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Aportaciones del POMS a la medida del estado de ánimo de los deportistas : estado de la cuestión

Andrade, Elena; Arce, Constantino; Seoane Pesqueira, Gloria

Abstract

Diseñado por McNair, Lorr y Droppleman (1971) para el ámbito clínico, el Perfil de los Estados de Ánimo (POMS) se ha convertido en un instrumento importante para la investigación en Psicología del Deporte. El presente trabajo sintetiza las principales aportaciones del cuestionario a la evaluación psicológica de los deportistas. El interés inicial por su efectividad en la predicción del rendimiento deportivo ha derivado, fruto del número creciente de estudios, en una serie de aplicaciones. Se ha empleado para analizar el efecto de la participación en programas de ejercicio, así como en el seguimiento psicológico del sobreentrenamiento y la fatiga. Ha sido adaptado a diferentes segmentos de la población y a distintos idiomas. A pesar de que existen ciertas dificultades de tipo metodológico que afectan al desarrollo de la escala, los resultados obtenidos con el POMS son muy prometedores y parece que su viabilidad y popularidad se mantendrán en el futuro.

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APORTACIONES DEL POMS A LA MEDIDA DEL ESTADO DE ÁNIMO DE LOS DEPORTISTAS: ESTADO DE LA CUESTIÓN Elena M. Andrade Fernández, Constantino Arce Fernández y Gloria Seoane Pesqueira PALABRAS CLAVE: Evaluación psicológica, estados de ánimo, rendimiento deportivo. RESUMEN: Diseñado por McNair, Lorr y Droppleman (1971) para el ámbito clínico, el Perfil de los Estados de Ánimo (POMS) se ha convertido en un instrumento importante para la investigación en Psicología del Deporte. El presente trabajo sintetiza las principales aportaciones del cuestionario a la evaluación psicológica de los deportistas. El interés inicial por su efectividad en la predicción del rendimiento deportivo ha derivado, fruto del número creciente de estudios, en una serie de aplicaciones. Se ha empleado para analizar el efecto de la participación en programas de ejercicio, así como en el seguimiento psicológico del sobreentrenamiento y la fatiga. Ha sido adaptado a diferentes segmentos de la población y a distintos idiomas. A pesar de que existen ciertas dificultades de tipo metodológico que afectan al desarrollo de la escala, los resultados obtenidos con el POMS son muy prometedores y parece que su viabilidad y popularidad se mantendrán en el futuro. KEY WORDS: Psychological assessment, mood states, sports performance. Correspondencia: Elena M. Andrade Fernández. Área de Metodología de las Ciencias del Comportamiento, Facultad de Psicología, Universidad de Santiago de Compostela, España. Fax: 981 52 Revista de Psicología del Deporte 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 ISSN: 1132-239x Universitat de les Illes Balears Universitat Autònoma de Barcelona 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 7 Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 segments and to different languages. Although there are certain methodological difficulties regarding the development of the scale, the obtained results are promising and it seems POMS viability and popularity will continue well into the future. Introducción Los estados afectivos se han convertido en uno de los componentes fundamentales del comportamiento y, en especial, de la ejecución deportiva. La explosión afectiva experimentada por la Psicología a partir de los años 80 ha producido notables avances en el desarrollo de medidas del estado de ánimo subjectivo (Watson y Clark, 1994). Diseñado para el ámbito clínico, el Perfil de los Estados de Ánimo, más conocido por sus siglas en inglés, POMS (Profile of Mood States), ha trascendido su aplicación inicial y ha sido utilizado con asiduidad en la investigación en Psicología del Deporte. Lejos de ser exhaustivo, este trabajo pretende ofrecer una visión general de la trayectoria del cuestionario, centrada en sus contribuciones a la evaluación del estado de ánimo de los deportistas. Después del interés por su efectividad para predecir el éxito y el fracaso deportivos, ha sido empleado para determinar los posibles beneficios psicológicos derivados de la participación en un programa de ejercicio, así como en el seguimiento psicológico del sobreentrenamiento y la fatiga. Se han elaborado nuevas versiones y adaptaciones a diferentes países. A pesar de que la adaptación de instrumentos de evaluación conlleva dificultades, los resultados obtenidos con el POMS han sido útiles a investigadores