Retos metodológicos y profesionales de la enseñanza de la traducción técnica ante las nuevas tecnologías
Abstract
La necesidad de conocer y saber manejar las nuevas tecnologías obliga a los formadores de traductores técnicos a replantearse su metodología y sus objetivos docentes, con objeto de ofrecer una enseñanza más completa y profesional. Esto plantea diversos retos al profesor que han de considerarse con detenimiento.
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Retos metodológicos y profesionales de la enseñanza de la traducción técnica ante las nuevas tecnologías Óscar Jiménez Serrano Facultad de Traducción e Interpretación Universidad de Granada [email protected] Resumen La necesidad de conocer y saber manejar las nuevas tecnologías obliga a los formadores de traductores técnicos a replantearse su metodología y sus objetivos docentes, con objeto de ofrecer una enseñanza más completa y profesional. Esto plantea diversos retos al profesor que han de considerarse con detenimiento. Palabras Clave Traducción técnica, didáctica de la traducción, nuevas tecnologías, herramientas de traducción. Introducción La didáctica de la traducción ha recibido un impulso considerable en los últimos años como área independiente de estudio, hasta tal punto que hoy ya puede señalarse como una de las principales líneas de investigación en el campo general de la traducción. Se han producido múltiples estudios, trabajos y publicaciones que han contribuido a dotar a los profesores de una pedagogía más sistemática y eficaz, que ofrezca mayor atención al estudiantado. No obstante, siguen siendo escasas las investigaciones didácticas directamente centradas en la traducción técnica; si bien la lista de publicaciones de esta índole se ha visto aumentada de modo patente por las dedicadas a las nuevas herramientas del traductor, ya sea por su utilidad para el profesor, para el alumno, o para la labor profesional. Se antoja, en principio, paradójico que, a pesar de constituir una porción del mercado profesional superior a cualquier otra en España, la traducción técnica no haya recibido un aporte bibliográfico en consonancia con dicha primacía. Si pensamos lo necesario que resulta, pues, formar profesionales preparados para acometer el aluvión de traducciones técnicas generadas en español, es sorprendente que hasta hace sólo unos meses no se haya publicado una monografía (Jiménez Serrano: 2002) que aborde de lleno este aspecto. La intención del artículo presente consiste en indagar precisamente en los retos metodológicos y didácticos que plantea la docencia de esta modalidad de traducción ante la influencia que en ella ejerce el enorme desarrollo de las nuevas tecnologías. El enfoque profesional y metodológico que aquí se propone se sirve de observaciones procedentes de la labor profesional desempeñada, de las condiciones del mercado y de la constatación de juicios críticos de distinta procedencia vertidos sobre el producto de la actividad. + papers · de · tradumàtica Actes del Primer Simposi sobre l'Ensenyament a distància i semipresencial de la Tradumàtica Traducció i Tecnologies de la Informació i la Comunicació Bellaterra, 6 i 7 de juny de 2002 http://www.fti.uab.es/tradumatica/papers/
+ papers · de · tradumàtica Retos metodológicos y profesionales de la enseñanza de la traducción técnica ante las nuevas tecnologías - Óscar Jiménez Serrano 2 1. La didáctica de la traducción técnica en España La traducción técnica ha experimentado en nuestro país un desarrollo reciente que en sí mismo basta para atestiguar la necesidad de unos parámetros nuevos para su enseñanza y unos esquemas distintos para la formación de profesionales competentes. El impresionante dominio del inglés, auténtica lingua franca en este terreno, convierte a la dirección inglés-español en la más relevante, lo cual se ve refrendado por los porcentajes de estudiantes existentes en dicha variante. En términos generales, es obvio que se han de replantear elementos tan cruciales como la definición de unos objetivos de enseñanza, la búsqueda de homogeneidad en los contenidos de las distintas asignaturas, la selección de los medios idóneos tanto en función de la motivación como de los imperativos lingüísticos, la elección de un método adecuado, la confección de un programa completo y atractivo, o la dosificación de la materia de acuerdo con un horario y unos condicionantes determinados, entre otros factores. Sin embargo, el profesor de traducción técnica no dispone de material de referencia suficiente para acometer estas tareas, no sólo porque no existan apenas ensayos específicos, sino porque los autores de los manuales generales de traducción suelen mostrarse esquivos a la hora de abordar la parcela técnica. La falta de solidez de dichos cimientos