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Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas

Muro, Jesús; Ramis Salva, Antonio José; Velarde, Roser; Pastor Milán, Josep; Lavín González, Santiago

Abstract

Se describen la sintomatología, alteraciones hematológicas y bioquímicas más importantes, junto con las lesiones histológicas que aparecen en la rinitis crónica de las tortugas terrestres mediterráneas.

Full text

RINITIS CRÓNICA EN TORTUGAS TERRESTRES MEDITERRÁNEAS. J. Muro", A. Ramis'~*,R. Velarde'", "Cliníca Veterinaria Prat de la Creu. J. Pastor'", S. Lavín". C/Prat de la Creu, 24. Andorra la Vella. Principat d'Andorra. **Oepartamento de Patología yProducción Animal. Facultad de Veterinaria. Universidad Autónoma de Barcelona. 08193 Bellaterra. RESUMEN. Se describen la sintomatología, alteraciones hematológicas ybioquímicas más importantes, junto con las lesiones histológicas que aparecen en la rinitis crónica de las tortugas terrestres mediterráneas. Se incluye una pauta de diagnóstico, así como de tratamiento 1J!I profilaxis. llP.<lhibrasclave: Tortuga; Testudo graeca; Rinitis; Herpesvirus. INTRODUCCIÓN. El término rinitis crónica engloba dos procesos: "Running Nose Syndrome" (RNS) y "Chronic Upper Respiratory Tract Oisease" (CURTO). Aunque presentan diferentes etiologías, clínicamente son muy similares, ya que están caracterizadas por una descarga nasal bilateral seromucosa de curso crónico. La RNS ha sido descrita en Europa y el CURTO en los Estados Unidos. El RNS afecta especialmente a las tortugas medíterráneass. 7, 12,25,26,31) (Testudo graeca y Testudo hermanni), aunque otras especies como la tortuga de estepa (Angrionemys horsfieldii)(4, 25), Testudo marginata, tortuga leopardo (Geochelone pardalis), Geochelone chilensis, Malacochersus torrúerivñ, y la tortuga elongata (Geochelone elongata)(31) son susceptibles de padecerla. El RNS fue descrito por primera vez en 1983 por Jackson y Needhamü?', y desde entonces ha afectado de forma continuada a diversas colecciones zoológicas, estando siempre su aparición ligada a las importaciones masivas de tortugas procedentes del Norte de África y de Turquía. La mortalidad oscila entre el 50 y el 100%(2, 13).Un SUMMARY. The symptomatology, hematological, biochemical alterations and histological findings are described from chronic rhinitis of mediterranean tortoises. A diagnostic procedure, treatment and prevention are discussed. Key words: Tortoise; Testudo graeca; Rhinitis; Herpesvirus. Herpesvirus ha sido aislado en numerosos animales con este síndrome(32) El objetivo de este trabajo es sintetizar todas las pautas a aplicar para elaborar un correcto diagnóstico del proceso e instaurar un tratamiento precoz y adecuado. Así mismo, se establecen unas normas para controlar la enfermedad y evitar su diseminación a otros ejemplares, en especial a las poblaciones salvajes de tortuga mora. ETIOLOGÍA DEL RNS. En las tortugas terrestres mediterráneas, la infección por herpesvirus se ha descrito como causante de estomatitis, enteritis y/o encefalitis en Testudo hermanni, Testudo graeca yAgrionemys horsfieldii(2, 4,7,8,12,31). En 1994 se aisló por primera vez un herpesvirus a partir de tortugas con estomatitis díftero-nccrotízante(2), y en 1995 se llegaron a determinar dos serotipos. En 1996(32) se describió en España una epidemia por herpesvirus que afectó exclusivamente a Testudo graeca y cuyo síntoma predominante era la rinitis crónica seromucosa. 70 Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas. J. Muro et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 18, n Q 2. 