Poesías con. que con ibuyó el L iceo
Á LOS ADORNOS'DE LA PLAZA DE BlBARRAMBLA
EN LA FESTIVIDAD DEL CORPUS ClIlUSTI
DEL AÑO 1884.
c V $ íui ísimo ^ac aiim ío.
ODA.
¡Can emos del mis e io sac osan o,
Signo de e, de amo y de pu eza,
La insóli a g andeza,
La augus a paz y el celes ial encan o!
Y de la luz que i adia el In ini o,
En la anquila y plácida co ien e,
El pecado c eyen e
La e su culpa y bo e su deli o.
Nunca á los ojos ué del Inc eado
El homb e más condigno á su espe anza,
Que cuando lib e alcanza
La emisión del icio y del pecado.
Pa a log a , con la ma e ia en gue a,
Y en lucha con el mal y con el mundo
T iun o an sin segundo,
Dios se hizo homb e, y descendió á la ie a.
Y escla a de) alaz ma e ialismo
Halló á su noble y p edilec a hechu a,
Y de su inmensa al u a
La ió oda has a el p o undo abismo.
Y alzó po en e de su oz di ina
El eco dulce y el sono o acen o,
Y de amó en el ien o
La san a ib ación de su doc ina.
Y no ué asaz; que en el e e no juicio
La edención es aba consumada;
No al ilo de la espada,
Á la humilde bondad del sac i icio.
Y an es de ab i de la espe anza el pue o,
Quiso la celes ial sabidu ía,
Luz o ece y guía
Y paz al homb e en su camino incie o.
Y el co de o de Dios, inmaculado,
Víc ima san a de su amo ehemen e,
Le consag ó clemen e
Su cue po y sang e, en el es ín Sag ado.
Y así quedó sellada la alianza
Del cielo con la ie a, y concedida
Al alma nue a ida,
Y a dien e e y e e na bienandanza.
Y así quedó la humanidad e an e
A su C eado unida y á su glo ia,
Ciñendo la ic o ia
Láu o inmo al á la i ud iun an e.
Alcemos á Jesús sac amen ado
Himnos sin in de amo y de en u a,
Y ascienda has a la al u a
El eco de los mundos conce ado.
Can en su p ez con pode oso acen o
El ago del olcán que a de y e ien a,
La oz de la o men a,
Del ueno al son y el eb ama del ien o.
Y el b illo de los al os lumina es,
Y del sol los ulgen es esplando es,
Y el ámba de las lo es,
Y el i mo de las olas y los ma es.
Can en en su loo , a es cano as,
Y b isas de pe umes sa u adas,
Y ápidas cascadas,
Y esonan es palmas cimb ado as.
Y espumosos y ápidos o en es,
Y áu as salub es y de a omas llenas,
Y á agas se enas,
Y cla as ondas y izadas uen es.
Y la oz del humano pensamien o,
Y del alma el suspi o de aleg ía,
Ele en su a monía
A la inmensa egión del i mamen o.
Que allí en el nomb e de Jesús, esc i o
Lo po eni es á; y allí la au o a
Del alma pecado a;
Y allí la paz del co azón con i o.
Y allí la luz cuya unden e llama
Al du o b once su calo imp ime,
Y al só que llo a y gime
Pu i ica ambién, si espe a y ama.
¡Glo ia al Seño y á su pode ecundo
Del alma esencia y de la ida alien o!
¡Y p ez al Sac amen o
Que sal a al homb e y que edime al Mundo!
Au eliano R uiz.
Junio 1884.
N.o 4.»
26 ALBUM D E L I.i 'Ki'V
^ Im m iik
O I D .A..
Seño omnipo en e, yo e implo o;
P és ame un ayo de u luz sag ada;
Deja que can e la ciudad que ado o,
Mi dulce pa ia, la gen il G anada.
Deja que ele e con place mi acen
En es e he moso y memo able día,
Y co a en alas del sono o ien o
Mi humilde pe o since a poesía.
Deja que el pecho de en usiasmo h im ido
Sus plácemes epi a y sus loo es,
Y en ca ólico a ec o ena decido,
Jun e una débil lo á an as lo es.
Bendi a Fe, u impulso sobe ano
Es sol adíen e de esplendo ecundó.
Po í enció la c uz al mahome ano,
Po í la España conquis a a un mundo
Sag ada enseña, p o ec o a guía, ;
Si e á mi pa ia de celes e man o, .
