TRABAJO DE FIN DE GRADO FISIOTERAPIA
SINDROME DE DOLOR
MIOFASCIAL EN EL DOLOR
LUMBAR
Alumno: Ignacio Rod íguez-Losada de Oña e
Tu o : Gus a o Plaza Manzano
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
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ÍNDICE
RESUMEN 4
1. INTRODUCCIÓN 5
1.1 Jus i icación 5
1.2 De inición y clasi icación: 5
1.3 Epidemiología y P e alencia 6
2- DESARROLLO 9
2.1 Ana omía 9
2.2 E iología: 11
2.3 Fisiopa ología 12
2.4 Diagnós ico 14
2.5 Valo ación del pacien e y diagnós ico uncional 15
3- TRATAMIENTO DEL SDM 20
3.1 T a amien o médico 20
3.1.1 INFILTRACION DE LOS PUNTOS GATILLO 20
3.1.2 MEDICACIÓN 22
3.2 T a amien o de Fisio e apia 23
3.2.1 FRICCION TRANSVERSA PROFUNDA DE CYRIAX 23
3.2.2 LIBERACIÓN POR PRESIÓN 24
3.2.3 PUNCION SECA 25
3.2.4 MASOTERAPIA 26
3.2.5 MOVILIZACIONES Y MANIPULACIONES ARTICULARES 28
3.2.6 CRIOANALGESIA 28
3.2.7 ULTRASONIDOS 29
3.2.8 ESTIRAMIENTOS 30
4- PROPUESTA CONCRETA DE TRATAMIENTO 31
4.1 LIBERACIÓN POR PRESION 32
4.2 MASOTERAPIA 32
4.3 PUNCION SECA 32
5.CONCLUSION 33
6-BIBLIOGRAFÍA 34
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RESUMEN
El Sínd ome de Dolo Mio ascial (SDM) consis e en un as o no dolo oso que a ec a
egionalmen e a músculos y ascias. Pa a en ende el SDM es imp escindible habla ambién
de enidamen e de los Pun os Ga illo Mio ascial (PGM).
La exis encia de PGM en la muscula u a lumba nos hace pensa que puede es a muy
elacionado con la apa ición de la lumbalgia y de hecho, p og esi amen e desde la p ime a
mi ad del siglo XX has a las publicaciones más ecien es se iden i ica una es echa elación
en e la lumbalgia y los PGM.
Respec o a la e iología pa ece se que el sob euso del músculo, esul ado de con acciones
muscula es sos enidas o epe i i as de bajo ni el, malos hábi os pos u ales y/o un auma ismo
di ec o en el músculo, pueden a o ece el desa ollo de los PGM.
La ealización de un buen diagnos ico pasa p incipalmen e po hace una buena his o ia clínica,
una adecuada explo ación del pacien e y un de enido examen ísico.
En cuan o al a amien o es necesa io que se aba que siguiendo una línea conse ado a y
mul idisciplina e indi idualmen e pa a cada pacien e. Es muy ú il la combinación de di e en es
écnicas de isio e apia así como ayuda se del a amien o a macológico.
Palab as cla e: Dolo mio ascial, Pun o ga illo mio ascial, Dolo Lumba .
ABSTRACT
The Myo ascial Pain Synd ome (MPS) consis s o a pain ul diso de ha i a ec s egionally o
muscles and ascia. To unde s and he MPS is indispensable o speak also held up abou he
Myo ascial T igge Poin s (MTP)
MPS exis ence abou he lumba muscula u e makes us hink ha i can be much ela ed o he
appea ance o he low back pain and, o ac , p og essi ely om he i s hal o he 20 h cen u y
up o he mos ecen publica ions a na ow ela ion is iden i ied be ween he low back pain and
he MPS.
Wi h ega d o he e iology i seems o be ha muscula o e use, ensued om muscula
suppo ed o epe i i e low- anking con ac ions, bad pos u al habi s and/o a di ec auma ism
in he muscle, can a o he de elopmen o he MPS.
The accomplishmen o a good diagnosis happens p incipally o doing a good clinical his o y, a
sui able explo a ion o he pa ien and an a es ed physical examina ion.
As o he ea men i is necessa y ha is included ollowing a conse a i e and
mul idisciplina y line and indi idually o e e y pa ien . The e is e y use ul he combina ion o
di e en echniques o physical he apy as well as o help i sel wi h he pha macological
ea men .
Key wo ds: Myo ascial pain, Myo ascial igge poin , Low back pain.
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1. INTRODUCCIÓN
1.1 Jus i icación
He escogido es e ema pa a el T abajo de Fin de G ado po a ios mo i os. En p ime luga he
escogido la lumbalgia debido a la al a incidencia que iene en la sociedad, an o niños y
adolescen es como adul os se en a ec ados a lo la go de su ida po un episodio de dolo
lumba . Y además me pa ece una a ec ación de g an impo ancia en la ac ualidad ya que
p oduce un g an absen ismo labo al y unos gas os económicos muy al os. Po o o lado,
conside o que pese a la ecuencia de la lumbalgia hoy en día, y los as o nos ísicos,
psicosociales y labo ales que p oduce, hay un al o po cen aje de pacien es en los que la
isio e apia ob iene mejo as impo an es e incluso la eliminación de los sín omas.
El dolo lumba es una a ec ación muy ex endida con g an a iedad de pacien es y pese a que
a cie as edades es más ecuen e, puede a ec a desde niños a ancianos. A la ho a de habla
de la lumbalgia, y al se un ema an gene al y an amplio, he que ido educi un poco sob e
qué aba ca y busca cen a aún más el ema de mi abajo. Po ello me decidí a desa olla de
mane a más especí ica el Sínd ome de Dolo Mio ascial (SDM) en la zona lumba . La lumbalgia
como al es una pa ología muy ex endida en odo el mundo y de hecho, las lumbalgias de
e iologías inespecí icas son mucho más ecuen es. Pode de ini las causas exac as de un
dolo lumba es más complicado.
El obje i o de es e abajo es hace un epaso sob e el SDM en la egión lumba . Pa a si ua
bien la zona sob e la que se quie e habla p ime o se ha á un sencillo epaso sob e la
ana omía de la egión lumba y pos e io men e se busca a hace un b e e eco ido sob e la lo
que se conoce del SDM en la zona lumba has a el momen o; su epidemiologia, isiopa ología,
sín omas, y posibles causas y consecuencias, así como explica las o mas de diagnós ico y las
écnicas de a amien o disponibles y como se lle an a cabo. Po úl imo inclui é ambién mi
pau a de a amien o escogida pa a a on a es e sínd ome.
