Parto y distocias en la perra y en la gata
Abstract
El conocimiento de la fisiología normal del parto, eutocia, resulta indispensable para reconocer y, por lo tanto, establecer un adecuado plan de actuación clínica ante un parto patológico o distócico. En la primera parte de este artículo revisamos los mecanismos del parto en la perra y en la gata poniendo especial interés en aquellos aspectos de mayor trascendencia clínica; posteriormente estudiamos el parto patológico, su diagnóstico y las técnicas obstétricas que debemos emplear para resolver el problema que plantea un parto distócico en los animales de compañía.
Full text
PARTO Y DISTOCIAS EN LA PERRA Y EN LA GATA. ].C. Domínguez Fernández de Tejerina", E]. Peña Vega", B. Castro Llamazaresv" l. R El conocimiento de la fisiología normal del parto, eutocia, resulta indispensable para reconocer y, por lo tanto, establecer un adecuado plan de actuación clínica ante un parto patológico o distócico. En la primera parte de este artículo revisamos los mecanismos del parto en la perra y en la gata poniendo especial interés en aquellos aspectos de mayor trascendencia clínica; posteriormente estudiamos el parto patológico, su diagnóstico y las técnicas obstétricas que debemos emplear para resolver el problema que plantea un parto distócico en los animales de compañía. Palabras clave: Perra; Gata; Parto; Distocia. A B s T R A e T An adequate knowledge of the physiological parturition, eutocya, results essential in order to recognize and then establishing an accurate plan of clinicalperformance, to cope with the pathological whelping or dystocia. That's why in the first part of this article the mechanism of parturition in the bitch and the queen are reviewed, watching especiaUythose aspects of clinical significance; after this we study the pathological parturition, its identification and the obstetrical techniques to use in order to get successin the resolution of the trouble that a dystocia in companion animals represents. Key words: Bitch; Queen; Parturition; Dystocia. INTRODUCCiÓN. La fisiología del parto dista mucho, aún, de ser totalmente conocida en la perra y en la gata, siendo estas dos especies las que han sido objeto de un menor número de estudios referidos a sus aspectos reproductores, a diferencia de lo que ocurre en los animales de renta, y más concretamente en la oveja, especie en la que se han realizado gran número de estudios sobre los "Unidad de Reproducción y Obstetricia. 'f*Unidad de Patología Infecciosa. Facultad de Veterinaria. León. Campus de la Vegazana. 24017 León. 223
Parto y distocias en la perra y enla gata, J.C. Domínguez Fernández de Tejerina et al. Vol. 14, n." 4, 1994 mecanismos del parto(l). El primer problema que se nos plantea es determinar la duración de la gestación pues presenta gran variabilidad debido a la peculiar fisiología reproductora de la perra, cuando se establece en función de la fecha de la cubrición. Se citan márgenes que varían entre 57 y 72 días. Por un lado, en la perra se presenta un celo muy largo el cual posibilita que se pr~duz~a gran número de montas; incluso el propietano poco conocedor de la fisiología sexual de su animal puede interpretar como cubrición fértil los intentos de monta que se producen durante el proestro. . Otros factores implicados en la variación que se observa en la duración de la gestación en esta especie se refieren al hecho de que en la ovocitación se liberan ovocitos primarios, completándose su maduración solamente si existe monta fértil. Además pueden ocurrir múltiples ovocitaciones sincrónicamente en un corto período, 1,5 a 2 días después del pico de LH. La capacidad del esperma canino para permanecer móvil en el aparato genital de la hembra hasta 11 días unido al hecho de poder mantenerse fértil por lo menos 6 días, o incluso lOó 13 días, también explican la variación observadav? 