y profesionales del deporte y las revisiones de la literatura acerca del tema señalan que su popularidad se mantendrá en el futuro. En este sentido, se insiste en la conveniencia de integrar el POMS en modelos interdisciplinares de evaluación y en fomentar objetivos que habitualmente ocupan un lugar secundario en los estudios sobre Psicología del Deporte, como el de disfrute y bienestar subjectivo del deportista. Orígenes El Perfil de los Estados de Ánimo fue diseñado por McNair, Lorr y Droppleman (1971) con el fin de medir los cambios resultantes de la psicoterapia y la medicación psicotrópica en pacientes psiquiátricos. El manual recomienda su uso “principalmente para pacientes psiquiátricos externos” (McNair et al., 1971, p. 6). Los autores obtuvieron los datos normativos tanto para la población psiquiátrica como para la población de estudiantes universitarios. Posteriormente, ha sido probado en gran variedad de muestras nopsiquiátricas y se ha convertido en un ABSTRACT: Created by McNair, Lorr and Droppleman (1971) for clinical settings, the Profile of Mood States (POMS) has become one of the most important instruments for research in Sport Psychology. This work is a synthesis of POMS contributions to the psychological assessment of athletes. Due to the increasing number of research studies, the initial interest in its accuracy in predicting sports performance has led to a series of applications. It has been used to examine the effects of exercise participation on mood, as well as for monitoring of overtraining and staleness. It has been adapted to different population Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 8 Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 instrumento muy popular en la investigación en psicología del deporte de los últimos años. En su forma original, el cuestionario estaba compuesto por 65 items, que se valoraban mediante un formato tipo Likert con 5 alternativas de respuesta. Para su construcción, los autores realizaron seis análisis factoriales sobre un total de 100 adjetivos. Un conjunto inicial de 55 adjetivos se obtuvo con la ayuda de varios informes (Nowlis y Green, 1957 y Sells et al.,1956, citados en McNair et al., 1971), un diccionario y un thesaurus. Para restringir los adjetivos a aquellos Sujetos Factores Factores Año Nº Sexo Edad Tipo Nº items Escala hipotéticos obtenidos 1961 200 H37 PE 55 0-3 T-Ans-Col-D-V-F T-Col-D-V-F 1964 523 H39 PE 57 0-3 T-Col-D-V-F-Con T-Col-D-V-F 1964 150 H38 PE 60 0-3 T-Col-D-V-F-Con T-Col-D-V-F-Con-A 235 HEU 67 0-4 T-Col-D-V-F-S-A T-Col-D-V-F 1966-69 350 HPE 65 0-4 T-D-Col-V-F-Con T-D-Col-V-F-Con T= Tensión F= Fatiga H= hombres PE= pacientes externos D= Depresión Ans= Ansiedad M= mujeres EU= universitarios Col= Cólera Con= Confusión que un individuo medio pudiera comprender fácilmente, se consultaron las listas de palabras de ThorndikeLorge (1944). Los factores que mostraron mayor consistencia a lo largo del proceso de construcción fueron: Tensión-Ansiedad, DepresiónMelancolía, Cólera-Hostilidad, VigorActividad, Fatiga-Inercia y ConfusiónDesorientación. El componente denominado Amistad no aparecía como un factor independiente de forma consistente. Por esta razón, la versión más conocida del cuestionario ha quedado reducida a 58 items y se ha prescindido sistemáticamente de los adjetivos empleados para medir este séptimo estado de ánimo. La Tabla 1 muestra un resumen de los seis estudios analíticos llevados a cabo por los autores. En los tres primeros estudios, cada adjetivo era evaluado en una escala de 4 puntos, a los que se asignaron valores desde 0 (nada) hasta 3 (muchísimo). En los tres estudios siguientes se incorporó un nivel más, con lo que la escala final estaba formada por 5 puntos, etiquetados nada (0), un poco (1), moderadamente (2), bastante (3) y muchísimo (4). De una matriz de correlaciones de 55 items se extrajeron cinco factores en el primer 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 9 Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 estudio. Los items referidos a Tensión y Ansiedad aparecían agrupados dentro de un solo factor. En un segundo estudio se añadieron items que representaban el sexto estado de ánimo, Confusión. De nuevo se extrajeron cinco factores. Para el estudio tres se cambiaron algunos items, con el objetivo de aportar definiciones más amplias de los cinco factores confirmados y para intentar delimitar Confusión. En este caso se extrajeron siete factores: Tensión, Cólera, Depresión, Vigor, Fatiga, Confusión y Amistad. En el estudio cuatro se eliminaron