Resumen
En un pasaje al amen e e o izan e, Eu ípides pone en boca de Casand a, que ha abandonado el
éx asis báquico, un análisis obje i o de las nega i as consecuencias que la gue a iene pa a los en-
cidos, pe o ambién pa a los encedo es. El es udio de los ecu sos es ilís icos u ilizados po el au o
e ela los p ocedimien os ca ac e ís icos de su écnica d amá ica.
Palab as cla e: Eu ípides, T oyanas, gue a, ecu sos es ilís icos.
Abs ac . Cassand a’s Monologue: Judgemen and Condemna ion o Unjus Wa (Eu . T o.
353-405)
In a highly he o izing passage Eu ipides pu s in he mou h o Cassand a, who has le Bacchic
ecs asy, an a gumen a i e analysis o he nega i e consequences ha wa s ca y o he de ea ed,
bu also o he anquishe s. A s udy o he s ylis ic esou ces used by he au ho e eals he
cha ac e is ic p ocedu es o his d ama ic echnique.
Key wo ds: Eu ipides, T oades, wa , s ylis ic esou ces.
0.- An es de comenza nues o abajo, que emos mos a nues a g a i ud a los
que idos colegas de la UAB, po b inda nos la opo unidad de pa icipa en es e
me ecido homenaje a la D a. San iago. No sólo po a a se de una colega que an o
ha labo ado po nues os es udios, sino ambién, en mi caso, po que me pe mi e
co esponde a cuan o en su momen o ecibí de sus enseñanzas. Po ello, con la
expe iencia y los conocimien os adqui idos, con el iempo, en la docencia sob e
ea o g iego, mi homenaje pa icula consis i á en un es udio elacionado con una
ob a de Eu ípides que me pe mi ió dis u a de su siemp e a en o magis e io y
pacien e labo de di ección, sob e un alumno, an en usias a como inexpe o, que
u o la o una de alcanza la madu ez uni e si a ia en un seno an helénicamen e
hospi ala io como el À ea de Filologia G ega de la Uni e si a Au ònoma
de Ba celona, en la que, bajo su di ección, de endí mi esis de licencia u a
un 30 de oc ub e de 1985.
* La ealización de es e abajo ha sido p opiciada po el sopo e del g upo in es igado Byblíon
(H 52), auspiciado po la Di ección Gene al de In es igación, Inno ación y Desa ollo (Conseje ía
de Ciencia y Tecnología, DGA).
Fa en ia 30/1-2, 2008 209-222
El monólogo de Casand a: juicio y condena
de la gue a injus a (Eu ípides, T oyanas 353-405)*
José Vela Tejada
Uni e sidad de Za agoza. Depa amen o de Ciencias de la An igüedad
j ela@uniza .es
Recepción: 18/1/2009
210 Fa en ia 30/1-2, 2008 José Vela Tejada
1.- Den o del ca ác e uni e sal de la agedia g iega, pocas ob as supe an en su
capacidad de adap ación al paso del iempo a las T oyanas de Eu ípides. Se á po -
que el ema que abo da, el de las consecuencias de la gue a, desg aciadamen e ha
sido consus ancial al se humano con oda clase de «ejemplos p ác icos» a cual
más sang ien o y des uc i o. P ecisamen e la llegada del nue o siglo se «inaugu-
ó» con los a en ados de sep iemb e de 2001, cuyas secuelas siguen haciendo que
la iolencia se enseño ee, y ello ha hecho p oli e a las adap aciones de la pieza
eu ipidea: desde la adap ación lamenca T oya, siglo XXI de Ra ael Ama go en el
e ano del 2002, pasando po la e sión en ca alán de Michel Vina e pa a el Tea e
Nacional de Ca alunya en la empo ada 2002-2003 (con un p ólogo i ulado p e-
cisamen e 11 de se emb e 2001) o la más ecien e y exi osa di igida po Ma io Gas
a pa i de la adap ación de Ramón I igoyen, del pasado 2008. Y es que pocas c e-
aciones del se humano han sabido plasma , con acie o semejan e, los ho o es
que la gue a deja as de sí1al día siguien e de su inalización —lo que cons i u-
ye el iempo eal de la ob a— y los que se augu an en el inmedia o u u o, an o
pa a encedo es como pa a encidos, pues las acciones humanas siemp e se en
abocadas al e o ágico2.