14). Sin embargo cuando se establece la duración de la gestación en función del día en que se produce la ola preovulatoria de LH la variabilidad es mucho menor oscilando entre 64 y 66 días. Esta menor variabilidad se debe al corto período de tiempo, 2 ó 3 días, de que disponen los ovo citos para ser fecundados antes de degenerar en el oviducto, ya que se produce la apertura de la unión úterotubárica, parece ser, en un momento muy preciso al final del celo'!", Es evidente que el veterinario clínico no está en condiciones de determinar el día en que se produce el pico de LH, sin embargo, sí puede observar mediante citología vaginal la aparición del diestro. Basándonos en este criterio la duración de la gestación oscilaría entre 56 y 58 días contados a partir de la aparición de las características del diestro en la citología vaginal(3I). En la gata se admite que la duración media de la gestación está entre 63 y 65 días, no obstante se han observado gestaciones de 56 días y otras de 72. La necesidad de múltiples coitos para que se alcancen adecuados niveles de LH y por lo tanto para que se produzca la ovocitación por estímulo mecánico cervical, originado por las espículas presentes en el pene del macho, entre 24 y 48 horas después del coito, explican esta variabilidad. La fecundación se produce no antes de transcurridas 24 horas tras aquél(27). La fecha del parto se puede estimar, entonces, en 63-64 días después de la primera cópula. FISIOLOGíA DELPARTO. DETERMINACiÓN DELMOMENTO DELPARTO. La proximidad de la fecha del parto se puede determinar por distintos procedimientos. A partir del día 50 de gestación, en algunas perras, comienza a ser evidente el aumento de tamaño abdominal, a partir del día 56 es posible, en ocasiones, palpar los fetos a través del abdomen y se pueden sentir por palpación rectal si se elevan los miembros anteriores de la perra. Así mismo a partir de esta misma fecha son ya audibles los latidos fetales mediante el empleo del fonendoscopio'?', Al ser éstos un sonido de baja frecuencia son más fácilmente perceptibles utilizando la campana. La radiología también puede servir de ayuda a la hora de determinar la proximidad de la fecha del parto (Fig. 1). Se puede apreciar con claridad el esqueleto fetal entre 17 y 20 días antes del parto. Cuando se realizan radiografías seriadas el esqueleto fetal comienza a ser evidente entre 42 y 52 días tras la cubrición -20 ó 21 días antes del parto-J'?- 14). En primer lugar se aprecia el cráneo, columna vertebral y costillas, posteriormente se hacen visibles la parte más proximal de las extremidades, primero anteriores y después posteriores, la pelvis, vértebras caudales, dedos y finalmente se hacen radiopacos los dientes, ocurriendo 17, 11, 5 Y 4 días antes del parto respectivamente'è". Todos estos datos se refieren a radiografías lateFig. l. Imagen radiográfica de una gestación a término. 224
Pano y distocias en la perra y en la gata. J.C. Dominguez Fernández de Tejerina et al. Vol. 14, n." 4, 1994 Tabla 1. Signos radiográficos que indican la proximidad del parto en la perra (basado en Rendano et al., 1984). Signo Días antes Días después de la de! parto primera monta Se aprecia el útero. 35 (32-36) 32 (28-37) Engrosamientos circulares en el útero. 30 (27-33) 35 (31-38) Engrosamientos tubulares/ ovoides. 24 (22-27) 41 (36-45) S·e aprecian la espina dorsal, e! cráneo, ylas costillas del feto. 21 (20-22) 46 (42-50) Se aprecian también la escápula, e! húmero ye! fémur. 17 (15-18) 50 (45-54) Cúbito radio ytibia se hacen radiopacos. 11 (9-13) 54 (49-59) (a pelvis ylos 13 pares de costillas se aprecian claramente en la radiografía. 11 (7-12) 56 (51-66) Las vértebras caudales,. la tibia, el calcáneo ylas falanges son evidentes. 5 (2-9) 63 (58-70) Los dientes se aprecian en la radiografía. 4 (3-8) 63 (60-68) raIes. En la toma ventro-dorsal la aparición de las distintas partes del esqueleto fetal se retrasa entre 3y5días(13) (Tabla I). La ecografía permite establecer el estadio de gestación'" 19),conociendo el momento en el que se pueden identificar determinados órganos en el feto, o mediante la fotometría. Así las estructuras cardíacas, los grandes vasos y los pulmones se visualizan a partir de los 49 a 51 tras el coito; un feto de 35 mm de longitud el día 25 de gestación crece hasta alcanzar una longitud de 160 a 175 mm los días 60 a 63. En la perra se producen cambios hematológicos relacionados con la gestación; entre los días 30 a 43 tras un coito fértil el hematócrito cae por debajo del 40% ya menos del 35% los días 40 a 53 tras aquél. 