scieee Science in your language
[en] (orig)

Análisis de los factores psicológicos moduladores del dolor crónico benigno

Abstract

Cada día son más abundantes los estudios que muestran que los factores psicológicos juegan un papel clave en el proceso del dolor. Desde el campo del dolor se ha importado el modelo de estrés de Lazarus para el estudio de estos factores psicológicos. Esta teoría sugiere que el estrés que sufre un sujeto ante un evento potencialmente amenazante se debe a cómo lo evalúa y a cómo lo afronta. Traduciendo este modelo a la experiencia del dolor: el estímulo doloroso provocará más o menos discapacidad según cómo sea evaluado y afrontado. En el presente trabajo, realizamos una revisión de los trabajos más actuales en el campo del dolor articulándolos dentro del modelo de Lazarus. En una segunda parte del artículo, describimos las técnicas interdisciplinares que se emplean en el tratamiento del dolor crónico. Por último, animamos a que el modelo de Lazarus se emplee como guía para el diseño de futuras terapias.

Read accessible full text

Análisis de los factores psicológicos moduladores del dolor crónico benigno

Author: Moix Queraltó, Jenny
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2005
Source: https://ddd.uab.cat/pub/artpub/2005/71713/00665126v36n1p37.pdf
La calidad de los p ocesos y ecu sos humanos (CPRH) 37
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 7-36
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
Anua io de Psicología
2005, ol. 36, nº 1, 37-60
© 2005, Facul a de Psicologia
Uni e si a de Ba celona
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del
dolo c ónico benigno
Jenny Moix Que al ó
Uni e sidad Au ónoma de Ba celona
Cada día son más abundan es los es udios que mues an que los ac o es
psicológicos juegan un papel cla e en el p oceso del dolo . Desde el campo
del dolo se ha impo ado el modelo de es és de Laza us pa a el es udio de
es os ac o es psicológicos. Es a eo ía sugie e que el es és que su e un suje o
an e un e en o po encialmen e amenazan e se debe a cómo lo e alúa y a cómo
lo a on a. T aduciendo es e modelo a la expe iencia del dolo : el es ímulo
dolo oso p o oca á más o menos discapacidad según cómo sea e aluado y
a on ado. En el p esen e abajo, ealizamos una e isión de los abajos más
ac uales en el campo del dolo a iculándolos den o del modelo de Laza us.
En una segunda pa e del a ículo, desc ibimos las écnicas in e disciplina es
que se emplean en el a amien o del dolo c ónico. Po úl imo, animamos a que
el modelo de Laza us se emplee como guía pa a el diseño de u u as e apias.
Palab as cla e: dolo c ónico, modelo de Laza us, e aluación cogni i a,
es a egias de a on amien o, a amien o in e disciplina .
A g owing body o s udies s esses he impo ance o psychological ac o s
in he pain p ocess. The Laza us s ess model has been ans e ed o he ch o-
nic pain ield o s udy hese ac o s. This model sugges s ha when he e is a
po en ially s ess ul e en , anxie y le els depend on he cogni i e e alua ion o
pain s imulus and he s a egies used o cope wi h i . Psychological pain ac o s
which ha e ecen ly appea ed in he li e a u e a e analysed om he pe spec i e
o he Laza us model. In he second pa , in e disciplina y echniques used in he
ch onic pain ield a e desc ibed. Finally, heal h wo ke s a e encou aged o use
he Laza us model as a guide o he design o u u e ch onic pain he apies.
Key wods: Ch onic pain, Laza us model, cogni i e e alua ion, coping
s a egies, in e disciplina y he apy.
Ag adecimien os: quie o ag adece a Tomás Blasco su a en a e isión del manusc i o.
Co espondencia: Jenny Moix Que al ó. G upo de In es igación en Es és y Salud (GIES). Facul ad de Psicología.
Edi icio B. Campus de la UAB. 08193 Bella e a (Ba celona). Co eo elec ónico: [email protected]
38 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
El dolo c ónico es un as o no que padecen millones de pe sonas en
odo el mundo. Conc e amen e en España, el 23.4% de la población su e es e
as o no (Ca alà, 2002).
El dolo es sólo uno de los muchos mo i os de su imien o que i en
es as pe sonas dado que el dolo no a solo, sino que ae consigo oscu os
sen imien os y emociones. Una dolencia, en p incipio ísica, se con ie e en
psicológica e incluso social dado que el dolo se ex iende a ec ando a las pe -
sonas más p óximas: pa eja, amilia, amigos…
La epe cusión del dolo puede incluso llega al ámbi o económico. En un
es udio ealizado en España en el que se en e is a on 2998 pe sonas, se pudo
comp oba que el dolo c ónico no sólo p o oca incapacidad y me ma la calidad
de ida, sino que ocasiona un impo an e núme o de isi as médicas, incapaci-
dad labo al y consumo de medicamen os, consecuencias que ienen una cla a
incidencia a ni el mone a io (Ca mona, Ballina, Gab iel y La on, 2001).
Como emos, el dolo pa ece no ene unos lími es cla os, así pues pa a
aco a es e concep o, el p ime paso debe á consis i en de ini lo.
¿Cómo podemos de ini el dolo ?
La mane a como se de ine un as o no es de e minan e, dado que según
sea la de inición, la p oblemá ica se analiza á desde una pe spec i a u o a,
incidiendo, en úl imo é mino, en la o ma en la que se a a á. La de inición
de dolo ha ido e olucionando a lo la go del iempo, lo que ha aído consigo
un cambio en la o ma de es udia lo y a a lo.
Las p ime as de iniciones de dolo que podemos encon a ienen un ca ác-
e ma cadamen e ísico. En ellas se con empla el dolo como una sensación
que esponde di ec amen e a un daño o ag esión isula . La sensación, en es e
caso, se ía p opo cional al daño. Cuan o mayo es la he ida, mayo es el dolo . Si
no hay he ida, no hay dolo y, po consiguien e, si no hay dolo , no hay he ida.
Ac ualmen e, la de inición del dolo es mucho más amplia, más “psicoló-
gica”.
La Asociación In e nacional pa a el Es udio del Dolo (C . González,
1999) lo desc ibe como «Una expe iencia senso ial y emocional asociada a
una lesión eal o po encial». La palab a “emocional” con ie e al dolo no sólo
en una expe iencia isiológica sino ambién psicológica, mien as el ocablo
“po encial” sugie e que se puede expe imen a dolo sin que exis a una lesión
eal. La inclusión de es os dos é minos pe mi i ía habla de dolo en pe sonas
en las que no se de ec a causa ísica.
Desa o unadamen e, aunque los p o esionales que abajan en dolo suelen
“ eó icamen e” c ee en es a isión más amplia –es o es, lo conside an como
un enómeno biopsicosocial–, en ealidad, la g an mayo ía de ellos u iliza
écnicas e apéu icas exclusi amen e basadas en p incipios biomédicos (Thun-
be g, Ca lsson y Hallbe g, 2001). De ahí la necesidad no sólo de analiza los
ac o es psicológicos y sociales implicados en dolo , sino sob e odo de p o-
pone écnicas e apéu icas que se de i en de es os análisis.
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 39
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
¿Cuándo el dolo pasa a conside a se c ónico? ¿Qué ipos de dolo c ónico exis en?
Un dolo que pe sis a du an e más de 3 meses se conside a dolo c ónico. Den-
o del dolo c ónico podemos clasi ica dos ipos de dolo : maligno y benigno.
El dolo maligno es el que indica que exis e un de e io o p og esi o en
nues o o ganismo. El ejemplo más cla o se ía el dolo oncológico.
El dolo benigno ambién lo pod íamos e ique a como dolo inú il ya que
no “a isa” de ningún de e io o. En muchos casos, se a a de un dolo con
causa o gánica que, una ez desapa ecida, oda ía pe sis e. Incluidos en es a
clase de dolo , podemos encon a di e en es ipos: ce aleas, ib omialgia,
dolo lumba , neu opa ías, e c. Den o del dolo benigno, en algunos casos,
podemos oí el é mino de dolo psicógeno pa a e e i se a que la causa es
en e amen e psicológica. El dolo psicógeno es poco ecuen e. De hecho, no
c eemos que la e ique a de “psicógeno” sea co ec a. Al igual que Vallejo y
Comeche (1994) conside amos que el cali ica i o de psicógeno es una cues-
ión de g ado. Es o es, en odo dolo hay un componen e psicológico que ac úa
como modulado . Pa a noso os, como e emos a lo la go de es e abajo, lo
ealmen e impo an e no es la causa inicial del dolo , sino lo que de e mina la
discapacidad p o ocada po és e y los ac o es que incidi án en su c oni ica-
ción. A con inuación amos a e a qué nos e e imos cuando a i mamos que
el dolo discapaci a; a sabe , qué al e aciones psicológicas conlle a.
¿Cuál es el es ado psicológico de los pacien es con dolo c ónico?
En muchos casos, el dolo es en algún g ado discapaci an e y a ec a a
p ác icamen e odas las á eas de la ida: labo al, iempo lib e, sexual, sueño… Es
usual que las pe sonas se sien an inú iles, su humo se al e e y odo ello incida
ambién en los a ec os p o ocando un de e io o en sus elaciones con los demás.