1998. SÍNTOMAS CLÍNICOS. Es un proceso infeccioso donde la presencia de sintomatología es muy variable. Hay tortugas que desarrollan un proceso leve pero recurrente después de cada hibernación; otras sufren un proceso agudo que terminará con un desenlace fatal por neumonía. En todos los casos hay que tener muy en cuenta que no todos los animales exhiben síntomas, pudiendo haber portadores asmtomátícosea que introducidos en nuevos colectivos den lugar al desarrollo de la enfermedad. La enfermedad se caracteriza por síntomas del tracto respiratorio superior y de la porción craneal del aparato digestivo. La gravedad del proceso puede ir desde una leve descarga nasal serosa (Fig. 1), en animales con buen estado general, hasta descargas mucopurulentas en animales con la salud severamente comprometida. La descarga nasal es bilateral y no hay que confundirla con sinusitis (unilaterales) o con excesos de salivación, que pueden verterse por la apertura proximal de las narinas encima de la lengua. Fig. 1. Síntoma predominante: rinitis serosa bilateral. Fig. 2. Estomatitis. Presencia de pseudo membranas caseosas que ponen al descubierto úlceras sangrantes. La afectación del tracto respiratorio inferior es poco frecuente, aunque en algunos casos pueden aparecer bronquitis (generalmente mucopurulenta), y neumonías intersticiales con edema. La estomatitis-glositis suele estar asociada a la rinitis, con presencia de llagas sangrantes en paladar y lengua, recubiertas de pseudomembranas caseosas (Fig. 2). Debido a estas lesiones hay una sialorrea muy acusada (Fig. 3). Existe blefaritis yconjuntivitis, similar a la que se observa en animales con avitaminosis A. También pueden aparecer úlceras cutáneas, sobre todo en la cara interna de las extremidades posteriores (Fig. 4). En el caso de afección renal, se observa anuria, edemas en las extremidades posteriores y estupor. En los casos más graves en los cuales el hígado está afectado se observa anorexia y una rápida pérdida de peso. En algunos casos es perceptible una ligera ictericia. Fig. 3. Marcada sialorrea en un animal con estomatitis. Fig. 4. Úlceras cutáneas en el pliegue inguinal. 72 DIAGNÓSTICO. Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas. J. Muro et ol. Clinica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 18, n· 2, 1998. 1. Examen físico. Para llevarlo a cabo es conveniente seguir los protocolos establecidos por Cooper y Jacksonsu, Jackson y Lawton{lB), y Frye(B) y .Jacobsonn». Previamente se procede a pesar los animales y a medir la longitud total del caparazón, desde la placa nucal hasta la supracaudal, con el fin de obtener el "Jackson's Ratio"(16). Este índice nos da una idea aproximada del estado general del animal en relación con su estado de nutrición y de hidratación. La auscultación tiene un valor diagnóstico muy limitado en las tortugas. Se realiza previa envoltura de la tortuga en una toalla húmeda aplicada directamente sobre el caparazón. 2. Pruebas complementarias. 2.1. Hematología. La obtención de muestras se realiza preferentemente en el tercio distal de la vena coccígea dorsal. En el caso de animales debilitados o muy pequeños, puede obtenerse muestra suficiente para un recuento, un microhematocrito y una extensión por medio del corte de una uña. La cantidad de sangre a obtener depende del tamaño de la tortuga, su estado de salud y las pruebas que deseemos llevar a cabo, aunque hay que tener en cuenta que las tortugas poseen un volumen de sangre correspondiente al 8-10% del peso corporal y que podemos extraer con seguridad un 7-10% de ese volumen (Tabla I). Emplearemos agujas de 26 G x 1/2" (0,4SxI3 mm) sobre jeringa de 1 ml(9, 41 l. En ejemplares muy pequeños será necesario heparinizar la aguja, aunque ello conllevará alteraciones en los valores de Na o K, en función de la heparina utilizada. El recuento total de eritrocitos y de leucocitos se realiza mediante la solución de Natt y Herrick (dilución 1: 100) modificada por Binder(B) y la cámara de Neubauer, siguiendo las técnicas descritas para aves(5, 2B). El recuento diferencial de leucocitos se realiza por el método microscópico rutinario sobre extensión sanguínea teñida con May Grünwald/Giemsaü-- 43), siguiendo los criterios de identificación descritos por Alleman et al. y