'En la gata gestante la osificación fetal comienza en torno al día 25; el esqueleto se hace radiológicamente visible entre los días 36 y 38 de gestacióri''?'. Ecográficamente es posible distinguir la cabeza y el cuerpo del feto entre los días 35 y 38. Se han propuesto fórmulas que relaciona?do los diámetros de la cabeza y cuerpo, permIten predecir la fecha del parto!". SIGNOS DE PARTO INMINENTE. Si monitorizamos la temperatura rectal, se puede observar 24 horas antes del parto un brusco descenso de éstav9,12,17,24,30,31,43,44)que también se observa en la gata 12 horas antes de su inicio. La temperatura rectal puede bajar a 37 "C en la perra y a menos de 37,5 "C en la gata. Esta caída en la temperatura rectal refleja la luteolisis preparto'!". La hipotermia corre paralela a la disminución de la progesterona plasmática con un retraso de aproximadamente 12 horas. Debido al efecto termogénico de la progesterona es posible que esta caída de la temperatura rectal sea debida a un fallo transitorio en los mecanismos termorreguladores durante la rápida retirada del efecto hipertérmico de esta hormona, pues la temperatura corporal regresa al rango normal poco antes del inicio del parto. Existen patrones de comportamiento típicos que nos avisan de la proximidad del mismo, si bien, no se manifiestan de igual forma en todos los animales. La perra, dos o tres días antes del parto, comienza a mostrarse nerviosa, busca lugares tranquilos y pierde el apetito probablemente debido a la elevada prolactinemia existente. Dos semanas antes del parto la vulva se vuelve edematosa y alrededor de 12 horas antes puede existir una descarga mucoide debida a la licuefacción del tapón mucoso que sella el cuello uterino durante la gestación. No existe ningún signo patognomónica que anuncie un parto inminente; se cita como el más indicativo la relajación de la musculatura pélvica y abdominalv", La turgencia de las mamas y la secreción láctea pueden aparecer 1 ó 2 semanas antes del parto o bien no manifestarse hasta unas pocas horas antes. La intranquilidad, jadeos, rascado del suelo y el comportamiento típico de preparar el nido normalmente se observan de 12 a 24 horas antes del inicio del parto, cuando la prolactinemia es mayor. La gata presenta un comportamiento similar buscando un lugar tranquilo y oscuro donde parir, si bien algunas gatas pueden preferir tener al dueño cerca. En hembras primíparas la leche puede aparecer menos de 24 horas antes del' parto, mientras que en multíparas la secreción de calostro es ya evidente 1 semana antes. Al igual que la perra muestra cambios de comportamiento a medida que se acerca el momento d.el ~~rto y pierde el apetito. Sin embargo, la variabilidad que se observa entre distintas hembras es muy elevada. ENDOCRINOLOGíA DEL PARTO. FACTORES FETALES. El acontecimiento inicial que desencadena el parto, al igual que ocurre en otras especies, 226
Pano y distocias en la perra y en la gata. J.C. Domínguez Fernández de Tcjerina et al. Vol. 14, n." 4,1994 depende de factores fetales. La importancia del feto a la hora de determinar el momento de su nacimiento ya había sido sugerida por Hipócrates en el año 400 a.e. La maduración del eje Hipotálamo - Hipófisis - Adrenales resulta indispensable para iniciar la liberación de glucocorticoides que estimulen la secreción de hormonas maternas y desencadenen el partoí': 3, 5, 10,12,17,24, 31,39). El cortisol es también esencial para la producción del surfactante pulmonar, sin el cual la vida extrauterina sería imposible, y para que se produzca la hiperglucemia posnatal que favorece, entre otras cosas, la absorción de anticuerpos del calostro. El estrés que inicia la liberación de ACTH y por lo tanto glucocorticoides por parte del feto no está aún establecido. Se piensa que es el reflejo de la insuficiencia de la arteria umbilical para aportar todos los nutrientes necesarios en esta última fase de la gestación(3,31). Otro posible factor implicado sería la limitación de espacio dentro del útero lo que determinaría un estrés físico. Todas estas hipótesis se apoyan en la prolongación que en la duración de la gestación se observa cuando la camada es poco numerosa, lleva muchos fetos muertos y/o existen anomalías en sus cabezas. Los elevados niveles de cortisol