En o no a ese eje a gumen al se cons uye una pieza más uni a ia de lo que
algunos es udiosos han conside ado3. La anciana mad e, como e a habi ual en los i os
g iegos, di ige el eno une a io que ep esen a la ob a po la ciudad caída y po
sus mue os. Sob e la escena, apa ecen las supe i ien es (pues odos los homb es
han pe ecido): como p o agonis as, sólo sob e i en su hija Casand a, la i gen con-
sag ada a Apolo, y la iuda de Héc o , And ómaca, pues Políxena ha sido inmola-
da sob e la umba de Aquiles; el es o de muje es oyanas es á ep esen ada po el
co o. El deba e con Helena —cuyo adul e io es el lei mo i de la a en u a aquea—
del b a ucón Menelao y de Hécuba, que ha is o des ui su eino y su amilia po
esa muje , no hace sino ahonda en lo innecesa io de es e ipo de gue a. La ejecu-
ción del pequeño As ianac e, hijo de Héc o , ma ca el clímax de la ob a y pone un
pun o inal pa adigmá ico a los ojos del espec ado a eniense.
El monólogo de Casand a: juicio y condena de la gue a injus a Fa en ia 30/1-2, 2008 211
1. En palab as de MELERO, A. (1990). Eu ípides. Cua o agedias y un d ama sa í ico. Mad id: Akal
Clásica, p. 22: «Las T oyanas son, quizás, el más g ande alega o con a la gue a y sus conse-
cuencias que jamás se haya pues o en escena».
2. La idea de la 'μαρτ&α como elemen o desencadenan e de la ama ágica ue enunciada po
ARISTÓTELES, Poe . 1453a. Sob e es e pa icula , y el sen ido de lo ágico, en gene al, siguen sien-
do álidas las conside aciones de LESKY, A. (2001). La agedia g iega. Ba celona [S u ga ,
1958], p. 43-75.
3. MELERO, op. ci ., p. 101: «La ob a, cuyo único elemen o de unidad es la p esencia cons an e de
Hécuba, se compone de una se ie de escenas que mues an di e en es momen os de la des en u a
oyana». Al ma gen de que la p opia es uc u a de la agedia an igua p opiciaba la sensación de
episodios cosidos en e es ásimos, en e a la mayo linealidad a gumen al del ea o mode no, el
p o agonismo de Hécuba en la escena (como ya hicie a en la ob a homónima) es un ecu so d amá-
ico su icien e, en la medida en que simboliza la c ueldad de la gue a de conquis a y sus íc imas
inocen es: c . GRUBE, G. M. A. (1941). The D ama o Eu ipides. Lond es: Me huen, p. 272; CONACHER,
D. J. (1967). Eu ipidean D ama. My h, Theme and S uc u e. To on o: Uni e si y o To on o P ess,
p. 138. Al menos, pod íamos admi i , con BARLOW, S. A. (1986). Eu ipides. T ojan Women. Wa mins e :
A is & Phillips [Ox o d: OUP, 1981], p. 32, que la ob a «has bo h uni y and ex ao dina y di e si y».
Mas, con a lo que plan ea la cues ión oyana, que abo da emos al inal (§4),
ela i a a la c í ica del au o a acon ecimien os bélicos con empo áneos, hay que
señala que es a emá ica no es exclusi a ni de nues a ilogía ni de su época de
composición. De hecho, no a dó en apa ece en los e sos de nues o au o en
composiciones más emp anas, como su Hécuba y, en pa icula , And ómaca,
ambas, como T oyanas, pe enecien es al ciclo oyano. En la And ómaca —cuya
ep esen ación se si úa en e el 428 y el 421 aC, echa del desas e de An ípolis,
lo que explica ía sus e e encias an ibelicis as, explíci as en el es ásimo IV ( . 1009-
1046), con una da ación in e media, po su ipología mé ica, del 425—, abo da,
po ejemplo, el ema de los daños «cola e ales» de la gue a que a ec an a las ami-
lias de los con endien es, especialmen e en los . 1037-1041, en los que alude a los
lamen os que se en onan, en las ciudades g iegas, po los hijos que pe ecie on en
la con ienda, y a las esposas que abandonan el hoga as o o ma ido:
πολλαa δ’ 5ν’ SEλλνων 5γρους στοναχαa
μλποντο δυστνων τεκων, Nλοχοι δ’
ξλειπον οwκους
πρHς Nλλον εLντορ’
La conside ación de la gue a de T oya no puede se más nega i a cuando, en
la misma ob a, Peleo ep oche a Menelao habe des uido en ella muchas idas dig-
nas, dejado ancianas p i adas de sus hijos en sus casas y qui ado sus nobles hijos a
pad es canosos, a gumen o que epe i á Casand a en los . 380-381 de T oyanas:
ψυχ?ς δj πολλ?ς κ5γα*?ς 5π,λεσας
πα&δων τ’ Nπαιδας γρα1ς *ηκας ν δμοις
πολιος τ’ 5φε&λου πατρας εLγεν3 τκνα. (And . 611-613)
2.- En el caso que nos ocupa, la glo ia de la gue a de T oya es pues a en ela de
juicio4desde el mismo p incipio de la ob a, cuando en el p ólogo escuchamos a
A enea, adicional p o ec o a de los aqueos, pedi a su an iguo «enemigo» Posidón
su colabo ación pa a cas iga los ac os impíos come idos po és os5.
