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SIGNOS NEUROMUSCULARES ANORMALES TRAS LA ANESTESIA CON ROMIFIDINAPROPOFOL-HALOTANO EN DOS GALGAS J.!. Redondo García, R.J. Gómez Villamandos, J.M. Domínguez Pérez, J.M. Santisteban Valenzuela RESUMEN. Dos galgas (ASA I, con edades de 1.5 y 8 años) incluídas en un estudio anestésico experimental, mostraron signos de una reacción neuromuscular epileptiforme con mioclonías, movimientos natatorios de las extremidades anteriores y opistótonos, durante el inicio de la recuperación anestésica en varios procedimientos anestésicos. Ninguna tenía antecedentes de epilepsia. Las dos fueron anestesiadas con los siguientes protocolos anestésicos: 1. Romifidina (ROM) Ilvl-Atropina (ATR)- Propofol (PRO)-Halotano (HAL), 2. ROM IV-ATRPRO-HAL. 3. Xilacina (XIL)-ATR-PRO-HAL, 4. Medetomidina (MED)-ATR-PRO-HALy 5. ROMATR-Tiopental sódico (TIO)-HAL. Las perras no fueron sometidas a ninguna intervención quirúrgica. La anestesia se mantuvo durante 60 minutos en todos los casos. Las variables anestésicas y los parámetros sanguíneos estudiados se mantuvieron dentro de los rangos normales. La galga mayor mostró el cuadro descrito en los protocolos 1, 2 y 3 (más marcado en el 2), mientras que la más joven sólo los presentó en el 2, y con una menor intensidad en los signos clínicos. En todos los casos, éstos aparecieron de 2 a 5 minutos después de terminar la administración de halotano, y tras 15 minutos, y adoptar las pacientes el decúbito esternal, los signos cesaron. No fue necesario administrar ningún fármaco para aliviar el cuadro convulsivo. A partir de entonces, la recuperación fue normal y las pacientes no mostraron posteriormente síntomas nerviosos. Palabras claves: Perro; Propofol; Convulsiones. INTRODUCCIÓN. El propofol es un fármaco anestésico que se empezó a utilizar en anestesiología veterinaria Departamento de Patología Clínica Veterinaria. Cirugía. Facultad de Veterinaria. Avenida Medina Azahara s/n. Universidad de Córdoba. 14005 Córdoba. ABSTRACT. Twa female Greyhounds (ASA I, aged 1.5 and 8 years) showed signs of a neuromuscular epileptiforrn activity, with paddling, opisthotonus and shivering, during the anaesthetic recovery in some anaesthetic protocols. No epilepsy history was registered befare in any patient. The dogs were anaesthetized with the following procedures: 1. Romifidine (ROM) IMAtropine (ATR)-Propofol (PRO)-Halothane (HAL), 2. ROM IV-ATR-PRO-HAL. 3. Xylazine (XIL)-ATR-PROHAL, 4. Medetomidine (MED)-ATR-PRO-HAL y 5. ROM-ATR-Thiopentone (TIO)-HAL. The older Greyhound showed an epileptiforrn activity in the protocols 1, 2 and 3 (more intense in 2), however the younger one only exhibited these signs in the protocol 2. The older one suffered excitatory phenomena deeper than the other one. In all cases, signs began 2-5 minutes after the end of the halothane administration, and after 15 minutes, when the patients adopted the sternal recumbency the signs disappeared. Anaesthetic variables and haematological values were within normal limits. No drug was administered for treating the excitatory phenomena. The recovery was normal and the dogs did not exhibite nervous signs later. Key words: Dog; Propofol; Convulsions. hace más de una década (12). Numerosos autores han señalado que se consigue una anestesia profunda, segura, rápida ysuave en el perro con la administración intravenosa de propofol solo o 51
