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Observaciones sobre el pleito seguido entre el Marqués de Campoverde y el Marqués de Lugros, para que se reconozca al primero como inmediato sucesor de cuatro vinculaciones de que es poseedor el segundo fundadas, por Don Luis Pedro de Mora

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Observaciones sobre el pleito seguido entre el Marqués de Campoverde y el Marqués de Lugros, para que se reconozca al primero como inmediato sucesor de cuatro vinculaciones de que es poseedor el segundo fundadas, por Don Luis Pedro de Mora

Author: Universidad de Granada
Publisher: Granada : Manuel Sanz
Year: 1848
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/51865/1/C-001-054%20%2812%29.pdf
BIBLIOTECA HOSPIT/ú £AL
GRANADA
Sala
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Es an e:,
Nume o:.

SOBRE EL PLEITO SEGUIDO
€1 JHanjucs e ( ampo wí e g d ¿Ha qucs í>c Cug os,
que se econozca al p ime o como inmedia o suceso de cua o inculaciones,
de que es poseedo el segundo,
undadas po Don Luis Ped o de Mo a.
GRANADA.
IMPRENTA Y LIBRERIA DE DON MANUEL SANZ.
CALLE DE LA MONTERERIA NÜM 3 .
1818.
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DEL ÓBDSI DE TMAMíTlOSeS
Q T 7 E H A N S E G U I D O ;
H A S TA SU ACTUAS. E S T A D O .
i c o n s e c u e n c ia de la exposición que ele a on a l
S . D. Felipe V en 1730 I). Luis Ped o de Mo a y
D.a Be na da de Salaza su muje , Ma queses de
Lug os (núm. 1 y 2), mani es ando sus deseos de in
cula en cabeza de cada uno de los cinco hijos me
no es que enian, las legi imas que les co espondie
sen po su espec i a he encia, cuyo impo e pod ia
excede de un cuen o de eales, capi al su icien e
pa a su decen e manu ención, con el designio de que
se pe pe uasen en la línea y descendencia de cada uno
de ellos sus habe es pa e no y ma e no; y suplicando
al e ec o que se les o o ga a Real acul ad, aunque
«mo, ex ensi a á las o as líneas llamadas despues de
«las délos cinco hijos conside ando en consecuencia
«de lo que a mani es ado, que la e e ida sen encia
«de e is a es no o iamen e con a ia á la disposi-
«cion cla a y e minan e de la ley 11.a í . 6.°, li-
«b o 10 de la No ísima Recopilación y demás que i-
«gen en la ma e ia;” alló habe luga al ecu so, de
cla ando de ningún alo , ni e ec o la sen encia de
e is a y aco dando la de olución de los au os á la
Audiencia de es a ciudad pa a lo que p e iene el a 
ículo 18 del Real Dec e o de 4- de No iemb e
de 1838.
Tal es el es ado del plei o.

OISS ERVACÍ
0 3
Í ES.
Aunque pudie an ci cunsc ibi se es as obse acio
nes al examen de los undamen os de la sen encia
del T ibunal Sup emo, de Jus icia, como en el dia ha
de esol e se sob e el ondo del negocio en úl ima
ins ancia, con iene amplia las á odos los pun os con
o e ibles, a po que no se hace mé i o de algunos
en la pa e azonada de aquel allo, y ya po con
sul a á la cla idad y al o den, y pa a p e eni el in
con enien e de la epe ición de unas mismas ideas y
doc inas. Cua o cues iones se han deba ido en el
1 i ligio - La p ime a se e ie e á la imp ocedencia de
la demanda, po habe se di igido p i a i a y exclusi
amen e con a el Ma qués de Lug os, exis iendo una
pe sona que se hallaba en la posesion de los de e
chos de inmedia o. La segunda iene po obje o la
in eligencia y genuino sen ido de la cláusula en que
el ins i uido de los mayo azgos llama á la sucesión
de cada uno á los hijos na u ales y aun á los bas a 
dos po al a de suceso legí imo, decla ando que e a
su olun ad no exclui los. La e ce a e sa sob e si
es u o en sus a ibuciones hace es e llamamien o con
a eglo á las leyes, y á los p incipios de ju isp uden
cia, que si en de no ma en la sucesión egula de
las inculaciones. La cua a, en in, es ela i a á la
aplicación que pa a decidi la ac ual con o e sia pue
da ene la ley 27 de To o, que ma ca el o den g a
dual de llamamien os en los ínculos undados po los
pad es con el e cio de sus bienes.
— 10—
P im e a cues ión.
