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Lluís Alcanyís y su Regiment de la pestilència (Valencia, ca. 1490)

Arrizabalaga, Juan

Abstract

Lluís Alcanyís es una de las personalidades médicas más destacadas de la medicina valenciana del cuatrocientos. Buena muestra de su gran prestigio profesional es que, durante todo el último tercio del siglo XV y los cuatro primeros años del siguiente, ocupó en Valencia los puestos de la más alta responsabilidad en la enseñanza y el control profesional de las prácticas médica y quirúrgica, en un momento en que esta ciudad ejercía a todos los niveles, merced a la fuerte expansión de su burguesía artesana y mercantil, una hegemonía incuestionable en la Corona de Aragón y en todo el mundo hispánico (1). En 1504, paradójicamente, tras ser acusado de judaizante por la Inquisición, fue apartado de todos sus cargos, procesado y, finalmente, quemado en la hoguera dos años más tarde (2).

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A mis padres Lluís Alcanyís y su Regiment de la pestil2ncia (Valencia, ca.. 1 490) JUAN ARRIZABALAGA* 1. ZNTRODUCCION Lluís Alcanyís es una de las personalidades médicas más destacadas de la medicina valenciana del cuatrocientos. Buena muestra de su gran prestigio profesional es que, durante todo el último tercio del siglo XV y los cuatro primeros años del siguiente, ocupó en Valencia los puestos de la más alta responsabilidad en la enseñanza y el control profesional de las prácticas médica y quirúrgica, en un momento en que esta ciudad ejercía a todos los niveles, merced a la fuerte expansión de su burguesía artesana y mercantil, una hegemonía incuestionable en la Corona de Aragón y en todo el mundo hispánico (1). En 1504, paradójicamente, tras ser acusado de judaizante por la Inquisición, fue apartado de todos sus cargos, procesado y, finalmente, quemado en la hoguera dos años más tarde (2). La figura de este médico valenciano, pese al doble interés, profesional y biográfico-general, que tiene para la historiografía, ha sido escasamente estudiada (3) y no existe hasta la fecha ningún trabajo exhaustivo en el que se examine su contribución a la medicina. (1) REGLA, J. (1978), Aproximació a la Historia del País Valencia, 4.a ed., Valencia, pp. 166-1 73. Expresamente dedicada al siglo XV valenciano, vid. BELENGUER CEBRIA, E. (1976), Valencia en la crisi del segle XL; Barcelona. (2) Sobre el proceso inquisitorial de Lluis Alcanyis, ud. VENTURA, J. (1973), Lluis Alcanyic, médico y escritor valenciano del siglo XV, Cuad. Hist. Econ. Cat., 9, 69-105. VENTURA, J. (1978), Lluis Alcanyis, metge i escriptor valencia del segle XV, Inquisició espanyola i cultura renaixentista al PUB Valencia, Valencia, pp. 5310 1. (3) Vid. XIMENO, V. (1747-1 749), Escritores del Reyno de Valencia ..., Valencia, vol. 1, p. 52. FUSTER, J. P. (1827-1830), Biblioteca valenciana de los escritores queflorecieron hasta nuestros días, Valencia, vol. 1, pp. 47-48. HERNANDEZ MOREJÓK, A. (1842-1852), Historia * Cátedra de Historia de la Medicina. Facultad de Medicina. Santander. DYNAMIS Acta Hispanica ad Medicinae Scientiarumque Historiam Illustrandam. Vol. 3, 1983, pp. 29-54. ISSN: 021 1-9536 2 30 JUAN ARRIZABALAGA En el presente estudio se pretende fundamentalmente analizar su único escrito médico conocido: el Regiment presenlatiu e cmatiu de la pestilincia [Valencia, N. Spindeler, ca. 14901, aunque se esbozará previamente con objeto de facilitar su comprensión, una síntesis y reinterpretación de los escasos datos biográficos que sobre él se disponen. 2. ASPECTOS MEDICO-BIOGRAFICOS Apenas se sabe nada de los primeros años de la vida de Lluís Alcanyís. Desconocemos su fecha de nacimiento y únicamente podemos afirmar que la mayor parte de su existencia transcurrió en la Valencia de la segunda mitad del siglo XV, donde falleció en el año 1506. Sobre su origen tampoco podemos hacer más que coinjeturas. Natural o no de Xativa, lo cierto es que vivió allí algunos años. En esta ciudad, además, había nacido su padre, el notario Jaume Alcanyís, y en ella residía su hermano Bernat, mercader de profesión y activo recaudador de los tributos que los conversos tenían que pagar al rey con el fin de que no les fueran confiscados sus bienes. A este último, nuestro hombre, tras marchar a vivir a Valencia, vendería una casa que probablemente habría sido la suya hasta entonces. Lluís Alcanyís perteneció, por tanto, a una familia burguesa de la Valencia bajomedieval. No puede por ello resultarnos tampoco extraño su origen judeo-converso (4). Se ignoran las fechas en que cursó sus estudios médicos, aunque el máximo rango d.e su titulación académica -rnestre en medecinaaboga por una formación profesional fuera de su tierra (5). bibliográfiia de la medicina española, Madrid, vol. 1, pp 319-320. CHINCHILLA, A. (18411856), Historia general de la Medicina espaliola, Valencia, vol. 1, p. 96; vol. IV, p. 239. HIRSCH, A. ( 192919351, Hrsg. Biographisches Lexikon der heworrage~iden Aerzte.. ., BerlínLeipzig, vol. 1, pp. 77-78. MARTÍ GRAJALES, F. (1 8943, Les Trobes en lahors de la Verse Marla ..., Valencia, pp. 37-40. MART~ GRAJALES, F. (19271, Ensalo de um diccionario biográfico J bibliográfico de los poetas que Jorecieron en d Reino de Valencia hasta el año ! 700, Madrid, pp. 35-36. VENTURA, J. (1973), op. cit. VENTURA, J. (1978), op. cit. LOPEZ PINERO, J. M. et al. (1 983), Diccionario histórico de la ciencia moderna en España, Barceloria, vol. 1, pp. 33-34. (4) Datos fundamentalmente tomados de VENTURA, J. (1978), op. cit., pp. 72-73. (5) Resulta insostenible la tesis defendida por Hernández Morejón y recogida, entre otros, por el Biographisches Lexikon, de que Alcanyís cursó sus estudios de medicina en Valencia. La enseñanza de la medicina en la Valencia del siglo XV no estaba institucionalizada. Existían varias escuelas médicas, partícipes de las diversas tradiciones o cori-ierites científicas presentes -judía, musulmana y cristianas-, pero se trataba en ljltima instancia de un aprendizaje artesanal [vid. GARCÍA BALLESTER, L. (1 9763, Historia social de la Medicina en la España de los siglos XIII al XVI, Madrid, pp. 23-29]. M. GALLENT MARCO en su tesis doctoral La asistencia sanitaria en Valencia (1 400-1 5 12, (Valencia, 1980), Lluís Alcnayís y su Regiment de la pestilencia (Valencia, ca. 1490) 31 Tampoco se tiene noticia alguna sobre los primeros años de su actividad médica, siendo el año 1467 la fecha más temprana en que se detecta su residencia en la ciudad de Valencia, dedicado a la medicina. Hay en cambio en la actividad profesional de Lluís Alcanyís a partir de ese momento, tres aspectos de gran interés sobre los que, teniendo información suficiente, nos extenderemos a continuación: siempre dentro del ámbito municipal de