scieee Science in your language
[es] (orig)

Síndrome de Dolor Miofascial en Dolor Lumbar

Abstract

El Síndrome de Dolor Miofascial (SDM) consiste en un trastorno doloroso que afecta regionalmente a músculos y fascias. Para entender el SDM es imprescindible hablar también detenidamente de los Puntos Gatillo Miofascial (PGM). La existencia de PGM en la musculatura lumbar nos hace pensar que puede estar muy relacionado con la aparición de la lumbalgia y de hecho, progresivamente desde la primera mitad del siglo XX hasta las publicaciones más recientes se identifica una estrecha relación entre la lumbalgia y los PGM. Respecto a la etiología parece ser que el sobreuso del músculo, resultado de contracciones musculares sostenidas o repetitivas de bajo nivel, malos hábitos posturales y/o un traumatismo directo en el músculo, pueden favorecer el desarrollo de los PGM. La realización de un buen diagnostico pasa principalmente por hacer una buena historia clínica, una adecuada exploración del paciente y un detenido examen físico. En cuanto al tratamiento es necesario que se abarque siguiendo una línea conservadora y multidisciplinar e individualmente para cada paciente. Es muy útil la combinación de diferentes técnicas de fisioterapia así como ayudarse del tratamiento farmacológico.

Read accessible full text

Síndrome de Dolor Miofascial en Dolor Lumbar

Author: Rodríguez-Losada de Oñate, Ignacio
Year: 2013
Source: https://docta.ucm.es/bitstreams/8ef3ffae-58e2-4c74-b257-70acea9f7e7f/download
TRABAJO DE FIN DE GRADO FISIOTERAPIA
SINDROME DE DOLOR
MIOFASCIAL EN EL DOLOR
LUMBAR
Alumno: Ignacio Rod íguez-Losada de Oña e
Tu o : Gus a o Plaza Manzano
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
2
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
3
ÍNDICE
RESUMEN 4
1. INTRODUCCIÓN 5
1.1 Jus i icación 5
1.2 De inición y clasi icación: 5
1.3 Epidemiología y P e alencia 6
2- DESARROLLO 9
2.1 Ana omía 9
2.2 E iología: 11
2.3 Fisiopa ología 12
2.4 Diagnós ico 14
2.5 Valo ación del pacien e y diagnós ico uncional 15
3- TRATAMIENTO DEL SDM 20
3.1 T a amien o médico 20
3.1.1 INFILTRACION DE LOS PUNTOS GATILLO 20
3.1.2 MEDICACIÓN 22
3.2 T a amien o de Fisio e apia 23
3.2.1 FRICCION TRANSVERSA PROFUNDA DE CYRIAX 23
3.2.2 LIBERACIÓN POR PRESIÓN 24
3.2.3 PUNCION SECA 25
3.2.4 MASOTERAPIA 26
3.2.5 MOVILIZACIONES Y MANIPULACIONES ARTICULARES 28
3.2.6 CRIOANALGESIA 28
3.2.7 ULTRASONIDOS 29
3.2.8 ESTIRAMIENTOS 30
4- PROPUESTA CONCRETA DE TRATAMIENTO 31
4.1 LIBERACIÓN POR PRESION 32
4.2 MASOTERAPIA 32
4.3 PUNCION SECA 32
5.CONCLUSION 33
6-BIBLIOGRAFÍA 34
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
4
RESUMEN
El Sínd ome de Dolo Mio ascial (SDM) consis e en un as o no dolo oso que a ec a
egionalmen e a músculos y ascias. Pa a en ende el SDM es imp escindible habla ambién
de enidamen e de los Pun os Ga illo Mio ascial (PGM).
La exis encia de PGM en la muscula u a lumba nos hace pensa que puede es a muy
elacionado con la apa ición de la lumbalgia y de hecho, p og esi amen e desde la p ime a
mi ad del siglo XX has a las publicaciones más ecien es se iden i ica una es echa elación
en e la lumbalgia y los PGM.
Respec o a la e iología pa ece se que el sob euso del músculo, esul ado de con acciones
muscula es sos enidas o epe i i as de bajo ni el, malos hábi os pos u ales y/o un auma ismo
di ec o en el músculo, pueden a o ece el desa ollo de los PGM.
La ealización de un buen diagnos ico pasa p incipalmen e po hace una buena his o ia clínica,
una adecuada explo ación del pacien e y un de enido examen ísico.
En cuan o al a amien o es necesa io que se aba que siguiendo una línea conse ado a y
mul idisciplina e indi idualmen e pa a cada pacien e. Es muy ú il la combinación de di e en es
écnicas de isio e apia así como ayuda se del a amien o a macológico.
Palab as cla e: Dolo mio ascial, Pun o ga illo mio ascial, Dolo Lumba .
ABSTRACT
The Myo ascial Pain Synd ome (MPS) consis s o a pain ul diso de ha i a ec s egionally o
muscles and ascia. To unde s and he MPS is indispensable o speak also held up abou he
Myo ascial T igge Poin s (MTP)
MPS exis ence abou he lumba muscula u e makes us hink ha i can be much ela ed o he
appea ance o he low back pain and, o ac , p og essi ely om he i s hal o he 20 h cen u y
up o he mos ecen publica ions a na ow ela ion is iden i ied be ween he low back pain and
he MPS.
Wi h ega d o he e iology i seems o be ha muscula o e use, ensued om muscula
suppo ed o epe i i e low- anking con ac ions, bad pos u al habi s and/o a di ec auma ism
in he muscle, can a o he de elopmen o he MPS.
The accomplishmen o a good diagnosis happens p incipally o doing a good clinical his o y, a
sui able explo a ion o he pa ien and an a es ed physical examina ion.
As o he ea men i is necessa y ha is included ollowing a conse a i e and
mul idisciplina y line and indi idually o e e y pa ien . The e is e y use ul he combina ion o
di e en echniques o physical he apy as well as o help i sel wi h he pha macological
ea men .
Key wo ds: Myo ascial pain, Myo ascial igge poin , Low back pain.
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
5
1. INTRODUCCIÓN
1.1 Jus i icación
He escogido es e ema pa a el T abajo de Fin de G ado po a ios mo i os. En p ime luga he
escogido la lumbalgia debido a la al a incidencia que iene en la sociedad, an o niños y
adolescen es como adul os se en a ec ados a lo la go de su ida po un episodio de dolo
lumba . Y además me pa ece una a ec ación de g an impo ancia en la ac ualidad ya que
p oduce un g an absen ismo labo al y unos gas os económicos muy al os. Po o o lado,
conside o que pese a la ecuencia de la lumbalgia hoy en día, y los as o nos ísicos,
psicosociales y labo ales que p oduce, hay un al o po cen aje de pacien es en los que la
isio e apia ob iene mejo as impo an es e incluso la eliminación de los sín omas.
El dolo lumba es una a ec ación muy ex endida con g an a iedad de pacien es y pese a que
a cie as edades es más ecuen e, puede a ec a desde niños a ancianos. A la ho a de habla
de la lumbalgia, y al se un ema an gene al y an amplio, he que ido educi un poco sob e
qué aba ca y busca cen a aún más el ema de mi abajo. Po ello me decidí a desa olla de
mane a más especí ica el Sínd ome de Dolo Mio ascial (SDM) en la zona lumba . La lumbalgia
como al es una pa ología muy ex endida en odo el mundo y de hecho, las lumbalgias de
e iologías inespecí icas son mucho más ecuen es. Pode de ini las causas exac as de un
dolo lumba es más complicado.
El obje i o de es e abajo es hace un epaso sob e el SDM en la egión lumba . Pa a si ua
bien la zona sob e la que se quie e habla p ime o se ha á un sencillo epaso sob e la
ana omía de la egión lumba y pos e io men e se busca a hace un b e e eco ido sob e la lo
que se conoce del SDM en la zona lumba has a el momen o; su epidemiologia, isiopa ología,
sín omas, y posibles causas y consecuencias, así como explica las o mas de diagnós ico y las
écnicas de a amien o disponibles y como se lle an a cabo. Po úl imo inclui é ambién mi
pau a de a amien o escogida pa a a on a es e sínd ome.
