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Panorama formal-estilístico de la dramaturgia femenina actual

Abstract

Este trabajo constituye un acercamiento de carácter panorámico al teatro femenino español actual, es decir, a la creación teatral llevada a cabo por las dramaturgas españolas desde 1975. La contribución a la historia del teatro que este estudio contiene se complementa con el esbozo de una tipología de las piezas, realizado a través de algunas particularmente representativas del conjunto.

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Panorama formal-estilístico de la dramaturgia femenina actual

Author: Pérez Jiménez, Manuel
Publisher: Visor Libros
Year: 2005
Source: https://ebuah.uah.es/dspace/bitstream/10017/671/1/Formas%20d-femenina.pdf
Manuel Pé ez Jiménez
1
Pano ama o mal-es ilís ico
de la d ama u gia emenina ac ual
Manuel Pé ez Jiménez
Uni e sidad de Alcalá
1. In oducción me odológica
1.1. P opósi o y pe spec i a
Es e abajo p e ende mos a un modo de ace camien o al ea o emenino ac ual, es o
es, a la c eación ea al lle ada a cabo po las d ama u gas españolas desde 1975 has a el
p esen e. Aspi a, pues, a ealiza una con ibución a la his o ia del ea o, ma e ializada en la
segunda pa e del mismo a a és del esbozo de una ipología de las c eaciones de nues as
au o as, a a és de algunas ob as conside adas como ep esen a i as del conjun o.
Nues a modes a apo ación se ige po unos c i e ios que se án de allados en la p esen e
in oducción, si bien el más impo an e iene dado po el es ablecimien o de un obje o
inmedia o (y, a la ez, ins umen o de ap oximación) bien de e minado, cual es el cons i uido
po los ex os de las ob as.
1.2. Obje o inmedia o: los ex os ea ales
A las ine i ables y muy jus as objeciones susci adas po el ca ác e educ i o de al
obje o, nos a e e íamos a opone , no sólo la explici ud con que conc e amos nues o p ocede
analí ico y la ineludible necesidad de aco a obje i os y mé odos en oda ap oximación a un
hecho an ico y complejo como lo es el ea al, sino ambién o os a gumen os que insis en
p ecisamen e en la condición ea al de nues o campo de es udio: de un lado, las posibilidades
que los ex os o ecen pa a una ap oximación in ínseca y, po an o, p o unda a cada ob a; de
o o, la pe spec i a aquí adop ada, que conside a el ex o como la codi icación esc i a de una
idea ea al comple a (es deci , do ada de dimensión escénica), idea que es posible ex ae a
Manuel Pé ez Jiménez
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a és del co ec o análisis del ex o y a cuya ob ención debe di igi se, p ecisamen e, odo
ace camien o especí icamen e ea al a las ob as.
1
Dicha pe spec i a que, en ningún caso, p e ende cues iona ace camien os ex ínsecos
como los depa ados po los análisis de la ecepción o po las desc ipciones de pues as en escena
conc e as, in en a, po el con a io, cons i ui un adecuado complemen o pa a aquellos
ace camien os y su necesidad iene impues a -aún hoy y suponemos que, si bien no de o ma
absolu a, du an e algún iempo oda ía- po la ealidad académica, en donde el abajo sob e los
ex os se con ie e, no sólo en una necesidad dic ada po la inmedia ez del acceso a los mismos
y po el modo de abajo eposado que b indan, sino ambién en una p ác ica deseable en an o
que (y ello es condición obligada) eje ci a a los es udian es en la conside ación del ex o como
lo que e dade amen e es, a sabe , la ansc ipción de un p oyec o ea al do ado, po ello, de
escenicidad, es o es, c eado y diseñado pa a se comunicado sob e la escena, a a és de una
ep esen ación que supone la ma e ialización an e el espec ado de aquel p oyec o.
1.2.1. El co pus analí ico
En consecuencia, el campo de nues o es udio es a á cons i uido po los ex os
publicados po las d ama u gas españolas du an e los pe íodos de la T ansición Polí ica y de la
Época Democ á ica, independien emen e de que és os cons i uyan la ansc ipción de ob as que
han conocido o no la o una de su ac ualización escénica. Na u almen e, si és a ha enido luga ,
la bondad del p ocedimien o exigi ía (eso sí, en o o luga ) su implemen ación con las
desc ipciones de las espec i as ac ualizaciones lle adas a cabo a a és de las pues as en escena
e ec i amen e ealizadas.
