Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o Tecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia
Abstract
El autor ofrece una visión sinóptica de las posibilidades de utilizar las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza a distancia de la traducción para agilizar el contacto entre profesor y alumno, para proponer clases prácticas de traducción y para asegurar la enseñanza individualizada en línea.
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Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o T ecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia Wilhelm Neunzig Universitat Autònoma de Barcelona Resumen El autor ofrece una visión sinóptica de las posibilidades de utilizar las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza a distancia de la traducción para agilizar el contacto entre profesor y alumno, para proponer clases prácticas de traducción y para asegurar la enseñanza individualizada en línea. Palabras clave Didáctica de la traducción, enseñanza a distancia, enseñanza on-line. Introducción El invento y la utilización de un nuevo medio para transmitir conocimientos requiere, necesariamente, un tiempo de reflexión para aprovechar de las ventajas que éste aporta, pero también para evitar el peligro de cometer errores por falta de experiencia. Nuestro estimado profesor Frank Borchardt de la Duke University suele explicar un símil que creemos que esclarece el problema. Cuando Gutenberg inventó la imprenta se ‘copiaba’ la forma de los manuscritos (iniciales, caligrafía, etc.), que era el medio conocido hasta entonces, y se creía que la imprenta no representaba más que una aceleración del proceso de producción de libros. Sólo 40 años más tarde se empezaron a distinguir otras ventajas que traía consigo el nuevo medio: se podía, por ejemplo, resaltar con tipo de letra, remitir a otra página, hacer índices del contenido, facilitar la búsqueda, realizar intercambio de ideas y debates científicos a distancia (mediante misivas), haciendo referencia simplemente a una cierta página del libro, ya que los interlocutores disponían de libros ‘idénticos’. Cosa parecida ocurrió cuando se empezó a utilizar el ordenador como instrumento pedagógico: los ‘programas’ no eran más que libros o cuadernos de ejercicios copiados al ordenador y éste no aportaba ventaja alguna, era carísimo y difícil de transportar. Pero pasado un tiempo, los científicos se dieron (nos dimos) cuenta de que no se trataba de sustituir el libro o el cuaderno de ejercicios, sino de utilizar el ordenador en los ámbitos en los que éste aporta grandes ventajas respecto al soporte papel, p.e., mediante la programación de información por hipertexto y su presentación en pantalla o previendo feedback a las diferentes repuestas de los alumnos y ofreciéndolo de manera inmediata. Ahora vivimos otro ‘invento’, la posibilidad de plantearse la formación a distancia aprovechándonos de la Red, es decir, dar clases, en nuestro caso clases de traducción, on-line. Lo que se suele hacer, sin embargo, es ‘copiar’ al nuevo medio el concepto y el sistema utilizado en la formación más tradicional (p.e., en el “taller virtual de traducción” del Instituto Cervantes, el profesor Antonio Roales afirma en una de sus intervenciones al principio de la primera sesión: «Ah, muy bien. Pues luego haremos como en una clase normal de traducción, sólo que escribiremos, en vez de hablar»). + papers · de · tradumàtica Actes del Primer Simposi sobre l'Ensenyament a distància i semipresencial de la Tradumàtica Traducció i Tecnologies de la Informació i la Comunicació Bellaterra, 6 i 7 de juny de 2002 http://www.fti.uab.es/tradumatica/papers/
+ papers · de · tradumàtica Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o Tecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia - Wilhelm Neunzig 2 Dada la importancia del contacto y del diálogo pedagógico entre profesor y alumno en nuestro campo, nosotros los profesores, antes de montar ‘universidades virtuales’, tenemos que estar preparados para afrontar este nuevo reto pedagógico que significa prescindir de la interacción personal cara a cara con nuestros alumnos. En el artículo de El País (22-1-2001) “La Red entra en la educación”, Jesús Beltrán, catedrático de Psicología, afirma que «toda tecnología, y especialmente Internet, tiene un gran poder, pero no es más que un instrumento, y lo importante es qué sabe hacer el profesor o el alumno con él» y se subraya la importancia de una investigación