1.2 De inición y clasi icación:
El SDM consis e en un as o no dolo oso de localización egional en los que se en a ec ados
músculos y ascias. Pa a en ende el SDM es imp escindible habla ambién de enidamen e de
los Pun os Ga illo Mio ascial (PGM). Fue el alemán Max Lange quien descub ió que en los
músculos podían apa ece pun os hipe sensibles y que el ejido de es os pun os se encon aba
más enso que el del es o. En 1948 la D a. Jane T a ell los denomina como “T igge Poin s”
(Pun os Ga illo) (1,2)
El SDM se encuen a di ec amen e asociado a los PGM y se a a en ealidad de un as o no
neu omuscula con endencia a c oni ica se. Consis e en un cuad o clínico ecuen e que cada
ez con mayo asiduidad se diagnos ica mejo y se a a con mayo e icacia. Es e cuad o iene
como p incipales sín omas el dolo muscula , dolo a la p esión y en ocasiones dolo e e ido
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hacia zonas ce canas. En el caso del SDM en la egión lumba po ejemplo puede apa ece
i adiación al glú eo.
Un PGM es una zona hipe sensible e hipe i i able con un diáme o de en e 0,5 y 1cm que se
encuen a en el in e io de un músculo. Es a zona es ígida a la palpación, dolo osa y p esen a
limi ación al es i amien o con debilidad pe o sin a o ia ni dé ici neu ológico y en ocasiones
pudiendo apa ece al e aciones en la sensibilidad p opiocep i a.(1)
En el SDM hay que di e encia es ipos de PGM:
- PGM ac i os: son dolo osos sin necesidad de es imula , siemp e se p esen an
sensibles y el pacien e los sien e en odo momen o como un pun o de dolo man enido.
Ese dolo se e á inc emen ado con la palpación, la p esión, la mo ilización y el
es i amien o.
- PGM secunda ios: se desa ollan en espues a a una sob eca ga zonal as el in en o,
de músculos agonis as y an agonis as al a ec ado, de compensa o ayuda al músculo
a ec ado.
- PGM la en es o sa éli es: se desa ollan en la zona de e e encia del PGM ac i o
o iginal. No p oducen dolo en las ac i idades no males pe o si son dolo osos a la
palpación y ienen capacidad pa a p oduci enómenos mo o es, au ónomos y
senso iales simila es, as un es ímulo adecuado imi ando de es a mane a a los PGM
ac i os.(1,3)
1.3 Epidemiología y P e alencia
El Dolo Mio ascial apa ece en casi oda la población. Es un sínd ome que puede a ec a a
cualquie músculo del cue po y en el caso de la zona baja de la espalda es muy habi ual.
Muchos au o es han desc i o PGM ecuen es, como esponsables de p oblemas
musculoesquelé icos habi uales como en el caso del dolo lumba siendo posible habla de que
p ác icamen e oda la población padece á un episodio de lumbalgia a lo la go de su ida, más o
menos en e un 65% y un 90%. Además la exis encia de PGM como causa del dolo
musculoesquelé ico iene una g an incidencia.(4)
Muchos au o es han desc i o algunos PGM ecuen es que son esponsables de p oblemas
musculoesquelé icos habi uales, como el que ep esen a la lumbalgia. La exis encia de PGM
en la muscula u a lumba , en conc e o en el músculo cuad ado lumba , nos hace pensa que
puede es a muy elacionado con la apa ición de la lumbalgia. Desde la p ime a mi ad del siglo
XX, con los es udios de la D a. T a ell, has a las publicaciones más ecien es se iden i ica una
es echa elación en e la lumbalgia y los PGM.
Simons encon ó una p e alencia de apa ición de PGM de has a el 97% en el dolo lumba . Los
p incipales PGM causan es de p oblemas habi uales en la lumbalgia son el cuad ado lumba ,
psoasilíaco, pa a e eb ales o acolumba es, ec o del abdomen, pi amidal de la pel is y glú eo
mayo y medio.(5)
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Se ha conside ado que se puede encon a PGM la en es en el 50% de la población sana
adul a jo en y que con o me aumen a la edad y se educe la ac i idad ísica, los PGM la en es
son más habi uales, siendo ambién más ecuen es en pacien es seden a ios que en los
pacien es más ac i os.(2)
El dolo muscula es el mayo p oblema de salud en la población. La mayo ía (60 a 85%) ha
su ido dolo de espalda inespecí ico alguna ez en su ida. El dolo muscula e ocado po los
PGM iene un índice de p e alencia de un 30%(6) y es una de las p incipales causas de isi as
al médico, de absen ismo labo al y de pensiones po in alidez. El dolo mio ascial a ec a has a
el 85% de la población gene al.(7)
En los úl imos años se ha p oducido un inc emen o en el conocimien o de qué son y dónde se
encuen an los PGM, y se ha pasado de concep os más in ui i os basados en la palpación a lo
que se conoce ac ualmen e. A día de hoy sí se dispone de una hipó esis que se sus en a en
hallazgos elec omiog á icos, mic oanalí icos e his ológicos y que son capaces de esponde a
las cues iones de la na u aleza y la localización, así como explica la e icacia de las écnicas de
a amien o empleadas.(8) Has a hace ela i amen e poco, se conside aba que el dolo lumba
se p oducía en episodios de co a du ación, esol iéndose un 80% ó 90% de es os episodios
de mane a espon ánea en unas 6 semanas, independien emen e del a amien o que se le
ealizaba. Y se conside aba que solo del 5 al 10%se desa ollaba de mane a pe sis en e. Sin
emba go, es os da os se han pues o en duda po que muchos pacien es p esen an episodios
ecu en es de dolo . La e idencia ac ual conside a que en e un 25% a un 60% de los
pacien es, el dolo lumba puede se pe sis en e du an e un año o más después del p ime
episodio.(9)
La incidencia del dolo de columna a lo la go de la ida iene una ecuencia de en e el 54% al
80%. En cuan o a la p e alencia anual, se a ía en un ango de en e el 15% y el 45%, siendo
la media en o no al 30%. De hecho has a un 25% de es os pacien es su en un dolo in enso
que les p oduce discapacidad se e a. Si alo amos la incidencia de la lumbalgia inespecí ica
según las edades de los pacien es, nos encon amos con que apa ece en un 15% en jó enes y
adul os, y en un 27% en los ancianos. Es o e idencia que el dolo lumba pese a que p eocupa
en mayo medida en la población en edad labo al debido a la pé dida económica que es o
ep esen a, iene mayo incidencia en ancianos. Es a mayo incidencia en ancianos les p oduce
mayo di icul ad pa a la ealización de sus ac i idades dia ias y se mues a como un cla o ac o
de iesgo pa a u u as discapacidades.(9) Sin emba go, el dolo lumba inespecí ico, a pa i de
los 70 años, iende a se menos ecuen e.