La de e minación de es e co pus de ex os edi ados es posible lle a la a cabo an o desde
la consul a de los ondos edi o iales pe enecien es a las dis in as colecciones de ea o
(Sociedad Gene al de Au o es, Fundamen os y Viso , en e o as), cuan o con el auxilio de los
p ecep i os e e en es bibliog á icos. A o unadamen e, el núme o de ales ex os ebasa hoy la
posibilidad de compendia los, no ya en un b e e es udio como el que nos ocupa, sino incluso en
un único olumen, aunque és e es u ie a edac ado con olun ad de sín esis. Se impone, pues,
un p ocedimien o selec i o egido po c i e ios cohe en es, en e los que des aca la necesidad de
que en la selección de ob as es én ep esen adas el mayo núme o posible de sus au o as.
Jun o a es o, hemos p ocu ado alo a ambién el ca ác e ep esen a i o de las ob as
seleccionadas con espec o a lo que cons i uye el obje i o úl imo de nues o análisis: un esbozo
de sis ema ización de la d ama u gia emenina ac ual. Dichas sis ema ización la lle a emos a
1
Es a concepción del ex o como codi icación del p oyec o ea al y, po an o, como elemen o álido
pa a la ap oximación a la ob a ya se con iene en o os abajos nues os an e io es (Pé ez, 1994 y 2000). Aun
eniendo en cuen a las lúcidas o mulaciones ealizadas po Pa is (1989) y Rome a (1998) sob e la elación
en e ex o y pues a en escena, nues a posición in en a esol e la dico omía ecu iendo a concep os ales como
po encialidad, ex ualización y ac ualización, según mos a emos enseguida.
Manuel Pé ez Jiménez
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cabo median e la de e minación de unas cons an es o males (ap eciables ya a a és de los
ex os) en el ea o español de hoy, a ea en la que enimos abajando desde hace iempo
(Pé ez, 2002) y que nos ha pe mi ido aza un pano ama cons i uido po di e sos ámbi os
o mal-es ilís icos, en los que (basándonos en un p ocedimien o analí ico cohe en e)
p ocu a emos inse a el conjun o de las ob as aquí seleccionadas.
1.3. P ocedimien o
Dicho p ocedimien o analí ico posee un doble ca ác e o mal y es ilís ico, é minos
cuya acepción conc e a en nues o abajo nos ap esu amos a p ecisa : el p ime o hace
e e encia a los aspec os que ca ac e izan al ex o en cuan o a al, es o es, en cuan o documen o
esul an e de una ex ualización o p oceso de ansc ipción de una idea o p oyec o ea al
comple os; el segundo, po su pa e, alude aquí a los aspec os de la mani es ación de la ob a a
a és de la ac ualización p e is a en la idea o p oyec o, es o es, a a és de su hipo é ica
ma e ialización escénica.
Los aspec os o males y es ilís icos de la ob a o man ya pa e de lo que conside amos
su esencia ea al, la cual se halla con o mada po a ias ace as a las que denominamos
iccionalidad (ca ác e imagina io de su uni e so), con igu ación (la mane a en que dicho
uni e so apa ece o ganizado) y escenicidad (dimensión escénica p esen e en la c eación de la
ob a, como condición de su comunicación y exis encia plenas). De acue do con lo dicho, y
en endiendo ambos cali ica i os en sen ido amplio (en cuan o e e idos a es a iple ace a de la
esencia ea al), el é mino o mal alude a la p esencia y pe cepción de dichos aspec os
esenciales en el ex o ea al, mien as que el é mino es ilís ico señala a la p esencia de los
mismos en la ac ualización p e is a en su escenicidad.
En e ec o, como ace a esencial de la ob a, la escenicidad conlle a la p e isión, po pa e
del au o , de una dimensión escénica que, si bien de mane a i ual, cuen a ya con los elemen os
humanos y ma e iales de una hipo é ica ma e ialización (ac ualización implíci a),
independien emen e de que dicha ma e ialización se lle e a cabo de mane a e ec i a
(ac ualización explíci a) y de que és a llegue o no a coincidi con aquélla.