Hawkey y Dennetü11). En las tortugas con apariencia anémica, toda Tabla I. Valores hematológicos de referencia' para Testudo grae· ca. Media y desviación estándar de valores primaverales y estivales. Parámetro Unidades Media DE Recuento de eritrocitos (106/J.ll) 0,45 0,13 Valor hematocrito (%) 21,68 7,67 Concentración de hemoglobina (g/dI) 7,64 3,16 Índices eritrocitarios: VCM (fi) 471,93 164,61 HCM (pg) 181,40 87,47 CCMH (g/~) 44,75 6,37 Recuento de leucocitos (10 /fLl) 8,30 3,85 Fórmula leucocitaria: Linfocitos (%) 19,6 10,24 Monocitos (%) 3,7 2,54 Heterófilos (%) 58,1 14,39 Eosinófilos (%) 8,0 2,98 Basófilos (%) 2,5 2,12 'Valores de referencia obtenidos a partir de 29 ejemplares adultos (10 machos y 19 hembras) de Testudo graeca graeca(321. obtención de una muestra importante de sangre va precedida de la realización del valor hematocrito. Si una anemia severa se confirma, la obtención de un volumen importante de sangre para la realización del hemograma y de la bioquímica está contraindicado. La interpretación de los resultados es similar al de las aves. Los hallazgos más significativos en las tortugas con RNS son la linfocitosis yla heteropenia. Sin embargo, numerosos animales presentan anemia, normocítica y normocrómica, tal y como se pone de manifiesto en los procesos de etiología viricaé. 30). Paralelamente se observan alteraciones en la morfología: • Inclusiones basofílicas intracitoplasmáticas, redondas y de gran tamaño (Fig. S). • Inclusiones eosinofílicas intracitoplasmáticas, similares a las descritas por Hawkey(l1) y Frye(B). Se las asimila a los corpúsculos de Howell-Jolly (Fig. 6). • Poiquilocitosis, con presencia de eritrocitos de gran tamaño con divisiones amitóticas en su Fig. 5. Inclusión basofílica, excéntrica, en el citoplasma de un eritrocito. Diff· quick (x1.500). .r. 73 Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas. J. Muro et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 18, nº 2, 1998. interior. Esta forma de reproducción de los eritrocitos es una de las cinco descritas para su multiplicación y está asociada a pérdidas de eritrocitos por hemorragias continuadas, estrés o inflamaciones crónicas con incapacidad para los lugares habituales de fabricación de eritrocitos (médula ósea) a partir de proeritroblastose. 11) y de los lugares extramedulares (bazo e hígado). Algunos animales no desarrollarán una anemia hasta que esté muy avanzado el proceso infeccioso, debido a que la vida media de los eritrocitos de las tortugas es de tres añoS(8),lo cual supone que los efectos anemiantes consecuentes a la depresión medular tardarán un gran período de tiempo en demostrarse. El porcentaje de heterófilos de las tortugas enfermas es significativamente inferior al de las sanas. Los heterófilos son los granulocitos más numerosos en las tortugas(lO, 20, 29, 30, 38, 42). La heteropenia se asocia a infecciones virales(5, 11,36). Junto con el descenso del número de heterófilos puede observarse, en las tortugas afectadas de rinitis crónica, la presencia de heterófilos tóxicos (Fig. 7) en sus cuatro categorías. La heteropenia asociada a la presencia de hete- • • • Fig. 6. InclusióneosinofílicaintracitoplasmáticaenuneritrocitodeunatortugaafectadadeRNS. Diff·quick (x1.500). Fig. 7. Heterófilotóxico.Basofíliacitoplasmática,pérdidadegranulacióny presenciadevacuolasensucitoplasma.Diff-quick (x1.500). rófilos tóxicos sugiere una respuesta degenerativa medular. Asimismo, la presencia de heterófilos tóxicos de grado 4 es un indicativo de mal pronóstico para el animal. La linfocitosis es la segunda alteración hernatológica más acusada en las tortugas con RNS. Los linfocitos son el segundo grupo de leucocitos más numerososüv. 