212 Fa en ia 30/1-2, 2008 José Vela Tejada
4. No es un da o meno el hecho de que Eu ípides adop e pa a la ocasión la o ma de la ilogía, aun-
que sea de una o ma más laxa que en la O es ea de Esquilo, pa a do a de cie a unidad emá ica
al a gumen o: c . SCODEL, R. (1979). The T ojan T ilogy o Eu ipides. Go inga, p. 12 s. Véase,
asimismo, KONIARIS, G. L. (1973). «Alexande , Palamedes, T oades, Sisyphus - A Connec ed
Te alogy?». HSCPh 77, p. 85-124.
5. C . MELERO, op. ci ., p. 23: «Pa a alo a en sus jus os é minos la a e sión hacia la gue a des-
piadada de conquis a, con iene no ol ida que la conquis a de T oya había sido celeb ada po los
g iegos como la g an ic o ia nacional. Las ciudades g iegas se eno gullecían de habe omado
pa e en ella. Pues bien, Eu ípides u o la audacia de p esen a esa ic o ia desde un nue o en oque
como un glo ia ic is que es, al iempo, un ae ic o ibus». Respec o a las consecuencias pa a el
mi o de su imb icación en la ealidad con empo ánea del au o , la conclusión de KAMERBEEK, J. C.
(1960). «My he e Réali é dans l’Œu e d’Eu ipide». En e iens su l’An iqui é Classique. Fonda ion
Ha d VI, Gineb a, p. 25, es que «Eu ipide au ai pu c ée une o me de d ame ou e nou elle,
dégagée de ou e my hologie».
Al iempo que se e i a Posidón, se alza len amen e la igu a de Hécuba
—quien yace ía en silencio mien as se desa ollaba el p ólogo—, en onando,
median e una monodia6( . 98-152), un eno une a io po la ciudad caída, que
si e, a la ez, de en ada pa a la pá odo del co o. Y es que su pe sonaje no a a
abandona la escena ni un solo momen o, pues, a a és de sus ojos, los espec a-
do es amos a con empla los ho o es que ha causado an épica gue a, con sus
secuelas de íc imas inocen es, en un eje cicio de c ueldad po pa e de los en-
cedo es que el au o a a some e a juicio como si de un mode no ibunal in e -
nacional7se a a a.
T as la pá odo ( . 153-196), en la que las oyanas — odos los a ones han
pe ecido en la e iega o han sido asesinados sin piedad—, an a conoce el des i-
no que les agua da como escla as y concubinas de los seño es de la gue a, llega-
mos al p ime episodio ( . 235-510), que el au o no desap o echa pa a expone ,
sin ambages, sus a gumen os con a la gue a de ag esión, a a és de un iempo
mí ico omado de la, po an onomasia, epopeya helénica8.