fetal actuarían directamente sobre el útero provocando la liberación de prostaglandina F2aCIO-12). FACTORES MATERNALES. Progesterona. El principal acontecimiento endocrino que se observa durante el parto es el brusco y sensible incremento en la relación estrógenos/progesterona. En la perra es debido a la súbita caída en los niveles de progesterona toda vez que las concentraciones plasmáticas de estrógenos apenas varíanC3,10-12).La progesteronemia en una semana preparto se sitúa entre 3 y 16 ng/ml; 5 días antes oscila en torno a los 4,5 ng/ml. A medida que se acerca el parto podemos observar valores en torno a 3,2, 1,2 Y 0,6 ng/ml 36, 18 Y 9 horas preparto réspectivamente. Después del parto se constatan valores inferiores a 0,5 ng/mlCI2). Una diferencia importante de la gata respecto a la perra se observa en la fuente de progesterona durante las dos últimas semanas de gestación. Mientras que en la perra el cuerpo lúteo es la única fuente, en la gata la placenta también secreta progesteronaC3, 17). Por ello en esta última puede tener mayor importancia la aromatización de los corticoides fetales a estrógeno s para alterar el cociente estrógenos-progesterona en favor de los primeros. Éste parece ser el principal responsable de la separación de la placenta, dilatación cervical y aumento de la contractilidad uterina en ambas especies'!". Glucocorticoides. Los niveles maternos de cortisol son variables, pero están dentro del rango normal durante la semana previa al parto (23±1 ng/ml). En la mayoría de las perras se elevan claramente en el día anterior (63±7 ng/ml) para disminuir a 20±4 ng/ml en el momento del parto'l?'. Se piensa que este aumento en la concentración plasmática de glucocorticoides en la madre, no es más que un reflejo de la liberación de corticoides fetales. Prostaglandina F2a. La luteolisis preparto se inicia con la liberación de prostaglandina F2a, estimulada por las elevadas concentraciones de corticoides fetales presentes. La propia caída en la progesteronemia actúa como estímulo para la liberación de cantidades crecientes de prostaglandina F2a. La oxitocina también estimula su liberación. Concannon-'!' ha demostrado la elevación de los niveles plasmáticos de 13,14 dihidro15 ceto-prostaglandina F-2a (principal metabolito de la prostaglandina F2a) en el plasma materno durante la luteolisis preparto y el parto en la perra. Las concentraciones plasmáticas de este metabolito aumentan desde 395±45 a 2100±600 pg/ml mientras la progesterona desciende desde 2,8±0,2 a 0,7±02 ng/ml. El útero también produce otras prostaglandinas como la E2, que parece jugar un papel importante en el último tercio de la gestación'ê!', En la gata, el probable aumento en los niveles de estrógenos actuarían estimulando también la liberación de prostaglandina F2a. Prolactina. Los niveles de prolactina aumentan hasta llegar a un pico poco antes del parto. La semana previa se pueden encontrar prolactinemias en torno a 40±7 ng/ml que aumentan 1 ó 2 días antes del parto hasta valores de 117± ±24 ng/ml dentro de las 36 horas anrerioresl!". Este aumento en la secreción de prolactina se relaciona con el descenso en la concentración plasmática de progesterona; la prostaglandina F2a también podría estar implicada en la mayor prolactinemia observada, toda vez que ésta es capaz de estimular la liberación de prolactina en otras especiesC10 ,12). El papel de esta hormona en el desencadenamiento del parto no está aún establecido, sin embargo se ha demostrado su capacidad para desencadenar la liberación de glucocorticoides fetalesi'?'. 227
Pano y distocias en la perra y en la gata. J.c. Domínguez Fernández de Tejerina et al. Vol. 14, n." 4, 1994 Oxitocina. La alteración del cociente estrógenos/ progesterona y los elevados niveles de glucocorticoides fetales sensibilizan el miometrio a la acción de la oxitocina. Cuando el feto avanza por el canal del parto distiende el cuello uterino -que sufre marcados cambios durante la última fase de la gestación, atrofiándose la capa muscularv'v-, y la vagina, desencadenando un reflejo neuroendocrino (reflejo de Ferguson) que se traduce en la liberación de oxitocina en la neurohipófisis. Esta hormona estimula la contractilidad uterina y también provoca mayor