pedagógica seria sobre «el papel del profesor y del alumno, su relación y el tipo de clase que puede impartir», en nuestro caso la clase de traducción. Aplicaciones Teóricamente podemos distinguir diversas maneras de utilizar las tecnologías de la información y la comunicación para la enseñanza a distancia de la traducción: a) para agilizar el contacto entre profesor y alumno; b) para ofrecer lecciones magistrales o videoconferencias; c) para ampliar la oferta de programas de aprendizaje autónomo; d) en forma de “clases prácticas de traducción” o “talleres virtuales de traducción”; e) para ofrecer enseñanza individualizada. Contacto profesor / alumno Mediante Intranet o Internet podemos agilizar el contacto entre el profesor y los alumnos de las diferentes asignaturas que imparte (trámites que normalmente se hacen de manera directa): utilizar el e-mail para recibir los trabajos de los alumnos y enviar los comentarios al respecto, poner en Red los programas, dossieres y calificaciones, o hasta realizar los exámenes escritos y orales vía Internet, cosa que agradecerían los alumnos que no pueden asistir por razones, p.e., de encontrarse en el extranjero disfrutando de un intercambio Erasmus, Sócrates, etc. Conceptualmente, estas aplicaciones no se distinguen de las intervenciones que suele hacer el profesor a lo largo de la formación de sus alumnos y no aportan ventajas esenciales (desde el punto de vista pedagógico) a la enseñanza, a excepción, naturalmente, de la comodidad que este medio supone para los alumnos. Un ejemplo de cómo utilizar sistemáticamente esta posibilidad que brinda Internet es el módulo de “teoria i pràctica de la traducció” español – catalán, coordinado por Marisa Presas con la colaboración de Mònica Fernández que la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ofrece dentro del segundo ciclo de la carrera de filología catalana. El módulo tiene una parte teórica en forma de ‘tutorial’ que, como un libro, ofrece las informaciones sobre el tema con textos y gráficos y aprovecha la posibilidad de resaltar palabras o segmentos, con lo que el alumno puede activar información hipertextual en forma de definiciones o pequeñas explicaciones sobre los conceptos. Mucho más interesante desde el punto de vista de la enseñanza de la traducción a distancia son los exercicis y las activitats propuestos en cada parte del módulo: Los exercicis d’autoevaluació consisten en una serie de preguntas abiertas a las que los estudiantes responderán para sí y compararán su respuesta con la ofrecida en el apartado solucionari, es decir, se les ofrece un modelo de respuesta correcta. Entre las activitats que se proponen encontramos los ejercicios prácticos de traducción
+ papers · de · tradumàtica Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o Tecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia - Wilhelm Neunzig 3 utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (TIC): para practicar el uso del programa de memoria de traducción Déjà Vu, por ejemplo, los alumnos tienen que traducir un párrafo del manual de un automóvil Lancia, luego uno de un Opel, aprovechando la memoria grabada de la primera traducción y así sucesivamente con Smart, VW y Fiat. Después de cada traducción envían su propuesta por e-mail a la profesora que devuelve los trabajos corregidos de manera ‘tradicional’, es decir, corrigiendo errores de lengua, marcando el tipo de error o haciendo comentarios sobre la traducción. Clases magistrales Parece interesante aprovecharse de la Red para divulgar a gran escala lecciones magistrales o conferencias de doctos ponentes sin que éstos necesiten desplazarse, pues se trataría meramente de filmarles mientras están pronunciando sus elucubraciones y transmitir las imágenes y el audio por Internet o hasta grabarlas e implementarlas en la Red para cualquier usuario interesado, ya que se trata de aulas de pura exposición y no interactivas, con lo que el aprendizaje es meramente pasivo. Teóricamente no se observa diferencia alguna con clases magistrales en una aula universitaria, pero la gran ventaja de este planteamiento es la posibilidad de acceso a la información a un amplio público desde todos los lugares del planeta, concepto crucial en la filosofía de Internet. La misma tecnología de tipo videoconferencia podría aplicarse simplemente para sustituir la presencia del profesor en el aula en el caso de que se trate de clases magistrales (como, por ejemplo, en ciertas asignaturas teóricas: teoría de