica, el pensamien o escaso, la a ención ugaz
o el boom del yo y las ecnologías, son an sólo algunos de los elemen os cla e
que explican las di e en es ans o maciones que a a iesan las sociedades
con empo áneas.
Nos si uamos pues, en un posmode nismo occiden al cuyo lei mo i es el en-
dimien o. El suje o del siglo XXI, guiado po pulsiones na cisis as, “no su e una
explo ación ex e na, sino que es dueño de sí mismo y se au o-explo a” (Han,
2012a: 34). En la sociedad del cansancio o del bu nou (ex enuación) ebosan-
e de gimnasios, o es de o icinas y g andes cen os come ciales, los suje os
anhelan un es ado de a monía y au o ealización al que sólo llegan momen á-
neamen e median e el consumo. Es Lipo e sky (2010) quien p o undiza en las
di e en es o mas de consumismo a lo la go de la his o ia y quien de e mina
que las sociedades globalizadas en es e momen o, “se alejan del capi alismo
de p oducción pa a cen a se en un capi alismo cul u al”. Es deci , en sa is ace
la impe iosa necesidad de i i nue as expe iencias a ec i as y senso iales
pa a su bienes a pe sonal.
De acue do con es o, la cul u a se ha con e ido en una me cancía más de la in-
dus ia del ocio, en una p omesa de iempo lib e alen ada come cialmen e. El a an-
zado espec ado de Débo d1, compe i i o y poco ole an e a lo que no con ola, ha
adop ado un ca ác e obsesi o de segui las endencias del momen o y de espon-
de —de o ma ins an ánea—a los es ímulos que sa u an su día a día. El esul ado
es un ago amien o c ónico di ícil de a a . Al mismo iempo, el u ismo de masas
pone al se icio del indi iduo un mundo de sensaciones po descub i bajo el pa a-
guas de la inno ación, la no edad y la adap ación a las nue as ecnologías. Es po
es o que el compo amien o del hipe consumido emocional ae consigo nue as
eglas de in e acción con el en o no y nue os pa adigmas comunicacionales.
1En su ob a La sociedad del espec áculo (1967).
6
Hoy además, ad e imos un p incipio ecu en e que no sólo domina el ámbi o
polí ico y económico, sino que ambién encuen a su luga en lo social: la ans-
pa encia. Byung-Chul econoce que la hipe isibilidad ma a los in e cambios pe -
sonales y con ie e al homb e en un elemen o uncional den o del sis ema. No
hay sec e os. No hay mis e io. A golpe de click podemos sabe lo odo de odo y
de odos. La capacidad pa a ilusiona y so p ende se anula po comple o.
Siguiendo es a línea, Cha he ine Ja ie (The Gua dian, 2002) desa olla el con-
cep o de « elación de bolsillo», una elación basada en lo inmedia o y lo des-
ca able. También Bauman (2012) expone la agilidad de los ínculos humanos
y señala que “la ida del homo consumens ya no es á suje a a elaciones de
comp omiso a la go plazo, sino a conexiones”. En es e sen ido, Cas ells (2006)
habla de «Sociedad Red», siendo «Red» un é mino que implica p ecisamen e
la posibilidad de que esas conexiones o elaciones i uales se es ablezcan y se
co en a olun ad de uno. Las múl iples pla a o mas digi ales, ca alizado as de
es e subje i ismo, p opo cionan el hace lo que a uno le plazca sin los iesgos
que conlle a el mundo eal. Tal como sugie en es as ideas, la au onomía del
usua io se ei indica más que nunca y el uni e so web se cons i uye como nue o
ágo a de sob eexposición del yo.
Has a aho a hemos esbozado compo amien os que no dis an mucho de las
psicopa ías. Como si de un animal sal aje en igilia se a a a, el suje o posin-
dus ial desea an icipa se a los pelig os de lo desconocido. Además, no pe mi-
e el has ío, el silencio o el abu imien o, po lo que se man iene en un es ado
de hipe a ención supe icial (Han, 2012b: 23), dispe so en odo y nada a la ez.
Es la ue za del ins an e el p incipal condicionan e. Aho a iempo es su máxi-
ma: no bas a con se e icaz, hay que se e icien e. El yo del mul i asking ha
llegado pa a queda se y con él la anulación de la con emplación y la e lexión,
p ocesos undamen ales pa a la cul u a.
Llegados a es e pun o, ¿en qué luga queda el museo y el a e? ¿Los usos del
consumo a ibuyen una unción o almen e dis in a a la que es os solían ene ?
¿Se ha p oducido una e ichización u ís ica de la ob a de a e? ¿En i ud de
qué o mas el público es pa e del museo, la p incipal ins i ución comunican e
en e el a e y la sociedad?
