scieee Open visual document viewer

Hammam et-Turkman, una ciudad de la edad del bronce en Siria

Van Loon, Maurits

Abstract

Van Loon, Maurits

Full text

A queología P ehis ó ica del P óximo O ien e U.A.B.,1989, 1990, 1991 T eballs d'A queologia, 2,1992 HAMMAM ET-TURKMAN, UNA CIUDAD DE LA EDAD DEL BRONCE EN SIRIA Mau i s VAN LOON Uni e si ei on Ams e dam En el p esen e ex o in en a é esumi los esul ados más ecien es de las exca- aciones que he di igido en el P óximo O ien e como p o eso de a queología de la Uni e sidad de Ams e dam. ¿Po qué exca a en el P óximo O ien e? Po que es la egión que ha is o nace , al ededo del 7500 a.C, la ag icul u a y la ganade- ía y de nue o, hacia el 3500 a.C, la ida u bana con su di isión del abajo y su sociedad es a i icada. El yacimien o que empezamos a exca- a en 1981 se llama hoy en día Hammam e -Tu kman, es deci "Baño de Tu comanos" y, se halla en el no e de Si ia, a 25 Km de la on e a u ca (Fig.l). Se a a de un mon ículo de 500 m de diáme o y 45 m de al u a, que domina el alle del Balikh. El Balikh es un a luen e del Eu a es que anscu e de no e a su y enlaza la an igua Ana olia (Tu quía), con los cen os de ci ilización si ios y mesopo ámicos. En es e mon í- culo se encuen a, sin duda, la an igua capi al de es e alle, que o mó al inicio del IIa milenio a.C, en la época de los pa ia cas, un pequeño eino in- dependien e. Los a chi os de la ciudad de Ma i, que da an de la misma época, men- cionan es e eino y su capi al bajo el nomb e de Zalpah. En el anscu so de nues o abajo en el é il alle del Balikh la in es igación se ha ampliado y di e si icado con el in de llega a es ablece el cuad o comple o de su his o ia. Es e dad que la población de es e alle - ácil de explo a - ue pa - icula men e densa en el V9 milenio a.C, al inicio del Eneolí ico, cuando apa ecie- on los p ime os ú iles de cob e, al lado de los de pied a y cuando la ce ámica monoc oma ue eemplazada po la ce á- mica pin ada. A la ez que seguíamos desa ollando nues os abajos al ededo del encla e p incipal del alle en el II9 milenio a.C, los obje i os de la cua a campaña de ex- ca aciones nos lle a on a un pequeño ya- cimien o ecino, llamado hoy en día Sabi Abyad, es deci "Muchacho Blanco". El luga , que mide 240 m po 170 m y iene una al u a de 10 m, se halla si uado hoy en día 5 Km al es e del io, el cual anscu i ía du an e el Ve milenio a.C, con oda segu idad, más ce ca del yacimien o de lo que lo hace en la ac ualidad. Al ealiza un p o undo son- deo, pudimos cons a a que el luga ya es aba habi ado du an e el VP milenio a. C, momen o en el cual la ce ámica de uso común se ca ac e izaba po se mo- noc oma. A con inuación de es os p ime os ni e- les de ocupación, encon amos los es a- os del Va milenio a.C, ca ac e izados po la p esencia de ce ámica pin ada y po la apa ición de unas cons ucciones ec- angula es que debie on se luga es de ha- bi ación ya que en ellas se han hallado ho nos de pan y bancos adosados a la pa- ed. Me gus a ía insis i de o ma pa icu- la sob e es e hecho, ya que algunos in- es igado es han encon ado en o os ya- cimien os de es a época muchas cons- ucciones ci cula es, insinuando que se - i ían como luga de habi ación. En nues o yacimien o, las cons ucciones ci cula es es án p esen es, pe o se en- cuen an en los amplios espacios acíos que exis en en e las casas (Fig.2). Los dos ipos de cons ucción, ec angula y ci cula , ue on ealizadas con adobes c udos, ecub iéndose los mu os y los suelos con un e oque de ba o. Los abajos emp endidos po mi suce- so a pa i de 1988 han e elado la p e- sencia de una a qui ec u a de pied a "a e- sal e", sin duda so p enden e en una e apa an p imi i a (Fig. 2). Un