En los undamen os de la sen encia del T ibunal
Sup emo se p escinde de es a cues ión, y la pa e
del Ma qués de Campo e de (21) ha p ocu ado que
pase como desape cibida; pe o siendo una de las ex
cepciones que se opusie on con aía demanda, an o
en el juicio concilia o io, como en el esc i o de con
es ación y en los alega os de las es ins ancias, que
el Ma qués de Lug os (15) enia econocida como in
media a suceso a á su hija na u al í).a F ancisca de
Paula Mo a y Na a o (19), á quien le con ibuía con
alimen os bajo es e ca ác e , y despues de su mue e
acaecida en 6 de Ene o de 1845 á su nie o D. F an
cisco de Paula de la Fuen e y Mo a (22) con cuyo pa
d e D. F ancisco de la Fuen e, habia p ac icado la di
isión de los bienes, no puede deja de some e se á
discusión, si un poseedo inculis a puede se com-
pelido á que econozca dos inmedia os suceso es es
pec o á unos mismos mayo azgos. No es un debe le
gal de los poseedo es exigi ai que os en e de echos
de inmediación, que haya de eje ci a los necesa ia
men e an e los T ibunales pa a que se sancionen po
ejecu o ia, ni menos pod ía cons i uí seles en el con
lic o de sus en a con iendas ju ídicas, cuando po sus
p opias con icciones y po las cláusulas de la un
dación conside asen al eclaman e su siguien e en
g ado. Lejos de p esc ibi las leyes es e manda o,
aconsejan que se e i en plei os, y con an laudable
lin los poseedo es de ínculos po in e pelaciones
ex ajudiciales y amis osas y sin que p ecedan deman
das, ni p o idencias del pode judicial, e i ican los
econocimien os y o o gan las obligaciones alimen i
cias, eniendo és as an a ue za y i ud, mien as no
se chancelen ó anulen, como si ue an p oduc o de
lina decisión ejecu o iada. Asi lo e i icó el Ma qués
de Lug os espec o ásu nie o L). F ancisco de la Ib nen
ie y Mo a (22) despues de habe allecido su mad e y el
hijo legí imo que u o el mismo Ma qués de su ma
imonio con l).a Ca men de los Rios (14) Ma quesa
de Boga alla. Quedó, pues, ligado a con ibui con
alimen os á su nie o y á en ende se con él pa a o
dos los e ec os ci iles de la inmediación; y si hoy pol
la sen encia que se p onunciase en el p esen e li igio
u ie a que econoce con la p opia in es idu a al
Ma qués de Campo e de, exis i ían dos inmedia os,
dos obligaciones alimen icias y dos pe sonas que de-
be ian in e eni en los ac os di iso ios bajo pena de
nulidad. El Ma qués apoya ía sus de echos en el allo
ejecu o iado; el meno L). F ancisco de la Fuen e y
Mo a (22) en las obligaciones con aidas que no pue
den escindi se, ni des i ua se po la decisión aco da
da en un plei o, en que no se le ci ó, ni se le empla
zó, ni se le ha dado audiencia. La ejecu o ia que e
cayese decla ando inmedia o al Ma qués de Campo-
e de, no pe judica, ni o ende los de echos de D.
F ancisco de la Fuen e y Mo a, ni po consiguien e
puede alega se como excepción po el Ma qués de
Lug os pa a eximi se del cumplimien o del con a o
que celeb ó á a o de su nielo.
Si cuando ue- econ enido el Ma qués de Lug os
an e el Alcalde a enido ó an e el Juez de p ime a
ins ancia hubiese gua dado silencio sob e el econo
cimien o de D. F ancisco de Paula de la Fuen e y
Mo a (22), le se ian impu ables la al a de ci ación de
— 11—
és e y las consecuencias one osas de su ese a; pe o
an e el Juez de paz mani es ó su apode ado cla a y
explíci amen e, no solo que es aba econocido po in
media o el meno , sino que con D. F ancisco de Pau
la de la Fuen e, bajo cuya pa ia po es ad se bailaba,
se habia hecho la di isión de los bienes con que se
do a on los ínculos. Es a ci cuns ancia ué alegada
como excepción pe en o ia, pa a comba i la acción
deducida, y solici a la absolución, po que e a insu i
cien e pa a un a ículo de p e io p onunciamien o,
sob e no es a obligado a con es a la demanda. Al
poseedo incuiis a puede y debe oí sele siemp e en
la dispu a de inmediación, y no es aba al a bi io del
Ma qués de Lug os, e adi se de en a en el li igio;
pe o si hay o a pe sona que es é en la posesion del
de echo, es necesa io emplaza la y admi i la en el de
ba e, po que omi iendo es e equisi o, el es ado po
seso io se conse a y se espe a, y no puede al e a se