20,29,30,33,38,42,45). Una de las patologías que producen incrementos del número de linfocitos son los procesos de origen vírico (5, 11-, 30), los cuales se caracterizan por el incremento en la basofília del citoplasma y la presencia de gránulos azurofílicos en el mismo. Los linfocitos de ciertos animales afectados de RNS presentan en sus citoplasmas formaciones alargadas, excéntricas, de color azul uniforme (Fig. 8). Su significación todavía no ha podido ser dilucidada, aunque podrían corresponderse a infecciones concomitantes por Paramyxovirus, ser gránulos de linfocitos grandes o bien asociarse a los Kurhoff badies de ciertas alteraciones hormonales. 2.2. Bioquímica sanguínea. Para la realización de los análisis bioquímicos emplearemos preferentemente muestras de plasma hepannízadoe» (Tabla 11). • AST (aspartato aminotransferasa) . . Es una enzima que se produce en múltiples tejidos(20,36). En el RNS se producen aumentos de hasta cuatro veces el valor normal de la especie. Estos aumentos hay que atribuirlos a lesiones tisulares difusas de tipo crónico . Se observan incrementos en las tasas de AST tras la administración intramuscular de ciertos medicamentos (en especial Enrofloxacina y Aci- • Fig. 8. Inclusiónbasofilica,redonda,excéntrica,enelcitoplasmadeunlinfocitodeunatortugaafectadadeRNS. Diff-quick (x1.500). . 76 Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas. J. Muro et al. Clinica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 18, n' 2. 1998. clovir) empleados en el control y tratamiento del RNS debido a la importante necrosis muscular que provocan en el punto de aplicación. En estos casos es importante la valoración de los niveles de CK, que aumentarán conjuntamente con los de AST. • Ácido úrico y urea. Los incrementos en los niveles de urea de las tortugas con RNS son debidos a la deshidratación y la malnutrición. Los animales enfermos, ya de por sí con valores elevados de urea sérica a la salida de la hibernación, presentan mayores necesidades calóricas y emplean el catabolismo proteico como fuente calóricaüè. 20). El catabolismo proteico produce en las tortugas tres formas residuales: la urea, el ácido úrico y el amonio(15,30). La orina de Testudo graeca contiene, en condiciones normales, un 30% de urea, 7% de ácido úrico y6% de amonio. En caso de deshidratación hay una activación de las enzimas hepáticas del ciclo omitinaurea que provoca un aumento de la uremia, así como la reabsorción del agua y urea en la vejiga urinaria y un incremento de la excreción de ácido úrico, cambiando la composición de la orina al 50-60% de ácido úrico, 10-20% de urea y 5% de amonio. Así mismo, hay que tener en cuenta que las tortugas, por su condición de ectotermos, están sujetas a cambios endocrinos y estacionales. Ello conlleva un aumento de la concentración de la urea sérica a finales de Marzo y Abril, llegando a valores de 112 mmo1/l, cuando el valor habitual es de 10 mmol/lv?'. Valores elevados de ácido úrico y urea junto con un incremento del valor hematocrito del 50-60% (normal 34%) y de las proteínas totales denotan deshidratación. Incrementos del ácido úrico y de la urea, junto a la LDH y AST ponen de manifiesto una nefritis(39). La creatinina carece, al igual que en las aves, de valor díaqnósticor". 28,30,35). La glucemia sólo está alterada en aquellos animales que, tras invernar sufriendo RNS son incapaces de movilizar glucógeno hepático para provocar en la glucosa san guinea el incremento necesario para salir del reposo invernal, por lo que entrarán en una anorexia post-invernal. Valores inferiores a 1mmol/l (normal 11-12) requieren ya tratamiento. Otros procesos que provocan disminuciones de la glucemia son: caquexia, hepatopatias y septicemias. • Proteínas plasmáticas. En la rinitis crónica de las tortugas solamente existen variaciones en los valores de las proteínas Tabla Il. Valores bioquímicos de referencia' para Testudo graeca. Media y desviación estándar de valores primaverales y estivales. Parámetro Unidades Media DE Proteinas plasmáticas g/di 3,71 1,90 Albúmina g/di 1,06 0,58 Globulinas: -a g/di 0,60 0,25 -P g/di 0,53 0,19 -y g/di 0,70 0,28 Ratio Alb/Glob 0,57 0,16 Acido úrico