didácticos ha recibido diversas explicaciones: la juventud de la disciplina en general, el trasiego y la renovación de los planes de estudio, la disparidad de perfiles del profesorado y la poca formación didáctica específica con que éste suele contar en la modalidad técnica, la descompensación entre el mundo docente y el mercado laboral, la traslación frecuente de los esquemas pedagógicos de la filología y la lingüística al aula de traducción técnica, la escasez de trabajos empíricos sobre las destrezas o competencias que ha de poseer el traductor técnico, las carencias en el propio análisis de los textos técnicos, o algunas otras. Un factor esencial para entender cómo debe ser la formación de traductores técnicos en la sociedad del nuevo milenio reside en la gran importancia que ésta concede a las salidas profesionales de los estudios universitarios. El mercado laboral que les aguarda ofrece una capacidad limitada de absorción, ya que a él se pretenden incorporar todos los años las promociones de titulados de un número de universidades que ronda ya la veintena. Ello propicia un incremento patente de la competitividad entre los compañeros, una desilusión creciente y una disminución de los incentivos de cara al futuro. Pero, sin duda, uno de los escollos principales que ha de sortear el traductor en este terreno consiste en que se ve obligado a convertirse, a marchas forzadas, en un conocedor experto de la tecnología más innovadora. Huelga decir que la aparición de nuevas herramientas, nuevas tareas y nuevos recursos en el ámbito de la traducción técnica resulta esencial para la actividad profesional; pero igualmente significativa es la influencia que han tenido todos estos elementos en el desarrollo de la actividad docente dentro del aula de traducción. La repercusión en ambos frentes es tal que, como apunta D. Kenny (1999: 78), no sólo debemos enseñar a los estudiantes a trabajar con soltura en este nuevo entorno, sino que hemos de considerar en qué medida los nuevos útiles están alterando la propia labor del traductor. Así pues, en lo que atañe a los centros de formación de traductores, es preciso que modernicen y mejoren sus recursos informáticos para poder afrontar la nueva realidad en este ámbito. Se ha de disponer de aulas de informática en las que no sólo exista un número suficiente de ordenadores, sino una selección de los programas más habituales. Se ha vuelto ya, por tanto, casi ineludible contar con programas que desempeñen muy diversas funciones: tratamiento de textos, bases de datos, traducción asistida, o memorias de traducción; así como con conexiones a Internet y de correo electrónico. Asimismo, las instalaciones técnicas de interés para las clases de traducción técnica se deben completar con aulas multimedia con televisor, vídeo, auriculares, señal de televisión vía satélite, programas de subtitulación, y demás dispositivos similares.
+ papers · de · tradumàtica Retos metodológicos y profesionales de la enseñanza de la traducción técnica ante las nuevas tecnologías - Óscar Jiménez Serrano 3 2. Las nuevas tecnologías y la traducción técnica profesional El mercado profesional de la traducción técnica ha experimentado unas mutaciones trascendentales a raíz de una serie de factores que, si bien han alterado el panorama mundial en general, han supuesto un catalizador específico para la traducción técnica. Entre dichos factores destaca su vinculación a la eclosión del proceso de «globalización» y a la creciente internacionalización de los mercados (véanse, por ejemplo, Sprung: 2000; Schäffner: 2000; o Bosley: 2001); pero también atesoran gran relevancia otros como el apabullante desarrollo de Internet, la implantación del teletrabajo, y el auge de la traducción multimedia o de la localización de productos informáticos (Esselink: 2000). Esta última modalidad de traducción ha sido durante los últimos años la gran protagonista del negocio, pero han cobrado también gran importancia otras nuevas áreas de trabajo, tales como las licencias para la concesión de servicios de telecomunicaciones telefonía fija y móvil, cable, bucle local inalámbrico, y otros (Jiménez Serrano: 2000), la traducción para plataformas digitales (oferta de productos doblados y subtitulados en varios idiomas, DVD, etc.), o la traducción de páginas web (para distintos tipos de usuarios y con fines dispares). Todo ello ha propiciado que el traductor de textos técnicos deba poseer un conocimiento adecuado de las herramientas de las que puede valerse hoy día. En aras de la claridad descriptiva, he propuesto clasificar las aportaciones de las nuevas tecnologías a la traducción técnica en dos tipos de herramientas principales (Jiménez Serrano: 2002), puesto que si bien es cierto que algunas pueden englobarse en ambos se trata