Y b o en los lau eles de Pa ía
Jun os con los de O und a y de Depa o
¡Reyes in ic os; la nación en e a
Nunca puede ol ida ues a memo ia.
Que en los pliegues es á de su bandeja
►JJ l-sigió de i udes y de glo ia!
Po eso en o no de la insignia san a
Se ag upan odos sin sen i ag a ios,
Y b o an bendiciones la ga gan a,
Y palab as de amo odos los labios.
Po eso mi ciudad hoy esplandece
Y en jiíbilo p o undo se odea,
Que ue za singula la a o ece;
El á bol de la c uz, ¡bendi o sea!
Vengan los li ios de la Alhamb a m
De los hue os las osas á milla es,
Y los cla eles que a ebol colo a,
Pa a ado na de C is o los al a es.
Todo se o ezca po su san o nomb-e,
Luces, galas y mágico des elo,
Que El dió su ida po sal a al homb e,
Y nos pe mi e el aspi a al cielo.
Alabemos á Dios Sac amen ado;
Fuen e es de odo bien, manja di ine:
Y al Co de o en el Gólgo a inmolado
Le p es e ado ación el g anadino.
Y la excelsa Seño a, Vi gen pu a,
■Que an os bienes sin cesa de ama.
Oiga mi oz en la celes e al u a,
Y bendiga á es e pueblo que la llama
A. J. A án i) : Kaise
UJ —
C u m e w m o
4N, _
( C A R O C A S . )
lo
Ln ~
Ci ad o n- m. 1.—Dos igu as de caballe os pluma
s e, d® plegando un ea elón que dice: Ca ocas.
CTi —
i Los icios que c i icamos
3 en odas pa es los emos,
~ del na u al los copiamos,
_ anquilos nos quedamos,
Epues o que á nadie o endemos.
C au o-ním. 2.—Una seño a elegan e con es ido
de n ed^io psso, y un pu descomunal.
_= ¡Qué dama an impo an e!
_» Eyá de la moda al compás;
® 3 ual sino ue a bas an e,
—3iada lle a po delan e,
—1 _3odo lo lle a de ás.
i ADRO SÁM. 3-—Una sac is ía: mesa elec o al al
i e n 1, 0,-eonj l p esiden e sen ado. Uno de los sec e a-
ius d G^iégi’iielca sob e la u na un puche o.
5 En China, pueblo ilus ado,
5¡egún e ie e un iaje o,
~3jl elegi dipu ado
^ —^-juelen olca un puche o:
gy así esul a el guisado!
4.—Campo: dos seño i os con aje la-
mei :o c uzando las espadas en desa ío. Al lado los pa-
d in 93 conTg i a y somb e o de copa.
^ §1 Al e amaña pelea
”Ej|ue hay undamen os colijo;
-jiji as an ing a a a ea,
_Jés po si mejo o ea
F acuelo, que La ga ijo.
0 0 ~
C ; ad o jüSM. 5.—Sala. En el so á una seño a en
udei ián_asáji ado. Jun o á ella y de pié un caballe o
i-leu- in (£)K-¿|la pue a del en e, un esquele o en uel
o o si una sabana, con los b azos ex endidos hácia el
g upo. ~z
q —E —¡Huye, e puede ma a ,
4o ha omi ado el a e no!
=—Calma; es u esposo Gaspa ,
~5:[ue ha enido de o a :
—3 a lo en e a á el Gobie no.
NJ _ §
Cc'ADlbd n o . 6.— Un paisaje en somb as que ep e
sen a la plaza de una ciudad á oscu as.
NJ .
NJ
LO
NJ
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Ln
EE Allá po los años mil
-EÁues as humanas igu as
_§?e alumb aban con candil,
4ioy a de el gas más su il,
"Epe o seguimos á oscu as.
NJ
CT)
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-O
ALBUM DEL LICEO. 27
Cuad o num. 7.— Plaza. Un g upo de es muje
es con ces as en el b azo, hablando en e sí muy
animadas y com emplando á un ciego que, acompaña
do de un laza illo, oca la gui a a.
La mañana se ha pe dido
oyendo al ciego can a ,
mien as el pob e ma ido
po habe se en e enido
abaja sin almo za .