No sólo exis e una al e ación a ni el emocional, sino ambién a ni el cogni i o
(es ácil encon a de e io os en los p ocesos a encionales y de memo ia).
En el ámbi o a ec i o, muchos se sien en incomp endidos no sólo po sus
allegados, sino ambién po los p o esionales médicos que no saben o no pueden
explica les con cla idad su pa ología. En la mayo ía de los casos, se insinúa
que su pa ología es psicológica, lo cual es i ido como si se los acha a de
“locos”. Con el obje i o de conoce de alladamen e qué piensan y sien en los
pacien es cuando los p o esionales de la medicina dudan espec o a la o gani-
cidad de su dolo , May, Rose y Johns one (2000) en e is a on a 12 pacien es
con dolo lumba c ónico. Los pacien es se esis ían a c ee que su dolo podía
es a in luenciado po ac o es psicológicos y i ían es a insinuación como si
se los culpabiliza a de su dolo . Es os suje os asladaban oda la culpa de su
dolo a la ince idumb e que mos aban los p o esionales en o no a la e iología
y a amien o de su pa ología. Según los en e is ados, el escep icismo de los
médicos e a dañino y desco azonado .
La dep esión y la ansiedad son sin duda las dos emociones más usuales
en e los pacien es con dolo c ónico. En algunos casos, el dolo ambién puede
40 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
desemboca en ag esi idad di igida p incipalmen e con a los p o esionales o
ins i uciones médicas (Fishbain, 2000). El dolo no sólo p o oca emociones
an nega i as como la dep esión, la ansiedad o la ag esi idad, sino que puede
incluso p oduci un ágico inal en algunas idas: el suicidio. Pa ece que no
es el dolo pe se el esponsable del suicidio, sino que la a iable cla e que
co elaciona en mayo medida con el suicidio es la dep esión que expe imen an
algunos pacien es (Fishe , Hay ho n hwai e, Heinbe g, Cla k y Reed, 2002).
El dolo c ónico como emos es algo más, algo muchísimo más complejo
que simplemen e sen i dolo . En palab as de González (1999):
Imaginen Vds. que pudiésemos, con la ue za de los pensamien os in an iles, as o ma
nues o bolíg a o en una a i a mágica, y del dolo c ónico nos ue a posible e i a la
pa e a ec i a, desp ende la cues ión bene icio sea buscado o no, descon a las com-
pensaciones sociales y económicas, buscadas o no, igno a la in luencia que eje cen
ac o es ex e nos como calo , ío, cul u a, educación, ol ida la innegable in luencia
del es és o la dep esión, y inalmen e pudiésemos apa a o os ac o es impo an es
del ipo psiquiá ico, educacional, amilia , e c. ¿Qué nos queda ía? (...) Pues posi-
blemen e sólo una cues ión dolo osa de escasa en idad (González, 1999, 10).
Es as palab as nos mues an innume ables aspec os que son a ec ados y
desencadenados po el dolo . Exp esan los sen imien os nega i os que p o oca.
No obs an e, an e el su imien o del dolo c ónico no odas las pe sonas eac-
cionan igual, ni sien en lo mismo. Mien as algunas caen en una p o unda
dep esión, o as log an adap a su ida al dolo sin que su es ado de ánimo se
ea demasiado a ec ado. En es e hecho eside la cla e pa a pensa que el dolo
no signi ica necesa iamen e su imien o y que, po lo an o, podemos ap ende
de las pe sonas que log an sob elle a el dolo , pa a enseña sus o mas de
a on a lo a aquéllas que el dolo no las deja i i .
Es o es, debemos dis ingui en e las a iables “dolo ” y “discapacidad”,
po que no siemp e an unidas. En la mayo ía de es udios sob e dolo c ónico
desde una pe spec i a psicológica se u iliza como a iable dependien e la
“discapacidad”. Es o es, se in en a a e igua más qué ac o es a ec an a la dis-
capacidad que cuáles inciden en el p opio dolo . La discapacidad, como ocu e
con la mayo ía de a iables, no es de inida o e aluada de o ma idén ica po
los di e en es es udiosos del ema. Con p opósi os es ic amen e didác icos, en
es e a ículo conside a emos la discapacidad como el g ado en que las emo-
ciones, las di e en es á eas de la ida (labo al, sexual, sueño, iempo lib e,…)
y algunos p ocesos o gánicos se en a ec ados po el dolo . Po lo an o, pa a
noso os, mayo discapacidad signi ica meno calidad de ida a ni el ísico,
psicológico y social. La a iable discapacidad se ía, como emos, una a iable
que engloba ía muchos aspec os dis in os en e sí. Consis i ía en una especie
de abs acción que ealizamos pa a esquema iza la complejidad de los ac o es
que in e ienen en el p oceso dolo oso.
Engloba dis in os ac o es den o de la a iable discapacidad nos pe mi e
elabo a un esquema más sencillo. No obs an e, es e ag upamien o en una
misma a iable p esen a un incon enien e y es que no nos pe mi e habla o
es udia las elaciones que exis en en e los ac o es que enma camos den o
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 41
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
del é mino “discapacidad”. Es o es, no nos pe mi e analiza , po ejemplo, las
elaciones que hay en e la dep esión y el sueño, o la dep esión y la ansiedad
y, en de ini i a, en e cualquie a de las a iables que in oducimos en el mismo
paque e. Po lo an o, somos conscien es de que nues o esquema acili a á una
comp ensión global del p oceso dolo oso pe o que pa a ealiza exámenes más
de allados se debe ían conside a po sepa ado odas las a iables que encajamos
den o del é mino “discapacidad”.
La p ime a p egun a que nos o mulamos espec o a la discapacidad es:
¿po qué pe sonas que su en la misma pa ología ienen di e en es g ados de
discapacidad?
¿Qué ac o es de e minan la discapacidad?
Pod íamos pensa que la discapacidad depende del g ado de “daño isula ”,
sin emba go, aunque e ec i amen e la causa o gánica puede cons i ui un de-
e minan e de la discapacidad, no es la única. Si pensá amos en es os é minos
(daño isula = discapacidad), se ía como da un paso a ás y ol e a las an iguas
de iniciones de dolo donde exis ía una cla a p opo cionalidad en e la ag esión
isula y la sensación de dolo . Las in es igaciones a es e espec o apun an que
los ac o es cogni i os y conduc uales son ambién cla os de e minan es de la
discapacidad. Cómo a ec a el padecimien o del dolo a las di e en es á eas de
la ida depende de las conduc as y pensamien os de los pacien es. ¿Cuáles son
las conduc as y los pensamien os que p oducen más discapacidad?
Con el in de acili a el análisis de los ac o es psicológicos que de e minan
la discapacidad, se ía ú il con a con la ayuda de un modelo eó ico que nos
guia a. Si mi amos hacia a ás, desde los años 60, en los que se conside aba el
dolo como una expe iencia senso ial, han ido apa eciendo di e en es eo ías
del dolo . La p ime a que ompió con los esquemas de aquellos años ue la
eo ía de la pue a del con ol de Melzack y Wall (1965). Desde en onces, los
modelos han ido e olucionando; en un p incipio, y como es lógico eniendo en
cuen a la his o ia de la psicología académica, las eo ías e an básicamen e
conduc uales (Fo dyce, Fowle y De La eu , 1968) y poco a poco han ido inco -
po ando concep os cogni i os y emocionales. Una buena e isión sob e la e o-
lución de es os modelos se puede encon a en el a ículo de Sha p (2001). Es e
au o , después de una e isión y c í ica ace ca de los p incipales modelos, p o-
pone un nue o modelo que, según él, es una e o mulación de los modelos
cogni i os-conduc uales ya exis en es en el campo de la ansiedad. Sin emba go,
c eemos que pa a el es udio del dolo no es necesa io p opone una nue a eo ía
sino que el modelo de Laza us (Laza us y Folkman, 1986), an p imo dial en
el campo del es és, puede se aducido a la expe iencia del dolo . De hecho,
la nue a e o mulación de Sha p iene mul i ud de pun os en común con la
eo ía de Laza us y no apo a ningún concep o o almen e nue o. Además,
muchas in es igaciones en el campo del dolo ya se ienen basando en la eo ía
de Laza us y po ello no c eemos con enien e cambia hacia una p opues a
que no apo a concep os nue os ( éase la desc ipción de la eo ía de Laza us

42 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
aplicada al campo del dolo en el lib o de Es e e y Ramí ez, 2003). Sin em-
ba go, aunque muchos abajos dicen pa i del modelo de Laza us y manejan
concep os con emplados en dicha eo ía, no se iden i ica explíci amen e a qué
a iables del esquema de Laza us se hace e e encia.