En los países desa ollados el dolo lumba cons i uye la p ime a causa de incapacidad labo al
in luyendo conside ablemen e en la salud pública y con i iéndose en una de las p incipales
causas de absen ismo labo al. La e dade a anscendencia de las lumbalgias no adica en su
p e alencia, sino en la epe cusión labo al y los cos es de las incapacidades o iginadas. Pese a
que nume osos es udios indican que la incidencia y la p e alencia del dolo lumba han
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pe manecido es ables en los úl imos años, en el caso de las sociedades indus ializadas, la
lumbalgia es conside ada una epidemia de incapacidad. Es a epidemia de incapacidad
asociada al dolo lumba iene unas epe cusiones socioeconómicas y labo ales muy al as que
además ienden a inc emen a se.(10)
Respec o a la a ec ación en pacien es adul os un es udio de Nachemson(11) e leja que el dolo
de espalda en la zona lumba , es la causa mas común de limi ación de ac i idad en pacien es
en e 45 a 64 años. En es e es udio, el 7% de adul os ela ó una incapacidad debido an o a su
espalda como a o os p oblemas conjun os, que limi a on sus ac i idades en un p omedio de
ap oximadamen e 23 días cada año. Es os mismos es udios sugie en que del 7 al 14 % de
adul os es adounidenses ienen alguna incapacidad debido al dolo lumba al menos un día al
año, y que más del 1% de ame icanos iene una incapacidad pe manen e po lumbalgia en un
momen o dado de su ida.
De los pacien es que acuden a una clínica del dolo , el dolo lumba es la pa ología más
ecuen e. La conside ación de la muscula u a como o igen del dolo se ha enido en cuen a en
los sínd omes de dolo agudo, pe o se le ha dado menos impo ancia en el dolo c ónico. A
menudo, la a ec ación muscula en la pa ología c ónica es a añadida a o os p oblemas
( adiculopa ías, sínd omes ace a ios,) de modo que el a amien o debe en oca se de mane a
conjun a y global ace ca de odas las causas que p oducen el dolo . Pese a odo, la no
conside ación de la muscula u a como causa de dolo hace que muchos pacien es se ean
some idos a di e sos a amien os, en ocasiones muy ag esi os y que no se ob engan buenos
esul ados.(12)
En un es udio poblacional publicado, en el que se u iliza on c i e ios clínicos pa a medi la
incapacidad p oducida po lumbalgia, y que se basó en ocho ac i idades de la ida dia ia, se
ob u o como esul ado que el 11% de los a ones y el 7% de las muje es pe die on al menos
un día de abajo a lo la go de un año.
Exis en e idencias azonables sob e los ac o es labo ales que hacen más p edisponen e al
pacien e pa a su i dolo lumba , como son el abajo ísicamen e pesado, pos u as de abajo
es á icas y man enidas, lexiones y gi os ecuen es de onco y le an amien o y mo imien o
po en es, abajo epe i i o y ib aciones. Las lesiones lumba es en el pues o de abajo
a amen e son p oducidas po causa de un auma ismo di ec o, sino que son p oducidas po
un sob es ue zo y po a iga desencadenada po eje cicios epe i i os.(10)
En el caso de niños y adolescen es, el dolo lumba iene una g an ecu encia y endencia a
eapa ece con mayo in ensidad. Se egis an las p ime as quejas de dolo lumba en o no a
los 10 años y aumen an de mane a p og esi a con la edad. A consecuencia de la lumbalgia,
algunos niños en limi adas sus ac i idades y p esen an absen ismo escola .(13)
Po o o lado, en o o es udio se ob u ie on elaciones es adís icamen e signi ica i as del dolo
lumba con espec o al aumen o de la edad, el sexo emenino y el aumen o de peso y se
de inie on los é minos de p e alencia pun ual (núme o de pe sonas en una población de inida
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que enía una en e medad especí ica o condición en un momen o de e minado, po lo gene al
cuando se ealizó el cues iona io, encues a o examen), p e alencia de pe iodo (el núme o de
pe sonas que enía una en e medad especí ica o condición en cualquie momen o du an e un
in e alo de iempo especi icado), y p e alencia de ida (el núme o de pe sonas que en algún
momen o de su ida y has a el momen o de la e aluación, han expe imen ado una en e medad
especí ica o condición).(13)
En de ini i a y pese a cie as con adicciones de algunos es udios en e e encia a da os y
po cen ajes, lo que pa ece cla o es que el dolo lumba es una a ec ación muy ecuen e en la
sociedad ac ual, una de las causas de mayo pe ición de consul a en a ención p ima ia y la
pa ología que se a iende mas eces en clínicas de a amien o del dolo . Además es de las
p incipales causas de absen ismo labo al y de los al os gas os económicos que ello conlle a.
En elación con el SDM, es ecuen e la incapacidad de especi ica las causas de una
lumbalgia en la inmensa mayo ía de los casos. La pe sis encia de ac i idades epe i i as, con
pos u as an i- isiológicas y an i- uncionales, y en las que exis e un sob es ue zo con inuado
da á luga a la pe manencia y c onicidad del p oblema, ex endiéndose a endones, músculos,
ligamen os, capsulas a icula es e incluso pudiendo a ec a a a iculaciones ecinas.(2)
2- DESARROLLO
2.1 Ana omía
Un co ec o conocimien o de la ana omía y del uncionamien o de la columna lumba es
imp escindible pa a comp ende los mecanismos que p oducen el dolo lumba , además de
pa a pode ealiza una explo ación y un diagnos ico e icaz.
La columna e eb al es un sis ema dinámico o mado po 33 o 34 e eb as supe pues as
al e nadas po discos ib oca ilaginosos y a los que se unen po medio de es uc u as
ligamen osas. Es á cons i uida po 4 segmen os;
- Columna ce ical; Fo mada po 7 é eb as (C1-C7)
- Columna o ácica o do sal; Fo mada po 12 é eb as (T1 a T12)
- Columna lumba ; Fo mada po 5 é eb as (L1-L5)
- Sac o y Cóccix; El Sac o es á o mado ambién po 5 é eb as (S1-S5) usionadas
en e sí y el Cóccix es el inal de la columna e eb al y es á o mado po una unión de
es a cinco a é eb as.
La columna e eb al del se humano iene di e en es cu as. Una cu a de con exidad
an e io (lo dosis) an o en el segmen o ce ical como en el lumba , y una cu a de con exidad
pos e io (ci osis) en el segmen o o ácico y en el sac o.
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musculoesquelé icas se ias concomi an es, es necesa io desca a ac u as, dé ici s
neu ológicos, in ecciones, a ecciones isce ales, e c. Pa a ello es necesa io en la His o ia
Clínica, inclui una se ie de p egun as que puede que nos acili en la iden i icación del sínd ome
así como de su g a edad.
En una buena His o ia Clínica p ime o hab emos de comple a una se ie de da os gene ales;
Nomb e y apellidos del pacien e, edad, sexo, an eceden es, aza, ocupación, es ado ci il.
Es muy impo an e ano a los an eceden es en gene al y en pa icula de la columna lumba .