liberación de prostaglandina F2a. Se ha demostrado en la rata que el parto se asocia con un marcado aumento del número de receptores miometriales para la oxitocina'". Relaxina. Esta hormona polipeptídica en diversas especies juega un papel importante relajando los ligamentos pélvicos y el canal del parto. También parece modular de alguna manera la contractilidad uterina durante la gestación, lo que permitiría el crecimiento del útero. En la perra la relaxina se produce en la placentav'", Downing y Hollinsworth'P' revisan las acciones biológicas de la relaxina. El papel de esta hormona en el parto de los carnívoros domésticos aún no ha sido bien establecido. Los cambios endocrinos relacionados con el parto se modulan a través del nervio pélvico. En la rata se ha comprobado que el bloqueo bilateral de dicho nervio impide su desarrollo'v. Mecánica del parto. Si bien el parto es un proceso continuo, se pueden establecer tres fases diferenciadas, dilatación, expulsión y secundinación. Podríamos hablar también de una fase preparatoria. Los autores anglosajones denominan a estas etapas como estados de parto I, JI yI JI. Esta clasificación, pensada para especies monotócicas, se puede aplicar a especies politócicas, como la perra y la gata, teniendo en cuenta que las dos etapas finales, expulsión y secundinación se simultanean. Dilatación. En esta fase, que se inicia con la bajada de la temperatura corporal relacionada con el descenso en la progesteronemia, se produce la relajación del cérvix y de los tejidos blandos de la vagina. Comienza con la aparición de contracciones uterinas regulares y se completa con . la total dilatación cervical. Se producen contracciones uterinas de modo intermitente -para permitir así el mantenimiento de un adecuado aporte sanguíneo a la placentaaumentando progresivamente tanto en frecuencia como en intensidad, pero aún no existen esfuerzos expulsivos por parte de la perra. Las contracciones comienzan proximales al feto más distal en el cuerpo uter ino!". La contractilidad uterina durante la gestación y el parto ha sido estudiada por Van der Weyden et al.(39). Wheaton et af.(40,41) estudian la motilidad uterina en las distintas fases del ciclo estral. Esta primera etapa refleja los cambios endocrinos iniciales relacionados con la alteración en el cociente estrógenos/ progesterona. El comportamiento del animal en este momento se asocia con dichos cambios y con el comenzar a sentir las contracciones uterinas; aparece intranquilidad, anorexia, pueden aparecer vómitos, temblores, la perra en este momento puede mirarse los flancos e intensifica la preparación del nido. La actitud del animal respecto al propietario puede variar, mientras algunas perras prefieren contar con su presencia, otras buscarán un lugar apartado y oscuro para parir. Es importante reconocer el comportamiento del animal, pues una mala interpretación puede determinar una inhibición voluntaria del partoí!". La sensación dolorosa en cada contracción es debida a la compresión de las terminaciones nerviosas que se produce durante éstasí". Normalmente esta fase dura de 6 a 12 horas, no obstante en primíparas puede prolongarse hasta 36 y en algunas perras multíparas puede incluso pasar desapercibida. En esta etapa la gata se tiende en el cajón de partos, ronroneando continuamente. Se puede observar la pérdida vaginal de un fluido claro, y la vulva y perineo se tornan fláccidos(17, 27). Expulsión. Las contracciones uterinas intermitentes de la fase anterior aproximan los fetos hacia el cérvix. El feto comienza a penetrar en él, dilatándolo, lo que provoca la aparición del reflejo de Ferguson que se traduce en el aumento de la secreción de oxitocina y por lo tanto en la intensificación de las contracciones. A medida que el feto se aproxima a la pelvis la capa más externa de las membranas fetales, el alantocorión, alcanza la vulva, momento en el que suele romperse espontáneamente, o bien, lo hace la madre al morderla -"ruptura de la bolsa de las aguas" - derramándose algo de líquido. El amnios, cuya bolsa es más resistente penetra en la vagina conteniendo gran cantidad de fluido lo que contribuye a dilatarla. En este momento el feto ya ha rotado y se encuentra extendido en el canal del parto. La rotación y extensión del feto desde la posición en que se encuentra en el útero -descansando sobre su espalda con la cabeza y extremidades flexionadases esen228