7
3. CAMBIOS ESPECÍFICOS EN EL ARTE
“Comp ende el a e equie e iempo. No es una pegadiza melodía pop ni
un adic i o culeb ón. El a e equie e mi a y e lexiona de enidamen e...”
(G ayson Pe y, The Times, 8 de no iemb e de 2006)
El comen a io de G ayson Pe y cons i uye un pun o de pa ida pa a indaga en
los cambios que se han expe imen ado con espec o a la pe cepción, al a e y
su concepción. Abo da es a cues ión es un abajo a duo, no sólo po que hab ía
que hace una incu sión en el desa ollo de la adición his ó ica que p ecede a la
con empo aneidad, sino po que los ma ices son in ini os. A endiendo a es o, en los
siguien es apa ados en a emos a examina aspec os que acla en, complemen-
en y jus i iquen nues as hipó esis, y que a la ez nos pe mi an iden i ica de qué
mane a el enómeno del a e es á mu ando en el ma co social y cul u al ac ual.
3.1. LA OBRA DE ARTE COMO OBJETO ARTÍSTICO Y CULTURAL
Bauman (2006), al que ya hemos ecu ido con an e io idad, ci a a Geo ge S ei-
ne señalando que “pa a los que buscan expe iencias y coleccionan sensacio-
nes, el enómeno del a e sólo cob a ele ancia si se mani ies a como acon eci-
mien o”. Lejos de la unción que enía en el pasado de “compensa y equilib a
lo pe ecede o y mo al de las cosas p opias de lo co idiano”, el a e se con ie e
en uen e de sensaciones consumibles, en un obje o cul u al que su ge pa a
gene a “un impac o máximo y una obsolescencia ins an ánea”(p.45).
Descub imos así lo abs ac o ans o mado en angible, un p oceso que en el ám-
bi o de la me cado ecnia equi ale a c ea un p oduc o. A dicho p oduc o se asocian
alo es aspi acionales, p omesas de ma ca cuyo obje i o no es o o que el de
a ae y pe suadi al ecep o . Sob e es a dimensión simbólica se asien a el con-
sumo ac ual. Pa ece lógico pensa que en el ámbi o del a e los p oduc os sean
las ac i idades, p og amas educa i os o las di e en es exposiciones empo ales
o e adas. No sólo eso. El público asis e a un bomba deo o ganizado de múl iples
iconos, con enidos y escenog a ías, exp esamen e diseñados y concebidos pa a
palia las pa ologías que mencionábamos en lo an e io (Figu as 1, 2 y 3).
8
Po aho a no nos de end emos en es e asun o. Lo que nos in e esa—más allá del
nimio in e cambio de bienes cul u ales—es la epe cusión que ae consigo odo ello.
¿Qué sen ido iene acudi a e el o iginal de la Gioconda al Lou e si podemos
comp a la? Algunos eó icos como Wal e Benjamin ya a icina on una cul u a
consumis a basada en la copia y los iconos publici a ios2. La posibilidad de ep o-
duci in ini amen e una imagen elimina la au en icidad de la misma. Dicha au en-
icidad, es deci , lo anscenden al de la ob a—o lo que Benjamin en iende como
au a—se pie de en el mundo: “día a día se hace e iden e, de mane a cada ez
más i esis ible, la necesidad de apode a se del obje o en su más p óxima ce ca-
nía, pe o en imagen, y más aún en copia, en ep oducción”. De acue do con es o,
el a e y la elación en e ob a y espec ado es «au á ica», ca ece de la dimensión
de la con emplación y la e lexión cuasi espi i ual que se equie e pa a comp en-
de y e . El hecho de que en nues os días la au en icidad sea el p incipal ecla-
mo publici a io de las expe iencias a ís icas esul a, cuan o menos, cu ioso.
En la e a digi al—en muchos aspec os o welliana—, la di e encia en e copia
y o iginal ha desapa ecido, lo i ual coexis e con el mundo sensible. Vis o en
2W. Bejamin en su ensayo La ob a de a e en la e a de la ep oducción mecánica (1936), ejem-
pli ica la sucesi a epe ición que hace Wa hol de ma cas de consumo de masas como la sopa
Campbell y los e a os de es ellas de la g an pan alla como Ma ilyn Mon oe.
Figu a 1: Pan alla di-
gi al animada en los
escapa a es de la
ienda Louis Vui on
en 2016 en Pa ís.
Lanzamien o de la
colección “Mas e s”
en colabo ación con
Je Koons. Fuen e:
elabo ación p opia.