Cuad o num. 8.—Plaza. Una seño a del b azo de
un caballe o elegan e. A su de echa o o con aje
descuidado y con el somb e o que no le en a bien en
la cabeza. Le llaman mundo elegan e
y comple o ma imonio
al cuad o que eis delan e;
en él halla el más bolonio,
muje , ma ido... y aman e.
Cuad o num. 9.—Campo. Un bo ico con cincha de
colo es nacionales, al que un homb e le i a pa a
adelan e, y o o pa a a ás.
Su a a paciencia alabo
que á cie o país ecue da;
¿qué ha án de él, al in y al cabo,
si uno i a de la cue da
y o o le i a del abo?
Cuad o num. 10.—T es seño i as exage adamen e
es idas. Una cubie a oda de g andes lo es, y las
es an es de plan as, a bus os y mace as.
De la moda el in e és
al seduce á las coque as
que al de echo y al e és,
de la cabeza á los piés,
se con ie en en mace as.
Cuad o núm. 11.— Calle. Po un balcón se descuel
gan dos jó enes, que an á cae en b azos de sus
aman es: o a sale con un bul o de opa po la en
ana, y o a po la pue a.
No ienen quince cabales
y la uga es conce ada,
que amo pica á los mo ales.
¡Y cuán os casos iguales
se epi en en G anada!
Cuad o núm. 12.—El me cado de los ce dos. Va ios
jó enes con ajes de niñe as limpian á unos, pasean
á o os, y cuidan de odos.
Del higienis a no le do
pa a e i a la quime a,
se á á oma el acue do
que en el T iun o á cada ce do
se le ponga una niñe a. •
Cuad o num. 13.—Una o icina. Esc ibien es en las
mesas. Homb es en pié ecibiendo papele as.
De aquel impues o a al
ya la apa ición se agua,
no hay emedio pa a el mal;
mas puede que an a sal
llegue á deshace se en agua.
Cuad o num. 14.—Un salón. Un pe sonaje de uni
o me lle a en b azos una cuna con un chiquillo den
o: o o, ambién en aje de e ique a, hace como que
dá el pecho á o o niño. Un e ce o ala ga un pliego
lac ado á cada uno.
No c eáis es on e ía
la de esos es caballe os;
es que ienen la manía
de así omen a la c ía
de dipu ados cune os.
Cuad o núm. 15.—Una seño a en ca e ela a mada
de a co y lechas, dispa a sob e un g upo de jó enes
á caballo. Esa que eis apun ando
al a onil escuad ón,
su belleza p egonando,
hoy se es á pe eccionando
en el i o del pichón.
Cuad o núm. 16.—Plaza. En un lado, un homb e con
na aja en mano ala ga una papele a á o o que la o
ma asus ado. En el ex emo opues o, un aldeano es
conducido po dos homb es a mados de usiles, que
lo cus odian has a en a lo en un edi icio público.
Aunque algún mu mu ado
diga que el cuad o es un plagio,
así lo nomb a su au o :
«La ida de un elec o ,
ó libe ad del su agio.»
CuAd o num. 17.—Salón. Una mesa, de ás un caba
lle o en pié con una co ona en la mano. Al lado es
igu as, ala gando las suyas pa a ob ene la.
Op ando al p emio de hono
dado al sisa con esme o,
á un sas e, y un co ado ,
y el ibunal c ee mejo
que lo gane un panade o.
Cuad o núm. 18.—Plaza. El A co de las O ejas en
medio con bande ines y cin as y un g an le e o que
dice su nomb e. Unos ex anje os lo con emplan ad
mi ados. Ya no hay más uel as que da le,
después de mucho es udia ,
mandan po no de iba le
que lo hagan encon i a ,
pa a mejo conse a le.
Cuad o núm. 19.—Campo. En el ondo el sol, y en el
cen o un le e o que. dice «Fe oca il á Menjíba .>Un
homb e en el o o ex emo, llamándole con un pa
ñuelo. El e oca il que aduna
de espe anza un a ebol,
ya iba ce ca de la luna:
G anada iene o una,
es e año á po el sol.
Cuad o núm. 20.—Sala. En un lado, una muje i
ando al lo e e. En el opues o o a, ca gando una ca
abina. En medio, una con ciga o en la boca é hin
cada de odillas, oma la mano á la cua a igu a.
No exis e en lo dicho exceso,
ni es jus o, lec o , e asomb es;
es el siglo del p og eso,
y las muje es po eso,
les gus a echa la de homb es.