1.2 De inición y clasi icación:
El SDM consis e en un as o no dolo oso de localización egional en los que se en a ec ados
músculos y ascias. Pa a en ende el SDM es imp escindible habla ambién de enidamen e de
los Pun os Ga illo Mio ascial (PGM). Fue el alemán Max Lange quien descub ió que en los
músculos podían apa ece pun os hipe sensibles y que el ejido de es os pun os se encon aba
más enso que el del es o. En 1948 la D a. Jane T a ell los denomina como “T igge Poin s”
(Pun os Ga illo) (1,2)
El SDM se encuen a di ec amen e asociado a los PGM y se a a en ealidad de un as o no
neu omuscula con endencia a c oni ica se. Consis e en un cuad o clínico ecuen e que cada
ez con mayo asiduidad se diagnos ica mejo y se a a con mayo e icacia. Es e cuad o iene
como p incipales sín omas el dolo muscula , dolo a la p esión y en ocasiones dolo e e ido

SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
6
hacia zonas ce canas. En el caso del SDM en la egión lumba po ejemplo puede apa ece
i adiación al glú eo.
Un PGM es una zona hipe sensible e hipe i i able con un diáme o de en e 0,5 y 1cm que se
encuen a en el in e io de un músculo. Es a zona es ígida a la palpación, dolo osa y p esen a
limi ación al es i amien o con debilidad pe o sin a o ia ni dé ici neu ológico y en ocasiones
pudiendo apa ece al e aciones en la sensibilidad p opiocep i a.(1)
En el SDM hay que di e encia es ipos de PGM:
- PGM ac i os: son dolo osos sin necesidad de es imula , siemp e se p esen an
sensibles y el pacien e los sien e en odo momen o como un pun o de dolo man enido.
Ese dolo se e á inc emen ado con la palpación, la p esión, la mo ilización y el
es i amien o.
- PGM secunda ios: se desa ollan en espues a a una sob eca ga zonal as el in en o,
de músculos agonis as y an agonis as al a ec ado, de compensa o ayuda al músculo
a ec ado.
- PGM la en es o sa éli es: se desa ollan en la zona de e e encia del PGM ac i o
o iginal. No p oducen dolo en las ac i idades no males pe o si son dolo osos a la
palpación y ienen capacidad pa a p oduci enómenos mo o es, au ónomos y
senso iales simila es, as un es ímulo adecuado imi ando de es a mane a a los PGM
ac i os.(1,3)
1.3 Epidemiología y P e alencia
El Dolo Mio ascial apa ece en casi oda la población. Es un sínd ome que puede a ec a a
cualquie músculo del cue po y en el caso de la zona baja de la espalda es muy habi ual.
Muchos au o es han desc i o PGM ecuen es, como esponsables de p oblemas
musculoesquelé icos habi uales como en el caso del dolo lumba siendo posible habla de que
p ác icamen e oda la población padece á un episodio de lumbalgia a lo la go de su ida, más o
menos en e un 65% y un 90%. Además la exis encia de PGM como causa del dolo
musculoesquelé ico iene una g an incidencia.(4)
Muchos au o es han desc i o algunos PGM ecuen es que son esponsables de p oblemas
musculoesquelé icos habi uales, como el que ep esen a la lumbalgia. La exis encia de PGM
en la muscula u a lumba , en conc e o en el músculo cuad ado lumba , nos hace pensa que
puede es a muy elacionado con la apa ición de la lumbalgia. Desde la p ime a mi ad del siglo
XX, con los es udios de la D a. T a ell, has a las publicaciones más ecien es se iden i ica una
es echa elación en e la lumbalgia y los PGM.
Simons encon ó una p e alencia de apa ición de PGM de has a el 97% en el dolo lumba . Los
p incipales PGM causan es de p oblemas habi uales en la lumbalgia son el cuad ado lumba ,
psoasilíaco, pa a e eb ales o acolumba es, ec o del abdomen, pi amidal de la pel is y glú eo
mayo y medio.(5)
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
7
Se ha conside ado que se puede encon a PGM la en es en el 50% de la población sana
adul a jo en y que con o me aumen a la edad y se educe la ac i idad ísica, los PGM la en es
son más habi uales, siendo ambién más ecuen es en pacien es seden a ios que en los
pacien es más ac i os.(2)
El dolo muscula es el mayo p oblema de salud en la población. La mayo ía (60 a 85%) ha
su ido dolo de espalda inespecí ico alguna ez en su ida. El dolo muscula e ocado po los
PGM iene un índice de p e alencia de un 30%(6) y es una de las p incipales causas de isi as
al médico, de absen ismo labo al y de pensiones po in alidez. El dolo mio ascial a ec a has a
el 85% de la población gene al.(7)
En los úl imos años se ha p oducido un inc emen o en el conocimien o de qué son y dónde se
encuen an los PGM, y se ha pasado de concep os más in ui i os basados en la palpación a lo
que se conoce ac ualmen e. A día de hoy sí se dispone de una hipó esis que se sus en a en
hallazgos elec omiog á icos, mic oanalí icos e his ológicos y que son capaces de esponde a
las cues iones de la na u aleza y la localización, así como explica la e icacia de las écnicas de
a amien o empleadas.(8) Has a hace ela i amen e poco, se conside aba que el dolo lumba
se p oducía en episodios de co a du ación, esol iéndose un 80% ó 90% de es os episodios
de mane a espon ánea en unas 6 semanas, independien emen e del a amien o que se le
ealizaba. Y se conside aba que solo del 5 al 10%se desa ollaba de mane a pe sis en e. Sin
emba go, es os da os se han pues o en duda po que muchos pacien es p esen an episodios
ecu en es de dolo . La e idencia ac ual conside a que en e un 25% a un 60% de los
pacien es, el dolo lumba puede se pe sis en e du an e un año o más después del p ime
episodio.(9)
La incidencia del dolo de columna a lo la go de la ida iene una ecuencia de en e el 54% al
80%. En cuan o a la p e alencia anual, se a ía en un ango de en e el 15% y el 45%, siendo
la media en o no al 30%. De hecho has a un 25% de es os pacien es su en un dolo in enso
que les p oduce discapacidad se e a. Si alo amos la incidencia de la lumbalgia inespecí ica
según las edades de los pacien es, nos encon amos con que apa ece en un 15% en jó enes y
adul os, y en un 27% en los ancianos. Es o e idencia que el dolo lumba pese a que p eocupa
en mayo medida en la población en edad labo al debido a la pé dida económica que es o
ep esen a, iene mayo incidencia en ancianos. Es a mayo incidencia en ancianos les p oduce
mayo di icul ad pa a la ealización de sus ac i idades dia ias y se mues a como un cla o ac o
de iesgo pa a u u as discapacidades.(9) Sin emba go, el dolo lumba inespecí ico, a pa i de
los 70 años, iende a se menos ecuen e.
En los países desa ollados el dolo lumba cons i uye la p ime a causa de incapacidad labo al
in luyendo conside ablemen e en la salud pública y con i iéndose en una de las p incipales
causas de absen ismo labo al. La e dade a anscendencia de las lumbalgias no adica en su
p e alencia, sino en la epe cusión labo al y los cos es de las incapacidades o iginadas. Pese a
que nume osos es udios indican que la incidencia y la p e alencia del dolo lumba han
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
8
pe manecido es ables en los úl imos años, en el caso de las sociedades indus ializadas, la
lumbalgia es conside ada una epidemia de incapacidad. Es a epidemia de incapacidad
asociada al dolo lumba iene unas epe cusiones socioeconómicas y labo ales muy al as que
además ienden a inc emen a se.(10)
Respec o a la a ec ación en pacien es adul os un es udio de Nachemson(11) e leja que el dolo
de espalda en la zona lumba , es la causa mas común de limi ación de ac i idad en pacien es
en e 45 a 64 años. En es e es udio, el 7% de adul os ela ó una incapacidad debido an o a su
espalda como a o os p oblemas conjun os, que limi a on sus ac i idades en un p omedio de
ap oximadamen e 23 días cada año. Es os mismos es udios sugie en que del 7 al 14 % de
adul os es adounidenses ienen alguna incapacidad debido al dolo lumba al menos un día al
año, y que más del 1% de ame icanos iene una incapacidad pe manen e po lumbalgia en un
momen o dado de su ida.
