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La nueva sensibilidad : antecedentes al formato del programa 'Siglo 21' de Radio 3

López Calzada, Miguel

Abstract

'Siglo 21' ha sido el programa estandarte de las mañanas de Radio 3 de Radio Nacional de España, durante más de diez años. El presente trabajo estudia los orígenes históricos de un formato heredero del magacín y de la tradición de la radio musical en el Estado español. A partir de estas raíces, Tomás Fernando Flores ha configurado un programa atento a las vanguardias artísticas, con predilección por la música, y cuyo innovador estilo formal adquiere una importancia equivalente al contenido.

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RUTA (2011), Nº 03 M. López. Antecedentes al nuevo formato… La nueva sensibilidad: Antecedentes al formato del programa 'Siglo 21' de Radio 3 Miguel López Calzada Universidad Autónoma de Barcelona Resumen: ‘Siglo 21’ ha sido el programa estandarte de las mañanas de Radio 3 de Radio Nacional de España, durante más de diez años. El presente trabajo estudia los orígenes históricos de un formato heredero del magacín y de la tradición de la radio musical en el Estado español. A partir de estas raíces, Tomás Fernando Flores ha configurado un programa atento a las vanguardias artísticas, con predilección por la música, y cuyo innovador estilo formal adquiere una importancia equivalente al contenido. Palabras clave: Radio 3, Siglo 21, magacín, música, radio. 0. 90’s Segunda mitad de los 90, más de un lustro después de la caída del muro. La ONU se poblaba de nuevos estados miembros. La guerra visitaba de nuevo los Balcanes y la Unión Europea disimulaba mirando hacia el este, hambrienta tras el primer bocado que fue la RDA. Los Estados Unidos eran el gendarme único del planeta y se había acabado la historia (Fukuyama, 1992). En la zona blanca de este mundo unipolar, los ordenadores proliferaban cada vez más, incluso en las áreas obreras, y un señor llamado Bill Gates se hacía cada vez más rico, mientras comenzaba a olfatear las posibilidades de negocio de un invento llamado Internet. Teléfonos como ladrillos aparecían en manos de yuppies que los usaban para vocear en plena calle, para envidioso disgusto del resto de transeúntes. Las consolas dieron muerte definitiva a los ordenadores de 16 bits y sólo el PC sobrevivió como plataforma para juegos. Relacionado con todo esto, o no, la gente dejó de tener hijos y la población envejeció. En la parte menos blanca del mundo, cada vez más gente moría de hambre porque - y aunquepor alguna razón, cada vez eran más y más. El britpop enviado desde los dominios de Tony Blair amenazaba con dominar el mundo, con Oasis y Blur a la gresca por ocupar el trono del movimiento. El grunge se empezaba a morir (Kurt Cobain ya lo había hecho) de puro mainstream y a su sombra surgía gente no menos rara pero que hacía cosas definitivamente distintas, como Beck. La moda de las camisas de leñador a cuadros infestó hasta el Estado español, donde surgió algo llamado indie, que consistía, sobre todo, en cantar en inglés. Jamiroquai era un Stevie Wonder ecológico y el rock, decían, estaba de vuelta después de unos años 80 de los que nadie quería hablar. Pero, mientras, se había ido conformando una ola de silicio y de gente que pensaba en binario. Sudaban energía por las pastillas que se habían tomado en Madchester, con la sonrisa cambiada por logotipos de automóviles y superhéroes. Eran los nietos de Kraftwerk y Yello, entrenados en el Tour de France. Le habían cogido los platos a Afrika Bambaataa. Run DMC les enseñaron lo que es una banda de un sólo hombre. Tomaron el pop de Soft Cell y Depeche Mode en la Inglaterra de Thatcher. Se hicieron malos en Detroit y Chicago. En Haçienda aprendieron a adorar al DJ y ahora estaban dispuestos. Una ola enorme que barrería del mapa musical todas las guitarras habidas desde Elvis. Venían a matar el rock and roll. Y durante unos años lo consiguieron. Hasta que, ellos mismos, le delvolvieron la vida. Se dice que la caída de la Unión Soviética marcó el cambio de los tiempos. Pero no fue hasta 1995 que comenzó el ‘Siglo 21’. 