La ac ualización, po an o, ya es á p e is a de algún modo en la idea ea al y
codi icada, po lo mismo, en el ex o. En és e se con iene, pues, si bien en g ado de p ecisión
di e en e en cada caso (según el modo de ex ualización empleado), jun o al es o de las ace as
de la esencia ea al, ambién la escenicidad de la ob a y, po an o, la ac ualización implíci a
p e is a como modo ideal de comunicación po su au o . Así conside ado, el ex o ea al
pe mi e accede al se comple o de la ob a (si bien, con emplada és a en su exis encia po encial)
y cons i uye un modo posible -y, además, necesa io- de ace camien o al hecho ea al. Según
es o, un análisis co ec o del ex o debe di igi se a des ela el se comple o de la ob a, no sólo
como uni e so imagina io y como ámbi o semán ico, sino ambién como en idad escénica.
En consecuencia, la pe spec i a que aquí adop amos e is e g an p ecisión: no se a a
Manuel Pé ez Jiménez
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de desc ibi pues as en escena ya ealizadas de la ob a, ni de imagina ac ualizaciones explíci as
posibles ( odo es o es obje o de o os ace camien os al hecho ea al); se a a, po el con a io,
de des ela (jun o al es o de los aspec os de la esencia ea al) los elemen os de la ac ualización
p e is a po el au o e insc i a, si bien de modo implíci o, en la codi icación de su idea ea al a
a és del ex o.
Es e ace camien o implica (lejos de oda p e ensión de ob ia el concep o de
in e p e ación a ís ica, aplicado a la ob a ea al) la a i mación de que ambién el au o ha
ideado una ac ualización de su p oyec o y la ei indicación de la pe inencia de es udia dicha
ac ualización implíci a (Pé ez, 2004). En úl imo é mino, de la ele ancia de és a úl ima da
cuen a el hecho de su inclusión en la misma esencia de la ob a, cuya p e isión con o ma la
ace a que hemos denominado escenicidad.
1.3.1. Los elemen os espacio- empo ales
Los elemen os de la ac ualización implíci a de la ob a con o man, a a és de su
o ganización especí ica, el ni el o mal-es ilís ico de la misma. Es e ni el es ap eciable, a a és
del ex o, ya en la exis encia po encial de la ob a, si bien su unción úl ima es ehicula la
pe cepción os ensible de és a du an e su deseable ac ualización explíci a como espec áculo.
Pa a el hipo é ico espec ado , dichos elemen os uncionan como signos sob e los que
aquél apoya su cons ucción del uni e so iccional de la ob a, po lo que pueden se ag upados
en sis emas o códigos, cuya sis ema ización (bien que e e ida sob e odo a su ac ualización
explíci a, sepa ada de su p e isión en la esencia misma de las ob as) se ha p ocu ado desde hace
años po pa e de la eo ía y de la semió ica ea ales (Kowzan, 1992; Pa is, 1985).
De es os elemen os o signos espec acula es p e is os en la escenicidad de la ob a, cuya
na u aleza puede se , bien humana, bien ma e ial, p es a emos aquí especial a ención ( eniendo
en cuen a la p opues a ecibida pa a la ealización del p esen e abajo) a aquéllos que gua dan
elación con los aspec os espaciales o empo ales de la ac ualización de la ob a.
En el ma co del p ocedimien o analí ico adop ado, nues a a ención a dichos elemen os
se a iene a los pos ulados que es imamos pe inen es en oda e lexión eó ica sob e el espacio y
el iempo en el es udio del hecho ea al:
1) La necesa ia p esencia de las ca ego ías espacial y empo al en el uni e so imagina io
de las ob as (espacio y iempo iccionales, ic icios o igu a i os).
2) La exis encia, en e los códigos espec acula es que cons i uyen la ac ualización
ea al, de elemen os do ados o no de las dimensiones de espacio y de iempo. Ello es ablece una
di e enciación en e aquéllos y de e mina las coo denadas espaciales y empo ales de la
ac ualización espec acula , es deci , aquéllas que pe cibe el ecep o .