sino po sen encia en juicio con encioso. En la hipó
esis de que se decla ase inmedia o al Ma qués de
Campo e de, y de que el meno p e enda no obs an
e que se hagan e ec i os los de echos que adqui ió
po el econocimien o o o gado po el Ma qués de
Lug os, ¿pod ia és e opone con buen éxi o la ex
cepción de cosa juzgada? No; po que D. F ancisco
de Paula de la Fuen e y Mo a la echaza ia, undán
dose en que el li igio se ha sus anciado sin su in e 
ención, á pesa de que cons aba su posesion en los
de echos de inmedia o, é insis i ía en hace los ale
como descendien e llamado y no excluido de la pe 
sona pa a quien se ins i uyó uno de los ínculos, que
es el onco, no solo de la línea poseso ia, sino de la
con en i a, en la cual hoy adican los cua o mayo
azgos li igiosos, y en la que no hay o o descendien
e. El Ma qués de Lug os, despues de habe sos eni
do la p esen e con ienda á que ué p o ocado, se e-
ia en el con lic o de segui o a consn nielo, y si en
ella ambién sucumbiese, po que se en endie an la
cláusula de la undación y las disposiciones legales
de un modo di e en e al en que las in e p e a el Ma 
qués de Campo e de, esul a ían dos ejecu o ias in
conciliables, y cuya con adicción no pod ia desapa
ece , sino po el plei o que se en ablase en e el
Ma qués de Campo e de y D. F ancisco de Paula de
la Fuen e y Mo a en los T ibunales de Jus icia. En
e an o el Ma qués de Lug os su i ia el doble g a
amen de las exigencias de dos u u os suceso es y
de los dispendios en dos ó es deba esju ídicos, ies
go que pudo y debió p eca e se, di igiendo la de
manda con a el meno ep esen ado po su pad e,
al mismo iempo que con a el Ma qués de Lug os, ó
emplazándolo, pa a que el de ini i o le pe judica a.
La omision solo es impu able á la pa e ado a, y
al demandado pa a que sea absuel o le bas a que se
excepcionase, mani es ando que no ué u o de a bi
a iedad su econocimien o espon áneo, sino esul
ado de la disposición e minan e del es amen o de
D. Luis Ped o de Mo a (2), en que no excluía á los
hijos na u ales, y menos oda ía á los descendien es
legí imos de és os. Si D.a F ancisca de Paula Mo a
(19) ó su hijo D. F ancisco de Paula déla Fuen e en
luga de las in e pelaciones espe uosas hubiesen acu
dido al pode judicial, es no ya p obable, sino indu
bi ado, que hab ían ob enido la decla ación de inme
dia os, y mas cuando no enían en onces compe ido
es que les dispu a an la p e e encia; y como en es e

caso sin ence los en juicio, no podia condena se al
Ma qués de Lug os á que econocie a los de echos
de inmediación en o a pe sona, ¡guales e ec os p odu
ce el con a o que celeb ó’pa a sus ae se de ac uacio
nes judiciales. La acción ué po lo an o imp oce
den e en el o den y en la o ma que se dedujo, y
legi ima ia la absolución, aunque uese con la cuali
dad de po aho a, has a que se oyese á odos los in
e esados, ó con la ese a del de echo al Ma qués
de Campo e de, pa a que lo eje ci e como co es
ponda.
Segiuida cues ión.
A i ma la pa e ac o a, que no de i iéndose á su
solici ud se iola ía la olun ad de D. Luis Ped o de
Mo a, que es la p ime a egla ó la ley de las suce
siones incula es, con a iniéndose ambién á la 4-0
de To o ó sea la 5, í . 17, lib. 10 de la No ísima
Recopilación, en la que despues de es ablece el o 
den de sucesión en los mayo azgos egula es, se
añade: «Sal o si o a cosa es u iese dispues a po el
«que p ime amen e ins i uyó y o denó el mayo az-
«go, que en al caso mandamos, que se gua de la
« olun ad del que lo ins i uyó,” y d las leyes 8 y 9
del p opio í ulo y lib o, que hablando del de echo
de ep esen ación y de la sucesión de las hemb as
de mejo línea y g ado, p esc iben que sus disposi
ciones se cumplan, á no se que el ins i uido o de
nase lo con a io. El blanco p incipal del li igio en el
e eno á que el Ma qués de Campo e de lo ha aí
do, no es o o que la a e iguación de si ue on lla
mados ó excluidos los hijos na u ales, ó de si p o i
niendo de la aiz de la línea llamada en p ime lu
—14—
ga pu a el p ime o de los mayo azgos, pueden sos
ene la concu encia y la p elacion con un descen
dien e legí imo de las o as líneas que se pos e 
ga on.