Parto y distocias en la perra y en la gata. J.C. Domínguez Peméndez de Tejerina et al. Vol. 14, n." 4, 1994 cial para el desarrollo normal del parto. Si la cabeza no se estira, el hocico del feto no se puede encajar correctamente en el canal del parto penetrando en el mismo primero la región occipital lo que origina una obstrucción. El impulso inicial para el cambio de posición sería debido a las contracciones del útero y el movimiento de los fluidos fetales, sin embargo el propio feto es el principal responsable del cambio de postura. Un feto que muere antes de alcanzar el canal del parto, invariablemente permanecerá en la postura fetal'!". Cuando la cabeza de un feto, en presentación anterior, penetra totalmente en el canal del parto, la presión que ejerce desencadena un reflejo neural simple -reflejo pélvicoque determina la aparición de contracciones voluntarias de la prensa abdominal que ayudan a progresar la cabeza y hombros a través de la pelvis, una vez éstos alcanzan el exterior la estrechez del resto del feto permite su fácil progresión. La madre, en el momento en que la cabeza del feto asoma por la vulva, rompe el amnios mordisqueándolo, limpia el hocico del cachorro y lamiéndolo lo libera de las envolturas. Normalmente la madre rompe el cordón umbilical mordiéndolo con la muela carnicera. Se ha comprobado que los cuernos uterinos se alternan en la expulsión de los cachorrosv?', siendo el cuerno que contiene el mayor número de fetos el que inicia la expulsión del primero. La presencia de un feto muerto puede alterar este mecanismo. La duración de esta segunda fase del parto varía mucho en función de la raza y el tamaño de la camada, así mismo se presenta también una gran variabilidad individual. En un parto normal el primer cachorro debe haber nacido dentro de las cuatro primeras horas tras iniciarse el período expulsivo, y los siguientes Fig. 2. El 40 % de los cachorros' nacen en presentación posterior. suelen nacer a intervalos menores de dos horas. Muchas perras pueden parir dos cachorros con un intervalo de minutos entre ambos nacimientos. Algunas hembras terminan de parir en 2 ó 4 horas, mientras otras pueden emplear hasta 6 ó 12 para expulsar la camada cornpleta'<", La presentación del feto puede ser anterior o posterior dependiendo de la parte qúe penetra antes en el canal del parto. En la perra y en la gata el 60% de los cachorros nacen en presentación anterior, haciéndolo el restante 40 % en presentación posterior (Fig. 2) sin que esta última se considere como distó cica, aunque puede predisponer al parto patológico, debido a una inadecuada dilatación cervical. El término posición hace referencia a la orientación del eje longitudinal del feto respecto al canal del parto, pudiendo ser dorsal, la postura normal, ventral o lateral. La postura fetal se refiere a la posición de los miembros y la cabeza, siendo lo normal la completa extensión de la cabeza, estando además los miembros anteriores completamente extendidos hacia delante y los posteriores hacia atrás. Esta segunda fase del parto en la gata es muy similar a lo ya descrito en la perra, sin embargo el intervalo entre el nacimiento de dos crías es más corto, completándose muchas veces el parto en 2 ó 3 horas a partir del nacimiento del primer gatito(17). La gata al cesar -las contracciones come, amamanta a sus gatitos y actúa como si el parto hubiera concluido, sin embargo cuando las contracciones se reanudan pare con normalidad. Es conveniente recordar este hecho para no confundirlo con una inercia uterina'?'. Esta especie también tiene la capacidad de interrumpir momentáneamente el parto para reanudarlo más tarde en el mismo o en otro lugar al que también habrá trasladado el resto de la camada. En el momento en que las contracciones son más intensas la gata puede gemir y llorar, en ocasiones las primerizas pueden volverse con fuerza gimiendo y maullando, tratando de morder al feto, sin embargo el canibalismo de crías recién nacidas viables es extremadamente raro. Secundinación. Este es el período en el que las contracciones uterinas provocan la expulsión de la placenta y los restos de las membranas fetales retenidas. Normalmente ocurre en los 15 minutos siguientes al nacimiento de cada cachorro. Como la expulsión de los fetos situados en cada cuerno uterino suele alternarse, dos fetos pueden nacer antes de que se expulsen sus respectivas placentasv-'- 12,43,44). Una descarga vaginal de color 230