De los pacien es que acuden a una clínica del dolo , el dolo lumba es la pa ología más
ecuen e. La conside ación de la muscula u a como o igen del dolo se ha enido en cuen a en
los sínd omes de dolo agudo, pe o se le ha dado menos impo ancia en el dolo c ónico. A
menudo, la a ec ación muscula en la pa ología c ónica es a añadida a o os p oblemas
( adiculopa ías, sínd omes ace a ios,) de modo que el a amien o debe en oca se de mane a
conjun a y global ace ca de odas las causas que p oducen el dolo . Pese a odo, la no
conside ación de la muscula u a como causa de dolo hace que muchos pacien es se ean
some idos a di e sos a amien os, en ocasiones muy ag esi os y que no se ob engan buenos
esul ados.(12)
En un es udio poblacional publicado, en el que se u iliza on c i e ios clínicos pa a medi la
incapacidad p oducida po lumbalgia, y que se basó en ocho ac i idades de la ida dia ia, se
ob u o como esul ado que el 11% de los a ones y el 7% de las muje es pe die on al menos
un día de abajo a lo la go de un año.
Exis en e idencias azonables sob e los ac o es labo ales que hacen más p edisponen e al
pacien e pa a su i dolo lumba , como son el abajo ísicamen e pesado, pos u as de abajo
es á icas y man enidas, lexiones y gi os ecuen es de onco y le an amien o y mo imien o
po en es, abajo epe i i o y ib aciones. Las lesiones lumba es en el pues o de abajo
a amen e son p oducidas po causa de un auma ismo di ec o, sino que son p oducidas po
un sob es ue zo y po a iga desencadenada po eje cicios epe i i os.(10)
En el caso de niños y adolescen es, el dolo lumba iene una g an ecu encia y endencia a
eapa ece con mayo in ensidad. Se egis an las p ime as quejas de dolo lumba en o no a
los 10 años y aumen an de mane a p og esi a con la edad. A consecuencia de la lumbalgia,
algunos niños en limi adas sus ac i idades y p esen an absen ismo escola .(13)
Po o o lado, en o o es udio se ob u ie on elaciones es adís icamen e signi ica i as del dolo
lumba con espec o al aumen o de la edad, el sexo emenino y el aumen o de peso y se
de inie on los é minos de p e alencia pun ual (núme o de pe sonas en una población de inida
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
9
que enía una en e medad especí ica o condición en un momen o de e minado, po lo gene al
cuando se ealizó el cues iona io, encues a o examen), p e alencia de pe iodo (el núme o de
pe sonas que enía una en e medad especí ica o condición en cualquie momen o du an e un
in e alo de iempo especi icado), y p e alencia de ida (el núme o de pe sonas que en algún
momen o de su ida y has a el momen o de la e aluación, han expe imen ado una en e medad
especí ica o condición).(13)
En de ini i a y pese a cie as con adicciones de algunos es udios en e e encia a da os y
po cen ajes, lo que pa ece cla o es que el dolo lumba es una a ec ación muy ecuen e en la
sociedad ac ual, una de las causas de mayo pe ición de consul a en a ención p ima ia y la
pa ología que se a iende mas eces en clínicas de a amien o del dolo . Además es de las
p incipales causas de absen ismo labo al y de los al os gas os económicos que ello conlle a.
En elación con el SDM, es ecuen e la incapacidad de especi ica las causas de una
lumbalgia en la inmensa mayo ía de los casos. La pe sis encia de ac i idades epe i i as, con
pos u as an i- isiológicas y an i- uncionales, y en las que exis e un sob es ue zo con inuado
da á luga a la pe manencia y c onicidad del p oblema, ex endiéndose a endones, músculos,
ligamen os, capsulas a icula es e incluso pudiendo a ec a a a iculaciones ecinas.(2)
2- DESARROLLO
2.1 Ana omía
Un co ec o conocimien o de la ana omía y del uncionamien o de la columna lumba es
imp escindible pa a comp ende los mecanismos que p oducen el dolo lumba , además de
pa a pode ealiza una explo ación y un diagnos ico e icaz.
La columna e eb al es un sis ema dinámico o mado po 33 o 34 e eb as supe pues as
al e nadas po discos ib oca ilaginosos y a los que se unen po medio de es uc u as
ligamen osas. Es á cons i uida po 4 segmen os;
- Columna ce ical; Fo mada po 7 é eb as (C1-C7)
- Columna o ácica o do sal; Fo mada po 12 é eb as (T1 a T12)
- Columna lumba ; Fo mada po 5 é eb as (L1-L5)
- Sac o y Cóccix; El Sac o es á o mado ambién po 5 é eb as (S1-S5) usionadas
en e sí y el Cóccix es el inal de la columna e eb al y es á o mado po una unión de
es a cinco a é eb as.
La columna e eb al del se humano iene di e en es cu as. Una cu a de con exidad
an e io (lo dosis) an o en el segmen o ce ical como en el lumba , y una cu a de con exidad
pos e io (ci osis) en el segmen o o ácico y en el sac o.
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
16
musculoesquelé icas se ias concomi an es, es necesa io desca a ac u as, dé ici s
neu ológicos, in ecciones, a ecciones isce ales, e c. Pa a ello es necesa io en la His o ia
Clínica, inclui una se ie de p egun as que puede que nos acili en la iden i icación del sínd ome
así como de su g a edad.
En una buena His o ia Clínica p ime o hab emos de comple a una se ie de da os gene ales;
Nomb e y apellidos del pacien e, edad, sexo, an eceden es, aza, ocupación, es ado ci il.
Es muy impo an e ano a los an eceden es en gene al y en pa icula de la columna lumba .
Hab á que ene en cuen a si el pacien e ha sido ope ado de la columna an e io men e, si ha
enido alguna pa ología (po ejemplo escoliosis), o si ha enido alguna en e medad impo an e y
con elación a la columna, así como sabe si hay d ogadicción. Del mismo modo es necesa io
sabe si hay una in luencia mecánica que se acep a como causa inicial del dolo o si hubo un
ges o o un es ue zo que ma có el inicio del dolo .
La edad, el sexo, y la ocupación son ac o es e iológicos de g an alo diagnós ico en
de e minadas pa ologías. Además el ac o é nico conlle a cie a p edisposición gené ica en
algunas en e medades según la aza.
En el caso del SDM lumba , es lógico que el ac o del sexo, pe o sob e odo los ac o es de la
edad y de la ocupación del pacien e engan g an in luencia. Con de e minadas p o esiones y
con o me el pacien e es mayo , hab á una mayo p edisposición pa a que el pacien e su a
mayo sob eca ga en el onco y en especial en la pa e baja de la espalda. Po ello, hay que
conoce si el pacien e abaja po cuen a p opia o si po el con a io abaja po cuen a ajena y
es asala iado, así como conoce su es abilidad labo al y social. Además, igual que en la
ocupación p o esional del pacien e, ambién hay que ene en cuen a si ealiza o o ipo de
es ue zo ísico o depo e que pueda es a elacionado con la si uación ac ual.(25)
Después de es e p ime apa ado de da os gene ales a ene en cuen a, se ealiza á una
ano ación b e e de los sín omas que han p o ocado que el pacien e solici e la consul a. Se
esc ibi á lo que nos cuen e el pacien e in en ando esc ibi lo al y como lo explica él.
Po úl imo, la His o ia Clínica ha de ene un apa ado en el que se explique cómo se encuen a
la en e medad ac ualmen e. Se esc ibi á una ecopilación de las quejas del pacien e y se le
ealiza á un in e oga o io, di igido con o den c onológico, pa a acili a que el pacien e se
explique mejo y nos desc iba la mayo can idad de da os. En es e apa ado es necesa io
ecoge los padecimien os, la e olución y el a amien o que ya ha ecibido, así como ealiza la
his o ia de la en e medad ac ual. Pa a ello le ha emos al pacien e una se ie de p egun as:
¿Qué sien e?, ¿En qué pa e del cue po? , es impo an e que in en e localiza el sín oma, sob e
odo si es dolo (localizado o i adiado), ¿Cuándo empeza on los sín omas?, ¿Cómo ha
e olucionado?, ¿De que mane a mejo a o empeo a? ¿Se asocia a algún o o sín oma?