La llamada del mensaje o Tal ibio pa a que Casand a sea conducida a la na e
de Agamenón, que la ha elegido como bo ín de gue a, p opicia su apa ición en
escena. Pe o su en ada ( . 308) esul a so p enden e, po que, lejos de mos a se
aba ida po las ci cuns ancias, lo hace en onando un himeneo9( . 308-340),
el can o de iun o po excelencia10, po su p óxima unión con Agamenón: ¡ella
El monólogo de Casand a: juicio y condena de la gue a injus a Fa en ia 30/1-2, 2008 213
6. LEE, K. H. (1997). Eu ipides. T oades. B is ol: B is ol Classical P ess [Lond es, 1976], p. 79, esal-
a en Eu ípides el ecuen e uso de la monodia pa a exp esa emociones iolen as.
7. No cabe duda de que la agedia a eniense, que conoce su época de esplendo en un ma co his ó-
ico de máximo desa ollo democ á ico de la polis y, en el plano li e a io, de auge de la o a o ia,
plan ea en la escena si uaciones p opias del ámbi o o ense: desde el juicio a O es es en las
Euménides de Esquilo ( . 135-171), —c . SOMMERSTEIN, A. (1989). Aeschylus. Eumenides.
Camb idge: CUP, p. 221-239—, pasando po la Elec a de Só ocles — éase, al espec o, un ecien-
e abajo de GIL, L. (2007). «La e ien e ju ídica de la Elec a so oclea». En PINO, L. M.; BARRETO,
J.; MARTÍNEZ BENAVIDES, M. J. (eds.). Cong eso cana iense sob e el ea o de Só ocles, Mad id,
p. 51-59—, has a llega al pasaje que nos ocupa o al e ce episodio de nues a pieza ( . 860-
1059), con el juicio «suma ísimo» a Helena; sob e es a cues ión, éase SCABUZZO, S. (2001). «La
p ueba judicial, de las Te alogías al ea o». Logo. Re is a de Re ó ica y Teo ía de la Comunicación,
1, p. 133-140. Pa a mayo in o mación, son de e e encia obligada: el olumen 2 de HARRISON,
A. R. W. (1971). The Law o A hens: P ocedu e, Ox o d: OUP, passim, y los abajos de CARTLEDGE,
P.; MILLET, P.; TODD, S. (eds.) (1990). Nomos. Essays in A henian Law, Poli ics and Socie y.
Camb idge —en pa icula los capí ulos de TODD, S.; MILLET, P. «Law, Socie y and A hens», p. 1 s.
y TODD, S. «The pu pose o e idence in A henian cou s», 19 s.—, así como el pos e io abajo del
p opio TODD, S. (1993). The Shape o A henian Law. Ox o d: Cla endon P ess, passim.
8. En es e sen ido, MELTZER, G. S. (2006). Eu ipides and he Poe ics o Nos algia. Camb idge:
Camb idge Uni e is y P ess, p. 195, indica que « he play o e s a pene a ing c i ique o he s a us
o kleos, he ma ial e hos o he Iliad, and he my hopoe ic p ocess i sel ».
9. No cabe duda de que la elección o mal del au o , pa a es a pa e de la in e ención, o ece al
espec ado un doble signi icado; con LEE, op. ci ., p. 125, « he ly ic which Cassand a sings,
a once pa he ic and indica i e, is he syn hesis o he con lic ing emo ions».
10. Sob e la asociación en e ma imonio y mue e, IRIARTE GOÑI, A. (1996). «Casand a ágica».
En ahona : Quade ns de iloso ía, 26, p. 71 (p. 65-80), en iende que «en G ecia exis e una con-
cepción muy a aigada según la cual el ma imonio de una doncella es concebido como mue e y
ice e sa». F en e a la osadía del an opologismo, p e e imos si ua nos en un modes o juicio
que es aba p edes inada a pe manece i gen, consag ada como sace do isa de
Apolo y aho a se á «desposada» y como concubina! Y, sin emba go, se nos a a
mos a a a iada con la indumen a ia de sace do isa de Apolo, aunque poseída po
el éx asis báquico que le hace danza como una ménade, agi ando la an o cha de los
i os p enupciales en hono a Himeneo, pa a mayo exal ación de su des ino.