Jensen, Tu ne , Romano y Ka oly ealiza on en 1991 una e isión sob e
el campo del dolo desde la pe spec i a del modelo de Laza us. Es o es, in en-
a on pone en o den las e idencias que apo aban dis in as in es igaciones
u ilizando el modelo de Laza us como he amien a. Siguiendo en la a ea de
o dena las e idencias de las que disponemos, nues o obje i o consis i á en
e isa las in es igaciones más ecien es en es a á ea in eg ando en dicho mo-
delo los concep os que apa ecen pa a con ibui a la consolidación del mismo
como una eo ía que nos pueda se ú il an o a ni el eó ico como p ác ico.
Resumiendo el modelo de Laza us di emos que las si uaciones gene an
más o menos es és según cómo las pe sonas las e alúen y cómo las a on en.
Cuan o más amenazan e se e alúe un e en o y menos e ec i as sean las es a e-
gias de a on amien o empleadas, mayo se á el g ado de es és. T aduciendo es e
modelo al p oceso dolo oso, pod íamos hipo e iza que el dolo p o oca á más
o menos discapacidad según cómo se e alúe y cómo se a on e. Po lo an o,
debe íamos analiza dos a iables pa a en ende los ac o es de e minan es de
la discapacidad: la e aluación cogni i a y las es a egias de a on amien o.
E aluación cogni i a
La e aluación cogni i a se e ie e a cómo la pe sona pe cibe su si uación:
si e alúa el dolo como algo con olable o no, si c ee que iene habilidades
pa a a on a su dolencia o no…
En la li e a u a sob e dolo c ónico nos encon amos con una a iable
muy es udiada que conside amos que encaja pe ec amen e en el concep o de
“e aluación cogni i a”. Se a a de la a iable “ca as o ismo”. Los indi iduos
que ienen una isión ca as o is a de su dolo son aquéllos que e alúan su
dolo como incon olable, exage an las p opiedades amenazan es del es ímulo
dolo oso y no pueden apa a su men e del dolo (Sulli an, Bishop y Pi ik,
1995; Tho n, Bo hby y Sulli an, 2002; Tu ne , Jensen y Romano, 2000). Exis e
una g an polémica sob e si es a a iable debe conside a se una es a egia de
a on amien o, o un ipo de c eencia o e aluación. Sin en a en es e deba e,
sólo que íamos indica que, según nues a opinión, es mejo no conside a la
como es a egia de a on amien o pues o que no encaja o almen e con la de i-
nición de Laza us, dado que como e emos más adelan e las es a egias se
de inen como es ue zos cogni i os y conduc uales. Po lo an o, los p ocesos
que no equie en es ue zo no se pueden clasi ica como es a egias (Moix,
1990). Y nues a expe iencia nos indica que se a a más de una e aluación de
ipo au omá ico que no equie e es ue zo alguno.
En las in es igaciones en las que se e alúa es a a iable, se puede com-
p oba la cla a asociación que exis e en e ca as o ismo y discapacidad. Es o
es, cuan o mayo es el ca as o ismo mayo es la discapacidad, e incluso mayo
es la in ensidad del dolo (Bishop, Fe a o, Bo owiak, 2001; Bue y Lin on,
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 43
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
2002; Se e eijns, Vlaeyen, Van Den Hou y Webe , 2001; Tan, Jensen, Ro-
binson, Tho nby y Monga, 2001; Tu ne , Jensen, Wa ms y Ca denas, 2002;
Van-den-hou , Vlaeyen, Heu s, Sillen y Willen, 2001). En é minos gene ales,
el dolo esul a más incapaci an e en las pe sonas que p esen an un mayo
núme o de pensamien os ca as ó icos, es deci , las di e en es á eas de su ida
esul an más al e adas po culpa del dolo y su en más dep esión y ansiedad.
En un es udio donde 88 muje es con dolo c ónico debían ano a du an e 30
días en un dia io sus pensamien os ca as ó icos, el ni el de dolo y el es ado
de ánimo, se pudo comp oba que los días en los que se egis aban más pen-
samien os ca as ó icos, inc emen aba el dolo y los es ados de ánimo nega i os
(G an , Long y Willms, 2002).
Si ahondamos más en la a iable ca as o ismo, podemos e que es e
ipo de pensamien o no sólo a ec a a los es ados de ánimo sino ambién a o os
p ocesos cogni i os como los a encionales. C ombez (2002) pudo comp oba en
dos es udios expe imen ales que las pe sonas con más pensamien os ca as o is-
as e an las que, cuando enían que lle a a cabo una a ea en la que se e aluaba
su iempo de eacción, su ni el a encional se encon aba más in e umpido po
el dolo que el de aquellos suje os con menos pensamien os ca as ó icos. Po-
d íamos conclui que la disminución en la capacidad de concen ación que
p esen an, en muchos casos, los pacien es con dolo c ónico es á mediada po
la a iable ca as o ismo. G isa y Vande linden (2001) pudie on comp oba
cómo el ca as o ismo no sólo al e a los p ocesos a encionales sino que ambién
a ec a nega i amen e a la memo ia.
Pa ece que los pensamien os ca as ó icos ienen e ec os más de as ado es
a medida que pasa el iempo. En un abajo donde se e aluó el e ec o del pen-
samien o ca as o is a sob e la discapacidad en es g upos de pacien es en los
que la du ación de su pa ología e a di e en e, se pudo comp oba que en aquellos
suje os en los que su pa ología se emon aba a más iempo a ás, los pensa-
mien os ca as ó icos incidían en mayo medida en su discapacidad. (Sulli an,
Sulli an y Adams, 2002).
Una cla a conclusión aplicada que podemos ex ae sob e los esul ados
de los es udios ace ca del ca as o ismo, se e ie e a la necesidad de in en a
disminui es e ipo de pensamien os, pa a pode así educi ambién la discapa-
cidad. De hecho, Tho n, Boo hby y Sulli an (2002) han elabo ado un p og ama
muy de allado con es e in.
Den o de la a iable “e aluación cogni i a” ambién podemos encon a
o os aspec os sob e los cuales se puede e alua el p oceso dolo oso.
Como ya hemos indicado, den o de la “e aluación cogni i a” se encuen a
la alo ación que la pe sona ealiza sob e sí misma. A es e espec o di e sas
in es igaciones ponen de elie e que los pacien es que se conside an con meno
compe encia pa a soluciona p oblemas son los que su en más dolo , más
dep esión e inadap ación (Ke ns, Rosenbe g y O is, 2002; Wi y, Heppne ,
Be na d y Tho eson, 2001).
La au oe icacia es un concep o cla amen e ligado al an e io dado que se
e ie e a lo capaz que el indi iduo se sien e de soluciona o a on a una si uación
conc e a (sea o no el dolo ). En el caso de pacien es con dolo , hace e e encia
44 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
a lo capaces que se sien en de maneja el p oceso dolo oso. En gene al, los
es udios que e alúan es a a iable comp ueban que las pe sonas más au oe ica-
ces son las que sien en menos dolo , manejan mejo su dolo y o os sín omas,
mues an una meno discapacidad (menos dep esión y ansiedad) y mejo es
esul ados en los a amien os (Ma ín-A agón e al., 1999; Pas o , Ma ín-
A agón, M. y Lledó, 1999; S ong, Wes bu y, Smi h, Mckenzie y Ryan, 2002;
Tu k y Oki uji, 2002). Tal como apun an Tu k y Oki uji (2002), p obablemen e,
la au oe icacia a ec a al dolo y a la adap ación a a és de dos ías: po una
lado, po que p obablemen e aquellos suje os con mayo au oe icacia deben
mo iliza más ecu sos y es a egias pa a a on a su p oblema y, po o o, los
pacien es que se sien en más au oe icaces, piensan que su dolo es más con o-
lable y expe imen an menos ansiedad.
Resumiendo es e apa ado, podemos conclui que la e aluación cogni i a
(conc e amen e: el ca as o ismo, las habilidades subje i as pa a soluciona
p oblemas y la au oe icacia) incide cla amen e en la discapacidad e incluso en el
p opio dolo . En el modelo de Laza us, como ya hemos apun ado, la ansiedad, en
es e caso el dolo , no sólo depende de la e aluación cogni i a, sino ambién de
cómo el suje o a on a la si uación. Vamos a analiza seguidamen e es a a iable.
Es a egias de a on amien o
Las es a egias de a on amien o se de inen como los es ue zos cogni i os
y conduc uales pa a supe a la si uación po encialmen e amenazan e, en el
caso que nos ocupa, el dolo .
Los es udios que in en an elaciona las es a egias de a on amien o y la
discapacidad suelen mos a que las es a egias ac i as y di igidas a la solución
de p oblemas pa ecen es a elacionadas con una meno discapacidad e incluso
meno dolo , mien as o as es a egias más pasi as es án asociadas a un mayo
ni el de dolo (Es e e, López y Ramí ez, 1999; G an , Long y Willms, 2002;
McC aken, Goe sch y Semenchuk, 1998; Rod íguez-Pa a, Es e e y Ma ínez,
2000). Es a egias conc e as que pod íamos cali ica como pasi as son las
an asías espe anzado as (po ejemplo, imagina se que el dolo e mina á
p on o) y el ezo.
Respec o a la dis acción como es a egia de a on amien o, los esul ados
pa ecen se con adic o ios, mien as algunos es udios indican que se a a de
una es a egia adap a i a, o os mues an lo con a io (G an , Long y Willms,
2002; Rod íguez-Pa a, Es e e y López, 2000).