Hab á que ene en cuen a si el pacien e ha sido ope ado de la columna an e io men e, si ha
enido alguna pa ología (po ejemplo escoliosis), o si ha enido alguna en e medad impo an e y
con elación a la columna, así como sabe si hay d ogadicción. Del mismo modo es necesa io
sabe si hay una in luencia mecánica que se acep a como causa inicial del dolo o si hubo un
ges o o un es ue zo que ma có el inicio del dolo .
La edad, el sexo, y la ocupación son ac o es e iológicos de g an alo diagnós ico en
de e minadas pa ologías. Además el ac o é nico conlle a cie a p edisposición gené ica en
algunas en e medades según la aza.
En el caso del SDM lumba , es lógico que el ac o del sexo, pe o sob e odo los ac o es de la
edad y de la ocupación del pacien e engan g an in luencia. Con de e minadas p o esiones y
con o me el pacien e es mayo , hab á una mayo p edisposición pa a que el pacien e su a
mayo sob eca ga en el onco y en especial en la pa e baja de la espalda. Po ello, hay que
conoce si el pacien e abaja po cuen a p opia o si po el con a io abaja po cuen a ajena y
es asala iado, así como conoce su es abilidad labo al y social. Además, igual que en la
ocupación p o esional del pacien e, ambién hay que ene en cuen a si ealiza o o ipo de
es ue zo ísico o depo e que pueda es a elacionado con la si uación ac ual.(25)
Después de es e p ime apa ado de da os gene ales a ene en cuen a, se ealiza á una
ano ación b e e de los sín omas que han p o ocado que el pacien e solici e la consul a. Se
esc ibi á lo que nos cuen e el pacien e in en ando esc ibi lo al y como lo explica él.
Po úl imo, la His o ia Clínica ha de ene un apa ado en el que se explique cómo se encuen a
la en e medad ac ualmen e. Se esc ibi á una ecopilación de las quejas del pacien e y se le
ealiza á un in e oga o io, di igido con o den c onológico, pa a acili a que el pacien e se
explique mejo y nos desc iba la mayo can idad de da os. En es e apa ado es necesa io
ecoge los padecimien os, la e olución y el a amien o que ya ha ecibido, así como ealiza la
his o ia de la en e medad ac ual. Pa a ello le ha emos al pacien e una se ie de p egun as:
¿Qué sien e?, ¿En qué pa e del cue po? , es impo an e que in en e localiza el sín oma, sob e
odo si es dolo (localizado o i adiado), ¿Cuándo empeza on los sín omas?, ¿Cómo ha
e olucionado?, ¿De que mane a mejo a o empeo a? ¿Se asocia a algún o o sín oma?
Es muy impo an e que la His o ia Clínica incluya apa ición, localización, in ensidad, ca ác e o
can idad, i adiación, ecuencia, du ación, sín omas acompañan es y ho a ios.
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En gene al al e mina la his o ia clínica se suele ene al pacien e más ó menos encajado en el
guion e e ido an e io men e y puede pasa se a la explo ación ísica. A g andes asgos, se
puede acep a que la g an mayo ía de las lumbalgias (al ededo del 90%), son de na u aleza
mecánica y solo al ededo del 10% son de ca ac e ís icas no mecánicas. De es e po cen aje,
al ededo del 10% de las lumbalgias son ya ó e oluciona án hacia la c onicidad.(25)
Du an e el examen ísico hay que ano a las asime ías pos u ales y las es icciones en los
angos de mo imien o ac i os y pasi os. Del mismo modo cualquie pa ón de mo imien o
ano mal y limi aciones, como esul ado del dolo mio ascial debe se ano ado.(18)
El examen ísico de un pacien e con SDM comienza nada más e le (la mane a de camina , la
pos u a del onco y la cabeza, los mo imien os au omá icos du an e la en e is a, e c.).(17)
La explo ación de la columna lumba se ha de ealiza alo ando la mo ilidad gene al de la
zona en odos sus angos de mo imien o. Es o nos da á un pa ón de limi ación que nos
acili a á la iden i icación del músculo o músculo a ec ados. Es ecuen e, en la zona lumba , la
asociación de a ios músculos en la p oducción del dolo . Una his o ia clínica de allada, la
localización del dolo , y los mecanismos y ac o es que la p oducen y ag a an, nos ayuda á a
ob ene la iden i icación de los músculos a ec os.(12)
A con inuación, p ocede emos con la palpación, en la que el calo , el dolo y la c epi ación
se án siemp e signos de dolo nocicep i o y de in lamación. Una palpación p ecisa de la
ana omía de la zona es imp escindible, especialmen e si el dolo p o iene de bu sas, endones
o de zonas a icula es de unión supe icial.
En el caso del dolo muscula , el examen ísico pe mi e localiza los PGM del músculo. La
palpación de un bul o o zona hipe sensible, o de un nódulo de ib a muscula es la localización
del PGM. En el examen ísico se debe busca sis emá icamen e ano malidades neu ológicas,
en especial si la his o ia clínica e oca un dolo neu opá ico. La pa esia, la pé dida de
sensibilidad y la pe dida de e lejos deben se iden i icadas.(26)
En el examen clínico muscula , la búsqueda del aumen o del ono muscula es ácil con una
palpación lige a de los planos supe iciales. Se puede ap ecia la p esencia de una asime ía
en el ono muscula , de un lado con espec o al o o, o de la pa e p oximal con espec o a la
dis al.
Con una palpación más in ensa, se aba ca la zona p o unda del músculo en zonas localizadas
y pueden pone se en e idencia bandas ensas. Los músculos que p esen an zonas localizadas
de hipe onía, habi ualmen e es án aco ados de mane a espon ánea y el pacien e puede
queja se de un dolo al inal del eco ido de un mo imien o dado.
