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Arquetipos de la xenofobia y del racismo : la imagen del morisco en la monarquía española durante los siglos XVI y XVII

Abstract

La tesis estudia la unificación de todo un colectivo humano creado a partir de la decisión jurídica del bautismo forzoso de los antiguos musulmanes (los mudéjares) y la construcción de un arquetipo, el morisco inventado, que debe ser 'convertido'. Los 'nuevos cristianos de moros' son obligados a seguir un proceso de asimilación, deben eliminar no sólo sus creencias religiosas sino también sus costumbres cotidianas y su memoria cultural. Durante el siglo XVI, La sociedad cristiana 'vieja' se angustia ante un 'problema' que ella misma ha creado y, después de determinar que ha fracasado en su intento evangelizador, decide que se debe eliminar al grupo disidente mediante una solución final: la expulsión definitiva en 1609-1614 que afectó a trescientas mil personas de los reinos de la monarquía española.

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Arquetipos de la xenofobia y del racismo : la imagen del morisco en la monarquía española durante los siglos XVI y XVII

Author: Perceval, José María
Publisher: École des Hautes Etudes en Sciences Sociales,
Year: 1993
Source: https://ddd.uab.cat/pub/tesis/1993/64071/perceval_introduccion.pdf
INTRODUCCION
Las luces se apagan en una sala ea al eple a de público, donde las localidades, se han debido
ese a de an emano. En el escena io, un bajel, mo ido po un ace ado ingenio mecánico, se
mue e po en e las ablas con olas o madas po humo a i icial. El p o agonis a, mo eno,
musculoso, cabelle a izada al ien o, sal a en e ja cias y elámenes, co iendo de p oa a popa
animado po los g i os de la ipulación pi a a. Ella, la he oína, es ilizada, i ginal, casi in an il
(pa a INRI se llama Blanca) lo acompaña con su dulce oz de con apun o. Las peleas suceden a
las escenas de amo , el zoco mag ebí a la agedia u dida en el Alcáza de Mad id. Soldados,
pi a as, enegados, cau i os, odos can an en el g an en en amien o de un ma y un cielo que no
pueden uni se, aunque siemp e es én jun os.
El g an musical, llamado "Ma i Cel", ha apasionado a Ba celona con su éxi o inin e umpido
du an e dos empo adas. El esquema es simple y ha sido pe ilado en plan B oadway sob e una
clásica agedia omán ica (1888) de un au o de la "Renaixença Ca alana", Ángel Guime à. El
a gumen o cuen a como un je e pi a a se enamo a de su cau i a: el es un mo isco expulsado en su
niñez después de e mo i a su pad e y e a su mad e alanceada po los soldados c is ianos. Ella
es c is iana e hija del i ey de Valencia.
La sucesión de aiciones ompe la pu eza del amo y los ideales lle ando a la agedia inal:
desleal ad del capi án mo isco que decide no en ega sus cau i os al me cado de A gel, in idelidad
de la c is iana que se enamo a del enemigo que la e iene, elonía del enegado que se ende a unos
y a o os, en egando inalmen e el ba co a los c is ianos. El holocaus o inal es p o ocado po la
ale osía del p opio i ey que no cumple, signi ica i amen e, su palab a y e como su hija se
suicida, al es ilo Julie a, después de habe sido asesinado su Romeo mo isco. En el cen o del
d ama, un g ume e que simboliza la inocencia y la iden i icación del público in an il, había
p esagiado la agedia con sus sueños de a en u a, sus ilusiones y su mue e inal. Todos es os
ángeles del cielo e minan en el ondo del ma a as ados po las bajas pasiones de quienes no
desean la unión inalcanzable de ambos elemen os cósmicos, ma y cielo de mo iscos y c is ianos.
El público in an il, que con empla la ob a, llo a y íe, los adul os disimulan las lág imas y la
emoción an e la exal ación de la epopeya: en esos momen os de emoción, el ba co, a onando la
o ques a y colocando el ea o en ilo, se lanza sob e las p ime as ilas en e las ac obacias cano as
y equilib is as de los expe imen ados a is as.