los items de Confusión y se añadieron algunos items nuevos, destinados a medir Sensibilidad. Sólo fue posible replicar cinco factores; Sensibilidad y Amistad no resultaron significativos. Durante los estudios cinco y seis, el POMS (en su forma ya definitiva) fue administrado a hombres y a mujeres, respectivamente. Todos ellos eran pacientes externos. Se obtuvieron seis factores: Tensión, Depresión, Cólera, Vigor, Fatiga y Confusión. El protocolo estándar de instrucciones utiliza la expresión “cómo te has sentido durante la última semana, incluyendo el día de hoy”. La última semana representa un período de tiempo suficientemente amplio para determinar las reacciones anímicas típicas y persistentes de los individuos y suficientemente corto para detectar los efectos inmediatos de la situación. Es obvio que esto depende del propósito del estudio; pero la modificación del enunciado podría afectar a la estructura factorial. A pesar de que McNair et al. no apreciaron alteraciones de la estructura factorial en el estudio nº 4 (ver Tabla 1), al emplear la instrucción right now (ahora mismo), advierten de los riesgos que ello supone: “Obviamente diferentes períodos de evaluación pueden dar lugar a diferentes medias y varianzas para los items y para el total de la escala. La mayoría de los datos recogidos en este manual están basados en el período de una semana y no deberían considerarse aplicables a períodos de valoración más breves o más largos” (McNair et al., 1971, p. 5). El cuestionario es prácticamente autoadministrable, tanto si se presenta de forma individual como colectiva; de ahí que las referencias al método y condiciones de aplicación sean escasas en el manual del POMS, en el que se recoge como recomendación específica “...en caso de problemas...el encuestador debería evitar definir un ítem del POMS tomando como referencia otro ítem del cuestionario” (McNair et al., 1971, p. 6). Con el propósito de uniformizar el procedimiento, algunos trabajos posteriores como los de Albrecht y Ewing (1989) han proporcionado listas de items alternativas a las que acudir en caso de que el significado de alguno de los adjetivos del cuestionario no sea comprendido por los sujetos. La puntuación en cada factor se obtiene de la suma de todas las respuestas a los adjetivos que lo definen. Todos los items tienen la misma dirección, excepto dos: relajado (perteneciente al factor Tensión) y eficiente (dentro del factor Confusión), cuya dirección está invertida. Es posible obtener una puntuación global Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 10 Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 hasta 32 modalidades diferentes. Los artículos pueden ser localizados en más de 34 publicaciones periódicas, la mayoría registradas en las principales bases de datos: ERIC, Medline, PsychLIT y SPORTdiscus. Si bien las muestras formadas únicamente por mujeres son escasas en los trabajos publicados hasta 1990, un análisis de la literatura de Psicología del Deporte en 1991 y 1992 señala que la popularidad y viabilidad del POMS en investigación deportiva se mantendrán, con lo cual es posible que posteriores revisiones puedan informar de más y mejores estudios al respecto (Snow y LeUnes, 1994, p. 210). El mayor defensor del uso del POMS en deporte ha sido Morgan. Este autor obtuvo correlaciones significativas entre las puntuaciones en el cuestionario y las subescalas del MMPI. Por este motivo, el POMS aparece siempre citado como una escala de Personalidad: “..., aunque el POMS no fue diseñado para medir Personalidad, la puntuación resultante se asemeja al concepto de rasgo” (Morgan, O’Connor, Ellickson y Bradley, 1988, p. 250). Predicción El interés inicial por este cuestionario radica además en su efectividad en la predicción del rendimiento deportivo. Morgan utilizó el POMS en las comparaciones habituales de deportistas frente a nodeportistas y deportistas de éxito frente a deportistas de menos éxito en los mismos deportes. Sus fines eran casi siempre predictivos, siguiendo la tendencia general en Psicología de la (un índice general de alteración del estado de ánimo) mediante la suma de las puntuaciones en los factores, teniendo en cuenta que Vigor, a diferencia de los demás, se resta. A pesar de su considerable redundancia, las propiedades psicométricas de la escala en lengua inglesa son adecuadas (McNair et al., 1971; Spielberger, 1972; Weckowitz, 1978; Norcross, Guadagnoli y Prochaska, 1984; Reddon, Marceau y Holden, 1985; Watson y Clark, 1997) y ha demostrado ser un buen instrumento para evaluar