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La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo como herramienta preventiva de conductas desajustadas psicosocialmente

Sánchez Gombau, Mª Carmen; Cantón Chirivella, Enrique

Abstract

La Teoría de Búsqueda de Sensaciones elaborada por Zuckerman y colaboradores plantea como algunas personas, con alta búsqueda de sensaciones, les resultan placenteras las actividades excitantes, buscando experiencias nuevas y poco usuales, o asumiendo riesgos. Precisamente en este grupo podemos situar tanto a aquellos que participan en deportes de riesgo como a quienes realizan actividades antisociales o delictivas. Así, el objetivo de nuestra investigación fue conocer las similitudes y diferencias en las distintas dimensiones de la búsqueda de sensaciones y la valoración del riesgo entre esos dos tipos de población, con el fin último de conocer la viabilidad de utilizar la práctica deportiva de riesgo como canalizador de la búsqueda de sensaciones, en la prevención de la realización de conductas desajustadas socialmente. Los datos obtenidos con practicantes de escalada y alpinistas y con drogodependientes indican que en ambos casos obtienen puntuaciones elevadas en búsqueda de sensaciones significativamente diferentes de la población general, aunque los drogodependientes muestran mayor indiferencia a la aprobación social y puntúan más alto en las subescalas de Búsqueda de Emociones (BS) y Desinhibición (DIS). En conjunto, los datos permiten sugerir la posibilidad de orientar intervenciones de prevención del consumo de sustancias adictivas en personas de alto riesgo, intentando canalizar su búsqueda de sensaciones a través algunas dimensiones de la práctica deportiva de riesgo, teniendo en cuenta sus particularidades.

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LA PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICO-DEPORTIVA DE RIESGO COMO HERRAMIENTA PREVENTIVA DE CONDUCTAS DESAJUSTADAS PSICOSOCIALMENTE Mª Carmen Sánchez Gombau y Enrique Cantón Chirivella PALABRAS CLAVE: Psicología del Deporte, actividad físico-deportiva, motivación, actitudes. RESUMEN: La Teoría de Búsqueda de Sensaciones elaborada por Zuckerman y colaboradores plantea como algunas personas, con alta búsqueda de sensaciones, les resultan placenteras las actividades excitantes, buscando experiencias nuevas y poco usuales, o asumiendo riesgos. Precisamente en este grupo podemos situar tanto a aquellos que participan en deportes de riesgo como a quienes realizan actividades antisociales o delictivas. Así, el objetivo de nuestra investigación fue conocer las similitudes y diferencias en las distintas dimensiones de la búsqueda de sensaciones y la valoración del riesgo entre esos dos tipos de población, con el fin último de conocer la viabilidad de utilizar la práctica deportiva de riesgo como canalizador de la búsqueda de sensaciones, en la prevención de la realización de conductas desajustadas socialmente. Los datos obtenidos con practicantes de escalada y alpinistas y con drogodependientes indican que en Correspondencia: Enrique Cantón Chirivella. Dept. Psicología Básica. Universidad de Valencia. Avda. Blasco Ibañez, 21. 46010-Valencia. E-mail: [email protected] Revista de Psicología del Deporte 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 ISSN: 1132-239x Universitat de les Illes Balears Universitat Autònoma de Barcelona Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 obtained with escalate practicants,mountaineers and drug addicts shown that in both cases they obtained hight punctuations in sensation seeking —with a significant differences with general population— despite this, drug addicts shown more indifference to social approval and they obtains high punctuations in emotion Seeking and Desinhibition subscales. Results suggested the possibility to orientate treatments to prevent the consum of addictives substances with the risk sports practice. Introducción Se han realizado muchas investigaciones con el objeto de conocer qué motiva a las personas para realizar conductas que implican un riesgo físico, que pueden llegar a causarles graves daños e incluso la muerte. Algunas de ellas han explorado la posibilidad de que la variable de búsqueda de sensaciones sea la dimensión que oriente a las personas a realizar este tipo de actividades. De acuerdo con Zuckerman, la búsqueda de sensaciones se caracteriza por la necesidad de sensaciones y experiencias variadas, nuevas y complejas y la voluntad de asumir riesgos físicos y sociales con tal de satisfacer esta necesidad (1979, pág. 10). Las personas que muestran una búsqueda de sensaciones alta prefieren mantener una fuente continua de estimulación, les aburre