La “exp esión de las emociones” ambién la podemos conside a una
o ma de a on amien o. Kee e y colabo ado es, después de una exhaus i a
e isión sob e la exp esi idad emocional, llegan a la conclusión de que la no
exp esión de emociones es á asociada a un mayo dolo (Kee e, Lumley, An-
de son, Lynch y Ca son, 2001). En es e sen ido, una de las emociones más
es udiadas es la i a, habiéndose obse ado que la inhibición de su exp esión
es á co elacionada an o con el dolo como con la discapacidad (Casado y
U bano, 2001).
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 45
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
La “búsqueda de apoyo social”, en cie o modo elacionada con la es a-
egia comen ada an e io men e, ambién pa ece cons i ui una es a egia adap-
a i a. Como apun an Comeche y Lasa (2001), los abajos al espec o indican
una elación nega i a en e la u ilización de es a es a egia y el ni el de dolo .
“La oma de medicación” pod íamos conside a la asimismo como una
es a egia de a on amien o. A es e espec o, podemos encon a pacien es que
se medican en exceso y o os que, po miedo a los e ec os secunda ios, no
siguen las p esc ipciones médicas. Los e ec os ia ogénicos de una inadecuada
medicación pueden da luga a al e aciones isiológicas (Sha p, 2001). Po lo
an o, la oma de medicación es un ejemplo más de cómo las es a egias de
a on amien o inadecuadas pueden p o oca discapacidad.
Aunque oda ía necesi amos más es udios pa a cla i ica qué es a egias
pueden esul a bene iciosas o pe judiciales pa a a on a el dolo , po el momen-
o sí podemos a i ma que las es a egías pa ecen in lui sob e la discapacidad.
Va iables p edic o as indi ec as
Además de la e aluación cogni i a y de las es a egias de a on amien o,
en la li e a u a sob e el dolo c ónico nos encon amos con o as a iables que
ambién pa ecen p edeci , en mayo o meno medida, el dolo y/o la discapa-
cidad. Es as a iables son ac o es que en el modelo de ansiedad de Laza us
ambién apa ecen y que son con empladas como a iables de segundo o den
ya que a ec an a la ansiedad, pe o siemp e a a és de la e aluación cogni i a
y las es a egias de a on amien o. En el caso del dolo , pa ece que ocu e lo
mismo. Es o es, exis en nume osas a iables que inciden en el dolo , y posi-
blemen e lo hagan median e la modulación de la e aluación cogni i a y las
es a egias de a on amien o. Es e apa ado es a á dedicado a la desc ipción de
las mismas.
C eencias
En los modelos cogni i os, las c eencias siemp e juegan un papel c ucial y,
cómo no, en el modelo de Laza us ambién. Las c eencias son nociones p eexis-
en es o esquemas cogni i os de la ealidad que moldean o ans o man nues-
as pe cepciones de lo que nos en uel e y de noso os mismos ( éase Cama-
cho y Ana e, 2001). És as se pueden e e i a múl iples aspec os. C eencias
sob e el mundo en gene al, sob e la salud, sob e uno mismo, …y sob e el do-
lo (ace ca de la e iología, diagnós ico, a amien o, du ación del dolo , e c.).
Como el dolo es un enómeno an amplio que in eg a aspec os ísicos,
psicológicos y sociales, las c eencias que pueden a ec a lo, más o menos di ec-
amen e, son innume ables. A con inuación sólo expond emos las que hemos
encon ado desc i as en la li e a u a.
Las c eencias sob e los ac o es que a ec an al dolo pueden de e mina la
o ma de a on a lo. Po ejemplo, a los pacien es que c ean que la ac i idad
ag a a el daño isula , es a idea puede conduci los a la inac i idad, la cual po
52 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
como muy bien indica Tu k: 1+1=3 (Tu k, 2001a). Los a amien os in e dis-
ciplina es no sólo se han mos ado e ec i os, sino incluso en ables: pensemos
en la educción que conlle an de bajas labo ales, medicación, isi as médicas,
e c. (Ciphe , Fe nández y Cli o d, 2001; Tu k, 2001b).
No exis e un único p o ocolo de a amien o in e diciplina que se emplee de
o ma es anda izada (Ashbu n y S aa s, 1999; Biu un y Jusué, 1998; Gó iz,
Ga ido y Andueza, 1999; Moix, 2003). Acabamos de ealiza un análisis del
p oceso dolo oso según el modelo de Laza us, y aunque esul a un modelo
muy ú il en el plano eó ico y no nos cabe duda de que pod ía esul a muy ú il
pa a guia el diseño de e apias, no es ecuen e que se pa a del mismo como
guía e apéu ica. Habi ualmen e, las e apias se diseñan guiadas po mo i os
más p agmá icos. No obs an e, muchas de las écnicas u ilizadas se pueden
analiza desde el modelo de Laza us como o mas de ees uc u a la e alua-
ción cogni i a o enseña o mas de a on amien o más ú iles.
Como hemos comen ado no exis e un único p o ocolo, sin emba go, si
analizamos dis in os a amien os u ilizados podemos ealiza una abs acción
donde se con emplen las ca ac e ís icas más comunes.
La mayo ía de a amien os in e disciplina es suelen posee un iloso ía
educa i a. Su obje i o no es an o limi a se a da p esc ipciones sino más bien
a a de educa a los pacien es pa a que ellos sepan a on a de una o ma óp-
ima su dolo .
Muchos de es os a amien os son g upales. Es o signi ica que las di e en es
sesiones de las que cons a el p og ama no se lle an a cabo de o ma indi idual
con un solo pacien e, sino que las sesiones se ealizan en g upos.
A con inuación enume a emos los p o esionales que suelen guia las se-
siones en los p og amas in e disciplina es y la in o mación que puede apo a
cada uno de ellos, de eniéndonos en explica con más de alle las écnicas a-
adas po los psicólogos.
Médicos. In o mación ace ca de las pa ologías que pueden causa el dolo
y de los a amien os médicos.
Anes esis as. In o mación sob e écnicas médicas pa a el a amien o del
dolo . Indicaciones, in e acciones y e ec os secunda ios de los analgésicos
más empleados.
T abajado es sociales. In o mación legal sob e las bajas labo ales. In-
o mación sob e ecu sos pa a accede a ac i idades lúdicas en la localidad del
pacien e.
Fisio e apeu as. In o mación sob e higiene pos u al. Indicaciones sob e
eje cicios ecomendados.
Psicólogos. A con inuación enume a emos dis in as écnicas cogni i o-
conduc uales que suelen emplea se en pacien es con dolo c ónico. Es as écnicas
se emplean en algunas ocasiones como écnicas aisladas y en o as o mando
pa e de un a amien o in e disciplina .
– Concep ualización. An es de u iliza las dis in as écnicas cogni i o-
conduc uales, se suele p esen a una explicación eó ica sencilla de cómo los
ac o es psicológicos ac úan sob e el dolo y, po lo an o, de la necesidad de
u iliza écnicas psicológicas.

Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 53
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
– Técnicas de elajación. Sumamen e ú iles pa a ompe el cí culo dolo –
ensión – dolo . La écnica de elajación más empleada es la de Jacobson,
aunque las écnicas de bio eedback ambién se han mos ado e icaces (Mas y
Comeche, 2001; Middaugh y Pawlink, 2002).
– Técnicas de hipnosis. En algunos casos, además de emplea se écnicas
de elajación se puede u iliza la hipnosis. La e icacia de la hipnosis en el a-
amien o del dolo se ha p obado en nume osas in es igaciones (Gay, 2002,
Hawkins, 2001). Una de allada desc ipción de es a écnica se puede encon a
en Moix (2002).
– Rees uc u ación cogni i a. Si como hemos comen ado an e io men e la
discapacidad que p o oca el dolo depende de cómo se e alúe, es lógico que
el obje i o p incipal de la ees uc u ación cogni i a consis a en cambia la
o ma en que los pacien es e alúan el dolo . Más conc e amen e se a a ía de
modi ica los pensamien os ca as o is as y de omen a la c eencia del dolo
como algo con olable (Lebo i s, 2002; Tho n, Bo hby y Sulli an, 2002).
– En enamien o en ase i idad. El dolo suele ac ecen a los p oblemas
de elación con los demás ( amilia es, p o esionales de la salud, e c.) y, po lo
an o, es con enien e enseña écnicas pa a in en a mejo a dichas elaciones.
– Condicionamien o ins umen al pa a disminui conduc as de e i ación.
El miedo al dolo p o oca que disminuya la ac i idad en muchos pacien es. Con
el in de educi las conduc as de e i ación se emplean en muchos casos écnicas
basadas en el condicionamien o ins umen al, conc e amen e se pide a los suje os
que ealicen p og esi amen e dis in as ac i idades, e o zando cada uno de los
pasos log ados (Díaz-Sibaja, Ma ín y Díaz-Ga cía, 2001; Tu k y Oki uji, 2002;
Vlaeyen, De Jong, Onghena, Ke kho s-Hanssen y Kole-Snijde s, 2002).