En el examen del cuad ado lumba , po ejemplo, se ap ecia una ac i ud de ensi a hacia el
músculo y una es icción de la mo ilidad del onco. Es a mo ilidad limi ada se comp ueba en
los cambios de posición de la camilla o cuando se le pide al pacien e que ecupe e la posición
e guida. Además las disme ías de miemb os in e io es y o as asime ías esquelé icas que
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pueden causa escoliosis compensa o ias son muy impo an es y han de se enidas siemp e
en cuen a. Pa a asegu a nos o almen e es con enien e alo a las con adiog a ías en ca ga.(1)
O a o ma de explo a el cuad ado lumba puede se con el pacien e la posición de decúbi o
la e al sob e el lado que no e ie e sín omas. Es necesa io coloca un cojín o cuña bajo la
cade a pa a aumen a la dis ancia en e la c es a iliaca y la 12ª cos illa. Se le pide al pacien e
una ex ensión del b azo po encima de la cabeza consiguiéndose así si ua ija la pa e
supe io de su cue po y aumen ando el espacio en e la 12ª cos illa y la c es a iliaca. El
cuad ado lumba queda si uado po delan e y po ue a del bo de ex e no de la masa muscula
espinal. La palpación de sus ib as se ealiza á pe pendicula men e desde la 12ªcos illa a la
c es a ilíaca.(27)
Cuando hay a ec ación del cuad ado lumba y del íliopsoas apa ece ecuen emen e una
pos u a an iálgica, con el pacien e “colgado” del lado dolo oso. Y apa ece á ambién dolo en la
ex ensión ac i a y en la inclinación la e al. Además es habi ual localiza una con ac u a
muscula pa aespinal u homola e al. En el es de Thomas, pa a alo a la a ec ación del psoas,
apa ece un aco amien o dolo oso du an e la ex ensión pasi a de cade a si la p ueba es
posi i a.(27) Es e Tes de Thomas se ealiza con el pacien e en decúbi o supino, con miemb os
in e io es sob e la mesa. El isio e apeu a coloca una mano en la egión lumba y la o a mano
bajo la odilla del lado que se quie e alo a . Du an e la lexión pasi a de cade a, la egión
lumba se pone en con ac o di ec o con la mano si uado bajo la zona lumba . Si se lexiona la
cade a al máximo, la odilla opues a no debe sepa a se de la mesa.(28)
Pa a alo a el psoasilíaco ambién podemos coloca al pacien e en decúbi o supino. La egión
más accesible pa a palpa es la po ción íliopsoas p oximal en la inse ción en el ocán e
meno . Ahí hay un PGM que se localiza a 2cm po debajo del ligamen o inguinal y dos dedos
hacia ue a de la a e ia emo al.(27) En el caso de los músculos glú eo y pi amidal, se p oduce
una a ec ación de o ma simul ánea. El glú eo medio y el glú eo meno se asocian a una
dis unción de L4-L5, y el glú eo mayo y el músculo pi amidal se asocian a una dis unción de
L5-S1. Pa a alo a la ampli ud de mo imien os de es os músculos, usa emos la posición de
decúbi o la e al ya que se en debili ados cuando se encuen an a ec ados, y es o es muy
e iden e al inal del eco ido con la con acción esis ida.
Pa a es os g upos muscula es, la mo ilización pasi a es a menudo dolo osa. Las ib as del
glú eo las palpa emos pe pendicula men e con el pacien e decúbi o p ono. El glú eo medio es
la e al y el mayo es in e no, pe o ambos son supe iciales y se palpan sin di icul ad. Las ib as
del glú eo meno son pa alelas y lige amen e más p o undas e in e io es con espec o a las del
glú eo mediano. En el caso del músculo pi amidal se localiza a lo la go de la “línea pi amidal”,
que discu e desde la espina iliaca pos e osupe io has a el ocán e mayo . Puede habe un
pun o dolo oso ecuen e que se encuen a a 2 cm po debajo de es a línea,
pe pendicula men e a su cen o. Palpa emos un co dón miálgico del pi amidal ácilmen e,
al e nando mo imien os de o ación in e na y ex e na en decúbi o p ono.(27)
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Con el pacien e sen ado se ap ecia di icul ad pa a c uza el muslo del lado a ec ado sob e la
odilla con a ia. De igual modo, el pacien e ambién end á di icul ad pa a sepa a la odilla del
lado a ec ado.
En cuan o a los PGM de los músculos glú eos y del pi amidal, se si úan en la ecindad de la
inse ción en el ocán e y la zona ecina al bo de in e io del sac o po debajo de la espina
iliaca pos e oin e io . Apa ece á dolo a la palpación que se i adia a hacia ca a pos e io del
muslo, ocán e y a iculación sac oilíaca.(12)
En los siguien es cuad os se esquema izan los PGM más impo an es de la zona lumba .
G á ico1
G á ico2
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En a ios es udios se ha demos ado que sin una sospecha de en e medad o pa ología eal
elacionada con el dolo de espalda, no es necesa io la ealización de p uebas diagnos icas de
imagen. “The Lance ” (29) publicó en 2009, un me a-análisis de seis abajos que compa an “las
p uebas de imagen u ina ias e inmedia as” con el abo daje clásico del dolo de la zona lumba ,
en el que no se ecu e ap esu adamen e al escáne .
T as alo a más de 1.800 casos de pacien es con moles ias agudas en la zona baja de la
espalda, se concluyó que las p uebas de imagen no son más e icaces en el diagnós ico de
a ecciones sin un as o no se io de ás.
3- TRATAMIENTO DEL SDM
El obje i o del a amien o de isio e apia en el SDM consis e en la “libe ación mio ascial”.(2)
Que la a ec ación del SDM sea en la zona lumba no hace que el a amien o a segui deba se
di e en e que el ealizado en o as zonas del cue po. Simplemen e hab á que acopla lo a las
supe icies muscula es más g andes de la zona baja de la columna con espec o a o as pa es
del cue po en las que el SDM puede a ec a . El a amien o de isio e apia del SDM en la zona
lumba es simila al ealizado en cualquie o o segmen o co po al.
Es impo an e la ins au ación de un a amien o mul idisciplina , que comp ende p incipalmen e
en medidas conse ado as, basadas la inmensa mayo ía en écnicas manuales; en ocasiones
medidas in asi as, di e en es in il aciones y un a amien o p e en i o, buscando sup imi los
agen es causan es de la i i ación.(1,2)
Además, el a amien o que se ha descubie o como de mayo e icacia, es el a amien o más
p óximo al pacien e, an o de ce canía emocional con el pacien e, como po el p opio con ac o,
ya que a ias écnicas incluyen el con ac o di ec o de las manos del isio e apeu a
(maso e apia, es i amien os, cy iax, comp esión isquémica e c.).(4)
3.1 T a amien o médico
3.1.1 INFILTRACION DE LOS PUNTOS GATILLO
La in il ación de los PGM p oduce la inac i ación e icaz de los pun os de ac i ación y p oducen
un ali io ápido y sin omá ico.
Pa a la buena ealización de es a écnica necesi amos con a con cie o ma e ial. Es impo an e
ealiza la écnica en las mejo es condiciones pa a ob ene buenos esul ados y e i a en la
medida de lo posible los e ec os secunda ios.
- Guan es de goma, gasas y algodón con alcohol (pa a desin ec a la piel), y una enda
adhesi a.
- Una je inga adecuada de 5ml. El calib e de la aguja a u iliza se á escogido
dependiendo del luga en el que se a a ealiza la in il ación.