la traducción, lingüística, documentación, etc.), con lo que el profesor llegaría a más alumnos de los que suelen asistir a las clases presenciales. Programas de autoaprendizaje La Red ofrece la posibilidad de implementar programas de autoaprendizaje de lengua y traducción que se ofrecen en CD-Rom y con ello multiplicar la oferta que puede tener cualquier mediateca por muy completa que parezca. La elaboración de módulos de apoyo al autoprendizaje de las diferentes competencias que marcan nuestro campo requiere, en todo caso, una adaptación de la pedagogía al nuevo medio (no se trata de una implementación de cuadernos de ejercicios o libros de texto tradicionales al ordenador), por lo que continúa siendo necesaria la investigación pedagógica con el fin de optimizar nuestra didáctica adaptada a las TIC, especialmente para los contenidos que tienen relación con la formación de traductores e intérpretes, aunque extrapolables a la ciencia pedagógica en general. Los estudios universitarios semipresenciales y a distancia por Intranet o Internet adquirirán gran importancia en el futuro más próximo, por lo que debemos estar preparados, desde el punto de vista conceptual, para utilizar el ordenador como virtual exercise book, virtual text book, virtual tutor, virtual teacher, virtual professor o virtual lecturer en “seminarios virtuales”, “laboratorios virtuales”, “cátedras virtuales” o hasta en “universidades virtuales” y estudiar en qué situaciones pedagógicas el aprendizaje multimedia ofrece ventajas y en qué situaciones se tendrá que seguir recurriendo al sistema presencial apoyado en otras herramientas pedagógicas más ‘clásicas’ (libro, cuaderno de ejercicios, trabajo en grupo, discusiones moderadas, etc.), posiblemente en combinación con el ordenador. Un ejemplo de enseñanza asistida por ordenador es el programa Tanslt-Tiger, un software que permite al profesor diseñar sus propios ejercicios de apoyo a sus clases de traducción, pero también incluye un kit de ejercicios de traducción especializada desarrollados por las Universidades de Hull y de Coventry que van destinados al autoaprendizaje de la traducción, con el objetivo, a nuestro parecer demasiado pretencioso, de «to give both an insight into, and some training in, translation as a practical skill with which, after further training and practice, you might earn a living». Hay versiones en múltiples pares de lenguas en traducción directa (francés-inglés, alemán-inglés, español-inglés, italiano-inglés, etc.), pero también una versión de traducción inversa (inglés-francés). Translt-Tiger muestra un texto para traducir (source text) y la posibilidad de consultar un diccionario especializado (glossary) y explicaciones diversas (hints) en torno a problemas de lengua original, que a veces son diccionarios bilingües
+ papers · de · tradumàtica Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o Tecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia - Wilhelm Neunzig 4 ‘disfrazados’ de explicaciones y en algunos casos establecer links documentales (context) a partir de segmentos marcados (hot words) en el texto, todo ello programado por el autor con el fin de facilitar la traducción. Además, el alumno podrá consultar dos traducciones ‘modelo’ (versión A: traducción lo más literal posible, versión B: traducción libre) por separado o conjuntamente (versión A + B) y comparar su propia traducción con los modelos (ver gráfico). Algunos programas (como p.e. Wincalis desarrollado por la Duke University) incluyen un parser, es decir un sistema para analizar lo que el alumno va escribiendo. Permiten programar las respuestas correspondientes que aparecen en una ventana y proporcionan al alumno informaciones, pistas, reprobación, etc., para que el alumno dé con una solución aceptable, con lo que se simula la intervención pedagógica de un profesor en clase, pero con la singularidad de que el feedback a una cierta propuesta por parte del estudiante será siempre exactamente el mismo. En un estudio realizado por el autor de la presente comunicación basado en un ejercicio de autoaprendizaje (“El sitio de México”, Neunzig, 1997, 1998, ver gráfico) se pudo mostrar la posibilidad de simular diferentes conceptos didácticos en un campo que resulta tan complejo como es el de la traducción y se vio refrendada plenamente la utilidad de la computadora como medio auxiliar en el trabajo docente y de autoaprendizaje puesto que los alumnos reaccionaron (positivamente o no según el método de