mg/di 1,85 l,lO Urea mg/di 31,94 22,18 Creatinina mg/di 0,47 0,26 Glucosa mg/di 63,09 42,04 AST ull 52,20 40,19 ALT ull 18,91 18,33 ALP ull 196,12 19,92 LDH ull 121,47 48,44 Amilasa ull l,50 1,67 Lipasa ull 63,50 80,69 Colesterol mg/di 124,80 90,07 Bilirrubina total mg/di 0,53 0,69 Fósforo rnrnol/l 7,96 5,88 Sodio mEqll 135 15,59 Potasio mEqll 20,12 15,51 Cloro mEqll 117,00 15,17 'Valores de referencia obtenidos a partir de 29 ejemplares adultos (10 machos y 19 hembras) de Testudo graeca graeca 321• totales en los animales deshidratados (incremento del valor hematocrito), malnutridos (descenso de la albúmina), alteraciones hepáticas (incrementos en AST, ALT, LDH Y bilirrubina total). En el estudio del proteinograma nos encontraremos con aumentos significativos de la concentración de las alfaglobulinas (Fig. 9). Estos incrementos están relacionados en aves con procesos inflamatorios agudos (hepatitis o nefritis), síndrome nefró1;i I• enfermedades micóticas generalizadas(24, 35,36 2.3. Radiología. ~lll\)1KA ~.~CULTAJ Debido a la dificultad para examinar la~" ~rtugas por la presencia de un exoesqueleto, la radiología se impone como elemento básico de diagnóstico (6, 18). Será imprescindible en todos aquellos casos en que la auscultación denote la presencia de un proceso neumónico. Dos proyecciones son necesarias para cada tortuga: una antero-posterior y otra latero-lateral, las cuales nos permitirán comparar los dos campos pulmonares y valorar la presencia de focos neumónicos. 2.4. Microbiología. En 1985, Lawrence y Needham (26), estudiaron la flora bacteriana de la orofaringe de 19 ejemplares de Testudo graeca yTestudo hermanní, de los cuales 7 presentaban signos de rinitis. 77 Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas. J. Muro el al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 18. n 2 2. 1998. Aislaron 38 bacterias en las tortugas sanas y 19 en las enfermas. A parte de la menor variedad de flora bacteriana de las tortugas con rinitis no encontraron mayores diferencias. Pasteurel/a testudinis, Morganella, E. Coli, Pseudomonas spp. y Klebsiella spp. han sido aisladas en tortugas afectadas de RNS, siendo la primera a la que se atribuyen la mayoría de infecciones secundarias(3.31). Todo ello pone de manifiesto que la utilización de los exámenes microbiológicos a partir de exudados nasales u orales aporta información confusa, ya que se aislará un gran número de bacterias en cada caso. 2.5. Serología. Hasta 1995(3)no ha podido determinarse la existencia de dos serotipos del Herpesvirus responsable de un brote de RNS, ya que el principal problema radica en que se transmiten célula-célula, y que por lo tanto no hay reacción humoraj{14.16).Hay que conocer todavía si son varios los herpesvirus responsables de la enfermedad, y si los títulos de anticuerpos detectados tienen valor diagnóstico. 2.6. Histopatología. Poca información hay disponible sobre el mejor método de diagnóstico de las infecciones por herpesvirus en los reptiles(l4). La mayoría de los trabajos remarcan la detección mediante microscopía óptica de los cuerpos de inclusión intranucleares en las células afectadas (Fig. 10), seguida de la visualización mediante la microscopía electrónica de transmisión de los viriones intranucleares o intracitoplasmáticos (Fig. 11). Los epitelios mayormente afectados son: lingual, nasal y traqueal. En menor grado, epitelio intestinal, pulmón, mucosa gástrica, hígado, riñón bazo, órganos genitales, páncreas, conductos lacrimales, neuronas y células gliales del diencéfalo y de la médula oblongadas. 12,25,31). Müller et a/.