La fiesta de Sukkot en la poesía de Yosef ibn Abitur
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LA FIESTA DE SUKKOT EN LA POESIA DE YOSEF IBN ABITUR el los ñas N eh "Encontraron escrito Señor, por medio de hijos de Israel que durante la fiesta 8,14. 1. La fiesta de Sukkot JUDIT TARGARONA en la Torah que Moisés, ordenó a vivieran en caba del séptimo mes" Las tres grandes fiestas del antiguo Israel están, en sus origen es, estrechamente relacionadas con la agricultu ra: la fiesta de los Azimos se celebraba en primavera, la de la Siega en verano y la de la Recolección en otoño ( 1). Todas ellas se convirtieron en fiestas de peregri nación siguiendo la orden del Señor: "tres veces al año comparecerá la totalidad de tus varones ante la presencia del Señor" (Ex 23,17). La peregrinación que se llevaba a cabo en el mes ·de Tgri recibe en el texto bíblico dos nombres que ponen de manifiesto la dualidad de esta fiesta: rpO!-<i1 .Hl , fiesta de la Recolección (Ex 23,16) y l11:JOi1 >.11, fiesta de las Cabañas o Tabernáculos (Le 23,34) (2). La antigua fiesta cananea de la recolección (3) y el recuerdo del éxodo por el desierto se reunen en una única celebración de acción de gracias que tiene lugar en el séptimo mes del ítño agrícola y en el primero del año civil, tras Ros ha-Sanah y Yom Kippur.
28 J. TARGARONA Después del exilio esta fiesta fue fechada entre los días 15 y 21 de este mismo mes (4) y prolongada un día más: "el octavo día tendréis una asambl�a santa y ofrece réis un sacrificio ígneo: es es el 'A�eret; no haréis ninguna obra servil" (Le 23, 36b) (5). El fin de la recolección de frutos y vides fue el elemento determinante para fijar la celebración de la fiesta de Sukkot en el mes de Tisri, quedando así relacionados el éxodo de Israel por el árido desierto y la abundancia de la recolección otoñal. Según la tradición, los hijos de Israel llegaron a Sukkot en Nisan: "partieron pues los hijos de Israel de Ramsés para Sukkot" (Es 12,37), concretamente el día 15 de Nisan (6), cuando habían transcurrido exactamente 430 años desde que el Señor hiciera su Alianza con Abraham y 400 del nacimiento de Isaac (7). Si la fiesta de Sukkot conmemorara únicamente la liberación de Egipto hubiera sido fijada en primavera (8), pero fue el deseo de llenar de su peculiar contenido religioso una antigua fiesta agríco la lo que llevó a Israel a unirla con el recuerdo de su liberación de Egipto y de su vida en el desierto. En Le 23,33-44 se refleja claramente la dualidad de esta fiesta y se precisa la doble forma de su celebración: durante siete días Israel debía regocijarse ante el Señor cogiendo "frutos de árboles nobles, palmas de palmera, ramas de árboles frondosos y sauces de arroyo" ( v 40) para celebrar el fin de la recolección. A la vez debían "vivir en cabañas n·,;,�� " ( v. 42) para conmemorar la vida en el desierto y la libéración de la esclavitud. En Neh 8,17, coincidiendo con la restauración, se nos dice que desde los días de Josué hasta entonces los israelitas no habían vuelto a celebrar la fiesta de Sukkot. Parece claro que durante el periodo del Segundo Templo el peregrinaje y la celebración de Sukkot alcan zaron un gran auge en Jerusalén. Flavio Josefa nos relata có'mo en la fiesta de los Tabernáculos, el séptimo mes, Esdras recitó la Ley de Moisés en la terraza del Templo, estando presente 1 casi todo el pueblo 1 y que los israelitas se alegraron durante ocho días en las cabañas, regresando luego a sus hogares cantando himnos a Dios (9). Sin embargo también durante el Primer Templo se cele braba esta fiesta (cf. 1Re 8,65) y el rey Salomón aprove chó la afluencia de gentes llegadas a Jerusalén con ocasión de la peregrinación de Sukkot para la consagración del Templo (cf. 1 Re 8,1ss; 2 Cr 7,8ss). La recolección, la vida del desierto y el Templo de Jerusalén quedaron así ligadas para siempre en una única celebración fes ti va.