Es muy impo an e que la His o ia Clínica incluya apa ición, localización, in ensidad, ca ác e o
can idad, i adiación, ecuencia, du ación, sín omas acompañan es y ho a ios.

SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
17
En gene al al e mina la his o ia clínica se suele ene al pacien e más ó menos encajado en el
guion e e ido an e io men e y puede pasa se a la explo ación ísica. A g andes asgos, se
puede acep a que la g an mayo ía de las lumbalgias (al ededo del 90%), son de na u aleza
mecánica y solo al ededo del 10% son de ca ac e ís icas no mecánicas. De es e po cen aje,
al ededo del 10% de las lumbalgias son ya ó e oluciona án hacia la c onicidad.(25)
Du an e el examen ísico hay que ano a las asime ías pos u ales y las es icciones en los
angos de mo imien o ac i os y pasi os. Del mismo modo cualquie pa ón de mo imien o
ano mal y limi aciones, como esul ado del dolo mio ascial debe se ano ado.(18)
El examen ísico de un pacien e con SDM comienza nada más e le (la mane a de camina , la
pos u a del onco y la cabeza, los mo imien os au omá icos du an e la en e is a, e c.).(17)
La explo ación de la columna lumba se ha de ealiza alo ando la mo ilidad gene al de la
zona en odos sus angos de mo imien o. Es o nos da á un pa ón de limi ación que nos
acili a á la iden i icación del músculo o músculo a ec ados. Es ecuen e, en la zona lumba , la
asociación de a ios músculos en la p oducción del dolo . Una his o ia clínica de allada, la
localización del dolo , y los mecanismos y ac o es que la p oducen y ag a an, nos ayuda á a
ob ene la iden i icación de los músculos a ec os.(12)
A con inuación, p ocede emos con la palpación, en la que el calo , el dolo y la c epi ación
se án siemp e signos de dolo nocicep i o y de in lamación. Una palpación p ecisa de la
ana omía de la zona es imp escindible, especialmen e si el dolo p o iene de bu sas, endones
o de zonas a icula es de unión supe icial.
En el caso del dolo muscula , el examen ísico pe mi e localiza los PGM del músculo. La
palpación de un bul o o zona hipe sensible, o de un nódulo de ib a muscula es la localización
del PGM. En el examen ísico se debe busca sis emá icamen e ano malidades neu ológicas,
en especial si la his o ia clínica e oca un dolo neu opá ico. La pa esia, la pé dida de
sensibilidad y la pe dida de e lejos deben se iden i icadas.(26)
En el examen clínico muscula , la búsqueda del aumen o del ono muscula es ácil con una
palpación lige a de los planos supe iciales. Se puede ap ecia la p esencia de una asime ía
en el ono muscula , de un lado con espec o al o o, o de la pa e p oximal con espec o a la
dis al.
Con una palpación más in ensa, se aba ca la zona p o unda del músculo en zonas localizadas
y pueden pone se en e idencia bandas ensas. Los músculos que p esen an zonas localizadas
de hipe onía, habi ualmen e es án aco ados de mane a espon ánea y el pacien e puede
queja se de un dolo al inal del eco ido de un mo imien o dado.
En el examen del cuad ado lumba , po ejemplo, se ap ecia una ac i ud de ensi a hacia el
músculo y una es icción de la mo ilidad del onco. Es a mo ilidad limi ada se comp ueba en
los cambios de posición de la camilla o cuando se le pide al pacien e que ecupe e la posición
e guida. Además las disme ías de miemb os in e io es y o as asime ías esquelé icas que
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
18
pueden causa escoliosis compensa o ias son muy impo an es y han de se enidas siemp e
en cuen a. Pa a asegu a nos o almen e es con enien e alo a las con adiog a ías en ca ga.(1)
O a o ma de explo a el cuad ado lumba puede se con el pacien e la posición de decúbi o
la e al sob e el lado que no e ie e sín omas. Es necesa io coloca un cojín o cuña bajo la
cade a pa a aumen a la dis ancia en e la c es a iliaca y la 12ª cos illa. Se le pide al pacien e
una ex ensión del b azo po encima de la cabeza consiguiéndose así si ua ija la pa e
supe io de su cue po y aumen ando el espacio en e la 12ª cos illa y la c es a iliaca. El
cuad ado lumba queda si uado po delan e y po ue a del bo de ex e no de la masa muscula
espinal. La palpación de sus ib as se ealiza á pe pendicula men e desde la 12ªcos illa a la
c es a ilíaca.(27)
Cuando hay a ec ación del cuad ado lumba y del íliopsoas apa ece ecuen emen e una
pos u a an iálgica, con el pacien e “colgado” del lado dolo oso. Y apa ece á ambién dolo en la
ex ensión ac i a y en la inclinación la e al. Además es habi ual localiza una con ac u a
muscula pa aespinal u homola e al. En el es de Thomas, pa a alo a la a ec ación del psoas,
apa ece un aco amien o dolo oso du an e la ex ensión pasi a de cade a si la p ueba es
posi i a.(27) Es e Tes de Thomas se ealiza con el pacien e en decúbi o supino, con miemb os
in e io es sob e la mesa. El isio e apeu a coloca una mano en la egión lumba y la o a mano
bajo la odilla del lado que se quie e alo a . Du an e la lexión pasi a de cade a, la egión
lumba se pone en con ac o di ec o con la mano si uado bajo la zona lumba . Si se lexiona la
cade a al máximo, la odilla opues a no debe sepa a se de la mesa.(28)
Pa a alo a el psoasilíaco ambién podemos coloca al pacien e en decúbi o supino. La egión
más accesible pa a palpa es la po ción íliopsoas p oximal en la inse ción en el ocán e
meno . Ahí hay un PGM que se localiza a 2cm po debajo del ligamen o inguinal y dos dedos
hacia ue a de la a e ia emo al.(27) En el caso de los músculos glú eo y pi amidal, se p oduce
una a ec ación de o ma simul ánea. El glú eo medio y el glú eo meno se asocian a una
dis unción de L4-L5, y el glú eo mayo y el músculo pi amidal se asocian a una dis unción de
L5-S1. Pa a alo a la ampli ud de mo imien os de es os músculos, usa emos la posición de
decúbi o la e al ya que se en debili ados cuando se encuen an a ec ados, y es o es muy
e iden e al inal del eco ido con la con acción esis ida.
Pa a es os g upos muscula es, la mo ilización pasi a es a menudo dolo osa. Las ib as del
glú eo las palpa emos pe pendicula men e con el pacien e decúbi o p ono. El glú eo medio es
la e al y el mayo es in e no, pe o ambos son supe iciales y se palpan sin di icul ad. Las ib as
del glú eo meno son pa alelas y lige amen e más p o undas e in e io es con espec o a las del
glú eo mediano. En el caso del músculo pi amidal se localiza a lo la go de la “línea pi amidal”,
que discu e desde la espina iliaca pos e osupe io has a el ocán e mayo . Puede habe un
pun o dolo oso ecuen e que se encuen a a 2 cm po debajo de es a línea,
pe pendicula men e a su cen o. Palpa emos un co dón miálgico del pi amidal ácilmen e,
al e nando mo imien os de o ación in e na y ex e na en decúbi o p ono.(27)
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
19
Con el pacien e sen ado se ap ecia di icul ad pa a c uza el muslo del lado a ec ado sob e la
odilla con a ia. De igual modo, el pacien e ambién end á di icul ad pa a sepa a la odilla del
lado a ec ado.
En cuan o a los PGM de los músculos glú eos y del pi amidal, se si úan en la ecindad de la
inse ción en el ocán e y la zona ecina al bo de in e io del sac o po debajo de la espina
iliaca pos e oin e io . Apa ece á dolo a la palpación que se i adia a hacia ca a pos e io del
muslo, ocán e y a iculación sac oilíaca.(12)
En los siguien es cuad os se esquema izan los PGM más impo an es de la zona lumba .
G á ico1
G á ico2
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
20
En a ios es udios se ha demos ado que sin una sospecha de en e medad o pa ología eal
elacionada con el dolo de espalda, no es necesa io la ealización de p uebas diagnos icas de
imagen. “The Lance ” (29) publicó en 2009, un me a-análisis de seis abajos que compa an “las
p uebas de imagen u ina ias e inmedia as” con el abo daje clásico del dolo de la zona lumba ,
en el que no se ecu e ap esu adamen e al escáne .