el estado de ánimo en diferentes áreas de la Psicología (Eichman, 1978; Weckowitz, 1978; Boyle, 1987). Incorporación al ámbito del deporte Las medidas de estado de ánimo recibieron gran atención por parte de los psicólogos del deporte como alternativa a las pruebas de Personalidad tradicionales. A raíz del abandono de las Teorías de Rasgo en virtud de la Posición Interaccionista (rasgo-estado), investigadores como W.P. Morgan enfatizaron el uso de inventarios de estado de ánimo como medio de estudiar la relación entre variables psicológicas y ejecución deportiva. Desde su introducción en deporte, en 1975, se han publicado al menos 257 estudios relacionados con el POMS. Después de varias revisones (LeUnes, Hayward y Daiss, 1988; Snow y LeUnes, 1994; LeUnes y Burger, 1998), se han encontrado 194 publicaciones que representan al campo específico del deporte y el ejercicio, en las que el POMS ha sido aplicado a practicantes de lucha, atletismo, fútbol, remo, natación, y así 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 11 Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 Personalidad y en Psicología del Deporte. Es decir, tenían por objeto responder a preguntas como: ¿existe una Personalidad diferenciada en los deportistas? o ¿algunas características de Personalidad conducen al éxito en deporte y, si es así, podemos identificarlas para predecir el éxito?. Estos estudios han llevado a Morgan y cols. a identificar lo que denominaron el Perfil Iceberg de los deportistas de élite. Se refiere a la descripción de la disposición visual de las puntuaciones en el cuestionario, para un deportista o grupo de deportistas, donde los estados de Tensión, Depresión, Cólera, Fatiga y Confusión se sitúan por debajo de la media poblacional y Vigor está por encima de este valor. A partir de la aplicación de cuestionarios tradicionales de Personalidad y de sus trabajos con el POMS, Morgan elaboró su propio Modelo de Salud Mental (Mental Health Model), según el cual los deportistas de éxito poseen más características de salud mental positivas y menos características negativas que los deportistas de menos éxito y que la población general. El Perfil Iceberg sería, en esencia, el perfil de un individuo psicológicamente sano y el POMS se revela como la prueba más efectiva para el propósito de predicción del éxito y el fracaso en este contexto: “De todos los tests psicológicos que mis colegas y yo hemos probado, el POMS ha demostrado ser el mejor predictor del éxito deportivo” (Morgan, 1980b, p. 97). El alcance real de su eficacia para predecir el éxito ha sido abordado en trabajos aislados con luchadores universitarios y olímpicos (Nagle, Morgan, Hellickson, Serfass y Alexander, 1975; Morgan y Johnson, 1977; Morgan, 1980b), equipos nacionales de remo (Morgan y Johnson, 1978) y corredores de élite (Morgan y Pollock, 1977; Morgan, 1978), entre otros. Dado el gran número de investigaciones en las cuales el POMS ha sido aplicado a deportistas, era inevitable una pluralidad de resultados. Se han seguido metodologías de investigación diversas, se han evaluado sujetos con distinto nivel de entrenamiento y de diferentes edades. Desafortunadamente el grado de replicabilidad de muchos trabajos se ha visto mermado por la falta de información relevante. Puesto que se trata de una prueba de estado de ánimo, es imprescindible conocer no sólo el nivel de entrenamiento, el nivel educativo o la edad de los deportistas evaluados, sino también el ambiente de evaluación y la relación entre el tiempo de prueba y los eventos deportivos significativos. En base al análisis de los datos facilitados por una serie de estudios, entre los que se asume una comunalidad razonable en las poblaciones representadas y las metodologías utilizadas, Vanden Auweele, DeCuyper, Van Mele y Rzewnicki (1993) apoyaron la noción de que los deportistas de élite norteamericanos mostraban típicamente el perfil iceberg, en especial durante los períodos de entrenamiento previos a la competición. Las muestras estaban formadas, en su mayoría, por Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 12 Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 definición de éxito deportivo (en base a criterios objetivos o en base a juicios subjetivos) y, por supuesto, la historia deportiva y vital anterior a la evaluación del estado de ánimo y sus características de personalidad, que potencialmente influyen tanto en el estado de ánimo como en el rendimiento. Teniendo en cuenta la experiencia de Rowley (1993) y las recomendaciones de Terry (1995), Beedie, Terry