Pano y distocias en la perra y en la gata. J.C. Domínguez Fcrnández de Tejerina er al. Vol. 14,n." 4,1994 verdoso acompaña a la separación de la placenta. Este color se debe 'a la biliverdina, pigmento formado por productos resultantes de la rotura eritrocitaria en los hematomas marginales durante el proceso de dislocación de la placenta. Normalmente la madre come la placenta y, en ocasiones, vomita. Las membranas fetales de la última cría se expulsan con ella o poco después. Excepcionalmente, sin embargo, se produce un retraso de hasta 24 horas antes de que el parto se complete. Durante el parto se observa un aumento de las concentraciones plasmáticas de fibrinógeno, fibronectina y factor van Willebrand(20). PARTO ANORMAL (DISTOCIAS). Etimológicamente distocia significa "parto difícil". Cuando las fases del parto no transcurren en la forma y el tiempo adecuados se considera que es distócico. Desde el punto de vista clínico podemos definir como parto distócico aquel que necesita asistencia obstétrica veterinaria. En la perra las principales causas de distocia son la inercia uterina primaria, que también es la principal causa de distocia en la gata(27),y la desproporción fetopélvica'!'. Incidencia de distocias según la raza. Podemas establecer tres grupos. Las razas braquicéfalas presentan una especial tendencia al padecimiento de distocias por desproporción fetopélvica, debido al gran tamaño relativo de la cabeza del feto y el escaso diámetro de la pelvis materna. Además la raza bulldog suele padecer falta de fuerza en la musculatura abdominal. Las razas pequeñas, normalmente de temperamento nervioso, tienden al padecimiento de inercia uterina primaria. También estas razas frecuentemente gestan camadas de un solo feto, lo que predispone a las distocias obstructivas. Las razas gigantes, por el contrario presentan una baja incidencia de problemas en el parto. Sin embargo, en ocasiones, se presenta el problema de una inercia uterina secundaria como consecuencia de una camada muy numerosa, que causa una excesiva distensión uterina y posterior fatiga del miometrio'l12, 17,43,44). En la gata se observa un mayor porcentaje de partos distócicos en la raza persa(27), debidos sobre todo al excesivo volumen de la cabeza lo que predispone a las distocias por desproporción feto-pélvica. En la raza siamesa se observa a menudo inercia uterina primaria de origen psíquicov'". Clasificación de las distocias. Tradicionalmente se han clasificado las distocias, según su nutrición fetal PERRA inadecuada FETO estrésfísico CUERPOLÚTE~ LÚTEO LISIS . <, T CIÓN DEL COCIENTE UTERO, EXCITABILIDAD AL ERA ~ YCONTRACTILlDAD hipotálamo ESTRÓGENOS - PROGESTERONA AUMENTADAS I CRF adenohipófisis PLACENTA \ ACTH Relaxina adrenales glucocorticoides t ".relajación de I-< Pg F2 alfa "") ligamentos pélvicos? NEUROHIPOFJ5IS LIBERACJON DE OXITOCINA CERVIX VAGINA DILATACION POR EL FETO REFLEJO DE FERGUSON Fig. 3. Mecanismos del parto. 231
Pano y distocias en la perra y en la gata. J.C. Domínguez Fernández de Tejerina er al. Vol. 14, n." 4, 1994 Distocias obstructivas maternales Falta de dilatación ':'Distocias obstructivas de origen fetal. Este tipo de distocias tienen su origen en el excesivo tamaño del feto o bien en su actitud anormal. Son susceptibles de ser resueltas por manipulación manual o instrumental, en el segundo caso, o bien mediante cesárea en el primero (Fig. 5). ':.