la rutina, y están siempre experimentando nuevas ambos casos obtienen puntuaciones elevadas en búsqueda de sensaciones —significativamente diferentes de la población general—, aunque los drogodependientes muestran mayor indiferencia a la aprobación social y puntúan más alto en las subescalas de Búsqueda de Emociones (BS) y Desinhibición (DIS). En conjunto, los datos permiten sugerir la posibilidad de orientar intervenciones de prevención del consumo de sustancias adictivas en personas de alto riesgo, intentando canalizar su búsqueda de sensaciones a través algunas dimensiones de la práctica deportiva de riesgo, teniendo en cuenta sus particularidades. KEY WORDS: Sport Psychology, sport and physical activity, motivation, attitudes. ABSTRACT: The Sensation Seeking theory, developed by Zuckerman, explain that some persons, with high levels of sensation seeking, were agree with excitating activities, searching new and unusual experiences or asuming risks. In this group, we can placed people that participate in risk sports and people who realize antisocial behaviours. In this way, the objective of our investigation were to know similarities and differences in sensation seeking´s dimensions and the risk valoration between those types of population, in order to know the possibility to use the risk sport like a sensation seeking channel, preventing antisocial behaviours. Results Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 maneras de aumentar la activación mediante actividades excitantes que a nivel conductual tienen su reflejo en el interés por buscar experiencias nuevas, participar en actividades novedosas y poco usuales y tomar y asumir riesgos. Estas conductas están muy relacionadas con una combinación de niveles de activación elevado y experiencia emocional placentera (Kerr, 1997). En la misma línea, la valoración de la persona al tomar la decisión de realizar una conducta «arriesgada» que le proporcione nuevas sensaciones y emociones, puede resultarnos esencial para evaluar su motivación por buscar sensaciones en actividades que objetivamente podríamos calificar de «alto riesgo» de daño físico, psíquico o social. Las personas difieren en las percepciones de la probabilidad de consecuencias negativas para los comportamientos que implican un grado de riesgo, por lo que podríamos considerar la valoración del riesgo como inherentemente subjetivo. Las investigaciones nos dicen que las personas con una puntuación alta en el constructo de búsqueda de sensaciones están interesadas en conocer las posibles consecuencias adversas de sus acciones, pero siempre tienen percepciones disminuidas del riesgo y peligro que la actividad conlleva respecto al riesgo objetivo. Es decir, son conscientes de que la práctica de alguna actividad arriesgada puede tener consecuencias negativas para ellos, así como de los riesgos asociados con las conductas, pero las eligen, aceptando el riesgo. Zuckerman, Buschman y Murphy (1980) mostraron que una puntuación alta en la escala de búsqueda de sensaciones se relaciona significativamente con la tendencia a realizar actividades con riesgo, tanto físico como psicosocial. La socialización también es un factor fundamental en la toma de decisiones de riesgo. Si es efectiva, se reducirá la probabilidad de implicarse en conductas de riesgo, ya que la sociedad tiende a infravalorar sus beneficios, no recomendando su elección. Por ello, si nuestro objetivo se centra en la prevención de la aparición de dichas conductas desajustadas psicosocialmente, y dado que su inicio se manifiesta en edades muy tempranas, pensamos que las conductas de riesgo que realizan las personas no tienen porque ser los mejores indicadores de su valoración del riesgo, sino que las creencias y actitudes que tienen acerca de los riesgos que tomarían ante una actividad, puede ser un marcador adecuado. Práctica deportiva de riesgo Los motivos que llevan a las personas a participar en deportes que implican riesgo es una de las cuestiones más intrigantes en el ámbito de la psicología del deporte. Las personas que los practican soportan, en ocasiones, cierto nivel de dolor y ponen de manifiesto la necesidad de demostrar competencia. Montañeros y escaladores mencionan, entre las motivos de su práctica, el reto que les supone la dificultad de la tarea, la posibilidad de tener éxito en acciones que otros no pueden realizar, Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 la posibilidad de experimentar sentimientos de autoconfianza y conocer sus propios límites. Afrontar exitosamente las situaciones de estrés que conllevan estas prácticas deportivas puede ser otra de las causas de su práctica, ya que el control de las propias reacciones les permite experimentar