¿Qué han pe cibido los espec ado es de es a ope e a? Los niños han con emplado una ob a de
pi a as y cie os adul os una his o ia omán ica que se mue e en los en esijos del d ama habi ual.
Pe o hay más: Guime à can a a la pa ia, a la lengua op imida, a la nación encida po los soldados
cas ellanos y un mona ca que se llama, signi ica i amen e pa a el ca alanismo, Felipe.
Las lec u as se suceden, desde la más p ima ia, indi idualis a, del líde (el capi án mo isco y pi a a)
que supe a, po su olun ad, a su g upo y que nos ace ca casi al p e ascismo. Es a lec u a camina
unida a la social-populis a con a los op eso es, culpables de la agedia mo isca. No ela de
a en u as, his o ia de amo , pan le o nacionalis a o social, cada espec ado ib a po lo que le
ape ece in e namen e en el ambien e ba celonés de 1990. En las bu acas se sien an y aplauden,
desde el simpa izan e del pa ido nacionalis a conse ado 'Con e gencia i Unió', que gobie na la
Gene ali a , al ca alanis a de izquie das y o an e del Pa ido Socialis a, que domina el
ayun amien o de la ciudad o los mino i a ios adhe en es a Izquie da Unida o los g upos
independen is as. También di ie e la isión del andaluz, inmig ado o del ca alán de o igen, el
seguido del g upo Dagoll-Dagom (in é p e e de la ob a) del espec ado ocasional, el ba celonés del
p o inciano...
Muchos de los p esen es, más in ui i a que acionalmen e, han encon ado una solución cósmica a
los múl iples con lic os que conmue en Ca aluña, oposiciones an asmá icas pe o isibles en el
i ual polí ico de cen alismo-independen ismo, cas ellanismo-ca alanización, inmig an es-
na i os,...
Lo asomb oso, an o aho a (1990) como a inales del siglo XIX, es que Guime à p opone
p ecisamen e la compene ación del espec ado con el mo isco, al mismo iempo que iden i ica
odo el mal con la sociedad c is iana a la que él, e iden emen e, pe enece. Es o no obs a que,
supe ado el he manamien o con la íc ima, se econozca la "jus i icada azón de la expulsión" (así
lo decía el p opio p ospec o de la ob a, elizmen e eliminado en una segunda edición) y quede
lo ando en el ambien e la omán ica imposibilidad de un acue do en e las " azas". La mue e,
como solución del con lic o, es su p esen ación ascenden e, donde asis imos a un nue o i ual de
sac i icio. El público debe undi se con la p opia íc ima que empuja al ma ade o, solucionando sus
con lic os al si ua los en un mundo imagina io, in e ido al suyo p opio1.
Lo impo an e, pa a noso os, es qué son los mo iscos, "el mo isco", quiénes p o agonizan es e
juego ea al-ope ís ico-oní ico en 1990, casi cua o siglos después de su expulsión y que se
p esen an del mismo modo, como un odo uni icado, insopo able pa a la sociedad c is iana que
can a su inal con los mismos acen os lí icos que los g iegos eje ci a on en e a T oya2.
DOS POSICIONES
Nos encon amos en e dos pos u as: si la e lexión englobado a es p e ia a la in e ención
des uc o a o a la in e sa. Es el p oblema del hue o o la gallina. Quizás sea a iesgado si ua se en la
posición ex ema del p o eso Ba celó (1990) cuando a i ma que "l'expulsió dels mo iscos, la
solució inal, és jus amen indicado a ja no del acàs dels cle gues sinó de la se a ampulosa
i ele ancia". Con es a pos u a, el p o eso Ba celó, se si úa en la an ípodas de Edwa d Saïd, y
educe las cues iones plan eadas po los mo iscólogos a un asun o cinegé ico. La caza del mo isco
se desa a ía sob e el e eno en el momen o de la conquis a y, la caza de 'lo mo isco', sob e los
ex os a pos e io i. Saïd, po el con a io, al es udia el o ien alismo, nos mues a el p oceso
in e ido donde "los pe digue os" olisquean la p esa an es de da paso a los cazado es, es deci ,
ex os a p io i y dispa o de las cañone as a pos e io i.