1. A la gente en tus ondas de radio, qué Dirigido y presentado desde 1995 por Tomás Fernando Flores, ‘Siglo 21’ es un magacín musical. Más que eso, según el propio creador de este espacio radiofónico. Es un programa que, en palabras de Flores, trata sobre la nueva sensibilidad, sobre “emociones contemporáneas” (El Mundo, 2001), conceptos que abarcan música, arte, creación..., y que remiten a los sentidos tanto como a los sentimientos. Porque “también la audición de la radio [...] puede causar una verdadera emoción estética” (Balsebre, 1994, 31). Nacido en Puertollano (Ciudad Real) en 1961, Tomás Fernando Flores comenzó en Radio Popular a finales de los 70 y desde 1982 está en Radio 3, donde ha trabajado en diversos programas. En 1995 comenzó 'Siglo 21', que nació como espacio de música electrónica que se emitía por las tardes, entre 19 y 19:30. En septiembre de 1996, el programa cambió de formato y pasó a difundirse entre las 10 y las 12 de la mañana, de lunes a viernes. Celia Montalbán, Marta Gómez, Lara López, Toña Medina o Joaquín Fernández son algunos de los profesionales que pasaron durante estos años por un equipo cambiante y menguante, que tiene en Benito Pinilla y Juanma Latorre a sus integrantes en la etapa más reciente. Desde septiembre de 2008, el programa se puede escuchar de lunes a sábado, entre las 13 y las 14 horas. A pesar de su manifiesta vinculación con la modernidad y las nuevas tendencias, el programa no añade a “los tres sistemas tradicionales de difusión: ondas hertzianas, satélite y cable” (Cebrián, 2007: 30) una presencia activa en Internet. Aunque su emisión se puede seguir por el streaming de la web de Radio 3, ‘Siglo 21’ no cuenta con página propia y su blog en la página de RTVE se actualiza, y escasamente, sólo desde el 2009. Flores decía, allá por el 2001 que esa presencia llegaría “cuando tengamos más equipo para poder hacerlo” (El Mundo, 2001). Pero ‘Siglo 21’ sí tiene otra encarnación allende las ondas. Desde 1997, el programa edita un CD recopilatorio con una selección de músicas que han bailado por sus ondas. La última salió en el 2007 y era la 2 séptima, la 7.0. Por los discos de ‘Siglo 21’ ha pasado lo más granado de la vanguardia musical de las dos últimas décadas: Thievery Corporation, Bentley Rhythm Ace, Massive Attack, The Prodigy, The Chemichal Brothers, Antony and The Johnsons y muchos más. En su nuevo horario, ‘Siglo 21’ ha variado su formato poco más de lo que le exige la reducción del tiempo diario de emisión. Es por ello que el presente trabajo se refiere al programa en presente, pues sigue vivo en el dial, aunque aquí se analiza su trayectoria como espacio matinal diario de dos horas de duración. Un análisis que pretende encontrar las raíces históricas de un programa que fue bandera de las mañanas de Radio 3 durante más de una década. El presente trabajo se completa con un cuestionario respondido por el propio creador del programa, algunas de cuyas respuestas serán citadas ya a lo largo del estudio. 2. Música en el dial hispano Como se verá, ‘Siglo 21’ se puede encuadrar, con mayor o menor dificultad, dentro de la categoría de magacín, pero es ante todo un programa de marcado contenido musical. Aunque más adelante se entrará a analizar con perspectiva histórica la estructura del programa, tratando de ubicar los precedentes de cada uno de los elementos que la conforman, es pertinente hacer primero un repaso a lo que ha sido la presencia de la música en las ondas radiofónicas del Estado español. Los contenidos musicales, como se verá, han tenido un protagonismo variable, conformando parte de un todo mayor o adquiriendo presencia hegemónica no ya de programas, sino, con el tiempo, de emisoras y cadenas enteras. Desde el nacimiento mismo de la radio, ya se pudo intuir que la música tendría una protagonismo esencial. La radiofonía se perfiló