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Usa emos la lidocaína (sin epine ina) o la p ocaína al 1% como anes ésicos en las
in il aciones. El uso de Toxina Bo ulínica (TB) en las in il aciones p oduce un ali io
signi ica i o del dolo , sin emba go, pa ece que no iene un esul ado mejo que el de
in il aciones con bupi acaína o que el conseguido con NACl. Además el a amien o con la TB
no p odujo una mejo a signi ica i a en la ac i idad dia ia de los pacien es y ampoco de su
es ado psicológico. Dado su al o cos e y las pequeñas di e encias ob enidas espec o a o os
a amien os, se conside a que debe ese a se pa a el a amien o de dolo e ac a io a o os
a amien os in asi os.(30) Aunque en o os es udios sí que se demues a cie a e idencia
clínica de la e icacia de la TB en el a amien o de dolo mio ascial, en e o os en la zona
lumba , debido a la impo an e elajación muscula man enida que se consigue con su
in il ación.(31)
Se han desc i o ambién in il aciones con una solución de co ico-es e oides, AINES y/o TB
que ambién son una opción a conside a en el a amien o con in il aciones, pe o suele se
exclusi amen e usado en los pacien es que son esis en es al a amien o con encional
Es impo an e ene en cuen a una se ie de con aindicaciones en las que no se debe á ealiza
es a écnica. Po ejemplo, la an icoagulación o los as o nos hemo ágicos, así como el habe
inge ido aspi ina en los es días an e io es a la in il ación pueden aca ea impo an es e ec os
secunda ios. De igual modo no se debe ealiza la in il ación en el caso de que el pacien e
p esen e una in ección local o sis émica o haya su ido un auma muscula agudo y además
hay que co obo a que el pacien e no es alé gico a los agen es anes ésicos y que no iene
pánico a las agujas.
Po úl imo es impo an e conoce las posibles complicaciones de la in il ación en los PGM. El
síncope aso agal y la in ección en la piel son algunas de ellas, pe o quizás el neumo ó ax es
una complicación más impo an e y se puede e i a simplemen e con no ealiza ninguna
in il ación en espacios in e cos ales. Además podemos e i a la apa ición de hema omas,
p esionando di ec amen e du an e al menos dos minu os en el luga de la in il ación.
Pa a la ealización de la in il ación debemos coloca al pacien e en una posición cómoda
donde consigamos la elajación de la muscula u a. En decúbi o supino o p ono además
consegui emos e i a lesiones en el caso de una eacción aso agal.
En la elección de la aguja a u iliza debemos conside a el músculo en el que se a a ealiza la
inyección. Una de calib e 22 y de 1,5 pulgadas es casi siemp e su icien e pa a a ende a los
músculos supe iciales. Pa a músculos subcu áneos se á necesa io una aguja de calib e 21 y
de 2,0 pulgadas. En el caso de los músculos más p o undos, como el cuad ado lumba , se
necesi a una aguja de calib e 21 y de 2,5 pulgadas.
Si bien es cie o que el uso de agujas mas pequeñas puede p oduci menos moles ias, ambién
puede no se su icien e pa a la in e upción mecánica eque ida, ni p opo ciona la sensibilidad
adecuada cuando el medico ealiza la inyección. Además, una aguja de meno calib e puede
se des iada de la banda ensa impidiendo la pene ación en el pun o de dispa o. Po úl imo, es
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impo an e u iliza una aguja lo su icien emen e la ga pa a e i a in oduci la en e a, ya que el
cen o de la aguja es la pa e mas ágil y se puede ompe den o bajo la piel.
Una ez localizado el pun o de ac i ación y habiendo desin ec ado la piel con alcohol, se aísla
el pun o en el que se a a in il a pellizcando la piel en e el pulga y el dedo índice. Se
in oduce la aguja es é il con un g ado de 30º espec o a la piel y a 1 ó 2 cm del pun o de
ac i ación. Con los dedos que pellizcan la piel se debe aplica cie a p esión pa a asegu a una
ensión adecuada de las ib as muscula es y pe mi i la pene ación en el pun o de dispa o. Una
ez in oducida la aguja le emen e, an es de a anza hacia el pun o de dispa o, se debe
ad e i al pacien e de los posibles sín omas (dolo agudo, espasmos muscula es o sensación
desag adable) Pa a co obo a que la aguja no se encuen a en un capila sanguíneo se debe
e i a el émbolo an es de la inyección, pa a después inyec a se una pequeña can idad de
anes ésico (0,2) den o del pun o de ac i ación. Pos e io men e, se e i a un poco la aguja y se
eo ien a hacia o as di ecciones, ol iendo a ealiza le es in il aciones has a que la espues a
espasmódica local o la i an ez muscula ya no son pe cibidas.
Pos e io men e a la inyección se ha de palpa la zona pa a comp oba que no hay más pun os
sensibles. Luego se ha de aplica p esión en la zona de inyección du an e dos minu os pa a
p omo e la hemos asia y ambién se puede ealiza un endaje adhesi o simple.
T as la inyección el pacien e debe á man ene cie o eposo du an e los 3 p ime os días y
después ealiza los mo imien os no males de los músculos man eniendo su ac i ada habi ual.
Pa a e alua la zona de in il ación se debe á espe a has a que desapa ezca el dolo , que
du a no malmen e 3 o 4 días.(32)
3.1.2 MEDICACIÓN
El SDM puede e se bene iciado ambién de una se ie de á macos que pueden u iliza se como
a amien o complemen a io. Es e a amien o sólo puede p esc ibi lo un médico y, aunque no
esuel en los sín omas po comple o, sí ayudan a educi la sin oma ología o a p opo ciona
cie o ali io pasaje o.
Los elajan es muscula es, AINES (An i-in lama o ios no es e oideos), An i-in lama o ios
es e oideos, Analgésicos (como los mencionados en la écnica de in il ación), Ansiolí icos y/o
An idep esi os (pa a el es és y la dep esión que puede p o oca un dolo c ónico) pueden
esul a de g an ayuda, así como la i amina B, E y C o complemen os de Po asio o Magnesio
(pa a el a amien o del dolo muscula c ónico).
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3.2 T a amien o de Fisio e apia
3.2.1 FRICCION TRANSVERSA PROFUNDA DE CYRIAX
An es de comenza a ealiza es a écnica, se debe iden i ica p ime o el PGM que amos a
a a . Es con enien e ma ca lo con un o ulado y pos e io men e medi con un algóme o el
umb al del dolo a la p esión.(33)
Lo p incipal en es a écnica es que los dedos del isio e apeu a y la piel del pacien e deben
mo e se conjun amen e pa a consegui mayo pene ación y e i a la i i ación de la piel. Nunca
se deben u iliza c emas, geles o pomadas, ni acei es u o as sus ancias y ampoco ha de
aplica se hielo. El PGM a a a debe es a bien iden i icado en odo momen o. La icción iene
que ealiza se po deslizamien o y en sen ido ans e sal a las ib as, nunca en di ección
longi udinal. No es necesa io p esiona excesi amen e po que hay pelig o de pe de
mo imien o, que es lo más impo an e.