Valencia, Alcanyís perteneció en sucesivas ocasiones al llamado Tribunal Examinador de Médicos, fue en otras ((Maestro Lector)) de la Escuela de Cirugía, y, finalmente, ocupó desde la fundación del Studi General (1499), la principal cátedra de su Facultad de Medicina. Estos tres aspectos constituyen, en conjunto, una prueba irrefutable de la decisiva contribución de nuestro médico a la institucionalización de los estudios de medicina y cirugía y al control de su práctica profesional en el seno de la sociedad valenciana de la segunda mitad del siglo XV. Parece seguro que para 1467 gozaba ya de un elevado prestigio profesional en Valencia, porque a finales de ese año fue designado miembro del Tribunal Examinador de Médicos. Este tribunal funcionaba de hecho desde 1336 y estaba, al igual que el correspondiente a los cirujanos, totalmente controlado por el consejo Municipal de la ciudad. Su principal misión era la regulación del ejercicio médico profesional en el ámbito local valenciano y su significación sociológica, la de ser el instrumento de control social que el sector más dinámico de la burguesía local, encarnado en el poder municipal, había logrado establecer en relación con la práctica médica en una ciudad en la que se mantenía la libertad de enseñanza preconizada por los viejos fueros (6). La pertenencia de Alcanyís al cuerpo examinador de médicos en numerosas ocasiones entre los años 1467 y 1504 (7) es, pues, significavol. 1, pp. 306-309, haciéndose eco de una opinión sostenida por Rodrigo y Pertegás, afirma que la ausencia de escuelas médicas con categoría reconocida debió de ser un factor muy determinante en la marcha de muchos estudiantes a los Estudios Generales entonces existentes en otras ciudades de la Corona de Aragón -Montpellier, Barcelona, Lérida, Sin embargo, considera que ésta debió de ser una posibilidad al alcance de unos pocos privilegiados con economías bien saneadas. Bien podría ser éste el caso de Alcanyís, cuyos orígenes familiares acomodados ya se conocen. (6) Sobre el Tribunal Examinador de Médicos vid. GARCÍA BALLESTER, L. (1969), Aproximación a la Historia social de la Medicina bajomedieval en Valencia, Cuad. Hist. Med. Esp., 8, 64-67; GARCÍA BALLESTER, L. (1976), op. cit.; GARCÍA BALLESTER, L. (1982), Los orígenes de la ~rofesión médica en Cataluña: el «Collegium» de médicos de Barcelona (1342), en: Estudios dedicados a Juan Peset Aleixandre, Valencia, vol. 2, pp. 129149. (7) A partir de los datos proporcionados por MARTÍ GRAJALES, F. (1894) y (1927), op. cit. y GALLENT MARCO, M. (1980), op. cit., vol 2, pp. 47-53, sabemos que Alcanyís formó 32 JUAN ARRIZABALAGA tiva no sólo de su prestigio profesional, sino también de su adscripción al dinámico sector burgués que copaba el poder municipal. En 1469 Alcanyís fue nombrado además ((maestro lector)) de la recién creada Escuela de Cirugía, cargo que volvería a ocupar durante los años 1472 y 1487 (8). Los tres cursos en los que se hizo cargo de la ((lectura testimonian el decidido apoyo de nuestro médico a la linea institucionalizadora de los estudios de cirugía que constituiría en la Corona de Aragón, por influencia de las universidades italianas donde esta tendencia fue aún más temprana, uno de los rasgos más atípicos dentro de la universidad bajomedieval europea. No en vano Alcanyís fue una de las figuras más representativas de la decisiva generación de médicos valencianos que apareció en torno a 1450. Junto con Pere Pintor, Ferrer Torrella, Jaume Quinta y otros, todos ellos defensores de la «vía pragmática)), formó el grupo que apoyó a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XV, la progresiva institucionalización de los estudios de cirugía. Este proceso culminó en 1499 con la incorporación de la enseñanza de la cirugía al Studi General de Valencia. A partir de su respaldo a la reglamentación de los estudios de cirugía -solicitada en 1462 por los propios barberos y cirujanos de la ciudad-, los médicos ((pragmáticos)) se enfrentaron abiertamente a los partidarios del sistema tradicional. Como señala García Ballester, subyace en este enfrentamiento un fenómeno bajomedieval crucial en el tránsito a la Edad Moderna: el problema de la valoración positiva de la técnica y el consiguiente ascenso social del nuevo grupo que la detenta, la parte más dinámica de la burguesía, representada en medicina por los barberos y cirujanos (9). En 1499 el municipio de Valencia logró al fin fundar el ansiado Stz~di General, al que desde sus inicios se incorporaron los estudios de cirugía junto a los de medicina. Valencia se incorporaba así a una dinámica de cambio marcada por algunas de las más notables universidades italianas parte del Tribunal Exaniinador de Médicos durante los años 1467, 1471, 1476, 1480, 1487, 1492, 1494, 1498, 1499 y 1503, como titular, y durantelos años 1485 y 1504, como suplente. (8) MART~ GRAJALES, F. (1894), (1927), op. cit. (9) GARCÍA BALLESTER, L. (1969), op. cit., pp. 67-69. Vid. también GARC~A BALLESTER, L. (1967), La cirugía en la Valencia del siglo XV. El privilegio para disecar cadáveres de 1467, Cuad. Hist. Med. Esp., 6, 155-17 1. Sobre el concepto de «vía pragmática», en mi~chos aspectos superado pero que básicamente sigue siendo un modelo útil para la comprensión del mundo intelectual y científico bajomedieval, vid. SEIDLER, E. (1965), Teridencias básicas de la Medicina bajomedieval en París, Asclepio, 17, 95-106, y su libro (1967), Die Heilkunde des ausgehenden Mittelalters in Paris. Studien zur Struktur der spatscholastischen Medizin, Wiesbaden [Sudhoffs Archiv, Beiheft 8). Lluís Alcnayis y su Regiment de lapestilencia (Valencia, ca. 1490) 33 que otorgaron rango superior a los estudios de cirugía (10). Para esas fechas Alcanyís debía de ser ya la figura de mayor prestigio de la medicina local valenciana porque, desde su constitución, pasó a ocupar la cadira de medecina e cirurgia, expresiva designación de la única cátedra que inicialmente se dotó en la facultad de Medicina. Nuestro médico conservó su titularidad hasta el inicio de su procesamiento por el Tribunal de la Santa Inquisición en 1504 (1 1). Las sucesivas' declaraciones que Elionor Esparca, mujer de Lluís Alcanyís, se vio obligada a realizar ante el Santo Oficio a partir del año 1483, culminaron con la apertura contra ambos en 1504, de un largo procesamiento que finalizó, casi tres años más tarde, con su condena a la hoguera por ((herejes, apóstatas y judaizantes)) y la posterior ejecución de ambos (12). Ni el clima de terror que debió reinar entre las familias judeo-conversas valencianas en los años de transición entre los siglos XV y XVI, ni la conmoción ocasionada en Valencia por el trágico final de Alcanyís parecen difíciles de imaginar. En tres años, el autor del Regiment pasó, dentro del mismo escenario, de estar situado en la cumbre del prestigio científico y social a morir quemado en la hoguera a manos de la Inquisición. 