y Lane (2000) realizaron dos meta-análisis de los estudios publicados hasta 1998. En el primer caso, fueron sometidos a meta-análisis 16 estudios que utilizaron el POMS para discriminar entre al menos dos grupos de deportistas entre los que existía una clara diferencia de nivel (ejemplo: experto frente a principiante). El segundo grupo estaba formado por 13 estudios que utilizaron el POMS para predecir los resultados entre deportistas pertenecientes al mismo nivel. Siguiendo los planteamientos de Terry (1995), también se analizó la influencia de posibles variables moduladoras como el tipo de deporte, la duración del evento y la definición operativa de éxito. Encontraron que los deportistas de distintos niveles mostraban similares puntuaciones de estado de ánimo. No obstante, el Perfil Iceberg fue útil para predecir el rendimiento cuando se comparaban deportistas con el mismo nivel de habilidad. Los efectos fueron más acusados sobre todo cuando se trataba de deportes en los que la influencia externa era potencialmente mayor (baloncesto, karate, fútbol, tenis y lucha), de corta duración y cuando se empleaba una valoración subjetiva deportistas de alto nivel, aunque sus resultados también parecían atribuibles a individuos activos en general (Morgan, Brown, Ranglin, O’Connor y Ellickson, 1987). En un nuevo intento por sintetizar la evidencia acerca de la capacidad del POMS para discriminar entre deportistas de éxito y deportistas de menos éxito, Rowley, Landers, Kyllo, y Etnier (1995) sometieron a metaanálisis 33 estudios en los que se comparaban ambos grupos y hallaron un tamaño del efecto global de .15. Concluyeron que el Perfil Iceberg explicaba sólo el 1% de la varianza de la ejecución deportiva. La investigación posterior al respecto ha valorado los resultados de Rowley et al. (1995) como un efecto del tipo de diseño utilizado. Además, se ha insistido en la necesidad de control de ciertas variables de tipo interpretativo, conceptual y metodológico que podrían estar modulando la relación entre el estado de ánimo precompetitivo y el rendimiento deportivo (Terry, 1995; Prapavessis, 2000). Algunas de las variables a las que se ha hecho referencia son: la homogeneidad de la muestra (en cuanto a habilidad y entrenamiento), el tipo de deporte (en función, sobre todo, de la mayor o menor influencia ejercida por el entorno), la duración del evento deportivo, el momento de aplicación del cuestionario (la proximidad a la competición parece garantizar mejores resultados, aunque se deben prevenir los posibles efectos de distorsión de las respuestas), el tipo de instrucciones (“Cómo te sientes ahora” vs. “Cómo te has sentido durante la última semana”), la 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 13 Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... del rendimiento. Si bien la afirmación de que el Perfil Iceberg es común a todos los deportistas en momentos previos a la competición ha sido ratificada por investigaciones recientes (Terry y Lane, 2000), su capacidad para discriminar entre deportistas de diferente nivel parece, por lo tanto, más cuestionable. La influencia de otros aspectos que pueden aportar matices al valor predictivo de la escala, como el tipo de instrucciones utilizado y el momento de aplicación (y la interacción entre ambos) están todavía por delimitar. E incluso en condiciones de control de estos factores moduladores, no es extraño que un deportista realice una buena actuación a pesar de tener un perfil negativo o que realice una ejecución pobre, a pesar haber obtenido un perfil positivo. Es más, algunos estados como Vigor, Tensión o Cólera pueden ejercer tanto efectos facilitadores como perjudiciales sobre el rendimiento (Prapavessis, 2000). Prapavessis (2000, p. 38) afirma que “el Perfil Iceberg ignora las diferencias individuales en el estado de ánimo” y propone un enfoque alternativo para entender la relación entre estado de ánimo y rendimiento deportivo: el modelo de Zona Individual de Funcionamiento Óptimo (IZOF; Hanin, 1980). Una última cuestión de carácter metodológico relacionada con el uso extendido del cuestionario es la necesidad de diponer de datos normativos específicos para cada población. En este sentido, los estudios con el POMS en el ámbito deportivo han tenido que acudir reiteradamente a los baremos originales. En un trabajo reciente, Terry y Lane (2000) desarrollaron tablas de datos normativos basándose en amplias muestras de deportistas de diferentes niveles de participación: competición internacional, a nivel de club deportivo