De odas mane as, los dos es udiosos del o ien alismo es án de acue do en que el ejemaneje se
mue e en e "ex e mini, p edicado s a ma s, audiències cap i es..."3 Todo un p og ama
deses abilizado del g an ilm "Misión". En e uno y o o pensado se mo e á nues a e lexión que,
ya desde el p incipio, se mues a incapaz de demos a que ue an es: si el hue o o la gallina, si la
expansión occiden al o la necesidad eó ica de esa expansión, si la acción de los misione os como
ajus e del eng anaje de la conquis a o como ac i ado es del mo o . En odo caso, sin el misione o,
la máquina no hubie a enido el acei e necesa io pa a ac i a se y, sin la conquis a, las opiniones de
1En el Cong eso de his o ia de los mo iscos, celeb ado en San Ca los de la Rápi a en diciemb e de 1990 se p esen ó es e
musical, en ideo, como in oducción al mismo iempo que se inaugu ó un monumen o al mo isco expulsado. G an
núme o de mo iscos ue expulsado po el pue o de los Al aques en 1609.
2Pa a las galas de Pu chena, Gines Pe ez de Hi a se basa en la A aucana pa a las p uebas de le an emien o de pesos,
CARRASCO URGOITI, 1981, p.67; MENENDEZ PELAYO, O ígenes de la no ela, p.148, ALONSO DE ERCILLA,
can o II, e sos 273-488.
3"L'anàlisi de E.W.Saïd deixa ben cla que l'O ien , en igo , no exis eix i que és un p oduc e eu opeu, una ma iu
concep ual a a és de la qual es pensa un "al e" que és, jus amen , l'in e és de la iden i a que els eu opeus es an d'aco d
en a o ga -se a si ma eixos. I na u almen , l'"o ien alisme", com a p àc ica acadèmica su gida de la expansió colonial
eu opea, és el medi on es p odueix cons an men aques "O ien ", BARCELO, 1991, p.1.
los clé igo-in elec uales hubie an sido an inocuas como la de los chinos sob e los blancos. Dejando
el p oblema de la an e io idad del hue o o la gallina, quizás se ía mejo cen a se en el es udio del
sis ema de explo ación de la g anja.
Aunque los mo iscos es én ahí y su his o ia pueda a icula se en un iempo conc e o, la p egun a
debe ía in e i se: ¿Pa a qué necesi a la comunidad c is iana in en a se su mo isco? Rechazada la
posibilidad de una acciden e ex e no, de una p esencia í ica insopo able, la única salida es
in e oga se si exis e un mecanismo in e no po el cual la comunidad c is iana no puede i i sin
c ea mo iscos que acili en su expansión.
BUSCANDO AL MORISCO
La di icul ad de un es udio como es e sob e la imagen del mo isco, ha sido la selección de los da os
ya que, los apo ados po los his o iado es de mo iscos, han pasado po la c iba de di e sos
ba emos, donde se elimina y depu an los documen os en base a c i e ios es ic i os:
- Ex i pación de lo 'no his ó ico' (léase li e a io)
- Eliminación de la ganga no ap eciable como los insul os o las ap eciaciones pe sonales del
c onis a ('yo lo í', 'yo ui es igo'...). Todo es e ma e ial se conside a e ó ico, aquí la
selección es cap ichosa.
- Pasa po al o las licencias imagina i as (aquí se eliminan los oni ismos undamen ales de
la comunidad c is iana)
- Depu ación de anac ónicos o ópicos (aquí se eliminan las llamadas exp esiones na u ales
del iempo).
Con ello, el his o iado ealiza una inmejo able labo de limpieza y acionalización cons an e de las
jus i icaciones de la expulsión, dejando lib e al pode de adhe encias y exc ecencias, pa a
con e i lo en limpia espada jus icie a que ac ua jus amen e, que cae po su p opio peso ine i able.
¿ESTUDIAR LA IMAGEN DEL MORISCO SIN SABER EL ORIGEN DEL TERMINO?