SUKKOT EN IBN ABITUR 29 2. El ritual de Sukkot Vivir en cabañas y agitar el lulal> -ramo que en la liturgia actual consta de una rama --ere-palmera, tres de mirto, dos de sauce y una cidraconstituyó desde muy pronto el núcleo central de la celebración de Sukkot (cf. Le 23,40.42) (10). Queda constancia de que en Jerusalén, en el Templo se hacía uso del lulab durante los siete días que duraba la fiesta, mientras--qüe en provincias sólo se utilizaba el día primero ( 11). Después de este día había la costumbre de regoclJ arse todas las noches, excepto los sábados o festivos, con música, cantos y bailes para proceder, por la mañana, a la libación del altar con agua de Siloé después del sacrificio matutino (12). El festejo de esas noches era conocido con el nombre de simhat bet ha-so) e bah (o ha se >u"Qah) 1 alegría de recoger -el agua 1 y e-ra de tal magnitud que en Sukkah 5,1 se dice: 'quien no ha conocido la alegría del bet ha-so 'e]¿ah no ha conocido en su vida el regocijo' . También cada día recogían ramas de sauce y las ponían sobre el altar; finalmente daban vueltas alrededor del ara del Templo recitando el versículo 25 del Salmo 118: NJ i1)1��1i1 �� NJN 'Sálvanos Señor ... ', a excepcwn del último día, en que eran siete las vuestas que daban alrededor del altar (Sukkah 4,5), este último día es conocido con el nombre de Hosa 'na' Rabbah (muchas ho sa<not) por las múltiples oraciones de hosa'nci' que se recitaban ese día (13). El final del ritual consistía en golpear el suelo con las ramas de sauce deshojándolas. Tanto el ritual de la libación del altar como el poner ramas de sauce sobre el altar y deshojadas al final de las procesiones de Hosa <na' Rabbah eran acciones simbólicas encaminadas a pedir el lluvia ( 14), ya que al regocijo de esta fiesta se agregó, antes incluso de la destrucción del Templo, la noción, en cierto modo presente ya en Za 14,7, de 'tiempo de juicio en relación con el agua' (Ros ha-Sa nah 16a), probablemente por celebrarse esta fiesta justo al inicio de la estación lluviosa. Tras la destrucción del Templo se produjeron en el ritual de Sukkot una serie de pequeños cambios que no afectaron sustancialmente la forma tradicional de su cele bración: vivir en cabañas y agitar el lulal;?. Pero Yohanan ben Zakkay extendió el ceremonial del lulal> a. los siete días de la fiesta, tal como se hacía en Jerusalén, en recuerdo
30 J.TARGARONA de la destrucción del Segundo Templo, suprimiéndolo única mente los sábados (Sukkah 41ab). Las libaciones del altar y los sacrificios desapare cieron por completo, mientras que las procesiones (haqqa fot) con el lulaQ y la costumbre de golpear el suelo con las ramas desa:tice si bien, al parecer, deja ron temporal mente de celebrarse, resurgieron a partir del periodo gaon1co, teniendo lugar desde entonces en la sinagoga, alrededor del atril donde se coloca la Torah (15). 3. Las cuatro especies La descripción bíblica de las cuatro especies hecha en Le 23,40 es vaga. Su identificación con productos agrícolas concretos característicos de Palestina, y fáciles de obtener para la formación del lulap, se remonta a un antiquísimo periodo de la historía judía, siendo la Ley Oral la que precisó y transmitió cuáles eran y cómo debían usarse cada una de esas especies (16), ya que siguiendo el texto bíblico sólo podía intuirse que se trataba de una muestra de la abundante cosecha otoñal, pero no era fácil hablar de frutos y ramas de árboles concretos. En el texto de la Misnah no queda duda alguna sobre la identidad de estas especies: .:t?1? 'palma' (Le 23,40: o .,.,l:ln M:> 'palmas de palmera'); Olh 'mirto' (Le 23,40: n.:ty \'Y CJ:JY1 'ramas de árboles frondosos'); hJ.1Y 'sauce' (Le 23,40: ?n:J -7.:t1Y1 'sauces de arroyo' ) ; .:111nlo{ 'cidra' (Le 23,40: 11h yy .,.,!l 'frutos de árboles nobles') (cf. Sukkah 3, 1.2.3.5). En el Talmud se intenta conjugar esta tradición con la terminología bíblica respecto a las especies que presen tan un mayor problema de identificación: el '' etrog' (Sukkah 35a) y el 'hadar', en cuyo caso hay que incluir una aparente contradicción entre Le 23,40 y la tradición refleja da en N e 8, 18 ( Sukkah 32b) . La cidra y el mirto no son, en efecto, reducibles a 'fruto de árbol noble' y 'ramas de árbol frondoso'; éste es un problema que la tradición rabínica ha tenido que afrontar y que ha quedado, ya en antiguas fuentes, como uno de los enigmas no resueltos por la inmensa sabiduría de Salomón: "Tres cosas son harto maravillosas para mí, y cuatro no entiendo" (Pr 30,18); las cuatro cosas que, según el midra�, Salomón no comprende se refieren precisa mente a las cuatro especies comprendidas en el lulaQ (cf. Levítico Rabbah 30,15; TanQ.uma', .)Emor).