3. OBRA ESCRITA Cuatro notas predominantes señala García Ballester en la actividad literaria de los médicos valencianos del siglo XV: la insistencia, en los escritos de carácter práctico, de los tradicionales Regimina, la acentuación de la tradición astrológica, la aparición de obras típicamente renacentistas dedicadas a la descripción de las llamadas ((nuevas enfermedades)) y las aficiones poéticas (13). Dos de ellas pueden netarnente ejemplificarse en la producción escrita de Lluís Alcanyís: el valenciano tuvo inquietudes poéticas y escribió un tratado de peste de carácter práctico. Poco puede decirse en cambio de las otras dos. El propio carácter divulgativo de su Regiment impide, por ausencia de disquisiciones teoréticas, una adecuada consideración de los elementos astrológicos en él presentes, en los que no obstante, nos detendremos brevemente. En cuanto al tema de las ((nuevas enfermedades)), lo único que cabe afirmar es que nuestro médico fue compañero de generación (10) GARCÍA BALLESTER, L. (19761, op. cit., pp. 24, 28. (1 1) MARTI GRAJALES, F. (1894), (1927), of. cit. (12) El proceso inquisitorial que llevó a Lluís Alcanyís y a su esposa Elionor Esparca a la hoguera fue sistemáticamente ignorado por los diferentes autores hasta que J. VENTURA lo desempolvó en 1973 y 1978 en sus trabajos ya mencionados. (13) GARCÍA BALLESTER, L. (1969), op. cit., pp. 70-71. 34 JUAN AKRIZABALAGA de Pere Pintor (1 420-1 503), uno de los primitivos sifilógrafos valencianos, siendo la biografía, de ambos muy siniilar hasta que Pintor, probablemente hacia 1486; se trasladó a la corte romana del carderial Rodrigo de Borgia, librándose asi de la represión que entonces cotnenzaba a desatar la Inquisición sobre los judeo-conversos (14). Es bastante conocida la participación de Lluís Alcanyís en el certamen. poético que tuvo lugar en Valencia el año 1474; dicho concurso dio lugar al libro colectivo Trobes en lahors de la Verge Maria, primer texto impreso en lengua catalana y uno de los más antiguos peninsulares (15). En el niismo participó también un Pere Alcariyís, médico de Xativa, a quien no debe confundirse con nuestro autor, aunque pueda presumirse un parentesco entre ambos. Jordi Venti-lra, en un estudio acerca de los participantes a los frecuentes certánieries poéticos que se celebraban en Valencia a finales del siglo XV y comienzos del siguiente, comenta la abundancia de apellidos conversos entre los concursantes, así como la presencia, entre otros profesionales, de un nutrido número de médicos (16). En cuanto a la producción escrita de carácter médico, tan sólo hay constancia de una obra de Alcanyís: el Regiment presematiu c mi-atiu de La pestilincia (17). Se trata de un impreso en caracteres góticos, editado en 4.0 con cierto esmero, prueba de lo cual son las doce letras unciales contabilizbles al inicio de algunos apartados. Consta de 14 hqjas dobles (14) Sobre Pere Pintor vid. por ejemplo HERNANDEZ MOREJÓN, A. (1842-18.721, o). cit., vol. 1, pp. 318-319; CHINCHILLA, A. (1841-15561, op. cii., vol. 1, pp. 9tj-07; LQPEZ PIÑERO, J. M. et al. j1983), op. cit., vol. 2, pp. 178-179. (15) Este incunable fue reproducido por MARTÍ GRAJALES, F. (1894) en el libro titul;.ido Prirner libro impreso en Es)aBa: «Les Trobes en hiiors de is Verge Maríc~)), pntb:icar!cls en 14 74.. . Valencia; y más recientemente por GUARNER, L. (1974), Les Trobes tiri iaiiors cie in Wrge Maria, Valencia. (16) VENTERA, J. (19783, Els participants als certamens poktics. En: Zriquisició espaqola i cultura renaixentista al PaO Valencia, Valencia, p. 29. Este aspecto ha sido tanibién destacado por GARC~A BALLESTER, L. (1 969), op. cit., p. 7 1. (1 7) Este opúsculo ha sido descrito, entre otros, por los siguientes repertorios: HAEBLER, K. (1903-1917), Bibliografia zbérica del siglo XI /..., La Haya-Leipzig, vol. 1, p. 5; vol. i!, pp. 4-5. AGUILÓ 1 FCSTER, M. (19231, Catálogo de obras en lcngz~a catalana iir@rt~ssas desde 1474 hastcc 1860, Madrid, p. 490. SCDHOFF, K. (1925), Pestschriften aus den ersten 150 Jahreri nach der Epidemie des «.schwarzeri Todes» 1348. XVIII. Archircjir Geschichée der Aíedizir~, 17/1-3, 1 19. GESAMTKATALOG der Wgendrucke (1 925), Leipzig, vol. 1, cols. 4 15-4 16. KLEBS, A. C. (1938), Zncunabula sczent-fica et medicn, Bruges, p. 32. PALAU Y DULCET, A. (1 948-1 97 7), Manual del librero hispano-americano, Barcelona-Madrid, vol. 1, p. 1-68. MENÉNDEZ PELAYO, M. (1953-1954), La Ciencia Española, Saritander, vol. S, p. 282. TH ORNDIKE, L.; KIBRE, P. (1 963), A Catalogue ofZ?~cipits of~Mrdieval Scient-fic T.l'rite'rzgs ir¿ Latin, London, col. 876. LÓPEZ PINERO, J. M.; BUJOSA 1 HOMAR, F. (1981) Los impresos cient$cos españoles de los siglos XV y XVZ. iventario, bib/iomotr?a j. tilesa:~rus. L'd. 1, Valencia, p. 33. --- Lluis Alcnayis y su Regiment de lapestilencia (Valencia, ca. 1490) 35 sin foliar, distribuidas en dos cuadernillos, con 15 y 11 planas de texto impresas respectivamente -los reversos de la primeray última hojas no aparecen impresos-. En el anverso de la primera hoja únicamente se lee: «RegimTt Pservatiu e curatiu de la pestilecia cG/post per mestre Luys Alcanyis mestre en mede/cina» (18). Al final de la última hoja impresa aparece como único colofón: ((Loys de Alcanyiz / minimus medicorum)) (1 9). Ni el lugar, ni el aAo, ni el nombre del impresor se explicitan en parte alguna de su texto, aunque de las investigaciones que diversos bibliófilos y bibliógrafos -Serrano y Morales, Haebler, Ribelles Comín, etc.. . - han realizado con resultados coincidentes, se desprende que el Regirnent de Lluís Alcanyís es un incunable impreso en Valencia por Nicolás Spindeler hacia 1490 (20). A pesar del exhaustivo repaso dado a los catálogos de las principales bibliotecas europeo-occidentales y norteamericanas, tan sólo hemos podido localizar dos ejemplares del Regiment. Es, pues, una obra encuadrable dentro del grupo de «raros» (2 1). En su aportación al libro colectivo Commemoració dels 500 anys del primer llibre imprés en catalá, Joan Fuster, para explicar el predominio de las obras extensas sobre las breves entre las de los siglos XV y XVI de las que existen ejemplares en la actualidad, aduce las razones por las que podría explicarse la rareza de este opúsculo. Fuster mantiene la existencia de una diferente consideración sociológica del libro según el tamaño, lo que hará que pase a la posteridad con mayor probabilidad el llibre «g/os» que el llibre ($o?