enseñanza aplicado) a la oferta didáctica. Aulas o talleres virtuales de traducción Cuando en este apartado hablamos de “aulas o talleres virtuales de traducción” nos referimos a la recreación de un aula presencial con alumnos y profesores o conferenciantes, sean trabajos en grupo de los alumnos entre sí, clases magistrales o clases prácticas de traducción, sean coloquios o tertulias de tipo mesa redonda. Los foros de debate entre alumnos de diferentes centros de formación de traductores responden a un concepto de autorregulación y representan un apoyo mutuo entre los estudiantes para aprovechar las mejores fuentes de documentación y la posibilidad de corrección lingüística. El trabajo on-line ayuda a resolver problemas de comprensión y de terminología, simulando los foros de debate entre traductores profesionales, pero desde el punto de vista de la enseñanza sería interesante que los foros de estudiantes fueran supervisados por profesores especialistas en este tipo de didáctica, que se responsabilizaran de moderar, orientar, comentar y matizar la discusión abierta a todos los interesados en cualquier lugar. Los foros supervisados que podríamos llamar de tipo “clase práctica de traducción” o “talleres virtuales de traducción” utilizan Internet para organizar una especie de chat de intercambio didáctico potencialmente de gran resonancia, pues cualquier alumno o interesado puede intervenir desde cualquier lugar y aprovecharse de los conocimientos de un buen pedagogo, sin que sea necesario haberse apuntado a un curso o asistir a una clase presencial. Estos foros, siempre y cuando estén moderados y dirigidos por profesores con experiencia, representan un simulacro de una clase de
+ papers · de · tradumàtica Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o Tecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia - Wilhelm Neunzig 5 traducción en tiempo real, sólo que «a la hora de la clase, los profesores entrarán en el TVT (taller virtual de traducción) y pondrán en común las traducciones de los alumnos, exactamente igual que hacen en la universidad, pero por escrito y a distancia», como reza la página introductoria del “taller virtual de traducción” del Instituto Cervantes. Interesante también parece ser organizar clases ‘normales’ en tiempo real (p.e., de lengua o traducción) vía videoconferencia en las que las aportaciones del profesor y de los alumnos y la interacción pedagógica fueran recogidas y transmitidas por la Red. Pero aquí vemos más desventajas que ventajas (salvo para casos muy concretos, como podría ser la posibilidad de ‘asistir’ a clase por parte de alumnos con algún impedimento), ya que por muy abierto que sea el acceso, el número de alumnos de una clase, p.e., de práctica de la traducción o de lengua, debe seguir limitado por motivos pedagógicos, con lo que el uso de esta nueva tecnología no parece aportar ventaja alguna. Hay, sin embargo, un campo de aplicación de esta tecnología que, a nuestro parecer, sí parece aportar ventajas y, para ello, nos apoyamos en la siguiente reflexión: el mundo de la traducción es extremadamente amplio, por un lado por la enorme cantidad de especialidades y especializaciones posible, y por el otro, por el número casi ilimitado de lenguas de y a las que se traduce. Ahora bien, por muy grande que sea la oferta, por ejemplo, lingüística de un centro presencial, habrá muchas lenguas que, pese a que son de relevancia social, por razones de coste no podrán tener cabida en la formación presencial. La incorporación de una lengua a la carrera de traducción en una cierta facultad acarrea unos gastos que no son justificables ni por necesidades sociales, ni por el interés del alumnado: incorporar, por ejemplo, el húngaro o el danés en una facultad de traducción no resulta viable desde el punto de vista económico, aunque la sociedad española necesite un cierto número, limitado, de profesionales en este área. Si se creara a nivel de las facultades de traducción del Estado una red que ofreciera cursos o estudios virtuales en estas lengua, entonces sí que se podría reunir un alumnado suficiente que justificara los gastos y que cubriera, a la larga, la demanda social. Además, el concepto no requiere que el profesorado competente se desplace a la Península; podría perfectamente dictar sus clases desde sus lugares de origen. Lo mismo cabe decir de cursos virtuales de traducción especializada o especializaciones de la traducción: se podrían, por ejemplo, ofrecer a distancia cursos de