SUKKOT EN IBN ABITUR 3 1 4. La fiesta de Sukkot en los poemas de Yosef ibn Abitur El poeta Yosef ibn Abitur nac1o en Mérida a mediados del siglo X, en el seno de una antigua familia españo la ( 17). Entre sus numerosas composiciones litúrgicas figu ran diversos poemas escritos especialmente para Sukkot, lo que muestra la importancia que la celebración de esta fiesta había adquirido en las comunidades de la diáspora al final de la época gaónica. A continuación presentamos un poema en el que Yosef ibn Abitur resume magistralmente todo el sentir bíblico y teológico de la fiesta que en romance se llamaría 1 de las cabañuelas 1 y cuatro poemas de hosa Lna1, en los que nuestro poeta no se cansa de implorar la salvación para su pueblo. A. SIL.LUQ PARA SUKKOT (18) Rima: aaaa bbbbb •.. Nadie es grande como el Señor. (lsa 2,2) Jubile el corazón de los que buscan al Señor. (Sal 105,3) Contemplad las obras del Señor. (Sal 46,9) Que lo digan los redimidos del Señor. (Sal 107,2) Desde el oriente del sol hasta su ocaso sea alabado el Nombre del Señor. (Sal 103,3) !Aleluyah!. Alabad servidores del Señor. (Sal 113,1) Señor, con diez golpes golpeaste a los tiranos, pero de ellos libraste a un pueblo delicado y tierno, sobre él extendiste tu nube a modo de cabaña y ordenaste a todos los habitantes de Israel morar en cabañas. (Le 23,42) 5 En cabañas habitaban los justos con agrado, en el Primer Templo. Ofrecían sacrificios y quemaban perfumes, Salomón celebraba esta fiesta con oráculos (1 Re 8,65) durante siete días. (lCr 7,8) Siete días hacían agradable su,festejo logrando alegría y júbilo,'\ en el Segundo Templo. Traían ramas de mirto, todos bailaban, todos se regocijaban con su fiesta 10 y se hacían cabañas sobre los terrados. Ne 8,16
32 J.TARGARONA Sobre sus terrados seguirán haciéndolas cuando surjas para redimirlos, cuando regresen a su tierra, en el Tercer Templo; cuando levantes la cabaña de David para que en ella moren como prometiste: 'yo repararé todo su quebranto' y la reconstruiré como en los días de antaño. (Am 9,11) Como en los días de antaño, como en los años pasados tu santidad proclamaremos al igual que los �ayyot y los Ufanes. 1SGrandes y pequeños, padres e hijos, en Sukkot te alabaremos con jubilosos cánticos llevando las cuatro especies. Con la cidra, que al corazón se asemeja, en alma y corazón proclamaremos tu loanza. Gracias a ella, tú que escrutas los corazones, nos perdonarás las recónditas pasiones del corazón. Con la palma, que a la espina dorsal se asemeja, como Iti'el y'Ezra'proclamaremos tu loanza 20 alrededor del Ara del Templo. Gracias a ella perdonarás a la oveja descarriada la arrogancia de la espina dorsal. Con el mirto, que al ojo se asemeja, donde tu corazón y tus ojos habitan proclamaremos tu loanza. Allí, cara a cara, veremos tu presencia. Gracias a él, Tú en quien todos los ojos tienen puesta su esperanza, nos perdonarás las miradas lujuriosas de los ojos. 25 Con el sauce, que a los labios se asemeja, 30 co�eador del lenguaje proclamaremos tu loanza. Tu gloria anunciaremos abriendo los labios. Gracias a él, Tú que por los labios eres loado, nos perdonarás las palabras pronunciadas por los labios. Siete días exultaremos y nos regocijaremos ante ti, allí donde reposa el Arca. Júbilo y alegría lograremos, a tu loanza nos consagraremos y proclamaremos tu santidad como los afanes como los ángeles relampaguean tes como las huestes angélicas como los ángeles silenciosos como las multitudes qe ángeles como los ángeles antiguos como los ángeles flamean tes como los ángeles chispeantes