9
como ya hemos mencionado, queda despojado de su ida na u al en el momen o
en que, jun o a o as ob as, pasa a se pa e de una colección, del museo. No es á
cla o si es posible alo a el obje o a ís ico en su pe manen e descon ex ualización
en el museo eal (y i ual), pe o lo que sí es e iden e es que el p oceso de aisla los
obje os de su nacimien o y desa ollo his ó icos, no sólo di icul a su comp ensión,
sino que p o oca que su alo —semán ico y ma e ial—quede a me ced de un dis-
cu so di e en e: el de me cancía de consumo. Es o se mani ies a sob e odo en el
modelo de museo no eame icano, donde dichos elemen os se aducen en capi al
mone a io, suje o a las posibles al e aciones inancie as y sociales del me cado.
Po o a pa e, ocu e que, como ecoge Umbe o Eco en El Museo (2014) ha-
ciendo apología a Paul Valé y: «demasiadas ob as, cada una dis in a de las
o as, odas a almen e ue a de con ex o, a igan los ojos y la men e.» Pa a
e i a es o y consegui que la comunicación y la expe iencia museís ica sea e ec-
i a y dige ible, el p oduc o debe eo dena se5 y encon a su colocación más
óp ima. El p og esi o én asis en el es ilo, diseño, iluminación y apa iencia de los
bienes cul u ales ha modi icado la o ganización museog á ica, consolidando la
endencia a da ai e, a expone pocas ob as en espacios lige os y minimalis as
pa a que el ecep o no se ea ab umado y pueda ci cula con libe ad. Unido a
ello, se es ablece un sis ema de símbolos y códigos que coincidan con la o ma
de ida del isi an e. Así, el museo a a de hace comp ensible el con enido ex-
pues o al consumido po encial, ac ual agen e cen al de la dinámica cul u al. En
consecuencia, se de ec a un cla o in e és po o o ga mayo no o iedad a la ex-
hibición a ís ica en de imen o de lo expues o. ¿Qué impo a hace cola cuando
se a a dis u a de inno ado as ins alaciones y pe o mances? Las exposiciones
ienen sus en adas po un plan es a égico 360º, cen ado en la dimensión que
concie ne a la ecepción del isi an e y que, po supues o, ga an iza la di usión
en los medios y edes sociales. Alessand a Mo ola nos emi e a Bou dieu con
lo siguien e: “[...] his ó icamen e, odas las p oducciones cul u ales que conside-
o–espe o no se el único que lo haga–, que un cie o núme o de pe sonas con-
side a algunas de las ac i idades más ele adas de la humanidad (ma emá icas,
poesía, li e a u a, iloso ía), se hicie on sin a ende a índices de audiencia ni a la
5Es a egias p opias de la labo del Visual Me chandising de cualquie come cio. Las Concep
S o es su gen de es a idea de p opo ciona una expe iencia angua dis a, de p oduc os de en-
dencia, a a és de espacios poco ca gados, luminosos y de diseño.
16

lógica del me cado”. Quizás pa a que el a e p ese e su e dad, el museo enga
echaza el mundo de lo e íme o, del gus o del consumido y sus eb iles deseos
de iden i icación y come cialización.
Sea como ue e, el museo, además de cons i ui se en base a las ob as que lo
componen, ambién se de ine po medio de sus públicos. Al in y al cabo, depen-
de de ellos que las ob as con inúen eniendo igencia y signi icado.
4.3. EL VISITANTE Y SU PERCEPCIÓN EN EL MUSEO
La na u aleza de la elación en e el a e y las p esunciones sociales y cul u ales de las
sociedades siemp e ha sido un deba e con o e ido, a ado desde di e sas pe spec-
i as. Pa iendo de la an e io desc ipción gene al del con ex o social—pos y ans—
mode no, a con inuación e isa emos cómo los elemen os de la ecnología, la comu-
nicación, el en e enimien o y el consumo, han modi icado el binomio a e y sociedad.
Ya hemos enido sos eniendo que, an o en la dimensión ísica como en la i -
ual, el indi iduo se a icula como en idad hipe consumido a. En base al esque-
ma de la indus ia del ocio cul u al—y en un sen ido más amplio, al de cualquie
ó mula de negocio en el sis ema de me cados ac ual—el yo con empo áneo
se ins i ucionaliza como pied a angula en el lujo in e cambiable de p oduc os
y expe iencias y, aún más impo an e, de iden idades y signos6. La éli e cul a
y de buen gus o de la bu guesía ilus ada eu opea del siglo XVIII, así como la
masa u bana del capi alismo indus ial, ambas ideas se han ago ado. El público
o a ge se consolida como un colec i o al que hay que conoce de o ma ex-
haus i a pa a pode sa is ace sus demandas. No sólo in e esa el consumido
eal (habi ual) o consumido po encial (ocasional o que no lo es pe o pod ía
llega a se lo algún día). Exis en o os g upos de in e és—en é minos écnicos,
s akeholde s—que g a i an al ededo de cualquie o ganización y que se deben
ene en cuen a (medios de di usión, en idades públicas y gube namen ales, pa-
ocinado es, escuelas, e c).
