DE-
PEQUEÑOS-ANIMALES
Re is a O icial de AVEPA
E DIT O R I A L
REFLEXIONES EN LA SOLEDAD DEL INSOMNIO.
Cuando uno dedica du an e
muchos años, una pa e de su
iempo y g an pa e de sus ilu-
siones y ene gías, en p oyec os
colec i os, como puede se la
p esidencia de AVEPA, esul a
ine i able "dispone " de más
ho as de insomnio que en ci -
cuns ancias no males.
Pe o siemp e me ha so p en-
dido que la mayo ía de e lexio-
nes, ideas y p oyec os "lumino-
sos" que se suelen hace du an e
la oscu idad de la noche, esul-
an muchas eces "oscu os"
cuando su ge la cla idad del día.
Debe se o o de los mis e ios de
la men e humana.
En la pasada noche, a mi
men e le ha dado po epasa
es os 4 años y medio al en e de
AVEPA y, a modo de esumen,
me han enido a la cabeza odas
aquellas p egun as y e lexiones
que an as o as eces en la "cla-
idad" del insomnio, yo mismo
me he plan eado: ¿cuál es la
mo i ación po la qué a unos
pocos se nos ocu e in en a
a egla los asun os colec i os?,
¿es un p oblema exclusi amen e
de anidad?, ¿exis e algo en
nues os genes?, ¿qué compen-
saciones iene an o es ue zo?,
¿pod án llega a comp ende
alguna ez nues os hijos, nues-
C eo since amen e que se han
lle ado a cabo cambios sus an-
ciales en es e pe iodo, y con ío
en que an a se impo an es
pa a ga an iza un u u o sanea-
do. .
Tal ez no oda la labo sea
isible pa a el conjun o de los
socios, pe o pa a los que cono-
cemos de una o ma más ín ima
las in e io idades de AVEPA, la
es uc u a, el po encial, la
in luencia de AVEPA se han
consolidado de una o ma sus-
ancial.
La úl ima e lexión que me
hago es a noche es la de pensa
si es el momen o de, una ez
acabado el p oyec o inicial, deja
paso a o os pa a segui el cami-
no. Pe o es en es e momen o
cuán as más ideas y p oyec os
nue os luyen en mi cabeza, y se
me hace di ícil ena los, y cada
ez su gen con más ilusión.
Acabo de oma de nue o una
decisión ascenden e, oy a
in en a segui cua o años más.
Ya e emos qué ocu e cuando
amanezca y se" acla en" las
ideas y la in luencia del medio-
ambien e dis o sione la boni a
ealidad de la noche.
a pa eja, nues os amigos,
incluso nues os socios, odo el
iempo que les hemos obado?,
¿dónde es á el lími e pa a disce -
ni en e lo público y lo p i a-
do?, ¿en e el al uismo y el in e-
,?
es ..
És as y mil p egun as más e
o pedean cons an emen e el
subconscien e. Y cuando el sub-
conscien e descansa, se enca -
gan de ello odos aquéllos que e
odean.
A pesa de odo ello, soy pe -
ec amen e conscien e de po -
qué acep é el e o de AVEPA:
simplemen e po ca iño a la
Asociación, a la his o ia, a la
memo ia del eno me es ue zo
ealizado po los an eceso es y
po que pensé que podía es a
capaci ado pa a in en a esol-
e los p oblemas es uc u ales
que eníaAVEPA,yquelaponían en
pelig o, incluso de desapa ece .
Recue do pe ec amen e una
ase lapida ia de una buena
amiga, que en aquel momen o
me dijo: "aho a end ás la opo -
unidad de demos a si ealmen-
e e es capaz". No he uel o a
habla de es e ema con ella, y
al ez un día lo haga pa a sabe
su opinión, pe o yo, pa icula -
men e, me sien o sa is echo de!
abajo ealizado. O . F ancisco Flo i