J
28 ALBUM DEL LICEO.
Cuad o núm. 21.—Una cabeza g ande de o o que
llena el cuad o.
Es e es el bello ideal
de la española egión,
el p og eso ma e ial,
y el símbolo y el blasón
de la glo ia nacional.
Cuad o núm. 22.—Una alcoba. Un caballe o enco
ado. mi ando al lecho con admi ación, y el cabello de
pun a. En el lado opues o, cubie as po una co ina,
se descub en las cabezas de dos jó enes de dis in o
sexo.
—No exis e en las dos Cas illas
o o enigma de más ama;
ue a es oy de mis casillas,
no umo, y siemp e la cama
engo llena de colillas.
Cuad o núm. 23.—La acequia de una casa de baños.
Cua o igu as de jó enes escuálidas con los cabellos
mojados en pos u a idicula. Una conse a pues o un
polizón de jaula: O a con el añadido del pelo en las
manos: La e ce a con unas inedias de pan o illa pos
liza, y la cua a con un co sé elleno sob e la alda.
Un homb e mi ando po una endija con ademán es
pan ado.
No ios que sin e lexión
en egáis el co azón
o jando dulces quime as,
pa a gua da la ilusión,
no mi éis po las es e as.
Cuad o núm. 24.—Un salón. Una igu a con dominó
y ica as dis in as, una al en e y dos á los cos a
dos, o os caballe os mi ándole con ex añeza.
T es ca as usa el doncel
y con las es nos engaña,
siendo el asun o más iel,
de la polilla c uel
que des oza nues a España.
Cuad o xúm. 25.—Calle. El ca uaje que conduce
los iaje os al en; delan e de la po ezuela hay un
jo en a odillado con una go a en la cabeza. Una
seño i a elegan e que ha bajado, en ez de i se con el
caballe o, se di ige hacia una ieja que la espe a en
el o o lado.
Hay ipos que sin ubo
se alaban de mil deslices,
y esul a á lo mejo
que las maes as de amo ,
los a an como ap endices.
POESÍAS LEIDAS EN LA SESIÓN EXTRAORDINARIA
QUE CELEBRÓ EL LlCEO
en el G an T ea o de Isabel la C a ólica
LA NOCHE DEL 21 DE JüNIO DE 1884.
| ¡i ¡¡mleiJem ó ía
CANTO ÉPICO.
— ;Pa ia. deidad agus a,
Mi mimen es u amo ! —
(D. J. N. Gallego).
¡He oica España! u alo gigan e
can a p e endo con mi plec o udo;
y an es que el imb e de mi oz le an e
y que us glo ias y us iun os can e,
sob e el pa és le an a é u escudo.
Y ija en u g andeza la mi ada,
en ona á mi pecho sus canciones
bajo el ampa o de la C uz sag ada,
á los e lejos de u in ic a espada
y á la somb a inmo al de us pendones.
T as los eso os que en su seno encie a,
ico en me ales, u ecundo suelo,
pa a ensancha á su ambición la ie a
sob e us campos desplegó su uelo
el sinies o an asma de la gue a.
Y us on e as ebasando, sien es
en sus alas llega los hu acanes
que la conquis a desa ó ugien es,
á calcina la sang e de us gen es
y el u o á des ui de us a anes.
Y aunque pos ada po eb il congoja,
pelig o alguno u alo a ed a;
que si u pueblo á comba i se a oja,
b o a un soldado iel en cada hoja
y un hé oe del hono en cada pied a.
Y si equie e el o midable ace o
ó empuña al i o la nudosa lanza,
con le an ado espí i u gue e o
siemb a el espan o en el comba e ie o,
y. en él la mue e ó la ic o ia alcanza.
Cuad o núm. 26.—Los au o es, en ac i ud de d es
pedi se del público.
N ues o asun o e m inado,
enem os necesidad
del eposo codiciado,
con que adiós, pú blico am ado,
salud y a e nidad.
Ra a dominación jamás consien e
pueblo que lucha con alien o b a o;
y el uyo, España, po demás alien e,
p e ie e sucumbi independien e
á se encido y á i i escla o.
Sal ando de los siglos la dis ancia .
al lo demues a en singula conjun o
de indomable alo y de cons ancia,
as el o az incendio de Sagun o,
la sang ien a heca ombe de Numancia.