localización de software, de copywriting (es decir, traducción de slogans y textos publicitarios) o de traducción audiovisual, sin duda interesantes para un reducido grupo de alumnos. Otro campo de aplicación serían todos aquellos cursos de formación dirigidos a interesados que ejercen su profesión full-time (p.e., traducción jurídica para abogados) y que por ello tienen muchas dificultades de asistir a clases presenciales. Huelga subrayar que para todo ello debemos desarrollar una pedagogía propia al medio, que no se trata en ningún caso simplemente de copiar lo que se hace en clases presenciales y enviarlo por Red a los desprevenidos usuarios. Enseñanza individualizada La nueva tecnología nos ha puesto a disposición una herramienta informática que abrirá, posiblemente, un nuevo camino pedagógico (y de investigación) en el campo de la formación de traductores: se trata de programas que permiten la enseñanza individualizada a distancia, es decir, que permiten observar los comportamientos del traductor (o alumno) durante el proceso de producción de la traducción y registrar todas las modificaciones, los tiempos (pausas incluidas) y las búsquedas informáticas realizadas. Registran, pues, de manera invisible para el alumno, todos los pasos que va haciendo, correcciones, consultas documentales, modificaciones, etc., en un fichero aparte, que hemos denominado Translation Protocol (TP) y que asegura un seguimiento de la progresión. Además hay programas que permiten al profesor, de manera similar a lo que se hace en los laboratorios de idiomas o en las aulas de formación de intérpretes, ‘espiar’ (desde su propio ordenador) al alumno mientras éste traduce y corregir desde la distancia en la propia pantalla del alumno los errores que éste comete (p.e., el programa Proxy de Gateway). La combinación de Proxy con Winpopup permite, si fuera necesario, ponerse en contacto con él, enviándole mensajes de refuerzo, reprobación, corrección, información, sugerencias, etc., o interviniendo de forma profiláctica antes de que se cometa el error, es decir, ofrecerle un feedback pedagógico, cosa que lo convierte en una herramienta nueva y
+ papers · de · tradumàtica Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o Tecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia - Wilhelm Neunzig 6 potencialmente importante para el proceso de formación. Este feedback ‘on-line’ puede ser utilizado por el profesor para la enseñanza individualizada e interactiva, sea en un aula preparada a tal fin, pues permite acceder separadamente a cada ordenador y comentar, corregir, matizar las propuestas de un sólo alumno, parecido a lo que ocurre en el aula de interpretación o en un laboratorio de idiomas, sea para la enseñanza a distancia on-line con uno o más alumnos que trabajan en su entorno natural mientras son ‘observados’ y guiados por el profesor. La gran ventaja teórica que nos ofrece esta nueva herramienta es la posibilidad de acceder directamente al momento en que se empiezan a generar los errores y enmendarlos ipso-facto, con lo que la intervención del profesor ganaría en efectividad. En un estudio dedicado a experimentar la bondad del concepto (ver Neunzig, 2001) se desarrolló en la Universitat Autònoma de Barcelona el programa Traducere Navem, en el que se pudo mostrar la aceptación por parte de los alumnos de este tipo de enseñanza a distancia y la adecuación de la propuesta pedagógica dentro de ciertos límites. Conclusiones Queremos aventurar aquí una primera propuesta (a confirmar en futuros estudios) de lo que podría ser la enseñanza de la traducción interactiva y en línea, conscientes, sin embargo, de que la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza a distancia sólo puede representar, por de pronto, un medio pedagógico más y de apoyo a las ‘Tecnologías Tradicionales’ que utilizamos en la formación presencial. Desde la lectura de nuestros resultados queremos hacer una llamada a la informática aplicada a la traducción a que se elabore un kit de programas, que permita plantearnos el desarrollo de un módulo que garantice la intervención pedagógica inmediata e individualizada, esencial para la formación nopresencial de traductores. Nos atrevemos a aventurar un programa que nos posibilite combinar las ventajas que ofrecen los sistemas de autor (respuestas ‘prefabricadas’), con las de programas de intervención directa on-line, como el que acabamos de esbozar. Con el fin de que el profesor tenga tiempo para intervenir directamente