3) La p oducción del espacio y del iempo iccionales, es deci , con igu ado es del
uni e so imagina io cons uido po oda ob a ea al (pos ulado 1). Dicha p oducción es
gene ada, no sólo po los códigos espacio- empo ales de la ep esen ación, sino ambién po
Manuel Pé ez Jiménez
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o os códigos ca en es de es as dimensiones, como los e bales o los no dimensionales (música
y e ec os sono os).
Pa a la sis ema ización que aquí p e endemos, o ece una ele ancia únicamen e ela i a
el p ime pos ulado, en an o que el mismo se e ie e a la desc ipción del espacio y del iempo
iccionales, obje o inmedia o de es udio (como la p opia desc ipción de los uni e sos
iccionales) pa a los abajos di igidos al con enido de las ob as o pa a disciplinas ex e nas, si
bien más o menos p óximas, al ámbi o ea ológico.
En e ec o, el es udio o mal-es ilís ico que lle amos a cabo se in e esa p imo dialmen e
po los pos ulados 2) y 3), que sin e izan, en de ini i a, los aspec os écnicos de la ac ualización
ea al. De hecho, la ipología o ecida po el común de las ob as ea ales ac uales e ela una
pola ización que se elaciona, de algún modo, con la p eeminencia de los aspec os con enidos
en uno o o o pos ulados.
Así, esul a posible ap ecia la insis encia, en algunas ob as, en la e idenciación de los
códigos espaciales y empo ales, como pa e, en de ini i a, de los aspec os de la ac ualización
des inados a la con o mación de las mismas como espec áculos. En o as, po el con a io, los
signos de la ac ualización (y, en e ellos, los de ca ác e espacial y empo al) apa ecen
supedi ados a su unción de con igu a el uni e so imagina io, con ibuyendo a la p oducción de
la iccionalidad po pa e del ecep o .
Ambas posibilidades, así como la obligada g adación que delimi an, esul an
de e minan es en la ca ac e ización de los ámbi os o mal-es ilís icos que p esen amos a
con inuación.
2. Fo mas ex uales y es ilos ea ales en la d ama u gia emenina ac ual
2.1. Los ámbi os o mal-es ilís icos
Dichos ámbi os cons i uyen el esul ado de la aplicación del p ocedimien o analí ico
desc i o y se p esen an como g andes conjun os de ob as que compa en los asgos o males y
es ilís icos mencionados. Es os ámbi os, disce nibles en la c eación gene al de los au o es
españoles de nues os días y e iden es ambién en la d ama u gia emenina ac ual, son
denominados espec i amen e ea o-asun o, ea o-imagen y ea o- e bo, concep os que
p ocu a emos p ecisa en los apa ados co espondien es, u ilizando como mues as
ep esen a i as pa a su desc ipción las ob as seleccionadas de en e las c eadas po las au o as
españolas en los úl imos años.
2.2.1. D ama u gia emenina y ea o-asun o
El ámbi o o mal-es ilís ico del ea o-asun o se ca ac e iza po p esen a como aspec o

Manuel Pé ez Jiménez
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p edominan e de la esencia ea al la con igu ación de la ob a, es o es, la o ganización de su
uni e so imagina io y, a a és de él, de la semán ica de la pieza. Po encima de o os alo es
elacionados con la escena o con el discu so, es as ob as apa ecen c eadas an es que nada como
con inen es de un uni e so ic icio cuya comunicación al ecep o adquie e una impo ancia
p imo dial, no sólo en cuan o a la e icaz pe cepción de los con enidos, sino ambién en cuan o a
la o ganización de és os y en cuan o al modo de ecepción demandado al espec ado .
El modo de con igu ación especí icamen e ea al iene dado po la d ama icidad [zona
1], es o es, po la p esencia de un con lic o en o no al cual se si úan las posiciones
con apues as y cuyo desa ollo cons i uye la acción de las ob as, las cuales se ajus an así de
modo p e e en e al molde composi i o del d ama de aíz na u alis a.