Signos neuromusculares anormales tras la anestesia con romifídina-propofol-halotano en dos galgas J.!. Redondo Garcia et al. Clinica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 19, n" l, 1999. tras de diversos regímenes preanestésicos (12, 29). Tras la inducción, el mantenimiento anestésico puede hacerse con dosis repetidas, administrándolo a dosis-efecto o en infusión, o bien puede emplearse como inductor para permitir la intubación endotraqueal antes de la anestesia inhalatoria (19, 31). Generalmente, la recuperación anestésica es rápida, suave y sin complicaciones. Todo esto hace que el propofol sea una alternativa válida, segura y recomendable al tiopental sódico (21). Este anestésico ha demostrado ser útil también en perros galgos y afines (23, 32), razas que presentan problemas con otros fármacos anestésicos. Así, con el empleo de los barbitúricos se han observado unos tiempos de recuperación 3 ó 4 veces más prolongados en los galgos que en los perros de otras razas, con largos periodos de depresión respiratoria, recaídas y forcejeo (24); sin embargo, la recuperación es mucho mejor y más rápida cuando se anestesia con propofol (23). Como efectos adversos, diversos autores han observado un cierto grado de depresión cardiorrespiratoria durante la anestesia con este fármaco (16,23). También se han registrado signos de dolor tras la inyección y vómito y salivación excesiva durante la recuperación anestésica (12, 19,29). Por otra parte, tanto en medicina humana (18, 27) como en veterinaria (4,6,11,12,28) se han señala- , do periodos de excitación y diversos efectos neuromusculares durante la anestesia con propofol, con temblores, rigidez muscular y opistótonos (4, 6, 14, 17, 27) La romifidina, 2-[(2-bromo-6-fluorofenil)imino imidazol monoclorhidrato, es un nuevo sedante cx 2 -agonista con efectos similares a los descritos para otros fármacos de su mismo grupo (1), la xilacina y la medetomidina. Ha sido empleada como sedante antes de la anestesia general del perro (8), gato (9) y caballo (la) de forma efectiva. En este artículo se describen dos casos clínicos en los que se observó una intensa reacción neuromuscular durante la recuperación anestésica, que fue atribuída al empleo de propofol. No hemos encontrado ninguna referencia en la bibliografía de casos similares en perros premedicados con romifidina y anestesiados con propofolhalotano. La comunicación de las reacciones anormales observadas tras el empleo de un determinado fármaco es importante, ya que permite al clínico el reconocerlas, y así actuar rápidamente y minimizar los problemas que podrían causar al paciente. CASO CLÍNICO. Los dos casos se observaron en perras de la raza Galgo español, una de 8 años de edad y 20 kg de peso y la otra de 1.5 años y 18 kg. Ambas procedían del mismo criadero y fueron incluídas en un estudio anestésico experimental. Tras un exámen preanestésico completo, fueron clasificadas con un riesgo anestésico ASA I, según las normas de la Sociedad Americana de Anestesiólogos (American Society oi Anesthesiologists, ASA). Ninguna de las pacientes tenía antecedentes de epilepsia u otras enfermedades. Las dos galgas fueron anestesiadas con varios protocolos anestésicos diferentes, con un intervalo entre ellos de, al menos, una semana. La anestesia se mantuvo durante 60 minutos en todos los casos. Las perras no fueron sometidas a ninguna intervención quirúrgica. Los protocolos estudiados fueron: 1. Rornífídina (Rom 40 ~g/kg 1M)-Atropina (Atr 10 ~g/kg IM)-Propofol (Prop)- Halotano (Hal). 2. Rom (40 ~g/kg lV)-Atr (10 ~g/kg IM)-PropHal. 3. Xilacina (Xil 1 mg/kg IM)-Atr (10 ~g/kg IM)-Prop-Hal. 4. Medetomidina (Med 20 ~g/kg IM)-Atr (10 ~g/kg IM)-Prop~Hal 5. Rom (40 ~g/kg IM)-Atr-Tiopental sódico (Tiop)-Hal. " Tanto el propofol como el tiopental sódico fueron administrados a dosis-efecto vía intravenosa hasta conseguir un plano anestésico que permitiera la intubación endotraqueal. Después se conectó la sonda a una máquina anestésica que incorporaba un circuito de Bain. La dosis de propofol empleada osciló entre 2 y 4 mg/kg y la de tiopental entre 7 y 10 mg/kg. El mantenimiento anestésico se hizo con halotano vehiculada en 02 yN 2 0 en todos los casos. La monitorización anestésica fue realizada con un monitor de gases respiratorios RGM 5250 (Ohmeda Inc.) y un monitor no invasívo de la presión arterial Dinamap 8300 (Critikon Inc.). Para la toma de la temperatura rectal se empleó un termómetro digital. Los signos clínicos aparecieron de 2 a 5 minutos después de terminar la administración de halo52