– Higiene del sueño. En muchos casos, el dolo ae consigo p oblemas pa a
concilia o man ene el sueño, po es e mo i o es impo an e a a es e pun o
dando unas pau as que guíen a los pacien es (Cu ie, Wilson y Cu an, 2002).
– Sexualidad. Las elaciones sexuales se en a ec adas po el dolo . Es
necesa io a a es e pun o desde di e en es pe spec i as: los isio e apeu as
pueden indica pos u as más con enien es, los anes esis as indica algunos
e ec os secunda ios de los á macos que pueden ene epe cusión a ni el
sexual. Y en el plano más psicológico es impo an e a a es e pun o con más
p o undidad: el signi icado del sexo pa a el pacien e, su e olución, e c.
– Aumen o de ac i idades dis ac o as. Uno de los obje i os consis e en
aumen a el iempo que los pacien es dedican a ealiza ac i idades ag adables.
En muchos casos, debido a la dep esión a la que a asociada el dolo , las ac i-
idades ag adables se en cla amen e educidas.
– O ganización del iempo. El dolo signi ica pa a muchos pacien es no po-
de lle a el mismo i mo que an es de su i lo, po es e mo i o en muchas oca-
siones se en desbo dados y necesi an una guía pa a o ganiza mejo su iempo.
Es e ipo de sesiones no sólo se limi an a da in o mación; en muchos
casos ambién se ealizan eje cicios y se dan “debe es” que los pacien es ienen
que ealiza en sus casas.
En muchas ocasiones, las sesiones g upales se in e calan con sesiones
indi iduales donde los p o esionales pueden a a y da in o mación más pe -
54 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
sonalizada. En el caso de las sesiones indi iduales que lle an a cabo los psicó-
logos, los pacien es end án un espacio donde exp esa sus emociones y donde
a a p oblemas más ín imos.
Como ya hemos comen ado an e io men e, son muchos los es udios que
mues an la e ec i idad de las écnicas in e disciplina es. Además de es e ipo
de écnicas, en algunas ocasiones ambién se emplean las écnicas cogni i o-
conduc uales de o ma aislada, sin pe enece a un p og ama in e disciplina
más amplio, mos ándose asimismo e ec i as (Moo e, Von-Ko kk, Che kin,
Saunde s y Lo ig, 2000; Pas o , Pons, Lledó, Ma ín-A agón, López-Roig,
Te ol y Rod íguez-Ma ín, 2003). Sin emba go, su e ec i idad aumen a cuando
se in eg an en un p og ama in e disciplina (Tu k, 2001b).
Desa o unadamen e, aunque la e ec i idad de las écnicas psicológicas o
in e disciplina es no se puede pone en duda po las abundan es in es igaciones
que la a alan, dichos a amien os p esen an algunos p oblemas que necesi an
se in es igados con u gencia.
En muchos casos, los pacien es no acep an pa icipa en es e ipo de p o-
g amas, a pesa de su demos ada e ec i idad. El núme o de casos que aban-
dona el a amien o ambién es conside able (S ong, Wes bu y, Smi h,
McKenzie y Ryan, 2002). Y la poca o nula adhe encia que mues an muchos
pacien es al a amien o ambién se con ie e en un g a e p oblema, ya que los
pacien es que no siguen las indicaciones (eje cicios, elajación, nue as es a-
egias de a on amien o, e c.) no se bene ician del a amien o. Habla de p o-
g amas e icaces, cuando exis en es as incidencias, no a o ece la op imización
de los p og amas. Como apun an Tu k y Oki uji (2002), quizás debe íamos
conside a que si no conseguimos que los pacien es acep en pa icipa , acaben
el a amien o y sean adhe en es, ealmen e el p og ama p esen a se ias de i-
ciencias y e ique a lo de e icaz es más que dudoso. Po lo an o, den o de los
obje i os e apéu icos de cualquie p og ama se debe ían añadi : (1) consegui
la pa icipación; (2) e i a los abandonos; y (3) aumen a la adhe encia. Lam-
be g (2002), sugie e muy ace adamen e, que los médicos deben asegu a le al
pacien e que su dolo es o gánico y eal, y que no es psicológico y luego e-
comenda les las écnicas cogni i o-conduc uales como complemen o de las
e apias médicas. Si a los pacien es se les de i a hacia écnicas cogni i o-
conduc uales o p og amas educa i os in e disciplina es sin es e ipo de explica-
ción, pueden pensa que el médico es á sugi iendo que su dolo es psicológico
y, po lo an o, ehusa es e ipo de a amien o.
O o aspec o que debe ía se in es igado espec o a los a amien os de
dolo c ónico, se e ie e a la posible e ec i idad de los g upos de au oayuda.
En algunas ocasiones, pacien es con dolo c ónico de algún ipo ( ib omialgias,
dolo de espalda, e c.) se ag upan con el in de ayuda se mu uamen e (compa i
in o mación, apoya se psicológicamen e, compa i ac i idades ec ea i as,
e c.). Aunque es os g upos exis en, pa ece que se ha es udiado poco su e ec i-
idad. A es e espec o, sólo hemos ob enido in o mación de una in es igación
en la que se mues a cómo aquellos pacien es ins uidos sob e au ocuidados de
la lumbalgia po o os pacien es que padecen la misma dolencia, adop a on
una ac i ud más posi i a y eduje on más ápidamen e su discapacidad que los
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 55
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
a endidos de o ma adicional (Von-Ko e al., 1998). Es os esul ados sugie en
que quizás las e apias in e disciplina es desc i as en el p esen e es udio aumen-
a ían su e ec i idad si incluye an no sólo a especialis as de dis in os ámbi os
médicos sino a los p opios pacien es como pe sonal ins uc o .
Asimismo, conside amos que el momen o de aplicación del a amien o es
un aspec o en el que se debe p o undiza . Los a amien os has a aquí apun ados
se di igen a pacien es que ya padecen dolo c ónico. Sin emba go, pod íamos
empeza a p egun a nos si ambién se ía e icaz aplica écnicas pa a p e eni
el dolo . Los es udios sob e la e ec i idad de écnicas p e en i as cons i uyen
una excepción, pe o a ojan esul ados espe anzado es que indican que a a és
de écnicas cogni i o-conduc uales aplicadas a pe sonas que no son pacien es
pe o que han enido algún episodio de dolo de espalda, se pueden p e eni
muchas epe cusiones del dolo (días de baja labo al, días con dolo , desadap-
ación, e c.) (Lin on y Rybe g, 2001). Incluso se han ealizado mac ocampañas
pa a in o ma a la población gene al sob e la lumbalgia (sín omas, consejos
sob e man ene la ac i idad y no deja de abaja , higiene pos u al, e c.), ob-
eniéndose esul ados muy posi i os. En un abajo donde se compa a on dos
es ados: en uno de ellos se ealizó una mac ocampaña mien as en el o o no
hubo campaña alguna, se comp obó que en el es ado donde se lle ó a cabo la
mac ocampaña, la población gene al p esen ó un inc emen o de c eencias y
ac i udes adecuadas an e el dolo e igualmen e den o de los especialis as en
medicina se mejo ó su o ma de a a la lumbalgia (Jolley, Buchbinde y
Wya , 2001). Debemos conside a es os esul ados como una in i ación a
p o undiza en la p e ención.
Como ya hemos comen ado, en la mayo ía de las ocasiones los a amien os
se aplican cuando el pacien e padece ya dolo c ónico, pe o ambién empiezan
a apa ece , como acabamos de señala , es udios que indican la e ec i idad de los
a amien os p e en i os (Gómez y Méndez, 2000; Mi o, 2001). Apa e de es os
dos momen os, c eemos que exis en o os en los que ambién se ía ú il aplica
a amien os in e disciplina es. Po ejemplo, o o momen o en el que pod ían
esul a e icaces se ía an es de las in e enciones qui ú gicas que en muchos
casos se suelen p ac ica (po ejemplo en las lumbalgias c ónicas). Ga chel
(2001) p opone una écnica de a amien o y e aluación de aspec os psicológicos
que es e icaz pa a maximiza los esul ados de la ci ugía e incluso puede ayuda
a oma decisiones sob e la pe inencia de las in e enciones qui ú gicas en
cada caso. Igualmen e, Phelan y colabo ado es, diseña on un DVD y un olle o
in o ma i o pa a p esen a las dis in as opciones e apéu icas (ci ugía, medi-
cación…) pa a aquellas pe sonas que padecían lumbalgia con el obje i o de
que u ie an más in o mación pa a decidi se o no a se in e enidos qui ú gi-
camen e (Phelan e al., 2001).
El u u o del a amien o del dolo , no cabe duda, se basa á en la aplica-
ción de p og amas in e disciplina es. Mien as a anzamos en es e camino,
oda ía quedan mul i ud de p egun as po esponde y cues iones en las que
ahonda como se ha podido empeza a islumb a en es e apa ado.