El colo de agos o (1988), de P
ALOMA
P
EDRERO
, cons i uye un ní ido ejemplo de
p og esión ea al en o no a la dico omía éxi o / au en icidad (nada in ecuen e, po o a pa e,
en la d ama u gia emenina ac ual), cuyas posiciones man ienen las an iguas amigas y aho a
an agonis as Ma ía y Lau a. Dicho modo de con igu ación ca ac e iza en gene al a las
c eaciones de es a au o a, bien sea bajo la modalidad de es ic a d ama icidad (zona 1), como
ocu e en alguna de las piezas que componen Noches de amo e íme o (1990), bien sea bajo la
modalidad de d ama icidad a enuada (zona 3), como mues an La llamada de Lau en (1985),
Cacho os de neg o mi a (1995), In ie no de luna aleg e (1987) o Locas de ama (2001),
en e o as ob as de la au o a.
También ansi a es e ámbi o ea al C
ONCHA
R
OMERO
, especialmen e po medio de su
d ama Juego de Reinas o Razón de Es ado (1991), en el que el pe sonaje de Juana de Cas illa
man iene la posición con a ia a la aludida en el í ulo, en e a la azón de es ado de endida po
su mad e y eina Isabel. Igualmen e se a iene a dicha modalidad composi i a alguna de las
exi osas ob as esc i as po M
ª
M
ANUELA
R
EINA
, especialmen e La libe ad escla a (1987), en
donde los pe sonajes de Lu e o y de E asmo con on an sus espec i as concepciones del
c is ianismo y de la exis encia; si bien el común de ellas se encuen an más p óximas a la
d ama icidad a enuada (zona 3), como e emos enseguida.
O o modo de con igu ación pa icula men e ecuen e en el ea o de los úl imos años es
el cons i uido po el én asis en la na a i idad [zona 2], consis en e en la p esen ación del
uni e so de la ob a como una sucesión de episodios que con o man la anécdo a na a i a. Es e
plano coexis e habi ualmen e con el de la d ama icidad y incula el con lic o, de po sí
abs ac o, a unas coo denadas espacio- empo ales de e minadas. Sin emba go, la na a i idad
adquie e ecuen e p eponde ancia en de e minadas ob as, que se p esen an así como la
comunicación p edominan e de una anécdo a o ábula a a és de sus inciden es sucesi os.
Dicha modalidad o mal-es ilís ica se ap ecia bien en ob as como La pece a (2001), en
la que su au o a, Y
OLANDA
D
ORADO
, en a iza la cons ucción pa celada de los agmen os
anecdó icos de su uni e so imagina io, median e los cuales mues a las eselas que componen
las ayec o ias p o esionales y i ales de los pe sonajes; con ello, sólo en lon ananza esul a
posible islumb a en dicha ob a el con lic o éxi o / au en icidad, sin que és e, en odo caso,
llegue a incidi en la con igu ación ensional de la pieza. También Ho migas sin on e as
Manuel Pé ez Jiménez
7
(2001), de M
ARGARITA
S
ÁNCHEZ
R
OLDÁN
, es ob a ep esen a i a de es a modalidad
composi i a, en an o que su uni e so (y la semán ica ac i udinal y con i encial que compo a)
se o ganiza median e la i ine ancia i al y geog á ica de las es p o agonis as (diluidas, como
pe sonajes, en el ma co anecdó ico que las en uel e), las cuales, pa iendo de un es ado de
alienan e escla ización como empleadas de una áb ica, acaban consag ando sus es ue zos y
en usiasmos a la coope ación en el e ce mundo. Asimismo, la ob a (¡Vamos a po odas!
(2001) ep esen a bien, es a ez en la ec eación pa ódica de un p og ama ele isi o de ealidad
en i o, el ecuen e p edominio, en la abundan e p oducción ea al de L
IDIA
F
ALCÓN
, de la
con igu ación anecdó ica que sos iene el doble componen e semán ico de una i onía ácida con
espec o a la disc iminación emenina y de una no able ca ga e lexi a sob e dicha
p oblemá ica.