SUKKOT EN IBN ABITUR 33 como los jefes angélicos como los jefes centelleantes como los querubines como los ángeles llamean tes como los mensajeros como los ángeles cantores como los arcángeles como los ángeles de tarsis Repitiendo tres veces la Qedusah: Dios es venerado en el concilio de los santos, es grande y terrible sobre cuanto le rodea. (Sal 89,8) Según está escrito: Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria. (Is 6, 3). Comentario Este poema, en el que Yosef ibn Abitur relata cómo se celebraba en su época esta fiesta, comienza con seis citas bíblicas que terminan todas ellas con el nombre del Señor. A continuación siguen 10 estrofas monorrimas; la lra, 6a y lOa tienen sólo cuatro versos, mientras que las restantes constan de cinco. El acróstico queda reservado para, después de las diez estrofas, enumerar alfabéticamente dieciséis especies angélicas. Al final del poema las citas de Sal 89,9 e Is 6, 3 sirven de introducción a la Qedusah que debía recitar se a continuación. Sólo en la primera parte del piyyut, las cuatro primera¡; estrofas se cierran con citas bíblicas; todas ellas hacen referencia al ritual de las cabañas. Las referencias a la recolección son escasas; sin embargo la noción de liberación y salvación del 'resto de Israel' de nuevo disperso, alcanza en los versos de este poeta toda su plenitud de significado. Así en el v. 3a se hace alusión a las plagas de Egipto y en el 3b, a pesar de su posible corrupción textual (19), Yosef ibn Abitur recuerda la salva ción pasada de su pueblo a la vez que anticipa la futura. En el v. 4a se relaciona, al igual que en la más antigua tradición rabínica, el abrigo que proporciona la cabaña con la protección que significa la nube del Señor. Rabbi Aqiba dice que 'Sukkot' en Ex 12,26, significa únicamente 'nubes de gloria' (Mekilta, Pisl;la XIV) y el Targum Palestinense tiene en Le 23,43: "bajo nubes de la
34 J.TARGARONA gloria de mi Sekina en forma de cabañuelas hice habitar a los hijos de Israel" (Tg-Neofiti) o "bajo las cabañas de las nubes de gloria .. . " (Tg-Ps-Jon) (20). Yosef ibn Abitur recoge esta tradición en su poema terminando la estrofa con el versículo que recuerda la orden de vivir en cabañas durante la fiesta: Le 23,42. En las tres estrofas siguientes nuestro poeta relacio na, también mediante citas bíblicas, la fiesta de las cabañas con el Templo de Jerusalén. -En la primera se hace mención de la celebración de Sukkot por Salomón (lRe 8,65; 2Cr 7,8), coincidiendo con la Consagración del Primer Templo (cf. 1Re 8,2ss). -En la segunda se recuerda la restauración de la Casa del Señor en los tiempos de Esdras. También el Segundo Templo está íntimamente ligado a la fiesta de los Taberná culos y su celebración (cf. Ne 8,15). -Finalmente, en la estrofa restante, se expresa la espe ranza del definitivo resurgir de la 'Cabaña de David' (Am 9,11), la tercera y última reconstrucción del Templo por el Mesías. Según la tradición rabínica, después que terminó Moisés de erigir el Tabernáculo (Nú 7,1), los descendientes de Benjamín, en cuyo territorio habría de ser levantado el Templo, presentaron varias ofrendas, entre ellas 'un novi llo, un carnero y un cordero añal para el holocausto' (Nú 7 ,63); estas tres ofrendas hacen alusión a las tres veces que el Templo será construido en su territorio: la primera en los días de Salomón, la segunda al regreso del exilio de Babilonia y la tercera en los días del Mesías (Números Rabbah 14,8). En las estrofas siguientes, ya sin citas bíblicas, se mencionan una a una las cuatro especies, eligiendo uno de los simbolismos que el judaísmo tradicional les ha conferido sin hablar del lulab como ramo y empleando en este sentido la expresi6n 'cuatro especies' (v. 16). Son muchos los significados que ha querido darse a estas diferentes plantas: Todas representan de alguna for ma al Señor (Levítico Rabbah 30,9), o a Israel (ibídem 30, 12); al Sanedrín y a los estudiosos de la Torah (Ibídem 30,11); el 'fruto del árbol noble' se relaciona con Abraham y Sara, las 'palmas de palmera' con Isaac y Rebeca, las 'ramas de árboles frondosos' con J acob y Lea, y el 'sauce de arroyo' con José y Raquel (ibídem 30,10). En to.dos estos pasajes se hace referencia a las cuatro especies bíblicas de Le 23,40. Sólo en una ocasión se hace mencwn en este Midras de las cuatro especies litúrgicas para asemejar, al igual ·que nuestro poeta, el ''etrog' al corazón, el 'lulab' a la espina dorsal, el 'hadas 1 a los ojos y la '�arál?aJi' a los labios (Lev. Rabbah 30, 14; Tanl:J.Uma•, ,Emor).