La icción p o unda p oduce dolo , pe o es impo an e ene en cuen a que no po p o oca
más dolo el e ec o se á más bene icioso. Del mismo modo, si no p oducimos sensación
desag adable o dolo osa, la icción no se á an bene iciosa o no nos encon a emos bien
si uados sob e la lesión. La icción debe llega a planos p o undos, al pun o exac o de la lesión
y pa a consegui lo podemos ealiza más p esión pa a aumen a el e ec o de la icción, pe o
no se debe elimina el mo imien o en ningún caso.
El pacien e debe es a cómodamen e posicionado y con ácil acceso a la lesión po pa e del
isio e apeu a. Es necesa io man ene la elajación muscula mien as se aplica la icción y
e i a eacciones de acción muscula al sen i moles ias. T as la F icción T ans e sa P o unda
es con enien e ealiza mo imien os ac i os y e i a los mo imien os con a esis encia.(34)
La F icción T ans e sa P o unda es o a écnica de masaje manual, con cie o g ado de
analgesia, y que se ha inco po ado ecien emen e en la libe ación de PGM. Es con enien e
aplica la as la Libe ación po P esión. Con es a écnica se busca la con ibución al es o de
écnicas pa a elimina sus ancias oxicas acumuladas y ablanda la banda ensa hipe sensible
que con iene el PGM. Pa a ealiza es a écnica, si ua emos el segundo dedo sob e el e ce o.
El dedo no se desliza sob e la piel, sino que es la capa p o unda de la piel la que se desliza
sob e la banda ensa. Se ealiza la icción en ai én, en uno o dos cen íme os y du an e dos o
es minu os, dependiendo de la ole ancia del pacien e.(2)
Según los esul ados ob enidos en un es udio, es a écnica es e icaz; pe o ambién se desc ibe
como dolo osa pa a el pacien e. Al no pode con a con es udios andomizados que analicen
los e ec os de di e en es e apias de a amien o en los PGM y di e sidad en las pau as de
a amien o y en la me odología de aplicación de las mismas, se hace muy di ícil la
compa ación de esul ados. Ac ualmen e exis en di e en es écnicas que se usan en el
a amien o del SDM cuya e idencia cien í ica no ha sido es udiada de o ma co ec a.(33)
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3.2.2 LIBERACIÓN POR PRESIÓN
Se conside a la mejo écnica pa a u iliza en un PGM cen al ac i o.
Con es a écnica se consigue p ime o un e ec o isquemian e pa a después dispe sa el oco del
PGM y al mismo iempo ompe el ciclo espasmo-dolo consiguiendo además como e ec o
secunda io la asodila ación capila .
Es á écnica se ealiza con el pulga o con el dedo índice, y en algunas ocasiones el
isio e apeu a se ayuda del codo pa a eje ce mayo p esión con meno es ue zo. En el caso de
a a músculos sob e planos du os (huesos) se ealiza a la digi op esión, pe o si los músculos
que se quie en maneja no se encuen an sob e supe icies du as, en onces, la écnica se debe
ealiza median e pinzamien o como en el es e nocleidomas oideo.(2)
En p ime luga se debe localiza el PGM, y pa a ello debemos consegui que el pacien e se
encuen e cómodo y no nos impida some e al musculo que amos a a a a un eco ido
comple o. Una ez localizado se debe inicia la maniob a con una p esión sua e que debemos
aumen a de mane a g adual a la ez que elongamos el músculo en el que se encuen a el
PGM que a emos y se segui á aumen ando g adualmen e has a alcanza una ba e a
palpable. Pese a que es impo an e que el pacien e no su a dolo , si es posible que sien a una
sensación desag adable.
Pos e io men e hay que aplica una p esión man enida has a consegui la elajación del PGM.
Es habi ual a da algunos minu os y una que log emos elaja lo epe i emos el p ocedimien o
con una mayo p esión. Sucesi amen e debemos segui aumen ando la p esión de mane a
g adual pa a encon a la siguien e ba e a palpable.
Con el in de ob ene un mejo esul ado se puede cambia la di ección de la p esión du an e
las sucesi as epe iciones. Es impo an e ealiza la écnica sin p isa, de mane a p og esi a y
e i ando i i a el PGM dado que pod íamos p o oca un empeo amien o de los sín omas.(1)
Hay o a mane a muy simila de ealiza es a écnica median e la cual se ha de ealiza una
p esión su icien emen e p o unda pa a p oduci sín omas de dolo e e ido du an e unos 5
segundos, y a con inuación hay que ali ia esa p esión du an e un iempo de 2 a 3 segundos.
Es a maniob a se epe i á a ias eces, aumen ando p og esi amen e la p esión. La
al e nancia ha de p oduci se has a que los dolo es locales o e e idos desapa ezcan o po lo
menos disminuyan, más o menos unos dos minu os.
Una p esión b e e no consigue buenos esul ados sino que puede empeo a los sín omas y po
el con a io, una p esión man enida y aumen ada g adualmen e y co ec amen e ealizada, sí
ha demos ado la e icacia de es a écnica.(2) Además, pa a e i a la a iga del isio e apeu a, se
puede hace uso de algunos apa a os (de made a o ganchos) a la ho a de ealiza la p esión.
Sin emba go, en mi opinión, se pie de sensibilidad y el ac o di ec o del isio e apeu a es la
mejo mane a de asegu a la co ec a ealización de la écnica.
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3.2.3 PUNCION SECA
Los p ime o en in oduci es a écnica ue on Simons y T a ell.(1)
La écnica de la punción seca (PS) es una écnica de ca ác e in asi a de los PGM y consis e
en in oduci una aguja sin ningún componen e químico en el in e io del musculo, en el PGM
que se desea a a . Con ello se busca p o oca un es ímulo de ca ác e mecánico en los
ejidos y desb ida o elimina el PGM.
La PS se puede ealiza bien de mane a supe icial o con una écnica más p o unda. En el
caso de la PS supe icial habi ualmen e se in oduce la aguja como máximo a 1 cm, aunque
es a pod á a ia dependiendo de la isiología de la piel y del ejido subcu áneo del pacien e.
Respec o a la du ación de la aplicación depende á del es ímulo dolo oso que cause la
manipulación de la aguja, pe o sin sob epasa 15 minu os en días al e nos.
Po o o lado la PS p o unda se u iliza cuando la punción de ca ác e supe icial no haya
p oducido e ec os a co o plazo. En es e caso, la punción se ealiza con una en ada y salida de
la aguja de mane a más ápida y e i ando p o undiza en la ib a del músculo. Se busca
p oduci un e lejo de espues a local, que señala á que se ha ealizado una punción e ec i a.
En el caso de la PS a ni el p o undo, es á ecomendado no supe a más de seis sesiones, y no
ealiza la más de una ez a la semana.(35) Bald y explica la écnica y conside a que se debe
inse a en una p o undidad de 5 a 10 mm du an e un iempo ap oximado de 30 segundos en
los ejidos p óximos al PGM. No siemp e se consigue una punción en el PGM, po ello las
espues as locales de con acción no se deben espe a . Aun así, el pacien e habi ualmen e sí
que expe imen a una disminución inmedia a en la sensibilidad después de habe le hecho la
punción. En el caso de apa ece dolo esidual, la aguja se uel e a inse a du an e o os 2 a 3
minu os.