Un conside able núme o de las ob as del ea o español ac ual esc i as po muje es se
incluyen en la a iedad o mal de la d ama icidad a enuada [zona 3], denominación que alude a
la debili ación de los pe iles del con lic o que con ienen o bien a su sus i ución po una se ie de
impedimen os u obs áculos de ca ác e conc e o, que llegan a unciona más en el ni el de la
ama anecdó ica que en el de la d ama icidad. Las piezas adsc i as al subgéne o de la comedia,
algunas de cuyas a iedades e is en un no able igo en el ea o ac ual (Pé ez, 2003),
cons i uyen ecuen emen e las mues as más no ables de la d ama icidad a enuada. La
iccionalidad, en cuan o ace a cons i u i a -como se ha señalado- de la esencia ea al, unciona
en es as ob as po enciando el e ec o de a enuación mencionado, en an o que en ellas queda
desdibujada con ecuencia la e osimili ud y se amplía el g ado de con ención demandado al
ecep o .
Así, Pop y pa a as i as (1991), de C
ARMEN
R
ESINO
, es una comedia de e asión cuya
esencia iene dada po la p esen ación de una le e ama, a iculada sob e las elaciones de
pa eja que man ienen los pe sonajes, la cual se complica mínimamen e con si uaciones
enden es a lo que cons i uye el conocido mecanismo ea al del en edo e ó ico-amo oso. Es a
pieza, po lo mismo, iene a se una no able mues a del conjun o de ob as que es amos
desc ibiendo, en el que hallan luga p opio la mayo pa e de las piezas de es a au o a, desde las
que se ap oximan, po uni e so y en oque, al molde del saine e (Las niñas de San Ilde onso y
Spanish Wes , ambas de 1996), has a el monod ama ...Son los o os (2001) y la más ecien e La
úl ima ese a de los pieles ojas (2003), pese a la ele ancia y ac ualidad de los emas
abo dados en es as úl imas.
Po su pa e, C is al de Bohemia (1994), de A
NA
D
IOSDADO
, e ela los modos de la
d ama icidad a enuada en la p opia ca ac e ización gené ica (dispa a e melo-sa í ico en dos
ac os) que ealiza la au o a, así como en las con enciones que impone en su uni e so iccional
una in iga p óxima a las o mas clásicas del suspense y del melod ama. Diosdado, po o a
pa e, ha cul i ado és as y o as o mas del ea o-asun o en su la ga ayec o ia c eado a, que
hace de ella la única au o a del ea o ac ual que cuen a con una p oducción egula du an e el
pe íodo ansi o io e, incluso, en los años p eceden es al mismo. Igualmen e no able y dila ada
es la c eación que, den o del sec o o mal-es ilís ico que es amos desc ibiendo, ealiza M
ª
Manuel Pé ez Jiménez
8
M
ANUELA
R
EINA
, an o a a és de los modos de al a comedia y de in ascendencia anecdó ica
de Un homb e de cinco es ellas (1992), si uada en la línea de su an e io Al a seducción (1989),
como en los asun os de mayo p o undidad que abo dan sus piezas más p óximas a la comedia
d amá ica (Pé ez, 2003), ales como El pasaje o de la noche (1987), La cin a do ada (1989) o
Re lejos con cenizas (1991).
Podemos ambién ci a , como mues as peculia es de es a zona o mal-es ilís ica, dos
piezas que compa en, además, ema y si uación de pa ida: La boda (2001), de C
ARMEN
D
ELGADO
S
ALAS
, pieza b e e que con ía el desa ollo de la si uación c eada en e los pe sonajes
Bo ja y Choni, no sólo a la singula idad de un juego anecdó ico que oza lo hipe bólico, sino
ambién a la d ama icidad a enuada gene ada po su condición de comedia; y Qué asco de amo
(1998), de Y
OLANDA
G
ARCÍA
S
ERRANO
, comedia a enida a pa ecidos p incipios de
con encionalidad y de a enuación.