T as alo a más de 1.800 casos de pacien es con moles ias agudas en la zona baja de la
espalda, se concluyó que las p uebas de imagen no son más e icaces en el diagnós ico de
a ecciones sin un as o no se io de ás.
3- TRATAMIENTO DEL SDM
El obje i o del a amien o de isio e apia en el SDM consis e en la “libe ación mio ascial”.(2)
Que la a ec ación del SDM sea en la zona lumba no hace que el a amien o a segui deba se
di e en e que el ealizado en o as zonas del cue po. Simplemen e hab á que acopla lo a las
supe icies muscula es más g andes de la zona baja de la columna con espec o a o as pa es
del cue po en las que el SDM puede a ec a . El a amien o de isio e apia del SDM en la zona
lumba es simila al ealizado en cualquie o o segmen o co po al.
Es impo an e la ins au ación de un a amien o mul idisciplina , que comp ende p incipalmen e
en medidas conse ado as, basadas la inmensa mayo ía en écnicas manuales; en ocasiones
medidas in asi as, di e en es in il aciones y un a amien o p e en i o, buscando sup imi los
agen es causan es de la i i ación.(1,2)
Además, el a amien o que se ha descubie o como de mayo e icacia, es el a amien o más
p óximo al pacien e, an o de ce canía emocional con el pacien e, como po el p opio con ac o,
ya que a ias écnicas incluyen el con ac o di ec o de las manos del isio e apeu a
(maso e apia, es i amien os, cy iax, comp esión isquémica e c.).(4)
3.1 T a amien o médico
3.1.1 INFILTRACION DE LOS PUNTOS GATILLO
La in il ación de los PGM p oduce la inac i ación e icaz de los pun os de ac i ación y p oducen
un ali io ápido y sin omá ico.
Pa a la buena ealización de es a écnica necesi amos con a con cie o ma e ial. Es impo an e
ealiza la écnica en las mejo es condiciones pa a ob ene buenos esul ados y e i a en la
medida de lo posible los e ec os secunda ios.
- Guan es de goma, gasas y algodón con alcohol (pa a desin ec a la piel), y una enda
adhesi a.
- Una je inga adecuada de 5ml. El calib e de la aguja a u iliza se á escogido
dependiendo del luga en el que se a a ealiza la in il ación.
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
21
Usa emos la lidocaína (sin epine ina) o la p ocaína al 1% como anes ésicos en las
in il aciones. El uso de Toxina Bo ulínica (TB) en las in il aciones p oduce un ali io
signi ica i o del dolo , sin emba go, pa ece que no iene un esul ado mejo que el de
in il aciones con bupi acaína o que el conseguido con NACl. Además el a amien o con la TB
no p odujo una mejo a signi ica i a en la ac i idad dia ia de los pacien es y ampoco de su
es ado psicológico. Dado su al o cos e y las pequeñas di e encias ob enidas espec o a o os
a amien os, se conside a que debe ese a se pa a el a amien o de dolo e ac a io a o os
a amien os in asi os.(30) Aunque en o os es udios sí que se demues a cie a e idencia
clínica de la e icacia de la TB en el a amien o de dolo mio ascial, en e o os en la zona
lumba , debido a la impo an e elajación muscula man enida que se consigue con su
in il ación.(31)
Se han desc i o ambién in il aciones con una solución de co ico-es e oides, AINES y/o TB
que ambién son una opción a conside a en el a amien o con in il aciones, pe o suele se
exclusi amen e usado en los pacien es que son esis en es al a amien o con encional
Es impo an e ene en cuen a una se ie de con aindicaciones en las que no se debe á ealiza
es a écnica. Po ejemplo, la an icoagulación o los as o nos hemo ágicos, así como el habe
inge ido aspi ina en los es días an e io es a la in il ación pueden aca ea impo an es e ec os
secunda ios. De igual modo no se debe ealiza la in il ación en el caso de que el pacien e
p esen e una in ección local o sis émica o haya su ido un auma muscula agudo y además
hay que co obo a que el pacien e no es alé gico a los agen es anes ésicos y que no iene
pánico a las agujas.
Po úl imo es impo an e conoce las posibles complicaciones de la in il ación en los PGM. El
síncope aso agal y la in ección en la piel son algunas de ellas, pe o quizás el neumo ó ax es
una complicación más impo an e y se puede e i a simplemen e con no ealiza ninguna
in il ación en espacios in e cos ales. Además podemos e i a la apa ición de hema omas,
p esionando di ec amen e du an e al menos dos minu os en el luga de la in il ación.
Pa a la ealización de la in il ación debemos coloca al pacien e en una posición cómoda
donde consigamos la elajación de la muscula u a. En decúbi o supino o p ono además
consegui emos e i a lesiones en el caso de una eacción aso agal.
En la elección de la aguja a u iliza debemos conside a el músculo en el que se a a ealiza la
inyección. Una de calib e 22 y de 1,5 pulgadas es casi siemp e su icien e pa a a ende a los
músculos supe iciales. Pa a músculos subcu áneos se á necesa io una aguja de calib e 21 y
de 2,0 pulgadas. En el caso de los músculos más p o undos, como el cuad ado lumba , se
necesi a una aguja de calib e 21 y de 2,5 pulgadas.
Si bien es cie o que el uso de agujas mas pequeñas puede p oduci menos moles ias, ambién
puede no se su icien e pa a la in e upción mecánica eque ida, ni p opo ciona la sensibilidad
adecuada cuando el medico ealiza la inyección. Además, una aguja de meno calib e puede
se des iada de la banda ensa impidiendo la pene ación en el pun o de dispa o. Po úl imo, es

SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
22
impo an e u iliza una aguja lo su icien emen e la ga pa a e i a in oduci la en e a, ya que el
cen o de la aguja es la pa e mas ágil y se puede ompe den o bajo la piel.
Una ez localizado el pun o de ac i ación y habiendo desin ec ado la piel con alcohol, se aísla
el pun o en el que se a a in il a pellizcando la piel en e el pulga y el dedo índice. Se
in oduce la aguja es é il con un g ado de 30º espec o a la piel y a 1 ó 2 cm del pun o de
ac i ación. Con los dedos que pellizcan la piel se debe aplica cie a p esión pa a asegu a una
ensión adecuada de las ib as muscula es y pe mi i la pene ación en el pun o de dispa o. Una
ez in oducida la aguja le emen e, an es de a anza hacia el pun o de dispa o, se debe
ad e i al pacien e de los posibles sín omas (dolo agudo, espasmos muscula es o sensación
desag adable) Pa a co obo a que la aguja no se encuen a en un capila sanguíneo se debe
e i a el émbolo an es de la inyección, pa a después inyec a se una pequeña can idad de
anes ésico (0,2) den o del pun o de ac i ación. Pos e io men e, se e i a un poco la aguja y se
eo ien a hacia o as di ecciones, ol iendo a ealiza le es in il aciones has a que la espues a
espasmódica local o la i an ez muscula ya no son pe cibidas.
Pos e io men e a la inyección se ha de palpa la zona pa a comp oba que no hay más pun os
sensibles. Luego se ha de aplica p esión en la zona de inyección du an e dos minu os pa a
p omo e la hemos asia y ambién se puede ealiza un endaje adhesi o simple.
T as la inyección el pacien e debe á man ene cie o eposo du an e los 3 p ime os días y
después ealiza los mo imien os no males de los músculos man eniendo su ac i ada habi ual.
Pa a e alua la zona de in il ación se debe á espe a has a que desapa ezca el dolo , que
du a no malmen e 3 o 4 días.(32)
3.1.2 MEDICACIÓN
El SDM puede e se bene iciado ambién de una se ie de á macos que pueden u iliza se como
a amien o complemen a io. Es e a amien o sólo puede p esc ibi lo un médico y, aunque no
esuel en los sín omas po comple o, sí ayudan a educi la sin oma ología o a p opo ciona
cie o ali io pasaje o.