sentimientos de competencia. La gran cantidad de literatura científica relacionada con la materia muestra como los participantes en deportes de riesgo tienden a ser mayores buscadores de sensaciones que los practicantes de deportes menos arriesgados y que implican menos tipos de experiencias. Las propias evaluaciones de los deportistas acerca del riesgo, apoyan la sugerencia de que la maximización del riesgo no es el objetivo de la realización de estas actividades. Los deportistas de élite en actividades de riesgo participan en actividades que conllevan solamente un riesgo que ellos perciben como de grado medio, valorando el riesgo objetivo de su deporte como alto, pero no muy alto y piensan que sus amigos les valoran como más arriesgados de lo que realmente son (Breivik, 1991). Consumo de sustancias adictivas La mayor parte de la literatura especializada coincide con Kramer y Cameron (1975) en que los motivos fundamentales para el inicio en el consumo de sustancias adictivas son: satisfacer la curiosidad sobre sus efectos; tener la sensación de pertenencia al grupo de iguales, ser aceptado; expresar la necesidad de independencia y/o hostilidad; vivir experiencias placenteras o emociones nuevas; adquirir un estado superior de conocimiento o una mayor creatividad; producirse una sensación de bienestar y tranquilidad y evadirse de algo. Los buscadores de sensaciones parecen estar motivados a consumir todo tipo de drogas, por su necesidad de experiencias novedosas y por la curiosidad. En un primer momento, utilizan las drogas para lograr la subida o por el placer que les producen. También disfrutan de la excitación y la desinhibición de la vida del drogodependiente. Pero cuando las drogas ya han generado dependencia, la búsqueda de sensaciones es irrelevante para continuar utilizándolas. Los consumidores de drogas con alta búsqueda de sensaciones empiezan con la búsqueda de una activación positiva, pero acaban utilizándolas para reducir la activación negativa y para mantener un nivel óptimo de activación que puede ser considerablemente más bajo que cuando empezaron. Los investigadores han intentado hallar un factor común a las diferentes adicciones y se han decantado por factores motivacionales, como la búsqueda de sensaciones. Algunos programas realizados en California han utilizado el esquí de alta montaña, considerado deporte de alto riesgo, como fuente para canalizar la búsqueda de sensaciones de personas drogodependientes en fase de rehabilitación, una vez han finalizado el programa. Algunos de ellos compararon la experiencia de caída libre con el «subidón» que les producía la heroína. Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 sensaciones y valoración del riesgo entre dos poblaciones con tendencia a realizar conductas de riesgo, ajustadas y desajustadas socialmente. Nuestro objetivo final es conocer la viabilidad de utilizar la práctica deportiva de riesgo como canalizador de la búsqueda de sensaciones, en la prevención de la realización de conductas desajustadas socialmente. La investigación que se presenta a continuación es un estudio empírico de campo, empleando una metodología de recogida de datos transversal. El diseño es multivariado, intentando recoger las variables más significativas relacionadas con los principales factores de riesgo implicadas en la realización de esas conductas. Sujetos y material Para la realización de la investigación utilizamos una muestra de personas que realizan conductas de riesgo, subdividida en dos grupos de sujetos distintos: una formada por 39 practicantes de deporte de riesgo, considerada un actividad ajustada socialmente, y 46 drogodependientes, personas desajustadas socialmente. Para la recogida de datos utilizamos una batería de pruebas formada por: el cuestionario de Búsqueda de Sensaciones de Zuckerman versión V, que consta de cuatro escalas: Búsqueda de aventuras y emociones (TAS), que expresan el deseo de realizar deporte u otras actividades que impliquen un riesgo físico; Búsqueda de experiencias (ES), que abarca la búsqueda de nuevas experiencias y sensaciones mediante los sentidos, manteniendo una línea de no conConductas antisociales y delictivas Existen determinadas variables de personalidad que se consideran factores de riesgo para el desarrollo de conductas antisociales. Destacan entre estas la extroversión, la impulsividad, el déficit de atención, la osadía, la búsqueda de sensaciones (búsqueda de excitación y desinhibición) y la ausencia de empatía (Farrington, 1990). También se han encontrado relaciones positivas entre menores con niveles elevados de búsqueda de sensaciones, y el interés por ver películas con un alto grado de violencia así como por la práctica de actividades