La cláusula de la undación en es e pun o es an
exp esi a, que como dice muy bien el Ma qués de
Campo e de, no se p es a ácilmen e á cap ichosas
in e p e aciones. Su li e al con es o da á á conoce ,
cuál de los dos con endien es la explica y la en ien
de según la acepción na u al y di ec a de las oces
y según la signi icación común, y cuál se p opone in
e p e a la a ibuyendo á las palab as y á las ases
ideas que no ep esen an y al undado un designio
que no gua da a monía con su pensamien o domi
nan e. La cláusula es á concebida en los é minos
siguien es:«I em: decla oesmi olun ad que encaso
«de no habe legí imo suceso en cualesquie a de las
«líneas de los dichos mis cinco hijos y demás llama-
«dos á la posesion de dichos mayo azgos, si sucedie e
«el que haya algún hijo na u al ‘ó legi imado po sub-
«siguien e ma imonio, és e ó los que hubie e pueda
«en a á posee el mayo azgo ó mayo azgos que
«de ellos le ocasen con o me á de echo y según los
«llamamien os hechos, po que mi olun ad es no ex-
«clui los, ni ampoco exclui bas a dos que sean hijos
«de a ones poseedo es de ellos, quedando econocidos
«po ales hijos na u ales ó bas a dos i c." El adje
i o cualesquie a, según el dicciona io de la lengua, el
uso de nues os au o es y el modo común de habla ,
signi ica de una mane a inde e minada algunos ó algu
nas; y es a oz, ya se use de ella en singula ó
, ya como nomb e adje i o ó como p onomb e
o, se aplica á una ó mas pe sonas ó cosas en-
plu al
ela i'
l e muchas inde e minadamen e. Asi que, cuando ci
ins i uido dijo, que si en cualesquie a de las líneas
llamadas, ya de sus cinco hijos, ó ya de sus deudos,
cognados, ó a ines ó de ex años, no hubie e suceso
legí imo y sí algún hijo na u al, és e en ase á posee
el mayo azgo ó mayo azgos que le co espondiesen;
daba á en ende sin ambigüedad ni ince lidumb e,
que en cada cual de las líneas indis in amen e, en que
sob e inie a el e en o p e is o, á alla de legi i
móse asmi ía la inculación ó las inculaciones que
en ella adicasen al na u al, hijo ó nie o del posee
do . Si en la se ie de gene aciones de i ada de D.
Luis Mo a y Salaza (4) no hay descendencia legí
ima, y sí la hay na u al, no puede conside a se ex
inguida la línea, ni hay po lo lau o ap ilud legal
pa a que en e o a á la sucesión. El espí i u del ins-
liluido se in ie e po habe hecho ex ensi o su p e
cep o á odas las llamadas, con inclusión de las de
ex años, pues no es de c ee que an epusiese á és
os, en pe juicio de descendien es suyos, aunque ue
an ilegí imos, cuando su obs ensible designio ué el
de asegu a la conse ación de los bienes en los que
p ocedie an de cada uno de sus hijos y lle a an su
apellido y sus a mas. Sabido es, que los hijos na u a
les se conside an de la amilia y que suceden en el
sob enomb e de sus pad es y en sus hon as y p emi
nencias, eniendo ap i ud pa a he eda . No es de p e
sumi po lo an o que desease D. Luis Ped o de
Mo a condena los á la mise ia y á la p i ación de
ecu sos pa a sos ene se con deco o, pasándolos bie
nes del pa imonio de sus p ogeni o es espec i os á
pa ien es a ines ó á ex años.
La exclusión de los hijos na u ales, ó es áci a ó
— 16—
exp esa. La áci a exis e cuando se hace el llama
mien o de las pe sonas que han de se cabezas de lí
nea y de sus hijos y descendien es legí imos y en le
gí imo ma imonio p oc eados; y la exp esa, cuando
se les niega el de echo á la sucesión. I). Luis Ped o
cJ
de Mo a, lejos de decla a incapaces á los hijos na u
ales, enunció explíci amen e, que su olun ad e a
no exclui los, y así es que en odas las líneas llamó
á la descendencia sin exp esión de legi imidad. Aun
cuando se conside ase exigida implíci amen e es a
ci cuns ancia, habiendo explicado su men e el ins i
uido en la cláusula acla a o ia, el suceso legí imo
que hubie a de se p e e ido habia de busca se en
cada una de las líneas y en ella misma al hijo na u
al á quien se ans e ia el de echo en de ec o de
aquel. La mejo p ueba de es a e dad, es que su
pone que los na u ales ó bas a dos sean hijos de a
ones poseedo es de los ínculos, siemp e que es én
econocidos, no dispensando igual g acia á los que
p o ienen de hemb as po el sello de deshono que
siemp e acompaña á los ex a íos, inmo alidades y
disolución de las muje es.
Veamos aho a cómo in en a pe suadi el Ma qués
pe Campo e de que debe en ende se la cláusula.