Los elajan es muscula es, AINES (An i-in lama o ios no es e oideos), An i-in lama o ios
es e oideos, Analgésicos (como los mencionados en la écnica de in il ación), Ansiolí icos y/o
An idep esi os (pa a el es és y la dep esión que puede p o oca un dolo c ónico) pueden
esul a de g an ayuda, así como la i amina B, E y C o complemen os de Po asio o Magnesio
(pa a el a amien o del dolo muscula c ónico).
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
23
3.2 T a amien o de Fisio e apia
3.2.1 FRICCION TRANSVERSA PROFUNDA DE CYRIAX
An es de comenza a ealiza es a écnica, se debe iden i ica p ime o el PGM que amos a
a a . Es con enien e ma ca lo con un o ulado y pos e io men e medi con un algóme o el
umb al del dolo a la p esión.(33)
Lo p incipal en es a écnica es que los dedos del isio e apeu a y la piel del pacien e deben
mo e se conjun amen e pa a consegui mayo pene ación y e i a la i i ación de la piel. Nunca
se deben u iliza c emas, geles o pomadas, ni acei es u o as sus ancias y ampoco ha de
aplica se hielo. El PGM a a a debe es a bien iden i icado en odo momen o. La icción iene
que ealiza se po deslizamien o y en sen ido ans e sal a las ib as, nunca en di ección
longi udinal. No es necesa io p esiona excesi amen e po que hay pelig o de pe de
mo imien o, que es lo más impo an e.
La icción p o unda p oduce dolo , pe o es impo an e ene en cuen a que no po p o oca
más dolo el e ec o se á más bene icioso. Del mismo modo, si no p oducimos sensación
desag adable o dolo osa, la icción no se á an bene iciosa o no nos encon a emos bien
si uados sob e la lesión. La icción debe llega a planos p o undos, al pun o exac o de la lesión
y pa a consegui lo podemos ealiza más p esión pa a aumen a el e ec o de la icción, pe o
no se debe elimina el mo imien o en ningún caso.
El pacien e debe es a cómodamen e posicionado y con ácil acceso a la lesión po pa e del
isio e apeu a. Es necesa io man ene la elajación muscula mien as se aplica la icción y
e i a eacciones de acción muscula al sen i moles ias. T as la F icción T ans e sa P o unda
es con enien e ealiza mo imien os ac i os y e i a los mo imien os con a esis encia.(34)
La F icción T ans e sa P o unda es o a écnica de masaje manual, con cie o g ado de
analgesia, y que se ha inco po ado ecien emen e en la libe ación de PGM. Es con enien e
aplica la as la Libe ación po P esión. Con es a écnica se busca la con ibución al es o de
écnicas pa a elimina sus ancias oxicas acumuladas y ablanda la banda ensa hipe sensible
que con iene el PGM. Pa a ealiza es a écnica, si ua emos el segundo dedo sob e el e ce o.
El dedo no se desliza sob e la piel, sino que es la capa p o unda de la piel la que se desliza
sob e la banda ensa. Se ealiza la icción en ai én, en uno o dos cen íme os y du an e dos o
es minu os, dependiendo de la ole ancia del pacien e.(2)
Según los esul ados ob enidos en un es udio, es a écnica es e icaz; pe o ambién se desc ibe
como dolo osa pa a el pacien e. Al no pode con a con es udios andomizados que analicen
los e ec os de di e en es e apias de a amien o en los PGM y di e sidad en las pau as de
a amien o y en la me odología de aplicación de las mismas, se hace muy di ícil la
compa ación de esul ados. Ac ualmen e exis en di e en es écnicas que se usan en el
a amien o del SDM cuya e idencia cien í ica no ha sido es udiada de o ma co ec a.(33)
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
24
3.2.2 LIBERACIÓN POR PRESIÓN
Se conside a la mejo écnica pa a u iliza en un PGM cen al ac i o.
Con es a écnica se consigue p ime o un e ec o isquemian e pa a después dispe sa el oco del
PGM y al mismo iempo ompe el ciclo espasmo-dolo consiguiendo además como e ec o
secunda io la asodila ación capila .
Es á écnica se ealiza con el pulga o con el dedo índice, y en algunas ocasiones el
isio e apeu a se ayuda del codo pa a eje ce mayo p esión con meno es ue zo. En el caso de
a a músculos sob e planos du os (huesos) se ealiza a la digi op esión, pe o si los músculos
que se quie en maneja no se encuen an sob e supe icies du as, en onces, la écnica se debe
ealiza median e pinzamien o como en el es e nocleidomas oideo.(2)
En p ime luga se debe localiza el PGM, y pa a ello debemos consegui que el pacien e se
encuen e cómodo y no nos impida some e al musculo que amos a a a a un eco ido
comple o. Una ez localizado se debe inicia la maniob a con una p esión sua e que debemos
aumen a de mane a g adual a la ez que elongamos el músculo en el que se encuen a el
PGM que a emos y se segui á aumen ando g adualmen e has a alcanza una ba e a
palpable. Pese a que es impo an e que el pacien e no su a dolo , si es posible que sien a una
sensación desag adable.
Pos e io men e hay que aplica una p esión man enida has a consegui la elajación del PGM.
Es habi ual a da algunos minu os y una que log emos elaja lo epe i emos el p ocedimien o
con una mayo p esión. Sucesi amen e debemos segui aumen ando la p esión de mane a
g adual pa a encon a la siguien e ba e a palpable.
Con el in de ob ene un mejo esul ado se puede cambia la di ección de la p esión du an e
las sucesi as epe iciones. Es impo an e ealiza la écnica sin p isa, de mane a p og esi a y
e i ando i i a el PGM dado que pod íamos p o oca un empeo amien o de los sín omas.(1)
Hay o a mane a muy simila de ealiza es a écnica median e la cual se ha de ealiza una
p esión su icien emen e p o unda pa a p oduci sín omas de dolo e e ido du an e unos 5
segundos, y a con inuación hay que ali ia esa p esión du an e un iempo de 2 a 3 segundos.
Es a maniob a se epe i á a ias eces, aumen ando p og esi amen e la p esión. La
al e nancia ha de p oduci se has a que los dolo es locales o e e idos desapa ezcan o po lo
menos disminuyan, más o menos unos dos minu os.
Una p esión b e e no consigue buenos esul ados sino que puede empeo a los sín omas y po
el con a io, una p esión man enida y aumen ada g adualmen e y co ec amen e ealizada, sí
ha demos ado la e icacia de es a écnica.(2) Además, pa a e i a la a iga del isio e apeu a, se
puede hace uso de algunos apa a os (de made a o ganchos) a la ho a de ealiza la p esión.
Sin emba go, en mi opinión, se pie de sensibilidad y el ac o di ec o del isio e apeu a es la
mejo mane a de asegu a la co ec a ealización de la écnica.
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
25
3.2.3 PUNCION SECA
Los p ime o en in oduci es a écnica ue on Simons y T a ell.(1)
La écnica de la punción seca (PS) es una écnica de ca ác e in asi a de los PGM y consis e
en in oduci una aguja sin ningún componen e químico en el in e io del musculo, en el PGM
que se desea a a . Con ello se busca p o oca un es ímulo de ca ác e mecánico en los
ejidos y desb ida o elimina el PGM.
La PS se puede ealiza bien de mane a supe icial o con una écnica más p o unda. En el
caso de la PS supe icial habi ualmen e se in oduce la aguja como máximo a 1 cm, aunque
es a pod á a ia dependiendo de la isiología de la piel y del ejido subcu áneo del pacien e.
Respec o a la du ación de la aplicación depende á del es ímulo dolo oso que cause la
manipulación de la aguja, pe o sin sob epasa 15 minu os en días al e nos.
Po o o lado la PS p o unda se u iliza cuando la punción de ca ác e supe icial no haya
p oducido e ec os a co o plazo. En es e caso, la punción se ealiza con una en ada y salida de
la aguja de mane a más ápida y e i ando p o undiza en la ib a del músculo. Se busca
p oduci un e lejo de espues a local, que señala á que se ha ealizado una punción e ec i a.
En el caso de la PS a ni el p o undo, es á ecomendado no supe a más de seis sesiones, y no
ealiza la más de una ez a la semana.(35) Bald y explica la écnica y conside a que se debe
inse a en una p o undidad de 5 a 10 mm du an e un iempo ap oximado de 30 segundos en
los ejidos p óximos al PGM. No siemp e se consigue una punción en el PGM, po ello las
espues as locales de con acción no se deben espe a . Aun así, el pacien e habi ualmen e sí
que expe imen a una disminución inmedia a en la sensibilidad después de habe le hecho la
punción. En el caso de apa ece dolo esidual, la aguja se uel e a inse a du an e o os 2 a 3
minu os.