SUKKOT EN IBN ABITUR Una significación similar a la daría a la analogía de las 'cuatro organos del hombre es la que que introduce en su poesía, dando una comentario midrásico (21). 35 que más tarde se especies' con los Yosef ibn Abitur nueva lectura al Es bien conocido que por la cidra se suplica el perdón de los desordenados deseos del corazón, por el mirto, el de las miradas lujuriosas y por el sauce, el de las palabras pecaminosas. La palma, por su parte, repre senta a la comunidad de Israel, que no tiene más que una sola mente y un solo corazón unidos al servicio del Padre celestial, de la misma forma que esta especie consta de un solo filamento central (22). Yosef ibn Abitur hace ya alusión a esta concepción penitencial de las especies, no sólo de tres de ellas, sino también de la palma, que además de significar a la comunidad de l srael ( vv. 19b-20a), sirve para que por ella se suplique el perdón por 'el pecado de estirar la espina dorsal', que hemos traducido en el v. 21 por 'arrogancia' . Gracias a estas especies se obtiene de forma personal y colectiva el total perdón de los pecados, pudiendo Israel consagrarse, en el exilio, a la loanza del Señor al igual que las dieciséis especies angélicas que por orden alfabéti co se mencionan a continuación, para lograr alcanzar la última y definitiva restauración mesiánica. V " B. HOSA'NOT 1. Hosa"n�para el segundo día (23) Rima: aaa ... Acróstico: alfabético, repitiendo tres veces la misma letra a excepción del tet, yod, samek, qof y res que se re pi ten dos veces y del taw que sólo aparec�n una ocasión. Alzaré mi voz clamando: ,El, •Élohim, Adonay. (Jos 22,22) Me levantaré con temor, con terror me mantendré erguido. Reconoceré su divinidad diciendo su loanza. Antes que todo reino se eleva su realeza. Nada son las proezas ante sus extraordinarios prodigios. Al empezar a hablar delimitó la esfera de los cielos. Hizo girar su órbita, se encumbró sobremanera. (Ex 15,11). Las dimensiones de la tierra se fijaron al nombrarla. 5 Todo lo finalizó con fortaleza, sin desfallecer en absoluto.