Cali icando de subsidia ia el llamamien o de los hijos
na u ales pa a el caso de no habe suceso legí imo
en ninguna de las sie e líneas designadas po el un
dado , quie e que es ando ya eunidos los cinco ín
culos y adicados en los descendien es de I). Juan
Va ona Ala con y Salaza , an es de que el poseedo
úl imo pueda elegi suceso en e los pa ien es con
a eglo á las acul ades que se le daban, hubie an de
seg ega se los ínculos, emp endiéndose una pesqui
—17—
—24—
za de los medios jus i ica i os; y an alible puede se
el juicio de un T ibunal, como el de o o, no desig
nándose ley cla a y e minan e ó doc inas inconcu
sas in ingidas. La olun ad de D. Luis Ped o de
Mo a, solo pod ía us a se, si po la decla ación
de inmedia o en a o del Ma qués de Campo e de
se le as i iese el de echo á unos bienes que co es
ponden al descendien e de la línea del Ma qués de
Lug os.
Te ce a cues ión.
Pe o habiendo necesi ado el undado dispensa de
ley pa a g a a las legí imas con las abas de es i
ución pe pe ua, ¿es aba en sus acul ades con a e
glo á de echo y á las condiciones de la Real Cédula,
llama á los hijos na u ales en cada línea po al a
de suceso legí imo, aunque los hubiese en las o as,
y ue an descendien es del mismo ins i uido ? El Ma 
qués de Campo e de sus en a que no ué líci o á D.
Luis Ped o de Mo a aco da el llamamien o de los
na u ales en la o ma indicada, po que se lo impe
dían la ley 2.a lí . 15 pa ida 2.a, y la 4-0 de To
o, los p incipios que igen en la sucesión de los
mayo azgos egula es y las p e enciones del Mona 
ca en su Real licencia. Examinemos es a p oposicion
en odas sus pa es.
La ley de Pa ida que consigna las eglas de su
cesión egula en las inculaciones, se ciñe á esol e
«que si el ijo mayo mu iese an es que he edase, si
«dejase ijo ó ija que o iese de su muje legí ima, que
«aquel ó aquella lo o iese é non o o ninguno.” Áqui
se sancionan dos p incipios: el de ep esen ación en

la línea ec a y de p imogeni u a, y el de p e e en
cia po azón de legi imidad; de mane a que si alle
ciendo el hijo mayo de un poseedo , dejase un des
cendien e na u al ó ilegí imo, és e no debe ia an epo
ne se al hijo segundo legí imo del mismo poseedo ó
á los que le ep esen a an con la misma cualidad.
De es a disposición no se in ie e, que la ley echace
siemp e y en odo caso a los na u ales, sino que los
pos e ga á los legí imos en igualdad de línea, g ado
y edad. Nues os comen ado es G ego io López, Ro
jas de Álmanza y el S . Molina, explicando es a ley,
no c een que haya una incapacidad absolu a y pe 
pe ua en los na u ales, po que si bien no pueden
p esen a se á la sucesión en concu so con los legí i
mos que ep esen en la línea de mayo ía, y aunque
se inclinen á p esumi los excluidos i ualmen e, opi
nan de común acue do, que si son llamados adquie
en ap i ud pa a sucede . La pa e con a ia ci a el
lib o 3.°, cap. 2.°, núme os 1, 2, 3, 6, 7 y 8 de la
ob a del S . Molina, y el núm. 10, cap. 3.°, en la
con ianza de que no se e acua ían las ci as, po que
si hubiese sospechado que se econocie an, se hab ía
abs enido de e ec ua las, po el emo de que se des
cub iese su inopo unidad é inconducencia. En los lu
ga es designados, nues o an iguo ju isconsul o solo
dice, que los na u ales, aunque se legi imen po es
c ip o del P íncipe, no po eso ob end án p elacion á
los legí imos en igualdad de g ados. Ni podía cali i
ca los como absolu amen e incapaces, cuando en el
lib o 1.°, cap. 4.°, núm. 48, había sen ado la doc i
na, de que los na u ales no pod ían sucede á menos
que ue an llamados especialmen e y con palab as
e minan es según la opinion de G ego io López.