de alle in e esan e que hemos po- dido llega a demos a es que el e oque de odas las cons ucciones ci cula es ha- bía sido cocido a pa i de un uego en- cendido in encionadamen e en su in e io , con el obje i o de con e i las en inacce- sibles pa a los oedo es. Es a es una de las azones que nos han hecho pensa que es as cons ucciones ci cula es se usaban pa a almacena g ano. Los o os indicado- es que apoyan es a hipó esis son la g an can idad de igo ca bonizado que se ha podido encon a al ededo de algunos de es os edi icios ci cula es, y el hecho de que ninguno de es os edi icios con enía ho nos de pan, bancos u o os signos de habi ación. En es e sen ido es in e esan e hace no a que los asen amien os de los pueblos mode nos que habi an en es a e- gión es án o ganizados de mane a pa e- cida, con habi aciones ec angula es ode- adas de g ane os, cuad as y almacenes ci - cula es. En e las casas del Va milenio a.C, los es os de ce ámica son de lejos, los hallazgos más comunes. La ce ámica se ca ac e iza po se , en g an pa e, pin ada. Algunos de los mo i os deco a i os u i- lizados, que eencon amos en odos los yacimien os de la época en Si ia y el no e de Mesopo amia, pa ece que nos indican que el ac o decisi o de la ida en es as egiones e a la llu ia, apa e- ciendo es a ep esen ada bajo la o ma de pequeños pun os y siemp e asociada a una o a ias cabezas de o o muy es ili- zadas (Fig.3). Sabiendo que en Si ia la llu ia siemp e se asocia a una o men a y que el dios del ueno ue ene ado bajo la o ma de o o en la an igua Si ia , po- demos comp ende el mensaje que los ce- amis as del Va milenio a.C. que ían ansmi i deco ando de es a mane a sus p oduc os. Se a a, de algún modo, de una o ación al dios del ueno g acias al cual llega la llu ia. 146 Un pequeño po cen aje de ce ámicas deco adas con mo i os escale i o mes nos demues an la exis encia de elaciones de in e cambio con el su de Mesopo amia, zona que se pudo explo a ag ícolamen e g acias a la i igación. La ep esen ación de pequeñas muje es con las manos jun- as, danzando quizás, o ma pa e de es e epe o io de mo i os ípicos del su de Mesopo amia El hallazgo en una zona si uada al ma gen de la pa e habi ada de una igu- i a pin ada hecha de ie a cocida que e- p esen a el o so de una muje desnuda, a la que an sólo le al a la cabeza que ha- bía es ado unida al cuello median e un pedúnculo, nos demues a que la imagen de la muje desnuda jugó un de e minado papel den o de las c eencias al ededo de la llu ia y los uenos. Es ella, en e ec o, quien se saca los sie e elos que o ma an el a co i is y quien iene el pode de a ae la llu ia. Fue quizás el desplazamien o del cu so del ío hacia un nue o lecho si uado 5 Km más al oes e lo que pudo causa el abandono del pequeño mon ículo del "Muchacho Blanco" y la undación, hacia el 4500 a.C, de la que llegó a se , en época his ó ica, la ciudad de Hammam e - Tu kman. A ue za de econs ucciones, la ciudad llegó a ene hacia el 2500 a.C. un diáme o de 250 m y una al u a de 20 m. Con iene eco da que en los si- glos que se si úan al ededo del 2500 a.C. la ida u bana conoció un p ime apogeo, con la exis encia de cen os como Ma i al es e y Ebla al oes e. Nues a c eencia de que segu amen e Hammam e -Tu kman había sido una ciudad o i icada nos lle ó a plan ea como uno de los obje i os de nues a úl- ima campaña el de llega a encon a su mu alla. Exca ando en ángulo ec o una es echa inche a pudimos llega a es a- blece su p esencia a 25 m po debajo de la cima ac ual del mon ículo. Dicha mu alla es aba cons uida con lad illos sin coce colocados sob e una simple base de g andes pied as, habiéndose con- se ado has a la ac ualidad en una al u a de 5'5 m Las