Artrodesis correctiva de la extremidad posterior de un yako (Psittacus erithacus)
Abstract
Martorell Montserrat, Jaume
Full text
Comunicaciones y Casos clínicos. 38 Congreso Nacional de AVEPA EXÓTICOS ARTRODESIS CORRECTIVA DE LA EXTREMIDAD POSTERIOR DE UN YAKO (PSITTACUS ERITHACUS) e aso Clínico Un Yako de 90 días se presentó en el Hospital Clínico Veterinario de la UAB debido a una desviación cervical, y a una deformidad en ángulo de la extremidad posterior y una rotación del pie que dificultaba su apoyo. El examen radiográfico reveló una escoliosis cervical, dos fracturas mal osificadas en la extremidad posterior derecha; una en la diáfisis femoral y otra, en la diáfisis tarsotibial. No había signos de descalcificación ósea. Se decidió realizar un artrodesis a nivel de la articulación del tibiotarso-tarsometatarso para corregir la deformidad y la rotación de la extremidad afectada. Se realizó un acceso medial a la articulación, evitando dañar la vena medial metatarsiana. Se eliminó el cartílago articular y se estabilizó mediante un fijador externo tipo Il. Las agujas se alinearon mediante resina dental (Ruthinium Acry Ort Se, Dental Manufacturing). Se instauró una terapia antibiótica a base de Sufametoxazol/trirnetroprirn durante 10 días después de la cirugía. El animal empezó a apoyar la extremidad a los 5 días. A los 67 días se retiraron los fijadores; el yako andaba y utilizaba la extremidad con normalidad. Discusión Las fracturas son frecuentes en animales jóvenes mal alimentados, debido a un déficit de calcificación ósea. La cirugía ortopédica es el método de elección para corregir una desviación de una extremidad no funcional debido a una mala unión de una fractura. La artrodesis es buena alternativa a la osteotomía de un hueso mal osificado. Con el fin de obtener una adecuada corrección y recuperar la funcionalidad de la extremidad tras la cirugía, se debe realizar un examen radiográfico previo para determinar el ángulo de desviación. Se necesitan como mínimo 4 agujas de kirshner para conseguir una buena estabilidad del foco de fractura, dos proximales y dos distales, unidos mediante un soporte de resina dental para disminuir al máximo el peso del fijador y facilitar el movimiento de la extremidad. Los fijadores deben retirarse al observarse unión ósea entre el tibiotarso y el tarsometatarso. Meij et al. describen dos casos de artrodesis correctiva en un yako y en un loro amazonas, en los que los fijadores se mantuvieron hasta las diez y dieciséis semanas respectivamente. J. Martorell. Facultad de Veterinaria. DAB. Bibliografía Meij B.P., Hazewinkel H.A.W., Westerhof I. Treatment of fractures and angular limb deformities of the tibiotarsus in birds by type II external skeletal fixation. Journal of Avian Medicine and Surgery. VallO n03, September 1996. Pág:153-162. 238 ¿]D AV E.P.A.