Sin emba go, la misma so p esa que a eba a a Hécuba, a e gonzada po la locu-
a de su hija, y que lo ha ía con el audi o io, deja á de se lo cuando, en una muy
cuidada in e ención po pa e del poe a, Casand a abandone el es ado de ance y
pase a azona , median e una hesis, los mo i os de su can o de iun o11: con sus
nupcias eales con Agamenón ( . 354), más unes as que las de su he mano Menelao
con Helena ( . 357-358), a a p o oca la des ucción de sus mo adas ( . 359), en
sen ido alegó ico, y, con ello, da á cumplida enganza de lo que su pa ia y los suyos
han su ido, aunque en ello le i á su p opia ida. Y es que, con a lo que cie os es e-
eo ipos pudie an da a en ende , Eu ípides no es á an lejos de sus p edeceso es
en el iempo, a la ho a de inclui emas an p opiamen e ágicos, como el del sac i-
icio del hé oe que acep a lib e, y conscien emen e, su des ino.
3.- Llegados a es e pun o, amos a escucha (lee ) de Casand a un pa lamen o de
un ue e colo ido e ó ico, cuyo obje o es hace inapelable una p o unda condena
de la gue a. Los a gumen os que Eu ípides aduce son12: a) ecuen emen e la azón
asis e al encido; b) el encedo su e an os males como el encido, y c) la gue a
es unes a no sólo pa a los comba ien es, sino especialmen e pa a sus amilia es.
El op imismo ágico13 de la monodia se aslada a la hesis14, que Casand a
214 Fa en ia 30/1-2, 2008 José Vela Tejada
es ilís ico, jun o a LEE, op. ci ., p. 125, que habla de me a pa odia an e su desdicha. Po su pa e,
REHM, R. (1994). Ma iage o Dea h: he Con la ion o Wedding and Fune al Ri uals in G eek
T agedy. P ince on: P ince on Uni e si y P ess, en pa icula , en el apa ado que cie a el cap. 7, «Wa
B ides and Wa Dead: Eu ipides’ T oades», p. 128-135, obse a cómo el au o en elaza los i os
de boda y los de ca ác e une a io pa a ansmi i « he hea ical powe o one o he g ea es
an iwa plays e e w i en» (p. 128).
11. F en e a la c í ica de LEE, op. ci ., p. 108, que lamen a la b e edad de la monodia en e a la ex en-
sión del azonamien o p osaico, BARLOW, op. ci ., p. 170, en su comen a io pone su acen o en el hecho
de que «wha he poe shows us is wo ace s o Cassand a’s men al s a e, sepa a ed ou o d a-
ma ic pu poses —unhinged enzy and clea p ophe ic pe cep ion. The wo a e no inconsis en
—me ely con ained and condensed in o di e en modes so ha we may app ecia e he one o
each mo e clea ly». Po su pa e, CONACHER (1967), op. ci ., p. 141, ap ecia que ambas pa es dan
«a special b illiance o he Cassand a scene: he joy wi h which she g ee s he coming ma iage, and
which so shocks he mo he and he Cho us, is a eal joy, hough i s easons a e he e e se o
hose which migh in e ed om a li e ally eading o he ly ic».
12. MELERO, op. ci ., p. 124, n. 74.
13. PAPADOPOULOU, Th. (2000). «Cassand a’s Radian Vigou and he I onic Op imism o Eu ipides’
T oades». Mnemosyne 53, p. 527 (p. 513-527), in e p e a la in e ención en cla e de ue za, igo :
«I is he igou o he p ophe ic powe as well as he igou o he indomi able cha ac e which
pene a es he whole play, b eaks h ough he human igno ance and delusion, e e ses he condi-
ions o ic o s and anquished, annihila es he enemies by app op ia ing hei ic o y».
14. Respec o a la in luencia de la e ó ica en es e ipo de monólogo eu ipideo, esul a ú il el abajo de
RITORÉ, J. (2005). «T agedia y e ó ica». En BRIOSO SÁNCHEZ, M.; VILLARRUBIA MEDINA, A. (eds.).