dimensiones de la mu alla, con una anchu a o al de unos 8 m, pe mi ie on la ins alación en su in e io de pequeñas habi aciones, accesibles an sólo po su pa e supe io . De hecho du an e la an e io campaña ya habíamos podido localiza los mu os que sepa aban es as piezas pe o dado que su di ección e a pe pendicula a la supues a di ección del ecin o, no las habíamos iden i icado como algo que o ma a pa e de la mu alla de la ciudad, la cual c eíamos debía busca se en o a á ea del yaci- mien o. La ciudad ue incendiada al menos dos eces. La p ime a ez, hacia el 2300 a.C, el uego lo p o ocó sin duda, uno de los undado es del P ime Impe io me- sopo ámico, Sa gón de Agadé o su hijo Na am- Sin. En el es a o de cenizas que co esponde a es e incendio encon amos, además de la ce ámica ca ac e ís ica de es a época, unos ubos ab icados en hueso de buey deco ados con un simple g abado y que se ían pa a con ene in u- as. La ab icación de igu i as de ie a co- cida en o ma de peones con el pie hueco apa eció en es a época. En ellas encon- amos ep esen aciones muy desgas adas de animales con g andes o ejas en oscadas - quizás asnos, impo an e medio de 147 locomoción en ese momen o- y de muje es con un peinado muy al o, llenas de aguje os que indican los bucles y los ojos. En los siglos pos e io es, es e ipo de igu i as se án cada ez más elabo a- das. Un segundo incendio, oda ía más de- as ado que el p ime o, u o luga al e- dedo del 2150 a.C. y ue, segu amen e, p o ocado po los amoni as, nómadas que eje cían su pode po oda Si ia a i- nales del II9 milenio a.C. Es en el con- ex o de es e mo imien o de pueblos que se p odujo, después de la caída del impe- io de U , la llegada de Ab aham y los suyos a Pales ina. El o o obje i o de la úl ima campaña de exca aciones e a el de es udia , en una zona si uada más a iba en la pendien e del mon ículo, los es a os de inicios del IIS milenio a.C. (llamados ambién del B once Medio), época en la cual nues o alle jugó un impo an e papel econó- mico y polí ico. Pa a ello, nos imos obligados a saca los es igios de un pa- lacio con una c onología co espondien e a un momen o a anzado del II9 milenio a.C. (B once Recien e) que du an e la campaña p eceden e habíamos podido cons a a que eposaba en algunos pun os sob e unos mu os, ambién g uesos, pe o que es aban o ien ados de o ma di e en e y que se echaban en el B once Medio. Una ez exca ado es e edi icio más an i- guo pudimos e que es aba compues o de dos pa es: un ala no e compues a po g uesos mu os, con a la cual enía a apoya se, a un ni el más bajo, un ala su de mu os más delgados. Todas las ins a- laciones domés icas, como los homos de pan o los molinos de pied a, ue on localizados en el ala Su , mien as que el ala no e, donde se encon a on ablillas de a cilla con esc i u a cunei o me, cons i ui ía la pa e pública del edi icio y es a ía dedicada a la adminis ación. Una de las ablillas, encon ada sob e el suelo o iginal, e a una ca a esc i a en babilonio an iguo. Es a o ma de lengua se di undió en odo el impe io babilónico en iempos de su undado , el ey Hammu abi, hacia el 1750 a.C. Sin em- ba go, los nomb es mencionados en la ca a, como Bunuma-Addu, e elan cla- amen e el hecho de que la población de es a zona ue siemp e de o igen amoni a. La ca a, que es á di igida a una dama, a a de una comp a de acei e. En es a época no e a a o e comp ome idas a las muje es bien si uadas socialmen e en negocios come ciales. En el in e alo comp endido en e la u ilización an igua del edi icio y su e- cons ucción, que compo ó un le an a- mien o de odos los suelos, es e debió su i un abandono empo al, du an e el cual las habi aciones se llena on de es- comb os. Den o de