como el canal adecuado para la difusión de conciertos y otros eventos musicales, hasta entonces sólo al alcance de privilegiados, aunque es cierto que los que al principio podían acceder a un aparato receptor también eran minoría. En el Estado español pronto comenzaron las retransmisiones de conciertos, como la del Cuarteto Casals en Radio Barcelona en 1924. Lo más común eran las orquestas que interpretaban en directo, como en el caso de la “de Samuel Herrera; la de Tomás Ríos, la del maestro Tejada, la de Los Barreto o la de Indalecio Cisneros” (Pedrero, 2000: 24), que emulaban a Glenn Miller en las ondas estadounidenses. A partir de 1926, el sistema de registro eléctrico del sonido mejora la calidad de reproducción con respecto a los discos gramofónicos. Este avance hace que a partir de 1931, Unión Radio inicie en su sobremesa un espacio de discos solicitados por la Unión de Radioyentes, una dosis de participación para la audiencia de entonces. Este formato se extendió después al resto de emisoras. Pero quizá el salto cualitativo se produjo en 1942, cuando Manolo Gracia comenzó sus programas de jazz en Radio Nacional de España. La música protagonizaba también los programas que Radio Madrid emitía desde las salas de fiestas con más éxito de la época. Ya en los 50, el dial se pobló de cabalgatas, novelas y dramatizaciones en las que la música tenía también un papel importante. Se puso de moda el modo de locución latinoamericano, gracias a Bobby Deglané (Balsebre, 2002: 90) y se podría decir que ‘Así canta América’ fue una versión musical del estilo latinoamericano que Deglané impartía en su ‘Cabalgata’. Pero la autarquía del Estado español era también 3 musical y tonadilleras y cupletistas alternaban su presencia en las ondas con la zarzuela y otros géneros patrios, salpicados de ritmos venidos de las antiguas colonias del difunto imperio. Con el fin de los 50 y el final de la edad de oro de la radio, un hecho que con mayor o menor diferencia de tiempo tuvo lugar en todo occidente, este medio fue perdiendo elementos que habían sido protagonistas, como el drama. Pero no sólo fue la aparición de la televisión la que provocó este cambio, sino que “también es real que una nueva era iba perfilándose y que de sus consecuencias surgía claramente una pérdida de los aspectos dialógicos de la sociedad” (Haye, 1995: 22). De esta recesión de la palabra se aprovechará la música para abrirse hueco. El respiro que Eisenhower dio al dictador Franco con el Plan Marshall también tuvo su repercusión radiofónica. Para convertirse en aliado de los Estados Unidos, el Estado español permitió la ubicación de bases militares controladas por los EE.UU. En Morón, Torrejón y Rota, los militares estadounidenses tenían emisoras de radio para entretener a la tropa y así llegó a suelo hispano la figura del disc jockey y empezaron a sonar las canciones de Elvis, un lustro después de ser grabadas en Memphis. En ese momento, la única puerta de entrada a la música entonces llamada ligera era el programa ‘Europa Musical’ de Luis Arribas Castro en Radio España Barcelona. Pero las emisoras de las bases tenían poca cobertura y el gran público hubo de esperar a la aparición de ‘Discomanía’ en la cadena SER, presentado por otro chileno como Deglané, Raúl Matas. Esta fue la época del fenómeno fan en torno al Dúo Dinámico, convertidos por la radio en bandera de la juventud, frente al cantante José Guardiola. (Casas, 1972). Poco a poco fueron llegando más programas musicales, como ‘Puerta del Sol’ con Guillermo Caram, ‘Discomoder’, ‘Nosotros los jóvenes’ con Miguel Ángel Nieto desde el Circo Price o la ‘Escala de mata’ de Miguel de los Santos, donde debutó Raphael. En abril de 1960 Radio Nacional de España creaba una cadena subsidiaria: Radio Peninsular, publicitada con el eslogan ‘La más musical’. En ella darán sus primeros pasos personajes destacados del panorama radiofónico musical como José Luis Uribarri, Carlos Tena, Carlos Finaly o Ángel Álvarez. Éste último, piloto