La ley 40 de To o ep oduce la disposición del
código de las Pa idas, acla ando el de echo de e
p esen ación, y p esc ibiendo que siemp e el ijo y
sus descendien es legí imos se sub ogan en luga desús
pad es, aunque no hayan sucedido en las inculacio
nes; pe o esa ley con iene una excepción impo an e,
«sal o si o a cosa es u iese dispues a po el que ins-
ec i uyó el mayo azgo, que en al caso mandamos, que
«se gua de la olun ad del que lo ins i uyó,” de mane
a que aun las eglas undamen ales de la egula idad
en la sucesión es án subo dinadas al o o y al cap i
cho de los ins i uido es. Las leyes 8 y 9, í ulo 17,
lib o 10 de la No ísima Recopilación, consag an el
mismo p ecep o y la obse ancia é in iolabilidad de
lo que de e mine el undado , no siendo con a io á
las buenas cos umb es ó á ex os legisla i os.¿Y po
d ía cali ica se de inmo al ó de con a io á de echo
el llamamien o de los na u ales á alla de suceso le
gí imo en cada una de Jas líneas pa a las cuales se
c ea on los ínculos po D. Luis Ped o de Mo a? Es
e enia cinco hijos en meno edad, y ecelando que
hué anos po su mue e y bajo la gua da de u o es
ó cu ado es, que pudiesen se indolen es ó poco ce
losos, se expond ían á menoscabos en sus habe es
he edi a ios, ó á que se enajenasen incas bajo p o
es os mas ó menos plausibles; y emiendo ambién
los ex a íos de la inexpe iencia y déla ju en ud, aun
despues que saliesen de la cú a ela, concibió y eali
zó el p oyec o de incula sus legí imas indi iduales
asegu ando su conse ación en la descendencia es
pec i a. INo se es ableció un solo mayo azgo pa a los
cinco hijos que colec i amen e enían de echos ó es
pe anzas á sus bienes, en cuyo caso se ía el ins i uí-
— 26—
da la aíz de la línea con en i a, sino que se c ea on
cinco despues del allecimien o de I). Luis Ped o de
Mo a, con el pa imonio lib e y exclusi o, de que
cada cual de los hijos debia se he ede o; y la azón,
la equidad y la jus icia exigían que en las sus i ucio
nes se adop ase el o den que hubie an seguido cada
uno de los hijos según los a ec os que la na u aleza
inspi a. Consul ándolos, nadie acila á en c ee , que
D. Luis Mo a y Salaza (i) asi como sus he manos,
hab ian elegido pa a la sucesión lib e ó inculada de
su caudal p opio á sus descendien es legí imos, y no
eniéndolos, á sus hijos na u ales ó nie os con de e
cho á he eda los, dispensándoles p elacion espec o
á sus sob inos ó descendien es de sus he manos. Sien
do hemb as las dueñas de los bienes sus hijos na u
ales, á al a de legí imos son he ede os necesa ios,
y siendo a ones pueden ins i ui los, además del de
echo he edi a io que les o o ga la ley de Pa ida en
la 6.a pa e del caudal y del alimen icio que les con
ceden las leyes ecopiladas. Lo que es e osímil, na
u al y p obable que hiciesen cada uno de los hijos,
ué lo que de e minó D. Luis Ped o de Mo a, y po
es a esolución lejos de o ende se los p incipios de
mo alidad, se e i aba una g a e injus icia y se obe
decían los ex os legisla i os. Las leyes po el Ma 
qués de Campo e de ci adas no decla an incapaces
absolu amen e á los na u ales, ciñéndose á pos e ga 
los á los legí imos en su línea; la 27 de To o ú 11,
í ulo 6, lib o 10 de la No ísima Recopilación quie
e que sean an epues os á los ascendien es y á los
ans e sales; la olun ad de los ins i uido es debe
espe a se, aunque al e e, modi ique ó a íe las bases
de la sucesión egula , y como po la. cláusula en
endida po su eno li e al y su espí i u, lejos de
con adeci se aquellas bases, se p eca e la i egula
idad mas mons uosa de los ínculos, cual se ía la
de cons i ui los sallua ios, buscando despues de in
co po ados di e en es líneas, y haciendo un e oce
so hacia ellas, solo admi e la cali icación de con e
nien e, legal y jus a.
Aunque el Ma qués de Campo e de se haya obce
cado po el anhelo de iun a en el li igio, no ha po
dido encub i su con icción ín ima en una de sus e
lexiones. Fija la conside ación, en que la dispu a no
se conc e a al ínculo p i a i o de D. Luis Mo a y
Salaza (4-) y de su línea, sino que se amplía :í los o os
es de D. Juan Mo a (5), de D. Ped o (6) y de D.°
An onia (9), ag egados al p ime o y un sob ino na u
al, dice, no debe ia an epone se á un sob ino legí
imo. Aqui exis en dos con esiones impo an es. Con
sis e la p ime a, en econoce que no hubo indi isi
bilidad en e los ínculos, ni e undición de los cinco
en uno solo; y la segunda, en que el o igen de la su
cesión p o iene de cada uno de los hijos del unda
do , como dueños de las incas g a adas. Si el li igio
e sase sob e la inmediación del ínculo ins i uido p i
mo dialmen e pa a D. Luis Mo a (4-), no hab ía con
adicho Campo e de el es ado poseso io en que se
halla I). F ancisco de la Fuen e, y solo le ha es i
mulado á plei ea la ci cuns ancia de es a eunidos
los o os ínculos; pe o ácil es conoce , que es os
undamen os y aquellas con esiones echan po ie a
el edi icio sob e el cual ha ab icado su de ensa, que
es iba en se descendien e legí imo del ins i uido .