de los dos que tienen mayor repercusión para el traductor técnico: por una parte, las herramientas terminológicas y de consulta y, por otra parte, las herramientas de trabajo y apoyo. En primer lugar, el traductor técnico no puede dejar de incorporar a su bagaje general los últimos avances terminológicos y de consulta ya que debería tener acceso a una terminología coherente, fiable, lingüísticamente aceptable y, sobre todo, útil para la comunicación profesional. Los avances tecnológicos de los últimos años hacen que adquieran relevancia especial no sólo instrumentos tales como la gestión informatizada de la terminología (o gestión terminológica asistida por ordenador), sino también ciertas facetas de los avances propiciados por la traducción asistida por ordenador y la traducción automática. Por lo que respecta a los diccionarios técnicos, si bien se trataba hasta la aparición de Internet de la herramienta de consulta empleada con mayor frecuencia por el traductor, se observa un defecto evidente, vinculado a la vertiginosa rapidez con que se desarrollan las disciplinas técnicas. Al hallarse éstas en evolución continua, resulta imposible fijar en los diccionarios unos términos que resulten fiables ni tan siquiera a medio plazo. No obstante, los nuevos soportes (discos ópticos, diccionarios en línea) en que se presentan estos instrumentos de consulta permiten una renovación más rauda y útil para el traductor. Además, la gran ventaja que supone el formato de disco óptico para el traductor no queda restringida a los diccionarios, ya que traslada sus beneficios a diversos instrumentos, tales como enciclopedias, archivos, periódicos, revistas, bases de datos bibliográficas, u otras publicaciones. También es una vertiente relevante en este ámbito la constituida por las bases de datos terminológicas y los bancos de datos terminológicos, que se han convertido en herramientas de consulta muy valiosas para el traductor técnico. A pesar de que ni siquiera los grandes bancos de datos multilingües como el Eurodicautom escapan a las lagunas y los errores en lo tocante a la terminología normalizada, su importancia para la traducción especializada es tan evidente que valga como muestra la contundente reacción de protesta del colectivo de traductores ante su inminente pero esperemos que no definitiva desaparición. En este primer tipo de herramientas que he delimitado, merece reseña especial, por último, un medio que está alterando drásticamente el panorama de la transferencia de información: Internet. Los estudiantes se han apresurado a adoptarla como su herramienta de consulta favorita, pero hay que contrastar con minuciosidad los datos que tomemos de esta nueva fuente. Internet ha establecido nociones comunicativas novedosas como el correo electrónico,
+ papers · de · tradumàtica Retos metodológicos y profesionales de la enseñanza de la traducción técnica ante las nuevas tecnologías - Óscar Jiménez Serrano 4 la charla interactiva, las revistas electrónicas, los grupos de noticias, los foros de debate, o las listas de distribución. La repercusión de todos estos elementos para la labor investigadora y documental del traductor es tal que nos está obligando a replantear los esquemas docentes tradicionales. A medio camino entre estos dos apartados que he establecido para clasificar los nuevos útiles, se encuentran ciertas herramientas que se sirven también de los adelantos conseguidos en terrenos compartidos con otras disciplinas lingüísticas. Entre ellas cabe resaltar, en primer lugar, las herramientas de creación, selección y gestión del corpus. En este terreno, son también destacables los dispositivos de extracción terminológica; pero, en conjunto, han de recibir mención especial los avances experimentados en terrenos como la lingüística computacional, la ingeniería lingüística, o el diseño y el procesamiento de los lenguajes naturales. Gracias a los instrumentos informáticos diseñados dentro de estas áreas en los últimos años (lematizadores, herramientas avanzadas de análisis textual, etc.), los textos se han convertido en un objeto mucho más productivo y maleable. En el segundo tipo de nuevas herramientas se incluyen las múltiples formas de integrar toda la variedad de programas informáticos diseñados para facilitar, agilizar y mejorar la labor de los traductores profesionales. En este sentido, el desarrollo de la tecnología ha propiciado la existencia de una gran diversidad de elementos para cuyo uso se requiere en mayor o menor medida un conocimiento del producto o, cuando menos, de su funcionamiento básico; pues, sin lugar a dudas, su dominio se ha convertido en una sólida ventaja competitiva dentro del sector. Existen varios elementos que suelen citarse en este apartado, casi siempre identificado con las