de aviación, viajaba con Iberia a California, donde se enamoró de los sonidos que allí escuchaba y sintió la urgencia de hacer un programa de radio donde difundirlos. Para ello necesitaba un patrocinador y Álvarez convenció a Ramón Areces, dueño de El Corte Inglés. ‘Caravana Musical’ comenzó en La Voz de Madrid en abril de 1960, de lunes a viernes y a las tres de la tarde, en directa competencia con ‘Discomanía’. Fue el principio de una larga carrera para Álvarez, que lo llevó hasta Radio Peninsular, donde hizo 'Vuelo 605', su programa más mítico, y la Cadena SER a partir de 1981, donde terminó su carrera retomando este mismo programa. Entremedias hizo muchos otros espacios, hasta adquirir una importancia fundamental en la historia de la radio musical española, no sólo por sus conocimientos, sino que su estilo de locución, con un pulcro castellano peninsular y un tono sereno, contrastaba con el importado de Sudamérica, que era dominante en la radio cuando él comenzó. Volviendo a los 60, la gran apuesta de la SER llegó en 1963, con un programa que se convertiría en todo un mito, ‘El gran musical’ de Tomás Martín Blanco y Rafael Revert. Un año más tarde, Radio Nacional de España ponía en marcha ‘Para vosotros, jóvenes’, de José María Quero, por donde pasaría Carlos Tena, otra de las figuras míticas de la radio musical. La SER 4 contraataca de nuevo en el 65 con la primera lista de los discos más vendidos y en el estío de ese mismo año, Miguel de los Santos estrena ‘El verano, la música y Terry’, que evidencia ya el interés de los patrocinadores por los programas musicales. A Terry le seguirá CAMP, patrocinando ‘Locos por la música’ conjuntamente para Radio Barcelona, Radio Reus, Radio Girona y Radio Popular de Lleida. Las opiniones de los artistas comenzaron a adquirir una importancia que recogió el programa de Radio Juventud ‘Cita en FM’, con Juan Vives, por donde desfilaron Aznavour, Massiel, Luis Aguilé... Este programa, además, introdujo la moda de los concursos en los programas musicales, premiando con un viaje al Valle de los Caídos a alguno de los participantes en la votación de los mejores temas de la semana. Y continúan surgiendo los programas: Roberto Sánchez Miranda, redactor jefe de Fonorama informa de la actualidad musical en ‘El show del disco’ en la Cadena Azul de Radiodifusión. José María Pallardó, que llegará a ser otro clásico del género, retransmite en directo ‘La hora de los conjuntos’ desde el San Carlos Club del barrio barcelonés de Gràcia, uno de los locales más afamados del momento. Otro que incorpora las entrevistas es Eduardo Sotillos en su ‘Fiesta’ desde Radio Nacional, que incluye también crónicas desde el exterior. La emisión en frecuencia modulada, que permite mayor calidad de sonido, y por tanto muy importante para la radiodifusión musical, había arrancado muy tímidamente en marzo del 57 con cuatro horas diarias en la FM local de RNE Madrid, impulsada por los ministros de la dictadura Arias Salgado y Fraga Iribarne. Pero probablemente el impulso definitivo para la frecuencia modulada se produjo el 18 de julio de 1966. Ese día, Monday monday de The Mama’s and the Papa’s se convierte en el primer número 1 de '40 Principales' de la SER, de la mano de Rafael Revert, en la FM local de Madrid, y con Olimpia Torres y Ángel Carbajo, como primeros dj’s del característico ‘sonido 40’. En palabras de Revert, los locutores de '40' debían ser personas “que se especializaran en hacer feliz a la gente, que transmitieran de forma alegre el espíritu de una música que tenía un destinatario juvenil, que debía gustarle a todo el mundo” (Pedrero, 2000: 47). Nacía así la que con los años se convertirá en la fórmula radiofónica española por excelencia. Paralelamente, los programas musicales continuaban floreciendo. Radio Juventud Barcelona se convirtió en una factoría en la que dos programas destacarían sobre los demás: ‘El clan de la una’ con José María Pallardó, y ‘Al mil por mil’, por el que pasaron Comellas, Pallardó, Ángel