No es es a la cualidad decisi a pa a la sucesión, sino
la de de i a se de cada onco de línea, y el Ma qués
— 28—
do Campo e de es pa ien e ans e sal, y D. F an
cisco de la Fuen e y Mo a (22), descendien e en lí
nea ec a de D. Luis Mo a (-4). La adicación de los
o os mayo azgos, es consecuencia de los llamamien
os y de la mayo ía de edad del D. Luis Mo a, y co
mo no pueden seg ega se sin iola la undación, las
icisi udes en la amilia con el discu so de los años
han dado ma gen á que hoy es é mas a o ecido D.
F ancisco de la Fuen e y Mo a, que el Ma qués de
Cam po e de, bene icio de que és e goza ía, si su as
cendien e D. F ancisco Mo a hubie a sido llamado
en segundo luga á cada ínculo, como lo ué el abue
lo del Ma qués de Lug os.
Los p incipios elemen ales en la ma e ia son an
conocidos, que nada se adelan a ía con a gumen os
de au o idad. La causa impulsi a de los mayo azgos,
exige que se pe pe úen en una línea, e i ándose los
cambios ecuen es que p oducen las exclusiones, las
incompa ibilidades y cualquie a o a i egula idad; y
como iende á es e obje o la disposición es amen a
ia de D. Luis Ped o de Mo a, no es con a ia á las
máximas de ju isp udencia. Tampoco se opone á las
condiciones de la Real dispensa, ela i as á la subs
i ución ecíp oca, po que en cada ínculo se ue on
llamando los hijos y sus líneas po el o den de edad,
y pa a el caso de la ex inción de las cinco, se e ec
ua on las ocaciones pe sonalísimas y las lineales de
deudos y ex años: pe o no puede conside a se ene
cida aquella en la que exis an na u ales, a empe án
dose á las eglas de sucesión es ada ó in es ada y á
las de equidad y de igo osa jus icia. No se excedió
en sus a ibuciones, ni abusó de la g acia del Sobe a
no, ni aspasó sus lími es el undado , o denando
— 29—

que si en alguna, línea no habia suceso legí imo, se
de i iese el de echo d los legi imados po subsiguien
e ma imonio, d los na u ales y aun d los bas a dos-
econocidos que p ocediesen de a ones.
Cua a cues ión.
Ya se ha demos ado que la legalidad de la cláu
sula se in ie e de la ley 27 de To o, annque no enga
exac a aplicación d mayo azgos do ados con legí imas:
pe o como la in oca en su a o el Ma qués de Cam
po e de, es necesa io analiza sus aciocinios. «Man-
«damos, dice dicha ley, que cuando el pad e ó la nía-
«d e mejo asen d alguno de sus hijos ó descendien es
«legí imos, en el e cio de sus bienes <^c.,quelo pue-
«dan pone el g a amen que-quisie en á e. y hace ín-
«culos, con an o los hagan en e sus descendien es le-
«gí imos, d al a de ellos en esus descendien es ilegí-
« imos que hayan de echa de les pode he eda , y d
« al a de ellos en e sus ascendien es y despues en e
«sus pa ien es y ex años $ c.” Bajo dos aspec os se
p e ende que enga aplicación es a ley d la ac ual
con ienda. Si en el e cio, po que es legí ima colec
i a de los hijos, hay que obse a igo osamen e el
o den g adual de p e e encia p esc ip o, con mayo a
zón debe á cumpli se en las cuo as he edi a ias, que
es un capi al mas sag ado. Aun que se dé d la dispo
sición legisla i a esa la i ud con que la en iende el
ac o , su p opio a gumen o le condena y es un da o
i ecusable de la injus icia de la demanda. Es en e ec
o mas in iolable la legí ima indi idual, que la colec
i a; po que d la p ime a iene un de echo exclusi o
cada he ede o sin pa icipación de sus he manos, y
á la segunda odos pueden concebi igual espe anza.
¿Pe oen quédase de ins umen o se o malizó la ins
i ución de los ínculos? En una pos ime a olun ad
e ocable du an e la ida de su au o , y has a cuyo
allecimien o no p oduce e ec os. 1 en es a -época ¿á
quién pe enecía el dominio a los bienes? A los lujos
de D. Luis Ped o de Mo a p opo cionalmen e ó se
gún su habe he edi a io. Luego los ínculos se ins
i uye on con el caudal p opio de sus p ime os po
seedo es., cuyo pad e ino á unda lo en nomb e de
ellos ó á subs i ui los, no ya pupila men e ó has a que
llegasen á la edad compe en e, sino po un iempo in-
de iuido y pe pe uo, en i ud de la acul ad Real.
En es as subs i uciones deben p e e i se los descen
dien es legí imos de los p opie a ios del caudal, y en
su de ec o y an es de los ascendien es ó cola e ales,
los ilegí imos con de echo de les pode he eda , como
son los na u ales; y pues o que en el llamamien o se
espe a on es as eglas e e nas de jus icia, que p o
clama la ley de To o, es una ceguedad y un des a ío
obs ina se en que se ía iolada, no decla ando habe
luga á la acción del Ma qués de Campo e de.