Aspec os del ea o g iego an iguo. Se illa: Uni e sidad de Se illa, p. 121-141. En la página 136,
ab e conside ándose «po ado a de ic o ia» ( . 353)15 —los can os de iun o
acompañan a los himeneos—, a a és de sus «bodas eales» ( . 354), las cuales,
anuncia de mane a p o é ica16 (en . 356 apela a «Loxias», epí e o que alude al
Apolo o acula ), se án peo es pa a su u u o «ma ido»17 que las de su he mano
Menelao con Helena —idea en a izada median e el ecu so de la igu a e ymologica:
γαμε με δυσχερστερον γμον ( . 357)—, po que ae án a Agamenón su p opia
mue e y la des ucción de su es i pe: idea que es en á icamen e exp esada median-
e los u u os κτεν18 y 5ντιπορ*σω ( . 359), que exp esan, a la ez, el ca ác e
p o é ico de la acción, pe o ambién la olun ad y el deseo de su ejecución. Es e
a icinio, además, se i á pa a ce a su in e ención median e una es uc u a anu-
la o de Ringkomposi ion, si bien es cie o que, en e a su esquema ana ó ico a-
dicional, aquí se e i a la epe ición o mal median e a ia io ( . 404-5). En cual-
quie caso, omando como e e encia los elemen os que in e ienen en dicha
es uc u a, podemos comp oba la cla a co espondencia en e ellos:
χαρε (354) οL χρ< οKκτ&ρειν (403)
τος μοσι βασιλικος γμοις (354) τ5μ? λκτρα (404)
γαμε με δυσχερστερον γμον (357) γμοισι τος μος διαφ*ερ (405)
κτεν κ5ντιπορ*σω (359)
Además, siguiendo el esquema e ó ico19, a modo de p ólogo, an es de pasa
a la a gumen ación p opiamen e dicha, amplía es a idea, en los . 361-4, con la
El monólogo de Casand a: juicio y condena de la gue a injus a Fa en ia 30/1-2, 2008 215
obse a que es en las hesis donde podemos encon a al Eu ípides más e o izan e. Sob e la pe s-
pec i a o ense de es os pa lamen os, éase COLLARD, C. (1981). Eu ipides. Ox o d: Cla endon
P ess, p. 21, quien ap ecia en el au o « ealizing i idly he po en ial o “law-cou ” d ama, a he
han demons a ing simply a command o he o ical echnique» ( éase ambién, en n. 20, p. 29, las
e e encias bibliog á icas más an iguas pa a el Eu ípides e ó ico, en pa icula , las esis de Mille ,
Lees, Tie ze y Mu ay). Respec o del pasaje que nos ocupa, éase, asimismo, PAPADOPOULOU, op. ci .,
p. 523-6.
15. BARLOW, op. ci ., p. 176, des aca el cuidado encadenamien o del compues o νικηφρον como epí-
e o de κρ#τ’ μν, complemen o de πκαζε, y cómo su posición a inal de e so en a iza la idea
de ic o ia.
16. LEE, op. ci ., p. 135, se hace eco de los deba es que es e episodio ha susci ado sob e su elación
con el Agamenón de Esquilo, decan ándose po un desa ollo independien e del mi o po pa e de
Eu ípides. Sob e es a cues ión, éase, en pa icula , AÉLION, R. (1983). Eu ipide hé i ie d’Eschyle.
Pa ís: Les Belles Le es, p. 75-78.
17. BARLOW, ibidem, sub aya la insis encia de Casand a en llama «ma imonio» a su concubina o,
como ha á Helena, en el . 932, al e e i se a su adul e io con Pa is. Aunque debe p ecisa se que
el e bo γαμ puede ene el signi icado de unión sexual ex ama imonial, lo cual pe mi i ía hace
un uso ambiguo del é mino pa a hace e e encia a un iempo a sus dos e ien es. Véase,
asimismo, LEE, op. ci ., p. 134.
18. C . BARLOW, op. ci ., p. 177.
19. En gene al, sob e la in luencia de la e ó ica en la écnica d amá ica eu ipidea, éanse los abajos
de COLLARD, C. (1975). «Fo mal Deba es in Eu ipides’ D ama». G&R 22, p. 58-71 [ eimp. en
MOSSMAN, J. (ed.) (2003). Eu ipides. Ox o d: OUP, p. 64-80]; CONACHER, D. J. (1981). «Rhe o ic
and Rele ance in Eu ipidean D ama». AJPh 102, p. 3-25 [ eimp. en MOSSMAN, op. ci ., p. 81-101];
p o ecía p opiamen e dicha que jus i ica su juicio pos e io sob e la sue e de unos
y o os (la exp esión e bal «celeb a é con un himno» del . 361, e bo epe ido
en el 385, e ue za la unidad y cohe encia de su in e ención y su inculación con
el himeneo p eceden e).