Casas, Jordi Estadella, François Cauet y Rafael Turia. También en las localidades menores surgen iniciativas como las de Radio Elche que “con sus programas de ‘Juventud 66/67/68’... y luego con ‘The most people’ nos hizo convivir con el pop anglosajón más genuino como si fuéramos un municipio más de Inglaterra o USA” (Irles, 1997: 86-87). En 1967, y de nuevo en la SER, tiene lugar otro acontecimiento de gran importancia. El corresponsal de la cadena en Londres, que había trabajado también para la BBC, José María Íñigo, comienza ‘El musiqueo’. Íñigo se ganó una reputación de entendido de la música pop, pero también de crítico implacable que impulsaba y destruía carreras con sus comentarios. Mientras, en Radio Centro, la música heavy y el rock más duro encontraban su sitio en Musicolandia, con Vicente 'Mariscal' Romero. Pero el impacto que supuso la aparición de '40 Principales' no se podía obviar y ya en el 68 comenzaron a aparecer las primeras copias. No hay que olvidar que el 5 propio formato 40 era un modelo copiado del Top 40 estadounidense. Así, en Radio Popular Sevilla nace ‘Explosión 68’ con Alfonso Eduard Pérez Orozco. Popular FM será también la casa de Gonzalo García Pelayo, que después será el responsable de Discos Gong, y que en su etapa radiofónica contará con colaboradores como Julio Palacios, Carlos Finaly, Juan Carlos Cifuentes “Cifu”, Adrián Vogel, Juan de Pablos, Moncho Alpuente, Manolo Fernández ..., gente que luego pasará por RNE u Onda 2. El fenómeno Onda 2 nace en 1974 en Radio España Onda 2 FM. Jorge de Antón será el director de esta cadena, que se convirtió en caldo de cultivo de lo que luego sería Radio 3. Era una emisora muy crítica con el régimen franquista que reunió a “los que años después serán considerados como los mejores especialistas en sus respectivos géneros musicales” (Pedrero 2000: 56). Por allí pasaron Luis Mario Quintana, Gonzalo Garrido, Rafael Abitbol, Carlos Finaly, Diego Manrique, Iñaki Astarloa, Jesús Ordovás, Carlos Tena o Adrián Vogel. Pero Onda 2 va a tener una experiencia de vida muy limitada por avatares comerciales de la empresa matriz. Y es ahí donde la historia de muchos de sus profesionales converge con la de Radio Nacional. La cadena pública había inaugurado en el lejano 1952 su denominado tercer programa, una emisión con objetivos netamente culturalistas. En el año 1967 se amplían los géneros musicales que tienen cabida en esta emisión, desde el jazz a la ópera, pero no es hasta julio del 79 que, a partir de las 22 horas, nace un espacio diferenciado con el distintivo Radio 3 y dedicado a la juventud y su música. Coordinado por el responsable de música ligera, Alfonso Gallego, alberga programas con títulos como 'Rock 3', 'Imágenes 3', 'Radio 3 informa otra vez', 'Ídolos'... Allí recalan Carlos Tena, Mario Armero, Manolo Ferreras, Fernando Argenta, Rafael Abitbol, Jesús Ordovás, Federico Volpini, Diego Manrique, Ramón Trecet, Carlos Finaly, Manolo Lombao, Javier Maqua... Radio 3 trató de recoger el testigo de Onda 2 como emisora receptiva hacia las inquietudes de la juventud, sobre todo en el aspecto musical, aunque también en el social y político. Pero aunque se erigió en portavoz de ‘la movida’ o, al menos, de lo que pasaba en Madrid, muchos de sus profesionales denunciaron (Pedrero, 2000) injerencias del poder político en la marcha de la emisora. Mientras, el mismo año que nace Radio 3 como cadena, 1979, es el punto arranque de la verdadera eclosión de '40 Principales'. Su auge provoca que el mercado discográfico español dispare la producción de singles y comienza la presión de las multinacionales por dar salida a sus éxitos. '40' decide introducir el sistema USA de hot clock, la programación horaria de discos predeterminados. Sus figuras principales serán Joaquín Luqui, ya veterano, y José Antonio Abellán, que se convertirá en el dj español por excelencia, gracias a su inconfundible estilo, tono, timbre y profesionalidad. Pero en los 80 también surgen otras