56 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
Conclusiones
En el p esen e a ículo hemos in en ado analiza los ac o es psicológicos
más impo an es que a ec an an o al dolo como a la discapacidad, a iculán-
dolos en un esquema eó ico basado p incipalmen e en el modelo de es és de
Laza us. Aunque la causa del dolo sea, en la mayo ía de los casos, inicial-
men e de ipo o gánico pa ece que los ac o es psicológicos juegan un papel
cla e an o pa a p edeci la discapacidad que el dolo p o oca á, como su po-
sible c oni icación. C eemos que el esquema eó ico de Laza us, an ú il en el
campo del es és, esul a igualmen e ú il en el campo del dolo . Y aunque en
muchas in es igaciones en es a línea queda más o menos implíci a la u ilización
de es e modelo, que emos ema ca la necesidad de que explíci amen e se
enma quen las in es igaciones en un mismo modelo, pa a de es a o ma pode
co obo a lo, modi ica lo, amplia lo, en de ini i a mejo a lo. Una de las azones,
po las que conside amos es e modelo adecuado en la in es igación del p oceso
dolo oso, se basa en que odos los ac o es psicológicos que se han analizado
den o de la li e a u a se pueden enma ca den o del mismo. Conc e amen e,
las a iables es udiadas en es e campo pueden se comp endidas den o de dos
a iables cla e en es e modelo como son la e aluación cogni i a y las es a egias
de a on amien o. Y los demás ac o es es udiados en es a á ea (his o ia p e ia,
psicopa ologías, e c.) pueden explica su in luencia sob e el dolo a a és de
su incidencia sob e es as dos a iables.
La aplicación p ác ica de es e esquema eó ico debe ía consis i en su
u ilización como guía du an e el diseño de e apias. Es o es, es e modelo debe ía
ene se en cuen a pa a que du an e las e apias no se deja an de modi ica ac o-
es psicológicos que pa ecen impo an es. No siemp e las e apias pa en de
modelos eó icos o de conclusiones de in es igaciones más básicas. Po ejemplo,
como ya hemos comen ado an e io men e, Kee e y colabo ado es, señalan la
exis encia de muchas in es igaciones que mues an la elación en e la no ex-
p esi idad emocional y el dolo (Kee e, Lumbley, Ande son, Lynch y Ca son,
2001). Sin emba go, según es os au o es son pocos los es udios que u ilizan
écnicas basadas en la conciencia y exp esión de emociones. Po ello, c eemos
que es con enien e dispone de e isiones eó icas como la que hemos lle ado
a cabo pa a que no omi amos du an e el a amien o a iables psicológicas
cla e en el p oceso del dolo .
La elación en e los modelos eó icos y las écnicas e apéu icas debe se
bidi eccional. No sólo las écnicas deben pa i de los modelos eó icos, sino
que du an e la aplicación de las mismas se debe in es iga an o su e ec i idad
como las a iables que modulan dicha e ec i idad pa a de es a o ma con as a
su sus en o eó ico. Un cla o ejemplo de es e ipo de in es igación se ía el
es udio ealizado po Jensen y colabo ado es, en el que se e alua on an o las
c eencias, como el ca as o ismo, las es a egias de a on amien o y a ios pa-
áme os de discapacidad en un g upo de 141 pacien es de un p og ama mul i-
disciplina (Jensen, Tu ne y Romano, 2001). Los esul ados mos a on que
las mejo ías mos adas as la e apia co elacionaban con los cambios en las
c eencias y ca as o ismo. Conc e amen e, los pacien es que mos a on más
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 57
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
mejo ía ue on los que disminuye on sus pensamien os ca as o is as, aumen-
a on las c eencias de con ol sob e el dolo , y disminuye on la c eencia de
que el dolo señaliza daño isula . Exis en o as in es igaciones en es a misma
línea que sus en an es os esul ados (Bu ns, Kubilus, B uehl, Ha den y Lo land,
2003). Así, es e ipo de es udio pe mi e da sus en o a los modelos cogni i os-
conduc uales como el p esen ado en es e a ículo.
En es e abajo hemos en a izado la impo ancia de las a iables psicoló-
gicas como ac o es explica i os del dolo y la discapacidad. Pod íamos pensa
que el análisis psicológico del dolo que hemos lle ado a cabo en es as páginas
es educcionis a al no ene en cuen a los ac o es biológicos. No inclui es os
ac o es en el p esen e análisis no implica que conside emos el papel de las
a iables psicológicas más de e minan e que el de los ac o es biológicos.
Simplemen e, el es udio de los ac o es biológicos no ha sido obje o de nues o
abajo
Pa a inaliza solamen e que emos esal a que, aunque la abundan e li e a-
u a sob e la elación en e ac o es psicológicos y dolo es más que concluyen e,
desg aciadamen e la aplicación de a amien os au én icamen e in e disciplina es
es escasa (Loese y Melzack, 2001), especialmen e en nues o país. Po es e
mo i o, desde aquí que emos anima a que se diseñen y apliquen es e ipo de
e apias en nues as clínicas y hospi ales.
REFERENCIAS
Ashbu n, M. A. y S aa s, P. S. (1999). Pain: managemen o ch onic pain. Lance , 353, 186569 [pubmed]
Bishop, K. L., Fe a o, F. R. y Bo owiak, D. (2001). Pain managemen in olde adul s: ole o ea and a oid-
ance. Clinical Ge on ologis , 23 (1-2), 33-42.
Biu un, A. y Jusué, G. (1998). P esen ación de un p o ocolo de a amien o psicológico (g upal cogni i o-conduc ual)
en pacien es con dolo c ónico en Na a a. Anales del Sis ema Sani a io de Na a a, 21 (1), 1-10.
B osscho , J. F. (2002). Cogni i e-emo ional sensi iza ion and soma ic heal h complain s. Scandina ian Jou nal
o Psychology, 43 (2), 113-121.
Bue , N. y Lin on, S. J. (2002). Fea -a oidance belie s and ca as ophizing: ocu ence and isk ac o in back
pain and ADL in he gene al popula ion. Pain, 99 (3), 485-491.
Bu ns, J. W., Kubilus, A., B uehl, S., Ha den, R. N. y Lo land, K. (2003). Do changes in cogni i e ac o s in lu-
ence ou come ollowing mul idisciplina y ea men o ch onic pain? A c oss-lagged panel analysis.
Jou nal o Consul ing and Clinical Psychology, 71 (1), 81-91.
Camacho, L. y Ana e, M. T. (2001). Impo ancia de las c eencias en la modulación del dolo c ónico: concep o
y e aluación. Apun es de Psicología, 19 (3), 453-470.
Ca mona, L., Ballina, J., Gab iel, R. y La on, A. (2001). The bu den o musculoskele al diseases in he gene al
popula ion o Spain: esul s om a na ional su ey. Annals o he Rheuma ic Diseases, 60 (11), 1040-1045.
Casado, M. I. y U bano, M. P (2001). Emociones nega i as y dolo c ónico. Ansiedad y Es és, 7 (2-3), 273-282.
Ca alà, E. (2002). P e alence o pain in he Spanish popula ion: Telephone su ey in 5000 homes. Eu opean
Jou nal o Pain, 6 (2), 133-140.
Ciphe , D. J., Fe nández, E. y Cli o d, P. A (2001). Cos -e ec i eness and heal h ca e u iliza ion in a mul idis-
ciplina y pain cen e : compa ison o h ee ea men g oups. Jou nal o Clinical Psychology in Medical
Se ings, 8 (4), 237-244.
Claibo ne, N. (2002). Measu ing quali y o li e changes in indi iduals wi h ch onic low back condi ions: a back
educa ion p og am e alua ion. E alua ion and P og am Planning, 25 (1), 61-70.
Collado, A., To es, X., A ias, A., Ce ad, D., Vila asa, R., Valdés, M. y Muñoz-Gómez, J. (2001). E icacia del
a amien o mul idisciplina io del dolo c ónico incapaci an e del apa a o locomo o . Medicina Clínica,
117, 401-405.

58 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
Comeche, M. I. y Lasa, A. (2001). Aspec os cogni i os de la pe cepción del dolo . Ac ualizaciones en Dolo , 2
(4), 262-269.
C au u d, D. I. O., C eed, F., Jayson, M. I. V. (1990). Li e e en s and psychological dis u bance in pa ien s wi h
low-back pain. Spine, 15, 490-494.
C ombez, G. (2002). The e ec s o ca as ophic hinking abou pain on a en ional in e e ence by pain: no
media ion o nega i e a ec i i y in heal hy olun ee s and in pa ien s wi h low back pain. Pain Re-
sea ch and Managemen , 7 (1), 31-44.
Cu ie, S. R., Wilson, K. G. y Cu an, D. (2002). Clinical signi icance and p edic o s o ea men esponse o cogni i e-
beha iou he apy o insomnia seconda y o ch onic pain. Jo nal o Beha io al Medicine, 25 (2), 135-153.
De Benedi is G., Lo enze i, A. y Pie i, A. (1990). The ole o s ess ull li e e en s in he onse o ch onic p i-
ma y headache. Pain, 40, 65-75.
De sh, J., Pola in, P. B. y Ga chel, R. J. (2002). Ch onic pain and psychopa hology: esea ch indings and heo-
e ical conside a ion. Psychosoma ic Medicine, 64(5), 773-786.