ALBUM DEL LICEO. 29
Y aun cuando el sol que en el O ien e asoma
an sólo alumb a des ucción y es ago,
jamás u he oica esis encia doma,
ni la sobe bia uni e sal de Roma,
ni la ambición la en e de Ca ago.
Log ando apenas decidi u sue e
y de u b azo desa ma obus o
el du o hie o y el escudo ue e,
de Vi ia o la aido a mue e,
y el don sup emo de la paz de Augus o.
Que á a és de dos épocas lejanas,
an e el o o bas ión de us emp esas,
des oza on sus ga as sobe anas,
las in ase as águilas omanas
y las campan es águilas ancesas.
Y en an o, en ocho siglos se epa e
u sang e po el llano y po el mon e,
y alumb a sob e el ecio balua e,
cada sol que ilumina u ho izon e
o o nue o lo ón en u es anda e.
Ocho siglos de lucha po iada
que a i ma el iun o aunque la lid p olonga,
y que sin égua la ajan e espada
que desnuda Pela o en Co adonga,
la ulmina Isabel an e G anada.
Y en que adian e y pode osa b illa,
emplada con alo y con denuedo
en el c isol unden e de Cas illa,
po D. Al onso en la impe ial Toledo;
po San Fe nando en la gen il Se illa.
Siglos ecundos en sang ien as lides
que edoblan u a do y us a anes,
y en que enaz u po eni decides
con el a dien e a ojo de los Cides;
con el ie o esón de los Guzmanes.
Rica epopeya que u ce o de o o
le an a en b azos de la audaz o una,
y hace u nomb e esona sono o;
y en que la C uz, sob e el u ban e mo o,
el b illo eclipsa de la media luna.
Y en que u nomb e po la Fe exal ado
deja en pos una es ela esplendo osa;
cual o en e de hu acán lle ado,
esuena encedo en el Salado
y e umba en las Na as de Tolosa.
Y has a el con in de la asomb ada ie a
se di unde el umo de us campañas;
y el ien o aso da y al in iel a e a,
señal de us pe íncli as hazañas,
el onco g i o de «San iago y cie a.»
G i o sono o que el espacio es echo
halló sus ecos al lanza iun ales;
que el alma enciende, que le an a el pecho,
y que a oja al Muzlin, o o y deshecho,
de la Libia en los anchos a enales.
¿Quién us ic o ias y us iun os cuen a?
¿quién mide de us ue zas y us b íos
el udo empuje que en el choque aumen a,
si son como las ondas de los ios
que uedan al ugi de la o men a!
Mas de ex aña ambición la sed a dien e
se ac ecien a en el iempo y la dis ancia,
y o o nue o in aso a mipo en e,
el azul de u cielo aspa en e
anubla con las águilas de F ancia.
Y o ja de u yugo la cadena,
c eyendo u alo mue o ó do mido;
mas despie a el león, sal a á la a ena,
y de abia y dolo lanza un ugido
que del mundo los ámbi os a uena.
Y el pode en u daño amon onado,
edobla de u indómi o co aje
el c ecien e igo nunca domado,
y á la aición esponde y al ul aje
u pendón en los ien os desplegado.
Y el sol de glo ia que u cielo a gen a
ayos de uego ab asado de ama:
y el g i o san o que u pecho alien a
es del ueno la oz cuando eb ama;
es la oz del olcan cuando e ien a.
Y esplende u blasón y u co ona
como el as o que alumb a us pensiles;
y iel la ama u alo abona
en Za agoza, en Lé ida, en Ge ona,
y en Cádiz y én Bailón y en A apiles.
Y aunque sus da dos e lanzó c ueles
el des ino con a io á us g andezas,
no acie a á ela a us hechos ieles,
que en la his o ia no caben us p oezas
ni caben en el mundo us lau eles.
Que el pa io a do que de u seno es alla
súbi o, inmenso, ac isolado y pu o,
no lo apaga el incendio y la me alla,
ni el bá ba o u o de la ba alla
en campo abie o, ni en ce ado mu o.
¡Hé oes, decidlo; y que de gen e en gen e
du e en siglos de siglos su memo ia!
¡Noble Cas años, Pala ox alien e,
Cas o sin pa ! ¡gigan es de la His o ia
y o gullo de la pa ia independien e!