42 N O T A S l. Cf. Ex 23,15.16; 34,18.22; Le 23; De 16. 2. Cf. Abraham P. BLOCH, The Biblical and Historical Background of Jewish Customs an Ceremonies. New York, 1980, p. 181. 3. Cf. Ju 9,27; 21,19-21. 4. Cf� Ez 45,25; Le 23,34.36a.39-41; Nú 29,12-38. 5. Cf. también Nú 29,35; Ne 8,18; 2 Cr 7,9. 6. Targum Ps-Jon, Ex 13,4: "Este día salisteis libres, el 15 de Ni san, que es el mes de Abib", cf. A. DIEZ-MACHO, Biblia Polyglotta Matritensia, Series IV, L.2, Exodus. Madrid 1980, sub loco. 7. Cf. Mekilta de Rabbi Ishmael, e d. J. Z. LAUTERBACH. Philadelphia 1976/3, Pisha 14, pp. 112s. Tg. Ps-Jon Ex 12,40. 8. Cf. A.P. BLOCH, op.cit., p. 182. 9. Antigüedades judías, XI,5. 10. Cf. A.P. BLOCH, op.cit., p. 186. 11. Cf. Sukkah 3,12. 12. Cf. Sukkah 50b-5la. 13. Cf. A.P. BLOCH, op.cit., p. 201. 14. Cf. op.cit., pp. 188.202. 15. Cf. op.cit., p. 202. 16. Cf. op.cit. p .191. 17. Para más información sobre este poeta cf. J. TARGARONA, "Breves notas sobre Yosef ibn Abitur", M.E.A.H. XXXI, 1982, fase. 22, 53-83. 18. Editado por A.I. KATSH, "A New Poem by Joseph Abitur", Meyer Waxman Jubilee Volume, pp. 78-81 y en Yiggal �azzon, Jerusalem, 1964� 84-86. 19. A.I. KATSH, al editar nuevamente este poema en Yiggal l;lazzon, corrige la lectura del ms. :m::n'l)J por hUJ)J. Hemos seguido la lección del editor. 20. Cf. A. DIEZ-MACHO, Biblia Poliglotta Matritensia, Series IV, L. 3, Leviticus. Madrid 1980, sub loco. 21. Cf. A.I. KATSH, "A New Poem ... ", p. 78. 22. Cf. Abraham CHILL, The Minhagim. New York, 1975, p. 277; A.P. BLOCH, op.cit., p. 194. 23. Editado por A.I. KATSH, Yiggal �azzon, pp. 87-90.
43 24. El editor ha corregido la lectura poco inteligible del ms: 'P'Tn�, por 7p7TN�. Hemos seguido en nuestra traducción la lec. corregida. 25. Editada poa A. I. KATSH, Yiggal l;lazzon, pp. 91-94 y posterior mente por A.M. HABERMANN, Athereth Renanim, Liturgical and Secular Poetry. Jerusalem, 1967, pp. 90-92. Ambas ediciones presentan variantes. Hemos seguido, para nuestra traducción la edición de A.I. KATSH y en nota señalamos las variantes más importantes de la edición de A.M. HABERMANN (Hab.). 26. Nof = Egipto, cf. Is 19,13. 27. Hab.: 'las olas de las profundidades'. 28. Hab.: 'Exterminó a los tiranos, humilló a los carceleros'. 29. Hab.: Tr. vv. 17 y 18 1 v.l8: 'Tus carneros a ti claman ... '. 30. Hab. : onagros) 'ejército'. 31. Hab.: Levanta,) 'Fundamenta,'. 32. Hab. : 'a sus pastizales'. 33. Hab.: 'establecerás (en) tu casa, en vestíbulos ... '. 34. Hab.: recordarán) 'conocerán'. 35. Hab. : 'Tus obras cantará ... '. 36. Hab.: 'Haz que brote su canto jubiloso como brotan los tewa 'im (palabra inusual, no hebrea, que se refiere probablemente a un tipo de planta o arbusto). El Prof. S. Morag, a quien he consultado piensa que podría tratarse de un error por teda'im, palabra aramea equivalente a dese' 37. A. I. KATSH dice no saber a que profetas hace referencia este verso. cf. sub loco. A.M. HABERMANN piensa que se hace referencia a: Adán, Set, Matusalén, David, Abraham, Jacob y Moisés, segGn la mención que se hace en Sukkah 52,2. Cf. sub loco. 38. Editada por H. BRODY und K. ALBRECHT, S a' ar ha-sir. Die Neu hebriüsche Dichterschule der Spanisch-Arabischen Epoche, Leipzig 1905, p. 15. 3.9. del Templo, cf. 1 Re 8,63; 2 Cr 7,5. 40. Editado por A.I. KATSH, Yiggal l;lazzon, p. 115s. 41. Once días: desde Ros ha-sanah hasta Hosa'na'Rabba. 42. cf. E. FLEISCHER, Hebrew Li turgical Poetry in the Middle Ages (hebr.), Jerusalén, 1975, p. 255. 43. cf. op.cit. p. 256. 44. cf. op.cit. p. 411.
44 45. Las fuentes manuscritas y las ediciones de los poemas de Yosef ibn Abitur han sido recogidos en: Sefer ha Meqorot, (Diccionario histórico de la Lengua Hebrea. Academia de la Lengua Hebrea (hebr.). Parte 12. Jerusalén 1970, pp. 143-152.