Díaz-Sibaja, M. A., Ma ín, A. y Díaz-Ga cía, H.I. (2001). Aspec os compo amen ales del dolo c ónico. Ac ua-
lizaciones en Dolo , 2(4), 270-278.
Es eban, S. (1999). El dolo c ónico y su abo daje in e disciplina desde una esidencia asis ida. Dolo , 14, 193-210.
Es e e, R., López, A. E. y Ramí ez, C. (1999). E aluación de es a egias de a on amien o al dolo c ónico.
Jou nal o Heal h Psychology, 11 (1-2), 77-102.
Es e e, R., Ramí ez, C. y López, A. E. (2001). Aspec os emocionales en el dolo . Ac ualizaciones en Dolo ,
2(4), 252-261.
Es e e, R. y Ramí ez, C. (2003). El desa ío del dolo c ónico. Málaga: Aljibe.
Fines one, H. M., S enn, P., Da ies, F., S alke , C., F y, R. y Koumanis, J. (2000). Ch onic pain and heal h ca e
u iliza ion in women wi h a his o y o childhood sexual abuse. Child Abuse and Neglec , 24 (4), 547-556.
Fishbain, D. A. (2000). Risc o iolen beha io in pa ien s wi h ch onic pain: e alua ion and managemen in
he pain acili y se ing. Pain Medicine, 1 (2), 140-155.
Fishbain, D. A. (2002). The pain-dep ession ela ionship. Psychosoma ics, 43 (3), 341.
Fishe , B. J., Hay ho n hwai e, J. A., Heinbe g, L. J., Cla k, M. y Reed, J. (2002). In ención de suicidio en pa-
cien es con dolo c ónico. Re is a de la Sociedad Española del Dolo , 9, 146-156.
Flo , H., Knos , B. y Bi baume , N. (2002). The ole o ope an condi ioning in ch onic pain: an expe imen al
in es iga ion. Pain, 95 (1-2), 111-118.
Fo dyce, W., Fowle , R. y DeLa eu , B. (1968). An applica ion o beha io modi ica ion echnique o a p oblem
o ch onic pain. Beha io Resea ch and The apy, 6, 105-107.
Ga chel, R.J. (2001). A biopsychosocial o e iew o p e ea men sc eening o pa ien s wi h pain. Clinical
Jou nal o Pain, 17 (3), 192-199.
Gay, M. C. (2002). Di e en ial e ec i eness o psychological in e en ions o educing os eoa h i is pain: A
compa ison o E ickson hypnosis and Jacobson elaxa ion. Eu opean Jou nal o Pain, 6 (1), 1-16.
Goldbe , R. T y Golds ein, R. (2000). A compa ison o ch onic pain pa ien s and con ols on auma ic e en s in
childhood. Disabili y and Rehabili a ion: An In e na ional Mul idisciplina y Jou nal, 22 (17), 756-763.
González, F. (1999) ¿Es el dolo c ónico un p oblema psiquiá ico aún no clasi icado? La ib omialgia. Re is a
Elec ónica de Psiquia ía; 3 (3), 1-21.
Gómez, A. y Méndez, F. X. (2000). Aspec os ac uales en la p e ención de las lumbalgias. Psicologia Conduc-
ual; 8 (1), 99-115.
Gó iz, F., Ga ido, E. y Andueza, A. (1999). El a amien o psicológico del dolo c ónico. Hua e de San Juan.
Psicología y Pedagogía, 4-5, 175-196.
G an , L. D., Long, B. C. y Willms, J. D. (2002). Women´s adap a ion o ch onic back pain: daily app aisals and
coping s a egies, pe sonal cha ac e is ics and pe cei ed spousal esponses. Jou nal o Heal h Psycho-
logy, 7 (5), 545-564.
G een, C. R., Flowe-Valencia, H., Rosenblum, L. y Tai , A. R. (2001). The ole o childhood and adul hood
abuse among women p esen ing o ch onic pain managemen . Clinical Jou nal o Pain, 17 (4), 359-364.
G isa , J. M. y Vande linden, M. (2001). Conscious and au oma ic uses o memo y in ch onic pain pa ien s.
Pain, 94 (3), 305-313.
Hawkins, R. (2001). A sys ema ic me a- e iew o hypnosis as an empi ically suppo ed ea men o pain. Pain
Re iews, 8, 47-73.
Jansen, S. A. (2002). Nega i e a ec and sensi iza ion o pain. Scandina ian Jou nal o Psychology, 43 (2), 131-138.
Jensen, M. P., Tu ne , J. A., Romano, J. M. y Ka oly, P. (1991). Coping wi h ch onic pain: a c i ical e iew o
he li e a u e. Pain, 47 (3), 249-283.
Jensen, M. P., Tu ne , J. A. y Romano, J. M. (2001). Changes in belie s, ca as ophing, and coping a e associa ed
wi h imp o emen in mul idisciplina y pain ea men . Jou nal o Consul ing and Clinical Psychology,
69 (4), 655-662.
Análisis de los ac o es psicológicos modulado es del dolo c ónico benigno 59
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
Jolley, D., Buchbinde , R. y Wya , M. (2001). Popula ion based in e en ion o change back pain belie s and
disabili y: h ee pa e alua ion. B i ish Medical Jou nal, 7301 (322), 1516-1520.
Kee e, F. J., Lumley, M., Ande son, T., Lynch, T. y Ca son, K. (2001). Pain and emo ion: new esea ch di ec-
ions. Jou nal o Clinical Psycholy, 57 (4), 587-607.
Ke ns, R. D., Rosenbe g, R. y O is, J. D. (2002). Sel -app aised p oblem sol ing and pain- ele an social suppo
as p edic o s o he expe ience o ch onic pain. Annals o Beha io al Medicine, 24 (2), 100-105.
Lambe g, L (2002). E ec i e pain ea men p omo es ac i i ies. Jou nal o he Ame ican Medical Associ a ion,
288 (8), 948-949.
Lampe, A., Sollne , W., K isme , M., Rumpold, G., Kan ne Rumplmai , W., Ogon, M. y Ra hne , G. (1998).
The impac o s ess ul li e e en s on exace ba ion o ch onic low-back pain. Jou nal o Psychosoma ic
Resea ch, 44 (5), 555-563.
Laza us, R. S. y Folkman, S. (1986). Es és y p ocesos cogni i os. Ba celona: Ma ínez Roca.
Lebo i s, A. (2002). Psychological issues in he assessmen and managemen o ch onic pain. Annals o he
Ame ican Psycho he apy Asso ia ion, 5 (3), 19-21.
Lin on, S. y Rybe g, M. (2001). A cogni i e-beha io al g oup in e en ion as p e en ion o pe sis en neck and
back pain in a non-pa ien popula ion: a andomized con olled ial. Pain, 90 (1-2), 83-90.
Loese , J. D. y Melzack, R. (1999) Pain an o e iew. Lance , 353 (91648), 1607-1609.
Ma ín-A agón, M., Pas o , M. A., Rod íguez-Ma ín, J., Ma ch, M. J., Lledó, A., López-Roig, S. y Te ol, M. C.
(1999). Pe cepción de au oe icacia en dolo c ónico. Adap ación y alidación de la Ch onic pain sel -
e icacy scale. Re is a de Psicología de la Salud, 11 (1-2), 53-75.
Mas, B. y Comeche, M. I. (2001). Aspec os psico isiológicos implicados en el dolo c ónico. Ac ualizaciones en
Dolo , 2(4), 241-251.
May , C. R., Rose, M. J. y Johns one, F. C. W. (2000). Dealing wi h doub : how pa ien s accoun o non-
speci ic ch onic low back pain. Jou nal o Psychosoma ic Resea ch, 49(4), 223-225.
May , M., Hogle , S., Ghedina, W. y Be ek, K. (2003). Low back pain and psychia ic diso de s. Lance , 361,
9356 [pubmed].
McBe h, J., Mo is, S., Benjamin, S., Silman, A. J. y MacFa lane, G. J. (2001). Associa ions be ween ad e se
e en s in childhood and ch onic widesp ead pain in adul hood: a e hey explained by di e en ial ecall?
Jou nal o Rheuma ology, 28 (10), 2305-2309.
McC acken, L. M., Goe sch, V. L. y Semenchuk, E. M. (1998). Coping wih pain p oduced by physical ac i i y
in pe sons wi h ch onic low back pain: immedia e assessmen ollowing a speci ic pain e en . Beha -
io al Medicine, 24 (1), 29-34.
Melzack, R. y Wall, P. D. (1965). Pain mechanism: a new heo y. Science, 150, 971-979.
Middaugh, S. J. y Pawlick, K. (2002). Bio eedback and beha io al ea men o pe sis en pain in he olde adul :
a e iew and a s udy. Applied Psychophysiology and Bio eedback, 27 (3), 185-202.
Mi ó, J. (2001). Dolo c ónico: el e o de la p e ención. Re is a de Psicología de la Salud, 13 (1), 25-46.
Moix, J. (1990). Es a egias de a on amien o: conside aciones c í icas sob e su concep o y o mas de medición.