6Como expone F. Jameson en su ob a El Posmode nismo o la lógica cul u al del capi alismo a dío
(1984), si an es el consumo se basaba en la e aluación de los p oduc os po su u ilidad ( alo de uso),
aho a su alo depende de lo que son capaces de signi ica ( alo simbólico). Los símbolos pueden
se obje os co ien es, obje os que man ienen su u ilidad, pe o que han adqui ido un signi icado es-
pecial pa a quien los posee.
17
“El público es una ins i ución que u baniza las expe iencias de ocio”—dice Ba-
yón—“El público nace cuando el a e comienza a in en a la expe iencia de lo que
ya no puede o ece ”. Si es o es así, ¿cómo se ubica el isi an e o consumido
inal con espec o al obje o a ís ico y al espacio exposi i o? En a as de dilucida ,
desde un en oque cogni i o-conduc ual, cómo in e ac úa el público con la ob a y la
ins i ución museís ica, comenza emos po la « isi a». En palab as de Kandinsky:
[...] La gen e iene esos olle os en la mano y a de un cuad o a o o, busca y lee los
nomb es. Luego se a, an pob e o an ica como en ó, y se deja abso be inme-
dia amen e po sus p eocupaciones, que no ienen nada que e con el a e. ¿Pa a
qué inie on? [...] La muchedumb e camina po las salas y encuen a las pin u as
boni as o g andiosas. El homb e que pod ía deci algo no ha dicho nada, y el que
pod ía escucha no ha oído nada. Es e es ado del a e se llama l’a pou l’a .7
Es e p oceso nos esul a amilia . Cuando el cansancio hace mella en el iandan-
e, amnésico y pasi o, decide ma cha se o, en el mejo de los casos, queda se
agando po las di e en es dependencias del museo. A ello se unen las p ohibi-
ciones del mismo, que enco se an el delei e del espec ado ; imponen (indi ec a
y di ec amen e) unos códigos de conduc a que condicionan la expe iencia. Es o
ambién ocu e en los hospi ales o en ámbi os sac alizados ( emplos, iglesias).
Se es ablece una ce emonia de in eg ación g upal en la que los asis en es asu-
men un ol impues o, es deci , un i ual simbólico.
Los i uales8 dan o ma y subs ancia a las elaciones sociales. Cuando los i uales
se e balizan, son más e ec i os, y cuando se inculan a obje os ma e iales, dichos
bienes se ans o man en la pa e isible de la cul u a. Es po es o que el uso de
obje os ma e iales—el consumo—es un aspec o cen al en es os i uales. Algunos
ejemplos del uso de bienes de consumo en los p ocesos i uales son apo ados
po McC acken, quien los ag upa en i uales de donación, desposesión y posesión.
Quizás los i uales de posesión nos ayuden a comp ende el sínd ome e ichis-
7Tex o eó ico De lo espi i ual en el a e (1911).
8Ri ual: Conjun o de acciones desa olladas undamen almen e po su alo simbólico que es
p esc i o po una eligión o po la adición, a una comunidad. Los i uales es án elacionados
con c eencias. Sus obje i os pueden se : cumpli con obligaciones eligiosas o ideales sociales,
sa is ace necesidades emocionales, el o alecimien o de lazos, la educación ( ansmisión cul u-
al), mos a sumisión, log a acep ación social, e c.
18
a de las sociedades con empo áneas, en an o que incluyen el coleccionismo, la
os en ación o exhibición, e incluso el o og a ia los obje os poseídos o deseados.
¿Cuán as eces hemos ido a e un cuad o y nos hemos encon ado con una aglo-
me ación de sma phones siendo dispa ados sin on ni son? La si uación empeo a
cuando son los isi an es quienes posan con las ob as a sus espaldas. Podemos
a i ma que a a és de es e p oceso, el espec ado le ans ie e un signi icado p o-
pio al obje o cul u al, pudiendo p esumi de ello. Lo pe sonaliza, lo hace suyo.