Que ues o nomb e en má mol esculpido,
al de la cuna que os meció en su seno
con lazo es echo pa a siemp e unido,
de la mue e jamás se hunda en el cieno,
ni se pie da en la noche del ol ido.
Y á ues o ejemplo si alcanza desea
lau el e e no el español soldado,
ayo eloz en la mo al pelea,
cuando esg ima el ace o ensang en ado
que sólo en hon a de la pa ia sea.
__
_
__
30 ALBUM DEL LICEO.
Y lo se á; que si el comba e lib a
el gue e o español, jamás aba e
de su ace ado co azón la ib a,
que i o al nomb e de la pa ia la e
y aun ye o al nomb e de la pa ia ib a.
Y si con a ia sue e le condena
á que en se il escla i ud sucumba,
su hono p ecla o p e e i le o dena,
al peso y al umo de una cadena,
el pol o y el silencio de una umba.
¡He oica España: si mi can o pudo
enal ece los imb es de u his o ia,
hoy pa a engalana mi plec o udo,
no anhelo más lau el que el de u glo ia,
ni quie o más blasón que el de u escudo.
Y al aspi a u alien o en la exis encia
cuyo igo asomb a á las edades,
ju emos de u al a á la p esencia,
¡ i i pa a a ianza us libe ades;
mo i po de ende u independencia!
Au euano R uiz.
e
(TRADICIÓN GRANADINA.)
I.
Co o en bienes de o una,
pe o con imb es de hidalgo,
i e en la he mosa G anada
el capi án Ped o Dá alos.
En la cues a del Chapiz,
subiendo á de echa mano,
se descub e un casa on
an iguo y des a alado.
Pe o si g ie as y escomb os,
acusan sus muchos años,
ejas iene e o zadas,
y eno me ce ojo al anco.
Tal ez inmenso eso o
gua da el capi án biza o
en la enemiga Alpuja a
habido en du o eba o;
ó ecompensa á la he ida
á su bande a sal ando;
que iene D. Juan de Aus ia,
la gas la bolsa y las manos,
pa a cas iga Mon ies
y p emia á los soldados,
ó al ez, y es lo posible,
el bien que ese a an o
consis a en una doncella
de alle ai oso y galla do,
que á El Sal ado , lle a á misa,
sólo en Domingo, y emp ano.
Ello es que el buen capi án
sale poco, cela ha o,
y es su mansión o aleza
de muy di ícil asal o.
II.
Rubia, como el sol nacien e,
bella cual osa de Mayo,
dulce como el áu a sua e,
pu a como el li io blanco,
hechizo de quien la mi a,
desespe ación de an os,
pue o que buscan ansiosos
co azones ab asados;
es la Niña, es Isabel,
imán de su iejo he mano,
quien á monja la des ina
su gus o sin consul a lo.
Pe o ella, que al in es ella,
(y ya decimos sob ado),
ocas mongiles desai a,
y quie e po ezos, can os.
Que a igilancias sup emas,
hay a dides eme a ios,
y pa a las pue as, lla es,
y limas pa a candados.
III.
Galan en e los mancebos
es Félix el es udian e;
an o de lib os en iende
como de esg ima y de náipes.
Y pun ea una ihuela
con an a g acia y donai e,
que á sus aco des sonidos
las hemb as se an de calle.
Es mozo de ein e Ab iles,
mo eno con ajos g andes,
y la sal de Andalucía
espa cida en el semblan e.
Quiso la sue e asis ie a,
(¡qué cosas la sue e hace!)
á la Iglesia, en que Isabel
amaneciendo la aen,
y e la y queda cau i o,
emp esa ué de un ins an e,
o mando con sus mi adas,
nudo que no se deshace.
Po eso cuando la onda
pasa .silenciosa y g a e,
y las inimas esuenan
y la oscu idad se espa ce,
de la ecina calleja
un bul o embozado sale,
y de la casa ya dicha
un en anillo se ab e.
En oz baja se mu mu an
de amo ca iñosas ases,
y muchas eces la au o a
les obliga á e i a se.
ALBUM BEL LICEO. 31
IV.
Es Ñuño de Balles e os,
mozo de sang e y de b ios;
con B. Ped o hizo la gue a,
siendo después muy amigos.
Es á ené ico, loco,
de Isabel po los hechizos,
pe o sus cálculos son
machaca en hie o ió.