Es ablecido es e p incipio, y como si de un o ado o un δικανικς20 se a a a
(es más, como si la clepsid a ma ca a el iempo de su in e ención, los a gumen-
os ela i os a los aqueos [ . 368-382] y a los oyanos [ . 386-399] ocupan p ác-
icamen e la misma ex ensión), a a «demos a » ( . 365) lo absu do de la campa-
ña aquea, dando la uel a a los papeles adicionales de unos y o os. A al e ec o,
plan ea un esquema de pola idad: πλιν / τοUς Aχαιος encedo es y encidos
( . 365-7), e o zada, a con inuación, con pa alelismos del ipo:
—ος δ {Aρης λοι (376) / ος δ λοι δρυ (387); ana ó icos, as cesu a H
(- - -).
—*νηισκον, οL γ3ς `ρι (375) / Gπjρ πτρας *νηισκον (387)21; en quiasmo.
—οL δμαρτος ν χερον ππλοις συνεστλησαν (377-8) / χερσaν περισταλντες
¬ν χρ3ν gπο (390); con μεταβολ.
Lógicamen e, pa a esul a c eíble, debe á adop a el !*ος adecuado22 y se á p e-
cep i o que abandone el es ado de posesión báquica: ν*εος μν, 5λλ `μως τοσνδε
γ ξω στσομαι βακχευμτων; ( . 366-7), pa a da cu so a su apolínea p o ecía.
En e ec o, los aqueos, po ecupe a a una sola muje , Helena, han pe ecido a
milla es ( . 368-9), una p opo ción numé ica demasiado g a osa, y su caudillo,
a quien, con sa casmo, llama «sabio gene al»23, sac i icó a su p opia hija I igenia
216 Fa en ia 30/1-2, 2008 José Vela Tejada
JOUAN, F. (1984). «Eu ipide e la hé o ique». LEC 52, p. 3-13; ALBINI, U. (1985). «Eu ipide a la
p e ese della e o ica». PP 40, p. 354-360; LÓPEZ FÉREZ, J. A. (1990). «Re ó ica y agedia en
Eu ípides». Ac as del III Simposio In e nacional de la Asociación Española de Semió ica: Mad id,
5, 6 y 7 de diciemb e de 1988, ol. 2. Mad id, p. 57-72. Respec o a nues o episodio, y den o de
es e ámbi o, GREGORY, J. (1991). Eu ipides and he Ins uc ion o he A henians. Ann A bo :
Uni e si y o Michigan P ess, p. 165, es ablece una conexión con el examen que Go gias ealiza
en su Encomio de Helena, en conc e o sob e la colisión en e los concep os de ue za mayo y
esponsabilidad mo al. A es e espec o, SCODEL, op. ci ., p. 96 s., pos ula una «imi ación» cons-
cien e del ensayo go giano en el e ce episodio de T oyanas.
20. Aunque cie a endencia a la simpli icación a ibuía, casi en exclusi a, a Eu ípides la in oducción
en el ea o de los p ecep os es ilís icos de la so ís ica, conside ándolo, como A is ó anes, uno más
de ellos, sí que debe sub aya se que nues o au o es el más p óximo a la inco po ación de sus
esquemas a gumen a i os o de p ocedimien os es ilís icos po ellos desa ollada: pola idad, pa a-
lelismos an i é icos, epe iciones, doble a gumen ación, e c., p ocedimien os, po o o lado, pe -
ec amen e isibles en Só ocles o Tucídides. Sob e la elación en e nues o au o y el mo imien-
o so ís ico, éase CONACHER, D. J. (1998). Eu ipides and he Sophis s. Lond es: Duckwo h,
p. 51-69, en elación con la pe suasión dolosa; ALLAN, W. (1999-2000). «Eu ipides and he Sophis s:
Socie y and he Thea e o Wa ». ICS, 24-25, p. 145-156.
21. El uso del impe ec o e leja muy ace adamen e la con inuidad y la ei e ación de la acción:
c . LEE, op. ci ., p. 137; BARLOW, op. ci ., p. 177.
22. Al espec o, éase LEE, op. ci ., p. 136: «Eu ipides is a emp ing o a ionalise Cassand a’s use
o clea -headed a gumen s».
23. P e iamen e, en el . 358, lo ha cali icado como κλεινς, den o de una pe í asis que ocupa odo
el íme o, lo que aumen a la ca ga i ónica de Casand a. C . LEE, op. ci ., p. 134 y 136.