Es con enien e sub aya que en el museo exis en elemen os secunda ios a los
p oduc os a ís icos que e ue zan la consumibilidad del a e y su expe iencia, y
po an o, es os i uales de posesión. Sólo hay que e la ienda, ese luga del
cual emana un en usiasmo singula . La p opues a de alo que se o ece es i e-
sis ible: «ap ópiese conscien emen e del “ ecue do”, llé ese como ecompensa
algo que jus i ique el iempo in e ido en la isi a. Un Picasso imp eso en una
bolsa de lino, un Hoppe como ma capáginas o un Velázquez pa a la ne e a; al
ez sea una mejo comp a El Bosco hecho calenda io o una unda pa a elé ono
mó il que demues e que conoce a Van Gogh. No hay que con o ma se: si quie e
se la Jo en de la Pe la sólo aya a la sección de bisu e ía o si lo p e ie e, béba-
se a Dalí po la mañana en una de las azas que se o e an jun o al mos ado . Si
desea algo más económico, siemp e puede lle a se es pos ales po el p ecio
de dos an es de que se ago en. G acias po colabo a con su comp a en la con-
se ación y di usión del pa imonio a ís ico del museo.»
4. LA COMUNICACIÓN EN EL MUSEO
Cuando analizábamos las di e sas iden idades que el museo ha adop ado des-
de su génesis has a nues os días, ad e íamos una necesidad pe manen e de
ace camien o a la sociedad. Au o es como F ancisca He nández (1998) es able-
cen que, pa a que el museo pueda llega a un mayo núme o de pe sonas, debe
p es a a ención a las di e en es ine cias sociales; adap a se a las necesidades
es é icas del momen o, p ocu a hace se comp ensible pa a odos. Sin emba -
go, el deba e su ge cuando eco damos que la sociedad ac ual se mue e den o
de una cul u a hipe consumis a y que a su ez, esponde a la implan ación de
p ocesos comunicacionales de sec o es como las elaciones públicas o la publi-
19
cidad. De hecho, en la misma ob a de es a au o a se ecupe a un a o ismo de
Philippe de Mon ebello9, que es el siguien e: pa a se e dade amen e popula-
es, los museos de a e deben gua da se de la popula ización.
¿Cuál es en onces el camino a segui ? Sob e ello, M. Zulaga se posiciona en 2004,
en Bilbao, p onunciando la con e encia El papel de los Museos en el S.XXI. En ella
daba espues a a cómo ope a el cambio de la ins i ución museís ica hacia algo
accesible y p óximo al público, in oduciendo el concep o de comunicación cul u al.
A a és de es a dimensión, el museo iene una opo unidad pa a e i aliza se.
No obs an e, es aquí donde me gus a ía in oduci la idea de que los a iados
modos y o ma os de comunicación u ilizados po cada museo, no dis an mucho
del ámbi o de la comunicación de las emp esas (Figu a 4). El pa ocinio cul u al
es uno de los múl iples ejemplos que lo e idencian. A mayo escala, ambién
podemos encon a mul i ud de dinámicas de me cado adop adas po el museo,
que con i man su consolidación como un ac o más del conglome ado de la glo-
balización y es anda ización de unos modelos de comunicación de e minados.
En p ime luga , debemos señala que el éxi o de las acciones de Ma ke ing se
basa, en g an medida, en su capacidad pa a comunica se con el me cado, an o
pa a di undi la o e a, como pa a conoce gus os, ac i idades, c eencias y o as
a iables del púbico obje i o al que an di igidas. Aspec os como la e icacia, la
apidez en los esul ados de espues a, la en abilidad o la imagen del p oduc o y
de la emp esa, son p omesas en egables que con empla odo plan es a égico.
En base a es o, la comunicación se consolida como he amien a que coo dina y
ga an iza una línea cohe en e de ac uación, y a su ez, ayuda a la consecución de
los obje i os ijados, a la idelización y a la p oyección ex e na de una o ganización.
Pese a que cada ins i ución museís ica iene sus p opios y legí imos p opósi os, es
di ícil eludi que la p incipal p eocupación que condiciona dichos obje i os son los
p esupues os o ecu sos inancie os de los que se disponen. En un p ime ni el
cab ía p egun a se de qué o mas el museo puede econcilia se con las endencias
economicis as de nues a época, y en un segundo, si posee plan eamien os o ma-
9El que ue di ec o del Museo Me opoli ano de NY, ace ca de los museos en: “Medi aciones so-
b e museos pa a un nue o milenio”, Nue a e is a de Polí ica, Cul u a y A e, nº 17, 25-31, Mad id.
20
i os que es uc u en la cul u a y la comuniquen a la sociedad. J. Bo ja-Villel a i mó:
“Los museos, e ec i amen e, ienden a pa icipa y a se cómplices de las es uc u-
as de me cado, y a a o ece esa abso ción del a e po lo social de la que hablá-
bamos an es. Pe o, ambién pueden se es uc u as pode osas de conocimien o.