-- tatil)) (22). (18) ALCANYÍS, L1. (ca. 1490), Reginlent preseniatiu e curatiu de la pestilincia [Valencia, N. Spindelerj, signat. ayr. (1 9) Ibid., signat. b6r. (20) SERRANO Y MORALES, J. E. (1 8981899), Diccionario de las imprentas que han existido en Valencia desde la introducción del arte t$ográJ;co hasta el año 1868, Valencia, pp. 489-497; HAEBLER, K. (1 903-1 9 17), op. cit.; RIBELLES COMÍN, J. (1 91 4), Biblioteca Valenciana Popular ..., 3.a ed., Barcelona, 29 pp.; RIBELLES COMÍN, J. (1915),Bibliografta de la Lengua Valenciana, Madrid, vol. 1, pp. 17-28. (21) Uno de ellos se encuentra en la Biblioteca de Catalunya (Barcelona) y procede de la coleccihn particular de Aguiló i Fuster; el otro, en la recientemente constituida Biblioteca de la Casa de Cultura (Valencia), a donde llegó desde la Biblioteca ((Nicolau Primitiu)). El Index Medicus y el Gesamtkatalog, entre otros, localizan un tercer ejemplar en la U.S. Surgeon-General's Office Library (Washington); ejemplar que en la actualidad debe considerarse desaparecido, al no estar recogido ni por el catálogo de la National Library of Medicine, ni por el colectivo de las bibliotecas norteamericanas, National Union Catalogue. (22) FUSTER, J. (1972), L'aventura del llibre catala. En: FUSTER, J. et al., Commemoració dels 36 JUAN ARRIZABALAGA La dificultad para encontrar ejemplares del Regirnent está salvada actualmente por diversas transcripciones de su texto aparecidas desde que Chinchilla publicara la suya y por la reproducción facsimilar -fuente fundamental de este trabajo-. que J. Rubió i Balaguer editara en los años treinta (23). La obra de Lluís Alcanyís es el primer texto niédico originariamente impreso en catalán. En torno al tema de la peste, tan sólo se ve precedido a nivel peninsular por tres impresos más: uno original, el ((Eclipse del Sol» (Salamanca, E. A. de Nebrija?, 1485) del licenciado Diego de Torres (24), y dos versiones del Tractatus de epidemia et peste de Valescus de Taranta -la traducción catalana de Joan Vila (Barceloria, s.i., 1475) y una nueva versión latina a cargo de Gabriel Miró (Barceloria, P. Posa, 1484)- (25). En cuanto a manuscritos catalanes originales de los siglos XIV y XV sobre el tema de la peste, sólo preceden al Regiment de Alcanyís el del trescentista Jacme D'Agrmont -Regiment de preservació a epidírnia o pestilincia e mortaldats (1 348)- y unos versos de un Ferran d'Ayerbe (siglo XV), relativos a la enfermedad (26). Como puede suponerse, en torno al problema médico de la peste y en relación con la epidemia de 1348, hay hoy día registrados además diversos manuscritos 1atinos;de los siglos XIV y XV, procedentes de la Corona de Aragóri (27). 500 anys del primer [libre i~npris en catald (1474-1974). L'aaaentura edifor~al a Catalz~nya, Barcelona. pp. 1215. (23) Fue CHINCHILLA, A. (1841-18561, op. cit., vol. 4, pp. 239-247, el prinie~o en transcribir esta obrita, y, ya en nuestro siglo, lo han vuelto a hacer RIBELLES COiMIN, J. (1 914), op. cit. y (1915), op. cit., y VENTURA, J. (1973), op. cit. y (1978), op. cit. Además en 1932, J. RCBIÓ 1 BALAGUER publicó en el Butlleté de la Biblioteca de Catalun~a, 7, 25.-57, una reproducción facsimilar de la editioprinceps del Hgiment, que ha sido la fuente básicarriente manejada en este trabajo. (24) Esta obra cuyo título completo es ((Eclipse del Sol. Medicinas preservativas y curativas y remedios contra la pestilencia que significa el eclipse del sol del año de mil1 e cccc.lxxxv. a. xvi de marco, hecho por...)), ha sido recientemente edi~ada por AMASCNO, M. (19721, Un texto médico-astrológico del siglo XV «Eclipse del Sol» del Lic. Diego de Torres, Sa1ani;itica. (25) La versión catalana lleva por titulo Tractat de la epidimia e depestil&ncia ... y fue editada de nuevo unos años más tarde bajo un nuevo titulo: Cornpendi utilissini contra/~estilencia rret de la fint de medicina (Barcelona, J. Rosenbach, 1507). Practica Valesci de Tharante que alias philonium dicitz~r es el encabezamiento de la edición latina barcelonesa de 1484. (26) CARDONER 1 PLANAS, A. (1973), Historia de la Medicina a la Corona d1A7agb (1 162-1 4 79), Barcelona, p. 53. La obra de Jacrne d'Agraniont fue editada recientemente por J. VENY 1 CLAR (1 97 1 ), (degiment depreseniació depestilincia)) de Jacrne d'Agrmont (siglo XIVj. Introdz~cció, transcripció i estudi lingüistic, Tarragona. Los versos de Ferran dlAyerbe pueden localizarse en la Catedral de Barcelona. (27) Citaremos entre otros los recogidos por CARDONER 1 PLANAS, A. {1959), La Medicina astrológica durante el siglo XIV en la Corona de Aragón. En: Actes dz~ IXe Congris International dJHistoire des Sciences (Barcelona-Madrid, 1959). Barcelona-París, 1, 343-5 y Lluis Alcnayis y su Regiment de lapestil&ncia (Valencia, ca. 1490) 37 El .opúsculo de Alcanyís es un texto esencialmente práctico y perfectamente encuadrable, como de su propio título puede deducirse, dentro del género de los Regimina, modo de expresión típico de la dietética medieval. El Regiment preseruatiu e curatiu de la pestilencia pertenece en concreto al último de cinco tipos que Laín distingue: ((prescripciones para evitar, mediante un determinado régimen de vida, una determinada enfermedad)) (28). Al tema de la peste, por su gran incidencia y sus graves repercusiones en toda la Europa bajomedieval, se le prestará dentro de los Regimina una particular atención que dará lugar a los llamados ((tratados de peste)). La literatura en torno al problema médico de la peste tiene, como es lógico, un marcado carácter coyuntural (29). En función de este rasgo típico y de acuerdo con la mayoría de los autores, cabe asociar la publicación del opúsculo de Alcanyís con el grave brote pestilencial que sufrió Valencia durante el bienio 1489-1 490 (30); sus devastadores efectos hicieron que el segundo de los dos años fuera llamado «l'any dels morts» (3 1 ) . El Regiment de Alcanyís no es una obra de juventud, sino la producción madura de uno de los médicos de mayor prestigio en la ciudad de Valencia. De carácter netamente práctico y escrito en lengua romance, parece seguro que en el ámbito local al menos, debió gozar de una gran difusión (32). Pero, ?a quién iba dirigido realmente este folleto? CARDONER 1 PLANAS, A. (1973), op. cit., p. 53: el de Sancho de Riva Aureo (1370), el de Pal.ladi Sarradell y el de Blasius Brascinoneiisis (1406). Este últinio ha sido transcrito y traducido por K. SUDHOFF (1 925), op. czt., pp. 103-1 9. (28) LAÍN ENTRALGOIP. (1978), Historia de la Medicina, Barcelona, p. 231. (29) El acentuado carácter coyuntural de la literatura médica en torno al problema de la peste, ha sido estudiado por A. CARRERAS PANCH~N (1976), Lapestey los médicos en la España del Rer~acimiento, Salamanca, pp. 15-57. (30) Coinciden en esta opinión J. RIBELLES COMÍN (19 15), op. cit., vol. 1, pp. 26-27; M. AGUILÓ 1 FUSTER (1923), op. cit., p. 490; etc ... Las fechas, por lo demás, son acordes con la cronología que M. GALLENT MARCO (1979) en su trabajo, Valencia y las epidemias del siglo XV, publicado en Estudios de Historia Social, 10-1 1, 115-135, ha establecido. (31) Es J. RIBELLES COM~N (1915j, op. cit., vol 1, p. 26, quien señala la peculiar denominación del año 1490, tan significativa de la gravedad de la epidemia padecida. Pueden obtenerse algunos datos relativos a ella de B. RIBELLES (1845), Epidemia padecidas en Valencia. En: BOIX, V., Historia de la ciudad y reino de Valencia, Valencia, vol. 1, PP. 473-489. (32) No contamos con ninguna cifra cierta en relación con la tirada que el impresor Nicolás Spindeler hizo del Regiment de Alcanyís, pero, a tenor de los datos que nos proporciona el inventario de la tienda del librero y editor alemán Hans Rix de Chur, realizado tras su muerte el mismo año de 1490, ésta bien pudo alcanzar los quinientos ejemplares. Vid. SERRANO Y MORALES; J. E. (1898-1899), op. cit., pp. 489-497; RUBIÓ 1 BALAGCER, J. (1932), op. cit., pp. 25-6. 