La apa ición de es a palab a es 'oscu a'. Su iliación la a ibuye el p o eso Co ominas, po una
ex aña b oma his ó ica, al mozá abe. Pod ía encon a se enlazada seman icamen e con 'mo icos',
un diminu i o en e la conmise ación y el desp ecio4 y 'amo iscados', que implica an o una
4Leila Sabbagh da una e sión en es e sen ido cie amen e o iginal pe o bas an e a iesgada al a i ma que "on se
endencia como una e elación del aspec o o nadizo del ca ác e mo isco. Un es udio más cen ado
en los ex os, sob e odo e lejo o al, mos a ía que la denominación o icial es la de 'c is ianos
nue os de mo os'5 y o os eu emismos es udiados po el p o eso Be na d Vincen 6.
Pa a una imagen del mo isco, como la que p e endemos dibuja , es imp escindible e la esencia
escle o izada del sabe que ansmi en los dicciona ios. Es e mínimum puede da nos una p ecisión
ac ual de lo que cua o siglos han dejado como poso sob e una expulsión que de ine un conjun o de
pe sonas llamados 'mo iscos'. En el p ime dicciona io de la lengua, el de Co a ubias de 1606, se
duda de su c is ianismo en íspe a de la expulsión7, ca ac e ís ica que se epe i á in a iablemen e
añadiéndole el aspec o de aición a lo español, desde el Dicciona io de Au o idades8. Así la esencia
demande, à ce p opos, si le mo 'Mo iscos' n'é ai pas, dans son o igine, la aduc ion en espagnol de 'Mau es a aiblis' ou
'musulmans impuissan s', su ou si on p end l'explica ion que donne l'his o ien 'Annan' pou ce mo . Pou lui, 'Mo iscos'
es le diminu i de 'Mo es', alo s 'mo iscos' eu di e 'les pe i s mo es'. Mais il explique 'pe i s' pa la décadence qu'a subie
la ci ilisa ion a abe-musulmane en Andalousie au X siècle/XVI (Fin de l'andalousie e l'his oi e des A abes
é angélisés, Le Cai e, 1958, p.306). E j'ai dois di e que je n'ai pas ou é dans les dé ini ions de ce mo , que le D .Epalza
(EPALZA-PETIT, p.5) e le D .Mounis (Asna Al-ma aji , p.140) on app ochées, les éponses à ce e ques ion e aux
ques ions sui an es: Pou quoi ce nom? Quand l'a- -on employé pou la p emiè e ois? a- -il un sens e hnique, eligieux ou
péjo a i ? Je c ois que les éponses pou on en ichi les é udes du 'p oblème mo isque'", SABBAGH, 1983, p.55.
5El documen o de don Juan de Aus ia de 30 de ab il de 1570, llama c is ianos nue os a los mo iscos once eces.
6"La coyun u a de 1560 b inda a o able campo a los ex emis as de ambos bandos y du an e es os años el Reino de
G anada es escena io de un iolen o con lic o en el que los mode ados, ine me an e la escalada de iolencias, pie den el
con ol de la si uación, y poco a poco los seño es se plan ean la posibilidad de sus i ui a los mo iscos po nue os colonos.
El ocabula io aduce pe ec amen e es a e olución. pa a designa al mino i a io, las au o idades c is ianas emplean los
siguien es é minos: 'mudéja es nue amen e con e idos'; 'nue amen e con e idos (a nues a sanc a e ca ólica)';
'nue amen e con e idos de mo os'; 'c is ianos nue os'; 'c is ianos nue os de mo os'; 'con esos' y 'mo iscos'. A es a se ie
hay que añadi los apela i os u ilizados en las dis in as egiones: alencianos; a agoneses; g anadinos; ho nache os; ;
mudeja es an iguos (los o iundos de ie as sep en ionales an iguamen e conquis adas po los c is ianos); helches o elches
(c is ianos enegados o sus descendien es); gazis (nacidos en A ica del No e) y aga inos (los que conocen la lengua
española an bien como la á abe; sinónimo de mo isco a agonés). El é mino 'con e so' se aplica a los mudéja es
con e idos espon áneamen e al c is ianismo an es de 1492 y suele ese a se pa a designa a los judíos con e idos.