Además, Bald y conside a mejo el uso de la PS supe icial que la p o unda. Es o se debe a
que la écnica supe icial esul a más sencilla de lle a a cabo y es un p ocedimien o sin dolo
en el que exis e un iesgo mínimo de daño a los ne ios, a los asos sanguíneos, o a o as
es uc u as, y que iene una baja incidencia de dolo después del a amien o.(36)
El a amien o del SDM median e la PS, consis e en una écnica mínimamen e in asi a, ba a a,
ácil de ap ende con una o mación adecuada, y que iene un iesgo muy educido. Su e icacia
ha sido con i mada en nume osos es udios y 2 e isiones sis emá icas comple as. A su ez, la
PS p o unda ha demos ado se más e icaz que la supe icial en el a amien o del dolo
mio ascial y sus PGM. Po el con a io, en zonas de iesgo po encial de e ec os ad e sos
signi ica i os (pulmones y asos sanguíneos g andes), es a más indicada la écnica de PS
supe icial que, aún en meno medida, ambién ha demos ado se e icaz.(36)
Hay e idencia de que al inac i a un PGM ac i o median e PS, p oduce a su ez la inhibición
de la ac i idad de los PGM la en es si uados en su zona de dolo e e ido. Debido a es o, se
conside a que la ac i idad en un PGM ac i os conduce al desa ollo de la ac i idad en los PGM
la en es y del mecanismo median e el que la medula espinal lo acili a.(37) Mayo al del Mo al
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
32
4.1 LIBERACIÓN POR PRESION
En mi pau a de a amien o empeza emos con la écnica de Libe ación po P esión o
Comp esión Isquémica.
Pa a ello, an es que nada, se ha de localiza el PGM. Una ez encon ado se p ocede a ealiza
una p esión local, man enida y p og esi a en el PGM. Se ha de e i a p oduci dolo , aunque es
ecuen e que el pacien e enga sensaciones moles as o desag adables. Se ealiza á la p esión
du an e un pa de minu os, has a que no emos que el PGM se elaja y/o que el pacien e e ie a
que el dolo emi e le emen e. Cuando el pacien e nos indique que el dolo disminuye
aumen a emos la p esión pa a aguan a o o dos o es minu os. Es e p oceso lo epe i emos
es o cua o eces.
La p esión la ealiza emos con el dedo pulga o el dedo índice. En el caso de la muscula u a
lumba y debido al amaño y esis encia de los g andes músculos lumba es es impo an e que
el isio e apeu a se posicione bien y ealice la écnica con una buena pos u a pa a e i a la
a iga. Además de usa el pulga o el índice, el isio e apeu a puede ealiza la écnica con dos
o es dedos jun os o ayudándose de nudillos, an eb azo e incluso del codo.
4.2 MASOTERAPIA
T as la Libe ación po P esión ha emos uso de la Maso e apia u ilizando solo maniob as de
ozamien o y o amien o con el in de calen a y p epa a los ejidos pa a la siguien e écnica
que es cla amen e más ag esi a. Además de los e ec os que se ob ienen del masaje como
es i a y calen a los ejidos, libe a adhe encias, aumen a la ole ancia y ali ia el dolo y
elaja los ejidos ambién, de es a mane a, localiza emos las zonas de mayo ensión, con
dolo y las bandas ensas con los PGM.
La maniob a de ozamien o se á una mane a de inicia el con ac o con el pacien e. Se ha á un
masaje sua e y supe icial con la in ención de empeza a calen a y lexibiliza los ejidos.
La segunda maniob a de nues o masaje es la de o amien o. Se a a de una maniob a mas
p o unda y se di ige en sen ido longi udinal a los músculos que se quie en amasa , donde
hemos localizado los PGM pa a es i a oda la longi ud de la banda ensa.
4.3 PUNCION SECA
T as la Libe ación po P esión y la Maso e apia pasa emos a ealiza la úl ima écnica y la más
in asi a de odas, la PS. An es que nada se hab á comp obado que no es a con aindicada
pa a nues o pacien e y seguidamen e se le in o ma á al pacien e de la écnica que se le a a
ealiza . Se le explica a en que consis e, los posibles sín omas que puede p oduci y se le
esponde án odas las posibles dudas que le su jan. Una ez que el pacien e acep e el
a amien o, lo inicia emos.

SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
33
P ime o es necesa io localiza los PGM que amos a a , pa a ello y as habe p epa ado los
ejidos con el masaje, palpa emos bien las bandas ensas, y en su in e io los pun os
hipe sensibles del pacien e. Una ez localizados pod emos ealiza la PS.
Mi pau a de PS consis i á en ealiza la punción seca en el PGM escogido, de mane a len a y
supe icial. Inse a emos la aguja en e 1 y 3 cm du an e unos 30 segundos. La PS supe icial
la ealiza emos días al e nos pa a da eposo a la zona.
En el caso de no ob ene mejo as cla as en los siguien es días pasa emos a ealiza una PS
p o unda. En es e caso la écnica se á más ápida. In oduci emos la aguja has a ob ene la
espues a de espasmo local y saca emos la aguja. La PS p o unda se ealiza á solo una ez
po semana y no más de seis sesiones.
5.CONCLUSION
El SDM es un as o no neu omuscula con endencia a c oni ica se y de ca ác e dolo oso,
que a ec a egionalmen e a músculos y ascias, y que es a asociado a los PGM, sin los que
se ia imposible su comple o en endimien o.
Puede a ec a a cualquie músculo del cue po siendo muy al a su incidencia en la zona baja de
la espalda y uno de los p incipales p oblemas de dolo lumba en la población ac ual. Al al o
cos e económico, p incipalmen e po el g an po cen aje de absen ismo labo al que p o oca, es
imp escindible añadi los con lic os sociales y psicológicos que su e el pacien e y que se en
inc emen ados sob e odo al alcanza la ase c ónica.
El a amien o del SDM es básicamen e conse ado , combinando g an a iedad de écnicas
que ob ienen casi siemp e esul ados muy bene iciosos y que sin emba go encuen a más
di icul ades en el p oceso c ónico. Es as écnicas pueden se in asi as o no in asi as. Pese a
la e icacia demos ada de la indi idualidad de las écnicas, se conside a que el a amien o
debe se combinado, indi idualizado y mul idisciplina io.
Aunque cada ez se conoce más y se demues a mejo la e icacia de los di e en es
a amien os, conside o que queda un g an camino de in es igación pa a comp ende mejo
es e sínd ome y pode demos a de mane a mas cla a la e icacia de algunos de los
a amien os así como in es iga sob e los menos conocidos.
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
34
6-BIBLIOGRAFÍA
1-T a ell JG, Simons DG. Dolo y dis unción mio ascial. Manual de los pun os ga illo. Vol2 Ex emidades in e io es. 2ª ed. Mad id: Paname icana;
2004.
2- Vázquez J, Solana R. Sínd ome del Dolo Mio ascial y Pun os Ga illo. Libe ación Mio ascial. Mandala Ediciones S.A; 1998.
3- Simons DG, T a ell JG. Simons LS. Dolo y dis unción mio ascial. Manual de los pun os ga illo. Vol1 Mi ad Supe io del cue po. 2ª ed. Mad id:
Paname icana; 2002.
4- Ocaña U.Low Back Pain and Pel ic Myo ascial Pain Synd ome. Re . Fisio e (Guadalupe). 2010; 9(1): 43-48
5- Simons DG. Clinical and e iological upda e o myo ascial pain om igge poin s. J Musculoske Pain. 1996;4:93-121
6- Mense S; Muscle Pain: Mechanisms and Clinical Signi icances. Re iew A icle. D sch A z ebl In 2008; 105(12)
7- Fleckens ein J, e al. Disc epancy be ween p e alence and pe cei ed e ec i eness o ea men me hods in myo ascial pain sínd ome: Resul s o
a c oss-sec ional, na ionwide su ey. BMC Musculoskele al Diso de s 2010, 11:32
8- To es M, Sal a I. Guía de Maso e apia pa a Fisio e apeu as. Ed Paname icana; 2006.