deportivas que conlleven riesgo; mientras que los que puntuaban bajo optan por distracciones más intelectuales y mostraban un mayor ajuste en las actividades académicas normales. Podemos apuntar la importancia que muestra la búsqueda de sensaciones en el inicio y mantenimiento de conductas antisociales y delictivas, aunque las diferentes investigaciones no han mostrado que pueda ser una variable predictiva, tomada en solitario, de posteriores actividades antisociales. Método Objetivos y diseño Dada la alta correlación que la literatura científica nos señala entre la variable búsqueda de sensaciones y la implicación de la persona en conductas desajustadas psicosocialmente, el objetivo de nuestra investigación fue conocer las similitudes en búsqueda de Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 formidad social; Desinhibición (Dis), que hace referencia al deseo de desinhibirse en situaciones sociales para conseguir placer; y la Susceptibilidad al aburrimiento (BS), que representa la intolerancia y la aversión de la persona hacia experiencias repetitivas de cualquier tipo, incluyendo el trabajo rutinario y las personas aburridas. También utilizamos el Cuestionario de Valoración del Riesgo (Franken y cols., 1992) acerca de creencias y conductas de toma de riesgo, y que consta de dos factores: el primero, «Indiferencia a la aprobación social», contiene ítems que indican si las personas realizarían actividades que la sociedad no G. DEPORTISTA G. DROGODEPENDIENTES EDAD = 30 años = 24 años - hombres - mujeres 27 11 40 6 FUMAR 33% SI 95% SI ALCOHOL 69% SI 2% SI aprueba (conductas asociales), mientras que el segundo factor, «Indiferencia al peligro», contiene ítems que indican el disfrute que proporcionan esas actividades de toma de riesgo. Asimismo utilizamos el Cuestionario de Conductas Antisociales, de elaboración propia, que mide la realización por parte de la persona de conductas antisociales, y está compuesto por dos factores: «Realización de conductas antisociales ilegales» y «Realización de conductas antisociales». Por último, realizamos una anamnesis específica de cada una de las muestras, que nos permitió recoger datos cualitativos comunes y específicos de cada grupo. Entre los comunes incluimos la edad, el sexo, el consumo de alcohol y tabaco, y la práctica deportiva. Entre los específicos, para la muestra de drogodependientes incluimos su motivación para practicar deporte y si le gusta o le gustaría practicar distintos deportes de riesgo. Para los practicantes de deporte de riesgo incluimos su motivación para iniciar y mantener la practica deportiva y distintas preguntas relacionadas con la valoración que de su práctica deportiva de riesgo realizaba su entorno social, para comprobar su percepción del grado de aprobación social que mostraban. Algunas Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 FUMAR ALCOHOL PRACTICA DEPORTIVA 1. x = 1.043 x = 1.978 x = 1.969 2. x = 1.696 x = 1.615 x = 1.000 F(2,84) = 0 F(2,84) = 0 F(2,84) = 0 Tabla 2. Grupo 1 = Drogodependientes; Grupo 2 = Deportistas. FAN1 FAN2 FC1 FC4 FCR1 1: x = 43.94 2: x = 37.43 F(2,84) = 0 1: x = 28.20 2: x = 19.13 F(2,84) = 0 1: x = 28.20 2: x = 19.13 F(2,84) = 0 1: x = 7.89 2: x = 7.13 F(2,84) = 0 1: x = 25.33 2: x = 20.15 F(2,84) = 0 Tabla 3. Análisis de Varianza, sobre la realización de conductas de riesgo entre el. Grupo 1 (drogodependientes) y el Grupo 2 (deportistas de riesgo). Fan1: conductas antisociales ilegales, fan2: conductas antisociales legales, fc1: consumo de sustancias adictivas, fc4: conductas de juego, fcr1: indiferencia a la aprobación investigaciones (Browne y Francis, 1993; Cantón y Sánchez Gombau, 1997) parecen indicar que aunque los nuevos deportes de riesgo son menos aceptados y reforzados socialmente por parte de los adultos significativos para el practicante, juegan un papel importante como agente socializador, permitiendo a la persona afirmar sus percepciones de competencia y mostrarse más adulto y autónomo. Resultados La Tabla 1 nos muestra los principales datos descriptivos obtenidos en la anamnesis de las dos muestras: respecto a los drogodependientes, nos indican que los sujetos tienen una media de edad de 24 años. El 86% son hombres (40) y el 14 % mujeres (6). Hay 8 personas seropositivas y 38 que han cumplido pena de privación de libertad. El 95% fuman habitualmente y el 98% no consume alcohol. Es importante destacar que el programa de rehabilitación que están realizando los sujetos, impide el consumo de alcohol. Un 63% practica deporte de forma habitual, y un 82% alega como motivo de inicio de la práctica deportiva el buscar nuevas sensaciones y experiencias. En la misma línea, si Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 