44 JUAN ARRIZABALAGA . . 11. preservación del cuerpo, basada fundamentalmente en la correcta utilización de las llamadas sex res non naturales. Se preserva el alma primero con el fin de aplacar la cólera divina y lograr sobre el cuerpo el consiguiente efecto confortante. A partir de ese momento se dan ya las condiciones idóneas para aplicar al cuerpo las mediddas profilácticas que le hagan refractario a los influjos celestes malignos determinantes de la enfermedad (47). Quedan de este modo cortocircuitadas las dos causas superiores o mediatas de. la peste: la sobrenatural y la natural. Pueden verse recogidas recomendaciones similares en el Regiment de Agramont para el caso concreto de lo que el médico leridano llamapestil2ncia moral (48) y en el tratado de peste de Gaspar Torrella (49). 4.2.1. Las asex res non naturales)) Las recomendaciones dietéticas -en el sentido del vocablo griego díaitade Alcanyís giran, como es lógico, en torno a las llamadas sex res non naturales (50), ordenación canónica establecida por el galenismo medieval para aquellas cosas que no pertenecen a la naturaleza del sujeto (res naturales), pero que están en permanente contacto con ella, sin ser ni la enfermedad, ni sus causas, ni sus accidentes (respraeternaturales). Llamadas sencillamente coses no naturals por el médico valenciano (5 l), es bien patente en ellas el aristotélico concepto del mesóEs o justo medio, que dominó la dietética tradicional desde que ésta se individualizó como disciplina en la obra de Diocles de Caristo (s. IV a.c.) (52). En el (47) ALCANYÍS, L1. (ca. 1490), op. cit., signat. azv: «E ac6 fara nostre regiment preservatiu, principalment preservant l'inima ab contrictió, confessió, e esmena de nostra mala vida, prenent aquel1 gloriós pa dels angels, co és, lo preciós cors de nostre senyor Jesuchrist Déu nostre; e a@ us suplich se faca en lo principi' de la cura. E aprés recórrer al orde medecinal segons per sos propris capítols se lig, ... )) Siempre que aludimos a los ((influjos celestes)), hacemos exclusiva referencia a los provenientes de los fenómenos astrol0gicos, es decir, del mundo riatural de orden superior. (48) AGRAMOKT, J. D' (19711, op. cit., pp. 78-9, 90-3. (49) TORRELLA, G. post 1505), op. cit., signats. %r-av. (50) ALCANY~S, L1. (ca. 1490), op. cit., signat. azv: $E venint a la part preservativa, la qual sta en la bondat del ayre, en la disposicio de les viandes e del beure, del dormir e del vetlar, del moviment e del repos, deXs accidents de la Anima, de la replexió e del buidament ... » (51) Zbid., signats. asr, asv. (52) Alcanyis señala la conveniencia de no elegir como lugares de residencia ni los altos -«lochs alts»-, ni los pantanosos -«lochs margalenchs»-, sino los intermedios --«lochs migan~ers»- (signat. a3r); la conveniencia de comer pan «rnitjan~erament cuyt» (signat. a3r) y de beber «ab mesura)) (signat. %v); de dormir el tiempo adecuado de sueño (signat. a.lr); de realizar ejercicios moderados, no violentos (signat. a7v); de huir de los movimientos del Lluís Alcnayís y su Regiment de lapestilencia (Valencia, ca. 1490) 45 Regiment de Alcanyís es asimismo perceptible cuando éste maneja las ((cosas no naturales)), el' principio hipocrático contraria contrariis, predominante en la doctrina terapéutica galénica (53). Junto a estos dos aspectos de orden general, cabe señalar también la presencia de un tercero: el empirismo clínico que con frecuencia subyace en las medidas profilácticas que nuestro médico recomienda. El autor del Regiment aconseja evitar el contacto con gentes infectadas o procedentes de lugares infectos (54), hervir la carne y no ingerir ni los peces cogidos al paso de los ríos por las ciudades, ni los quesos, legumbres, verduras o frutas de las tierras donde hay peste (55), etc ... Esta actitud, bien significativa por lo demás de su categoría como clíriico, le lleva a contraponer su experiencia personal al criterio de autoridad de un Rhazés, cuyas afirmaciones relativiza considerablemente en las dos ocasiones en que le cita. Para el clínico árabe, no debe nunca ingerirse la fruta fresca (56), ni beberse en tiempo de epidemia ninguna variedad de vino (57). El valenciano, en cambio, considera eludibles ambas normas en virtud de razones más o menos peregrinas: la fruta fresca por «la habunddncia, consuetut, e diversitat de tanta fruyta de aquesta ínclita ciutat e regne» (58), y el vino porque su prohibición «porriaYs comportar en una regió molt calda, lo que así no tendría loch)) (59). En ocasiones refuerza su experiencia personal apoyándose en lo que, a nuestro entender, debería considerarse un criterio de escuela. Los dos contextos en los que Alcanyís emplea la expresión tota nostra ánimo extremos (signat. a8r), y de ingerir alimentos en proporciones moderadas (signat. asv). El médico valenciano recomienda el empleo de diferentes hierbas aromáticas según la estación, con objeto siempre de contrarrestar los efectos negativos derivados del predominio de determinadas cualidades climáticas (signat. a3r). Señala, asimismo, la inconveniencia de ingerir cualquier tipo de comida o bebida que predisponga los humores al calor extraño y a la corrupción -pan muy cocido, pimienta, gengibre, atún fresco, anguilas, peces de estanque, frutas maduradas «con artificio)) o con mucho estiércol, etc ...-, recomendando, en cambio, otros productos que previenen la corrupción de los humores y protegen así al cuerpo de la enfermedad -almidón, sémola con leche de almendras, avellanas tostadas con poca sal Junto a todo ello indica también una serie de alimentos y bebidas -leche, queso fresco y salado, peces viejos, la piel del pescado, vinos dulces ...