La solución posiblemen e consis a en abaja en escalas di e en es, gene a espa-
cios que omen en la educación y el in e cambio y c ea edes de lib e dis ibución.”
Las exposiciones empo ales eme gen como posible equilib io. Es as ac i ida-
des cul u ales mani ies an a la pe ección la hib idación en e come cio y edu-
cación del museo. Bajo la p emisa de gene a es ímulos y conci a la a ención
del ciudadano, se han con e ido en un ins umen o de comunicación ecu en e
pa a las di e en es ins i uciones. Las en ajas son cla as: además de ga an iza
21
Figu a 4: Las emp esas pueden u iliza di e en es he amien as que les pe mi en in o ma sob e
sus p oduc os o se icios. Es lo que se denomina Mix de Comunicación, comp endiendo comu-
nicación no con encional o Below The Line (BTL) y comunicación con encional Abo e The Line
(ATL). En el p ime g upo se inclui ían he amien as como la ue za de en as, la p omoción, el
me chandising, e en os y e ias o pa ocinio y acción social; En el segundo, des acan los medios
masi os: In e ne , ele isión, cine, adio, p ensa y ex e io . No hay he amien as más o menos áli-
das. El empleo de unas u o as a ia á en unción de los obje i os p e iamen e ijados de la emp e-
sa, alo ando su si uación en el me cado: líde en el sec o , p esupues o, públicos de in e és, e c.
Fuen e: Ce e a Fan oni, 2004.

la o ación del s ock y su di usión a ni el mundial, consiguen en e ene y seduci
al público gene al. Las opciones son in ini as: endencias de angua dia, in es-
igación, didác icas, de co e biog á ico o his ó ico, e c. Diseñadas y plani icadas
adecuadamen e, pueden se e icaces ca alizado as de la cul u a. Sin emba go,
la ó mula de la no edad iene sus lími es. Si se u ilizan como ecu so pe ma-
nen e pa a ob ene núme os al inal del año y pa a ene p esencia en los medios
de comunicación, ya no es amos hablando de una in e acción cons uc i a y
undamen ada en e a e y sociedad, sino de una isi a endy y obligada, de una
“píldo a” más del u ismo cul u al. Cuando es o sucede, el iempo y el espacio
necesa ios pa a la con emplación y el dis u e de las ob as se e in e umpido
po la masi icación de asis en es. ¿Se p oduce un ace camien o eal y un mayo
acceso al a e en es a ealidad?
Lo cie o es que, al igual que los come cios, los museos a an de ges iona
las aglome aciones a a és del me chandising. Es a he amien a comunica i a
busca la mayo e icacia en la in e acción en e el obje o p omocionado y su en-
o no en un espacio ísico de e minado. Además de consegui a ae al público
po la disposición o ganiza i a de los obje os expues os, ambién dis ibuye las
dependencias in e io es y los espacios ex e io es del es ablecimien o median e
pun os es a égicos—calien es y íos—pa a el clien e. En el caso del museo, los
pun os íos se si ua ían en zonas ue a del lujo de ci culación, mien as que los
pun os calien es pueden se na u ales (de e minados po la p opia a qui ec u a
de la ins i ución) y a i iciales o c eados, donde encon amos pe sonal empleado
de e e encia, ienda y ca e e ía, así como odo ipo de indicado es isuales (ele-
men os in e ac i os, paneles, audioguías, e c).
Lo impo an e se á e alua si odos es os es ue zos de o ien ación consiguen
no maliza el ánsi o, ali ia al isi an e y undamen almen e, conduci lo de ma-
ne a sa is ac o ia has a la ob a.
22
23
CONCLUSIONES
En la ansición en e los dos milenios, los a ances ecnológicos han ealizado p o-
undas ans o maciones en las es uc u as de nues a pe cepción y pensamien o.
Pese a las conje u as, y como hemos podido cons a a a a és de una e isión
bibliog á ica de expe os en la ma e ia y de eó icos elacionados con el obje o de
in es igación, la concepción del a e y de los museos en nues os días es an sólo un
e lejo del compo amien o social, económico y cul u al po el cual se en abso bidos.
Con i mamos nues as hipó esis sob e la c isis que se es á p oduciendo en la e a
del hipe consumismo en o no a las elaciones pe sonales y la cul u a. Es a úl ima
pa ece que sólo ocupa un luga econocido en la sociedad si posee un endimien o
inancie o signi ica i o. La p omoción de me cancías y se icios equie e—cada ez
más—que se les añada a ibu os simbólicos y es é icos consensuados po los di e-
en es públicos. Las in e acciones con el complejo en o no que nos odea ambién
se han is o al e adas, a ec ando al obje o a ís ico y a la ins i ución museís ica.