Psicologemas, 4 (8), 195-205.
Moix, J. (2002). La hipnosis en el a amien o del dolo . Re is a de la Sociedad Española del Dolo , 9, 525-532.
Moix, J. (2003). E icacia de un p og ama educa i o in e disciplina en pacien es con dolo de espalda c ónico.
Dolo : In es igación, Clínica y Te apéu ica, 18 (3), 149-157.
Moo e, J. E., Von-Ko , M., Che kin, D., Saunde s, K. y Lo ig, K. (2000). A andomized ial o a cogni i e–
beha io al p og am o enhancing back pain sel ca e in a p ima y ca e. Pain, 88 (2), 145-153.
Pas o , M. A., Ma ín-A agón, M. y Lledó, A. (1999). Expec a i as de au oe icacia y es ado de salud en en e -
mos con dolo c ónico: una e isión. Re is a de Psicología Social Aplicada, 9 (2), 111-125.
Pas o , M. A., Pons, N., Lledó, A., Ma ín-A agón, M., López-Roig, S., Te ol, M. C. y Rod íguez-Ma ín, J.
(2003). E aluación de la e icacia de las in e enciones psicológicas en en e medades eumá icas: el
caso de la ib omialgia. En M. Pé ez Ál a ez, J.R. Fe nández He mida, C. Fe nández Rod íguez e I.
Amigo Vázquez (Coo ds.), Guía de a amien os psicológicos e icaces. Mad id: Pi ámide
Phelan, E. A., Deyo, R. A., Che kin, D. C., Weins ein, J. A., Ciol, M. A., K eu e , W. y Howe, J. F. (2001).
Helping pa ien s decide abou back su ge y: a andomized ial o an in e ac i e ideo p og am. Spine,
26 (2), 206-211.
Pincus, T. y Mo ley, S. (2001). Cogni i e-p ocessing bias in ch onic pain: a e iew and in eg a ion. Psychologi-
cal Bulle in, 127 (5), 599-617.
Ramí ez, C. (2002). Las ca ac e ís icas pe sonales de la expe iencia de dolo y en el p oceso de a on amien o.
Esc i os de Psicología, 6, 40-52.
Ramí ez, C., Es e e, R. y López, A. E. (2001). Neu o icismo, a on amien o y dolo c ónico. Anales de Psicolo-
gia, 17 (1), 129-137.
Ree es, J. L. (2000). Dep ession de e mines illness con ic ion and pain impac : a s uc u al equa ion modeling
analysis. Pain Medicine, 1 (3), 238-246.
60 J. Moix Que al ó
Anua io de Psicología, ol. 36, nº 1, ab il 2005, pp. 37-60
© 2005, Uni e si a de Ba celona, Facul a de Psicologia
Riley, J., Robinson, M. E., Wade, J. B., Mye s, C. D. y P ice, D. D. (2001). Sex di e ences in nega i e emo-
ional esponses o ch onic pain. Jou nal o Pain, 2, 354-359.
Rod íguez-Pa a, M. J., Es e e, R. E. y López, A. E. (2000). Dolo c ónico y es a egias de a on amien o. Análi-
sis y Modi icación de Conduc a, 26 (107), 391-418.
Roelo s, J., Pe e s, M. L., Zeege s, M. P. y Vlaeyen, J. W. (2002). The modi ied S oop pa adigm as a measu e
o selec i e a en ion owa ds pain- ela ed s imuli among ch onic pain pa ien s: a me a-analysis. Eu o-
pean Jou nal o Pain, 6 (4), 273-281.
Romano, J. M., Jensen, M. P., Tu ne , J. A., Good A. B. y Hops, H. (2000). Ch onic pain pa ien -pa ne in e ac-
ions: u he suppo o a beha io al model o ch onic pain. Beha io The apy, 31, 415-440.
Ro h, R. S. y Geisse , M. E. (2002). Educa ional achie emen and ch onic pain disabili y: media ing ole o pain-
ela ed cogni ions. Clinical Jou nal o Pain, 18 (5), 286-296.
Se ano, M., Cañas, A., Se ano, C., Ga cía, P. L. y Caballe o, J. (2002). E aluación psíquica del dolo . Dolo ,
17, 57-70.
Se e eijns, R., Vlaeyen, J. W., Van Den Hou , M. A. y Webe , W. E (2001). Pain ca as ophizing p edic s pain
in ensi y, disabili y, and psychological dis ess independen o he le el o physical impai men . Clinical
Jou nal o Pain, 17 (2), 165-172.
Sha p, T. J. (2001). Ch onic pain: a e o mula ion o he cogni i e-beha iou al model. Beha iou Resa ch and
The apy, 39, 787-800.
S ong, J., Wes bu y, K., Smi h, G., Mckenzie, I. y Ryan, W. (2002). T ea men ou come in indi iduals wi h
ch onic pain: is he pain s ages o change ques ionnai e a use ul ool? Pain, 97 (1-2), 65-73.
Su ka, K. J. (2000). Ch onic pain explained. B ain and Mind, 1 (2), 155-179.
Sulli an, M. J. L, Bishop, S.R. y Pi ik, J. (1995). The pain ca as ophing scales: de elopmen and alida ion.
Psychological Assessmen , 7 (4), 524-532.
Sulli an, M. J. L., Sulli an, M. E. y Adams, H. M. (2002). S age o ch onici y and cogni i e co ela es o pain-
ela ed disabili y. Cogni i e Beha io The apy, 32 (3), 111-118.
Tan, G., Jensen, M. P., Robinson, W. S., Tho nby, J. I. y Monga, T. N. (2001). Coping wi h ch onic pain: a
compa ison o wo measu es. Pain, 90 (1-2), 127-133.
Tho n, B. E., Bo hby, J. L. y Sulli an, M. J. L. (2002). Ta ge ed ea men o ca as ophizinz o he managemen
o ch onic pain. Cogni i e and Beha io al P ac ice, 9 (2), 127-138.
Thunbe g, K. A., Ca lsson, S. G. y Hallbe g, L. R. M. (2001). Heal h ca e p o essionals´ unde s anding o ch o-
nic pain: a g ounded heo y s udy. Scandina ian Jou nal o Ca ing Sciences, 15 (1), 99-105.
Tu k, D. C. (2001a). Combining soma ic and pscyhosocial ea men o ch onic pain pa ien s: pe haps 1+1
does=3. Clinical Jou nal o Pain, 17 (4), 281-283.
Tu k, D. C. (2001b). T ea men o ch onic pain: clinical ou comes, cos -e ec i eness and cos bene i s. D ug-
Bene ic T edns, 13 (9), 36-38.
Tu k, D. C. y Oki uji, A. (2002). Psychological ac o s in ch onic pain: e olua ion and e olu ion. Jou nal o
Consul ing and Clinical Psychology, 70 (3), 678-690.
Tu ne , J. A., Jensen, M. P. y Romano, J. M. (2000). Do belie s, coping, and ca as ophizing independen ly
p edic unc ioning in pa ien s wi h ch onic pain? Pain, 85, 115-125.
Tu ne , J. A., Jensen, M. P., Wa ms, C. A. y Ca denas, D. D. (2002). Ca as ophizing is associa ed wi h pain
in ensi y, psychological dis ess, and pain- ela ed disabili y among indi iudals wi h ch onic pain a e
spinal co d inju y. Pain, 98 (1-2), 127-134.
Vallejo, M. A. y Comeche M. I. (1994). E aluación y a amien o psicológico del dolo c ónico. Mad id: Funda-
ción Uni e sidad-Emp esa.
Van-den-hou , J. H. C.,Vlaeyen, J. W. S., Heu s, P. H. T. G., Sillen, W. J. T. y Willen, A. J. E. (2001). Func-
ional disabili y in nonspeci ic low back pain: he ole o pain- ela ed ea and p oblem-sol ing skills.
In e na ional Jou nal o Beha io al Medicine, 8 (2), 134-148.
Vlaeyen, J. W., De Jong, J. R., Onghena, P., Ke kho s-Hanssen, M. y Kole-Snijde s, A. M. (2002). Can pain-
ela ed ea be educed? The applica ion o cogni i e-beha io al exposu e in i o. Pain Resea ch and
Managemen , 7 (3), 144-153.
Von-Ko , M., Moo e, J. E., Lo ig, K., Che kin, D. C., Saunde s, K., Gonzalez, V. M., Lau en , D., Ru e , C. y
Comi e, F. (1998). A andomized ial o a lay pe son-led sel -managemen g oup in e en ion o back
pain pa ien s in p ima y ca e. Spine, 23, 2608-2615.
Walsh, D. A. y Radcli e, J. C. (2002). Pain belie s and pe cei ed physical disabili y o pa ien s wi h ch onic low
back pain. Pain, 97 (1-2), 23-31.
Wi y, T. E., Heppne , P. P., Be na d, C. B. y Tho eson, R. W. (2001). P oblem-sol ing app aisal and psycho-
logical adjus men o pe sons wi h ch onic low-back pain. Jou nal o Clinical Psychology in Medical
Se ing, 8 (3), 149-160.