'Con e so' apensa se u iliza: lo he encon ado una sola ea. Más co ien es son 'mudéja es nue amen e con e idos de
mo os'; 'c is ianos nue amen e con e idos de mo os' y 'c is ianos nue os de mo os'. Son designaciones p opias de un
iempo especí ico, el de los años subsiguien es a las con e siones masi as, en que se hizo necesa io deslinda a los u u os
'mo iscos' de los que pasaban a se 'con e sos' y de los que ya e an 'c is ianos iejos', p ecisiones abandonadas hacia 1510
en que bas a con deci 'mo isco' o 'c is iano nue o'. Pa a Julio Ca o Ba oja hay un é imo la ino de la palab a 'mo isco'
(mau iscus o mau icus) y o o g iego ulga (Mau iskus), usados pa a denomina a los mo os. Hallo po p ieme a ez la
palab a mo isco empleada como nomb e en 1521. Es o no quie e deci que no se haya u ilizado an es, más no c es
equi oca me al a i ma que apa ece al ededo de 1520. El ex o de 2 de sep iemb e de 1521 que la menciona es del
Ayun amien o de Baza, y p ohibe a los posade os se i ino a los mo iscos. An e io men e se u ilizaba como adje i o (en
1500 se habla de los de echos mo iscos y en documen os de 1512-1513 de ce emonias mo iscas). El desplazamien o del
adje i o al nomb e se e ec ua p ecisamen e cuando se ad ie e que el hecho mino i a io no es sólo un oco eligioso sino
algo an amplio como una ci ilización dis ian a. La palab a iene éxi o aunque 'nue amen e con e idos' y 'c is ianos
nue os' sigan usandose con p e e encia has a 1560, ap oximadamen e. Mo isco se usa en momen os c í icos - po ejemplo,
as la suble ación g anadina - y eclipsa en onces o os é minos aunque sin bo a los del mapa. 'Nue amen e con e ido'
queda como un a caismo, más no 'C is iano nue o', de uso gene alizado en e lso eclesiás icos, escép icos de que las
con e siones sean au én icas. A ni el popula , la palab a mo isco se impone más emp ano po que 'c is iano nue o' no
esul a su icien emen e exp esi a pa a ma ca la di e encia que hay en e és e y el c i iano iejo o c i iano de oda la ida.
Mo isco, pues, designa al O o, y la Inquisición, an ce cana al pueblo, apenas emplea o o ocablo", VINCENT, 1985,
p.10-11.
7
8En el Dicciona io de Au o idades, p ime dicciona io de la Academia dice: MORISCOS, se llaman aquellas gen es de
los Mo os, que al iempo de la es au ación de España, se queda on en ella bau izados: y po habe se hallado después que
en lo in e io obse aban la sec a de Mahoma, se expelie on úl imamen e en iempo del seño Rey Don Phelipe III. En La .
Mau us Neophy us.

de los dicciona ios es unidad de España, con la iden i icación español-ca ólico, al que se opone es a
comunidad que debe á se expulsada, como dice el Espasa9, a pesa de los pe juicios ocasionados a
la ag icul u a y el ca ác e i ánico de la acción.
IMAGEN E IMAGO
Qui a le la másca a al mo isco es busca su in en o .
Nues o in en o no es es udia el mo isco ' i o' sino su imagen, la imago ea al, la másca a, que
colocada en las sesiones de o men o le hace eí o llo a a ins ancias de su o u ado . Así que
nues o es udio no puede se plan eado en unción de la íc ima sino del e dugo. Nada nos acla a,
pa a nues o abajo, una an opología del obje o ag edido como obje o eal si no es cae en las
edes del discu so op eso , e mina di imiendo, ú ilmen e sólo pa a la con inuidad del p oceso
seg egado , si es e lle a azón, cuan i a i a o cuali a i amen e, en las azones aducidas p e iamen e
a la ag esión.
'P oblema mo isco', ' ole ancia', ' ana ismo popula ', 'ma ginación', 'in eg ación', 'de echos de la
mino ía'... y o os é minos c eados en unción del o o, e minan legi imando la acción que
co esponde a un único miemb o de la comunidad: el a acan e.