9- Insaus i J. Non-speci ic lowe back pain: In sea ch o he o igin o pain. Reuma ol Clin. 2009; 5(S2): 19-26
10- Ocaña U. Occupa ional low back pain and disabili y a wo k. Re Fisio e (Guadalupe). 2007; 6(2): 17-26.
11- Nachemson A. Econocmics o Low Back Pain. Chap e 1. The Lumba Spine.3ªEdicion
12- Insaus i J. Dolo Mio ascial. Manual de explo ación y a amien o. Ed. Mad id: E gón; 2006.
13- Cal o-Muñoz I, Gómez-Conesa A, Sanchez-Meca J. P e alence o Low Back Pain du ing Childhood and Adolescence. A sys ema ic Re iew.
Re Esp Salud Pública 2012; 86: 331-356.
14- La a je M; Lia d A. Ana omia Humana.4ª edición
15- Hong-You G, Fe nandez C;Shou Wei Y. Myo ascial igge poin s:spon aneous elec ical ac i i y and i consequences o pain induc ion and
p opaga ion. Chinese Medicine 2011,6:13
16- E B on C, Domme hol JD .E iology o Myo ascial T igge Poin s. July 2012.
17- Reule JB. Low Back Pain; Special A icle. Wes J Med 1985 Aug; 143:259-265
18- Yap EC. Myo ascial Pain-An O e iew. Acad Med Ann Singapu 2007 Jan; 36 (1):43-8.
19- Hong CZ, Simons DG. Pa hophysiologic and elec ophysiologic mechanisms o myo ascial igge poin s. A ch Phys Med Rehabil. 1998 Jul; 79
(7): 863-72.
20-A elino E. Dolo Mio ascial. Re ision bibliog á ica. Re . MedUNAB Vol4,Nume o 12(Diciemb e 2001)
21- Rod íguez MJ, Aldaya C, Ma ínez GL, Gil E; Sínd ome de dolo mio ascial de la cin u a pél ica. Re Soc Esp Dolo 14 (2007); 5:358 – 368
22- Tough EA, Blanco AR, Richa ds S, Campbell J.Va iabili y o c i e ia used o diagnose myo ascial igge poin pain synd ome--e idence om a
e iew o he li e a u e . Clin J Pain . 2007 Ma -Ap ; 23 (3):278-86.
23-F ancisco- He nández FM. Myo ascial pain synd ome. Reuma ol Clin. 2009 Aug;5 Suppl 2:36-9
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
35
24- Fische AA. P essu e algome y (dolome y) in he di e en ial diagnosis o muscle pain. In Rachlin ES (ed): Myo ascial pain and ib omyalgia.
T igge Poin Managemen . S Louis, Mosby,1994: 121
25- Casals D .S. Lumbalgia e His o ia Clínica. Aula Médica de Ta agona. Reuma ología. Lumbalgia e His o ia clínica. (In e ne ) Disponible a:
h p://www.medicade a agona.es/12532
26- Fouque B. Clinical examina ion as a ool o iden i ying he o igin o egional musculoeskele al pain. Bes P ac Res Clin Rheuma ol 2003 Feb;
17 (1) :1-15.
27- Hillel MD. Dolo es lumba es mio asciales: Examen y a amien o. Winnipeg. Canada (In e ne )So mmoo.com 2003. Disponible a:
h p://www.so mmoo.com/espagnol/somme -lumbalgias-mio ascial.pd
28- F ansoo P ;Examen Clínico del Pacien e con Lumbalgia. Compendio p ác ico de educación. 1ªEdición. Paido ibo ,2003
29- Chou R, Fu R, Ca ino JA, Deyo RA. Imaging s a egies o low-back pain: sys ema ic e iew and me a-analysis. Lance 2009; 373: 463–72.
30- De And és J, Adsua a VM, Palmisani S, Villanue a V, López –Ala cón MD. A doublé-blind, con olled, andomized ial o e alua e he e icacy
o bo ulinum oxin o he ea men o lumba myo ascial pain in humans Reg Anes h Pain Med. 2010 May-Jun; 35(3): 255-60
31- Lang AM, Bo ulinum oxin he apy o myo ascial pain diso de s. Cu Pain Headache Rep. 2002 Oc ; 6(5): 355-60
32- Al a ez DJ; Rockwell PG. T igge Poin s: diagnos ic and managemen . Am Fam Physician. 20002 Feb 15; 65 (4): 653-661
33- Fe nández de las Peñas C; Fe nández J. T ans e se ic ion massage. A he apeu ical al e na i e o he ea men o he myo ascial pain
sínd ome. Fisio e apia 2004; 26(3):126-33
34- Vázquez J, Jau egui A. El Masaje T ans e so P o undo. Masaje de Cy iax. Mandala Ediciones S.A. 1994
35- Gil JL. E ec i eness o d y needling in myo ascial pain synd ome: a sys ema ic e iew. Fisio e calid ida.2011;14(2)
36- Kalichman L, Vul sons S. In d y needling musculoskele al pain managemen . J Am Boa d Med Fam. 2010 Sep-Oc ; 23 (5):640-6
37- YL, Kao MJ, Kuan TS, Chen SM, Chen JT, Hong CZ. D y needling o a key myo ascial igge poin may educe he i i abili y o sa elli e
MT PsHsieh. Ame ican Jou nal o Physical Medicine & Rehabili a ion 2007 May;86(5):397-403)
38- Oli án B; E al. E ec i eness o he d y needling in he ea men o ch onic low back pain. Fisio e apia. 2012 No ; 34 (5).
39-Mayo al O. In asi e physical he apy in myo ascial pain synd ome. Fisio e apia 2005;27(2):69-75
40- Ce deño JD. Re isión: écnica de punción seca y pun os ga illos mio asciales. E isio e apia. Sep -2010(in e ne ). Disponible a:
h p://www.e isio e apia.ne /a iculos/ e ision- ecnica-puncion-seca-y-pun os-ga illos-mio asciales
41- González Ra ael. Rehabili ación Médica. Ed Masson, 1997.
42- To es M, Sal a I. Guía de Maso e apia pa a Fisio e apeu as. Ed Paname icana 2006
43- Mellado VJ; Reyes MC ; Be al CJ; Kuschna o ME; Be al FJ. Manipulaciones e eb ales en la lumbalgia mecánica c ónica. Re is a
Mexicana de Medicina Física y Rehabili ación 2010; 22: 21-25.
44- Ka he ine MD. Spinal manipula i e he apy o low back pain. Am Fam Physician. 2005 Feb 1:71(3): 464-465
45- Vázquez-Delgado E, Cascos-Rome o J, Gay-Escoda C. Myo ascial pain associa ed o igge poin s: A li e a u e e iew. Pa 2: Di e en ial
diagnosis and ea men . Med O al Pa ol O al Ci Bucal. 2010 Jul 1;15 (4):e639-43
46- Sánchez I, e al. Manual SERMEF de Medicina Física y Rehabili ación.1ªEd Mad id 2008, Ed Médica Paname icana S.A
SINDROME DE DOLOR MIOFASCIAL EN
DOLOR LUMBAR.
Ignacio Rod íguez- Losada de Oña e
[2012-
2013]
36
47- Sa oo a E, Nakhos in N, Henschke N, Naaghdi S, Van Tulde W. The e ec o con inous l asound on ch onic low back pain: p o ocol o a
andomized con olled ial. BMC Musculoskele Diso d. 2011, 12:59
48- Siddha ha S, e al. No el Applica ions o Ul asound Technology o Visualize and Cha ac e ize Myo ascial T igge Poin s and Su ounding So
Tissue. A ch Phys Med Rehabiil, 2009 No embe ; 90(11): 1829-1838
49- Gam AN; e al. T ea men o myo ascial igge -poin s wi h ul asound combined wi h massage and exe cises- a andomised con olled ial. Pain
1998 Jul; 77(1): 73-79
50- Khalil TM, As ou SS, Ma inez LM, Waly SM, Rosomo RS, Rosomo HL. S e ching in he ehabili a ion o low-back pain pa ien s. Spine
(Phila Pa 1976). 1992 Ma ;17(3):311-7