-, sobre los que pesa la más absoluta prohibición tener abundantes superfluidades, ser de difícil digestión y10 de fácil corrupción (signat. asvasv). ALCANYÍS, L1. (ca. 1490), op. cit., signat. a3r. Ibid., si nats. Qr, ajr, ajv. RHAZfS (1 544), Ad regim Manrorem, Basileae, lib. IV, cap. 11. RAHAZÉS (1 544), De pestilencia, Basileae, cap. IV. ALCANYÍS, L1. (ca. 1490), op. cit., signat. ajv. Ibid, signat. asv. 46 JUAN ARRIZABALAGA scola -o tota la scola nostra- (60), en absoluto pueden inducir a pensar que nuestro autor aluda al lugar donde estudió medicina más bien parece estar hablando de un grupo de profesionales médicos al que se siente vinculado y con el que comparte criterios científicos similares. Se ha visto ya en la biografía del valenciano los marcados rasgos que definieron a la generación médica a la que él perteneció. No puede por ello considerarse disparatada la identificación de dicha generación científica con nostra scola. Analicemos ahora ciertos aspectos de consideración en algunas de las sex res non naturales: El aire, la primera «cosa no natural)), es en las enfermedades epidémicas un factor determinante, al ser el vehículo portador de la causa inmediata: el ((veneno)) que corrompe la complexión humoral. Sorprende por ello la escasa atención que Alcanyís le presta en el Regiment. Este hecho podría explicarse por la indudable existencia paralela de numerosas medidas sanitarias de carácter general -atendiendo por ello al aire especialmenteque las autoridades locales dictaban en los momentos de epidemia a través de bandos y otros medios. Como puede suponerse, la difusión de dichas medidas haría innecesaria cualquier reiteración. Pese a la aparente convicción de nuestro autor en la eficacia de sus medidas profilácticas, Alcanyís no resiste a la tentación de recoger en el Regiment el remedio más popular y socorrido para las situaciones de epidemia: huir, no dudando en recomendar a quienes opten por esta salida, que lo hagan ((lunyn, e prest-hi lo retorn tant tart com puxa» (61). Hay aún en este capítulo un aspecto más a señalar. Al insistir en la elección de lugares, villas o ciudades, adecuados para residir, Alcanyís emite un juicio que, aunque basado en el aristotélico concepto de mesótes, no puede dejarse de considerar extraño. Dice: (60) Ibzd., signat. %v: «Let e formatge fresch e salat deveu squivar en aquest temps infecte, car no sols ho mostra la experiencia, mas encara ho condernpna tota de scola nostra; encara que alguns ha11 volgut dir que alguns formatges se porrien exceptuar, com de Mallorqua e de altres parts bones. Pero un famos doctor nostre diu que...)) y signat. asr: «Hoc encara, per una forta ymaginació se puga alterar lo cors strany. E com se puxa fer, no u vull deduhir al present, com sia determenada sentencia de tota nostra scola, e per moltes speriencies aprovat)). (61) Ibzd., signat. asr. Lluis Alcnayis y su Regiment de lapestilencia (Valencia, ca. 1490) 47 «E perque no reste indeterminat q.;ina manera de loch se elegir&, 6s ma intenció no sien muntanyes, ne lochs alts, perque la infectió stime venir per lo cel, e quant més hi seríem prop, tant seríem més disposts a la infectió o dans dels influxos celestials...)) (62). La tradicional consideración saludable de los lugares altos se pone aquí en entredicho (63). A todas luces cabe pensar que se trata de una conclusión de orden teorético -reforzada por una visión muy mecanicista de la cadena etiológicafrente al criterio de la experiencia. Agramont mantiene una recomendación similar para el caso, entre los varios que prevé en que la pestilencia proceda de algún fenómeno celeste maligno (64). ii) ((Viandes e beure)) Es éste el capítulo donde el médico valenciano más se extiende, tratando sucesivamente de las salsas, el queso, los pescados, las frutas y la bebida. Los apartados más extensos se dedican a los tres últimos aspectos citados. Todo ello en consecuencia -no vamos a repetir lo ya dichocon la identidad de los destinatarios del Regiment. Resulta evidente la presencia del mundo veneciano del momento como atractivo punto de referencia de Alcanyís, quien elogia la costumbre de «les províncies ben regides, com Venecim de consumir una variedad de pescado en cada estación del año (65); aspecto éste por lo demás inserto dentro de la tradición ambientalista del texto hipocrático De agre, nquis et locis. iii) (Dormir e vetlar)) Nada digno de señalarse aparece en los consejos de nuestro médico en torno a la cuarta res non naturalis. Sus consideraciones son aquí una mera repetición vulgarizada de las de Galeno, Rhazés, Avicena, etc ..., sobre este tema. iv) (Novirnent e repos)) Nada tampoco destacable. (62) Ibid. (63) Vid. por ejemplo la opinión de G. TORRELLA (post 1505), op. cit., signat. %v, sobre los lugares altos en tiempo de peste: «Loca enim alta et elevata, licet subtilem aerem habeant, et licet faciliter impressiones recipiant, est etiam magis aptus dictus aer ibi existens rectificari a ventis...)) (64) AGRAMONT, J. D' (1971), op. cit., p. 79. (65) ALCANY~S, L1. (ca. 1490), op. cit., signat. asr. No puede olvidarse el activo y pionero papel de Venecia en el desarrollo de la higiene pública ya en el siglo XIV con motivo de la peste de 1348. JUAN ARRIZABA1,AGA v) (ulccidents de la anima)) De acuerdo con la doctrina galénica y con el galenisrrio tradicional, los fenómenos síquicos o ((accidentes del alma» son considerados por Alcanyís como algo exterior a lo que en el honibre es enferinable. Su actuación equilibrada contribuye al mantenimiento de la saiud. Los sentimientos extremos en cambio, provocan efectos opuestos según el temperamento de quien los disfrute o padezca. El valenciano distingue dos tipos fundamentales de accidentes anímicos: los que calientan el cuerpo (ira, amor y gozo) y los que lo enfrían (temor, tristeza y angusria), y para explicar sus efectos añade tres ejemplos de distinto signo: uno literario, del poeta latino Plutarco y dos más, un tanto pintorescos, de la vida real (66). Por lo demás debe también subrayarse el llarnativo interés de Alcanyís por el problema del poder de la sugestión; interés corripartido por numerosas médicos de los siglos XIV, XV y XVI (67). Yrnagir~ució la llama él, traduciendo literalmente el vocablo latino irnuginatio, que es a su vez la traslación más frecuente del término griego phuntusfa. Dice el valenciano: ((Com la ymaginació porte cas alterarit lo cors propri nostre, car vós mengant una pruna verda a mi se me esmucen les dents. Hoc encara, per una fort ymaginació se puga alterar lo cors strany. E com se puxa fer, no u vull deduhir al present, com sia determenada sentencia de toda riostra scola, e per moltes speriencies aprovat)) (68). No es muy explícito nuestro médico en este párrafo, aunque sí parece claro que acepta la actuación de la ymaginació tanto sobre el propio cuerpo, como sobre otros ajenos. Puede además deducirse