Pe o á es de los mayo azgos se adjudica on, no
solo la legí ima peculia de cada he ede o, sino pa 
es de la mejo a de e cio y quin o; y como el o 
den p osc ip o se e ie e á los pad es mejo an es y
no á los hijos mejo ados, los descendien es legí imos
de D. Luis Ped o de Mo a excluyen á los na u ales
que desciendan de sus hijos. Es e es el o o aspec o
bajo el cual se habla de la ley 27 de lo o. En p i
me luga , D. Luis Ped o de Mo a no pudo dispo
ne del e cio de sus bienes. En unión y de manco
mún con su esposa D.a Be na da de Salaza y la-
—51—
pia (1), di igió sus p eces al S .D. Felipe Y, á in de
que se dignase au o iza los, p e ia dispensa de ley,
pa a incula las legí imas, suponiendo que cada una
de és as pod ian excede de un cuen o de eales, ca
pi al con cuyos endimien os pod ian su aga sus
hijos los gas os de su deco osa manu ención. D.a Be 
na da Salaza , p o es ó la ese a de sus acul ades
pa a usa del e cio y quin o; pe o D. Luis Ped o
de Mo a no hizo sal edad alguna de su de echo en
es a pa e, ni podia ejecu a la, po que bene iciando
á alguno de sushijos con dichas pa es de sus bienes,
des alcaba los habe es de los o os casi en una mi
ad, y ya no alcanza ían á la suma g aduada, cuya
impo ancia ué uno de los mo i os que es imula on
al Mona ca pa a el o o gamien o de la habili ación.
Asi como D.a Be na da Salaza ehusó p i a se del
eje cicio de sus acul ades en cuan o al e cio y quin
o, lo mismo hab ía hecho 1). Luis Ped o de Mo a,
si no uese su ánimo enuncia las, pa a que ac ecien
do la cuo a he edi a ia de sus hijos, llegase a la can
idad que p esupuso, libe ándose de las econ en
ciones que pudie an hacé sele sob e habe ob enido
la Real Cédula, con los icios de ob epcion ó sub
epción. Abdicó po consiguien e el de echo que le
concedían las leyes comunes de mejo a con el e 
cio á alguno de sus descendien es, y po es o en la
Real g acia se ese ó p i a i amen e aquella acul
ad á su muje .
En segundo luga , a endiendo no á las palab as
del es amen o, sino á la esencia de sus disposiciones,
D. Luis Ped o de Mo a se limi ó á una simple man
da en a o de su hija D.a F ancisca, que no admi e
la denominación de mejo a de e cio. Lo que de e 
— 32—
minó ilé, que el e cio y quin o de sus bienes se dis
ibuyese en cinco pa les, adjudicándose una espec
i amen e á sus hijos (ndm. 5, 6 y 9), y dos á D.a
F ancisca Mo a (núm. 7). La ope acion a i mé ica
que se p ac icase pa a cumpli es a olun ad, dió po
esul ado que los es hijos D. Juan, D. Ped o y l).a
An onia, ecibie on cada uno in ég ala quin a pa e
de la o alidad de los bienes, que e a su legí ima
exac a; que á D.a F ancisca (7) se le adjudicó la
quin a pa e de odo el caudal, con el aumen o de
la quin a pa le del e cio y quin o; y que D. Luis de
Mo a y Salaza (/(•) solo omó su habe pa e no, me
noscabado en la misma can idad con que se bene
ició á D.a F ancisca de Mo a (7). No hay po lo an
o mejo amien o, sino en el ínculo de D.a F ancisca,
que es á poseyendo el Ma qués de Campo e de (21)
y que no se li iga. Es a mejo a no llegaba, ni aun á
la mi ad del quin o del cue po p incipal de bienes,
y aunque D. Luis Ped o de Mo a ca eciese de acul
ades pa a e ec ua la, como solo cedió en pe juicio
de D. Luis Mo a (i), po que sus o os cohe ede os
y he manos (5, 6 y 9) se ein eg a on de su legí i
ma comple a ó de la quin a pa e de la masa de bie
nes di isibles, aquel no hizo eclamación ninguna, ya
po espe o al manda o pa e no, ya po que la mejo
ía e a una cuo a insigni ican e que podia impu a se
en menos de la mi ad del quin o, y ya po que e a el
suceso , como p imogéni o, de o os mayo azgos de
su casa. Aunque el es ado use de las oces mejo a
de e cio y quin o, no exis ió en ealidad mas que una
memo ia ó legado en a o de su hija D.a F ancisca
po cie a can idad que no a ec aba las legí imas de
es de sus hijos y que no pudo conside a se one osa
G
D. F ancisco de
Paula de la Fuen e
y
Mo a.

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