Lo impo an e es que, pa a llega a es e espació de discusión, se necesi a una uni icación del o o en
un a que ipo y eso es lo que amos a es udia , jun o a la necesidad de esa imagen uni icada que se
con ie e en el í ulo de es e abajo y di isa de los pa ida ios de la ex i pación: "Todos son uno".
TODOS SON UNO
Pe o, "Todos son uno", debe se is o en un sen ido más cons ic i o aún que lo pensa on sus
diseñado es o iginales. No se a a, como pensaban es os, únicamen e de uni ica a odos los
a acados, engloba los espondiendo a un exclusi o a que ipo c eado in elec ualmen e, monigo e
que se dibuja y al que se hace habla , siendo su máxima exp esión en nues o caso, esencia li e a ia
sublime, el mo isco Rico e in en ado po Miguel de Ce an es.
9En el dicciona io Espasa los Mo iscos "Dícese de los mo os que al iempo de la es au ación de España se queda on en
ella bau izados. La his o ia de los mo iscos comp ende los hechos que ealiza on los musulmanes en España desde el in
de la econquis a, en 1492, has a su de ini i a expulsión en 1609, einando Felipe III. A los mo iscos, consumada la
econquis a, se les quiso ca equiza p ime o y con e i al c is ianismo, coac i amen e después, y se a acó cuan o de más
sag ado había pa a ellos: su eligión, su idioma, su aje y sus cos umb es. Muchos se con i ie on, pe o o os se
expa ia on. Felipe III aco dó su expulsión, lle ada a cabo en e 1609 y 1614, con lo que con ibuyó a la uni icación de
España, pe o ocasionando innegable queb an o en la ag icul u a, la indus ia y la población. Los mo iscos cul i a on la
li e a u a, ya en su p opio idioma, ya en cas ellano, esc i o con ca ac e es á abes, a lo que se llama aljamía".
Ahondando más, " odos son uno" e ela que el c is iano no comp ende en el ondo la dualidad
misma que p e ende al concebi un o o, sino que sólo habla en el ondo de sí mismo. El mo isco es
pa e de la sociedad c is iana, aunque pueda unciona inalmen e como el muñeco paja de la
e bena de San Juan. No exis e el mo isco si no es en el discu so de los op eso es, en el discu so
dominan e. El mismo mo isco i o, cuando in en e habla , como el caso de Nuñez Muley, end á
que hace lo en las coo denadas del discu so impues o si quie e se en endido.
UN HECHO ESPAÑOL
En 1492, la expulsión de los judíos no coincide con la conquis a de G anada sino que le sucede10.
Aun pecando de oca la ecla ame ico-cas is a, hay que deci que se a a de una consecuencia an e
la desapa ición del equilib io peninsula po pob e que es e ue a con ando solo con un es ado
musulman ( e anché) acan onado en sus mon añas. Pe o, exis ía.
Del mismo modo, hay que es a de acue do con la his o iog a ía conse ado a cuando a i ma que la
expulsión de los judíos y el es ablecimien o de la Inquisición, mues an un es ilo de unidad
peninsula (incluido o excluido Po ugal). Aunque las medidas con a los musulmanes son al
p incipio dila o ias (sepa ación en e las medidas de con e sión o zosa en Cas illa en 1500 y en
A agón en 1523), la expulsión de 1609 es ealizada y sen ida como una ac o 'español'11 (Según
exp esión de la his o iog a ía conse ado a que asumimos plenamen e12).
Así, como ac o undamen al de la His o ia de España y con un desa ollo semejan e a o os
p ocesos des uc i os, es udia emos es a 'in ención' (en el sen ido enacen is a-ba oco del é mino)
del 'mo isco'. Pa iendo del pun o nodal de 1609-1612, la expulsión, e emos como la his o ia de
los mo iscos (capí ulo III) ha seguido epi iendo du an e cua o siglos el esquema de la polémica
10Na u almen e, eníamos la anidosa p e ensión de que nues o es udio (sin nomb a al judío) si ie a pa a una mejo
comp ensión de su si uación en el ma co del judío in en ado po Occiden e (y en pa e asumido po el nue o es ado de
Is ael). Lo que íamos hace de una o ma la e al. Aho a simple y humildemen e colocamos las ca as boca a iba,
mos amos la línea de unión an es que deja los cabos suel os.