de su lectura que esta última posibilidad era un problema sobre el cual habían debatido y experimentado ampliamente en el seno de lascola, llegando a compartir con sus compañeros criterios comunes a la hora de interpretar su mecanismo de actuación. Lo cual no parece extraño. (66) Zbid., signats. a.lv-*r. (67) Este problema se examinó con cierto detenimientn al tratar en nii tesis doctoral inédita «La obra sifilográfica de Gaspar Torrella: edición, traducción y anUisis cie su Tractatus cum consiliis contra pudendagram seu morbi~~tz gallicurn» (Zaragoza, enero de 19833, acerca del poder terapéutico de la confianza y su relación con la iniagiriacióri; aspecto éste sobre-el que Torrella, apoyándose sobre todo en Nicolás Florentino v Plató:~, insistía do niodo considerable. Vid. también lo que sobre el poder de la imaginación sostiene J. D'AGRAMONT (1971), op. cit., pp. 85-87; G. TORRELLA (14971, Tractatus cum consiiiis contra pudendagram seu morbum gallicum, Roma, signats. aqr-a3v; G. TORRELLA (post 1505), c,b. cit., signat. b2v. (68) ALCANYÍS, Ll. íca. 1490), o). cit., signat. asr. Lluis Alenayis y su Regiment de lapestilencia (Valencia, ca. 1490) 49 El fenómeno de la sugestión se planteó ya en la Antigüedad y a lo largo de todo el Medioevci, pero es en el Renacimiento cuando, como todo lo mistérico, adquiere una especial relevancia. En su interpretación se enfrentaron dos de las corrientes filosóficas más influyentes de la época: el aristotelismo y el neoplatonismo. Para la primera se trataba de un fenómeno limitado y explicable por esquemas racionales y somaticistas; para la segunda existía la posibilidad de que la materia espiritual influenciara de forma directa no sólo el propio cuerpo, sino incluso el ajeno (69). Dada la parquedad del valenciano al tratar este tema, nada categórico puede afirmarse, pero queremos apuntar la sospecha de que tras el criterio de escuela que Alcanyís insinúa poseer para explicar la acción de unajbrt gmaginació sobre lo cors strany, podría muy bien esconderse la interpnetación neoplatónica, tan en voga en su época, de este fenómeno. vi) ((Replexio e buidament)) Los consejos de Alcanyís en lo relativo a la quinta res non naturalis entran dentro de las ideas que tradicionalmente maneja'el galenismo bajomedieval. 4.2.2. Los ((antídotos)) como complemento de la ((res non naturales» A los consejos de orden preventivo orientados hacia el buen manejo de las sex res non naturales, Alcanyís añade, como es habitual en este género de la literatura médica, ciertos medicamentos simples y compuestos, útiles para reforzar las acciones de la naturaleza y hacerla refractaria a la enfermedad (70). Se citan entre ellos conocidos remedios como la tríaca, el mitridato, las píldoras de Rhazés, el acíbar, la mirra, el azafrán, el bolo de Armenia, varias piedras preciosas, etc ... Los dos primeros, la tríaca y el mitridato, son panaceas medicamentosas universalmente conocidas y empleadas con gran predicamerito desde el tiempo de Galeno (71). El valenciano, igual que años (69) Vid. PANIAGUA, J. A. (1977), El doctor Chanca y su obra médica. (Vida y escritos del primer r~zkdico del Nuevo Mundoj, Madrid, pp. 80-83, donde se estudia con detenimiento el problema de la fascinación o ((aojamiento)), aspecto particular del fenómeno de-la sugestión, al que Diego Alvarez Chanca dedica un libro. (70) ALCANY~S, L1. (ca. 1490), op. cit., signats. blr-blv. (71) GALENO, Ad Pisonem Theriaca Liber, cap. XVI (KUHN, XIV, 280-4). AVICENA (1608), Canon iwedicinae, Venetiis, lib. IV, fen 1, trac. IV, cap. V, consideró a ambos.muy eficaces en la prevención de la pestilencja. Para la composición del mitridato y de los diversos preparados triacales, vzd. RHAZES (1544), Ad regem Mansorem, Basileae, lib. VIII, caps. I11, y AVICENA (1608), op. cit., lib. V, sum. 1, tract. 1. Sobre la historia de ambos antídotos 50 JUAN AWZABALAGA antes hiciera Agramont (72), explica detenidamente, apoyado en el relato del Pergameno, el legendario origen del mitridato. Similares cosas cabría decir del bolo de Arm'enia, cuyos excelentes resultados en la llamada ((peste de Tucídides)) destaca Galeno (73) y de los demás remedios empleados por Alcanyís contra el ((veneno)) de la peste (74). 4.3. El régimen curativo La última parte del opúsculo de Alcanyís está dedicada al regiment curatiu, siendo patente en ella el estricto respeto por la gradación canónica de la terapéutica que se mantuvo desde los hipocráticos. Trata, pues, primero de la dietética, a continuación de la materia médica y, finalmente, de la cirugía. 4.3.1. Dietética Como es lógico dentro del galenismo tradicional, el establecimierito de un régimen de vida adecuado a la anómala condicion del enfermo y favorecedor del esfuerzo curativo de la naturaleza es para el valenciano, la primera medida terapéutica. La atención vuelve pues de nuevo hacia las ((cosas no naturales)), aunque esta vez se limitará a tratar únicamente sobre tres de ellas (aire y ambiente, comida y bebida y excreciones y secreciones) y siempre de modo breve. Alcanyís reitera la conveniencia de emplear distintas hierbas aromáticas según la estación del año, para ((alterar)) el aire de la habitación del enfermo, aconseja el abandono por largo tiempo -dos s tres mesesde los dormitorios o casas donde haya habido enfermos, recomienda a éstos una alimentación digestiva, nutritiva y que prevenga la corrupción humoral, y considera necesario combatir el estreñimiento y la plétora sanguínea a través de purgas y sangrías que faciliten la evacuación de los humores alterados (75). vid. WATSON, G. (1966), Theriac and Mithridatium. A Study in Therapeutics, London. Lo mismo J. D'AGRAMONT (1971), op. cit., pp. 81-82, como G. TORRELLA (post 1505),op. cit., signats. b7v, d3v, emplean profilácticamente estos remedios en caso de peste. (72) AGRAMONT, J. D' (1971), op. cit., p. 82. (73) GALENO, De simplicium medicav~entorum temperamentis acfacultatibus, lib. IX, cap. 1 (KUHN, XII, 191). (74) La mayor parte de estos «antídotos» contra la corrupción humoral vienen recogidos por ejemplo por G. TORRELLA (post 1505), op. cit., signat. b7v. (75) ALCAKYÍS, L1. (ca. 1490), op. cit., signats. b2r-b2v. Lluís Alcnayís y su Regiment de la pestilencia (Valencia, ca. 1490) 5 1 4.3.2. Farmacología Preparados cordiales y contra las lombrices son los dos géneros medicamentosos sobre los que Alcanyís nos ilustra. Administrados por dos vías complementarias, la oral y la tópica, los cordials, como su propio nombre indica, templan el corazón y lo preservan' del efecto tóxico del «veneno». De esta manera queda la naturaleza del paciente fortalecida frente a la enfermedad (76). Su empleo como terapéutica de apoyo en las enfermedades graves ha sido una constante histórica no sólo en el galenismo tradicional, sino incluso muy posteriormente. En cuanto a los preparados contra las lombrices que, según se nos asegura son muy frecuentes en las fiebres pestilenciales, el autor propone dos fórmulas alternativas, una oral y otra lavativa, para combatirlas (7 7). Pero, dde dónde vienen estas lombrices a las que también aluden, eritre otros, Agramont y Torrella? (78). Parece claro que estamos de nuevo ante una consideración de orden teorético, forzada por la idea, entonces vigente, de la generación espontánea; consideración además que podía.ser corroborada post mortem, dado el rápido proceso de putrefacción sufrido por los cadáveres de los apestados. 