y como actividad recreativa (sin competición). Los datos se obtuvieron mediante el empleo de la instrucción “ahora mismo” (intuitivamente más sensible a las demandas de la situación) y para diferentes situaciones: antes de competir, después de competir y fuera del entorno deportivo. Efectos psicológicos del ejercicio Además del interés por esta medida en cuanto a su valor predictivo, también se ha empleado para evaluar los efectos del ejercicio en el ánimo y el bienestar psicológico. Se han realizado metaanálisis (Crews y Landers, 1987; North, McCullagh y Tran, 1990; McDonald y Hodgdon, 1991; Petruzzello, Landers, Hatfield, Kubitz y Salazar, 1991) cuyos resultados son nuevamente difíciles de valorar. El aspecto a tener en cuenta por los investigadores, en este caso, es cómo medir los cambios psicológicos que pueden estar asociados con la participación en un programa de ejercicio. McDonald y Hodgdon (1991) informaron de que el POMS, junto con el Multiple Affect Adjective Check List (MAACL) eran dos de las escalas más comunes utilizadas para tal fin. Se han identificado cambios positivos en las subescalas del POMS para diferentes actividades aeróbicas y anaeróbicas. Los sujetos no entrenados y los altamente estresados 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 14 Andrade, E.M., Arce, C. y Seoane, G. Aportaciones al POMS a la medida del estado de ánimo de ... Revista de Psicología del Deporte. 2000. Vol. 9, núm. 1-2, pp. 7-20 han mostrado los efectos más notables (Berger y Owen, 1983, 1988; Lichtman y Poser, 1983; Wilfley y Kunce, 1986; Dyer y Crouch, 1987). Para determinar los potenciales beneficios psicológicos derivados del ejercicio, en estudios británicos han sido utilizadas dos versiones del POMS. Moses, Steptoe, Mathews y Edwards (1989) usaron la versión unipolar (McNair et al., 1971), con las seis medidas de ánimo habituales, cinco negativas y una sexta (Vigor), positiva. Moses et al. (1989) han tenido que utilizar transformaciones logarítmicas para superar el efecto de suelo que puede producirse en las escalas negativas cuando son aplicadas a poblaciones no-clínicas. Asimismo, ha sido presentada una nueva versión bipolar del POMS (Lorr y McNair, 1994), en la cual cada escala tiene un polo positivo y otro negativo. Las subescalas que constituyen la versión bipolar son: energetic-tired, elation-depression, confident-unsure, composed-anxious, agreeable-hostile, clear-headconfused. Las puntuaciones brutas obtenidas se transforman en Puntuaciones t (=50; Sx=10). Pero se ha requerido un número considerable de sujetos para poder detectar cambios de media desviación típica y la significación práctica de tales cambios es un problema de juicio. Según los datos de Mutrie y Kelly (1992), ninguna de las variaciones en el tiempo produjo puntuaciones medias por encima de 55 en ninguna de las subescalas. Por tanto, la versión bipolar del POMS puede no ser el instrumento más adecuado para estudios de ejercicio. Es preciso diseñar medidas que sean más sensibles a los efectos psicológicos informados por los deportistas. Seguimiento psicológico Una de las últimas aportaciones del propio Morgan ha sido la comprobación de que las puntuaciones en el POMS fluctúan con relación a la intensidad del entrenamiento (Morgan et al., 1987; Morgan, Costill, Flynn, Raglin y O’Connor, 1988). Morgan et al. (1987) observaron un aumento considerable de las puntuaciones en Fatiga y disminuciones en Vigor, así como incrementos notables en Depresión al final de los períodos de entrenamiento más intenso. Sugieren la posibilidad de que estas alteraciones sean precursores de problemas más serios del estado de ánimo, como la Depresión: “La depresión parece ser un producto del sobreentrenamiento. Los síntomas que presenta un atleta cansado son marcadamente similares a toda clase de síntomas observados en la depresión primaria o endógena” (Morgan et al., 1987; traducido por Moliner y Moliner, 1991, p. 14). El trabajo llevado a cabo por Morgan y cols. (1987), durante diez años de investigación con miembros del equipo de nadadores de la Universidad de Wisconsin-Madison, ha puesto de manifiesto una de las contribuciones más importantes del POMS al ámbito del deporte: la monitorización psicológica del entrenamiento. La detección precoz de estados crónicos de fatiga ayudaría a dosificar las cargas de entrenamiento y los períodos de descanso para evitar la aparición de los síntomas depresivos y 1-Andrade 31/03/03 17:24 Página 15 sobreentrenamiento y agotamiento. 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