Además, Bald y conside a mejo el uso de la PS supe icial que la p o unda. Es o se debe a
que la écnica supe icial esul a más sencilla de lle a a cabo y es un p ocedimien o sin dolo
en el que exis e un iesgo mínimo de daño a los ne ios, a los asos sanguíneos, o a o as
es uc u as, y que iene una baja incidencia de dolo después del a amien o.(36)
El a amien o del SDM median e la PS, consis e en una écnica mínimamen e in asi a, ba a a,
ácil de ap ende con una o mación adecuada, y que iene un iesgo muy educido. Su e icacia
ha sido con i mada en nume osos es udios y 2 e isiones sis emá icas comple as. A su ez, la
PS p o unda ha demos ado se más e icaz que la supe icial en el a amien o del dolo
mio ascial y sus PGM. Po el con a io, en zonas de iesgo po encial de e ec os ad e sos
signi ica i os (pulmones y asos sanguíneos g andes), es a más indicada la écnica de PS
supe icial que, aún en meno medida, ambién ha demos ado se e icaz.(36)
Hay e idencia de que al inac i a un PGM ac i o median e PS, p oduce a su ez la inhibición
de la ac i idad de los PGM la en es si uados en su zona de dolo e e ido. Debido a es o, se
conside a que la ac i idad en un PGM ac i os conduce al desa ollo de la ac i idad en los PGM
la en es y del mecanismo median e el que la medula espinal lo acili a.(37) Mayo al del Mo al
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4.1 LIBERACIÓN POR PRESION
En mi pau a de a amien o empeza emos con la écnica de Libe ación po P esión o
Comp esión Isquémica.
Pa a ello, an es que nada, se ha de localiza el PGM. Una ez encon ado se p ocede a ealiza
una p esión local, man enida y p og esi a en el PGM. Se ha de e i a p oduci dolo , aunque es
ecuen e que el pacien e enga sensaciones moles as o desag adables. Se ealiza á la p esión
du an e un pa de minu os, has a que no emos que el PGM se elaja y/o que el pacien e e ie a
que el dolo emi e le emen e. Cuando el pacien e nos indique que el dolo disminuye
aumen a emos la p esión pa a aguan a o o dos o es minu os. Es e p oceso lo epe i emos
es o cua o eces.
La p esión la ealiza emos con el dedo pulga o el dedo índice. En el caso de la muscula u a
lumba y debido al amaño y esis encia de los g andes músculos lumba es es impo an e que
el isio e apeu a se posicione bien y ealice la écnica con una buena pos u a pa a e i a la
a iga. Además de usa el pulga o el índice, el isio e apeu a puede ealiza la écnica con dos
o es dedos jun os o ayudándose de nudillos, an eb azo e incluso del codo.
4.2 MASOTERAPIA
T as la Libe ación po P esión ha emos uso de la Maso e apia u ilizando solo maniob as de
ozamien o y o amien o con el in de calen a y p epa a los ejidos pa a la siguien e écnica
que es cla amen e más ag esi a. Además de los e ec os que se ob ienen del masaje como
es i a y calen a los ejidos, libe a adhe encias, aumen a la ole ancia y ali ia el dolo y
elaja los ejidos ambién, de es a mane a, localiza emos las zonas de mayo ensión, con
dolo y las bandas ensas con los PGM.
La maniob a de ozamien o se á una mane a de inicia el con ac o con el pacien e. Se ha á un
masaje sua e y supe icial con la in ención de empeza a calen a y lexibiliza los ejidos.
La segunda maniob a de nues o masaje es la de o amien o. Se a a de una maniob a mas
p o unda y se di ige en sen ido longi udinal a los músculos que se quie en amasa , donde
hemos localizado los PGM pa a es i a oda la longi ud de la banda ensa.
4.3 PUNCION SECA
T as la Libe ación po P esión y la Maso e apia pasa emos a ealiza la úl ima écnica y la más
in asi a de odas, la PS. An es que nada se hab á comp obado que no es a con aindicada
pa a nues o pacien e y seguidamen e se le in o ma á al pacien e de la écnica que se le a a
ealiza . Se le explica a en que consis e, los posibles sín omas que puede p oduci y se le
esponde án odas las posibles dudas que le su jan. Una ez que el pacien e acep e el
a amien o, lo inicia emos.
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P ime o es necesa io localiza los PGM que amos a a , pa a ello y as habe p epa ado los
ejidos con el masaje, palpa emos bien las bandas ensas, y en su in e io los pun os
hipe sensibles del pacien e. Una ez localizados pod emos ealiza la PS.
Mi pau a de PS consis i á en ealiza la punción seca en el PGM escogido, de mane a len a y
supe icial. Inse a emos la aguja en e 1 y 3 cm du an e unos 30 segundos. La PS supe icial
la ealiza emos días al e nos pa a da eposo a la zona.
En el caso de no ob ene mejo as cla as en los siguien es días pasa emos a ealiza una PS
p o unda. En es e caso la écnica se á más ápida. In oduci emos la aguja has a ob ene la
espues a de espasmo local y saca emos la aguja. La PS p o unda se ealiza á solo una ez
po semana y no más de seis sesiones.
5.CONCLUSION
El SDM es un as o no neu omuscula con endencia a c oni ica se y de ca ác e dolo oso,
que a ec a egionalmen e a músculos y ascias, y que es a asociado a los PGM, sin los que
se ia imposible su comple o en endimien o.
Puede a ec a a cualquie músculo del cue po siendo muy al a su incidencia en la zona baja de
la espalda y uno de los p incipales p oblemas de dolo lumba en la población ac ual. Al al o
cos e económico, p incipalmen e po el g an po cen aje de absen ismo labo al que p o oca, es
imp escindible añadi los con lic os sociales y psicológicos que su e el pacien e y que se en
inc emen ados sob e odo al alcanza la ase c ónica.
El a amien o del SDM es básicamen e conse ado , combinando g an a iedad de écnicas
que ob ienen casi siemp e esul ados muy bene iciosos y que sin emba go encuen a más
di icul ades en el p oceso c ónico. Es as écnicas pueden se in asi as o no in asi as. Pese a
la e icacia demos ada de la indi idualidad de las écnicas, se conside a que el a amien o
debe se combinado, indi idualizado y mul idisciplina io.
Aunque cada ez se conoce más y se demues a mejo la e icacia de los di e en es
a amien os, conside o que queda un g an camino de in es igación pa a comp ende mejo
es e sínd ome y pode demos a de mane a mas cla a la e icacia de algunos de los
a amien os así como in es iga sob e los menos conocidos.
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