iniciativas, como Radio Minuto y Radio 80 Serie Oro, primer acercamiento español al formato que los estadounidenses llaman ‘adulto actual’: clásicos del pop de toda la vida. Ambas emisoras acabaron fusionadas con el nombre de M-80, dentro la SER y como parte del gigante mediático PRISA. Otra iniciativa ochentera fue Radio Corazón, orientada al público femenino y que más adelante dará lugar a Cadena Dial. Radiolé es otra emisora similar, dedicada a la copla y a la música más cañí. Es ésta una época de expansión en la que la radiofórmula pasa, entre el 85 y el 91, de 4.411.000 oyentes a 7.177.000. En el 92 Rafael Revert deja la dirección de 40 Principales para reorganizar 6 la FM de Radio Popular bajo el nombre de Cadena 100. La idea era captar al público de 25 a 30 años, introduciendo temas del recuerdo además de las novedades y manejando un estilo más cuidado que el de '40'. Y es que la audiencia de la radiofórmula se había hecho mayor y la baja natalidad no ofrecía una generación de recambio. Por eso, también '40' trata de acercarse a un joven más adulto y comienza a pinchar algo más que novedades musicales. Mientras tanto, se van consolidando otras cadenas de radiofórmula, como Radio Clásica de Radio Nacional de España, dedicada a la música culta, al igual que Sinfo Radio, aunque ésta con un carácter más popular. Onda Melodía inaugura el formato ‘música amable’, básicamente melodías románticas. Top Radio no llega a cuajar, al contrario que Europa FM, 60% novedades y 40% éxitos. Esta fórmula es la que parece triunfar hoy en día, visto el éxito de Kiss FM, dedicada a pinchar éxitos de toda la vida combinados con novedades. La radio con vocación netamente adolescente o para muy jóvenes es la radio dance, encarnada por cadenas como Máxima FM, también de PRISA, o Flaix FM. Radio 3 quiso competir con una fórmula propia, ‘Musica x tres’, formato copiado de la BBC1, una iniciativa que fue contestada por profesionales y audiencia. Tras múltiples convulsiones, la emisora volvió a sus orígenes, con mucha música pero en programas individualizados, sin fórmula, e incluyendo además espacio para la poesía, la cultura... En los últimos tiempos, la cadena se ha visto afectada por las prejubilaciones que ha acometido el grupo RTVE y ha visto como se tenían que marchar personajes como José María Rey, entre otros. En septiembre de 2008, un nuevo giro en la programación, auspiciado por la directora Lara López y su adjunto, Diego Manrique, conllevó los ya mencionados cambios en 'Siglo 21'. 3. Cuestión de género Se ha calificado previamente a ‘Siglo 21’ de magacín, pues siendo un programa que presta especial atención a la música, no es estrictamente musical. Tomás Fernando Flores lo define como “magacín de tendencias” (Anexo I) y ha dicho muchas veces en antena que ‘Siglo 21’ es un programa dedicado a la nueva sensibilidad. Evidentemente, éste es un concepto que, por claro que esté en la mente del creador, se antoja un poco laxo. Pero no menos laxo puede ser el término magacín, actualmente usado muchas veces como sinónimo de programa en el que todo cabe. Su acepción más aceptada, hoy día, es la aplicada a esos programas de seis horas que ocupan las mañanas en las grandes cadenas de radio y en los que, efectivamente, cabe de todo: noticias, música, salud, libros, deporte, ocio, economía... Evidentemente, no es el caso de ‘Siglo 21’. Este contraste se hace ahora más claro al escuchar 'Hoy empieza todo', que Radio 3 emite de 7 a 11 de la mañana de lunes a viernes, y '180º', entre 11 y 13 horas, y que responden más claramente, sobre todo el primero, al esquema antes mencionado, en la línea de lo que sería un “magacín cultural” (Martínez-Costa y Díez, 2005: 190). Pero si el ‘Hoy por hoy’ de Gabilondo nació como “magacín informativo” (Balsebre, 2002), se concederá, pues, que el laxo término magacín acepta adjetivación. Así, un clásico aún más clásico, el ‘Carrusel deportivo’ ideado por Bobby Deglané allá por el 49, bien podría ser un magacín deportivo, pues si