tuvieran la oportunidad a un 58% le gustaría practicar montañismo, a un 39% escalada, a un 60% puenting, a un 65% motociclismo, a un 73% automovilismo y a un 82% le gustaría practicar el esquí, todos considerados deportes de riesgo. Los practicantes de deporte de riesgo tienen una media de edad de 30 años. El 69% son hombres (27) y el 31 % mujeres (11). El 33% fuman habitualmente y el 69% consume alcohol. Un 100% practica deporte de forma habitual, y un 82% y un 89% alega como motivo de inicio y de mantenimiento respectivamente de la práctica deportiva el buscar nuevas sensaciones y experiencias. Un 7% piensan que el deporte afecta negativamente a su actividad profesional, un 5% a sus amigos y un 15% la relación con la familia. Un 54% piensan que su familia comparte su interés por el deporte, mientras que un 89% piensa que sus amigos lo comparten. Se ha procedido a comprobar la existencia de correlaciones significativas y Análisis de Varianza con el fin de determinar si las relaciones entre los grupos definidos implicaban diferencias significativas, y en ese caso, cual era la dirección de las mismas. En primer lugar (Tabla 2), utilizando como variable independiente la pertenencia a uno de los grupos de los que constaba la muestra: drogodependientes (grupo 1), practicantes de deporte de riesgo (grupo 2) y su implicación en la realización de conductas antisociales y distintas conductas de riesgo. Los resultados nos indican que las conductas de Fumar y consumir Alcohol muestran diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de drogodependientes, respecto a los deportistas, siendo los primeros los que significativamente más lo hacen. La Práctica Deportiva muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de drogodependientes respecto a los BS DIS ES TAS TOTAL 1=14.6 2=13.2 F(2,84) = 0 1=16.5 2=14.5 F(2,84)=0 1=16.8 2=17.7 F(2,84) = 0 1=16.5 2=17.6 F(2,84)=0 1=64.7 2=63.2 Tabla 4. Diferencias significativas en las puntuaciones en la Escala Total de Sánchez, M. C. y Cantón, E. La práctica de actividad físico-deportiva de riesgo ... Revista de Psicología del Deporte. 2001. Vol. 10, núm. 2, pp. 225-236 deportistas practicando significativamente menos los drogodependientes. En la Tabla 3, se muestran los resultados de los Análisis de Varianza con el resto de variables. La realización de Conductas Antisociales Ilegales muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de drogodependientes, respecto a los deportistas siendo los drogodependientes los que puntúan significativamente más alto, siguiendo la misma línea la implicación en Conductas Antisociales Legales. El Consumo de Sustancias Adictivas muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de drogodependientes, respecto a los deportistas, siendo los drogodependientes los que puntúan significativamente más alto. La práctica de Conductas de Juego aunque no muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.062), podemos mencionarlas como casi significativas entre el grupo de drogodependientes, respecto a los deportistas, siendo los drogodependientes los que puntúan un poco más alto. Por último, la Indiferencia a la Aprobación Social muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de drogodependientes, respecto a los deportistas, lo que indica mayor indiferencia a la aprobación social en los primeros. También nos parece importante destacar los resultados de ambas muestras en la Escala de Búsqueda de Sensaciones, así como en sus distintas subescalas, como queda reflejado en la Tabla 4. La subescala BS (Susceptibilidad al Aburrimiento) muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de drogodependientes, respecto al grupo de deportistas, siendo los drogodependientes los que puntúan significativamente más alto, lo que indica una mayor susceptibilidad al aburrimiento. La subescala DIS (Desinhibición) muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de drogodependientes respecto a los deportistas, indicando mayor desinhibición los drogodependientes. La subescala TAS (Búsqueda de Aventuras y Emociones) muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de deportistas, respecto a los drogodependientes, siendo los deportistas los que puntúan significativamente más alto. La subescala ES (Búsqueda de Experiencias) muestra diferencias estadísticamente significativas (p<0.001) entre el grupo de deportistas, respecto a los drogodependientes, siendo los deportistas los que puntúan significativamente más alto. La escala TOTAL (Escala de Búsqueda de Sensaciones) no muestra diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. Por último, realizamos análisis de regresión para conocer si alguna de las variables independientes que habíamos utilizado en la investigación