11"Pa a los Reyes Ca ólicos, el Es ado, en an o que ep esen ación polí ica y ju ídica de la nación española, iene el debe
de oma medidas pa a p ese a la unidad eligiosa del país; así se explican la expulsión de la comunidad judía y la
con e sión o zada de los mo iscos. A a és de es a búsqueda de la unidad eligiosa, los Reyes p e enden que el país sea
una ealidad social y polí ica con un alma y un cue po uni icados y una comunidad de des ino his ó ico" (Ca daillac,
polémica, p.43)
12Es o no quie e deci que asumamos sólo la consecuencia y no la causa. Según a i ma una his o iado a an poco
sospechosa de españolismo como Nu ia Sales (1989, p.273), "la desigual iade eligiosa (c is ianisme, judaisme, Islam)
ha ia es a , o al lla g del segle XV, una peculia i a especí ica compa ida pe les co ones d'A agó i de Cas ella". Es deci ,
an o la di e gencia con espec o al es o de la 'C is iandad' eu opea, como la des ucción, se pueden cali ica , y ue on
sen idas como 'hispánicas'. La con inuación de es e hilo a gumen al ha ía sal a de aleg ía a los ame ico-cas is as, pe o no
complace ía ni a la his o iog a ía conse ado a ni, suponemos, a la p opia Nu ia Sales.
que conmo ió el siglo XVI desde el momen o de su o zada con e sión: asimilación o ex i pación,
in eg ación o aniquilación (capí ulo IV).
El c is iano desa olló una pe cepción su il del mo isco y lo mo isco a lo la go del siglo XVI
(capí ulo V), in en ando oda una se ie de mo iscos (capí ulo VI), en la xeno ilia o en la xeno obia,
mo iscos que le hablaban de ellos mismos (Rico e) y se con e ían en la an í esis de la sociedad
española en o mación. El c is iano, en omológicamen e, los ca aloga á en los luga es p e ios que
ya conoce po la expe iencia de las explo aciones más elemen ales y p imi i as, la del niño, la
muje y la del animal. El esul ado de es e p oceso es el inal uni icado del mo isco en "un uno",
de inible, ex e io y eliminable.
Con as a emos es a cons ucción con o as (capí ulo VII) que se es án ami ando en la misma
época como la del musulmán emido (el u co), la ieja adición an isemi a, y las nue as ealidades
en e al gi ano o el sal aje (el indio). Ve emos ambién que hay ac o es comunes de
iden i icación, a los ojos del c is iano, en es as comunidades (capí ulo VIII), sob e odo en o no a
las zonas abús del c is ianismo: el con ac o con el dine o, la adi inación del po eni (as ología) y
la in e ención sob e el cue po (la salud).
Finalmen e, es udia emos es a necesidad occiden al de in en a se cons an emen e un o o (capí ulo
IX), en es e caso el mo isco, pa a comple a la imagen del uno o iginal, señalando las on e as del
p esun o suje o uni e sal de la adición judeo-c is iana y clásica. ¿Es posible algo ex e io a es e
suje o uni e sal? Sin en a en es a polémica, analiza emos cie as he amien as de la discusión
u ilizadas en el caso mo isco y, cuya disección, puede se i como elemen o de acla ación en
pos e io es es udios ('inmig ado', 'ex anje o', 'popula ', 'ma ginado', 'excluido', 'seg egado',
'p oblemá ico', ' ole ado', 'anac ónico'...). No hay soluciones en un abajo que sólo p opone
in e ogan es sob e un p oceso en cu so aún: la deglución y des ucción de odas las cul u as que no
pe enecen al núcleo occiden al y la necesa ia in ención de un o o pa a ealiza es e p oceso.
Nues a inalidad es esboza como se cons uye un odo uni icado llamado 'mo isco', concluyendo
que ' odos son uno', pa a luego elimina lo median e la expulsión.