bien es eminentemente futbolístico, conecta con la actualidad polideportiva, sea automovilística, tenística...etc. Aunque quizá pudiéramos ubicar el origen del 7 magacín en ‘Cabalgata fin de semana’, también de Deglané y del 49, un programa de larga duración, con diferentes secciones que iban de las entrevistas hasta las actuaciones en directo o concursos y en el que también cabía un poco de todo: un magacín de entretenimiento, muchos de cuyos elementos se pueden encontrar hoy, incluso, en los late night televisivos. Ciñéndonos a clasificaciones académicas, ‘Siglo 21’ no se adecuaría plenamente a las características de magacín que aportan Martínez-Costa y Díez (2005: 185), aunque sí a algunas de ellas. Ciertamente, el “minutaje” de ‘Siglo 21’ no es tan “extensivo” (ib.) como puede ser el de ‘Hoy por hoy’ y no requiere tan “largo aliento comunicativo” (ib.), pero sí era de los más largos de su cadena, hasta la llegada de 'Hoy empieza todo'. Aunque el “prime time” (ib.) de la radio musical no está tan fijado como en la ‘convencional’, sí es cierto que por las mañanas se concentran “las audiencias más poderosas del día” (ib.). El “sentido narrativo” (ib.) es claramente “de actualidad” (ib.), pues se sitúa siempre en el terreno de las vanguardias artísticas y sus últimos movimientos. La “concentración de equipos técnicos y humanos” (ib.) de ‘Siglo 21’ no se puede ni comparar con el de los grandes magacines de la radio convencional y en cuanto a definir “el color del día y la marca de la casa” (ib.), lo cierto es que el perfil de Radio 3 no está tan marcado por un programa en concreto como puede suceder en otras cadenas, aunque hay que decir que por su presencia en festivales, su conexión con las vanguardias y el tiempo que ocupó esta franja horaria, ‘Siglo 21’ fue un referente claro de su cadena. Siguiendo a Martínez-Costa y Díez (ib.), ‘Siglo 21’ sería un programa “ómnibus” (ib.), al menos dentro de su campo, esto es, dentro de todo lo que tenga que ver con vanguardias artísticas, especialmente musicales. Efectivamente, mezcla los géneros, desde la entrevista al reportaje radiofónico, pasando por el radioservicio didáctico, el espacio del oyente, el humor..., y se estimula la “intervención” (ib.) de los oyentes a través del contestador. Aunque las “presentaciones, enlaces y transiciones” (ib.) dan unidad al programa, no se puede decir que el ritmo sea trepidante. La cadencia es muy fluida y puede haber momentos de elevado ritmo, pero más bien como consecuencia de determinados temas musicales. Otra característica del magazín según los autores que nos ocupan es “el protagonismo narrativo de los autores” (ib.). Tomás Fernando Flores, no tiene los contratos publicitarios que lo equipararían a Del Olmo o Jiménez Losantos, por lo que habría que valorar si el criterio para catalogar a las “grandes figuras” depende de sus ingresos, su influencia, su profesionalidad o una mezcla de todo ello. En todo caso, es Flores “quien lleva el peso de la continuidad y unidad” (ib.) del programa, que tiene una “gran singularidad de estilo” (ib.) que es reconocida por la audiencia. El conductor se apoya en “grandes narradores” (ib.), si por ello entendemos a muchos de los artistas que explican su propia obra en antena y los propios colaboradores del programa, aunque Flores se queja de lo exiguo de su equipo, otra diferencia con los grandes magazines. Como se ve, ‘Siglo 21’ cumple con algunas de las definiciones expuestas de magacín, aunque no con todas, consiguiendo, empero, identificarse con este género de géneros. Eso sí, probablemente habría que encuadrarlo en la categoría de “Otros magazines” (ib. 190), pues va “mas allá de la programación generalista” (ib.), está en una emisora que se podría calificar de “temática” (ib.) y “explora nuevas posibilidades en audiencias segmentadas” (ib.). Una de las razones por las que resulta complicado encuadrar a ‘Siglo 21’ 8 en un género es porque también es difícil definir una cadena como Radio 3, de carácter