El he mano quie e o os,
y en la jo en ya no hay si io
pa a o o amo que el de Félix,
que la ocupa los sen idos.
Po eso Ñuño echaza
ju eniles a a íos
y en su boca dan los celos,
maldiciones ó gemidos.
V.
E a un má es de No iemb e,
la noche is e y oscu a;
no suenan oces humanas,
sólo el cae de la llu ia.
En la casa de B. Ped o
ni el meno uido se escucha,
mas hay quien igila a en o
ocul o en e la penumb a.
T as la go a o de espe a,
se é una somb a con usa,
que po el balcón a oja
un obje o que elumb a.
Es una lla e pequeña
y un pliego que se le jun a,
que lo ecoge el que agua da,
y lo besa con e nu a.
Sigue la calle adelan e,
quie e lee lo sin duda,
y po eso no descub e
que hay quien camina en su busca.
Pues un embozado ma ca,
sus pisadas una á una,
con el somb e o en los ojos,
y con la espada desnuda.
VI.
En ando en el Albaicín,
del Men ide o á la uel a,
á espaldas de la del Pino,
exis e una callejuela.
Pa a unos huei os se ía
an es y después de senda,
y en la esquina se mos aba
de C is o la san a enseña.
Un nicho en e la pa ed
el débil lienzo ese a,
y un pequeñuelo a ol
una de oción os en a.
Allí el biza o es udian e,
henchido de gozo llega,
desdobla el bille e, y lee
las anheladas p omesas.
«Amo que apu ando es á
«me obliga á al a an g a e,
«que mi hon a cosida á
«al ex emo de la lla e.
«Mas si me ezco ep oche
«po una pasión an ñel,
«no e lexiono; es a noche
«se á u esposa, Isabel.»
—La lla e ó e ma o al pun o,—
dice una oz que amed en a;
la espada Félix empuña,
an es su pecho a a iesan.
—Asesino,—g i a el jo en,—
no espi e, Seño , sin e la,
y sus pasos acilan es
de sang e la calle iega.
Ñuño se quedó a e ado,
al C is o su is a ele a
y—pe dón—exclama ansioso;
pe o las c ónicas cuen an
que un acen o sob ehumano
que sólo el oi lo a e a,
le esponde: No hay pe dón
pa a quien aido asecha. x
VII.
Cua o meses ascu idos
de an ho o osa escena,
en la pa oquia ce cana,
una boda se celeb a.
En el os o del galán
aun la palidéz se mues a,
en cambio iñe el ubo ,
las mejillas de la bella.
El capi án los conduce
más gus oso que con pena,
pues él ecogió al he ido
en el umb al de su pue a,
y sabedo de la his o ia
ob a como hono le o dena.
También en o o luga
suceden cosas di e sas.
Á la mi ad de la noche
cuando no hay luna ni es ellas,
an e la imágen del C is o
med oso bul o se ace ca.
La énue luz del a ol
apaga, y aquel descuelga,
32 ALBUM DEL LICEO.
y asomb ados los ecinos,
no saben si ju a ó eza.
Luego se pie de en la somb a,
y oscu a la calle queda,
dando ocasión á que el ulgo
que la adición conse a,
llame á la imagen del C is o
el C is o de las Tinieblas. (1)
A. J. A án de R ibe a.
(1) En la ac ualidad puede e se en la callejuela llamada
del Pino, á espaldas de la calle de San Buena en u a, un lien
zo an iquísimo, o o, y ijado en un nicho en la pa ed, donde,
conse ando su mane a de es a esc i o, se lee lo siguien e:
Á de o
ción de
Ped o Balles e os.
La imagen ha desapa ecido en lo o o de la pin u a.
OiR.ÓIÑFTO-A..
Hé aquí la o ma en que dá cuen a un colega local
de la b illan e sesión con que ha con ibuido el Liceo
a ís ico y li e a io á las ies as del Co pus en el p e
sen e año.
sesión ^celeb ada po el Liceo de es a capi al la
noche del sábado, ha sido el acon ecimien o de las
ies as que hoy e minan. Has a hoy no hemos podido
deci nada de es a b illan e sesión, de la que solo elo
gios se pueden o mula .
A úl ima ho a se decidió que se e i ica a en el as o
coliseo de Lsabel la Ca ólica, de e minación po odos
concep os plausible, y que hizo la elada más no a
ble y espléndida.