Incluso se puede a anza más en dicha e lexión. Después de hace un eco ido
e ospec i o po di e sos ac o es cla e, descub imos que el modelo del museo
ac ual pi o a sob e la conse ación, el público y la comunicación, econ i iendo a
la ins i ución museís ica en al e na i a de ocio. Resul a en able a la pa que consi-
gue disminui la us ación del iandan e zombi, que sien e que ha comple ado su
expe iencia de mane a sa is ac o ia en el momen o en que pa icipa de o ma ac i-
a, es deci , en que consume. No obs an e, ambién se escla ece que de e mina
el compo amien o eal del isi an e no es an sencillo. En base a es o, se hace e i-
den e la necesidad de a a la comunicación de los museos de un modo di e en e,
alejándose de la p omoción de cualquie p oduc o come cial al uso.
Cabe señala ambién que, pese a la inco po ación de conside aciones sociales
y educa i as impensables en años an e io es, oda ía se obse an dinámicas
que esponden a es a egias de p oyección e i o ial, imagen co po a i a, p e-
sencia mediá ica y cuan i icación numé ica de asis en es. Quizás sea el momen-
o de que el museo— an o el que se dedica al pasado como el que aba ca el a e
con empo áneo— enegocie qué papel ha de desempeña la sociedad.
24
Po o a pa e, en e las di e en es líneas de in es igación que han ido su giendo
a lo la go del abajo, se des aca el u u o análisis de: la semió ica museal y las
p ác icas comunicacionales aplicadas en las ins i uciones cul u ales, y la comu-
nicación como he amien a de imagen de ma ca pa a el museo y el en o no que
lo odea. Con ello, se pod án de elie e las unciones, conduc as y p edisposi-
ción a cie os modelos de comunicación que mani ies an las di e en es en ida-
des, así como se p o undiza á en dinámicas, ecu sos, conocimien o y desa ollo
de nue as endencias en el ámbi o a ís ico y cul u al.
BIBLIOGRAFÍA
BADRILLARD, Jean (2006). El complo del a e. Ilusión y desilusión es é icas. Buenos
Ai es, Amo o u.
BAUMAN, Zygmun (2012). Amo líquido. Ace ca de la agilidad de los ínculos huma-
nos. Ba celona, S.L. Fondo de Cul u a Económica de España.
____(2006). A e ¿Líquido? Sequi u . Disponible en h p://www.sequi u .es/a e-%C2%BFliquido/
BAYÓN, Fe nando (2012): “Las e ó icas del público. El espacio de consumo del a e
como ins i ución polí ica”. ARBOR Ciencia Pensamien o y Cul u a, Vol 188, Nº 754.
SSN: 0210-1963. Disponible en: h ps://doi.o g/10.3989/a bo .2012.754n2012 [ echa de consul a: 18 de ab il de 2018]
BENJAMIN, Wal e (2003). La ob a de a e en la e a de la ep oducción mecánica. México, I aca. [1936] Disponi-
ble en: h ps://monoskop.o g/images/9/99/Benjamin_Wal e _La_ob a_de_a e_en_la_epoca_de_su_ ep oduc ibilidad_ ecnica.pd
BORJA-VILLEL, Manuel (2006): “En e is a a Manuel J. Bo ja-Villel, Di ec o del MACBA” en
A*Desk – C i ical Thinking, Ins i u o Independien e de C í ica y A e Con empo áneo, ISSN
2564-8330. Disponible en: h p://a-desk.o g/magazine/en e is a-a-manuel-j-bo ja- illel-di ec o -del-macba/
CASTELLS, Manuel (2006). La sociedad ed: una isión global, Alianza Edi o ial.
CERVERA, Ángel Luis (2004). Comunicación To al. Mad id, ESIC.
CLAIR, Jean (2011). Males a en los museos. Gijón, T ea.
CLARAMONTE, Jo di (2016). Es é ica modal. España, Tecnos.
DANTO, A hu (2007). Después del in del a e. El a e con empo áneo y el linde de la
his o ia. Paidós T ansiciones. [1999] pp.115-128. Disponible en: h p://www. elsemio ica.o g/si e/wp-con-
en /uploads/2014/10/Dan o-A hu -C.-Despu%C3%A9s-del- in-del-a e.-El-a e-con empo %C3%A1neo-y-el-linde-de-la-his o ia.pd
DEBORD, Guy (1967). La sociedad del espec áculo. A gen ina, Úl imo Recu so. Dispo-
nible en: h p://www.ul imo ecu so.o g.a /d upi/ iles/sociedad.pd
DÍAZ, Ignacio (2008). La memo ia agmen ada: el museo y sus pa adojas. Gijón, T ea. pp. 117.