Finalmen e, algunas de las ob as del ámbi o del ea o-asun o esc i as po las au o as
ac uales ap oximan sus asgos a los de o os ámbi os o mal-es ilís icos, como sucede con las
que ci amos a con inuación, ca ac e izadas po la inclusión de elemen os p opios del ea o-
e bo [zona 4]. Así, Á ica 30 (1996), de M
ERCÉ
S
ARRIAS
, es ob a compues a desde los modos
de la d ama icidad, pe o en ella el con lic o y su p og esión ensional han sido sus i uidos po el
azado de una elación en e los agonis as (Chico / Homb e) cuyo desa ollo a anza hacia el
descub imien o mu uo y hacia la cons ucción de p oyec os comunes. Pa a es e obje i o,
ca ac e ís ico de las ob as del ea o- e bo, el discu so (pese a su apa iencia impecablemen e
ealis a) adquie e un elie e p edominan e, has a el pun o de llega a inclui algún agmen o
(na ación o al) de unción y signi icado li e ales. Po ello, los elemen os escénicos de ca ác e
ma e ial p e is os en su ex ualización esul an (pese a su apa en e uncionalidad, aquí de
ca ác e simbólico) p escindibles en de ini i a, dado que el peso de la comunicación ecae en el
diálogo y en el abajo in e p e a i o. Po su pa e, la p oximidad a los modos del ea o- e bo se
p oduce, en la ob a de E
VA
H
IBERNIA
i ulada Los días pe didos (1997), desde el plano de la
na a i idad, en an o que, po encima de la imagine ía (en e exp esionis a y alucinada, pe o no
esencial pa a la comunicación de la ob a) que ca ac e iza a su uni e so ic icio, des aca su
con igu ación anecdó ica, concebida como mosaico de agmen os, éplicas y acciones. Sin
emba go, el discu so adquie e en es a ob a una conside able impo ancia, no sólo a a és de las
éplicas que sopo an la acción, sino ambién a a és de aquéllas cons uidas más desde la
li e alidad que desde el e ismo, en e las que se incluyen agmen os de especí ica y casi
au ónoma con igu ación, ales como e lexiones y monólogos.
Manuel Pé ez Jiménez
9
El ámbi o o mal-es ilís ico del ea o-asun o: zonas y ob as ep esen a i as
1
DRAMATICIDAD
2
NARRATIVIDAD
El colo de agos o, de Paloma Ped e o
La libe ad escla a, de Mª Manuela Reina
Juego de Reinas o Razón de Es ado, de Concha Rome o
La pece a, de Yolanda Do ado
Ho migas sin on e as, de Ma ga i a S. Roldán
¡Vamos a po odas!, de Lidia Falcón
3
DRAMATICIDAD
ATENUADA
4
PROXIMIDAD AL
TEATRO
-
VERBO
Pop y pa a as i as, de Ca men Resino
C is al de Bohemia, de Ana Diosdado
Un homb e de cinco es ellas, de Mª Manuela Reina
La boda, de Ca men Delgado
Qué asco de amo , de Yolanda Ga cía Se ano
Á ica 30, de Me cé Sa ias
Los días pe didos, de E a Hibe nia
5
PROXIMIDAD AL
TEATRO
-
IMAGEN
6
INTEGRACIÓN
(
GESTUALIDAD
)
En sín esis, nume osas e impo an es ob as de la d ama u gia emenina ac ual apa ecen
con igu adas median e los asgos o males y es ilís icos del ea o-asun o, a la ez que e elan,
en el in e io del conjun o, una e iden e a iedad composi i a.
El uncionamien o, den o de dicho ámbi o, de los códigos espacio- empo ales p opios
de la ac ualización de la ob a (segundo de los pos ulados me odológicos enunciados a iba) se
aleja de la e idenciación p e e en e de los mismos como elemen os ele an es de la
comunicación escénica, asgo que sí ca ac e iza á, como e emos, al ámbi o siguien e. Po el
con a io, la p esencia de dichos códigos en la escenicidad de es as ob as y su consiguien e
codi icación en los ex os de las mismas apa ece supedi ada (de acue do con el e ce pos ulado)
a la ace a de la iccionalidad, en an o que su unción es la de ayuda al ecep o a con igu a
los uni e sos imagina ios de las ob as (y especialmen e, den o de és os, a los elemen os
espacio- empo ales de ca ác e iccional).
En consecuencia, la ex ualización de es as piezas, si bien ecub e con ecuencia ideas
ea ales comple as (en an o que do adas, ambién en la p opia codi icación esc i a, de
escenicidad), suele abandona enseguida la inmedia a e e encialidad al plano escénico y aludi
di ec amen e (al modo de las p ecisiones espacio- empo ales que con iene el géne o de la
no ela) al uni e so imagina io. Las au o as dejan, así, de e e i se al espacio escénico o al