herramientas empleadas para lo que define el término inglés CAT (Computer-Aided Translation, Traducción asistida por ordenador), pero normalmente asociado a un término más específico: las memorias de traducción. En los últimos años, las memorias de traducción han experimentado una proliferación y un desarrollo espectaculares. Se sirven de una memoria que almacena en forma de bases de datos el texto original y el texto traducido. Cuando se va a proceder a la traducción de los segmentos (la unidad descriptiva en este terreno) de los textos en cuestión, el programa localiza los segmentos idénticos o similares, tanto en la lengua original como en la lengua término; muestra el resultado de la búsqueda y lo ofrece como opción al traductor, que podrá también servirse de la información léxica que se le suministra en caso de no producirse una concordancia adecuada. Este proceso trae consigo unas evidentes ventajas cuantitativas, cualitativas y de reutilización. Sin embargo, la conveniencia que supone para el cliente poder traducir más palabras, con una calidad mayor y con la posibilidad de volver a utilizarlas en textos o proyectos posteriores es contestada a menudo por los traductores; debido, en esencia, a los inconvenientes que se plantean desde el punto de vista técnico y económico. El traductor debe, por tanto, dominar una tecnología nueva y a veces múltiple pues puede verse obligado a manejar distintos productos que acaba forzándole a revisar un gran número de palabras por las que no recibe retribución alguna, a invertir un tiempo del que a veces no dispone en aprender a manejar las herramientas, y a efectuar inversiones en equipos que no siempre puede permitirse. En cualquier caso, es en el entorno de trabajo de una empresa de traducción cuando las nuevas herramientas parecen mostrarse de mayor utilidad, pues aplicadas como solución a una escala superior resultan más eficaces, rápidas y, sobre todo, rentables. Existen, además, otros instrumentos que han de ser tenidos en cuenta por el profesional o el docente que desarrolle su trabajo en el ámbito de la traducción técnica, ya que en los próximos años van a deparar importantes cambios en dicho sector. Entre ellos cabe destacar los sistemas de reconocimiento del habla, la teletraducción (término en el cual quedan abarcadas las nuevas vías de mediación lingüística que se sirven del teléfono, la videoconferencia y otros servicios modernos de telecomunicaciones), o la aparición de algunos elementos novedosos como el portal de traducción, entre otros.
+ papers · de · tradumàtica Retos metodológicos y profesionales de la enseñanza de la traducción técnica ante las nuevas tecnologías - Óscar Jiménez Serrano 5 3. La labor del profesor de traducción técnica Las clases prácticas y teórico-prácticas de traducción técnica deben servirse de todos estos recursos; en algunos casos, como el de las memorias de traducción, es incluso posible acometer encargos específicos sobre el tema. En este sentido, no debe desdeñarse la importancia de instrumentos como los talleres de simulación profesional, la creación de grupos de trabajo en los que los estudiantes desempeñen las distintas funciones profesionales, u otras posibilidades. Sin embargo, a la luz de lo expuesto, el docente que desee desenvolverse con soltura en este entorno tecnológico tan exigente tendrá que llevar a cabo esfuerzos ímprobos por actualizar constantemente sus conocimientos técnicos de los diversos productos, amortiguar en lo posible el desfase existente entre la universidad y el mercado profesional dentro de este ámbito, así como seleccionar y elaborar materiales actuales de utilidad satisfactoria. La naturaleza eminentemente práctica (no siempre reconocida académicamente) de los estudios de traducción en general ya acarrea un aumento cualitativo y cuantitativo de las labores docentes en cuanto a la carga lectiva, las tutorías, la coordinación de prácticas, o la coordinación de intercambios; pero las características intrínsecas de la modalidad que nos ocupa acentúan la dificultad de cubrir unos contenidos cada vez más abultados con el número limitado de créditos que los planes de estudio actuales conceden a las asignaturas de traducción técnica. Además, dado el ritmo acelerado de renovación, el profesor corre un claro peligro de quedarse desfasado en cuanto a los conocimientos técnicos necesarios. El hecho de que los estudiantes dispongan ya de una dirección de correo electrónico y una cuenta con acceso a Internet abre numerosas posibilidades para la docencia y las tutorías de las asignaturas de traducción, pero una interacción satisfactoria con el alumno supone invertir mucho tiempo en estos dispositivos. La búsqueda documental y de material de clase en la Red suele venir unida hoy a la publicación