DUFRENNE, Mikel (1982). Fenomenología de la Expe iencia Es é ica Volumen I. Disponi-
ble en: h ps://es.sc ibd.com/documen /.../Fenomenologia-de-la-expe iencia-es e ica- ol-1
ECO, Umbe o y PEZZINI Isabella (2014). El Museo. España, Casimi o Lib os.
JAMESON, F ede ic (1984). El Posmode nismo como lógica cul u al del capi alismo a dío.
Disponible en: h p://cipec.nue a adio.o g/b2-img/jamesonposmode nismo.pd
JARVIE, Ca he ine (2002): “Sho and swee ”, en The Gua dian, 9 de ma zo. Disponible en: h ps://
www. hegua dian.com/ hegua dian/2002/ma /09/weekend7.weekend2 [ echa de consul a: 8 de mayo de 2018]
JAUSS, Robe Hans (1992). Expe iencia es é ica y he menéu ica, Mad id, Tau us.
KANDINSKY, Vasili (2018). De lo espi i ual en el a e. Ba celona, Paidós Ibé ica. [1911]
KANT, Immanuel (2005). C í ica a la azón pu a. Edi o ial del ca do. [1781] Biblio eca
Vi ual Miguel de Ce an es. Disponible en: h p://www.biblio eca.o g.a /lib os/89799.pd
LIPOVETSKY, Guilles (2010). La elicidad pa adójica, Anag ama.
MCCRACKEN, G an (1986): “Cul u e and Cosump ion: A heo i ical Accoun he s uc u e and mo e-
men o he cul u al meaning o consume goods”. Jou nal o Consume Resea ch. Vol. 13, N°1,
p.p.71-84. Disponible en: h ps://academic.oup.com/jc /a icle/13/1/71/1814669 [ echa de consul a: 22 de ab il de 2018]
MIRZOEFF, Nicholas (2003). Una In oducción a la Cul u a Visual. Ba celona, Paidós. Disponible en:
h ps://biblioda q. iles.wo dp ess.com/2013/11/4c-mi zoe -n-una-in oduccic3b3n-a-la-cul u a- isual-p ime a-pa e.pd
MOTOLLA, Alessand a (2013): “Museos en la enc ucijada en e negocio, espec áculo, ma -
ke ing, exposiciones y educación”, museos.es: Re is a de la Subdi ección Gene al de Mu-
seos Es a ales, ISSN 1698-1065, Nº. 9-10, 2013-2014, págs. 54-69. Disponible en: h ps://
dialne .uni ioja.es/se le /a iculo?codigo=5078988 [ echa de consul a: 13 de mayo de 2018]
ORTEGA Y GASSET, José (2003). La deshumanización del a e y o os ensayos de
es é ica. Mad id, S.L.U. Espasa Lib os. [1925]
PIOTROVSKI, Mijaíl (2011): ““Los museos es án a medio camino en e Disneylandia y
la Iglesia”” en El País, 27 de eb e o, sección En e is a. Disponible en: h ps://elpais.com/
dia io/2011/02/27/eps/1298791613_850215.h ml [ echa de consul a: 25 de mayo de 2018]
RECUERO, Nu ia; BLASCO Mª F ancisca y GARCÍA DE MARADIAGA, Jesús (2016).
Ma ke ing del u ismo cul u al. Mad id, ESIC.
RODRÍGUEZ, Ma ga i a (2012). Cómo la Red ha cambiado el a e. Gijón, T ea.
ZULAGA, Miguel (2005): “El papel de los Museos en el siglo XXI” en A e y pa e en la
sociedad del espec áculo / coo d. po Juan Angel Vela del Campo, ISBN 84-7485-
986-7, págs. 109-123.
25
GADAMER, Hans-Geo g (2017). Ve dad y mé odo. España, Sigueme. (14ª ed.) [1960] .
GUERRA, En ique (2010): “Las eo ías sociológicas de Pie e Bou dieu y No be Elias:
los concep os de campo social y habi us”, Es udios Sociológicos, Vol. XXXVIII, Nº
83, ISSN: 0185-4186, El Colegio de México, A.C., pp. 383-409. Disponible en: h p://www.
edalyc.o g/a iculo.oa?id=59820673003 [ echa de consul a: 20 de ab il de 2018]
HAN, Byung-Chul (2012a). La sociedad de la anspa encia. Ba celona, He de .
____(2012b) La sociedad del cansancio. Ba celona, He de .
HEIDEGGER, Ma in (1996). El o igen de la ob a de a e. Mad id, Alianza. [1936] Dispo-
nible en: h p://www.lau agonzalez.com/TC/Heidegge _El_o igen_de_la_ob a_de_a e.pd