4.3.3. Cirugzá Este breve capítulo que es el último del Regiment aparece paradójicamenteencabezado por el epígrafe Capítol primer -hecho para el que no encontramos explicación satisfactoria- (79) y trata, como el autor indica a su comienzo: «... de la cura de bubons, o vértoles, o antrechs, carvoncles, e altres pústules o exidures malignes en qualsevulla part del cors que sía, $0 és axí en los emunctoris, com en los altres lochs)) (80). El autor examina diversos aspectos quirúrgicos del tratamiento de la peste, trazando sobre ellos unas líneas muy básicas, ya que, como él dice: «E aquesta part de cirurgia passe breu, car negú no pot fugir en loch hon no sia socorregut de algun expert cirugia. E per tal he scrit coses prbpries (76) Ibid., signats. b3r-b4v. (77) Ibid., signat. brv. (78) AGRAMOKT, J. D' (1971), op. cit., pp. 51, 87-89; TORRELLA, G. @ost 1505), op. cit., signats. d4v-d5r. Muchos de los remedios sugeridos por los tres autores coinciden. (79) Podría tratarse de un añadido procedente de otra obra. (80) ALCANY~S, L1. (ca. 1490), op. cit., signat. b4v. 52 JUAN ARRJZABALAGA e segures, poques en nombre e grans en virtut, pesque en 1s principi,no stiguau sens socors)) (8 1). Por el párrafo queda claro que Alcanyis, aún no perteneciendo al mundo de la cirugía, valora muy positivamente la actividad de los cirujanos; lo que es plenamente coherente con su propia biografía y con la de toda la generación médica que en la segunda rnitad del siglo XV apoyó decididamente en Valencia la elevación científica y social de la cirugía hasta lograr su incorporación a la Universidad. En la misma idea ahondará unas líneas más abajo, cuando ruega a sus enfermos ponerse a disposición de un bon cirurgid: c... perquk la noticia de aquestes coses seria quasi impossible aconseguisseu sens gran experiencia, la qud no porria atknyer ne menys vos consell ho fieu de vostres discrecions, que moltes errors s'i porrien seguir)) (82). Debido al diferente tratamiento que en su opinión requieren, el valenciano diferencia dos grupos de lesiones: i) los ((bubones y ganglios)). ii) Los ((ántraces, carbuncos y otras pústulas o erupciones malignas)). Tras describir las diversas localizaciones de los ((bubsnes y ganglios)) -ingles, axilas, regiones retroauriculares-, Alcanyís se plantea -es lógicocomo objetivo de su tratamiento la eliminación de la materia pecante fuera del cuerpo, para evitar la lesión de los miembros principales, asiento de las tres almas de la biología griega: el hígado, el corazón y el cerebro. Para ello empleará de modo sucesivo métodos terapéuticos que van desde la simple aplicaci6n tópica y local de calor hasta el cauterio (83). El segundo grupo de lesiones lo constituyen los rintrechs, cuyroncles e altres pústules o eixidures malignes que, según el autor, aparecen habitualmente en el curso posterior de la enfermedad y que requieren una especial atención (84). Aún conscientes de los riesgos que comporta el diagnóstico retrospectivo no parece aventurado pensar que Alcanyis está describiendo en realidad las manifestaciones cutáneas de una variedad clínica de la peste a la que Farreras y Rozman llaman «peste cutánea)) (un 5 por 100 del total de los casos de peste bubbnica). Producida por la difusión del bacilo pestoso desde los ganglios a las vías (8 1) Ibid., signats. b5r-b5v. (82) Ibid., signat. b6r. (83) Ibid., signat. b5r. (84) Ibid., signats. b5v-b6r. Lluis Alcnayis y su Regiment de lapestilencia (Valencia, ca. 1490) 53 linfáticas de la piel, determina un cuadro clínico de gran gravedad que, entre otras cosas se caracteriza por la aparición de: (L.. un brote de manchas cuthneas hemorrágicas, rojoazuladas, algunas en forma de infiltraciones con formación de pústulas (ampollas pestosas), y otras parecidas a las pústulas malignas ("carbunco pestoso" ...) con destrucción de los tejidos y formación de úlceras)) (85). Para estas circunstancias fundamentalmente Alcanyís reserva, junto a los cordiales, purgas, lavativas y ciertos tratamientos tópicos, la sangría con intención diveraiva y evacuativa, siempre en un lugar próximo, por ' tanto, a las lesiones cutáneas que se pretende eliminar (86). 1 Una oración invocatoria contra la peste (87) pone fin, como es 1 habitual en este género de textos, al Regiment de Alcanyís. Su extensión es sin embargo considerable y no es la única plegaria que aparece en el opúsculo: ya al hablar de los pescados dentro de la segunda res non naturalis, el valenciano recogía otro rezo invocatorio en similares términos, tomado de lo Fricholo de Florenca en su forma latina originaria (88). A todo ello debe añadirse la insistencia con que el médico valenciano evoca el tema religioso cristiano a lo largo del texto: a su comienzo cuando, como ya se comentó en su momento; alude a la divinapermissió para explicar el origen de la enfermedad; inmediatamente después, al señalar, en consecuencia, los sacramentos de la penitencia y eucaristía corno la primera medida preservativa frente a la pestilencia; en el apartado dedicado a los pescados, antes de recoger la plegaria arriba mentada, cuando justifica la extensión dedicada a este tema por el frecuente precepto de no consumir carne que la liturgia impone a los cristianos, y, finalmente, al inicio del régimen curativo, cuando nuevamente habla de la divina permisión para explicar la aparición de la enfermedad en quienes han seguido un correcto régimen preservativo. El propio Regiment lo inicia invocando a Jesús (89). Evidentemente el elemento religioso cristiano destaca de modo considerable en el Regiment. <Está con ello Alcanyís proclamando públicamente su adhesión a la fe cristiana en un momento de tensión social provocada por el comienzo de los procesos inquisitoriales contra los judeo-conversos? Muy probablemente, ya que, pese a no ser directamente molestado por la Inquisición hasta el decisivo procesa- (85) FARRERAS VALENTI, P.; ROZMAN, C. (1 978), Medicha Interna, 9.a ed., Barcelona, vol. 2, pp. 876-877. (86) ALCANYIS, L1. (ca. 1490), op. cit., signat. b5v. (87) Ibid., signat. b6r. (88) Ibid., signat. asv. (89) Ibid., signats. azr, azv, qv, blv-b2r.