en la traducción de uno o más grupos de alumnos, de manera parecida a lo que hacen los profesores de interpretación, el kit de programas tendría que ofrecer simultáneamente, en nuestra opinión, las siguientes aplicaciones: 1. Siguiendo lo propuesto por los programas de autoaprendizaje residentes se tendría que prever la posibilidad de consultar automáticamente un “glosario” y “pistas” (escondidos detrás de hot words), sin que el profesor tuviera que enviar personalmente las ayudas solicitadas. Para prevenir el mal uso (o hasta abuso) observado en el experimento, estas “pistas” se restringirían a ofrecer una transcripción de la entrada en un diccionario bilingüe (no se trata de elegir, como lo hace TransltTiger, sólo la equivalencia apropiada al contexto de la traducción), o bien una explicación de las equivalencias de topónimos o antropónimos, todo ello para agilizar el proceso de elaboración de la traducción y ahorrar tiempo en consultas de diccionarios bilingües. 2. Una aplicación del tipo Winpopup servirá para administrar el feedback preventivo o el feedback explicativo, la gran ventaja del procedimiento propuesto y experimentado. El feedback correctivo debería restringirse a corregir graves errores de léxico o terminología para no interrumpir constantemente el proceso de elaboración de la traducción. La didáctica en pequeños grupos de 2 a 3 alumnos puede recibir un impulso con este tipo de feedback elaborado, pues podría utilizarse
+ papers · de · tradumàtica Cómo formar al alumn@ sin verle la cara o Tecnologías de la información en la enseñanza de la traducción a distancia - Wilhelm Neunzig 7 como base para desarrollar discusiones entre los implicados: las pistas servirían para orientar y limitar los debates. 3. Una aplicación que permita un diálogo tipo chat nos posibilitaría un diálogo más flexible con nuestr@s alumn@s en caso de que el feedback pedagógico previsto no lleve a los resultados deseados. 4. Los errores de norma lingüística, creemos, deben ser comentados o corregidos tras haber terminado la traducción, sea en la forma tradicional o, mejor, si el tiempo de la sesión lo permite, con una aplicación que nos permita, como lo hace el programa Proxy, intervenir directamente en la pantalla de los alumnos, advirtiendo: «vamos a repasar conjuntamente tu/vuestra traducción y corregir los errores que has/habéis cometido, para lo que desactivamos temporalmente tu/vuestro cursor». 5. Una aplicación que permita el registro de las traducciones con el correspondiente “diálogo pedagógico”, como también los registros del trabajo de traductores profesionales, lo que hemos denominado Translation Protocols, tiene también una aplicación didáctica: estos registros pueden ser consultados posteriormente por los alumnos que aprenderán de los errores propios y ajenos o imitarán procedimientos que han llevado a buenas soluciones. El presente trabajo sólo puede interpretarse como una aportación a la discusión en torno al mejor método de asegurar una enseñanza a distancia eficiente y quiere animar a buscar nuevos caminos propios para este tipo de formación. Bibliografía Hansen, G. (ed.). (1999). Probing the process in translation: methods and results. Copenhague: Samfundslitteratur. Copenhagen Studies in Language 24. Hurtado Albir, A. (1999). Enseñar a traducir. Metodología en la formación de traductores e intérpretes. Madrid, Edelsa. Instituto Cervantes < http://cvc.cervantes.es/aula/el_atril/tvt/ > Fecha de la última actualización: no figura. Fecha de consulta de la página: 11.05.03. Instituto Cervantes < http://cvc.cervantes.es/foros/foros_esp > Fecha de la última actualización: no figura. Fecha de consulta de la página: 11.05.03. Intercampus < http://www.catcampus.org/frame.htm > Fecha de la última actualización: 09.04.03. Fecha de consulta de la página: 11.05.03. Neunzig, W. (1997). “Die Effizienz computergestützter Übungsformen: eine Untersuchung im Rahmen des Übersetzungsunterrichts”, en Kohn, J. / Rueschoff, B. / Wolff, D. (eds.), New Horizons in Call, Szombathely: Berzsenyi Dániel College, pp. 303-312. Neunzig, W. (1998). "El ordenador como profesor virtual en la formación de traductores. Simulación de una clase de traducción”, en III Congrès Internacional sobre Traducció, actes, Bellaterra: Universitat Autónoma de Barcelona, pp. 565-579. Neunzig, W. (2001). La intervención pedagógica en la enseñanza de la traducción on-line – cuestiones de método y estudio empírico. Universitat Autònoma de Barcelona, tesis doctoral.