cultural pero con un contenido musical mayoritario, aunque sin ser radiofórmula, pues no “presenta una organización temática que se reitera cada cierto tiempo con modificación en el orden de las canciones, modo de presentación según cada uno de los discjockeys responsables de cada bloque o franja horaria.” (Cebrián, 2007: 31). No es, pues, el “modelo Top 40 procedente de los Estados Unidos donde nació en la década de los cincuenta” (ib.). Más bien, Radio 3 sería un “canal de participación juvenil” (ib.), que combinaría la “música para jóvenes” (ib.) con un “criterio amplio de magazines en los que se informa, comenta y se presentan diversos estilos musicales” (ib.). Como indica Gavaldà (1999), desde los años 30, y ya reconocida como “practica discursiva” (ib.: 23), la radio viene diseñando algo más que programas, sino también “el marco que les confiere a éstos una unidad, que le garantiza unas fronteras a su territorio discursivo: la programación” (ib.) 4. Las piezas La estructura de ‘Siglo 21’ es “flexible pero atendiendo a un criterio riguroso”, según Tomás Fernando Flores (Anexo I). El programa arranca con una careta, creada por el grupo CPV, que comienza con una voz que entona “Ya de nuevo llegó”. Se oye luego varias veces el nombre del programa y de la emisora sobre una base musical con scratches típicos del hip-hop y finaliza con un fraseo: “Sí, sí, sí, qué; a la gente en tus ondas de radio, qué”. Esta careta cumple así la función de “créditos” (ib. 51) del programa, aunque en contra de lo que establecen Martínez-Costa y Díez, no incluye datos del presentador y equipo, sino que estos son dados después y de viva voz por el conductor del programa, con mayor o menor extensión dependiendo del día. Pero antes de escuchar la voz de Tomás Fernando Flores, suena siempre un primer tema musical. La música cumple así una “función programática” (ib. 52), colaborando a “la organización de los contenidos como un instrumento de la realización para fijar el ritmo interno” (ib.) del programa. Más aún, este primer tema ayuda a configurar ya una atmósfera, lo que indica que la música “se presenta como un caso particular de comunicación “no figurativa”, constituida por elementos “abstractos” (Moles y Zelttmann, 1975: 130). A continuación, la voz del conductor irrumpe con un saludo a la audiencia que muchas veces es un simple “Hola, ¿qué pasa?”. Es ésta ya una declaración de principios, por usar un lenguaje desenfadado, aunque en absoluto vulgar. Ya a finales de los 60 comenzó a intuirse un nuevo lenguaje radiofónico relacionado con la llegada del pop y de los programas musicales especializados, como indica Pedrero (2000: 41), que lo califica de más fresco, con desenfado, recurriendo a neologismos y anglicismos, en un loable –casi ingenuointento por adecuarse simultáneamente a la joven escucha y a los títulos y contenidos de las canciones. El ansia por los anglicismos ha remitido un poco en general y en el caso de ‘Siglo 21’ se limita normalmente a la mención de estilos musicales y equipos de tecnología. La locución de Flores se realiza sin fondo musical, “en vacío” (Anexo I), con vocación “aséptica” (ib.). Por lo demás, el lenguaje apela al oyente, al que se tutea, y es fresco, aunque no recurre a la jerga juvenil y, de hecho, hace uso de un léxico bastante rico. Flores, como reconoce en el 9 25. ¿Busca la cercanía con el oyente a través de un tono sosegado? Si 26. El tono reposado, ¿busca conscientemente el contraste con otros programas radiofónicos matutinos, más ruidosos? Efectivamente. 27. ¿Qué figuras históricas de la radio española (musical o no) citaría cómo referentes? ¿Por qué? La verdad es que soy oyente apasionado y convulsivo de la radio. Oigo mucha radio. Desgraciadamente creo que se ha perdido el rigor, el respeto al micrófono, y que la presunta y tanta veces aludida “naturalidad” esconde una excusa sobre la creatividad y el trabajo. Obviamente tengo muchos referentes porque he tenido la suerte de escuchar a grandes profesionales. 16