es os escomb os se exca a on muchas umbas, la mayo pa e de las cuales pe enecían a niños en- e ados en ja as de ie a cocida. La umba más impo an e con enía los es os de dos adul os, dos niños, un pe- o, un ce do y un co de o. Al lado de la cabeza del co de o se había deposi ado un aso pa a bebe du an e el iaje al más allá, como si se a a a de un se hu- mano. En e los nume osos hallazgos ealiza- dos en es e edi icio des aca especialmen e el de muchos agmen os de maque as de casas, algunas de las cuales lle aban in- 148 co po adas igu as humanas. Es as ma- que as nos ecue dan los modelos de em- plo que muchas eces se ían como al a- es en Si ia du an e el B once Medio. En luga de las igu as modeladas a mano, aho a nos encon amos con unas plaque as de a cilla en elie e que se ob- enían con la ayuda de moldes. Muchas de és as nos mues an a la Diosa de la Llu ia, esposa del sup emo Dios del T ueno. Es a diosa siemp e es ep esen ada en o ma de muje desnuda que o ece su pecho pa a amaman a la humanidad (Fig.4). O a de las plaque as halladas sob e el suelo o iginal de es e edi icio nos mues- a un pe sonaje que encon amos muchas eces en las ep esen aciones de las p ác- icas de cul o en Mesopo amia: el doma- do de monos. Lle a, sen ado sob e su espalda, un mono a ado con una co ea. En e siones más comple as podemos obse a la p esencia de o o mono acu- ucado a sus pies. El cul o en el P óximo O ien e compo aba muchos elemen os que noso os conside amos como p o anos, como la música, la danza, la lucha, los jugla es, e c. En un suelo supe pues o al an e io , echado al ededo del 1650 a.C, se halló o o impo an e ex o, ealizado sob e un p isma cuad ilá e o que había sido mon- ado sob e un eje de made a que pe mi ía la lec u a del mismo gi ando el p isma. Habiéndose conse ado 150 líneas del es- c i o, se ha podido comp oba que se a a de un dicciona io sume io-acadio, de un ipo inédi o has a aho a: después de cada signo encon amos su p onunciación en sume io y a con inuación a ias aduc- ciones al acadio. Una impo an e e ce a ablilla apa eció en e los escomb os del palacio del B once Recien e, echado hacia el 1500 a.C, y que u imos que desmon a a in de pode exca a los ni eles in e io es (Fig.5). La sala p incipal de es e palacio mide 14 m po 5 m y sus pue as es aban lanqueadas po bloques de pied a calcá ea de 2 m de longi ud. La ablilla encon ada allí iene un ex o muy co o que di igía el ey a un al Sha uwa i, apa en emen e el seño o gobe nado del luga . Aunque el ex o no especi ica de que ey se a a, es e no puede se o o que el ey de Mi anni, es ado si uado en e Egip o y los hi i as que englobaba Si ia y el no e de Mesopo amia en e el 1500 y el 1350 a.C. En la ablilla, el ey o dena a Sha uwa i que le en íe enseguida o o pe sonaje llamado Ka ukkama. Los nomb es que apa ecen en es e ex o son de o igen indo-a io y nos demues an que gen es de es e o igen o maban pa e de la misma clase di igen e que los eyes de Mi anni. Como odas las ca as y con- a os esc i os sob e a cilla, es a ablilla había sido ma cada en el e e so po me- dio de un sello cilind ico de g an amaño, a ándose en es e caso conc e o del p o- pio sello del ey. La imp esión nos mues a a dos pe sonas que es án p esen- ando sendos sac i icios a dos dioses. Uno de es os, que se a a cla amen e del dios del ueno Baal, apa ece ep esen ado encima de la ueda de su ca o y de su animal-símbolo, el o o. O a so p esa que u imos al desmon- a es e palacio del B once Recien e ue el hallazgo, den o de un hueco ealizado bajo el suelo, de un g upo de igu as ex- emadamen e oscas. Es e conjun o es- aba acompañado de minúsculos ecipien- es de a cilla no cocida. Después de que 149 noso os los