útero torsión, anomalías congénitas, fibrosis del cuello uterino ':'Distocias maternales no obstructivas. En este apartado se incluyen todos aquellos tipos de distocia debidos al fallo de los mecanismos expulsivos. La mayoría son de origen materno, si ':.vagina y vulva fibrosis neoplasias qUIstes inmadurez prolapsos etc. Estrechez de la pelvis ':.fracturas previas ':.inmadurez ':.predisposición de raza (Boston Terrier) ':.anomalías óseas Fig.4 origen, en maternales y fetales. Según el defecto que impide la normal progresión del parto se pueden dividir en obstructivas y no obstructivas. ':'Distocias obstructivas de origen maternal. La obstrucción se debe, bien a la estrechez de la pelvis materna que impide la normal progresión del feto, o bien a la insuficiente dilatación de los tejidos blandos. del canal del parto. Este tipo de distocias casi siempre se resuelven mediante cesárea (laparohisterotomía) (Fig. 4). Distocias obstructivas de origen fetal Excesivo tamaño ':.Absoluto camada pequeña gestación prolongada raza (Welsh Corgi) ':.Relativo razas braquicéfalas Sealyham, Chiuahua, Terriers escocés y Pomerania. hidrocefalia, ascitis, anasarca. Fig.5 232 Actitud anormal ':.Presentación. transversal bicorne simultánea ':.Posición ventral lateral 'é Postura flexión del carpo flexión del codo flexión del hombro cabeza flexionada lateral dorsal ventralmente flexión tarsal flexión de la cadera
Parto y distocias en la perra y en la gata.j.C. Domínguez Fernández de Tejerina er al. Vol. 14, n." 4, 1994 Distocias maternales no obstructivas Uterinas Y,- Inercia primaria Razas (Caniche, Chow Chow, Labrador, Terriers). Distensión uterina obesidad vejez, enfermedades generales infección uterina origen síquico (Cocker) Alteraciones séricas Hormonal est:óg~nos/progesterona oxitocina hipocalcemia hipoglucemia ,;-Inercia secundaria Abdominales Raza (Bulldog) Edad fatiga ruptura diafragmática hernia uterina Fig.6 bien la muerte fetal origina una distocia de este tipo al fallar la liberación de glucocorticoides que desencadenan el parto. Este tipo de distocias suelen responder al tratamiento médico (Fig. 6). Anarnnesis. Se debe realizar un correcto interrogatorio que nos ponga al corriente de posibles problemas en partos anteriores, enfermedades durante la gestación, relacionadas con ella o no, etc. La condición corporal de la hembra ha de ser tenida en cuenta, pues la obesidad predispone al padecimiento de inercia uterina primaria y otros tipos de distocia'" 17,28). La alteración brusca del estado general en una gata gestante es un signo muy compatible con una torsión uterina'!" 27, 29). Diagnóstico de las distocias. Una vez hemos establecido la fecha probable del parto, es conveniente monitorizar dos veces diarias la temperatura rectal del animal durante la semana previa. Un retraso en la aparición de los esfuerzos expulsivos tras la caída de la temperatura rectal nos indica un problema de inercia uterina primaria. Si el parto ya ha comenzado, pero se debilitan o detienen los esfuerzos expulsivos sin completarse el nacimiento de la camada, podemos sospechar la presencia de una inercia uterina secundaria. De otro lado si la madre presenta fuertes contracciones sin que se produzca el nacimiento de ningún cachorro es muy probable que nos encontremos ante una distocia obstructiva. Otro criterio que indica la existencia de distocia se produce cuando pasan más de 4 horas desde el nacimiento del último cachorro, sin que se mantengan las contracciones, y puede indicar inercia uterina. Los signos de enfermedad sistémica, la presencia de una descarga vulvar anormal y la prolongación de la gestación más de 70 días pueden ser signos de parto patológico. Examen clínico de la madre y los cachorros. Se debe evaluar no sólo al animal sino también el ambiente en el que se desarrolla el parto. Hay que prestar atención al carácter y fuerza de las contracciones, observar la cama en busca de secreciones y examinar los cachorros ya nacidos para evaluar su estado. El examen de la vulva puede poner de manifiesto la presencia de biliverdina, que nos informa de la separación de la placenta. El examen del perineo revela la presencia o no de fetos en el interior de la vagina. La auscultación abdominal de la madre permite evaluar la viabilidad fetal. La caída de la frecuencia cardíaca fetal a una similar a la materna es signo de la existencia de gran sufrimiento fetal y riesgo para la vida de los cachorros. Sin embargo no es fácil apreciar los latidos fetales debido a las contracciones abdominales y uterinas. La palpación digital del canal del parto se debe realizar bajo unas estrictas condiciones de asepsia. Si el obstetra es diestro se recomienda 234