con el consecuente trabajo añadido de los materiales didácticos en las páginas de Internet establecidas al efecto. El contacto electrónico no queda restringido a la enseñanza presencial, pues no pueden desdeñarse los nuevos caminos didácticos que abre la formación virtual. Los adelantos de los últimos tiempos en el aprendizaje no presencial y la enseñanza a distancia poseen una gran repercusión en los estudios relacionados con los idiomas, por lo que los profesores de traducción e interpretación no tenemos otra opción que empezar a familiarizarnos con esta nueva pauta de enseñanza. Finalmente, el profesor habrá de dar respuesta a un dilema de compleja solución: cómo compaginar una labor docente de por sí tan exigente con el desempeño profesional de la actividad, que en este contexto se torna imprescindible. Como consecuencia de lo descrito, los formadores de traductores técnicos profesionales han de establecer unos objetivos docentes que permitan a los estudiantes responder con éxito a los problemas que les va a plantear el mercado. Para ello, las actividades de clase deben ofrecer un contexto profesional, ya sea auténtico lo aconsejable en la mayoría de las ocasiones o simulado, pero siempre realista. Esto se ha de plasmar también en la programación de las asignaturas, en el origen de los textos utilizados y en los encargos asignados a las traducciones de clase. Es conveniente efectuar simulacros de encargos reales de traducciones a fin de que el estudiante se acostumbre a la presión del mundo real. Los materiales de clase han de ser, pues, auténticos y presentarse tal y como fueron encargados por los clientes de los que proceden, es decir, manteniendo en la medida de lo posible todos los elementos presentes en la situación comunicativa original. Además, el encargo de traducción no sólo ha de figurar junto a los ejercicios de traducción propuestos, sino que debe ser parte integrante de ellos. Conclusiones La conclusión de este artículo ha de indicar necesariamente que la identificación de los retos metodológicos y profesionales desglosados con respecto al profesor de traducción técnica no
+ papers · de · tradumàtica Retos metodológicos y profesionales de la enseñanza de la traducción técnica ante las nuevas tecnologías - Óscar Jiménez Serrano 6 es óbice para considerar que dichos retos pueden y deben afrontarse satisfactoriamente por parte de éste. De hecho, los diversos foros en que se ha discutido este tema en nuestro país en los últimos tiempos han puesto de manifiesto la clara voluntad de los docentes de resolverlos. No obstante, es preciso señalar que, por muy aconsejable que resulte servirse de los útiles tecnológicos que permitan agilizar la clase y hacerla más atractiva, no debemos convertirla en una oficina de traducción técnica informatizada en la que nos limitemos a reproducir las condiciones profesionales, sino que más bien debemos hallar un término medio adecuado entre el uso de las herramientas y la insustituible labor del profesor. La racionalización de los objetivos y de las tareas, junto con la colaboración productiva entre compañeros, entre otros factores, pueden ayudar a conseguir las metas deseadas. No es sencillo, sin embargo, encontrar el equilibrio idóneo entre las distintas alternativas que se nos plantean: formar al estudiante para satisfacer los objetivos de la empresa o la industria, los del propio estudiante, o los nuestros como docentes. Esto obliga a hallar un término medio entre dicotomías que cabría plantear tales como las existentes entre el traductor humanista y el traductor especialista; entre el estudiante con cultura y el estudiante con cibercultura; y entre el alumno con buena redacción y ortografía, o con buena tipografía y buen dominio técnico; u otras similares. Bibliografía Bosley, D. (ed.) (2001). Global Contexts: Case Studies in International Technical Communication. Boston: Allyn & Bacon. Esselink, B. (2000). A Practical Guide to Software Localization. 1ª edición (1998). Amsterdam/Filadelfia: John Benjamins. Jiménez Serrano, O. (2000). "Nuevas alternativas de especialización para el traductor técnico en España: los concursos y las licencias de telecomunicaciones", en Kelly, D. (ed.) (2000), La traducción y la interpretación en España hoy: perspectivas profesionales, Granada: Comares. Jiménez Serrano, O. (2002). La traducción técnica inglés-español. Didáctica y mundo profesional. Granada: Comares. Kenny, D. (1999) "CAT tools in an academic environment: What are they good for?", Target, 11. Schäffner, C. (ed.) (2000). Translation in the Global Village. Clevedon/Filadelfia: Multilingual Matters. Sprung, R. C. (ed.) (2000). Translating into Success. Cutting-edge strategies for going multilingual in a global age. Amsterdam/Filadelfia: John Benjamins.