hubié amos cocido, lim- piado y pegado pudimos econoce , en e o as, la ep esen ación de un homb e que lle aba una copa sob e su cabeza y de una muje sen ada. Habíamos encon ado, p obablemen e, un depósi o de undación des inado a ob ene pa a los u u os habi- an es del palacio el a o de las di inida- des sub e áneas. Has a ese momen o, el depósi o más an iguo de es e géne o se echaba en el siglo.XII a.C, pe o el nues o e a es siglos más an iguo. Un in e ogan e que no pudo se acla- ado du an e la campana p eceden e e a el de cómo el palacio se había podido co- munica con las cons ucciones con em- po áneas si uadas a un ni el in e io . Al desmon a es e edi icio encon amos una se ie de escalones si uados a la en ada y a la salida de una pequeña cons ucción que se ía como pue a de acceso. Sob e el suelo de es e pequeño edi icio encon- amos un sello de a cilla que quizás si - ió pa a sella la pue a de acceso (Fig.6). T es sellos cilind icos di e en es habían sido colocados: uno de ellos lle- aba a la diosa gue e a Ana con su casco p o is o de una an ena, mien as que un segundo sello ep esen aba a un enemigo cap u ado, con los b azos a ados y que e a en egado a los leones. Es e se- llo lo enemos que echa al inal de la ocupación del palacio, al ededo del 1350 a.C. El palacio no ue des uido, como an- os monumen os del an iguo P óximo O ien e sino que había sido apiado con la ayuda de adobes sin coce cuidadosa- men e apilados, segu amen e en is a de un posible e o no de sus p opie a ios. Es e e o no jamás u o luga . Poco a poco el ien o y la llu ia ans o ma on los escomb os en un mon ículo edonde- ado. Es e abandono, que mi colega inglés Mallowan ambién ha podido cons a a en o os muchos luga es con empo áneos si uados un poco más al no e, ue de- bido, segu amen e, a la des ucción del eino de Mi anni po los Hi i as al ede- do del 1350 a.C. An es que deja subsis- i un es ado- apón que podía llega a alia se con el enemigo, los Hi i as p e i- ie on despobla oda la zona.Los escasos obje os hallados en la supe ície del mon- ículo, como la cabeza de una diosa o- cada con el disco sola , nos dan es imo- nio de la in luencia Hi i a, que llegó a sus i ui las adiciones locales. El ema de mi con e encia puede pa e- ce muy alejado de nues a ida co idiana, pe o cuando uno e como una ci iliza- ción lo ecien e ue sac i icada a las exi- gencias polí icas, se puede ex ae una lección pe ec amen e aplicable hoy en día. 150 BIBLIOGRAFIA. AKKERMANS, P.M.M.G. (1987): "Teli Sabi Abyad:P elimina y Repo on he 1986 Exca a ion". En Akkadia, nB 52; págs. 10-28. AKKERMANS, P.M.M.G. (Ed) (1989): Exca a ions a Teli Sabi Abyad: P ehis ò ic In es iga ions in he Balikh Valley, No h Sy ia. BAR In e na ional Se ies 468; Ox o d. VAN LOON, M.N. (1985): "Décou e es au pays de Rebeca e Rachel". En A chéologia, n° 208; págs. 38-47. VAN LOON, M.N.; MEUER, D.J.W. (1987): "Hammam e -Tu kman on he Balikh: Fis Resul s o he Uni e si y o Ams e dam's 1986 Exca a ion". En Akkadica, n° 52; págs. 1-9. Hammam e -Tu kman I: Reppo on he Uni e si y o Ams e dam's 1981-84 Exca a ion in Sy ia. Publica ions de l'Ins i u his o ique-a chéologique née landais de S amboul, n° 63; Es am- bul. 151 TURKEY ' a^s L. . --—-=j •' ¿1*000 "A* -* HAMMAM V JSaaqo V^-'.'- wS j jR;y SYRIA / &VV''J FK ••- AN IRAQ 0 200 i"" AN V. 152 Fig.1- Valle del ío Balikh; en el ecuad o: Si ia ac ual. P1S Q12 H ia .«se* L So •• BUIIOING I l| h- * 4 .«se* L So •• BUIIOING I l| H 3 B So Mi m _ - P13 ^^^^^F^ H 3 B So /" 1 li Is IUIIDING 1 í] M • s H^ B l T S 2 • BUIlDING || li T^* M'j H14 ^ TO*» H14 ^ TO*» O 1 | 1 j -5IVI OQ Q1S O ^ Q1S | Q1S P 13 Fig.2- Cons ucciones ec angula es y ci cula es del V8 milenio A.C. 153