(31) aconsejan la realización de improntas linguales de los animales afectados de RNS, que una vez teñidas con la tinción de hematoxilina eosina o giemsa pondrían en evidencia células epiteliales descamadas que contendrían cuerpos de inclusión eosinófilos intranucleares. Este método será efectivo siempre y cuando el virus se esté replicando en ese preciso momento en el epitelio de las mucosas orales. TRATAMIENTO. Para el tratamiento de las tortugas es importante tener en cuenta que el metabolismo de los reptiles funciona más eficientemente cuando su temperatura corporal central óptima está dentro de su temperatura corporal óptima (TCO). Para Testudo graeca yTestudo hermanni esta última es de 25-30 oc. Para conocer cuando un animal está en su óptimo metabólico hay que conocer su frecuencia cardíaca y su temperatura cloacal. Una tortuga con una temperatura corporal de 34-36 "C está probablemente en su temperatura corporal central óptima. Albúmina Sana Alfa Gammas Betas Enferma Gammas Alfa Betas Albúmina Fig. 9. Proteïnograma normal de una tortuga sana yanormal de una tortuga afectada de RNS. Obsérvese el aumento en el rango de las alfaglobulinas. 78 Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas. J. Muro et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 18, n 2 2, 1998. Un animal que mantenido en su TCa no alcanza su frecuencia cardíaca tiene muy mal pronóstico. Para conocer la frecuencia cardíaca fisiológicade una tortuga se emplea la fórmula: FC= 34(W)-O.25, siendo W el peso en kilogramos. 1. Fluidoterapia. Los líquidos a administrar tienen que ser calentados hasta alcanzar la TCa del animal a tratar. El volumen a administrar es el equivalente al 2-3% del peso vivo total. Hay que tener en cuenta que las tortugas poseen mayor porcentaje de líquido corporal que los mamíferos (63-74%). El líquido se administrará hasta que el valor hematocrito alcance la norrnalídade23,34). Las necesidades diarias de iones son: Sodio Potasio Magnesio 2,0 mEq/kg 3,3 mEq/kg 0,5 mEq/kg Vías de administración. Intracelómica. Esta vía está recomendada por Frye(B) y Jarchow(23)y es similar a la vía intraperitoneal en los mamíferos. Presenta dos inconvenientes: la posibilidad de dañar órganos (vejiga de la orina, colon) y disminución de la capacidad respiratoria del animal al no existir en las tortugas un verdadero diafragma, sino una estructura membranosa que los separa de los órganos celómicos(23). Jarchow(23) recomienda administrar una solución salina isotónica compuesta de dos partes de dextrosa al 2,5% en una solución de cloruro de sodio al 0,45% con una parte de Ringer lactato. Fig. 10. Cuerpos de inclusión eosinófilos en células de epitelio lingual. Hematoxilina eosina (x450). Para aplicarla debe utilizarse una aguja de 20G21G, de 2,5-4 cm de longitud. Se inserta oblícuamente en la fosa inguinal izquierda, en dirección craneal, atravesando el pleuroperitoneo. Intravenosa. Su utilización está limitada según el tamaño del animal. En animales de gran tamaño (> 1 kg) podemos utilizar la vena caudal dorsal para insertar catéteres de 22G-24G durante unas pocas horas(42),o la vena yugular previa cateterización. Subcutánea. Presenta la desventaja de absorción lenta en los animales colapsados. Se aplica en los pliegues axilares e inguinales. Intracolónica. Vía muy útil para rehidratar animales de pequeño tamaño. Se emplea una solución salina al 0,45% en forma de enemas. Presenta la ventaja de que en ciertos ejemplares es muy difícil la apertura bucal, y que aun llevándola a cabo puede provocar lesiones orales o esofágicas por la introducción de las sondas. Oral. Empleo de solución salina al 0,45%. 2. Asistencia nutricional. La alimentación forzada se usará en aquellos animales con un "Jackson's Ratio" inferior al normal, anémicos o que por padecer estomatitis sean incapaces de alimentarse con normalidad. La sonda empleada en la alimentación forzada tiene que ser estéril, flexible y estar bien lubricada. En los animales que presenten estomatitis se adiFig. Il. Parliculas víricas distribuidas aleatoriamente en el plasma nuclear de células epiteliales traqueales. (MET. x16B.OO). ili 80 3. Vitaminoterapia. Rinitis crónica en tortugas terrestres mediterráneas. J. Muro et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 18, n 2 2, 