Signos neuromusculares anormales tras la anestesia con romifidina-propofol-halotano en dos galgas J.!. Redondo Garcia et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 19, nO 1,1999, Tabla I. Casos recogidos en la biblioqrafia. NQ Raza Procedimiento Premedic. Signos Tiempo Autor 1 Indefinida Anestesia no Opistótonos. Rigidez cuello y extremidades Ind 4 experimental anteriores 1 Afgano Radioterapia no Rigidez extremidades anteriores, Opistótonos Ind 5 1 Bríard Extirpación Ac-Mt Movimientos natatorios violentos Rec 6 tumor flanco Opistótonos 1 Cocker Retirada Med-At Movimientos natatorios, Espasmo muscular lnd 6 tornillo extremidades anteriores, Opístótonos Ane 1 Pastor alemán Exploración Med-At Movimientos cuatro extremidades. Ind 6 senos nasales Opistótonos 1 Golden Retriever Retirada aguja Med-At Movimientos natatorios Ind 6 mandibula Ane 1 Labrador Fractura fémur Ac-Mt Jadeo Ane 6 1 Labrador , Excisión cabeza femoral Ac-Mor Jadeo, Tics en cuello y lengua Ane 6 1 Labrador Retirada placa Ac-Mt Movimientos natatorios Ind 6 1 Lurcher Broncoscopia no Rigidez extremidades anteriores.Opistótonos Rec 6 1 Mastiff Ligamento cruzado Ac-Mt Jadeo, Tics en cuello y lengua Ane 6 1 Vizla Mastectomía Ac-Mt Espasmo muscular extremidades posteriores Ind 6 1 Weimaraner MaxiIectomía Ac-Mt Movimientos natatorios, Opistótonos, Ind 6 Espasmo muscular extremidades posteriores Ane 1 Indefinida Ovariohisterectomía XiI-At Movimientos tónico-clónicos y rigidez Ane 11 extremidades anteriores. Opistótonos Rec 1 No citada No citado Ac-At Rigidez cuatro extremidades, Opistótonos Ane-Rec 12 3 No citada No citado Ac-At Tremor ligero Ind 12 1 Rhodesian Broncoscopia Oz Opistótonos Ind 17 1 Bouvier Flandes Glaucoma Mt-Oz Rigidez muscular. Opistótonos Ind 17 3 Greyhound Anestesia experimental Ac-At Tremares de cuello y extremidades anteriores Ane-Rec 23 1 No citada Anestesia experimental Ac-At Opistótonos, Movimientos natatorios Rec 23 extremidades anteriores 2 Greyhound Anestesia experimental Ac-At Temblores. Movimientos natatorios Rec 23 extremidades anteriores 3 No citada Anestesia experimental Ac-At Tremor Ane-Ind 23 1 No citada Anestesia experimental Ac-At Movimientos natatorios extremidades Ane anteriores Rec 23 1 Labrador Broncoscopia Mp-Dz Rigidez extremidades anteriores. Tics. Rec 28 Opistótonos. Trernores. Nistagmo. Movimientos natatorios 1 No citada No citado no Excitación Rec 29 1 No citada No citado Oz Excitación Rec 29 4 Indefinida Anestesia experimental no Ligera excitación, Movimientos natatorios, Ind 32 Nistagmo Rec 2 Galgo español Anestesia experimental Rom-At Rigidez extremidades anteriores. Rec . XiI-At Movimientos natatorios, Opistótonos Ac: acepromacina. At: atropina. Mt: metadona. Med: medetomidina, Mor: morfina, Dz: diacepam. Rom: romifidina. Xii: xilucinc. Ind: inducción. Ane: anestesia, Rec. recuperación, * Redondo et al., 1998 tano, y cesaron tras unos 15 minutos y al adoptar las pacientes el decúbito esternal. Se observaron mioclonías, movimientos natatorios de las extremidades anteriores y opistótonos. Se diagnosticó una reacción epileptiforme asociada al uso del propofol tras descartar la hipertermia maligna, ya que la temperatura rectal, la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la ETCOzse mantuvieron en los valores normales. No fue necesario administrar ningún fármaco para aliviar el cuadro 53