(τ? φ&λτατ)24 po una muje de dudosa epu ación ( . 370-1): es o an es del
comienzo de la gue a (1 en las e e encias del ex o), a lo que se une la p edic-
ción p e ia ( . 361-4) que anuncia el asesina o de Agamenón, a su eg eso,
el ma icidio de O es es y la des ucción de la casa de A eo25.
A) Ya en T oya, π 5κτ?ς λυ*ον Σκαμανδρ&ους ( . 374), iban mu iendo (2),
no po de ende su p opio e i o io, lo cual, de p incipio, hace innecesa ia
es a gue a, al iempo que la conside a una gue a de ag esión26, con lo cual
nos an icipa la conclusión de la máxima inal ( . 400-2). Po o o lado,
la epe ición ana ó ica de la negación en οL παδας εJδον, οL δμαρτος…
( . 377) e ue za la ca ga nega i a de la si uación de los aqueos. Además,
sus es os yacen en ie a ex aña (3), p i ados de las hon as úneb es de sus
amilia es27.
B) Mien as an o, y en pa alelo, las cosas de casa (B) –τ? δ οwκοι ( . 379), un
neu o plu al abs ac o y gene alizado -, no es án mejo : (2) los p ogeni o es
mue en, (3) sin que sus hijos se ocupen de sus hon as úneb es28, y ello po
es a al se icio de los in e eses pa icula es de ambiciosos gene ales.
Obsé ese la es uc u a en pa alelo, con la que amplía la pola idad en e T oya
y casa:
A2 mue e/A3 mue e ↔B2 en e amien o/B3 en e amien o
C) Po ello, la conclusión de Casand a espec o de una gue a lejos de las p opias
on e as (2), es que és a no puede me ece el mínimo elogio (cosa que hace
en el . 383, median e un i ónico ! το1δ πα&νου τH στρτευμ πξιον) y,
en e al enal ecimien o que la adición había hecho de es a gue a, pide a la
Musa que no la celeb e con himno alguno ( . 384-5)29. En e o as azones,
El monólogo de Casand a: juicio y condena de la gue a injus a Fa en ia 30/1-2, 2008 217
24. O as in e p e aciones, como las que p oponen una alusión a Cli emes a, no se sos ienen. La p o-
pia Cli emes a dice sob e el sac i icio de su hija I igenia en IA 1170: τNχ*ιστα τοσι φιλττοις
νομε*α. C . LEE, op. ci ., p. 136.
25. BARLOW, ibidem, pone de elie e la ue za a gumen al de es a p edicción, unida a la ad e encia de
Posidón en el p ólogo ( . 95-97), pa a cambia la pe cepción adicional, con i iendo a los g ie-
gos en los e dade os «pe dedo es» de la gue a oyana.
26. C . LEE, op. ci ., p. 137.
27. Siguiendo el pione o es udio de ROHDE, E. (19942). Psique. La idea del alma y la inmo alidad
en e los g iegos. Méjico D. F.: FCE [= F ibu go, 1894], p. 110, es o les depa aba un des ino espan-
oso desde la pe spec i a de las c eencias g iegas, po que el caído es aba condenado a que su alma
no ecibie a los cuidados pe manen es que, en es os i os, sólo la amilia podía ibu a a sus deu-
dos. Una ap oximación gene al al i o une a io puede encon a se, igualmen e, en el manual de
BURKERT, W. (2007). Religión g iega a caica y clásica. Mad id [= S u ga , 1997], en pa icula ,
p. 257-263. Véase, in a, n. 28 y 31.
28. En conc e o, habla de las libaciones sob e la umba: α¥μα γ 3 δωρσεται. También en Hec. 392,
se ci a es e i o –πμ αYματος γενσεται γα&α νεκρ τε–, cuya inalidad e a eanima al mue o en
el más allá. Pínda o, Ol. 1.90 llama a es a ce emonia las α.μακουρ&αι. Al espec o, éase BURKERT,
op. ci ., p. 83-5 y 98-102.
29. LEE, op. ci ., p. 139, obse a que, con el uso en es os e sos de palab as como μο1σα, Gμν, y
an es μλπω o φμη, Eu ípides « eminds us ha , al hough Cassand a sounds no mal enough, she
is s ill unde supe na u al in luence».