1998. cionará un antibiótico (p. ej. framicetina), con el fin de evitar el paso de organismos patógenos al interior del estómago. Hay que tener la precaución de no dañar las estructuras bucales, ya que las abrasiones predisponen a infecciones secundarias. Además, la mayoría de animales con RNS presentan estomatitis, con úlceras sangrantes, lo que nos induce a tener mayores precauciones que en un animal normal. En los animales hipoglucémicos (glucosa < 1 mmol/l) es necesario un aporte calórico en forma de soluciones orales o endovenosas de glucosa al 2,5-5% hasta alcanzar los 3,2 mmol/! de glucemia, momento en que las tortugas comenzarán a comer espontáneamente. Así mismo, emplearemos en las primeras fases de la alimentación forzada productos altamente calóricos (NutriCalorías, Schering Plough), vía sonda oroesofágica, a razón de 1-2 rni/kg, cada 24 horas. En el resto de animales emplearemos para su alimentación forzada comidas infantiles preparadas, a base de verduras. La cantidad a administrar es de 10-30 rni/kg en días alternos. Evitaremos las de frutas, ya que el exceso de carbohidratos puede traducirse en un proceso díarreíco's. Evitaremos las formulaciones líquidas o en polvo empleadas en el tratamiento de animales de compañía, ya que todas ellas conllevan excesos proteicos que agravarían aún más el proceso. Hay que tener en cuenta que el metabolismo de los reptiles es mucho más lento que el de los mamíferos, por lo que se requiere paciencia. Los aportes excesivos en cantidad o en frecuencia pueden provocar vómitos o diarreas, ya que tras el ayuno prolongado de más de cuatro semanas las vellosidades intestinales se atrofian, con la consiguiente disminución de la superficie con capacidad de absorción. Además, hay un debilitamiento de la musculatura intestinal. Por ello, conviene añadir Lactobacillus (Bird Bene-Bac Gel, Pet/Ag Division) a la dieta citada anteriormente con el fin de facilitar la digestión en el animal y acelerar su recuperación (6, 8). Una vez el animal demuestre intenciones de comer por sí mismo le proporcionaremos una dieta lo más parecida a la natural. Deberá estar compuesta por un 85% de vegetales, 10% de frutas y un 5% de alimentos con alto contenido en proteínas. Durante todo este tiempo, la tortuga deberá mantenerse en su temperatura corporal preferida (PBT), y se evitará que entre en hibernación. Las vitaminas hidrosolubles son las primeras en ser agotadas, por lo que se requiere un aporte diario en forma de vitamina B 12 (100 mg/kg, 1M)o compuestos de vitaminas del grupo B y oligoelementas (Amyl, Lab. Doxia; 0,5 m1/kg 1M).Muchos de los animales anoréxicos responden bien a este tratamiento, iniciando la alimentación por ellos mismos a los pocos días de establecido éste. 4. Antibioterapia. El empleo de antibióticos irá destinado al control de las complicaciones bacterianas con el fin de evitar la muerte de los animales por septicemia (20,40) El antibiótico de elección es la Enrofloxacina. Esta fluoroquinolona ha demostrado ser segura, eficaz y de amplio espectro en el control del RNS. Las dosis varían en función de la especie de tortuga y del agente infeccioso. En la Testudo hermanni, la vida media de la Enrofloxacina es de 7,3 horas (44). En el caso del RNS son necesarias dosis de 5 mg/kg cada 12 horas. La duración del tratamiento es de 7-10 días. El único efecto adverso observado hasta el momento es el dolor que provoca en el momento de su aplicación, y la reacción inflamatoria local en el punto de administración. Por contra, no se observan los efectos nefrotóxicos asociados al empleo de antibióticos aminoglucósidos, ni tampoco son frecuentes las resistencias. Rosskopf{40) cita como efectos secundarios la anorexia y el aumento de los niveles de ácido úrico en tratamientos prolongados. Por ello añade a la primera inyección 20 ml/kg de solución salina al 0,9%. :: Fig. 12. Realización del flushing mediante el empleo de un catéter uretral felino. 82