Signos neuromusculares anormales tras la anestesia con romíñdína-propofol-halotano en dos galgas J.1. Redondo Garcia et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 19, n° l, 1999. convulsivo, ya que la recuperación anestésica fue normal a partir de entonces, y no hubo secuelas. La galga de 8 años mostró estos signos en los protocolos 1, 2 Y 3 (con una mayor intensidad en el 2), mientras que la galga más joven sólo los presentó en el protocolo 2. Ninguna de las perras mostró estos síntomas tras el empleo de tiopental como inductor anestésico. Las variables anestésicas estudiadas, tanto en el estado basal, como tras la sedación y cada 5 minutos durante la anestesia y la recuperación, se mantuvieron dentro de los rangos normales y fueron similares a lo registrado en otros perros incluidos en el estudio experimental. En reposo, 10 minutos después de la administración del sedante y durante la recuperación, las variables registradas fueron: la frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, temperatura rectal, presión arterial media, presión sistólica y presión diastólica; junto a éstas, durante la anestesia, se recogieron los valores de la saturación de oxígeno en sangre arterial, la fracción final espirada de CO2,el porcentaje de halotano necesario para mantener bajo anestesia general al paciente, el volumen tidal y el volumen minuto. También se registraron los tiempos de retirada de la sonda endotraqueal, de decúbito esternal, y en ponerse en pie, que fueron similares a los observados en el resto de los perros incluidos en el estudio. Asimismo, se estudiaron diversos parámetros sanguíneos en reposo, a los 30 minutos de anestesia, justo después del ataque epileptiforme, y 24 horas después, y todos permanecieron en los límites fisiológicos y no mostraron cambios significativos. Los valores estudiados fueron el hematocrito, proteínas totales, albúmina, glucosa, urea, creatinina, aspartato aminotransaminasa, alanino aminotransferasa, fosfatasa alcalina, gamma-glutamil-transpeptidasa, creatinino-kinasa, sodio, potasio, cloro, calcio y fósforo. DISCUSIÓN. El propofol es un fármaco anestésico que tiene propiedades anticonvulsivantes, por lo que ha sido utilizado en medicina humana en el tratamiento del status epilepticus refractario (20). Se cree que estos efectos antiepilépticos podrían estar relacionados con su acción depresora uniforme sobre el sistema nervioso central, su potenciación de la inhibición pre y postsináptica mediada por el GABA, y el descenso que provoca en la liberación de los neurotransmisores excitatorios, como el glutamato y aspartato (2). Ha demostrado su efectividad en ataques provocados experimentalmente en animales de laboratorio (13). En consecuencia, varios autores han recomendado su uso para el control de la epilepsia en los animales (IS, 25). Paradójicamente, la administración de propofol en los seres humanos, a veces ha sido asociada con reacciones de excitación, movimientos espontáneos y ataques epileptiformes (18, 27). No obstante, no se sabe todavía si estos fenómenos son un tipo de ataque epiléptico u otra forma de actividad muscular no epiléptica (3, 22, 26). También se han descrito estos ataques en perros anestesiados con propofol (Tabla I). Así, como ocurrió en nuestro caso, se ha observado este cuadro en un perro al inducir la anestesia con propofol, pera no con tiopental (11), lo que podría confirmar la hipótesis que afirma que el propofol es el origen de estos ataques epileptiformes. Se han visto afectados tanto pacientes con una historia previa de ataques epilépticos (28) como sin ella (11). Los signos clínicos que se han observado durante estos ataques han sido tics, temblores, rigidez muscular y movimientos natatorios de las extremidades anteriores, opistótonos, rigidez del cuello, jadeo, nistagmo y retracción de la lengua (4,6, 11, 12,23,25,29, 32), similares a los que presentaron las pacientes estudiadas. Por otra parte, la prevalencia con la que se presentan estos episodios no ha sido establecida todavía; así, mientras que