El ea o hallábase deslumb ado , henchido de he
mosu a y de una concu encia an nume osa como dis
inguida, y luciendo los ado nos más elegan es y a
iados.
Comenzó la sesión con la sin onía de Suppé, Poe e
e Paisaus, ejecu ada con acie o po la o ques a que
di igía el >S . Lujan. Después, los a icionados seño es
Sancliis, Cepillo M., Cepillo F., Diaz Paloma es y se
ño a Rod íguez, in e p e a on con g an pe ección el
d ama de Zapa a, La Capilla de Lanuza.
El S . Cepillo M. y un co o de homb es, compues o
de los jó enes seño es Gómez F. y J., Diaz Paloma es,
Viala , Rod íguez Aguile a, Ga igues F. y A., Mo
ales, Ca illo Caña e al, Cepillo F., Zamo a T i i-
ño, can a on con g an a inación la Scena ed a ia co
eada Pe ché dnl au e in sen de la ópe a de Donize i
To cua a Tasso.
Luego, el S . D. Au eliano Ruiz, P esiden e del Li
ceo, leyó un inspi ado can o épico, que ué aplaudido
con en usiasmo. Concluida la lec u a, le ué en egada
una magni ica co ona de pla a y o o sob e bandeja
del mismo me al, con un a je ón que decia:
«La Comisión p o incial de G anada, al Liceo a
ís ico y li e a io.—21 de Junio de 1884.>
El poe a, i amen e imp esionado, adelan óse al
p oscenio y dijo con oz conmo ida:
«Doy las g acias, en nomb e del Liceo, á la Comisión
p o incial po es a pública demos ación de ap ecio,
que an o enal ece al que la hace como al que la eci
be.» (G andes aplausos).
Seguidamen e, la S a. D.a Ca men Al a o can ó con
el co o gene al, que ló componían, á más de los seño
es ya nomb ados, las S as. T inidad Gu ié ez, An
gus ias Ruiz Palomo, Na i idad Mejías, Ma ía Luisa
O iz, Clo ilde Pé ez, Paulina y Ma ga i a Gue e o,
F ancisca P ie o, Dionisia Pá amo, Elisa y Angus ias
Fuensalida y Manuela Manzane a, can ó, decíamos,
el a ia de Rossini, In iama us, me eciendo an o la
p ime a como las es an es, los epe idos aplausos que
los asis en es les p odiga on.
Concluido que ué, el 'S . A án de Ribe a leyó un
omance de mucho mé i o, i ulado El C is o de las
Tinieblas, y alusi o á sucesos adicionales: el dis in
guido poe a g anadino ué ambién aplaudido con en
usiasmo y llamado al palco escénico dos eces.
La comedia El Maes o de baile, muy bien desem
peñada po los S es. Sanchis y Cepillo, la S a. Rod í
guez y la S a. Angela Con e as, e minó la elada
a ís ico-li e a ia, cuyo ecue do no se bo a á en mu
cho iempo de la memo ia de los que asis ie on á an
no able sesión, y cuya ealización ha sido un nue o
láu o que end á que ag ega el Liceo á los inma cesi
bles de su his o ia.»
O o ap eciable colega, al hace la e is a de la mis
ma sesión, la p ecede con el siguien e pá a o:
«Deci que el Liceo, cada ez que dá una p ueba de
ida, ag ega un nue o y memo able imb e á su g an
diosa co ona, es pe ec amen e inú il. Esa sociedad,
cuya his o ia es la his o ia de las a es, las le as y
las ciencias g anadinas, en cuya ida apa ecen los ine
quí ocos é indiscu ibles asgos del mo imien o in elec
ual de G anada, desde 1830 has a que las eleidades de
la o una hicie on decae poco á poco las le as y las
a es de G anada, muy celeb adas en los pasados siglos
y que de b illan e es au ación su gie on en la p ime a
mi ad del que co e, dando nu ido y b illan e con in
gen e de ingenios y homb es de sabe pa a eng osa
las ilas del ejé ci o de a is as, li e a os y poe as de
que Mad id se eno gullece; esa sociedad, epe imos,
siemp e que apa ece an e sus consocios ó dá mues as
de ida, pa a p opios y ex años, Lácelo de modo al,
que deja he mosos ecue dos y llena nue as páginas
su hon osa his o ia.»
GRANADA.—Imp. y Lib. de P. V. Saba ki...