Davies (1991) (6) cita 12 casos sobre 148 pacientes (un 7.5%), en los Servicios Clínicos de la Facultad de Veterinaria de Córdoba y hasta la fecha, se han observado en 3 pacientes de 285 perros anestesiados con propofol (1.05%) La causa de este cuadro todavía es desconocida, aunque podría estar relacionada con la acción del propofol sobre áreas específicas del sistema nervioso central (por ejemplo, sobre las vías dopamínérgicas (14) o el metabolismo de la glicina en las estructuras subcorticales (7));estos últimos autores sugieren que el propofol puede ser pro y anticonvulsivante de forma simultánea actuando por diferentes vías. Por otra parte, Davies (1991) (6) indica que una patología preexistente puede provocar por sí sola estos episodios, o que puede ponerse de manifiesto al disminuir alguna sustancia el umbral de la manifestación de la patología. En este sentido, se ha sugerido que la aparición de estos episodios podría estar relacionada con los fármacos utilizados en la premedicación (6,28). De hecho, en la 54
Signos neuromusculares anormales tras la anestesia con romifidina-propofol-halotano en dos galgas J.I. Redondo Garcia et al. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales (Avepa) Vol. 19, n" l, 1999. mayoría de los casos descritos, se premedicó con acepromacina, aunque los fenómenos excítatorios también se han observado en perros premedicados con meperidina, metadona, alfentanilo, diacepam, medetomidina o xilacina (5,6,11,12,17, 23, 28, 29). En nuestro caso, apareció ese cuadro cuando se premedicó con xilacina o romifidina (con una mayor intensidad cuando se empleó ésta última), pero no con medetomidina, lo que podría confirmar esta hipótesis. También podría plantearse que existe una relación con la vía de administración del sedante, puesto que en una de las perras los signos fueron más marcados tras la inyección intravenosa de rornifidina, y en la otra sólo se observó este cuadro tras la administración por esa misma vía. En la bibliografía consultada no hemos encontrado ningún caso en que aparezca esta reacción en perros premedicados con rornifidina. También se han descrito casos en perros no premedicados (4,6,29,32), por lo que Robertson et al. (1992) (23) pusieron en duda esta relación con los fármacos preanestésicos. Sin embargo, en nuestro estudio, hemos observado que este cuadro aparece o no dependiendo del sedante empleado. Por otra parte, y con los datos actuales, no parece haber influencia de la raza o de la tasa de infusión de propofol (23). La mayoría de los casos aparecieron durante la inducción de la anestesia (4,6,17,25\ aunque también pueden aparecer durante la anestesia o la recuperación (6,11,17). No obstante, Robertson et al. (1992) (23) indicaron que el comienzo de los temblores no aparece normalmente en los primeros 20-30 de la infusión. Generalmente, estos episodios son de corta duración, y todavía no se han señalado muertes como consecuencia de estas reacciones adversas en pacientes veterinarios (6). Sin embargo, en seres humanos se han observado algunos casos en los que la vida del paciente estuvo en peligro (14, 30). Algunos autores han recomendado la administración de diacepam o fenobarbital (11, 15, 17,28) para reducir la rigidez muscular en el caso de que estos episodios duren mucho tiempo o sean graves. También se ha propuesto administrar metilprednisolana para reducir la posible inflamación y el dolor provocados por la rigidez (11). BIBLIOGRAFÍA. 1. Benítez, A, Santisteban, J.M., Dominguez, J.M., Redondo, J.I. y Gómez-Villamandos, R Empleo del atipamezol en la reversión de la sedación con alfa-agonistas en el perro. Actas de las V Jornadas de Cirugía Veterinaria. Lugo, pp 96. 1996. 2. Borgeat, A. Propofol: proor anticonvulsant? Eur. J. Anaesthesiol. Suppl. 15: 17-20. 1997. 3. 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